Jaime Miguel De los Santos González
Gracias, presidenta. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia).
Antes que nada, si me lo permite, me gustaría dejar claro que en el Partido Popular claro que nos conmueven las víctimas gazatíes hasta el más absoluto dolor. Tanto, como los 1195 israelíes asesinados por la banda terrorista Hamás o los miles de cristianos masacrados en Nigeria en los últimos meses. (Aplausos). Al Partido Popular le preocupan todas las víctimas y sentimos verdadero dolor cuando vemos imágenes que demuestran hasta qué punto puede ser de bárbaro el ser humano, pero no vamos a entrar en el juego de aceptar vítores de una banda terrorista y vamos a seguir exigiendo el alto al fuego y, por supuesto, un final pacífico. Pero, señorías del Partido Socialista, cuidado con creer que el primer ministro israelí es el pueblo judío, porque lo mismo que el presidente Sánchez no es el pueblo de España lo que ustedes están haciendo es profundamente peligroso, rozando el antisemitismo. (Aplausos). Y para los que hayan leído poco o poca historia, solamente les recomiendo que se acerquen a los libros de texto no infectados por las leyes nefastas de la señora Celaá, sino a los que hablaban de historia de verdad, para saber hasta dónde llega la maldad del antisemitismo. Repito, el Partido Popular siente dolor ante la masacre que se está viviendo en Gaza, como ante cualquier víctima de cualquier tipo. (Aplausos).
Por eso, señora Redondo, la interpelo, porque ustedes cada día son más peligrosos. Su Gobierno se ha convertido en un peligro para la democracia hasta el punto de que una banda terrorista como la de Hamás hace posible ―repito, hace posible― que esa guerra se lleve a cabo de la manera que se está llevando, porque viven de las víctimas de la sociedad civil, para que, después, presidentes del Gobierno como Sánchez hagan juego sucio alentando, incluso, a los kale borroka en las calles de Madrid. Supongo que, después de tanto pactar con Bildu, algo habrán aprendido de todo lo que caracterizaba a la banda terrorista que les precedió.
Insisto, ese peligro, señora ministra, se lleva hasta límites nunca sospechados como, por ejemplo, el que hoy el medio de comunicación OkDiario nos planteaba a todos. Y no me diga cuándo resolvió el problema que dejó desatendidas a cientos de mujeres que eran víctimas de violencia de género porque con una sola víctima que, por su irresponsabilidad, quedó al descubierto, puesto que al hacer un concurso abaratando costes hizo que todos los datos de protección de esas víctimas previos al 2024 se difuminaran, usted se convierte en cómplice de esa realidad. Una realidad, señora ministra, que desgraciadamente ha matado a demasiadas mujeres. (Aplausos). Con esta política, la de su Gobierno, que, desde la polarización que anunció perfectamente desde esta misma tribuna el señor Pedro Sánchez el día de su toma de posesión hablando de un muro que están ustedes levantando cada vez más alto, han conseguido que uno de cada cuatro jóvenes crea que la lucha contra la violencia machista es una cuestión ideológica por su culpa, por culpa de un Gobierno que solo pretende polarizar.
Ahora hablo a los jóvenes, porque es importante que entiendan que la violencia machista claro que existe y que es la que padecen las mujeres por el simple hecho de serlo. Claro que es sistémica y claro que viene de siglos atrás; pero, señora ministra, con sus grandes titulares de comunicación «Por huevos» no hace nada por resolverla. Señalando a todos los hombres como presuntos agresores no consigue nada.
Ya que usted llegó a este Gobierno tristemente, siendo jurista, con la mochila de la ley del solo sí es sí debería, como poco ―y se lo he dicho muchas veces―, sentir vergüenza. No solo su predecesora. Me refiero a la señora Montero, la que hoy se esconde detrás de sus guardaespaldas para manifestarse y reventar la Vuelta Ciclista a España, que jalea a quienes tiran vallas a los representantes de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado. Ella es solo la corresponsable de esa ley que ha revictimizado a las mujeres viendo cómo sus agresores ―verdaderos depredadores sexuales, incluso hombres que han abusado de menores―, por su culpa, hoy tienen aminoradas sus penas. (Aplausos). Por la culpa de la señora Montero, pero de todo el Consejo de Ministros que todavía hoy mantienen su sillón. Una jurista que hay quien dice que venía llamada a ser la próxima candidata al Ayuntamiento de Valladolid también ampara la ignominia que en estos momentos vive el Partido Socialista con casos de prostitución en todas las capas de su estructura.
Desde aquí también quiero darle la enhorabuena a la alcaldesa de Valencia por la extraordinaria campaña de comunicación ―y no la suya «Por huevos»―, en la que, simplemente, deja blanco sobre negro los maravillosos audios de ese ministro, que era el número tres de su partido, en el que trataba a las mujeres como si fueran simple mercancía. No me diga que usted dijo aquello de que eso era terrible e, insisto, la consecuencia de un mal que es el machismo, porque la realidad es que hoy siguen amparándole.
