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Sin adjetivos

Pleno del 14 de octubre de 2025

Proposición de Ley de Conciliación y Corresponsabilidad Familiar.

Proposición de ley de Grupos Parlamentarios del Congreso.. Autor: Grupo Parlamentario Popular en el Congreso. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 142.

Votación

  • 14 de octubre de 2025: no salió adelante, 171 sí, 175 no, 0 abstenciones.

Carmen Fúnez de Gregorio

PPDiputada.Página 23Vídeo

Gracias, presidenta. Señorías, «no me da la vida». Eso dicen muchas mujeres. «Otro día más que no llego a recoger al niño al colegio». «He llamado a la abuela para que se quede con los niños porque no me daba tiempo, porque se me ha complicado el día, y la culpa es mía». «¿Y para esto me he jubilado? ¡Si ahora tengo menos tiempo que antes!». Estos son los comentarios habituales que hacen muchas familias españolas, especialmente las mujeres, en nuestro día a día en cualquier ciudad o pueblo de España. A veces, especialmente a las mujeres, les preguntan con admiración: pero ¿tú cuando duermes? Y a otras les dicen: «tú sí que puedes con todo», como si eso fuera una virtud, como si demostrar que se puede, dejándote la vida, fuera un objetivo, y como si terminar cada día agotada fuera un mérito. Y, al final, el precio que pagamos las mujeres y las familias por intentar llegar a todo es un precio altísimo. En la mayoría de las ocasiones salvamos la situación por nuestras redes de familiares y amigos, y aquí hay que hacer un reconocimiento a los abuelos que tanto sostienen la sociedad española en este momento. (Aplausos). Pero también lastramos con una culpa porque al final siempre le fallas a alguien: le fallas a tu familia, en una reunión, a tu pareja, a tus hijos, incluso a ti misma. Y renuncias. ¡Cuántas renuncias las de las mujeres ―especialmente en España― para promocionarse en el trabajo! Renuncias a salir, a tener un hijo más, a descansar. ¡Se renuncia a tanto! Y no es un problema de una mujer o de una familia aislada, sino que es estructural. Así lo han entendido Alberto Núñez Feijóo y el Grupo Popular. Consideramos que la conciliación y la corresponsabilidad es un problema estructural que tiene la sociedad española y que tenemos que afrontar cuanto antes. (Aplausos). Por eso es para mí un honor subir a esta tribuna esta tarde y defender la toma en consideración de la proposición de ley de conciliación y de corresponsabilidad, que es una de las primeras leyes Feijóo en esta Cámara, puesto que se registró en el año 2024. Quiero que mis primeras palabras sean de agradecimiento y felicitación a mi compañera Ana Alós y al equipo de personas que la acompañaron en la elaboración de esta ley (aplausos de las señoras y señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, dirigidos a Ana Alós), que comprende dieciocho artículos, once disposiciones adicionales y dieciséis disposiciones finales y que ha sido registrada por segunda vez en junio del año 2025, tras dejar claro el Tribunal Constitucional que el Gobierno no puede vetar leyes que contengan cláusulas de salvaguarda presupuestaria, como ocurría en esta proposición de ley. (Varios señores diputados: ¡Muy bien! ¡Muy bien!). Es una ley profundamente social, realista y valiente. Es una ley que no nace de un eslogan, sino de una convicción: de la convicción de que la conciliación de la vida personal, familiar y laboral es un derecho y no un privilegio. Y es que la conciliación es y debe ser la base de la política social del futuro, especialmente si atendemos a los cambios demográficos que se nos vienen encima. Esta proposición es una apuesta de fondo porque creemos en la familia; porque creemos en la libertad para elegir cómo cuidar, cómo trabajar y cómo vivir, y porque creemos que la corresponsabilidad es una condición esencial para la igualdad real entre mujeres y hombres.

Sobre conciliación y corresponsabilidad ha habido muchos discursos, pero pocas medidas efectivas. Señorías, hoy defendemos una ley útil y concreta porque España lo necesita, las familias lo piden y el mercado lo exige. Es una ley que pone tiempo donde hay prisas, derechos donde hay obstáculos e igualdad donde hay brechas, porque la conciliación debe ser una prioridad y no caben más excusas. (Aplausos). También la conciliación y la corresponsabilidad deben ser una oportunidad tanto para las mujeres y los hombres en el plano individual como para toda la sociedad. España es un país lleno de talento, y por eso no podemos permitirnos el lujo o la frivolidad de tener la tasa de desempleo femenino más alta de toda la Unión Europea; no podemos permitirnos que el 75 % de los empleos a tiempo parcial en España sean contratos firmados por mujeres; no podemos permitir que el 84 % de las excedencias para cuidar a mayores, menores y dependientes sean solicitadas por mujeres, y no podemos permitirnos que el tiempo que las mujeres dedican a los cuidados actualmente en España sea de 2,4 horas más que los hombres. Hay que pensar y hay que tener en cuenta que detrás de cada excedencia por cuidados, que detrás de cada reducción de jornada no solo hay decisiones que afectan en el día de hoy a las mujeres en lo relativo a ingresos o a su situación laboral, sino que tiene unas consecuencias tremendas en su futuro y en su promoción profesional y también en su protección social de cara al futuro. Es una pérdida de talento y de productividad para toda la sociedad española, sin olvidar, señorías, que España es uno de los países de la Unión Europea y del mundo con una tasa de natalidad más baja. Tengan en cuenta que, en los últimos diez años, este país ha perdido 24 puntos de natalidad y que tiene un envejecimiento cada vez mayor, una mayor esperanza de vida y una tasa de fecundidad de 1,12 hijos por mujer. Se le ha preguntado a la sociedad española, y lo que nos dice es que a la mayoría de los hombres y mujeres en este país les gustaría tener más hijos pero que no pueden hacerlo por su situación económica o porque no tienen políticas de conciliación adecuadas.

Esta ley, señorías, quiere romper con las brechas y los obstáculos y apuesta por medidas concretas y medibles, y quiero trasladarles algunas de ellas que me parecen importantes. La primera es que ―como todo el mundo sabe porque hemos recorrido toda España defendiéndolo y porque ya se está haciendo en las comunidades autónomas donde gobierna el Partido Popular― apostamos por la gratuidad y la educación universal de 0 a 3 años. (Aplausos). La igualdad debe empezar desde la cuna, y queremos que esa educación de 0 a 3 años se pague al 50 % entre el Gobierno de España y las comunidades autónomas, y que, además, allí donde no haya una plaza en 0 a 3 años, haya ayuda directa a la familia.

En segundo lugar, extendemos los permisos de maternidad y paternidad a veinte semanas y en el caso de las familias monoparentales se ha acogido la doctrina del Tribunal Supremo y del Tribunal Constitucional, ampliando estos permisos para que los menores no se vean perjudicados en caso de haber un solo progenitor. Esta última cuestión ya está resuelta por el real decreto que votamos hace unas semanas, pero no lo estaba cuando se registró nuestra proposición de ley. Buscamos, fundamentalmente, que todos los acuerdos que tengan que venir en los permisos de maternidad, paternidad o cuidados se hagan siempre dentro del diálogo social. Y vuelvo a repetirlo en esta tribuna ―como lo hice la última vez que tuve la oportunidad de subir―: el diálogo social es esencial para defender los derechos de los trabajadores y para mantener la productividad de las empresas españolas. (Aplausos).

La tercera de las medidas es que reconocemos el derecho a la flexibilidad y a la desconexión digital. Apostamos por crear un banco de horas para adaptar los horarios sin penalizaciones. Esta es una ley que respeta el equilibrio entre la productividad y el bienestar, y ese tipo de corresponsabilidad es esencial porque es la única que dará respuestas de verdad a los problemas que existen.

En cuarto lugar y en paralelo, estamos dispuestos a impulsar un plan nacional de conciliación y corresponsabilidad que tiene algo que es esencial en las políticas públicas, y es la evaluación. Se evaluará en sede parlamentaria si las medidas funcionan o no para hacer que nuestro presupuesto y nuestros impuestos sean lo más eficientes posible.

En quinto lugar, apoyamos a los autónomos, a ese sector tan importante en nuestra sociedad al que ustedes, señores del Grupo Socialista, señores y grupos que apoyan al Gobierno, han vuelto a dar en el día de ayer un sablazo. Apoyamos a los autónomos, a las pymes y a quienes crean empleo, porque la conciliación no se puede construir contra las empresas, sino que hay que trabajar con ellas siempre en el diálogo social y de la mano de empresarios, autónomos y pymes. Por eso apostamos por bonificaciones para sustituir a trabajadores durante bajas de maternidad o paternidad, apostamos por ventajas en contratación pública para empresas que tengan en marcha un plan de conciliación, y por una cuota cero de veinticuatro meses para las autónomas que se reincorporen tras una excedencia.

Apostamos por medidas que refuercen los derechos de las familias monoparentales, de quienes tienen hijos con discapacidad, de las familias numerosas y de quienes viven en el mundo rural. Posiblemente, el punto de salida no sea el mismo para todos, pero el punto de llegada debe serlo porque hay que darle más a quien lo tiene más difícil. (Aplausos).

Somos partidarios, por supuesto, de deducciones fiscales porque queremos una fiscalidad que reconozca también a quien cuida. Y, en definitiva, queremos menos teoría, menos discurso, que no se invadan las competencias de las comunidades autónomas y los ayuntamientos, queremos más soluciones. Menos teoría, sin invadir competencias, y más soluciones, que es lo que los españoles quieren en este momento.

