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Sin adjetivos

Pleno del 10 de septiembre de 2025

Solicitud de comparecencia del Ministro de Transportes y Movilidad Sostenible ante el Pleno de la Cámara, para rendir cuentas por las constantes incidencias en la red ferroviaria, por la negligencia en la atención a los pasajeros y por ignorar los mandatos del Congreso.

Comparecencia del Gobierno ante el Pleno.. Autor: Tellado Filgueira, Miguel (GP) y 130 Diputados. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 135.

Se debatió junto con

  • Solicitud de comparecencia del Ministro de Transportes y Movilidad Sostenible ante el Pleno de la Cámara, para dar cuenta de su gestión en relación al caos ferroviario, al incremento de graves incidencias en aeropuertos, a la puesta en riesgo del transporte aéreo extrapeninsular, así como a la eliminación de paradas de autobús en la España rural.

Óscar Puente Santiago

GobiernoMinistro de Transportes y Movilidad Sostenible.Página 63Vídeo

Muchas gracias, señora presidenta.

Señorías, sin llevar todavía dos años en el cargo, con la sesión de hoy, he comparecido un total de catorce veces en ambas Cámaras: diez en el Congreso y cuatro en el Senado. ¿Es esto mucho o poco? Ana Pastor, en casi cinco años, lo hizo siete veces: cinco en el Congreso y dos en el Senado, es decir, exactamente, la mitad que yo en más del doble de tiempo. Íñigo de la Serna, diez veces: nueve en el

Congreso y una en el Senado. Por cierto, ya me dirán ustedes quiénes son los que no van al Senado, porque yo he ido ya cuatro veces, y con la comparecencia de hoy voy a igualar al señor Blanco y a Magdalena Álvarez, de manera que una más y me convertiré en el ministro que más ha comparecido en ambas Cámaras en los últimos veinte años. (Protestas).

Digo esto porque no sé a ustedes, pero a mí me resulta tremendamente reiterativo venir a hablar tantas veces de lo mismo. Es verdad que los señores del Grupo Popular han introducido alguna novedad, que es en lo que me voy a centrar, esto es, en el transporte aéreo y las concesiones de autobús, pero hasta ahora las comparecencias se han centrado básicamente en la cuestión ferroviaria y me van a permitir que en esa cuestión me remita a la intervención larga y prolija que protagonicé, junto con el resto de los grupos parlamentarios, en la Comisión de Transportes y Movilidad Sostenible la semana pasada para evitar reiteraciones innecesarias.

Por tanto, voy a centrarme en las dos grandes novedades que introduce el Grupo Popular en su solicitud, que son el transporte aéreo ―entiendo que al calor de los sucesos que ocurrieron en dos días concretos de este verano el Grupo Popular consideró que había que pedir la comparecencia, habló de caos también y coló esta cuestión― y el tema de las concesiones de autobús, sobre el que hace una afirmación falsa, como luego me encargaré de demostrar.

Bien, hablemos del transporte aéreo. El literal que incluyen ustedes en su petición de comparecencia es «el incremento de graves incidencias en aeropuertos y la puesta en riesgo del transporte aéreo extrapeninsular». Tengo que decirles que su planteamiento no puede estar más lejos de la realidad, como seguidamente voy a demostrar. Al contrario, son muchos los datos que reflejan la solidez y el buen hacer de nuestro sector del transporte aéreo y también de las empresas públicas encargadas de su gestión. El tráfico de pasajeros de AENA en los aeropuertos españoles ha crecido un 4,1 % entre enero y julio de este mismo año. Eso significa 183,4 millones de personas a las que AENA ha dado servicio en solo siete meses, con 1,55 millones de movimientos de aeronaves entre nuestros aeropuertos, también un 4,5 % más que en el mismo periodo del año anterior. De hecho, las cifras de pasajeros y operaciones del mes de julio, con nada menos que 32,8 millones y 268 034 movimientos de aeronaves en solo treinta y un días, representan un récord mensual absoluto, lo que lo convierte en el mejor mes de la historia en los aeropuertos de la red de AENA en España. Incluso, el tráfico de mercancías en los siete primeros meses alcanzó la cifra de 752 179 toneladas, lo que representa un 5,7 % más que en el año anterior.

Durante los meses de verano, de junio a agosto, la operativa en los aeropuertos de la red de AENA ha sido muy positiva, alcanzándose este verano un récord de pasajeros, y destacando la ausencia de incidencias reseñables en el servicio y unos altos niveles de calidad. A falta de cerrar los últimos datos del mes de agosto, entre el 1 de junio y el 24 de agosto, los aeropuertos de la red de AENA han gestionado más de 89 millones de pasajeros, un 3,3 % más que en el mismo periodo del año pasado, con 722 637 operaciones, un 3,8 % más, y 306 800 toneladas de mercancía total comercial, que supone un incremento del 6 %. De hecho, a pesar del incremento de tráfico, cabe destacar cómo los índices de puntualidad han mejorado respecto a los del año 2024 en cerca de cuatro puntos porcentuales y se ha producido un aumento de la satisfacción general en los meses de verano respecto a 2024, pasando del 4,19 al 4,21 sobre 5, con arreglo a las encuestas de calidad ASQ.

Por su parte, los números de ENAIRE son también históricos, ya que en los ocho primeros meses del año 2025 el incremento de tráfico aéreo respecto del año 2024 es del 5,01 %, y respecto del 2019, año prepandemia, del 13,5 %. Y debo decirles que este incremento del 13,5 % es único en el mundo. Ningún país del mundo ―repito, ninguno― ha recuperado las cifras previas al año 2019 como lo ha hecho España, que no solo las ha recuperado, sino que las ha incrementado en ese 13,5 %. Los valores prepandemia en algunos casos todavía no se han alcanzado en muchos países de nuestro entorno. Y este valor sigue contrastando al alza sobre la media europea también, donde el tráfico en este mismo periodo ha crecido solo el 3,7 % respecto a 2024 y todavía no se han recuperado los niveles prepandemia, situándose un 0,7 % por debajo de 2019. Es decir, el gap del tráfico aéreo entre España y la media de la Unión Europea es del 14,2 % más.

Con estos valores, en los primeros ocho meses de 2025, como he dicho, la recuperación del tráfico prepandemia en España es superior en catorce puntos porcentuales a la media europea, y en lo que va de verano, hasta el 31 de agosto, ENAIRE ha superado el récord histórico de vuelos instrumentales gestionados en un día. El récord estaba en 7886 vuelos el 10 de agosto de 2024, y este año esa cifra se ha superado en treinta y dos ocasiones. Además, se ha establecido otro récord histórico el 5 de julio, que se ha igualado el 9 de agosto, en 8103 vuelos en un solo día. Y debo resaltar que la gestión eficiente de estos valores de récord histórico de tráfico aéreo ha logrado además una reducción muy significativa en la demora. En los tres meses de la temporada de verano, desde el 1 de junio al 31 de agosto, la reducción de la demora por causas atribuibles a la gestión del tráfico aéreo se ha reducido en un 13,6 %, en comparación con el mismo periodo de 2024. Y en el acumulado anual, la reducción de demora por causas atribuibles a la gestión de tráfico aéreo también se ha reducido un 2,6 % respecto a 2024, a pesar del incremento de tráfico récord registrado. Estos números demuestran la fiabilidad que nuestro sector del transporte ofrece tanto a la ciudadanía española como a los ciudadanos y compañías extranjeras, que ven España como uno de los destinos más seguros, más fiables del mundo a la hora de viajar, gestionar sus trayectos e invertir.

En todo caso, voy a comentar brevemente algunas de las incidencias con mayor repercusión que se han dado en el sector aéreo en las últimas semanas y que entiendo que fueron las que motivaron esta comparecencia. En primer lugar, a principios de verano se produjeron algunos incidentes en los controles de pasaporte. Debo indicar que, con carácter general, AENA dimensiona sus servicios en todas sus infraestructuras de acuerdo con la planificación horaria de pasajeros y operaciones, coordinada previamente al inicio de cada temporada de vuelos. Esto permite planificar anticipadamente y disponer los medios necesarios para que los estándares de calidad no se vean afectados. En lo relativo a los controles fronterizos, las competencias del control documental y fronterizo son del Ministerio del Interior. No obstante, AENA ha implementado en los aeropuertos distintas mejoras para facilitar el paso por los controles de pasaportes de los aeropuertos; entre otras, refuerzo del personal de apoyo en las zonas previas a los controles, renovación del equipamiento y refuerzos en la señalización. Además, se comunica al Cuerpo Nacional de Policía la previsión detallada de operaciones por cada hora, con el objetivo de que puedan asignar el personal necesario para atender las cabinas de inspección de pasaportes. El pasado día 2 de julio, entre las 11:00 y las 14:00, en plena operación salida, se produjo un incidente en el control de pasaportes de salidas en la terminal T4 de Barajas, lo que produjo la acumulación de numerosos pasajeros, algunos de los cuales no pudieron llegar a tiempo para embarcar en sus vuelos. El propio Ministerio del Interior reconoció que este incidente se debió a un fallo informático en los sistemas de la Policía Nacional, sin que el gestor aeroportuario tuviera responsabilidad alguna. Aunque desde diversos medios se difundió que este hecho era consecuencia de una supuesta insuficiente capacidad de la infraestructura para soportar la alta demanda de las puntas del verano, ese argumento es falso, dado que las cifras no eran superiores a las que se habían registrado en años o jornadas anteriores, sin que hubiera habido ningún problema de saturación. También desmiente esta posible causa el hecho de que ningún otro subsistema del aeropuerto sufriera ningún colapso parecido, especialmente si hablamos de los controles de seguridad, que soportan no solo la punta del tráfico no Schengen, sino también la de Schengen, que funcionaron con total normalidad. Por último, es evidente que ese argumento no era cierto si tenemos en cuenta que en varios días de este verano se han batido los récords absolutos de vuelos y pasajeros de los aeropuertos españoles sin que hubiera ninguna incidencia similar a esta. Por tanto, se trató de una incidencia puntual circunscrita a dos días del mes de julio.

En segundo lugar, también a principios de julio sufrimos las consecuencias de las jornadas de huelga de controladores aéreos en Francia, que tanto afectan a nuestro tráfico aéreo. En estos casos, por motivos de seguridad, se toman medidas preventivas de regulación del tráfico aéreo, repercusión que se añade a la sobrecarga en determinadas zonas del espacio aéreo por el desvío de los vuelos. En total, se cancelaron 270 operaciones programadas en Francia y se vieron afectados 7755 vuelos, de los cuales 6108 sufrieron demoras con una media de treinta y nueve minutos.

