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Sin adjetivos

Pleno del 7 de octubre de 2025

Proposición de Ley para la derogación de la Ley 18/2013, de 12 de noviembre, para la regulación de la Tauromaquia como patrimonio cultural.

Iniciativa legislativa popular.. Autor: Doña Aida Gascón Bosch y otros. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 140.

Votación

  • 7 de octubre de 2025: no salió adelante, 57 sí, 169 no, 118 abstenciones.

Nahuel González López

Grupo SumarDiputado.Página 5Vídeo

Buenas tardes, señorías. Como siempre en cada debate, y antes de empezar con esta importantísima ley que también va de lucha, me gustaría empezar recordando al pueblo palestino, y abrazando y saludando a toda la gente de la Flotilla de la Libertad que ha puesto su cuerpo, su cara y su vida por la solidaridad (aplausos), frente a algunos cuñados que desde los sofás intentan burlarse. Nosotros no vamos a parar hasta detener el genocidio, un genocidio que empezó mucho antes del 7 de octubre de hace dos años. Una diferencia: nosotros condenamos la muerte de todo inocente, de todo, de aquel que falleció hace dos años, pero también de aquellos que ahora mismo están muriendo bajo las bombas y que estas bancadas de aquí (señala hacia los escaños de la parte derecha del hemiciclo) siguen sin condenar con auténtica vergüenza. Lo vamos a decir en cada Pleno y cada día. Hoy empezamos el debate de una ILP que significa mucho para nosotros y para nosotras porque hoy este Congreso debate algo que es mucho más profundo que una iniciativa legislativa. Hoy se debate si en este país se sigue protegiendo la tortura como patrimonio o si de una vez por todas decidimos ponernos del lado de la empatía, del progreso y de la cultura viva. Esta iniciativa legislativa popular #NoEsMiCultura, llega aquí con más de 600 000 firmas recogidas por la ciudadanía. No por los lobbies, no por los despachos, no por grandes intereses, sino por gente común: voluntarios, estudiantes, trabajadoras… Personas que dedicaron meses a defender algo tan básico como que matar animales por diversión no puede ser nuestra cultura. (Aplausos). Esta ILP es un ejercicio de democracia en estado puro porque cuando un pueblo se organiza para cambiar una ley injusta, este Congreso, este hemiciclo tiene la obligación de escuchar. Por eso, hoy más que debatir sobre tauromaquia, debatimos sobre qué entendemos como cultura y por país.

Señorías, la tauromaquia no puede ser nuestra cultura, es crueldad institucionalizada, y mantenerla bajo el paraguas de bien de interés cultural es un insulto a la inteligencia colectiva, a los artistas, a las comunidades rurales y a las nuevas generaciones que quieren un futuro diferente. No hablamos de prohibir, hablamos de quitarle el blindaje estatal, ese que la mantiene viva a base de subvenciones y privilegios.

Uno de los grandes mitos que escuchamos una y otra vez, y que hoy seguramente escucharemos aquí, es que la tauromaquia se mantiene sola. No, señorías, ese argumento es falso, la tauromaquia no se mantiene sola, se sostiene con dinero público. Y lo más grave es que se sostiene por las comunidades autónomas gobernadas por el Partido Popular, que, con el apoyo de VOX, que recortan en cultura, sanidad, educación, vivienda, pero encuentran millones para mantener viva una práctica basada en la tortura. Y qué decirles de mi tierra, Valencia, donde han desmantelado el tejido cultural, que tanto nos costó construir, para fomentar el maltrato animal, para vergüenza de todos y de todas. No es un caso aislado, en Castilla y León o en Andalucía se destinan cada año centenares de miles de euros a fomentar la tauromaquia, mientras eliminan ayudas a asociaciones culturales o se recortan en programas de igualdad.

Mantener un toro de lidia cuesta más de 4000 euros al año. ¿De verdad creen que un espectáculo con plazas vacías y audiencias en caída libre puede sostener esto sin dinero público? No, lo pagamos entre todos. Las diputaciones y ayuntamientos del Partido Popular financian festejos. Los Gobiernos autonómicos pagan escuelas taurinas donde se enseña a adolescentes a clavar banderillas a becerros. Terrible. Y luego hablan de tradición y de libertad cultural, pero lo que hay detrás no es libertad, es clientelismo con dinero de todos y de todas. (Aplausos). Mientras tanto, el tejido cultural que verdaderamente crea empleo, que da identidad a los barrios y sostiene la vida de los pueblos, agoniza sin apoyo autonómico de las derechas de este país.

Para justificarlo, otro argumento. ¿Aún se atreven a decir que la tauromaquia protege al toro bravo, que lo mantiene vivo? Permítame aclarar qué significa eso realmente: el llamado toro bravo no es una especie salvaje ni está en peligro de extinción. Es una raza ganadera domesticada. (Rumores.―Un señor diputado pronuncia palabras que no se perciben). Si me dejan hablar…

Presidencia. Por favor, señoras y señores diputados, ruego silencio. No griten desde las bancadas y dejemos que el orador pueda hacer su intervención. Cuando quiera.

Nahuel González López

Grupo SumarDiputado.Página 6

Gracias, presidenta. El llamado toro bravo no es una especie salvaje ni está en peligro de extinción, es una raza ganadera domesticada, creada por el ser humano mediante siglos de selección artificial. Los ganaderos escogieron los ejemplares más agresivos, más resistentes, más propensos a embestir. Eso no es naturaleza, es manipulación genética al servicio del espectáculo. Y sin esa intervención, el toro bravo se comporta como cualquier bovino: herbívoro, pacífico, social, poco inclinado a la violencia. (Rumores). ¿Les molesta que les hable de ciencia? ¡Le molesta la ciencia a esta gente! (Aplausos). Estoy hablando de ciencia, directamente. Así que cuando dicen que defienden la genética del animal, lo que realmente defienden no es patrimonio cultural ni natural, sino un producto diseñado para el sufrimiento. Si de verdad quisieran conservar la raza, podrían hacerlo en dehesas y espacios naturales. (Rumores.―Un señor diputado pronuncia palabras que no se perciben).

Presidencia. Un momento. Señor Robles López, le llamo al orden por primera vez. Y ya basta, por favor, porque en cada Pleno usted está increpando al orador.

Nahuel González López

Grupo SumarDiputado.Página 6

¡Cómo les duele que ataquen su falsa españolidad! Como iba diciendo, si de verdad quisieran conservar la raza, podrían hacerlo en dehesas y en espacios naturales, sin tortura, sin estoque y sin sangre. Pero no se trata de conservar animales; se trata de conservar privilegios, símbolos y negocios. La ciencia no deja lugar a dudas, aunque les duela. (Aplausos).

Los toros tienen un sistema nervioso sensible al dolor y al estrés, igual que cualquier otro mamífero. Durante la lidia sus niveles de cortisol y adrenalina alcanzan valores máximos, y eso es sufrimiento, medido, documentado y comprobado. Por eso, la Asociación Mundial de Veterinarios ―que no creo que sea bolchevique― y el Comité Científico de la Unión Europea lo han dicho sin ambigüedades: la tauromaquia es incompatible con el bienestar animal.

Señorías, miren esta imagen (muestra una imagen de un toro postrado en el suelo con banderillas y un estoque clavados), aunque a ustedes les excite, una imagen de un toro desangrándose mientras una plaza entera lo celebra entre risas. ¿De verdad eso es lo que queremos enseñar a nuestros hijos? ¿De verdad eso es lo que quieren llamar ‘cultura nacional’? (Hace el signo de comillas con los dedos). ¿De verdad creen que clavar una espada hasta reventar un pulmón es arte? ¿Que la sangre es folclore? ¿Que la violencia es identidad? ¿Pregunto con ironía? Sí, pero también con esperanza, porque, aunque muchos aquí prefieren mirar hacia otro lado, este país está cambiando y hoy una mayoría social rechaza la tauromaquia. Y no por moda, sino por evolución ética y moral. De esa mayoría, la gente que ha traído hasta aquí esta ILP de forma desinteresada es lo más bonito que tiene nuestra patria. Porque esta ILP es Yasmina empaquetando los pliegos junto a su padre, con una mirada cómplice. Es Jaime poniendo su local para que nadie se quede sin firmar. Son Marta o Francisco aguantando insultos por decir que torturar toros no es cultura. Es Emi, de un pueblo taurino, enfrentándose a toda su gente por amor a los animales. Son José y Laura recogiendo apoyos en un festival bajo el sol de la Mancha, mientras todos bailan a su alrededor. Es Aina, golpeada y pateada en una plaza de Tarragona por defender la vida. Es Cristina, que no pudo contener las lágrimas al conocer la cifra final y luego se fundió en un abrazo precioso con el resto. Esa es la gente que ha traído hoy esta propuesta aquí. La gente que da su vida por quienes no tienen voz, que son los animales. (Aplausos). Y ustedes no entienden nada. ¿Qué van a entender si cuando se juntan en sus reservados ―entre puros y coñac, entre nostalgias de Calamaros, Osbornes o Juan Carlos I― no hablan de la gente ni del futuro ni del país que viene? Hablan del pasado con nostalgia, del gris, que tanto les gusta; de un pasado que ya no existe ni va a existir nunca más. Hablan de repartirse el pastel, de que todo se quede en casa. Pero nosotros y nosotras no; nosotros hablamos de futuro, de una patria mejor, de los trabajadores, del color de la vida, del amor a los animales y a la gente. Y este Congreso existe para servir al pueblo, y no a las tradiciones que justifican el sufrimiento.

