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Sin adjetivos

Pleno del 17 de septiembre de 2025

Solicitud de comparecencia, a petición propia, del Ministro del Interior ante el Pleno de la Cámara, para informar sobre las actuaciones realizadas por el Ministerio del Interior con motivo de los incendios forestales que han afectado a diversas Comunidades Autónomas en el mes de agosto.

Comparecencia del Gobierno ante el Pleno.. Autor: Gobierno. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 137.

Energía y clima

Fernando Grande-Marlaska Gómez

GobiernoMinistro del Interior.Página 57Vídeo

Gracias, señor presidente. Señorías, antes de comenzar me gustaría transmitir, como he hecho en otras ocasiones, mis condolencias a las familias de aquellos que han fallecido en los incendios y mi afecto y solidaridad a todos aquellos que han resultado heridos o han perdido sus viviendas o sus negocios. (Aplausos). También quiero expresar mi reconocimiento a todos los hombres y mujeres que forman parte del Sistema Nacional de Protección Civil y que luchan año tras año contra el fuego y sus consecuencias en distintas zonas de nuestro país. El pasado mes de agosto, como bien saben, fue muy duro para miles de personas que se han visto afectadas por esta catástrofe y requirió, sin duda alguna, un intenso trabajo y compromiso por parte de todas las Administraciones, tanto la estatal como las autonómicas y las locales. Es momento de revisar el trabajo realizado con responsabilidad y también de reflexionar sobre lo que hemos hecho bien y lo que se puede mejorar, y, sin duda alguna, aplicar las lecciones aprendidas para que una emergencia como esta no vuelva a repetirse. Detallaré, como ya he hecho ante las comisiones correspondientes del Senado y del Congreso, las actuaciones realizadas por el Ministerio del Interior en el marco competencial que conforma el Sistema Nacional de Protección Civil y me referiré también al camino que ahora tenemos por delante, con un objetivo claro: garantizar a todos los ciudadanos el más elevado nivel de protección ante cualquier emergencia que podamos enfrentar. Con ese objetivo hemos actuado en el Ministerio del Interior desde el primer momento: desde el 1 de junio, con el adelanto de la campaña contra incendios, y también después, cuando llegó la emergencia, con la coordinación de los medios extraordinarios del Estado a fin de apoyar a las comunidades autónomas en una situación excepcional como la vivida durante el mes de agosto.

Como saben, los medios del Estado son aportados por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, el Ministerio de Defensa y el Ministerio del Interior, y se suman y coordinan con los de las comunidades autónomas afectadas, como competentes y directoras de la emergencia y como las mejores conocedoras de la situación, del terreno y de los medios necesarios. También se incorporan a esta red de seguridad los medios internacionales, ya sea a través del Mecanismo Europeo de Protección Civil o por acuerdos bilaterales con terceros países. Todo ello requiere una compleja labor de coordinación, que recae en la Dirección General de Protección Civil y Emergencias y, en concreto, en el Centro Nacional de Seguimiento y Coordinación de las Emergencias, el conocido CENEM. Para dar cuenta de la magnitud del trabajo realizado, basta decir que solo en el mes de agosto, dicho centro, el CENEM, gestionó más de diez mil comunicaciones con todas las partes implicadas en las emergencias. Esta comunicación interministerial y con las autonomías y municipios se intensificó especialmente a partir del pasado 12 de agosto, con la declaración de la fase de preemergencia en situación operativa 1 del Plan General Estatal de Emergencias, el PLEGEM, que a su vez suponía una respuesta proactiva y anticipada ante una realidad clara: numerosos incendios forestales activos en diferentes comunidades autónomas que iban a requerir una movilización extraordinaria de los recursos de la Administración General del Estado. Se activó también ese mismo día 12 de agosto el Mecanismo Europeo de Protección Civil, al que ya se había preavisado el día anterior, el 11 de agosto. En ese momento se iniciaron las reuniones del Comité Estatal de Coordinación y Dirección, el CECOD, del que forman parte las instituciones estatales directamente implicadas en la emergencia, y que se reunió todos y cada uno de los días, en diecinueve ocasiones entre los días 12 y 30 de agosto. Todo ello nos ha permitido, sin duda alguna, realizar un seguimiento permanente de los incendios, prever con mayor precisión su posible evolución y estar informados de las necesidades de las comunidades autónomas afectadas, y, sin duda alguna, también coordinar el despliegue de medios necesario en cada caso.

Les recuerdo que estamos hablando de 93 incendios forestales comunicados al CENEM en situaciones operativas 1 y 2. De estos, 59 llegaron a declarar la situación operativa 2, lo que implica que no pueden ser controlados por medios propios de las comunidades autónomas y, por lo tanto, requieren más medios del Estado. Hasta 13 comunidades autónomas activaron sus planes de emergencia por incendios forestales y el día 18 de agosto llegó a haber 23 incendios en situación operativa 2, que afectaban de manera simultánea a cinco comunidades autónomas: Castilla y León, Galicia, Extremadura, Asturias y Cantabria. En total, según las estimaciones, hemos afrontado 39 grandes incendios forestales; es decir, aquellos que afectan a más de 500 hectáreas. Pues bien, ante esta situación compleja y excepcional, desde la aparición de los primeros incendios se movilizaron todos los recursos disponibles del Estado para apoyar a las comunidades autónomas afectadas. Además, se utilizó el sistema ES-Alert en 33 ocasiones para remitir avisos a la población. El sistema europeo Copernicus suministró decenas de imágenes satelitales para realizar un seguimiento detallado de cada uno de los incendios y la Agencia Estatal de Meteorología, la AEMET, lanzó 348 boletines especiales de predicción de temperaturas, viento y humedad, elementos, como bien saben, esenciales para la planificación de cualquier extinción.

Repasaré a continuación de manera breve las principales actuaciones realizadas y los medios aportados por las Administraciones del Estado implicadas en la emergencia en el marco de la labor de coordinación realizada desde el Ministerio del Interior. Por parte del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, se pusieron a disposición de las comunidades autónomas los 56 medios aéreos con los que cuenta el dispositivo contra incendios, las 10 brigadas de refuerzo en incendios forestales ―las BRIF― y la brigada de labores preventivas de Ruente, Cantabria. Todos estos recursos se distribuyeron desde el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico atendiendo a las peticiones de las comunidades autónomas, siempre bajo criterios técnicos y siguiendo unos protocolos y procedimientos actualizados año tras año y coordinados con las Administraciones autonómicas a través del Comité de Lucha contra Incendios. El despliegue fue tan excepcional como la situación que afrontábamos. Llegaron a movilizarse en un solo día 53 medios aéreos en los diferentes incendios activos. A modo de ejemplo, en Castilla y León llegaron a actuar 33 medios aéreos del Estado en un solo día.

En cuanto a la aportación de medios extraordinarios por parte del Ministerio de Defensa, resultó fundamental, sin duda alguna, la actuación de las Fuerzas Armadas y en especial de la Unidad Militar de Emergencias, la UME. Durante el episodio de grandes incendios, la UME se activó en 43 ocasiones, la mayor activación de recursos de esta unidad en un periodo de duración similar en toda su historia. Con el apoyo del resto de Fuerzas Armadas, la UME actuó en ocho comunidades autónomas ―Castilla-La Mancha, Castilla y León, Cataluña, Comunidad de Madrid, Comunitat Valenciana, Extremadura, Galicia y el Principado de Asturias―, con una cifra acumulada de 5772 militares y 2138 medios aéreos y terrestres. Se emplearon 13 helicópteros del Ejército de Tierra para extinción y 8 aeronaves del Ejército del Aire y del Espacio centradas en el transporte de personal. De nuevo a modo de ejemplo, diré que el incendio de Yeres, en León, requirió la intervención más prolongada de la UME, con una duración de 21 días, y requirió la participación de 210 militares y 75 medios, entre los que se incluyen 12 autobombas, 2 camiones nodrizas y 2 helicópteros. Aún más exigente en cuanto a medios, fue la operación de extinción en Larouco, Ourense. En diez jornadas requirió de 310 militares y 105 medios, incluidas 18 autobombas, 3 nodrizas y 5 helicópteros. La UME llegó a participar en trece intervenciones simultáneas en Castilla y León, Extremadura, Galicia y Asturias.

En cualquier emergencia resulta también imprescindible la labor que realizan las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. Más de 5500 efectivos de Guardia Civil, Policía y Protección Civil estuvieron implicados en el despliegue articulado en el contexto de estos incendios forestales. Se movilizaron medios extraordinarios humanos, terrestres y aéreos que sirvieron para reforzar las tareas de vigilancia y extinción, y también para desarrollar las tareas propias de seguridad ciudadana, tráfico, protección y evacuación de las personas afectadas por los incendios. Resulta especialmente destacable el trabajo realizado por la Guardia Civil, dado que tiene la responsabilidad policial sobre la mayor parte del territorio afectado por los incendios. En concreto, fue fundamental la actuación del servicio aéreo, tanto con helicópteros como con drones, para observar el avance de las llamas, localizar las zonas calientes y perimetrar las áreas afectadas. También fue crucial el buen trabajo realizado en la protección de la población y los núcleos urbanos en las evacuaciones, confinamientos, aseguramiento de zonas y realojos. Se evacuó de manera segura y ágil a más de 36 000 personas.

Por supuesto, hay que destacar el trabajo de investigación que llevan a cabo las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, especialmente el SEPRONA, para esclarecer el origen y las causas de los incendios y para identificar a los posibles responsables en aquellos casos en que existan indicios de delito, ya sea por acción intencionada o por imprudencia. En este ámbito ha habido más de 140 personas investigadas y casi 60 personas detenidas.

Los medios aéreos y terrestres propios del Estado se vieron además reforzados, como decía al principio, por el apoyo internacional. A través del Mecanismo Europeo de Protección Civil y mediante acuerdos bilaterales contamos con medios extraordinarios procedentes de 11 países ―Alemania, Andorra, Eslovaquia, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Italia, Países Bajos, República Checa y Rumanía―, que suman 4 aviones, 4 helicópteros, más de 200 horas de vuelo, casi 800 descargas de agua, cerca de 50 vehículos y más de 350 personas. Un contingente que supone la mayor movilización del mecanismo europeo en nuestro país, incluso habiendo emergencias activas en seis países comunitarios en ese mismo periodo. Sin duda alguna, esta es la mejor muestra de cuál es la filosofía de la Unión Europea y, sobre todo, constata la importancia de la solidaridad y el trabajo conjunto para afrontar cualquier catástrofe.

En este punto, también quiero destacar la solidaridad entre las comunidades autónomas. El Mecanismo Nacional de Respuesta en Emergencias, definido desde 2020 por el Plan Estatal General de Emergencias de Protección Civil, el PLEGEM, permitió movilizar recursos de las regiones que no se estaban viendo afectadas por los incendios y que ofrecieron sus medios a aquellas que sí estaban afectadas. Este proceso se ha realizado de manera bilateral y directa por los propios territorios y también se ha incentivado desde el CENEM, coordinando aportaciones de hasta diez comunidades y ciudades autónomas: Castilla-La Mancha, Cantabria, Cataluña, La Rioja, Madrid, Illes Balears, Melilla, Navarra, País Vasco y Comunitat Valenciana. Todas ellas han puesto a disposición de las regiones afectadas helicópteros, aviones, vehículos, brigadas de bomberos y también equipos de drones.

Finalmente, y como instrumento esencial para garantizar la seguridad y la protección de la ciudadanía, quiero destacar también la labor de la Dirección General de Tráfico en la gestión del tráfico de las zonas afectadas, con cierre de carreteras y establecimiento de rutas alternativas y desvíos, en colaboración con la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil y mediante la información ofrecida a los conductores en tiempo real a través de los paneles, páginas web, redes sociales u otros medios de comunicación. En total, hasta el 31 de agosto, se gestionó el cierre de 297 carreteras por causas relacionadas con los incendios, de las cuales el 81 % corresponde a la red secundaria. El teléfono de información y auxilio en carretera recibió casi 37 000 llamadas entre el 8 y el 31 de agosto, un 55 % más que en periodos similares de años anteriores; y se difundieron más de 20 000 mensajes preventivos a través de más de 2500 paneles ubicados en nuestras carreteras.

Como saben, el sábado 30 de agosto, después de diecinueve días de intenso trabajo en fase de preemergencia, la situación de los incendios, la evaluación realizada por las Administraciones implicadas y las buenas previsiones meteorológicas nos permitieron pasar a la fase de alerta y seguimiento permanente. Desde ese momento y hasta el final de la campaña de prevención contra los incendios, la Dirección General de Protección Civil y Emergencias y el propio CENEM continuaron, sin duda alguna, vigilantes y en conexión permanente con el resto de Administraciones del Estado, con los centros de emergencia de las comunidades y de las ciudades autónomas y con el Centro europeo de respuesta y control de emergencias del Mecanismo Europeo de Protección Civil para reaccionar ante cualquier incendio que se comunique, tal y como se hace habitualmente ante una situación de alto riesgo, como la que se atraviesa cada verano.

La emergencia, sin embargo, como me han oído en otras ocasiones, no termina en ese momento. Por un lado, comienza una etapa esencial, que es la de la reconstrucción y la recuperación, en la que el Gobierno de España también va a estar, como siempre, al lado de los ciudadanos y de las ciudadanas afectadas, para acompañarlos hasta que recuperen una situación lo más cercana a la normalidad. Para ello, el 26 de agosto aprobamos en Consejo de Ministros la declaración de zona afectada gravemente por una emergencia de protección civil, lo que abre la vía para que los damnificados por los incendios forestales puedan acceder a ayudas y subvenciones impulsadas por los distintos ministerios. Además, como saben, las ayudas de la Dirección General de Protección Civil y Emergencias, que tienen carácter subsidiario y complementario, están a disposición de los afectados desde el primer momento. Decía que la emergencia no termina, porque tenemos por delante un reto todavía mayor: prepararnos para el futuro. Las cifras que he ido detallando durante mi intervención evidencian la excepcionalidad, la dimensión y la trascendencia del terrible episodio de incendios que vivimos el pasado mes de agosto y la contundencia que ha sido necesaria para responder de manera eficaz, tanto por parte del Estado como de los municipios y de las comunidades autónomas.

Dejando a un lado, como he dicho en alguna otra ocasión, la utilización partidista que algunos han tratado de hacer de estos incendios, hemos trabajado buscando la cooperación y la lealtad institucional con un objetivo común: apagar todos y cada uno de los incendios de la manera más rápida y eficaz posible. Desde 2018, y por mucho que algunos de nuevo se empeñen en decir lo contrario, el Gobierno de España y, en concreto, el Ministerio del Interior hemos hecho los deberes. Hemos trabajado intensamente en el ámbito de la protección civil para desarrollar normativa y poner en marcha herramientas esenciales en todos los ejes del ciclo de gestión de las emergencias: anticipación, prevención, planificación, respuesta inmediata y recuperación. También hemos alineado nuestras estrategias con iniciativas internacionales como el Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres que impulsa Naciones Unidas o la Estrategia de la Unión de Preparación para prevenir amenazas y crisis de emergencias y reaccionar frente a ellas, recientemente aprobada por la Comisión el pasado mes de marzo. Hemos desarrollado la Ley 17/2015, de 9 de julio, del Sistema Nacional de Protección Civil, una legislación que nació del consenso, pero que el Partido Popular no había desarrollado desde 2015. Además, hemos puesto en marcha la primera Estrategia Nacional de Protección Civil 2019 y la segunda de 2024, instrumento de planificación estratégica para la protección ante emergencias y catástrofes.

Asimismo, aprobamos —‌como decía antes— el Plan Estatal General de Emergencias de Protección Civil, el PLEGEM, en 2020, herramienta fundamental del Sistema Nacional de Protección Civil, en el que se integran los planes de incendios forestales, que refuerza la coordinación entre todas las Administraciones y crea el Mecanismo Nacional de Respuesta en Emergencias. Aprobamos también el Plan Nacional de Reducción del Riesgo de Desastres Horizonte 2035 en el año 2022, en La Palma, que surge de la Conferencia de Presidentes allí desarrollada para ofrecer una respuesta eficaz a las crecientes emergencias derivadas del cambio climático. Hemos desarrollado la Norma Básica de Protección Civil en el año 2023, marco fundamental para la integración de los planes de protección civil en un conjunto operativo y susceptible de una rápida aplicación, y la Instrucción técnica de operación en el año 2024, paso previo al desarrollo del Catálogo Nacional de Capacidades Operativas de Respuesta Inmediata, en el que ya estamos trabajando en colaboración con aquellas comunidades autónomas que se han sumado al grupo de trabajo correspondiente, y entre las que no están, por cierto, Castilla y León, Extremadura o Galicia. El desarrollo normativo se ha complementado con la puesta en marcha de herramientas como el Mapa

Nacional de Riesgos de Protección Civil, la Red de Alerta Nacional de Protección Civil como infraestructura de comunicación de avisos o el sistema ES-Alert.

Todos esos instrumentos se actualizan, evolucionan y mejoran de manera continua. De hecho, el pacto de Estado frente a la emergencia climática propuesto por el presidente del Gobierno incluye entre sus medidas la actualización del PLEGEM, la interconexión efectiva del CENEM y todos los centros autonómicos de coordinación operativa, la creación del Catálogo Nacional de Capacidades Operativas de Respuesta Inmediata o el desarrollo del Mapa Nacional de Riesgos y el Registro Nacional de Datos como parte de la Red Nacional de Información sobre Protección Civil. Todo ello en el marco de la creación de la agencia estatal de protección civil y emergencias, una agencia que ―siempre lo digo― respetando en todo momento el marco competencial establecido, por supuesto, nos permitirá mejorar la coordinación y la toma de decisiones por parte de todas las Administraciones públicas.

El pasado jueves presentábamos en Cuenca el Plan de Formación ante Emergencias de protección civil en centros educativos. Desde este curso, más de 8 millones de alumnos de 25 000 centros educativos aprenderán a identificar situaciones de riesgo y a actuar de manera correcta ante riesgos específicos, recibirán formación sobre prevención y sistemas de alerta o sistemas de emergencia y sabrán cómo diferenciar entre información y desinformación en este tipo de situaciones. Este plan de formación surge de la experiencia y el aprendizaje tras la dana del pasado 29 de octubre y ha sido elaborado por el Ministerio del Interior y el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes en colaboración con todas las comunidades autónomas, las ciudades autónomas y la Federación Española de Municipios y Provincias, además de con voluntarios y colaboradores habituales en el ámbito de la protección civil. El plan fue aprobado por la Comisión Permanente del Consejo Nacional de Protección Civil y después aprobado por unanimidad por el Pleno del Consejo Nacional de Protección Civil, e igualmente por unanimidad en la Conferencia Sectorial de Educación, los cuales cuentan con representación de todas las comunidades autónomas. Creo que es el mejor ejemplo de cómo debemos trabajar: con consenso, lealtad y colaboración institucional (aplausos), para afrontar el presente y el futuro de las catástrofes, que se ven redimensionadas en duración, virulencia, frecuencia y complejidad a causa de la emergencia climática y que solo pueden combatirse con la implicación de todas las Administraciones públicas, la ciudadanía y también los grupos parlamentarios que la representan. Y todo ello, en el marco del Pacto de Estado Frente a la Emergencia Climática, nos permitirá seguir mejorando la comunicación, coordinación y toma de decisiones ante situaciones de crisis; nos permitirá aumentar los medios técnicos y humanos destinados a la prevención, anticipación y respuesta a eventos climáticos extremos, y mejorar su estabilidad, formación, equipamiento y condiciones laborales; promover una cultura de la prevención y la reacción en la ciudadanía y crear fondos con recursos permanentes, nacionales y autonómicos para acelerar la reconstrucción y la recuperación tras las emergencias, mejorando así las líneas de ayuda en estos ámbitos.

Es, sin duda alguna, señorías, nuestra obligación ―así nos lo demanda la sociedad española― mejorar la capacidad de respuesta ante los efectos destructivos del cambio climático, porque es nuestra responsabilidad, como bien saben, garantizar la seguridad de la ciudadanía española. Y el desafío que se nos plantea solo se puede conseguir ―como decía anteriormente― trabajando juntos por el bien común. Me parece que la necesidad de compromiso y responsabilidad es innegable para todos nosotros y depende de sus señorías que seamos capaces de debatirla, articularla y construirla con la serenidad y la profundidad que el tema merece.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. A continuación, intervienen los representantes de los grupos parlamentarios. Por el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, tiene la palabra la señora Vázquez Blanco.

Ana Belén Vázquez Blanco

PPDiputada.Página 61Vídeo

Gracias, señor presidente. Me gustaría comenzar diciéndole, señor Marlaska, que me parece inaceptable su comportamiento, primero, jaleando a los manifestantes y diciendo que eran concentraciones pacíficas, cuando dejaron veintidós policías heridos y, después, amordazando a la Policía para que no actuase. Hoy somos el hazmerreír del mundo por culpa suya, un país que no es capaz de garantizar la seguridad en un evento deportivo. Señor Marlaska, dígame, ¿por qué estaba el delegado del Gobierno en el CECOR? Dígame, ¿por qué a pesar de preguntar a los efectivos que estaban en las calles si podían garantizar la seguridad y haberle dicho que sí podían, se dio la orden desde el CECOR de que se replegasen y de que inmediatamente paralizaran la etapa de la Vuelta? ¿Hubo un complot por parte del Gobierno para sabotear la etapa de la Vuelta? Señor Marlaska, la verdad se sabrá y vamos a pedir la transcripción de lo que sucedió en ese CECOR en el que se presentó el delegado del Gobierno de Madrid. (Aplausos).

No sé cómo no se le cae la cara de vergüenza después del ridículo espantoso que hizo usted. Hoy vamos a hablar de incendios y yo, por respeto a esta Cámara, a los diputados y a los senadores, no voy a decir lo mismo que dijimos en la Comisión. Usted sí. (Aplausos). Usted viene hoy aquí a cumplir un trámite, a leer los mismos papelitos que le prepararon la semana pasada, sin importarle nada, sin mirar al futuro y sin decir absolutamente nada. Hoy vamos a hablar de incendios, pero, por supuesto, vamos a hablar también de abandono institucional.

Hablamos, en primer lugar, de territorios que ardieron mientras el Ministerio del Interior miraba hacia otro lado cuando las comunidades afectadas habían llegado al fin de sus fuerzas. Como le he dicho, esto no era un problema de competencias, era un problema de medios: los medios extraordinarios del Estado ante una situación extraordinaria como la que hemos vivido en los incendios. Esos recursos que las comunidades autónomas tuvieron que mendigar y suplicar al Gobierno de España. El Estado no llegó a tiempo y cuando llegó ―cuando el presidente del Gobierno se dignó a abandonar la piscina de La Mareta―, no trajo nada más que la propuesta de un pacto de Estado contra la emergencia climática. Así, un papelito de siete folios (muestra un documento) —‌que miré en la página de Internet del ministerio— con diez propuestas sin ningún dato, sin ninguna cifra, sin referencia alguna. ¿Sabe por qué? Porque se lo inventaron. Se lo inventaron esa misma noche para intentar tapar sus negligencias y su deficiente respuesta ante los incendios forestales. (Aplausos). Es vergonzoso.

Usted ya compareció en comisión y sigue manteniendo el relato, un relato que no se sostiene, señor Marlaska. Le voy a decir por qué no se sostiene. Primero, usted mintió en cuanto a las fechas cruciales de respuesta, para no tener que reconocer que actuaron tarde, cuando las comunidades autónomas y el presidente Feijóo se lo pidieron. Mire, titular en Extremadura (muestra un recorte de prensa): «El Gobierno comunica a la Junta que no puede aportarle más medios para luchar contra el fuego». Del día 16. Parece que ya no había más medios. Pero dicen más: a pesar de que decían que la UME estaba al 100 %, se demostró que era falso. Nos estaban mintiendo. Simplemente cuando el presidente Feijóo pidió el despliegue total del Ejército y de la UME se incrementaron en un 175 % los efectivos. Miren, señorías, para que vean que no falto a la verdad, les dejo aquí todas las actas del CENEM (muestra un documento), dependiente del Ministerio del Interior, para que cotejen cómo desde el día 13, cuando el presidente Feijóo pide los efectivos de la UME, se incrementan un 175 %. El día 13 solo había 537 efectivos de la UME desplegados y 199 vehículos de la UME. Al día siguiente ―cuando usted apareció, que también estaba en Lanzarote―, había ya 825 efectivos y 312 vehículos de la UME. Y seguimos sumando y sumando, hasta que el día 22 había 1383 efectivos y 494 vehículos de la UME, y 2000 soldados. ¡No tienen vergüenza! ¡Si no los levantamos de La Mareta, seguiríamos quemándonos y seguiría ardiendo España, porque les importamos un bledo! (Aplausos). ¡Así de claro, señorías!