Le voy a explicar por qué, a la vez que les ruego un poquito de sororidad. ¿Dónde están las mujeres del PSOE saliendo a las calles a manifestarse por la señora Perles? (Aplausos). ¿Es que la señora Perles no merece toda su conmiseración cuando denuncia lo que ha sido una vida plagada de abusos, de violencias machistas? Incluso con un texto pericial de un psiquiatra de una universidad pública. Pero, claro, la sororidad de la izquierda solamente queda en tertulias de salón y para cuando les interesa. ¿Dónde está la sororidad de las señoras Lastra, Calvo y Calviño cuando esta misma mujer les explicó pormenorizadamente cuáles eran sus experiencias con el señor Ábalos? No solamente no lo denunciaron, sino que lo más que hicieron fue explicarle al todopoderoso macho alfa, Pedro Sánchez, cuál era la violencia que se vivía en esa casa sin hacer nada más. Hermana yo sí te creo, ¿cuándo? Cuando a ustedes les interesa. ¿Para dónde la sororidad? ¿Están ustedes dispuestas a reclamar respeto para la señora Perles? ¿Están ustedes, como todas sus señorías del Partido Popular, dispuestas a volver a señalar al señor Ábalos por haber intentado silenciarla, amordazarla, una vez más, pidiendo a un juez que simplemente no pudiera dar una explicación sobre la que había sido su vida? ¿Dónde está su feminismo? ¿A quién defienden ustedes más allá de a cualquier razón que les haga que este país sea cada vez más irrespirable?
Pero, como les decía, ni Netanyahu es el pueblo judío ni Pedro Sánchez es el pueblo español, que es mucho mejor que ustedes y que no va a caer en sus permanentes y cercanas a un terrorismo callejero realidades. (Aplausos). Porque el pueblo español ―y esto se lo cuenta al señor Óscar López― y especialmente el madrileño a quien tengo el honor de representar en esta Cámara no somos gente violenta. Desde luego, no pedimos el alto al fuego violentando a quienes tienen la obligación de defendernos. Jamás vamos a atacar a los cuerpos y fuerzas de Seguridad del Estado para, presuntamente, señalar a quienes sí, terriblemente, repugnantemente están asesinando a civiles.
¿Sabe cuál es la característica principal del pueblo español? La que mostraba cada vez que se asesinaba a un ciudadano o ciudadana por parte de la banda terrorista ETA y salíamos a las calles pacíficamente, sin agredir a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, que eran unas de las principales víctimas de esa realidad. Ustedes, sí; ustedes pactan con ellos, con sus herederos. (Aplausos). Y, como ha dicho el presidente Feijóo, si el señor Sánchez necesitara pactar con el primer ministro Netanyahu para seguir en ese sillón, lo haría porque no tiene límites, porque es el abolicionista de día que por la noche vivía a título lucrativo de los negocios de prostitución de la familia de su mujer.
¿Dónde está usted encabezando la manifestación en contra de lo que ocurría en la sauna Adán? Donde no solamente había prostitución masculina, sino probablemente pederastia; donde además había consumo y tráfico de estupefacientes, y no solo eso, también se habían instalado cámaras para después extorsionar a quienes pasaban por allí. Lo contó el señor Entrambasaguas al señor López, al que ahora seguro no le interesa nada esa información. Le parecía absolutamente primordial para intentar descabalgar a Pedro Sánchez y tenía reuniones con algunos personajes hoy encarcelados, sencillamente para dar carta de naturaleza a algo que a usted la inhabilita para toda defensa del feminismo. Porque ¿de qué nos va a hablar ahora? ¿De su ley abolicionista, cuando hemos oído al señor Ábalos decir cómo se lo monta según qué mujer, cuando hemos sabido que el secretario de Organización de su partido diseñaba sus mítines a lo largo de España por la cercanía a prostíbulos? ¿Cuando hemos conocido, después de leer la sentencia firme de un tribunal que nos lo recuerda a todos, que el tío de la mujer del presidente del Gobierno ―a la que me da vergüenza, señora ministra, verla en las fotografías del 8M encabezando la manifestación―, tuvo encerrada a una mujer, vulnerando todos sus derechos para venderla a los puteros, que, en su partido, haberlos, haylos? (Aplausos).
¿Y vamos a hablar de trata? ¿Quiere que le explique mis diez años trabajando con la asociación APRAMP, liberando a mujeres prostituidas? El señor Ábalos, el señor Tito Berni ¿les preguntaban a esas mujeres a las que vulneraban cuáles habían sido sus vidas, de dónde venían, cómo habían sido encerradas para desorientarlas, cómo habían sido obligadas a drogarse para estar bajo el puño de esas mafias? A ustedes les cuesta reconocer las maldades de la inmigración ilegal y pretenden hacernos pasar por xenófobos. Usted, la feminista, la representante del feminismo del partido más machista e indecente a este respecto que yo conozca (aplausos) no ha salido todavía a dar ni una palabra de aliento a todas esas mujeres que sufren el machismo de los hombres de su partido. ¿Y de qué nos va a hablar, de una ley abolicionista que sabe que ni siquiera va a salir del Consejo de Ministros porque en SUMAR no hay ni un solo apoyo, porque Más Madrid es regulacionista, porque Esquerra Republicana no la va a apoyar? ¿Se ha sentado usted con este diputado que le habla para hablar de ese texto? No. Porque a usted no le importa acabar con la prostitución. A usted le importa seguir levantando…