No puedo irme de la tribuna sin hacer referencia a algo que me parece esencial. Esta proposición de ley se registró aquí en el año 2024 y el Gobierno la vetó. Me gustaría preguntar en sede parlamentaria qué pretendía el Gobierno con ese veto. ¿Parar el reloj de las familias españolas? ¿Esconder que la conciliación, claramente, no es su prioridad? ¿Evitar retratar sus prioridades presupuestarias? ¿Dilatar el cumplimiento de la transposición de la directiva europea? ¿Qué pretendían exactamente el Grupo Socialista y el Gobierno con ese veto? Vetar esa ley en sí, ese hecho es un mensaje, y el mensaje es que el Gobierno tiene otras prioridades antes que las familias. La excusa fue presupuestaria, cuando sabemos que han sido capaces de encontrar partidas presupuestarias de miles de millones de euros para atender las exigencias de sus socios, para el cupo separatista o para intervenir empresas privadas. (Aplausos). Y esto de no buscar partidas presupuestarias a nadie le extraña, porque piensen que llevan un año sin encontrar 230 millones de euros en los presupuestos para atender las demandas y necesidades de los enfermos de ELA y de sus familias. (Aplausos).

La conciliación, señorías, no puede esperar. A las familias ya no les sirven estas respuestas, a la economía no le conviene y a Europa no le cuadra. Por eso, les pedimos que inviertan en conciliación, que nos ayuden a debatir esta ley y que la enriquezcamos entre todos, porque deben saber que si invertimos en conciliación y corresponsabilidad permitiremos que la igualdad sea una realidad en nuestro país, que se creen 2,9 millones de puestos de trabajo ocupados por mujeres y que el producto interior bruto crezca en 255 000 millones de euros.

Presidencia. Señoría, debe finalizar, por favor.

Carmen Fúnez de Gregorio

PPDiputada.Página 25

Voy terminando, señor presidente. En definitiva, esta es una ley que devuelve el tiempo a las familias, que devuelve la confianza a las empresas y que da esperanza a la sociedad. Es una ley que nace del diálogo social, una ley que no gasta más, sino que invierte mejor.

Presidencia. Finalice, por favor.

Carmen Fúnez de Gregorio

PPDiputada.Página 25

Voy terminando, presidente. Por eso les pido que voten que sí a tramitar esta ley, a debatir. No tengan miedo a debatir algo tan importante como esto, porque es darles voz a los españoles y a las españolas. Decir sí a esta ley es decir sí a la conciliación, es decir sí a la igualdad real…

Presidencia. Señoría, debe terminar, por favor.

Carmen Fúnez de Gregorio

PPDiputada.Página 25

… y es decir sí, señor presidente, a elegir estar al lado de las familias españolas y, especialmente, de la clase media española.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie).

Presidencia. En turno de fijación de posiciones, por el Grupo Parlamentario Mixto, tiene la palabra la señora Micó Micó.

Àgueda Micó Micó

CompromísDiputada.Página 25Vídeo

Gràcies, president. Senyories, hui el PP ens ve a parlar de conciliació i de corresponsabilitat. Quina ironia, no, senyories del PP? Com pretenen vostés conciliar si no volen reduir la jornada laboral? Parlen vostès de corresponsabilitat però continuen pensant que cuidar és una cosa de l’àmbit privat, de les dones, de les famílies i que no té a vore amb la corresponsabilitat i amb la responsabilitat col·lectiva. Però és que a més a més, mentrestant, com bé ha dit la senyora diputada, ens venen la moto amb eixes ajudes a les escoles infantils. Una mesura que en realitat el que fa és augmentar la desigualtat, perquè el que proposen és transferir recursos públics a l’educació privada i així només beneficia a qui s’ho pot pagar. Això no és fer política familiar i a favor de la majoria social, és fer un màrqueting buit que acaba beneficiant a qui vostès volen que beneficie, que és la gent privilegiada.

Després també arriben els seus amics de la CEOE i ens diuen que «ampliar permisos ahoga a las empreses». Que cuidar o que fer dol és massa car. I és que és el mateix discurs que sempre: qualsevol millora de la classe treballadora va en contra de la competitivitat i de les empreses. I ho hem vist esta mateixa setmana amb el permís de deu dies per mort de familiars anunciat per la ministra Díaz. Competitivitat diuen vostès? Com si el dol d’una persona tinguera horari. I és que la seua idea de flexibilitat és que la gent tinga por d’agarrar-se un permís per a no ser titllada de mal feinera. Però clar, per a algunes empreses tots som família. Ara, quan algú es mor el dilluns tens que tornar a treballar i no pots agarrar-te ni un dia de permís.

Senyories, cuidar i ser cuidat ha de ser un dret, no una concessió sobre la qual els empresaris ens tenen que donar permís a nosaltres, que és el que vostés pretenen. Per això, senyories, el Partit Popular, allò que és veritablement corresponsable és reduir la jornada laboral.

Gracias, presidente. Señorías, hoy el PP nos viene a hablar de corresponsabilidad. ¡Qué ironía, señorías del Partido Popular! ¿Cómo pretenden ustedes conciliar si no quieren reducir la jornada laboral? Hablan de conciliación y corresponsabilidad, pero siguen pensando que cuidar es algo del ámbito privado, de las mujeres de las familias y que no tiene nada que ver con la corresponsabilidad y la responsabilidad colectiva. Pero es que además, mientras tanto, como bien ha dicho la señora diputada, nos venden la moto con esas ayudas a las escuelas infantiles, una medida que en realidad aumenta la desigualdad, porque lo que proponen es transferir recursos públicos a la educación privada. Y, así, solo beneficia a quien se lo puede pagar. Eso no es hacer política familiar y a favor de la mayoría social, es hacer un marketing vacío que acaba beneficiando a quienes ustedes quieren que beneficie: a la gente privilegiada. Luego, llegan sus amigos de la CEOE y nos dicen que ampliar permisos ahoga a las empresas; que cuidar o hacer duelo es demasiado caro. Es el mismo discurso de siempre; cualquier mejora de la clase trabajadora va en contra de la competitividad y de las empresas. Lo hemos visto esta misma semana con el permiso de diez días por muerte de familiares anunciado por la ministra Díaz. ¿Competitividad, dicen ustedes? ¡Como si el duelo de una persona tuviera horario! Y es que su idea de flexibilidad es que la gente tenga miedo a ser tildada de mala trabajadora por cogerse un permiso. Claro, para algunas empresas todos somos familia, pero luego, cuando alguien se te muere, el lunes tienes que volver al trabajo y no puedes cogerte ni un día de permiso. Señorías, cuidar y ser cuidado debe ser un derecho, no una concesión sobre la cual los empresarios tienen que darnos permiso a nosotros, que es lo que ustedes pretenden. Por eso, señorías del Partido Popular, lo que es realmente corresponsable es reducir la jornada laboral.

Presidencia. Señoría, tiene que terminar.

Àgueda Micó Micó

CompromísDiputada.Página 26

Acabe de seguida, president. Perquè una societat que avança en corresponsabilitat no és la que treballa més hores, és la que viu millor.

Acabo enseguida, presidente. Una sociedad que avanza en corresponsabilidad no es la que trabaja más horas, es la que vive mejor.

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra el señor Catalán Higueras.

Alberto Catalán Higueras

Diputado.Página 26Vídeo

Muchas gracias, señor presidente. Señorías, muy buenas tardes. En Unión del Pueblo Navarro siempre hemos defendido que las familias son un pilar fundamental de nuestra sociedad. Apoyar y ayudar a los jóvenes a crear una familia y también las ayudas directas a las propias familias no solamente tiene un sentido desde el punto de vista del progreso social, sino también de futuro. Junto a ello, es evidente que la compatibilización del trabajo con la familia genera sociedades más cohesionadas, igualitarias y justas. La conciliación es un derecho que debe ser amparado con medidas económicas, fiscales, laborales y también de los servicios públicos adecuados. Hay que atender las necesidades de las especificidades de la unidad familiar, de las familias monoparentales, de las familias numerosas, de las familias de acogida; también de las familias con personas con dependencia, pero es que, además, todas las Administraciones públicas, en función de las diferentes competencias que tienen que asumir, deben y tienen mucho que decir y que hacer, más aún en una sociedad como la española, totalmente envejecida y en la que la tasa de natalidad se ha desplomado de manera extraordinaria.

Pero es que además, señorías, debe quedar muy claro que se debe empezar —‌‌se decía por parte de algún portavoz que me ha precedido en el uso de la palabra—, por garantizar una educación infantil gratuita y universal, porque es una inversión necesaria, como también lo es facilitar a las familias el acceso a una vivienda, ya sea en régimen de alquiler o en el régimen de propiedad adecuado. Junto a ello, incentivos a las empresas y a los autónomos, tan castigados en este país, que están motivando y promoviendo la conciliación. Y, señorías, nosotros consideramos que tanto el Gobierno de España como el de Navarra no están en esa línea; lamentablemente, no ha sido así. El Gobierno de Navarra, incluso, no ha aprovechado nuestro régimen foral para tomar medidas e iniciativas en ese sentido.

Finalmente, quiero decir que si esta proposición de ley saliese adelante, nosotros también anunciamos que, en nombre de Unión del Pueblo Navarro, la enmendaríamos para que se respeten las competencias de las comunidades autónomas y, en este caso concreto, también de la Comunidad Foral de Navarra.

Muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias. Tiene la palabra la señora Valido García.