Tardaron también en solicitar la ayuda al mecanismo europeo de respuesta, hasta que lo pidió el señor Feijóo, y por eso el otro día nos mentía con los aviones y seguramente después, en la réplica, seguirá mintiendo, a pesar de que todos los gallegos hemos visto qué día llegaban los aviones. Después, no hubo coordinación alguna por parte de la directora general. ¡Si en cinco años no fue capaz ni de hacer el catálogo de efectivos de los que se dispone, por favor! No hubo ninguna coordinación. Las comunidades autónomas se ayudaron unas a otras; sin tener que esperar a que nos enviaran la ayuda, nos la daban. No teníamos que hacer como con usted: pedírsela y suplicársela. Es más, el Consejo de Protección Civil lleva desde abril del año pasado sin reunirse. Señor ministro, de verdad, ¿cómo puede estar amparando a una directora general que lo que tendría que estar en estos momentos es cesada? ¡Tardó cuatro días en llamar a las comunidades autónomas para pedir medios, igual que en la dana! ¡Están repitiendo lo mismo, señor Marlaska! Tendría que estar cesada, señor Marlaska. ¡Y después inventan grupos de trabajo para que le hagan el trabajo a esta persona que es totalmente ineficaz! Entonces, quiere que las comunidades autónomas le hagan el trabajo, ¡solo faltaría! Ella cobra mucho, que lo haga ella, que es quien lo tiene que hacer. (Aplausos).

Mire, señor Marlaska, el monte arde porque alguien le prende fuego. No se puede desechar el tema de los pirómanos, como hizo algún ministro. Porque hay 61 detenidos y 148 investigados. No tienen vergüenza. Intentar amparar a los pirómanos, no tienen vergüenza.

No podemos limitarnos a apuntar al cambio climático como responsable de los incendios y después cruzarnos de brazos. Esto va mucho más allá de eso. Esto va del abandono del Gobierno central a las zonas rurales. Va de cuando se planifican carreteras, del funcionamiento del tren, las paradas. Va de hablar de dispersión poblacional y envejecimiento, ¡que no son caprichos de las comunidades autónomas, son necesidades a las que ustedes no dan respuesta! Tienen un ministerio que solo saben llamarlo por el título, porque después no hacen nada en el rural. Abandono del rural es lo que hace usted: cerrar cuarteles. Abandono del rural es recortar cien patrullas del SEPRONA, patrullas que ahora serían eficaces en la lucha contra los incendios, y las ha recortado. Abandono del rural son los recortes de otros servicios básicos como las infraestructuras, los cierres de cajeros, oficinas bancaria y oficinas de correos. El abandono del rural es que se recorten las paradas de los únicos trenes que tenemos, por ejemplo, recientemente en A Gudiña y en Puebla de Sanabria, casualmente dos localidades afectadas por los incendios que ahora se van a ver afectadas por un [sinvergüenza]1 como es el ministro Puente, que las va a dejar sin paradas de tren ¡y aún pretende cobrarles 3 millones de euros por verse afectadas por los incendios! (Aplausos). ¡No tienen vergüenza, señorías!

Abandono del rural es el nuevo mapa de transporte por carreteras: en Castilla y León se van a eliminar 346 paradas; en Galicia, 26 paradas; en Extremadura, 126 paradas. Abandono del rural es que el Gobierno criminalice a los ganaderos y los agricultores; es hacer leyes impregnadas de fanatismo ideológico desde un despacho de Castellana sin tener ni idea de qué es una vaca, señorías. Abandono del rural es que el Gobierno deje un 8 % del medio rural sin banda ancha. Abandono del rural es que solo el 5 % de los fondos europeos se haya dedicado a zonas rurales. Abandono del rural es que, sabiendo que el 70 % del territorio español está en riesgo alto de incendios, ustedes solo dediquen a la prevención de incendios y a la gestión forestal el 0,3 % de los fondos europeos, y de ese 0,3 %, ¡solo ejecutaron el 20 % en prevención y lucha contra los incendios forestales! Abandono del rural es que no hayan destinado fondos a mejorar la capacidad nacional de prevención y extinción de incendios ni nuevos medios aéreos, es más, menos: 46; ni sistemas digitales de vigilancia, ni reforestación, ni incentivos al pastoreo extensivo, ni a la motivación de los usos tradicionales del bosque.

Señorías, ni estuvieron antes de los incendios, porque nos han abandonado; ni estuvieron durante los incendios, porque han permitido que nos quemásemos; ni van a estar en la reconstrucción. A día de hoy siguen sin anunciar las ayudas cuando ya en algunas comunidades, como en Galicia, el lunes los afectados tenían cuantías ingresadas en sus cuentas bancarias. A día de hoy sigue sin llegar el Ejército para colaborar con las comunidades autónomas en las labores de limpieza, como se comprometió la señora Robles. A día de hoy seguimos esperando las reuniones con las confederaciones hidrográficas para las actuaciones que son competencia de ustedes, del Estado. A día de hoy seguimos esperando la colaboración del Ministerio para la Transición Ecológica y la del Gobierno central para realizar las obras de emergencia, protección, conservación y restauración forestal, que debe prestarse cuanto antes. Y a día de hoy usted sigue ahí sentado sin aprobar ayudas para quienes lo han perdido todo. (Aplausos). Por favor, señor ministro, ¿qué más hay que hacer?

La ciudadanía está harta de excusas. Lo que exigimos son medidas concretas, inmediatas y efectivas contra los incendios forestales, las que no tuvieron en la dana ni tan siquiera en el volcán de La Palma. (Un señor diputado: ¡Falso!). Los dejaron abandonados como hoy estamos los gallegos, los extremeños y los de Castilla y León. Ante una emergencia, ustedes solo ven el rédito político. Les perseguirá la infamia ―fíjese bien― de que por cada hectárea quemada solo contaban votos, cada metro de fango solo contaban votos, cada metro de lava solo contaban votos. Eso les perseguirá toda la vida. (Aplausos).

Presidencia. Señora Vázquez, en el mismo sentido que ha pedido antes su compañera que la ministra retirara las palabras y así ha accedido la ministra, le solicito que retire las palabras dichas sobre el ministro Puente —‌que además no se puede defender—, al que ha catalogado usted como sinvergüenza. Simplemente, diga si las retira o no.

Ana Belén Vázquez Blanco

PPDiputada.Página 63

Gracias, señor presidente. El Grupo Socialista no ha pedido nada, lo está pidiendo usted.

Presidencia. Sí, el presidente, que puede hacerlo de oficio.

Ana Belén Vázquez Blanco

PPDiputada.Página 63

Me parece de muy mal gusto, señor presidente, de muy mal gusto. (Aplausos).

1  Palabra retirada por la Presidencia de conformidad con el artículo 104.3 del Reglamento de la Cámara.

Presidencia. Supongo que algo sabrá de derecho: se puede solicitar a petición o de oficio. En este caso, efectivamente, lo hago yo. Serán retiradas del Diario de Sesiones. (Aplausos). Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Gil Lázaro. (Aplausos).

Ignacio Gil Lázaro

VoxDiputado.Página 64Vídeo

Muchas gracias, señor presidente. Señorías. Señor ministro del Interior, en cualquier democracia normal hoy usted no hubiera subido a esta tribuna, porque habría tenido que dimitir o estaría cesado por los gravísimos incidentes de terrorismo callejero que tuvieron lugar en Madrid el pasado domingo con ocasión del final de la Vuelta. Pero en esta democracia no (aplausos); en esta democracia, gravemente infectada por el virus del sanchismo, fue el propio presidente del Gobierno el que alentó esas algaradas, de modo y manera que puso en riesgo —‌sin importarle ponerla en riesgo— la seguridad de personas, de ciclistas y de policías, y sin importarle tampoco causar nuevamente un daño grave a la imagen exterior de España. Por eso, el delegado del Gobierno se permitió jactarse del éxito de las protestas y convertirse en vocero de los violentos. Y usted mismo se felicitó de que, según usted, las protestas habían sido pacíficas, cuando había veintidós policías heridos a causa de la violencia practicada por los manifestantes. (Aplausos). Por eso, señor ministro, hoy le digo a usted cara a cara, en nombre de millones de españoles hartos, que Sánchez, usted y este Gobierno son un peligro y una vergüenza para España (aplausos), como han acreditado también en la gestión de los incendios forestales y en su propia intervención esta mañana; una intervención plagada de autocomplacencia, estulticia, soberbia y mentiras. Usted tenía que haber empezado pidiendo perdón personalmente por su dejación de funciones en el cumplimiento del deber legal, político y moral de la asunción del mando de todas las operaciones de auxilio y lucha contra el fuego, porque así se lo permitía la Ley del Sistema Nacional de Protección Civil sin tener que pedir permiso ni que se lo pidieran previamente las comunidades afectadas en función de la dimensión de la catástrofe y de la necesidad de coordinar y unificar todos los medios disponibles, ¡y no lo hizo! Como tampoco lo hizo el presidente del Gobierno, que tenía esa misma posibilidad legal en función de las previsiones contenidas en la Ley de Seguridad Nacional. Y nuevamente no lo hicieron ni usted ni el presidente del Gobierno en función de un miserable cálculo político de tipo partidista ―¿se acuerda usted de aquello de: si quieren ayuda, que la pidan?―, de modo que volvieron a dejar a miles y miles de españoles abandonados a su suerte. Así que no vale que usted empiece hoy como ha empezado en esta tribuna, expresando cínicas palabras de condolencia y solidaridad. El Gobierno expresamente tiene que pedir perdón a las familias de los ocho fallecidos y al casi centenar de heridos. ¡Tiene que pedir perdón a todas aquellas personas, 40 000 personas, que fueron desalojadas de sus casas y a quienes lo han perdido todo! ¡Tiene que pedir perdón a los miles de vecinos que lucharon solos contra el fuego porque no llegó nadie para ayudarles! Y, desde luego, ¡tiene que pedir perdón al conjunto de los españoles por esta tragedia forestal, que ha sido la mayor de la historia de España, con 400 000 hectáreas arrasadas y pérdidas millonarias para el sector primario! ¡Y tiene que pedir perdón porque el Gobierno es culpable! (Aplausos). Es culpable en virtud de ese fanatismo ecologista, traducido en normas y leyes, que ha determinado el abandono en los montes de actividades tradicionales agrícolas y ganaderas que suponían mantenerlos limpios durante todo el año. Tienen que pedir perdón por su constante deflación en materia de inversiones para la prevención y extinción de incendios, que es una constante desde hace muchos años. ¡Hombre! Y el colmo es que usted venga ahora y nos diga que todo lo sucedido tiene que servir para hacer una reflexión general a efectos de que no vuelva a suceder. Oiga, es literalmente lo mismo que dijo usted después de los incendios del año 2022, entonces los más graves de la historia de España, con 306 000 hectáreas arrasadas, y desde entonces, tres años después, no han hecho nada. La prueba es que este 26 de agosto, ya a toro pasado, es decir, a incendios pasados, han aprobado ustedes el plan de coordinación, prevención y lucha contra los incendios forestales. Debería caérsele la cara de vergüenza. (Aplausos). Hombre, y el colmo también es que venga usted a decirnos que la culpa es solo del cambio climático. Mire, en España se han producido durante el siglo XIX y durante el siglo XX olas de calor como las de este verano, incluso con temperaturas más altas, que han llegado a los 50 grados, y no se han producido y no se produjeron entonces incendios tan devastadores como este, porque el monte estaba cuidado todo el año a través de esas actividades tradicionales de ganadería y agricultura que lo mantenían limpio. Por tanto, ustedes tienen que pedir perdón porque son culpables de lo sucedido, pero no son los únicos culpables, porque también lo son las comunidades autónomas; las comunidades autónomas que han mantenido fielmente esa política de fanatismo climático, que han mantenido igualmente una bajada constante en las inversiones en materia de extinción y prevención y que, cuando se produjo la catástrofe, adoptaron una chata visión de campanario queriendo retener las competencias de extinción en vez de haber solicitado a su ministerio la elevación del nivel de emergencia para que fuera el Ministerio del Interior el que se hiciera cargo de todas las operaciones de auxilio. Esa chata visión de campanario acaba de acreditarla la señora portavoz del Partido Popular cuando ha dicho en esta tribuna que las comunidades autónomas estaban ya agotadas y carentes de todo medio. Entonces, ¿por qué no pidieron la elevación del nivel de emergencia para que fuera usted quien se hiciera cargo de todas las operaciones?

Mire, todo lo sucedido acredita una vez más el fracaso del Estado autonómico y del bipartidismo que lo sostiene. (Aplausos). No tiene ningún sentido que existan diecisiete planes operativos de lucha contra el fuego, diecisiete criterios distintos en materia de concebir la prevención y diecisiete ópticas diferentes a la hora de aplicar las políticas medioambientales. Ya solamente faltaba el espectáculo bochornoso que hemos visto durante estas semanas y que se ha vuelto a repetir hoy aquí, en esta tribuna, de Partido Popular y PSOE echándose respectivamente las culpas de lo ocurrido mientras aquí nadie ha asumido ninguna responsabilidad política, ningún cese ni ninguna dimisión. (Aplausos). Ante ese espectáculo bochornoso, hoy nuevamente reproducido aquí, hacía falta una respuesta contundente en el marco de nuestro Estado de derecho. Por eso VOX acaba de presentar una querella ante el Tribunal Supremo contra el presidente del Gobierno, contra usted, contra varios ministros y contra diversos presidentes y consejeros autonómicos para que sea la justicia la que dirima exactamente las responsabilidades criminales, si las hubiere, por la gestión de cada uno.

Ya de remate de su intervención, señor ministro, el colmo de la desfachatez es que usted hoy vuelva a presumir del compromiso serio, inmediato y firme del Gobierno con la reparación de los daños causados y con la ayuda a los afectados. Eso lo hace usted cuando llevamos ya cuatro años del estallido del volcán de La Palma y sigue mucha gente viviendo en barracones (aplausos), y lo hace usted cuando estamos a punto de cumplir once meses de la riada de Valencia y el Gobierno ha entregado a los afectados solamente un tercio de las ayudas que prometió.

Así que, señor ministro, señorías, esto que ha sucedido volverá a suceder, desgraciadamente; volverá a suceder mientras España no tenga un Gobierno fuerte, consciente de su deber, con visión de Estado y con un compromiso inquebrantable de lealtad al interés general de la nación, que es exactamente, señor ministro, lo que hoy España no tiene con el Gobierno de Sánchez, un Gobierno [corrupto, inútil, sectario, prepotente y mentiroso]2. Así pasa lo que pasa.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie.―La señora Blanquer Alcaraz pide la palabra).

Presidencia. Sí, dígame. Tiene la palabra.

Patricia Blanquer Alcaraz

PSOEDiputada.Página 65Vídeo

Señor presidente, por el artículo 71, solicito que retiren todas las palabras despectivas que acaba de mencionar el portavoz de VOX.

Presidencia. Muy bien, se retirarán del Diario de Sesiones. (Aplausos.―Rumores.—El señor Gil Lázaro: Que diga cuáles). Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor Lago Peñas. (Rumores). Silencio, por favor. Respetemos al interviniente. (Continúan los rumores). Silencio, por favor. Silencio.

Manuel Lago Peñas

Grupo SumarDiputado.Página 65Vídeo

Quiero empezar mi intervención pidiendo disculpas en nombre de parte de esta Cámara a las familias de los cinco bomberos que están ingresados en el hospital de A Coruña por quemaduras graves cuando este lunes el incendio de Barreiros, Lugo, casi los abrasa. Me imagino por un momento a las madres y a los hermanos de esos cinco bomberos que encendieron la televisión para saber cómo el Congreso de los Diputados hablaba de ese drama, de esa problemática. Creo que cuando hayan visto el bochorno de estas intervenciones se sentirán doloridos con su representación política. Por eso, les pido disculpas en nombre de la parte democrática de esta Cámara. (Aplausos).

También quiero tener un recuerdo para las siete personas que este año han perdido la vida por culpa de los incendios forestales. Todo nuestro reconocimiento al duro y peligroso trabajo de las personas que

2  Palabras retiradas por la Presidencia de conformidad con el artículo 104.3 del Reglamento de la Cámara.

nos protegen frente al fuego y que en muchas ocasiones lo hacen en situaciones de precariedad. Es la expresión más dolorosa del drama humano, social, económico y medioambiental que provocaron los incendios forestales en muchas zonas rurales de España. Personas muertas y heridas, casas destruidas, explotaciones agrícolas y ganaderas arrasadas, animales muertos y montes calcinados: este es el paisaje después de la batalla contra el fuego. Es una historia que se repite todos los años en nuestro país. Esta vez, en lo que llevamos del año 2025, el fuego descontrolado ha quemado 400 000 hectáreas, especialmente en Galicia, Castilla y León y Extremadura. En este año 2025 se han producido los tres incendios más grandes desde que existen registros, concentrándose en Ourense, Zamora y León, con el 70 % de las hectáreas quemadas. Un dato: en Ourense se vieron afectados 42 de sus 92 municipios y el fuego arrasó el 12 % de todo el territorio de la provincia. Es un desastre, como lo fue el incendio en el paraje de las Médulas, en El Bierzo, un espacio de extraordinario valor medioambiental. Siempre ha habido fuego en el mundo rural. En Galicia, desde 2017 a 2024, se han registrado 45 000 incendios. Cada año en España se registran 10 000 incendios. En lo que llevamos de siglo se han producido 250 000 incendios forestales. El problema es que, cada vez más, algunos de estos fuegos se transforman en grandes incendios forestales, en megaincendios, en incendios de sexta generación. Son eventos extraordinarios de fuego que tienen efectos devastadores.

Señor Grande-Marlaska, abordar el problema de los incendios exclusivamente desde la perspectiva de la protección civil es una limitación, yo diría que casi un error. Aún más, enfocar el debate sobre los medios disponibles para su extinción es confundir las prioridades. El objetivo fundamental debe ser la prevención, esto es, minimizar en lo posible el riesgo de que se produzcan los macroincendios. Esto significa actuar sobre el medio rural, sobre las masas forestales, sobre la ordenación del monte, sobre el control de la biomasa, sobre las franjas de gestión secundaria para evitar que el fuego llegue a las casas. (Aplausos). Claro que hay que hablar sobre los servicios de extinción, sobre los medios disponibles, sobre las condiciones laborales de los bomberos o sobre las responsabilidades de las comunidades autónomas, pero, si no se analiza de forma integral la problemática del fuego, es como si quisiéramos abordar el problema de la salud desde los servicios de urgencia en vez de desde la atención primaria.

En las últimas décadas, la gestión del medio rural ―lo voy a decir― ha sido un completo fracaso, incluida, obviamente, la gestión forestal. Y aquí quiero detenerme un momento, señorías. La gestión no es un asunto técnico menor; es la palanca fundamental para combatir la crisis climática. Una buena gestión salva vidas, protege ecosistemas y fortalece el mundo rural. El Partido Popular se ha instalado en el negacionismo climático, y eso se refleja en su forma de gobernar. Lo vimos en la crisis de la dana en Valencia, con el señor Mazón, y lo vemos hoy en la desatención de los incendios.

El abandono del rural, la despoblación y el envejecimiento alcanzan niveles dramáticos. Voy a ponerles un ejemplo de mi país. Los pueblos de la montaña de Ourense más afectados por los incendios han perdido, desde el año 1981, el 64 % de su población. La densidad es de ocho habitantes por kilómetro cuadrado, casi como Siberia, y la mitad de los habitantes tiene más de 65 años. Se va la gente, la gente envejece, el rural se vacía y el monte se abandona. Un rural vivo, con personas ocupadas en la agricultura, en la ganadería o en la silvicultura, es la mejor forma de prevenir los incendios forestales.

Señorías, existe un amplio consenso científico sobre las causas de esta situación que solo ponen en cuestión los negacionistas. Voy a leer un párrafo del informe sobre incendios que elaboró en el año 2023 la Oficina de Ciencia y Tecnología del Congreso ―no sé si saben que existe esta oficina―. Son los informes C. Pues bien, hay un informe C sobre incendios que dice literalmente: En España, se observa una mayor propensión hacia grandes incendios forestales de alta peligrosidad debido a la acumulación de combustible disponible y al aumento de las temperaturas y sequías. Aquí está todo. Estos son los dos factores claves.

El primer factor es el abandono rural, la despoblación, la desaparición de las actividades agrícolas y ganaderas, que ha provocado un incremento de la masa forestal descontrolada, que se transforma en una gran acumulación de combustible que, al llegar el calor, está listo para arder. Además, se está aplicando una política forestal basada en el monocultivo de especies de crecimiento rápido, como el eucalipto ―Altri, en Galicia― y el pino, en detrimento de las masas forestales tradicionales de cada territorio. En nuestros montes abandonados hay una enorme masa forestal seca; biomasa que se transforma en un combustible altamente inflamable y que, cuando empieza a arder, es capaz de generar estos enormes incendios que se escapan al control y a la capacidad de ser extinguidos.

El segundo factor son las consecuencias de la crisis climática y el calentamiento global. Las olas de calor son cada vez más frecuentes, más intensas, más largas, con temperaturas más altas y extendidas a más territorios. El negacionismo agrava el problema, porque el nivel de recursos que destinamos a las emergencias está en función de la valoración del peligro al que nos enfrentamos. Negar el cambio climático es destinar menos recursos a la prevención y a la lucha contra los incendios, a la restauración de los montes quemados. Por eso, los Gobiernos del PP recortan los presupuestos en las comunidades autónomas donde gobiernan. No tienen pudor en bajarles los impuestos a las grandes fortunas y después decir que no tienen recursos para prevenir el fuego. (Aplausos). Las altas temperaturas y la falta de lluvias, que reduce la humedad, provocan sequías que transforman la biomasa de los montes descuidados en combustibles que tienen una enorme potencialidad de propagación. Los incendios se extienden con una rapidez que dificulta su extinción temprana y, en algunos casos, se acaban convirtiendo en macroincendios de enorme peligrosidad, porque son capaces de generar su propia dinámica, su propia climática, lo que hace que su evolución sea muy errática, dificultando al extremo los trabajos de control y de extinción y generando situaciones de extraordinario peligro para los bomberos, como esta que cité de Barreiros, en Lugo.

Por todo esto, necesitamos afrontar la emergencia climática como el mayor reto al que nos enfrentamos como humanidad y desarrollar políticas de mitigación y, especialmente, de adaptación ambiciosas y urgentes, como son las políticas de gestión forestal y de prevención de incendios. Lo voy a sintetizar en una frase: señorías, el negacionismo climático mata. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Republicano, que acumula también su turno de réplica, tiene la palabra la señora Jordà i Roura.

Teresa Jordà i Roura

ERCDiputada.Página 67Vídeo

Bé, bon migdia a totes i a tots. Gràcies, president. Bon migdia, senyor ministre. Abans de començar, permetin-me —‌perquè no me’n puc estar— un missatge al Partit Popular i de VOX. Jo els demanaria, si us plau, que deixin de donar tantes voltes al tema, que deixin, si us plau, els pedals i posin els peus a terra, perquè això va de foc i això va d’una tragèdia. I per respecte a les víctimes, és el que crec que avui toca. Dit això, senyor ministre, avui compareix per parlar-nos, com deia, d’una tragèdia. Avui compareix per parlar-nos del foc. Uns incendis que, s’ha dit, han devastat més de 400 000 hectàrees aquest passat mes d’agost, amb gairebé més de 18 000 finques afectades, més de 540 000 parcel·les i gairebé 4700 construccions danyades. Abans de res, des del meu grup no puc fer altra cosa que expressar les condolences i tota la solidaritat a les víctimes, així com un merescut reconeixement als professionals i alhora també als voluntaris que van ajudar, que van apagar, en definitiva, aquests focs. Començaré manifestant el que des del grup republicà tenim claríssim: aquests incendis, aquesta emergència no ha de convertir-se, no hauria de convertir-se sota cap concepte en una confrontació política; de fet, com va passar amb la gota freda l’abril passat, de fet, com passa amb cada incident o amb cada accident que hi ha en el seu estat. No és això el que espera de vostès i, de retruc, de la resta, la ciutadania. L’espectacle que estan donant uns i altres, em sembla, —‌no ho puc denominar d’altra manera— que patètic. La responsabilitat del que ha passat, sens dubte, és una responsabilitat compartida. I no volem deixar de dir que creiem lamentable —‌hi torno— que el Partit Popular i Partit Socialista, partits autodenominats, per vostès mateixos, els dos grans partits de l’Estat, facin aquests espectacles oblidant l’interès general i fixant-se més amb el partit suposadament que amb la ciutadania. No se m’acut tampoc cap altre adjectiu que determinar això de fastigós, i no només fastigós, sinó que amb les seves ridícules discussions no aconsegueixen altra cosa que deixar una autopista absolutament ampla i llarga, podríem dir de 25 carrils, als negacionistes del canvi climàtic. Realment lamentable. Enhorabona. Ministre, la gestió dels espais forestals no es fa en quatre dies. La gestió dels espais forestals es planifica i això vol dir anticipar-se, i això vol dir temps. Avui la concepció urbanita del territori és una realitat flagrant arreu, l’abandonament del món rural també, i sobretot, el fet de no prevenir. Perquè sí, això va de gestió, evidentment, de com s’ha gestionat aquesta crisi, però també, i per nosaltres més important, això va de com podem evitar més crisis. I tot plegat va estrictament lligat amb el seu negociat. Tot això va lligat també amb la seguretat. Els focs, encara que sembli un tòpic —‌ho he dit mil vegades—, s’apaguen a l’hivern i, per això, és imprescindible fer polítiques estructurals. Avui vostè compareix per donar-nos explicacions de què ha passat i de com s’ha gestionat. La veritat és que ho celebrem, eh? Ja ho va fer en comissió, igual que també ho va fer la vicepresidenta tercera fa pocs dies. També he de dir que en temps i forma ens hauria agradat sentir els diferents governs autonòmics del Partit Popular que són, vull recordar, els responsables directes de les competències de gestió de boscos, de la prevenció, de la neteja i de la vigilància, a explicar-nos per què s’han dedicat durant aquest temps a retallar recursos i abandonar els espais forestals. I que avui no sé per què es dediquen a cridar i a posar, en definitiva, el crit al cel. O fan com el senyor Mañueco, president de Castella i Lleó, que un dia diu que «tot està controlat, no ens fa falta res, que ningú pateixi» i després, quan l’endemà s’hi presenta el senyor Feijóo visitant la comunitat i fent-se la maleïda foto de rigor —‌a veure si la classe política entén que quan hi ha una crisi i un seguit d’incendis, el que menys vol la ciutadania, el que menys necessiten els professionals són fotos, a veure si algú ho entén— doncs quan el senyor Feijóo va fer la foto, després el president del govern autonòmic, doncs diu que no, que escolti, que li falten molts recursos.

