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Sin adjetivos

Pleno del 15 de octubre de 2025

Solicitud de comparecencia, a petición propia, de la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana ante el Pleno de la Cámara, para informar sobre las políticas públicas del Gobierno de España en materia de vivienda, con especial atención en el Plan Estatal de Vivienda 2026-2030.

Comparecencia del Gobierno ante el Pleno.. Autor: Gobierno. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 143.

Vivienda

Isabel Rodríguez García

GobiernoMinistra de Vivienda y Agenda Urbana.Página 57Vídeo

Gracias, presidenta. Buenos días. Si me permite apenas unos segundos ―porque creo que en la vida y en la política es muy importante no perder las raíces― haré una mención especial en el Día Internacional de las Mujeres Rurales (aplausos) a aquellas que nos hicieron avanzar, que nos hicieron progresar, que nos hicieron tener la vida que ellas soñaron o incluso la vida que nunca se imaginaron, y a las que hoy, en esta España que progresa y avanza, están liderando social, política y económicamente la España de la modernidad también en el medio rural, desde el ámbito científico, académico, social, cultural o desde el sector privado. Creo que merecía la pena en este día que, alguien que se siente una de ellas a pesar de ostentar hoy la responsabilidad de una cartera de ministra ―no hubiera sido posible tampoco sin el trabajo de ellas―, les hiciese un pequeño homenaje desde esta tribuna. Gracias. (Aplausos). Como decía la presidenta, comparezco en esta Cámara a petición propia, prácticamente en el momento en que se van a cumplir dos años desde la creación del ministerio, una cartera que, conviene recordar, solo ha existido en democracia en nuestro país con Gobiernos socialistas. Comparezco para explicar especialmente el plan estatal, un instrumento de colaboración que se suma a otras grandes palancas de las políticas públicas de vivienda que está llevando a cabo el ministerio: la empresa pública, especialmente, y también el PERTE de la industrialización. Estos tres instrumentos van en la dirección de conseguir los tres grandes objetivos que nos hemos marcado: más vivienda, mejor regulación y mayores ayudas. El plan que les presento es el primero que se ha aprobado bajo el paraguas jurídico de la ley de vivienda y supone un cambio de paradigma en el sentido de que el Ministerio deja de ser caja pagadora para ostentar la dirección de las políticas públicas en nuestro país con el objetivo de garantizar la igualdad de españoles y españolas en el ejercicio del derecho a una vivienda digna. La ley de vivienda es, por tanto, el marco normativo que nos permite desplegar las acciones cuyos efectos ya han comenzado a traducirse en datos que nos indican que vamos en el buen camino. El drama es extraordinario, el problema es muy complejo, pero el reto también es apasionante. Los datos nos indican que los instrumentos que estamos utilizando, como este plan estatal o la empresa pública o el esfuerzo inversor, van en la buena dirección, siendo conscientes de que es necesario seguir avanzando, seguir dando pasos para atender la principal preocupación de la ciudadanía.

Inicio la intervención compartiendo algunos de estos datos, que ustedes conocen, pero para ponerlos a modo de contexto. Durante el primer año de vida de la ley, el número total de alquileres en España aumentó un 5 % ―datos IRPF―. Los precios están bajando en los territorios declarados como zonas tensionadas. Según los datos oficiales del Instituto Catalán del Suelo, INCASÒL, el precio del alquiler en esta comunidad se ha reducido una media de un 4,7 %, llegando a un 9 % en algunos barrios de Barcelona, al tiempo que el número de contratos de alquiler se ha incrementado en 11 000. El aumento de la financiación pública, gracias a los fondos europeos ―que les recuerdo siempre que no llovieron, sino que los consiguió el presidente del Gobierno―, está ofreciendo resultados prometedores y confirma que el mecanismo que diseñamos con los fondos debe continuar.

El parque público de vivienda ha pasado en estos años del 2,5 al 3,4 %, muy lejos de nuestra aspiración de llegar lo antes posible a la media europea y poder liderar a los mejores países. Desde 2018 se han impulsado 102 511 viviendas protegidas, frente a las 53 754 de las tres legislaturas de Mariano Rajoy. Solo desde que existe el Ministerio de Vivienda se han calificado más viviendas protegidas que durante el Gobierno de mayoría absoluta del señor Rajoy, entre 2012 y 2015. España es el país en el que más creció la construcción de edificios en el último año, por encima del 30 %, según Eurostat. En estos doce meses, las licitaciones de obra pública del total de las Administraciones públicas destinadas a vivienda familiar aumentaron un 61,5 % respecto al año anterior; son casi 1000 millones de euros. El incremento en viviendas rehabilitadas ha llegado al mejor dato de la serie histórica, con un 47 % de incremento. Lo que hemos hecho nos ha permitido avanzar positivamente en cuestiones como la tasa de esfuerzo financiero de las familias en el alquiler, reduciéndose 13 puntos; muy lejos, insisto, del objetivo, pero sin duda en la buena dirección ―es un dato de Eurostat―.

El Gobierno de España ha hecho un esfuerzo inversor sin precedentes: en total, han sido más de 20 000 millones de euros movilizados en políticas de vivienda. Hemos multiplicado por ocho el presupuesto, y ahora nos proponemos triplicarlo con el Plan Estatal de Vivienda. Es una iniciativa que va a suponer un cambio de paradigma al vincular la financiación a unos hitos y objetivos claros y constatables que nos marcamos.

¿Hay que hacer más? Sin ninguna duda, por supuesto que sí. Y es lo que propongo también con este Plan Estatal de Vivienda que hoy quería compartir con sus señorías, a pesar de que no es un trámite preceptivo y es un acuerdo del Consejo de Ministros, porque es un plan en el que están participando otras Administraciones y también la sociedad civil. Este es el compromiso del Gobierno: acabar con este problema y hacerlo de una vez y para siempre.

Para que el derecho sea derecho lo tenemos claro: pasa solo y exclusivamente por la consolidación de un sistema público de vivienda, es decir, la intervención de lo público para garantizar el derecho. (Aplausos).

Eso sí, señorías, reivindico que para solucionar este problema complejo necesito de la concurrencia de muchos otros, necesito de los esfuerzos colectivos, necesito de la lealtad institucional y de la colaboración de todos los poderes públicos y agentes privados. Los diferentes actores del sector tienen mucho que aportar, por eso, también con ellos mantenemos un diálogo permanente, con todos ellos se está llegando a medidas eficientes que dan respuestas a diferentes aristas de este problema.

No hay solución única. No hay varita mágica. Es necesario un enfoque integral, que aglutine a todo el sector público, al sector privado y la sociedad civil, para asegurarnos de que las soluciones son adecuadas y responden a las necesidades de la gente. Y, en ese enfoque integral, sin ninguna duda, debemos priorizar la asequibilidad para la mayoría social, atender a las personas que más lo necesitan y aprovechar la innovación, la tecnología y el desarrollo de soluciones sostenibles y eficientes en la construcción y en la rehabilitación de viviendas. Es lo que nos proponemos con este nuevo Plan Estatal de Vivienda, un plan que tiene tres grandes objetivos: más vivienda, mejor regulación, más ayuda.

En el marco de relaciones que mantengo con diferentes agentes sociales, económicos o académicos, creo que son pocos ya los que en este país discuten que una de las características de esta crisis es un gran desacople entre la oferta y la demanda. No me detengo en el porqué o en el pasado, sino en la realidad que constatamos cada día y, por tanto, en que es necesario incrementar la oferta. Y habrá quien diga que cualquier oferta, pero yo digo que no, que sobre todo la oferta de vivienda pública, que es en lo que estamos trabajando. Y en ese incremento de una oferta digna, de una vivienda digna y adecuada a un precio asequible, está jugando un papel muy importante —‌no lo oculto, lo pongo de manifiesto y en valor— la colaboración público-privada, la movilización de suelos públicos y la persecución de los pisos turísticos ilegales, ámbitos en los que estamos trabajando con los avales ICO y con el registro único de corta duración. A este objetivo se une este plan estatal para triplicar la inversión y garantizar que, como mínimo, el 40 % de esta se destina a aumentar la oferta de vivienda protegida de forma permanente.

Mejor regulación, segundo objetivo. El mercado libre no es la solución. Cuando hablamos de una necesidad básica, cuando hablamos de un derecho y de que hay ciudadanos que, con sus recursos, con todos sus ingresos, no pueden pagar su casa, está claro que las Administraciones públicas han de intervenir. Para que esta crisis no sea recurrente, insisto, se precisa la intervención pública para garantizar el derecho. La vivienda no puede entenderse en términos exclusivos de mercado, como pretenden algunos. La experiencia la tenemos muy cercana, y ese modelo fracasó estrepitosamente. La disposición de suelo, la barra libre, sin promover vivienda social, vivienda pública, vivienda asequible, derivó en la especulación más salvaje y en un rescate bancario, con el drama de los desahucios de cientos de miles de familias en este país. Esa fórmula está fracasada, y no la vamos a reeditar. (Aplausos).

Por eso, incorporamos el valor de la función social de la vivienda y la garantía como derecho. Por eso, en este Plan Estatal de Vivienda, atendiendo también a las recomendaciones del Tribunal Constitucional, blindamos, desde el acuerdo, la perpetuidad del parque público de vivienda. Vamos a evitar la descapitalización que nos ha traído hasta aquí. (Aplausos). Blindaremos el parque público de vivienda. Y, sí, señorías, para eso tenemos que regularlo, como regulamos, por ejemplo, el mercado eléctrico ―que ya se nos ha olvidado― y hemos paliado las economías familiares, con el impacto de la factura de la luz en el bolsillo de los consumidores.

Y, mientras tanto, mientras hacemos lo primero y continuamos con la regulación, tenemos que atender la emergencia, señorías, y eso se hace en forma de ayudas públicas para atender a quienes peor lo están pasando en este momento, a esas personas que no llegan a fin de mes. Más ayudas a los territorios y a las personas que las precisan. Por eso, este plan incorpora ayudas directas a la juventud, prioriza la atención en las zonas especialmente tensionadas, atiende la realidad del medio rural y la rehabilitación de viviendas en municipios y ciudades con un alto valor patrimonial.

Y les decía que este plan supone un cambio de paradigma bajo el paraguas de la ley de vivienda. Es el primero tras esta ley porque coexiste, tras la creación de la cartera, con dos importantes instrumentos que ya he mencionado y respecto de los que esbozo rápidamente los avances más importantes. La entidad estatal de vivienda, que depende del ministerio y es fruto de la transformación de SEPES, se encarga de gestionar ya, de impulsar y proteger el derecho de acceso a una vivienda mediante la creación del parque de vivienda asequible en todo nuestro país. Hemos puesto a disposición todo el patrimonio del Estado, a fin de incorporarlo a la oferta residencial existente, y también vamos a promover la construcción de nuevas viviendas asequibles. Ayer mismo dábamos un paso importante en el Consejo de Ministros incorporando esas infraestructuras que antes eran penitenciarias, y, por tanto, pasando de celdas a hogares, como antes hicimos con los terrenos de defensa y más recientemente recuperando ese patrimonio de los españoles del banco malo, para que forme parte del parque público y asequible de vivienda, que fue la Sareb. (Aplausos). La empresa estará presente en todo el ciclo de vida, desde la adquisición y puesta a disposición de los suelos hasta la construcción y la gestión de este parque público de vivienda. Se habilitará un portal único de consulta para la ciudadanía, que ya está en licitación, para acceder a la oferta de manera transparente, tan necesario hoy, como también en el futuro.

Quiero comentarles que la gestión de este parque no obvia el Título VIII de la Constitución y que, en mi condición de creyente en el Estado de las autonomías, estamos trabajando ya en la fórmula de colaboración con las comunidades autónomas, pero especialmente con aquellas que ya cuentan con los medios y el empeño para desarrollar en su máxima expresión la ley por el derecho a la vivienda, las que están declarando zonas tensionadas, las que están regulando alquileres, las que están incrementando la oferta pública dirigida a bajar los precios del mercado para facilitar el acceso a un techo digno y asequible, porque la entidad continuará con la titularidad de los inmuebles, pero creo en la proximidad para una mejor gestión. Y ya puedo anunciarles que esta misma semana vamos a firmar un protocolo con la Generalitat de Cataluña que permita ceder el usufructo de la gestión de las viviendas destinadas a alquiler asequible e incorporar los suelos de SEPES a la reserva pública de solares de esa comunidad autónoma con el fin de acelerar la promoción de nueva vivienda protegida a incorporar al Plan Estatal de Vivienda. (Aplausos). Calculamos que con esta gestión tendremos a disposición un total de 13 000 viviendas y más de 300 solares en distintos estados de disponibilidad en Cataluña. Y, por supuesto, como les decía, este es un modelo abierto a otras comunidades autónomas con esa capacidad de cogestión del parque estatal que estén interesadas en intervenir en el mercado de la vivienda desde todos los frentes para garantizar el servicio público.

El segundo gran instrumento tiene que ser el de dar apoyo al sector y a la industria. En ocasiones oigo dar grandes datos sobre la necesidad de construcción que precisa este país, y yo me pregunto acerca de quiénes la van a hacer. Necesitamos un sector fuerte, y forma parte también de mi compromiso como ministra el apoyo al sector de la construcción, que fue otro de los grandes damnificados en la última crisis, con el peor resultado, que fue el despido de miles de trabajadores de la construcción. A ellos también les estamos apoyando con este PERTE, que incorpora 1300 millones de inversión de financiación para poder acompañar a la movilización de la inversión privada. Y en este plan que hoy les traigo damos un paso más en el acompañamiento para la industrialización de la construcción, y es que en el plan se observan ayudas directas a las viviendas construidas bajo estas técnicas industrializadas, concretamente 4250 euros por vivienda industrializada y hasta 8500 si esta vivienda se encuentra en una zona tensionada. Esta es una técnica que ya he compartido con ustedes en alguna ocasión. Nos ayuda a construir de manera más rápida para atender a la emergencia, sin que ello implique una menor calidad de la vivienda, y, a su vez, condicionando la asequibilidad de los precios. También es una vivienda que incide en una menor contaminación respecto a la emisión de CO₂ no solo durante su edificación, sino también a lo largo de toda su vida y en forma de ahorro en las facturas de las familias, incluso con un importante ahorro en consumo de agua. Pero, sobre todo, me importa que la industrialización también viene a contribuir en la mejora de la seguridad de los trabajadores y trabajadoras de la construcción, lo que va a permitir ir reduciendo la tasa de siniestralidad en este sector, especialmente respecto a aquellos casos que no tienen solución, como son los accidentes mortales. (Aplausos). Y esto ya es una realidad. He podido constatarlo y visitar viviendas ya habitadas; la ocupación que más me gusta, las viviendas que se habitan por la gente que lo precisa, y los testimonios que me cuentan, cómo dejaron de pagar 800 euros para pagar 400 por una vivienda pública en Vitoria, como que fue el último testimonio de la semana pasada. Estas viviendas ya están habitadas, ya están construidas, o en construcción, como una gran promoción que pude visitar la semana pasada también en Gijón, con un alto grado de industrialización.

El tercer gran eje e instrumento del ministerio es el nuevo Plan Estatal de Vivienda 20262030. La principal novedad es que incorpora una cantidad muy relevante de recursos públicos: triplicamos la inversión, 7000 millones de euros para políticas públicas de vivienda, y lo hacemos condicionando que al menos el 40 % lo sea para el incremento de la oferta, como decía. Y, con este cambio de paradigma, venimos a reconducir una gran anomalía. Si resulta que la mayoría de las competencias recaían en las comunidades autónomas, ¿cómo era posible que la mayor parte de la financiación correspondiera a aquella Administración frente a la que otros recurrían reiteradamente ante el Tribunal Constitucional en aras de justificar que no había competencia? Nosotros no vamos a renunciar a seguir invirtiendo en políticas públicas de vivienda con las comunidades autónomas. (Aplausos). Ahora bien, parece razonable que hagamos un poco de equiparación entre competencia y financiación. Y, por tanto, lo que estamos haciendo es pedir un esfuerzo extra a las autonomías para revertir esta anomalía y, por consiguiente, un ejercicio de corresponsabilidad presupuestaria. Si las competencias son compartidas, parece razonable que también haya una corresponsabilidad financiera.

Pero, además de esa corresponsabilidad financiera, también apelo a la corresponsabilidad política, a la institucional, a la de todas las Administraciones autonómicas o municipales, a ese compromiso que me han manifestado, y agradezco también, las organizaciones sindicales, patronales, proveedores sociales, proveedores públicos y proveedores privados, y entidades sociales para que este plan dé respuesta a ese acuerdo que también está demandando la ciudadanía. Observo un amplio consenso social respecto a las propuestas que hemos diseñado en este plan y las que me están haciendo llegar aquellas personas en las distintas reuniones que estamos manteniendo. Este plan también ha sido expuesto en audiencia pública y estamos analizando todas las aportaciones recibidas. Concretamente, hemos recibido trescientas sesenta y dos aportaciones, lo que demuestra el interés sobre este plan por parte de ciudadanía y las organizaciones y entidades relacionadas.

Y, como les decía, en los últimos días también he tenido ocasión de abordar con más detenimiento este plan con las comunidades autónomas en forma de conferencia sectorial y también en la reunión multilateral. De estas reuniones ya he recogido el guante y he aceptado algunas de esas propuestas. Por ejemplo, y para conocimiento de la opinión pública, hemos incorporado, y no está en el texto que se expuso en audiencia, la posibilidad de mantener las oficinas de rehabilitación. Me parece una petición razonable. Han funcionado bien en el despliegue de los fondos de recuperación y apostamos por la rehabilitación en nuestro país. Creemos que es muy importante y, por tanto, reconocemos su utilidad y ya están incorporadas. También se valoraba la necesidad de dar cobertura a los gastos de gestión, respecto de lo que no tenemos ningún inconveniente y lo hemos incorporado. Además, hemos hablado de este plan con los promotores públicos, y, por ejemplo, nos comunicaron que no estaba contemplada la inversión para desarrollo de suelos por parte de los gestores públicos de vivienda, y consideramos que también es una buena idea. Es verdad que queremos ir más rápido, y, por tanto, si tenemos suelo finalista es más rápido que ponernos a urbanizar, si bien hacerlo de forma paralela, priorizando a los primeros, no nos parece mal, y ya está incorporada está petición de los promotores públicos de vivienda.

Asimismo, como les decía, hemos compartido con entidades del ámbito civil o del tercer sector, las cuales me hicieron llegar algunas consideraciones que estaban en la filosofía del plan, y, sin duda, sus aportaciones han servido para mejorar, por lo que las comparto con ustedes y también anuncio a la opinión pública. En esas reuniones con el ámbito del tercer sector y la sociedad civil se me pidió un sistema de gobernanza y una auditoría a este plan, y les digo que sí, porque este plan nace de ese cambio de paradigma de poder mostrar con transparencia adónde destinamos los recursos públicos, además de tener un mando único y un cuadro de mandos para conocer la evolución de la construcción de estas viviendas, y, sobre todo, para el cumplimiento de los hitos y objetivos que nos hemos marcado. Por eso, sí habrá un órgano de gobernanza, al que estarán incorporadas no solo las Administraciones públicas, sino también las organizaciones sociales y el tercer sector, la sociedad civil, los sindicatos y los empresarios. (aplausos), porque ello ahonda en el principio de transparencia que marcaba el plan con ese cuadro de mando al que hacía referencia. Y el órgano encargado de evaluar el plan estatal de manera anual será el Consejo Asesor de Vivienda, cuyos integrantes serán designados antes de finalizar este año, los cuales tendrán a su disposición una auditoría técnica para una buena valoración.

Y la otra gran petición que recibimos está relacionada con la ausencia de información en muchos casos o, incluso, respecto a información interesada que perjudica a la ciudadanía, y, por tanto, canales que sigan incidiendo en esa transparencia que se reclama en cuanto al acompañamiento en el desempeño de sus derechos y la clarificación, porque es verdad que la concurrencia competencial a veces hace que la gente no sepa si tiene que ir a un registro autonómico, a un registro local o a dónde para demandar una vivienda pública. Por eso, vamos a poner en marcha un canal para dar respuesta a la ciudadanía. Concretamente, me refiero a la puesta en funcionamiento del número 047, coincidente con las cifras del artículo 47 de la Constitución, sobre atención a la ciudadanía; un canal unificado, accesible y gratuito, de consulta e información sobre programas de ayuda, acceso a la vivienda, rehabilitación, alquiler o cualquier otra duda que se pueda tener en el ámbito de la vivienda. Hemos realizado ya la petición formal al Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública para la asignación de ese número 047 y la propuesta será elevada para su aprobación al Consejo de Ministros en la próxima semana. Por tanto, el dato público al servicio del interés general, y no más datos particulares al servicio de unos pocos. (Aplausos).

Y, señorías, insistía en el esfuerzo inversor porque esta política, además de ser compleja, tener muchas aristas y responder a la necesidad de abordarse integralmente, es cara. Estamos haciendo casas, y es una política que necesita de muchos recursos. Por eso, esta apuesta por invertir más en políticas públicas de vivienda. Pero, a la hora de elaborar este plan, y sin juzgar el pasado, hemos hecho una revisión de los anteriores planes dados en democracia en nuestro país, y, simplemente para el conocimiento público, quiero mencionar que, efectivamente, desde que se aprobara la Constitución, entre el año 1981 y el año 2025, que acaba ahora con el último plan, se han impulsado diferentes planes a través del Ministerio de Vivienda, o donde estuviera encajada esta competencia cuando no ha existido el ministerio, el cual ha sido un instrumento de financiación de políticas de vivienda en el conjunto de España, con esa anomalía que compartía con ustedes acerca de que el 75 % provenía de la financiación del ministerio o de la Administración General del Estado y apenas un 25 % de las comunidades que habían recabado esa competencia de forma exclusiva. Desde el año 1981 hasta el año 2012 estas subvenciones permitieron la promoción de muchas viviendas, hasta 2,6 millones de viviendas protegidas, una media de 70 000 viviendas al año, con una inversión media de 4800 millones de euros. El éxito estuvo bien en volumen, pero tuvo algunos defectos, que están plenamente diagnosticados y creo que son compartidos en esta Cámara. El primero es que se priorizó la venta frente al alquiler, además se ignoró la rehabilitación y, sobre todo, se permitió la descalificación de estas viviendas, y esa pérdida masiva es la que explica que hoy España esté a la cola del parque público de viviendas. Tras el año 2013 y después de aquella crisis, los planes se corrigieron, y se enmendaron parte de aquellos errores, como la apuesta por el alquiler o la rehabilitación, pero el presupuesto fue raquítico, apenas 1300 millones para todo el plan, y, por tanto, el resultado fue la caída drástica en la construcción de nuevas viviendas públicas y protegidas.

Con este plan que les presento hoy, el plan 20262030, venimos a corregir esos errores, que ya están diagnosticados y son compartidos. Recuperamos lo mejor de la primera etapa, con subvenciones a la promoción, pero de la vivienda pública protegida y para siempre, incrementando la inversión, con ese esfuerzo sin precedentes de 7000 millones de euros, y mantenemos nuestra apuesta por el alquiler y la rehabilitación, resolviendo ese gran problema, para que por fin garanticemos lo que ya decía la ley ― algunos lo llevaron ante el Tribunal Constitucional, y lo acato, pero me niego a asumirlo―, y es que la vivienda pública sea protegida, insisto, para siempre. Y este consenso, señorías, espero escuchárselo también a todos los grupos, porque es lo que escucho en todas y cada una de estas reuniones que estoy manteniendo. Y este plan, como les decía, trabajará sobre la base de objetivos e hitos. Los objetivos no son arbitrarios, se concentran en el diagnóstico de los principales problemas que hoy tiene España. Sin duda, el principal es el parque de vivienda público, inexistente o muy pequeño, según los indicadores a que antes he hecho referencia, de modo que nuestro principal objetivo es consolidar ese parque, que después nos permitirá no volver a tener estos mismos problemas de manera reiterada en nuestro país. El segundo objetivo tiene que ver con el parque construido, con la calidad de la vivienda existente, así como con criterios de accesibilidad y eficiencia energética y de no olvidarnos de la importancia del medio rural, donde en ocasiones, ahí sí, tenemos vivienda vacía pero imposible de habitar. El tercer objetivo tiene que ver con la edad de emancipación, el cuarto con el esfuerzo financiero y el quinto con revertir las zonas tensionadas. Para cada uno de estos objetivos vamos a encontrar medidas en este plan. Una de las más importantes respecto a la consolidación del parque público es que entran a formar parte de él los proveedores sociales de vivienda y las organizaciones del tercer sector no solamente respecto a su colaboración en asesoramiento, sino también en la gestión, dando cumplimiento así también a la ley de vivienda. Como indicaba antes, podemos decir con claridad que este plan no es uno más, sino un cambio de paradigma para consolidar ese quinto pilar del estado del bienestar.

No relato todos los objetivos para no abusar de su paciencia y poder concentrar el tiempo en otras cuestiones, si bien quizás hay uno por el que merezca la pena alcanzar este acuerdo principalmente, que nos convoca e importa a todos, cual es reducir la edad de emancipación juvenil de nuestro país, una de las más altas de la Unión Europea. No es un problema nuevo. De hecho, los niveles se mantienen desde hace veinticinco años, pero continúa lastrando proyectos de vida, y es necesario trabajar para bajar esa edad de emancipación, para que se acompañen otros avances que ya hemos logrado, como el incremento de los salarios, la reducción del desempleo juvenil o el descenso del abandono escolar. Vamos a desplegar ayudas para los jóvenes para que puedan acceder a una vivienda digna y asequible en ese momento del trayecto de vida, que también es un trayecto de cambios. Habrá ayudas para el alquiler con opción a compra de vivienda protegida de forma permanente, alrededor de 30 000 euros; se refuerzan hasta con 15 000 euros las ayudas para la compra de vivienda en municipios de menos de 10 000 habitantes para contribuir también al objetivo de fijar población en el ámbito rural; reforzamos las ayudas al alquiler para que lleguen a más jóvenes; pondremos en marcha el aval joven al alquiler, que ha sido solicitado y trabajado también con algunos diputados de esta Cámara, como la portavoz de Junts ―gracias por el apoyo también en este ámbito―. El PEP va a permitir que se construyan más alojamientos para jóvenes en suelos dotacionales, y, por su importancia, de manera paralela, estamos trabajando con las universidades públicas para acompañarlas en la puesta en marcha de alojamientos residenciales, así como en obligar a aquellas universidades privadas que quieran implantarse en nuestro territorio a que vengan con una residencia bajo el brazo. (Aplausos). Ya está en marcha el real decreto que aprobó hace una semana el Consejo de Ministros para imponer esa obligación, porque también este fenómeno ha tensionado a algunas ciudades españolas incrementando el coste del alquiler. Señorías, creo que solo por la juventud ya habría suficiente razón para alcanzar acuerdos. Hasta su aprobación, seguiré manteniendo encuentros, ensanchando el amplio consenso que ya he encontrado en torno a este plan. Espero que ese consenso social se traduzca también en cada uno de estos despachos en un amplio consenso entre sus señorías, o, cuando menos, como también ha hecho la sociedad civil, en forma de propuestas viables y aplicables.

Aprovecho este momento para agradecer el trabajo del equipo directivo del ministerio, presente en la tribuna, pero, sobre todo, también el trabajo de los técnicos, de los funcionarios y funcionarias del ministerio, porque considero que es un texto con mucho rigor, consistente en cambiar algunas de las dinámicas, lo cual no siempre resulta fácil en las Administraciones públicas, y, sin embargo, lo hemos conseguido y quiero agradecer el esfuerzo.

Y, señorías, también tengo confianza en ustedes, en cada uno de ustedes como diputados y diputadas que representan a la sociedad española, y también en sus grupos políticos y en las iniciativas que están en esta Cámara y que tienen que acompañar al Gobierno en estos objetivos que nos hemos marcado, como la proposición de ley que se impulsó por distintos grupos para el alquiler de temporada y habitaciones, que está en fase de ponencia y espero que aceleren sus trabajos, o la proposición de ley registrada por el Grupo Socialista y el Grupo Republicano con medidas sobre fiscalidad para impulsar alquiler asequible y combatir la especulación, o la proposición de ley que la semana pasada tomaron ustedes en consideración para la publicidad de los pisos turísticos, presentada por el Grupo Bildu. Todos tenemos cosas que aportar y debemos ser capaces de tejer esos consensos.

Por último, creo que es muy importante elevar la mirada y saber que este problema, lamentablemente, no lo sufre solo una mayoría social en nuestro país, sino que también forma parte del problema de las grandes ciudades de nuestro entorno y, por tanto, de los países miembros de la Unión. Quiero transmitirles mi confianza y mi seguridad en que en estos momentos las instituciones europeas están prestando atención a la cuestión de la vivienda, y estamos observando de cerca qué es lo que está ocurriendo. La cita más importante en proximidad de fechas será en la semana siguiente, el día 23, cuando se celebrará un Consejo Europeo en el que por primera vez se incorporará un debate sobre vivienda, habiéndose incluido en la agenda gracias al impulso del presidente del Consejo, Antonio Costa, y el liderazgo de algunos alcaldes; y en este caso presumo de ello, del alcalde Collboni, que ha venido apoyando esta reivindicación relativa a incorporar dicho punto de debate en el Consejo Europeo de la próxima semana. (Aplausos).

La Comisión cuenta por primera vez con un comisario responsable de vivienda, a propuesta de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas en el Parlamento Europeo, al que tuve ocasión de trasladar nuestras prioridades y preocupaciones, sobre todo, aquellas que necesitan una regulación europea. Y he escuchado con mucha atención, y convendría que sus señorías también lo hicieran, a la presidenta de la Comisión hace apenas unas semanas, cuando nos decía que necesitábamos una revisión radical en la forma en que afrontamos el problema de la vivienda. Hablaba la presidenta de la Comisión de la necesidad de que se construya más vivienda protegida, que se regule más para evitar fenómenos como los pisos turísticos, que expulsan a las familias de sus barrios, y que se den más ayudas a colectivos como los jóvenes. Asimismo, el informe del Consejo de Europa nos pide a todos los Estados miembros que limitemos los precios de la vivienda y aumentemos la regulación para frenar la especulación.

Si se dan cuenta, señorías, son debates y propuestas muy coincidentes con las que está marcando la dirección del Gobierno de España, así que, insisto, a pesar de la dificultad y el desafío, creo que, con este trabajo, especialmente en estos años al frente de la cartera, pero también a lo largo de la legislatura, cuando se sentaron las bases, fundamentalmente con la ley de vivienda, estamos yendo en la dirección correcta. Y en cuanto a esta comparecencia, espero que ustedes hayan podido estudiar el plan, que lleva colgado ya muchos días, que puedan sugerirme algunas propuestas de mejora al respecto, que aceleren sus trabajos en el Parlamento y, sobre todo, que hablemos de propuestas e ideas viables. Acerca de las que pueda hacer yo y estén en mis manos, no tengan dudas de que las haremos, y respecto a las que tengan que hacer otras Administraciones, las exigiremos.

Muchas gracias y buen día. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora ministra. A continuación, intervendrán los representantes de los diferentes grupos parlamentarios. En primer lugar, por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra señor Sayas López. Cuando quiera.

