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Sin adjetivos

Pleno del 24 de septiembre de 2025

Interpelación urgente relativa a los planes del Ministerio de Hacienda en relación con el impacto en la Hacienda Pública de las relaciones económicas con el Estado de Israel.

Interpelación urgente.. Autor: Grupo Parlamentario Mixto. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 139.

ImpuestosDefensa y exterior

Martina Velarde Gómez

PodemosDiputada.Página 32Vídeo

Gracias, presidenta. Señora ministra, buenos días. No solo son datos, sino que detrás de cada dato hay miles de vidas arrebatadas, más de 65 000 víctimas, una cifra que, como ya ha dicho la relatora especial de Naciones Unidas, seguramente sea muchísimo más elevada; y, entre ellas, hay más de 19 000 niños, casi 20 000 niños y niñas asesinados y más de 165 000 personas heridas. El pasado mes de agosto se declaró formalmente la existencia de hambruna en Gaza. Más de medio millón de personas en Gaza se enfrentan a una situación de hambruna, pero es que ahora, a finales de septiembre, más de 640 000 palestinos enfrentarán niveles catastróficos de inseguridad alimentaria en toda la Franja de Gaza. Le recuerdo, señora ministra, que han pasado casi dos años desde que comenzó el genocidio por parte de Israel sin que haya habido el más mínimo movimiento ni por parte de la Unión Europea ni por parte del Gobierno de España. Las cifras que nos ha dado Naciones Unidas son muy muy superiores a las estimaciones que se han hecho hasta ahora, y lo son porque en un territorio devastado, sin ninguna infraestructura, sin recursos, es muy difícil contabilizar los cadáveres. Esa es la cruda realidad, como ya hemos dicho tantas veces, que las cifras serán mucho mayores, por desgracia. Ahora empiezan a levantarse algunas voces de los Gobiernos occidentales, y esos dos años que han tardado en levantarse contrastan con lo que pasó cuando esos Gobiernos rugieron en el caso de la invasión de Ucrania, que lo hicieron de manera inmediata. Le recuerdo, señora ministra, que a estas alturas la Unión Europea ya había aprobado doce paquetes de sanciones contra Rusia. Parece que las vulneraciones de derechos humanos, si las hace un socio aliado, preocupan bastante menos. La pasada semana, el ente sionista de Israel continuó con crudeza sus planes de intento de exterminio del pueblo palestino. El pasado martes lanzaron octavillas sobre la ciudad de Gaza, lugar en el que viven aproximadamente un millón de personas, para exigirles que se dirigieran al sur, a un trozo de tierra que es absolutamente minúsculo y que ya ha sido, además, duramente bombardeado, azotado por esos bombardeos, cometiendo el enésimo crimen de lesa humanidad en estos casi dos años de genocidio. Ha bombardeado también al equipo negociador en Catar, que es el país mediador que ha acogido durante estos dos años las negociaciones; ha atacado con un dron el barco Family, de la Global Sumud Flotilla, que, con bandera portuguesa, recalaba en suelo tunecino, y de nuevo, el 9 de septiembre, a otro barco con otro dron. En estos meses, los asesinatos por hambre en la Franja de Gaza se han sumado a los asesinatos por bombardeo de más de 60 000 palestinos, como he dicho antes, y también a la destrucción de casi todas las infraestructuras palestinas, como son hospitales, viviendas, escuelas o universidades. Es decir, nadie, absolutamente nadie ―ni aquellos que nos criticaban en 2023 por llamar a las cosas por su nombre― puede hoy dejar de señalar lo que es muy evidente, y es que estamos ante el peor genocidio del siglo XXI, cometido por Israel y su Gobierno criminal. Eso sí, el presidente de nuestro Gobierno ha dicho la palabra genocidio más o menos a la vez que la señora Giorgia Meloni, que es la líder ultraderechista de Italia.

Se trata de un genocidio perpetrado por los sionistas pero alimentado por sus colaboradores imprescindibles en estos veintitrés meses, que son los Gobiernos europeos, pero también el de Estados Unidos. Si ha habido un cambio a estas alturas, si se ha adoptado alguna medida ha sido gracias a los cientos de miles de personas anónimas que llevan dos años movilizándose sin recursos y que al principio estaban absolutamente silenciados por los medios pero que no se han rendido. No se rindieron, y los que empezaron siendo unos pocos se convirtieron en muchos, en miles, en millones. El pasado fin de semana se congregaron en Madrid para decirle a todo el mundo que el sionismo y el genocidio no son bienvenidos aquí, aunque vengan en bicicleta. A todos ellos les damos las gracias. Muchas gracias. (Aplausos).