Cristina Valido García

Coalición CanariaDiputada.Página 27Vídeo

Buenas tardes, señorías. Desde luego, para Coalición Canaria es una prioridad hablar de conciliación y de corresponsabilidad, pero sin medias tintas y sin subterfugios, sin utilizar el discurso para quedar bien, para buscar un titular y, luego, no compartir que todos los trabajadores y las trabajadoras necesitamos más tiempo para cuidar de nuestros familiares en situación de paliativos, por ejemplo; que hay un montón de trabajadoras que dependen del Estado —‌‌no hablo de empresas privadas, no, sino del Estado― que tienen enormes problemas para cuidar a sus hijos enfermos. Señorías, vamos a hablar de la conciliación sin trucos. Este proyecto de ley no nos termina de gustar porque, desde luego, está desactualizado en términos y también en medidas, algunas sin la concreción necesaria para que no se conviertan en caramelos envenenados. Pero déjenme que les diga una cosa, creo que lo peor es que esta ley está escrita para familias tradicionales o como las quieran llamar: hombre, mujer, hijos e hijas. Se invisibiliza totalmente la diversidad de familias que hay en el Estado español, familias de hombres, familias de mujeres, familias de acogida, familias numerosas, parejas de hecho. La diversidad de las familias en el Estado español no está recogida y tienen el derecho a la conciliación. Nosotros siempre decimos en una admisión a trámite que queremos debatir, que no tenemos miedo a discutir y que enmendaremos y mejoraremos, pero cuando las cosas son prioritarias e ineludibles, no nos escondemos, tenemos que trabajar en ellas. Y termino. Es muy importante que se tomen en serio, si de verdad esto les preocupa, tramitar la ley de familias, una ley que está en el cajón del olvido y que debe reconocer a todas las familias que existen en el Estado y sus derechos, profundizando en la conciliación y la corresponsabilidad. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra señora Velarde Gómez.

Martina Velarde Gómez

PodemosDiputada.Página 27Vídeo

Gracias, presidente. Buenas tardes, señorías. Voy a hacer un inciso respecto a la campaña que la señora Prieto ha venido a hacerle aquí, hace un rato, al señor Moreno Bonilla. Desde luego, y no está aquí la señora Prieto para decírselo, no se puede permitir esa falta absoluta de empatía que tienen ustedes con todas las mujeres que se están viendo afectadas en este momento en Andalucía por sus políticas, que nos están matando. (Rumores). Sí, no puede subir aquí con esa falta de empatía. ¡Cuatro consejeros! Es la cuarta consejera ―ya han cesado a tres― que tenemos en Andalucía. Es una falta de empatía subir aquí y hacerle campaña al señor Moreno Bonilla diciendo que está haciéndolo muy bien. (Aplausos). Sinceramente, ustedes no tienen vergüenza.

Dejen de hacer campañita al señor Moreno Bonilla en las redes del Partido Popular andaluz y en las redes de Moreno Bonilla, que da vergüenza. Nos han vendido y nos están matando, y nos veremos en los tribunales, por supuesto que sí. (Rumores).

Respecto a esta proposición de ley, lo que pretende el Grupo Popular una vez más es borrar todos los avances logrados por Podemos en la anterior legislatura, como fueron la ley de familias y el Plan Corresponsables, y lo hace reintroduciendo una visión conservadora y maternalista de la familia, que excluye directamente la diversidad familiar reconocida en esa ley nuestra, en la que trabajamos con hasta dieciséis modelos de familias diferentes. Hablan de familia, pero solo piensan en las familias tradicionales. Invisibilizan ustedes a las familias LGTBIQ+, a las familias monomarentales —‌‌digo monomarentales porque cuando solo hay un progenitor normalmente es una mujer— y también a las reconstituidas. Frente a su modelo, que es de ayudas parciales y de bonificaciones fiscales, nosotras vamos a defender siempre un modelo de corresponsabilidad público y universal, donde cuidar no sea un lujo ni tampoco una cuestión de suerte laboral o de que una empresa sea conciliadora. Además, esta iniciativa suya supone un retroceso muy claro en igualdad, porque el Grupo Popular ahora habla de flexibilidad, pero lo que realmente propone es más precariedad y menos corresponsabilidad. Primero, porque permitir que las empresas adapten horarios o estén dando permisos sin garantizar su retribución es abrir la puerta a que las mujeres vuelvan otra vez a cargar solas con los cuidados y, segundo, porque eliminar ese periodo obligatorio de disfrute simultáneo tras el parto está justamente rompiendo el avance feminista que supuso la equiparación de permisos de maternidad y paternidad, porque ese periodo conjunto es lo que permite que, por fin, los hombres asuman responsabilidades desde el inicio y no se consolide la división sexual del trabajo. Es una ley sin perspectiva feminista porque no aborda la raíz del problema, porque no valora socialmente los cuidados, porque está dejando que la conciliación dependa de que una empresa sea conciliadora y porque transfieren la carga al sector privado y a las familias. Por eso, necesitamos reconocer los cuidados como el pilar de la justicia social y de los servicios universales, escuelas infantiles, centros de día, atención domiciliaria…

Presidencia. Señoría, debe finalizar, por favor.

Martina Velarde Gómez

PodemosDiputada.Página 28

Termino, señor presidente. …, y no como hacen ustedes, con unos portales web y con incentivos fiscales de los que solo se aprovechan las rentas más altas, que es a los que ustedes siempre promocionan. Para variar, ustedes traen un modelo liberal y no de derechos.

Presidencia. Señoría, finalice, por favor.

Martina Velarde Gómez

PodemosDiputada.Página 28

Sustituyen el derecho universal a cuidar y a ser cuidado por un sistema de deducciones y bonificaciones. Además, es una ley que no tiene presupuesto, sin garantías de financiación, sin mecanismos de exigibilidad y sin sanciones. Por lo tanto, al final es papel mojado; no se blindan los fondos y, al final, serán medidas prescindibles siempre que haya un cambio o un ajuste de presupuestos, como puede pasar justamente con el rearme. Por todo ello, vamos a votar que no.

Muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV) tiene la palabra la señora Vaquero Montero.

Maribel (GV (EAJ-PNV)) Vaquero Montero

PNVDiputada.Página 28Vídeo

Arratsalde on, jaun andreok. Alderdi Popularra tematuta dago lege proposamen honekin, bigarren aldiz aurkeztu baitu legebiltzar honetan. Lehenengoan ez zuen zorterik izan Gobernuak bere ezezko irizpena eman zuen gastua handitzen zuela esanez, eta atzera bota zuen. Berriro aurkeztu duzue eta oraingoan bai, gaur tramitea hastea edo ez eztabaidatu eta bozkatuko dugu. Baina hau ez da eztabaidatuko den lehen aldia, Senatuan lege ekimenak baiezko boto nahikoa jaso baitzuen. Nahiz eta Ministro Kontseiluak apirilaren zortzian bere desadostasuna azaldu zuen. Lau hilabete hauetan gure taldeak ez du iritzia aldatu eta Senatuan egin bezala, gure botoa lege proposamen hau izapidetzearen kontrakoa izango da, gure ezezko botoa hainbat arrazoiengatik bada baino hiru dira nagusienak eta ahal den eta laburren azaltzen saiatuko naiz. Lehenengoa eskumenak dira. Bigarrena legearen edukia eta azkenik, hirugarrena. Lege proposamenaren egokitasuna.

Muy buenas tardes, señorías. Tengo que reconocer, en primer lugar, la insistencia del Grupo Popular con esta proposición de ley. La han presentado en esta Cámara por segunda vez. La primera no tuvieron suerte y decayó. El Gobierno, alegando su disconformidad por suponer incremento de gasto, la echó para atrás, pero ustedes la han vuelto a presentar y esta vez sí ha tenido mayor recorrido, ya que hoy debatimos su admisión a trámite. Y tenemos, a su vez, una iniciativa igual proveniente del Senado que se debatió y aprobó en junio de este año, aunque el Consejo de ministros, el día 8 de abril, comunicó que no prestaba su conformidad. Nuestro grupo no ha cambiado de opinión en estos cuatro meses y, tal y como hicimos en el Senado, nuestro voto será contrario a la admisión a trámite de esta iniciativa, por varias razones que voy a intentar explicar de manera resumida. Tres son las principales: la primera, la competencia; la segunda, el contenido de la proposición de ley, y, la tercera, la oportunidad de esta proposición de ley.

En relación con las razones por las que nuestro grupo va a votar en contra, son tres: la competencial, el contenido de la proposición de ley y el criterio de oportunidad. En relación con la competencial, la proposición de ley, si bien en su ámbito de aplicación introduce una coletilla ―y siempre respetando el marco de las competencias objeto de esta ley que ostentan las comunidades autónomas―, en el conjunto de medidas que propone va mucho más allá del ámbito laboral, ahondando en la protección de la familia y los valores familiares, cuestiones sobre las que Euskadi es competente. Lo es en asistencia social, en desarrollo comunitario, en política infantil y juvenil y de la tercera edad; es decir, la competencia en familia es competencia exclusiva de Euskadi según el Estatuto de Guernica. Para condicionar las competencias exclusivas de las comunidades autónomas, el Grupo Popular acude, al igual que ocurre con numerosos proyectos de ley y no solo de ustedes, al amparo del artículo 149.1.1.ª de la Constitución española y su título para regular las condiciones básicas que garanticen la igualdad de todos los españoles. El artículo 149.1 legitima al Estado para dictar normas sobre protección familiar de forma muy tasada, sin imponer la uniformidad; es decir, estableciendo únicamente las condiciones básicas, que tampoco es lo mismo que las bases. Sin embargo, muchas de las medidas previstas en la proposición de ley consisten en instrucciones a las Administraciones públicas competentes con la finalidad de que dirijan su actividad hacia determinadas conductas. Por ejemplo, en la regulación de los títulos acreditativos únicos de la condición de familia numerosa o monoparental no tiene el amparo de los títulos esgrimidos. La imposición de la gratuidad de la educación infantil con plazas públicas o ayudas directas a las familias que no la usen, con un régimen compartido, el 50 % entre el Estado y las comunidades autónomas —‌‌ por cierto, en Euskadi se da la gratuidad de 0 a 3 años—, la financiación estatal de las actividades extraescolares o la apertura de los comedores en periodo no lectivo no son competencias del Estado, son competencias de las Comunidades Autónomas. La creación de un plan estatal o conferencia sectorial que imponga cuál será la conducta ejecutiva obligatoria de las demás instituciones, la imposición de las Administraciones competentes de adopción de medidas económicas, bonificaciones y exenciones de tributos no es imperativo para los territorios forales.