Y acabo. A los que votan en contra les pregunto: ¿de verdad tienen corazón? ¿Han visto lo que ocurre dentro de una plaza de toros? ¿Han sentido alguna vez lo que significa ver morir lentamente a un animal que solo intenta huir? No hay épica en eso, ni belleza ni cultura, y nuestro grupo parlamentario lo tiene clarísimo. Solo hay sufrimiento convertido en espectáculo. Y cuando un país confunde el dolor con identidad es que algo va mal, y quienes van mal son ustedes. Porque esta ILP no impone nada; solo devuelve la libertad a las comunidades autónomas para decidir si quieren financiar o no la tauromaquia, si quieren apostar por la cultura del siglo XXI o seguir atrapados en el siglo XVIII. Porque quitarle el blindaje cultural no es prohibir, es dar libertad democrática a los territorios, es permitir que el dinero público sirva a la creación y no a la crueldad. El Estado español es tierra de grandes artistas, de poetas, músicos, cineastas, creadores, referentes. Somos un país de naciones. Nuestra identidad no necesita sangre para existir. No se mide en astas ni en banderillas, sino en creatividad, solidaridad y belleza compartida.

Si hablamos de tradición, les recuerdo algo muy básico: también fue tradición prohibir votar a las mujeres; fue tradición cualquier tipo de maltrato animal, como tirar a una cabra del campanario; también fue tradición la censura, y también tratar mal al diferente. Las tradiciones no se defienden por su antigüedad, sino por su humanidad. Por eso hoy les pido que voten a favor de esta toma en consideración. Porque votar a favor no es solo apoyar una causa animalista, es apoyar a una sociedad más empática y libre. Es poner la política a la altura del pueblo, que ya ha tomado una decisión moral: decir basta. Esta ILP no se firma con tinta, se firma con convicción, respeto y amor a la vida, y viene de la mano de luchadores y luchadoras. Esta ILP viene con una tradición histórica de lucha por los derechos animales gigante. Desde Pérez Galdós, desde Unamuno, desde Blasco Ibáñez, desde Clara Campoamor, que entendió que la igualdad también se mide en el respeto a la vida de los animales. Esta ILP viene de la mano de ADDA y de todos los diputados y diputadas que durante muchos años han defendido los derechos animales. Pero, sobre todo, viene de la calle, viene del trabajo incansable de voluntarios y voluntarias, que hoy esperan altura democrática de este hemiciclo. Y hoy vamos a estar a la altura.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor González. En turno de fijación de posiciones, por el Grupo Parlamentario Mixto, tiene la palabra la señora Micó i Micó.

Àgueda Micó Micó

CompromísDiputada.Página 8Vídeo

Gràcies, presidenta. Bé, resulta atemporal que en l’actualitat continuem tenint legislada la tauromàquia com a patrimoni cultural i és atemporal per a aquelles persones que sabem que el maltractament animal no és cultura. A les antípodes, però, ens trobem a les senyories del PP i de VOX, perquè mentre que la societat civil organitzada aconseguix dur esta iniciativa a debat a una institució democràtica —e‌ nhorabona, companyes i companys, per haver-ho aconseguit— al País Valencià patim un PP i VOX que estan segrestant la pluralitat i que imposen contingut bouer en la televisió pública de totes i tots ignorant la realitat i malgastant els diners públics. Ara, quan un xiquet o xiqueta valenciana connecta amb À punt esperant aprendre, descobrir o imaginar alguna cosa nova, el que es troba són hores de bous, una televisió pública que havia de ser una finestra oberta al món i que s’ha convertit en la finestra de la contracultura i del partidisme. I fins i tot els treballadors d’À punt estan denunciant públicament la manipulació que està patint la televisió que hauria de ser de totes i de tots. Però davant d’este atac, la societat civil dona exemple. Esta iniciativa legislativa popular demostra que la ciutadania sap organitzar-se, mobilitzar-se i posar sobre la taula els debats que determinats partits no volen que en parlem, que volen silenciar. Mentre que PP i VOX fan de la televisió pública la seua sucursal mediàtica, la gent del carrer ens recorda que la cultura, la pluralitat i la democràcia no es poden segrestar. La ILP és la prova que la ciutadania té el poder real de provocar canvis reals i, per això, votarem a favor d’esta derogació, perquè la cultura no és tortura.

Gracias, presidenta. Resulta atemporal que en la actualidad sigamos teniendo legislada la tauromaquia como patrimonio cultural. Es atemporal para aquellas personas que sabemos que el maltrato animal no es cultura. En las antípodas, sin embargo, nos encontramos a las señorías del PP y de VOX. Porque, mientras que la sociedad civil organizada consigue llevar esta iniciativa a debate a una institución democrática ―enhorabuena, compañeras y compañeros, por haberlo conseguido―, en el País Valenciano sufrimos un PP y un VOX que están secuestrando la pluralidad y que ponen contenido taurino en la televisión pública de todas y todos, ignorando la realidad y malgastando el dinero público. Ahora, cuando un niño o niña valenciano o valenciana conecta À Punt, esperando aprender o descubrir algo nuevo, encuentra horas de toros. Una televisión pública que debería ser una ventana al mundo y que se ha convertido en la ventana de la contracultura y del partidismo. Incluso los trabajadores de À Punt están denunciando públicamente la manipulación que está sufriendo la televisión que debería ser de todas y de todos. Pero, ante este ataque, la sociedad civil da ejemplo. Esta iniciativa legislativa popular demuestra que la ciudadanía sabe organizarse, movilizarse y poner sobre la mesa debates que determinados partidos no quieren que abordemos, que hablemos; los quieren silenciar. Mientras PP y VOX hacen de la televisión pública su sucursal mediática, la gente de la calle nos recuerda que la cultura, la pluralidad y la democracia no se pueden secuestrar. La ILP es la prueba de que la ciudadanía tiene el poder real de provocar cambios reales, y por eso votaremos a favor de esta derogación, porque la cultura no es tortura. (Aplausos).

Presidencia. Moltes gràcies, senyora Micó. Tiene ahora la palabra el señor Catalán Higueras.

Alberto Catalán Higueras

Diputado.Página 8Vídeo

Muchas gracias, señora presidenta. Señorías, muy buenas tardes. Una cuestión previa. Ya lo ha hecho esta mañana el portavoz de SUMAR en la Comisión Constitucional a la hora de referirse a las 1200 personas asesinadas hace dos años en Israel como personas fallecidas. Fueron asesinadas 1200 personas por una banda terrorista. (Aplausos). Y nosotros, señora presidenta, nos sumamos en todos los términos a las referencias que usted hacía en el minuto de silencio. A todas y tal como usted lo ha hecho. Y, por lo tanto, que quede muy claro desde el principio. Señorías, hay algunos que apuestan por la libertad y el respeto al que piensa diferente y otros que optan por la imposición y el sectarismo. El mundo del toro no debía tener ideologías, nació de izquierdas y se hizo popular. ¿Que representa a España? Evidentemente, pero también es motivo de admiración en el sur de Francia o en otros países iberoamericanos. Por eso, algunos de los que odian España también lo vienen a despreciar. Pero es que además el mundo del toro ―por mucho que les pene a algunos― lo que representa también es cultura, es historia, es economía, es empleo, es pasión. Navarra no se entendería sin los espectáculos taurinos, que son el referente principal de sus fiestas populares. Los sanfermines sin toros, señorías, no serían los sanfermines. El respaldo mayoritario de la sociedad pamplonesa y de la navarra es evidente, así se ha ratificado en la última encuesta que se ha realizado al respecto, y desde el punto de vista cultural ha sido rubricado por el Parlamento de Navarra.

Señorías, es una cuestión más que evidente que esta es una situación que se debe tener presente. Hasta el propio alcalde de Pamplona ―de Bildu― se viste de gala con frac y chistera para presidir la corrida de toros del 7 de julio, festividad de San Fermín.

Dicen que dijo el poeta: El toreo es probablemente la riqueza poética y vital mayor de España. Creo que la de los toros es la fiesta más culta del mundo. Es el drama puro en el cual el español derrama sus mejores lágrimas y sus mejores bilis. Es el único sitio donde se va con la seguridad de ver la muerte rodeada de la más deslumbradora belleza. Federico García Lorca. (Aplausos).

Presidencia. Gracias, señor Catalán. Tiene la palabra el señor Rego Candamil.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 9Vídeo

Grazas, señora presidenta. Moi boa tarde. Hai xa máis de 100 anos Castelao que, para alén de dirixente nacionalista e presidente do Consello de Galiza, do Goberno galego no exilio, foi un grandísimo escritor e un grandísimo artista publicou unha serie de deseños recollidos no álbum Nós, entre eles está esta lámina dun labrego galego ollando o anuncio dunha tourada e expresa: «que lástima de bois!». Castelao, que puxo a súa arte ao servizo do pobo galego, non puido reflectir mellor por unha parte, a denuncia da tortura e do maltrato animal, mais tamén por outra, a distancia sideral que hai entre a cultura galega que estima os animais e a cultura española que converteu as touradas na súa festa nacional en patrimonio cultural e en símbolo da españolidade. Estamos evidentemente en polos opostos e creo que esta afirmación de Castelao a partillan en 99,9 % dos galegos. Sempre hai algunha excepción, entre eles o señor Feijóo e Rueda, que o día 10 de agosto, cando xa ardía toda Galiza, estaban nos touros en Pontevedra, na única praza que hai no noso país, sempre baleira, un evento ao ano e sempre baleira. Evidentemente estaban vendo como un touro collía a Morante de la Puebla. Pois parécenos moi ben, pero non é nin o sentir do pobo galego nin o sentir do BNG. Por iso nós imos votar nunha iniciativa que nos parece positiva. Cremos que había que ir máis alá e é mágoa que cando se debateu en 2023 a Lei de benestar animal non fose aprobada a nosa emenda que directamente prohibía as corridas de touros. Non foi aprobada, teño que dicilo, infelizmente polo voto en contra do PP, de Vox e do PSOE, de Unidas Podemos e do PDeCAT. Unha mágoa. En todo caso, este é un paso positivo que esperemos que non fique aquí para acabar con esta práctica de tortura e símbolo de españolidade. Moito obrigado.

