José Vicente Marí Bosó
Gracias, señora presidenta. Señorías, el ejemplo más palmario del colapso de los servicios públicos de esta España que no funciona tras siete años de Gobierno de Sánchez están siendo los servicios públicos de transporte en nuestro país, está siendo el caos de nuestro sistema ferroviario, un caos permanente a diario. No hay día que no tengamos un incidente en nuestro sistema ferroviario ante la actitud altiva de este Gobierno. Cuando no la catenaria, una máquina; cuando no el sistema informático, la vía; cuando no falta de tensión en la red, un descarrilamiento. Y siempre los retrasos, el deterioro progresivo de las ratios de puntualidad. Porque, señorías, la crónica de estos últimos dos años, que coinciden con el mandato del señor Puente, es la muy deficiente gestión, la obsesión de este Gobierno por maquillar los datos sin atender a la realidad y los recortes de los servicios. Muy deficiente gestión, maquillaje y recortes, este es el resumen de la gestión del señor Puente y de este Gobierno. Lo de la muy deficiente gestión, señorías, no le puede extrañar a nadie. ¿Qué resultado de gestión se puede esperar cuando al frente del Ministerio de Transportes ha habido una trama de corrupción generalizada y sistemática durante estos siete años? ¿Qué resultado de gestión se puede esperar si la presidenta de ADIF y secretaria de Estado, en lugar de prestar atención a su trabajo y a que los trenes cupieran por los túneles, en lugar de hacer eso, estaba más ocupada ―presuntamente― en colocaciones, enchufes de amigas y amaños en obras públicas? (Aplausos). Señorías, ¿qué resultado de gestión se puede esperar? Miren, déjennos que les contemos un secreto. Es seguro que la gestión será un desastre si se nombra consejero de Renfe a uno cuyo único mérito ha sido el trasiego de sobres con dinero en efectivo a Ferraz y contar chistorras; es seguro que será un desastre. Es seguro que la gestión será un desastre si se nombra consejero de Renfe al que llevaba las redes sociales del señor Puente; así es seguro que la gestión será un desastre, señorías. Muy deficiente gestión, y maquillaje también. En el Gobierno de Sánchez, si los datos no nos dan la razón, se maquillan; si el paro no hay manera de que baje de tres millones y medio, se maquilla, se contabilizan temporales como fijos y baja de tres y medio a dos y medio; si el crecimiento no acaba de despegar, se maquilla, se cambia al presidente del INE y se revisan todos los crecimientos trimestrales hacia atrás, de tal manera que casi casi estamos a una revisión de que no hubiera decrecimiento en la pandemia; y si los trenes son cada vez más impuntuales, pues me saco de la manga estadísticas de hace más de dos años y datos parciales para decir que somos el segundo país en puntualidad cuando en realidad, con los datos oficiales de las operadoras europeas, uno de cada tres trenes llega tarde en nuestro país, lo que significa cinco veces más que en Suiza y tres veces más que en Francia, Alemania y Países Bajos.
En este tema de la puntualidad, es verdad, hay que reconocer que el Gobierno nos hizo caso y publica desde junio las estadísticas mensuales de puntualidad. Ayer mismo empezó a publicar las estadísticas mensuales de puntualidad en cercanías: un 30 % de los trenes de cercanías son impuntuales en nuestro país. Pero es que, además, en esta materia de la puntualidad el Gobierno es como ese mal delantero de fútbol, como ese mal futbolista que no hay manera de que marque un gol y entonces lo que hace es correr la portería y así seguro que tiene arreglo. El Gobierno, como es incapaz de cumplir con los compromisos de puntualidad, los cambia y los recorta, y aquí paz y después gloria. Sin embargo, nosotros decimos que Renfe debe revertir los recortes y mantener los mismos compromisos de puntualidad que tenía antes con los españoles, porque esos mismos compromisos de puntualidad son los que mantiene hoy con los franceses. ¿Por qué quieren menos a los españoles que a los franceses, señorías? (Aplausos). Nosotros decimos que hay que volver a los compromisos de puntualidad y a la compensación de quince y treinta minutos por retraso porque los operadores privados aún mantienen compromisos de compensación mejores que la operadora pública; por ejemplo, con los treinta minutos de retraso que se compensan por algunos operadores privados.
Señorías, hace falta un cambio en nuestro país. Hace falta un profundo cambio que devuelva a los servicios públicos la sostenibilidad y la eficiencia. Y hoy el Gobierno lo único que nos propone es la resignación, la resignación de tres años más de caos ferroviario, y nosotros no nos resignamos. Nosotros hemos venido formulando durante estos últimos años una alternativa de política económica y de política de transportes seria y rigurosa. Ante situaciones extraordinarias, hemos ofrecido un plan de atención urgente a pasajeros, tanto en estaciones como en trayectos; ante el caos, un plan de choque dotado con los recursos necesarios para paliar a corto y medio plazo el recurrente caos ferroviario; ante el oscurantismo, dar mayor transparencia a la realidad de nuestro sistema ferroviario y apostar por la liberalización, que ha tenido como resultado ―ya sé que esto les escama, pero la liberalización ha tenido este resultado― el mayor proceso de democratización del transporte público que ha vivido Europa en los últimos años; y, ante el trilerismo, volver a los compromisos de puntualidad, recortados, como ya propusimos en octubre de 2024, y esta Cámara respaldó. Es decir, ante el caos provocado por el Gobierno, hay una alternativa realista del Partido Popular y hoy insistimos en ella con esta proposición no de ley. Insistimos, porque cada vez que hemos propuesto algo y el Gobierno nos ha hecho caso les ha ido mejor a los españoles. Insistimos, porque cumplimos con la palabra dada por el presidente Feijóo el 15 de septiembre de traer la revisión de los recortes a este Congreso y exigir su cumplimiento. (Aplausos).
Este es nuestro propósito y nuestro compromiso: insistir, ofrecer una alternativa y no desfallecer, porque cada vez que se queda parado un tren en nuestro país, los usuarios no se resignan ni desfallecen; cada vez que fallan los sistemas informáticos en las estaciones, los usuarios no se resignan y siguen confiando en nuestros servicios de transporte, pese a que el Gobierno lo hace mal, lo hace muy mal. Este es nuestro propósito y nuestro compromiso, señorías: insistir, ofrecer una alternativa y no desfallecer, porque hace falta un cambio en nuestro país y una gran mayoría de españoles quiere un cambio y nosotros, más pronto que tarde, se lo vamos a dar.
Muchas gracias, señora presidenta. (Aplausos).