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Sin adjetivos

Pleno del 21 de octubre de 2025

Proposición de Ley de compensación económica para las personas celíacas.

Proposición de ley de Grupos Parlamentarios del Congreso.. Autor: Grupo Parlamentario Popular en el Congreso. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 145.

Votación

  • 21 de octubre de 2025: salió adelante, 338 sí, 3 no, 4 abstenciones.

Maribel Sánchez Torregrosa

PPDiputada.Página 5Vídeo

Gracias, señora presidenta. Buenas tardes, señorías. Quiero que mis primeras palabras, en nombre de todo el Grupo Parlamentario Popular, sean de bienvenida y agradecimiento a la Federación de Asociaciones de Celíacos de España, que hoy nos acompañan en la tribuna de este hemiciclo. (Aplausos). Señorías, esta federación da voz a diecisiete mil familias en nuestro país. En mi provincia, somos testigos del gran trabajo que hacen a través de Luis Cruz, presidente de la Asociación de Celíacos de Almería, y de toda su junta directiva. Por tanto, enhorabuena por esa labor, de la que estamos todos muy agradecidos. Señorías, la gran mayoría de todos nosotros llegamos a la política con la intención de ser útiles, de mejorar la vida de la gente. Hoy tenemos una oportunidad de oro para mejorar la vida de las personas con enfermedad celíaca. Les hablo de quienes diariamente viven en alerta para que un simple bocado no acabe dañando su salud. Aun así, se enfrentan a una injusticia añadida: la de pagar más por su alimentación para no enfermar, porque su tratamiento, señorías ―y esto es muy importante tenerlo muy claro―, no está en un hospital, su tratamiento está en la despensa de sus casas. Ese tratamiento, que se llama una dieta estricta sin gluten, es la única medicina que tienen todos estos enfermos. Y no, no existe pastilla alguna, ni vacuna, ni un tratamiento alternativo; el único tratamiento posible es una dieta sin gluten, estricta y de por vida, dieta que les obliga, señorías, a pagar entre tres y cuatro veces más por un producto tan básico como el pan o unas simples galletas. Por eso, en el Grupo Parlamentario Popular presentamos esta Proposición de ley de compensación económica para las personas celíacas, la primera iniciativa con rango de ley en España que busca ofrecer una ayuda directa y reembolsable a quienes soportan este sobrecoste. (Aplausos). Es por todo ello por lo que, a través de esta proposición de ley, proponemos una deducción en el IRPF de hasta 600 euros por cada miembro de la unidad familiar que esté diagnosticado con la enfermedad celíaca. Se trata de una ley que, además, crearía un registro estatal de pacientes con enfermedad celíaca para garantizar la transparencia, el rigor y la justicia en el acceso a esta compensación económica. Es importante, señorías, que quede muy clara una cosa: esta medida no es para alguien que decida voluntariamente quitarse el gluten de su dieta, no, aquí no hay voluntariedad. Esta medida es para aquellos enfermos que estén diagnosticados por un especialista médico; esta medida es exclusivamente para esas personas diagnosticadas a través de un facultativo. Señorías, también queremos que quede muy claro que esta iniciativa está abierta a las aportaciones de todos los grupos parlamentarios de la Cámara. Puede que prefieran otro método de evaluación, que les guste más otro procedimiento, que la cantidad propuesta les parezca alta o baja, no lo sé, señorías, pero estamos abiertos al diálogo, a mejorar, y cuentan con la mano tendida de todo el Grupo Parlamentario Popular para hacerlo posible. (Aplausos). Señorías, insisto, con el voto favorable a esta toma en consideración nos permitimos abrir el debate, su negociación con las enmiendas, con las propuestas, tanto de la federación como de los distintos grupos políticos, para hacer la primera ley que venga a mejorar la vida de las personas celíacas. Para ello necesitamos el compromiso de todos ustedes y por eso les pedimos su voto favorable.

Señorías, según la Sociedad Española de Enfermedad Celiaca, el 30 % de la población mundial tiene genética compatible con la celiaquía, pero solo entre el 1 y el 2 % de la población total desarrolla la enfermedad celíaca. A nivel nacional, estaríamos hablando de que hay quinientos mil pacientes de enfermedad celíaca. Sin embargo, señorías, se estima que entre el 70 y el 80 % de la población no sabe que es celíaca. Si trasladamos estos datos a esta Cámara, para que se hagan una idea clara de lo que estamos diciendo, si en este hemiciclo estamos trescientos cincuenta diputados, estaríamos hablando de que seis diputados son celíacos y, lo más importante, señorías, cuatro de ellos no saben que padecen celiaquía. La celiaquía no es una intolerancia, la celiaquía no es una alergia, la celiaquía es una enfermedad autoinmune de carácter genético y multisistémica, sin tratamiento médico, que puede provocar en celíacos no diagnosticados enfermedades como dermatitis, problemas de encías, migrañas, problemas de crecimiento e incluso problemas en el embarazo, además de los propios problemas del sistema digestivo. Teniendo en cuenta esto y teniendo en cuenta el último informe de precios de productos específicos para personas celíacas, presentado el pasado 2 de abril por la Federación de Asociaciones de Celiacos de España, que aquí nos acompaña, las personas que deben seguir una dieta sin gluten afrontan un sobrecoste anual estimado de 977,85 euros en alimentación específica, en comparación con quienes no tienen esa necesidad. Es una afirmación que comparte hasta la propia OCU. Señorías, a lo mejor no se dan cuenta de lo que estoy diciendo. Estoy hablando de que una familia que tiene un niño celíaco en su casa tiene un sobrecoste anual de 1000 euros, pero como, además, esta enfermedad es de tipo genético, puede ser que sean hasta dos o tres miembros de esa familia los que tengan un sobrecoste de 1000 euros. Estamos hablando de que una familia puede tener unos 3000 euros aproximadamente de sobrecoste anual. ¿Ustedes se imaginan lo que esto supone para una familia vulnerable? ¿Ustedes se imaginan lo que esto supone para esas familias que lo están pasando mal para llegar a final de mes?

Señorías, no existe ninguna ayuda económica a nivel nacional para compensar los gastos derivados del único tratamiento que tiene esta enfermedad: una dieta estricta sin gluten. Y si las familias españolas sin celiaquía ya tienen dificultades para llegar a final de mes porque tienen que soportar la subida de ese 37,5 % en el precio de los alimentos en estos años, en el caso de familias con uno o varios miembros diagnosticados con la enfermedad celíaca estas dificultades se multiplican. Señorías, el coste anual máximo de nuestra propuesta sería de 300 millones de euros. Pero con los datos actuales de personas diagnosticadas sería mucho menor ―estamos diciendo que entre el 70 % y el 80 % de la población no está diagnosticada―, estamos hablando de que la proposición de ley que les trae el Grupo Parlamentario Popular solamente supondría 60 millones de euros al año. Es decir, es un coste totalmente asumible para un Estado que en el año 2024 ha tenido una recaudación tributaria récord, cercana a los 300 000 millones de euros.

Señorías, estamos hablando con sentido común y con corazón, pero, además, estamos hablando con coherencia, porque todos ustedes saben que el año pasado en la Comisión de Sanidad se aprobó una proposición no de ley del Grupo Socialista en la que una enmienda transaccional, gracias a todos los grupos políticos, consiguió el apoyo mayoritario de toda la comisión, y esa proposición no de ley decía lo que decimos nosotros en esta iniciativa. Así que lo que está haciendo el Grupo Popular es, por pura responsabilidad, dar solución, poner las medidas, poner los registros necesarios para cumplir el mandato que ya tuvo esta Cámara en la Comisión de Sanidad a través de esa proposición no de ley.

En este punto, señorías, y teniendo en cuenta nuestra mano tendida para mejorar esta iniciativa, en el Grupo Parlamentario Popular sí vamos a exigir responsabilidad y seriedad, porque no todo vale, para que una vez aprobada la que será la primera ley de la historia de compensación económica para las personas celíacas, señorías, demos la cara ante los españoles y les hablemos con seriedad y con responsabilidad. Y mi primer ruego va a la presidenta de esta Cámara, a la señora Armengol: por favor, por respeto a las diecisiete mil familias que están hoy aquí representadas, por respeto a esos enfermos, cuyo único tratamiento es una dieta libre de gluten, por favor, cuando esta ley se apruebe (aplausos), no la meta en el congelador, donde ya tiene cuarenta y una iniciativas del Grupo Popular. También, señorías ―y esto va al Gobierno del PSOE y sus socios―, cuando esta iniciativa se apruebe con el apoyo de toda la Cámara, porque estamos demostrando que es una iniciativa con mucho sentido común y que necesitan todos estos enfermos, que el Gobierno del PSOE y sus socios no la dejen sin financiación, como han dejado a todos los pacientes de ELA durante más de un año. (Aplausos). Más de un año y más de mil pacientes fallecidos que se han quedado por el camino por la falta de responsabilidad del Gobierno de Sánchez. Nos alegramos de que hoy hayan dado la cara ante esas familias, pero que no vuelva a pasar por respeto a los cuarenta y ocho millones de españoles.

Señorías, yo me siento muy orgullosa de pertenecer a un partido y a un grupo parlamentario como el Partido Popular y el Grupo Parlamentario Popular, que trae a la Cámara iniciativas que vienen a mejorar la vida a la gente; en este caso, sobre todo, a esos niños y a esas familias vulnerables con la enfermedad celíaca. Y me siento muy orgullosa porque lo estamos haciendo aquí, a nivel nacional, además utilizando una iniciativa que ya se votó en este Congreso de los Diputados, en comisión, con el apoyo mayoritario de los grupos y, además, lo hacemos también allí donde gobernamos. Como andaluza, me siento muy orgullosa del presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno (rumores.―Varias señoras y señores diputados: ¡Aaah!―Aplausos), que hace unas semanas anunció ya una deducción en el IRPF de 100 euros para las familias celíacas.