El presidente del Gobierno, señora ministra, dijo que estaba orgulloso de ello, pero a la vez les mandó antidisturbios con palos y con gas pimienta. La verdad, curiosa forma de estar orgulloso que tiene el presidente. De mí, señora ministra, desde luego que nunca se sienta orgulloso este Gobierno de esa manera. También quiero mandar desde aquí todo el apoyo, en un día como hoy, a los participantes de la Global Sumud Flotilla, la Flotilla de la Libertad, que es el mayor esfuerzo internacional para romper el bloqueo criminal sobre la Franja. Están haciendo lo que deberían haber hecho desde hace mucho tiempo los Gobiernos y no hacen. (Aplausos). Les mando toda nuestra fuerza, especialmente a nuestras compañeras de Podemos, a Lucía Muñoz, a Alejandra Velasco, a Serigne Mbayé; pero también a Saif, a Greta, a Thiago o a Ada y a todas las demás que participan en esta flotilla. Porque, señora ministra, llevamos hoy toda la noche en vela desde que hemos conocido, a la una de la madrugada, que han vuelto a atacar con drones a los barcos de la flotilla. Entre ellos, al barco Ohwayla, que fue alcanzado por una granada aturdidora; también al barco Yulara, que fue rociado con un dispositivo químico que todavía no se ha identificado; al Otaria; al barco María Cristina; al Selvaggia; al Morgana y al Zefiro. En todos esos barcos hoy todavía se están evaluando los daños. Eso ya lo vivimos también con el ataque sufrido cerca de las aguas de Malta en la anterior misión ―de hecho, yo estuve allí para ver si podía ayudar en lo que fuese posible―, y tengo que decir que, estando allí y encontrándose españoles también dentro de esa misión, este Gobierno no hizo absolutamente nada. (Aplausos). Les pregunto: ¿van a hacer ahora lo mismo con lo que acaba de pasar esta noche? ¿Van a mirar a otro lado mientras atacan a los barcos que pretenden romper el bloqueo para llevar la ayuda humanitaria a Gaza? Porque, señora ministra, desde aquí quiero pedirle al Gobierno de España, con lo que pasó anoche y con lo que estamos viendo día a día, que despliegue absolutamente todas las estrategias diplomáticas, económicas y militares a su alcance para proteger a la Flotilla de la Libertad y garantizar que cumpla su objetivo de romper ese bloqueo israelí y abrir un corredor humanitario para hacer llegar la ayuda a la Franja.

Nadie, absolutamente nadie en este mundo debería en este momento estar esperando en una cola para recibir ayuda humanitaria, pero mucho menos ser disparado con total impunidad mientras se encuentra en esa cola. Israel ha reescrito para siempre el significado de la palabra inhumano, y eso nos obliga a nosotros también a reescribir la palabra humanidad sobre unos nuevos cimentos y sobre la defensa esencial de la dignidad humana.

El presidente del Gobierno anunció hace una semana ―como digo, después de casi dos años, veintitrés meses, de genocidio― un embargo de armas a Israel. Un embargo sospechoso, señora ministra, porque, según sus propias palabras, vendría a consolidar jurídicamente el embargo que ya se aplicaba. Desde luego, si fuese a consolidar la nada, eso exactamente es lo que pensaría hacer ahora mismo el Gobierno: la nada. Consolidar la nada ahora es la nada. El presidente reconocía también con esta declaración que lleva meses mintiéndole a la ciudadanía y que periodistas decentes como Olga Rodríguez u organizaciones como el Centre Delàs, que llevan muchísimo tiempo explicándolo, tenían razón, y es que España ha tenido durante todo este tiempo con Israel las relaciones armamentísticas más abundantes de nuestra historia. Este Gobierno no ha estado en el lado correcto de la historia, porque, además, llegan veintitrés meses tarde, casi dos años. Además, son muchas las sombras que cubren los anuncios del presidente, porque el real decreto ley que se iba a aprobar resulta que tardó varias semanas. ¿Por qué pudiendo aprobarlo en el Consejo de Ministros deciden ustedes llevarlo al Congreso, exponiéndose a que lo tumbe Junts, por ejemplo? ¿Por qué dejan fuera también el tránsito de armas por las bases de Rota y de Morón? ¿Y cómo sabemos que no van a seguir haciendo la vista gorda con el tránsito de armas por los puertos españoles? ¿Van a inspeccionar ustedes, van a retener las cargas de armas? Porque les recuerdo que ayer mismo vivimos en el puerto de Valencia cómo se hacía una de las primeras escalas de un barco de la muerte. Por tanto, este embargo del que ustedes hablan es un embargo fake.