Sergio Sayas López

PPDiputado.Página 63Vídeo

Gracias, presidenta. Buenos días, señorías. Señora ministra, en esta intervención hemos vuelto a comprobar una vez más que ha venido cargada de políticas de cartón piedra, con el vacío que inunda su gestión y una mochila cargada de sectarismo. (Aplausos). La verdad es que usted no necesita siquiera oposición externa, porque la oposición se la están haciendo sus propios compañeros del Consejo de Ministros. Sin ir más lejos, esta semana vimos al ministro de Asuntos Sociales, de SUMAR, anunciar que va a traer un decreto de vivienda para suplir su incompetencia. Yo ya entiendo que SUMAR está en la misma dinámica que usted, que es la de la propaganda chusca, barata y burda. Pero no deja de indicarnos dos cosas: en primer lugar, que no tenemos un Gobierno, que lo que tenemos en este país es una charanga, desafinada y ruidosa, incapaz de traer medidas en vivienda y en nada de lo demás, y, por otro lado, que es tal la descomposición del

Gobierno y la evidencia de que este proyecto ha llegado a su final que hasta los propios ministros ya están en una estrategia electoral. Sin duda alguna, eso es lo que nos está indicando. (Aplausos).

Por otro lado, siempre que usted sube a esta tribuna ―y hoy ha hecho algunas menciones―, se dedica a repartir responsabilidades para eludir las suyas. Evidentemente, solo hay dos responsables del problema de la vivienda en este país y, sobre todo, de que se haya agravado: usted y el señor Sánchez. El problema está en una ley intervencionista y sectaria, que ha machacado a la oferta y ha subido los precios. Usted ha venido aquí a decir que en Cataluña habían bajado los precios, cuando todos los estudios, incluso Incasol, nos están diciendo que están subiendo entre un 6 % y un 8 %, y la reducción de la oferta fue del 13 % en la ciudad de Barcelona, según el mismo Incasol; no sé de dónde saca los datos. Lo cierto es que la inseguridad jurídica que ustedes están practicando ha llevado a que 120 000 pisos se hayan retirado del mercado del alquiler desde que aprobaron la ley. No es que hagan políticas erróneas, señora ministra, es que las hacen negligentes, porque se basan en la tozudez, porque todo el mundo ya se lo ha dicho en repetidas ocasiones. Los hechos y las evidencias son palmarias, y usted sigue insistiendo. Sin duda alguna, hemos visto que sobra soberbia, que sobra ideologización, que sobra dogmatismo y que faltan propuestas y, sobre todo, mucha capacidad de diálogo.

Ha venido usted a decir que este plan es un instrumento de colaboración y que usted es una creyente del Estado de las autonomías. Es curioso ver cómo una creyente del Estado de las autonomías proponía la semana pasada en laSexta intervenir la Comunidad de Madrid. Es curioso, señora ministra. (Aplausos). Y yo le pregunto: ¿por qué exactamente quiere intervenir la Comunidad de Madrid? ¿Por ser la comunidad de España que más vivienda protegida ha hecho? ¿Por eso la quiere intervenir? Porque el 53 % de la vivienda protegida que se construyó en este país lo ha hecho la Comunidad de Madrid. Es que hace tres veces más vivienda protegida que la que está haciendo Cataluña; sin embargo, no la veo nunca venir aquí a criticar a la Generalitat de Cataluña. ¡Ah! Porque es socialista no la critica, señora ministra, claro. Exactamente igual que no critica a la Comunidad Foral de Navarra. Hoy en Navarra hay 23 000 solicitantes de vivienda protegida, un récord histórico. ¿Y sabe cuántas viviendas construye la señora Chivite? 464 al año. A este ritmo, tardaremos cuarenta años solo para satisfacer la demanda actual. (Aplausos). Lo que pasa, señora ministra, es que, cuando usted viene aquí, interviene como socialista y no como ministra de España y, por tanto, practica el sectarismo criticando a las comunidades del Partido Popular, que se pueden comparar en datos con cualquier otra comunidad de España, y, desde luego, ninguna socialista las puede igualar.

Por otro lado, dice que usted prácticamente no tiene ninguna responsabilidad. Y yo le digo: si usted no tiene ninguna responsabilidad, ante unos datos que nos demuestran que en todas las capitales de España, salvo en Cuenca, los precios han llegado a un máximo histórico, ¿me puede explicar qué hace dirigiendo un ministerio en exclusiva dedicado a la vivienda? Es que nos podemos ahorrar su sueldo y el de la estructura que sostiene el ministerio. Al menos tenga la decencia de dimitir si no puede hacer nada, señora ministra. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia).

Por lo demás, este plan es un trágala, una imposición de políticas huecas, porque la única solución viable para el problema de la vivienda es derogar su ley, lo que, por cierto, este Parlamento le ha pedido por mayoría, un Parlamento que representa la voluntad del pueblo español. ¿A qué está esperando usted para hacerle caso, señora ministra?

Usted ha despreciado todas las propuestas de las comunidades autónomas, que las tiene desde el mes de junio. Ha despreciado, por supuesto, las propuestas del Partido Popular, que las tiene desde hace un año en el plan de vivienda que ya presentamos, y pretende imponernos el sanchismo más allá del sanchismo, porque, claro, ahora viene con un plan para cinco años, cuando es evidente que el Gobierno agoniza. Oiga, por lo menos la incapacidad y el sectarismo llévenselos cuando se vaya Sánchez, no nos los quieran imponer más allá de él. (Aplausos).

Yo lo que agradecería es que, si son incapaces de poner medidas sobre la mesa, al menos nos ahorren la frivolidad, porque este plan está cargado de frivolidad. Ayer conocíamos que quieren destinar suelo de prisiones para construir vivienda. Se quedará, probablemente, en otro anuncio de esos de cartón piedra que hace el Gobierno, que trabaja en políticas casi de tómbola muchas veces. Y han elegido un lema curioso: Celdas que son hogares. Hombre, es verdad que a muchos socialistas les va a venir bien el lema, porque ya estamos viendo cómo incluso compañeros suyos del Consejo de Ministros (aplausos) van a ver una celda convertida en hogar. (Aplausos y risas). Lo que sí está siendo una realidad es que hoy muchos españoles están pagando por habitaciones de tamaño menor que una celda lo que les costaba el piso entero antes de que llegaran ustedes al Gobierno, señora ministra. Esa sí que es la realidad. (Aplausos).

También nos habla de que va a destinar 7000 millones a este plan. Oiga, 7000 millones es exactamente lo que ustedes han dejado de gastar en esta legislatura. Entre 2023 y 2024, ustedes dejaron de gastar 3800 millones de euros. Además, este año, en el mes de junio, la ejecución presupuestaria no llegaba al 6 %, el 5,3 % en concreto. En cuanto a los avales del ICO, anuncian 2500 millones en avales del ICO. Ejecución: 10 %, no llega a 200 millones. Señora ministra, es que ya tiene los 7000. Usted ha perdido tres años con un presupuesto que podía haber impulsado, y ahora viene a darnos la cantidad que ya se ha dejado usted de gastar. Esa es su frivolidad.

Por otra parte, este plan anuncia ayudas de 30 000 euros al alquiler protegido con opción a compra, como si fuese la panacea. Muy bien, ¿saben cuántas viviendas se han construido entre 2018 y 2025 en este país con esta tipología? Exactamente, 632 en total. ¿A quién va a dar usted ayudas de 30 000 euros, señora ministra? Evidentemente, a nadie, porque no hay viviendas con esas características.

Asimismo, anuncia ayudas de 10 800 euros para la compra en zonas de riesgo demográfico, y lo presenta como una novedad. ¡Pero si esto ya estaba en el plan anterior, señora ministra! Es todo una frivolidad. Y la madre de las frivolidades. Primero, el señor Sánchez nos dice, en esos anuncios que ha hecho del PERTE, que ya no sé cuántas veces los ha presentado, que el parque público de vivienda tendría que llegar al 20 % en este país. Es verdad que luego dijeron: Uf, hemos dicho 20; vamos a bajarlo al 9. Luego, al 8. La realidad es que está en el 3,4 %. Bien, pues para pasar del 3,4 al 8, las viviendas que hay que construir en España son 1 196 000. Usted nos está anunciando 35 000, que son las que se pueden hacer con 7000 millones, a una media de 200 000 por vivienda. ¡Ánimo, señora ministra! Ya solo le van a quedar 1 161 000 por hacer. (Aplausos). Son tan frívolos, que traen unas cifras que ustedes son incapaces de valorar y de poner en contexto. No se dedican a mirarlas ni a estudiarlas y lo único que hacen es venir de manera ‘propagandera’ a hacer un discurso de humo, electoralista y vacío, que tiene como consecuencia el mayor desastre que van a dejar a generaciones enteras de españoles: la imposibilidad de emanciparse y que los jóvenes salgan de casa de sus padres de media cuatro años más tarde que sus homólogos europeos. ¡Menos mal que ustedes venían a ser un Gobierno social! Lo que han sido es un Gobierno sectario, plegado al nacionalismo y, por lo que estamos sabiendo, corrupto, pero, desde luego, social no, señora ministra.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Hernández Quero. (Aplausos).

Carlos Hernández Quero

VoxDiputado.Página 65Vídeo

Gracias, señor presidente. Buenos días, señora ministra. Algunos tenemos la sensación de estar viviendo un continuo déjà vu en esta Cámara, un eterno día de la marmota que comienza, como siempre, con promesas rimbombantes y declaraciones pomposas ―la legislatura de la vivienda, el quinto pilar del estado del bienestar, cambio histórico de paradigma, el plan más ambicioso de la democracia― y que termina también, como todos los días de la marmota, como siempre, con imágenes descarnadas: castings inmobiliarios, parejas embutidas en pisos compartidos, cuarentones durmiendo en la vieja litera de casa de sus padres, semisótanos a precios de mansión y niños que no nacen ni nacerán. Y así una y otra vez, discurso tras discurso, debate tras debate. Y es que entre su discurso y la realidad hay un trecho insalvable, un océano en el que se ahoga la clase media, en el que naufragan los sueños y necesidades de las familias y donde marcha errante y errática una juventud sin casa, sin esperanza, sin estabilidad y también sin paciencia. Vamos al documento. Cada vez que el PSOE tiene un problema con la vivienda, se saca un conejo de la chistera. Y el más socorrido, el truco más repetido, sin duda, es el de la vivienda social. Es algo así como el timo de la estampita 2.0, una fullería que ya no les compra ni el más crédulo; aun así, percuten e insisten. (Aplausos). Montilla prometió cincuenta mil viviendas públicas en 2007. Un año después, Zapatero, ambicioso el hombre, prometió 1 500 000 viviendas. En 2023, Pedro Sánchez, 184 000 viviendas. En 2024, Salvador Illa le tomó el testigo y prometió otras cincuenta mil. Y hace una semana de nuevo Illa, el gran prestidigitador, el mago de las casas, se sacó de la manga la cifra de 210 000 casas. Ni qué decir tiene que lo único que van a construir no son casas, son excusas, nada más que excusas. (Aplausos). En total, el Partido Socialista le debe a España, solamente en los últimos veinte años, dos millones de casas. Se dice pronto, ¿eh?, dos millones de casas. No es moco de pavo. Son más que los inmuebles que hay en toda la ciudad de Madrid o en toda la ciudad de Barcelona. Dos millones de casas. Y en lugar de taparse un poco, aunque fuera por vergüenza o por dignidad, vuelven aquí con otro plan histórico. Y es cierto que es histórico, porque es la historia de siempre, la milonga de siempre, el mismo powerpoint cambiando el logo y la fecha, la misma estafa.

Ustedes se visualizan como los ingenieros o los arquitectos de la España del futuro y lo cierto es que, habida cuenta de sus resultados y de su legado, más bien parece que son el Pepe Gotera y Otilio o el 13, Rue del Percebe de la España del futuro. Se imaginan jugando a los Lego con nuestras ciudades y, en verdad, son una versión cutre y castiza de Los Picapiedra. Es tan pírrica su apuesta por la vivienda social que en España cada año hay más denuncias por usurpación y allanamiento de morada que viviendas protegidas entregan todas sus Administraciones. Lo puede buscar ahora mismo, y eso que, según ustedes, la okupación es un mito. Pues ya saben, la vivienda pública del bipartidismo ni siquiera llega a la categoría de mito. Es un submito, una triste anécdota, un detalle insignificante.

Tiran ustedes piedras a su propio tejado. Desde la introducción del documento se dedican a citar otros momentos de la historia que tal vez no les dejan en muy buen lugar. En el primer plan estatal de vivienda que ustedes citan, el que iba del año 1961 a 1976, se hicieron cuatro millones de viviendas. En los años ochenta, cuando gobernaba su partido, hubo años en que se hicieron más de 150 000 viviendas al año. Creo que nadie puede convencernos de que había entonces mejor tecnología, más recursos o mejor rapidez en las comunicaciones. Creo que nadie puede convencernos de ello. Pues bien, gracias a esta política, de los sesenta a los ochenta, a los noventa, los hijos de los obreros se convirtieron en dueños de su casa y hoy, gracias a la política de construcción de castillos en el aire del Partido Socialista, los hijos de la clase media comparten piso con extraños a los 35. (Aplausos).

Dedican buena parte del documento a señalar que ese gran parque de vivienda social será público permanentemente, que la vivienda no podrá descalificarse, pero es que ese parque que será público permanentemente, del que usted habla, no existe. No está aquí, nadie lo puede ver. ¿Dónde está ese parque? No existe. Por tanto, es ocioso debatir sobre si un día dejará o no de ser público un parque que no existe. Es algo así como debatir sobre qué color le vamos a dar al baño de una casa que nunca vamos a comprar. ¿Verde, azul, burdeos…? Que no, señora, que no va a comprar la casa, que no va a poder decidir de qué color va a pintar el baño. (Aplausos). Pues esto es tres cuartas partes de lo mismo, hablar de cómo será el candado de la puerta cuando ni siquiera hay puerta.

Quieren que sea pública e indefinida. Está bien. ¿Ustedes han visto cómo gestionan lo público? ¿Cómo hicieron con las mascarillas en la pandemia? ¿Con el apagón? ¿Con la falta de planificación de infraestructuras hídricas en Valencia? ¿Con el inexistente cuidado de los montes? ¿Ese es el cuidado de lo público? ¿Con los trenes? ¿Cómo narices van a gestionar entonces un parque de millones de viviendas públicas? Es más, lo que sucede actualmente ―y no es responsabilidad suya, sino de los municipios y de las comunidades autónomas― es que el escasísimo parque de vivienda social que existe en España está abandonado, está guetificado, adolece de gravísimos problemas de falta de mantenimiento y tiene también altísimas tasas de impago crónico. Porque el objetivo parece que nunca fue ayudar puntualmente al que lo pasa mal y facilitarle que salga del pozo, sino generar clientelismo y dependencia y, claro, ningún presidente autonómico, ningún alcalde va a reclamar el pago del alquiler a su inquilino porque, además de inquilino, también puede ser su votante.

Para poder huir de los vicios de esta figura, hay una fórmula maravillosa que en España ha funcionado: la vivienda protegida en propiedad. Ya sé que hay muchos a los que les puede aterrar esto de que las familias sean autosuficientes y autónomas ante los bandazos económicos y políticos, pero en el documento, en una adenda, en una esquinita, aparecen ayudas de 30 000 euros para alquiler con opción a compra. ¿Pero opción a compra de qué? De nuevo, estamos ante el mismo problema de antes, de lo físico y de lo metafísico. Las viviendas de las que hablan no existen, no existen. Es como regalar billetes de avión, pero no tenemos aviones; como comprarle a tu hijo el mando de la Playstation, pero no le compras la Playstation; o como una boda sin novios. Es una auténtica crueldad, una broma de mal gusto. (Aplausos).

¿Para quién va a ser este parque? Suponiendo que ustedes obran el milagro y se ponen manos a la obra, ¿para quién va a ser? ¿Se puede garantizar que va a ser para españoles? Porque este Gobierno se ha dedicado a importar a vulnerables de todo el mundo y sería ya el colmo de la guasa que los españoles sin casa y sin futuro, precarizados, desvalijados y saqueados, fueran a pagar con sus impuestos las casas a los recién llegados, a sus invitados. Porque ya me dirá usted para qué servirá ese fantasioso y fantasmagórico parque de vivienda social si no es para dar respuesta a las necesidades de los Martínez y de los García, y de nadie más. De los Martínez y de los García, que no pueden seguir más tiempo siendo los primeros en la fila de pagar y los últimos en la cola de recibir, siendo los eternos descartados y maltratados de este sistema.

Parece una broma lo de las ayudas al medio rural para adquirir o rehabilitar vivienda. ¿Cómo es exactamente la película? Primero nos cargamos las oportunidades en el medio rural y después expulsamos a todos sus jóvenes, les condenamos a vivir en un ‘zulazo’ en un barrio degradado de la gran ciudad y les forzamos a hablar con sus padres exclusivamente por wasap y a que vean a sus abuelos solamente en Navidad y en Semana Santa. Y llegados a este punto, ¿ahora decimos que vamos a querer que la gente viva en las cabezas de comarcas, en las agrociudades y en el medio rural? De nuevo parece que se saltan un pequeño detalle sin importancia, y es que para poder vivir en un pueblo hace falta que haya trabajo en ese pueblo. ¿De qué van a trabajar los aspirantes a su ayuda si ustedes creen que aquel que es agricultor es un delincuente ambiental o que aquel que trabaja en una industria es un terrorista climático? (Aplausos). ¿De qué van a trabajar si ustedes hacen que los ganaderos pasen más tiempo en un despacho que en la dehesa, si han cambiado los olivos por placas solares, si están condenando al cierre a cualquier sector mínimamente productivo que hay aún en pie en la España vaciada y vacilada por el bipartidismo? Pero van a comprar sus casas.

La traca llega con el impulso al coliving y al cohousing, que es el nombre chuli que ustedes le dan al subarriendo y al realquiler de toda la vida, al hacinamiento de la posguerra, a estar tan pelado que tienes que vivir con extraños. Lo alucinante no es ya que se inventen anglicismos para disfrazar la miseria monda y lironda, porque es miseria ―saben tan bien como yo que, aunque la mona se vista de seda, mona se queda y aunque el coliving se vista de seda, precariedad se queda―, lo abracadabrante, de verdad, es que le metan pasta a la precariedad y traten de vendérnosla como deseable. Atención al parrafito, que se las trae: «Se promoverán modalidades de vivienda en las que los espacios de interrelación vayan ganando superficie a los espacios meramente privativos, lo cual posibilita una mayor integración y relación entre los residentes». Cierro comillas. Claro, hacer turnos para entrar al baño con desconocidos, compartir el mando de la tele o la balda de la nevera con ellos facilita mucho la integración y la relación entre los residentes. Es la leche, es el no va más. Yo no sé cómo no se nos había ocurrido antes. Aunque, pensándolo bien, en verdad sí que se nos había ocurrido antes; no a nosotros, evidentemente. Esta modalidad que ustedes describen no es más que la versión posmoderna de las antiguas kommunalkas de los países socialistas de Europa del Este, donde las familias vivían como insectos en un terrario y lo único propio que tenían era su camastro. (Aplausos). Pues bien, ahora vamos a meter financiación a las nuevas kommunalkas del siglo XXI. Las zonas comunes ya no serán los patios, los rellanos o los portales; ahora serán los sofás, la vitrocerámica y los pasillos. Todo un avance de este Gobierno de progreso.

Y hasta aquí el comentario de las propuestas. Dejo para la réplica las sangrantes omisiones que hay en su plan, que demuestran que, más que un plan de trabajo, nos encontramos ante un plan de marketing.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario SUMAR, tiene la palabra el señor Pisarello Prados.

Gerardo Pisarello Prados

Grupo SumarDiputado.Página 67Vídeo

Gracias, presidente. Solo dedicaré un minuto para decir que el show de Trump intentando lavarle la cara a Netanyahu y justificar sus negocios en Gaza ha sido una absoluta indecencia. Por eso han sido tantos los trabajadores y trabajadoras que hoy han utilizado la huelga para decir alto y claro que no van a normalizar el genocidio, porque saben que si las vidas, los hospitales y las viviendas de Palestina son destruidos, nuestras vidas, nuestras viviendas y nuestros hospitales también corren peligro. (Aplausos). Se entiende que los señoritos y los frívolos no se hayan inmutado o se hayan puesto al lado de los verdugos, pero quienes viven de su trabajo, quienes pusieron el cuerpo con la flotilla no podían permanecer indiferentes y por eso han salido a las calles, por las libertades y los derechos sociales y políticos en Palestina, pero también por las libertades y los derechos sociales y políticos de toda la humanidad. Viva, por tanto, la huelga por Palestina. Visca la vaga per Palestina. (Aplausos). Y ahora sí, ministra. Usted, como millones de ciudadanos, sabe que el acceso y la seguridad en la vivienda es uno de los desafíos más acuciantes que tenemos sobre la mesa y que si no se actúa con urgencia el problema puede estallar, porque ya lo ha hecho en muchos de nuestros barrios. Usted lo decía: para cualquier persona con un mínimo de sensibilidad, las cifras que tenemos sobre la mesa son un escándalo. Aunque la economía española crezca, aunque se hayan producido determinados avances, cada vez son menos las personas que pueden acceder a una vivienda en propiedad, y una gran parte de las que viven en alquiler están en riesgo de pobreza o de exclusión. Más del 40 % de los hogares que viven en alquiler destinan a la vivienda más del 40 % de su renta. Eso es casi el doble de lo que ocurre en Francia en plena crisis económica y política y muy por encima de la media europea.

Para nosotros esto no pasa porque sí. Pasa porque la especulación y el aumento de precios, salvo donde se está aplicando la ley de vivienda y se han declarado zonas tensionadas, está siendo absolutamente brutal, y porque la concentración de vivienda en manos de grandes fondos y de grandes tenedores es cada vez mayor. Y pasa, sobre todo, porque todo este tinglado está sostenido por un tipo de capitalismo rentista y por un partido inmobiliario financiero, en parte local y en parte transnacional, que está muy bien conectado con las derechas de este país. No solo, pero está muy bien conectado y concibe la vivienda no como un derecho, sino como su gran negocio y está dispuesto a sabotear, amenazar o a destruir a quien le lleve la contraria. Si el problema resiste esta crudeza y si no hacemos oídos sordos a las alarmas contra incendios que comienzan a sonar en muchos barrios, debemos convenir que esto no se va a resolver con titubeos ni con simples parches. Exige audacia, exige sentido de la urgencia y exige tener en el horizonte una reforma más estructural, que sea capaz de disciplinar a los grandes especuladores y que garantice no solamente el derecho a la vivienda, sino el derecho a ciudades y pueblos dignos, con techo, con entornos dignos y con servicios dignos.

Desde esta perspectiva, ministra, el plan que hoy se nos presenta tiene algunos avances interesantes, pero es insuficiente, en el sentido de que para nosotros carece de la audacia y de la urgencia que el momento necesita. No es lo que se hace en Viena, no es lo que se hace en Francia y no es lo que se hace en Ámsterdam ni en muchos otros sitios, donde se ha decidido hacer frente a ese capitalismo especulativo con coraje y con la vista puesta en una economía alternativa, menos rentista y más sostenible. Es un plan, sí, con una música diferente a la que estamos acostumbrados a escuchar, con una música que llevábamos tiempo esperando, pero que resultará demasiado suave ―me temo que imperceptible― para quienes no pueden esperar más porque su situación es desesperada. (Aplausos).

Sin duda, es una buena noticia que por fin se eleve a nivel estatal una voluntad desprivatizadora del parque de vivienda, que muchos Gobiernos de izquierda o Gobiernos progresistas ya habían venido aplicando en estas últimas décadas, en Euskadi, en Cataluña, en Asturias, en Andalucía, en Navarra. Y le digo que también es especialmente importante para nosotros que desde ciudades como Barcelona, y gracias a la determinación de sus movimientos sociales, hayamos podido ―en nuestro caso, con Ada Colau como alcaldesa― impulsar muchas de las medidas que el plan postula ahora. Lo hicimos afrontando, como le decía, sabotajes y querellas de ese partido inmobiliario financiero que finalmente fueron archivadas. Y esta parte del plan que suena bien, suena bien porque, sobre todo, va en contra de la dirección de las políticas bochornosas, de los pelotazos urbanísticos, de la liquidación del parque público practicada por los Gobiernos de Aznar, por los Gobiernos de Rajoy, las que defiende VOX, como acaban de decir ahora, y como lo siguen haciendo Ayuso, Moreno Bonilla y compañía. Estas políticas, efectivamente, son las grandes responsables, en buena medida, de que la escasa vivienda pública que ha tenido este país se privatice constantemente, pase a manos de fondos de inversión extranjeros y entre una y otra vez en la rueda de la especulación. Es cierto que, por razones competenciales, el plan prevé medidas de cofinanciación que obligarán a las comunidades autónomas que quieran recibir ―digamos― ayudas a fondo perdido a proteger vivienda pública. Y es verdad también que hay alcaldes y dirigentes del Partido Popular que, cuando Feijóo o Ayuso no los ven, dicen que algunas de esas medidas están bien, pero el problema es qué pasará con los que no cumplan, como ha ocurrido hasta ahora. Y aquí, sinceramente, le digo que nosotros y nosotras creemos que no basta con incentivar a los que colaboren, sino que hay que censurar a quienes pretendan no actuar o sabotear las leyes de vivienda. De manera que si hay Gobiernos autonómicos que no quieren hacer políticas públicas, que el Estado busque vías directas de financiación con cooperativas, con fundaciones sociales o con quienes sí quieran contribuir a construir vivienda asequible. Y también nos hubiera gustado que se incorporaran con menos timidez instrumentos para recuperar vivienda vacía, abandonada, en desuso, o que se incorporaran algunas figuras de colaboración público-comunitaria, como las que nosotros utilizamos en Barcelona, para no depender siempre de los grandes promotores.

En cualquier caso, ministra, los problemas que el plan plantea para nosotros y nosotras tienen que ver con otras insuficiencias que son mucho más relevantes. La primera, para nosotros sí hay una clara falta de ambición presupuestaria, teniendo en cuenta el reto que tenemos por delante. Dos, la previsión de ayudas a fondos perdidos, como algunas ayudas de alquiler, nos parece que van a ir directamente al bolsillo de los rentistas, y allí donde no haya declaración de zonas tensionadas van a tener efectos inflacionarios. Tres, no nos parece que el plan no venga acompañado de mecanismos de financiación redistributivos que vayan contra los que más tienen o contra los que más especulan. Y cuatro, como le decía antes, nos parece que falta un cierto sentido de la urgencia, dada la dramática situación que tenemos sobre la mesa. Por ejemplo, si lo que se pretende es una reforma estructural de verdad, con un presupuesto estable y robusto, no puede ser que se dediquen a un plan quinquenal 840 millones al año y un 0,05 del PIB, y mucho menos cuando el presupuesto de Defensa y en compra de armas pretende crecer entre cinco y diez veces más y mientras todos los países europeos con políticas mínimamente decentes dedican entre el 1 y el 3 %.

Por eso, ministra, como le han dicho los sindicatos de inquilinos e inquilinas, como le han dicho muchos sindicatos de clase, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, el Ministerio de Derechos Sociales este lunes, muchos de nuestros socios parlamentarios, hay avances, pero insuficientes. Vemos un cambio de música, pero echamos de menos más valentía y más sentido de la urgencia. ¿Qué querría decir valentía? Pues no dejar tirada a toda la gente que necesita soluciones ahora, no de aquí a quince o veinte años, y que nos exige que removamos privilegios, que nos enfrentemos a los especuladores y que desencallemos los instrumentos necesarios para hacerlo posible, mediante leyes o mediante decretos leyes si hace falta. Por ejemplo, no puede haber mujeres trabajadoras desesperadas porque su contrato de alquiler está a punto de finalizar y teme que el casero le suba mucho el precio o que no le renueve. ¿Qué hay que hacer? Pues hay que posponer ya los contratos de alquiler tres años más al mínimo y llegar, como yo le dije a usted, a un mínimo de contrato de diez años, que permita a las personas vivir seguras y poder planificar su vida sin miedo a los aumentos intempestivos y a los desahucios.

¿Y qué más es urgente? Pues desatascar de una vez, sin excusas, la regulación de los alquileres de temporada y de habitaciones para evitar que sean la puerta de atrás que muchos rentistas utilizan para seguir especulando y cobrando precios abusivos. Hay que regular fuertemente las viviendas turísticas, quitarles los privilegios fiscales con que cuentan ahora y obligarlas a pagar el IVA. Hay que regular y, en su caso, sancionar el papel de las inmobiliarias que fraudulentamente inflan el precio de los contratos, como denunciaba estos días el diario Público. Hay que prohibir las compras de vivienda para especular, como se hizo en Ámsterdam en 2022 y como se podría hacer perfectamente aquí con el marco constitucional existente y con la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Hay que sancionar fiscalmente la especulación. Y para eso habría que gravar a las grandes fortunas con patrimonios inmobiliarios de más de medio millón de euros y eliminar de una vez la bonificación del 40 % de las rentas de alquiler en el impuesto sobre sociedades.

No puede ser, ministra, que sigamos permitiendo que los fondos internacionales, las socimis y el partido inmobiliario financiero o los grandes rentistas decidan quién puede vivir en nuestras ciudades y quién no. Por eso hay que destruir el no se puede, el Europa no lo permite o el mercado se resentiría. Es posible; se ha hecho en Dinamarca, en Finlandia, en los Países Bajos, en Francia y en Corea del Sur y se puede hacer aquí. Se puede y se debe priorizar poder vivir sobre los usos turísticos o especulativos; se deben poder financiar políticas de vivienda para las clases trabajadoras, para las clases medias, con impuestos a los grandes patrimonios y a las grandes fortunas. Por eso, mientras aplaudimos los avances de este plan, mientras señalamos las vergüenzas de las comunidades del Partido Popular insurrectas contra su propio pueblo en materia de vivienda, actuemos; se lo digo con todo el respeto institucional, pero con la firmeza que hace falta. El trabajo digno, la vivienda digna son el principal campo de batalla de la desigualdad entre nosotros. Esa batalla ciudadana de la gente del común no se ganará con declaraciones de intenciones o reclamando buena voluntad de los rentistas…

Presidencia. Señoría, debe finalizar, por favor. Gracias.

Gerardo Pisarello Prados

Grupo SumarDiputado.Página 69

… sino con medidas valientes, con presupuestos estables y robustos y con determinación para confrontar a ese 1 % rico que pretende sacrificar al 99 % restante al altar de su codicia. No se lo permitamos, actuemos, hagámoslo con solidez y con coraje, cumplamos con el artículo 47 de la Constitución, que nos obliga a combatir la especulación, y hagamos que la vivienda no sea un privilegio o una mercancía para pocos, sino el derecho fundamental de cualquier democracia que se quiera social.

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra la señora Estrems Fayos.