Mirin, portem un estiu extremadament càlid, amb onades de calor que s’allarguen durant setmanes. Jo no en soc experta, però els experts ens ho expliquen: als anys seixanta i setanta del segle passat, aquestes onades eren tan caloroses com escasses. N’hi havia menys, moltes menys. Als anys noranta n’hi havia més, però no duraven tant. Avui en tenim moltes, però no només en tenim moltes, això vol dir més de les que teníem, sinó que aquestes que tenim són infinitament més llargues. I això, senyor ministre, ha vingut per quedar-se. I saben qui pateix aquest problema? Qui pateix aquesta realitat dels efectes del canvi climàtic? Doncs li ho diré jo, els boscos, que en tenim molts, i també la ciutadania, que de ciutadans, encara que no els hi sembli, també en tenim molts.

Això és un impacte directe del canvi climàtic, per més que molts dels aquí presents —b‌ é, ara no, perquè és l’hora de dinar— s’entestin a que això no és veritat, s’entestin a negar-ho. I aquesta realitat, sumada al fet que l’Estat espanyol és un país molt carregat de vegetació, amb molta energia per cremar… Vegetació seca és igual a energia per cremar, és igual a combustible, és igual a un autèntic polvorí. Sense un paisatge preparat per frenar el foc, aquests episodis de canvi climàtic, que són incendis de sisena generació, no es podran apagar, per més bombers que tinguem, per més ben preparats que els tinguem!

Miri, senyor Marlaska, s’han de prendre decisions, s’ha d’actuar. Cal decidir on hi ha d’haver boscos, on es potencien determinades activitats enfocades a l’aprofitament i on es destinen accions a la conservació. I aquestes accions les ha de prendre l’administració i ho ha de fer en funció de les seves competències. Per exemple, parlant de seguretat, per què ara vostè pot pensar: «Escolti’m, això no va amb mi. Jo soc el ministre d’Interior». Doncs li explicaré perquè sí va amb vostè, també. Una pregunta: Sobra o no sobra bosc a prop de les principals concentracions urbanes? Parlem de seguretat. Jo m’agradaria saber què n’opina vostè. Ho demano perquè, a més de la dificultat que suposa l’aparició d’un incendi que supera la capacitat d’extinció dels bombers, la situació es complica exponencialment si és en zones urbanitzades, enmig de la massa forestal. Quan això passa, que ha passat, que ha passat, en lloc d’un incendi forestal, el que tenim directament és una emergència integral on hi ha moltes vides en joc, senyor ministre.

Aprofito també aquest faristol per demanar a la diputada del Partit Popular que ens expliqui per què els seus barons autonòmics no van demanar la declaració d’emergència —‌tres, en aquest cas— que atorga a l’Administració central, un paper de lideratge en la resolució d’una situació complexa perquè no ho van fer, no?, senyor ministre? Miri, vostè va rebre alguna petició per part dels barons populars en aquest sentit? Ho dic per tancar aquest tema ja, eh? Perquè evidentment Catalunya n’hem patit molts d’incendis i sabem quan hem de demanar ajuda o quan no. I els que ho saben, com sempre, són els professionals.

Barrejar la política aquí al mig em sembla que és un greu error. Les coses, senyories, no passen perquè sí. De fet, fa molts anys que en aquest hemicicle s’hauria d’estar parlant de gestió, de gestió per tenir unes estructures forestals diverses, per tenir un mosaic de boscos, un mosaic de boscos sans i no una acumulació de boscos estressats, que a la mínima es cremen i provoquen incendis extremadament virulents. Perquè el que és evident és que no només en aquests incendis que avui ens ocupa aquest debat no hi ha hagut previsió, sinó que, a més a més, encara avui sentim, senyories, diputades i diputats d’aquest hemicicle, que parlen o que fan un menyspreu total sobre els perills del canvi climàtic. O gestionem els boscos o el que ens esperen, senyories, són grans incendis i prou. Si no es fa una renovació planificada, el paisatge la farà, la farà per si sol. Però atenció! La farà de forma catastròfica, perquè el desastre no és veure un bosc cremar. El desastre és no haver gestionat aquest bosc.

Mirin, és cert que hi ha una idea des d’un punt de vista urbanita, entre tots i totes, hem creat una societat absolutament urbanita que alimenta, doncs, aquestes polítiques també expansionistes i que fa que arribem a la conclusió que necessitem més boscos, que és un pecat, que és un pecat talar un arbre, perquè aquests van a menys. I això és un autèntic error i una equivocació. Els boscos estan creixent arreu.

Estan creixent aquí, però també estan creixent a Europa. I estan creixent, malauradament, de forma no gestionada. I això creguin-me, senyor ministre, és una bomba de rellotgeria.

Miri, per nosaltres és vital i necessari invertir en gestió forestal. És l’única manera de poder surfejar l’onada del canvi climàtic. I sí, sabem que d’incendis n’hi ha hagut tota la vida. Oh, gran descobriment! Sí, estem en un clima mediterrani. Són inherents al clima mediterrani, els incendis. Ho sabem. Però avui tenim incendis extrems, incendis de sisena generació, incendis molt ràpids, focs que van a tota pastilla —a tota hòstia, que dirien al meu poble— molt ràpid i sense fre. I avui el que tenim també són boscos estressats —h‌ o he dit abans— i carregats de combustible. Necessitem mosaics de vegetació. Això vol dir que incloguin oliveres, vinyes, zones llaurades, diferents tipologies de boscos. Aquests mosaics van bé per la biodiversitat, encara que no s’ho creguin, a vegades, o sembla que no s’ho creu la vicepresidenta tercera. Van bé per a la biodiversitat, però també, ministre, van bé per a la seguretat, que vostè n’és el responsable, perquè només amb aquesta alternança de cultius aconseguirem també la seguretat de les persones.

Per Esquerra Republicana és important que els diferents ministeris parlin i articulin polítiques, bones polítiques. Vostè, senyor Marlaska, ha de parlar i coordinar-se amb la senyora Aagesen, però també amb el senyor Planas, ministre d’Agricultura, i alhora amb la senyora Montero, que és la de la pasta. També és important. I el que també hem de fer és escoltar els experts, les persones que en saben, que està tot escrit. Escoltin la Fundació Pau Costa. Escoltin el cap dels GRAF dels Bombers de la Generalitat, escoltin a totes i a tots i a totes les persones, els experts que en saben i que fa temps que ens alerten, no del què passarà, sinó del que ja està passant.

Abans, però, ministre, l’advertim —n‌o sé si li sonarà amenaça o no, m’és igual— nosaltres no acceptarem de cap manera que la manca de valentia del seu govern i la incompetència manifesta del Partit Popular siguin una coartada perquè vostès apliquin cap tipus de recentralització. Sé que abans ho ha dit, però estem escarmentats i per això tornem a avisar, eh? Tota la coordinació del món —‌el canvi climàtic i els seus efectes no entén, evidentment, de territoris— tota la solidaritat del món i tota la coordinació. Invasió competencial, ni una. Vagin alerta perquè estarem vigilant. Ens preocupa molt la idea d’una nova agència estatal. No volem sota cap concepte que això acabi, ho repeteixo, amb una invasió competencial contra les competències que avui tenim regulades als diferents territoris de l’Estat. I tampoc permetrem que ens putinegin la feina que s’ha fet a Catalunya, perquè és molta i és molt bona.

En definitiva —‌i vaig acabant—, per nosaltres és fonamental aplicar coneixement. Fixin-se que dic «aplicar coneixement» i prendre decisions anticipades per enfrontar-se de manera anticipada, més ràpida i millor a l’amenaça del foc. I l’obligació també de l’administració és posar-ho fàcil. I això vol dir fer prevenció. Jo ja sé que la prevenció no dona vots, però, de veritat, és extremadament necessària. Si més no, agafins’ho com: Si no hi ha prevenció, hi haurà desgràcies i potser després perdran vots. És trist haver d’arribar a aquesta conclusió. Però facin també aquesta anàlisi.

Repeteixo, senyor Marlaska, potser torna a pensar que no és de la seva competència, però cregui’m si li dic que sí que ho és. Vostè té la missió de garantir la seguretat de les persones. I quan parlem d’incendis parlem d’això, de seguretat i per nosaltres és vital. Creiem que s’ha de crear de manera urgent un fons forestal que permeti una inversió suficient i estable en el temps en els territoris de l’Estat. I això no és cap invent. Això ja existeix. Existeix en el fons, per exemple, climàtic. És a dir, si existeix el fons climàtic, que va relacionat directament amb el que estem parlant avui, pot també existir un fons forestal. Pensem que cal millorar la fiscalitat a nivell forestal: bonificacions de l’IRPF, reduir l’IVA, per exemple, de la biomassa de la llenya. En fi, un seguit de propostes que ja traslladarem, òbviament, a la vicepresidenta.

Però per nosaltres —‌i acabo, senyor ministre— el que és cabdal és estar preparats i avui no ho estem, perquè si ho estiguéssim o si hi hagués la voluntat d’estar-ho, la llei espanyola —‌atenció!— no obligaria a fer una avaluació ambiental i —‌ho denunciaré les vegades— que faci falta per fer una rompuda tan petita com d’una hectàrea i mitja. No es pot gestionar el bosc si se’ls hi posen contínuament traves.

I ara sí que acabo, dient-li el mateix que li vaig dir a la vicepresidenta: les actuacions de prevenció d’incendis s’han de considerar —i‌ crec que això és clau— s’han de considerar d’interès públic i també s’han de considerar prioritàries en les polítiques actuals. I vostè aquí hi té molt a dir, perquè aquestes són realment les polítiques que protegeixen a les persones, són les polítiques que protegeixen els béns materials i, de retruc, són les polítiques que també protegeixen a la nostra natura.

Res més. Moltes gràcies.

Buen mediodía a todos y a todas y gracias al presidente. Buen mediodía, señor ministro. Antes de empezar, si me permiten, porque no puedo evitarlo, un mensaje al Partido Popular y a VOX: yo les pediría, por favor, que dejen de darle tantas vueltas al tema; que dejen, por favor, los pedales y pongan los pies en el suelo, porque esto va de fuego y esto va de una tragedia y, por respeto a las víctimas, es lo que creo que toca hacer hoy. Dicho esto, señor ministro, hoy comparece para hablarnos ―como decía― de una tragedia; hoy comparece para hablarnos del fuego, de unos incendios que ―se ha dicho― han devastado más de 400 000 hectáreas en el pasado mes de agosto, con casi más de 18 000 fincas afectadas, más de 540 000 parcelas y casi 4700 construcciones dañadas. Antes que nada, desde mi grupo, no puedo hacer otra cosa que expresar las condolencias y toda la solidaridad a las víctimas, así como un merecido reconocimiento a los profesionales y también a los voluntarios que apagaron, al fin y al cabo, dichos fuegos. Empezaré manifestando lo que, desde el Grupo Republicano, tenemos muy claro: estos incendios, esta emergencia no debería convertirse bajo ningún concepto en una confrontación política, como pasó, de hecho, con la gota fría en el pasado abril; como sucede, de hecho, con cada incidente o accidente que tiene lugar en su Estado. No es esto lo que espera de ustedes y, ya de paso, del resto la ciudadanía. El espectáculo que están ofreciendo unos y otros me parece… No me queda darle otro nombre que patético. La responsabilidad de lo que ha pasado, sin duda, es una responsabilidad compartida. Y no podemos dejar de decir que nos parece lamentable ―y vuelvo a ello― que Partido Popular y Partido Socialista, partidos autodenominados por ustedes mismos los dos grandes partidos de Estado, ofrezcan estos espectáculos, olvidando el interés general y fijándose más en el partido, supuestamente, que en la ciudadanía. No se me ocurre tampoco otro adjetivo. Me parece asqueroso, y no solo asqueroso, sino que, con sus ridículas discusiones, no hacen otra cosa que dejar una autopista absolutamente ancha y larga, de veinticinco carriles, podríamos decir, a los negacionistas del cambio climático. Es algo realmente lamentable. Felicidades. Ministro, la gestión de los espacios forestales no se hace en cuatro días; la gestión de los espacios forestales se planifica, y esto significa anticiparse y esto significa tiempo. Hoy la concepción urbanita del territorio es una realidad flagrante en todas partes, el abandono del mundo rural, también, y el hecho de no prevenir, porque sí, esto va de gestión, evidentemente, de cómo se ha gestionado esta crisis, pero también ―y para nosotros más importante― esto va de cómo podemos evitar más, y, al fin y al cabo, esto está vinculado con su negociado, todo esto tiene que ver con la seguridad. Los fuegos, aunque parezca un tópico ―lo he dicho mil veces―, se apagan en invierno, y para ello es imprescindible hacer políticas estructurales. Usted comparece hoy para darnos explicaciones sobre lo que ha sucedido y cómo se ha gestionado. La verdad es que lo celebramos. Ya lo hizo en comisión y lo hizo la vicepresidenta tercera hace unos días. Debo decir que en tiempo y forma nos hubiera gustado escuchar a los distintos Gobiernos autonómicos del Partido Popular, que son ―quiero recordar― los responsables directos de las competencias de gestión de bosques, de la prevención, de la limpieza y de la vigilancia; que nos hubieran contado por qué se han dedicado durante este tiempo a recortar recursos y a abandonar los espacios forestales, y que hoy, no sé por qué, se dedican a gritar o a poner el grito en el cielo, o hacen como el señor Mañueco, presidente de Castilla y León, que un día dice que todo está controlado, que no les hace falta nada, que nadie sufra, y al día siguiente, cuando se presenta el señor Feijóo a visitar la comunidad, haciéndose la maldita foto de rigor ―a ver si la clase política entiende que cuando hay una crisis y una serie de incendios lo que menos quiere la ciudadanía, lo que menos necesitan los profesionales son fotos, a ver si alguien lo entiende―, cuando el señor Feijóo se va a tomar la fotografía, después, el presidente del Gobierno autonómico dice que no, que oiga, que le hacen falta muchos recursos. Miren, llevamos un verano extremadamente caluroso, con olas de calor que duran semanas. Yo no soy experta, pero los expertos nos lo cuentan: en los años sesenta y setenta del siglo pasado estas olas de calor eran tan calurosas como escasas. Teníamos menos, muchas menos; en los años noventa, más, pero no duraban tanto. Hoy en día son muchas, pero no solo son muchas ―esto significa más de las que teníamos―, sino que las que tenemos son infinitamente más largas, y esto, señor ministro, ha venido para quedarse. ¿Y saben quiénes sufren este problema? ¿Quiénes sufren esta realidad de los efectos del cambio climático? Se lo digo yo: los bosques —‌tenemos muchos bosques— y también la ciudadanía, y ciudadanos, aunque no se lo parezca, también tenemos muchos. Esto es un impacto directo del cambio climático, aunque muchos de los presentes ―bueno, ahora no, porque es la hora de comer― se empeñen en que no es verdad, en negarlo. Esta realidad se suma al hecho de que el Estado español es un país muy cargado de vegetación, con mucha energía para quemar, y vegetación seca, igual a energía para quemar, igual a combustible e igual a un auténtico polvorín. Sin un paisaje preparado para frenar el fuego, estos episodios de cambio climático, que son incendios de sexta generación, no se podrán apagar por más bomberos que tengamos, por mejor preparados que estén.

Señor Marlaska, mire, hay que tomar decisiones, hay que actuar, hay que decidir dónde debemos tener bosques, dónde se potencian algunas actividades que se centren en el aprovechamiento y dónde ponemos acciones para la conservación, y estas acciones las debe llevar a cabo la Administración, y las tiene que hacer según sus competencias. Por ejemplo, hablando de seguridad ―porque ahora pensará usted: bueno, esto no va conmigo, yo soy el ministro del Interior―, le cuento por qué esto le atañe. Una pregunta, ¿sobra o no sobra bosque cerca de las principales concentraciones urbanas? Hablando de seguridad, yo querría saber cuál es su opinión. Se lo pregunto porque, además de la dificultad que supone la aparición de un incendio que supera la capacidad de extinción de los bomberos, la situación se complica de forma exponencial si es en zonas urbanizadas en mitad de la masa forestal. Cuando esto sucede ―y esto ha sucedido―, en vez de un incendio forestal, lo que tenemos es directamente una emergencia integral con muchas vidas en juego, señor ministro.

Aprovecho también el atril para pedirle a la diputada del Partido Popular que nos cuente por qué sus barones autonómicos no pidieron la declaración de emergencia ―tres, en este caso―, que concede a la Administración central un papel de liderazgo para resolver una situación compleja. ¿Por qué no lo hicieron? ¿Verdad, señor ministro? Mire, ¿usted recibió alguna petición por parte de los barones populares en este sentido? Lo digo para zanjar este tema ya, porque, obviamente, en Cataluña hemos sufrido muchos incendios y sabemos cuándo hay que pedir ayuda y cuándo no, y los que lo saben, como siempre, son los profesionales.

Mezclar la política en esto me parece un grave error, porque las cosas no suceden porque sí, señorías. Hace muchos años que en este hemiciclo deberíamos estar hablando de gestión; de gestión para tener unas estructuras forestales diversas, para tener un mosaico de bosques, un mosaico de bosques sanos, y no una acumulación de bosques estresados que a la mínima queman y provocan incendios extremadamente virulentos. Porque lo que es evidente es que no solo en estos incendios que nos ocupan hoy en este debate no ha habido previsión, sino que además todavía hoy oímos, escuchamos a señorías, diputadas y diputados de este hemiciclo, que menosprecian absolutamente los peligros del cambio climático. O gestionamos los bosques o lo que nos depara el futuro son grandes incendios, y si no hacemos una renovación planificada del paisaje, la hará el paisaje, la hará por sí solo, pero, atención, la hará de forma catastrófica, porque el desastre no es ver cómo quema un bosque, el desastre es no haber gestionado dicho bosque. Es cierto que hay una idea desde un punto de vista urbanita. Entre todos y todas hemos creado una sociedad absolutamente urbanita, que alimenta estas políticas también expansionistas y que conlleva que llegamos a la conclusión de que necesitamos más bosques, que es un pecado talar un árbol porque cada vez hay menos, y esto es un error, una equivocación. Los bosques crecen en todas partes, aquí, pero también en Europa, y están creciendo, desgraciadamente, de forma no gestionada, y esto, créame, señor ministro, es una bomba de relojería.

Mire, para nosotros es vital y necesario invertir en gestión forestal. Es la única forma de surfear la ola del cambio climático. Y sí, sabemos que siempre ha habido incendios. ¡Oh! ¡Qué descubrimiento! Claro, estamos en un clima mediterráneo, y los incendios son inherentes al clima mediterráneo, lo sabemos, pero hoy tenemos incendios extremos, incendios de sexta generación, incendios muy rápidos, fuegos que van a toda pastilla ―a toda hostia, que dirían en mi pueblo―, muy rápidos y sin freno, y hoy lo que tenemos también son bosques estresados ―lo he dicho antes― y cargados de combustible. Necesitamos mosaicos de vegetación. Esto significa incluir olivos, viña, zonas labradas, tipologías distintas de bosques. Son mosaicos que van bien para la biodiversidad, aunque no se lo crea a veces ―o parece que no se lo cree― la vicepresidenta tercera; van bien para la biodiversidad, pero, ministro, van bien también para la seguridad, y usted es el responsable de este tema, porque solo con esta alternancia de cultivos conseguiremos también la seguridad de las personas.

Para Esquerra Republicana es importante que los distintos ministerios se hablen, que articulen políticas, buenas políticas. Usted, señor Marlaska, debe hablar y coordinarse con la señora Aagesen, pero también con el señor Planas, ministro de Agricultura, y con la señora Montero, que es la de la pasta; también es importante. Y lo que deben hacer también es escuchar a los expertos, a las personas que saben. Está todo escrito. Escuchen a la Fundación Pau Costa, al jefe de los GRAF de los bomberos de la

Generalitat; escuchen a todas las personas, a todos los expertos que saben y que hace tiempo que nos vienen alertando no de lo que va a pasar, sino de lo que está pasando ya.

Antes, ministro, le advertimos ―no sé si le sonará a amenaza o no, me da igual― que nosotros no aceptaremos de ninguna manera que la falta de valentía de su Gobierno y la incompetencia manifiesta del Partido Popular sean una coartada para que ustedes apliquen ningún tipo de recentralización. Sé que lo he dicho antes, pero venimos aprendidos y, por eso, le avisamos de nuevo. Toda la coordinación del mundo —e‌l cambio climático y sus efectos no conocen territorios: verdad—, toda la solidaridad y coordinación del mundo, pero invasión competencial, ninguna. Vayan con cautela. Estaremos ojo avizor. Nos preocupa mucho esta idea de una nueva agencia estatal. No queremos de ninguna manera que esto termine siendo una invasión competencial, porque las competencias que tenemos reguladas los territorios a día de hoy son las que son, y no permitiremos que embarren el trabajo hecho en Cataluña, porque hemos trabajado mucho y hemos trabajado muy bien.

En definitiva ―voy terminando―, para nosotros es fundamental aplicar conocimiento ―fíjense en lo que digo: aplicar conocimiento― y tomar decisiones anticipadas para hacer frente de forma anticipada, más rápido y mejor, a la amenaza del fuego. La obligación de la Administración es poner las cosas fáciles, y esto significa hacer prevención. Yo ya sé que la prevención no da votos, pero, de verdad, es extremadamente necesaria. Bueno, tómenselo como que, si no hay prevención, habrá desgracias, y quizá después perderán votos. Es triste, ¿eh?, tener que llegar a esta conclusión, pero hagan este análisis.

Repito, señor Marlaska, quizá vuelva a pensar que esto no le atañe, que no es su competencia, pero le digo que lo es. Usted tiene la misión de garantizar la seguridad de las personas, y cuando hablamos de incendios hablamos de esto, de seguridad, y para nosotros es vital. Creemos que hay que crear de forma urgente un fondo forestal que permita una inversión suficiente y estable en el tiempo en los territorios del Estado. Y esto no es ningún invento, esto ya existe, porque existe, por ejemplo, el fondo climático, y si existe un fondo climático, que tiene que ver directamente con el tema de hoy, también puede existir un fondo forestal. Pensamos que hay que mejorar la fiscalidad a nivel forestal: unificación del IRPF; reducir el IVA, por ejemplo, de la biomasa, de la madera. Son una serie de propuestas que ya trasladaremos, obviamente, a la vicepresidenta.

Para nosotros, y termino, señor ministro, es fundamental estar preparados, y hoy no lo estamos, porque si lo estuviéramos o existiera la voluntad de estarlo la ley española —¡atención!— no obligaría a hacer una evaluación ambiental, y lo denunciaré las veces que haga falta, para hacer algo tan pequeño como una hectárea y media. No se puede gestionar el bosque si se ponen palos en las ruedas constantemente.

Y termino, ahora así, diciéndole lo mismo que le dije a la vicepresidenta: las actuaciones de prevención de incendios deben considerarse, y esto es fundamental, como de interés público, y deben considerarse también como prioritarias en las políticas actuales. Y usted aquí tiene mucho que decir, porque esas son realmente las políticas que protegen a las personas, son las políticas que protegen los bienes materiales y, ya de paso, son las políticas que también protegen nuestra naturaleza.

Nada más, muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, tiene la palabra la señora Madrenas i Mir.

