José Ramírez del Río
Gracias, señora presidenta. Buenas tardes, señorías. Esta moción trae a esta Cámara una enmienda a la totalidad a las políticas educativas que se han llevado a cabo en España desde la LOGSE, una ley nefasta que abrió la puerta a las sucesivas reformas socialistas. Ese desastre se vio además empeorado por el pacto del Majestic, un acuerdo por el cual el Partido Popular cedió las competencias de educación a las comunidades autónomas. Y ese pacto se vio, además, rematado por los nacionalistas catalanes que, en esa misma legislatura, aplicaron una inmersión lingüística que se llevó por delante los derechos de gran parte de los ciudadanos de Cataluña, ciudadanos que no pudieron estudiar en su lengua materna, lo cual ha sido una constante desde que las comunidades autónomas se hicieron cargo de las competencias de educación. Cada cierto tiempo el Partido Popular se pone el disfraz de VOX por unos días y ofrece a sus electores acabar con esa norma del año 1997. (Aplausos). Sin embargo, se les pasa pronto y vuelven a las andadas.
Las lenguas catalana, vasca o gallega no son ningún problema, son, evidentemente, una riqueza de nuestro país. Sin embargo, el uso político de esa riqueza de nuestro país para atacar a nuestra unidad sí es un grave problema de nuestro país.
Posteriormente, el PSOE dio aún más fuerza a los independentistas, facilitando que no tuvieran que cumplir resoluciones judiciales y dejando que la alta inspección no interviniera jamás en ningún tema, ya fuera cuando los alumnos eran atacados en Cataluña por haber pedido a sus padres que recibieran clases en español o cuando eran directamente hijos de guardias civiles. En ese momento, la alta inspección debería haber intervenido y, sin embargo, el Partido Socialista se la ha cargado. (Aplausos).
Los territorios no tienen derechos y no digamos ya derechos históricos. Son los ciudadanos los que tienen derechos y deberes y, en este caso, el derecho y el deber de recibir una educación en su lengua materna, que en una proporción abrumadora es el español.
La entrega de las competencias de sanidad y educación a las comunidades autónomas ha sido una de las causas principales de que España sea hoy día un Estado roto, un Estado quebrado, en el que los derechos de los ciudadanos dependen del lugar en el que ese ciudadano resida. Un alumno de País Vasco o de Navarra tiene derecho a recibir para su educación hasta un 70 % más de fondos que los alumnos andaluces o extremeños. Eso es algo que en un Estado normal no se permitiría. Un alumno con necesidades especiales en Andalucía no va a tener el apoyo de un profesor sombra si sus padres no lo pueden pagar. Sin embargo, ese mismo alumno en Navarra y en el País Vasco sí va a recibir ese apoyo y va a ser pagado por todos los españoles. (Aplausos).
Cuando PSOE y separatistas ―si a estas alturas podemos distinguirlos― usan las diferencias culturales para justificar la ruptura de la unidad nacional no solo atentan contra la Constitución formal, la del año 1978, sino contra la constitución material, forjada durante siglos como nación histórica primero y como nación política después. Esas diferencias se invocan para justificar la separación y ruptura de los lazos históricos, otorgando derechos y deberes diferentes a los españoles en función de la región en la que viven, imposibilitando la movilidad de los ciudadanos por el territorio nacional, al tiempo que destruyen la diversidad de las comarcas y los pueblos, disolviéndola en una cultura autonómica que en muchos casos es inventada y que solo sirve como arma arrojadiza contra la unidad de España. La desigualdad de recursos para la educación no se está traduciendo hoy día en desigualdades favorables para ese tipo de alumnos, salvo en el caso que ya he mencionado de los alumnos con necesidades especiales en educación. Esos medios proceden del chantaje de los independentistas, por lo que se ven acompañados de la exigencia de utilizar una lengua que no es la lengua materna de los alumnos, lo cual les está provocando graves problemas. Desde que esto sucede, las encuestas educativas del País Vasco se han hundido, y lo han hecho hasta tal punto que ya han sacado al País Vasco de ese tipo de encuestas. Ya no se van a publicar más encuestas PISA en las que se evidencie esa catástrofe de la educación en la Comunidad Autónoma vasca. En el caso de Cataluña es directamente un desastre de proporciones bíblicas. No solo quedan por debajo del resto de los españoles, es que los alumnos catalanes han perdido en diez años el equivalente a un curso entero de matemáticas y a dos cursos enteros de comprensión lectora. Es absolutamente escandaloso. (Aplausos).
La educación en España en los últimos tres años ha sido una sucesión de calamidades. Estamos cada vez más lejos de que los alumnos formados en esa educación sean capaces de crear industrias de nivel, sean capaces de llevar a nuestro país a los niveles de conocimiento científico puntero, como por ejemplo en inteligencia artificial, y, mientras tanto, los debates que tenemos aquí o que tienen en las Cámaras autonómicas acerca de la educación tratan de cuestiones tan importantes como el uso del extremeño, del asturiano o de los quinientos géneros que se le hayan podido ocurrir en los últimos tiempos a los señores de la izquierda. (Aplausos).
La desgracia es que la educación no está sirviendo más que para manipular ideológicamente a la población. El discurso de la izquierda acerca de la educación está tan evidentemente fracasado que los propios dirigentes de izquierdas lo han dejado de lado. Durante la tramitación de la LOMLOE podíamos escuchar a los diputados del PSOE bramar contra los colegios diferenciados y, sin embargo, la ministra que da nombre a la ley había llevado a su hija a un colegio diferenciado. Podíamos escuchar a los diputados de Podemos hablar acerca del desastre que eran los colegios privados y, sin embargo, el señor Iglesias ha llevado a sus hijos a colegios privados. (Aplausos). Y podíamos ver lo que estaba sucediendo con la inmersión lingüística cuando el anterior presidente de la Generalitat, Montilla, había llevado a su hijo al colegio alemán para aquello que le importaba.
Todos sabemos que el discurso relativo a la educación que ha impuesto la izquierda en España ante la incomparecencia del PP ha sido un fracaso. En estos breves minutos les estamos exponiendo los primeros esbozos de un programa con el que nos planteamos la reconstrucción de una institución básica de España, la de la educación. Es urgente la recuperación de esa institución destrozada en nuestro país y comenzará muy pronto de la mano de VOX. Devuelvan las competencias de educación al Estado central, garanticen la posibilidad de ser educado en español y convoquen elecciones.
Gracias, señora presidenta. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).