Etna Estrems Fayos

ERCDiputada.Página 70Vídeo

Bé, moltes gràcies, president. Bona tarda, pràcticament, senyora ministra. Primer també vull començar amb un record a totes les persones que estan secundant la vaga per denunciar el genocidi que està patint, fins ara, a Palestina i al qual el nostre grup també li dona suport. I també unes paraules d’ànim i de suport també a totes les persones, a tots els municipis de l’Ebre que han patit aquests dies els aiguats. Dit això, intentaré ser molt clara i concisa i inclús intentaré ser pedagògica per no fer un discurs buit i anar directe a l’arrel. El primer que vull fer —‌ja sé que no em pertoca a mi, que li pertoca a vostè, senyora ministra— però és fer una petita rèplica al representant de VOX —l‌i faig aquest regal, avui estic generosa— que és que discrepo fortament de que hi hagi un únic responsable en matèria d’habitatge, de crisi d’habitatge. Vull recordar que als anys noranta el boom immobiliari arriba de la mà de José María Aznar, un president del Partit Popular, i és evident que esclata amb José Luis Rodríguez Zapatero i que els governs progressistes tampoc han aconseguit revertir aquesta situació. Però, home, que vinguin aquí vostès a dir que hi ha un únic responsable i que aquest únic responsable no són vostès, em sembla bastant increïble.Dit això, el que deia, faré una mica per parts. La primera part, Plan Estatal de Vivienda. És cert que vostès fan un esforç, però li he de confessar que no ens acaba d’agradar i no ens acaba d’agradar per dos motius molt clars i fàcils. Primer, tenim la sensació, ho hem d’acabar d’estudiar del tot, però és cert que la primera música és que vostès volen crear una duplicitat d’òrgans amb l’empresa estatal de vivienda y suelo que envaeixen completament les competències autonòmiques. És a dir, vostès, amb aquesta empresa estatal de vivienda y suelo que volen gestionar la protecció oficial, els habitatges de protecció oficial, els drets de tanteig i retracte, les sancions i tal en matèria d’habitatge, tot això són competències exclusives de les comunitats autònomes i a Catalunya, que, a més, vostè s’hi ha referit, tenim l’Institut Català del Sòl, l’Agència de l’Habitatge de Catalunya. Home, que ara l’Estat vulgui fer exactament el mateix pot crear duplicitats, confusió i, com li deia, competència institucional. Aquest pla a nosaltres ens sembla que hauria de servir per coordinar i donar suport a les autonomies i no per substituir-les. Dit això, creiem que les accions que posa de manifest el pla no acabaran amb el problema, és a dir, vostès la seva gran idea, en el seu pla és, resumint —‌molt resumit, perquè és un pla de noranta pàgines que en deu minuts no tinc temps de resumir— és injectar diner públic al mercat privat, és a dir, donar subvencions a la gent perquè pugui seguir pagant els preus abusius del mercat privat. Això, per nosaltres, no és la manera de regular el mercat, perquè l’únic que aconseguirem és que segueixi pujant. S’ha parlat també de la llei d’habitatge, que és el gran dimoni per la dreta, amb la qual, evidentment, no compartim. Compartim amb vostè que la llei d’habitatge ha sigut una bona eina, però —j‌a ho hem dit moltes vegades i no vull omplir Diaris de sessions amb això un altre cop— però té un forat i vostè sap que té un forat. Té un forat que, per cert, van permetre vostès perquè no es van atrevir a regular-lo a la legislatura passada. Però té un forat, que són el lloguer d’habitacions i de temporada. Miri, dades, per una habitació a Barcelona mitjana, perquè estem parlant sempre de mitjanes, 650 euros al mes, despeses a part; per una habitació a Girona, 400 euros al mes, despeses a part; Tarragona i Lleida, 370-320, despeses a part, mitjana. Hi ha habitacions que s’estan llogant per més de 2000 euros a Barcelona. Això no es regula donant subvencions de 200 o 300 euros per pagar el lloguer al rendista que s’està fent ric. Aquest pla no té mesures estructurals, que són aquestes. S’ha d’intervenir el mercat i la manera d’intervenir al mercat, com deia aquest dematí també el meu company i portaveu del grup d’Esquerra Republicana, és realment creient-nos fins al punt d’inclús blindar-ho a la Constitució, que l’habitatge és un dret fonamental i cal regular el mercat privat. La proposició de llei que aquí tots estem o sembla que tots estem les esquerres molt d’acord, que vostè deia que està en fase de ponència. No està en fase de ponència! Està bloquejada a la Mesa. No s’ha obert la ponència i la ponència no s’obre, perquè vostès tenen por de portar aquí això i que la dreta els ho tombi. No s’ha obert. I a mi em sap greu, perquè jo li prometo i crec que amb el temps que porto aquí ho he anat demostrant, que soc una persona que jo tinc intenció d’arribar a acords. Jo i el meu grup parlamentari tenim intenció d’arribar a acords i tenim intenció de solucionar els problemes. No tenim intenció de bloqueig, però això està bloquejat a la Mesa. No està oberta a la ponència, cosa que ens sembla bastant increïble, perquè saben i sabem per experiència que hi ha moments que la dreta només es mou per pressió popular i, fins que no portem això a ponència i ens posem a treballar en sèrio amb la qüestió, no ens mourem.

Dit això, una altra de les coses que vostè comentava al Pla Estatal d’Habitatge, el tema de bonificar o donar ajudes per al lloguer amb opció compra d’habitatge protegit. Primer vostè comença dient: Hi ha un consens molt general de que l’habitatge protegit ha de ser a perpetuïtat i, per tant, ha de ser, bé, de perpetuïtat, de lloguer assequible i tal. I després el Pla Estatal d’Habitatge preveu diners perquè la gent es compri l’habitatge protegit. És una mica incongruent, encara que sigui amb preu protegit sempre, però, al final, estem tirant de compravenda.

Tercera qüestió, el que també comentava i va comentar també el Salvador Illa la setmana passada al debat de política general a Catalunya que vostès han arribat a un acord per fer la gestió dels pisos SarebSEPES catalans. Això ens ho va explicar la directora del SEPES fa uns mesos aquí en comissió, que li vam preguntar, la companya Madrenas i jo li vam preguntar el mateix: Com funcionaria això? Doncs jo crec que nosaltres creiem que han decidit que funcioni de la pitjor manera possible. És a dir, vostès ens traspassen la gestió d’aquests immobles, d’aquests sòls, pagant un cànon, és a dir, doble rescate. Els pisos que ja va pagar la ciutadania amb un rescat bancari —a‌ postoflant, me sortia— ara vostès els tornen amb una gestió, que serà autonòmica, però que els haurem de pagar un cànon. I tot això per què? Perquè estem pagant nosaltres la política d’habitatge social d’Ayuso? Perquè no ho gestiona? Perquè a Madrid l’assequible no és a perpetuïtat, el públic no és a perpetuïtat? Ho hem de pagar els catalans també, que la senyora Ayuso ho faci malament? Home, jo crec que hi ha altres maneres de fer-ho, que és premiar aquells que ho fem bé, no? És la manera que nosaltres creiem que s’hauria de fer.

I, per últim, el que em quedi, ho guardaré per la rèplica. La setmana passada, vostè parla de mesures que hi ha engegades al Congrés, la PL de topall de lloguers de temporada i d’habitacions és una, però hi ha una qüestió de fiscalitat. La setmana passada nosaltres portem aquí una PNL de mesures fiscals. Les va tombar totes el Partit Socialista, votant en contra i abstenint-se, totes. Limitar la compra d’habitatges per part de fons voltors i estrangers; regular els lloguers, temporada i habitacions, deixant que els abusos continuïn i que milers de famílies hagin de triar si pagar o marxar; una fiscalitat justa, aplicar impostos de grans tenidors i suprimir els privilegis fiscals de les grans empreses d’inversió immobiliària; transferir els habitatges de la Sareb i el SEPES; garantir recursos per construir habitatge protegit... Això es va tombar perquè vostès no es van atrevir a votar-ho! Perquè els vam posar en tres mesos, en sis mesos. D’acord. Però és que s’ha d’actuar ja. Mirin, és que el més greu és que, com deia abans, vostès no s’atreveixen a portar la llei aquí, perquè tenen por que Junts els votin en contra de la llei de la temporada i d’habitacions. És per això! D’acord.

Repàs, i ara, avui quedaré bé amb la meva amiga Marta Madrenas. Vostès voten en contra de la pujada de l’IVA del 21 % als pisos turístics? Junts s’absté. Vostès voten en contra de permetre que els ajuntaments pugin l’IBI a grans tenidors de pisos turístics. Junts vota a favor. Vostès voten en contra de treure els privilegis de les SOCIMIS. Junts vota a favor. Vostès s’abstenen en la prohibició de compra de pisos per a estrangers. Junts vota a favor. Vostès —‌evidentment, això no en tenia cap mena de dubte— voten en contra de la transferència dels immobles de la Sareb i dels recursos per gestionar-los. Junts vota a favor. Escolti, potser el bloqueig ve de les dues bandes.

Jo, sincerament, crec que els hi falta molt que el pla estatal, com deia, no soluciona els problemes. Al revés, els incrementa a nivell de mercat privat, com deia, i em sembla que encara tenen molts deures si volen que aquest pla estatal el recolzem.

Moltes gràcies. Muchas gracias, presidente. Buenas tardes, señora ministra. Quiero empezar con un recuerdo para las personas que están secundando la huelga para denunciar el genocidio que está sufriendo hasta ahora Palestina, y a la cual damos apoyo desde nuestro grupo. Y también con unas palabras de ánimo y apoyo a todas las personas de todos los municipios de la zona del Ebro que han sufrido estos días los aguaceros. Dicho esto, intentaré ser muy clara y concisa, incluso pedagógica, para no dar un discurso vacío, e ir a la raíz del problema. Sé que no me toca a mí y sé que le toca a usted, pero le regalo esto, que es una réplica a VOX: discrepo mucho de que haya un único responsable en materia de vivienda y la crisis de la vivienda. En los años noventa hubo el boom inmobiliario, que llegó de la mano de José María Aznar, un presidente del Partido Popular. Y es evidente que surgió o explotó con el Gobierno de Zapatero y que los Gobiernos progresistas no han logrado revertir esta situación. Pero, ¡hombre!, que vengan ustedes a decir que hay un único responsable y que ese responsable no son ustedes, me parece increíble. Dicho esto, vuelvo a lo que decía. Voy a ir por partes.

En primer lugar, el Plan Estatal de Vivienda. Es cierto que ustedes hacen un esfuerzo, pero debo confesar que no nos termina de gustar. No nos termina de gustar por dos motivos muy claros y fáciles. En primer lugar, tenemos que terminar de estudiarlo del todo, pero es cierto que tenemos la sensación de que ustedes quieren crear una duplicidad de órganos con la empresa estatal de vivienda y suelo, que invade competencias autonómicas completamente. Es decir, ustedes con esta empresa estatal de vivienda y suelo quieren gestionar las viviendas de protección oficial, los derechos, las sanciones en materia de vivienda, todo esto son competencias exclusivas de las comunidades autónomas. Y en Cataluña, a la que usted se ha referido, tenemos el Instituto Catalán del Suelo, la Agencia de la Vivienda de Cataluña, y que ahora el Estado quiera hacer exactamente lo mismo, puede crear duplicidades, confusión y competencia institucional, como decía. Este plan nos parece que debería servir para coordinar y dar apoyo a las autonomías y no para sustituirlas. Dicho esto, creemos que las acciones que pone de manifiesto este plan no pondrán fin al problema. Su gran idea, su gran plan ―resumiéndolo mucho, porque es un plan de noventa páginas que en diez minutos no tengo tiempo de resumir― es inyectar dinero público en el mercado privado; es decir, dar subvenciones a la gente para que pueda seguir pagando los precios abusivos del mercado privado. Eso para nosotros no es la manera de regular el mercado, porque lo único que conseguiremos es que siga subiendo.

Se ha hablado también de la ley de vivienda, que es el gran demonio para la derecha, con quien no estamos de acuerdo. Compartimos con ustedes que la ley de la vivienda ha sido una buena herramienta, pero ―lo hemos dicho en numerosas ocasiones, y no quiero llenar el Diario de Sesiones con esto― hay un agujero ahí, falta algo. Ese agujero lo han permitido ustedes porque no se atrevieron a regularlo en la legislatura pasada. Ese hueco, ese agujero es el alquiler de habitaciones y de temporada. Le doy datos. Para una habitación en Barcelona, una habitación de tamaño mediano, la media es de 550 euros; en Girona, 400, con gastos aparte; 370 en Tarragona y Lleida, con los gastos aparte, de media. Pero hay habitaciones que se están alquilando en Barcelona por más de 2000 euros. Eso no se regula dando subvenciones de 200 o 300 euros para pagar el alquiler al rentista, que se está haciendo rico. Este plan no tiene medidas estructurales, que son estas, hay que intervenir el mercado. Y la manera de intervenir el mercado, como decía esta mañana mi compañero y portavoz del grupo de Esquerra Republicana, es creernos, hasta el punto de tener que blindarlo en la Constitución, que la vivienda es un derecho fundamental. Y tenemos que regular el mercado privado.

La proposición de ley, que aquí parece que estamos todos de acuerdo en que está en fase de ponencia, no está en fase de ponencia, está bloqueada en la Mesa. No se ha abierto la ponencia, y no se abre porque ustedes tienen miedo de traer esto aquí y que la derecha lo tumbe. No se ha abierto y yo lo lamento, porque, lo prometo ―y creo que con el tiempo que llevo aquí lo he ido demostrando―, soy una persona con intención de llegar a un acuerdo. mi grupo parlamentario y yo tenemos intención de llegar a un acuerdo y de solucionar los problemas. No tenemos una intención de bloquear, pero esto sí está bloqueado en la Mesa. No está abierta la ponencia, cosa que me parece bastante increíble, porque saben, sabemos por experiencia, que hay momentos en los que la derecha solo se mueve por presión popular y hasta que no llevemos esto a ponencia y empecemos a trabajar en serio en la cuestión, no nos vamos a mover.

Otra de las cosas que usted comentaba sobre el Plan Estatal de Vivienda: el tema de bonificar o, digamos, dar ayudas para el alquiler con opción a compra de la vivienda protegida. Usted empieza diciendo que hay un consenso muy general de que la vivienda protegida debe ser a perpetuidad, alquiler asequible y tal, y entonces el Plan Estatal de Vivienda prevé dinero para que la gente compre vivienda protegida. Es un poco incoherente, a pesar de que el precio se ha protegido siempre, pero al final lo que estamos haciendo es tirar de la compraventa.

Tercera cuestión, lo que también comentó Salvador Illa la semana pasada en el debate de política general de Cataluña, que ustedes han llegado a un acuerdo para hacer la gestión de los pisos SarebSEPES catalanes. Esto nos lo explicó la directora del SEPES hace unos meses aquí en la comisión. Le hicimos la pregunta la compañera Madrenas y yo, le preguntamos exactamente lo mismo: cómo funcionaría eso. Yo creo, nosotros creemos, que han decidido que funcione de la peor manera posible, es decir, ustedes nos traspasan la gestión de estos inmuebles, de estos suelos, por un canon; es decir, un doble rescate. Los pisos que ya ha pagado la ciudadanía con un rescate bancario ―increíble― ustedes ahora los devuelven con una gestión que será autonómica, pero nosotros tendremos que pagar un canon. ¿Y todo eso por qué? ¿Porque estamos pagando nosotros la vivienda de política social de Ayuso? ¿Porque en Madrid lo que es asequible no es a perpetuidad, lo público no es a perpetuidad? ¿Tenemos que pagarlo también los catalanes por el hecho de que la señora Ayuso lo haga mal? Creo que hay otras maneras de hacerlo, que es premiar a aquellos que lo hacemos bien, ¿no? Es la manera que creemos debería ser la que se utilice.

Lo último, y lo que me quede lo guardaré para la réplica. La semana pasada usted hablaba de medidas que se han puesto en marcha en el Congreso, la PL del tope del alquiler es una, pero hay una cuestión de fiscalidad. La semana pasada trajimos aquí una PNL de medidas fiscales, y el Grupo Socialista las tumbó todas. Votó en contra y se abstuvo, en todas: limitar la compra de vivienda por parte de fondos buitres y extranjeros; regular el alquiler de temporada y de habitaciones, dejando que los abusos continúen y que las familias deban elegir entre pagar o irse; una fiscalidad justa con impuestos a grandes tenedores, suprimiendo los privilegios fiscales; transferir las viviendas de la Sareb y el SEPES; garantizar las medidas para construir vivienda protegida, etcétera. Todo esto se tumbó, porque ustedes no se atrevieron a votarlo; pusimos tres meses, seis meses, de acuerdo, pero debemos actuar ahora. Lo más grave es, como decía antes, que ustedes no se atreven a traer la ley aquí porque tienen miedo de que Junts vote en contra de la ley de temporada y por habitaciones. Vale, es por eso.

Y ahora voy a quedar bien con mi amiga Marta Madrenas. Ustedes votan en contra de subir el IVA del 21 % y Junts se abstiene. Ustedes votan en contra de permitir que los ayuntamientos suban el IBI a grandes tenedores, pero Junts vota a favor. Ustedes votan en contra de quitar los privilegios y Junts vota a favor. Ustedes se abstienen de la provisión de compra de pisos a extranjeros y Junts vota a favor. Ustedes, sin ninguna duda, votan en contra de la transferencia de los inmuebles de la Sareb y de los recursos para gestionarlos y Junts vota a favor. Oiga, quizá el bloqueo viene de ambas partes.

Sinceramente, creo que falta mucho. El plan estatal no soluciona los problemas, sino todo lo contrario, los aumenta en cuanto al mercado privado. Me parece que les quedan muchos deberes si quieren que este plan estatal tenga nuestro apoyo.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, tiene la palabra la señora Madrenas i Mir.

Marta Madrenas i Mir

JuntsDiputada.Página 73Vídeo

Bé, doncs molt bon dia. Moltes gràcies. Benvolguda ministra. Senyories, tots sabem que un habitatge és molt més que un espai físic, és un punt de partida d’una vida digna. El lloc on les oportunitats prenen forma i el futur es construeix. Tots els que som aquí, vostè, nosaltres, sabem que sense un lloc on viure no hi ha esperança, ni llibertat, ni projecte vital. Avui el Govern espanyol ens presenta el nou Pla Estatal d’Habitatge, el 2026-2030. Afirma que vol situar l’habitatge com el cinquè pilar de l’estat del benestar. Des de Junts per Catalunya, coincidim que és imprescindible i peremptori que sigui així. De fet, fa temps que ho reclamem. M’han sentit més d’una vegada i dues defensar-ho des d’aquest mateix faristol. Per Junts aquest enunciat, aquesta filosofia és encertada, però el repte, senyora ministra, no és fer grans anuncis, sinó complir-los. El problema del Govern espanyol és que, de titulars, n’anem servits, però de resultats, en veiem pocs. La gent no vol més promeses, vol fets. Tot això no pot tornar a quedar, com passa sovint, en paper mullat, com també va passar amb la seva —‌seva— llei de l’habitatge, que havia de ser una gran solució i, en canvi, no només no ha resolt res, sinó que ha agreujat el problema. Avui l’habitatge és més car, avui l’habitatge és menys accessible. El Govern espanyol té el dubtós mèrit d’haver convertit l’habitatge en la principal preocupació de la ciutadania. Des de Junts per Catalunya vam ser molt crítics amb aquella llei. Vam votar-hi en contra, perquè ja advertíem que no atacava les causes reals del problema i el temps, malauradament, ens està donant la raó. I la ciutadania ja no creu en les paraules. Creu en els fets i, quan els fets no arriben, el descrèdit s’instal·la i creixen els discursos del malestar i de la simplificació. Els governs que no compleixen no només fallen la gent, també debiliten la democràcia, alimentant els populismes que qüestionen tot el sistema i divideixen la societat. El pla que ens presenta avui sembla esmenar la seva pròpia llei. Sembla que estan en vies d’escoltar una mica més i s’estan apartant de certs sectarismes o de certs dogmes. Bé, ens sembla bé, perquè no es pot continuar acumulant titulars mentre la gent perd oportunitats i esperança. Com li deia, senyora ministra, la primera impressió que tenim és que, per primer cop des de fa molts anys, hi ha un cert canvi de to, un punt d’humilitat i de reconeixement que les polítiques dels últims anys no han donat els resultats que es van prometre. I aquesta acceptació, contrària als triomfalismes, doncs, és positiva. Però clar, després vostè i el president Sánchez i el president Illa a Catalunya fan aquests anuncis donant unes xifres absolutament estratosfèrics que tots, vostès i nosaltres, sabem que són mentida i que no es podran complir, doncs, home, tornes a dir: Ostres, no ho sé. No sé si estan aprenent la lliçó. En fi, senyora ministra, només tocant de peus a terra, amb molt de rigor, sense populisme, podem encarar aquest problema tan greu i complex com és el de l’habitatge. Per això, valorem que la filosofia d’aquest nou pla i la diagnosi que fa el seu Govern es vagi acostant a allò que els experts defensaven i que Junts també defensàvem des de fa molt temps.

Ministra, ja veu que he plantejat alguns grans problemes estructurals que cal abordar de manera honesta. Primer, reconèixer la ineficàcia de les polítiques anteriors i virar. Les mesures estatals dels darrers anys no han resolt el problema, l’han empitjorat. Els joves continuen sense poder emancipar-se, les famílies treballadores, destinant-hi gran part del seus sous, l’habitatge assequible i social que s’oferta és clarament insuficient i la regulació de preus, en molts casos, ha estat francament contraproduent. Cada cop menys oferta i cada dia més incertesa i els preus sense baixar. Per això celebrem que el Govern, ni que sigui amb la boca petita, reconegui ara que fa molt de temps que diem, que és que calen polítiques que incentivin la construcció, la rehabilitació i la mobilització de l’habitatge, principalment el públic, òbviament, i no que la frenin.

Segon, la inseguretat jurídica s’ha de revertir. La successió contínua de normes, decrets i requisits han creat tantíssima confusió que han acabat desincentivant enormement la inversió. Sense seguretat jurídica, senyora ministra, ni promotors, ni propietaris s’atreveixen ni a fabricar habitatges, ni a posar-lo en lloguer i encara menys a lloguer assequible i, sense la seva col·laboració de la part privada, és impossible ampliar l’oferta. Cal que els privats es vegin reconeguts i protegits.

Tercer, la recentralització. El pla torna a condicionar la gestió autonòmica, amb cofinançament obligatori, transmissió de dades a bases estatals i supervisió centralitzada. Ostres, tot això torna a ser ingerència competencial que vulnera l’autonomia de Catalunya i, a més, dificulta una gestió eficient.

Tot i aquestes crítiques, volem reconèixer allò que és positiu, també. Veiem nous elements que poden ser útils si es gestionen amb proximitat i autonomia. Hi ha més recursos per habitatge assequible, No són suficients ni de broma, ni de bon tros! És cert, però augmenten. Apareixen programes de rehabilitació i d’eficiència energètica i d’industrialització que poden convertir-se en bones eines per adequar part del parc actual d’habitatge. S’apunten alguns programes de suport als col·lectius més vulnerables, assumint aquest cop, per part de l’administració, la seva protecció social i deixant de derivar aquesta responsabilitat, que ha de ser pública cap als privats, la qual cosa veníem reivindicant des de fa molt temps. Era inexcusable també —‌per tant, ho dic públicament, senyora ministra— que el règim de protecció de l’habitatge públic fos permanent. Era peremptori. Ara es va en aquesta direcció i nosaltres hi donem tot el suport.

Però també mesures de foment a l’arrendament que donen seguretat a l’arrendador i més oportunitats d’accedir a un habitatge als joves o persones amb discapacitat o famílies, dones monoparentals, famílies monoparentals, amb fills a càrrec menors o gent gran. L’assegurança d’impagament de rendes doncs donarà confiança a les dues bandes, tant a les persones llogateres que a vegades es troben barreres d’accés per manca d’aval o d’ingressos suficients, i a la propietat, que saben que si hi ha un impagament, el cobrament està garantit. Entenem que és una eina que pot generar confiança i seguretat i a més, en aquest cas sí, respecta les competències autonòmiques.

Per altra banda, també ens sona bé la música quan han proposat que la gestió de la majoria dels ajuts recaigui en els governs autonòmics, intentant almenys iniciar una línia de procurar que no es vulneri l’autogovern. Ja li he dit que hi ha casos que no estan ben resolts. A més, es contempla la possibilitat d’adaptació d’algunes d’aquestes mesures a la realitat de cada territori. Bé. Junts creiem que era imperatiu. Una bona política no és només la que té bones intencions, sinó la que s’aplica amb respecte institucional, reconeixement de les peculiaritats de cada territori i eficiència. Hi veiem voluntat de dirigir-se a mesures més pràctiques, més voluntat de consensuar —‌vull agrair-li la seva disponibilitat i la del secretari d’Habitatge, el senyor Lucas— i més respecte a les nostres competències.

Deixi’m concretar alguns aspectes mal resolts. Continuem trobant, ho he dit, manca de respecte absolut a les competències de la Generalitat. Catalunya té competències plenes en matèria d’habitatge i això s’ha de respectar, sempre. El pla estatal hauria de limitar-se a fomentar l’accés i la promoció d’habitatge, que és on l’Estat pot col·laborar amb la Generalitat. En canvi, l’Estat pretén condicionar la gestió autonòmica. Prescriu, per exemple, la transmissió de dades a la fase estatal, FICA, i la supervisió central, la qual cosa, a banda de crear més burocràcia supèrflua, la veritat, i dificultats operatives vulnera l’autonomia de Catalunya. El que ens cal no és una estructura estatal que dupliqui, sinó una coordinació lleial, més autonomia i més recursos directes.

Segon, no es redueix la burocràcia ni s’adapta plenament a la singularitat de cada territori. Necessitem normes clares, senzilles, flexibles, que permetin adaptar-se a la realitat de cada territori i que generin seguretat jurídica. Li posaré un exemple. Recordarà que Junts per Catalunya vam ser molt crítics amb la conceptualització del Bo Lloguer Jove. Recordarà que li recriminàvem que a Catalunya era inaplicable, ja que el límit màxim establert pel lloguer, per tal que operés l’ajut, era massa baix. A Catalunya els lloguers eren molt més alts. Això ho han intentat corregir, és cert, establint límits màxims diferenciats, segons el tipus de municipi. Bé, però en canvi la quantia màxima de l’ajut segueix essent una quantitat fixa, 300 euros o 200 en habitacions. Sí que han posat el límit màxim del 60 % si es tracta, en els dos casos, no? Però aquesta no és una solució equitativa ni justa, com nosaltres sempre veníem defensant. No és justa per als veïns dels municipis on els preus són més alts. Un veí de Barcelona que paga un lloguer superior a 1000 euros i, suposant que la Generalitat faci la seva feina i decideix augmentar aquest límit —‌acabo només amb aquest exemple— podrà rebre com a màxim 300 euros, és a dir, un 30 % com a màxim del lloguer que s’estigui pagant. En canvi, allà on els preus del lloguer són molt menors, aquests mateixos 300 euros poden superar o arribar, que és el màxim, al 60 % del lloguer. Senyora ministra, que no és tan difícil entendre que no és equitatiu posar quanties fixes, sinó que el que és just és proposar percentatges sobre un preu. No és tan complicat. I així un jove català podrà percebre el mateix percentatge d’ajut al lloguer que el que pugui percebre un jove castellà-lleonès.

Hi han més temes que aprofitaré en el següent torn per poder expressar. Moltes gràcies. Muchas gracias. Buenos días. Bienvenida, ministra. Señorías, todos sabemos que una vivienda es más que un espacio físico, es un punto de partida para una vida digna, un sitio en el que las oportunidades toman forma y se construye el futuro. Todos los que estamos aquí, usted y nosotros, sabemos que sin un lugar donde vivir no hay esperanza ni libertad ni proyecto vital. Hoy el Gobierno español nos presenta el nuevo Plan Estatal de Vivienda 20262030 y afirma que quiere que la vivienda sea el quinto pilar del bienestar. En Junts por Cataluña coincidimos en que es imprescindible que sea así; hace tiempo que lo reclamamos. En más de una ocasión nos han oído defenderlo desde esta misma tribuna. Para Junts este anuncio y la filosofía es acertada, pero el reto no es dar grandes anuncios, sino cumplirlos. El problema del Gobierno español es que, titulares tenemos suficientes, pero nos faltan resultados. La gente no quiere más promesas, la gente quiere hechos. Todo esto no puede volver a quedar, como pasa a menudo, en papel mojado, como también pasó con su ley de vivienda, que debía ser una gran solución; en cambio, no solo no ha resuelto nada, sino que ha agravado el problema. Hoy la vivienda es más cara, menos accesible. El Gobierno español tiene el dudoso mérito de haber convertido la vivienda en la principal preocupación de la ciudadanía. En Junts por Cataluña fuimos muy críticos con esa ley, votamos en contra, porque ya advertíamos que no atacaba las causas reales del problema, y el tiempo, desafortunadamente, nos está dando la razón. La ciudadanía ya no cree en las palabras, cree en los hechos y, cuando los hechos no llegan, el descrédito se instala y crecen los discursos de malestar y de la simplificación. Los Gobiernos que no cumplen no solo fallan a la gente, sino que también debilitan la democracia, alimentando los populismos, que cuestionan todo el sistema y dividen la sociedad. El plan que nos presenta hoy parece enmendar su propia ley. Parece que están en vías de escuchar un poquito más y de apartarse de sectarismos y ciertos dogmas. Nos parece bien, porque no se pueden seguir acumulando titulares mientras la gente pierde oportunidades y esperanza. Como le decía, señora ministra, la primera impresión que tenemos es que por primera vez en mucho tiempo, en muchos años, hay cierto cambio de tono, un punto de humildad y de reconocer que las políticas de los últimos años no han dado los resultados que se prometieron. Esta aceptación, contraria a los triunfalismos, es positiva, pero claro, después, usted, el presidente Sánchez y el presidente Illa en Cataluña anuncian estas cosas con unas cifras estratosféricas, que todos, ustedes y nosotros sabemos que son mentira y no se podrán cumplir. Hombre, me hace pensar: ostras, no sé si están aprendiendo la lección en verdad. En fin, señora ministra, solo tocando con los pies en el suelo, sin populismo y con rigor, podemos atacar un problema tan complejo como es el de la vivienda. Por eso, valoramos que la filosofía de este nuevo plan y el diagnóstico que hace su Gobierno se vayan acercando a lo que los expertos defendían y que Junts también defiende desde hace mucho tiempo.

Ministra, ya ve que planteo los grandes problemas que hay que abordar de manera honesta. En primer lugar, reconocer la ineficacia de las políticas anteriores y dar un giro. Las medidas estatales de los últimos años no han resuelto el problema, lo han empeorado: los jóvenes siguen sin poder emanciparse, las familias trabajadoras destinan gran parte de su sueldo, la vivienda asequible y social que se oferta es claramente insuficiente y la regulación de los precios en muchos casos ha sido francamente contraproducente. Cada vez hay menos oferta y cada día más incertidumbre y los precios siguen sin bajar. Por eso celebramos que el Gobierno, aunque sea con la boca pequeñita, reconozca ahora lo que hace mucho tiempo decimos: que hacen falta políticas que incentiven la construcción, la rehabilitación y la movilización de la vivienda, principalmente de la vivienda pública, y no que la frenen.