Gracias, señora presidenta. Muy buenas tardes. Hace más de cien años, Castelao, que, además de dirigente nacionalista y presidente del Consejo de Galicia en el Gobierno gallego en el exilio, fue un grandísimo escritor y un grandísimo artista, publicó una serie de imágenes recogidas en el álbum Nós, y está esta lámina de un labrador gallego que mira el anuncio de una corrida y expresa «qué lástima de toros». (Muestra una lámina con un dibujo de Alfonso Daniel Rodríguez Castelao). Castelao puso su arte al servicio del pueblo gallego, y no pudo reflejar mejor, por una parte, la denuncia de la tortura y el maltrato animal, pero también, por otra parte, la distancia sideral que hay entre la cultura gallega, que estima a los animales, los quiere, y la cultura española, que convirtió las corridas en su fiesta nacional, en patrimonio cultural, en símbolo de la españolidad. Estamos, evidentemente, en polos opuestos. Y creo que esta afirmación de Castelao la comparten el 99,9 % de los gallegos. Siempre hay alguna excepción, entre ellos los señores Feijóo y Rueda, que el 10 de agosto, cuando ya ardía toda Galicia, estaban en los toros, en Pontevedra, en la única plaza que hay en nuestro país, siempre vacía ―hay un evento al año y siempre está vacía―, y evidentemente, estaban viendo cómo un toro cogía a Morante de la Puebla. Pues me parece muy bien. Pero no es ni el sentir del pueblo gallego ni es el sentir del BNG. Por eso nosotros vamos a votar una iniciativa que nos parece positiva. Creemos que habría que ir más allá. Es una pena que, cuando se debatió en 2023 la ley de bienestar animal, no se aprobase nuestra enmienda, que directamente prohibía las corridas de toros. No fue aprobada, he de decirlo, lamentablemente, por el voto en contra del PP, de VOX, del PSOE, de Unidas Podemos y del PDeCAT. Una pena. En todo caso, este es un paso positivo, que esperamos que no se quede aquí, para acabar con esta práctica de tortura y símbolo de españolidad.

Muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señor Rego. Tiene ahora la palabra la señora Velarde Gómez.

Martina Velarde Gómez

PodemosDiputada.Página 10Vídeo

Gracias, presidenta. Buenas tardes, señorías, y a todos y todas los miembros de las organizaciones que nos acompañan en este día, porque por fin llega el debate al Congreso de la iniciativa legislativa popular de la plataforma #NoEsMiCultura sobre la derogación de la protección cultural a los toros. Un texto que, además, contó con más de 17 000 firmas, un 42 % más de lo que era exigido, para retirar la tauromaquia como patrimonio cultural. Y es un éxito de las organizaciones, de la sociedad civil, que se ha movilizado para que cese de una vez la violencia contra los animales y podamos construir una cultura basada en la vida y no en la muerte y en la crueldad. Por eso, a todos ellos y a todas ellas, muchísimas gracias. (Aplausos). Si hay algo que hoy no tiene debate es que la inmensa mayoría de este país no está a favor de la tauromaquia, y cada día más jóvenes reclaman que la tortura no es su cultura. Hemos tenido que ver cómo la Ley 18/2013 protegía este lamentable espectáculo por encima de cualquier otra manifestación cultural o artística. Pero las cifras son claras, y es que ocho de cada diez personas de nuestro país, especialmente la gente más joven, lo rechazan, porque nos encontramos ante un anacronismo que, además, se ha superado ya en otros países, como pueden ser Ecuador, Perú, Panamá o Colombia, o en nuestro país ―también en España― en comunidades autónomas como Cataluña o Canarias. Y no puede ser que en Pleno siglo XXI, en plena era de las inteligencias artificiales, haya gente que todavía siga disfrutando con el dolor y el sufrimiento de un animal de carne y hueso. Por supuesto que esa no es nuestra cultura, señorías del Grupo Popular y señorías de VOX. En Andalucía hemos vivido cómo, mientras se quemaba la mezquita de Córdoba el día 8 de agosto, nuestra televisión pública, Canal Sur, estaba emitiendo la Tarde de toros ―que es habitual― y, por supuesto, no cesó la emisión de la corrida de toros en Marbella para informar del incidente, y conectó en directo con Córdoba cuando el fuego ya se había extinguido. Eso es lo que estamos viviendo actualmente en Andalucía. Entendemos que Canal Sur se mantuvo con esa emisión de los toros y no informó del incendio de la mezquita de Córdoba por nuestro bien, ¿no, señorías del Grupo Popular? Para que no nos alarmásemos, para que no sufriésemos, ¿no? Como han hecho ustedes con los cribados en las mamografías. Señorías del Grupo Popular, con lo que nosotras estamos sufriendo es con sus políticas y también con que nos sigan obligando a asistir a todas esas tardes de toros en nuestra televisión pública, pagadas por todos y por todas. Mientras ardía nuestro patrimonio ―que eso sí es patrimonio, eso sí es cultura―, Canal Sur emitía toros. Esa es la cultura del Partido Popular. Por eso yo también digo desde aquí que no, «No es mi cultura». Por eso hoy, señorías, tenemos la oportunidad de iniciar el camino de retirar a los espectáculos taurinos el estatus que tienen de patrimonio y derogar la Ley 18/2013, que reguló la tauromaquia como patrimonio cultural. La derogación supondría no solamente la protección de los animales, de los toros, sino también la devolución de la competencia a las autonomías. Por tanto, desde Podemos queremos pedir a todos y a todas su voto a favor de esta iniciativa legislativa popular. Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Velarde. Por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV), tiene la palabra el señor Agirretxea Urresti.

Joseba Andoni (GV (EAJ-PNV)) Agirretxea Urresti

PNVDiputado.Página 10Vídeo

Arratsalde on guztioi. ¿Cómo se puede hacer que el Estado decida cuando una comunidad autónoma decide algo que a los que están gobernando en el Estado no les gusta? O dicho de otra manera, ¿cómo se puede impedir que una comunidad autónoma o varias decidan algo, aunque tengan la competencia para ello, que no gusta a quien está gobernando en Madrid? Pues convirtiéndolo en bien cultural, y punto. Ese fue el proceder de la mayoría absoluta del Partido Popular en el año 2013, con la abstención del Partido Socialista. Afortunadamente, ante semejante atropello, hoy tenemos la oportunidad de revertir esa situación tomando en consideración esto que ha venido de la mano de una iniciativa legislativa popular.

Aquí cada uno puede hablar libremente ―y lo ha hecho además― y opinar sobre los toros sí o los toros no, García Lorca, Picasso, José Bergamín, Ignacio Sánchez Mejías o la muerte de Manolete, nunca mejor dicho. Pero hoy esto no va de eso, y yo creo que no se puede trufar el debate; se trufó el debate en el año 2013 y hoy va a pasar lo mismo.

Orain hamabi urte igo nintzen tribuna honetara hori defendatzea, segur aski, orduko biziraule bakarra naiz. Pentsa ze gaur egun existitu ere egiten ez diren alderdiak igo zirela hona. Bada, orduan esan nuen esaldi horrekin hasi dut nire agerraldia. Eta uste dut orduan esan nituen hitz berberak erabil ditzakedala gaurko agerraldian baita ere. Bi arrazoi nagusigatik: bat, orduan erabaki zenari buelta ematera datorrelako gaurkoa, eta bi, orduan genuen iritzi berbera izaten jarraitzen dugulako. Historia pixka bat egiten baldin badugu, argi geratuko da nondik datorren guzti hau. Nik hauxe esaten nuen: «Hau eztabaida tranposo bat da. Ez da zezenak bai, zezenak ez. Denok dakigu eskumen hutsezko gaia dela.» Eztabaida hori ez zen gertatuko Kataluniak erabaki izan ez balu, eztabaida hori ez zatekeen gertatuko kongresu honetan, askotan eztabaidatzeko aukera egon zelako, eta inoiz ez zen horrelakorik ekarri. Eta ez zen inoiz gertatu katalanak hartu zuten erabakia hartu zuten arte. Eta ze erabaki zuten, beren eskumenez baliatuz, Kataluniako Parlamentuak erabaki zuen Katalunian ez zela zezen korridarik izango. Eta hortik geroko asaldapen guztiak.

Hace doce años subí a esta tribuna a defender esto. Seguramente soy el único superviviente de aquella época, piensen ustedes, porque aquí hablaron partidos que ya ni existen. Entonces dije la frase con la que he empezado hoy mi intervención y creo que puedo utilizar las mismas palabras que utilicé en aquel momento, por dos razones principales: una, porque lo que hoy debatimos viene a dar la vuelta a lo que se decidió en aquel entonces y, dos, porque seguimos teniendo la misma opinión que teníamos entonces. Si hacemos un poquito de historia, nos quedará claro de dónde viene todo esto. Yo decía lo siguiente: Esto es una discusión tramposa, no se trata de toros sí, toros no; todos sabemos que se trata fundamentalmente de un tema competencial. Esa discusión no la hubiéramos tenido si Cataluña no hubiese decidido lo que decidió, y esa decisión fue porque se pudo defender en su momento y se pudo discutir en su momento, pero nunca se habló de ello aquí, no se trajo a esta Cámara. ¿Y qué decidieron los catalanes? Pues que iban a utilizar sus competencias, y el Parlamento de Cataluña decidió que las corridas no se iban a celebrar, y luego vino todo lo que vino después, toda la polémica que vino después.