En tercer lugar, tenemos las afectaciones por meteorología adversa, mayoritariamente tormentas en la región del Mediterráneo, con especial afección a los aeropuertos de Palma de Mallorca y Josep Tarradellas Barcelona-El Prat. No obstante, gracias al excelente trabajo de nuestros profesionales, la afectación global a la operativa ha sido bastante reducida.

Por último, en lo relativo a los servicios de asistencia en tierra, las huelgas convocadas a partir de mediados de agosto en las compañías de handling Azul Handling, Menzies Aviation Ibérica y Menzies Ground Services no han tenido hasta el momento afección en la operativa. La huelga en el grupo Menzies se suspendió el viernes 22 de agosto, tras llegar la empresa a un acuerdo con los representantes de los trabajadores, y la correspondiente a la empresa Azul Handling, que sirve a la compañía Ryanair, sigue en vigor, pero hasta el momento ha tenido una baja incidencia en la operativa.

Por tanto, paso al último punto objeto de la comparecencia, que es el referido a las paradas de autobús en el ámbito rural. Lo dije el jueves de la semana pasada y otras muchas veces: no hemos eliminado ninguna ―repito, absolutamente ninguna― parada de autobús ni en el ámbito rural ni en ningún otro ámbito. A las pruebas me remito: todas las que dependen exclusivamente de una concesión estatal siguen en vigencia y prestando servicio y, como veremos a continuación, en muchas ocasiones el servicio que no prestan las líneas de competencia autonómica. El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible garantiza el mantenimiento de todas las paradas de líneas de autobuses interurbanas con el nuevo mapa concesional, como se ha venido reiterando en las diferentes reuniones mantenidas con las comunidades autónomas.

Este nuevo modelo responde al compromiso firme de este ministerio de asegurar un servicio eficiente, optimizando los trayectos de largo recorrido entre comunidades autónomas y coordinando con las comunidades los servicios regionales de corto recorrido, dotando así de capilaridad la red y vertebrando el territorio. Para apoyar la gestión de los tráficos regionales, el ministerio ofrece a las comunidades autónomas una financiación extraordinaria de más de 40 millones de euros para que asuman, desde su ámbito competencial, los desplazamientos interurbanos y las rutas internas dentro de la propia comunidad. Estos fondos, destinados por primera vez de manera exclusiva a este fin, serán calculados conforme a criterios objetivos que consideren la densidad, orografía y distribución poblacional de cada territorio. Este nuevo mapa concesional permitirá la rebaja en torno a un 20 % de las tarifas y la reducción de los tiempos de viaje en desplazamientos entre comunidades autónomas, llegando a optimizar los recorridos hasta veinte minutos de media por ruta e incluso hasta tres horas de ahorro en alguno de sus trayectos. Además, se prevé un incremento de la ocupación de los vehículos de un 40 %, lo que repercutirá en menores emisiones por viajero, en torno a un 25 % menos en este modo de transporte. En definitiva, el objetivo esencial es que las concesiones estatales canalicen los grandes flujos de transporte en autobús, adaptándose a la demanda actual y haciendo más competitivo y más eficiente el transporte colectivo por carretera.

Este enfoque requiere la plena colaboración entre el Estado y las autonomías para garantizar la conectividad y la vertebración territorial, bajo el principio esencial de que ninguna persona pierda sus oportunidades de viaje. Así, se asegura que la conectividad de la ciudadanía esté plenamente garantizada, manteniendo y mejorando la oferta disponible. En cualquier caso ―esto quiero dejarlo claro―, si las comunidades autónomas no aceptan esta segregación de servicios ni la gestión de los tráficos regionales, el Ministerio de Transportes prestará los servicios con el actual esquema de concesión estatal; de esta manera evitaremos que se produzca cualquier pérdida de conectividad u oportunidades de viaje para la ciudadanía, viva donde viva. En este sentido, el 23 de julio se remitió a las comunidades autónomas una carta, solicitándoles que se pronunciaran sobre si se iban a adherir o no al nuevo mapa concesional antes del 15 de septiembre. Si no se adhieren, el Estado seguirá prestando los servicios que deberían ser de competencia autonómica. Si no responden, se entenderá que no se adhieren y se incluirán todos los tráficos actuales en el mapa concesional estatal. Si responden de manera favorable y lo aceptan, lógicamente recibirán la financiación adicional que el Gobierno de España se ha comprometido a aportarles.

Concluyo, señorías. He tratado de explicarles, en relación con el aspecto novedoso de su solicitud de comparecencia, las cuestiones de las que creo que no hemos podido hablar en esta Cámara, al menos desde que yo soy ministro. Por tanto, representan una novedad, no son una repetición de los debates tremendamente reiterativos que hemos tenido en esta Cámara. Y he relatado también la situación actual del nuevo mapa concesional del transporte de autobús, sobre todo para la tranquilidad de la ciudadanía que vive en el ámbito rural, a la que innecesariamente se ha intentado intranquilizar con cambios que en ningún caso se van a producir. En todo caso, señorías, quedo a su disposición para aportar las aclaraciones o explicaciones que consideren oportunas en el turno de réplica.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor ministro. A continuación, intervendrán los representantes de los diferentes grupos parlamentarios. En primer lugar, por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra el señor Marí Bosó.

José Vicente Marí Bosó

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Gracias, señora presidenta. Señor Puente, ha señalado usted que ha comparecido mucho y reiteradamente. Es verdad que nosotros hemos pedido mucho y reiteradamente su comparecencia en correlación, si me permite decirlo con respeto, a su muy deficiente gestión. (Aplausos). Si usted gestionara mejor, a lo mejor pediríamos menos su comparecencia. También es verdad que hay cincuenta peticiones de comparecencia pendientes de satisfacer, algunas de ellas de su equipo ―del presidente de Renfe, del presidente de ADIF―, de las que de momento no sabemos nada.

Señorías, tras siete años de gobierno del Partido Socialista y del señor Sánchez, la calidad de los servicios públicos en nuestro país ha sufrido un progresivo y grave deterioro. Es así, señorías. La calidad de los servicios públicos ha ido bajando al mismo ritmo que las exigencias de impuestos han ido creciendo. Más infierno fiscal, menos calidad de los servicios públicos; este es el leitmotiv del Gobierno de Sánchez. El ejemplo más claro de lo que decimos, el ejemplo más claro de la España que no funciona son las infraestructuras y los transportes públicos. De hecho, la pretendida apuesta del señor Sánchez por el transporte público se ha traducido en un completo fracaso. Tres ministros de Transportes y cuatro secretarios de Estado después, no solo el tren, sino también nuestros aeropuertos, nuestras carreteras, nuestros servicios de autobús, todos ellos vienen sufriendo un deterioro tan evidente, tras políticas equivocadas o mal dirigidas, que ni hace falta desgranarlo.

Podemos hablar de quien sea, señorías. Podemos hablar de Sánchez-Terán ―ministro de Transportes y Comunicaciones en 1978―, de Arias-Salgado, de Ana Pastor, del PP, de UCD, del Partido Socialista de Felipe González ―al que ahora también echan la culpa de algunas cosas―, podemos hablar de quien quieran, pero la realidad es que no se había visto este deterioro en nuestras infraestructuras y servicios de transporte más que hasta ahora, tras siete años del Gobierno del señor Sánchez. (Aplausos). Por eso pedimos su comparecencia hoy aquí, señor ministro, porque llevan gobernando siete años y esto va a peor, y porque los usuarios del tren, de los aeropuertos y de los servicios de autobús en los pueblos sufren el caos diario, los recortes de su ministerio y ni siquiera reciben un poco de empatía. Señorías, en nuestra opinión, la realidad de las infraestructuras y los servicios de transporte en nuestro país es fruto de una muy deficiente gestión, de la obsesión de este Gobierno por los datos, sin atender a la realidad y utilizando datos de legislaturas anteriores, y de los recortes de su ministerio: recortes en las líneas de autobús, recortes en los compromisos de puntualidad de Renfe y recortes en forma de subida de tasas aeroportuarias.

En materia ferroviaria, usted ha señalado que lo explicó el otro día en la comisión, y es verdad, pero permítanos que nosotros también hablemos de ello. El caos es permanente, diario. Que un tren salga puntual se ha convertido casi en una excepción; es más, casi que un tren salga se ha convertido en una excepción. Cuando no es la catenaria, la vía. Cuando no es el sistema informático, un incendio en una máquina. Cuando no es falta de tensión en la red, un descarrilamiento. Y siendo esto grave, y que sea grave todos los días, pues es más grave aún lo que le decía sobre la falta de empatía, cuando no a veces el desdén que padecen ante tanto desorden los ciudadanos. Hemos pasado por todo tipo de incidencias gravísimas en estos dos años. Basta recordar el verano de 2024, cuando usted, si me permite decirlo, no previó nada; el caos del 28 de abril con el apagón o el del pasado día 5 de mayo, en que nadie se hizo cargo de nada; o, más recientemente, los retrasos en los trenes Madrid-Levante a principios del mes de agosto, las interrupciones en los de Madrid-Andalucía, con nueve trenes desalojados y afectando a más de 2200 pasajeros, o más de una semana sin trenes entre Madrid y Galicia, sin que nadie diera ningún tipo de alternativa. Lo último, el 4 de septiembre, por el caos informático, con cancelaciones y retrasos en los trenes de alta velocidad en Madrid.

Nosotros no sabemos mucho ―es verdad, seguramente saben más ustedes―, pero en la primavera del 2024 les advertimos de que se preveía un caos ferroviario en el verano; ustedes desdeñaron nuestra advertencia y dijeron que teníamos el mejor sistema ferroviario del mundo. Posiblemente, pero luego pasó lo que pasó. Es verdad que tenemos un buen sistema ferroviario, pero me permitirá también decir que es verdad que con ustedes ha dejado de funcionar.

Nosotros no sabemos mucho ―es verdad, seguramente saben más ustedes―, pero ante las incidencias extraordinarias propusimos, y una mayoría del Congreso respaldó, un plan de atención urgente a los pasajeros tanto en las estaciones como en los trayectos, para que se les pudiera atender y que no tuvieran que ir por las vías; o también un plan de choque dotado con recursos necesarios para paliar a corto y medio plazo el recurrente caos ferroviario. No han hecho caso de nada de esto. Usted se refería a la comparecencia del otro día, pues allí casi usted se rio de esto. ¿Por qué? Yo creo que usted es un demócrata. Si una mayoría parlamentaria en el Congreso le ordena algo, estoy seguro de que usted lo va a acatar. ¡Pues falta tiempo para que acate!