En segundo lugar, la inseguridad jurídica debe revertirse. La sucesión continua de normas, decretos y requisitos ha creado tantísima confusión que ha acabado desincentivando enormemente la inversión. Sin seguridad jurídica, señora ministra, ni promotores ni propietarios se atreven a fabricar vivienda ni a ponerla en alquiler, y todavía menos en alquiler asequible. Sin colaboración de la parte privada es imposible ampliar la oferta. Necesitamos que los privados reconozcan que están protegidos y se les reconoce.

La descentralización. El plan vuelve a cuestionar la gestión autonómica, con financiación obligatoria, con transferencia y supervisión centralizada. Todo esto también es injerencia competencial que vulnera la autonomía de Cataluña y dificulta una gestión eficiente.

A pesar de todas estas críticas, queremos reconocer lo positivo. Vemos nuevos elementos que pueden ser útiles si se gestionan con proximidad y autonomía. Hay más recursos para vivienda asequible; no son suficientes ni de broma, ni de lejos, es cierto, pero hay más. Hay programas de rehabilitación, de eficiencia energética y de industrialización, que pueden convertirse en buenas herramientas para adecuar parte del parque de vivienda actual. Hay algunos programas de apoyo a algunos colectivos vulnerables, asumiendo esta vez la Administración su protección social y dejando de derivar esta responsabilidad, que debe ser pública, hacia los privados; lo reivindicamos desde hace tiempo. Era inexcusable también ―lo digo públicamente, señora ministra― que el régimen de protección de la vivienda pública fuera permanente; eso era perentorio. Ahora se va en esa dirección y tiene nuestro completo apoyo.

Pero también hay medidas para fomentar el arrendamiento, que dan a seguridad al arrendador y más oportunidades de acceder a una vivienda a los jóvenes, a las personas con discapacidad, a las familias monoparentales, mujeres con hijos a cargo, menores, a la gente mayor, etcétera. El seguro de impago de rentas dará confianza a ambas partes, tanto a las personas que alquilan, que a veces se encuentran con barreras de acceso por falta de ingresos o de aval, y a la propiedad, que sabe que, si hay un impago, el cobro está garantizado. Entendemos que es una herramienta que puede generar confianza y seguridad y que, además, en este caso, también respeta las competencias autonómicas.

Por otro lado, también nos suena bien la propuesta de que la gestión de gran parte de las ayudas recaiga en los Gobiernos autonómicos, por lo menos intentando iniciar la línea de procurar que no se vulnere el autogobierno. Hay casos que no quedan bien resueltos, eso sí se lo digo. Y se contempla la posibilidad de adaptación de algunas medidas a la realidad de cada territorio; bien. En Junts creemos que era imperativo. Una buena política no es solo la que tiene buenas intenciones, sino también la que se aplica con respeto institucional y reconocimiento de las peculiaridades de cada territorio y eficiencia. Vemos una voluntad de dirigirse hacia medidas más prácticas, con más voluntad de consensuar —‌quiero darle las gracias por su disponibilidad al señor Lucas, secretario de Vivienda— y más respeto hacia nuestras competencias.

Voy a concretar algunas cosas que quedan mal resueltas. Nos parece que todavía hay una falta de respeto absoluto a las competencias de la Generalitat. Cataluña tiene competencias plenas en materia de vivienda y eso debe respetarse siempre. El plan estatal debería limitarse a fomentar el acceso y la promoción de vivienda, porque es ahí donde el Estado puede colaborar con la Generalitat. En cambio, el Estado pretende condicionar la gestión autonómica, prescribe, por ejemplo, la transmisión de... al Estado... fija la supervisión central; y esto, aparte de crear más burocracia superflua y dificultades operativas, vulnera la autonomía de Cataluña. Lo que nos hace falta no es una estructura estatal que duplique, sino una coordinación leal, más autonomía y más recursos directos.

En segundo lugar, no se reduce la burocracia ni se adapta plenamente a la singularidad de cada territorio. Necesitamos normas claras, sencillas, flexibles, que permitan adaptarse a la realidad de cada territorio y que generen seguridad jurídica. Pongo un ejemplo: recordará que en Junts per Catalunya fuimos muy críticos con la conceptualización del bono de alquiler joven. Recriminábamos que en Cataluña era inaplicable porque el límite máximo del alquiler era demasiado bajo para Cataluña porque los alquileres son superiores. Eso lo han intentado corregir, es cierto, estableciendo límites máximos diferenciados según el tipo de municipio. Bien, en cambio, la cuantía máxima de la ayuda sigue siendo una cantidad fija, 300 euros o 200 en habitaciones. Sí que han puesto un límite máximo del 60 % en ambos casos. Pero esta no es una situación equitativa ni justa, como siempre hemos defendido. No es justa para los vecinos de los municipios en los que los precios son más altos. Un vecino de Barcelona que paga un alquiler superior a 1000 euros, suponiendo que la Generalitat haga su trabajo y decida aumentar este límite ―y ya termino con este ejemplo―, podrá recibir como máximo 300 euros, es decir, un 30 % como máximo del alquiler que esté pagando. En cambio, allí donde los precios de los alquileres son mucho menores, estos mismos 300 euros pueden llegar al 60 % del alquiler, que es el máximo. No es tan difícil, señora ministra, entender que no es equitativo poner cuantías fijas, sino que lo justo es proponer porcentajes sobre un precio. No es tan complicado. Y, así, un joven de Cataluña podrá percibir el mismo porcentaje de ayuda al alquiler que el que pueda percibir un joven de Castilla y León.

Hay más temas que comentaré en mi segundo turno. Muchas gracias.

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV), tiene la palabra la señora Vaquero Montero.

Maribel (GV (EAJ-PNV)) Vaquero Montero

PNVDiputada.Página 77Vídeo

Eguerdi on. Arratsalde on guztioi. Ministra, la realidad es la que es: no hay vivienda suficiente para cubrir las necesidades de la demanda, es decir, no hay suficiente vivienda en el mercado de alquiler habitual, ni tampoco en el de compra, y la poca que hay tiene unos precios desorbitados y una cola de demandantes que dificulta aún más el acceso a las personas y a las familias más vulnerables. Y aquí podemos discutir lo que se quiera, pero hay datos que no podemos obviar. Por ejemplo, que la aplicación de la ley de vivienda en 2023 en los términos en los que se aprobó genera desconfianza, sobre todo al pequeño arrendador, que retira su vivienda del mercado o no considera seguro incorporarla para que no se le aplique una ley que le obliga a ser el garante del derecho a la vivienda. Ministra, ya lo hemos dicho en numerosas ocasiones, no votamos a favor de la ley de vivienda por varios motivos, entre ellos el competencial, pero también por lo que la ley no decía, lo que no se incluía y era necesario, como ahora comprobamos tras dos años de aplicación. Pero no planteamos su derogación, sino su modificación o adaptación para que sea efectiva y no obstaculice el objetivo perseguido, es decir, el acceso a una vivienda digna. Desde la aprobación de la ley se ha retirado del mercado de vivienda habitual un porcentaje importante de esta: se habla de un 30 %, aunque no quiero abrir con esto una guerra de porcentajes, porque aquí nos podríamos perder. En Guipúzcoa, hace un par de días, los medios de comunicación elevaban a titular que, en apenas diez días, tras la entrada en vigor del Índice de precios de referencia del alquiler, había desaparecido el 33 % de la vivienda de alquiler habitual, la más necesitada; y en Donostia, en San Sebastián, hasta el 50 %, es decir, había desaparecido la mitad. Esta es una tendencia muy preocupante, porque la oferta ya era mínima, casi inexistente. Somos conscientes de que es una fotografía de hoy, pero que da pistas a futuro, y que necesitará de una gran dosis de realismo, de modificaciones o adaptaciones legislativas y de programas y planes con suficiente dotación presupuestaria para modificarla en positivo. Y, por supuesto, se necesitarán acuerdos para mantener estas políticas públicas de vivienda en el tiempo. Decía el presidente Sánchez esta mañana que la ley estatal de 2023 suponía una primera intervención pública en un mercado de la vivienda que no funciona, pero que el problema es que hay comunidades autónomas que no lo aplican. Hombre, la ley entró en vigor en 2023, tal vez no se aplicó uno de los artículos, pero la ley es en su totalidad. No sé lo que ocurre en otras comunidades ―no voy a entrar―, pero Euskadi la ha aplicado y la está aplicando. Sin embargo, ha quedado demostrado que se necesitan ajustes; y por ajustes no entendemos que sean parches. Poco o nada ayudaremos en la solución de esta crisis habitacional si una vez más en lugar de abordarla de una manera integral, intervenimos en vivienda con una visión parcial, con parches legislativos y de planificación, queriendo ganar el relato político, anteponiéndolo a la búsqueda de soluciones. Ministra, hoy usted nos presenta el Plan Estatal de Vivienda 2026-2030, que será aprobado por decreto. En general, compartimos su planteamiento, muy similar a lo que se ha planteado desde Euskadi en el plan director, pero hay puntos que merecen una relectura para conocer qué efectos se están generando. En este plan, el Gobierno del Estado va a destinar el 60 % de 7000 millones de euros, y se busca ―según se recoge― corregir las dos principales carencias de los anteriores planes de vivienda, en los que el enorme esfuerzo financiero se vio anulado por la práctica generalizada de desclasificar la vivienda, hecho que no ocurre en Euskadi desde la aprobación en 2003, en aquel Gobierno del señor Ibarretxe, de un decreto pionero para mantener permanentemente la naturaleza de protección pública de la vivienda oficial.

La otra carencia que pretende corregir el plan del Estado es la escasa promoción de vivienda pública, que se mantuvo constante hasta 2008 y que tras la crisis se paralizó, tal y como lo recoge. Se parte, por lo tanto, de un desequilibrio estructural, una oferta insuficiente, un parque envejecido; se crean más hogares que viviendas debido a la composición actual de los hogares, de la inmigración; y así, el déficit estructural de viviendas alcanza a 600 000 viviendas.

No es un reto fácil, ya lo sabemos, ya que se tiene que generar oferta para cubrir las necesidades de hoy, las de ayer, que son consecuencia también de otros Gobiernos, y qué decir de las de mañana. Además, a esta oferta insuficiente se le añade la de otros usos alternativos, de vivienda turística, de alquiler temporal en fraude de ley, además de las viviendas vacías en algunas zonas del Estado, en el medio rural, en donde la demanda es inexistente, aunque esta realidad no sea la misma en todos los territorios. Por lo tanto, no se puede legislar y hacer planes desde un punto de vista uniforme.

Pero de todo esto ya hablamos cuando se aprobó la ley, de las lagunas que dejaba, de ese agujero que dejaba, y que ha supuesto que la oferta de alquiler habitual bajara en número y subiera en precio. Ahora, para solucionar este vacío tenemos en tramitación varias proposiciones de ley aquí en el Congreso, que, como he dicho en más de una ocasión, merecen una lectura integral, no parcheada. Tenemos en este Parlamento, encima de la mesa ―o dentro de un cajón, ya no lo sabemos―, diferentes proposiciones que han presentado distintos grupos, referidas a medidas fiscales, a modificación de la Ley de Arrendamientos Urbanos, de alquiler temporal, para evitar la especulación, es decir, varias leyes. Evidentemente, estamos convencidos de que tenemos que tratarlas con una visión global, con una visión integral, porque, si no, vamos a hacer parches y parches y parches y no vamos a solucionar el problema de la vivienda.

También comparecieron numerosos expertos en vivienda en la comisión, aquí en el Congreso. Los escuchamos y tomamos nota, y preguntamos a todas y cada una de esas personas expertas qué es lo que pedían. ¿Y qué nos pedían? Que se actuara con celeridad y con rigor, con la urgencia que merece la crisis habitacional. No vale con que digan, como decía el presidente esta mañana, que su Gobierno pone pie en pared para resolver el problema de la vivienda. No me cansaré de decirlo, ministra, aunque usted ya lo sabe: es necesario realizar un diagnóstico real de la situación para adoptar las medidas adecuadas con el fin de saber cómo están afectando las medidas que hasta ahora se han tomado, aquellas medidas que proceden de la ley de vivienda, sin hacernos trampa. De esta medición y de la lectura real dependerá que las medidas que se adopten en el futuro sean eficaces y no meros brindis al sol.

Por ello, ministra, ¿qué efecto están teniendo las medidas que se han adoptado hasta ahora? No solo una lectura de titular, sino a medio y largo plazo, porque una planificación sin diagnóstico previo no va a acertar en las medidas a tomar, pero una planificación sin evaluación ni seguimiento es perder el tiempo y los recursos públicos. Y tiempo es lo que nos falta y recursos públicos son lo que no nos sobra.

Usted plantea un plan para cinco años, con una inversión pública de 7000 millones. El 60 % lo pone el Estado y el 40 % las comunidades autónomas. No parece una cantidad demasiado elevada para los objetivos que pretende. En Euskadi, para tres años, el plan director de vivienda plantea una inversión de 3250 millones de euros, y no llegamos al 5 % de la población del Estado. Y no lo digo por sacar pecho. Somos conscientes de que todo será poco para el gran reto que tenemos enfrente. Y, aunque ni Euskadi ni Nafarroa participan en el plan estatal, debido a su régimen de concierto y convenio económico ―tal y como se señala en el artículo 1 del proyecto de decreto―, tenemos que señalar que Euskadi ya dispone, tal y como he dicho antes, de su propio Plan Director de Vivienda 2025-2027, que es la principal herramienta de planificación que articula estrategias concretas para abordar el déficit de vivienda asequible y las desigualdades territoriales. Un plan que incorpora tres palancas, que ―evidentemente con matices― son trasladables al nivel estatal, como son las reformas, los recursos y los acuerdos. Reformas como la proposición de ley de medidas urgentes en materia de vivienda, suelo y urbanismo, que está en tramitación en el Parlamento vasco, para responder con rapidez y decisión a una nueva situación de crisis habitacional. Tras un diagnóstico, se incluyen en una proposición de ley aquellas modificaciones legales que ayuden en el acceso a la vivienda digna y asequible; es decir, reformas legislativas desde una visión integral. No podemos tener miedo a hacer aquellas reformas legislativas que sean necesarias. Hay que destinar recursos suficientes y continuados en el tiempo para aumentar la oferta de viviendas protegidas y asequibles, y crear nuevos instrumentos de colaboración público-privada para tener una mayor capacidad de inversión en materia de vivienda protegida. Y ya digo que todos los recursos serán pocos para el logro de una vivienda asequible.

Y acuerdos. Acuerdos, en este caso, en Euskadi, con los ayuntamientos para articular las necesidades de la ciudadanía. Y también añadiría acuerdos políticos para que las políticas públicas de vivienda tengan una continuidad.

Ministro, usted ha remarcado que es el primer plan de vivienda que surge en el desarrollo de una ley estatal. Es así, pero un buen plan no depende de una buena ley únicamente, sino de acertar en las acciones dirigidas en aquello que se pretende, con fondos suficientes y continuados en el tiempo y con grandes acuerdos, tanto públicos como público-privados. Porque, para conseguir un parque suficiente de vivienda pública se necesita tiempo e inversión constante. Por ello le preguntamos, ¿van a ser suficientes los 7000 millones de euros que usted plantea? ¿Qué pasará cuando no se disponga de fondos europeos más allá de 2026? ¿El Estado mantendrá su apuesta y seguirá manteniendo una inversión suficiente y constante en vivienda? ¿Cómo se articula este plan con lo que se propone desde Europa?

Tanto el plan de vivienda estatal como el plan director de Euskadi dedican parte de su esfuerzo a la rehabilitación del parque edificado no solo para mejorar la eficiencia energética y la accesibilidad, sino también como medio para recuperar viviendas vacías e incorporarlas al alquiler habitual. Y creemos que esto es un acierto. Aunque según estudios sobre el mercado de vivienda ―y usted también lo ha dicho aquí― la capacidad de aumentar la oferta de vivienda mediante movilización de viviendas vacías es una posibilidad a tener en cuenta, aunque limitada, ya que buena parte de estas se concentra en las zonas con menor dinamismo demográfico y, por lo tanto, de demanda. Sin embargo, la rehabilitación supone una necesidad para adaptar un parque residencial a las necesidades actuales de las familias.

El plan estatal coincide en una parte importante con el plan director de Euskadi, en el que sus ejes ―además de la rehabilitación― son la promoción de vivienda asequible, con especial atención a los colectivos prioritarios; las ayudas y prestaciones y la transformación del sector de la construcción mediante la industrialización, la construcción modular y la digitalización, lo que permitirá reducir plazos y costes, generar empleo de calidad y disminuir el impacto ambiental.

Y, para finalizar, un plan no podrá desarrollarse eficazmente sin una gobernanza colaborativa de todas las Administraciones y agentes implicados y con la participación ciudadana.

Voy terminando. Laburbilduz, bi proposamen luzatzen dizkizugu: errealitatearen diagnostikoa eta datuen irakurketa erreala. Ezinbestekoa dira orain arte onartutako neurrien egokitasuna baloratzeko. Eta aurrekoa kontutan hartuta, bisio integral batetik ekin. Administrazio bakoitzak dagokion eremu konpetentzialetik ekin, hiru esparrutan: behar diren erreformak eginez, lege erreformak ere beharrezkoak izango dira; etorkizunean beharrezkoak diren baliabideak ipiniz ere bai zuzenean publikotik eta baita kolaborazio publiko-pribatutik ere; eta besteak bezain inportantea, akordioak landuz eta lortuz. Etxebizitzaren erronka ez da zuen ardurakoa soilik, denon ardurakoa delako. Eta noski, egiten denaren ebaluazioa eta jarraipena egin behar da, eta funtzionatzen ez duena aldatu. Umiltasunetik aldatu. Lehen puntuari dagokionez, gure iritziz eta zenbait adituren iritziz, legeak aldaketa kirurgikoak behar ditu, beharrezkoa delako jabeari bere etxea alokatu dezan seguritate juridikoa ematea, segurtasun juridikoa alokatzen duenarentzat ere. Etxebizitza duin bat izateko eskubidea bermatu behar duena, administrazio publikoa delako eta ez alokatzen duen jabea. Eta nahiz eta badagoen ez ordaintzearen aurrean konpentsazio bat eskuratzeko aukera edo seguru bat jabeei eskatzen zaien ardura. Alokairuko merkatuan eragina izan du eta du. Zer balorazio, zer irakurketa egiten da Ministeriotik egoera honen aurrean? Planak berriro jasotzen baitu 11/2020 Errege dekretuaren luzapena, eta gure iritziz, neurri hau puntuala eta urgentziazkoa zen eta estrukturala bihurtzen ari da. Eta horrela bada, beste modu bat bilatu beharko da egoera zaurgarrian dauden pertsonak babesteko. Egoera honek alokairuko etxebizitza merkatua eragiten baitu, lehen esan dudan bezala. Aipatutakoak dira, gure iritziz, hobetu beharreko puntuak eta aldatu beharrekoak. Denbora izango dugu gehiago hitz egiteko eta zentzu honetan laguntzeko prest, gure taldearen eskua hor duzue. Milesker! En resumen, dos propuestas que les hacemos a continuación. Diagnóstico y lectura real de datos. Son imprescindibles para valorar la idoneidad de las medidas hasta ahora aprobadas y, teniendo en cuenta lo anterior, hay que actuar desde una visión integral. Cada Administración debe actuar desde su ámbito competencial y debe actuar en tres ámbitos: haciendo las reformas necesarias, incluidas las reformas legales necesarias en el futuro, poniendo los recursos necesarios, tanto directamente desde lo público como a través de la colaboración público-privada; y ―tan importante como lo anterior― trabajando y alcanzando acuerdos. El reto de la vivienda no es su responsabilidad, sino que constituye responsabilidad de todos y todas. Y, claro, hay que hacer una evaluación y un seguimiento de lo que se hace para cambiar así lo que no funciona, cambiarlo desde la humildad.

En cuanto al primer punto, en nuestra opinión, y en opinión de personas expertas, la ley requiere de cambios quirúrgicos porque es necesario dar seguridad jurídica a las personas propietarias para que puedan arrendar su casa. Y también es necesaria la seguridad jurídica para las personas que alquilan. Quien tiene que garantizar el derecho a una vivienda digna es la Administración pública y no la persona propietaria que alquila. Y, aunque existe la posibilidad de obtener una compensación ante el impago ―hay un seguro―, pero la responsabilidad que se exige a las personas propietarias ha repercutido en el mercado de alquiler y tiene un impacto en la actualidad. Por lo tanto, ¿qué valoración hace? ¿Qué lectura se hace en el Ministerio ante esta situación? Porque el plan recoge de nuevo la prórroga del Real Decreto Ley 11/2020 y, en nuestra opinión, esta medida era una medida puntual y urgente y, sin embargo, se está convirtiendo en estructural. Y, si es así, habrá que buscar otra forma de proteger a las personas en situación de mayor vulnerabilidad porque esto influye en el mercado del alquiler, como ya he dicho anteriormente. En nuestra opinión, estos son los asuntos que hay mejorar y modificar y tendremos tiempo a continuación para hablar sobre este tema en mayor profundidad. En ese sentido, nos mostramos dispuestos en EAJ-PNV y les tendemos nuestra mano para seguir colaborando.

Gracias.

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Mixto, que acumula en este turno su réplica, tiene la palabra el señor Sánchez Serna.

Javier Sánchez Serna

PodemosDiputado.Página 80Vídeo

Gracias, presidente. Quería comenzar esta intervención saludando y mostrando todo nuestro apoyo a los trabajadores, a las trabajadoras, a los estudiantes que en estos momentos han parado y hacen huelga general contra el genocidio y por la liberación de Palestina. Porque, con su solidaridad, con su huelga, vuelven a demostrar que lo mejor de este país es su pueblo, un pueblo que está a la vanguardia en la lucha contra el genocidio y que es el agente que está haciendo que este Gobierno se mueva donde no quería. ¡Viva Palestina Libre! (Aplausos). Dicho esto, buenos días, señora ministra, casi buenas tardes ya. Han cambiado pocas cosas desde la última vez que usted y yo pudimos intercambiar impresiones. Creo que fue en el marco de una interpelación. La vivienda sigue siendo el principal problema para las familias de nuestro país. El precio de los alquileres ha subido una media del 14 % interanual en los últimos seis meses. El Gobierno, por su parte, no ha adoptado las medidas que nosotros le pedíamos en la última interpelación. Y vemos que sigue un poco por la misma línea. Y esta realidad hace que ustedes, periódicamente, tengan que realizar una serie de anuncios y de promesas, con sus correspondientes titulares, suponemos que con la esperanza de que se vea que se hace algo, mientras los alquileres siguen disparados y los fondos buitres siguen acaparando vivienda para hacer negocio. En esta ocasión, usted nos presenta un plan de vivienda para el periodo 2026-2030 que, más allá de las supuestas novedades, transita en las mismas líneas generales que el Gobierno ha seguido hasta ahora. Tengo cinco minutos y no voy a poder recordar todas las promesas del PSOE en materia de vivienda, pero podemos intentar algo. En mayo de 2023, durante la campaña de las autonómicas, Pedro Sánchez prometió 184 000 viviendas en alquiler social o a precio muy asequible. En el programa de las elecciones generales subieron la apuesta y dijeron que en total serían 201 000 viviendas. Han pasado dos años y estamos a mitad de la legislatura. Señora ministra, ¿cuántas viviendas se han construido y cuántas se han entregado? En la web del Ministerio de Vivienda no hay datos públicos al respecto, y la verdad es que en la prensa solo he podido encontrar que, en los últimos años, el Gobierno impulsó la construcción de 1400 viviendas, que es algo así como el 0,69 % de lo prometido. Si estoy equivocado, por favor denos usted los datos de cuántas de esas 200 000 viviendas se han construido. En diciembre de 2024 ustedes prometieron la creación de una empresa pública de vivienda, y al final en lo que quedó ese anuncio ha sido en tunear con otro nombre la Entidad Pública Empresarial de Suelo, la SEPES. Ahora con este plan ustedes también olvidan la promoción pública y vuelven a llamar a la colaboración públicoprivada. Pero, señora ministra, el principal problema de este plan es que da muchas vueltas para no abordar lo central, lo que hemos hablado tantas veces, y es que nuestro país no tiene un problema de oferta de vivienda, de hecho, hay 3,8 millones de viviendas vacías; nuestro país tiene fundamentalmente un problema de acaparamiento y especulación sobre un bien de primera necesidad como es la vivienda, y ese problema obedece a razones políticas y al diseño institucional del mercado de la vivienda que, antes que blindarla como un derecho, intentó blindarla como un activo financiero para las clases propietarias y para la clase media. El problema es que con la entrada de los fondos de inversión esto está cambiando y, como ya señalan muchos informes, los pequeños rentistas con una sola casa de alquiler ya solo representan el 39 % de la propiedad inmobiliaria.

En cualquier caso, a nuestro juicio, el Gobierno plantea un plan de vivienda vacío, un plan que simula que hace algo, pero que no toca a los grandes tenedores ni permite regular los alquileres, y para ello piden la colaboración de unas comunidades autónomas gobernadas por el Partido Popular que ya le han dicho muchas veces que no quieren hacer nada, y así continúan ustedes el juego de echarse la pelota entre unas Administraciones y otras. Este plan de vivienda, además, reincide en medidas que no han servido para contener el aumento de los precios del alquiler, sino que antes bien los incrementan, como son las ayudas directas al alquiler o el aval joven. De nuevo estamos ante políticas hechas a la medida de los bancos y de los rentistas que, como digo, no regulan la propiedad y que al final suponen un dinero público que se va directamente al bolsillo de los rentistas y que tiene efectos inflacionarios.

Ministra, en Podemos también tenemos un plan para la vivienda y le proponemos otro plan. Se llama la intervención estatal en el mercado de la vivienda, intervención pública para bajar por ley los alquileres, hacer una moratoria sobre pisos turísticos y prohibir la compra de vivienda que no sea para vivir. Habrá quien diga —‌y con esto voy terminando, señor presidente— que pedimos cosas imposibles, pero lo imposible es la situación en la que están centenares de miles de familias en nuestro país que no pueden hacer más equilibrios para pagar el alquiler; que no tienen seguridad de dónde vivirán el año que viene, y que sufren el desarraigo. Quizás por eso, cuando le preguntan a la ciudadanía, el 50 % se muestra a favor de limitar el número de viviendas que puede acaparar un propietario y el 60 % apoya frenar la compra de vivienda especulativa.

Ustedes llevan años anunciando que esta sería la legislatura de la vivienda, pero hasta ahora solo ha sido una legislatura para que los fondos buitre y los rentistas sigan su fiesta. Ministra, la gente está muy cansada y el tiempo de las promesas y de los titulares creo que se ha acabado.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra el señor Rego Candamil. (Pausa). Tiene la palabra la señora Valido García.

Cristina Valido García

Coalición CanariaDiputada.Página 81Vídeo

Buenas tardes, presidente. Buenas tardes, ministra. Señora ministra, esto es más o menos lo que nos toca oír a otros en los Parlamentos en los que ustedes están en la oposición, es el discurso que hacen sus compañeros. Ese discurso que usted hoy va a tratar de desmontar es el mismo al que nos someten donde ustedes no gobiernan. Señora ministra, hoy he escuchado en la sesión de control hasta en cuatro ocasiones que las competencias en materia de vivienda son de las comunidades autónomas. Cada vez que le han preguntado ―el señor Rufián lo ha hecho de una manera muy clara―, el señor Sánchez ha dicho en dos ocasiones algo así como: A mí qué me cuentas, las competencias son de las comunidades autónomas. Eso sí, cuando hay que sacar pecho, cuando no vienen mal dadas, cuando no estás recibiendo golpes del otro lado, entonces escuchamos aquello de: la dirección de las políticas públicas en vivienda es nuestra y vamos a invitar a las comunidades autónomas a colaborar. Entonces somos colaboradores, bueno, nos invitan a participar. ¿En qué quedamos, de quién son las competencias que nos invitan a participar? Este Plan Estatal de Vivienda 2026-2030 es un plan hecho con un censo poblacional no actualizado que en el caso de Canarias no responde a la población que tenemos hoy, en cualquiera de las dimensiones que usted lo quiera mirar, en cualquiera: por generaciones, por población, por zonas despobladas… No responde a la población que tenemos hoy, pero, además, vuelve de nuevo ―con esas medidas de talla única para todo el mundo por igual― a no entender y a no recoger que en Canarias hay una cosa que se llama sobrecostes de lejanía que hace que la construcción sea muchísimo más cara; al ser islas pequeñas con mucho suelo protegido la construcción es más difícil y mucho más cara, y nosotros necesitamos ver que ese plan recoge las singularidades canarias. Sé que el Gobierno canario se lo ha trasladado, sé que el consejero responsable de vivienda del Gobierno de Canarias se lo ha trasladado, y usted sabe que esa es nuestra condición para apoyar este plan. Sabe que nuestra dificultad no está en la aportación económica ―le hemos dicho que pondremos el 40 % que se nos está pidiendo, por supuesto―, pero necesitamos un plan que entienda que la construcción en Canarias no es la construcción peninsular, que hay islas y, además, hay doble insularidad, porque si construir en Gran Canaria o Tenerife es difícil, en otras islas ya no le cuento.

Señora ministra, hay dos cuestiones que no quiero pasar por alto, más allá de las reclamaciones justas que Canarias les está haciendo. De alguna manera, necesitamos recuperar un entorno de confianza y garantías para que los pequeños arrendadores ―que en Canarias son miles y se han ido al alquiler vacacional― vuelvan al alquiler para la vivienda estable y de larga temporada. Hay formas de hacerlo, hay formas de conseguirlo para que esas viviendas vuelvan a ser para las familias canarias. También hay formas de actuar con las entidades bancarias.

Presidencia. Señoría, debe finalizar.

Cristina Valido García

Coalición CanariaDiputada.Página 82

Voy terminando, presidente. Hoy muchos jóvenes con sueldo para pagar una hipoteca ―que les cuesta menos que un alquiler― deben tener el 20 % para que se considere la operación. Con un sueldo que apenas te da para pagar el alquiler y vivir, ¿cómo vas a ahorrar hasta ese 20 %? O empezamos a establecer medidas y condiciones para que los jóvenes puedan adquirir viviendas cuyas hipotecas estén por debajo de los alquileres que les piden hoy o no van a poder nunca tener la oportunidad de tener un hogar. Gracias.

Presidencia. Muchas gracias. Tiene la palabra el señor Catalán Higueras.