Señorías, se lo digo con todo el respeto. Hoy, por respeto a la federación y a sus diecisiete mil familias, dejen la gresca parlamentaria. Cuando se suban aquí, no hablen para el Grupo Parlamentario Popular si no quieren, hablen para las familias con una enfermedad celíaca. (Aplausos). Dejen la gresca, estén a la altura del debate y no mezclen, no traigan barro, no bajen el nivel de esta Cámara. (Rumores). Los ciudadanos nos miran y necesitan políticos a su altura que de verdad los representen.

Señorías, estamos en un gran país. ¿Saben por qué? Porque en la calle la sociedad, la hostelería, la restauración, los negocios sí están dando la cara a las personas celíacas, están poniendo los medios. Hoy, España es el mejor país del mundo, porque cuando sales a la calle, a la restauración, a cenar o a comer, tienen productos sin gluten. Desde aquí, nuestro reconocimiento. Ese es el trabajo de la federación, de esas asociaciones de celíacos, que lo han luchado. Y, desde aquí, nuestro reconocimiento a la sociedad española. ¿Ahora saben lo que falta? Falta que esta Cámara esté a la altura de la sociedad española; falta que los grupos políticos que aquí están representados digan sí a reconocer un problema, una injusticia, una discriminación que han sufrido estas familias simplemente porque tienen que alimentarse para no enfermar. Por todo ello, con la mano tendida para mejorar esta proposición de ley, les pedimos su voto favorable a abrir el debate con el voto afirmativo a la toma en consideración que aquí les hemos presentado.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Sánchez. En turno de fijación de posiciones, por el Grupo Parlamentario Mixto, té la paraula la senyora Micó Micó.

Àgueda Micó Micó

CompromísDiputada.Página 7Vídeo

Gràcies, presidenta. Senyories del Partit Popular, aquesta proposta parteix d’un objectiu just, que és ajudar econòmicament a les persones celíaques, i qui conviu amb la celiaquia sap el que significa passar per això i el que significa tindre que pagar per tot això. Per això, com diu una companya nostra, Estela Sanchis, que ho viu en primera persona i, a més a més, és una gran activista a favor de les persones celíaques, hi ha moltes, moltes qüestions que no es resolen en aquesta proposició de llei, però que estic segura que podrem millorar en el tràmit parlamentari. La primera: la mesura només va dirigida a les persones que són celíaques. Però què passa amb les famílies de les persones que són celíaques, que tenen que comprar sense gluten? Ningú les compensa per aquestes compres? Això és una qüestió que és un buit en la llei que caldrà resoldre. També, en segon lloc, la qüestió de la diagnosi i de la diagnosi precoç. Es mencionen, efectivament, però al final no s’acompleixen, i moltes famílies no poden fer-se proves genètiques per saber si tenen el gen celíac o no el tenen. Aleshores això el que fa és problematitzar molt el saber si ets celíac o no. És important tenir un diagnòstic precoç, perquè, si no, qualsevol ajuda econòmica arriba tard. En tercer lloc, també està bé que hi haja un registre de persones celíaques, és útil, però jo crec que caldria que anàrem molt més enllà. Per exemple, podríem proposar que hi haguera targetes que acrediten la condició de persona celíaca i que permeteren accedir a aquestes persones a menjar sense gluten en festivals, en cinemes, en hotels, en transports, i d’aquesta forma podria facilitar la vida real i garantir els seus drets bàsics. Són qüestions que milloraran molt aquesta proposició de llei. Pensem que la proposta econòmica és positiva, però que cal anar més enllà quan parlem de la celiaquia. Cal pensar en l’entorn, cal pensar en la prevenció i també en aquelles ferramentes que puguen millorar el dia a dia, la vida quotidiana de les persones celíaques.

I, senyories, ser celíac no és només una qüestió de preus o de dieta, és una condició que afecta tota la vida. Des d’ací, jo crec que hem de fer sempre mesures i polítiques que facen millor i que faciliten la vida de la gent, també de les persones celíaques.

Gracias, presidenta. Señorías del Grupo Popular, esta propuesta parte de la idea de ayudar económicamente a las personas celíacas, por tanto, es un objetivo justo, y de que hay gente que vive con lo que significa pasar por esto y pagar por todo ello. Por esto, como dice una compañera, Estela Sanchís, que lo vive en primera persona y que, además, es una gran activista a favor de las personas celíacas, hay muchas cuestiones que no resuelve esta proposición de ley, pero estoy segura de que la podremos mejorar en el trámite parlamentario. En primer lugar, la medida va dirigida solo a las personas que son celíacas, pero ¿qué ocurre con las familias de las personas que son celíacas y que tienen que comprar sin gluten? Nadie las compensa por esas compras. Es algo que es un vacío en la ley y que habrá que resolver. En segundo lugar, está la cuestión del diagnóstico precoz. Se menciona, efectivamente, pero al final no se cumple, y muchas familias no pueden hacerse pruebas genéticas para saber si tienen el gen celíaco o no. Esto lo que hace es problematizar mucho el saber si eres celíaco o no. Es importante tener un diagnóstico precoz porque, si no, cualquier ayuda económica llega tarde. En tercer lugar, también está bien que haya un registro de personas celíacas, es útil, pero creo que tendríamos que ir mucho más allá. Por ejemplo, podríamos proponer que hubiera tarjetas que acreditasen la condición de persona celíaca y que permitieran acceder a estas personas a comidas sin gluten en festivales, en cines, en hoteles o en transportes; de este modo se les facilitaría la vida real y se garantizarían sus derechos básicos. Estas cuestiones van a mejorar esta propuesta de ley. Creemos que la propuesta es positiva, pero hay que ir más allá cuando hablamos de celiaquía. Hay que pensar en el entorno, hay que pensar en la prevención y también en aquellas herramientas que puedan ayudar en la vida cotidiana de las personas celíacas. Señorías, ser celíaco no es solo una cuestión de precio de dieta, es una condición que afecta a toda la vida. Y desde aquí creo que siempre tenemos que adoptar medidas y políticas que faciliten la vida de la gente y también de las personas celíacas.

Señorías del Grupo Popular, el 1 de noviembre de 2023, el president de la Generalitat, Carlos Mazón, fue a celebrar su santo en un restaurante con estrella Michelin. (Rumores). Todos sabemos que en el Partido Popular les gustan los mandamientos. El que más les gusta por encima de todos es el de: santificarás todas las fiestas. A Mazón le gusta un poco menos el de: no dirás falsos testimonios ni mentirás. Pero bueno, en todo caso, Mazón fue a celebrar su santo con cuatro menús que sumaban 672 euros y dos botellas de vino que sumaban 100 euros. Yo me lo imagino a él con toda su chulería y su prepotencia diciendo: ¡Esto está pagado! Y, fuera de bromas, en realidad acabó pagando la Generalitat, porque la Generalitat hizo el pago; lo que pasa es que lo pillaron y entonces Mazón envió a una persona a que enmendara el error y a que pagara en efectivo. Y aquí les dejo la devolución de la transferencia (muestra un documento) que intentó colarnos a todos los valencianos y valencianas vuestro amiguito, el de El Ventorro, que ya de una vez, si os parece bien, podríais enviarlo a casa. (Rumores.―Un señor diputado: ¡Tiempo!).

De todo esto sacamos un agradecimiento y una pregunta. El agradecimiento al hostelero u hostelera del restaurante que devolvió el pago de la Generalitat y que no quiso que lo pagara la Generalitat, sabiendo que eso no olía demasiado bien. Y la pregunta es: ¿por qué alguien del entorno de Carlos Mazón tenía 853,78 euros en metálico y por qué fue a pagar la comilona del santo de Mazón en efectivo? Ya, cuando quieran, me lo cuentan. (Aplausos).

Presidencia. Moltes gràcies, senyora Micó. Tiene ahora la palabra la señora Valido García.

Cristina Valido García

Coalición CanariaDiputada.Página 9Vídeo

Buenas tardes, señorías. Quiero saludar, en primer lugar, a la federación de asociaciones que representan, que pelean, que luchan, que dan visibilidad a la celiaquía en el Estado español. Su labor es fundamental y, sin duda alguna, no habríamos avanzado lo poco que hemos avanzado si la sociedad civil no se siguiera organizando para defender causas tan justas como la que nos trae hoy aquí. «Somos celíacos, no millonarios»; este es el grito de guerra de estas asociaciones. Les voy a pedir a todos los que van a hacer la compra frecuentemente que hagan el ejercicio de ponerse en los zapatos de una persona con celiaquía, de una familia con personas con celiaquía y que empiecen a buscar productos sin gluten. En primer lugar, veamos si consiguen la variedad de productos sin gluten a los que están acostumbrados. En segundo lugar, por favor, hagan las cuentas. Lleven calculadora en mano para que vean lo que cuesta hacer la compra a una familia en la que hay personas celíacas. Señorías, el Gobierno de Canarias ―Coalición Canaria gobernando― bajó los impuestos a los productos básicos sin gluten ―un cero por ciento―, entre ellos el pan. Y estas medidas que las comunidades autónomas pueden tomar, podrían ser tomadas por muchas de las que hoy miran al Estado pero no reconocen que tienen una tarea importante que hacer en su propia casa. Vamos a ser coherentes; vamos a plantear medidas en las comunidades autónomas y a plantear medidas en el Estado. Hoy estamos hablando de una admisión a trámite. Esto significa que en el proceso podremos trabajar, podremos mejorar, podremos discutir cuál debe ser la deducción, cuál debe ser el procedimiento, cuáles deben ser las condiciones, pero tenemos que trabajar en ello y tratar de llegar a un acuerdo por miles y miles de familias que lo necesitan, es una obligación moral que tenemos hoy en esta Cámara. Ya se ha dicho aquí, no hay tratamiento para la celiaquía; el único tratamiento es no tomar gluten. Estoy segura de que todos comparten conmigo que un registro estatal es útil y necesario y que necesitamos más datos, datos territorializados, datos sectorizados para poder trabajar, para poder investigar, para poder planificar y dar una respuesta coherente no solo al problema que tenemos hoy, sino al que se nos puede venir en el futuro. Yo supongo que ustedes, como yo, son conscientes de que cada vez más gente debuta en la celiaquía. Bueno, también es verdad que antes, como no se conocía, mucha gente se moría sin saber que era celíaca. Pero es que hoy estamos conociendo cada vez más casos. Y cuando hay un celíaco o una celíaca en una familia, normalmente no se queda ahí, normalmente hay más celíacos en esa familia. Tenemos que investigar, tenemos que profundizar para encontrar respuestas justas al problema que tenemos delante. Y yo creo que para eso es muy importante que seamos capaces de llegar hoy a un acuerdo, de admitir a trámite esta propuesta y de trabajar para que la vida de miles de familias sea mucho más fácil. Gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señora Valido. Por el Grupo Parlamentario Vasco, (EAJ-PNV), tiene la palabra el señor Agirretxea Urresti.

Joseba Andoni (GV (EAJ-PNV)) Agirretxea Urresti

PNVDiputado.Página 9Vídeo

Arratsalde on, guztioi! Esku artean daukagu Alderdi Popularrak kontutan hartua izan dadin ekarri digun lege proposamena. Hain zuzen ere, zeliakia gaixotasuna duten pertsonen inguruan bi neurri ezartzen duen lege proposamen bat. Alde batetik, gaixotasun hau duten pertsonen errolda edo erregistro bakar bat ezartzea Estatu guztirako. Eta bestetik, errenta aitorpena egiterakoan pertsona hauek 600 euroko kenkari fiskala izatea. Zeliakia gaixotasun autoimmune kronikoa da. Genetikoki baldintzatuak dauden pertsonen heste meharrari eragiten diona. Garian, garagarrean eta zekalean dagoen glutena deituriko proteina kontsumitzeagatik sortzen da. Immunitate sistemak eraso eta kalte egiten dio heste meharraren estaldurari, eta horrek zaildu egiten du elikagaiak xurgatzea. Kausak, faktore genetikoa esan den bezalaxe, zeliakia herentzia gaixotasun bat da. Glutenaren kontsumoa. Glutena hartzea gaixotasunak eragiten duen erantzun immunea aktibatzen du dietan, eta beste faktore batzuk ere badaude. Arrazoi zehatzak ezagutzen ez diren arren, beste faktore batzuk, hala nola infekzio gastrointestinalak edo haurtzaroko elikadura motak eragina izan dezakete. Baina guzti hau hitz egin da eta azken batean, ikuspegi zientifikoa da. Gaur beste gauza batetara gatoz hona. Argi dago gure gizartean geroz eta eragin gehiago duen gaixotasun kronikoa batez ari garela, beraz, behar duen garrantzia eta arreta exijitzen duen gaixotasun bat.

Buenas tardes. Tenemos entre manos esta iniciativa que nos plantea hoy como propuesta de ley el Grupo Popular para que se tenga en consideración y que trata de las personas con celiaquía. Plantea dos medidas concretas en esta propuesta. Por un lado, se propone que se haga un registro único de personas que padecen esta enfermedad para todo el Estado y que a la hora de hacer la declaración de la renta tengan una bonificación, una desgravación fiscal. La celiaquía es una enfermedad autoinmune y crónica en personas que, digamos, tienen esa tendencia de forma genética, es a las que afecta. Son unas proteínas que se llaman gluten y que están en determinados cereales, y son las que afectan a estas personas. Estas afectan a la cobertura de una parte del intestino, lo cual dificulta la absorción de determinados elementos. Las causas son, como digo, los factores genéticos primordialmente, es una enfermedad que se hereda. Además, el consumo del gluten hace que se active una respuesta inmune como consecuencia de esta dieta. También hay otra serie de factores. No se conocen los motivos concretos, pero existen factores como, por ejemplo, las infecciones gastrointestinales o la dieta de la infancia. Pero es la perspectiva científica, y ahora aquí estamos hablando de otra cuestión. Es evidente que esta es una enfermedad crónica que afecta cada vez más a nuestra sociedad y, por lo tanto, debe tener la relevancia y la atención que merece esta cuestión.

A la hora de estudiar la iniciativa que propone el Grupo Popular para su toma en consideración, en el Grupo Vasco reconocemos la importancia de aliviar el sobrecoste que supone mantener una dieta sin gluten, que es la que han de llevar las personas celíacas, una dieta exigente y una dieta muy cara. Sin embargo, creemos que esta propuesta que presenta el Grupo Popular para su toma en consideración dista mucho de ser la respuesta más adecuada para el objetivo que persigue, que es la de aliviar los bolsillos del gasto extra que supone llevar una dieta sin gluten. Porque, aunque parte de una propuesta legítima y con buena intención ―que no lo dudamos―, adolece de importantes deficiencias en su diseño, en su equidad y en su eficacia. En primer lugar, no es una medida progresiva. La deducción fiscal de 600 euros propuesta es igual para todos los contribuyentes, sin tener en cuenta su nivel de renta, lo que significa que una familia con ingresos altos recibirá exactamente la misma ayuda que una con ingresos bajos, cuando, para estas últimas, el sobrecoste de los alimentos sin gluten representa una carga mucho más grande. En este sentido, se trata de una medida que no corrige desigualdades, sino que puede incluso acentuarlas.

En segundo lugar, consideramos que la medida es técnicamente incoherente. Se presenta como deducción fiscal, pero luego se propone pagarla también a quienes no declaran el IRPF. Una deducción solo puede aplicarse sobre un impuesto. Si se paga en efectivo, ya no es una deducción, es una subvención. Se mezclan dos instrumentos distintos, generando confusión, burocracia y posible duplicidad.

En tercer lugar, la ayuda es insuficiente, ya que los estudios de la federación de asociaciones de celíacos del Estado calculan que el sobrecoste anual de una dieta sin gluten ronda unos 1000 euros. Ofrecer 600 euros no compensa esa diferencia y, lo que es peor, no actúa sobre el problema principal: el precio desorbitado de los productos sin gluten. Y ahí quisiéramos llegar. Además, existen alternativas más justas y eficaces. Una reducción del IVA de los productos sin gluten bajaría los precios de forma inmediata y beneficiaría a todas las personas celíacas por igual, sin distinción de ingresos y de manera inmediata. Esta medida sería verdaderamente universal, sencilla de aplicar y coherente con el principio de equidad fiscal. Una medida que, por cierto, ya fue propuesta por el Grupo Parlamentario Vasco en el 2023. Retomemos esta medida, vayamos al corazón del problema: que se bajen los precios de los productos que los celíacos deben de consumir. Además, esta iniciativa ignora el marco competencial vigente. Por un lado, las comunidades forales tienen capacidad plena en IRPF, y, por tradición política y respeto institucional, el PNV no promueve ni se posiciona desde Madrid en medidas estatales sobre figuras tributarias que sus instituciones propias pueden regular por sí mismas. Pero, además, hay que recordar que las comunidades de régimen común también ―ya se ha citado― pueden actuar en su tramo autonómico del IRPF. Por tanto, no es necesaria una norma estatal para algo que las comunidades autónomas de por sí ya pueden desarrollar territorialmente.

Por último, esta proposición tampoco aborda la cuestión sanitaria. La enfermedad celíaca no se resuelve con un gesto aislado o, lo que es lo mismo, con una deducción en la declaración de la renta, sino con políticas integrales de salud pública que corresponden a las comunidades autónomas: detección temprana, cribados, seguimiento médico, información alimentaria y apoyo a las familias.

Con todo y con esto, somos conscientes de las dificultades que atraviesan estas personas y que atraviesan estas familias. Todos tenemos en nuestro entorno personas celíacas. No hay que ir muy lejos; muy muy cerca, todos las tenemos. En cuanto a su salud y a su alimentación, como decía, tal y como hemos mencionado, conocemos el sobresfuerzo económico que supone para estas familias. Esta enfermedad supone un sobresfuerzo, somos conscientes y por ello vamos a ser consecuentes. Queremos también dejar claro a todas aquellas personas celíacas que hoy siguen este debate, tanto por televisión o aquí presentes, con pasión e inquietud, como es normal, que no vamos a alimentar con falsas expectativas esta propuesta. No vamos a oponernos a su aprobación, pero presentaremos nuestras propuestas de manera constructiva y responsable a través de enmiendas en la siguiente fase de tramitación, si es que supera esta fase de hoy, para que de verdad esta ley pueda abarcar mejor las necesidades que tienen las personas celíacas. Se trata de una carrera de fondo que puede dar hoy un paso adelante, pero que todavía tiene un largo camino que recorrer.

En definitiva, seguiremos trabajando para dar soluciones reales y efectivas para las personas celíacas. Ezkerrik asko.

Presidencia. Muchas gracias, señor Agirretxea. Por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene la palabra la señora Fullaondo la Cruz.

Marije Fullaondo la Cruz

EH BilduDiputada.Página 11Vídeo

Eskerrik asko, mahaiburu andrea. Arratsalde on, biltzarkideok, eta arratsalde on eta eskerrik asko, gaur gurekin dagoen Zeliakoen Elkarteen Federazioari. Mila esker egiten duzuen lanagatik!

Ba bai, dagoeneko esan den moduan, gaixotasun zeliakoa da haren tratamendu nagusia, tratamendu bakarra esango genuke, Gizarte Segurantzak estaltzen ez duen gaixotasun horietako bat. Gainera, glutenik gabeko produktuak, gaixotasun hori dutenek har ditzaketen bakarrak, glutena dutenak baino askoz garestiagoak dira. Eta gaixotasun zeliakoarekin bezala, gauza bera gertatzen da hainbat intolerantzia motekin ere. Baina zeliakiari dagokionez, ez da gaixotasun kroniko gisa onartua izan aurtengo uztailera arte, Osasun Ministerioak, Autonomia Erkidegoekin batera, Lurralde Arteko Kontseiluan kronikotasunari heltzeko dokumentu komuna osatu zutenera arte, zeinean lehen aldiz gaixotasun zeliakoa gaixotasun kroniko gisa sartzen baita Osasun Sistema Nazionalaren barruan.

Gracias, presidenta. Buenas tardes, señorías, y muchas gracias a la federación de entidades de celiaquía, que están aquí presentes hoy. Precisamente, la enfermedad celíaca es una de esas enfermedades cuyo tratamiento principal y único, que es la alimentación, no lo cubre la Seguridad Social. Además, los productos sin gluten, los únicos que pueden tomar quienes padecen esta enfermedad, son mucho más caros que los que contienen gluten. Y, al igual que con la enfermedad celíaca, ocurre lo mismo con algunos otros tipos de intolerancias. Pero, en cuanto a la celiaquía, no ha sido reconocida hasta julio de este año, cuando el Ministerio de Sanidad, junto con las comunidades autónomas, la incluyeron en los documentos comunes para abordar la cronicidad en el Consejo Interterritorial, en el que por primera vez la enfermedad celíaca se incluye como enfermedad crónica dentro del Sistema Nacional de Salud.

Como apunta Euskadiko Zeliakoen Elkartea, recogiendo las declaraciones de la federación de asociaciones de celíacos del Estado, este reconocimiento como enfermedad crónica ha sido un logro histórico para el colectivo celíaco, porque supone mucho más que un cambio en la clasificación médica. Es un avance hacia la igualdad en el acceso a derechos y recursos sanitarios y puede suponer un respaldo institucional ante las dificultades reales que enfrentan día a día las personas celíacas en el Estado español. Porque este reconocimiento, a todas luces necesario, abre las puertas hacia mejoras en la atención sanitaria con protocolos más claros y un seguimiento médico especializado; a la posibilidad de tener acceso a ayudas para la adquisición de alimentos; a la adaptación de menús escolares y de centros sanitarios; a dar a la enfermedad más visibilidad e incluirla en las políticas públicas de salud; o a la investigación científica sobre la enfermedad y su tratamiento. Medidas, todas ellas, muy necesarias y que deberán ser abordadas por los sistemas sanitarios de las comunidades autónomas, ya que son su competencia y, por tanto, su responsabilidad. De hecho, hace tiempo que algunas de ellas se vienen trabajando, al menos en Euskal Herria.

En la proposición de ley que hoy se debate, además de la creación del registro, se habla básicamente de medidas fiscales. Nada sorprendente, puesto que es la solución que siempre pone para todo el Partido Popular. De cualquier modo, las señorías del Grupo Popular parecen a olvidar que, como ya se les ha dicho antes, las comunidades autónomas tienen la capacidad de plantear las deducciones que estimen pertinentes sin esperar a que se tramite una ley estatal para ello. ¿Lo hacen ya en las comunidades gobernadas por el Partido Popular? (El señor Pérez López: Sí lo hacen). Si lo hacen, enhorabuena.

La cuestión del IRPF, en el caso de Euskal Herria, es también competencia exclusiva de nuestras Administraciones, por lo que será allí donde se deba trabajar sobre ello. Desde Euskal Herria Bildu empujaremos para que así se haga.

Hala ere, gure aldetik ez dugu eragotziko zeliakia pairatzen duten 500 000 pertsona ingururentzat onuragarria izan daitekeen oinarrizko araudi bat sortzea. Baina, uste dugu, zentzu horretan neurri fiskal hutsetatik haratago joan daitekeela eta joan behar dela. Beraz, gure aldetik eta lege proposamen hau izapidetzea onartzen bada, beharrezkotzat jotzen ditugun ekarpen guztiak egiteko plataforma gisa erabiliko dugu, glutenik gabeko produktuen etiketatze egokitik hasita, adibidez. Izan ere, gai hori zorrotz araututa egon arren, ez baita beti errespetatzen, eta horrek arazo larriak ekar diezazkieke zeliakia jasaten dutenei.

Besterik ez. Eskerrik asko.

Sin embargo, por nuestra parte, no impediremos la creación de una normativa básica que puede beneficiar a las cerca de quinientas mil personas que sufren celiaquía, pero creemos que, en este sentido, se puede y se debe ir más allá de las meras medidas fiscales. Por lo que, por nuestra parte, y si se admite a trámite esta proposición de ley, la utilizaremos como plataforma para realizar todas las aportaciones que consideremos necesarias, empezando por el correcto etiquetado de los productos sin gluten, por ejemplo, ya que, aunque el tema esté estrictamente regulado, no siempre se respeta, lo que puede acarrear graves problemas a quienes sufren celiaquía.

Nada más y muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señora Fullaondo. Pel Grup Parlamentari Junts per Catalunya, té la paraula la senyora Calvo Gómez. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, tiene la palabra la señora Calvo Gómez.

Pilar Calvo Gómez

JuntsDiputada.Página 12Vídeo

Bona tarda. Bona tarda, senyories. Bé, avui es pren en consideració una iniciativa destinada a compensar econòmicament les persones celíaques. Persones que, a més de patir aquesta malaltia autoimmune crònica i que afecta el budell prim, també són víctimes d’un estat del benestar fallit que, en lloc de corregir la discriminació que pateixen pel sobrepreu dels aliments sense gluten, mira cap a un altre costat. I això, això no és nou. Ho hem vist en persones afectades per l’esclerosi lateral amiotròfica. Vaig a fer un parèntesi. El Consell de Ministres ha aprovat un Reial decret llei per obrir una línia de crèdit per tenir recursos, entre d’altres, per aplicar la llei ELA. Gairebé un any després d’aprovar-se la llei, i ho hem dit i ho repetim, mil morts, mil morts d’ELA. 116 morts d’ELA a Catalunya després. El Govern espanyol demana crèdit per poder complir amb les seves obligacions. I ho fa quan ja s’ha esgotat tot el crèdit, el crèdit de la confiança dels malalts i les seves famílies respecte de la política. Mirin, els diners arriben i se’n van. Però en política, quan es perd la confiança, és gairebé impossible recuperar-la. Pedro Sánchez s’omple contínuament la boca dient que a Espanya es viu un dels millors moments econòmics de la història dels últims anys. El cert és que aquest estat és pobre, molt pobre; pobre en empatia, pobre en solidaritat i pobre en gestió, perquè en un any no han sabut trobar la manera de cobrir les necessitats de les persones amb ELA que estan categoritzades dintre d’aquest nou nivell, o grau III+ de dependència. Una denominació que va sortir justament durant les negociacions de la llei. Un Govern espanyol que sí que ha sabut augmentar fins als 10 745 milions d’euros la despesa en defensa, sense pressupostos. Doncs bé, si demanar crèdit és la seva manera de fer front al compromís, per què, per què no s’ha fet abans? Per què no es va fer l’endemà d’aprovar-se la llei ELA? Per què no es va fer fa mil morts d’ELA? Han posat contra les cordes moltes llars que s’han menjat els estalvis de tota una vida per poder fer front a aquesta cruel malaltia. Han posat contra les cordes familiars cuidadors que han hagut de deixar la seva carrera professional per tenir cura dels seus estimats. Han fet servir les falses promeses com a pastanaga, una enganyifa que ha causat molt dolor i desesperació.

Mirin, des de bon principi, Junts ha reclamat que arribessin els recursos via comunitats autònomes, a través de les respectives conselleries de Drets Socials. Vostès li van vendre a l’associació ConELA la mentida que això comportaria molts endarreriments. Un any després, no hi ha hagut ni un euro per als malalts d’ELA, ni via comunitats autònomes, ni via la subvenció directa de deu milions promesa a ConELA. Una subvenció, recordem-ho, enverinada que ConELA es va veure obligada a acceptar, perquè qui pot negar-se a rebre diners per als malalts? Qui pot negar-se? Però evidentment, assumint uns riscos legals massa grans. I ja veurem ara si aquesta via, la de la subvenció, es mantindrà. El que segur que no es mantindrà és la confiança en aquest estat del benestar disfuncional i massa sovint zero empàtic, on les fílies i les fòbies són les que decideixen, i no la bona política, la que té cura de la gent.

Revisarem amb molta cura la lletra petita d’aquest Reial decret llei que han aprovat avui, perquè no sabem, a hores d’ara no sabem ni quants diners arribaran ni quan arribaran. Aprofito també per dir que va ser una aportació de la Fundació Catalana contra l’ELA i de Junts la creació d’aquest grau III+ de dependència. I aquesta ha de ser, ha de ser la base per ampliar les prestacions de la llei ELA a altres processos de gran dependència. Ho diem perquè en el reglament que estan fent hi volen posar —‌un altre reglament, un reial decret— hi volen posar un annex de malalties, i pensem que no hi ha de ser aquest annex, ja que es poden discriminar malalts no recollits en el llistat o fins i tot persones que arribin al grau III+ de dependència, per exemple, per un accident. Tot això s’ha d’aclarir molt bé. Voldríem saber, com dèiem, què diu la lletra petita d’aquest altre reglament.

Tornant a la iniciativa d’avui. Votarem a favor de la presa en consideració d’aquesta proposta que té com a objectiu compensar —‌potser la solució és corregir o evitar— el sobrecost dels aliments sense gluten que necessiten els celíacs de gairebé 1000 euros a l’any, segons l’Associació de Celíacs de Catalunya, que han denunciat durant anys un increment d’entre el 20 i el 300 % en productes bàsics com ara el pa o la pasta. A més, el 20 % dels diagnòstics es dona entre persones de més de 65 anys, augmentant la seva vulnerabilitat. Socialment és una afecció, és una malaltia que genera exclusió i impacte psicològic, amb estudis que assenyalen fins i tot un major risc de depressió.

La seva iniciativa, senyories del Partit Popular, conté punts que envaeixen competències. Per exemple, la creació del Registre de pacients centralitzat. Ha de ser de cada comunitat autònoma, i això no ha d’impedir la cooperació entre comunitats autònomes i Govern central per trobar-li utilitat epidemiològica de les dades. La planificació sanitària, els hem de recordar, és autonòmica. Estem d’acord —‌potser s’hauria d’estudiar bé— si a través de l’IRPF s’ha de retornar als celíacs bona part de l’extra cost anual que tenen per poder comprar aliments sense gluten. Però en qualsevol cas això ho podrem discutir en el període d’esmenes, sempre i quan el Govern espanyol no doni ordre de deixar aquesta proposició de llei al calaix.

Gràcies.

Buenas tardes, señorías. Hoy se toma en consideración una iniciativa destinada a compensar económicamente a las personas celíacas. Personas que, además de sufrir esta enfermedad autoinmune, crónica y que afecta al intestino delgado, también son víctimas de un Estado del bienestar fallido que, en lugar de corregir la discriminación que sufren por el sobreprecio de los alimentos sin gluten, mira a otro lado. Y esto no es nuevo, lo hemos visto con personas afectadas por la ELA. Voy a hacer un paréntesis. El Consejo de Ministros ha aprobado un real decreto ley para abrir una línea de crédito para tener recursos, entre otros, para aplicar la ley ELA prácticamente un año después de aprobarse la ley. Lo hemos dicho y lo repetimos: son mil muertos de ELA en Cataluña después también. El Gobierno español pide crédito para poder cumplir con sus obligaciones y lo hace cuando ya se ha agotado todo el crédito, el crédito de la confianza de los enfermos y de sus familias respecto a la política. Miren ustedes, el dinero llega y se va, pero en política, cuando se pierde la confianza, es prácticamente imposible recuperarla. Pedro Sánchez se llena la boca continuamente diciendo que en España se vive uno de los mejores momentos económicos de la historia o de los últimos años. Lo cierto es que este Estado es pobre, muy pobre; pobre en empatía, pobre en solidaridad y pobre en gestión, porque en un año no han sabido encontrar la forma de cubrir las necesidades de las personas con ELA. Personas que están categorizadas en este nivel grado III+ de dependencia, una denominación que surgió precisamente durante la negociación de la ley. Un Gobierno español que sí ha sabido aumentar hasta los 10 700 y pico millones de euros el gasto en defensa. Bien, si esta es su manera de hacer frente al compromiso, ¿por qué no se ha hecho antes?, ¿por qué no se ha pedido crédito después de aprobar la ley ELA? Han puesto ante las cuerdas a muchos hogares, que se han comido los ahorros de una vida para hacer frente a esta cruel enfermedad. Han puesto contra las cuerdas a familiares, a cuidadores, que han tenido que dejar su carrera profesional para ocuparse de sus seres queridos. Han utilizado las falsas promesas como zanahoria, un engaño que ha causado dolor y desesperación.

Desde el principio, Junts ha pedido que los recursos lleguen vía comunidades autónomas a través de las consejerías sociales. Ustedes vendieron a las asociaciones de ELA la mentira de que eso iba a provocar retrasos. Un año después, no ha habido ni un euro para los enfermos de ELA, ni vía comunidades autónomas ni vía los millones de subvenciones; una subvención envenenada que ConELA se vio obligada a aceptar, porque ¿quién se puede negar a recibir dinero para los enfermos?, pero asumiendo riesgos legales demasiado grandes. Vamos a ver ahora si esta vía, la de la subvención, se va a mantener. Lo que seguro que no se va a mantener es la confianza en este estado del bienestar disfuncional y demasiado a menudo cero empático, donde las filias y las fobias son las que deciden y no la buena política la que se ocupa de la gente.

Vamos a revisar con mucho detalle la letra pequeña de este real decreto ley, porque hasta ahora no sabemos ni cuánto dinero va a llegar ni cuándo. Aprovecho para decir que fue una aportación de la Fundación Catalana contra la ELA y de Junts la creación de este grado III+ de dependencia, y esta debe ser la base para ampliar las prestaciones de la ley ELA a otros procesos de gran dependencia. Lo decimos porque en el reglamento que están haciendo, un real decreto, quieren poner un anexo de enfermedades. Pensamos que no debe estar ahí ese anexo porque se puede discriminar a enfermos no recogidos en el listado, incluso a personas que lleguen al grado III+ de dependencia, por ejemplo, por un accidente. Esto tiene que aclararse muy bien y queremos saber, como decíamos, qué dice la letra pequeña de este otro reglamento.

Volviendo a la iniciativa de hoy, vamos a votar a favor de la toma en consideración de esta propuesta, que tiene por objetivo compensar ―tal vez la solución es corregir o evitar― el sobrecoste de los alimentos sin gluten que necesitan las personas celíacas. Prácticamente 1000 euros al año, según la Asociación de Celíacos de Cataluña, que han denunciado durante años un incremento de entre el 20 y el 300 % en productos básicos como el pan o la pasta. Además, el 20 % de los diagnósticos se dan entre personas de más de 65 años, aumentando su vulnerabilidad. Socialmente es una enfermedad que genera exclusión e impacto psicológico, y hay estudios que señalan incluso un mayor riesgo de depresión.

Su iniciativa, señorías del Partido Popular, contiene puntos que invaden competencias, como la creación de un registro de pacientes centralizado, que debe ser de cada comunidad autónoma. Esto no debe impedir la cooperación entre comunidades autónomas y Gobierno central para encontrarle una utilidad epidemiológica a los datos. La planificación sanitaria ―tenemos que recordarlo― es autonómica. Estamos de acuerdo en que tal vez deberíamos estudiar mejor si a través del IRPF hay que devolver a los celíacos buena parte del extracoste anual que tienen para poder comprar alimentos sin gluten; pero, sea como fuere, esto lo podremos discutir en el periodo de enmiendas, siempre que el Gobierno español no dé orden de dejar esta propuesta de ley en el cajón.

Muchas gracias.

Presidencia. Moltes gràcies, senyora Calvo. Pel Grup Parlamentari Republicà, té la paraula la senyora Estrems Fayos.

Etna Estrems Fayos

ERCDiputada.Página 14Vídeo

Gràcies, presidenta. Bona tarda a tots i a totes. És curiós que la diputada del Partit Popular demani aquí que no barregem coses i que no entrem al fang. És bastant curiós. En tot cas, avui el Partit Popular porta una proposició de llei que té un títol que podria ser prometedor, que és Llei de compensació econòmica per a les persones celíaques. Però, si entrem al detall, es queda bàsicament en aquest titular. Senyories del Partit Popular, vostès tenen 130 diputats. De veritat no poden fer una llei de més de dues pàgines sobre la celiaquia? Perquè nosaltres en tenim set, i perquè no tenim cupo, perquè si no, si féssim aquesta llei, li asseguro que tindria més de dues pàgines. Vostès proposen dues coses: un registre estatal i una reducció de l’IRPF de 600 euros, que, per cert, són 50 euros al mes. Està bé, però tampoc és una fortuna. I les dues coses són dues perquè una sense l’altra no seria d’aplicació, perquè sense registre a qui li apliques la reducció? Vull dir, no ho sé, jo crec que estaria bé que es reunissin amb els col·lectius, que sabessin quines demandes fan, perquè, si ho haguessin fet —‌amb 130 diputats, repeteixo, que deuen tenir molta feina— sabrien que les reivindicacions van molt més enllà d’això que vostès proposen. Així, jo aquí jo em pregunto què fan tot el dia tants diputats i diputades del Partit Popular.

Però escoltin, nosaltres sí que hem parlat amb l’Associació de Celíacs de Catalunya. Els hem escoltat. De fet, va ser de les primeres coses que vaig fer com a diputada quan vaig entrar en aquest parlament. I hem après coses d’ells. El que presenten vostès aquí és bastant, creiem nosaltres, paper mullat. No serveix massa per a res, i fins i tot pot resultar una mica decebedor i fa una mica de riure.

En tot cas, la celiaquia, com deien aquí els companys dels altres grups, no és una qüestió menor. És una malaltia crònica autoimmune que afecta aproximadament el 2 % de la població. I el tractament no és un medicament, no és un medicament ni car ni barat. És una alimentació que, a més a més, no paga el sistema sanitari. Els celíacs, les persones celíaques són els únics malalts que paguen les seves quotes a la Seguretat Social i que, a part, han de pagar el seu tractament sense cap mena de bonificació, diguéssim, a la Seguretat Social. Hi ha una mitjana calculada de gairebé uns 1000 euros l’any de sobrecost en alimentació per persona celíaca. I hi ha exemples molt concrets. Una barra de pa sense gluten costa el doble que una barra de pa amb gluten. Un paquet de galetes pot costar cinc vegades més. Un plat de pasta sense gluten pot costar quatre vegades més. I tot això no és opcional, com molt bé s’ha dit en aquesta tribuna. Una persona celíaca no pot decidir menjar avui diferent perquè li surti més barat, perquè això li comporta danys reals i greus problemes a la seva salut. I és aquí on es veu la feblesa de la proposta del Partit Popular. Una deducció fiscal de 600 euros anuals pot semblar generós, però en realitat no arriba a la cobertura del sobrecost que té el tractament d’una persona celíaca, que és justament la seva alimentació. I encara menys resol altres problemes que el col·lectiu sí que demana.

Com deia, nosaltres els hem escoltat i ells reclamen diverses coses diferents, que són: primer, que la dieta sense gluten sigui reconeguda com a tractament i estigui garantida dins del Sistema Nacional de Salut, amb equitat com qualsevol altre tractament crònic. Si la insulina i els inhaladors estan coberts, la dieta sense gluten hauria també d’estar coberta. Els celíacs són els únics malalts, com deia, que han de pagar la Seguretat Social i a part el seu tractament, pagant dues vegades per la seva salut.

Segon, formació obligatòria als professionals sanitaris i campanyes de sensibilització. Perquè avui el temps mitjà de diagnòstic d’una persona celíaca són set anys. I, com també s’ha dit en aquesta tribuna, més del 75 % dels casos estan infradiagnosticats. Set anys és una eternitat per a una persona que no sap el que té, que es troba malament, que va a un metge darrere un altre i que els seus símptomes li condicionen la vida.

Tercer, cal garantir menús sense gluten segurs en escoles, residències i centres públics. Perquè menjar és un dret bàsic i, com dèiem, ells no poden triar.

Quart, establir un protocol únic i actualitzat del diagnòstic, treballat conjuntament amb les comunitats, sense envair competències i que garanteixi el diagnòstic ràpid i correcte.

Cinquè, impulsar aquest registre cooperatiu de pacients no només per poder donar una deducció fiscal, sinó també per planificar recursos, fomentar la investigació i millorar les polítiques públiques.

I, finalment, reforçar la recerca i la investigació creant unitats especialitzades dins del sistema públic. Tot això són les demandes de l’Associació Catalana de Celíacs de Catalunya. Tot això són mesures que podrien marcar la diferència real entre la vida de les persones. I res d’això surt a la proposició de llei del Partit Popular. Amb això que presenten, recordo, dues pàgines de proposició de llei no solucionen els problemes de les persones celíaques. I nosaltres podríem dir: «Doncs això no serveix per a res i per tant els votem en contra». Però mirin, per una vegada que el PP fa ús del seu cupo per a una cosa que no està malament, el que farem nosaltres és deixar passar aquesta presa en consideració, treballar en les esmenes, no per millorar la llei, sinó pràcticament per fer-la nova. Perquè bé, com que nosaltres tenim les iniciatives restringides, doncs per una vegada a la vida, com li dic, ens aprofitarem una mica que vostès porten aquesta llei aquí, que creiem que realment és una llei que cal parlar, que és un tema que cal parlar, que nosaltres mai haguéssim pogut permetre’ns portar, i intentarem fer la llei que necessiten les persones celíaques de Catalunya i de tot el territori de l’Estat, la llei que solucioni els seus problemes. Una llei bona, molt més enllà d’una rebaixa d’impostos que no soluciona la vida de les persones.

Moltes gràcies.

Gracias, presidenta. Buenas tardes a todos y a todas. Es curioso que la diputada del Partido Popular pida aquí que no mezclemos cosas y que no entremos en cuestiones… En fin, muy curioso.

Hoy el Partido Popular trae una proposición no de ley que tiene un título que podría ser prometedor, la ley de compensación económica para las personas celíacas, pero si entramos en el detalle, se queda básicamente en ese titular. Señorías del Partido Popular, ustedes tienen 130 diputados, ¿realmente no pueden hacer una ley de más de dos páginas sobre la celiaquía? Porque nosotros tenemos siete y porque no tenemos cupo, porque si hiciéramos esta ley, les aseguro que tendría más de dos páginas. Ustedes proponen dos cosas: un registro estatal y una reducción del IRPF de 600 euros, que, por cierto, son 50 euros al mes, que está bien, pero tampoco no es una fortuna. Y ambas cosas son… vamos, son dos cosas, porque una sin otra no sería de aplicación. Sin registro, ¿a quién le aplicas la reducción? En fin, no lo sé. Yo creo que estaría bien que se reunieran con los colectivos, que supieran qué demandas hacen, porque si lo hubieran hecho con 130 diputados, digo, que deben tener mucho trabajo, sabrían que las reivindicaciones van mucho más allá de esto que ustedes proponen aquí. Yo me pregunto qué hacen todo el día tantos diputados y diputadas del Partido Popular.

Pero, miren, nosotros sí hemos hablado con la Asociación de Celíacos de Cataluña, los hemos escuchado; de hecho, fue una de las primeras cosas que hice como diputada cuando entré en este Parlamento, y hemos aprendido cosas de ellos. Lo que presentan ustedes aquí nos parece bastante un papel mojado que no sirve de mucho y, de hecho, incluso puede resultar decepcionante y da una cierta risa.

La celiaquía, en cualquier caso, como decían los compañeros de otros grupos, no es una cuestión menor. Es una enfermedad crónica, autoinmune, que afecta aproximadamente al 2 % de la población y el tratamiento no es un medicamento; no es un medicamento ni caro ni barato. Es una alimentación que, además, no paga el sistema sanitario. Los celíacos, las personas celíacas, son los únicos enfermos que pagan sus cuotas a la Seguridad Social y que, además, deben pagar su tratamiento sin ningún tipo de bonificación de la Seguridad Social. Hay una media calculada de unos 1000 euros al año de sobrecoste en alimentación por persona celíaca y hay ejemplos muy concretos. Una barra de pan sin gluten cuesta el doble que una barra de pan con gluten, y un paquete de galletas, cinco veces más; un plato de pasta sin gluten puede costar cuatro veces más, y todo ello no es opcional. Como bien se ha dicho ya en esta tribuna, una persona celíaca no puede decidir comer hoy distinto para que les salga más barato porque esto le comporta unos daños reales y graves problemas a su salud. Y ahí es donde radica la debilidad de la propuesta del Partido Popular. Una reducción fiscal de 600 euros anuales puede parecer generoso, pero en realidad no llega a la cobertura del sobrecoste que tiene el tratamiento de una persona celíaca, que es justamente su alimentación, y todavía menos resuelve otros problemas que el colectivo sí pide.

Como decía, nosotros hemos escuchado al colectivo y este colectivo reclama distintas cosas. Por ejemplo, que la dieta sin gluten sea reconocida como tratamiento y se garantice dentro del Sistema Nacional de Salud con equidad y como cualquier otro tratamiento crónico. Si la insulina y los inhaladores están cubiertos, la dieta sin gluten también debería estar cubierta. Los celíacos son los únicos enfermos ―decía― que pagan la Seguridad Social y, además, su tratamiento, pagando dos veces por su salud.

Segundo: formación obligatoria de los profesionales sanitarios y campañas de sensibilización, porque hoy el tiempo medio de diagnóstico de una persona celíaca son siete años. Y, como también se ha dicho en esta tribuna, más del 75 % de los casos están infradiagnosticados. Siete años es una eternidad para una persona que no sabe qué tiene, que se encuentra mal, que va a un médico tras otro y que tiene síntomas que le condicionan la vida.

Tercero: hay que garantizar menús sin gluten seguros en escuelas, residencias y centros públicos, porque comer es un derecho básico y, como decíamos, ellos no pueden escoger.

Cuarto: establecer un protocolo único y actualizado del diagnóstico, trabajar conjuntamente con las comunidades sin invadir competencias, y que se garantice el diagnóstico rápido y correcto.

Quinto: impulsar este registro cooperativo de pacientes, no solo ya para poder hacer una reducción fiscal, sino también para aumentar recursos en investigación y mejorar las políticas públicas.

Y, por último: reforzar la investigación y desarrollo, creando unidades especializadas dentro del sistema público. Todo ello son las demandas de la Asociación de Celíacos de Cataluña. Todo esto son medidas que podrían marcar la diferencia real en la vida de las personas. Y nada de esto sale en la proposición de ley del Partido Popular. En lo que presentan ―les recuerdo que son dos páginas― no solucionan los problemas de las personas celíacas. Nosotros podríamos decir: bueno, esto no sirve de nada y, por tanto, votaremos en contra. Pero, por una vez que el PP hace uso de su cupo para algo que no está mal, lo que nosotros vamos a hacer es dejar pasar esta toma en consideración, trabajar en las enmiendas no para mejorar la ley, sino prácticamente para hacerla nueva. Porque como nosotros tenemos las iniciativas restringidas, por una vez en la vida, como decía, vamos a aprovecharnos un poco del hecho de que ustedes traen aquí esta ley, que creemos que es una ley de la que hay que hablar, que es un tema que hay que debatir, que nosotros nunca habríamos podido permitirnos traer y vamos a intentar hacer la ley que necesitan las personas celíacas de Cataluña y de todo el territorio del Estado, la ley que solucione sus problemas, una ley que sea buena, mucho más allá de una rebaja de impuestos que no soluciona la vida de las personas.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Moltes gràcies, senyora Estrems. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra la señora Recas Martín.

Alda Recas Martín

Grupo SumarDiputada.Página 17Vídeo

Muy buenas tardes, presidenta, señorías. Antes de empezar, quería hacer una especial mención a lo que ha ocurrido hoy en el Consejo de Ministros: se ha aprobado un real decreto legislativo con una inversión de 500 millones de euros para desarrollar la ley ELA y reforzar el sistema para la autonomía y la atención de la dependencia. (Aplausos). Un real decreto legislativo con tres ejes: creación de un nuevo grado de dependencia; garantía de atención 24 horas, con casi 10 000 euros por paciente, y un eje financiero de inversión de 500 millones para el desarrollo integral de la ley y del esfuerzo del sistema para la ayuda a la dependencia. Y es que, cuando se trabaja así, de la mano de los pacientes, de sus asociaciones, y no se usa como arma política, las cosas avanzan. Gracias, ministro Bustinduy. Hoy estamos de enhorabuena. Esto es un triunfo del trabajo conjunto de mucha gente, incluidas las asociaciones de pacientes. Y es que, en un caso como el que tenemos entre manos, el de la celiaquía, la labor de dichas federaciones y asociaciones es clave para cualquier avance. Gracias a todos los que nos acompañan hoy, todas las asociaciones y federaciones, porque igualmente apoyaron aquella propuesta no de ley que hizo el Partido Socialista en noviembre y que aprobamos. Curioso: propuesta no de ley que tenía más puntos que esta propia ley. La celiaquía presenta una prevalencia general del 1 % al 2 % de la población española; estamos hablando de en torno a 500 000 pacientes. Es una enfermedad crónica, sistémica, infradiagnosticada y que empeora la vida de niños en su crecimiento y de adultos en su día a día, cuyo tratamiento ―como bien se ha dicho aquí― es la dieta para siempre. Como se dijo en esa propuesta de noviembre, quedaban cosas importantes por hacer y el Ministerio de Sanidad se ha aplicado. ¿Cómo? Por primera vez ha sido declarada enfermedad crónica, y esto abre un abanico de posibilidades importantísimo. Tenemos ya un documento de consenso, unas herramientas como UpToDate, sistemas de alerta, guías de escuelas, promotoras de salud, que incluyen protocolos de dieta sin gluten. Son avances que van ocurriendo y seguirán ocurriendo, porque el reconocimiento de la enfermedad celíaca como enfermedad crónica permite muchas cosas, entre ellas, mejor atención sanitaria; protocolos más claros; atención especializada; visibilidad; inclusión dentro de todos los programas de salud pública; la adaptación de esos menús. Vamos avanzando poco a poco. En su propuesta, señorías del Partido Popular, hablan de la realización de un registro de casos de esta enfermedad celíaca. ¡Madre mía, qué lío tienen con los registros y sus usos! Unos sí y unos no. ¿Celiaquía? Estamos de acuerdo con el registro. ¿Apoyar a VOX en Valencia para un registro de cómo los migrantes usan la sanidad? ¡Pues votamos que sí! ¿Registro de objetores de conciencia para la eutanasia? Lo compran. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia). Pero, claro, cuando el Ministerio de Sanidad, de Más Madrid, pide datos para un registro de programas de cribado poblacional de cáncer de mama, colorrectal y de cérvix, ahí es una cartita diciendo que mejor no hagamos el registro. ¿Tienen algo que ocultar? Yo les digo que sí. ¿Y si hablamos del registro de objetores para el tema del aborto? Mejor no, ¿no? Ese no nos gusta. Y lo hacen incumpliendo la ley. Díganle, por favor, a la señora Ayuso que se vuelva ya de ese enésimo viaje a Estados Unidos, que el tiempo pasa, que tiene un requerimiento y tiene un mes para cumplir la ley. (Aplausos). Desde Más Madrid y SUMAR, claramente, no apoyamos la realización de este registro. Tenemos sistemas muy buenos en el sistema público. Sistemas de información sanitaria, como el Conjunto Mínimo Básico de Datos o la Base de Datos Clínicos de Atención Primaria, que ya permiten hacer un seguimiento adecuado de la morbilidad y de la atención sanitaria relacionadas con esta enfermedad. Dejemos de duplicar y trabajemos para mejorar lo que ya existe. Y es que muchas de estas cosas ya existen y se pueden mejorar. ¿Y saben de quién dependen? De los Gobiernos de las comunidades autónomas del Partido Popular. En referencia a la propuesta de deducción del IRPF para las personas celíacas, de nuevo les recuerdo que hay muchas comunidades autónomas, en la mayoría de las cuales gobierna el Partido Popular, que ya hacen cosas: en parte del País Vasco, Valencia, Canarias, Extremadura, entre otras, y ya se está trabajando. Trabájenlo. Si tanto les importaran los pacientes con esta enfermedad, gestionarían y gobernarían. He mirado el registro, por ejemplo, de la Comunidad de Madrid. Cero, repito, cero iniciativas sobre ello. Entonces, ¿qué proponemos? Proponemos mejorar esto mucho. Por eso votaremos a favor, para que pase al siguiente paso.

Pero ¿saben qué? Hay muchas cosas que se están haciendo. ¿Cómo se mejora la vida de los pacientes con enfermedad celíaca? Podemos aprovechar que en julio ya se declaró esta enfermedad como crónica para trabajar ese diagnóstico precoz, esas guías clínicas basadas en la evidencia, esa formación a profesionales. Por ejemplo, en el Plan de Atención Primaria aprobado por el Ministerio de Sanidad hablan de intentar introducir la figura del nutricionista dentro de la atención primaria. ¿Ustedes saben lo que podría hacer un nutricionista de atención primaria? Trabajar junto con los pacientes y la familia para la dieta, para el etiquetado; porque, como bien han dicho ustedes mismos, la dieta es el único camino. Pero hay muchas cosas que se pueden hacer. Se puede, por ejemplo, trabajar mejorando los registros y apoyando la estrategia de salud digital. Podemos, por ejemplo, defender a los pacientes de tantos y tantos bulos que les prometen curación a través de cosas que no están basadas en la evidencia. Podemos hacer, por ejemplo, inspección y control de restaurantes. ¿Cuántos problemas tienen en los restaurantes? Eso también es de aplicación autonómica. Y no hemos hablado de los supermercados. ¿Por qué no trabajamos con los supermercados? Son ellos los que se lucran de una manera bastante importante con unos productos que, aunque tienen el IRPF rebajado, siguen siendo caros. Y, sobre todo ―¡cómo no!― seguir trabajando con el instrumento clave que son las asociaciones de pacientes. Daremos el sí, pero, sin duda alguna, hay que trabajar mucho esta ley.

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Fernández Ríos.

Tomás Fernández Ríos

VoxDiputado.Página 18Vídeo

Gracias, presidente. Hoy traemos a debate algo más que una deducción fiscal o una ayuda económica. De lo que hoy estamos hablando es de dar respuesta institucional a una desigualdad entre españoles ―una más― que plantea este sistema que tenemos y del que están ustedes (señala los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso) y ustedes (señala los escaños del Grupo Parlamentario Socialista) tan orgullosos. Es una desigualdad que afecta de manera tangible a miles de personas en España. En este caso, se impone un sobrecoste directo, recurrente y difícilmente evitable a miles de familias simplemente por el hecho de padecer la condición médica de ser celíaco. Nosotros ―ya lo aviso― vamos a apoyar hoy la toma en consideración de esta proposición de ley, y lo vamos a hacer, sobre todo, porque la situación actual no es de recibo y porque tenemos la firme convicción de que el Estado central tiene la responsabilidad de corregir las posibles desigualdades entre españoles. Pero también quiero dejarles muy claro a ustedes que este tipo de ayudas que se plantean deben construirse con sentido común, con responsabilidad y siempre desde el equilibrio entre la justicia social y el rigor fiscal, porque no creo que nadie ponga en duda que existe una desigualdad económica evidente en España para las personas celíacas. No se sostiene y es una vergüenza ―lo hemos denunciado en numerosas ocasiones― que en pleno siglo XXI en un país como España haya ciudadanos que, únicamente por el hecho de vivir en un territorio concreto, puedan recibir o no apoyo para llevar una vida digna. (Aplausos). Miren, sucede con todo, con la educación, con la sanidad, con las infraestructuras y con este tema también. En España, hoy día ―ténganlo claro― conviven al menos diecisiete modelos distintos de ayudas a celíacos, con diferencias abismales. Les pongo ejemplos. En Cataluña hay una serie de ayudas a los productos sin gluten. En Castilla-La Mancha las ayudas pueden llegar a 750 euros o a 1500 en la unidad familiar, si hay varios miembros afectados. En el País Vasco, 80 euros por persona celíaca empadronada y acuerdos de descuentos en supermercados. En Canarias las ayudas se canalizan a través del tejido asociativo. Y en otros muchos sitios no hay ninguna ayuda. Pero es que, además, señores populares, donde gobiernan ustedes, como en Andalucía, recientemente 100 euros de deducción en el IRPF para cada familia o, como en Castilla y León, rosco (hace el signo del cero con los dedos) pelotero. ¿De verdad a ustedes les parece esto normal? Imagínense que aparece en España, por ejemplo, un danés o un noruego celíacos y pregunta cuáles son las ayudas que tengo para su enfermedad ¿Qué le vamos a contestar? ¿Todo esto que acabo de enumerar, que depende de dónde viva? ¿Usted qué cree que pensaría ese danés celíaco? Pues pensaría lo que es, que España se ha convertido en un auténtico sinsentido, en un disparate de normas que generan españoles de primera, de segunda y de tercera división. (Aplausos).

Pero es que también es un sinsentido lo que en el fondo plantea su propuesta: hacer tabla rasa y establecer una ayuda igual para todo el mundo, sin tener en cuenta aspectos que realmente sí son fundamentales. Es decir, ustedes, en vez de utilizar este proyecto de ley como una auténtica herramienta de justicia, su intención, de nuevo, señores del Grupo Popular, es hacer algo que también les vuelve loco a los ‘socialistos’, el populismo fiscal, que no es otra cosa que vender un titular y tirar con pólvora del rey, porque, al final, qué más da más gasto si lo van a pagar los de siempre, lo van a pagar los sufridos ciudadanos.

Miren, la desigualdad en este tema no es solo por el lugar donde se vive, es también, y por encima de todo, por la situación económica de cada uno. No es lo mismo la necesidad de una familia con ingresos de 20 000 euros que la necesidad de una familia con ingresos de 60 000 euros. La igualdad no es darles a todos lo mismo. La igualdad real sería que se aplique a quien lo necesita, que pueda llegar a cubrir el 50 % del sobrecoste o el 75 % y, como ya se ha comentado, que pueda ser reembolsable para quienes no tienen la obligación de declarar IRPF. (Aplausos). Eso sí sería garantizar de verdad la progresividad y la equidad de la medida y no beneficiar de forma injustificada a quien en verdad no le suponga un impacto económico relevante.

Pero es que tampoco han tenido ustedes en cuenta que, si este proyecto se tramita, que ya hemos dicho que vamos a estar de acuerdo en ello, se abre un debate más amplio: ¿qué hacemos con las familias que deben afrontar sobrecostes por otras patologías alimentarias, como intolerancias severas, alergias o enfermedades metabólicas, que también ven su cesta de la compra encarecida? ¿Qué hacemos? ¿Deberíamos plantearnos esas realidades?

Termino con esto, señor presidente. Como ya les dije, vamos a votar a favor de la toma en consideración porque esta ley parte de una necesidad real y bien diagnosticada, pero sepan que lo vamos a hacer con la voluntad de corregir o de mejorar esta propuesta en su tramitación parlamentaria para que llegue ―insisto― a quien lo necesita, para que sea compatible con la responsabilidad fiscal que debe tener cualquier política pública sostenible y, sobre todo, para que no se perpetúen desigualdades como las que existen actualmente. Porque, señorías del Partido Popular y señorías socialistas, les vuelvo a decir ―yo creo que ya en mi caso es la enésima vez― que la igualdad no es un lujo, es un derecho, y no es justo que los españoles tengan que esperar hasta que gobernemos nosotros para que en España se actúe en consecuencia y se cumpla de una vez por todas con esa premisa, que debe ser uno de los pilares fundamentales de una democracia, y es que en muchísimos aspectos, por no decir en todos, que afectan a las personas los españoles no son iguales, y ustedes lo saben. Así pues, sobre este asunto, si esto es lo que ustedes quieren, señores del PP, pues muy bien, allá ustedes, pero no duden, tampoco los españoles, que a nosotros cuando llegue el momento no nos va a temblar el pulso.

Gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra la señora Iniesta Egido.

Isabel Iniesta Egido

PSOEDiputada.Página 19Vídeo

Gracias, presidente. Buenas tardes, señorías. Comienzo con unas palabras de reconocimiento y respeto hacia todas las personas celíacas, hacia sus familias y hacia la Federación de Asociaciones de Celíacos. Llevan años defendiendo su derecho a una vida digna y su lucha ha sido clave para que hoy hablemos con más conocimiento, más sensibilidad y más conciencia social sobre esta enfermedad. Esta enfermedad ha ido en aumento en las tres últimas décadas y afecta entre un 1 % y un 2 % de la población. El compromiso del Grupo Socialista con las personas con celiaquía es firme. Por eso, hoy queremos fijar una posición seria, responsable y coherente, coherencia que, desde luego, el Partido Popular no muestra, y prueba de ello es lo siguiente. El Grupo Socialista presentó el 22 de marzo de 2023 en las Cortes de Castilla y León una proposición no de ley para establecer ayudas a las personas con enfermedad celíaca en función de la renta, una propuesta sensata, justa y progresiva. ¿Qué hizo el señor Mañueco, presidente de la Junta de Castilla y León? Abandonó el Pleno y le hizo una peineta a la diputada socialista que estaba defendiendo esa iniciativa. (Aplausos). Esa fue la respuesta a un problema real que afecta a miles de familias.

Señorías del Grupo Popular, ahora vienen aquí con una proposición que, bajo la apariencia de solidaridad, esconde un planteamiento profundamente injusto y regresivo. Pretenden crear una deducción de 600 euros en el IRPF por persona celíaca, idéntica para todos, sin tener en cuenta el nivel de renta ni las circunstancias familiares y sin tener en cuenta que hay muchas familias que no realizan la declaración de la renta por no llegar a los mínimos. Señorías del PP, eso no es justicia social, es oportunismo fiscal. (Aplausos).

Señorías, una deducción en el IRPF, aunque sea reembolsable, afecta igual a todo el mundo, tanto a quienes apenas llegan a final de mes como a quienes tienen rentas de más de 300 000 euros. Y eso, señorías, no es justicia social, es desigualdad disfrazada de igualdad. Las políticas justas no tratan igual a quienes están en situaciones diferentes. No es lo mismo una familia trabajadora que hace cuentas para poder llenar la cesta de la compra que quien puede permitirse cualquier producto sin ni siquiera mirar el precio. Por eso, las ayudas deben ser progresivas y estar vinculadas a la renta, porque solo así se garantiza que llegue más apoyo a quien más lo necesita.

Una vez más el Grupo Popular quiere convertir los derechos en deducciones fiscales y las políticas sociales en beneficios uniformes para todos sin atender a la renta, a la situación familiar o a las necesidades reales. Lo mismo de siempre, señorías. Además, su planteamiento demuestra un gran desconocimiento de cómo funciona nuestro sistema sanitario y fiscal. Respecto del registro que proponen, el Sistema Nacional de Salud dispone de herramientas e información suficientes para el seguimiento de la enfermedad. Por ello, se está trabajando, junto con las comunidades autónomas, para mejorar la identificación de la enfermedad en las historias clínicas electrónicas. También está en marcha la actualización del protocolo nacional de diagnóstico, una reivindicación de las asociaciones de pacientes, que estamos llevando a cabo de la mano de las comunidades autónomas y las sociedades científicas. Es decir, desde la política sanitaria ya se está trabajando en mejorar la atención integral a estas personas con rigor y consenso. Por otra parte, el Estado ya contempla en su diseño fiscal las circunstancias personales y familiares de cada contribuyente, incorporando los gastos derivados de la enfermedad.

Señorías del Grupo Popular, si quieren ver cómo se hacen las cosas bien, miren a Castilla-La Mancha, donde gobierna el presidente Emiliano García-Page. (Aplausos). Mi comunidad autónoma es hoy en día la que más ayudas concede a las personas con celiaquía, y lo hace con criterios de renta, ayudas directas, sensibilidad social y responsabilidad presupuestaria, porque en Castilla-La Mancha creemos que la igualdad no se proclama, que la igualdad se practica cada día con políticas concretas, como son las ayudas de 750 euros por persona o 1050 para hogares con más de una persona celíaca para la compra de productos sin gluten. Esta es la diferencia entre la política socialista y la política del PP, entre Page y Mañueco. (Aplausos).

No olvidemos que, cuando ustedes gobernaron, señorías del PP, subieron el IVA con carácter general, incluido también el del pan sin gluten, del 4 al 10 %. Lo subieron, y ahora vienen aquí como defensores de las familias. Ni olvido ni confusión. Fueron ustedes quienes encarecieron la lista de la compra. Mientras tanto, el Gobierno de Pedro Sánchez ha hecho exactamente lo contrario: ha bajado el IVA de los alimentos básicos; ha reforzado la protección de las familias más vulnerables, y ha aumentado la financiación autonómica de la sanidad. Señorías del Grupo Popular, en siete años del Gobierno de Pedro Sánchez, las comunidades autónomas han recibido más de 300 000 millones de euros que en los siete años de Mariano Rajoy. (Aplausos). Más dinero público, más inversión, más oportunidades, pero ustedes siguen sin saber gestionarlos: prefieren desviar recursos a la sanidad privada, recortar plantillas o gastar el dinero en propaganda. Muestra de ello es Andalucía: ahí está el escándalo del cribado con el señor Moreno Bonilla, un claro ejemplo de cómo no deben gestionarse los servicios públicos.

En el PSOE lo tenemos claro. Creemos en la sanidad pública, en la justicia fiscal y en la igualdad real. Por eso, vamos a seguir trabajando para que todas las personas con enfermedad celíaca tengan apoyo, información y recursos suficientes, vivan donde vivan y ganen lo que ganen. Por ello, votaremos a favor de su propuesta, porque el Grupo Socialista nunca dejará de lado a las personas celíacas ni a sus familias, aunque somos conscientes de que, si damos a elegir a las familias entre ayudas directas o descuentos fiscales, la respuesta está muy clara: las políticas de Emiliano García-Page.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. —  DEL GRUPO PARLAMENTARIO SOCIALISTA, PARA LA REGULACIÓN DEL VOTO TELEMÁTICO EN LAS SESIONES DE LOS ÓRGANOS DE GOBIERNO DE LAS ADMINISTRACIONES LOCALES. (Número de expediente 122/000220).

Presidencia. Continuamos con el punto del orden del día relativo a la toma en consideración de la Proposición de ley del Grupo Parlamentario Socialista, para la regulación del voto telemático en las sesiones de los órganos de gobierno de las Administraciones locales. Para la presentación de la iniciativa, tiene la palabra la señora Canelo Matito.