El compañero Catalán, de UPN, decía: hasta incluso el alcalde de Bildu… Pero ¿qué quiere él? ¿Que se decida en Madrid o que decidan los navarros cómo tiene que ser, si hay corridas o no las hay? Ese es el quid de la cuestión. Decía yo que este es un debate que venía trufado en su momento, porque es meter un ingrediente dentro de otro caparazón para decir otra cosa. Uno puede estar a favor o en contra de los toros, algún día igual tenemos que traer ese debate, pero la iniciativa legislativa popular de hoy, que es espléndida y que en su exposición de motivos dice claramente el objeto de esta ILP, en ningún momento habla de toros sí, toros no; habla de que «las Comunidades Autónomas tienen competencias para regular dichos espectáculos, tanto en plaza como en la calle, mediante normas propias del campo de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas, o incluso específicas del ámbito taurino.» Y dice que «la Ley 18/2013, de 12 de noviembre, para la Regulación de la Tauromaquia como Patrimonio Cultural, efectúa una intervención estatal de contenido regulatorio que restringe las competencias autonómicas en materia de cultura y otras materias asumidas estatutariamente como espectáculos públicos.» No llevemos el debate a donde no es. Si alguno quiere llevarlo, ese debate se tendrá que dar en algún momento, pero no confundamos, porque mi grupo no va a opinar de toros sí, toros no; vamos a opinar que esto fue un atropello a las competencias de las comunidades autónomas. ¿Por qué? Porque una comunidad autónoma decidió y lo que decidió no gustó y, como no gustó, se dijo: no, esto no puede ser, tenemos que decidir para que en toda España todos cumplan esto. En ese sentido decía yo que el espectáculo de los toros es un espectáculo taurino y, al ser un espectáculo, las competencias las tienen las comunidades autónomas y cada una de ellas rige y organiza este tema como estime oportuno o así ha debido ser. Se impidió que fuera aprobando la ley que se aprobó con la mayoría absoluta y la abstención. Es decir, tanto en materia cultural como en materia de espectáculo, como incluso en materia de bienestar animal, las competencias son de las comunidades autónomas. ¿A qué viene esto? Pues porque yo estaba entonces también y el prefacio de aquella ley había que leerlo; había que leerlo, ¡para que luego hablen otros de nacionalismos de otra índole! Total, esto va de que las comunidades autónomas vuelvan a recuperar las competencias que tienen, y todo lo demás es parafernalia. Por tanto, nosotros vamos a votar a favor, porque consideramos que esto no se debió modificar nunca y que cada comunidad autónoma es competente en su territorio para decidir qué quiere hacer con los espectáculos taurinos, que son lo que son. Y otro día, si quieren, debatimos de los toros, de García Lorca, de Picasso, de Bergamín y, como decía, incluso de la muerte de Manolete, pero hoy el tema no es ese. Por tanto, no confundamos. Los que quieren hacer otra serie de discursos podrán hacerlos. Nosotros vamos a votar porque estamos a favor de que se derogue una ley que nunca se debió aprobar porque esta competencia es de las comunidades autónomas.

Muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señor Aguirretxea. Por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene la palabra la señora Fullaondo la Cruz.

Marije Fullaondo la Cruz

EH BilduDiputada.Página 12Vídeo

Eskerrik asko. Parkatu. Eskerrik asko, mahaiburu andrea. Arratsalde on, jaun andreok. Gaur erabakitzen da ganbera honek herri ekimen legegile batetik datorren lege proposamen bat izapidetzea onartzen duen. Ekimen honen helburua tauromakia Estatuaren kultura ondare gisa desblindatzea da. Horren erregulazioa Estatuaren eskumen esklusiboa izan ez dadin, baizik eta administrazio autonomikoena eta tokikoena. Tauromakia, batzuek arinki zezenaren festa deitzen dioten praktika hori. Arinki eta zinismo handiz esan behar dugu, zezenarentzat festatik gutxi daukalako. Gaur hitz egingo dugu tauromakiak gizartean gero eta gaitzespen handiagoa sortzen ote duen edo ez. Halaber, ari gara ea kulturatzat har daitekeen edo ez, praktika bat zeinen adierazle nagusiena den aldi bakoitzean sei animali torturatzea eta hiltzea ikusleen dibertimendu hutserako.

Gracias, señora presidenta. Señorías, buenas tardes. Hoy se debate si esta Cámara aprueba tramitar una proposición de ley procedente de una iniciativa legislativa popular. El objetivo de esta iniciativa es desblindar la tauromaquia como patrimonio cultural del Estado para que su regulación no sea competencia exclusiva del Estado, sino de las administraciones autonómicas y locales. Hablamos de tauromaquia, sí, esa práctica que algunos, a la ligera, llaman la fiesta del toro; en nuestra opinión, con ligereza y mucho cinismo, porque para el toro todo esto tiene poco de fiesta. Hoy debatiremos si la tauromaquia genera o no un rechazo creciente en la sociedad. También estamos hablando de si se puede considerar cultura o no una práctica en la que el máximo exponente es torturar y matar a seis animales cada vez para pura diversión del público.

Hablamos también de si se puede considerar ―o no― arte y/o cultura una práctica que, por muy ancestral que sea, aplaude el sufrimiento animal y perpetúa su maltrato. Y hablamos sobre qué parte de la ciudadanía del Estado español siente ―o no― la tauromaquia como parte de su patrimonio cultural y si en consecuencia su regulación debe ser ―o no― competencia exclusiva del Estado. También hablamos de si la verdadera razón de haber declarado la tauromaquia como patrimonio cultural es —o‌ no— el interés económico y empresarial de quienes se benefician de ella, y hablamos de si un pueblo, cualquier pueblo, debiera enorgullecerse —‌o no— de mantener y apoyar prácticas contra animales proclamando que esas prácticas son un bien cultural común que hay que seguir preservando.

Hablamos de todo eso y por todo eso apoyaremos la admisión a trámite de esta iniciativa legislativa popular: para acabar con la declaración de la tauromaquia como patrimonio cultural y para que su regulación pase de nuevo a manos de las Administraciones autonómicas y locales. Y además lo hacemos por una segunda cuestión no menos importante: por respeto. Por respeto a los animales, sí, pero también por respeto a las iniciativas populares y a las decisiones de la ciudadanía. Porque lo que hoy aquí se debate es si esta Cámara, los y las representantes de la ciudadanía, van a admitir o no que se tramite una iniciativa legislativa popular avalada por 715 000 firmas, de las que 664 777 han sido validadas por la Junta Electoral Central; es decir, que han recogido 164 777 firmas oficialmente validadas más de las que hubieran necesitado. Lo que se debate hoy es si esta Cámara mostrará el respeto que les debemos a los y las promotoras de la iniciativa y a los miles de personas que han decidido avalarla, cumpliendo con creces los requisitos que se les solicitaban. El hecho de no tomar en consideración esta proposición de ley no demostraría más que una falta de respeto absoluto a la ciudadanía. Evidentemente, alguien podría alegar que solo hace doce años que ya fue admitida a trámite y finalmente aprobada por esta Cámara la proposición de ley proveniente de otra iniciativa legislativa popular que proponía justamente lo contrario que propone esta, y que se convirtió en la Ley 18/2013, que regula la tauromaquia como parte del patrimonio cultural. Aquella proposición de ley también había cumplido con los requisitos solicitados y, lógicamente, fue respetada y admitida a trámite por esta Cámara. En aquella ocasión fueron 500 165 firmas válidas las que la avalaron, 164 612 firmas menos que las que avalan la iniciativa que hoy debemos decidir si se tramita o no.

Lege proposamen hark, esan bezala, aurrera egin zuen eta 18/2013 legea bihurtu zen. Nahiz eta Alderdi Popularraren aldeko botoekin soilik izan. Alderdi Popularrak garai hartan gehiengo osoa baitzuen ganbera honetan, baina 18/2013 legeak tauromakiari buruz esaten duen bezala, tauromakia etengabeko bilakaeraren mende dago eta ezin da susmorik egin nola egokituko den sentsibilitate aldakorretara. Izan ere, gauza bera esan daiteke herritarren sentsibilitateari buruz. Etengabeko bilakaeran dago, eta inork ez daki nola egokituko den aldaketetara.

Gure aldetik ez dugu inolako arrazoirik ikusten lege proposamen hau tramitera ez onartzeko. Ez mamiz, ez formaz. Beraz, alde bozkatuko dugu herri ekimen legegilearen bultzatzaileekiko errespetuagatik eta kultura eta ez animaliekiko tratu txarra denarekiko errespetuagatik.

Besterik ez. Eskerrik asko.

Aquella proposición de ley, como digo, salió adelante y se convirtió en la Ley 18/2013, aunque solo con los votos a favor del Partido Popular, que en aquella época tenía mayoría absoluta en esta Cámara. Pero, como dice la propia Ley 18/2013 sobre la tauromaquia, está sometida a una evolución constante y no cabe sospechar cómo se adaptará a sensibilidades cambiantes. Y lo mismo se puede decir de la sensibilidad ciudadana, que está en constante evolución y nadie sabe cómo se va a adaptar a los cambios.

Por nuestra parte, no vemos ninguna razón, ni de fondo ni de forma, para no admitir a trámite esta proposición de ley y, por tanto, votaremos a favor, por respeto a los y las impulsoras de la iniciativa legislativa popular y por respeto a lo que es cultura y no maltrato animal.

Nada más y muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Fullaondo. Pel Grup Parlamentari Junts per Catalunya, té la paraula la senyora Calvo Gómez.