Alberto Catalán Higueras

Diputado.Página 82Vídeo

Muchas gracias, señor presidente. Señorías, muy buenas tardes. El fracaso de este Gobierno en materia de vivienda es estrepitoso, como lo es también la incapacidad del ministerio para desarrollar una política de vivienda adecuada. Han venido anunciando a lo largo de los últimos años la construcción de miles y miles de viviendas. ¿Dónde están? ¿Dónde están, señora ministra, las 184 000 viviendas que prometió el señor presidente del Gobierno? Siguen engañando a los españoles y, lamentablemente, siguen jugando con su frustración. En Navarra, solo el 13 % de los navarros menores de 30 años se puede emancipar. La ley de vivienda que ustedes aprobaron de manera sectaria se ha demostrado un fracaso absoluto. Ustedes no reconocen ni siquiera las competencias de las comunidades autónomas, como tampoco reconocen el problema de la okupación que se da en nuestro país y el miedo de los pequeños propietarios con esta cuestión. Pero es que, además, señorías, ustedes y sus socios ―como ocurre en el caso de Navarra― son los que están paralizando, ralentizando y retrasando todos aquellos proyectos urbanísticos que hubiesen puesto en el mercado miles y miles de viviendas. Podemos recordar el caso de la nueva estación del AVE en Pamplona, que lleva aparejada la construcción de miles de viviendas, muchas de las cuales son protegidas. Pues bien, han sido ustedes, el Partido Socialista y Bildu, los que han retrasado más de diez años este desarrollo urbanístico que hoy hubiese permitido que miles de ellas estuviesen habitadas y otros miles en construcción. Con la rehabilitación de viviendas, más de lo mismo, miles y miles de expedientes en Navarra, sin la subvención que ustedes habían prometido. Han declarado zona tensionada las localidades más pobladas de nuestra comunidad, que tienen más del 70 % de la población total; un error que no va a solucionar la cuestión. En el año 2015, con Gobiernos de Unión del Pueblo Navarro, había 4778 demandantes de vivienda protegida; en 2024, con ustedes en el Gobierno, 20 829. Estas cifras las han más que cuadruplicado. En el año 2005, con Gobierno de UPN, se iniciaron 3603 viviendas protegidas; con ustedes, en el año 2024, solo 702. En 2011, con un Gobierno de Unión del Pueblo Navarro, se cubría la solicitud del 95 % de los demandantes de vivienda protegida en propiedad; con ustedes, en el año 2024, escasamente el 2 % y el 0,4 % en alquiler. Unas cifras ridículas, pero a la vez escandalosas. Ha tenido que ser una alcaldesa de Unión del Pueblo Navarro la que ha ofrecido al Gobierno de Navarra suelo para la construcción de más de 5000 viviendas en Valle de Egüés. Señora ministra, el ministerio, con usted a la cabeza, y el departamento de vivienda, con una consejera de Podemos en el Gobierno de Navarra, han demostrado su incapacidad. Si le quedase algo de dignidad, hubiese dimitido. Váyase, señora ministra, váyase. Los españoles no se merecen pagar la incompetencia de su ministerio.

Muchas gracias.

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra la señora Micó Micó.

Àgueda Micó Micó

CompromísDiputada.Página 83Vídeo

Gràcies, president. Jo, abans de començar, voldria solidaritzar-me hui amb Palestina i amb tota la gent que està fent vaga, perquè ningú hauria de restar impassible davant del genocidi que estem vivint allà. Senyora ministra, bona vesprada. Mirin este anunci. Diu: Gracias, presidente. Antes de empezar, quisiera solidarizarme con Palestina y con todas las personas que están haciendo huelga, porque nadie debería quedarse impasible ante el genocidio que están viviendo allí. Señora ministra, buenas tardes. Mire este anuncio. (Muestra un anuncio de una página web). Este anuncio dice: Habitación exterior completamente reformada y amueblada, con baño compartido, con un gran potencial de revalorización debido a la actual situación de mercado inmobiliario. Precio de venta 61 700 euros. A tan solo cinco minutos del río Turia. Açò és el que diu Aitor en un anunci, on posa a la venda una habitació. Però hi ha més encara, perquè la generositat d’Aitor ens porta a oferir-nos també consells. Per què compraré eixa habitació? Aitor ens diu que: Esto es lo que dice Aitor en un anuncio en el que pone en venta una habitación. Pero hay más todavía, porque la generosidad de Aitor le lleva a ofrecernos consejos: ¿por qué comprar esta habitación? Pues él nos dice que: Porque puedes ponerla en alquiler y obtener ingresos pasivos, porque tienes un activo real que se revaloriza con el paso del tiempo y porque puedes acceder antes al mercado inmobiliario. El terror està servit. No sé, ministra, si vostè coneixia que s’estan venent habitacions en les grans ciutats, perquè vam començar primer amb els preus de compravenda de vivenda disparats, després vam continuar amb els preus del lloguer disparats, seguidament van passar i es van inventar allò dels lloguers d’habitacions, que primer era només per a estudiants, però que ara ja ho patix qualsevol persona. I ara estem ja en un punt en què és impossible comprar-te una casa, és impossible llogar una casa, es impossible llogar una habitació d’una casa i estem en la quarta generació de la crisi de l’habitatge, que és vendre habitacions. I en part, senyora ministra, açò passa perquè el Partit Socialista ha sigut incapaç de prendre cap mesura que siga realment valenta per a frenar els peus als especuladors i fer que la majoria social tinga el dret de poder habitar una casa. Avui vostè ens presenta un pla estatal, el Pla 2026-2030, un pla que en principi sona bé, que promet, però que per a nosaltres arriba tard. Arriba tard perquè la gent ja no pot esperar cinc anys a tindre els efectes d’este pla. L’emergència habitacional és una realitat que patim cada dia i la vivenda no pot ser un actiu financer, que és el que passa en estos moments. I ací cal actuar en dos àmbits específicament. El primer, que només puga comprar cases a aquella persona que tinga que viure en sa casa o que vulga fer un lloguer assequible amb eixa casa. I en segon lloc, que el Govern deixe de ser un espectador i intervinga i actue com un actor i, per això, cal controlar els preus de la vivenda. Jo ja sé que també les comunitats autònomes posen problemes al respecte. Cal penalitzar l’especulació amb la vivenda i multiplicar el parc públic. Sé que en això estem treballant totes i tots, però cal anar més de pressa i cal anar més enllà, perquè al final, de rendes, ministra, de rendes només viuen els especuladors; la resta de la gent, malauradament, no podem fer-ho. Gràcies. El terror está servido. Ministra, no sé si usted sabe que se están vendiendo habitaciones en las grandes ciudades. Empezaron primero con los precios de compraventa disparados, luego seguimos con los precios de alquiler disparados y se inventaron aquello de los alquileres de habitaciones, que primero era solo para estudiantes, pero que ahora lo sufre cualquier persona. Ahora, estamos en un punto en el que es imposible comprarte una casa, es imposible alquilar una casa, es imposible alquilar una habitación en una casa y estamos ya en la cuarta generación de la crisis de la vivienda, que es vender habitaciones. Y en parte, señora ministra, esto pasa porque el Partido Socialista ha sido incapaz de tomar ninguna medida que sea realmente valiente para frenar los pies a los especuladores y hacer que la mayoría social tenga el derecho de poder vivir en una casa.

Hoy nos presenta el Plan Estatal de Vivienda 2026-2030, que en principio suena bien, promete, pero para nosotros llega tarde. Llega tarde porque la gente no puede esperar cinco años a ver los efectos de este plan. La emergencia de vivienda es una realidad que vivimos cada día, y la vivienda no puede ser un activo financiero, que es lo que está sucediendo ahora. Tenemos que actuar en dos ámbitos en concreto: el primero, que solo pueda comprar una casa aquella persona que tenga que vivir en esa casa o que quiera tener un alquiler asequible con esa casa y, en segundo lugar, que el Gobierno deje de ser un espectador e intervenga y actúe como un actor. Para eso, necesitamos controlar los precios de la vivienda. Yo sé que las comunidades autónomas ponen problemas al respecto, al penalizar la especulación en la vivienda y multiplicar el parque público. Sé que todos y todas estamos trabajando en ello, pero necesitamos ir más deprisa e ir más allá porque, al final, de rentas solo viven los especuladores, el resto de la gente no podemos hacerlo.

Muchas gracias.

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Conesa Coma.

Ignasi Conesa Coma

PSOEDiputado.Página 84Vídeo

Gracias, presidente. Ministra, señorías. Señor Sayas, lo primero que quería era felicitarle por su nombramiento como nuevo portavoz de vivienda de su grupo. Estoy ansioso por descubrir si también se convertirá en el portavoz de los fondos buitre. Ya veremos por dónde van los tiros. (Aplausos). Permítame otra cuestión. Puesto que siempre ha estado citando a las víctimas, puesto que siempre ha hablado aquí de lo mismo, me gustaría saber si usted condena que el Gobierno valenciano se quiera cargar las placas de Ernest Lluch. Me gustaría saberlo, porque le voy a decir una cosa: Ximo Puig, cuando fue presidente de la Generalitat, puso el nombre de Manuel Broseta a una estación de metro. Eso demuestra que no todos somos iguales. (Aplausos). Y una diferencia más, de portavoz a portavoz, porque no es la única diferencia entre usted y yo. Yo llevo en el mismo partido treinta años y estoy muy orgulloso de ello. Es el partido responsable de los cambios progresistas que ha habido en este país, el que se ha involucrado en todos los avances y, sin él, muchas de las libertades de las que disfrutamos todos, y que damos por sentadas, no estarían vigentes. ¿Qué han hecho ustedes? Convertirse en los aliados de quien quiere destruir los consensos que nos habíamos dado durante muchos años. Este partido y este Gobierno son los impulsores de muchas de las políticas más innovadoras, y seguimos actuando en vivienda. Este Gobierno, presidido por Pedro Sánchez, ha sido el primero en aprobar una ley de vivienda a nivel estatal. ¿Y ustedes, señorías del Grupo Popular, qué han hecho? Incumplirla. Además, boicotean la declaración de zonas tensionadas, y son los primeros en impedir la limitación de los precios de alquiler y los primeros en querer repartir puntos a migrantes, excepto si son multimillonarios con los que forrarse a costa de nuestros propios vecinos. (Aplausos). Estos son los patriotas del Partido Popular. Me puede decir, señor Sayas, ¿qué hacen en las comunidades donde gobiernan? ¿Qué hacen ustedes con el dinero que les transfiere el Gobierno de España? ¿A que dedican los más de 300 000 millones de euros que hasta ahora han recibido las comunidades? Pero ¿qué van a hacer si solo saben atacar y privatizar? Al menos, no engañan a nadie. Si quieren más competencias y más dinero, es porque tienen que pagar sus facturas, las de las rebajas de impuestos que ofrecen a los más ricos. (Aplausos). Y aquí, señorías, es donde tenemos una de las principales causas del problema al que nos enfrentamos hoy. El PP, sus recetas y todos sus planes para la vivienda son sinónimos de ruina; el Partido Popular en materia de vivienda es sinónimo de vender a los fondos buitre toda la vivienda social que construimos. El Partido Popular y la vivienda son las puertas abiertas a millonarios extranjeros. El PP y la vivienda es vender suelo público a grandes capitales privados, sí, sí. El PP y la vivienda es Ana Botella y Blackstone (aplausos); es Aznar, la especulación más cruel y una de las peores crisis económicas; es Rajoy, los beneficios para la banca y los recortes millonarios que hicieron. El PP y la vivienda son familias abandonadas, un rescate y los derechos básicos convertidos en privilegios. Hemos vivido ―lo conocemos― demasiados años sus políticas como para no saber que su práctica más habitual es la de privatizar, desregularizar y abandonar. Es el método de la eme: Mazón, Mañueco, Moreno Bonilla. (Aplausos). Tiene un resumen muy sencillo:

dame competencias, pero no me des responsabilidades. Ustedes funcionan así: dame dinero, que yo lo reparto entre mis amigos. Y así la ciudadanía sufre sus políticas: las danas, los incendios, las residencias o la sanidad andaluza. Estos son claros ejemplos de su irresponsabilidad y su incapacidad. Y como no pueden presumir absolutamente de nada, y mucho menos en vivienda, utilizan el comodín: la culpa es… (va señalando indistintamente los escaños del hemiciclo hasta que se detiene en el del señor presidente del Gobierno, Sánchez Pérez-Castejón), ¡la culpa es de Pedro Sánchez! ¡Claro!, ¿de quién va a ser?

Señorías, si de verdad les preocupa uno de los mayores problemas que tenemos en este país empezarán a entender que los poderes públicos deben actuar. Su falsa libertad abandona a cualquiera que no tenga la capacidad de pisar al que no tenga por debajo. Y es que para ustedes la vivienda sigue siendo un negocio. Pero su mercado no funciona; por sí solo no se regula. Por ello, los y las socialistas estamos trabajando en contra de lo que ustedes representan. Y si ustedes no saben cómo gestionarlo, tienen el ejemplo en mi comunidad, en el Govern de la Generalitat con Salvador Illa. En Cataluña se aplica la ley de vivienda; en Cataluña se van a invertir 4400 millones de euros en vivienda; en Cataluña, en colaboración con el Gobierno de España, se están construyendo ya 50 000 nuevas viviendas públicas para el año 2030. (Aplausos). Y en Barcelona se apuesta por vivir en la ciudad, frente a los pisos turísticos.

Ministra, contentos con los anuncios, viendo las propuestas que se hacen a diario, las iniciativas, las promociones que están ya en marcha, reconocemos el ingente esfuerzo que se está haciendo desde el Ministerio. (La señora Moraleja Gómez pronuncia palabras que no se perciben). No es casualidad que hayamos pasado de un 2,2 % de...

Presidencia. Señora Moraleja, por favor, conténgase; por favor. Su portavoz tomará ahora la palabra y podrá rebatir todo lo que se está diciendo, así que respete también a su portavoz, por favor. (Aplausos).

Ignasi Conesa Coma

PSOEDiputado.Página 85

Pues lo que le estaba diciendo, ministra, hemos pasado del 2,2 % de vivienda pública al 3,5 %. Queda muchísimo trabajo; somos conscientes de que queda muchísimo trabajo. Los que venimos del ramo sabemos de la importancia de un plan, de una ruta, y está claro que este Gobierno lo tiene. Lo triste es que ustedes, señorías del Partido Popular, ya han tenido responsabilidades. Hoy intentan que creamos que no han gobernado de esta manera devastadora durante tantos años, pero ustedes tienen un legado. No es lo mismo afrontar una crisis con un Gobierno de derechas que con un Gobierno progresista; no es lo mismo y lo hemos demostrado durante años. Este Gobierno tiende la mano y les ofrece financiación para las políticas en vivienda; les ofrece cooperación, consenso, soporte y propuestas, así lo demuestra el nuevo plan de vivienda. Ojalá fueran capaces de abandonar su egoísmo. Es que no lo entendemos: no quieren financiación, no quieren quita de la deuda, no quieren aplicar leyes. (Rumores). ¡Es que siguen obsesionados con la privatización, con los beneficios! Y el resultado es que no invertir en gestión pública cuesta vidas, señorías, cuesta vidas. (Aplausos).

Les pedimos humildemente que dejen de destruir. Y si no saben hacer otra cosa, por lo menos no estorben, apártense; déjennos trabajar o incluso, si quieren, colaboren un poco, que ustedes, señorías del PP, ya han demostrado durante años que solos no tienen ni idea de lo que significa gobernar para todos.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. Tiene la palabra la señora ministra de Vivienda y Agenda Urbana.

Isabel Rodríguez García

GobiernoMinistra de Vivienda y Agenda Urbana.Página 85Vídeo

Gracias, señor presidente.

Señorías, he tomado buena nota de todas sus intervenciones y trataré de dar respuesta a cada una de las cuestiones que han planteado.

Como consideración general, me gustaría destacar el buen debate que se ha planteado, con medidas, con iniciativas, con valoraciones acerca de este plan e incluso con propuestas de mejora que he escuchado y anotado con mucha atención. Quiero insistir en la idea que vengo trasladando estos días, porque además no es solo un deseo de la ministra, sino que forma parte de los deseos que traslada la ciudadanía, además de la angustia ante el problema de la vivienda. Y la ciudadanía en España ―y así lo demuestran todos los estudios de opinión―, independientemente de a quién vote, nos está pidiendo un acuerdo, un pacto, que es lo que yo estoy ofreciendo en este momento a esta Cámara y a las comunidades autónomas: acordar para hacer más fácil la vida a la gente que peor lo está pasando hoy. Esa es la base del acuerdo que llevamos a la Conferencia de Presidentes. (Aplausos). Por tanto, yo diría que el acuerdo en esta ocasión no es una asignatura optativa, sino que casi estamos obligados, y que el no acuerdo solo irá en la dirección de alimentar a aquellos que, ante problemas complejos, ofrecen soluciones sencillas o grandes proclamas, alimentando los miedos y la desesperanza, quizás creyendo que eso da votos, pero eso, sin duda, degrada la sociedad y también la democracia.

Señor Sayas, usted ha sido de los más… No sé cómo lo diría, no sé cómo catalogar su intervención, podría decirle que ha sido de los más pasionales, pero ni siquiera, porque tampoco veo en esa pasión la voluntad de hacer algo bueno, de traer propuestas distintas. Usted me acusaba a mí de sectarismo y yo le diría que sectarismo es usted (aplausos); sectarismo es usted. Yo no sé si lo que usted defiende ahora lo seguirá defendiendo mañana desde una bancada o desde otra. Yo lo seguiré defendiendo siempre desde la bancada de los socialistas. (Aplausos).

Y ha hablado usted de datos. Yo le aconsejo que, más que recurrir a portales interesados, a inmobiliarias interesadas o a datos de particulares y privados con intereses privados, vaya usted a los datos públicos. En algunos sitios es más fácil que en otros, porque en algunos sitios ―usted se ha remitido a estos datos, pero además le voy a aconsejar algún estudio―, como es el caso de Cataluña o del País Vasco, que decía la compañera del Grupo Vasco, contamos con datos públicos al servicio del interés general. Sucede que, en algunos casos, en comunidades autónomas gobernadas por ustedes tenemos ausencia de datos, no tenemos esos datos públicos, por ejemplo en registros de fianzas, o incluso el atrevimiento ahora es eliminar esos registros para que así tengamos menos datos y más opacidad. (La señora presidenta ocupa la Presidencia). Pero si tanto le preocupan los datos y lo que está sucediendo en Cataluña y en el INCASÒL, yo le aconsejo que se dirija usted a una persona a la que además tengo que agradecerle su colaboración siempre leal, una autoridad en el conocimiento de las políticas públicas de vivienda, como es la señora Carme Trilla, que seguramente podrá enseñarle a usted a leer los datos de INCASÒL. (Aplausos).

Señoría, me hablaba usted de que no había hecho ninguna propuesta. Yo lo que no he escuchado es cuáles son las suyas. Me ha costado entender dónde estaban las propuestas del Grupo Popular o qué es lo que no compartía de este plan. Me ha acusado de no creer en el Estado de las autonomías. Al contrario, soy creyente del Estado de las autonomías, lo que no me entra en la cabeza es que siendo este el principal problema de los españoles y siendo las competencias, no como excusa, sino como constatación y reconocimiento, mayoritariamente competencias autonómicas, haya quien mire hacia otro lado cuando no está haciendo un llamamiento a cometer más atrocidades en un momento en el que la gente no puede más. Todos hemos coincidido en eso. Si no se puede más, ¿cómo se puede entender que, pudiendo, para entendernos, bloquear el crecimiento del precio del alquiler, como está sucediendo donde se aplica, resulta que decidimos no aplicarla? Los madrileños tienen que saber que hoy aquí, si se aplicara la ley de vivienda, cuando a uno se le acabara el contrato no tendría miedo, porque no lo iban a echar para subir 400, 500 o 600 euros al que viniera, sino que se tienen que limitar al precio del contrato anterior. (Aplausos). Ya hay personas que en Cataluña se benefician de eso. Pero es que los propietarios a los que ustedes atienden también tendrían que saber ―por ejemplo aquí, en Madrid, medio millón― que si estuviera aplicándose la ley de vivienda en lo que se refiere a zonas tensionadas, efectivamente, podrían estar viendo bonificados hasta en un 90 % los rendimientos de esas rentas. Sí, señoría, lo dice la ley, es una realidad y yo le animo a buscar esos testimonios para que se lo cuenten en persona, para que se lo cuenten las personas de Barcelona que ya han visto cómo donde le pidieron 1000, hoy pagan 800, señoría. Sí, sí, esto es la verdad, esto es la calle, esto es lo que está sucediendo. (Aplausos).

Le diré más, y seguro que todos los que nos escuchan pueden entender esto. ¿Ustedes creen que es responsable asumir que se va uno a otro país a decir a los inversores extranjeros que se vengan al nuestro, a nuestra comunidad o a nuestra ciudad, que se vengan a España, que parece ser que nos sobran las casas, a comprar no una, sino tres, cuatro o un bloque entero, como están haciendo ustedes, que están vendiendo Madrid a los ricos extranjeros? ¿Eso es hacer una política de vivienda conforme a la competencia autonómica? (Aplausos). ¿O es mejor irse a llamar a los fondos buitres para decirles: Oigan, vengan ustedes, que aquí hay barra libre y se pueden llevar, ya les digo, el bloque entero, y no hace falta que sea para vivir, porque si hacen ustedes un alojamiento turístico en un bloque entero, ahora en Madrid esto lo estamos protegiendo. Ya que hemos dejado que los bajos de Madrid estén llenos de apartamentos turísticos y que en los bloques, de manera ilegal, haya otros 15 000, pues vengan ustedes y cómprense un bloque entero. Eso es lo que está haciendo la presidenta de la Comunidad de Madrid. Por tanto, le digo que si yo pudiera asumiría esas competencias para darles a los madrileños la garantía y el acceso a una vivienda digna, de forma que tuvieran las mismas posibilidades que en otros lugares de España Sí, señoría, lo haría. (Aplausos).

Después, ha sucedido algo en su intervención que es lo que yo esperaba: lo peor del Partido Popular está en sus dirigentes. Cuando hay personas del Partido Popular trabajando en el territorio y asumiendo responsabilidades me encuentro mucha más sensatez, lamentablemente, que en quienes les dirigen en estos momentos. Cuando me he sentado a hablar con las comunidades autónomas ―que en su mayoría, como bien sabe, son gobernadas por ustedes―, cuando lo hemos hecho a nivel técnico ―está aquí mi equipo― con directores y directoras generales de comunidades autónomas gobernadas por el Partido Popular, lo que he encontrado son matices, incorporaciones, acercamientos, una actitud propositiva y de querer incorporar mejoras a este texto. Cuando me he reunido con los consejeros y consejeras, lo que me han pedido es tiempo para acordar, tiempo para avanzar en esos trabajos técnicos, y es lo que les he dado Y resulta que vengo aquí y a usted nada le parece bien. Creo que tienen ustedes un problemilla, y es que deberían hablar más entre ustedes. (Aplausos).

Decía usted que no estaba cumpliendo con mis obligaciones. Yo he venido a explicarles lo que estamos haciendo con las atribuciones que tiene el ministerio y que vamos a seguir haciendo en el futuro, con o sin concurrencia: poner todos los recursos del Estado, todo lo que podamos para abordar esta cuestión. Pero por su parte no he encontrado, como le decía antes, ninguna consideración al respecto. Al final, a ver si en la réplica me puede despejar algunas dudas, porque no puedo salir de mi confusión.

En cuanto a la ejecución del presupuesto, también le daré algunos datos, pero para que usted entienda algunas cosas, le diré que cuando el Gobierno avala una hipoteca para jóvenes ―lo estamos haciendo para que no necesiten el aval de sus padres a la hora de acceder a una hipoteca y, por tanto, estamos avalando ese 20 % adicional― o cuando el Gobierno avala a un promotor en el riesgo de su operación ante las entidades financieras, lo deseable es que ocurra como cuando los padres avalan a los hijos, que nunca se ejecuten esos avales. Por eso, en los presupuestos esos avales no se han ejecutado, porque las políticas están funcionando correctamente. Si se ejecutaran los avales tendríamos un problema. (Aplausos). Y hora le daré cuenta de algunas cuestiones de ejecución presupuestaria. Por ejemplo, al finalizar el año, en fase de reconocimiento de obligaciones estamos en un 96 %, con una variación de tres puntos porcentuales. Hay que señalar que para la consolidación de esas justificaciones se precisan, efectivamente, los acuerdos con las comunidades autónomas y la justificación para poder incorporar en nuestra contabilidad. O que por parte de la ejecución de los fondos PRTR hemos ejecutado un 96,2 % de nuevo, cedido ya y traspasado a las comunidades autónomas. Y que en estos momentos el Ministerio de Vivienda ha incrementado su presupuesto en un 43 %. Esos son los datos, señoría, que conviene que se los estudie bien.

Me decía usted: ¿a este ritmo cómo van a hacer ustedes el parque de vivienda? Les estamos hablando del impulso directamente de lo público. Yo confío en el sector privado para avanzar también, como se avanzó en otros momentos, en la consolidación de esas viviendas públicas. De hecho, la anomalía en aquel momento es que el 90 % eran promoción privada de las viviendas públicas y apenas un 10 % eran viviendas promovidas por Administraciones públicas. Yo aspiro, para garantizar el derecho y hacerlo cuanto antes, a invertir esa responsabilidad, construyendo las Administraciones públicas cada vez más vivienda pública. Ese es el planteamiento, señoría. (Aplausos). Eso no impide que el sector privado pueda seguir construyendo vivienda pública. Al contrario, también lo estamos motivando y le estamos acompañando en financiación y ayudas.

Decía usted: es que así no vamos a llegar nunca. ¿Sabe cómo no se llega, señoría? Con lo que ustedes plantean. No se llega si yo hoy me compro una vivienda protegida por 200 000 euros y en siete años ―como figura en algunas de las normativas todavía vigentes en este país― resulta que la vendo por 600 000. Así nunca vamos a arreglar el problema. Por eso, nosotros defendemos la protección de la vivienda pública para siempre, para que este parque no desaparezca mañana. Pero si esto ya es de consenso amplio. (Aplausos). Esa es una de las preguntas que le quiero plantear al finalizar, porque no me ha quedado claro. Aquí constato un gran consenso en todos los grupos y quiero saber si usted no está de acuerdo con esto; me parecería relevante, a efectos de opinión pública, conocer ese detalle.

Después, les sugeriría también que estén atentos. Les he dado algunas referencias de lo que se está hablando en los debates europeos, de lo que opinan altos dirigentes de su partido en instituciones europeas. Le aconsejaría también que se aproximara a la política municipal y escuchara cómo algunos de esos alcaldes, en ese grupo que señalaba antes, en el que participa el alcalde de Barcelona, están pidiendo en el ámbito europeo normativas como la española para poder meter en sus ciudades zonas de mercado tensionado y limitación de precios. Eso, señoría, lo están reivindicando alcaldes de su partido político, de su familia política en el ámbito europeo.

Como usted no ha hecho mucha propuesta, para que yo despeje algunas dudas y, sobre todo, para que las despeje la opinión pública, le pediría solo, y sintetizando el plan, que usted se posicionara a favor o en contra de algunas de las cuestiones que son las líneas maestras de este plan. Señor Sayas, el Grupo Parlamentario Socialista, y usted como su portavoz que es ahora, está a favor o en contra (rumores)… Perdón, quería decir Grupo Parlamentario Popular. (Rumores). No, no, aquí nunca se sabe. No le aceptaríamos, pero nunca se sabe hasta dónde va a llegar usted. (Aplausos). Perdón. Le pido disculpas de verdad. Perdón por la equivocación. Le digo, su partido político, el Grupo Parlamentario Popular, y usted como portavoz de vivienda ¿están de acuerdo con blindar el parque público de vivienda de manera permanente, para hoy y para siempre, que es lo que dice el plan? ¿Está usted de acuerdo en que se triplique la inversión? Porque oye, me parece muy loable que se pida más y a ver si lo conseguimos, pero ¿está usted de acuerdo en que se triplique la inversión en este plan? ¿Le parece poco? ¿Le parece mucho? ¿Está de acuerdo? ¿Sí o no? ¿Está de acuerdo usted en que al menos el 40 % de este plan se destine a la construcción de ese parque público ―al menos, que no es como máximo, ya se lo aclaré a los consejeros del Partido Popular―?, ¿lo comparte o no? ¿Está usted de acuerdo en que esos datos que usted tiene del INCASÒL los tengamos de todas las comunidades autónomas? Por ejemplo, los registros de fianza. ¿Por qué no? A mí me encantaría saber qué está sucediendo y tener datos más allá de los que tengo de la Agencia Tributaria en todas las comunidades autónomas en el mercado del alquiler para poder valorar efectivamente nuestras políticas, como aquí se me pedía también. ¿Por qué están ustedes ocultando los datos de las fianzas o por qué están eliminando esos registros? ¿Está usted de acuerdo en que podamos tener unos registros homogéneos, por ejemplo, de demandantes de vivienda, para dimensionar el problema y, por tanto, también dimensionar las soluciones? La transparencia es el cuarto eje sobre el que le pregunto. ¿De acuerdo con el parque de vivienda?, ¿de acuerdo con que tripliquemos la inversión?, ¿de acuerdo con destinar al menos el 40 % de inversión a ese nuevo parque?, ¿de acuerdo con la transparencia? ¿Sí o no, señor Sayas? A ver si usted es capaz de decirnos algo concreto en su próxima intervención respecto a este plan. (Aplausos).

Señor Hernández Quero, al final se me ha hecho usted de VOX. Mira que yo al principio le veía sensible con las causas sociales, pero no se ha resistido usted a acusar a la inmigración del problema de la vivienda, señoría. Bueno, no pasa nada, este país y esta democracia incluso les acoge a ustedes, por más que ustedes no crean en ella. (Aplausos). Yo entiendo que al final ha aportado poco. También espero mucho de usted en estos próximos cinco minutos que tienen ustedes, porque en cinco minutos, si uno lo tiene claro, puede decir muchas cosas. Porque no le he escuchado tampoco concreciones en torno al plan, que es un instrumento ―que no es el único― con el que trabajamos en el ministerio, que es un instrumento ―ustedes lo han podido estudiar― de colaboración con las comunidades autónomas. Entiendo que usted no cree en ellas y por eso no cree en el plan. También estaría bien que me lo dijera, que me dijera que usted no cree que las comunidades autónomas tengan que hacer políticas de vivienda. A lo mejor lo que hay detrás de todo esto es eso. En esta Cámara hemos hablado mucho de eso y a mí me gustaría conocer esa opinión; o sea, si lo que está planteando es que el plan no le gusta porque no cree que sean las comunidades autónomas quienes tienen que desempeñarlo. Yo creo que en su análisis hay una parte de desconfianza en el sistema de las comunidades autónomas.

Me ha dado datos y me ha relatado la historia reciente de nuestro país. Yo ya no me detengo en los análisis ni en los diagnósticos del pasado, estoy mirando al futuro, pero sí, hablando de esa decadencia de vivienda pública a la que se ha referido, le daré dos momentos históricos donde menos vivienda protegida se produjo: uno fue el año 2002, con el señor Aznar al frente, y otro fue el año 2017, con el señor Rajoy al frente. Son sus socios; o sea, poco podemos esperar, si algún día ustedes se alían, respecto a que puedan promover más vivienda pública en España.

Me hablaba usted de la vivienda en propiedad, precisamente una incorporación de este plan. Se puede acceder a la vivienda en propiedad, ahora sí, con carácter de vivienda protegida para siempre. Es decir, y para que nos entiendan, que uno no pueda comprar una vivienda en 200 000 euros y la vaya a vender mañana en 600 000. Eso es lo que estamos blindando en este plan.

Y después, señoría, ya se lo dije recientemente, lamento su discurso apuntando a la migración y vinculándola con la vivienda. Me gustaría saber cómo se plantea usted la construcción quitándole una parte muy importante de sus recursos humanos, el 25 % de personas migrantes que hoy levantan nuestras casas y para los que yo también quiero casas. (Aplausos). ¿Las van a levantar ustedes?

