Milagros Marcos Ortega
Buenos días, presidente. Señor ministro, en primer lugar, quiero mostrar mi solidaridad con todas las gentes del mundo rural que han sufrido este verano la tragedia de los incendios, con hombres y mujeres que no entienden que el Gobierno de España siguiera de vacaciones mientras ellos intentaban salvar a sus animales, sus pueblos y sus casas. (Aplausos). No entienden que el ministro del ramo no se haya dignado a aparecer un mes después o que tuviera que ser el presidente Feijóo quien hiciera levantar al presidente del Gobierno de la tumbona. No entienden que haya veintidós ministerios y ninguno ninguno defienda al 84 % del territorio de este país, que es territorio rural. No entienden que Europa ponga más dinero que nunca y al campo le lleguen más recortes, más impuestos, esté más desprotegido y sea más vulnerable que nunca, señor ministro. Sí, señor Planas, siete años de Gobierno con un ministro de Agricultura no ejerciente pasan factura, y hoy el mundo rural languidece tanto como usted; siento decírselo, por mucho que presuma, que nadie sabe de qué. ¿De diálogo? Pues mire, no sé, muchas reuniones, muchos engaños, pero ni un solo acuerdo. La primera PAC enviada sin acuerdo con las comunidades autónomas, la que usted negoció en 2020. Tuvo que chantajear a una organización agraria para firmar su famoso paquete de cuarenta y tres medidas. Intentó engañar al sector con la ley de la cadena, no una, sino dos veces para paralizar las manifestaciones. Oiga, ahí tiene a los cerealistas; explíqueles lo que pasa con los precios. De presupuesto tampoco puede usted presumir mucho. Ni siquiera ha mantenido el peso que tenía el ministerio con el Partido Popular en el año 2018. Oiga, 1300 millones de euros menos cada año; multiplique por tres el dinero que hubieran tenido agricultores y ganaderos. Pero es que aplaudió el recorte de los 5000 millones en la PAC actual. Y con 163 000 millones de euros europeos, el PERTE agroalimentario no llega a 1000 y está prácticamente sin ejecutar. (Aplausos). Vamos a hablar de resultados, porque con estas mimbres se hace el cesto. Y resulta que, aparte de dejarse quitar las competencias, como se conforma, calla y sus colegas se imponen, el campo español se abandona, se seca, se inunda y se quema, señor ministro. No se puede hacer peor. Las comparaciones son odiosas, lo sé, pero los datos son tozudos. Y además son sus datos, los del Gobierno. Desde 2012, a pesar de la crisis heredada del señor Zapatero, los agricultores tuvieron estabilidad y progreso, y lo tuvieron con el mismo Acuerdo de París y con la misma Agenda 2030. Pero, claro, con un Gobierno responsable, el Gobierno del Partido Popular, hasta 2018. Yo siento desmontar el relato facilón a las señorías de VOX, pero es así. Con el Partido Popular se consiguió incrementar el presupuesto de la PAC en plena crisis. La renta agraria creció casi un 29 %. Se crearon 59 000 empleos, hubo 190 000 contratos más y 19 000 jóvenes se incorporaron al campo. (Aplausos). Mientras, en estos siete años del Gobierno de la propaganda, los agricultores viven en un tiovivo de subidas y bajadas de rentas. A pesar de buenas cosechas, del enorme trabajo y del dineral que ha puesto la Unión Europea, las inversiones no llegan y las rentas no mejoran, señor Planas. De hecho, han desaparecido más de tres millones de cabezas de ganado y en la rama agraria hay casi 58 000 ocupados menos. Ese es su saldo. Los datos no engañan, pero evidencian una realidad palpable: solo el Partido Popular sabe defender al mundo rural, y lo defiende trabajando (aplausos), no gritando soflamas populistas y abandonando los Gobiernos cuando ven que son imposibles de aplicar, como han hecho ustedes, señorías de VOX, pero tampoco imponiendo la ideología a los criterios técnicos, como hace el Gobierno. Al mundo rural le sobran los vídeos propagandísticos en redes de los unos y los insultos y ataques demonizadores de los otros. No se pueden aplaudir los aranceles de Trump, como hace VOX, pero tampoco consentirlos sin actuar, señor Planas, como hace el Gobierno. Al campo se le defiende negociando y presionando, siendo fuertes en la Unión Europea y no conformándose con lo que nos den, señor Planas, ni aplaudiendo recortes, ni saliéndose de Europa, porque eso sería tanto como renunciar a la PAC, señorías de VOX. Ustedes sabrán lo que hacen, pero los agricultores tienen claro que fuera de Europa la agricultura pasaría mucho frío, el mismo que van a pasar ustedes si siguen votando y ayudando al Partido Socialista aquí y en Castilla y León. (Aplausos). Setenta y seis votaciones apoyando al PSOE, señorías, en mi tierra. ¿Les han explicado unos y otros a los agricultores y ganaderos por qué votaron en contra de la ley del Partido Popular para establecer apoyos al sistema alimentario, como sector estratégico que es de la economía? Miren, que el PSOE vote y lo vete, pues hasta se entiende, porque prefieren manejar las ayudas a su antojo y repartirlas por puro criterio e interés político, pero, hombre, que lo hagan con los votos de VOX porque se menciona el cambio climático es algo que tendrán que explicar bien, porque de verdad que es difícil dar crédito a tanta ignorancia y a tanto ninguneo.
