Javier Sánchez Serna
PodemosDiputado.Página 118Vídeo
Muchas gracias, presidente. Señorías, el mundo está inmerso en el peor genocidio en lo que llevamos de siglo. Francesca Albanese, la relatora especial de Naciones Unidas para los territorios palestinos, está advirtiendo que la cifra de los y las gazatíes asesinadas por el Estado de Israel podría multiplicar por diez las cifras oficiales y pasar de largo el medio millón de muertos. Los gazatíes están siendo exterminados, pero además los palestinos y las palestinas también están siendo aplastados por el régimen de apartheid y ocupación en Cisjordania y
Jerusalén Este. Israel está utilizando el hambre como arma de guerra. El pasado mes de agosto se declaraba una hambruna que asola toda Gaza y que amenaza directamente la vida de más de dos millones de personas, mientras que el Ejército de Israel impide la entrada de alimentos y ayuda en lo que es una clara violación del derecho internacional humanitario y otra prueba más que evidente de su voluntad genocida contra Palestina.
Señorías, nadie debería llevarse engaños, porque este genocidio jamás habría sido posible sin la complicidad, cuando no la colaboración activa, de los Estados Unidos y de sus socios europeos. Dos años de genocidio y dos años sin que ningún Gobierno europeo se haya atrevido a poner ni una sola sanción a Israel ni a los carniceros de Gaza. Algunos, es verdad, quieren lavar su mala conciencia con reconocimientos simbólicos al Estado palestino, pero yo me pregunto esta tarde de qué sirve reconocer la soberanía de un pueblo al que le han arrebatado todo su territorio.
Señorías, ha tenido que ser la sociedad civil la que inunde las calles, como hemos visto este fin de semana en Madrid, en Barcelona, en Roma o en París, para empujar a los Gobiernos a que rompan relaciones con los genocidas sionistas, y ha tenido que ser lo mejor de la sociedad civil la que organice la ayuda humanitaria a una Gaza bloqueada y hambrienta, y lo ha hecho en una humilde flotilla, finalmente secuestrada por el Estado de Israel. Desde esta tribuna democrática quiero mostrar el reconocimiento y la gratitud eterna a Lucía, Serigne, Ale, Ada y a todos los compañeros de la Global Sumud Flotilla (aplausos), que han puesto sus cuerpos para romper el muro criminal de Israel y romper su impunidad. Ojalá este Gobierno dejara la política de titulares, que, como vimos con el buque Furor, no sirve de nada, y se decidiera a llevar a los responsables de este secuestro ilegal ante la Corte Penal Internacional.
Decíamos que el genocidio del pueblo palestino no sería posible sin las engrasadas relaciones comerciales, económicas y sobre todo militares que Israel mantiene con los Gobiernos occidentales. El proyecto colonial y de apartheid de Israel se alimenta de la compra y venta de su tecnología militar y de seguridad, testada y padecida por la población palestina. Este Gobierno, por mucho que se quiera negar la evidencia, no ha sido una excepción. Desde el 7 de octubre de 2023, el Gobierno de España ha seguido comprando munición, armamento y sistemas de seguridad a Israel por valor de más de 1000 millones de euros. España ha sido además el país de la Unión Europea que más armas y municiones ha comprado a Israel desde diciembre de 2024 a mayo de 2025, y no es algo que diga Podemos, son datos públicos y contrastables en el portal DataComex de la Secretaría de Comercio. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia). Ustedes mismos, señorías del Gobierno, son los que reconocen que no decían la verdad cuando repetían que España no compraba ni vendía armas a Israel desde el 7 de octubre, y la prueba es que ustedes tienen que traer aquí un real decreto donde dicen que, a partir de ahora sí, no van a comprar ni vender armas. Un decreto, por cierto, que está lejos de ser un embargo integral, como reconocen muchos expertos, y que contempla toda una serie de excepciones para que el comercio militar con Israel se mantenga, y además se mantenga en muchas ocasiones en nombre del interés general.
Por eso, desde mi Grupo, desde Podemos, presentamos esta moción, que busca tomar medidas reales y efectivas, no cosméticas, para parar este genocidio. Señorías del Gobierno, estamos cansados de anuncios fake, queremos que nuestro país rompa todos los vínculos con quienes protagonizan el holocausto de este siglo. No nos sirve un embargo aparente, un embargo de titular, hay que prohibir toda importación y exportación de material de defensa y doble uso sin permitir excepciones, y sobre todo en ese embargo hay que incluir la compra de armamento a empresas españolas y europeas que sean filiales de empresas israelíes, que es por donde nos están colando mucha parte del comercio con los genocidas. Nuestro país tampoco puede ser un país de tránsito para la munición, el material explosivo y las armas que se usan para mutilar, destrozar o quemar los cuerpos de los gazatíes. De hecho, desde que el Gobierno aprobara hace un par de semanas el decreto de embargo de armas, cuatro nuevos buques han pasado por nuestros puertos cargados con material militar con destino a Israel. Por eso esta moción también plantea que se adopte la obligación de inspección de todos los barcos con destino u origen en Israel y la retención de cargas con material de defensa y doble uso.
Y en este punto, por supuesto, las bases yanquis de Rota y Morón no pueden constituir una excepción. Exigimos que el Gobierno haga valer la soberanía y no permita que Trump utilice a nuestro país como base de operaciones en la larga cadena del genocidio criminal. ¡No hay otra forma! El genocidio del pueblo palestino solo va a terminar cuando se aísle de verdad a Israel y se le retiren los apoyos occidentales. El plan de paz que ahora nos venden Trump y Netanyahu no es más que otra farsa para arrebatarle la patria a los palestinos y a las palestinas, y esa farsa, se lo adelanto, no va a durar mucho tiempo. El problema no es de una guerra, el problema no es tampoco de un conflicto, sino que es un problema de descolonización de toda la Palestina histórica. Haríamos bien, por tanto, en dejar las ambigüedades, los anuncios vacíos y los embargos fake y tomar resueltamente una posición de apoyo a un pueblo que por lo que está luchando es por su liberación nacional. Estamos convencidos y convencidas de que la humanidad y la dignidad van a ganar a los genocidas. Palestina vencerá. (Aplausos).