Me hablaba del coliving. Señoría, no sé qué entiende usted por esto. Yo le puedo pasar algunos ejemplos de lo que estamos construyendo. Una de las cosas más relevantes de la ley de vivienda y que está siendo utilizada por todas las Administraciones públicas ―yo me alegro, y más hay que utilizarla― es precisamente el uso de los suelos dotacionales con carácter de alojamientos. Con estos suelos estamos dando cobertura a la imposibilidad de poder acelerar la construcción sobre suelo urbano finalista. De esta manera, estamos dando respuesta, en algunos casos, a personas mayores, en otros casos, a trabajadores. Ahora, recientemente, estoy muy centrada en el trabajo con los rectores para el personal universitario y estudiantes universitarios. Esto es una medida que aplauden todos esos sectores a los que nos hemos dirigido, que me demandan y que, además, es una forma rápida de construir, puesto que nos estamos encontrando con suelos dispuestos para construir y en apenas dos años nos encontramos con esas edificaciones. Hay ejemplos que usted ya puede visitar y, si tiene interés, mi gabinete les puede dar alguna de esas direcciones para que vea usted de qué se trata. No se trata de compartir el baño, se trata de compartir la vida, de espacios comunes como salas de encuentro y, en los casos de personas mayores, centros de recuperación, fisioterapia o espacios para cultivar. Esos son espacios compartidos, la vida compartida (aplausos), porque a ustedes quizás esto les parezca una cosa rara, pero a los seres humanos nos gusta compartir la vida. Esto es lo que proponen este tipo de alojamientos.

En cualquier caso, veo que usted está en esa parte del miedo y de llamar a la desesperanza. Nosotros vamos a demostrar con hechos y con evidencias que nosotros estamos en la respuesta. Lamentablemente, les acompañan aquí sus socios. (Señala los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso).

En cuanto al Grupo Parlamentario SUMAR, señor Pisarello, le agradezco mucho su intervención, su análisis y su crítica. En democracia esto siempre es muy importante. Compartimos el derecho a la vivienda y el derecho a la ciudad, creo que además no se pueden separar. El derecho a la vivienda es la vida en intimidad y el derecho a la ciudad es la vida compartida. Sobre eso no tenemos ninguna discrepancia.

Hablaba usted de algunos modelos de éxito, como el modelo Viena, que todos admiramos y deseamos. A Viena le ha costado cien años, nosotros estamos en siete ―dos de ministerio―; cuando llevemos cien, ya creo que lo habremos consolidado. Efectivamente, hay modelos muy inspiradores que forman parte también de nuestro análisis y, sin duda, lo más importante de su intervención es ver que compartimos la orientación de las políticas, con algunas discrepancias o diferencias en cuanto a los ritmos, a la intensidad, pero estoy segura de que también vamos a poder converger en eso, porque no es por falta de valentía o de atrevimiento, sino por una asunción de responsabilidad y de rigor de todos los trabajos que salgan del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, que soy responsable de ello.

En cuanto al debate sobre las inversiones especulativas, no puedo estar más de acuerdo con ustedes. Es uno de los grandes debates que queremos dar en Europa. Tiene que ver no solamente con el derecho de propiedad en España, sino con el libre comercio en Europa, con los tratados de adhesión. Es un debate jurídicamente complejo, pero lo estamos analizando; ya tuve la ocasión de compartirlo con el comisario de Vivienda y es un debate que vamos a dar también en las instituciones europeas, y creo incluso que en ese debate nos acompañará la derecha europea. También, en cuanto a las propuestas en el ámbito de los inversores y de la especulación, saben ustedes que tenemos propuestas legislativas en esta Cámara que coinciden con sus propuestas, como esos gravámenes a las inversiones extranjeras no residentes de hasta un 100 % o tajar el crecimiento de alojamientos turísticos con un IVA del 21 %, que son posiciones compartidas.

Las vías directas para atender la desidia de las comunidades autónomas ―me decía usted algo así―, cómo llegamos cuando encontramos el bloqueo de las comunidades autónomas. Yo le confieso que a mí esta situación me genera un gran conflicto emocional e intelectual, porque yo de verdad creo en el Estado de las autonomías, pero cuando veo esas aberraciones, irónicamente utilizo esa fórmula que utilizaba estos días para explicar a la ciudadanía que no puedo entender cómo quien teniendo la competencia no la ejerce. Eso no me va a parar. Este plan espero que sea acordado por las comunidades autónomas, a las que les concedo más cabeza y, sobre todo, que creo que no se deben al interés de su partido, sino al interés de las comunidades que gobiernan. Pero, si se diera el caso, que igual en alguna sucede, ya está previsto, estamos trabajando en el ministerio y además me lo han reivindicado actores protagonistas que quieren ser gestores de este plan. Buscaremos la manera de que este plan pueda implementarse en estos territorios a través de ayuntamientos, a través de proveedores sociales, a través de entidades del tercer sector; en definitiva, con todo aquel que venga a ayudar y no a poner palos en las ruedas. Todo eso lo haremos, como digo, pasado este trámite, porque por conciencia de la importancia de la materia, por creencia en la colaboración institucional y en el Estado de las autonomías voy a pasar este texto en conferencia sectorial, como hice la semana pasada, y voy a volver a recabar a las comunidades autónomas para saber si quieren o no continuar adelante. Si no quieren, afortunadamente la sociedad española está preparada para asumir el liderazgo de la gestión de estos 7000 millones de euros para hacerlo posible cuanto antes.

En cuanto a más presupuesto, estoy de acuerdo con usted. Yo he hecho una cosa maravillosa que no me agradece el Partido Popular, que es arreglar las cuentas a los consejeros de Vivienda con los consejeros de Hacienda. En este caso, yo cuento con la complicidad de la ministra de Hacienda y vicepresidenta primera. Estamos trabajando, como usted sabe, en unos presupuestos generales del Estado que traer a esta Cámara y que serán una buena herramienta para poner en valor este debate. En cualquier caso, sí quiero subrayar que estos 7000 millones forman parte solo de una de las tres herramientas o de los tres instrumentos que he querido poner en valor, que el ministerio va a contar con mucha fuerza y con más presupuesto para la política de industrialización de la construcción y, por supuesto, para la empresa pública de vivienda, de lo cual también más adelante podré ampliarles la información y algún detalle daré ahora cuando me aproxime a alguna de las intervenciones que me preguntó por la empresa pública.

En cuanto a los decretos leyes, a mí me encantaría que conformáramos una mayoría suficiente para sacar adelante muchas cosas, pero después nos damos de topetazos contra la realidad. Usted ha hablado de algunas cuestiones sobre las que estamos absolutamente de acuerdo que yo espero que salgan de esta Cámara, pero tampoco conviene generar una falsa expectativa en la ciudadanía y un decreto ley que esté en vigor un mes no es la respuesta que necesita el problema de la vivienda. Por tanto, vamos a conformar las mayorías, vamos a trabajar en ello, pero completamente de acuerdo con usted en la necesidad de dar estabilidad a los contratos. Fue lo primero que hicimos al llegar al Gobierno: pasar de tres a cinco años. Es lo que se persigue también con las zonas de mercado tensionado, que no exista ningún aliciente para querer cambiar de inquilino y que, por tanto, se produzcan esos desajustes y esa temporalidad en los mismos.

Abordar alquileres de temporada, las viviendas turísticas. Lo estamos haciendo. Lo hemos hecho con el registro. Lo hicimos empoderando a los vecinos con la modificación de la Ley de Propiedad Horizontal, las sanciones a las inmobiliarias. Estamos trabajando con el Ministerio de Consumo, como usted sabe. La fiscalidad. Tenemos una iniciativa completa en esta Cámara. Así que yo, señoría, creo que tenemos mucho trabajo por delante. Le agradezco el estudio del plan, el análisis de las medidas, el ánimo propositivo con el que usted ha planteado también las diferencias lógicas entre distintos grupos políticos.

Esquerra Republicana y la señora Estrems me decía si las palabras que ha tenido para VOX eran oportunas o no. Yo creo que sí. Yo creo que también la ciudadanía espera de las fuerzas de izquierdas que estemos juntos y combatamos a la ultraderecha y a la derecha de este país. O sea, yo creo que eran muy oportunas y se las agradezco.

La esperanza frente al miedo y la esperanza son acciones. La esperanza es cada vivienda que entregamos. Yo sé que no es suficiente, que hay mucha más gente en la cola de la que yo estoy entregando, pero esa es la realidad, que lo hemos hecho. Yo ahora estoy entregando viviendas que pudimos hacer con ustedes. Las últimas que entregué en Cataluña fueron en Lleida y fueron impulsadas por el Gobierno de la Generalitat encabezado por el señor Pere Aragonés. Con lo cual, creo que hemos sido capaces de trabajar juntos, de luchar contra esa desesperanza y ese miedo a través de la acción. La acción en esta política son casas entregadas a los ciudadanos y espero que podamos seguir haciéndolo.

No es una invasión competencial. De hecho, una de las cuestiones que más hemos cuidado en la redacción del texto, pero seguramente ―también la compañera Madrenas me hacía alguna mención― podremos mejorar. Pero una de las directrices políticas que lleva este texto y que técnicamente hemos trabajado es evitar cualquier tipo de invasión competencial, cuidarla al máximo al tiempo que, como decía también la señora Vaquero, no estandarizáramos y diéramos uniformidad a realidades que son muy distintas en nuestro país. Seguro cabe mejora. En estos próximos días ustedes nos pueden llegar a proponer mejoras concretas en estos ámbitos que consideren, porque seguro que es posible hacer algunas mejoras.

También me han preguntado otros grupos si soy competente, si no soy competente. Mire, yo tenía una máxima en otros momentos de mi vida asumiendo otras competencias y la reitero hoy: lo que no es de mi competencia es de mi incumbencia si interesa a la ciudadanía. Este es el principal problema de la ciudadanía y es de mi incumbencia. (Aplausos). Por eso, el Gobierno está trabajando con absoluta determinación. En este caso, además, hay ventajas que tengo yo como ministra que no tuvieron mis antecesoras. Querido compañero portavoz recuerdo mucho a nuestra querida Carmen Chacón. Cuando tuvo ella las competencias de la cartera del Ministerio de Vivienda y quiso poner en marcha medidas como la renta básica de emancipación, fue recurrida al Tribunal Constitucional y, entonces, no pudimos seguir en esa dirección. Pero lo bueno es que yo como ministra y gracias a ustedes tengo una ley de vivienda que sirve de cumplimiento del mandato constitucional. Sobre esa ley ya se ha pronunciado el Tribunal Constitucional al recurso del Partido Popular y al recurso de la Comunidad Autónoma de Andalucía y me ha dejado meridianamente claro cuál es la tarea que yo tengo que emprender, que es garantizar la igualdad entre españoles en el acceso a la vivienda e impedir que una mala política de vivienda colisione con el crecimiento económico de España. En eso es en lo que estoy y no voy a parar.

Señoría, ojalá este debate no tuviéramos que tenerlo porque todas las comunidades autónomas tuvieran la voluntad, porque me hablaba usted de que encontraba aspectos de invasión o de coartar a las comunidades autónomas. Claro, si yo tuviera en el resto de comunidades autónomas la disponibilidad política de Cataluña, Euskadi, Navarra, Canarias e, incluso, Galicia no tendría que ser tan cuidadosa con garantizar también que podamos llegar a todos los españoles con esta norma. (Aplausos).

Me ha planteado usted el asunto de temporada ―que sabe que lo hemos hablado en diferentes ocasiones―, cómo se está escapando al fraude en los contratos de temporada. Me gusta reivindicar que los contratos de temporada son una fórmula que tiene que dar respuesta a una realidad y, por tanto, lo que tenemos que hacer es regularlo, que es la iniciativa que está en esta Cámara. Sí me gustaría matizar que esta realidad y este abuso de estos contratos no se está produciendo solo donde se aplican zonas de mercado tensionado, sino en el conjunto del país. Por tanto, no se debe a una reacción a la aplicación de zonas de mercado tensionado, que es el discurso de la derecha. Incluso, encuentro comunidades autónomas que abren la puerta a este fraude, como he visto ahora con el registro de pisos turísticos. Resulta que, en la Comunidad de Madrid, que es la única que prevé que en pocos días puedas registrarte como no turístico, como son todos ilegales, ya han visto la trampa: se han registrado todos como temporales en un porcentaje de un 75/25. Por tanto, no me tengo que abrir. Estoy no solamente abierta, sino deseosa de que esa ponencia se ponga en marcha. Yo ya no sé ―porque lo digo y lo reitero públicamente― qué más puedo hacer No sé si está aquí la presidenta de la Comisión. Yo le pediría a la presidenta de la Comisión de Vivienda ―que no la veo en este momento― que, por favor, convoque la ponencia para que se abra el debate. Es lo que puedo hacer yo en esta Cámara: pedirle a la presidenta de la Comisión que, efectivamente, abra la ponencia porque yo estoy también con usted, señoría.

En cuanto a la vivienda con opción a compra, creo que ya me he explicado. Sobre temporales quería decir una cosa más. Bueno, no la digo. Está en el plan, ya lo hemos dicho antes. La cogestión de la empresa creo que también lo he explicado. Además, no sé las conversaciones que mantuvo usted, pero como el protocolo lo vamos a firmar esta semana, podrá conocerlo con detalle. Pero también se explica este protocolo en la realidad que no tengo de gestión en otros lugares y, por tanto, también la necesidad de garantizar que este esfuerzo va a ir al fin para el que ha sido predeterminado.

En cuanto a la fiscalidad ―que también ha hecho usted mención― a los temporales y al diálogo con otros grupos, yo celebro también que, además, ustedes se estén entendiendo en algunas cuestiones, porque hacía mención a algunas cuestiones que habían acordado con el grupo Junts. Y espero, sobre todo, que estas dos iniciativas sean acordadas por todos los grupos de esta Cámara, aunque sea a excepción de VOX y del Partido Popular, tanto en temporales como en fiscalidad, que creo que son dos normas muy importantes. Decía la portavoz del PNV, quizá con acierto, que deberíamos tratarlas de manera simultánea. Y espero que seamos capaces de armar una posición ―no podemos tardar mucho en alcanzar el acuerdo― para sacarla adelante con un consenso mayoritario de esta Cámara.

A la portavoz de Junts, la señora Madrenas, le decía antes que el acuerdo que usted también reclamaba no solamente es optativo, es muy oportuno. Yo creo que es obligatorio en este caso que demos respuesta a la ciudadanía. Hay que aceptar la realidad y yo creo que este plan que hemos presentado se basa en un análisis de la realidad. Coincido con usted en que hemos de ser pragmáticos. Yo también tengo ideas, sueños y utopías; pero creo que es correcto que en este momento seamos muy pragmáticos para dar respuesta a la gente y, sobre todo, en esa velocidad que también se me planteaba en otros grupos. Muchas veces la velocidad no está solo en nuestro tejado, sino que es necesario que lo hagamos todos en esta Cámara.

Sobre el control de precios y sus consideraciones. En este caso las hacía también en base a la zona de mercado tensionado. Comparto con ustedes algunos datos. Son datos públicos, de nuevo. Siempre conviene que en esta Cámara cuando demos los datos digamos de dónde vienen para que todos sepamos de qué estamos hablando. Datos de la Seguridad Social completados en este caso, además, por las

Administraciones de las agencias tributarias del País Vasco y de Navarra. En el primer año de vida de la ley de vivienda en este país hubo un 5 % más ―4,9 para ser exacta― de incremento del número de alquileres. En las cifras de 2024 ―por eso me interesa tener otros datos que sean más ágiles y más cercanos en el tiempo― aún no dispongo de los datos de estas Administraciones tributarias, pero sí de la Seguridad Social. Y este dato del 4,9 que se nutría de la suma de los otros en el anterior ejercicio era 1,3 en la Agencia Tributaria excluyendo a estos territorios y hoy es de un 1,2 %. Sigue creciendo al mismo ritmo que lo hacía hasta ahora. Lo que sí ocurre es que hay una mayor estabilidad en los contratos, hay más demanda de alquiler porque hay más población también en nuestro país; y, ciertamente, lo que puede haber es menos stock en la vivienda puesta a disposición en ese momento en el mercado.

Creo que ya he hecho alusión al respeto competencial, y no insisto. Quiero agradecer el estudio y análisis que ha hecho del texto, señora Madrenas, desde su profesionalidad y su experiencia municipalista, que creo que contribuye mucho también a hacer un análisis certero y próximo al plan. Compartimos los grandes ejes que usted ha puesto en evidencia: la rehabilitación, la necesidad de abordar cuestiones de vulnerabilidad con rigor para evitar el bulo y, sobre todo, para atender la necesidad, las ayudas, los seguros, especialmente el seguro de impago. Le agradezco mucho su trabajo personal con mi equipo.

En cuanto a las competencias plenas, creo que le respondía también antes en ese sentido a la señora Estrems. Tengo que lidiar con responsables públicos que quizá creen menos que yo misma en sus competencias en el Estado de las autonomías y en las competencias que ellos habrían de desplegar. Coincido en la necesidad de menos burocracia. Siempre hemos conseguido construir mucho más rápido y ahora falta agilizar licencias, agilizar planeamiento urbanístico. Alguna iniciativa también quise yo que se abordara en esta Cámara y no fue posible, ya lo lamento. Y quizás sea conveniente también hacer algunas consideraciones que nos ha hecho acerca de la ayuda al alquiler para que podamos mejorar ese redactado con el equipo; estoy a disposición de poder hacerlo y después compartirlo con las comunidades autónomas en el foro de la conferencia sectorial.

Quiero agradecerle a la señora Vaquero su carácter propositivo siempre en todas sus intervenciones, analítico, riguroso. Creo que es muy importante. Ella hacía mención a esa dicotomía entre la ley de vivienda y la seguridad. Yo creo que alimentan mucho más la inseguridad el discurso del miedo, por un lado, y los que hacen negocio con ese miedo, por otro. Si no, no se entiende cómo en este país nos dan los seguros de impagos o de ocupación gratis por el seguro del coche o el seguro de la casa, cuando después no nos aseguran el móvil si no es con una suficiente prima que cubra el riesgo. Yo creo que ese discurso es más dañino. Es verdad que se han producido fenómenos ―antes lo mencionábamos― en el conjunto del país. Desconozco exactamente qué ha ocurrido en estos casos concretos por los que me voy a interesar.

Creo que hay una buena sintonía que quiero poner en valor. Sobre todo, quiero subrayar el apoyo que tuvimos por parte del lehendakari, a pesar de no tener ellos el Plan de Vivienda como gestión de política pública en el País Vasco. El lehendakari apoyó la iniciativa del presidente de llevarlo a la Conferencia de Presidentes y, sobre todo, el espíritu de dar cobertura al blindaje de la vivienda pública, de incrementar la inversión y también de aportar transparencia, para lo cual se comprometieron a mejorar incluso algunas de las líneas y canales que tenemos de trabajo.

En cuanto a la declaración de zonas tensionadas ―esto lo digo no solamente por amistad, sino porque le valoro en su gestión―, el consejero vasco, Denis Itxaso, tiene un lema que a mí me gusta y que yo le recomendaría al Partido Popular ―es mucho más eficaz y menos dañino para los territorios, lo ha utilizado también el presidente Rueda―: «no impedir, no imponer». Si hay ayuntamientos que están pidiendo la declaración de zonas tensionadas, yo no entiendo cómo ustedes, que me exigen a mí que esté todo el día escuchando y atendiendo, no atienden a los alcaldes y alcaldesas que quieren aplicar zonas tensionadas en su territorio. Y eso es lo que están haciendo en Euskadi, que alcaldes y alcaldesas de todos los colores han solicitado esta herramienta. Vamos a poder valorarla y yo compartiré con ustedes los resultados de ella. Porque, insisto, declarar zona tensionada no es hacer una fiesta, es reconocer un problema y trabajar para revertir esa situación con más inversión, más vivienda, más ayuda para quien lo necesite en esas zonas. De eso se trata la declaración de zonas tensionadas.

Hemos hecho un diagnóstico en materia de vivienda en nuestro país que yo creo que es muy compartido escuches a quien escuches o leas a quien leas. Creo que tenemos muy claro cómo llegamos hasta aquí, la situación en la que estamos y también pienso que hay un amplio consenso en torno a las soluciones. Hablaba antes en mi primera intervención ―y usted me lo reclamaba y creo que va a ser también un elemento importante en este cambio de paradigma― de la evaluación y seguimiento del plan.

A veces me preguntan: ¿dónde están las viviendas? ―porque tengo que ir a pescar el dato a la comunidad autónoma que está entregando las llaves y casi no me entero― de manera que tendremos un cuadro de mando por eso, para tener toda la información al día, para poder cumplir con la ciudadanía con esa información, pero también vamos a hacer esa gobernanza en la que, además de los representantes de las comunidades autónomas y los técnicos del ministerio y de estas, la sociedad civil se podrá sentar, estará representada en este Consejo de la Vivienda, se podrá sentar a evaluar el plan con una auditoría previa técnica que habremos hecho para que puedan tener el rigor a la hora de hacer ese análisis. Por tanto, coincido en la necesidad y es verdad que esto no estaba incorporado, que ha sido a petición, pero que lo vamos a incorporar y valoro mucho esta incorporación.

También quiero subrayar la importancia de los ayuntamientos, que ya he hecho alusión a ello, y felicitar al Gobierno de Euskadi por el proceso de rehabilitación. Se sumaron a la ola rehabilitadora y yo creo que lo han hecho de manera extraordinaria. Fuisteis de los primeros en ejecutar y eso hace además que haya una demanda de premiar a los que mejor lo hacen, que yo también comparto.

Terminaba usted hablando de colaboración, de participación, de gobernanza. Lo comparto y espero que podamos seguir trabajando en esa dirección, señoría.

No sé si me preguntó por el presupuesto y cómo se vinculaba con los fondos de recuperación, también. (Denegación). No.

Al señor Sánchez, del Grupo Mixto, quiero agradecerle también el tono de su intervención. Yo sé que tenemos perfiles distintos en nuestros partidos políticos, pero nunca he dudado ni dudo de que en la gran causa del derecho a la vivienda estamos juntos, queremos lo mismo, de hecho, trabajamos juntos durante mucho tiempo, y muchas de las cosas que yo estoy haciendo en este momento ―las tengo aquí, no las voy a relatar porque usted las conoce― están en cumplimiento, las firmamos y ya las he cumplido. Es decir, el trabajo que tenía encomendada como ministra al principio de esta legislatura yo ya le di cobertura y hemos pasado a otra pantalla: a traer nuevos instrumentos, como ese PERTE o esa empresa pública a la que me he referido, y este plan estatal al que incorporamos también muchas novedades en ese cambio de paradigma.

Me preguntó usted por la empresa estatal de vivienda. Tengo aquí un pequeño resumen de todos los avances que hemos dado en esa dirección y lo puedo compartir después con usted o, por supuesto, las puertas están abiertas. Pero aprovecho su interés para poner de manifiesto que en menos de un año hemos conseguido mover una maquinaria administrativa de una antigua empresa que hizo un buen trabajo y un buen servicio a este país, con la complicidad de sus trabajadores y trabajadoras y bajo el liderazgo de su directora, y consiguiendo dar grandes pasos en muy poco tiempo e, insisto, apenas en un año. No hemos hecho el año desde que anunciamos su creación y podré valorar con ustedes ese año desde la creación para que, como decía los anuncios de los 90, si no me lo puedes mejorar, me lo igualas. Porque creo que es muy difícil hacer lo que hemos hecho con SEPES, con la nueva entidad de vivienda, en apenas un año, transformando y sorteando vericuetos legislativos que estaban atados de otros tiempos y que hemos tenido que sortear. Así que, aprovecho su pregunta para reconocer a la directora, al equipo del ministerio y a los trabajadores y trabajadoras de SEPES su buen hacer también con la empresa pública. (Aplausos).

A la señora Valido le decía al terminar su intervención que estoy muy agradecida, no solo de su intervención aquí hoy y también de su sensatez y pragmatismo, sino de la colaboración del Gobierno de Canarias en la elaboración de este plan y también de su presidente en Barcelona el pasado mes de junio en la Conferencia de Presidentes, que no dudó en ningún momento y desde el primer día dijo sí a este acuerdo. Así que no puedo tener más que palabras de agradecimiento. Me consta el trabajo técnico, que va a ser complicado, pero creo que merece la pena que lo abordemos en esta ocasión, con las especificidades que nos trasladaban, e incluso quiero compartir con ella también otras posiciones del Gobierno de Canarias que tienen que ver con algo que hemos puesto aquí de manifiesto, que es el impedir la venta de viviendas o la inversión en viviendas para otra cosa que no sea vivir, que sé que es uno de los temas que les preocupan y les vamos a acompañar también en las instituciones europeas con esa demanda del Gobierno de Canarias.

Al señor Catalán, de UPN, la verdad es que le he cogido pocas notas, es al que menos le he cogido. Llevaba 27 páginas, esta era la 28, no le he podido coger mucho (muestra un folio en el que únicamente se ve una línea escrita), porque lo que más se me ha quedado son los descalificativos que ha hecho usted a la consejera de Navarra, y como a mí me parece que es una mujer que trabaja muy bien, que lo está haciendo muy bien y que el Gobierno de Navarra también lo está haciendo muy bien con las políticas públicas de vivienda, aprovecho la tribuna para aplaudir la gestión del Gobierno de Navarra, de su empresa pública y de su consejera. (Aplausos).

Después está el debate cansino de la okupación. Ya le he dicho que no ignoro, yo es que dimensiono y ese problema tiene nombres y apellidos en el Código Penal y tiene respuesta en la Administración de Justicia, allanamiento, usurpación; y si es en el ámbito del alquiler, impago de rentas, incumplimiento de contratos. Pero este no es el problema, el problema de la vivienda hoy es el acceso, y por eso yo he priorizado en el plan de vivienda los objetivos en torno al acceso a ella. No reitero los argumentos, porque creo que se los he dicho muchas veces.

Señora Micó, insistimos en la necesidad de intervenir en el mercado. Hemos hecho nuestros pinitos, ya me lo reconocerá usted: la golden visa, que además lo solicitaba su grupo ―creo que usted me lo dijo en la primera intervención en la Comisión de Vivienda cuando di cuenta de líneas generales y, si no, fue alguna de las compañeras de Podemos―, la declaración de zonas tensionadas y la complejidad con las comunidades autónomas o el coto a los pisos turísticos. Lo hemos hecho. Nos toca la temporalidad, vamos a por ello. Tenemos otras propuestas para las que creo que conviene el debate, como antes decía, del cien por cien del gravamen de los impuestos a las inversiones de residentes extranjeros, que afectan mucho a su comunidad autónoma. Su comunidad autónoma es donde están las alertas rojas en este tipo de inversiones, y entiendo su preocupación y ahí está la respuesta. Por tanto, espero que podamos seguir avanzando en esa línea.

Me decía si llegaba tarde el artículo 155 ―también creo que me lo dijo usted, o me lo he escrito yo―, más deprisa, más allá. Mire, me ha pasado una cosa que confieso aquí porque con la verdad se va a todos los sitios. He tenido recientemente reuniones con el plan de vivienda, lo he compartido con ustedes, y siento profunda tristeza. Me he reunido con sectores, me he reunido con proveedores públicos, con privados, con sociales, con sindicatos, con empresarios, con la patronal, con los promotores de España, con SEOPAN… En fin, me he reunido con mucha gente y, cuando les contaba el plan, su inquietud era: pero, ministra, y si las comunidades autónomas no quieren, ¿qué hacemos? ¡Qué drama! ¿No? Pues eso es lo que yo quiero, que quieran.

Muchas gracias, señorías. (Aplausos). Termino con mi grupo, con el Grupo Socialista, agradeciendo las palabras de su portavoz, pero sobre todo el trabajo diario, y en esa esperanza está nuestra confianza. Cuando el Partido Socialista se pone algo por delante no lo deja a medias y el Partido Socialista en esta legislatura se ha propuesto levantar el quinto pilar del Estado del bienestar, y no lo hicimos solos, pero sí puedo decir que lo hicimos nosotros. Ya hemos levantado los otros cuatro pilares y este pilar lo vamos a levantar también, pero necesito también a todos ustedes. Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora ministra. A continuación, intervendrán los representantes de los grupos parlamentarios. En primer lugar, por el Grupo Popular, el señor Sayas López.

Sergio Sayas López

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Gracias, presidenta. Buenas tardes ya, señorías. Señora ministra, la verdad es que no sé si tiene más ingenio o más capacidad para solucionar el problema de la vivienda. Creo que anda igual, porque siempre que tenemos que debatir me dice lo del partido. ¿Y cree que me molesta algo, de verdad? Le voy a decir una cosa. No hay cosa de la que más orgulloso me sienta que de haber plantado cara al sanchismo, créame que voy a seguir haciéndolo. (Aplausos). Cada vez que usted me lo recuerda, para lo único que me sirve es para darme cuenta de lo orgulloso que estoy. Se lo digo por si quiere seguir. En segundo lugar, voy a hacer también un comentario a las palabras del portavoz socialista. Hombre, tienen ustedes una curiosa forma de reivindicar: reivindican la memoria de Ernest Lluch mientras están pactando con quienes llevan en las listas a los miembros de la banda terrorista que lo asesinó (aplausos); reivindican la memoria de Felipe González y luego reniegan de él. Tienen ustedes una curiosa forma de reivindicar. Por otro lado, señora ministra, usted dice que hemos tenido un gran consenso hoy en esta Cámara, que hay un gran consenso sobre el diagnóstico. Sí, sobre el diagnóstico, sí: el fracaso de su gestión, ha sido un consenso unánime. Lo que no he visto ha sido el consenso sobre sus políticas de vivienda, porque no he oído a un solo grupo que haya tomado la palabra en esta Cámara respaldar las medidas del

Gobierno; el único, el Partido Socialista. No he oído a nadie más. Le ha dicho Esquerra que no le gusta su plan, que deja de lado a las comunidades autónomas; el PNV se lo ha criticado; SUMAR ha dicho que va a presentar un decreto para suplir su incompetencia; Coalición Canaria, UPN… Al único que no hemos oído ha sido a Bildu, que no le debe importar mucho la vivienda y no ha querido intervenir en el Pleno, pero todos los demás han salido aquí a criticar su gestión.

Por otra parte, habla usted de acuerdos. Hombre, tiene usted una curiosa forma de acordar, señora ministra, porque para empezar quiere acordar con el Partido Popular, pero a la vez boicotea las leyes que el Partido Popular presenta, o bien porque las tramita el Senado o bien porque las presenta el Partido Popular. ¿Pero nos va a dejar debatir para acordar? Porque tiene usted bloqueada la Ley del Suelo y la ley antiocupación. Luego dice que no traemos propuestas, pero este Parlamento las tiene bloqueadas, porque el Partido Socialista le ha dicho a la señora Armengol que no las tramite (aplausos), y la señora Armengol, como, en lugar de actuar de presidenta de la Cámara, está al servicio de los intereses del Gobierno, no las tramita. Esa es la realidad, señora ministra. Por cierto, respecto a la ponencia de los alquileres temporales, el Partido Popular está en contra de la proposición de ley, pero infórmese, que el otro día tuvimos una mesa, pregunte a su partido a ver si quiere abrir la ponencia, porque parece que no. Escuche a sus portavoces, porque vinieron a la mesa el otro día y parece que no estaban muy por la labor. Cuando quieran.