Nosotros no sabemos mucho ―es verdad, seguramente saben más ustedes―, pero resulta hiriente alardear de puntualidades cuando en cercanías ya solo el 38 % de los usuarios se muestra satisfecho o muy satisfecho, con 14 puntos menos que en 2020, o cuando uno de cada tres trenes llega tarde, cinco veces más que en Suiza o tres veces más que en Alemania, Francia y Países Bajos. Permítame reconocerle en este punto que al menos ahora publiquen mensualmente los datos de puntualidad en Renfe, fruto no solo de nuestra demanda, sino también de la de varios grupos parlamentarios, de mayor transparencia. Algo es algo. Al final, señor ministro, nosotros entendemos que como país teníamos que considerar el reto de atender los beneficios de la liberalización del ferrocarril, que ha sido una bajada importante en el precio de los billetes y un incremento muy significativo de pasajeros en alta velocidad, con un 79 % más que con el monopolio, pero hay que decir que no es que el Gobierno lo haya hecho regular, sino que, en nuestra opinión, el Gobierno lo ha hecho bastante mal. Esto ha sido así en transporte ferroviario, pero también en materia aeroportuaria la incapacidad presupuestaria de su Gobierno ha puesto y sigue poniendo en peligro la movilidad de los ciudadanos de Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla con los impagos al descuento de residentes. En esta materia, ustedes, como no tienen presupuestos, solo aspiran a ir poniendo parches y, mientras, los ciudadanos de estos territorios van a seguir padeciendo los incumplimientos. Barajas y El Prat están entre los aeropuertos que tienen más reclamaciones en la Unión Europea.

Y al mismo tiempo ha venido usted desarrollando también una política peculiar de hacer amigos: un día grandes risas y abrazos en la Moncloa y al día siguiente todos son enemigos. El resultado lo pagan los aeropuertos pequeños y medianos de nuestro país, con menos plazas y menos conectividad. Usted dirá, como dijo el señor Hereu: Bueno, ya otras compañías lo suplirán. Pero lo que ha ocurrido en el pasado es que esa eliminación de rutas ha quedado en eliminación de rutas y ha habido muchas dificultades para suplirlas. Han convertido a Aena en una caja registradora con los espacios comerciales y de publicidad y con peor servicio aeroportuario, y aun así pretenden subir las tasas un 6 %. En nuestra opinión, no es una buena idea. De hecho, ustedes llevan pretendiendo subir las tasas durante estos últimos siete años. Menos mal que la disposición transitoria sexta de la Ley 18/2014, aprobada por el Partido Popular, les ha impedido subir las tasas durante estos diez años. ¡Menos mal! Nosotros creemos que no toca subir las tasas. Estos diez años ―usted daba datos― con las tasas congeladas han sido un revulsivo para nuestra aviación, para nuestra conectividad y para el precio asequible de millones de pasajeros en sus billetes de avión. Creemos que hay que hacer una buena política de bonificaciones de los aeropuertos regionales. En fin, señor ministro, lo que le podemos proponer es que, si usted trae una disposición legislativa de congelación de tasas parecida a la disposición transitoria sexta de la Ley 18/2014, se la apoyaremos. Estaremos ahí para ayudar.

Por último, en materia de recortes, hay que hablar de su recorte de las líneas de autobús, o de la pretensión de su ministerio, porque en 2022 aprobó un mapa concesional con recorte de las líneas de autobús, paradas y servicios que se venían prestando en el medio rural de nuestro país. Vamos a ser claros, lo que le han pedido las comunidades autónomas es diálogo en la Conferencia Sectorial de Transportes, y han sido ustedes incapaces de acceder a ello. Retiren el mapa concesional, siéntense en la conferencia sectorial a dialogar, concertemos una financiación estable que alcance al menos los 110 millones de euros anuales y abordemos los demás problemas. Estoy seguro de que usted estará de acuerdo en que hemos de preservar el sistema concesional, porque se garantiza la pública concurrencia, y al tiempo hemos de hacerlo mucho más transparente, con un sistema de subvenciones cruzadas en trayectos rentables y no rentables; hemos de mejorar el diseño de los pliegos de licitación, eliminando barreras a la competencia; y hemos de licitar las concesiones caducadas. Todo eso lo podemos hacer y, en nuestra opinión, es lo que hay que hacer.

Acabo, señora presidenta. Por tanto, señorías, en conjunto este es el panorama de la España que entendemos que no funciona. El declive por una gestión deficiente de estos siete años opera en nuestras infraestructuras y en nuestros servicios de transporte. Volver a exponer excusas no soluciona nada. Nosotros creemos que hay que pasar página a un Gobierno que nació inviable y que hoy es un desgobierno. Creemos que es necesario un Gobierno que proponga un horizonte mejor que tres años más de caos ferroviario...

Presidencia. Señor Marí, tiene que ir terminando.

José Vicente Marí Bosó

PPDiputado.Página 68Vídeo

Acabo, señora presidenta. ... que se siente con los operadores aéreos para mejorar y dar la cara por nuestros aeropuertos regionales, y que se siente con las comunidades autónomas para hacer entre todos un mejor mapa concesional en la conferencia sectorial. Todo eso es lo que vamos a intentar proponer y todo eso es lo que vamos a intentar seguir haciendo. Muchas gracias, señora presidenta. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Marí. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra la señora Mejías Sánchez. (Aplausos).

Carina Mejías Sánchez

VoxDiputada.Página 69Vídeo

Muchas gracias, señora presidenta. Señor ministro, viene usted aquí a presumir de su número de comparecencias. Dice que es el ministro que más ha comparecido en los últimos años y sí, verdaderamente, usted ha batido el récord de comparecencias sin consecuencias, señor ministro, porque usted viene aquí a hacer algo que no es otra cosa más que una forma muy fea de pervertir la acción de control parlamentario, porque de sus comparecencias no se ha derivado ni una sola solución. Muchas, sí; soluciones, pocas. Usted viene aquí con discursos absolutamente triunfalistas que le redactan unos asesores —‌permítame la libertad de decirle que son unos asesores magníficos que, por cierto, pagamos todos—, pero la realidad que viven los usuarios y los españoles desmonta cada una de sus palabras. Mire, primero, usted vende inversiones fantasmas que nadie ve en la calle ni en las vías ni en las estaciones de tren y, después, en la réplica, se dedica a despreciar a todos los diputados que nos atrevemos a contradecirle; un espectáculo de frivolidad y de arrogancia sin asumir jamás una sola responsabilidad ni aportar una sola solución. (Aplausos). Siempre es el mismo guion, señor ministro. Usted no es responsable de nada, todo es culpa de la meteorología, de los incendios o de la herencia recibida, siempre son las mismas excusas. Pues bien, señor Puente, ya que usted es el campeón de las comparecencias, vamos a hacer un balance de su gestión completa. Supongo que es usted consciente del cabreo ciudadano. Si siguen ustedes burlándose del dolor de los españoles y siguen utilizando la desgracia como munición política, como hicieron en La Palma, como hicieron con la dana o como han hecho este verano con los incendios, créame que la indignación social les va a pasar por encima. Hoy la gente les empieza a increpar en las calles y mañana la rabia será aún mayor si usted no soluciona esta situación, y no va a haber ni eslogan ni tuit ni comparecencia teatral que pueda tapar el desprecio que les tienen los españoles. Así que tome nota, señor ministro, y rebaje un poquito la soberbia porque el país y los españoles no aguantan ni más burlas ni más excusas ni más propaganda vacía. (Aplausos). Mire, señor Puente, haciendo balance de su gestión, usted llegó al ministerio a sentarse sobre una montaña de corrupción y, lejos de levantarla o de combatirla, usted lo primero que hizo fue taparla y justificar lo injustificable. Todos recordaremos aquella comparecencia suya en el Senado en la que presumió de una auditoría, esa farsa con la que intentó blanquear el caso de las prostitutas colocadas a dedo y los amaños de contratos de los señores Ábalos y Cerdán. Fue al Senado a jurar que no había ningún tipo de anomalía, que se acreditaba que todo estaba en orden y que aquello era absolutamente regular. Y, ¿qué pasó después? Que se descubrió que usted había mentido y que todo fue una designación política de Ábalos sin ningún tipo de control. Es decir, señor Puente, usted mintió, su auditoría mintió y en su ministerio le mintieron — o, por lo menos, mintieron—, y no fue la única vez, porque ustedes también mintieron cuando aseguraron que no sabían nada de la corrupción que les rodeaba. Más de una docena de adjudicaciones públicas amañadas, empresas favorecidas con mordidas, criterios de licitación manipulados y técnicos presionados para beneficiar a los de siempre. Y, ¿qué hicieron ustedes? Pues nada, lo de siempre, optaron por lo de siempre: comprar el silencio, y ahí tienen ustedes al señor Ábalos sentado, cobrando un salario público, callado, como si el salario público fuera suficiente mordaza para acallar la vergüenza de haber convertido el ministerio en un lodazal, señor Puente. (Aplausos). Corrupción institucionalizada, ese es uno de los balances de su gestión. Pero vamos a los trenes, que es lo que preocupa realmente al conjunto de los españoles, la fiabilidad del sistema ferroviario de la que usted presume tanto. Usted vende que es el mejor momento de la historia, con inversiones millonarias, pero, mire, ya llevamos dos veranos negros y el último ha sido prácticamente infernal. Y cuando le pedimos explicaciones, viene a la Cámara a certificar su propio fracaso, que esto ya es lo más sorprendente de todo, y es que usted viene a decir que las cosas están tan mal que vamos a tener dos años más de retrasos y averías. Y encima no lo dice usted como si fuera esto una autocrítica ni como un compromiso de solución, no. Lo suelta con la indiferencia de quien ya ha normalizado el desastre y condena a los españoles a vivirlo durante dos años más. Presume de ser el tercer operador más puntual de Europa y de que el 84 % de los trenes llega con menos de quince minutos de retraso. Mire, esa estadística es tan mentira como las encuestas del señor Tezanos. Dígaselo a los 34 000 viajeros que se quedaron en Chamartín tirados, dígales a ellos que el tren llegó puntual. Dígaselo a los gallegos que se vieron una semana incomunicados y que se encontraron con usuarios durmiendo en las estaciones, y a las personas que tuvieron que fletar por ellos mismos autobuses, pagándolos de su bolsillo.