Pilar Calvo Gómez

JuntsDiputada.Página 13Vídeo

Gràcies, presidenta. Bé, primer de tot. Bona tarda i benvinguts els membres de la plataforma «No és la meva cultura», que ens acompanyen i que representen els més de 715 000 ciutadans i ciutadanes que han firmat arreu de l’Estat espanyol donant suport a aquesta ILP. Jo voldria començar la meva intervenció amb un record per la Jane Goodall, que ens va deixar el passat 1 d’octubre després de 91 anys de lluita, fins a l’últim dia, en favor dels drets dels animals. Vaig tenir la sort, la gran sort, de conèixer la Jane Goodall, la primatòloga britànica, i de compartir algunes converses en la meva etapa com a periodista. La Jane Goodall ha estat un dels lideratges més importants del canvi social positiu, una de les més grans influencers del canvi social positiu pel que fa al respecte dels drets dels animals i de la conservació. I la seva lliçó és especialment vàlida en moments com l’actual, en què la falta d’empatia, l’odi i les guerres posen a prova la confiança en la humanitat. Goodall ens ha ajudat a conscienciar-nos de la importància, com deia, de la conservació, des del respecte cap als animals i la natura. Ens ha ajudat a entendre que, com nosaltres, els animals són éssers amb capacitat de sentir emocions. Doncs bé, la Jane Goodall va fer sentir la seva veu contra la tauromàquia i ho va fer aquí, al Congrés dels Diputats. L’any 2013 va firmar una carta en contra de la declaració de les curses de braus com a bé d’interès cultural. La Jane parlava de manera directa, valenta, amb missatges fàcils d’entendre i ens deia: «Si jo fos toro, no voldria formar part d’aquest espectacle». I ens recordava que, com dèiem, els toros tenen capacitat de sentir i això està provat científicament i que la manera d’acabar amb ells després de torturar-los no hauria de ser declarat mai patrimoni cultural de cap estat. L’any 2010, Catalunya, pionera a l’Estat en defensa dels drets dels animals, va aprovar una llei que prohibia les curses de toros. L’extrema dreta i la dreta, el PP, la van portar al Tribunal Constitucional i van promoure, en resposta, una iniciativa legislativa popular, per considerar que les curses de braus com a bé d’interès cultural; una ILP que va quedar força lluny de la que debatem avui, però malauradament una ILP que va fer la feina, perquè el 2016 el Tribunal Constitucional va fer servir aquest blindatge jurídic de patrimoni cultural per anul·lar la prohibició catalana, una prohibició que va sortir —‌recordem-ho— del Parlament de Catalunya, on hi ha la sobirania del poble català. A Catalunya, però, les places de toros ja s’havien convertit en l’escenari de concerts o en un centre comercial. No van poder, per tant, revertir l’efecte de la llei catalana, però sí, però sí que van lesionar les nostres competències en matèria de cultura i espectacles públics, en l’article 141 de l’Estatut d’Autonomia de Catalunya. Per això, estem a favor d’aquesta iniciativa, perquè volem que les competències retornin plenament a la Generalitat i als municipis. Volem decidir nosaltres i no que decideixin sobre la nostra cultura o sobre els drets dels animals a Catalunya des de Madrid. No volem que l’Estat pugui invocar l’interès cultural per bloquejar, per tant, decisions autonòmiques en aquest àmbit. L’anul·lació del que va aprovar el Parlament va ser una mostra més de la recentralització i del menyspreu a la sobirania catalana. Per tant, la derogació de la Llei 18/2013 permetria recuperar la capacitat de decidir a Catalunya sobre la vigència o no de les curses de braus, un espectacle que perjudica psicològicament els menors que hi assisteixen. Des del 2018, el Comitè dels Drets de l’Infant de Nacions Unides demana a l’Estat espanyol que no es permeti que els infants i els adolescents participin i assisteixin a aquests esdeveniments taurins per la violència extrema que hi ha. Considerar els toros patrimoni cultural no deixa de ser una trava en aquest sentit.

Ja per acabar, el 2021 —r‌ecordem-ho—el Congrés va deixar de considerar els animals com a coses en la llei hipotecària i en la llei d’enjudiciament civil, com ho havia fet el 2006, fa gairebé 20 anys, el Codi Civil català. Per tant, aquesta sensibilitat existeix, només cal trobar-la. I ho hem de fer en memòria d’activistes com la Jane Goodall i recordant que, enmig de temps de guerres i de crueltat extrema, només ens salvarà de nosaltres mateixos la capacitat de posar-nos en el lloc dels altres. Per tant, fent com ella: inspirem esperança i transformem-la en acció.

Gràcies.

Gracias, presidenta. Buenas tardes. Antes de nada, bienvenidos los miembros de la plataforma «No es mi cultura», que nos acompañan y que representan a los más de 715 000 ciudadanos y ciudadanas que han firmado en todo el Estado español y que han dado apoyo a esta ILP. Querría empezar mi intervención con un recuerdo a Jane Goodall, que nos dejó el pasado 1 de octubre después de 91 años de lucha, hasta el último día, en favor de los derechos de los animales. Tuve la gran suerte de conocer a Jane Goodall, la primatóloga británica, y de compartir algunas conversaciones en mi etapa como periodista. Jane Goodall ha sido uno de los liderazgos más importantes del cambio social positivo, una de las grandes influencias, de las más grandes influencias del cambio social positivo en lo que tiene que ver con la defensa y el respeto de los derechos animales y su conservación. Y su lección es especialmente válida en momentos como el actual, en los que la falta de empatía, el odio y las guerras ponen a prueba la confianza en la humanidad. La señora Goodall nos ha ayudado a concienciarnos de la importancia de la conservación, como decía, desde el respeto hacia los animales y la naturaleza. Nos ha ayudado a entender que, como nosotros, los animales son seres con capacidad de sentir emociones. Pues bien, Jane Goodall hizo sentir su voz contra la tauromaquia, y lo hizo aquí, en el Congreso de los Diputados. En el año 2013 firmó una carta en contra de la declaración de las corridas de toros como bien de interés cultural. Jane hablaba de forma directa, valiente, con mensajes fáciles de entender, y nos decía: Si yo fuera toro, no querría formar parte de este espectáculo. Y nos recordaba: Los toros tienen capacidad de sentir, esto está probado científicamente, y la manera de acabar con ellos después de torturarlos no debería ser declarado nunca patrimonio cultural de ningún Estado. En el año 2010, Cataluña, pionera en el Estado en la defensa de los derechos de los animales, aprobó una ley que prohibía las corridas de toros. La extrema derecha y la derecha la llevaron al Tribunal Constitucional y promovieron, como respuesta, una iniciativa legislativa popular para considerar las corridas de toros como bien de interés cultural. Fue una ILP que quedó muy lejos de la que tenemos hoy, pero que, desafortunadamente, hizo su trabajo, porque en 2016 el Tribunal Constitucional hizo servir ese blindaje jurídico del patrimonio cultural para anular la prohibición catalana, una prohibición que salió, recordémoslo, del Parlamento de Cataluña, donde reside la soberanía del pueblo catalán. En Cataluña, sin embargo, las plazas de toros ya se habían convertido en escenario de conciertos o en centro comercial y, por tanto, no pudieron revertir el efecto de la ley catalana, pero sí pudieron lesionar nuestras competencias en materia de cultura y espectáculos públicos del artículo 141 del Estatuto de Autonomía de Cataluña, por eso estamos a favor de esta iniciativa: porque queremos que las competencias vuelvan plenamente a la Generalitat y a los municipios. Queremos decidir nosotros y no que decidan sobre nuestra cultura o sobre los derechos de los animales en Cataluña desde Madrid. No queremos que el Estado pueda invocar el interés cultural para bloquear decisiones autonómicas en este ámbito. La anulación de lo que aprobó el

Parlament fue una muestra más de la recentralización y el menosprecio a la soberanía catalana. Por tanto, la derogación de la Ley 18/2013 permitiría recuperar la capacidad de decidir en Cataluña sobre la vigencia o no de las corridas de toros, un espectáculo que perjudica psicológicamente a los menores que asisten a ellos. Desde 2018, el Comité de los Derechos del Niño de la ONU pide al Estado español que no permita que los niños y los adolescentes participen y asistan a estos eventos taurinos caracterizados por la violencia extrema, y considerar los toros como patrimonio cultural no deja de ser una traba en este sentido.

Para terminar, diré que en 2021 el Congreso dejó de considerar a los animales como cosas en la Ley Hipotecaria y en la Ley de Enjuiciamiento Civil, como hizo en el año 2006, hace ya casi veinte años, el Código Civil catalán. Por tanto, esta sensibilidad existe, solo hay que encontrarla, y lo tenemos que hacer en memoria de activistas como Jane Goodall y recordando que en tiempos de guerra y de crueldad extrema solo nos salvará de nosotros mismos la capacidad de ponernos en el lugar de los demás. Por tanto, hagamos como ella, inspiremos esperanza y transformémosla en acción.

Muchas gracias.

Presidencia. Moltes gràcies, senyora Calvo. Pel Grup Parlamentari Republicà, té la paraula la senyora Estrems Fayos.

