Ricardo Chamorro Delmo
Buenas tardes, señorías. A nadie se le escapa que VOX nació con la vocación de defender a los que no tienen voz, y el campo español hace mucho que no tenía voz en España. Además, está acorralado por la especulación de grandes grupos, la competencia desleal, los costes de producción, los bajos precios y los trileros que dicen defender al sector mientras lo apuñalan y lo traicionan. (Aplausos). Es de justicia y un deber patriótico defender a los agricultores, ganaderos, pescadores y demás productores, porque nos dais de comer a todos los españoles y porque, sin duda, sois los que más sufrís esa agenda globalista y antinacional que deja de lado los problemas locales y rurales. (Aplausos). Por ello, en las últimas legislaturas hemos presentado iniciativas para mejorar la vida de los agricultores, ganaderos, empresarios y trabajadores del sector primario y agroalimentario español, que es en definitiva el propósito de nuestro grupo parlamentario. No nos podemos permitir que ni un solo productor más abandone por razones económicas las actividades agroalimentarias. El otro día, en la interpelación que hicimos al ministro de Agricultura, dimos una serie de datos escalofriantes sobre la evolución del sector agrario español. Hablábamos de cuestiones como la productividad por hectárea, la edad media de los agricultores —sesenta años más o menos—, la comparativa con otros países europeos, la diferencia con otros países en costes de producción y los cientos de miles de hectáreas productivas abandonadas en España. Enseguida su ministerio, después de esta interpelación, ha sacado unos datos positivos de la renta agraria de 2023 que no se cree absolutamente nadie en el sector agrario, pero que han aupado todos los medios de comunicación de este Gobierno, mientras, por supuesto, han silenciado todos los datos que dimos en nuestra interpelación al ministro. Tenemos que aclarar que en esos datos, que digo de antemano que no se cree nadie en el sector, se dice que la renta agraria ha crecido un 11,1 % en 2023, pero se omite la disminución de la producción vegetal, un -11,7 %, y que la subida de los precios y la débil bajada de costes es la que está compensando mínimamente esas rentas. Esta bajada de la producción ni siquiera se ha visto compensada por el aumento de los precios percibidos por los agricultores, que es un 9,4 %. Por lo tanto, el valor de la producción ha descendido de manera enorme en algunas producciones, como en el caso de los cereales, en el caso del aceite de oliva y en el caso del vino y del mosto. Con respecto a la ganadería, por ejemplo, el Gobierno señala que alcanza su valor récord, pero eso se debe a un aumento de los precios, que han subido un 16,5 %, ya que la cantidad producida ha descendido, un -2,5 %. En resumen, el valor generado por la actividad de la producción agraria sube por la inflación, pero lo cierto es que cada vez producimos menos, lo que nos hace cada vez más dependientes del exterior y hace también subir los precios para los consumidores españoles. (Aplausos). Estos datos ya fueron anunciados por el informe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos que esgrimimos al ministro en 2020, que nos decía que esto iba a ocurrir precisamente por todo este pacto verde y todas estas políticas ecorradicales que se estaban imponiendo y se iban a imponer en Bruselas, e incluso por el informe de la propia Comisión Europea y por el Centro Común de Investigación, que en el 2021, antes de que se aprobara la política agraria común que estamos ahora mismo ejecutando, ya hablaba de esas consecuencias de las políticas verdes europeas, que es lo que estamos viendo en todos los datos que le dijimos al ministro el otro día y que ahora explicamos y desgranamos ante la mentira que quieren plantear este 2023 con respecto al tema de la renta agraria.
¿Los problemas? Los recortes de la PAC, las concesiones de la entrada de productos de países extracomunitarios y la exigencia de caminar hacia una demagógica transición ecológica por parte de Bruselas ponen cada vez más difícil la supervivencia de las explotaciones agrarias y agravan esa despoblación que está haciendo estragos en nuestra España rural, que recordamos, como dijimos el otro día al ministro, que es el 85 % de nuestro territorio nacional. Nosotros defendemos que el sector vuelva a ser tratado con la dignidad y el respeto que merece, es decir, con un rango institucional de preferencia nacional que reconozca la importancia primaria de su tarea y defienda nuestro interés alimentario nacional. (Aplausos).
El objetivo al que obedecen el Partido Socialista Obrero Español y la agenda global en temas como, por ejemplo, el agua es poner fin a los nuevos regadíos, un ataque constante al regadío y la tensión que provoca la expectativa del derecho al agua para los agricultores. Una verdadera política hídrica nacional, que es lo que reivindicamos constantemente en VOX, que piense en la cohesión de España, que tenga en cuenta al mundo rural, que acabe con desigualdades regionales, que fomente el regadío como fuente de riqueza y de repoblación, que rompa el egoísmo localista y piense en el futuro del conjunto nacional es lo que se necesita en España. (Aplausos). Los políticos tenemos que servir al pueblo, eso es la soberanía, y no a unas élites o a unos poderes económicos a los que el interés de España, de todo este mundo rural, les importa un verdadero comino.
Nosotros estamos solicitando una serie de puntos, en los que seguramente vamos a llegar a un acuerdo con el Partido Popular, para hacer una transaccional, pero los comento así, en general. Son algunos puntos como adoptar las reformas estructurales necesarias para frenar el aumento generalizado de los precios de los alimentos; mantener la prórroga hasta finales de 2024 de la aplicación en el impuesto sobre el valor añadido del tipo impositivo del 0 % y ampliarlo también a la carne y al pescado; modificar esa ley de cadena alimentaria para que sea de verdad una ley que funcione, porque, evidentemente, si le preguntamos a cualquier agricultor, a cualquier persona del sector agrario, nos dirá constantemente que no sirve para nada. Ya lo dijimos el otro día, es una ley que lo único que hace es burocratizar las transacciones comerciales, pero en el momento en que abre las puertas a los productos de países terceros, la distribución se va a comprar esos productos que tienen precios mucho más bajos, precisamente por la diferencia de costes, y al final…