Hoy hay varios estudios que desmienten sus afirmaciones, señor ministro. Hay 6500 trenes que han llegado tarde, 25 de cada 100 viajeros se han visto afectados y encima, ustedes, cambiando el criterio de puntualidad se han ahorrado 79 millones de euros en compensaciones. Mire, ministro, no hay cifra que tape la vergüenza de un sistema del que ya no se fía nadie, y eso es responsabilidad suya, señor ministro; y eso es lo más insultante: que han convertido ustedes la incompetencia en una rutina y la desvergüenza en una doctrina. (Aplausos).

No le voy a relatar los vergonzosos ejemplos que hemos sufrido todos este verano. Hoy mismo hay trenes con incidencias en la red ferroviaria española y pasajeros sumidos en la incertidumbre de saber qué pasará con ellos. Y usted, ¿qué hacía mientras tanto? Hombre, pues muy empático no fue, porque se burlaba en Twitter y tiraba de excusas: que si robos de cable, que si incendios, que si la lluvia o la nieve. El guion de siempre: la culpa es de todos menos de usted; pero la responsabilidad es suya y si no sabe asumirla, señor ministro, ya se lo he dicho muchas veces: váyase. Pero lo más grave es que, en lugar de pedir perdón y mostrarse empático, y de anunciar precisamente ese plan de choque para paliar estas situaciones, usted lo que hace es normalizar el caos y pedirnos paciencia. ¿Paciencia? ¿De verdad que le va a pedir paciencia a los usuarios de rodalies que cada mañana ven que no pueden llegar a su trabajo, a su universidad o a sus citas médicas? Cuénteles que hay mejoras porque ahora la prioridad es su traspaso, como si fuera el traspaso lo que iba a mejorar en algo el servicio de rodalies. Los ciudadanos eso lo pagan con su tiempo, con su dinero y, sobre todo, señor ministro, con su dignidad.

Usted habla de inversiones millonarias y acaba de decir que va a contratar 500 trenes. Espero que tengamos más suerte que con los que contrató con Talgo, que han tenido que ser retirados de las vías por averías gravísimas, o que los que le compró a la empresa CAF, que no cabían por los túneles de Asturias y de Cantabria; además se trataba de una empresa que ha sido cuestionada en otros países por amaños de contratos, como en Brasil o Bélgica. ¿Qué responsabilidades les ha exigido, ministro? ¿Les ha exigido alguna? Porque nosotros no sabemos que les haya exigido ninguna. No sé a quién quiere engañar porque los españoles no son tontos y enfrentan cada día una realidad más grave.

Pero vamos a otra de las cuestiones, el tema de las carreteras. Estos días hemos visto cómo usted presumía de que las carreteras eran una buena alternativa. Resulta que acaba de publicarse un informe de la Asociación Española de la Carretera sobre el estado de nuestra red viaria y dice que estamos en este caso, señor ministro, un poco mal. Estamos en el peor momento de conservación en cuarenta años, este ya no es el mejor momento de la historia del sistema viario español. El 52 % de la red presenta daños graves o muy graves, más de 54 000 kilómetros necesitan intervención urgente y, ¿cuál es el precio de esa dejadez? Pues mire, 13 000 millones de euros de déficit acumulado en conservación, disparado un 43 % en solo tres años, años que llevan ustedes gobernando; y de eso, ministro, también es usted el responsable. Y, ¿quién paga el coste? Pues lo pagan los españoles, no solo en combustible, también en seguridad vial, en accidentes o en muertes evitables, por no hablar de las diferencias territoriales en carreteras de comunidades como Aragón o Castilla-La Mancha. Y este informe no es un aviso cualquiera, es una radiografía demoledora de cómo están dejando caer la principal infraestructura del país.

Las carreteras, señor ministro, no son un lujo. Está muy bien que usted hable de mapa concesional y de conectar nuestros pueblos, pero son el esqueleto que sostiene, precisamente, esa movilidad de pasajeros y de mercancías y que, además, sostiene la vida de nuestros pueblos y la competitividad de nuestra economía. Y tampoco en eso tiene usted un buen balance, señor ministro, en eso también suspende.

Y si hablamos del sistema aéreo y de las rutas aéreas, ya lo han referido hace un momento. La situación de las rutas aéreas en España es otro ejemplo del abandono y de la incompetencia de este Gobierno. Primero, permiten que una empresa se haga con el monopolio de las rutas aéreas y, ahora, fruto de esta guerra abierta con Ryanair, ha dejado a miles de ciudadanos sin alternativa de transporte, especialmente en territorios insulares y ciudades medianas que dependen del avión para no quedarse aisladas. Le preguntamos cuando usted compareció qué iba a hacer, cuál iba a ser la alternativa, si iba a negociar con otras compañías para poder garantizar esas rutas, pero, por lo visto, usted ha dicho que Ryanair se ha ido pero que ya volverá. Cada ruta cancelada, señor ministro, significa turismo perdido, oportunidades económicas que se esfuman y familias obligadas a pagar precios abusivos por trayectos que antes eran asequibles. Y el resultado es muy claro también en el servicio aéreo: menos rutas, más aislamiento, más costes para los ciudadanos y un ministro que confunde gobernar con provocar.

Señor Puente, menudo balance. No hay ni una sola de las áreas que usted gestiona que tenga un balance positivo. Usted pasará a la historia no por modernizar el transporte, sino por haber hecho una exhibición horrorosa de cómo se gestiona un servicio de transporte nacional. ¡Por hundirlo! Trenes averiados, carreteras destrozadas, rutas aéreas perdidas y ciudadanos indignados, y todo esto provocado por la soberbia de un Gobierno que cree, que confía en que el caos es algo normal. Usted se ha convertido en un grave problema, señor Puente, para todos los españoles y por eso, una vez más, me permito exigirle su dimisión.

Nada más y muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señora Mejías. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor Alonso Cantorné.

Fèlix Alonso Cantorné

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Gracias, presidenta. Bienvenido, ministro, de nuevo. Señorías, buenas tardes. Otra vez nos encontramos en esta Cámara para debatir, entre otras cosas, sobre el ferrocarril, un tema recurrente, y cada vez que lo hacemos, creo que es un deber moral, un acto de honestidad política, comenzar pidiendo disculpas: disculpas a la gente trabajadora, a los ciudadanos y a las ciudadanas de Cataluña y de toda España, que han padecido, que padecen y que, lamentablemente, aún padecerán durante un tiempo una situación de dificultad en el transporte. Es una situación que se había vuelto insostenible debido a la herencia recibida y nuestro compromiso es que este padecimiento sea lo más corto posible y que la solución, que ya se está construyendo, sea positiva. El jueves pasado, señor ministro, reconoció con toda la franqueza que exige el momento una verdad incontestable: rodalies de Cataluña recibe una fuerte inversión precisamente por su mal estado. Es un primer paso necesario, pero al ministro, con el debido respeto, le faltó entrar en el detalle concreto, en ampliar el foco de la foto. Si lo hacemos, veremos que el gran problema, el nudo gordiano, hoy a la espera de los cortes de la R-3, se sitúa en el corredor de Castelldefels hacia el sur, afectando gravemente a las Terres de l’Ebre y al Camp de Tarragona. Son estas zonas las que sufren con mayor crudeza las incidencias y es hacia allí hacia donde deben dirigirse más esfuerzos, con una precisión casi quirúrgica. Precisamente, en el Camp de Tarragona, quiero detenerme en la única respuesta que el ministro hizo en abierto a mi intervención sobre la guerra de campanario que se vive en la provincia, una triste realidad de vetos cruzados que impiden tener una respuesta conjunta sólida y unánime al problema estratégico del paso de mercancías por la línea de la costa. Es imperativo resaltar esto, señorías, porque no es un juego. Espero sinceramente que se resuelva con altura de miras, porque el riesgo real es que de aquí a quince años nos encontremos ante el verdadero colapso ferroviario, y entonces tendremos que explicar por qué algunos alcaldes, alcaldesas y grupos políticos de la provincia priorizaron el electoralismo cortoplacista sobre la solución real, un electoralismo basado no en datos, sino en la amenaza infundada en el miedo irracional a las mercancías, buscando no eliminar los trenes de carga, sino, en última instancia, suprimir toda la vía férrea, como ya sucedió con las consiguientes consecuencias: un 60 % menos de pasajeros en Salou y Cambrils. Ese no es el camino. El camino es la cooperación, la planificación y la visión de país. (Aplausos). Yendo al meollo de las comparecencias acumuladas de hoy, debemos responder no a una pregunta aislada, sino a una ofensiva política concertada, a una campaña de acoso y derribo orquestada por el Partido Popular, a pesar del tono del señor Marí, el cual agradezco. Su único objetivo es atacar al Gobierno de coalición y, sobre todo, ocultar su propia y penosa herencia de abandono. Quieren enterrarnos en una fosa de su propia creación, y permítamme que me detenga en la palabra fosa. El lenguaje no es inocente; transcribe intenciones, ya sea de forma directa para contentar a sus nuevos socios de la extrema derecha o como a una traición del subconsciente que revela su verdadera esencia. Nosotros, señorías, seguimos trabajando cada día para desenterrar de las fosas a los defensores de la constitucionalidad republicana (aplausos), a las víctimas del olvido, y ustedes, cada vez que pueden, nos recuerdan con su lenguaje y con sus actos que les sobran unos cuantos millones de españoles. Nosotros seguiremos siendo los de las conquistas sociales, los del progreso; ustedes, los que siempre preparan fosas: las del olvido, las de la desigualdad y las del retroceso. Empecemos, pues, por donde el Partido Popular ha querido empezar, que es el ferrocarril. La derecha, señorías, la derecha en conjunto, se frota las manos con cada avería, con cada retraso y se regodea cínicamente del malestar ciudadano, un malestar que ellos mismos cocinaron a fuego lento durante años y años de desinversión calculada, de abandono y de gestión desastrosa. Lo que hoy sufren los usuarios, especialmente en rodalies, no son más que los pecados de esa herencia envenenada: trenes envejecidos más allá de su vida útil, material rodante insuficiente y una red que requiere obras continuas y urgentes precisamente porque este Gobierno ha tenido que ponerse a trabajar con intensidad para arreglar lo que ellos dejaron pudrir. Siguen ―y es una ironía histórica― la misma estrategia que llevaron a cabo algunos medios de comunicación defensores del procés: utilizar las competencias estatales como un arma arrojadiza. Amplifican el dolor legítimo de la clase trabajadora a través de sus medios afines para sacar rédito político del malestar que ellos mismos crearon. Es el cinismo en estado puro.