Marta Madrenas i Mir

JuntsDiputada.Página 72Vídeo

Moltes gràcies. Molt bona tarda, senyor ministre. Avui torna a comparèixer —‌ja ho va fer fa res, molt pocs dies —‌gràcies— a la Comissió d’Interior— arran d’aquests gravíssims incendis, grans incendis forestals d’aquest agost que, per la seva enorme magnitud, han esdevingut una autèntica tragèdia humana i ambiental. I òbviament, des del nostre grup traslladem les nostres condolences i suport a totes les persones que han resultat damnificades. Incendis que, efectivament, han estat absolutament devastadors per a les persones, per als seus habitatges, per les explotacions agrícoles i ramaderes, pel món rural en general, i també pel medi, amb boscos sencers, ecosistemes destruïts, tones de CO2 alliberades, sòl erosionat durant anys, reducció de l’aigua disponible, etcètera. Les zones arrasades pels grans incendis forestals han quedat tocats en la vida, la fauna, la natura i també l’economia. Fa pocs dies vostè ja va comparèixer a la Comissió d’Interior i, com sol ser usual en aquest hemicicle i en algunes de les comissions, ens trobem amb els principals grups d’aquest parlament, doncs, convertint tragèdies gravíssimes en instruments molt lamentables dels seus propis jocs polítics d’una manera molt irresponsable, per altra banda, perquè alguns són els que tenen les competències i sembla que vulguin traslladar-les a d’altres, no? I ja vam dir llavors, i ho repetim avui, que el que cal davant d’aquestes situacions és responsabilitat i rigor, per una banda, i avaluació i planificació de futur, no? I de res serveixen aquests discursos de: «I tu més», «i doncs tu, i tu, què vas fer?», «i el que vaig fer jo». I encara menys, I encara menys propostes centralitzadores o que amplien la gestió militaritzada de… o de la gestió dels incendis, en aquest cas, que la traslladen a una militarització d’aquesta gestió.

I parlo de respostes de futur perquè tota la comunitat científica —a‌ lguns companys, s’hi han referit abans— doncs, coincideix que en les cada vegada més extremes condicions meteorològiques actuals es produiran incendis cada cop més sovint, cada cop més devastadors, i no ens podem permetre de cap manera la inacció. Ara li comentava la companya. Si no s’actua en la prevenció d’incendis de forma contundent, patirem un cost social i econòmic majúscul. De fet, l’altre dia vaig veure uns estudis recents del Banc Central Europeu, conjuntament amb uns investigadors d’una universitat alemanya, concretament la de Mannheim, en què determina que l’Estat espanyol serà un dels tres estats més afectats d’Europa, amb pèrdues estimades —i‌ van ser prudents— d’uns 12 000 milions d’euros a curt termini i de 34 000 milions d’euros a mitjà termini, només per les condicions extremes produïdes aquest estiu o que hem viscut o que s’ha viscut aquest estiu, no? Per tant, no és una qüestió menor i és una qüestió científica i, fins i tot, està quantificada.

Els grans incendis que s’han produït aquest estiu no són fruit de la casualitat —‌s’hi han referit molts diputats, vostè també— són fruit de la causalitat. En primer lloc, algunes en què no hi podem fer més i és que tenim extensa superfície forestal. A Catalunya, gairebé un 64 % del nostre territori és superfície forestal. A Espanya és menor, però 57 %, Déu n’hi do! També tenim un clima, aquí tampoc sembla que hi puguem fer res, amb estius extremadament calorosos, secs, agreujats per l’actual crisi climàtica global. Però també l’agricultura i la silvicultura cada vegada són menys rentables i, en termes burocràtics, se’ls està inundant de traves i dificultats administratives que, al final, ha provocat que molts pagesos, que molts ramaders abandonin. Quan hi ha menys pagesos i gestors del bosc, el bosc creix sense control i s’acumula aquest combustible dels grans incendis. Aquí sí que s’hi pot fer. L’abandonament agrari de les administracions ha fet desaparèixer aquell mosaic agroforestal que actuava com a tallafocs natural i cal canviar-ho, això. Cal deixar de pensar en aquests sectors, en els nostres pagesos, en els nostres ramaders, només en paràmetres de productivitat i assumir-los també com unes mesures ingents de prevenció d’incendis forestals, de manteniment del paisatge, de creació de tallafocs i d’ordenació del territori.

En tot cas, tots coincidim en que el risc d’incendis ara ja és una qüestió estructural i que la prevenció i la gestió forestal són clau molt abans que la pròpia emergència arribi. El que segur que no és clau —‌de fet, el contrari és absolutament contraproduent— és ni tan sols imaginar que la solució es troba en centralitzar competències en la militarització de la gestió, ampliant el paper de la UME. Junts per Catalunya ja li vam dir: defensem un model civil i descentralitzat, basat en el coneixement del territori, la participació activa dels professionals i de la pagesia i la presa de decisions propera a la realitat concreta del territori. Perquè és precisament aquesta proximitat, aquesta autonomia real, el que permet actuar amb eficàcia i protegir millor la nostra gent i el medi. Per això, i respecte a la nova Agència estatal de Protecció Civil, ja no torno a repetir. Vostè s’hi ha compromès, però estarem absolutament amatents que no sigui ni mínimament un…, no tingui una voluntat centralitzadora, s’hi ha compromès. Estarem amatents. I, òbviament, si quan llegim el text veiem que no és així, doncs no tindrà el nostre suport. Ja està.

A Catalunya tenim el nostre propi model d’emergència, que està basat en els serveis públics civils, implantats per donar resposta a un territori que coneixen, les 24 hores del dia, els 365 dies de l’any, fet que els fa guanyar rapidesa i flexibilitat, així com ser molt més eficients i eficaços, també econòmicament. L’actiu principal del nostre model són els Bombers de la Generalitat, un cos de bombers integrat i implementat a tot el territori, llevat de la ciutat de Barcelona, format per bombers, funcionaris i voluntaris, que treballa en xarxa sota un únic comandament. Dins del cos de bombers hi ha el grup, el GRAF. Aquest grup d’especialistes en incendis ja fa 25 anys que es va crear, que han esdevingut referència a Europa en l’anàlisi i la gestió dels incendis, fent aportacions extraordinàries en noves fórmules d’extinció dels incendis, depassant l’ús de l’aigua. No he sentit a parlar ni en la seva compareixença tampoc res del seu govern respecte a innovació, a treballar conjuntament amb les universitats, a avançar en trobar d’altre tipus de fórmules per a l’extinció també. I els bombers reben el suport dels Agents Rurals de la Generalitat, és a dir, més de 5000 bombers, més de 500 agents rurals de la Generalitat. A més, des de finals dels anys vuitanta, a Catalunya també comptem amb la participació de la societat civil, que en aquest àmbit s’ha canalitzat a través d’aquestes associacions de defensa forestal, les ADFs. Més de 300 ADFs tenim en el nostre país que treballa tant en prevenció d’incendis, sota les directrius del Departament d’Agricultura, com també donant suport en el moment de l’extinció; prop de dos mil voluntaris més equipats, formats i coordinats. Això són dispositius potents.

Nosaltres, a Catalunya, que tenim aquests dispositius potents i que treballem amb la innovació i que aportem el coneixement a la resta d’Europa, home, tenim dret a exigir més recursos, perquè totes aquestes coses costen molts diners. I nosaltres treballem seriosament i amb rigor a Catalunya i fa molts anys que ho estem fent i tenim dret a reclamar que el dèficit fiscal no jugui en contra de la ciutadania i del nostre territori. Tenim dret a fer-ho. Potser d’altres no tant, potser d’altres no tant. Nosaltres, amb totes aquestes xifres i dades que els he donat, crec que comprendrà que veiem sagnant aquests 22 000 milions d’euros que cada any se’n van cap a Madrid i no tornen i que nosaltres podríem destinar a fer encara més i millor la feina que estem fent des del nostre país. Perquè Junts ens sentim profundament orgullosos del que a Catalunya hem estat capaços de construir en matèria d’emergències, malgrat l’espoli fiscal que patim cada any. Però no ens conformem, òbviament. Volem millorar-ho i necessitem els nostres recursos, els recursos que nosaltres generem i que no es donin solucions espanyoles o que no s’aporti una solució espanyolitzada que acabi, com hem dit abans, centralitzant més ni fent més àmplia la gestió militar.

Sabem a Catalunya quina és la fórmula per abordar aquestes situacions tan greus. En tot cas, senyor ministre, Catalunya rebrà més fons de forma immediata per actuar com ho fem, bé i rigorosament, en la prevenció i extinció d’incendis? I assegura de nou que en cap cas es procedirà a centralitzar cap competència catalana en aquest àmbit ni a militaritzar la gestió dels incendis?

Moltes gràcies.

Muchas gracias. Muy buenas tardes, señor ministro. Hoy vuelve a comparecer ―ya lo hizo hace pocos días en la Comisión de Interior― a raíz de estos grandes incendios forestales de este agosto, que, por su enorme magnitud, se han convertido en una auténtica tragedia humana y ambiental. Obviamente, nuestro grupo traslada nuestras condolencias y nuestro apoyo a todas las personas damnificadas. Han sido incendios absolutamente devastadores para las personas, para sus viviendas, para las explotaciones agrícolas y ganaderas, para el medio agrícola en general. Bosques enteros y ecosistemas destruidos, toneladas de CO2 liberadas, reducción del agua disponible, etcétera. Las zonas arrasadas por los grandes incendios forestales han quedado tocadas en la vida, la fauna, la naturaleza y también en la economía. Hace pocos días usted compareció en la Comisión de Interior y, como suele pasar en este hemiciclo y en algunas de las comisiones, nos encontramos con los principales grupos compartiendo tragedias gravísimas, instrumentos muy lamentables de sus propios juegos políticos de una manera muy irresponsable, porque son algunos los que tienen las competencias y parece que quieran trasladarlas a otros. Y ya dijeron entonces, y repetimos hoy, que lo que hace falta en estas situaciones es responsabilidad y rigor, por un lado, y evaluación y planificación de futuro. Y de nada sirven estos discursos de «y tú más» o «tú hiciste», y todavía menos las propuestas centralizadoras que amplían la gestión militarizada o la gestión de los incendios, en este caso, que la trasladan a una militarización de esta gestión. Y hablo de respuestas de futuro, porque toda la comunidad científica —a‌ lgunos compañeros lo han mencionado antes— coincide en que con las cada vez más extremas condiciones meteorológicas actuales se producirán incendios más a menudo, más devastadores, y no nos podemos permitir, de ningún modo, la inacción. Se lo comentaba ahora la compañera: si no se hace prevención de incendios de forma contundente, sufriremos un coste social y económico mayúsculo. De hecho, el otro día vi unos estudios recientes del Banco Central Europeo junto con unos investigadores de la universidad alemana de Maguncia, en la que se determina que el Estado español será uno de los tres Estados más afectados de Europa, con pérdidas estimadas —‌y fueron prudentes— de unos 12 000 millones de euros a corto plazo y de 34 000 millones de euros a medio plazo, solo por las condiciones extremas producidas este verano. Por tanto, no es algo menor, es una cuestión científica, incluso está cuantificada. Los grandes incendios que se han producido este verano no son fruto de la casualidad ―muchos diputados han hecho alusión a esto; usted también—, son fruto de la causalidad. Hay cosas en las que no podemos actuar, y es que tenemos una gran superficie forestal en Cataluña ―casi un 64 % de nuestro territorio es superficie forestal―, y la de España es menor ―me parece que es el 57 %―, pero no está mal. También tenemos un clima ―no podemos hacer nada al respecto― de veranos muy cálidos y secos, agravados por la actual crisis climática global. Pero también la agricultura y la silvicultura son cada vez menos rentables y, en términos burocráticos, se les está inundando de trabas y dificultades administrativas, lo que al final ha conllevado a que muchos agricultores y ganaderos abandonen. Cuando tenemos menos agricultores y gestores del bosque, el bosque crece sin control y acumula ese combustible de los grandes incendios, y ahí si podemos actuar. El abandono agrario de las Administraciones ha hecho desaparecer ese mosaico forestal que era un cortafuegos natural. Hay que darle la vuelta a la situación: hay que dejar de pensar en estos sectores, en nuestros agricultores y ganaderos solo en términos de productividad y asumirlos, también, como medidas ingentes de prevención de incendios forestales, de mantenimiento del paisaje, de creación de cortafuegos y de ordenamiento territorial.

En cualquier caso, todos coincidimos en que el riesgo de incendio es algo estructural hoy en día y que la prevención y la gestión forestal son claves, mucho antes de que la propia emergencia llegue. Lo que no es clave, sino totalmente contraproducente, es imaginarse que la solución pasa por centralizar competencias y militarizar la gestión aumentando el papel de la UME. Junts per Catalunya ya dijo que defendemos un modelo civil y descentralizado, basado en el conocimiento del territorio, en la participación activa de los profesionales del sector agrícola y en la toma de decisiones cercana a la realidad concreta del territorio, porque es esa proximidad, precisamente, esa autonomía real, la que permite actuar con eficacia y proteger mejor a nuestra gente y el entorno. Es por ello, y respecto a la nueva agencia estatal de protección civil ―no lo voy a repetir: usted se ha comprometido―, estaremos totalmente ojo avizor para que no tenga ningún tipo de voluntad centralizadora. Se ha comprometido y, como digo, estaremos atentos, y si cuando veamos el texto no es así, no contará con nuestro apoyo y punto.

En Cataluña tenemos nuestro propio modelo de emergencia. Está basado en los servicios públicos civiles implantados para dar respuesta, las veinticuatro horas del día los 365 días del año, a un territorio que conocen, lo que significa más rapidez y flexibilidad y también eficiencia y eficacia económicas. El activo principal de nuestro modelo son los bomberos de la Generalitat, un cuerpo de bomberos implementado en todo el territorio, a excepción de la ciudad de Barcelona, conformado por bomberos, funcionarios y voluntarios que trabajan en red bajo un único mando. Dentro del cuerpo de bomberos tenemos el GRAF, un grupo de especialistas en incendios que se creó hace veinticinco años y se ha convertido en una referencia en Europa en el análisis y la gestión de los incendios, haciendo aportaciones extraordinarias con nuevas fórmulas de extinción de los incendios, superando el uso del agua. No le he oído hablar en su comparecencia nada que tuviera que ver con innovación, con colaborar con universidades o con encontrar nuevas fórmulas para la extinción. Y los bomberos reciben el apoyo de los agentes rurales de la Generalitat. Más de cinco mil bomberos, más de quinientos agentes rurales de la Generalitat… Además, desde finales de los ochenta, Cataluña tiene también la participación de la sociedad civil, que en este ámbito se ha canalizado a través de estas asociaciones de defensa forestal, las ADF. Más de trescientas ADF tenemos en nuestro país que trabajan tanto en prevención de incendios, bajo las directrices del Departamento de Agricultura, como apoyando en el momento de la extinción. Casi dos mil voluntarios están equipados, formados y coordinados. Estos son dispositivos potentes.

Nosotros, en Cataluña, donde tenemos estos dispositivos potentes y trabajamos con la innovación y llevamos el conocimiento al resto de Europa, tenemos derecho a exigir más recursos. Porque todo esto vale dinero, mucho dinero. Nosotros trabajamos con seriedad y rigor en Cataluña desde hace muchos años y tenemos derecho a reclamar que el déficit fiscal no nos vaya a la contra, a la contra de la ciudadanía y de nuestro territorio. Tenemos derecho a hacerlo. Quizá otros no tengan tanto derecho. Entenderá usted que nosotros, con estas cifras y datos que les he dado, veamos sangrante que 22 000 millones de euros se vayan anualmente a Madrid y no vuelvan: nosotros los podríamos dedicar para hacer el trabajo que estamos haciendo en nuestro país más y mejor. Porque Junts se siente profundamente orgulloso de lo que hemos construido en Cataluña en el ámbito de las emergencias, a pesar del expolio fiscal que padecemos anualmente. Pero no nos conformamos, obviamente. Queremos mejorar y necesitamos nuestros recursos, los recursos que nosotros generamos, y también que no se den soluciones españolas o que no se aporte una solución españolizada que termine centralizando más o ampliando la gestión militar. Sabemos en Cataluña cuál es la fórmula para abordar estas situaciones tan graves.

En cualquier caso, señor ministro, ¿Cataluña recibirá más fondos de forma inmediata para actuar tal como hacemos, bien y de forma rigurosa, en la prevención y extinción de incendios? Y, ¿asegura, una vez más, que en ningún caso se procederá a centralizar ninguna competencia catalana en este ámbito, ni a militarizar la gestión de los incendios?

Muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias. Por el grupo parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene la palabra el señor Otero Gabirondo.

Mikel Otero Gabirondo

EH BilduDiputado.Página 76Vídeo

Eskerrik asko, mahaiburu jauna. Eguerdi on, Marlaska jauna. Eskerrik asko azalpenengatik.

Muchas gracias, señor presidente. Buenas tardes, señor Marlaska. Muchas gracias por su comparecencia.

Como hicimos en la sesión de la comisión, quiero empezar expresando nuestra solidaridad hacia las personas afectadas, heridas y fallecidas, así como nuestro reconocimiento al personal interviniente en los operativos, con especial mención, si cabe, a quienes acudieron sin dudarlo desde Euskal Herria.

Nos han causado un poco de extrañeza sus explicaciones porque pensábamos que si usted había pedido comparecer ante el Pleno era porque nos iba a contar cosas diferentes, pero en realidad nos ha contado más o menos lo mismo que nos contó en la sesión de la comisión, con lo cual es un debate un poco redundante.

En cualquier caso, el balance de los incendios es tremendo por superficie quemada, por personas afectadas, por espacios naturales dañados y ―¡ojo!, esto sí es novedad― por implicaciones económicas, ya que la primera estimación europea es que lo sucedido costará la friolera al Estado español de unos 35 000 millones de euros acumulados en varios años.

Queríamos volver a señalar la idea de la tormenta perfecta. Estamos asistiendo a una aceleración exponencial de las consecuencias de la emergencia climática, superándose los peores escenarios adelantados por la comunidad científica. Y, además, este Estado tiene una vulnerabilidad extra por su posición geográfica en un entorno mediterráneo, con especial calentamiento, también por su estructura sociodemográfica, con amplios entornos rurales vaciados y envejecidos, con las actividades rurales de prevención de incendios, como la ganadería extensiva, en declive, con los aprovechamientos forestales en retroceso, con las masas forestales en expansión y poco o mal gestionadas, y a esto este año se han sumado unas condiciones meteorológicas propicias para que hubiera grandes incendios forestales. Es decir, son condiciones estructurales y coyunturales negativas que solo se pueden arreglar, primero, interiorizando la gravedad de lo que está pasando y, después, con políticas de largo plazo, sobre todo centradas en prevención. Si a esto añadimos que gran parte de las comunidades autónomas afectadas están gobernadas por un partido que actúa con una incompetencia manifiesta, que es oleada por negacionistas, que no se toma en serio la emergencia climática, que hace políticas insuficientes o, incluso, negligentes en prevención y en gestión forestal, que escatima medios y que genera precariedad laboral en los medios de prevención y extinción, el resultado es una tormenta perfecta.

También creemos que hay que recordar que casi todas las competencias son autonómicas, cuando no forales o municipales. La prevención, la extinción, la gestión forestal, la planificación territorial y el medio rural competen al territorio, pero el Partido Popular, en lugar de trabajar con seriedad, este verano y una vez desatada la ola de incendios y ya desbordados, ante las críticas por falta de planificación, por insuficiencia de medios y por fallas en la coordinación, decidió, con toda la mezquindad política de la que es capaz ―y es mucha―, sacudirse la presión poniendo el foco en el Gobierno, pasando de un día para otro de decir que tenían medios a pedirlos todos, incluso medios inexistentes, a ver si conseguían cambiar el objetivo de las críticas. Así que sí, señora Vázquez, hay un problema de competencias y hay un problema de incompetencias, porque, si quien es competente en la mayoría de las cuestiones relacionadas con los incendios forestales no las ejerce bien después viene, tarde ya, a pedir medios y más medios, la cosa se complica.

Aunque lo que acabo de decir sea cierto, que lo es, no quita para hacer algunas observaciones críticas sobre lo que el Gobierno ha explicado y lo que no, porque hay cosas que entendemos que no cuadran bien y se deben dar algunos debates. Tocará analizar también en la sesión de la comisión cuestiones vinculadas al clima, a la gestión forestal, a la prevención, etcétera, pero con usted quería mantener dos debates principales. El primero es sobre la suficiencia de medios. Ustedes han dado muchísima información, con todo detalle, de las actuaciones de los medios estatales, de dónde y cuándo han estado, de las horas de vuelo de los medios aéreos, del número de actuaciones de las brigadas forestales, de las actuaciones de la UME, etcétera, un gran baile de cifras, de intervenciones, de medios y de personal. El Gobierno, según usted, no ha escatimado en medios: los suyos, los de otras comunidades autónomas y los del mecanismo europeo. Pero toda esta información cuantitativa yo creo que sirve de poco, porque once brigadas de las BRIF, cincuenta medios aéreos y mil cuatrocientos intervinientes simultáneos de ataque directo de la UME, ¿son muchos medios, son pocos medios o son suficientes medios? Porque si se trata de dar números, también pueden las comunidades autónomas afectadas nos pueden hablar de operativos de miles y miles de personas y de un montón de medios. La cuestión, para hacer un balance cualitativo, no es saber cuántos eran. Lo que pasa es que la gente en general desconoce el dimensionamiento de los operativos, y la terminamos mareando con números sin perspectiva.

Las preguntas clave, al final, como siempre en gestión de emergencias, son dos. La primera es: ¿fueron eficientes los operativos?, es decir, ¿se sacó el mayor rendimiento posible a los medios y al personal interviniente? Pero la más importante es: ¿fueron eficaces?, es decir, ¿se consiguió el objetivo de extinguir los incendios rápidamente y sin grandes daños? Eso es lo que hay que valorar en una respuesta de protección civil, si se ha sido eficiente y si se ha sido eficaz. Sobre la eficiencia no voy a hablar mucho, me faltan detalles para emitir una opinión. Debemos suponer la eficiencia de lo que se ha desplegado. Pero sobre la eficacia sí podemos hablar, porque hay 350 000 hectáreas o más quemadas, y con estas hectáreas quemadas no se puede hablar ―y hoy usted lo ha hecho― de una campaña eficaz. Eso no es eficacia. Ustedes habrán dado todo el apoyo que han podido, habrán llegado incluso en tiempo y forma, pero, en vista de la superficie quemada y de los daños personales, materiales y ecológicos, no se ha sido eficaz. Lo que nos lleva a la pregunta del millón: ¿el Estado tenía medios suficientes? Eso es lo que queremos saber.

Queremos saber si esa es la conclusión que ustedes sacan, si el Estado tenía medios suficientes o no y si, por tanto, hay que reforzarlos, o si, por el contrario, ustedes piensan que las comunidades autónomas eran las que no tenían medios suficientes y, en consecuencia, hay que reforzar esos operativos. O tal vez la conclusión es que entre todos había medios suficientes y falló la coordinación o que el problema fue que los operativos autonómicos no tenían capacidad de absorber tanto medio complementario y se quedaron sin utilizar, por lo que entonces habría fallado la eficiencia. O, tal vez, la conclusión es que, una vez llegados a determinados escenarios en emergencias, esto no se soluciona adicionando más y más medios, sino que el foco tiene que estar en la prevención, es decir, en lo que se hace antes, porque después ya no importan los medios de los que dispongas porque la situación es incontrolable. Creo que usted tiene que aclarar todo esto, porque decir, frente a esa cantidad de hectáreas quemadas, que se han puesto todos los medios y alabar la profesionalidad de los intervinientes no es suficiente. Esto pide como mínimo sacar conclusiones de por qué no se ha sido más eficaz. Y no solo usted, claro, sino todos los involucrados.

Insisto en la pregunta: ¿el Estado tenía medios suficientes o no? Porque esto está vinculado con la otra cuestión que le quiero plantear. Tras los incendios, ustedes vienen hablando del pacto de Estado y usted, en concreto, habla de crear una agencia estatal de protección civil y emergencias, pero no nos quedan claros los motivos. Para nosotros es importante saber cuál es la reflexión que hay detrás de esta propuesta, y esta se debe explicar un poco más. A nuestro entender, una agencia de este tipo solo puede responder a dos motivaciones, a dos hipótesis. La primera es que el Gobierno detecta una respuesta ineficiente e ineficaz desde las comunidades autónomas y pretende crear una agencia estatal como organismo que de alguna manera se superponga a estas. Pero cuando desde los grupos abertzales de Euskal Herria y desde Cataluña le subrayamos el riesgo competencial y el riesgo de centralización, es decir, cuando le decimos que no se nos puede cargar a todos la incompetencia de algunos, usted nos asegura que las competencias no se tocan y que la idea en ningún caso es esa. Entonces, tenemos que pasar a la segunda hipótesis. La segunda hipótesis es que el Gobierno ha detectado problemas internos de funcionamiento, insuficiencia de medios propios o fallas en la coordinación y quiere una agencia de emergencias para poner orden en todo esto. Pero, claro, esto no cuadra con el relato que está haciendo el Gobierno. Ustedes han hecho hasta la fecha un relato de que han estado ahí desde el inicio: no ha habido demoras en la respuesta ni en los refuerzos, que el CENEM coordinó perfectamente medios propios y ajenos… Pero, entonces, si todo fue bien, la agencia ¿para qué? La agencia ¿para qué?