También queremos preguntarle qué pasa con los cuarenta y seis contratos de compra de armas que ya están firmados desde octubre del 2023 y qué pasa con los recambios de todo el material israelí que tiene nuestro ejército y que ya está usando. Asimismo, quiero preguntarle si ustedes van a dejar que el CNI deje de usar Pegasus. Palestina necesita que aprobemos un embargo total y real de armas, no un queso gruyère por el que se cuele otra vez de nuevo la complicidad de este Gobierno con los genocidas. Y eso es lo que vamos a exigir, junto con la ruptura, por supuesto, de todas las relaciones comerciales, militares, económicas, diplomáticas, culturales y deportivas con Israel. En esto no se puede dudar: Israel tiene que quedar en el ostracismo internacional y también en el ostracismo económico.

Una cosa le voy a preguntar. Ustedes dicen que se van a denegar las autorizaciones del tránsito de armas, pero es que ninguno de los barcos que ha pasado en estos veintitrés meses por nuestros puertos ha pedido absolutamente ninguna autorización. El Gobierno de España, además, no comprueba los cargamentos que llevan, así que este embargo, evidentemente, no va a afectar al tránsito de armas, como estamos viendo, por lo que exigimos que, por supuesto, se investiguen ―que es lo importante― las cargas de los barcos y además que se paralice la llegada a Israel para que puedan llegar a matar a más niños.

Señora ministra, este real decreto no soluciona realmente lo importante ―porque hablan de autorizaciones cuando todo este tiempo no se han pedido autorizaciones y, por lo tanto, estamos en la misma situación― y es un real decreto que, desde luego, no lleva a cabo un embargo total y real de armas y en el que hay un montón de agujeros por los que se cuelan todas estas cuestiones. Y yo le pregunto: ¿va a estar dispuesto este Gobierno de verdad a ir hasta el final y adoptar las medidas necesarias y contundentes para hacer algo para detener el genocidio, sea cual sea el impacto económico que tenga, que eso es lo que nos parece más importante? O, señora ministra, ¿van a ser más importantes los anuncios que están haciendo que las vidas de millones de palestinos y de palestinas? (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Velarde. A continuación, tiene la palabra, en nombre del Gobierno, la señora vicepresidenta primera y ministra de Hacienda.

