Miguel Tellado Filgueira
Gracias, presidenta. Hay que ver, señor Albares, cuánta chulería, cuánta soberbia para tan poca talla política. (Protestas.― Aplausos que continúan mientras el orador está en el uso de la palabra). A ustedes los felicita una organización terrorista como Hamás y los herederos políticos de la banda terrorista ETA. No sé de dónde viene tanta chulería por su parte. (Aplausos). Señor Bolaños, si en la sede de Ferraz a los billetes de quinientos les llaman ‘chistorras’, lo más seguro es que los que los recibían fuesen chorizos. (Risas). Su último secretario de organización, Santos Cerdán, en prisión sin fianza desde hace tres meses. El anterior, el señor Ábalos ―un ejemplo a seguir, decía el presidente Sánchez―, en el banquillo del Tribunal Supremo por organización criminal, cohecho, tráfico de influencias y malversación. La presidenta de Adif, la señora Pardo de Vera, procesada por chanchullos en adjudicaciones. El director general de Carreteras, en el banquillo por contratos ilegales también. Zapatero está bajo sospecha por contratos de hidrocarburos y sus mediaciones internacionales inmorales e ilegales. Koldo, Ábalos y Cerdán, investigados, imputados, acusados. Ángel Víctor Torres y la señora Armengol, bajo la sombra de la sospecha por amañar adjudicaciones en los Gobiernos autonómicos que presidían. El jefe de gabinete de María Jesús Montero, señalado por reunirse y beneficiar a empresas de la trama. La Guardia Civil, registrando su sede de Ferraz. Créame, señor Bolaños, lo suyo no es un Gobierno, es una organización criminal. (Rumores.―La señora vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, Montero Cuadrado: ¡Eeeh!). Seguimos. El fiscal general del Estado, procesado por cometer delitos contra un rival político, delitos instigados desde la Presidencia del Gobierno, posiblemente por usted. La catedrática sin título universitario, acusada de apropiación indebida y corrupción, usando desde la Moncloa recursos públicos y la influencia de su marido para extorsionar empresas y sacar unas perras de forma irregular. El hermano del presidente, escondido en Moncloa como un vulgar delincuente, después de haber sido enchufado en una diputación amiga, no iba a trabajar y tributaba en Portugal para no pagar impuestos en España. Y lo último que hemos conocido: dinero negro que entraba en Ferraz en bolsas de basura por parte de empresarios y salía en sobres en manos de Koldo, Ábalos y Cerdán, y sabe Dios de quién más. De verdad, ¿Sánchez no sabía nada? ¿No sabía absolutamente nada de lo que hacía el clan de la ‘chistorra’, del que todo parece indicar que usted formaba parte? Esta foto es de esta época (muestra una fotografía en la que se ve, de izquierda a derecha, al señor Salazar Rodríguez, al señor ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Bolaños García, y a los señores Ábalos Meco y Cerdán León, y el lema Somos la izquierda. PSOE) y usted está ahí al lado de todos ellos. (Aplausos.―La señora vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, Montero Cuadrado: ¡Es alucinante!).