Nosotros entendemos que, si casi todas las competencias en la materia están en manos de las comunidades autónomas, ustedes ahora no van a hacer un relato autoinculpatorio de todo lo sucedido, aun más teniendo en cuenta la actitud de estos señores. Pero, claro, una cosa es no cargar con el mochuelo ajeno y otra es hacer un relato como si la acción del Gobierno hubiera sido inmaculada. Insisto en que si no se detectan fallas en la actuación de apoyo del Gobierno, ¿para qué quieren una agencia? Podríamos entender algo más si nos dicen que tienen que mejorar la coordinación interna de su Gobierno y la respuesta de apoyo del Estado, algo que podría ser lógico, tal vez, teniendo en cuenta los medios y operativos de apoyo que están bajo la responsabilidad de diferentes ministerios: Policía a su cargo, las brigadas forestales a cargo del Ministerio de Transición, los medios aéreos de extinción pilotados por el Ejército y la UME a cargo de Defensa, que además solo responde operativamente al mando militar. Seguramente esto no sea sencillo de coordinar. Por tanto, nos tienen que explicar cuáles son las debilidades que se han detectado y cuáles son los puntos concretos de mejora para justificar la creación de una agencia de emergencias. Entiendo que para eso al menos deben modificar en parte su relato. De otra manera no se despejará el temor a la invasión competencial.

Termino con una última pregunta. ¿No sería todo más sencillo si se hiciera el relato, el reconocimiento de salida de la cruda realidad, de que el fuego les pasó a todos por encima?

Besterik ez. Eskerrik asko.

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Mixto, que acumula en este su turno de réplica, tiene la palabra la señora Velarde Gómez. (Pausa). Pasamos al siguiente interviniente. Tiene la palabra el señor Rego Candamil. (Pausa). Siguiente interviniente. Tiene la palabra el señor Catalán Higueras.

Alberto Catalán Higueras

Diputado.Página 78Vídeo

Muchas gracias, señor presidente. Señorías, muy buenas tardes. Evidentemente, estamos abordando una cuestión que el señor ministro debiera tener muy presente. Señor ministro, hemos de reconocer que su intervención ha sido decepcionante, lamentablemente decepcionante, porque no ha aportado absolutamente nada nuevo o ninguna novedad respecto a lo que dijo en la sesión de la comisión. Por lo tanto, ¿para qué se solicita la comparecencia? Sería bueno solicitar una comparecencia para aportar novedades. Sobre todo, hay una cuestión, y es el poco hincapié que ha hecho en esa agencia estatal de protección civil. ¿Por qué? Si tan buena era y venía a solucionar tantos problemas, ¿por qué no ha hecho hincapié en ella? ¿Quizás porque sus socios no la van a aceptar y, por lo tanto, ha agachado usted la cabeza y se ha mostrado sumiso y obedece a lo que marcan sus socios? Por otro lado, creo sinceramente que ha perdido una magnífica oportunidad, señor ministro, para dar novedades a los afectados a la hora de establecer las nuevas medidas que van a implantarse por el Gobierno y los diferentes ministerios en esta cuestión. Por eso, es lamentable. Nosotros lo dijimos en su día y vuelvo a hacer hincapié esta tarde en que debemos manifestar nuestra solidaridad, afecto y cariño a los afectados, de manera especial a las familias de las ocho personas fallecidas y de los heridos. Asimismo, debemos también reconocer el trabajo y el esfuerzo realizado por colectivos profesionales y personas que contribuyeron a la extinción de estos incendios. Junto a ello, nosotros también queremos manifestar una vez más que ante esta tragedia la confrontación política que se dio también desde el punto de vista dialéctico no fue nada positiva. Los españoles no se merecían ese tipo de comportamientos. Nosotros hemos venido diciendo en reiteradas ocasiones, señor ministro, que la estrategia es anteponerse al fuego, no solamente combatirlo, y en esa estrategia es fundamental y clave la prevención, y hay que hacerla con medidas, pero también con cambios legislativos que permitan no castigar a los que son la parte más importante de la solución y no el problema, como son los agricultores y los ganaderos. Dicho lo dicho, señor ministro, tampoco puedo perder la oportunidad de pedir explicaciones sobre sus últimas declaraciones con lo acontecido en la Vuelta Ciclista a España. Usted nos debería explicar por qué hay que considerar manifestaciones pacíficas aquellas en las que se asalta la vía pública y, sobre todo, cuando hay veintitrés policías heridos. Sabe usted perfectamente que en democracia no se puede recurrir en ningún caso a la violencia para defender ninguna causa, ni siquiera aquellas que puedan ser legítimas, la denuncia y la insolidaridad con el genocidio en Gaza, como también con el genocidio de los cristianos en el Congo o Nigeria o también la guerra de Ucrania y la vulneración de los derechos humanos en Nicaragua, Venezuela y Colombia… Perdón, Nicaragua, Cuba y Venezuela. Bueno, Colombia también anda un poco sumida en ese caos político. Evidentemente, no se puede defender en ningún caso con el uso de la violencia, y eso es lo que está ocurriendo, porque el problema va a ser en el futuro, señor ministro. Si ahora hay colectivos, violentos o no, que asaltan las calles, ¿qué va a pasar cuando otros colectivos, violentos o no, boicoteen procesiones, asalten calles o boicoteen negocios? ¿Qué va a hacer el ministerio?

Presidencia. Señoría, debe finalizar.

Alberto Catalán Higueras

Diputado.Página 79

¿Qué va a decir el Gobierno? Por lo tanto, nosotros ―acabo ya, señor presidente― volvemos a ratificar nuestra solidaridad con aquellos que sufren lo peor y más cruel de la condición humana y nuestro desprecio a aquellos que utilizan ese sufrimiento como rendimiento político. Muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias. Tiene la palabra la señora Velarde Gómez.

Martina Velarde Gómez

PodemosDiputada.Página 79Vídeo

Gracias, presidente. Ministro, en primer lugar, todo mi cariño y mi apoyo para las familias de las cuatro personas fallecidas en los incendios de este verano, que han arrasado ―vamos a recordarlo― más de 400 000 hectáreas, causando unos daños terribles. Las expertas y los expertos nos llevan avisando y alertando durante muchísimo tiempo de que la emergencia climática y también el abandono del medio rural están provocando que los incendios sean más peligrosos que nunca. Incendios de sexta generación, tan fuertes que se alimentan a sí mismos y que, una vez desatados, quedan fuera de la capacidad de extinción de los servicios de emergencia, que además se están viendo obligados directamente a priorizar el proteger a la población civil porque los fuegos están llegando a las puertas de sus casas sobre la intervención en el monte. Los incendios se apagan, lo hemos dicho muchas veces, en invierno con prevención, con inversión pública y también con más recursos humanos y materiales para enfrentarnos a lo que viene. Tengo que recordar que el Partido Popular en dos años ha recortado en las comunidades autónomas un 28 % los servicios de prevención y un 8 % los servicios de extinción. Han recortado mil brigadistas y agentes forestales, cuatrocientos cincuenta en Andalucía, doscientos cincuenta en Galicia, doscientos en Castilla y León, ciento cincuenta en Madrid y trescientos en el país valencià. Otros tiran la cerilla, es verdad, pero ustedes ponen la gasolina. En Andalucía, por ejemplo, la gestión de Moreno Bonilla es escandalosa: lleva años sin actualizar la bolsa de bomberos forestales; no ha gastado 120 millones de euros que tenía previsto justamente para la prevención de incendios; casi cien bomberos han demandado el Infoca hace unos días porque están de guardia veinticuatro horas y están cobrando ocho horas y se trata, además, del único colectivo de empleados públicos de Andalucía al que no se le tiene reconocida la antigüedad, temporalidad, externalización de los servicios, y horas y horas para que luego les den un bocadillo con dos lonchas de mortadela seca. Señor ministro, estas son competencias de las comunidades autónomas, sí, pero quiero preguntarle también por las de su Gobierno. Su obligación, para empezar, debería ser desarrollar la ley que trabajaron mano a mano la plataforma de bomberos con mis compañeros Rafa Mayoral y Juantxo López de Uralde, porque este verano hemos visto incendios sin precedentes. Mientras, sinceramente, usted lleva ocho años bloqueando la ley estatal para reforzar los servicios de bomberos. Por eso nos gustaría preguntar qué va a hacer al respecto. También queremos saber por qué el Gobierno se negó a decretar el nivel 3 de emergencia con media España ardiendo y por qué donde gobiernan tienen semiprivatizadas las BRIF para no pagarles lo que les correspondería como servidores públicos. Honestamente no lo entendemos, porque con este Partido Socialista no hace falta el Partido Popular. Señor ministro, me veo también en la obligación de recordarle lo que pasó hace tres días en Madrid, cuando millares de madrileños y madrileñas llenaron absolutamente todo el recorrido de la Vuelta a España armados exclusivamente con sus voces y con sus banderas y se encontraron enfrente el mayor despliegue policial desde la cumbre de la OTAN. Lo vimos todas. También vimos ―y vivimos― después las imágenes de agentes de la autoridad golpeando a manifestantes sin ningún sentido, arrojándoles vallas ―eso es inaudito― e incluso utilizando materiales como el gas pimienta contra la gente desarmada. Me lo podrá usted negar, pero yo estaba allí, señor Marlaska. Por tanto, queremos saber qué instrucciones y qué autorización de medios agresivos tenían los policías desplegados en Madrid este domingo. Nos gustaría saberlo. Si usted, por lo que sea, no autorizó el uso de ese material, ¿se ha iniciado ya una investigación para identificar y sancionar a quien haya sido responsable? Hay cosas que llaman mucho la atención. Uno se puede sorprender al comparar el despliegue de este domingo con la elegancia con la que se trató a los racistas de VOX concentrados en una residencia de menores en Murcia y a las hordas de fascistas que montaron un pogromo en Torre Pacheco. A quienes no le sorprenderá absolutamente nada este contraste es a los trabajadores del metal de Cádiz, que luchan por unas condiciones dignas y por el pan de sus hijas, a quienes usted les montó la operación Fuego, que después de semanas de paros y manifestaciones terminó con una fuerte represión, con 23 detenidos, algunos arrestados en sus domicilios como si fuesen auténticos delincuentes, con fianzas impuestas de hasta 45 000 euros que les empujaban a entrar en prisión si no fuese por la solidaridad del pueblo que lo evitó. Por eso, desde aquí, todo nuestro apoyo a los trabajadores de la huelga del metal de Cádiz, porque sí, «poco quemamo». (Señala su camiseta, en la que pone «Poco quemamo».―Aplausos). Señor Marlaska, para terminar, ¿qué me dice del despliegue propio de un Estado policial en Cuna del Alma, con drones y Guardia Civil custodiando los intereses privados de una empresa promotora y un operativo desproporcionado contra activistas que defienden el bien común y el futuro de Canarias?

Señor ministro, todas estas son confrontaciones abiertas entre la clase trabajadora y los activistas y el aparato represivo del Estado, y usted lidera ese aparato represivo del Estado. Queremos saber qué tiene que decir sobre esto. ¿De verdad usted no ve un patrón en todas esas actuaciones? Porque nosotras sí: fuertes con los débiles y débiles con los fascistas y con los racistas. (Aplausos). Además, en lugar de tomar medidas y garantizar los derechos de los manifestantes, usted premia a los antidisturbios que nos pegaron en Madrid con un abono extraordinario de 55 000 euros.

Para finalizar, mientras nos marean con un embargo armamentístico que parece ser muy complicado…

Presidencia. Señoría, debe finalizar.

Martina Velarde Gómez

PodemosDiputada.Página 80

Termino. … nos enteramos de que España ha adquirido de Israel durante años material de defensa y antidisturbios por millones de euros. Queremos saber si había material israelí en el equipamiento que se usó para reprimir a las manifestantes. El presidente ha trasladado su admiración y su apoyo a los manifestantes. Nosotras le preguntamos, ¿señor ministro, está usted también orgulloso? Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra el señor Rego Candamil.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 80Vídeo

Moitas grazas, señor presidente. Señor ministro, esta comparecencia era sobre os incendios. O Partido Popular abriu este debate co estilo ademáis habitual e sobreactuado da señora Vázquez falando da Vuelta. Aberta a veda, permítame tamén facer algún comentario, pero precisamente no sentido contrario. Vostede sabe que a policía debe estar para garantir o exercicio dos dereitos da cidadanía, un exercicio, por exemplo, como o dereito de expresión e o dereito de manifestación, particularmente cando se está defendendo unha causa que é a causa da humanidade, denunciando o xenocidio brutal que Israel está a cometer en Gaza. Pois ben, non sempre foi así. Temos que lembrar que o paso da Volta por Monforte e Lugo houbo nada máis e nada menos que 10 persoas detidas e algunha, como a nosa compañeira Rosana Prieto, brutalmente golpeada de forma innecesaria pola policía e aínda con secuelas días despois. Por tanto, reclamámoslle que os corpos de seguridade do Estado sexan utilizados para garantir dereitos e non precisamente para vulneralos. E máis unha cuestión, falábamos aínda onte aquí de algo que é fundamental para Galiza, como é finalizar a concesión da AP-9 diante da prórroga ilegal que no seu día fixo o Partido Popular. Hoxe soubemos que o seu goberno en vez de deixar caer esa concesión presenta un novo recurso diante da Unión Europea. Non nos parece serio nin nos parece xusto co noso país. O que reclama o BNG é que finalice dunha vez por todas esa concesión ilegal e inxusta con todos os galegos e galegas. En relación cos incendios, eu estou seguro de que o goberno podería telo feito moito mellor, pero é verdade que non se pode pasar por alto que o que está facendo o Partido Popular é pór o foco no goberno central precisamente para tentar ocultar a súa incapacidade, a súa incompetencia, o seu desleixo e as súas políticas erradas, absolutamente equivocadas que están detrás das causas dos incendios, xuntamente con ese cambio climático que até agora negaban e agora utilizan, curiosamente, como pretexto para dicir que isto era inevitábel e polo tanto, que non é responsabilidade deles. É responsabilidade, no caso de Galiza, directamente do Partido Popular, das políticas que desenvolve en ordenación do territorio, en agricultura e gandería, particularmente no ámbito forestal, promovendo a forestación con cultivos de crecemento rápido como o eucalipto ou o piñeiro e impulsando industrias que inciden nunha maior eucaliptización, aínda como é o caso de Altri e desatendendo as políticas de prevención e descoordenando, absolutamente, todo o que tivo a ver coa extinción responsabilidade do PP, e por iso o BNG pide máis unha vez aquí no Congreso tamén que o presidente da Xunta de Galicia dimita pola responsabilidade política que ten ao respecto.

Gracias, señor presidente. Señor ministro, esta comparecencia era sobre los incendios. El Partido Popular abrió este debate con el estilo habitual sobreactuado de la señora Vázquez hablando de la Vuelta. Permítanme también hacer algún comentario, pero precisamente en el sentido contrario. Ustedes saben que la Policía debe estar para garantizar el ejercicio de los derechos de la ciudadanía, un ejercicio, por ejemplo, como el derecho de expresión y de manifestación, concretamente cuando se está defendiendo una causa que es la de la humanidad, defendiendo el genocidio brutal que está cometiendo Israel en Gaza. Miren, no siempre fue así. Hay que recordar que en el paso de la Vuelta por Monforte, en Lugo, hubo nada más y nada menos que diez personas detenidas y alguna, como nuestra compañera Rosana Prieto, brutalmente golpeada de forma innecesaria por la Policía y aún con secuelas días después. Por tanto, le reclamamos que los cuerpos de seguridad del Estado sean utilizados para garantizar derechos y no precisamente para vulnerarlos. Además, una cuestión más que hablábamos ayer aquí, algo fundamental para Galicia, como es finalizar la concesión de la AP9 ante la prórroga ilegal que en su día hizo el Partido Popular. Hoy sabemos que su Gobierno, en lugar de dejar caer esa concesión, presenta un nuevo recurso ante la Unión Europea. No nos parece serio ni justo para nuestro país. Lo que reclama el BNG es que finalice de una vez por todas esa concesión ilegal e injusta con todos los gallegos y gallegas. En relación con los incendios, estoy seguro de que el Gobierno podría haberlo hecho mucho mejor, pero es verdad que no se puede pasar por alto que lo que está haciendo el Partido Popular es poner el foco precisamente en el Gobierno central para intentar ocultar su incapacidad, incompetencia, abandono y sus políticas erradas, absolutamente equivocadas, que están detrás de las causas de los incendios junto a ese cambio climático que hasta ahora negaban y ahora utilizan curiosamente como pretexto para decir que esto era inevitable y, por tanto, que no es responsabilidad suya. Es responsabilidad, en el caso de Galicia, directamente del Partido Popular, de las políticas que desarrolla en ordenación del territorio, agricultura y ganadería. En concreto y particularmente en el ámbito forestal, promoviendo la forestación con cultivos de crecimiento rápido, con eucalipto o pino, o impulsando industrias que inciden en una mayor eucaliptización aún ―como es el caso de Altri― y desatendiendo las políticas de prevención y descoordinando absolutamente todo lo que tuvo que ver con la extinción. Responsabilidad del PP y por eso el BNG pide, una vez más, aquí en el Congreso también, que el presidente de la Junta de Galicia dimita por la responsabilidad política que tiene al respecto.

Presidencia. Señoría, finalice, por favor.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 81

Non se pode continuar con este desleixo, non é posíbel facelo. Por tanto, máis unha vez o PP debe asumir a súa responsabilidade e Rueda debe dimitir.

Moito obrigado.

No se puede continuar con este desdén, con este abandono, no es posible que siga así. Una vez más, por tanto, el PP debe asumir su responsabilidad y Rueda debe dimitir.

Muchas gracias.

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra la señora Micó Micó.

Àgueda Micó Micó

CompromísDiputada.Página 81Vídeo

Gràcies, president. Ministre. Cada estiu, com sabem, els incendis devasten milers d’hectàrees en tot l’Estat espanyol i cada tardor tenim barrancades i riuades que arrosseguen carrers, cases i, com a l’octubre passat, també vides senceres al nostre país, també al País Valencià. És la mateixa realitat, el canvi climàtic que ens colpeja de diverses maneres, amb cares distintes però sempre igual de cruels. I el PP sempre desgovernant davant d’eixes catàstrofes. Mireu a Castella i Lleó, Mañueco, un president que va tardar tres dies mentre que n’hi havia mig territori que s’estava cremant davant dels ulls de la gent que ho estava perdent tot, i ell, mentrestant, estava de boda. O al País Valencià, on el president Mazón estava de comilona, estava de dinarot mentre ja n’hi havien persones mortes en les seues cases, en els seus negocis i en els carrers. La política del Partit Popular és el menyspreu constant a la ciutadania, al territori i al conjunt de la humanitat.

I miren al País Valencià, la plantilla de Bombers del Consorci de Bombers de València denuncia sobrecàrrega, falta d’efectius i abandó institucional, mentre la Diputació oculta el conflicte i prioritza el seu relat de normalitat. Açò ha passat este estiu a la Diputació de València. I és que el Partit Popular passa absolutament de les emergències. I és que en plena emergència climàtica, quan més falta fa reforçar la prevenció i els equips d’emergències, el que fa el Partit Popular és reduir costos en prevenció i en emergències. I per això, malauradament, les valencianes i els valencians sabem ben bé què significa que governi el Partit Popular. Significa respirar fum en l’estiu i confiar en que l’aigua no arrasi vides o cases quan arriba la tardor.

I és que el canvi climàtic no és un relat, és una emergència. I si no prenem decisions valentes i planificades, cada any repetirem el mateix cicle que ja estem vivint en la tardor passada i també este estiu. Cal previndre, invertir, planificar i fer moltíssima pedagogia amb la ciutadania. El que necessitem són governs que no miren cap a un altre costat, que no abandonen a la ciutadania quan estem davant d’una tragèdia i que no es refugien en el negacionisme climàtic quan estem davant del canvi climàtic. En realitat, el que necessitem és que no governen el Partit Popular i VOX en la Generalitat. I també necessitem del govern de l’Estat, senyor ministre, que inverteixin més diners en prevenció, perquè si no ho fem des de l’Estat, evidentment, ja veiem que en els governs autonòmics no passa. No volem grans pactes d’estat, sinó un compromís ferm en cada un dels territoris, perquè nosaltres, després de l’experiència que hem viscut amb la dana, el que volem és que hi haja una implicació i solucions més concretes i específiques per al que nosaltres hem viscut.

Els temps estan canviant. Acabe, president. Sobre ser l’estiu més calorós que hem patit serà el menys calorós del que patirem en els següents anys. O invertim tots els nostres esforços en lluitar contra el canvi climàtic o no tindrem futur ni per a nosaltres ni per a les nostres filles i fills.

Gràcies.

Gracias, presidente. Ministro, en verano, como sabemos, los incendios devastan miles de hectáreas en todo el Estado español, y cada otoño tenemos riadas que arrastran calles, casas y, como el octubre pasado, también vidas enteras en nuestro país, en el país valenciano también. Es la misma realidad: el cambio climático que nos afecta de múltiples formas, con caras distintas, pero igual de crueles siempre. Y el PP siempre desgobernando ante dichas catástrofes. Fíjense en Castilla y León. Mañueco, un presidente que tardó tres días, mientras medio territorio se quemaba ante los ojos de la gente que lo estaba perdiendo todo, y él estaba de boda mientras tanto. O el país valenciano, donde el presidente Mazón estaba de comilona mientras ya había personas muertas en sus casas, negocios y calles. La política del Partido Popular es el menosprecio constante a la ciudadanía, al territorio y al conjunto de la humanidad. Miren, en el país valenciano, la plantilla de bomberos del Consorcio de Bomberos de Valencia denuncia una sobrecarga, falta de efectivos y abandono institucional, mientras que la diputación oculta el conflicto y prioriza su relato de normalidad. Esto ha sucedido este verano en la Diputación de Valencia. Y es que el Partido Popular pasa absolutamente de las emergencias. Y es que, en plena emergencia climática, cuando hace más falta fortalecer la prevención y los equipos de emergencias, lo que hace el Partido Popular es reducir costes en prevención y en emergencias. Es por ello que, desgraciadamente, las valencianas y valencianos sabemos muy bien lo que significa que gobierne el Partido Popular. Significa respirar humo en verano y confiar en que el agua no arrase vidas ni casas cuando llega el otoño. Y es que el cambio climático no es un relato, es una emergencia, y si no tomamos decisiones valientes y planificadas, cada año repetiremos el mismo ciclo que vivimos ya el otoño pasado y este mismo verano. Hay que prevenir, invertir, planificar y hacer muchísima pedagogía con la ciudadanía. Lo que necesitamos son Gobiernos que no miren hacia otro lado, que no abandonen a la ciudadanía ante una tragedia y que no se refugien en el negacionismo climático cuando estamos ante el cambio climático. Lo que necesitamos, en realidad, es que no gobiernen ni el Partido Popular ni VOX en la Generalitat. Y necesitamos del Gobierno del Estado, señor ministro, que se invierta más dinero en prevención. Porque si no lo hacemos desde el Estado, obviamente, ya vemos que en los Gobiernos autonómicos esto no sucede. No queremos grandes pactos de Estado, sino un compromiso firme en cada uno de los territorios. Porque nosotros, después de la experiencia que hemos vivido con la dana, lo que queremos es que haya una implicación, que se busquen soluciones más concretas y específicas para lo que hemos vivido.

Los tiempos están cambiando. Ha sido el verano más caluroso que hemos sufrido, pero pasará a ser el menos caluroso de los que vamos a sufrir en los próximos años. O invertimos todos nuestros esfuerzos en luchar contra el cambio climático, o no tendremos futuro ni para nosotros ni para nuestras hijas e hijos.

Gracias.

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Serrada Pariente.

David Serrada Pariente

PSOEDiputado.Página 83Vídeo

Señorías del PP, han preguntado si estábamos orgullosos de lo que pasó el domingo. Le voy a decir una cosa: estamos orgullosos de un país que sale, que se manifiesta y que está en la calle protestando contra un genocidio contra 60 000 personas y 20 000 niños. (Aplausos). Señorías, lo que no sé es si estarán ustedes orgullosos de la orden que ha dado hoy la señora Ayuso de suprimir las banderas palestinas en las escuelas de la Comunidad de Madrid. A lo mejor la ausencia de diputados del PP se debe a que están respondiendo a la orden de Ayuso y han ido a los colegios a quitar las banderas. De eso no estamos orgullosos, señorías. (Aplausos). Pero, fíjense, les voy a decir otra cosa, otro apunte: lo que no va a hacer nunca este Gobierno es dejar tirados a sus policías como sí que hicieron ustedes en Cataluña durante ese octubre. Eso no lo va a hacer este Gobierno.