En relación con el contenido, con el fondo de la proposición de ley, necesitaría más tiempo del que tengo, pero, para empezar, la gran mayoría de lo que se propone se desarrolla con otros criterios, incluso de forma más ambiciosa, en Euskadi. Podría poner diferentes ejemplos de lo que ya se hace y aunque, evidentemente, sigue siendo necesario estimular todos los mecanismos que faciliten la conciliación entre la vida privada y la laboral y que se haga de forma que se facilite la corresponsabilidad entre hombres y mujeres, no nos gusta el fondo de lo que ustedes plantean. En la proposición de ley se habla genéricamente de establecer medidas de apoyo, de programas y campañas de sensibilización sobre los valores de la familia, de medidas de apoyo al tercer sector para promover tales valores, del fomento de la formación laboral, del modelo de certificación de empresas familiarmente responsables o de premios de buenas prácticas. Las medidas planteadas en los diferentes títulos son, en su gran mayoría —‌‌yo creo que se lo han dicho antes ya—, principios programáticos. No se trata de medidas legales directamente aplicables, como la prioridad en el acceso a los recursos, los beneficios fiscales o correcciones en los umbrales de rentas, sino que se quedan en instrucciones hacia las Administraciones competentes, que, como he dicho antes, son competentes también para aprobar sus propias instrucciones. Por lo tanto, se legisla sin tener título competencial y de una forma que es más un programa que una medida legal. Hay aspectos positivos ―no voy a decir lo contrario― que van en línea con algunas de las propuestas que desde nuestro grupo se han hecho, pero hay otros aspectos que para nuestro grupo son dudosos, como la recomendación de la extensión a las veinte semanas en los permisos por paternidad y la extensión en el caso de las familias monoparentales. Usted ya lo ha dicho, ya se ha corregido con un anterior decreto ley. Por otro lado, se elude el principio de la perspectiva de género o se genera confusión cuando se mezcla la promoción de la igualdad y la defensa de los valores familiares, como si los valores familiares fueran unívocos e inmutables. Y no puedo finalizar mi alusión al contenido de la proposición de ley sin referirme a la eliminación de la obligatoriedad de las seis semanas de permiso para ambos padres tras el parto, que tiene un efecto negativo en la corresponsabilidad. En primer lugar, por la necesidad de la recuperación de la madre tras el parto y, en segundo lugar, porque la presencia de ambos progenitores en los primeros meses es crucial para el desarrollo emocional y psicológico del bebé. Si se elimina la obligatoriedad de los padres, podrían no sentirse tan incentivados a la hora de tomar el permiso, lo que podría limitar además su participación en los primeros meses de vida del niño o la niña, o podrían sentir la presión económica de que solo uno de los padres tome el permiso, especialmente si el otro tiene un salario más alto. Y, evidentemente ―por no alargarme más―, esto podría llevar a que las mujeres sigamos asumiendo una mayor carga de cuidado los primeros meses de vida del bebé, perpetuando los roles tradicionales de género. Creo que es un retroceso, desde el punto de vista feminista, la propuesta que ustedes plantean; un retroceso para las mujeres madres.

Y en relación con la oportunidad de esta proposición de ley, diré que ya se está tramitando en esta Cámara otro proyecto de ley sobre familia, presentado por el Gobierno. Si bien desde nuestro grupo hemos dejado claras nuestras líneas rojas a ese proyecto de ley, consideramos más oportuno que se debata un único proyecto de ley y que ustedes presenten las enmiendas pertinentes al mismo, como vamos a hacer desde nuestro grupo.

Por todo ello, tal y como he dicho al inicio de mi intervención, votaremos en contra de esta toma en consideración.

Mila esker.

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene la palabra la señora Fullaondo la Cruz.

Marije Fullaondo la Cruz

EH BilduDiputada.Página 30Vídeo

Eskerrik asko mahaiburu, jauna. Jaun andreok. Arratsalde on Pepeko jaun andreak. Ausardia behar da gero gaur hona etorri eta ustez familia, kontziliazio eta erantzunkidetasunari buruzko lege proposamen bat aurkezteko. Lanaldiaren murrizketaren aurka bozkatu ondoren. Alegia, zuek defendatzen omen duzuen kontziliazioa eta erantzukizuna gehien lagundu dezakeen neurriari ezetza eman ondoren eta batere gorritu gabe egin duzue. Harrigarria benetan.

Gracias, presidente. Señores, señoras, buenas tardes. Señorías del Partido Popular, hay que tener osadía para venir hoy aquí a presentar supuestamente una Proposición de Ley de Conciliación y Corresponsabilidad Familiar justo después de votar en contra de la reducción de la jornada laboral. Es decir, hablan de la conciliación y de corresponsabilidad y dicen que las defienden, pero después de haber rechazado la medida que más puede contribuir a ellas. Y lo hacen sin sonrojarse en absoluto. Es asombroso, de verdad. Increíble.

Entrando en los contenidos de la proposición de ley, empiezan ustedes haciendo un alegato sobre la igualdad entre mujeres y hombres, igualdad que supuestamente defienden, aunque creo recordar que, curiosamente, ustedes votaron contra la ley de paridad, ¿verdad? Y también constatan que el 75 % de la población asalariada a tiempo parcial son mujeres y que una de cada cuatro ―lo ha dicho usted― gana igual o menos del salario mínimo interprofesional. Claro, quizá por eso votaron también en contra de la subida del SMI, para que esas mujeres no estuvieran por debajo del salario mínimo interprofesional. O sea, comienzan su proposición de ley mencionando igualdad y derechos, pero rápidamente se les pasa la fiebre de la justicia social y asoman la patita para dejar claro que, en realidad, uno de los principales objetivos de esta proposición de ley poco tiene que ver con los derechos de los trabajadores y las trabajadoras o con el reparto igualitario entre hombres y mujeres de las responsabilidades en el cuidado de la familia. De hecho, parece que el objetivo de su proposición fuera promover la natalidad. Pero, ojo, la natalidad en las familias nacionales. Porque, cuidado ―leo literalmente―: Los españoles tenemos menos hijos de los que queremos y las mujeres extranjeras tienen más hijos que las españolas en todas las edades. Como si esto último fuera una amenaza nacional a resolver con esta proposición de ley. Ha quedado el enunciado pelín xenófobo. Porque, ciertamente, el hecho de facilitar y favorecer la conciliación y corresponsabilidad familiar podría también ayudar al aumento de natalidad. Es decir, el aumento de la natalidad podría ser una de las consecuencias de este tipo de medidas, pero, evidentemente, ese no puede ni debe ser el fin último de una pretendida ley sobre conciliación y corresponsabilidad. Pero lo que sí hay que reconocerles, señorías del Grupo Popular, es que han redactado una proposición de ley probablemente histórica. Porque lo que hoy nos han presentado aquí ―más allá del nombre que ustedes le hayan dado―, puede que sea la primera ley de conciliación y corresponsabilidad empresarial del mundo. Sí, señorías, porque ―por poner solo dos ejemplos que usted misma ha puesto aquí al presentar la proposición de ley― serían los empresarios quienes adaptaran las fórmulas de trabajo flexible a sus necesidades económicas y de producción, y, por otro lado, la gestión de horas acumuladas en el banco de horas sería respetando en todo momento las necesidades de producción de las empresas. O sea, el derecho a la conciliación siempre supeditado a las supuestas o reales necesidades de la empresa, necesidades cuya subsanación parece que sea responsabilidad de los trabajadores y las trabajadoras.

Gainera, nola ez, hobariak sustatuko lirateke Gizarte Segurantzaren kuotetan eta enpresen aldeko zenbait zerga neurritan. Alegia, zuek beti edozein arazo konpontzeko proposatu nahi duzuen irtenbidea enpresek gutxiago ordaintzea. Eta amaitzeko, dagoeneko esan dizuedan moduan, legean jasotzen diren zenbait neurrik orain galdetzen hasiko ez garenak, autonomia erkidegoen eskumen esklusiboak urratzen dituzte zuen aurkezpenean ezetz esan baduzu ere. Beraz, gure jarrera laburbilduz, lege proposamen hau ke gortina bat baino ez zaigu iruditzen. Zuen alderditik, Alderdi Popularretik, hitzez eta ekintzez, langile klaseen eskubideen aurka eta bereziki, parekidetasunaren eta emakumeen eskubideen aurka egin duzuen eta egiten ari zareten lan eskerga nolabait ezkutatzen saiatzeko egin duzuen saio bat. Baina gure ustetan ahalegin hori ez zaizue oso txukuna atera. Hortaz, zer esanik ez, lege proposamen hau izapidetzearen aurka bozkatuko dugu. Besterik ez. Mila esker.

Además, cómo no, se promoverían bonificaciones en las cuotas de la Seguridad Social y diversas medidas fiscales a favor de las empresas. Es decir, la solución que ustedes siempre proponen para solucionar cualquier problema: que las empresas paguen menos.