Etna Estrems Fayos

ERCDiputada.Página 15Vídeo

Bé. Gràcies, presidenta. Bona tarda a totes i a tots. Primer de tot, vull donar la benvinguda als promotors i promotores de la ILP, que avui ens acompanyen en aquesta grada, i alguna amiga personal que també tenim aquí, que em fa molta il·lusió que estigui aquí per seguir aquest debat. Un debat que és important per mi i que confesso que avui, en aquesta intervenció, estic inclús nerviosa. Primer, avui debatem, com deia, aquesta ILP amb un nom tan clar com contundent: «No es mi cultura», una ILP que ha aconseguit més de 165 000 signatures validades, més de 715 000 signatures en el punt d’inici. I això no és un detall, és l’expressió d’una ciutadania que ens està demanant a crits que avui aquí l’escoltem. Aquesta cambra entenem que hauria de ser la màxima expressió de la voluntat popular. Per tant, si la ILP que va declarar la tauromàquia patrimoni cultural el 2012 es va quedar a poc més de mig milió de signatures, just el mínim per entrar en aquest congrés i amb un 32 % de signatures menys que la d’avui, no hi hauria d’haver massa discussió en què cal deixar que es prengui en consideració avui, aquest text. Aquesta ILP, demostra ser un moviment molt més ampli, molt més transversal, amb un missatge directe: Aquesta festa ja no representa la majoria social. A més, aquesta iniciativa no imposa res a ningú, com deien els companys fa una estona. El que fa és donar o tornar el dret de decisió a les comunitats. Retorna la sobirania perquè cada territori pugui decidir lliurement si vol o no vol curses de braus. És més democràcia, és més capacitat de decidir i és més competències. I per això nosaltres, la gent d’Esquerra Republicana que defensem el dret a l’autodeterminació de Catalunya, entenem millor que ningú el valor d’aquest pas. Perquè el dret a decidir és universal i ho ha de ser des de triar el futur polític del teu país fins a decidir si a la teva ciutat o al teu poble vols un toro dessagnant-se davant el públic. Catalunya, de fet, és pionera. El 2010 el Parlament va abolir les curses de braus i, tot i que després el Tribunal Constitucional va anul·lar aquesta decisió, la realitat és que la societat ja havia canviat. Les places es van convertir en mercats, en museus, en equipaments diversos, en espais de vida, de comunitat, de respecte, espais de vida on abans hi havia hagut crits i aplaudiments a la mort. I si parlem de cultura, parlem de cultura i no podem disfressar la violència i el maltractament animal de cultura. La cultura és la llengua, és la música, és les festes populars, és la creativitat, és la memòria compartida. La cultura és tot menys veure com un animal es dessagna, atrapat dins una plaça d’on no pot escapar i sense cap possibilitat de defensar-se. No pot ser cultura veure com un ésser viu cau esgotat i ensangonat davant d’aplaudiments. La cultura evoluciona, igual que les nostres ciutats. Allò que un dia eren fortificacions de pedra, avui són espais oberts i sostenibles. El mateix passa amb les tradicions. Les que no respecten la vida no sobreviuen, perquè no resisteixen el pas del temps ni la consciència col·lectiva. Per això, aquesta ILP avui és important, perquè és democràcia en estat pur i perquè obre la porta a una cultura sense crueltat. El Congrés pot mirar enrere i perpetuar els privilegis d’una minoria o pot mirar endavant i escoltar la majoria social que vol avançar. El Congrés avui pot mirar enrere o pot equiparar-se amb els països del seu entorn d’Europa, on ja fa temps que no es permeten espectacles ni es subvencionen festes amb crueltat animal amb diners públics. Espanya és pràcticament una excepció en això. A la majoria dels països del nostre entorn, els espectacles amb animals que impliquen patiment, com deia, estan prohibits o han quedat relegats al passat. França, com deien abans, és l’única que manté la tauromàquia en alguns territoris, és cert, però ni de lluny amb el suport institucional i financer que aquí encara es defensa. Portugal, tot i permetre’n algunes modalitats, ha introduït restriccions clares i si mirem al nord, a l’est o a l’oest, la resposta és unànime: no hi ha lloc per a la crueltat disfressada de tradició. La cultura europea d’avui és drets, és respecte i és benestar animal. Nosaltres, i jo en particular, ho tenim molt clar. La tauromàquia no és cultura. És crueltat. És maltractament animal i és inacceptable.

Avui decidim si ens quedem atrapats al passat o construïm un futur de respecte i llibertat, també amb els animals.

Moltes gràcies.

Gracias, presidenta. Buenas tardes a todas y todos. En primer lugar, quiero dar la bienvenida a los promotores y promotoras de la ILP que hoy nos acompañan en esta grada y a alguna amiga personal que también está aquí para seguir este debate y me hace mucha ilusión, porque es un debate que es importante para mí. Y lo confieso, en esta intervención hoy estoy incluso nerviosa. Hoy debatimos, como decía, esta ILP, que tiene un nombre tan claro como contundente: «No es mi cultura». Es una ILP que ha conseguido más de 665 000 firmas validadas, más de 715 000 firmas en el punto de inicio. Y eso no es un detalle, es la expresión de una ciudadanía que nos está pidiendo a gritos que hoy aquí la escuchemos. Entendemos que esta Cámara debería ser la máxima expresión de la voluntad popular; por tanto, si la ILP que declaró la tauromaquia patrimonio cultural en 2012 se quedó a poco menos del medio millón de firmas, justo el mínimo para entrar, y con un 42,5 % menos que la de hoy, no debería haber demasiada discusión en torno a que se debata esta ILP. Esta ILP demuestra ser un movimiento mucho más amplio, mucho más transversal, con un mensaje directo: esta fiesta ya no representa a la mayoría social. Además, esta iniciativa no impone nada a nadie, como decían los compañeros hace un rato. Lo que hace es devolver el derecho de decisión a las comunidades, devolver la soberanía para que cada territorio pueda decidir libremente si quiere o no las corridas de toros. Es más democracia, es más capacidad decisoria y son más competencias. Por eso, nosotros, la gente de Esquerra Republicana, que defendemos el derecho a la autodeterminación de Cataluña, entendemos mejor que nadie el valor de este paso, porque el derecho a decidir es universal y lo tiene que ser para elegir desde el futuro político del país de uno hasta si en la propia ciudad o pueblo queremos que se desangre delante del público un toro. Cataluña, en 2010, en su Parlamento, abolió las corridas de toros; es pionera. El Tribunal Constitucional, sin embargo, abolió esta decisión, pero la realidad es que la sociedad ya había cambiado. Las plazas se convirtieron en mercados, en museos, en equipamientos diversos, en espacios de vida, de comunidad, de respeto; espacios de vida donde antes había habido gritos y aplausos a la muerte. Y hablemos de cultura. No podemos disfrazar la violencia como algo de cultura. La cultura es la lengua, la música, las fiestas populares, la creatividad, la memoria compartida; la cultura es todo. Y no es ver cómo se desangra un animal dentro de una plaza, atrapado, sin poder escapar y sin ninguna posibilidad de defensa. No puede ser cultura ver cómo un ser vivo se desangra ante los aplausos. La cultura evoluciona igual que nuestras ciudades: lo que un día eran fortificaciones de piedra hoy son espacios abiertos y sostenibles. Y lo mismo ocurre con las tradiciones: las que no respetan la vida no sobreviven, porque no resisten el paso del tiempo ni la conciencia colectiva. Hoy, esta ILP es importante, porque es democracia en estado puro y porque abre la puerta a una cultura sin crueldad. El Congreso puede mirar atrás y perpetuar los privilegios de una minoría o bien puede mirar hacia adelante y escuchar a la mayoría social que quiere avanzar. El Congreso, hoy, puede mirar atrás o puede homologarse a los países de su entorno en Europa, donde hace tiempo que no se permiten espectáculos ni se subvencionan fiestas con crueldad animal como bienes públicos. España es prácticamente una excepción en esto. En la mayoría de los países de nuestro entorno, los espectáculos con animales que implican sufrimiento están prohibidos o han quedado relegados al pasado. Francia, como decían antes, es la única que mantiene la tauromaquia en algunos territorios, es cierto, pero ni de lejos con el apoyo institucional y financiero que tienen y que defienden aquí, en España. Portugal ha introducido restricciones claras, y si miramos al norte, al este o al oeste la respuesta es unánime: no hay lugar para la crueldad disfrazada de tradición. La cultura europea de hoy es derecho, respeto y bienestar animal. Nosotros, y yo en particular, lo tenemos muy claro: la tauromaquia no es cultura, es crueldad, es maltrato animal y es inaceptable. Hoy decidimos si nos quedamos atrapados en el pasado o si construimos un futuro de respeto y de libertad, también con los animales. Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Moltes gràcies, senyora Estrems. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra la señora Rodríguez de Millán Parro. (Aplausos).

María José Rodríguez de Millán Parro

VoxDiputada.Página 17Vídeo

¡Vaya con los de Bildu, que piden respeto a los animales y siguen sin condenar los 853 asesinatos de seres humanos a manos de la banda terrorista ETA! (Aplausos). Por cierto, se han ido huyendo, como lo que son.

Hoy nos traen una iniciativa, promovida por los socios del Partido Socialista, que busca la desprotección de la tauromaquia como patrimonio cultural y que, en última instancia, pretende la prohibición de la fiesta, en pleno contexto de liquidación de todo aquel elemento que tenga que ver con nuestra nación, con todo lo que nos une, y no por ningún fundamento animalista en este caso, sino por la sencilla razón de que odian España. Y se sienta, además, un peligroso precedente, el de que una clase política coyuntural, existente en un momento de la historia determinado, pueda decidir con su voto sobre la vida de toda una nación, pasada, presente y futura, para decir lo que es o no cultura, para decir lo que somos o no somos. (Aplausos). Y la cultura les podrá gustar más o menos, pero es la nuestra y la tenemos que defender.