Pasemos del tren al cielo, al llamado caos aéreo que tanto les preocupa, pero solo cuando conviene a su relato. Se refieren a incidencias a las que no se ha referido el ministro causadas por fallos informáticos globales ajenos a cualquier Administración española, como si fuera un problema exclusivo y endémico de España, pero olvidan mencionar ―sí, olvidan mencionar, claro que lo olvidan― la resiliencia ejemplar demostrada durante el gran apagón del pasado 28 de abril. Se alcanzó un 94 % de eficacia en unas condiciones límite gracias a los protocolos de contingencia de AENA y ENAIRE y al trabajo callado de sus trabajadores. Eso es gestión, no caos.

Luego, señorías ―quiero recordarlo, porque hoy, de momento, lo han evitado, pero fue muy doloroso ver según qué imágenes―, está su miserable narrativa sobre las personas sin hogar. Qué cómodo es señalar desde la hipocresía más absoluta. La competencia primera y directa ―y lo saben perfectamente todos ustedes aquí― es de ayuntamientos y comunidades autónomas ―muchas de ellas, por cierto, gobernadas por el Partido Popular―, y su estrategia ha sido clara: buscaron el enfrentamiento y se negaron de forma sistemática a negociar soluciones serias que les había planteado AENA, como el acuerdo a cuatro partes de El Prat, para, acto seguido, lanzar la culpa y la responsabilidad exclusiva al Gobierno central. Su objetivo nunca fue resolver el problema de las personas más vulnerables; su objetivo era tener imágenes impactantes ―y lo consiguieron― y eslóganes vacíos para alimentar su relato xenófobo y mezclar de forma torticera la pobreza, la migración y la inseguridad. Es la estrategia de la extrema derecha, pura y dura, y ustedes la han abrazado sin rubor. Y en este circo de desinformación ―hoy sí que ha salido― no podía faltar el chantaje empresarial: Ryanair, con su campaña de mentiras y bulos sobre las tasas aeroportuarias y el abandono de la España vaciada. Y ustedes, obedientemente, como altavoces sumisos, repiten el mensaje sin pudor alguno. Es patético, y yo creo que todos los ciudadanos de España lo ven.

Hablemos también de la insularidad, como lo ha hecho el señor Marí, otro tema que manipulan, desde mi punto de vista, con frivolidad. Alertan de un supuesto abandono de las conexiones aéreas por una deuda que, según los datos del ministerio, ronda los 300 millones de euros y no los 1500 que asegura y vocifera la patronal de forma interesada. Y saben de dónde procede esa gran deuda, ¿no? Lo ha dicho usted, señor Marí: de unos presupuestos generales del Estado prorrogados, unos presupuestos que ustedes mismos ―no exclusivamente―, señores del Partido Popular, y sus acompañantes de la derecha siguen frenando. Las bonificaciones del 75 % para los residentes de Canarias y Baleares están garantizadas. La demanda, les recuerdo ―y es muy importante―, no ha hecho sino crecer: un 9,6 % más de asientos ofertados en las Canarias y un 6 % más en las Baleares. El Gobierno ha asignado 560 millones de euros y asumirá su compromiso con los ciudadanos de las islas. El servicio no se verá afectado por su alarmismo infundado e interesado.

Y una última parada. Sí, una última parada en su trabajo de desinformación: el nuevo mapa del transporte por carretera. Lo que se propone es simple y llanamente organizar el sistema de forma racional y eficiente para servir mejor a los ciudadanos. Se pasa ―cierto― de 1912 a 495 rutas para mejorar precios y tiempos de viaje entre los grandes y medianos núcleos de población. El Estado asume lo que le corresponde: los grandes flujos entre comunidades. Las autonomías que tienen transferida esa competencia desde hace años deben ejecutarla. Y para que no haya excusa posible, para facilitar esa labor, por primera vez el Gobierno articula 40 millones de euros en ayudas directas para que las comunidades autónomas ejerzan por fin sus propias competencias. Es mucho más cómodo y habitual ―lo hemos visto este verano―, señorías de la oposición, no ejercer las competencias transferidas: recibir las transferencias y luego criticar sin que se haya ejercido esa misma herramienta. Eso no es hacer oposición, eso es el negocio más ruin de la queja perpetua.

La conclusión, señorías, es que lo suyo, desgraciadamente, a pesar del tono ―insisto―, no es oposición, sino una estrategia de intoxicación permanente. Aprovechan cualquier incidente, por menor que sea, lo descontextualizan, le añaden una gruesa capa de fakes y lo lanzan a la opinión pública para construir un relato de caos y abandono que es falso, que no se sostiene ante los datos, ante los hechos de la realidad. Y, mire, frente a su herencia de abandono, nosotros apostamos por la inversión; frente a su alarmismo vacío, nosotros oponemos gestión eficaz; frente a su relato de caos, nosotros oponemos trabajo incansable, día a día, por el bien común y por el progreso de todos los españoles.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Alonso. Pel Grup Parlamentari Republicà, té la paraula la senyora Granollers Cunillera.

Inés Granollers Cunillera

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Gràcies, presidenta. Salutacions. Bona tarda, diputats i diputades. Ministre, sí, és cert, fa només una setmana que fèiem un debat en comissió i avui el tornem a tenir aquí al davant per parlar d’infraestructures. Una petició feta per les senyories del PP, unes senyories que els agrada molt la fruita i deixi’m dir-li una cosa: Saben quina és la terra que produeix la fruita més bona? Doncs Catalunya i, concretament, Lleida. Lleida produeix una de les millors fruites del mercat. En canvi, quan vostès estaven a govern, llàstima que no els hi hagués agradat tant la fruita perquè possiblement tindríem millors trens, millors carreteres, estaríem molt més ben comunicats i tot ens funcionaria millor, perquè el caos que tenim avui en bona part és responsabilitat seva. I per tant, senyor ministre, deixi’m dir-li que és cert, la ciutadania no vol tertúlies, vol solucions, perquè ja n’estan cansats, perquè quan parlem de trens o de carreteres o de transport públic o de concessions als autocars no parlem d’enginyeria. Parlem del transport de la classe treballadora, perquè qui ha de sortir de casa a les 6 del dematí sense saber si arribarà a temps a la feina no és qui té un xofer o qui pot fer teletreball. És la treballadora de Tarragona que ha d’anar a un hospital. És l’estudiant que viu a Lleida o a Girona i ha de desplaçar-se a Barcelona. És el cambrer que viu a Figueres i ha de fer un trajecte cada dia per anar a treballar. Fa molt temps que diem que el transport ferroviari afecta la salut de les persones, ministre, però ara ja no ho diem només nosaltres. Ara també ho diu la ciència. Li vaig començar a fer un apunt la setmana passada: un estudi pioner impulsat pel Departament de Psicologia de la Universitat Rovira i Virgili, coordinat pel professor Sergi Martín Arbós i amb la col·laboració de la Plataforma Dignitat a les vies, ha posat llum a la foscor, com diria un lleidatà insigne. L’acumulació de retards, cancel·lacions, falta d’informació i incertesa no és només un problema d’infraestructures. És un atac directe a la salut de la ciutadania. Aquesta ciutadania pateix ansietat, depressió, tensió muscular, maldecap, problemes digestius perquè rodalies, o el transport per autobús també, s’ha convertit en un generador de malalties. I les dades són clares i demolidores. En una mostra de 695 persones, el 88 % dels usuaris declara patir ansietat, depressió o malestar físic relacionat amb el tren. Vuit de cada deu han tingut retards en més de la meitat dels seus últims 5 trajectes. En una escala de 0 a 20, la població general té l’ansietat al voltant del 3 o el 4. Els usuaris de rodalies de Catalunya la tripliquen i arriben al 9. Amb la depressió, la mitjana normal és poc més de 5, però la gent que agafa rodalies ja passa dels 8. Per tant, senyor ministre, no n’hem parlat prou encara, de rodalies, perquè el que hem de fer és parlar i trobar aquestes solucions, perquè el cos també ho paga. Ho paga amb maldecap, tensió muscular, problemes digestius… Mentre la població en general marca un 4, els usuaris de rodalies estan per sobre el 8 i això vol dir que cada retard, cada cancel·lació i cada manca d’informació no és només una molèstia. És un atac directe a la salut mental i física d’aquesta gent. Ens parla de carreteres, del transport també per autobús, però, senyor ministre, no ens ajunti a Catalunya totes les obres al mateix temps, perquè ja tindrem un bon coll d’ampolla. I ho sabem, ja només ens faltaria que ara que convertirà el corredor sud en un autèntic coll d’ampolla, com li deia, i condemnarà milers de viatgers, possiblement a haver d’agafar el seu cotxe o haver d’agafar línies d’autobús, no ens faci canvis, perquè tot això ens perjudicarà molt, perquè les obres hi són i probablement vulgui fer alguns canvis. Però la bona gestió de les alternatives i sobretot de la informació no hi és. I això ho sap vostè. Ho sap perfectament, perquè si no n’hi hagués prou, també amb tot això, plataformes com Dignitat a les vies o Usuaris Avant de Catalunya, entre d’altres, denuncien que hi ha massa actuacions i decisions preses sense transparència ni planificació, que deixen a la gent en la més absoluta indefensió. Per això, aquestes plataformes s’autoorganitzen i creen aplicacions, per poder informar a la ciutadania d’allò que s’espera que faci el govern i ho ha de fer la ciutadania. Ministre, no es pot jugar amb la dignitat i el temps de la gent, com si fossin simples peces d’un taulell tècnic o d’un taulell d’escacs. I el transport ferroviari sí que passa també per ajudar a que això pugui ser possible, per arreglar totes aquestes incidències que tant li hem reclamat. A més a més, ara parlarem de transport territorial, tal com deia. Transport territorial, sí, però al mateix temps vostès decideixen suprimir els Avlos a partir del 8 de setembre. O diuen que ho volen millorar com una millora del confort. Però la setmana passada ens deia que el motiu era un defecte dels trens Avril que s’havien de retirar, però sap què passa? El que veu el ciutadà, en realitat, que un bitllet Madrid-Barcelona amb Avlo costava 30 euros i que ara costarà 61, o un trajecte Lleida-Barcelona que en valia 19, ara en costarà 44 i que la capacitat baixa de 581 llocs a 404, és a dir, menys trens, més cars, i per menys gent. I això, ministre, no és cap millora. La gent ho veu com una presa de pèl.