Para terminar, algunas de las medidas que se recogen en la ley ―que ahora no vamos a empezar a desgranar― invaden competencias exclusivas de las comunidades autónomas, aunque ustedes han dicho que no en su presentación.

Para resumir nuestra posición, esta proposición de ley no nos parece más que una cortina de humo, un intento de su partido, el Partido Popular, de intentar ocultar de alguna manera el enorme trabajo que están haciendo y que han hecho, tanto con sus palabras como con sus acciones, en contra de los derechos de las clases trabajadoras y especialmente en contra de la paridad y los derechos de las mujeres. Pero, en nuestra opinión, ese esfuerzo no les ha salido nada bien. Por lo tanto, ni que decir tiene, vamos a votar en contra de la admisión a trámite de esta proposición de ley.

Nada más y muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, tiene la palabra el señor Cervera Pinart.

Josep Maria Cervera Pinart

JuntsDiputado.Página 31Vídeo

Gràcies, president. Bona tarda de nou, senyories. El Grup Popular ens presenta un enorme que ens diu que pretén garantir la igualtat d’oportunitats entre homes i dones en el mercat de treball i en les relacions laborals, garantint el dret a la conciliació entre la vida personal i familiar. Ho fa agrupant i ampliant diferents permisos, permetent als centres de treball adaptar les formes de treball flexible o demanant adoptar mesures de sensibilització i de sensibilització i formació, fins i tot proposant incorporar un responsable de conciliació en empreses de més de 50 treballadors. Demanen també incentivar la contractació de treballadors en mesures de conciliació, així com establir mesures específiques per a famílies d’entorns rurals, famílies monoparentals, famílies nombroses, famílies d’acollida o famílies amb persones amb discapacitat o en situació de vulnerabilitat. Sol·liciten, com no, un pla nacional i un portal de conciliació i corresponsabilitat. També dotar-se d’un sistema d’assessorament en la matèria per a pimes i autònoms. La gratuïtat de l’educació de 0 a 3 anys o millores i deduccions i avantatges fiscals per a diferents situacions familiars. En fi, un totum revolutum que en principi podria semblar prou atractiu. Però quan es tracta del Grup Popular sempre hi ha un però. I el però, com demostraré, és competencial, malgrat que en el seu discurs hagin emfatitzat el respecte a les competències autonòmiques.

Mirin, la proposició de llei la fonamenten en base a un seguit d’apartats de l’article 149 de la Constitució Espanyola, que certament atribueix a l’Estat competència exclusiva en matèria de regulació de les condicions bàsiques que garanteixen la igualtat també en matèria de legislació laboral, de planificació general de l’activitat econòmica, de règim de la Seguretat Social, del règim jurídic de les administracions públiques i de l’Estatutari dels Treballadors. Però vostès obvien deliberadament que en el fons de la normativa proposada, el que s’afecta de forma directa són les competències bàsiques en matèria de família, de les que és Catalunya qui en té les competències i no l’Estat. I per més inri, la proposta del Grup Popular, tot i fer referència als efectes que la mateixa llei podria tenir en matèria laboral, de seguretat social o de règim de les administracions públiques i dels treballadors, o sigui, de totes aquelles que l’Estat té competències i que podrien modificar-ne tranquil·lament la legislació, vostès d’aquestes només es limiten a fer-ne una declaració de voluntats buida de contingut. Per contra, entren únicament a definir i a modificar aspectes bàsics en matèria de família. O sigui, del que a Catalunya en tenim la competència exclusiva. Res de nou el que ja han fet els uns i els altres en tantes ocasions: recórrer als títols de caràcter horitzontal per atribuir a l’Estat competències que no té reconegudes, i aprofitant qualsevol ocasió per envair i erosionar les competències exclusives de les autonomies, en el nostre cas de Catalunya.

Per enèsima vegada ens trobem davant una proposició de llei uniformadora i recentralitzadora que tampoc respecta la distribució competencial i territorial de Catalunya, en la que es configuren els organismes públics de les administracions locals, a les que, per cert, també s’atorguen funcions de protecció a les famílies i suport i ajuda a les mateixes. Funcions aquestes protegides legalment que els populars deliberadament avui també es passen per la piconadora. Estem un cop més, davant una proposta d’una legislació estatal transversal. En aquest cas, omnicompressiva en matèria de famílies, per afavorir en qualsevol situació a la legislació estatal en contra de l’autonòmica. És aquest, al nostre entendre, un impediment i un perill a la pluralitat política que el sistema de les autonomies reconeix i protegeix.

A més, aquesta pràctica legislativa crea confusió tant sobre la norma a aplicar com també sobre la normativa a la que aplica o modifica, perquè embruta la claredat i desdibuixa el sistema de repartiment de competències entre l’Estat i les comunitats autònomes. I això, sabem molt bé, que no és res més que el pas previ a l’eliminació de competències pròpies del sistema legislatiu català. I vostès ja saben que, entre altres coses, Junts per Catalunya som aquí per fer just el contrari del que des d’aquí pretenen fer de forma reiterada. Avui els populars, però en tantes altres ocasions, també els socialistes.

Res més i moltes gràcies.

Gracias, presidente. Buenas tardes de nuevo, señorías. El Grupo Popular nos presenta una norma que nos dice que pretende garantizar la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres en el mercado laboral y en las relaciones laborales, garantizando el derecho a la conciliación entre la vida personal y familiar. Y lo hace agrupando y ampliando distintos permisos, permitiendo a los centros de trabajo adaptar las formas de trabajo flexible o pidiendo adoptar medidas de sensibilización y formación, proponiendo incluso incorporar un responsable de conciliación en empresas de más de cincuenta trabajadores. Piden también incentivar la contratación de trabajadores con medidas de conciliación, así como establecer medidas específicas para familias de entornos rurales o monoparentales, familias numerosas, familias de acogida o familias con personas con discapacidad o en situación de vulnerabilidad. Solicitan, cómo no, un plan nacional y un portal de conciliación y corresponsabilidad. También, dotarse de un sistema de asesoramiento en la materia para pymes y autónomos, la gratuidad de la educación de 0 a 3 años o mejoras, deducciones y ventajas fiscales para diferentes situaciones familiares. En fin, un totum revolutum que, en principio, podría parecer bastante atractivo, pero, cuando se trata del Grupo Popular, siempre hay un pero, y el pero, como voy a demostrar, es competencial, a pesar de que en su discurso hayan enfatizado el respeto a las competencias autonómicas. La proposición de ley la fundamentan sobre la base de una serie de apartados del artículo 149.1 de la Constitución española, que ciertamente atribuye al Estado la competencia exclusiva en materia de regulación de las condiciones básicas que garantizan la igualdad, también en materia de legislación laboral, de planificación general de la actividad económica, del régimen de la Seguridad Social, del régimen jurídico de las Administraciones públicas y del estatutario de los trabajadores. Pero ustedes obvian deliberadamente que, en el fondo de la normativa propuesta, a lo que se afecta de forma directa es a las competencias básicas en materia de familia, pero es Cataluña quien tiene estas competencias y no el Estado. Y, para más inri, la propuesta del Grupo Popular, a pesar de hacer referencia a los efectos que la misma ley podría tener en materia laboral, de Seguridad Social o de régimen de las Administraciones públicas y de los trabajadores, es decir, en todas aquellas en las que el Estado tiene competencias y podría modificar tranquilamente la legislación, ustedes, respecto de esas, se limitan a hacer una declaración de voluntades vacía de contenido. Por contra, entran únicamente a definir y modificar aspectos básicos en materia de familia, o sea, de lo que en Cataluña tenemos la competencia exclusiva. Nada nuevo, es lo que ya han hecho unos y otros en tantas ocasiones, recurrir a los títulos de carácter horizontal para atribuir al Estado competencias que no tiene reconocidas y aprovechando cualquier ocasión para invadir y erosionar las competencias exclusivas de las autonomías, en nuestro caso, de Cataluña.

Por eso, por enésima vez, nos hallamos frente a una proposición de ley uniformadora y recentralizadora, que tampoco respeta la distribución competencial y territorial de Cataluña, en la que se configuran los organismos públicos de las Administraciones locales, a las que, por cierto, también se otorgan funciones de protección, apoyo y ayuda a las familias; funciones estas protegidas legalmente y que los populares, deliberadamente, hoy también se pasan por el forro. Estamos, una vez más, ante una propuesta de una legislación estatal transversal, en este caso omnicomprensiva en materia de familia, para favorecer en cualquier situación a la legislación estatal en contra de la autonómica. Este es, a nuestro entender, un impedimento y un peligro para la pluralidad política que el sistema de las autonomías reconoce y protege.

Además, esta práctica legislativa crea confusión, tanto sobre la norma a aplicar como también sobre la normativa a la que se aplica o modifica, porque ensucia la claridad y desdibuja el sistema de reparto de competencias entre el Estado y las comunidades autónomas. Y sabemos muy bien que eso no es más que el paso previo a la eliminación de competencias propias del sistema legislativo catalán. Y ustedes ya saben que, entre otras cosas, Junts per Catalunya está aquí para hacer justo lo contrario de lo que desde aquí pretenden hacer de forma reiterada hoy los populares, pero, en tantas otras ocasiones, también los socialistas.

Nada más. Muchas gracias.

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra el señor Salvador i Duch.

Jordi Salvador i Duch

ERCDiputado.Página 33Vídeo

Senyor president, clar i curt: conciliar, compaginar feina i família és un dret, no un privilegi. No pot dependre de si avui l’empresa té bona voluntat o s’ha aixecat amb bon peu i ens dona caritativament aquest dret. O si a casa podem desgravar més, ho podrem desgravar menys.