Por otro lado, dice que el Partido Popular no tiene propuestas para solucionar el problema de la vivienda o que no se las contamos. Pero si le hemos presentado las treinta medidas del Partido Popular en reiteradas ocasiones, señora ministra. Le hemos dicho varias cosas. En primer lugar, que agilicen los trámites administrativos, tres meses ―si no, silencio administrativo positivo―; que agilice las licencias, tres meses ―si no, silencio administrativo positivo. Le hemos hablado del proyecto residencial estratégico para que en un momento de emergencia nacional como esta no nos pase lo que nos está pasando, que cojamos un suelo y hasta que eso sea una vivienda tarde quince años. Le hemos dicho: vamos a hacer una figura que se llame el proyecto residencial estratégico por el cual del suelo a la vivienda pasen cuatro años. Eso sí, de los pisos que se produzcan bajo esa figura, el 50 % tendrán que ser a precio asequible. Le hemos dicho que las comunidades autónomas del Partido Popular nos comprometemos a bajar el impuesto de transmisiones patrimoniales al 4 %. ¿Se compromete usted a bajar el 4 % el IVA, señora ministra? (Aplausos). No diga que el Partido Popular viene sin ninguna propuesta, díganos que a ustedes les dan igual las propuestas del Partido Popular porque en su sectarismo quiere venir aquí a reivindicar una política vacía, de cartón piedra, propagandista y sin nada que ofrecer a España y que está condenando a generaciones enteras a no poder emanciparse a unos precios de la vivienda que están en los máximos históricos de toda la historia democrática de nuestro país y que no quiere usted escuchar a nadie, pero no diga que no hacemos propuestas.

La veo también obsesionada con la Comunidad de Madrid. No me extraña, señora ministra, porque la verdad es que la señora Ayuso les arrasa, y lo que les queda.

Por último, yo creo que usted debería venir aquí con un poco más de humildad, porque viene como si hubiera hecho las 183 000 viviendas, señora ministra, y ha hecho cero viviendas. Esa es la realidad, porque lo único que hemos escuchado en su intervención de hoy y en las políticas del Gobierno es el humo, el vacío y la nada.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Sayas. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Hernández Quero. (Aplausos).

Carlos Hernández Quero

VoxDiputado.Página 95Vídeo

Gracias, presidenta. Señora ministra, comienzo respondiendo a una alusión velada que ha buscado con la mirada, sin mencionarme. Usted ha dicho que hay discursos en esta Cámara que degradan la sociedad y la democracia. No, hay promesas en esta Cámara que degradan la credibilidad de las instituciones. (Aplausos). Prometer dos millones de casas y hacer cero patatero degrada la credibilidad de las instituciones y la credibilidad de la democracia y degrada también el acceso a la vivienda de quien no tiene una casa y que, desde luego, no estará deseando poder saborear las mieles de ese coliving que usted nos ha contado que es tan deseable y que no creo que ninguna de sus señorías quisieran ni para sus hijos ni para sus abuelos. ¿Sabe quién sí está muy interesado en el rollo del coliving y de la compraventa de habitaciones? En los círculos de inversiones, ahí sí que están muy interesados, porque hay unas rentabilidades de narices en el tema de los cuartos y no de las casas.

Ha mencionado usted que España lleva tres décadas estancada en cuanto a emancipación de los jóvenes. Efectivamente, la única diferencia es que, cuando yo nací, el joven que se emancipaba tardaba tres años y medio en poder comprarse una casa de 80 metros cuadrados, según el salario medio del momento bruto, y ahora mismo tarda más de diez años, y en lugar de tener una casa de 80 metros cuadrados tiene el estuche de las Polly Pocket. Es la única diferencia. (Aplausos).

Me dice que hablo de inmigración, pero no hablo de inmigración, hablo de personas, porque el tema de la vivienda va de dos variables: de personas y de casas, no va solo de casas. Aunque en las cien páginas del Plan Estatal de Vivienda hablan solamente de casas, el tema de la vivienda va de personas y de casas. Incluso usted misma ha reconocido que hay un desajuste, un desequilibrio entre oferta y demanda, y ese desequilibrio, ese desajuste es porque no hay casas suficientes y hay muchas personas.

Usted podrá entender que el motivo por el cual se fue a pique el anterior Plan Estatal de Vivienda y por el cual se irá a pique el siguiente Plan Estatal de Vivienda es porque no hay capacidad para producir vivienda al ritmo que entran personas en este país, es así de sencillo. (Aplausos). VOX tendrá una postura muy dura, que será el control de fronteras, que no entre ninguna persona o que se vayan muchas que están aquí. Muy bien, pero se lo voy a decir en sus términos, no en los términos de VOX: usted, que es cosmopolita, internacionalista y quiere que vengan personas, dígame dónde van a vivir las personas que usted ―usted o el Consejo de Ministros― quiere que vengan, porque a veces tengo la sensación de que le ponen a usted la zancadilla. Usted puede prometer construir viviendas sociales a mansalva, pero nunca van a ser suficientes como para poder dar respuesta a la demanda masiva que está llegando a nuestro país. (Aplausos). Son insuficientes; aunque construyan las diez mil que construyen actualmente o, aunque hagan un porrón de viviendas, son insuficientes. Y las personas que vienen tienen la malísima costumbre de desear un techo y cuatro paredes, de necesitar una vivienda. ¿Cómo van a dar respuesta ustedes a esto? Porque es que no hay ni una puñetera palabra al respecto y la vivienda no se puede entender sin contexto.

Las principales crisis de vivienda en todo el siglo XX han tenido los mismos elementos: una demanda inflada y un rapidísimo crecimiento de esa demanda, muchas veces por migraciones internas campociudad. Fue así al término de la Primera Guerra Mundial y en los años cincuenta, sesenta y setenta en España, un poquito antes en los principales países de Europa, y lo que hicieron las élites, que iban siempre un par de pasos por detrás, fue tratar de producir vivienda para que nadie se quedara fuera. Porque, si no, la solución cuando alguien no produce vivienda es que otro se la produce por sí mismo y entonces empiezan el hacinamiento, el piso compartido, el subarriendo, el realquilado del realquilado, el chabolismo o la infravivienda. ¿Queremos eso en España? Yo creo que ninguno de los que estamos aquí lo queremos. Entonces, no sé por qué motivo no hay ni una puñetera palabra en su plan sobre dónde van a vivir las personas que sus compañeros del Consejo de Ministros quieren traer en los próximos cinco años o seis años, los que dura el plan. ¿Dónde van a vivir? (Aplausos). Es que no es una cuestión de que yo esté contra la inmigración. Sí, yo estoy contra la inmigración y usted está a favor, pero ¿dónde van a vivir? ¿Dónde van a vivir, de verdad? Y, desde luego, no me dirá que van a vivir exclusivamente en las viviendas sociales que van a producir, porque, al ritmo de diez mil al año, vamos a producir las viviendas que se necesitan ―no sé―, quizá en el año 2527; parece que por ahora no las vamos a tener. Entonces, también habrá que facilitar los medios para que no solamente en el mercado social, sino también en el mercado libre, se pueda producir vivienda.

¿Hay alguna propuesta sobre cómo se van a agilizar los procesos de transformación del suelo, sobre cómo se van a aligerar trabas, trámites, licencias o informes sectoriales para que se pueda producir vivienda? No hay nada de esto. ¿Hay alguna cuestión relativa tal vez a aumentar edificabilidad o densidad? ¿Tiene alguna postura sobre esto? No sabemos absolutamente nada, y la cuestión es que, si no construimos nosotros, otros van a construir y van a vivir en una tienda de campaña, en una chabola o encima de un banco en un parque.

Más cuestiones. La otra vía para ampliar vivienda, más allá de la construcción, es hacer que vuelvan al mercado las viviendas que se destinaron a usos no residenciales. Tampoco he visto que haya habido propuestas para conseguir que aquellos que ahora las tienen en otros usos vuelvan al mercado; yo no las he visto.

Le ha dicho usted con bastante soberbia al diputado del Grupo Popular que a ver si aprendía y se reunía con su experta para poder leer los datos de INCASÒL. Yo le pregunto a usted, o si quiere a su experta, cómo se leen los siguientes datos: primer trimestre de 2021, 43 000 contratos registrados en INCASÒL; un año después, primer trimestre de 2022, 38 500; un año después, primer trimestre de 2023,

36 000; un año después, primer trimestre de 2024, 34 000; y, un año después, primer trimestre de 2025, 27 000. Hay casi 20 000 contratos menos firmados en los últimos cinco años. ¿De verdad, esto es para sacar pecho? Porque es que a mí me alucina que haya gente aquí sacando pecho por datos que les dejan en bragas. No se puede sacar pecho por datos que te dejan mal (aplausos), no se puede, es mejor esconderlos.

Finalmente, sobre la cuestión de los alquileres, se menciona con frecuencia en los debates en esta Cámara a países de Centroeuropa. Se habla de Viena o de Holanda, pero ustedes saben que para que en estos países haya alquiler asequible, muchas veces indefinido o de larga duración, lo que hacen es tratar de conciliar, de una forma que yo creo que es inteligente y de la que todos podemos aprender aquí, los intereses que tienen los inquilinos y los que tienen los caseros. Los que tienen los inquilinos son: oferta abundante, asequible, estable por mucho tiempo, y los que tiene el propietario son: poder recuperar su posesión en caso de impago o en caso de que no le estén pagando. Esa es la segunda parte, esa segunda parte que ustedes, cuando hablan de Viena, Holanda ―Países Bajos―, olvidan. Y si se concilian todos esos intereses, ya verá cómo mucha gente va a volver a poner su vivienda en el mercado de alquiler de larga duración.

Y ya la última cuestión.

Presidencia. Señoría, tiene que ir terminando.

Carlos Hernández Quero

VoxDiputado.Página 97

Sabrá usted que hay muchas personas en España que no han estado nunca en el paro, que llevan mucho tiempo trabajando, que tienen carreras apreciables, que su currículum está muy bien, que cobran en la media de su edad. Estoy hablando de jóvenes que, sin embargo, no pueden ni siquiera soñar con poder comprar una vivienda, y esos también están, de alguna forma, ayudando a calentar o a tensionar el mercado de alquiler, porque tienen ingresos que no están mal y, sin embargo, no pueden soñar con comprarse una vivienda, porque entre el 20 % que no les cubre el banco y los restantes impuestos se convierte no en una entrada, sino en una muralla, una muralla fiscal que ponen las diferentes Administraciones. No sé si usted se plantea poder bajar los impuestos a la compra de primera vivienda o poder eliminarlos.

Presidencia. Señor Hernández, tiene que terminar.

Carlos Hernández Quero

VoxDiputado.Página 97

¿No los quiere eliminar? Poder bajarlos. ¿No los quiere bajar? Poder diferir su pago para que ese joven, para quien ahora mismo es una barrera de entrada insuperable, pueda pagar esos impuestos diez, quince o veinte años después.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Hernández. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor Pisarello Prados.

PISARELLO PRADOS

Página 97

Gracias, presidenta. Ministra, ya ha podido comprobar que aquí se han dibujado tres bloques que representan intereses políticos y económicos muy diferentes. Hay un primer bloque, que es el bloque reaccionario, al que han podido escuchar aquí. Es esta gente que lleva la pulserita de España, que representan al partido inmobiliario financiero, sobre todo a sus sectores más transnacionales, y que están en contra de cualquier cosa que sea pública: de cualquier regulación pública, de la vivienda pública… Hasta el señor Carlos Quero, que era falangista hasta hace poco, ya es un neoliberal converso; lo ascendieron en el partido y ya se convirtió en un neoliberal. Y el Partido Popular puso al señor Sayas como portavoz, y eso ya es una declaración de intenciones, porque, como bien dice usted, si hubieran puesto a algunos alcaldes de según qué sitios hubieran dicho que la vivienda pública puede resolver problemas sociales muy importantes. Pero este sector reaccionario es un sector centralista, que tiene su apoyo en la economía rentista fundamentalmente y que, por eso, en términos políticos, tienen posiciones abiertamente destituyentes, cuando no golpistas. Es decir, hay una consecuencia política de lo que esta gente defiende desde el punto de vista económico y, sobre todo, en materia de políticas de suelo, en materia de políticas de vivienda, etcétera, etcétera. Es Aznar, es Abascal y es Ayuso. Hay un segundo bloque, a mi juicio, plurinacional, Un sector más moderado al que no le gustan algunas medidas más incisivas que proponemos nosotros, que son muy celosos con la cuestión competencial, pero que están abiertos a la idea de que pueda haber vivienda pública protegida; el caso del Partido Nacionalista Vasco me parece que es un ejemplo. Efectivamente, el Partido Nacionalista Vasco llegó a tener como el lehendakari al señor Ibarreche, que pactó con la izquierda una de las políticas de vivienda pioneras en el conjunto del Estado en el desarrollo y la protección de la vivienda pública y que están dispuestos ahora a apoyarlo. Y, por lo que he escuchado, la propia portavoz de Junts también dice que la construcción a largo plazo y que haya más vivienda pública es una cosa que podrían aceptar, lo cual a mí me parece bien. Es verdad que ese sector tiene más desconfianza hacia las medidas incisivas, porque tiene miedo a que se toque al pequeño propietario.

Y aquí viene el tercer bloque, que es el que representamos las izquierdas plurinacionales, por decirlo de algún modo, que creemos también en que hay que proteger la cuestión competencial, respetar el Estado de las autonomías, pero que queremos, como le decía, algo más de valentía. ¿Estamos de acuerdo, como dice mi compañero Manuel Lago, en que hay que construir vivienda a largo plazo para tener un parque público fuerte? Sí, pero no todo es construir. Hay que movilizar vivienda vacía también, hay que hacer tanteo y retracto, y, para hacer tanteo y retracto y poder adquirir vivienda hay que tener dinero. Hay que tener dinero y hacer rehabilitación, porque eso también lo necesitamos, pero, finalmente, hay que intervenir en el mercado, no podemos escapar a esa posibilidad si queremos realmente transformar. ¿Y eso qué significa? Primero, una cosa: acabar con el mito del pequeño propietario. La abuela que tiene un piso para completar la pensión y que lo alquila es un unicornio; representa un porcentaje bajísimo de la estructura inmobiliaria y habitacional en nuestro país. Cada vez hay más viviendas concentradas en pocas manos y no existe esa persona que tiene solo una vivienda que tiene que alquilar para poder sobrevivir.

Frente a eso, ministra, me parece que aquí viene la cuestión de la valentía porque, para que el precio de los alquileres baje, las únicas soluciones que funcionas son las antiespeculativas. Por eso nosotros les decimos: los contratos ya los pasamos de tres a cinco años y fue un gran cambio; pues lleguemos a diez para que la gente pueda vivir tranquila en su casa y sepa que la puede decorar, arreglar y cuidar porque nadie la va a echar fuera de ese piso. Eso es una cosa importante. ¿Queremos que haya más gente que sea propietaria por primera vez? Prohibamos las compras especulativas: que no puedan comprar lo que quieren especular para que pueda comprar una pareja joven que tendrá su primera vivienda. Es decir, que no nos quitamos, me parece, ese tema de encima.

Entiendo el debate y entiendo la duda hamletiana que puede tener el Partido Socialista frente a esto, porque dice: Si yo miro hacia la izquierda, no sé si Junts, el Partido Nacionalista Vasco… Y, desgraciadamente, también el partido inmobiliario financiero, porque, cuando comenzó la presión para que bajasen los precios del alquiler, el partido inmobiliario financiero creó espacios como ASVAL y muchos exfuncionarios del Partido Socialista y algunos alcaldes de Barcelona, como Joan Clos, se pasaron a ASVAL para hacer de lobistas de ese partido inmobiliario financiero. Y eso es, ministra, lo que creo que no podemos hacer. Hay que tomar partido y, sí, claro que hay que negociar. A mí me tocó, siendo primer teniente de alcalde en Barcelona, trabajar con cooperativas y con entidades con ánimo de lucro pero limitado; no que quisieran forrarse de cualquier manera, para entendernos. Por tanto, eso lo sé. Pero el eje de nuestra política de vivienda tiene que estar sobre la gente trabajadora; sobre los sindicatos, como el Sindicato de Inquilinas; sobre la Plataforma de Afectados por la Hipoteca... Quiero muchísimo a mi amigo Ignasi Conesa, pero nosotros no podemos gobernar para todos. ¡No se puede para todos! Es o para la gran mayoría social o para el 1 % que está dispuesto a cualquier cosa en caso de que alguien le quiera poner límites. Viena es Viena porque, efectivamente, hace cien años fue la Viena Roja, porque miles de trabajadores y de trabajadoras en Viena dijeron: Hay que ponerle un bozal al poder de los rentistas para que la vivienda sea un derecho y no una mercancía. (Aplausos). Y lo mismo pasó en Francia, lo mismo pasó en Holanda y lo mismo pasó en todos los sitios donde se consiguieron esos avances. Por lo tanto, ministra, sí, vamos en una línea en la que coincidimos, pero necesitamos esa valentía para que no nos pasen por encima las cosas.

El Sindicato de Inquilinas ya se ha confederado a nivel estatal, los jóvenes se están organizando, la gente está pidiendo en los barrios que se le den soluciones ya, y, si no lo hacemos nosotros, van a venir esta gente que está aquí (señalando los escaños del Grupo Parlamentario VOX), muchos de ellos neofranquistas, a decirles que el problema son los migrantes y que el problema son los más débiles, cuando son ellos que sirven inequívocamente a los más poderosos. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Pisarello. Pel Grup Parlamentari Republicà, té la paraula la senyora Estrems Fayos.

Etna Estrems Fayos

ERCDiputada.Página 99Vídeo

Gràcies, presidenta. Bé, en primer lloc vull posar de rellevància que vostè ha fet servir l’expressió «esperança enfront la por», que crec que va ser una de les primeres expressions que vaig fer servir quan vam començar, o sigui, quan vaig començar a portar el tema de l’habitatge i vaig dir exactament que: «enfront aquesta bancada, esperança enfront la por» i, per tant, benvinguda a aquesta expressió que crec que defineix molt bé com hem d’encarar les esquerres totes les polítiques. M’ha donat la raó en dues coses, li agraeixo. Paguem justos per pecadors amb la quota de cànon que hem de pagar per gestionar els habitatges de la Sareb. Paguem justos per pecadors. Paguem els catalans, perquè Ayuso ho fa malament. M’ha donat la raó. No passa res. No estem d’acord. Segona qüestió, li agraeixo que avui públicament aquí hagi demanat al seu partit que es desbloquegi la ponència de la proposició de llei de lloguers de temporada i habitacions i li pujo l’aposta. Portem aquí a presa en consideració alguna de les propostes de llei sobre fiscalitat que tenim al seu grup i al meu, perquè no han passat ni una presa en consideració i posem-nos a legislar. Miri, la qüestió de l’habitatge és un problema estructural i avui parlarem únicament d’habitatge, però tampoc és un calaix tancat. L’habitatge, o sigui, l’accés a l’habitatge, els problemes d’accés a l’habitatge van molt més enllà d’accedir a l’habitatge. També tenen a veure amb les polítiques ferroviàries i de transport públic que utilitzem, amb els retards de l’R3 que viuen milers i milers de catalans i catalanes cada dia. També tenen a veure amb l’accés a unes telecomunicacions dignes en zones rurals i en zones menys urbanes. També aquest problema de l’habitatge s’ha traslladat a aquestes zones. Fa poquet els canals catalans explicaven que avui en dia les masies a les zones rurals només les estan comprant inversors estrangers per fer cases rurals. I, per tant, moltes vegades sortim aquí i parlem del preu de les habitacions a Barcelona o a Girona, que també incideix en el meu cas, però és cert que això també està passant a Bellpuig, a Arbeca o a Ventalló. I, per tant, crec que és important que tinguem aquesta visió global. Com li deia, tampoc creiem que s’arregli això injectant diner públic al parc privat, que és bàsicament el que preveu el pla. Calen mesures que intervinguin al mercat. I ho hem dit moltes vegades: S’ha d’invertir al parc públic —‌i aquí estic d’acord amb el company Pisarello— no només amb construcció nova. S’ha de potenciar l’habitatge cooperatiu. S’ha de fer un pla integral de rehabilitació i s’ha d’anar molt més enllà de la construcció pública, que evidentment és lenta i ja sabem aquesta gent de la bancada de la dreta, el que els passa amb la llei de l’habitatge no és que no funcioni. Primer, és que no l’apliquen. I segon, és que és una mesura estructural que necessita temps per funcionar i, per tant, no?, és anàloga a la construcció de centenars i milers d’habitatges públics que vostès prometen i que a mi, la veritat, és que m’agradaria creure que algun dia els veurem. De moment no els hem vist, però que algun dia els veurem. S’han de topar els preus del mercat privat, com dèiem, arreu; també lloguers de temporada i habitacions. S’han de pujar els impostos, molt, als especuladors. I quan abans parlava de la PNL de fiscalitat, vull entendre que vostè ha entès que el que jo li deia és que vostès estaven bloquejant coses en què semblava que sí que hi podia haver un acord en aquesta cambra. Com deia, els pisos del rescat bancari no pot ser que els hàgim de pagar amb doble peatge. I cal empoderar els ajuntaments perquè també puguin fer polítiques d’habitatge. Els romanents de tresoreria s’han de poder invertir en habitatge. Ha de poder ser una política estructural també des dels ajuntaments. Hem de poder empoderar-los perquè puguin pujar l’IBI als pisos turístics i als especuladors. I això, com dic, vostès ho van votar en contra a la PNL i, per tant, li demano que les proposicions de llei no facin el que van fer la setmana passada. I evidentment, cal pujar l’IVA als turístics, controlar els il·legals, pisos turístics il·legals, que en vam parlar la setmana passada i també controlar les pràctiques abusives en aquelles comunitats on sí que estem aplicant la llei d’habitatge, també ens estem trobant que hi ha pràctiques abusives importants. Van dir, bé, doncs com que el topall és 700, et cobraré l’IBI, les escombraries, la comunitat i no sé què i t’acabarà costant el pis 900 o 900 i pico igual. Aquí crec que també hauríem d’intervenir. Sincerament, no crec que el pla estatal sigui la solució. Crec que pot contribuir una mica més a fer créixer el problema. I els demano que deixin d’estar segrestats per la por a portar iniciatives d’aquí i que les perdin. Treballem per portar-les amb un gran consens, també social, perquè és la manera que aconseguim fer moure algunes de les posicions d’aquesta cambra. Com li he dit abans, el nostre grup està disposat a arribar a acords. El nostre grup té tota la voluntat d’intentar solucionar el problema de l’habitatge. Perquè si no ho solucionem en aquesta legislatura, ministra, és molt possible que els mesos, els anys que vinguin, ens trobem amb un problema encara més agreujat, amb una visió de que l’única manera d’aconseguir habitatge assequible és construir més i més i més, sobretot per als privats i que acabem en una bombolla immobiliària com la que vam patir. I, per tant, els demano, si us plau, que s’atreveixin, que comptin amb nosaltres, amb allò que ens puguem posar d’acord, però sobretot que s’atreveixin i que no utilitzin d’excusa que no tenen una majoria absolutíssima en aquesta cambra.

Moltes gràcies. Gracias, presidenta. En primer lugar, quiero poner de relieve que usted ha usado la expresión «esperanza frente al miedo», que creo que fue la primera expresión que utilicé cuando empecé a llevar el tema de la vivienda. Dije exactamente frente a esta bancada: Esperanza frente al miedo. Por lo tanto, bienvenida a esta expresión que creo que define muy bien cómo tenemos que encarar las izquierdas todas las políticas. Me ha dado la razón en dos cosas, y se lo agradezco. Primera cuestión: pagamos justos por pecadores con la cuota de canon que tenemos que pagar para gestionar las viviendas de la Sareb. Pagamos justos por pecadores, pagamos los catalanes porque Ayuso lo hace mal, y no estamos de acuerdo. Segunda cuestión: le agradezco que hoy aquí haya pedido públicamente a su partido que se desbloquee la ponencia de la proposición de ley de alquileres de temporada, y le subo la apuesta. Llevemos aquí a toma de consideración algunas de las propuestas de leyes sobre fiscalidad que tenemos su grupo y el mío, porque no ha pasado ni una toma de consideración, y pongámonos a legislar. La cuestión de la vivienda es un problema estructural y hoy hablamos únicamente de vivienda, pero no es un cajón cerrado. La vivienda, los problemas de acceso, va mucho más allá de acceder a la vivienda; también tiene que ver con las políticas ferroviarias y de transporte público que usamos, con los retrasos de la R3 que viven miles y miles de catalanes todos los días y con el acceso a unas telecomunicaciones dignas en zonas rurales y en zonas menos urbanas. También este problema de la vivienda se ha trasladado a estas zonas. Hace poco los canales catalanes explicaban que, hoy en día, las masías de las zonas rurales solo las están comprando inversores extranjeros para hacer casas rurales. Muchas veces salimos aquí y hablamos del precio de las habitaciones en Barcelona o en Girona, pero es cierto que esto también está pasando en Bellpuig, en Arbeca o en Ventalló, por lo que creo que es importante que tengamos esta visión global. Como le decía, tampoco creo que se arregle eso inyectando dinero público al parque privado, que es básicamente lo que prevé el plan. Hacen falta medidas de intervención de mercados, hay que intervenir en el parque público ―y aquí estoy de acuerdo con el compañero Pisarello―, no solo con construcción nueva; se tiene que potenciar la vivienda cooperativa haciendo un plan integral de rehabilitación e ir mucho más allá de la construcción pública, que, evidentemente, es lenta. Ya sabemos que a esta gente de la bancada de la derecha lo que les pasa con la ley de la vivienda no es que no funcione, si no que, primero, es que no la aplican; y, segundo, es que es una medida estructural que necesita tiempo para funcionar y, por lo tanto, es análoga a la construcción de las centenares y miles de viviendas públicas que ustedes prometen y que, la verdad, me gustaría creer que algún día veremos. De momento no las hemos visto, pero algún día las veremos. Hay que poner coto a los precios del mercado en todas partes, también a los alquileres de temporada; hay que subir los impuestos mucho a los especuladores. Cuando antes hablaba de la pena de fiscalidad, quiero que entienda que ustedes están bloqueando cosas para las que nosotros creemos que sí que podría haber un acuerdo en esta Cámara. Como decía, no puede ser que tengamos que pagar los pisos del rescate bancario con doble peaje, y hay que empoderar a los ayuntamientos para que también puedan hacer políticas de vivienda: sus tesorerías tienen que poder invertir en vivienda y tiene que ser una política estructural de los ayuntamientos. Tenemos que empoderarlos para que suban el IBI a los especuladores, y ustedes votaron en contra de eso en la PNL, por lo que les pido que no hagan en las proposiciones no de ley lo que hicieron la semana pasada. Asimismo, hay que subir el IVA turístico, controlar los pisos turísticos ilegales y también las prácticas abusivas en aquellas comunidades donde sí que estamos aplicando la ley de vivienda porque también nos estamos encontrando que hay prácticas abusivas importantes: como el tope es 700, te cobraré el IBI, la basura, etcétera, y al final te costará igual 900 o 1000 euros. Aquí creo que también habría que intervenir. Sinceramente, no creo que el plan estatal sea la solución; creo que puede contribuir un poco más a agravar el problema. Y, por otra parte, les pido que dejen de estar secuestrados por el miedo a traer iniciativas aquí y perderlas. Trabajemos para llevarlas a cabo con un gran consenso también social, porque es la manera de conseguir movimientos en las posiciones de esta Cámara. Como le he dicho antes, nuestro grupo está dispuesto a llegar a acuerdos y tenemos toda la voluntad de intentar solucionar el problema de la vivienda porque, si no lo solucionamos en esta legislatura, es muy posible que los meses y los años que vengan nos encontremos un problema aún mayor, con la visión de que la única manera de conseguir vivienda asequible es construir más y más, sobre todo por lo privado, y que acabemos con una burbuja inmobiliaria. Por lo tanto, les pido que se atrevan, que cuenten con nosotros, pero, sobre todo, que se atrevan y que no utilicen la excusa de que no tienen una mayoría absolutísima en esta Cámara.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Moltes gràcies, senyora Extrems. Pel Grup Parlamentari de Junts per Catalunya, té la paraula la senyora Madrenas i Mir. Muchas gracias, señora Estrems. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, tiene la palabra la señora Madrenas i Mir.

Marta Madrenas i Mir

JuntsDiputada.Página 101Vídeo

Moltes gràcies, senyora presidenta. Senyor Pisarello, hola. L’he escoltat atentament quan ha fet la seva intervenció, com faig sempre, per altra banda, i he tingut el disgust que veig que no m’ha escoltat mai cap de les meves intervencions en matèria d’habitatge. Perquè si tant la senyora Baquero, que avui no és aquí, com si jo mateixa no hem repetit mil vegades i de forma absolutament convençuda que la principal mesura que podia emprendre aquest govern era la de que es creés un parc públic d’habitatge més ampli i que s’hi dediquessin —‌i aquesta frase m’he afartat de dir-la— pressupostos robustos i sostinguts en el temps per poder-ho fer possible, si no ho he dit mil vegades, és que no ho he dit mai. Bé, mil no, perquè no he fet tantes intervencions, però és que ho repeteixo vàries vegades a cada intervenció. Per tant, el que ha dit vostè m’ha semblat una broma o que no escolta o que va amb molts prejudicis. Segurament això últim, que va amb molts prejudicis respecte, almenys, a Junts per Catalunya. Ha parlat també, ha dit vostè: «Perquè els preus baixin, s’ha de ser valent i només hi ha una opció i que és actuar contra la propietat». Doncs, guaiti, no, perquè hi ha una mesura que no n’hem parlat perquè ja s’aplica, que és la de poder-se desgravar el 90 % de les rendes que es perceben —‌bé, ja em sentirà una altra estona— de les rendes que es perceben quan es redueix un 5 % el lloguer, quan el propietari voluntàriament decideix reduir el lloguer un 5 %. Aquesta és una política que veiem, una mesura que veiem realment molt útil i que el propietari que no l’utilitzi vol dir que està molt mal assessorat, perquè efectivament ha de tenir molta transcendència. I això no és anar contra res ni contra ningú. No és actuar contra cap propietari, no és fer la guerra a res, és donar una opció. Ens havíem quedat amb el bo Lloguer Jove. Si us plau, no posin una —‌ara ja vaig a vostè, senyora ministra— si us plau, no posin una quantitat fixa, sinó mirin de posar un percentatge i serà molt més equitatiu i just per als joves dels diversos territoris. Respecte al tema de pisos turístics i que es legisli, nosaltres estem d’acord i vam votar a favor que es reguli, s’intenti que s’eviti el frau en les megaplataformes que gestionen els pisos turístics. I així ho vam dir, i per això vam votar a favor, perquè és el que persegueix la llei que va presentar EH Bildu. Regular aquí els pisos turístics? De cap manera! Evitar el frau? Sí, sempre. Ja ho farem des de Catalunya. Ho farem des del Parlament català, que és qui té les competències. Per tant, nosaltres no acceptarem mai que es conculquin les nostres competències i que es legisli aquí, per exemple, en tema de més regulació de pisos turístics, com tampoc del dret d’habitacions o de lloguer d’habitacions o de l’ús d’habitacions, no sé com es pensaria legislar-ho, perquè és matèria exclusiva ja no d’habitatge. És de dret civil català, que és intocable. Els que estimem el nostre dret, que aquest és el principal tresor que tenim o un dels principals tresors que tenim a Catalunya, és el dret civil català, no permetrem que es toqui. I, per tant, aquest tema del dret d’habitacions, doncs nosaltres no hi serem. Ho dic perquè van dir que si es reanuda, doncs en aquest aspecte, almenys el nostre suport no el tindran. Pel que fa a la Sareb, cent per cent d’acord amb el que li acaba de dir la meva companya, la senyora Estrems. Li diem també a cada comissió. I és que no pot ser. Si us plau, no pot ser que a Catalunya se’ls faci pagar les incompetències d’altres. I Catalunya, no només perquè s’està fent la feina amb molt de compromís, a vegades més ben feta, a vegades menys, però amb molt de compromís, amb moltes ganes de trobar solucions per als diversos governs, però és que a més a més, se’ns hi suma un dèficit fiscal escandalós any a any, que estem parlant de 22 000 milions d’euros cada any, senyora ministra. Bé ens mereixem que aquests immobles, que ja han estat pagats amb els impostos dels catalans i les catalanes, bé ens mereixem que aquests immobles passin gratuïtament —‌que no és, que no és perquè ja els hem pagat— a favor i a titularitat registral de la Generalitat de Catalunya o dels ajuntaments, si es vol, és a dir, d’administracions del territori, del nostre territori. I això és peremptori i és molt important.