I sí, ministre, sé que em va contestar fa just una setmana que l’alta velocitat no té l’obligació de servei públic i que els seus criteris són comercials. Molt bé. Això li sembla que és equitat territorial? Mentre a Lleida o a Girona només hi ha Renfe, si Renfe ens treu els Avlos, aquests territoris ens quedem sense els trens que poden viatjar amb low cost i la sospita és inevitable. Aquesta resposta o aquesta decisió no respon a cap criteri de servei públic, sinó a criteris comercials. Fer fora els d’Avlos és fer fora la gent amb menys poder adquisitiu, perquè el transport públic no es pot convertir en un luxe. Exactament hauria de ser el contrari. Si vol fer tot això, no li sembla que primer hauria de garantir un transport perquè la gent de Lleida, Tarragona i Girona arribessin a Barcelona a un bon preu i després aquí els posi amb alta velocitat allà on vulgui? Perquè la gent ha de pensar amb el tren com a primera alternativa i no amb l’avió com a primera alternativa per desplaçar-nos. Tenim una llei pendent d’aprovar. Es vol aprovar aquest mes de setembre. Mobilitat sostenible, sí. Com ha de ser aquesta mobilitat sostenible? Només si tens la butxaca plena tindràs dret a una mobilitat sostenible? Sinó hauràs d’anar amb un tren que no saps mai quan arribarà, amb un autobús que no saps mai si ha passat o no ha passat perquè tampoc hi ha cap panell informatiu.

Per tant, senyor ministre, i ara ja no li parlaré només dels Avlos. També li parlaré dels d’Avants, que són trens d’alta velocitat de mitjana distància i que estan catalogats com a «serveis públics obligatoris». I això vol dir que no funcionen només amb una lògica de mercat, sinó que l’Estat subvenciona perquè siguin assequibles i cobreixin necessitats de mobilitat quotidiana. Perquè l’objectiu ha de ser aquest: garantir la cohesió territorial, perquè tothom ha de tenir dret a poder accedir als mateixos llocs. Perquè ja que no tenim el dret a trobar un habitatge a les ciutats on ens aboquen per haver de treballar o estudiar, bé ens hi han de poder, doncs, transportar. Tenim un informe de Comissions Obreres. S’ha presentat a Catalunya, la setmana que ve es torna a presentar a Barcelona. És l’informe CATAV 2025. Segur que l’ha tingut a les seves mans, sinó li recomano que el tingui. Les places que tenim dels Avants a Lleida-Barcelona, Tarragona-Barcelona o Tortosa-Barcelona, hi ha places que estan sinergiades dins d’AVEs o Alvias, amb poques places a un preu Avant dins d’un tren comercial, una quota mínima que vostè sap que no cobreix la demanda real. Què passa? Que tenim la línia Girona-Barcelona, que és la mitja distància amb més viatgers de tot l’Estat, seguida després per Lleida-Barcelona, i els usuaris s’han de conformar amb preus comercials, variables perquè no tenim prou oferta sobre l’Avant. I a Tortosa la situació és directament un insult, perquè només hi ha un Avant al dia. Això, senyor ministre, no és un servei públic, això és un decorat. I davant d’aquest panorama, Comissions Obreres proposa la creació d’aquesta xarxa catalana. I li recomano que se la miri, perquè és una xarxa amb més freqüències, amb preus estables i assequibles i amb capacitat de donar un servei al 70 % de la població de Catalunya. Es podria passar de 10 000 places diàries a gairebé 40 000. Multiplicar per tres o per quatre l’oferta actual sense haver de fer gran inversió. Senyor ministre, això és una qüestió de voluntat política.

Li faré tres preguntes molt curtes ja per acabar. Està disposat a declarar l’obligació de servei públic als Avants i a alguns AVEs com el de Lleida-Barcelona o el de Girona-Barcelona, perquè la gent d’aquests territoris puguem viatjar a un preu assequible? Recuperarem els Avlos com a opció assequible a la classe treballadora? I es plantejarà acceptar aquestes propostes que li fa Comissions Obreres per ampliar aquests seients d’AVE i desplegar una xarxa d’alta velocitat a Catalunya que serveixi a la gent i no al mercat?

Gràcies.

Gracias, presidenta. Saludos, buenas tardes, diputados, diputadas. Ministro, cierto, hace solo una semana que teníamos un debate en comisión y hoy volvemos a tener aquí el debate para hablar de infraestructuras, una petición hecha por las señorías del PP, unas señorías a quienes les gusta mucho la fruta, pero dejen que les diga una cosa. ¿Saben cuál es la tierra que produce la mejor fruta? Pues, miren, Cataluña, y concretamente Lleida, que produce una de las mejores frutas del mercado. En cambio, cuando ustedes estaban en el Gobierno, lástima que no les gustase tanto la fruta, porque posiblemente tendríamos mejores trenes y mejores carreteras, estaríamos mucho mejor comunicados y todo funcionaría mejor. Porque el caos que tenemos hoy, en buena parte, es responsabilidad suya. Por tanto, señor ministro, déjeme decirle que es verdad: la ciudadanía no quiere tertulias, quiere soluciones, porque están cansados. Porque cuando hablamos de trenes o de carreteras o de transporte público o de concesiones a los autocares, no hablamos de ingeniería; hablamos del transporte de la clase trabajadora. Porque quien sale ahora de casa a las seis de la mañana sin saber si va a llegar a tiempo al trabajo no es quien tiene chófer o puede hacer teletrabajo. Es la trabajadora de Tarragona que va a un hospital; es el estudiante que vive en Lleida o en Girona y tiene que desplazarse a Barcelona; es el camarero que vive en Figueras y tiene que hacer un trayecto todos los días para ir a trabajar.

Hace mucho tiempo que decimos que el transporte ferroviario afecta a la salud de las personas, ministro, pero ahora ya no solo lo decimos nosotros; lo dice también la ciencia. Empecé a hacerle un apunte la semana pasada: un estudio pionero impulsado por el Departamento de Psicología de la Universidad Rovira i Virgili, coordinado por el profesor Sergi Martín Arbós y con la colaboración de la plataforma «Dignidad en las vías», ha puesto luz en la oscuridad, como diría un leridano insigne. La acumulación de retrasos, cancelaciones, falta de información e incertidumbre no es solo un problema de infraestructuras; es un ataque directo a la salud de la ciudadanía, una ciudadanía que sufre ansiedad, depresión, tensión muscular, dolor de cabeza y problemas digestivos, porque rodalies, y el transporte por autobús también, se ha convertido en un generador de enfermedad. Los datos son claros, demoledores. En una muestra de 695 personas, el 88 % de los usuarios declara sufrir ansiedad, depresión o malestar físico relacionado con el tren. Ocho de cada diez han tenido retrasos en más de la mitad de los últimos cinco trayectos. En una escala de 0 a 20, la población general tiene la ansiedad en torno a un 3 o un 4; los usuarios de rodalies en Cataluña la triplican y llegan al 9. Con la depresión, la media normal es poco más de 5, pero quienes cogen rodalies ya están por encima del 8. Por tanto, señor ministro, aún no hemos hablado suficientemente de rodalies, todavía no. Lo que tenemos que hacer es hablar y encontrar estas soluciones porque el cuerpo lo paga también, en dolor de cabeza, en tensión muscular, en problemas digestivos... Mientras la población en general marca un 4, los usuarios de rodalies están por encima y esto significa que cada retraso, cada cancelación, cada falta de información, no solo es una molestia, es un ataque directo a la salud mental, física, de esta gente.

Nos habla de carreteras, nos habla del transporte también por autobús, pero, señor ministro, no nos sume y no nos junte en Cataluña todas las obras al mismo tiempo porque ya vamos servidos, tenemos un buen cuello de botella, y lo sabemos. Solo nos faltaba que ahora que va a convertir el corredor sur en un cuello de botella y que condenará a miles de viajeros posiblemente a que tengan que coger su coche o líneas de autobús nos venga con cambios, porque todo eso nos perjudicaría muchísimo, porque las obras están ahí. Están. Y, bueno, a lo mejor quieren hacer algún cambio, pero la buena gestión de las alternativas y, sobre todo, de la información no está, y eso lo sabe usted, lo sabe perfectamente. Porque, por si no fuese suficiente con todo eso, plataformas como «Dignidad en las vías» o la de usuarios del Avant en Cataluña, entre otras, son plataformas que denuncian que hay demasiadas actuaciones y decisiones tomadas sin transparencia ni planificación, que dejan a la gente en la indefensión más absoluta. Por eso estas plataformas se autoorganizan y crean aplicaciones para poder informar a la ciudadanía de lo que se espera que haga el Gobierno, y lo tiene que hacer la ciudadanía. Ministro, no se puede jugar con la dignidad y el tiempo de la gente como si fuesen meras piezas de un tablero técnico o de ajedrez.

El transporte ferroviario. Sí, ¿qué pasa? También para hacer que sea posible, para arreglar estas incidencias que tanto hemos reclamado, pero al mismo tiempo, y ahora hablaremos de transportes territoriales, ustedes deciden suprimir los Avlo a partir del 8 de septiembre. Y dicen que lo quieren mejorar, nos dicen que es para mejorar el confort, pero nos decía la semana pasada que el motivo era un defecto de los trenes Avril, que había que retirarlos. Entonces, ¿sabe qué pasa? ¿Qué ve el ciudadano en realidad? Pues que un billete Madrid-Barcelona con Avlo costaba 37 euros y ahora va a costar 61. Que un trayecto Lleida-Barcelona que valía 19 euros ahora va a costar 44. Y que la capacidad baja de 581 plazas a cuatrocientas y pico. Menos trenes, más caros y para menos gente. Eso, ministro, no es una mejora, la gente lo ve como una tomadura de pelo.