Votarem que no a aquesta llei i deixi’m explicar-ho per tres raons o tres idees clares. La primera: la llei, beneficia sobretot a qui ja té amb rendes més altes. Les deduccions ajuden més. Si cobres poc, t’arriba menys. Si no pots avançar els diners, bonificar una cuidadora no et resol res. El que sí que ajuda a tothom, i aquí anem, el que sí que ajuda a tothom són més places públiques 0,03; ampliació horària, reforma de la jornada, serveis de cures assequibles. Això és universalitat. Invertir no en deduccions, sinó invertir en estructura. Invertir en fer possible que una cosa es compleixi sí o sí. Això és garantir un dret.

En segon lloc, no obliga a les empreses. I això no funciona així. Per això existeix el dret del treball. No obliga les empreses a res. Parla de flexibilitat i quan jo sento la paraula flexibilitat ja començo a tremolar perquè ja sé què vol dir, ja sé què vol dir. I d’un banc d’hores, que no ha acabat de concretar, però només si hi ha acord, si hi ha acord. Bé, si l’empresa no vol, no canvia res. Això no és garantir un dret. La conciliació no pot dependre de la bona voluntat de cada patró. Calen drets exigibles. Dret a adaptar la jornada per cura, dret a horaris raonables i a la desconnexió i sancions si es deneguen sense causa. D’això no en parla en cap moment aquesta proposició de llei. Sense obligacions clares, aquesta proposta no garanteix res.

Tercera: retrocedeixen en corresponsabilitat. Volen treure l’obligació, que no surt, que les tres primeres sis setmanes després del naixement les facin els dos progenitors alhora. Sabem què passa quan no és així. Ella es queda a casa i ell torna a la feina. Si volem pares implicats i mares protegides, calen permisos iguals i intransferibles, ben pagats i amb una part simultània d’obligatorietat. La llei del PP no assegura que els homes facin el permís, ni blinda les dones en tornar, ni contra la pèrdua de sou ni contra les discriminacions en la carrera professional. Això tampoc es toca. I, un últim punt de fons: la precarietat de les dones no s’arregla amb pegats fiscals. Molts treballs a temps parcial o feines pitjor pagades, les assumeixen la major part les dones. I això no s’arregla tampoc amb aquesta proposició no de llei. Sense serveis públics que alliberin temps d’escola, hores extraescolars pagades i universals per a tothom, etcètera, etcètera. Això no es pot garantir. Aquesta llei no parla de la bretxa salarial, no blinda el retorn de la maternitat, no canvia els rols de sempre. Dona diners, però no dona temps. I el que necessitem les famílies és temps per poder-ho fer.

Resumint: menys deduccions i més serveis. Més serveis públics, menys voluntarisme de les empreses i més obligacions. Menys discursos i més drets reals. Què proposem des d’Esquerra Republicana? I em deixava una altra cosa: la major part d’aquesta llei és una invasió competencial que supera pràcticament tot. I això no ho sé, jo crec que hi ha per ADN que vostès no ho miren mai. Però si no ho miren mai, tindran sempre aquest vot, que serà el no.

Com dèiem abans, què proposem d’Esquerra Republicana? El 0.3 universal públic. A Catalunya estamos en ello amb horaris compatibles amb la feina i suport en períodes no lectius. Molt important el lleure educatiu, molt important el lleure lúdic, perquè això també fa que els xavals s’ho puguin passar molt bé i al mateix temps alliberar la família quan no pot suplir. Permisos iguals i intransferibles i ben pagats per als dos progenitors, amb 6 setmanes simultànies i obligatòries. Dret efectiu a adaptar la jornada i a la desconnexió digital amb sancions, sinó respecte. Blindatge del retorn de la maternitat. Mateix lloc, mateixa carrera professional i cap penalització. I pla contra la bretxa salarial i la xarxa pública de cures perquè les dones no paguin la factura de la conciliació. Això és conciliar de debò: garantir temps i serveis, no paperassa fiscal. Ajudar a totes les famílies, no només les que poden avançar els diners per contractar algú. Etcètera, etcètera, etcètera.

Per tot plegat, i resumint, votarem no a aquesta proposició, no perquè no vulguem conciliar, justament al contrari, perquè volem conciliar de veritat amb drets universals, serveis públics i igualtat, i que les empreses compleixin, no que quedi tot el seu lliure arbitri.

Gràcies.

Señor presidente. Claro y raso: conciliar, compaginar el trabajo y la familia es un derecho, no un privilegio. No puede depender de si hoy la empresa tiene buena voluntad o se ha levantado con buen pie y nos da caritativamente ese derecho o de si en casa podemos desgravar más o menos. Votaremos que no a esta ley por tres razones que ahora explicaré. La primera: la ley beneficia sobre todo a aquellos que ya tienen, es decir, con rentas más altas las deducciones ayudan más. Si cobras menos, te llega menos. Si no puedes avanzar el dinero, bonificar una cuidadora no te resuelve nada. Lo que sí ayuda a todo el mundo ―y esa es la cuestión― son más plazas públicas para la edad de 0 a 3, la ampliación horaria, la reforma de la jornada, servicios de cuidados asequibles. Eso es universalidad. Invertir no en deducciones, sino en estructura, invertir en hacer posible que algo se cumpla sí o sí. Eso es garantizar un derecho. En segundo lugar, no obliga a las empresas ―y eso no funciona así, por eso funciona el derecho al trabajo―; no obliga a las empresas a nada. Habla de flexibilidad y cuando yo oigo hablar de flexibilidad empiezo a temblar porque sé a qué se refiere, y de un banco de horas que no termina de concretar, pero solo si hay acuerdo. Si la empresa no quiere, nada cambia. Eso no es garantizar un derecho. La conciliación no puede depender de la buena voluntad de cada patrón. Necesitamos derechos exigibles, derecho a adaptar la jornada por cuidados, a la desconexión y sanciones si se deniegan sin causa. A esto no se hace referencia en ningún momento en esta propuesta de ley. Sin obligaciones claras, esta propuesta no garantiza nada. En tercer lugar, retroceden en corresponsabilidad. Quieren quitar la obligación de que las seis primeras semanas después del nacimiento las hagan los dos progenitores a la vez. ¿Saben qué pasa cuando no es así? Ella se queda en casa y él vuelve a trabajar. Si queremos padres implicados y madres protegidas, necesitamos igualdad de permisos intransferibles, bien pagados y con una parte simultánea de obligatoriedad. La ley del PP no asegura que los hombres hagan uso de su permiso ni obliga a las mujeres a volver a pesar de las penalizaciones. Y otra cuestión: la precariedad no se arregla con parches fiscales. Muchos trabajos no remunerados los asumen las mujeres y eso no se soluciona con esta proposición de ley. Sin servicios públicos que liberen tiempo de escuela, de actividades extraescolares, universales, pagadas por todo el mundo, etcétera, esto no se puede garantizar. Esta ley no habla de derecho salarial, no blinda el retorno después de la maternidad, no cambian los roles de siempre, da dinero, pero no da tiempo. Y lo que necesitan las familias es tiempo para poder hacerlo. Resumiendo: menos deducciones y más servicios públicos, menos voluntarismo de las empresas y más obligaciones, menos discursos y más derechos reales. ¿Qué proponemos nosotros desde Esquerra Republicana? Ah, me olvidaba algo, la mayor parte de esta ley es una invasión competencial que se lo pasa todo por el forro y creo que por ADN ustedes no se fijan nunca en eso. Pero, si nunca se fijan en eso, siempre van a recibir este voto: no.

Como decía antes, ¿qué es lo que proponemos? El 0 a 3 universal y público ―en Cataluña estamos en ello― con horarios compatibles con el trabajo y apoyo en los periodos no lectivos. Eso es importante. El ocio lúdico, educativo, también es importante, porque así los chavales pueden pasárselo bien y libera de carga a las familias cuando no pueden suplirlo. Permisos iguales, intransferibles y bien pagados para ambos progenitores con seis semanas simultáneas obligatorias; derecho efectivo a adaptar la jornada y a la desconexión digital con sanciones si no se respeta; blindar el retorno de la maternidad al mismo puesto, con la misma carrera profesional y ninguna penalización; el plan contra la brecha salarial y la red pública de cuidados, para que las mujeres no paguen la factura de la conciliación. Eso es conciliar de verdad, garantizar tiempo y servicios, no papeleo fiscal, ayudar a todas las familias y no solo a las que puedan avanzar el dinero para contratar a alguien, etcétera.

A modo de conclusión, vamos a votar que no a esta proposición, no porque no queramos la conciliación, sino porque queremos una verdadera conciliación: con derechos universales, servicios públicos, igualdad y que las empresas cumplan, pero no que quede todo a su libre albedrío.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor Martínez Hierro.