Señor ministro, usted ha elegido callar antes que defender al sector, que defender la necesidad de tener agua, cortar las ramas que llegan a los pueblos, dejar pastar a los animales que limpian los montes —sin que se los coman los lobos, a ser posible— y hacer del bosque un medio de vida y no un peligro para la vida. Debería darles vergüenza que el Tribunal de Cuentas Europeo les haya dicho que contra los incendios hace falta financiación regular en los presupuestos del Estado ―¡y España no tiene ni presupuestos!― y que no están garantizando la sostenibilidad de nuestros bosques a pesar de tener fondos; les advierte del riesgo por el abandono de tierras agrícolas y la falta de ganadería que elimine el combustible; les advierte de que para prevenir y actuar contra los incendios han presupuestado ustedes tres veces menos dinero que Portugal (muestra un gráfico) y cuatro veces menos dinero que Grecia. Aquí tienen el gráfico. España, la pequeñita, a pesar de tener más superficie forestal que ellos. (Aplausos). Cualquier persona digna de ser ministro de España estaría avergonzada, pediría disculpas y empezaría a actuar de forma rigurosa contra el problema del cambio climático, porque el problema no se resuelve negando la evidencia, como hace VOX, pero tampoco como hace el Gobierno, sacándose pactos de Estado de la chistera cada vez que hay incendios, paralizando las inversiones en infraestructuras hidrológicas o demonizando la actividad ganadera y forestal como hacen ustedes, señor Planas, en el Gobierno.
Señor ministro, esto es un gran error y debe reconocerlo para empezar a actuar. El cambio climático existe y es imprescindible actuar ya para adaptarse, ya llegamos tarde. La parálisis no es la solución, el apoyo al mundo rural sí lo es (aplausos), pero tanto la señora Ribera como la señora Aagesen se han dedicado a prohibir para mitigar y se han olvidado de invertir para adaptarnos y evitar los desastres, de ahí vienen los problemas. Al cambio climático hay que adaptarse con investigación, con tiempo, con dinero, invirtiendo, con nuevos cultivos, con regadíos e infraestructuras que optimicen el uso de agua, con más tecnología, con más seguros, con más ganadería, con beneficios para quienes ayudan a reducir su impacto. Parece lógico que si «quien contamina paga», quien contribuye a reducir emisiones lo pueda recibir y pueda cobrar. (Aplausos). Ya es hora de darle al campo lo que merece y lo que realmente se está ganando con su esfuerzo en la contribución al cambio climático; ya es hora. No hay que elegir entre agricultura y medio ambiente; no son incompatibles, son absolutamente complementarios.
Insisto, el mundo rural no es el problema, es parte de la solución. Lo es frente al reto demográfico, frente a la crisis climática y frente a la prevención de incendios, pero la necesidad de actuar es evidente: primero en sostenibilidad económica, después en la social y finalmente en la ambiental; en las tres y por este orden. En todas y cada una hay serios problemas. En este momento el mayor reto es conseguir una PAC que sea política, que sea agraria y que sea común. No podemos consentir una PAC más ambiental que agraria ni con más burocracia que fondos. No queremos una PAC que copie el modelo fallido de los Next Generation y que deje en manos de este nefasto Gobierno la decisión de poner o no fondos para proteger el campo y para activar la vida de nuestros pueblos, y mucho menos un modelo que no sea común a todos los países europeos y genere desigualdades.
Señor Planas, las comunidades autónomas ya tienen acuerdos firmados con sus organizaciones agrarias, Castilla y León entre ellas. Usted, de momento, solo está de acuerdo en el desacuerdo. ¡Vaya mérito! (Aplausos). Díganos, pero no su posición, señor Planas, sino la del Gobierno de España, porque usted no va a negociar el marco financiero plurianual, lo harán el señor Cuerpo y el señor Sánchez, y ellos son los que van a priorizar los fondos. Ya lo hicieron con el marco anterior y no han empezado bien. No sé si lo saben, pero escuchen bien todos. Hace una semana, en la Comisión Mixta para la Unión Europea han votado en contra de una propuesta del Partido Popular para mantener una PAC única, con presupuesto propio, sin recortes y alejada del fallido modelo Next Generation. (Aplausos). ¿Me quiere decir en qué no está usted de acuerdo de todo esto? ¡Si es lo que les ha contado a los consejeros en la conferencia sectoria! Y viene aquí y vota en contra.
Mire, además de la PAC, su obligación es influir en el Gobierno y en Europa para abrir mercados, sí, por supuesto, pero con garantías, con la misma seguridad alimentaria en lo que producimos que en lo que importamos para que no se apruebe una sola norma que afecte al mundo rural, ni aquí ni en Bruselas, sin antes valorar su impacto; para que se revise toda la maraña de normas ideológicas sin base técnica que impactan en el campo negativamente y que no benefician más que al ego de la señora Ribera y sus colegas extremistas. Y hace falta que se cambie la política hidrológica, y que se empiece ya a simplificar la burocracia, es un clamor, no deje que solo lo hagan desde Bruselas.
Señor Planas, su contribución al desarrollo rural se ha traducido en cierre de comercios, en supresión de paradas de autobús, de cajeros automáticos, de cuarteles de la Guardia Civil, en falta de Internet y de mano de obra, y sin esto no hay economía posible en los pueblos. Díganos si va a dar marcha atrás en todo este desastre, si van a modificar la regulación laboral de la señora Díaz para que trabajar vuelva a ser más atractivo que no hacerlo. ¿Van a facilitar las contrataciones regulares de inmigrantes en origen? ¿Van a seguir utilizando la inmigración políticamente, como los señores de VOX, sin dar soluciones al campo? ¿No cree que ya es hora de abordar el problema de forma seria y garantizar la seguridad de las personas y el empleo adecuado a las necesidades de nuestros pueblos? Yo creo que ya va siendo hora.
¿Les ha explicado a sus colegas que 1000 hectáreas de bosque ardiendo generan en un día las mismas emisiones que 30 000 vacas en un año? Dígaselo, a ver si así les convence.