Señorías, no voy a entrar en ninguna provocación más, ni de las que han hecho ustedes ni de la que ha hecho VOX (risas), por una cuestión de respeto, de respeto hacia las personas que han perdido su vida, sus campos, sus negocios, sus recuerdos. Señorías, es momento de dar las gracias a todas las personas que han luchado contra el fuego: brigadistas, la UME, fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, protección civil, alcaldes, concejales y vecinos. Y, sí, quiero hacer una mención expresa hoy a los cinco brigadistas heridos en el último incendio en Lugo (aplausos), porque ellos, señorías, encarnan lo mejor que tenemos los españoles y las españolas.

Les quiero hacer otro apunte, señorías del Grupo Popular. Nos van a escuchar decir muchas veces lo mismo porque tenemos razón, porque ustedes son unos ineptos gestores, negligentes y, además, ponen en peligro la vida de millones de ciudadanos. (Aplausos). Miren, señorías, cuando hablamos de incendios no hablamos de hectáreas, no hablamos de estadísticas, hablamos de vidas y hablamos del futuro de muchas personas. Por eso, lo que hoy nos ocupa no es un debate técnico, es un debate político en mayúsculas: ¿Cómo garantizamos la vida de los españoles para que esta no dependa de la ocurrencia de un consejero, de la incompetencia de un presidente autonómico o de si el PP y VOX deciden hacer la enésima campaña contra el Gobierno a costa de una tragedia natural? Aquí hay que ser claros, señorías, a ustedes les ha salido muy mal la jugada. Les ha salido muy mal. Las dos crisis que han gestionado ustedes, la dana y los incendios, han servido para que los ciudadanos entiendan quién sabe gestionar y quién no. (Aplausos), quién está al frente y quién ejerce sus competencias con transparencia y quién no. Señorías del Grupo Popular, no tenemos ningún miedo a que salga ninguna grabación, ninguno. Yo no sé si ustedes tienen miedo a las grabaciones que están saliendo últimamente sobre Valencia, y no sé si tienen miedo a si va a salir alguna grabación de lo que pasó en El Ventorro. Por lo tanto, señorías: nosotros, grabaciones, cero miedos.

Vamos a hablar de otra cosa: gestión, hechos. ¿Qué ha hecho el Gobierno de España? En primer lugar, hubo un despliegue récord, como ha recordado el ministro. La UME estuvo operativa desde el 8 de agosto y se pusieron 5500 efectivos de Policía y de Guardia Civil. En segundo lugar, el pico crítico de incendios, señorías, fue el 16 de agosto, con veintitrés incendios de nivel 2 y doce de ellos en Castilla y León. En tercer lugar, se recurrió al mecanismo de protección civil de la Unión Europea para reforzar los medios. Y, en cuarto lugar, señorías ―aprendan este punto que es muy importante―, hubo transparencia en la información del Gobierno, de la directora general de Protección Civil, del ministro del Interior y del presidente del Gobierno. Esto, señorías, no es relato, es gobernanza, es coordinación con las comunidades autónomas, anticipación y decisiones basadas en la ciencia, señorías de VOX ―eso que a ustedes les parece un unicornio―, en la ciencia. Además de todo esto, el Gobierno aprobó la declaración de zonas gravemente afectadas en dieciséis comunidades autónomas y puso en marcha un paquete de ayudas para municipios, explotaciones, pymes y damnificados. Ninguno de ustedes ha hecho referencia a algo importante que sucedió el lunes en Bruselas, y es que el ministro Planas activó ya el mecanismo de ayudas contra incendios de la PAC: 231 partes de siniestros y más de 2100 hectáreas de explotaciones afectadas. (Aplausos). El contraste es evidente, señorías: mientras el Gobierno apagaba incendios, el PP encendía titulares. Señorías, en materia de incendios no vale el ‘y tú más’, se trata del ‘y tú antes’; creo que aquí algunos de ustedes lo han puesto encima de la mesa. Porque la prevención empieza en enero, no en agosto.

Ustedes, señorías de la derecha, critican al Gobierno porque no puso medios encima de la mesa. Solo les voy a dar tres pinceladas de su gestión. Alfonso Fernández Mañueco, presidente de la Junta de Castilla y León, el 14 de agosto decía que el problema no era de falta de medios, sino meteorológico. El día 15 de agosto, es decir, un día después, ni veinticuatro horas, pidió al Gobierno ―escuchen― mil soldados, veinticinco bulldozers y treinta helicópteros. Y al entrar en la subasta de pedir medios, la señora presidenta de Extremadura pidió cien camiones, veinte helicópteros y cuatrocientos efectivos. Hombre, señorías del Grupo Popular, esto es ya más viejo que la Tana. Es la típica estrategia del Partido Popular de pedir, pedir, pedir para no dar y, al final, ¿quién tiene la culpa? El Gobierno, porque no da medios. (Aplausos). Venga, señorías, por favor. El consejero SuárezQuiñones, máximo responsable del dispositivo contra incendios en Castilla y León, ya en el 2018 dijo que era un despilfarro mantener el operativo contra incendios todo el año, pero hay que reconocerle que esta vez se esmeró, pero para mal, para tragedia, para pérdida de vidas. Estaba de vinos ―de vinos― en la Feria de Muestras de Gijón y alguien le preguntó que por qué no regresaba a Castilla y León para ponerse al frente del dispositivo antiincendios. ¿Saben cuál fue la respuesta, señorías? Tengo la mala costumbre de comer. (Rumores). Señorías, esto sí es una vergüenza. (Aplausos). Esto debería llevarlos a ustedes mismos a pedir responsabilidades en sus Gobiernos y en su partido, señorías. Esta es la foto real del Partido Popular, de su gestión frente a los incendios en las comunidades en las que gobierna. Y ahora dicen: hemos cometido errores. Claro, han cometido errores, pero ¿quién está asumiendo la responsabilidad de estos errores, señorías del Grupo Popular? Les doy tres cifras, para que se hagan una idea del desastre que ha supuesto esto para nuestro país: 143 000 hectáreas quemadas en Galicia, 141 264 en Castilla y León y 41 525 en Extremadura. Esto no es una anécdota, señorías, son cicatrices en el territorio, en la economía y en la vida de miles de familias. Ya no engañan a nadie, el PP convierte cada incendio en un escaparate. Mucha rueda de prensa, pero cero planificación.

A ustedes les gusta constantemente repetir que el Gobierno llega tarde, y es falso. Lo ha puesto sobre la mesa el ministro, pero, claro, tienen aquí a su aliado, a VOX, los negacionistas climáticos, los que hablan de estafa climática y abren macrocausas judiciales. Señorías de VOX, mientras ustedes hacen discursos de barra de bar, el campo arde y los españoles sufren. Negar el cambio climático no apaga incendios, multiplica el riesgo. Y tampoco cuela la acusación de que el Gobierno usa el cambio climático como excusa. No, señorías, es que el cambio climático es la causa: temperaturas extremas prolongadas, olas de calor que hacen que los incendios de hoy no se parezcan en nada a los de hace veinte años. Es ciencia, señorías de VOX. Yo sé que les cuesta trabajo reconocerlo, pero hagan caso a los científicos que saben de esto. Escúchenlos, señorías. El negacionismo, señorías de VOX, es gasolina para los incendios.

Es verdad, señorías ―aquí lo hemos dicho hoy y lo dijimos en la comisión―, que los ciudadanos nos piden menos bronca y más propuestas. Tienen parte de razón, porque nuestra obligación es señalar lo que ha fallado, pero nuestra responsabilidad es explicar cómo y por qué ha fallado. Nuestro propósito, el de mi partido, es que se depuren responsabilidades y se propongan medidas para que los errores no se repitan. La diferencia, señorías, es que en el PSOE cumplimos con nuestras obligaciones y nuestras responsabilidades. Lo hacemos desde la autocrítica, pero también desde la evidencia. En este Gobierno hay datos, transparencia y soluciones; en el PP solo excusas y titulares.

Señorías, no se trata solo de apagar fuegos, se trata de anticiparse, de garantizar la seguridad de todos los ciudadanos, vivan donde vivan. Por eso, el presidente del Gobierno ha planteado un plan nacional de emergencias climáticas con tres ejes: la profesionalización y estabilidad laboral con profesionales trabajando doce meses, un voluntariado reforzado y la coordinación de recursos, garantizada por la Agencia Estatal de Protección Civil y Emergencias.

Acabo con una cuestión que me ha llamado la atención, señorías del Grupo Popular, cuando han dicho que este plan se hizo de un día para otro, en un anuncio. Les leo el punto 18 de su plan de propuestas. Leo: Programas excepcionales de empleo para la limpieza de montes, reparación y reconstrucción de viviendas. Ahí abren un paréntesis: Ya se hace, hay que dar la idea de que se tienen que convocar de forma excepcional en estos momentos. Oiga, repásense lo que escriben, por favor. (Aplausos). Sean un poquito serios a la hora de hacer propuestas.

Presidencia. Finalice, señoría, por favor.

David Serrada Pariente

PSOEDiputado.Página 85

Finalizo ya, presidente. En nuestro país no necesitamos el típico ciclo que llevamos soportando durante mucho tiempo de que, mientras en el verano arde, en el otoño nos lamentamos. Por eso, señorías, queremos dejar un mensaje bien claro: los incendios no se apagan con excusas, señorías, se apagan con planificación. Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra el señor ministro del Interior.

Fernando Grande-Marlaska Gómez

GobiernoMinistro del Interior.Página 85Vídeo

Muchas gracias, señor presidente. Señorías, intentaré ser lo más conciso y breve posible, pero sí quiero contestar a algunos de ustedes. (La señora vicepresidenta, González Vázquez, ocupa la Presidencia). Señora Vázquez, usted habla de que va a pedir la transcripción de unas sesiones concretas, en este caso del CECOR de este fin de semana. Yo le pediría que fuera así de fácil tener las transcripciones, por ejemplo, del CECOPI de Valencia (aplausos), que no sé si están al alcance incluso de la autoridad judicial que las ha solicitado. Usted nos ha mostrado unas actas que parece que son del CENEM, de la Dirección General de Protección Civil y Emergencias, si no me equivoco, de este último mes de agosto, reunido entre el 12 y el 30 de agosto. No me dirá que eso no es transparencia de este Gobierno, del Ministerio del Interior y de la Dirección General de Protección Civil y Emergencias. ¿Y sabe usted por qué? Porque en el CENEM estamos los siete días de la semana las veinticuatro horas del día, y la directora general de Protección Civil y Emergencias, Virginia Barcones, está las veinticuatro horas del día los siete días de la semana, siempre que sea necesario. (Rumores). Lo que no sé es si usted le ha preguntado esto al señor SuárezQuiñones, consejero de Castilla y León, a quien hace mucho tiempo no he visto en ninguna actuación pública correspondiente a sus obligaciones (aplausos), a diferencia de lo que ocurre con la directora general de Protección Civil y Emergencias. Quizás es porque unos nos tomamos el servicio público en serio y otros parece que se lo toman de otra forma. Le he pedido lealtad, pero también me preocupa que se nos intente siempre equiparar, como cuando se habla de insultos, agresiones verbales, etcétera. Creo que no he insultado nunca en los siete años y algo más que llevo como ministro en este hemiciclo, y si no, por favor, díganme cuándo y dónde consta en el Diario de Sesiones o si lo he tenido que retirar, y lo que digo de mí lo digo del resto de ministros y diputados y diputadas del Grupo Socialista. Lo decía porque la señora Jordà, de Esquerra Republicana, hablaba también de equidistancia en este ámbito. No, nosotros lo único que hacemos es responder a las utilizaciones que se está haciendo de una forma indebida de cualquier emergencia, de cualquier drama humano con víctimas, como en este caso y en la última emergencia de los gravísimos incendios que hemos tenido. En ese sentido, le vuelvo a decir que nosotros tenemos una lealtad institucional máxima y la cooperación es total. En estos incendios se pusieron desde el primer momento todos los medios a disposición de las comunidades autónomas afectadas, porque, evidentemente, eran las comunidades autónomas las que dirigían la emergencia. Todas aquellas solicitudes que llegaban al CENEM desde las direcciones operativas de las emergencias eran contestadas. Buena prueba de ello es que, hasta el día 15, todos los consejeros, todos los presidentes y presidentas de comunidad concernidos por las emergencias reconocieron que la coordinación era perfecta y que todos los medios llegaban. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia). Pero ¿qué pasó? Que hizo una solicitud el señor Feijóo el día 15 y todo cambió, y se hicieron las solicitudes que ha recordado el señor Serrada, absolutamente ajenas a lo que era la dirección técnica y a las necesidades que la misma había requerido. Yo di y doy algún ejemplo: solicitudes como las de quince puestos de mando avanzado por parte de Castilla y León cuando, como también he expuesto, ¿saben cuántos puestos avanzados tiene la Junta de Castilla y León para toda la comunidad autónoma? Dos, y pidieron quince. Evidentemente, vuelvo a referir que aquello cambió todo y esa fue otra de las razones. Pero vuelvo a decir que esos medios fueron puestos inmediatamente a disposición por la Dirección General de Protección Civil y Emergencias, y también se solicitaron los medios del Mecanismo Europeo de Protección Civil. El propio día 11 de agosto ―11 de agosto, repito―, ya en previsión, y como el día 9 de agosto ya había habido nueve incendios, el sistema operativo 2, se refirió al Mecanismo Europeo de Protección Civil la posibilidad más que probable de que su cooperación fuera interesada para proveernos de medios aéreos, fundamentalmente, y también terrestres necesarios para combatir los incendios, y el día 12 de agosto se formalizó la misma. Dos de los aviones franceses ―los Canadair―, que fueron los primeros, llegaron el día 13 y el día 14 ya estaban trabajando. Y así se siguieron activando todos los dispositivos. (La señora presidenta ocupa la Presidencia). Me gustaría que se reconociera el trabajo del conjunto de la Unión Europea, del Mecanismo Europeo de Protección Civil y de los once países que pusieron a nuestra disposición medios necesarios en ese sentido.

Ustedes, señora Vázquez, hablan de cuestiones como el SEPRONA o la desatención de este Gobierno. Le referiré que me llama la atención porque, como ya le he dicho en más de una ocasión, este Gobierno de lo que se ha preocupado es de dotar de más personal, tanto a la Policía Nacional como a la Guardia Civil, y en lo que corresponde al SEPRONA ―que hay que reconocerles un trabajo importantísimo desde hace mucho tiempo tanto en la prevención como en la lucha contra los incendios―, se ha incrementado su plantilla en un 7 %, además de dotarla, evidentemente, de muchos más medios, con lo cual no sé qué me está usted refiriendo al respecto.

Ustedes hablan de los pirómanos. Eso me recuerda al señor Feijóo, que parece que también hace del desconocimiento y de la ignorancia una forma de actuar en política. (Aplausos). Y se lo digo porque, según el señor Feijóo, con poner una pulsera telemática a los pirómanos ya tenemos solucionados los incendios de sexta generación, cuando, le vuelvo a decir, los pirómanos ―y se lo ha dicho la Fiscalía Delegada de Medio Ambiente y el SEPRONA― son los causantes de algo más del 3 % de los incendios, porque una cosa es el incendiario y otra cosa es el pirómano, y ya se lo he explicado en alguna otra ocasión.

Quería hacer también alguna referencia, señora presidenta, si no le importa, a esa equidistancia en los insultos ―se me ha olvidado decirlo― a la que hacía referencia la señora Jordà. Como le ha referido el vicepresidente primero, quien antes presidía, no sé si ha retirado todavía el calificativo de «sinvergüenza» al ministro Puente. Lo tengo aquí apuntado, por si no lo ha hecho; a mí, no sé si de oficio o de parte, me gustaría que retirara ese insulto. (Aplausos).

Habla también usted, señora Vázquez, de la prevención. Pues ya sabe, y lo ha dicho la vicepresidenta tercera, son datos objetivos y constatados, que el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha incrementado el presupuesto en prevención un 50 %. Pero ¿qué ha ocurrido, por ejemplo, en comunidades como Andalucía? Que lo ha reducido un 42 %, ha pasado de 87 millones a 38 millones para prevención. ¿Qué ha pasado con Castilla y León? En el 2009 no es que tuviera un presupuesto importante en prevención ―10 millones―, pero es que ahora tiene 1 millón de euros. Esa es la diferencia a la que usted hace referencia. También me hablaba de las ayudas. En ese sentido le digo que el Gobierno y el Consejo de Ministros del día 26 de agosto, todavía estando vigente la emergencia en la fase de respuesta, ya acordó la zona afectada gravemente por una emergencia de protección civil y ya con estudio y evaluación de los daños. No han pasado ni quince días. Estamos en fase de evaluación y trabajando con las subdelegaciones y las delegaciones del Gobierno en ese sentido.

Me gustaría hacer alguna referencia al señor Gil Lázaro sobre el marco competencial, aunque siempre es repetir lo mismo. Ustedes no quieren vivir en el país compuesto y diverso que tenemos, están acostumbrados a otro en blanco y negro. Pero lo siento, yo creo que este es el país que queremos la mayoría y no voy a discutir mucho el marco competencial. Me ha llamado la atención cuando la señora Velarde, de Podemos, ha dicho que por qué no se actuó o se elevó la emergencia a nivel 3, y me ha generado un poco de conflicto, porque la he visto en ese sentido un poco identificada con VOX. Lo siento, señora Velarde, seguro que no es eso, pero ese marco competencial ―lo digo para la tranquilidad de otros representantes de grupos parlamentarios― está claro, y se ha definido muy bien por distintos representantes de grupos parlamentarios que las competencias en materia de protección civil, en nuestra Constitución y en toda la normativa que deriva de la misma, están perfectamente residenciadas en las comunidades autónomas, porque, como también se ha comentado, son las que mejor conocen el territorio, cuáles son los riesgos más inherentes a su propia orografía, a su situación geográfica, etcétera, y están dotadas de los medios necesarios no solo para prevenir, sino para responder. Esto no es una dejación del Estado, el Estado está para apoyar en los términos que la propia legislación prevé. En ese sentido, aunque luego haré alguna referencia, les digo muy claro que no hay ninguna voluntad de centralizar por parte de la Agencia Estatal de Protección Civil y Emergencias, también prevista en el Pacto de Estado frente a la Emergencia Climática; todo lo contrario, este Gobierno progresista es un Gobierno descentralizador. Pero todos estarán conmigo ―el señor Otero, la señora Madrenas, la señora Jordà― en que vivimos una situación con la emergencia climática, el cambio climático ―a pesar, desgraciadamente, de los negacionistas―, en la que la seguridad de nuestras sociedades se ve más afectada por emergencias de ese tipo que por otra clase de problemáticas hacia la integridad de todos nosotros. Eso evidencia que la Dirección General de Protección Civil y Emergencias ―para mantener sus mismas competencias y lo que es también el ámbito internacional― necesita estar mejor dotada. Ahora ha trabajado bien, pero no podemos exigir. Si ha trabajado bien y ha trabajado las veinticuatro horas siete días, es porque ustedes conocen, igual que yo, que los servidores públicos tienen una voluntad, un empeño de dar el mejor servicio, pero no les podemos exigir de forma permanente. Me hablaba el señor Otero también de la eficacia y la eficiencia. Pues la agencia estatal trata de eso, de ser más eficaces y más eficientes ante la nueva realidad. La Dirección General de Protección Civil y Emergencias es una dirección de hace decenios, pero es que la realidad, como todos ustedes han expuesto, es bien distinta. No es, evidentemente, con un afán de ampliar competencias, sino todo lo contrario: realizar las competencias que se tienen dentro de lo que es la exigencia del presente.

No quería olvidarme de que el señor Gil Lázaro ha dicho muy elocuentemente: ustedes no han hecho nada desde 2022 habiendo pasado lo que pasó en 2022: la Sierra de la Culebra, Zamora, una desgracia medioambiental, humana y de todo. Ustedes estuvieron poco después en el Gobierno de Castilla y León. ¿Qué hicieron ustedes en la materia en Castilla y León y en el Gobierno? Quizá hicieron como en Valencia mientras estuvieron en el Gobierno, que desapareció la oficina de Protección Civil que había creado el Gobierno del presidente Ximo Puig. Cosas así igual habían hecho ustedes. Ustedes nos echan la culpa y dicen: no hay responsabilidades políticas, ¿qué hace usted sentado ahí todavía? Dice que ni las comunidades autónomas asumen responsables políticas ni el Gobierno central asume responsabilidades políticas. Oiga, ha tenido una opción usted como valenciano de exigir en la dana responsabilidades políticas al señor Mazón, y ahí le tienen, no solo no se las han exigido, le han apoyado los presupuestos. ¡Le han apoyado los presupuestos! (Aplausos.―El señor Gil Lázaro hace gestos afirmativos). A ver, ¿dónde está la coherencia de VOX? ¿Dónde está la coherencia de VOX exigiendo responsabilidades? Porque si en este caso ustedes no han exigido responsabilidades políticas, no les veo exigiendo responsabilidades políticas al señor Mazón en ningún momento y ante ninguna circunstancia. Le refiero lo mismo de las ayudas. Habla usted de pedir perdón, pero yo creo que quienes deberían empezar a pedir perdón son ustedes, las personas de VOX, y en este caso ante el negacionismo climático ―como otros negacionismos, pero hoy estamos hablando de emergencias climáticas― que practican, porque no se dan cuenta de las vidas que cuesta y otros perjuicios de toda índole en los que realmente deberíamos estar todos trabajando de consuno. Por eso se lo digo.

Señor Lago, totalmente de acuerdo en lo que ha referido ―y quizá ahora contestándole a usted también contesto al señor Otero, a la señora Jordà y a la señora Madrenas―, totalmente de acuerdo. Cuando nosotros hablamos de protección civil ha habido alguien que ha hecho referencia a que no era parte de mi responsabilidad. En el sistema de protección civil la gestión son las fases: la primera es anticipación, que muchos se olvidan; después la prevención, luego la respuesta rápida y, por último, la recuperación. Pero eso es toda la gestión de protección civil, eso es la protección civil, con lo cual claro que hay que trabajar en anticipación y prevención, y es lo más importante para que, en el caso de que tengamos que dar respuesta, la respuesta sea lo más rápida y eficaz posible si ha habido previamente una buena gestión en anticipación y en prevención. Esa es la línea en la que va la coordinación del propio Gobierno y del Pacto de Estado frente a la Emergencia Climática propuesto por el presidente del Gobierno y que está codirigiendo la vicepresidenta tercera, Sara Aagesen, que se está reuniendo con todos los grupos parlamentarios, salvo que yo yerre, me lo podrá decir la señora Vázquez, el Grupo Parlamentario Popular, que no se ha reunido con ella, y eso es preocupante si todos queremos realmente trabajar en conjunto para mejorar. Pero claro, igual es que ustedes están copiando un poco el negacionismo climático. Hay otros negacionismos de los cuales, desgraciadamente, también se van ustedes contagiando, consecuencia de algunas manifestaciones, porque, si no me equivoco, la misma señora Ayuso ―siempre la señora Ayuso, qué aburrido, es que a mí me aburre bastante― dice que el calentamiento se puede cuidar o evitar teniendo todos un geranio en nuestras terrazas; o, por ejemplo, como decía antes el señor Feijóo, con una pulsera telemática ya podemos también prevenir los incendios de sexta generación. (Aplausos).

Señora Jordà, lo que le he dicho, nosotros no vamos a la confrontación política, vamos a intentar cumplir nuestros deberes, nuestras obligaciones, cooperar y coordinar con las comunidades autónomas competentes en materia de protección civil, y únicamente analizamos, referimos e indicamos lo que se nos solicita. Nosotros, evidentemente, ponemos a su disposición todo lo que se nos solicita. Ya he dicho cómo estamos trabajando en protección civil, toda la normativa que hemos estado desarrollando desde el año 2018, lo que se ha estado trabajando en ese sentido, y usted lo sabe, es una preocupación manifiesta del presidente del Gobierno. Acuérdense de cómo en 2022 ―lo he referido también―, en la Conferencia de Presidentes, el presidente del Gobierno en La Palma llevó el Plan Horizonte 2035 para la reducción de los riesgos consecuencia de los desastres, pero antes habíamos hecho ya mucho más. O sea, es una preocupación máxima del Gobierno desde el principio y, desgraciadamente, por las emergencias a las que hemos tenido que hacer frente.

Señora Jordà, creo que la pregunta de por qué no pidieron el nivel 3 debería hacérsela a la señora Vázquez más que a mí. Usted sabe, como yo, que, en el marco competencial donde se residencia por naturaleza y en el que la función del Estado es coadyuvar cuando se nos requiere y en la forma que se nos requiere, esa debe ser la regla general y, en cambio, el Gobierno central no ha tenido ningún problema en asumir la emergencia cuando, por ejemplo, tras el apagón eléctrico del 28 de abril pasado, algunas comunidades autónomas, siete u ocho, solicitaron el nivel 3, y el Gobierno, quizá por la indefinición de esa emergencia, de lo que podría acontecer, porque había infraestructuras críticas y servicios esenciales afectados, evidentemente lo asumió, pero fue la comunidad autónoma la que, por las circunstancias que fueran, entendió que debía solicitarlo.