Lander Martínez Hierro

Grupo SumarDiputado.Página 35Vídeo

Gracias, presidente. Señorías, hoy debatimos una proposición de ley del Grupo Popular, que, bajo un título pretendidamente amable, ley de conciliación y corresponsabilidad familiar, esconde ―en realidad no lo esconde tanto, porque es bastante explícito― una vuelta atrás en las políticas de familia, de igualdad y en la misma idea de corresponsabilidad que Europa lleva años construyendo. Ustedes han presentado una norma que parece escrita con la mirada puesta en el pasado: una ley que habla de conciliación, pero que, en realidad, vuelve a situar el peso de los cuidados sobre las mujeres y que, lejos de avanzar en corresponsabilidad, reproduce un viejo esquema de maternidad como ámbito privado, doméstico y dependiente. Frente a esto, nosotros tenemos una convicción clara: que la conciliación y la corresponsabilidad son pilares de la igualdad y de la libertad de las familias. Una de las primeras grandes medidas que proponen, que es la eliminación de la obligatoriedad de las seis semanas de permiso inmediatamente posteriores al parto, es un buen ejemplo de ello. Esta medida, cuando está implantada y está planteada, no es porque sea un capricho, tiene un fundamento jurídico y social y también una finalidad igualitaria: proteger, por supuesto, la recuperación física de la madre, pero también asegurar que ambos progenitores asuman desde el primer momento el cuidado, sin que este tiempo recaiga solo sobre una de las partes. Su propuesta rompe ese equilibrio. Con la excusa de dar libertad de elección, lo que hace es abrir la puerta a que sean las mujeres, una vez más, las que carguen con el periodo inicial de cuidados, mientras que los hombres se reincorporan antes al trabajo. Y eso no es ningún planteamiento de libertad, es volver a las mismas inercias de siempre. Europa lleva años caminando justo en la dirección contraria. De hecho, ustedes mencionan una directiva, la 1158/2019, que interpretan, en nuestra opinión, del revés, porque busca, precisamente, garantizar que las mujeres no abandonen el empleo, que la maternidad no sea una penalización profesional y que los permisos se ejerzan de forma equilibrada. Pero es que el mismo espíritu regresivo se repite en las bonificaciones que proponen: exonerar cuotas a las empresas que contraten mujeres que vuelven de una excedencia o a las trabajadoras autónomas que interrumpan su actividad durante dos años. Parece una medida de apoyo, pero, en realidad, incentiva la salida del mercado laboral y refuerza la idea de que cuidar implica apartarse. Es exactamente lo contrario que lo que las políticas europeas modernas promueven: mantener los vínculos con el empleo, ofrecer flexibilidad, facilitar los cuidados compartidos y no invisibilizar el trabajo de las mujeres. Y lo más grave es que todo esto lo presentan como una ley de corresponsabilidad, cuando lo que hacen es volver a colocar el cuidado como un problema individual y femenino. Desde SUMAR, saben todos que hemos defendido y construido otro modelo. Está la ley de familias, traída aquí por el Ministerio de Derechos Sociales, que parte de una concepción completamente distinta. La ley de familias reconoce la diversidad de modelos familiares en España, garantizando sus derechos, y consagra el derecho a prestar y a recibir cuidados junto al derecho a la conciliación y a la corresponsabilidad intrafamiliar y social. (Aplausos). Además, establece un marco integral de apoyos para mejorar el bienestar y la calidad de vida, reforzando la protección social y económica, y combatiendo la pobreza infantil. Y no solo eso, sino que, además, coloca al Estado ―y no a las familias― como garante del derecho a cuidar y a ser cuidados. Eso es una ley coherente con el modelo europeo, con la Agenda 2030 y con el mandato constitucional de igualdad entre hombres y mujeres. Sobre todo, es una ley que entiende la conciliación como una cuestión estructural, no como una suma de favores fiscales o bonificaciones dispersas.

Señorías del PP, ustedes presentan esta proposición como si fuera una iniciativa medio de sentido común, pero saben que toda política de familia tiene ideología y la suya es clara: una familia tradicional, jerárquica y donde la mujer sigue siendo el soporte invisible de la vida cotidiana. Cuando ustedes hablan de flexibilizar, quieren decir debilitar derechos adquiridos; cuando hablan de ayudar a las familias, lo que realmente hacen es dejar solas a las mujeres; y cuando hablan de conciliación lo hacen en singular porque siguen pensando que es ella solo quien concilia. Esto no es una casualidad, es que a cada paso que dan ―la educación sexual, las leyes de igualdad, los derechos LGTBI, las políticas de cuidados― aparece la misma lógica conservadora. (Aplausos). Y, desde luego, esta proposición de ley encaja perfectamente en esa matriz ideológica.

La conciliación no es una cuestión privada ni moral, es una cuestión de justicia social y de modelo de país. Un país moderno no se puede permitir que el 50 % de la población trabaje menos, gane menos o se jubile con pensiones más bajas porque el sistema sigue dándoles, por supuesto, el rol de cuidadoras. Conciliar no es permitir que una mujer deje de trabajar dos años sin pagar cuotas, sino que no tenga que elegir entre cuidar y trabajar. Corresponsabilidad no es repartir permisos a gusto de cada cual, sino asegurar que ambos progenitores los disfruten en condiciones de igualdad. Y eso es lo que hace, por ejemplo, la ley de familias que presentó el Ministerio de Derechos Sociales: establece un marco de derechos, de servicios y de tiempos que permite construir un país más justo, más igual y más libre.

Por todo ello, como se imaginarán, nuestro grupo va a votar en contra de la tramitación de esta proposición, porque no necesitamos más leyes que consideren el modelo del pasado, sino políticas que miren al futuro. La conciliación no puede depender del sacrificio de las mujeres, sino de la responsabilidad compartida de la sociedad, de las empresas y del Estado. Frente a una visión de la familia como un refugio privado ―que es la suya―, nosotros defendemos una visión de las familias como sujetos de derechos, con toda su diversidad y con el pleno respaldo de lo público.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra la señora De Meer Méndez. (Aplausos).

Rocío De Meer Méndez

VoxDiputada.Página 36Vídeo

Muchas gracias, señor presidente. Señorías del Partido Popular, la verdad es que yo creo que ha quedado muy claro después de este debate que tienen que elegir. No se pueden traer a esta Cámara medidas fachas, como que las guarderías en las escuelas infantiles de 0 a 3 años sean gratuitas, pero hacerlo con retórica progre, porque llegan todos estos (señalando a los escaños de su izquierda) y, claro, les hunden la iniciativa. (Aplausos). La verdad es que España asiste ―y ya fuera de bromas― a un escenario demográfico sin precedentes. No sé cuánta gente en esta Cámara es consciente ―probablemente usted, portavoz del Grupo Popular, señora Fúnez, sí lo sea― de la gravedad del invierno demográfico al que se enfrenta España en los próximos años. España asiste a un suicidio demográfico desde hace varios años, y lo cierto es que todos los demás debates importan bastante poco si no afrontamos el debate fundamental de si seguiremos o no existiendo. Nos encontramos ―y no es ninguna retórica― ante un cruce de caminos, no es un momento político más ni es un instante de la historia más, sino que en este momento está en juego todo lo que hemos heredado, todo lo que se ha construido, está en juego la civilización. No sabemos si sencillamente lo mandaremos todo a pique y contemplaremos el lento suicidio de todo lo que hemos heredado de España, de Europa y de lo que conocemos. La población española no crece, y usted lo sabe, señora Fúnez, ustedes lo saben, señorías del Partido Popular. La población española no crece, engorda. Engorda, y se lo dijimos el otro día a la señora ministra, a través del canal de la inmigración masiva, esa tapadera al invierno ―infierno― demográfico que sufre nuestro país desde hace muchísimos años. (Aplausos). Hay algunos datos verdaderamente catastróficos. En España no nacen españoles. (Risas). En España ―no se rían, señorías del Grupo Socialista―, porque esto es una verdad, es un dato, no es ninguna profecía, en España hoy nacen menos niños que a finales del siglo XVIII. En España hoy, señora Fúnez, nacen menos niños que a finales del siglo XVIII. Y estos son datos, son estadísticas, son los números del

INE. No sé si son conscientes de la gravedad que este precipicio demográfico supone. Aquí les he traído algunos datos de la Fundación Renacimiento Demográfico, en que, por ilustrarles con un ejemplo, en el año 2022 nacieron en España 328 704 niños. Son 300 000 niños que ni siquiera llegan al peor dato de nacimientos del siglo pasado, que fue en un momento tan traumático como el año 1939, en el que nacieron 420 000 niños. Si contamos solo la natalidad española, en el año 2022 nacieron 231 000 niños. La mitad que en el año 1939, con el doble de población.

El escenario no solo es traumático, el escenario no solo es catastrófico, es que en este escenario catastrófico ustedes, señorías, han tenido mucho que ver. Ustedes han gobernado muchos años en la historia reciente de este país. No podemos decir que el invierno demográfico al que nos enfrentamos es una cosa del sanchismo, porque ustedes también son culpables, señorías del Partido Popular. (Aplausos). Ustedes, señorías, gobernaron, por ejemplo, desde el año 1996 al año 2000, años en los que se registra un aumento de la natalidad de extranjeros en nuestro país. Ese momento en que comienzan las políticas de fronteras abiertas y de inmigración masiva que nos están llevando al colapso. Ustedes también gobernaron del año 2011 al año 2018, donde hay un desplome de natalidad sin precedentes, no según VOX, según el Instituto Nacional de Estadística. Por lo tanto, no es algo que se haya hecho en siete años, es algo estructural, es algo que también ustedes han deconstruido.