Presidencia. Gracias, señora presidenta. Señora Velarde, he escuchado atentamente su intervención y déjeme decirle, desde el principio, que ni va a encontrar al Gobierno ni a mi formación política en una competición a ver quién es aquel que se hace más o menos defensor de los derechos humanos o más o menos contundente ante el genocidio que viene ocurriendo en Gaza. Es tan grave lo que está ocurriendo, señora Velarde, que intentar desde la izquierda establecer una competición para minimizar las actuaciones de otros grupos políticos lo considero una importante irresponsabilidad. No estamos para dividirnos, señora Velarde. Si nos importa de verdad lo que está ocurriendo en Gaza, en Israel, ¿qué hacen ustedes buscando las diferencias, en vez de justamente ir remando todos en la misma dirección para parar el genocidio que está ocurriendo? (Aplausos). Señora Velarde, no se puede subir a la tribuna y faltar a la verdad o que se nos imputen determinadas cuestiones a las que usted ha hecho referencia, porque, simplemente, no es creíble, señora Velarde. Su intervención de hoy y el otro día la de la señora Belarra son las únicas intervenciones en el mundo en donde se plantea que Pedro Sánchez, el presidente de nuestro Gobierno, no ha estado liderando a nivel internacional la condena por este genocidio y las medidas que permitan realmente que el Gobierno de Netanyahu pueda tener alguna factura y algún tipo de asfixia y ahogo que permita disuadirlos de lo que están haciendo. Es lo único, señora Velarde. Usted escucha a cualquier organismo, a cualquier ONG internacional, y se reconoce el liderazgo del presidente del Gobierno. (Aplausos). ¿Qué problema tienen con reconocer el liderazgo de un presidente que ha sido también el presidente del Gobierno del que ustedes formaron parte? No se entiende, en esto y en muchas otras cuestiones, la posición de Podemos. Señora Velarde, yo al menos, desde la izquierda, no entiendo por qué quieren separar a la izquierda en vez de unirla, no lo entiendo. Pero, señoría, en ese afán de encontrar los puntos de unión, creo que podemos compartir que la sociedad española es consciente de la gravedad de lo que está ocurriendo en Palestina, una sociedad de la que nos sentimos tremendamente orgullosos, porque se movilizan las calles y las plazas alzando la voz de forma pacífica ante las injusticias y expresando una firme condena ante el genocidio, con la solidaridad que esto conlleva con las víctimas. Yo no sé si usted ha escuchado esta mañana, señora Velarde, las críticas del Partido Popular a las declaraciones del señor Sánchez. El señor Sánchez se expresó en primera persona con claridad y dijo que respetaba el derecho de expresión de aquellos que estaban contra el genocidio y que, por tanto, se estaban manifestando por las calles de Madrid. Debe ser, señora Velarde, la única que no se ha enterado, porque usted habla de otras cuestiones, de la seguridad, del orden respecto a las actuaciones de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, que en todo momento fue mesurada, señora Velarde. Por tanto, no entiendo por qué, en vez de quedarse con aquello que dijo el presidente del Gobierno ese mismo día, tiene usted que recurrir al mantenimiento del orden como elemento para intentar buscar la discrepancia. Yo creo que los españoles de izquierda de este país no merecen este debate en esta Cámara entre fuerzas de izquierdas, porque el debate es que tenemos que tenemos que intentar alzar la voz ante esta barbarie como país que somos. Probablemente, son medidas y expresiones insuficientes para su formación política. Señora Velarde, yo eso lo respeto. Cada uno tenemos nuestro ritmo y tenemos nuestra intensidad. Pero, ¡hombre!, de ahí a que se diga que la posición de Podemos y la posición de este Gobierno son divergentes, no lo comparto, y además es que no hace honor a la realidad. Porque nosotros sí hemos hecho una condena firme de la que se ha hecho eco la comunidad internacional. Nuestro país fue de los primeros en denunciar el número de víctimas gazatíes, cuando España estaba al frente de la Presidencia rotatoria del Consejo Europeo. Estamos hablando de noviembre de 2023. Fuimos los primeros en abogar por la solución de los dos Estados. Luego, nos siguieron muchos otros países, al punto de que Israel, en aquel momento, llamó a consulta a su embajadora. Señora Velarde, esto es como si no ocurriera para ustedes, les da igual, no les parece importante. A nivel internacional, no sé con qué reglas de juego interpretan ustedes. Yo sé interpretar que cuando se llama a una embajadora a consulta es porque el país en donde esa embajadora es representante ha sufrido, ha vivido, ha interpretado una agresión por parte del Estado en el que está representando, es decir, de España, por las declaraciones del presidente del Gobierno. Les recuerdo que en marzo del 2024 negamos el permiso de escala en Cartagena a un barco que llevaba armamento a Israel y que ya entonces avisábamos de que iban a correr la misma suerte todos los buques militares. En mayo de ese año reconocimos el Estado palestino y, poco a poco, lo han hecho Reino Unido, Francia, Portugal, Australia, Canadá... Señora Velarde, si España se mueve, Europa y otros países se mueven, y hemos demostrado, con el movimiento del presidente, que teníamos capacidad de liderar un consenso internacional a partir de la condena del genocidio y, por tanto, las sanciones a Israel. (Aplausos). España, señora Velarde, es una de las voces más escuchadas y respetadas en la ONU cuando reclama el fin del genocidio en Gaza y la solución de los dos Estados, y estos días estamos siendo testigos de ello. La paz definitiva en Oriente Medio pasa por esa solución de los dos Estados: un Estado de Palestina viable, que convive con el Estado de Israel en paz y en seguridad. Hemos mantenido encuentros diplomáticos con el mundo árabe-islámico para visibilizar esa solución de los dos Estados. El 13 de septiembre de 2024, hubo una reunión en Madrid, en donde este grupo de contacto árabe-islámico, integrado por el primer ministro palestino, por representantes de la diplomacia de Arabia Saudita, de Turquía, de Egipto, de Jordania, de Catar y de Baréin, celebraron una reunión y buscaron impulsar la solución de los dos Estados. Una reunión que se celebró aquí en Madrid, y no es casualidad que vengan a reunirse a un país que está ―insisto― a la vanguardia de lo que significa llamar a las cosas por su nombre y que reclama el fin definitivo de este conflicto con soluciones encima de la mesa. Lo mismo hizo en el mes de octubre el presidente Sánchez. En noviembre, comprometimos un aporte de 75 millones de euros para ayudar a Palestina durante los próximos dos años. Igual ocurre, señorías, con los contratos que mantenemos con las empresas israelíes. En abril de este año, rescindimos un contrato de 15 millones de dólares para la compra de municiones destinadas a la Guardia Civil. En mayo, propusimos el embargo a la venta de armas a Israel y la suspensión inmediata del acuerdo de asociación entre Israel y la Unión Europea. En junio de 2025, suspendimos la licencia otorgada a una empresa israelí para fabricar sistemas de misiles para el ejército. El Ministerio de Defensa, lo sabe, ha anulado ya dos contratos con empresas israelíes por casi mil millones de euros. El objetivo: sustituir tecnología israelí por capacidades nacionales y europeas. En septiembre, el presidente anunció medidas que iban también contra el genocidio y por imponer sanciones a Israel, como conocen sus señorías. Ayer, señora Velarde, hemos aprobado un decreto ley que cristaliza el embargo de armas a Israel, con prohibición legal y permanente de comprar y vender equipamiento militar a este país, prohibiendo el tránsito por puertos españoles a todos los barcos que traigan combustible destinado a las Fuerzas Armadas israelíes y denegando la entrada en el espacio aéreo español a todas las aeronaves del Estado que transporten material de defensa destinado a Israel. Hemos prohibido el acceso a España de todas las personas que participan de forma directa en el genocidio, que violan los derechos humanos, que cometen crímenes de guerra en Gaza. Hemos prohibido que se importen productos provenientes de los asentamientos ilegales en Gaza y Cisjordania. ¡Ningún país, señoría, ningún país ha llegado tan lejos en la ofensiva contra Israel y contra el Gobierno de Netanyahu como está haciendo el Gobierno de España!, pero ustedes prefieren ponerse una venda en los ojos. (Aplausos). Hemos apoyado a la Autoridad Nacional Palestina, a la Agencia de Naciones Unidas para los refugiados de Palestina y hemos aumentado la ayuda humanitaria en 150 millones para el año 2026. Por tanto, señora Velarde, en el Gobierno progresista no entendemos por qué la insistencia de Podemos de intentar separar a la izquierda en algo tan importante como es nuestra voz común contra el genocidio y como es reclamar medidas eficaces a la comunidad internacional para parar esta sangría, esta barbarie, esta masacre, que nunca se debió producir. Además, señora Velarde, estas medidas tendrán un control en este Parlamento, transparente, para que se pueda monitorizar si efectivamente están cumpliendo con su cometido. En todo caso, la tranquilidad de este Gobierno es que ha agotado todo su margen legal disponible, manteniendo el respeto a la comunidad internacional, para intentar destapar una situación —‌ante la que el presidente del Gobierno expresó dolor en primera persona—: un genocidio que ha matado a más de 60 000 personas, entre ellas mujeres y niños, que han sufrido las consecuencias no ya de una guerra, sino de un exterminio. Así pues, señora Velarde, de verdad, podemos entender que quieran ustedes cuestiones adicionales; las podemos escuchar, las podemos debatir y las podemos tratar a lo largo de la propia tramitación del decreto ley, pero le insisto que creo que la posición de Podemos de intentar separar al movimiento asociativo, a los partidos de izquierda, a todas aquellas personas que de buena fe, con la intensidad de compromiso que cada uno tenga se están manifestando y están arriesgando y, sobre todo, con un Gobierno que está marcando la pauta a nivel internacional y está siendo seguido por otros Estados, señora Velarde, no es un tema de broma que, desde luego, no se puede calificar como usted ha hecho en esta tribuna. Espero, señora Velarde, que en su segunda intervención se dedique más a unir para ser más fuertes y más eficaces y no tanto para intentar arañar no sé muy bien qué, pero probablemente una diferencia que a lo que perjudica es, justamente, a la causa palestina. Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora vicepresidenta primera. Tiene la palabra la señora Velarde Gómez. Cuando quiera.

Martina Velarde Gómez

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Gracias, presidenta. Señora ministra, ¿de verdad cree usted que puede decir que yo vengo aquí a dividir algo? ¿Yo vengo aquí a dividir algo? Vengo a hacer lo que tengo que hacer, que es exigirle a este Gobierno que tome las medidas oportunas para parar este genocidio, todo lo que esté en nuestras manos como país, y eso lo hicimos estando dentro del Gobierno —‌les recuerdo— y fuera. Porque la primera que llamó por su nombre a lo que es un genocidio fue Ione Belarra cuando todavía era ministra. Señora ministra, ustedes han tardado casi dos años en denominarlo, y en ese momento, cuando Ione Belarra era ministra, decían que Podemos hablaba con palabras gruesas por decir que un genocidio era un genocidio. ¡Por lo tanto, estando dentro del Gobierno y estando fuera decimos exactamente lo mismo! Exactamente lo mismo, porque esto no va de ustedes, del Gobierno, ni de nosotras, de la oposición, ni de Podemos; ¡esto va del genocidio y esto va de niños y niñas que están siendo masacrados todos los días, bombardeados y asesinados y asesinadas! Usted estaba diciendo aquí también que lo han hecho todo estupendamente, pues mire, para nosotros no es así. Se lo acabo de decir: cuarenta y seis contratos con Israel que están todavía en vigor, y del tránsito no me ha aclarado absolutamente nada con respecto a las autorizaciones ni qué autorizaciones. ¿Qué es lo que dicen? No, ahora va a haber que solicitar una autorización. No hay autorizaciones durante todo este tiempo; van a seguir pasando los barcos porque ningún barco que lleva armamento pide autorización. Ha hecho usted referencia también a la paralización en el puerto de Cartagena. Eso no lo hizo el Gobierno, fue la sociedad civil movilizada la que fue allí y que avisó de que ese barco tenía cargamento, como también ha pasado en mi tierra muchísimas veces, en Algeciras o en el Estrecho de Gibraltar. Llamar a las cosas por su nombre no es dividir, es llamar a las cosas por su nombre y es exigir a este Gobierno que haga lo que tenga que hacer, igual que lo exigíamos dentro del Gobierno. Cuando estamos viviendo una situación tan grave —y‌ no se me ocurre, sinceramente, una situación más grave que un genocidio—, no hay una cosa peor que no hacer nada, creer y decir que se ha hecho algo con una media verdad, pero con cosas que no tienen absolutamente ningún efecto, como usted acaba de hacer ahora mismo.

Ha hablado también usted del real decreto por el que se adoptan las medidas urgentes contra el genocidio de Gaza y el apoyo a la población palestina que aprobaron ustedes ayer en el Consejo de Ministros y nos hablan de un bloqueo al comercio de armas con Israel. Sinceramente, si fuese cualquier otro tema o si habláramos de cualquier otro asunto no sería tan preocupante que esto fuera una media verdad, pero con este tema sinceramente no. El real decreto prohíbe las exportaciones de armamento a Israel y las importaciones, pero no automáticamente y en todos los supuestos, sino en el seno de cada procedimiento de solicitud de compra o venta de armamento que se realice sobre la base de la Ley 53/2007, del 28 de diciembre, sobre el control del comercio exterior de material de defensa y de doble uso. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia). Al final, eso les permite a ustedes aprobar una disposición adicional que autorice el comercio de armas con Israel cuando la aplicación de la prohibición prevista en dicho artículo suponga un menoscabo para los intereses generales nacionales.

Por eso le pregunto, señora ministra, ¿qué interés general puede tener España en que se compre o se venda material bélico? ¿Es interés de España que las balas que usen nuestras Fuerzas Armadas estén probadas en combate, ese eufemismo que les gusta tanto y que usan también los israelíes para no decir probada disparando a niños y a niñas? ¿Es interés de España que la industria armamentística se lucre a costa de las vidas de los palestinos y las palestinas? No lo entendemos y no lo entiende absolutamente nadie. La prohibición debería ser absoluta y, además, incondicionada. ¿Sabe por qué? Porque la limpieza étnica que está haciendo el Estado de Israel en los territorios palestinos, que no solo en la Franja de Gaza, es absoluta y es incondicionada, y son ustedes como los guías ciegos del Evangelio de Mateo, que paran un mosquito, pero se tragan un camello. Incluyen, además, ustedes la prohibición de importación de cualesquiera materiales producidos en los asentamientos de israelíes en territorio palestino ocupado, así como su publicidad, y eso tiene un problema. Para cualquiera que lo pueda entender, es como si dijéramos que no comerciamos con la Alemania nazi, solo con lo que produzcan en Polonia y no en Berlín. O sea, las empresas que operen en los asentamientos de Cisjordania, que en muchos casos tienen establecimientos en otros territorios, lo tienen tan fácil como situar a estos como el origen de las exportaciones para poder esquivar su prohibición al final. (La señora vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, Montero Cuadrado: No entiendo nada). Y eso se está haciendo día a día. Y es que hay otro problema también, que si no se puede comerciar con los territorios palestinos ocupados necesitamos saber cuáles son esos territorios. Porque Israel lleva ocupando ilegalmente la inmensa mayoría del territorio palestino desde 1948 y ustedes, como ha dicho usted, han reconocido el Estado palestino. Pero ¿qué fronteras reconocen, señora ministra? ¿Qué fronteras reconocen? ¿Qué consideran que está ilegalmente ocupado?

Presidencia. Señoría, debe finalizar, por favor.

Martina Velarde Gómez

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Voy terminando. ¿Hasta dónde va a abarcar esta prohibición? Bueno, es difícil que me responda a estas preguntas, y es difícil porque la vulneración sistemática de los derechos individuales y colectivos del pueblo palestino dura ya casi siete décadas...

Presidencia. Señoría, tiene que finalizar.

Martina Velarde Gómez

PodemosDiputada.Página 37

... y la solución real del conflicto no se puede afrontar. Ya ha dicho usted ―y termino con esto para responderla― que a todo le ponemos pegas. Haga lo que quiera, señora ministra, llámenos lo que quiera...

Presidencia. Muchas gracias.

Martina Velarde Gómez

PodemosDiputada.Página 37

... pero adopte las medidas. Es posible que aun haciéndolo jamás sea suficiente.

Presidencia. Gracias.

Martina Velarde Gómez

PodemosDiputada.Página 38

Y espero que su Gobierno no se arrepienta de lo que pudo hacer y no hizo.

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. A continuación, para concluir el debate, tiene la palabra, en nombre del Gobierno, la señora vicepresidenta primera y ministra de Hacienda.

Presidencia. Señora Velarde, no se entiende la posición de Podemos. Mire, si las propias autoridades palestinas reconocen el esfuerzo del Gobierno de España y el liderazgo del presidente, ¿cómo es posible que una formación política quiera ir en contra de lo que los actuales dirigentes de Palestina plantean respecto a la actuación del Gobierno? (Aplausos). ¿No ve que eso no da credibilidad a su actuación? ¿O es que van ustedes más allá de las autoridades palestinas? Es que no tiene consistencia su planteamiento, discúlpeme que le diga, señora Velarde. Porque puedo respetar ―y lo respeto― que quieran ir más allá, pero que para marcar posición política intenten dejar en la nada la posición de un Gobierno que es vanguardia tanto en la condena del genocidio como en las sanciones que quiere imponer a Israel, que usted de eso no se haga eco y no se alegre, me llama la atención. ¿Y sabe por qué me llama la atención? Porque, señora Velarde, usted dice en la tribuna: Lo mismo que decíamos entonces en el Gobierno estamos diciendo ahora. ¿Me quiere usted decir con esto, señora Velarde, que han participado de un Gobierno que, según ustedes, consentía un genocidio? (La señora Velarde Gómez hace gestos negativos). No. Pues si la respuesta es no, señora Velarde, ¿a qué viene tachar al presidente Sánchez de no estar a la altura de la condena de este conflicto si ustedes han salido del Gobierno? ¿No ve que esto es fácilmente identificable por los ciudadanos? Cuando están en el Gobierno les parece bien; cuando están fuera, tienen que marcar la diferencia. Porque creo que si ustedes realmente hubieran considerado que el Gobierno de Pedro Sánchez era un Gobierno que no hacía nada, que miraba para otro lado, que favorecía el genocidio, ¡ustedes no hubieran participado de ese Gobierno! (La señora Velarde Gómez: Ahora). Claro, es que ahora nos queremos olvidar. Ha sido usted la que ha traído a la tribuna que decían lo mismo entonces y ahora. Y, por eso, contesto sobre la coherencia que ha de tener un grupo político cuando hace afirmaciones de este tipo. (La señora Velarde Gómez hace gestos afirmativos). Usted se contradice, fíjese. Fíjese si estamos a la vanguardia que pregunta usted cuál es la lista de territorios ocupados. ¿Por qué dice usted eso? Porque efectivamente la Unión Europea y el resto de los países no tienen una relación de los territorios ocupados. España tiene que ser la primera que elabore la lista de los territorios ocupados por el cierre de las exportaciones, y si se ha leído el decreto ley, se va a hacer ese listado a propuesta del Ministerio de Exteriores. Por tanto, señora Velarde, estamos haciendo todo lo que un Gobierno democrático y progresista puede hacer. Quienes no están son ustedes. Por tanto, se empeña en marcar una diferencia de corte político o humanitario entre las posiciones de Podemos y el resto de las fuerzas políticas, o al menos de las fuerzas políticas que componen este Gobierno. Se trata permanentemente de que ustedes quieren subrayar una supuesta diferencia ética o moral entre nosotros, por el cumplimiento que estamos haciendo del derecho internacional humanitario, con el resto del mundo. Y, por tanto, señora Velarde, no se entiende. España está, a los ojos de todo el mundo, comprometida con el derecho internacional humanitario, con el consenso emanado de Naciones Unidas, con el reconocimiento de los dos Estados, israelí y palestino, y, además, está segura de que es la forma de establecer una paz duradera en Oriente Medio. No existen diferencias, señoría. Plantearlas o buscarlas es legítimo, si ustedes están en una estrategia de distanciamiento del PSOE; solo si ustedes simplemente se dejan guiar por una estrategia de distanciamiento del PSOE o de SUMAR. Si realmente les importa la causa palestina, señora Velarde, ¿por qué se dedican a intentar ahondar en diferencias en vez de aunar, buscar consenso y sumarse a esta causa justa? ¿Por qué? ¿Van a votar en contra del decreto ley? Porque si ustedes tienen más cosas que aportar, tendrán que votar a favor y en la tramitación incorporar ―y es legítimo― todos los elementos que ustedes quieran incorporar, siempre y cuando estén en el marco de la legalidad. Claro, señora Velarde, este es el juego democrático, pero de verdad, yo les llamo a la reflexión, creo que no es oportuno ni bueno ni edificante que la gente de izquierda, progresista y sensible de este país vea que ustedes se dedican justamente a intentar horadar la posición de vanguardia que mantiene España. Tienen que estar orgullosos de la posición de España. (La señora Velarde Gómez y la señora Santana Perera hacen gestos negativos). ¿Sabe por qué, señora Velarde? Porque si realmente estuvieran a lo que hay que estar, tendrían ustedes que capitalizar la posición de España. Pero en vez de capitalizar la posición de nuestro país, se dedican a buscar diferencias, que no se sostienen ni por los hechos ni por las leyes que traemos a esta Cámara a debate ni por la referencia internacional que está suponiendo el presidente Sánchez. Le aconsejo, señora Velarde, que las cuestiones puntuales que usted quiera hablar de temas relativos a algún expediente o a alguna cuestión se las pregunte al ministro correspondiente, que seguro que le va a informar. Pero en las cuestiones políticas ―que son las que esta interpelación está ilustrando― le puedo afirmar, le puedo asegurar que Podemos es el único partido en el mundo que no reconoce que este Gobierno progresista...

Presidencia. Señora ministra, debe finalizar, por favor.

Presidencia. Termino presidente. … está marcando el paso, está marcando la pauta y está permitiendo que muchos más países se sumen a la estrategia del reconocimiento de los dos Estados (aplausos que continúan mientras la oradora está en el uso de la palabra) y a la imposición de sanciones con la suspensión parcial del tratado de colaboración del acuerdo comercial entre la Unión Europea e Israel, que espero que se pueda asentar definitivamente en la próxima reunión del Consejo Europeo. Por tanto, remen a favor de obra, remen a favor de las víctimas para parar este genocidio, y no estén tan preocupados por marcar una diferencia política que no se la cree nadie. (La señora Santana Perera: Que no se la cree nadie, no). Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. — DEL GRUPO PARLAMENTARIO VOX, A LA MINISTRA DE EDUCACIÓN, FORMACIÓN PROFESIONAL Y DEPORTES SOBRE LA NECESIDAD DE GARANTIZAR LA ENSEÑANZA Y PRESENCIA DEL ESPAÑOL EN TODOS LOS ÁMBITOS DEL ESPACIO PÚBLICO DE TODA LA NACIÓN. (Número de expediente 172/000144).

Presidencia. Interpelación urgente del Grupo Parlamentario VOX a la ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes sobre la necesidad de garantizar la enseñanza y presencia del español en todos los ámbitos del espacio público de toda la nación. Para su presentación, tiene la palabra el señor Robles López. (Aplausos).