Y sí, ministro, sé que me contestó hace una semana, precisamente, que la alta velocidad no tiene la obligación de servicio público y que sus criterios son comerciales. Bueno, muy bien. ¿Le parece que es equidad territorial eso? Lleida y Girona solo tienen Renfe y si nos quitan los Avlo en Renfe, estos territorios nos quedamos sin los trenes que pueden viajar en low cost. Claro, la sospecha en inevitable. Esta decisión no responde a ningún criterio de servicio público, sino a criterios comerciales. Fuera los Avlo y fuera la gente entonces con menos poder adquisitivo. El transporte público no se puede convertir en un lujo; exactamente, tendría que ser todo lo contrario. Si quiere hacer todo eso, ¿no le parece que primero tendría que garantizar un transporte para que la gente de Lleida, Tarragona o Girona llegase a Barcelona a un buen precio y después ya que se ponga la alta velocidad donde se quiera? Porque la gente tiene que pensar en el tren como primera alternativa y no en el avión como primera alternativa para desplazarnos. Tenemos una ley pendiente de aprobar. Se quiere aprobar este mes de septiembre. Movilidad sostenible, sí. ¿Y cómo ha de ser esta movilidad sostenible? ¿Solo si tienes el bolsillo lleno vas a tener derecho a una movilidad sostenible, porque si no tendrás que ir en un tren que no sabes nunca cuándo va a llegar o en un autobús que no sabes si pasó o no pasó, porque tampoco hay panel informativo alguno?

Señor ministro, ya no le voy a hablar solo de los Avlo; le hablaré también de los Avant, que son trenes de alta velocidad de media distancia que están catalogados como servicios públicos obligatorios. Eso quiere decir que no funcionan solo con una lógica de mercado, sino que el Estado subvenciona para que sean asequibles y cubran necesidades de movilidad cotidiana. Porque el objetivo debe ser este: garantizar la cohesión territorial, porque todo el mundo debe tener derecho a poder acceder a los mismos sitios. Hay quienes no tenemos derecho a encontrar una vivienda en las ciudades donde nos abocan a estudiar o trabajar y tendremos que poder trasladarnos ahí. Tenemos un informe de Comisiones Obreras que se presentó en Cataluña ―la semana que viene vuelve a presentarse en Barcelona―, el informe CATAV 2025. Seguro que lo ha tenido en sus manos; si no, le recomiendo que lo vea. En los Avant Lleida-Barcelona, TarragonaBarcelona, Tortosa-Barcelona hay plazas que están sinergiadas a AVE o a Alvia, con pocas plazas en precio Avant en un tren comercial, una cuota mínima que sabe usted que no cubre la demanda real. Entonces, ¿qué pasa? Que tenemos la línea Girona-Barcelona, que es la media distancia con más viajes de todo el Estado, seguida por Lleida-Barcelona, y los usuarios tienen que conformarse con precios comerciales variables porque no tenemos oferta suficiente sobre el Avant. Y en Tortosa la situación es un insulto directamente, porque solo hay un Avant al día, y eso, señor ministro, no es un servicio público, eso es un decorado. Ante tal panorama, Comisiones Obreras propone la creación de esa red catalana. Le recomiendo que se lo mire, porque es una red con más frecuencias, con precios estables y asequibles y con capacidad de dar un servicio al 70 % de la población de Cataluña. Se podría pasar de diez mil plazas diarias a prácticamente cuarenta mil, multiplicar por tres o por cuatro la oferta actual sin tener que hacer gran inversión. Señor ministro, eso es una cuestión de voluntad política.

Le haré tres preguntas muy cortas para terminar. ¿Está dispuesto a declarar la obligación de servicio público a los Avant y a algunos AVE, como Lleida-Barcelona o Girona-Barcelona, para que la gente de estos territorios podamos viajar a un precio asequible? ¿Recuperaremos los Avlo como opción asequible para la clase trabajadora? ¿Y se planteará aceptar estas propuestas que le hace Comisiones Obreras para ampliar estos asientos de AVE y desplegar una red de alta velocidad en Cataluña que preste servicio a la gente y no al mercado?

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Moltes gràcies, senyora Granollers. Pel Grup Parlamentari Junts per Catalunya, té la paraula el senyor Gavin i Valls.

Isidre Gavin i Valls

JuntsDiputado.Página 76Vídeo

Gràcies, senyora presidenta. Senyor ministre, efectivament, com vostè diu, va comparèixer el dijous passat a la Comissió. Per tant, es van tractar molts temes allà. Avui vostè ha preferit parlar de transport aeri, de qüestions jo crec que una mica avançades del debat de la llei de mobilitat sostenible, que recuperarem —c‌ om el tema del mapa concessional d’autobusos— però nosaltres ens centrarem en el tema del ferrocarril, perquè nosaltres considerem a Catalunya és la nostra prioritat, perquè és un panorama, no es resolen els problemes, no arriba el bon servei. La solució no té un termini curt. I en tot cas, el que sí que farem és simplificar i reduir aquells aspectes que hem comentat en altres moments i afegir informació nova que reforci les inquietuds que tenim. I tornar-li a preguntar o a fer plantejaments sobre algunes qüestions que a mi em sembla que valdria la pena que el ministeri es mullés una mica i concretés la seva posició. Bé, d’entrada ja n’hem parlat tantes vegades, les rodalies és un sistema col·lapsat, amb un mal servei. La veritat és que la gent està indignats. Nosaltres no estem disposats a normalitzar aquesta situació, que fa molts anys que dura però que continua durant. Vostès, durant moltes ocasions, han negat el problema. Han dit que exagerem, que som uns demagogs, que és per culpa dels que tiren pedres o dels que roben cable —d‌ esprés donaré algunes dades noves sobre tot això— però la veritat és que el problema segueix sent pràcticament el mateix cada dia. Ara que els responsables sindicals s’han reunit en una església, sembla ser —‌he llegit una notícia d’ahir— podríem dir que les rodalies a Catalunya és com el viacrucis dels ciutadans de Catalunya, perquè és que cada dia ple de dificultats.

Vostè va dir un dia que feia poc que era ministre i que havia d’assumir la responsabilitat de la seva gestió. Té un cert sentit que ho digui, però nosaltres repetim aquelles dades d’AIReF que ja, jo crec que ja li cansen a vostè, per posar en evidència que vostè ha d’assumir també la part de responsabilitat de tants governs socialistes que hi ha hagut durant tots aquests anys. Especialment aquest estudi d’AIReF parla de l’any…, del període del 1990 a l’any 2018. El 2018 no és tan lluny. És aquí a prop. I vostès porten set anys governant ja. Per posar en evidència aquest dany inversor, aquest càstig inversor, com per exemple, diu aquest estudi que el 47,8 de les inversions que es van fer en aquest període amb rodalies a tot l’Estat espanyol es van fer a Madrid i el 16,8 es van fer a les rodalies de Catalunya. Aquest estudi d’AIReF, que és una autoritat pública de l’Estat. Però aquestes dades, senyor ministre, que li molesten una mica, li repeteixo i li repeteixo per també posar en evidència al Partit Popular. El Partit Popular, que no para de presentar iniciatives, perquè vostè comparegui per retreure-li els problemes que hi ha a la xarxa. Perquè de tots aquests anys el Partit Popular també en té molta responsabilitat, molta. Però a més a més, perquè crec que ahir o abans d’ahir vaig llegir unes declaracions d’un responsable del PP de Madrid —‌no sé quin, m’és igual, si era l’Ayuso, si era el conseller, no ho sé— que deia: «És que a Madrid també volem les inversions que està fent el ministeri a les rodalies de Catalunya». No teniu vergonya! Potser li digueu aquesta persona del PP de Madrid, sí, sí, li entregueu aquest informe i li pregunteu si sap llegir i que se’l miri. I que se’l miri, eh? De l’any, com ja he dit 2018 fins al… perdó, de l’any 1990 fins al 2018, el 47,8 % a Madrid i el 16,8 a Barcelona. I vostès en tenen una responsabilitat bastant important. Per tant, ja n’hi ha prou de mentir i de fer demagògia amb aquest tema.

El senyor ministre ha fet una cosa aquests últims dies que jo li reconec, i és que, com a mínim, ha reconegut les dades i ha reconegut la situació. I això és un bon pas, això és una reacció positiva. No és suficient perquè el que cal —‌diem nosaltres— és revertir tot aquest dèficit crònic que —‌després explicaré— portarà molt de temps de revertir.

Del traspàs, no vull allargar-me massa, però sí que si tinc temps parlaré una miqueta del per què nosaltres aquest traspàs no el veiem la solució. No té la Generalitat les capacitats reconegudes i, sobretot, s’accepta Renfe com a operador. M’hagués agradat estendre’m del que nosaltres en diem el model Ferrocarrils, per posar en evidència com és el model català de gestió ferroviària i com és el model de Renfe. Doncs miri, el 95 % de puntualitat i de satisfacció en el cas de Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya. Però li diré una cosa que no sé si sap: Quan es compten els trens de Renfe que no són puntuals, sap com es compten, senyor ministre? Abans era a partir dels cinc minuts. Ara és a partir dels quinze. Sap com compta Ferrocarrils els trens que no són puntuals? A partir del minut 3. A partir del tercer minut, Ferrocarrils posa els trens a la llista de trens que no arriben amb puntualitat. Renfe, a partir de 15. Per això li deia que totes aquelles dades genèriques, mitjanes espanyoles, a Catalunya no ens serveixen.

Li donaré algunes dades noves perquè li vaig donar dades d’anomalies també comparades amb Madrid, per cert, on havia per deu d’anomalies a Catalunya en relació amb les anomalies de Madrid. Miro també els senyors del PP. Aquest estiu mateix, dades noves, un estudi d’un important mitjà de comunicació a tres o quatre línies importants, les més importants. Hi ha hagut 249 incidències no relacionades amb les obres. Hi ha hagut la cancel·lació, senyor ministre, entre juliol i agost, en aquestes línies, l’R4, R2 sud, R3, R1 i R2 nord, 1500 trens anul·lats, cancel·lats. Per tant, 1500 trens cancel·lats, 249 contratemps, incidències. I de totes aquestes incidències, aquest mitjà de comunicació fa un estudi i al final el 90 i pico% de totes elles són o per avaries dels trens o per avaries de les infraestructures. I per això jo li deia a la comissió i ho vull repetir aquí, perquè és molt greu, que el que no pot ser és que surti el representant de Renfe en ple estiu —‌quan passa tot això— i els ciutadans que es queden tirats perquè, a més a més, no hi ha autobusos per substituir els trens, surti el representant de Renfe i digui: «No, és que és clar, quan les anomalies són planificades, doncs ja ho tenim tot previst i tenim els autobusos. Quan són incidències sobrevingudes, costa més». Costa més? Però si porten 25 anys d’incidències quasi diàries! Com pot dir un representant de Renfe que «clar, és que costa més»? Però per favor, això en una empresa privada, una persona així la destitueixen d’avui per demà.