Así que yo creo que ustedes tienen que hacer al menos dos cosas. Primero, tienen que ser adultos y disculparse ante España por contribuir activamente y protagonizar su demolición, señora Fúnez. Y segundo, deberían tener algo de credibilidad, porque no puede ser que traigan aquí, por ejemplo, la gratuidad de la educación infantil de 0 a 3 años, que nosotros apoyamos, que votaríamos a favor de todas las cosas que pensamos que son buenas para España y para los españoles, pero que ustedes han votado en contra cuando nosotros lo hemos traído a las instituciones autonómicas. (Aplausos). Es que no se puede comprender, señora Fúnez, cómo ustedes traen aquí medidas que han rechazado. ¿Dice usted que no? Pues miente. ¿Por qué? Porque el 4 de julio del año 2024 en Castilla-La Mancha votaron en contra de la iniciativa de VOX de gratuidad de escuelas infantiles, y sigue mintiendo, porque el 4 de noviembre del año 2024 también votaron en contra en Ceuta (aplausos) y porque también votaron en contra en distintos momentos del año 2023, del año 2024 y del año 2025. ¿Qué hacemos? ¿Nos creemos que ustedes quieren la gratuidad de las escuelas infantiles o no nos lo creemos? ¿Ustedes qué harían? Sin juegos de contorsión política, por simple y pura honestidad. ¿Se creen sus propias iniciativas? Porque lo mismo sucede con las bonificaciones fiscales. Ustedes también han votado en contra cuando las ha llevado VOX, por ejemplo, en Andalucía.

De verdad, resulta obsceno que ustedes traigan aquí una iniciativa que saben que el Grupo Socialista no les va a aprobar cuando ustedes no lo hacen donde sí tienen responsabilidades políticas, que es en las comunidades autónomas. (Aplausos). Señora Fúnez, ¿le ha contado usted esta iniciativa al señor Moreno Bonilla? ¿Se la ha contado? ¿Se la ha contado también al señor Mañueco? Porque ustedes tienen en algunos lugares tramos del IRPF donde no bajan los impuestos. O sí, los bajan para deducirse el veterinario de las mascotas y no a las que quieren ser madres en España. (Aplausos).

Por lo tanto, nosotros ―y ya termino, señor presidente― votaremos a favor de esta toma en consideración porque tiene cosas buenas para España, pero, si sale adelante, desde luego que enmendaremos.

Presidencia. Finalice, por favor.

Rocío De Meer Méndez

VoxDiputada.Página 37

Votaremos a favor porque no hacemos trilerismo, pero votaremos a favor con escepticismo.

Muchísimas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Azorín Salar.

Lázaro Azorín Salar

PSOEDiputado.Página 37Vídeo

Muchas gracias, presidente. Buenas tardes, señorías. Permítame una previa, señora De Meer. Mire arriba, en tribuna, a mi derecha, a su izquierda, hay alumnos y alumnas de tres institutos de la ciudad de Madrid. Igual usted, por algunos rasgos, puede pensar que no son españoles, pero yo los quiero saludar a todas y a todos como españoles y españolas que están hoy aquí con todos nosotros. (Aplausos).

Permítanme comenzar dirigiéndome a cada mujer de este país, a las que madrugan para trabajar, a las que cuidan, a las que sostienen a sus familias ―a menudo en silencio―, a las que han tenido que pedir favores para recoger a sus hijos, a sus hijas, a las que han sentido culpa por no llegar a todo, a las que han vivido la desigualdad y, aun así, siguen empujando este país cada día, a las que crían solas, a las que hacen malabares con los horarios, a las que corren todo el día y aún se exigen muchísimo más. A todas vosotras quiero hablaros con el corazón en la mano. Sabemos que no todas las personas que hacen política lo hacen con coherencia, escuchando, entendiendo y empatizando. Sabemos que hay quienes emplean ahora las palabras «feminismo», «conciliación» o «corresponsabilidad» sin creer ni una sola sílaba. Sabemos de quienes pronuncian discursos vacíos mientras votan en contra de vuestros derechos. (Aplausos). Pero también quiero, poniendo voz a las mujeres y hombres del Grupo Socialista, deciros algo con total rotundidad: no todos ni todas somos iguales. Estamos aquí para demostrar, con hechos, no con titulares, que sí se puede legislar para que cambie la vida de las personas. En el Partido Socialista sí hacemos una política útil, feminista y transformadora. Vamos a desmontar esta proposición del Grupo Popular que no es nueva ni feminista ni creíble. Su propuesta, señorías del Grupo Popular, además, llega tarde.

Hablan de libertad, pero quieren eliminar las seis semanas obligatorias de descanso tras el parto. ¿De verdad creen que dejar sin protección a una madre recién parida es dar libertad? (Aplausos). Eso no es libertad, señorías; eso es retroceso, eso es no pensar en ellas.

Señorías del Grupo Popular, de verdad, con la que les está cayendo y quieren hablarnos de corresponsabilidad y conciliación. ¿Ustedes, los mismos que no reconocen el derecho al aborto y ahora vienen camuflados de feministas? Yo le invito al señor Feijóo, después de decir que el aborto es una prestación y no un derecho, a que salga a la calle y se lo diga a ellas, a todas las mujeres de este país. (Aplausos). Hablan de conciliación y llevan al Constitucional el permiso de paternidad. Contradictorio, ¿verdad? Quítense la piel de cordero, ustedes son los lobos que nunca han votado a favor de las leyes que han beneficiado a las mujeres. Pretenden colocarse la etiqueta del feminismo, pero el feminismo no es un eslogan, es una lucha diaria. ¿Y dónde ha estado el Partido Popular (aplausos) cuando tocaba avanzar? Le digo, señoría, ¿dónde ha estado el Partido Popular cuando tocaba avanzar? Votaron no a la ley que garantizaba el derecho al aborto en la sanidad pública, votaron no a la ampliación de los permisos por nacimiento, votaron no al permiso parental retribuido, votaron no a la reducción de la jornada laboral que permite conciliar sin renunciar al empleo, votaron no al ingreso mínimo vital, a la subida de pensiones o al Plan Corresponsables. Y ahora, señorías, ¿qué votarán en la ley de familias, que reconoce la diversidad familiar de este país? Ya les digo yo que intuyo que votarán en contra.

Cuando se ha tratado de avanzar en derechos, las derechas, el Partido Popular siempre ha votado en contra y, mientras tanto, hoy vienen con falsas propuestas: marketing electoral, oportunismo político. Ustedes se ponen el lazo morado el 8 de marzo, pero votan en contra de las mujeres los otros 364 días del año. (Aplausos). Hablan de conciliación, pero rechazan reducir la jornada laboral. Hablan de conciliar, pero ignoran lo que significa llegar a casa a las once de la noche sin haber visto a sus hijos o a sus hijas antes de ir a dormir. Hablan de cuidado, pero recortan en dependencia donde gobiernan. Señorías, esto no es una pose; esto es vida, esto es política real. Las mujeres de verdad no necesitan su condescendencia; necesitan permisos reales, necesitan tiempo para ellas, necesitan tiempo para sus familias. Por cierto, la gran pregunta que les hacen infinidad de mujeres de este país es: ¿cómo quieren tener credibilidad mientras ustedes gobiernan y aprueban presupuestos con quienes lo niegan todo? Señorías del Grupo Popular, no pueden hablar de feminismo mientras pactan con la extrema derecha, mientras ustedes pactan con VOX. (Aplausos). Nosotros y nosotras, los y las socialistas, sí hemos estado. Desde el Gobierno de España el Grupo Socialista ha igualado y ampliado los permisos de maternidad y paternidad para cuidar a familiares; hemos reconocido a las familias LGTBI, monoparentales, de acogida o de adopción; hemos invertido más de 670 millones en educación de 0 a 3 años. Eso es feminismo con presupuesto, eso es política con hechos, eso es estar, y el Partido Socialista ha estado (aplausos) y continuará estando con las mujeres.

Permítanme en este punto, aunque no les gusta a las señorías del Grupo Popular, recordar que este mes de octubre se conmemora el mes de la lucha contra el cáncer de mama, y no podemos olvidarnos de algo fundamental, de ellas. A ellas les debemos las políticas valientes, sin listas de espera ni diagnósticos tardíos; a ellas, a todas esas asociaciones, les debemos muchísimo, porque son hilos de esperanza, porque son redes humanas que acompañan, y el próximo domingo queremos mareas rosa por todo nuestro país. (Muestra una camiseta de color rosa.―Aplausos).

Concluyo, presidente. Estamos con la diversidad de las mujeres; con las mujeres madres y abuelas que sostienen familias; con las mujeres que deciden, que crían, que cuidan, con las que luchan. Ustedes, con lo privado y sus negocios; nosotros, siempre con ellas, porque el feminismo no se improvisa, el feminismo se legisla, se financia y se defiende. Y no puedo terminar mi intervención sin decirles que tras las 9453 palabras de su propuesta no mencionan ni una sola vez la palabra LGTBI. En su modelo de familia no caben dos hombres; mi pareja, Fer, y un servidor no hubiésemos podido ser padres de nuestra preciosa hija Marina.

Presidencia. Señoría, debe finalizar, por favor.

Lázaro Azorín Salar

PSOEDiputado.Página 39

Mientras ustedes pasean al Constitucional para tumbar leyes, para tumbar derechos, nosotros paseamos por el parque, por la playa, dando amor, dando felicidad. Eso, señorías, es libertad. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Señora Verano, ¿quiere usted tomar la palabra? ¿Quería usted tomar la palabra? (Denegación). De acuerdo. Gracias. PROPOSICIONES NO DE LEY: — DEL GRUPO PARLAMENTARIO SOCIALISTA, SOBRE LA APLICACIÓN DEL BAREMO DE VALORACIÓN DE LA DISCAPACIDAD A LAS PERSONAS CON CARDIOPATÍA CONGÉNITA DEL ADULTO. (Número de expediente 162/000553).

Presidencia. Pasamos al punto del orden del día relativo a las proposiciones no de ley. Comenzamos con la proposición no de ley del Grupo Parlamentario Socialista, sobre la aplicación del baremo de valoración de la discapacidad a las personas con cardiopatía congénita del adulto. Para la presentación de la iniciativa, tiene la palabra la señora Perea i Conillas.