Creo que todos ―usted lo sabe; creo que se ha sentado con la vicepresidenta y han estado hablando― compartimos muchas de las cuestiones y esas diez líneas o reglas básicas que dibuja ese pacto, del cual se ha mofado alguien hablando de siete u ocho páginas, no sabiendo lo que son reglas y luego el desarrollo para darles el contenido, y para eso hay que estar con los grupos parlamentarios, y sabe que es una propuesta de pacto no solo respaldada por muchas fuerzas políticas ―no por la derecha o la extrema derecha―, también por la sociedad civil, por asociaciones de empresarios, por sindicatos, por la ciencia… Eso es lo importante y lo que hay que trabajar. También nos pueden servir el pacto y ese contenido, esas diez líneas de actuación precisas, para hacer frente al despoblamiento y seguir trabajando en pro del reto demográfico al que todos estamos compelidos y al que este Gobierno hace frente no solo por el nombre de uno de los ministerios, sino por políticas concretas. Me llamaba la atención ―solo un ejemplo― la conectividad de la que se hablaba. Yo creo que todos reconocen que España tiene la conectividad más importante de toda Europa, y eso también es una de las políticas dentro del reto demográfico. También están los fondos. Ya ha visto usted que, en la propuesta de pacto, una de las líneas de actuación son dos fondos estructurales, un fondo de prevención y un fondo para la respuesta. Se generará el contenido; usted lo ha referido en ese sentido.

Señora Madrenas, usted y yo ya lo hablamos la otra vez y yo creo que estamos bastante de acuerdo. Yo defiendo las políticas, por ejemplo, de prevención, y creo que la Generalitat de Catalunya hace unas políticas de prevención importantes y relevantes en lo que es gestión forestal, que también forma parte de la propuesta de pacto, y todos debemos, no podemos, debemos aprender todos unos de otros. También le he contestado, lo saben muy bien, que nada de centralizar, y usted me ha creído. Gracias por creerme, porque creo que usted es de las que menos hincapié ha hecho hoy ―por lo menos hoy― en ello, porque sabe realmente que no es así. He querido explicar lo que es la agencia, que lo expliqué el otro día, que es la adaptación de la dirección general a las necesidades requeridas de las exigencias de dar una respuesta, cada una dentro de su ámbito competencial, y seguro que ahí podremos encontrarnos. También ha hablado de los fondos. Habrá los fondos necesarios. Creo que este Gobierno, como siempre recordamos, los ha transferido a las comunidades autónomas para el cumplimiento de todo lo que supone el estado del bienestar y, evidentemente, la protección civil también debe de formar parte del estado del bienestar. Son 300 000 millones más, en estos siete años, que lo que se transfirió con los Gobiernos del señor Rajoy. Y también quiero decirle que ahora tenemos ahí la propuesta de condonación de la deuda a las comunidades autónomas, donde todo el mundo deberá también —‌vuelvo a decir— fotografiarse; eso también podrá servir. Y, si no me equivoco, porque hablo de memoria y no soy el ministro económico, creo que son 85 000 u 86 000 millones, y eso implica 6000 o 7000 millones de intereses. Eso es, simplemente, para que sepan que en el Gobierno discutimos y debatimos todo, independientemente de cuál es el marco competencial directo de unos y otros, porque nos preocupa a todos el bienestar general.

Señor Otero, creo que le he contestado más o menos. Usted hablaba de la eficacia y eficiencia y eso lo vamos a evaluar porque, evidentemente, en toda actuación ante una emergencia es lo propio, y lo que procede ahora es ver qué medios se han puesto a disposición, los que han sido requeridos, evidentemente, y si han sido utilizados eficazmente. Sabe, por ejemplo, que en Castilla y León el 17 de agosto, si no me equivoco, ocho o nueve días después del inicio de los incendios más importantes, se mandó un mensaje a personas de protección civil que se encontraban de vacaciones o de permiso, es decir, nueve días después del inicio; o sabe usted que en Galicia se retiraron algunos bomberos todavía en plena lucha y respuesta a los mismos. Pero se analizará todo, también los medios del Estado y del Mecanismo Europeo de Protección Civil para sacar esa respuesta, porque no solo es el número de medios que se ponen a disposición, sino también hay que ser —‌y lo ha dicho usted muy bien— eficaces en la utilización de los citados medios. En cuanto a lo de la Agencia Estatal de Protección Civil y Emergencias, creo que ya está contestado.

En cuanto al señor Catalán, me gustaría decirle que yo no he bajado ninguna cabeza, no suelo bajar ninguna cabeza, porque creo que hay que ser valiente en la vida privada y en la vida pública. Yo no he tenido nunca miedo a nada, o eso creo o entiendo, simplemente he expuesto qué es la agencia estatal y cuál es su razón.

Señora Velarde, le he hecho antes alguna referencia, pero estamos de acuerdo en muchas de las cuestiones que usted ha planteado. Sabe también que este Gobierno ya hizo la norma básica para bomberos forestales —‌la Ley 5/2024— y también para los agentes forestales y medioambientales —‌la Ley 4/2024—. Hay obligación de implementarlas en un año por las comunidades autónomas y octubre ya está cerca. Y en la propuesta de pacto de Estado también está previsto contar con medios materiales y personales —t‌ odas lasAdministraciones en su marco competencial— necesarios y suficientes debidamente formados, debidamente remunerados y con carrera profesional. Eso también está en el pacto y, evidentemente, es necesario si queremos ser más eficaces y eficientes en la lucha contra la emergencia climática.

Señor Rego, puedo estar tan conforme con usted como con la señora Micó de Compromís, que han hecho referencia concreta respecto de esa necesidad. Creo que podemos hablar de todo perfectamente dentro de la elaboración de ese pacto de Estado.

Señor Serrada, muchas gracias al Grupo Parlamentario Socialista por su intervención y, evidentemente, por el apoyo a las políticas del Gobierno y de este ministerio en concreto en esta materia y en otras.

Una vez que les he contestado, no eludo ―ya saben que no eludo ninguno de los asuntos― las cuestiones relativas a la Vuelta Ciclista a España y a lo sucedido o acontecido en los últimos días, en concreto el domingo pasado. Miren, lo he dicho en contestaciones claramente: me siento orgulloso, como ministro del Interior, de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y deseo el restablecimiento inmediato de los veintitrés policías que el domingo resultaron heridos. (Aplausos). Me siento orgulloso de unos policías que actuaron con parámetros de proporcionalidad, necesidad e idoneidad, como lo hacen siempre, garantizando el ejercicio del derecho de manifestación y, evidentemente, dando seguridad a los propios manifestantes, pero también tanto a los ciudadanos que acudieron o intentaron acudir a ver el final de etapa como a los ciclistas; me siento absolutamente orgulloso. Y también como ministro del Interior y como ciudadano me siento orgulloso de una sociedad que se moviliza ante una situación como la que estamos viviendo con el genocidio en Gaza. (Aplausos). No sé cómo lo ha dicho, pero como no lo voy a decir mejor que ella me remito a lo dicho por la ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes y portavoz del Gobierno esta mañana, que creo que ha dicho claramente hasta dónde se podía exigir. Y creo que ha sido buena prueba de ello la incoherencia del señor Feijóo, que hoy no sabía cómo salir: que si el Gobierno de Israel, que si el Gobierno de Netanyahu, que si el pueblo de Israel… No sabía, evidentemente. Condenen de una vez lo que es un genocidio, porque eso de decir que hay que esperar a lo que diga la Corte Penal Internacional... Cuando hablamos de una agresión sexual o una violación, ¿esperamos a que el tribunal tenga la sentencia firme? (Aplausos). Cuando hablamos de una supuesta malversación de caudales públicos, ¿esperamos a que haya una sentencia firme? Pero ¿por qué cuesta tanto decir genocidio? (Continúan los aplausos). Y miren, como vasco, como víctima —‌porque hoy lo voy a decir también, aunque ya saben que no me gusta decirlo— de la organización terrorista ETA, como funcionario público que hizo frente a la organización terrorista ETA, me parece de una gravedad manifiesta calificar lo del domingo pasado como de kale borroka. (Aplausos). Me parece de una gravedad absoluta que hoy se haya reiterado y repetido aquí, y les voy a dar dos elementos objetivos. Un medio de comunicación dijo que se habían identificado a personas que tenían antecedentes de kale borroka; kale borroka que es terrorismo, que ha sido considerado terrorismo. Se negó, es falso, y hoy siguen erre que erre y ustedes ayer se hicieron eco. Eso es bulo, eso es mentira, eso sí que es tener en poca consideración a las víctimas del terrorismo (aplausos), porque identificar lo que pasó el domingo con kale borroka implica no tener dignidad y, desde luego, no tener el respeto a la historia trágica que vivió este país. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista, algunos de ellos puestos en pie). Porque, miren, están identificando ustedes que cayeran unas vallas, que es verdad (rumores), con lo que pasó y con la kale borroka. ¿Quién vivió la kale borroka en el País Vasco cuando teníamos miedo o incendiaban vehículos y autobuses de transporte y había gente realmente herida? (Aplausos). Miren, hemos visto en cualquier manifestación, y por eso actúan las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, la utilización de adoquines, la utilización de baldosas que se sacan para lanzarlas, tirarlas, barricadas que se han incendiado o establecimientos comerciales que han sido vandalizados. Díganme, ¿el domingo existió algo de eso? (Rumores.—Varios señores diputados: ¡Sí!). Eso no existió, con lo cual, por favor, no frivolicen. No frivolicen con la violencia, no frivolicen con la violencia. (Rumores). Y, reitero, estoy orgulloso de unas fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado que actuaron con proporcionalidad. (Rumores). Espero respeto. Y, desde luego, estoy también muy orgulloso de una sociedad que respondió como respondió, una sociedad que quizá, en parte, aprendió mucho de la barbarie y la sinrazón del terrorismo de ETA.

Muchas gracias. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista, puestos en pie.―Un señor diputado pronuncia palabras que no se perciben.―Rumores).

Presidencia. Muchas gracias, señor ministro. Ruego respeto a la Cámara. (Un señor diputado pronuncia palabras que no se perciben). No sé quién es el que está gritando, pero… Señor Sánchez, le llamo al orden por primera vez. Y no se puede insultar en esta Cámara, si quiere ser un digno representante de la sociedad (protestas), si quiere ser un digno representante de la sociedad. ¡Silencio! A continuación, intervendrán los representantes de los diferentes grupos parlamentarios. Por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra la señora Vázquez Blanco.

Ana Belén Vázquez Blanco

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Buenas tardes, señorías. Señor ministro, me da vergüenza que un ministro del Interior apoye más a los violentos que a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. (Aplausos). Ahora nos acaba de decir que las vallas se cayeron. Ya solo le falta decir que se autolesionaron los policías. De verdad, no tiene vergüenza. Y hablando de kale borroka, de eso sabe usted mucho, porque es con los que pacta cada semana, con los de Bildu y con estos (mostrando varias fotografías), los que lanzaban adoquines en Cataluña a los policías y a los guardias civiles mientras los dejó tirados, tomándose usted posiblemente un gin tonic en Madrid. ¿Se acuerda? Esto sí que es kale borroka. Pero no voy a hablar de lo que usted quiere; voy a hablar de los incendios, porque usted no nos ha dicho ni qué va a hacer ni cómo lo gestionó ni nada. Señorías, como cuestión previa, les voy a decir una cosa. Les pareció mal que a Puente le llamara sinvergüenza, ¿verdad? ¿Les pareció mal? ¿Sí? Es que lo hice ya para ver cómo pensaban. Fue lo mismo que le llamó al señor Mañueco. Se escandalizaron, ¿eh? Se escandalizaron. (Aplausos). Pues yo lo retiro, porque tengo más educación que el señor Puente, y voy a decir que no tiene vergüenza. ¿Les parece mejor? Pues ahí lo dejo. Señorías, hablábamos aquí de incendios y de muchas cosas, entre ellas, de presupuestos. ¿Saben cuál es el presupuesto del Gobierno de España para los incendios forestales? Está aquí (mostrando un documento): 98 millones de euros. ¿Saben cuál es el presupuesto, por ejemplo, de la Comunidad Valenciana? 190 millones de euros. De Andalucía, 257 millones de euros. De Cataluña, 300 millones de euros. De Castilla y León, 200 millones de euros. De Galicia, 200 millones de euros. ¡Pero si les duplicamos en presupuestos! ¿Pero qué me están hablando aquí de presupuestos? (Aplausos). Señorías, es que no tienen ni idea. Al señor diputado del BNG ―no está, que lo vea después en el vídeo―, al señor Rego, le quiero decir que la decisión tomada hoy por el Gobierno de Sánchez de presentar un recurso contra el dictamen de la Unión Europea que anulaba la prórroga de la AP-9 es también responsabilidad del BNG. El BNG es socio de investidura, el BNG apoya siempre al Gobierno de Sánchez. Incluso hoy, en la gestión de los incendios, y aunque los gallegos no reciban ni un euro, está apoyando a Sánchez y al señor Marlaska. (Aplausos). Y si los gallegos van a seguir pagando el peaje de la AP-9, es por culpa del BNG. Señor Rego, rompa ya su alianza eterna con el PSOE y defienda de una vez por todas a Galicia. Deje de ser el títere de Sánchez, porque usted es muy fuerte en Galicia, pero aquí es muy sumiso y obediente a Madrid. Usted no está representando a los gallegos, señor Rego. Hoy acaba de demostrarlo con una tragedia en la que a ustedes solo se les vio en las manifestaciones, igual que a Yolanda Díaz, y no apagando los incendios. Habla usted del cambio climático, de la importancia que le dan al cambio climático. Señor Marlaska, ¿ha leído hoy El país? ¿Ha leído El País? Señores, ya no solo es que no tengan cuantías, aportaciones, unos dibujitos magníficos... (Muestra un documento). ¿Sabe por qué lo hicieron deprisa y corriendo esa noche? Para intentar tapar lo que no habían hecho en los incendios. Hasta han puesto (mostrando una fotografía) ―lea El país― un bosque de Estados Unidos. Ni tan siquiera tuvieron tiempo de poner una foto de un bosque español, de la Península Ibérica. (Aplausos). ¡Madre mía! Es que son ustedes, de verdad, unos fake. Esto es todo lo que les importa el cambio climático, por favor.

Se habla de incendiarios y de pirómanos y, de verdad, que el ministro del Interior no le dé importancia a que haya 64 detenidos y 148 investigados me parece escandaloso. Le voy a decir lo de la pulserita, le voy a citar un caso. En Verín detuvieron a un pirómano que tenía tres años de cárcel y una orden de alejamiento, y casualmente estaba plantando fuego y quinientos vecinos fueron desalojados. Pues si hubiera tenido esa pulserita, sabríamos que estaba allí. Fíjese usted. Y ríase usted, que usted se ríe mucho.

En cuanto al nivel 3 que decía Esquerra, yo digo lo que decía el señor Marlaska. Palabras del señor Marlaska. Asegura que la actuación de las comunidades autónomas ha sido la adecuada y no va a declarar el nivel 3, son los que conocen el terreno y los dispositivos. Entonces, ¿a qué se venían manifestando en Castilla y León los diputados del PSOE pidiendo el nivel 3 (aplausos), mientras Marlaska decía que las comunidades autónomas lo estaban haciendo correctamente? ¿En qué quedamos? ¿Lo estaban haciendo o no lo estaban haciendo?

Con respecto a las ayudas, hoy nos vamos otra vez sin una orden de ayudas. En 2022 se produjeron incendios en mi tierra, en el Barco de Valdeorras, y hemos tardado dos años en cobrarlas. Los afectados por la dana solo han cobrado el 30 % de las ayudas y los del volcán de La Palma siguen viviendo en barracones. Ya no solo es que no nos ayudasen en la emergencia de los incendios, sino que ahora nos dejan abandonados, todo el marco parlamentario ―o casi todo― guarda silencio y hoy no conocemos ni las ayudas. Le pongo un ejemplo. En Ourense, el lunes los afectados empezaron a cobrar en sus cuentas bancarias las ayudas. (Aplausos). Empresas, viviendas, ganaderos, autónomos… Y eso, hoy día, con ustedes no lo sabemos.

Señor Marlaska, el claro ejemplo de que ha fallado la directora general de Protección Civil es que el señor Sánchez quiere crear una agencia de emergencias. Ese es el ejemplo de que han fallado; si no, no sé a qué viene decir que quiere crear una agencia de emergencias si todo lo hiciera bien.

Señor Marlaska, hoy nos vamos peor que llegamos. Creía que usted iba a traer alguna propuesta, que iba a hacer algo contra el abandono institucional que sufrimos en los pueblos y no ha dicho absolutamente nada. Porque le voy a decir una cosa, ustedes se están comportando con los bosques como si fuera un jardín donde se puede cortar el césped cada fin de semana. Y están diciendo la tontería de que los incendios se apagan en invierno. Pues yo le invito a que venga a mi pueblo y vea usted que lo que se ha desbrozado a las dos semanas vuelve a crecer. Así mal vamos, si desde la Castellana, donde usted está, pretende apagar los incendios…

Presidencia. Señora Vázquez, tiene que terminar.

Ana Belén Vázquez Blanco

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… porque, como digo, no tienen ni idea de lo que es una vaca. ¿Sabe? Ese animal con cuernos. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Gil Lázaro. (Aplausos).

Ignacio Gil Lázaro

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Muchas gracias, señora presidenta. Con carácter previo, señor ministro: usted puede sentir toda la admiración que quiera por las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, pero usted tiene el problema de que esas fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado le desprecian. Han pedido reiteradamente su dimisión, y lo han vuelto a hacer con ocasión de los sucesos de este domingo en Madrid. (Aplausos). Usted miente más que habla. Yo desde esta misma tribuna he exigido la dimisión del señor Mazón; eso sí, al día siguiente de que lo haga el señor Sánchez, que es el principal responsable de la tragedia por haber impedido la realización de las obras de canalización del barranco del Poyo por ese fanatismo climático que hubiera impedido esa tragedia (aplauso); por haber abandonado a los afectados el día de la tragedia y ahora, después de la tragedia, por estar miserablemente racaneando las ayudas con el intento de ver si así boicotea la recuperación y puede sacar de ello un rédito electoral.

En relación con los incendios, lo sucedido acredita los tres males de la España del bipartidismo: la fragmentación territorial de las competencias, el abandono de la prevención y, desde luego, la ideologización de las políticas medioambientales, es decir, el fracaso del Estado autonómico. También sus monsergas, señor ministro, porque no parece que el cambio climático tenga la culpa de que sucesivamente, desde hace trece años, Gobiernos del PP y del PSOE estén sistemáticamente reduciendo sus inversiones en materia de extinción y prevención; y parece que tampoco sea culpa del cambio climático tener una macroadministración cara y lenta que no es capaz de reaccionar con diligencia en el momento que se necesita; y no parece que sea culpa del cambio climático que el Gobierno de la nación tenga instrumentos legales a su alcance para poder centralizar todas las operaciones de auxilio y no lo haga por un mero cálculo político; y no parece que sea culpa del cambio climático que el Estado de las autonomías se haya convertido en una estupenda excusa para tirarse los trastos los unos a la cabeza de los otros y nadie asuma ninguna responsabilidad. (Aplausos). Aquí lo que hace falta es ya prevención, prevención en serio, administrar bien los recursos, acabar, desde luego, con esas trabas burocráticas que asfixian al sector primario y escuchar a los agricultores y a los ganaderos, escuchar la voz del campo, que es quien sabe de esto. Hacerlo como lo hace VOX y no escuchar las voces de esos burócratas de Bruselas que diseñan políticas verdes a su antojo desde la lejanía y no están presentes en la realidad. Y también sobra cierto oportunismo, señorías, el oportunismo reciente del señor Feijóo y del Partido Popular criticando esas políticas verdes de Bruselas cuando llevan décadas sentados en la Comisión Europea (aplausos) siendo coautores de esas políticas y sus Gobiernos autonómicos siguiendo fielmente al pie de la letra el dictado de esas políticas.

Así que no, señor ministro. Aquí lo que hace falta ya es una estrategia única nacional de prevención y lucha contra los incendios dotada de los medios adecuados, dotada de una visión realista de lo que hace falta, es decir, alejada de estrategias e interpretaciones ideologizadas y, desde luego, que atienda de verdad ―de verdad, de verdad― a lo que hace falta, que es volver a recuperar las actividades tradicionales ganaderas y agrícolas en los montes, que era el cuidado. Y, desde luego, hace falta un Gobierno diligente y responsable, es decir, un Gobierno que no juegue sucio con los españoles y que no los abandone, como han hecho ustedes, cuando a esos españoles les cerca el miedo y la tragedia. En definitiva, un Gobierno eficaz y decente, que es lo que España hoy no tiene, pero que tendrá muy pronto con VOX y con millones de españoles apoyándonos, hartos ―sí, hartos, señorías del Grupo Socialista― de la prepotencia, la corrupción, las mentiras y la hipocresía de este Gobierno del que usted, señor ministro, es un magnífico exponente.

Nada más y muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Gil. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor Lago Peñas.

José Manuel Lago Peñas

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Quiero utilizar este segundo turno de intervención para hablar de los bomberos y de las bomberas. España, junto a Grecia y Portugal, es uno de los países con más riesgo de incendios de la Unión Europea y por eso son esenciales los servicios públicos de prevención y extinción de incendios, capaces de enfrentarse a este elevado riesgo. Después de haber sufrido decenas de miles de incendios, los servicios de extinción en España tienen un elevado nivel de profesionalidad y de eficacia. Desde esta tribuna, el Grupo Plurinacional SUMAR quiere reconocer públicamente el esfuerzo de todas las personas que combaten el fuego cada día, con un trabajo duro no exento de riesgos. (Aplausos). A los bomberos de las comunidades autónomas, a las BRIF, a la UME, gracias, compañeros y compañeras (aplausos), trabajadores y trabajadoras que en demasiados casos trabajan en situaciones de precariedad laboral, con contratos temporales mal remunerados y solo unos meses al año.

Aunque el Partido Popular no lo quiera entender, la prevención y la extinción de los incendios es una competencia de las comunidades autónomas. Por lo tanto, existen condiciones laborales diferentes que son el resultado de las decisiones que toman los Gobiernos de cada comunidad autónoma. Por ejemplo, la Junta de Castilla y León, que es uno de los territorios con más incendios en España, tiene un servicio de extinción prácticamente privatizado, en el que más de treinta empresas privadas malgestionan el servicio, con trabajadores en precario a los que pagan salarios inaceptables y, en la mayoría de los casos, solo en los meses de verano. Como dijo su consejero de Medio Ambiente, el señor SuárezQuiñones, del Partido Popular, mantener el operativo contra los incendios todo el año es un absurdo y un despilfarro. Yo digo aquí que espero que se haya arrepentido lo suficiente de estas palabras.

El Partido Popular de Castilla y León, y también el de otras comunidades autónomas en las que gobierna, recorta el presupuesto y lo pagan los trabajadores. Tengo aquí algunas nóminas de las empresas privadas (las muestra) que subcontrata la Junta de Castilla y León, y son una vergüenza. Un especialista forestal de la empresa Orthem gana apenas 1239 euros al mes; un capataz de la empresa Ingeniería y Tecnología Global gana poco más de 1000 euros al mes, y solo los meses de verano en los que trabaja. Es inaceptable; personas con un trabajo tan duro y con tanto riesgo cobran salarios de explotación laboral. Este es el resultado de los recortes presupuestarios y de la privatización del servicio. Por eso el Grupo Parlamentario SUMAR defiende que los servicios de prevención y extinción de incendios sean cien por cien públicos (aplausos), sin empresas intermediarias que hacen negocio con el fuego, con trabajadores contratados directamente por las Administraciones públicas para asegurar salarios dignos y contratos durante doce años. Prevención, detección y respuesta inmediata son las claves para evitar que un fuego se convierta en un incendio devastador.

Señor ministro, un pacto de Estado entendido como un pacto entre partidos es insuficiente; aún más, está condenado al fracaso por la irresponsabilidad institucional del Partido Popular, como ya quedó demostrado en estos días dramáticos del mes de agosto. No puede ser un pacto entre partidos; tiene que ser un pacto con la sociedad, un gran acuerdo social y ecológico para la gestión forestal y la prevención en incendios, en el que tienen que participar los tres niveles de la Administración en nuestro Estado multigobierno, pero también las organizaciones profesionales del sector primario, los sindicatos agrarios, las organizaciones ecologistas y medioambientales, el sector forestal, los trabajadores de los servicios de extinción, la universidad, el CSIC, los centros de investigación, los colegios profesionales y también las comunidades de montes. (Aplausos). Por poner un ejemplo, hay que aprender de lo que dice la Fundación Pau Costa, de su propuesta de destinar 1000 millones de euros anuales para gestionar el 1 % del paisaje forestal en España, esto es, 260 000 hectáreas, cada año para tener un territorio preparado para hacer frente a los incendios forestales.