Vigilin les dades, perquè és cert que miren sempre de ser molt rigorosos i li he de reconèixer, senyor ministre, però quan parla de les dades de Catalunya i de que si els preus no estan pujant o s’han pogut frenar una mica l’augment de preus, vigili perquè jo no sé si s’ha fixat vostè que es basa en les dades del primer trimestre que facilita la Generalitat, que facilitava trimestralment des de fa anys i anys i anys la Generalitat i que van sortir aquestes dades que vostè diuen i repeteixen que els preus baixen. No, els preus no baixen, però s’ha reduït l’augment o s’ha frenat l’augment. Vigili, perquè ja és el tercer trimestre que no es publiquen. Es van quedar amb aquell. Les dades els devien agradar i ara no entenem per què no s’estan publicant. Potser a vostè li diran. A mi no em donen resposta de per què ara no s’estan publicant. Potser hi hauria una sorpresa. No en tinc ni idea. Em sona malament.

Senyor Conesa, que ara a Catalunya s’estan construint 50 000 habitatges públics —‌què ho ha dit literalment, perquè ho he apuntat— és mentida. Que ho he apuntat. Literalment ha dit: «Ara s’estan construint —c‌ onstruint— 50 000 habitatges públics a Catalunya» i això és mentida. I ho dic perquè no podem després frustrar a la ciutadania. I com que no és veritat, doncs, li he de dir que és mentida. I una altra cosa és que el Govern Illa, el president Illa prometin fer-ne, no, ni cinquanta ni cent, quan han dit l’anterior president Montilla ni res... No, no, que hi hauran 213 000, 213 000, que farem... Perfecte, estarem ben amatents. Els companys del Parlament de Junts per Catalunya ja li asseguro que estan ben amatents. Nosaltres també, per veure com incompleix de flagrantment aquest compromís el president de la Generalitat de Catalunya, lamentablement, lamentablement.

Moltes gràcies. Muchas gracias, señora presidenta. Señor Pisarello, hola. Le he escuchado atentamente cuando ha hecho su intervención ―como hago siempre, por otro lado― y he tenido disgusto al ver que no me ha escuchado ninguna de mis intervenciones en materia de vivienda. Porque si tanto la señora Vaquero ―que hoy no está aquí― como yo misma no hemos repetido mil veces y de forma absolutamente convencida que la principal medida que podía emprender este Gobierno era la de que se creara un parque público de vivienda más amplio y que se dedicaran ―y esta frase me he hartado de decirla― presupuestos robustos y sostenidos en el tiempo para poder hacer lo posible, si no lo he dicho mil veces es que no lo he dicho nunca. Bueno, mil veces no, porque no he hecho tantas intervenciones, pero es que lo he repetido en varias intervenciones. Por lo tanto, lo que ha dicho usted me ha parecido una broma o que no escucha o que va con muchos prejuicios. Seguramente esto último: que tiene muchos prejuicios sobre Junts per Catalunya. También ha dicho usted: Para que los precios bajen hay que ser valiente y solo hay una opción, que es actuar contra la propiedad. Pues yo creo que no, porque hay una medida ―que no hemos hablado de ella porque ya se aplica― y es la de poderse desgravar el 90 % de las rentas que se perciben (el señor Pisarello Prados está hablando con la señora Vidal Sáez) ―bueno, ya me escuchará en otro momento― cuando se reduce un 5 % el alquiler, cuando el propietario voluntariamente decide reducir el alquiler un 5 %. Esta es una medida que vemos muy útil y que el propietario que no la utilice quiere decir que está muy mal asesorado, porque efectivamente tiene que tener mucha trascendencia. Y eso no es ir contra nada ni contra nadie. No es actuar contra ningún propietario. No es hacer la guerra a nada, es dar una opción. Nos habíamos quedado con el bono joven ―voy con usted, señora ministra―. No pongan una cantidad fija; intenten poner un porcentaje y será mucho más equitativo y justo para los jóvenes de los diversos territorios. Respecto al tema de los pisos turísticos, estamos de acuerdo y votamos a favor de que se regule y se intente evitar el fraude en las plataformas que gestionan los pisos turísticos y, por eso, votamos a favor, porque es lo que persigue la ley que presentó Bildu. ¿Regular aquí los pisos turísticos? De ninguna manera. ¿Evitar el fraude? Sí, siempre. Ya lo haremos desde Cataluña; lo haremos desde el Parlamento catalán, que es quien tiene las competencias. Por lo tanto, nosotros no aceptaremos nunca que se conculquen nuestras competencias y que se legisle aquí, por ejemplo, en temas de más regulaciones de pisos turísticos, como tampoco del derecho de habitaciones o de alquiler o uso de habitaciones ―no sé cómo se pensaría legislar― porque es materia exclusiva no ya de vivienda, es de derecho civil catalán, que es intocable. Los que queremos nuestro derecho, que es el principal tesoro que tenemos en Cataluña ―el derecho civil catalán―, no permitiremos que se toque y, por lo tanto, en este tema del derecho de habitaciones, nosotros no estaremos ahí. Lo digo porque van diciendo que si se reanuda. Pues en este aspecto no tendrán nuestro apoyo. En cuanto a la Sareb, cien por cien de acuerdo con lo que le acaba de decir mi compañera, la señora Estrems. Se lo decimos también en cada comisión: es que no puede ser, por favor, no puede ser que a

Cataluña se le haga pagar las incompetencias de los demás. A Cataluña, no solo porque se está haciendo el trabajo con mucho compromiso ―a veces mejor, a veces peor, con muchas ganas de encontrar soluciones―, es que además se nos suma un déficit fiscal escandaloso año tras año. Estamos hablando de 22 000 millones de euros cada año. Nos merecemos que estas viviendas que ya están pagados con los impuestos de los catalanes, que estos inmuebles pasen gratuitamente ―que no es así porque ya los hemos pagado― a favor y a titularidad registral de la Generalitat de Catalunya o de los ayuntamientos, si se quiere; es decir, de Administraciones del territorio, de nuestro territorio. Y eso es perentorio y es muy importante.

Cuidado con las cifras. Es cierto que tratan siempre de ser muy rigurosos, y se lo tengo que reconocer, pero cuando habla de los datos de Cataluña y de que los precios no están subiendo o de que se ha podido frenar un poco el aumento de precios, cuidado porque yo no sé si se ha fijado usted en que se basa en los datos del primer trimestre que facilita la Generalitat o que facilitaba trimestralmente, desde hace años, la Generalitat. Salieron estos datos, que ustedes repiten, de que los precios bajan. No, los precios no bajan, pero se ha frenado el aumento. Cuidado, porque ya es el tercer trimestre que no se publican. Se quedaron con aquel dato, los datos seguramente les gustarían, y ahora no sé por qué no se están publicando. Quizá a usted no le gustan, pero a mí no me han dado respuesta de por qué ahora no se están publicando. Me suena un poco mal.

Señor Conesa, que ahora en Cataluña se están construyendo 50 000 viviendas públicas ―lo ha dicho literalmente porque lo he apuntado― es mentira. Lo he apuntado literalmente. Ha dicho: Ahora se están construyendo 50 000 viviendas públicas en Cataluña. Y eso es mentira. Y lo digo porque no se lo podemos después mostrar a la ciudadanía porque no es verdad y tengo que decir lo que es mentira. Y otra cosa es que el Gobierno del presidente Illa prometa... (el señor Conesa Coma pronuncia palabras que no se perciben). No, no, ni cincuenta ni cien. Cuando ha dicho el presidente Montilla… Que habrá 213 000 viviendas. Perfecto. Estaremos atentos, los compañeros de Junts per Catalunya, para ver cómo incumple flagrantemente este compromiso el presidente de la Generalitat de Catalunya, lamentablemente.

Muchas gracias.

Presidencia. Moltes gràcies, senyora Madrenas. El Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu veo que no está. Por el Grupo Parlamentario Socialista, el señor Rodríguez Palacios.

Javier Rodríguez Palacios

PSOEDiputado.Página 103Vídeo

Buenas tardes. En esta intervención que hago como socialista madrileño, me gustaría dar un consejo al Grupo Popular. Miren ustedes, han nombrado portavoz de vivienda a una persona que ya nos ha dicho qué es lo que le mueve: el odio a Pedro Sánchez en 2025. Y que en 2014 lo que opinaba del Partido Popular era que había mangoneado en media España. Entre medias, ha cambiado de partido. Por lo tanto, yo le pregunto al Grupo Popular: ¿no tenían a alguien de su partido para ponerlo de portavoz? (Aplausos). ¿No tenían ustedes ―como socialista madrileño, les digo― un ejemplo mejor en el que atrincherarse que el de la Comunidad de Madrid? Por eso estamos aquí, porque cuando llegan los momentos difíciles, muchas veces se mira a las dos grandes ciudades que hay en este país: se mira a Madrid, se mira a Barcelona, se mira a la Comunidad de Madrid y se mira a Cataluña. Y la foto de 2025 es que en Cataluña las cosas se van arreglando y en Madrid van empeorando. Y esa es la realidad por la que no entiendo que el Partido Popular dependa de un tránsfuga y de las políticas del Partido Popular de Madrid. (Aplausos). No lo entiendo, sinceramente. Se trata de lealtad institucional, de eso va la cosa, y es la que está teniendo Cataluña con el Gobierno de España. Y no de la deslealtad que hay en el Gobierno de la Comunidad de Madrid. Estamos huérfanos de lealtad institucional. Mire, en Madrid la señora Ayuso ha recibido 43 000 millones de euros más que en el periodo de Mariano Rajoy. Y solo este año, que tiene todos esos fondos, ha incumplido su compromiso de vivienda. Se han dejado de gastar en la Comunidad de Madrid 385 millones de euros. Solo se ha llevado a cabo el 18 % de lo presupuestado en vivienda. Solo el 18 %. Y, sin embargo, sí hay dinero para otras cosas. Para los cuatro hospitales de Quirón estaban presupuestados 716 millones. ¿Sabe usted, señor Sayas, cuánto se han gastado finalmente en los hospitales de Quirón? 1611 millones. Se lo digo muy clarito, en Madrid, 895 millones más para Quirón, 385 millones menos para la vivienda de los madrileños. (Aplausos). Ese es el modelo que ustedes están defendiendo. Y tienen otras comunidades, y tienen una gran responsabilidad, podrían buscar modelos más amigables con sus conciudadanos, pero buscan el de Madrid. No es que en Madrid no se haga vivienda pública, es que se ha destruido vivienda pública. En los últimos treinta años se han vendido a fondos buitre las viviendas protegidas. En los últimos treinta años se ha desprotegido a todos los inquilinos de esas viviendas. El Plan VIVE que se está actualmente llevando a cabo es un fracaso; un fracaso. Alquileres a 1300 euros, ¿ese es el alquiler asequible que usted defiende, 1300 euros al mes? ¿Sabe usted lo que pasa? Que aquí paga el Gobierno de España, pero las malas ideas las tiene Isabel Díaz Ayuso con este Plan VIVE, que no va a ninguna parte en esta Comunidad de Madrid. Lo que se está haciendo es llenar los bolsillos de empresas con el dinero de los madrileños. Y a ustedes, señores de VOX, tan aficionados a hablar de la invasión, les tengo que decir que la invasión en Madrid la hacen los ricos de España y los ricos de todo el mundo (aplausos), que vienen a comprar manzanas enteras de viviendas y expulsan a los madrileños. Miren, la señora Ayuso la semana pasada dijo a las mujeres de Madrid una de las cosas más crueles que jamás hemos escuchado. Les dijo a las mujeres de Madrid: Váyanse a abortar a otro lado. ¿Sabe qué nos dicen la señora Ayuso y el señor Almeida todos los días a los madrileños? Váyanse a vivir a otro lado. Eso es lo que nos están diciendo con sus políticas continuamente. Porque al final, en Madrid, en el Madrid de Ayuso, importa más ser rico que ser madrileño.

Quiero terminar, señor Sayas, hablando de esa okupación que usted enarbola como madrileño de adopción. ¿Sabe dónde está el problema de la okupación en Madrid? En Madrid hay 2634 viviendas okupadas propiedad de la Comunidad de Madrid. El 10 % de la vivienda de protección de la Comunidad de Madrid, de viviendas de la señora Ayuso, están okupadas. Treinta años de políticas del Partido Popular, 2634 viviendas okupadas. Y hoy por la mañana ―no le hablo de hace diez años ni de hace veinte, le hablo de hoy por la mañana― (muestra un titular de periódico) la prensa dice que el Gobierno de Ayuso despide a quince de los veinte inspectores que hay para controlar estas okupaciones. Deja con cinco inspectores la protección de la vivienda pública de Madrid. ¡Una auténtica vergüenza lo que trae el Partido Popular! Así que entre esa foto de Madrid, decadente y a peor, y esa foto de Cataluña, en la que las cosas mejoran, desde luego ustedes han elegido el peor espejo. (Rumores).

Al Grupo Parlamentario VOX y a su portavoz les quiero agradecer su cariño al Partido Socialista. Usted lo ha dicho con claridad, quedará en el Diario de Sesiones: cuando usted nació las cosas iban bien y la gente tenía vivienda. Usted nació en el año 1991, con un Gobierno socialista, y en el año 2025 será un Gobierno socialista el que solucione también el problema de la vivienda. (Aplausos). Porque, mire, llevamos 146 años solucionando problemas: en el año 1991, cuando usted nació, y en el año 2025 también los solucionaremos.

Al resto de grupos yo les diría que esto va de lealtad institucional, pero también de lealtad parlamentaria. Creo sinceramente que la mayoría de los grupos queremos solucionar el problema de la vivienda, lo creo de corazón. Sabemos que no hay varitas mágicas, que no hay solución sencilla. Hay que acordar. Yo entiendo que es legítimo que cada uno exprese sus propuestas, que cada uno dé testimonio de lo que piensa, pero viendo lo que tenemos enfrente, viendo este bloque reaccionario, yo les pediría que acordemos, que dialoguemos, que contemos votos, que los juntemos y que les ganemos.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Rodríguez. Señora ministra, para concluir el debate, cuando quiera.

Isabel Rodríguez García

GobiernoMinistra de Vivienda y Agenda Urbana.Página 104Vídeo

Muchas gracias, presidenta.

Señorías, creo que este debate era oportuno y por eso he querido traerlo a esta Cámara. Es un instrumento que se suma a otros muchos instrumentos de trabajo del ministerio. Ha podido ser valorado por todos ustedes y, a través del magnífico trabajo que siempre hacen las taquígrafas, ha quedado constancia en el Diario de Sesiones de, efectivamente, cuáles son las posiciones de hoy de cada uno ante este que es el principal problema de la ciudadanía.

El señor Pisarello hablaba de tres bloques, pero yo me voy a quedar fundamentalmente con dos. Y estos dos bloques son: los que estamos en las soluciones y los que están en la nada. Así que tengo mucha confianza en ustedes, en los que desde diferentes perspectivas ideológicas ―porque las ideas no son malas, las ideas es lo más grande con lo que se puede contribuir en democracia―, desde diferentes ideologías, podemos contribuir a la solución de este problema. Me quedo con estos dos bloques y confío en el primero, en el de las soluciones, para sacar adelante las propuestas que hoy están en la Cámara. Así que a todos los grupos que han participado del lado de las soluciones les agradezco las iniciativas y propuestas que han hecho en el día de hoy y que quedarán en el Diario de Sesiones para que también la sociedad pueda juzgarnos en el futuro.

Me quedaría fundamentalmente con eso, pero por no dejar de responder ―que ya saben que a mí me gusta estar aquí con ustedes, en el Parlamento, y poder abordar este debate―, señor Sayas, se ha hecho usted portavoz no de su grupo, de VOX, y de PNV, sino de todos, y creo que se ha equivocado un poco en la portavocía. Se puede quedar con las tres portavocías, que va bien, forman parte del mismo bloque, a mí me vale; y oye, perfecto, sin problema. Entiéndanme la ironía. Mi respeto más absoluto, aunque, por supuesto, sigo sin compartir ―y me parece una cosa grave en democracia― el transfuguismo, y por eso lo planteo en cada una de mis intervenciones. Si quiere, no lo vuelvo a decir; si lo sabemos todos, no pasa nada.

Me sacaba usted la ley del suelo, y yo es que no dejo de alucinar con ustedes, porque la ley del suelo ya estuvo aquí, y ustedes no quisieron sacarla adelante. Fue además la ley del suelo que inspiraron compañeros suyos del Partido Popular, concretamente el Gómez de la Serna; me la pidieron las comunidades autónomas que ustedes gobernaban; me la pidieron sus ayuntamientos; yo fui con diligencia, con urgencia y la traje a esta Cámara, y cuando llegó aquí decidieron por un cálculo electoral decir que no a esa ley. Pues oye, perdieron la oportunidad, hoy tenemos muchos suelos públicos sobre los que vamos a priorizar nuestra acción. Ya lamento que ustedes no estuvieran en aquel acuerdo, que estaban reclamándonos muchos actores sociales, políticos y económicos. Y yo no quería volver al pasado, porque, de verdad, yo estoy en el futuro, estoy en el presente y en el futuro; haciendo hoy y ayer en el Consejo de Ministros, y hoy explicándoles a ustedes en el presente y en el futuro. Pero es que usted se empeña en hablarme del diagnóstico, y en ese diagnóstico que usted se niega a asumir hay una parte de consenso social amplio en nuestra sociedad, que es por qué llegamos hasta aquí. Y llegamos hasta aquí porque esto no es de la nada y esta política es lenta. ¿Y por qué se llegó hasta aquí? ¿Por qué hoy hay un déficit de vivienda en nuestro país? Porque tuvimos la gran invención de liberar el suelo, incumpliendo el mandato constitucional de prohibir la especulación del suelo; suelo para todo, suelo sin control y, sobre todo, suelo para los de siempre, que se forraron con aquella y que nos llevaron al boom inmobiliario. (Aplausos). Y por ahí es por donde no queremos pasar. De aquellas acciones, estos lodos. Claro, y nos encontramos con el déficit de vivienda, y nos encontramos con los desahucios, y nos encontramos con la ausencia de construcción y con el despido de más de un millón de trabajadores. Eso es lo que estamos recuperando a marchas forzadas en estos años. Y claro que es mucho más fácil, se lo ejemplifico en una de las últimas acciones, es mucho más fácil echar a la gente y pagar a los bancos que recuperar esas casas ahora de los bancos para ponerlas a disposición de la gente; claro que es más sencillo lo primero, pero nosotros hemos revertido lo segundo. Ahí podríamos concentrar una parte de nuestro trabajo. (Aplausos).

Yo sé que podemos hablar de muchas cosas. Por ejemplo, de la ley del suelo me encantaría debatir con usted. O, por supuesto, de la agilidad administrativa, del tiempo de las licencias, de los planeamientos urbanísticos, de las Administraciones, que han de agilizar… Perfecto, pero es que algunas cuestiones no son de nuestra competencia, y seguramente ustedes terminarían yendo al Tribunal Constitucional, como hacen, por ejemplo, cuando intervengo con el registro de alojamientos turísticos, que aquí se ha puesto en evidencia, y en este caso lo hizo la Comunidad Autónoma de Andalucía.

Señor Sayas, a mí no me ha quedado claro ―y es a lo que yo he venido hoy aquí, porque les he expuesto un plan― si usted comparte las líneas maestras o no del plan. Y no es porque me interese su opinión, es porque usted representa al principal partido de la oposición en España. Y lo que me parece más importante es que ustedes gobiernan la mayor parte del territorio en lo que se refiere a las comunidades autónomas y a los ayuntamientos. Por eso me preocupa su posición. Por eso quiero saber si Feijóo va a impedir que los presidentes autonómicos digan que sí a este plan, si va a impedir que lleguen los 7000 millones a las autonomías. Esto es lo que a mí me interesa; pero no solo a mí, sino a toda la gente que vive en esas comunidades autónomas. Por eso, yo le he preguntado: ¿usted está de acuerdo con que blindemos el parque público de vivienda? No tengan miedo, si esto ya es un consenso absoluto, si en todos estos encuentros que he mantenido todo el mundo me dice que sí; me lo dicen los promotores, me lo dicen los sindicatos, me lo dicen las entidades privadas, las entidades públicas. ¿Por qué tienen miedo de decir que sí? ¡Si ya hay un consenso sobre esto! Algún día se arrepentirán y, desde luego, ya intuyo que estarán después poniéndose la medalla también aquí. ¿Está de acuerdo o no con que tripliquemos la inversión? ¿Está de acuerdo con que destinemos más dinero a la promoción de vivienda? Yo sé que algunos grupos también lo han cuestionado aquí. Este 40 % va destinado a la compra de vivienda a través del tanteo, retracto o de otras fórmulas y está incorporado en el plan. ¿Está de acuerdo o no en que tengamos más transparencia para poder analizar esos datos? Era lo único que esperaba hoy de ustedes y, lamentablemente, me voy sin saberlo. Así que sigo confiando en que hay otra vida más allá de la calle

Génova y otro PP que puede representar mejor a nuestra España. (Aplausos).

Señor Hernández Quero, usted me ha hablado de la diferenciación entre casas y personas. Bien, la entiendo. Esto podía ser de mi época, de Barrio Sésamo: casas, personas. Creo que en mis discursos suelo hablar de demografía cuando hago alusión a la oferta y a la demanda. La cosa está en que lo que no hago nunca es diferenciar entre persona y persona, porque eso es lo que usted está haciendo:

diferenciar entre personas y personas. Para mí, todos los seres humanos somos iguales, independientemente de su origen. (Aplausos).

Por cierto, usted me ha dicho: ciérreles la puerta, qué van a hacer, dónde los van a meter. Yo ya no sé en qué circuito ideológico participan ustedes. No sé si ustedes atienden o no a la patronal de la construcción. Para mí es importante, porque confío también en el sector para poder levantar estas viviendas, pero ellos, públicamente, están pidiendo el reconocimiento y la incorporación de personas migrantes trabajadoras en el sector de la construcción para recuperar ese ritmo que necesitamos, para construir cuanto antes el parque de vivienda que nosotros queremos llevar a cabo. No sé qué tiene que decir en torno a eso, pero es una petición social que está encima de la mesa y que yo apoyo en tanto en cuanto no seamos capaces de generar esas nuevas vocaciones, lo cual estamos intentando con el

PERTE de la construcción, pero si no hay otra forma de incorporar personas y hay personas dispuestas a trabajar, comparto esa posición de la patronal y también de los sindicatos, con los que pude hablar recientemente de ello.

En cuanto a los datos ―no sé si era usted el que me lo planteaba―, ¿hay menos o más contratos de alquiler? Más contratos de alquiler. Ahí están. Más contratos de alquiler. Hay más contratos de alquiler.

Son los datos de IRPF que antes le mencionaba. Por lo que se refiere a las viviendas en propiedad, no se ha leído el plan. Hay apoyo a la compra de vivienda en propiedad. Usted me lo ha reclamado antes, yo se lo he dicho y me lo ha vuelto a decir. Hay ayudas para la vivienda en propiedad y también los avales para las viviendas, en este caso para las viviendas en alquiler.

Señor Pisarello, quiero reiterarle mi agradecimiento y más con la elocuencia con la que usted interviene en la tribuna. El plan incorpora no solo la construcción de nueva vivienda, sino que cuando hablo de ese

40 % para el parque nuevo estoy incluyendo no solo construcción, sino también posible compra pública de vivienda, incluyendo esos derechos de tanteo y retracto. En cuanto a la movilización, sobre todo estamos queriéndola motivar a través de la rehabilitación, que yo creo que es una buena fórmula, y quitándole la orientación hacia otros usos que no sean para la vida.

En cuanto a las medidas de especulación, también la señora Estrems se refería a ellas. Yo creo que es un buen momento. El portavoz del Grupo Parlamentario Socialista también lo ha puesto en evidencia.

Creo que no tenemos tiempo que perder. Espero que nos pongamos a trabajar en esas iniciativas cuanto antes. No sabía que había utilizado usted la esperanza contra el miedo. Debemos tener también esa coincidencia ideológica, que celebro en este caso. Me preguntaba también sobre las viviendas. Yo no me canso de decirles que cada día, cada semana, tengo en mi agenda la visita al menos de una de esas promociones. En ocasiones las tengo que pescar o me encuentro en la prensa… Hace poco, creo que fue a una pregunta del señor Sayas, puse algunos ejemplos de viviendas construidas con fondos del Gobierno de España que se presentan como viviendas realizadas con los fondos de las comunidades autónomas.

Yo no tengo ningún problema en la medalla, pero las viviendas están ahí, son realidad y afortunadamente tengo también la posibilidad de compartir esa experiencia con quienes las están habitando. La semana pasada fue Lleida y esta semana estoy en la provincia de Sevilla. Pueden constatar en mi agenda que cada semana visito estas viviendas que estamos construyendo, este parque público, con los fondos del

Gobierno de España.

Señora Estrems, me decía que no incorporábamos dinero público para el sector privado dentro del plan o algo así. Fundamentalmente, lo que hacemos es orientar, porque todo es para vivienda protegida para siempre. La incorporación de estos recursos es dinero público para vivienda pública. Creo que este es uno de los grandes cambios de paradigma de este plan, que todo lo que se construya con el dinero del plan va a ser parque público de vivienda, porque tendrá su garantía de vivienda permanente y pública para siempre. Yo creo que este es uno de los grandes cambios que se han producido en este plan.

Comparto con usted, como con el señor Pisarello, la necesidad de la rehabilitación. Es una apuesta del plan en la que quizás ustedes pueden pensar que podríamos haber hecho más. Tengo que compartir con la Cámara que cuando iniciamos la ola rehabilitadora en Europa y España se puso a trabajar, nunca creímos ―y es un reconocimiento también a las Administraciones autonómicas que han hecho muy bien su trabajo y también a los ayuntamientos y a las comunidades de vecinos― que íbamos a coger el ritmo que hemos cogido en la rehabilitación. La ola ha comenzado en España y no la vamos a parar; por eso hemos incorporado esta previsión en el plan, pero tienen que saber que contaremos con más recursos del Fondo Social para el Clima que vamos a destinar y a compartir con las comunidades autónomas para la rehabilitación en eficiencia energética. He querido que hubiera una parte importante en el plan pensando en una rehabilitación que España necesita, además de la eficiencia energética, que tiene que ver con la accesibilidad y las condiciones de habitabilidad de algunas viviendas. En la rehabilitación habrá más fondos que no estarán con el plan, que hoy no me he referido a ellos, porque estamos todavía ajustando el procedimiento y la cuantía de estos fondos, pero seguramente en el año 2026 ya podamos ponernos a tramitarlos. No queremos parar la ola y por eso los hemos incorporado, pero que sepan que habrá una cuantía muy importante de fondos del Fondo Social para el Clima que vamos a destinar a rehabilitación de vivienda. La PL ―estaba con la señora Estrems― la vamos a trabajar. Este no es un único instrumento.

Señora Madrenas, quiero celebrar con ustedes la coincidencia, porque creo que, si nos ponemos a buscar los matices, todos tenemos nuestros matices, y lo importante en esta Cámara es buscar la coincidencia. Celebramos la coincidencia en la importancia del parque público de vivienda, que es fundamentalmente el primer objetivo al que se destina este plan estatal que hoy he querido compartir con ustedes.

Una cosa importante ―creo que también lo ha planteado el Grupo Republicano― es que no se trata de que la Generalitat pague por estas viviendas. De hecho, lo más costoso en términos de esfuerzo y trabajo dentro del ministerio en nuestra relación con Sareb ha sido la fórmula jurídica para poder traer esas viviendas sin tener que asumir un pago por ellas, que es lo que preveía en su momento la ley del FROB. Ese fue el gran impedimento jurídico que tuvimos que atravesar. Lo hemos atravesado y, por supuesto, no vamos a cobrar a las comunidades autónomas por esa vivienda. Ya tendrán ustedes conocimiento de ese protocolo. Lo que estamos haciendo es la cesión de la gestión y, por tanto, también de la recaudación de los ingresos por esos alquileres, y con esos ingresos lo que hay que hacer es el mantenimiento de estas viviendas. Es de lo único de lo que estamos hablando y en lo que se traduce ese acuerdo, pero no hay un pago adicional para estas viviendas. Lo que hay es una cogestión de las mismas, pero no un pago adicional de ellas. Sobre todo, lo que me interesa es que con esta empresa y con el acuerdo con Cataluña vamos a poder demostrar que gestionar un parque público de vivienda es viable y que se pueden hacer políticas públicas de vivienda con eficiencia y eficacia. Creo que ese es el objetivo que nos hemos marcado y estoy convencida de que con el buen hacer de la empresa y con la buena gestión de la Generalitat lo vamos a conseguir.

Señorías, cerraría esta última intervención como la comenzaba. Me quedo con la posición de todos ustedes, de aquellos que han estado del lado de las soluciones, y espero que ese lado de las soluciones termine en importantes acuerdos para garantizar el derecho de acceso a la vivienda y de las ciudades para sus vecinos.

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora ministra. MOCIONES CONSECUENCIA DE INTERPELACIONES URGENTES: (CONTINUACIÓN). — DEL GRUPO PARLAMENTARIO MIXTO (SEÑOR REGO CANDAMIL), SOBRE LAS MEDIDAS NECESARIAS PARA IMPULSAR EL SECTOR PESQUERO GALLEGO. (Número de expediente 173/000127).

Presidencia. Continuamos ahora con la moción consecuencia de interpelación del Grupo Parlamentario Mixto, sobre las medidas necesarias para impulsar el sector pesquero gallego. Por el grupo autor de la iniciativa y para la defensa de la moción, tiene la palabra señor Rego Candamil. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia).