Sí, señor Marlaska, hasta le tuvimos que elegir a usted para el Consejo General del Poder Judicial, a propuesta del Partido Popular.
Es indignante que, como ministro, se le vea todos los días despreciando el trabajo de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. Para los policías de la banda corrupta del Peugeot, medallas y regalos en las embajadas; para el resto de los policías, ni chalecos ni pistolas y cuarteles que se caen a pedazos. (Aplausos). Para la flotilla, un buque de guerra; para los guardias civiles asesinados en Barbate, un flotador, señor Marlaska. (Continúan los aplausos). Usted desprecia a los agentes cuando retira efectivos de Ceuta y Melilla y los deja abandonados, cuando retira material por el embargo a Israel dejándolos desarmados, incluso cuando descabeza a la Policía Nacional en Cataluña porque se lo pide el independentismo, pero también los desprecia cuando, en vez de darles medios para luchar contra el aumento de la criminalidad, los obliga a maquillar las cifras de la criminalidad. ¡No tiene vergüenza! (Aplausos).
Usted desprecia a los agentes cuando votan en contra de considerarlos profesión de riesgo y una jubilación anticipada. Usted desprecia a los agentes cuando no les dan medios para luchar contra los narcos, cuando votan en contra de luchar contra la inmigración irregular. Usted los desprecia también cuando votan en contra de reforzar el principio de autoridad, viendo cómo cada día sufren más agresiones en las calles. No lo dice el Partido Popular, lo dice hasta Europa, que le acaba de dar un varapalo tremendo diciendo que tiene abandonadas a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y que debe protegerlos, señor Marlaska. Pero usted hoy solo protege a los escoltas del galgo de Paiporta. A esos acaba de darles medallas pensionadas; a los demás no les paga ni las dietas de desplazamiento, señor Marlaska. (Aplausos).
¿Sabe por qué usted desprecia a la policía y a la Guardia Civil, señor Marlaska? Sí, ríase. ¿Sabe por qué los desprecia? Porque tienen tres cualidades, que usted no tiene: dignidad, valentía y honor. (Aplausos).