Termino. El próximo verano volverá a haber incendios, no tengan ninguna duda. Nuestra responsabilidad, nuestro trabajo es contribuir a minimizar su impacto, evitar que haya muertos, que se quemen casas, proteger los espacios de mayor valor medioambiental. Señorías, siento decir que ya vamos tarde. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Lago. Pel Grup Parlamentari Junts per Cataluña, té la paraula la senyora Madrenas i Mir.

Marta Madrenas i Mir

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Gràcies, senyora presidenta. Molt bona tarda de nou a tothom. Home, senyor ministre, no és tant que creiem o deixem de creure el que ha dit o deixat de dir, perquè, de fet, el que li hem dit és que no reblava més el tema aquest de la invasió de competències, perquè volem veure blanc sobre negre. I escolti, aquí bé tenen una dita espanyola molt utilitzada —‌que per alguna cosa deu ser molt utilitzada— de: Del dicho al hecho hay mucho trecho. I, per tant, nosaltres el que sí que creiem és que vostè ha vist clar que, si envaeix competències, doncs no tindrà els suports d’aquesta cambra. En segon lloc, també s’ha referit abans, quan parlava de la crisi climàtica que estem vivint en el planeta, que segurament provoca situacions d’inseguretat per a les persones molt més greus que d’altres referint-se, possiblement a les que vostè, doncs, ha de fer front en temes, per exemple, de seguretat ciutadana. I jo volia comentar-li un tema, perquè també ha passat aquest estiu, referent a l’àmbit de la multirreincidència. A Catalunya estem molt preocupats. La gent està molt preocupada en termes de seguretat. La gent se sent insegura anant pels carrers i per les places. Se sent profundament insegura. De fet, si mirem dades, vostè ja les sap. Nou de cada deu furts, per exemple, queden impunes en aquest estat, nou de cada deu. Tots els experts, tots els criminòlegs, diuen que la font de la multirreincidència és la impunitat. Nou de cada deu queden impunes. Nosaltres, Junts per Catalunya, vam presentar una proposta de modificació legislativa —‌molt de bisturí— el 9 de març de 2024 i el més calent és a l’aigüera. Això va per a tothom, per a tothom, per als grups que han d’impulsar el tràmit d’aquesta iniciativa. I el més calent és a l’aigüera, 9 de març de 2024. Un any i mig més tard, unes modificacions de cinc o sis articles estan aturades. Què n’opina, d’això? Segona cosa i on anava. Aquest mateix agost, però no ha estat vostè, senyor ministre. Ha estat per part…, però forma part d’aquest govern i, en definitiva, li afecta vostè, especialment perquè afecta els cossos de seguretat, els cossos de seguretat de l’Estat i especialment els policies locals. Aquest 9 de juliol es va publicar un Reial decret, el 607/2025, en què es fan unes modificacions sobre l’accés a la informació en el registres centrals de penats i, sobretot, en el Registre Central de Penals. D’altres també, però sobretot ens interessa aquest. Permeten, a partir d’ara, una reivindicació que nosaltres també fèiem. Permeten que ara la Policia Local pugui obtenir la informació dels antecedents de les persones que detenen. No sembla que sigui una proposta gens extemporània i gens impertinent. Al revés, la veiem molt necessària, molt important i imprescindible. La Policia Local no podia fer bé la seva feina. Havia de deixar sempre lliures a totes les persones que podia haver detingut perquè no podia veure si tenia antecedents, sobretot amb el tema del furt, no? Però és que resulta que…, —‌no entenem per què i centenars de municipis de Catalunya i els seus alcaldes i les alcaldesses no entenen per què— resulta que ho han limitat només a ciutats majors de 250 000 habitants o bé a capitals de província de més de 175 000 habitants. Hi ha, per exemple, Girona, la meva ciutat, ja queda exclosa. I a d’altres ciutats també de molts habitants —é‌s a dir, les mitjanes i petites, cap— amb uns condicionants també que ens semblen absolutament arbitraris, com per exemple que es reuna… Diu una cosa així: Que reuneixi condicions culturals, socials o econòmiques concretes. Home, perdoni, què vol dir? Què diran: «Tu sí, tu no»? Què farà aquest Govern? Jo no ho entenc. És que jo no he entès quina és l’explicació de que policies locals robustes, que fan la feina molt ben feta, no hagin de tenir aquest accés directe a conèixer els antecedents de les persones quan estan fent actuacions policials, perquè seria una eina importantíssima per lluitar contra la multirreincidència i el seu Govern —‌en aquest cas no vostè, però clar, li afecta especialment— el seu Govern està impedint aquesta eina tan necessària. Per tant, què opina sobre la proposta de llei de multirreincidència que vam proposar i que està el més calent a l’aigüera esperant a veure que algú faci alguna cosa? I en segon lloc, què opina d’aquesta mesura? I si no creu que policies locals robustes també haurien de poder-hi accedir?

Moltes gràcies.

Gracias, señora presidenta. Buenas tardes una vez más a todos. Señor ministro, independientemente de que creamos o no creamos lo que ha dicho o no ha dicho ―porque lo que le hemos dicho es que ya no queríamos darle más vueltas a lo de la invasión de competencias, porque lo queremos ver blanco sobre negro―, aquí tienen un dicho en español muy usado, que por algo debe ser: Del dicho al hecho hay mucho trecho. Así que lo que creemos es que usted ha visto claro que si invade competencias no contará con el apoyo de esta Cámara. En segundo lugar, ha hecho referencia antes, al hablar de la crisis climática que estamos viviendo en el planeta, a que seguramente provoca situaciones de inseguridad para las personas mucho más graves que otras, refiriéndose seguramente a las que usted debe enfrentar en temas de seguridad ciudadana. Y quería comentarle algo ―porque esto ha sucedido este verano también― que tiene que ver con el ámbito de la multirreincidencia. En Cataluña estamos muy preocupados. La gente está muy preocupada en lo que respecta a la seguridad. La gente se siente insegura; al ir por las calles, por las plazas, se siente profundamente insegura. De hecho, si nos fijamos en los datos ―ya los conoce―, nueve de cada diez hurtos, por ejemplo, quedan impunes en este Estado. Nueve de cada diez. Todos los expertos, todos los criminólogos afirman que la fuente de la multirreincidencia es la impunidad. Nueve de cada diez quedan impunes. Nosotros, Junts per Catalunya, presentamos una propuesta de modificación legislativa, muy de bisturí, el 9 de marzo de 2024 y está por hacer todavía. Está todo por hacer. Esto va para todos; bueno, para los grupos que deben impulsar el trámite de esa iniciativa. Como digo, está todo por hacer: 9 de marzo de 2024 y un año y medio después, unas modificaciones de cinco o seis artículos ahí están paradas. ¿Qué opina de esto? Segunda cuestión, a donde iba yo. Este agosto mismo, por donde ha estado usted, señor ministro… No ha sido usted, pero forma parte del Gobierno y le afecta a usted en particular porque afecta a los cuerpos de seguridad del Estado y, sobre todo, a las policías locales. Como decía, el 9 de julio se publicó un Real Decreto, el 607/2025, en el que se hacen una serie de modificaciones sobre el acceso a la información en los registros centrales de penados. Me parece que es el Registro Central de Penados; otros también, pero nos interesa este último. Permiten ―una reivindicación que hacíamos nosotros también― que ahora la Policía local pueda obtener la información de los antecedentes de las personas a las que detienen. No parece que sea una propuesta nada extemporánea ni impertinente. No, todo lo contrario; es necesaria, importante, imprescindible. La Policía local no podía hacer bien su trabajo; debía dejar libres a todas las personas que podía haber detenido siempre porque no podía comprobar si había antecedentes, sobre todo en lo que respecta a los hurtos. Pero es que resulta ―no entendemos por qué y centenares de municipios catalanes y sus alcaldes y alcaldesas no entienden por qué― que lo han limitado solo a ciudades con más de 250 000 habitantes o bien a capitales de provincia de más de 175 000 habitantes. Por ejemplo, Girona, mi ciudad, queda fuera, y otras ciudades de muchos habitantes también, es decir, las medianas y pequeñas. Con unos condicionantes también que nos parecen totalmente arbitrarios, como, por ejemplo ―dice algo así―, que reúnan las condiciones culturales, sociales o económicas particulares. Perdone ¿qué significa esto? ¿Qué dirán, esta sí y aquella no? ¿Qué va a hacer este Gobierno? No lo entiendo; es que no he entendido cuál es la explicación de que las policías locales, robustas, que hacen el trabajo muy bien hecho, no puedan tener este acceso directo para conocer los antecedentes de las personas cuando realizan actuaciones policiales, porque sería una herramienta importantísima para luchar contra la multirreincidencia y su Gobierno ―no usted, como digo, pero le atañe especialmente― está impidiendo esta herramienta tan necesaria. Por lo tanto, ¿qué opina sobre la propuesta de ley de multirreincidencia que propusimos y que está esperando a que alguien haga algo? Y, en segundo lugar, ¿qué opina sobre esta medida? ¿No cree usted que las policías locales, robustas, deberían poder acceder a esa información?

Gracias.

Presidencia. Moltes gràcies, senyora Madrenas. Por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene la palabra el señor Otero Gabirondo.

Mikel Otero Gabirondo

EH BilduDiputado.Página 95Vídeo

Eskerrik asko, mahaiburu andrea. Yo quería empezar mi réplica agradeciendo las cariñosas palabras que ha tenido el señor Lago, de SUMAR, con respecto a los bomberos y a los intervinientes en general. Y lo hago como bombero profesional, aunque ahora en excedencia, y creo que lo hago en nombre de todos los miembros de los servicios de prevención, de extinción de incendios y salvamentos, de los que doy fe de su dedicación y entrega. Y quería añadir algo más a este respecto. Creo que hay que remarcar que las emergencias de protección civil no necesitan héroes ni necesitan que nadie se juegue la vida, porque la primera y la más importante ley de todo interviniente en emergencias es la autoprotección. Y si alguien, más allá de la peligrosidad propia inherente de estos trabajos de emergencias, se está jugando la vida o se deja la vida, como ha resultado, lo más probable es que haya otras personas que no están haciendo bien su trabajo. Si hay que hacer heroísmos, es que falta equipamiento o faltan medios o falta descanso o falta coordinación o planificación o protocolos o formación o lo que sea. Así, a los equipos de intervención no hay que pedirles heroísmo primero y luego aplaudirles, sino que hay que darles condiciones, equipamiento, formación y salarios dignos. Dicho esto, quería dejar un par de detalles más sobre lo que hemos hablado y hemos intercambiado. Insistimos en que falta un poco más de explicación con el tema de la agencia de emergencias, sus motivaciones y sus objetivos, porque aquí detrás también hay una cuestión de modelo. Lo ha dicho la señora Madrenas, de Junts, pero nosotros queríamos reforzar la idea de que nosotros creemos también en los servicios de emergencias civiles, descentralizados, coordinados, interoperables, etcétera. El Estado español decidió en su día dedicar el grueso de sus medios en combate de incendios o en emergencias a través de la militarización, a través de la Unidad Militar de Emergencias, dejando a medio camino eso que desde algunos lados piden como Estado fuerte, mando único. Nosotros entendemos que aquí hay un problema de modelo, entre otras cosas porque la militarización trae lo que trae. La Unidad Militar de Emergencias responde solamente a mando militar y no a mandos civiles, pero nos da otros problemas, porque, si se declarara el nivel 3 de emergencia, bien porque lo piden las comunidades o bien porque lo pide usted, directamente todos los medios de emergencias pasarían a estar bajo mando militar, bajo mando del general jefe de la Unidad Militar de Emergencias. Es un modelo en el que no creemos; entonces, vamos a ver si se ahonda en ese modelo o precisamente se hace una reflexión ―como dice usted que hay que reflexionar― para ver cómo se reorienta todo esto. Para terminar, voy a dar un par de detalles más. El primero, en relación con la cuestión de lo que se le pedía, de los medios que había y la suficiencia o no de ellos. Yo creo que es evidente que el 15 de agosto, cuando Feijóo sale a la palestra, cambia el paso del Partido Popular. A partir de ahí pasan a pedir todos los medios ―una exageración, se puede decir―. Creo que aquí se ha señalado que se han pedido muchísimas cosas. Por cierto, el ejemplo que pone usted, el de cuántos puestos de mando avanzado tenía Castilla y León y cuántos pedían, no sé si es el más adecuado, porque si realmente ―como han dicho ustedes― había trece grandes incendios forestales en activo en ese momento en Castilla y León, yo creo que pedir un puesto de mando avanzado por cada gran incendio forestal operativamente no es ninguna barbaridad, otra cosa es que no haya esos medios. A lo que voy es a que era importante tener un catálogo de medios actualizado ―sigue siendo importante tenerlo―, de manera que se pueda saber qué es lo que se puede pedir y qué es lo que no, para determinar cuándo es razonable o no lo que están pidiendo algunos dirigentes. Yo creo que ahí sí que tienen ustedes tareas de casa.

Para finalizar, creo que hay que hacer un ¡bienvenidos al futuro!, las grandes emergencias de protección civil han llegado para quedarse. Por eso, más nos vale ir mentalizándonos todos e ir reordenando las prioridades. Estamos ya en la era de las consecuencias de la crisis ecológica que hemos desatado, y la crisis climática, con sus eventos extremos asociados, es una más de estas manifestaciones. Ahora resulta que tenemos que hacerlo todo a la vez, porque tenemos que seguir mitigando, tenemos que seguir descarbonizando, pero hay que ir preparándose para lo que viene, y como hemos visto muy bien este verano y este último año lo que viene no es ninguna broma; lo que viene son danas, lo que viene son muertes asociadas a calores extremos y lo que viene son grandes incendios forestales. Todos ellos son eventos excepcionales que ya han dejado de ser excepcionales y empiezan a ser una rutina. La situación se está poniendo muy exigente y creemos que no está para permitirnos unos gobernantes que sean ineptos e inoperantes, porque hay demasiado en juego. Por tanto, le toca a todo el mundo, incluidos ustedes, ponerse las pilas, porque hay demasiado en juego.

Besterik ez, eskerrik asko.

Presidencia. Muchas gracias, señor Otero. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Serrada Pariente.

David Serrada Pariente

PSOEDiputado.Página 96Vídeo

Señorías, no voy a perder el tiempo en excusas, vamos al grano. Hoy aquí hablamos de vidas, de montes arrasados y de responsabilidades políticas. Frente a eso, el PP y VOX solo ofrecen lo de siempre: ruido, titulares y culpas hacia otros.

Señorías del Grupo Popular, no sé por qué dan voces para defender sus posiciones. Miren, les recomiendo que bajen un poquito la dosis de las voces y los gritos y ganen más en rigor, en elegancia, en clase… (aplausos), no sé, en conocimiento a la hora de defender sus posiciones. A lo mejor así conseguiríamos una conversación pública de más calidad y nuestros oídos lo agradecerían al finalizar cada sesión o cada intervención de algún o alguna portavoz.

Pero vamos a hablar de un tema que a ustedes les preocupa, la gestión que ha hecho el señor Mañueco en Castilla y León con el tema de los incendios. Miren, allí tienen un modelo que es un disparate puro: se recorta en prevención, se privatiza un servicio público esencial y, mientras tanto, se despilfarra en tramas corruptas. Este lunes, señorías, ha empezado la macrocausa de la trama eólica. Se lo resumo: quince años de mordidas, 75 millones en sobornos, 849 millones en multas y quince acusados entre altos cargos de la Junta y empresarios. El primer día de juicio ya nos han dejado el primer titular, porque el fiscal dice a uno de los acusados: Lleva usted delinquiendo todo el tiempo, desde el año 2003. Esto, el primer día de juicio. Esa es la gestión del señor Mañueco en Castilla y León, poco oficio y mucho beneficio. Han convertido el operativo contra incendios en el negocio del fuego. Entre el 2023 y el 2025 han repartido 110 millones de euros entre solo veinte empresas. El 40 % de los bomberos de Castilla y León trabaja para compañías privadas y, si quieren, algún día podemos sacar el listado de personas que trabajan en esas empresas, muchos muy afines y muy allegados a su partido.

Pero hablemos de gestión. En trece años, señorías del Grupo Popular, Castilla y León ha tenido los mayores incendios de nuestro país. En esos trece años, el presupuesto de la Junta de Castilla y León en prevención y extinción de incendios se ha recortado en un 90 %. Y si hablamos de medios, señorías, la Junta de Castilla y León, mi comunidad, gestiona el 18 % de la masa forestal de mi país y solo cuenta con el 10,8 % de medios aéreos. Eso solamente, señorías, los tendría que llevar a asumir alguna responsabilidad. Mientras tanto, el Gobierno de España propone la condonación de la deuda, que supondría liberar para Castilla y León 3643 millones de euros, y el PP sigue sin explicar por qué no invierte lo que debería en prevención y extinción de incendios. Fíjense, con ese dinero se podría multiplicar por trescientos la inversión en prevención y por treinta y cinco la destinada a extinción. Pero, claro, es más fácil siempre llorar contra Madrid que poner orden en casa. Se lo repito: mucho beneficio, poco oficio.

Señorías de VOX, es que no me puede resistir a esto, porque ustedes en Extremadura han gestionado hasta antes de ayer una consejería que era, literalmente, la Consejería de Gestión Forestal y Medio Rural. Han ejecutado solo el 41 % de las inversiones previstas para 2004 en incendios y montes. Se lo digo en cifras: de 72 millones, apenas se gastaron 29. La mayoría de ese presupuesto se quedó sin ejecutar.

Critican mucho el Estado autonómico, eso sí, cuando hay que cobrar un sueldo público como consejero o como presidente del Parlamento o montar chiringuitos o contratar asesores, ahí arriman muy bien el cazo, señorías de VOX; ahí se vuelven hasta marxistas, pero de Groucho, ya saben, aquello de que estos son mis principios, pero si hay que coger otros, los cojo sin ningún problema. (Aplausos). Señorías de VOX, ya no engañan a nadie. Lo más grotesco de todo es que su única propuesta, su gran aportación para resolver el asunto de los incendios en nuestro país es hacer una macrocausa. Oiga, podían haber metido también a sus consejeros de la Junta de Extremadura en la macrocausa, por negligentes y por inútiles. Señorías de VOX, se lo repito: su gestión es incompetente.

Finalizo, señorías. Les voy a dejar solo con tres titulares y, de los tres, cojan el que quieran: uno, el PP ha convertido la prevención en negocio y el fuego en contrato; dos, en Castilla y León se recorta en prevención y se despilfarra en mordidas, y, tres, lo inútil no es el Estado de las autonomías, lo inútil es VOX.

Señorías, nosotros lo tenemos claro: los incendios se combaten con planificación, con medios y con responsabilidad, no con excusas, no con mordidas y no con conspiraciones.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Serrada. Para concluir el debate, tiene la palabra el señor ministro del Interior. Por favor, cuando quiera.

Fernando Grande-Marlaska Gómez

GobiernoMinistro del Interior.Página 97Vídeo

Muchas gracias, señora presidenta. Señorías, voy a intervenir muy brevemente. Señora Vázquez, no haga trampas, porque si ponemos como presupuestos tanto los medios para la prevención como los medios para la respuesta, el presupuesto de las comunidades autónomas se incrementa. Nosotros ponemos también los medios de respuesta, no solo son los de prevención del MITERD, son los de respuesta del MITERD, que son todas las BRIF, los de respuesta con medios aéreos, la UME, del Ministerio de Defensa, y las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado que intervienen. Solo le he dicho que en prevención Andalucía ha reducido un 42 % y que Castilla y León, por ejemplo, ha pasado de 10 millones en 2009 a 1 millón en 2024-2025. Por lo tanto, no diga si esa fotografía es de un bosque americano, de un bosque de la estepa siberiana o de donde usted quiera; vaya al fondo. Y, por favor, entren al debate sobre el pacto de Estado. Léalo y aporten todo lo que sea importante al respecto. Señor Gil Lázaro, no me convence ese apoyo a los presupuestos en Valencia y que no exija responsabilidades políticas. Sí, sí me convence. ¿Saben por qué me convence? Porque, desgraciadamente, el Partido Popular para tener esos presupuestos ha comprado sus políticas en negacionismo climático, en negacionismo de la violencia de género y en identificar inmigración con delincuencia. Eso me duele, pero esa es, tristemente, una cuestión que deberá plantearse el Partido Popular de una forma muy seria. Los colectivos a los que he hecho referencia, ganaderos y agricultores, son, evidentemente, protagonistas para nosotros en el reto demográfico, en la lucha contra la despoblación en el mundo rural, y ya nos estamos reuniendo con ellos también en ese pacto. Por eso decía que son solo ustedes, la derecha y la ultraderecha, los partidos políticos Partido Popular y VOX, quienes están en contra de que nos sentemos a hablar de ese pacto de Estado. (Aplausos). Señor Lago, estoy con usted: es un pacto de Estado, pero no es un pacto entre partidos, es un pacto de sociedad como pacto de Estado, y usted lo ha referido. Y también suscribo todo lo que usted ha dicho sobre esos colectivos, porque esos colectivos también forman parte de este diálogo para la elaboración, y nos estamos reuniendo con todos ellos. Señora Madrenas, aunque no son objeto del debate, usted ha hecho referencia a dos cuestiones. Sobre la multirreincidencia, sabe usted que ya se hizo una reforma en el Parlamento, también con este Gobierno, pero la jurisprudencia al respecto y la identificación es compleja y habrá que buscar una técnica legislativa acorde, que no es simple, como usted sabe. Pero quiero recordar que la criminalidad en Barcelona y en Cataluña está disminuyendo. Por tanto, quiero reconocer el trabajo no solo de la Policía y la Guardia Civil, sino específicamente de los Mossos d’Esquadra y de las policías locales, por las que tengo ―y me lo habrá oído muchas veces― un reconocimiento absoluto; quizá, porque de donde procedo, del País Vasco, hubo un momento en que la Policía Nacional y la Guardia Civil ―por ejemplo, en mi ciudad, en Bilbao― tenían que dedicarse en exclusiva a desarticular comandos terroristas y a defenderse para no ser objetivos de atentados, y la Ertzaintza todavía no se había desplegado. En ese sentido, por ejemplo, la Policía Municipal de Bilbao hizo un trabajo extraordinario, de una profesionalidad manifiesta, en la lucha contra la criminalidad. Pero la pregunta que me ha hecho es sobre un real decreto del Ministerio de la Presidencia, Justicia y

Relaciones con las Cortes, y ya estamos hablando con ellos sobre lo que usted ha referido. Pero sobre que las policías locales hacen un trabajo robusto, estoy absolutamente de acuerdo con usted.

Señor Otero, estoy totalmente de acuerdo en lo del catálogo. Ya está constituido el Mecanismo Nacional de Respuesta en Emergencias, consecuencia del PLEGEM; y ya hay un grupo de trabajo en lo relativo al catálogo nacional para la determinación de las capacidades operativas para las respuestas de emergencia. Le he dicho también que están casi todas las comunidades autónomas, pero en ese grupo de trabajo no están ni Galicia ni Extremadura ni Castilla y León, aunque estamos trabajando al respecto.

Me voy con una satisfacción, pero también con pesimismo. Cuando se dicen las cosas claras, ya no contestan. No hemos venido aquí a hablar de la manifestación ni de lo que decíamos del domingo de la manifestación, pero es de lo primero de lo que los dos han hablado hoy en sus intervenciones. Cuando se dicen las cosas claras y se pide que, por favor, no utilicen esto y se presentan los hechos y lo que ha sucedido, ya no te pueden contrarrestar. Esto es lo bonito del debate.

Pero me voy con tristeza porque estoy convencido de que saben ustedes que han utilizado de una forma indebida el dolor de las víctimas del terrorismo, lo que nos causó tanto daño como sociedad y de lo que todavía nos estamos recuperando. No han tenido ningún inconveniente en utilizarlo. Espero que hoy se hayan dado cuenta. Sobre todo, espero que se haya dado cuenta la sociedad de cómo lo han utilizado torticeramente. Solo les pido una cosa: no vuelvan a utilizarlo, por la convivencia y por el bien de esta sociedad. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor ministro. ENMIENDAS DEL SENADO: —  PROYECTO DE LEY POR LA QUE SE MODIFICAN LA LEY 48/1960, DE 21 DE JULIO, SOBRE NAVEGACIÓN AÉREA, Y LA LEY 21/2003, DE 7 DE JULIO, DE SEGURIDAD AÉREA. (Número de expediente 121/000020).

Presidencia. Continuamos ahora con el punto del orden del día relativo a las enmiendas aprobadas por el Senado al Proyecto de Ley por la que se modifican la Ley 48/1960, de 21 de julio, sobre Navegación Aérea, y la Ley 21/2003, de 7 de julio, de Seguridad Aérea. En turno de fijación de posiciones, por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV), tiene la palabra la señora Renteria Lasanta.