Nosotros tenemos muy claro que el rito taurómaco es, en su más pura esencia, un acontecimiento de fuerte raigambre hispánica y mediterránea, y creemos que quizá precisamente esa, su raíz fuertemente española, es la principal razón de su crítica, ataque y persecución. Únicamente les diré que estamos ante el enésimo intento de prohibir la fiesta de los toros de alguna forma, por diversos motivos que fueron ineficaces, porque muchísimo antes de que ustedes llegaran lo hizo Alfonso X en Las Partidas, cuando prohibió al clero asistir a los toros; lo hizo Felipe V; lo hizo Felipe VI; lo hizo Carlos III ―por cierto, a raíz de esta última prohibición y de forma paradójica tuvo lugar el auge del toreo a pie―; lo hizo también Carlos IV, y hubo sucesivos intentos durante el siglo XIX. Es un acoso que no cesa ni durante el siglo XX, durante la Segunda República. Y aquí estamos. No lo consiguieron ellos y no lo van a conseguir ustedes. Es más, después de cada intento la tauromaquia ha resurgido más fortalecida; como cuando el Partido Socialista llegó al poder en el año 1982 y se dio cuenta de que la fiesta de los toros no era algo de derechas, y entonces se vivió una edad de oro, con figuras que ya tienen su lugar de gloria en el imaginario popular. Porque la historia nos demuestra que ni reyes ni papas ni ningún Gobierno de ningún tipo han podido acabar con la tauromaquia (aplausos), y mucho menos despojarla de su identidad cultural y popular. ¿Y saben por qué? Porque la tauromaquia ha sido uno de los ejes vertebradores de la sociedad española durante el siglo XX. Las corridas de toros han sido un lugar de enriquecimiento entre iguales, y por eso las élites, las mismas que hoy intentan acabar con esta expresión cultural disfrazadas de demócratas, han intentado acabar con ellas. Ningún poder ha podido someterlas, porque no pertenecen a ningún Gobierno ni a ningún partido político, sino al pueblo. (Aplausos). Para los legos en la materia, ya que me imagino que quienes proponen esta iniciativa desconocen por completo nuestra historia, he de decir que a principios del siglo XX se democratiza la fiesta de los toros ―se democratiza, esa palabra que ahora tanto repiten mientras traen la censura debajo del brazo―, y se hace gracias a un torero, gracias a Joselito el Gallo, que decide proyectar todo un hito arquitectónico de la época: las plazas monumentales de toros. ¿Y para qué se hace? Para abaratar el precio de las entradas y que las clases más humildes pudieran acudir a las plazas de toros. Gracias a eso hoy vemos cómo plazas monumentales, como Madrid o Pamplona, rozan el lleno en sus ferias y con gente, por cierto, cada vez más joven. Y es un eje vertebrador que no solamente se da en las clases sociales, sino también en la literatura. Ahí tenemos, por ejemplo, Juan Belmonte, matador de toros, una de las mejores novelas del siglo XX, sobre el amigo y rival de Joselito. Seguro que ustedes han leído a Chaves Nogales. Y, poco después, aparecería un torero valenciano, Manuel Granero, que además de ser una de las máximas figuras de su época, es un virtuoso de la época. Y, entonces, se rodea de los mejores artistas líricos. Manolete abrió la visión que tenían los extranjeros de España, convirtiéndose prácticamente en una estrella de Hollywood. Dominguín fue admirado por uno de los artistas más importantes de la historia, por Picasso. Antonio Ordóñez inspiró a un premio Nobel, a Hemingway, y a un Óscar, a Orson Welles, y así podríamos seguir todo el día. (Aplausos). Arquitectura, literatura, música, pintura... La fiesta de los toros ha contribuido a formar la cumbre de las bellas artes de España. Pero ustedes vienen aquí con una iniciativa que lo único que demuestra es su indigencia cultural.

La tauromaquia, además, ha sido un equilibrio entre tradición y modernidad. Ha sabido renovarse sin perder su esencia. En cada tarde de toros late una emoción que no puede fabricarse ni sustituirse con los artificios de la sociedad del usar y tirar, de la inmediatez. La tauromaquia no necesita justificarse ante modas pasajeras. Se justifica sola porque es verdad, porque es arte y porque es cultura. (Aplausos).

Yo no voy a relatarles aquí el impacto que esta iniciativa y su intención última de abolir los festejos tendrá en la economía y en el ecosistema, porque la tauromaquia debe ser reivindicada aunque no generase ni un solo puesto de trabajo y aunque no se extinguiera el toro, y porque todo eso ya lo saben ustedes, incluso los que traen esta iniciativa. Defender la tauromaquia es defender también la pluralidad cultural frente a un globalismo que busca homogeneizar costumbres, valores y sensibilidades para diluirnos renunciando a lo que nos define.

En definitiva, señorías, hoy no deberíamos estar aquí debatiendo esto, porque no se puede votar lo que somos o dejamos de ser. Lo que somos se defiende y esa defensa debe partir de un hondo entendimiento de la tradición, la estética, el pensamiento trágico y el carácter identitario que ha marcado a España durante siglos. Los españoles nunca hemos huido de la muerte o del dolor, la hemos mirado a los ojos. Hemos convivido con ella y, desde el Cantar de Mio Cid, hasta las pinturas negras de Goya, pasando por Unamuno o por Zorrilla, el alma española ha sabido representar siempre esta relación estética y mística con la fatalidad. ¿De verdad ustedes se creen con capacidad de prohibir todo esto? (Aplausos.―Un señor diputado: ¡Sí!). Le deseo mucha suerte al que ha dicho sí. La tauromaquia es una metáfora nacional, un espejo donde se reflejan los extremos de nuestra alma: la pasión, la temeridad, la estética, la aceptación del destino, la capacidad de afrontar la muerte en el arte. Y es una metáfora de la misma vida; valor, belleza y muerte unidos en un mismo instante. Condenarla al ostracismo no es solo el paso previo a prohibirla, es quemar un hilo invisible que une siglos de historia, pensamiento, belleza y contradicción. Es silenciar una forma de hablar de lo humano que nos es propia y que configura lo que somos.

Nosotros defenderemos siempre la tauromaquia, porque lo que nace del alma de un pueblo nunca puede desaparecer. Nos vemos en las plazas, donde, por cierto, suelo ver a muchas de sus señorías de la bancada socialista.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señora Rodríguez de Millán. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra la señora García López.

Maribel García López

PSOEDiputada.Página 18Vídeo

Gracias. Señorías, quisiera empezar dando la bienvenida, en nombre del Grupo Parlamentario Socialista, a los promotores de la iniciativa sobre la que debatimos esta tarde. Hoy, debatimos sobre cómo gestionar con serenidad una cuestión que demuestra hasta qué punto nuestra sociedad es plural y diversa. Hoy, debatimos sobre cómo ejercer la responsabilidad política en un tema que exige más cabeza fría que ruido y más respeto que titulares. Señorías, hoy quiero recordar a quien enterramos ayer en su Olivenza natal, a Guillermo Fernández Vara. Guillermo fue una persona taurina, pero por encima de todo fue una persona dialogante, tolerante y un constructor de convivencia. (Aplausos). Tanto es así que impulsó el libro blanco sobre la tauromaquia, para que la gente pudiera analizar y debatir con sosiego y tranquilidad sobre esta actividad, para que los que estuvieran a favor y los que no estuvieran a favor pudieran sentarse a dialogar. Porque, como él decía, no puedes quedarte solamente con aquello que te interesa, y eso es a lo que animamos hoy el Grupo Parlamentario Socialista, a respetar el bien más preciado que nos dio nuestra Constitución de 1978 y que construyó nuestra transición política: la convivencia. Y en esa convivencia tenemos que intentar caber todos y tenemos que intentar respetarnos todos. Esta iniciativa legislativa popular llega con más de 600 000 firmas y el Grupo Socialista reconoce y valora ese respaldo ciudadano. Porque cada firma representa una opinión, un sentimiento y una demanda. Y, en democracia, todas las voces merecen respeto. Conviene recordar cómo llegamos hasta aquí. En 2013, el Grupo Parlamentario Popular trajo a este mismo Congreso otra iniciativa legislativa popular y, con su mayoría absoluta, impuso una ley ideológica sin diálogo, sin consenso y sin escucha. España no es, en ningún aspecto, homogénea. De hecho, una de nuestras mayores virtudes es nuestra diversidad, nuestras tradiciones compartidas y aquellas que son distintas. La diversidad es una parte esencial de nuestro Estado y no entenderlo así es llevarlo a una tensión innecesaria. Porque este debate no necesita más ruido, sino más sosiego. No necesita más enfrentamiento, sino más diálogo. Hay territorios donde la tauromaquia forma parte del acervo cultural y, otros, donde ha desaparecido de forma natural, sin prohibiciones, sin conflictos, sin imposiciones. Esa diversidad es un valor que debemos preservar, no un problema que debamos unificar por ley. La cultura, señorías, no se impone ni se deroga por decreto. La cultura evoluciona, cambia, se adapta y se expresa libremente en la sociedad. Y el papel del Estado no es decidir qué es o no es cultura, sino garantizar la libertad para crear, sentir y expresar.

Por eso, el Grupo Socialista cree que este debate debe resolverse desde la convivencia y el respeto. Se dice que proteger el toro es proteger la dehesa. Pero la dehesa, señorías, también se protege invirtiendo en prevención de incendios, en gestión forestal, en empleo verde, en condiciones dignas para los bomberos. Todo ello pertenece también a la dehesa. Y las señorías del Partido Popular, que alardean de ello, están haciendo todo lo contrario en comunidades como Castilla y León, como Valencia, como Andalucía o como en mi tierra, Extremadura. (Aplausos). Porque, mientras dicen defender el campo, recortan sus servicios públicos y debilitan su futuro. La protección del mundo rural no está solo en la dehesa, está en la educación, en la sanidad, en el empleo y en la cohesión territorial.

Como decía Guillermo Fernández Vara, defiendo la bandera de España, pero también defiendo la bandera de las pensiones dignas, la bandera del salario mínimo, la bandera de la educación pública, la bandera de la sanidad universal y pública, porque esas son las banderas que nos hacen un país mejor y porque esas son las banderas que igualan a las españolas y a los españoles. (Aplausos). Esa es la España real que el Gobierno del Partido Socialista defiende todos los días, una España moderna, plural y orgullosa de su diversidad; una España que no necesita imponer para convivir. Respetamos a quienes firmaron la iniciativa, pero también respetamos a quienes piensan distinto. Y, sobre todo, no queremos que este asunto se utilice para dividirnos. Porque, cuando en 2013 el PP impuso esta ley con mayoría absoluta, no buscó proteger la cultura, buscó confrontar.

Señorías, la democracia madura no teme revisar sus decisiones, pero tampoco necesitar revocar cada ley para demostrar que escucha. A veces el gesto más valiente es elegir la serenidad frente al ruido y el respeto frente a la imposición. A veces el gesto más valiente es saber contenerse, mantener la serenidad y dejar que la sociedad siga avanzando en paz. Porque creemos en una democracia que escucha, pero que no impone, en una cultura viva, diversa y libre, en una política que no alimenta divisiones, sino que construye convivencia. Ni prohibir ni promover, respetar. Esa fue la posición del Grupo Socialista en 2013 que defendió Torres Mora.

Por último, quiero volver a acordarme de Guillermo Fernández Vara, porque lo vamos a echar mucho de menos. Él decía: Las sociedades que más progresan son las que son capaces de compartir la prosperidad. Por eso, y recordando a Guillermo, este país necesita que sus representantes seamos capaces de dialogar y de ponernos de acuerdo en cuestiones que sean capitales para el futuro de nuestras hijas y de nuestros hijos y evitar todos los disensos y todas las polémicas, y así enterrar la maldita polarización. Ese sigue siendo el camino de la convivencia, del respeto y del diálogo.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora García. Por el Grupo Parlamentario Popular tiene la palabra la señora Cruz-Guzmán García.

María Soledad Cruz-Guzmán García

PPDiputada.Página 19Vídeo

Gracias, señora presidenta. Quiero, en primer lugar, dar la bienvenida a la Asociación de Peñas Taurinas de Castilla-La Mancha y de Madrid, a la Asociación Bous al Carrer, al alcalde de Puig, a la asociación taurina universitaria de Sevilla y a todos los que nos están viendo desde la televisión del Congreso. Señorías, el Grupo Popular no necesitaba el turno en contra para que toda España supiera cuál iba a ser nuestra posición en este debate. Nuestros más de 3200 ayuntamientos, nuestras diputaciones y nuestras comunidades autónomas estaban tranquilas porque sabían que íbamos a defender la cultura en libertad. (Aplausos). Desde aquí, mi respeto a todos y cada uno de ellos, alcaldes y concejales, servidores públicos de primera fila que defienden la tauromaquia en sus municipios. Otros grupos no pueden decir lo mismo. O bien no poseen el rico patrimonio municipal que tiene el Partido Popular y carecen de responsabilidades de gobierno o bien, señora García, están pendientes de las encuestas de Tezanos para saber qué van a votar hoy aquí en este ruedo en que se ha convertido el hemiciclo. (Aplausos). Dicen una cosa y la contraria. Hace una semana, el portavoz de Cultura Marc Lamuà decía que era el momento de abrir este debate a la sociedad plural de España, y hoy parece que van a votar otra cosa. No lo sabemos. No, señoría, no todos somos iguales. Pero comencemos, si le parece, rechazando algunos de los tópicos que suelen incluir los antitaurinos en sus argumentos para no consumir en estas banalidades más tiempo del necesario. Tan absurdo es decir que la cultura es de izquierdas como vincular los toros a la derecha. En el desnorte ideológico en el que viven, intentan ustedes encontrar banderas de izquierda en batallas como esta, pero se equivocan y acaban enfadando incluso a los suyos. Ya les ocurrió con la caza y con el lobo. No vuelvan a equivocarse buscando en la izquierda lo que al final solo consiste en el respeto democrático y en el conocimiento de nuestra historia. Porque nadie puede conocer la historia de España si no conoce rigurosamente la historia de las corridas de toros. Nuestra cultura no debería manosearse como arma electoral en ninguna propuesta legislativa. Ningún Gobierno debe decir qué cultura es legítima y cuál hay que censurar.

Al Partido Popular no le da miedo ningún debate, por eso hoy venimos a decir al diputado del PNV que aquí no venimos a debatir sobre competencias. (El señor Agirretxea Urresti: ¡Qué dices!). Hoy venimos a censurar, a prohibir una cultura de todos, lo han dicho SUMAR y varios de los participantes en este debate. Mi respeto a esta iniciativa popular que no compartimos. Créanme que si hay alguna cultura popular que se siente desde hace siglos como cultura del pueblo es la tauromaquia. El escueto texto viene a derogar dos leyes. Por ese orden, los toros son cultura y dos leyes la protegieron. Me llama la atención, porque este debate no está en la calle, no hay propuestas en los Parlamentos ni en los municipios; todos sabemos que el debate es otro, esto es una nueva cortina de humo. Los votos de SUMAR desaparecen mientras los premios taurinos se multiplican desde la cancelación del señor Urtasun al nacional. Los jóvenes abarrotan las plazas y las escuelas taurinas, a pesar de la censura en el bono joven cultural ―señora García, con su complicidad―, y los festejos populares han surgido con más fuerza que nunca, más del 60 % de nuestros municipios celebran festejos taurinos. Hasta en Pedreguer, señora Micó, hasta en Algemesí, señora Estrems Fayos, y hasta en Pamplona, señores de Bildu. ¡Es que son una pura contradicción!

Las audiencias de Canal Sur baten récords temporada tras temporada; minuto de oro para la reconciliación entre Roca Rey y Morante, a pesar de que Urtasun intentara prohibir que se retransmitiera en cualquier televisión de España. Los toros son cultura, como expuso con gracia, y bien ha recordado la señora García, el diputado socialista Torres Mora. Que los toros son cultura lo sabe hasta el alumno de primero de Antropología. La tauromaquia es el toro de Osborne, la dehesa y sus ganaderos. Me gustaría saber cuántos animalistas han pisado esas dehesas. La tauromaquia es la RAE, son los miles de plazas de toros, señora Díaz, desde Celada hasta Pontevedra, son las calles de Tarragona, son la Feria de Abril, el 7 de Julio, San Miguel y San Juan, cada pueblo de Valladolid y Olivenza, que despedía ayer con tristeza a un gran taurino y a una gran persona. La tauromaquia está en los toreros y en los de plata, los que miran a los ojos del animal con el que tendrán que conseguir convertir la lucha en arte y el miedo en emoción en esas tardes de soledad, un arte ocasional capaz de hablar con silencio.

Señorías, por mucha censura que hagan no van a despojar a la tauromaquia del valor de patrimonio inmaterial que tiene. Por eso, señorías del Grupo Socialista, les animamos a que nos apoyen en nuestra inclusión como patrimonio inmaterial de la UNESCO, a ver qué votan cuando lo presentemos. Si nuestro ministro de Cultura no quiere defender nuestro patrimonio, entonces díganme, señorías, para qué existe ese Ministerio de Cultura. Esta censura de los grupos animalistas también ha llegado a los Parlamentos de Francia y de Portugal, y en ese trámite cesó en seco. Ambas cámaras dijeron no a cancelar su propia historia y su cultura. Esperemos, señorías del Grupo Socialista, que ustedes hoy hagan lo mismo, porque son capaces de cambiar de opinión en tan solo unos minutos.

Esta propuesta es el colofón de las políticas del Gobierno y no podemos quedarnos callados ante este atropello. En Andalucía hemos tenido que desarrollar la primera estrategia de protección de la tauromaquia ante los desvaríos del ministro Urtasun y del presidente Sánchez. Señorías del PSOE, señora Montero, ¿con qué cara se va a presentar usted en las elecciones de Andalucía? ¿Cómo va a poner un pie en Beas de Segura, en Málaga, en Cazalla de la Sierra o en Jaén? Votar a favor de esta proposición es firmar su desconexión definitiva con el pueblo andaluz. El balón, efectivamente, se encuentra en el Partido Socialista. No caigan en el macartismo cultural del señor Urtasun, porque su trinchera política no es progreso. Señorías socialistas, les recordamos que han votado en el Congreso que no se restaure el Premio Nacional de Tauromaquia, han dejado que el ministro Urtasun sacara la tauromaquia del bono joven cultural. Aclárense. No es que el partido no sea el mismo que el de antes, aquel de Indalecio, el de Felipe, el de Carmen Calvo o el de Eneko con su sesuda reflexión sobre la tauromaquia y la izquierda, es que se doblegan continuamente a las exigencias de sus socios para aguantar unos días más en la Moncloa. ¡Pero qué agonía!

A los diputados de mi tierra, a los andaluces, a los extremeños, a los manchegos, a los aragoneses, a los valencianos o a los madrileños les pido que sean valientes y digan no a esta censura de la tauromaquia. Apoyen, como nosotros, la libertad frente a la censura, como recogen nuestras leyes, nuestra Constitución y nuestra historia. Recordemos las palabras de Torres Mora ―señora García, la tengo que corregir―, que fueron: Ni fomentar ni prohibir, sino proteger. Nosotros, el Partido Popular, preferimos fomentarla, promocionarla y protegerla, porque esta sí es nuestra cultura.

Muchas gracias. (Aplausos.―Varios señores diputados: ¡Muy bien! ¡Ole!).

Presidencia. Muchas gracias, señora Cruz-Guzmán. TOMA EN CONSIDERACIÓN DE PROPOSICIONES DE LEY: —  DEL GRUPO PARLAMENTARIO EUSKAL HERRIA BILDU, SOBRE CONTROL Y REGULACIÓN DE LA PUBLICIDAD Y CONTRATACIÓN DE LOS PISOS TURÍSTICOS. (Número de expediente 122/000214).

Presidencia. Continuamos ahora con el punto del orden del día relativo a la toma en consideración de la proposición de ley del Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu sobre control y regulación de la publicidad y contratación de los pisos turísticos. Para la presentación de la iniciativa tiene la palabra el señor Matute García de Jalón.