Una altra dada interessant. Miri, són els mateixos dies que Ferrocarrils de la Generalitat té incidències que els mateixos dies a l’any que Renfe no té incidències a Catalunya. M’agradaria parlar, molt ràpidament, només esmentar-lo, aquest estudi de la Universitat Rovira i Virgili que ha impulsat Dignitat a les vies de Tarragona, que posa en evidència el greu perjudici, que hem estat dient aquí molts representants dels diferents grups parlamentaris de com afecta greument a la salut de les persones, a la seva vida quotidiana, on explica que hi ha un impacte psicològic, d’angoixa, d’ansietat, de gent que han acabat prenent pastilles o de gent que senzillament és que han hagut de perdre la feina o canviar de feina o canviar de domicili perquè el transport públic no resolia el seu problema. El cas Avant és el mateix. Contínuament reivindiquem els problemes de l’Avant. Han hagut de retirar trens Avant per excessos de vibració. Són trens vells. Contínuament vibren de forma excessiva. I, a més a més, vaig donar les dades de la comissió que resulta que al voltant de Madrid —‌també, senyors del PP, per cert, també hi deuen tenir alguna cosa a veure, a més a més del senyor del PSOE— hi ha ciutats com Cuenca, que té una tercera part de població de Lleida, per exemple, i té 18 freqüències al dia d’Avant; Lleida en té 8. I a una ciutat com Toledo, que té la meitat de població de Lleida, i té 15 freqüències diàries a Madrid d’Avant. Lleida, en té 8. Ciudad Real, que també té la meitat, 11. Segòvia té una tercera part, 18. El maltracte és en inversió i el maltracte és en el servei i el maltracte és en el nombre de trens i amb el nombre de personal.

Aquí nosaltres diem —h‌ o vam dir fa un any i celebrem que Comissions Obreres, que en sap, s’afegeixi aquesta idea— vam dir que és un servei que s’ha de traspassar, que es pot traspassar i que té totes les condicions perquè es pugui fer. De moment, nosaltres pensem que el que s’està fent és tapar forats. És, sí, evidentment invertirà més, sí, segur que sí, perquè és invertir menys és impossible. Perquè a més a més ja estan reconeixent el problema. Però cal revertir tota aquesta situació.

I també un últim recordatori, un últim exemple del que representa tot aquest dèficit inversor i de com, senyor ministre, no en tenim prou amb que ens digui: «Sí, sí, nosaltres ja ens hi posem». Miri el cas de l’R3. L’R3 és una de les línies que està tenint més incidències amb obres i de tot tipus. L’R3 és un projecte, el desdoblament de l’R3, de fa 20 anys enrere. Ara fa quatre anys que està en obres i ja en porta dos d’endarreriment. Doncs bé, el ritme inversor que vostès porten, l’R3 no acabarà les obres del projecte de fa 20 anys fins d’aquí 10 o 15 anys. Al ritme que estan fent vostès als estudis informatius i redactant els projectes constructius i fent les obres, com a mínim deu o quinze anys. I, per tant, no ens val de dir: «Ja fem tot el que es pot fer». No, no és veritat. Es podria fer més i es podria anar més ràpid per revertir tot aquest dany.

Acabo amb una menció ràpida al cas Avlo. El cas Avlo és espectacular. El fracàs tremendo de Renfe d’haver de retirar tot això, per uns problemes amb uns trens que volem saber si és un problema de materials, si és un problema d’un contracte mal fet a l’hora d’encarregar aquests trens, si és un problema de construcció. Hem de saber què ha passat amb això, però aquí, com sempre ho ha dit, també ho ha citat, la meva conveïna territorial, portaveu d’Esquerra, el que paga el pato sempre acaba sent l’usuari. Ella ha fet referència a que Lleida, per exemple, augmenta amb aquesta situació d’ara sense Avlo un 50 % el preu de Lleida a Barcelona. Però és que els de Figueres i Girona es queden a zero. Desapareix el servei. S’han quedat en res i molt bé, com ha dit la Inés Granollers, menys places a uns preus més alts. Per tant, un càstig una vegada més per als usuaris.

Molt ràpidament també corredor mediterrani —‌acabo, no arribaré al minut que han arribat alguns altres portaveus d’escreix— corredor mediterrani passa el mateix: Invertir en el corredor central, el corredor mediterrani de mercaderies, inacabat. Fa 33 anys va arribar el Madrid-Sevilla. Trenta-tres anys després, València i Barcelona, la segona i la tercera ciutat en importància, no tenen connexió amb alta velocitat i el corredor no està acabat. Hi ha un munt d’iniciatives que ha fet el nostre grup, ministre, amb una proposició no de llei i amb una moció que són propostes raonables, que ajuden a resoldre els problemes i que estan pensades perquè puguin ser viables. Home, l’altre problema és que vostès tampoc no han atès totes aquestes propostes que hem fet des de Junts per Catalunya i, per tant, el nostre grup, evidentment, no pot estar satisfet amb la seva gestió.

Gràcies.

Gracias, señora presidenta. Señor ministro, como dice usted, compareció el jueves pasado en la comisión y, por lo tanto, tratamos estos temas allá. Hoy ha preferido usted hablar de transporte aéreo, de cuestiones un poco avanzadas por la ley de movilidad sostenible que recuperaremos, como el tema del mapa de concesiones de autobuses, pero nosotros nos vamos a centrar en el ferrocarril, porque consideramos que en Cataluña es nuestra prioridad, porque es un panorama en el que no se resuelven los problemas, no llega el buen servicio, la solución no tiene un plazo corto y lo que vamos a hacer es simplificar y reducir estos aspectos que hemos comentado en otros momentos, sumar información nueva que refuerce las inquietudes que tenemos y volver a hacer planteamientos sobre algunas cuestiones en las que me parece que valdría la pena que el ministerio se mojase un poco y concretase su postura.

De entrada, ya hemos hablado muchas veces. rodalies es un sistema colapsado, con un mal servicio. La verdad es que la gente está indignada y no estamos dispuestos a normalizar esta situación que hace muchos años que dura y que sigue durando. Durante muchas ocasiones ustedes han negado el problema: que si exageramos, que somos demagogos, que es de los que tiran piedras o de los que roban cable ―luego daré otros datos nuevos sobre estas cuestiones―, pero lo cierto es que el problema sigue siendo prácticamente el mismo todos los días. Los responsables sindicales se han reunido ahora ―he leído una noticia ayer, me parece― y podríamos decir que las rodalies son el vía crucis de los ciudadanos de Cataluña, porque hay dificultades todos los días.

Decía hace poco que es ministro y que tiene que asumir la responsabilidad de su gestión, y tiene cierto sentido lo que dice, pero repetimos los datos de la AIReF, en el sentido de que tiene usted que asumir también la responsabilidad de tantos Gobiernos socialistas de tantos años. La AIReF habla del periodo 1990-2018, que no está nada lejos, está aquí al ladito el 2018, y llevan ya siete años ustedes gobernando. Pues bien, hay que poner en evidencia este castigo inversor. Por ejemplo, dice este estudio que el 47,8 % de las inversiones que se hicieron en este periodo en rodalies en todo el Estado español se hicieron en Madrid y el 16,8 % en las rodalies de Cataluña. Es un estudio de la AIReF, que es una autoridad pública del Estado. Pero estos datos, señor ministro, que le molestan un poco, los repito para poner en evidencia también al Partido Popular, porque no paran de presentar iniciativas para que comparezca usted, etcétera, a hablar de los problemas de la red y de todos estos años el Partido Popular tiene mucha responsabilidad, mucha. Pero, además, porque creo que ayer o anteayer leí unas declaraciones de un responsable del PP de Madrid ―no sé quién, pero me es igual; no sé si era Ayuso o el consejero, no lo sé, no sé quién era― que decía: Bueno, es que también en Madrid queremos las inversiones que hace el ministerio en las rodalies de Cataluña. ¡No tenéis vergüenza! ¡No tienen vergüenza! Díganselo a esa persona de Madrid, díganselo; entréguenle el informe y le preguntan si sabe leer, y que se lo mire, que se lo lea. Como decía, del año 1990 hasta 2018, el 47,8 % en Madrid y el 16,8 % en Barcelona. Y ustedes tienen ahí una responsabilidad bastante importante. Por tanto, ya basta de hacer demagogia y de mentir con este tema.

Señor ministro, ha hecho una cosa estos últimos días que le reconozco. Como mínimo, ha reconocido los datos y la situación, y ese es un buen paso, es una reacción positiva, pero no es suficiente, porque lo que hace falta ―decimos nosotros― es revertir todo ese déficit crónico que luego explicaré, porque llevará mucho tiempo revertirlo.

Con el traspaso no quiero alargarme en exceso. Si tengo tiempo, sí que hablaré un poquito de por qué nosotros este traspaso no lo vemos como solución. La Generalitat no tiene las capacidades reconocidas y, sobre todo, se acepta a Renfe como operador. Me habría gustado explayarme en lo que nosotros llamamos el modelo Ferrocarrils para poner en evidencia cómo es el modelo catalán y el de Renfe: el 95 % de puntualidad y de satisfacción en el caso de Ferrocarriles de la Generalitat de Cataluña. Y le diré una cosa que quizá no sabe: cuando se cuentan los trenes de Renfe que no son puntuales, ¿sabe cómo se cuentan, señor ministro? Antes era a partir de los cinco minutos; ahora, a partir de los quince minutos. ¿Y sabe cómo cuenta Ferrocarriles de la Generalitat los que no son puntuales? A partir del minuto tres. A partir del tercer minuto, Ferrocarriles ya pone esos trenes que no llegan con puntualidad y Renfe a partir de los quince minutos. Por eso le decía que todos esos datos genéricos y medias españolas en Cataluña no nos sirven.

Le voy a dar algunos datos nuevos, porque le di datos de anomalías también comparados con Madrid, multiplicado por diez en Cataluña en relación con los de Madrid, y miro también a las filas del PP. Este verano, datos nuevos, un estudio de un importante medio de comunicación, tres o cuatro líneas importantes, las más importantes. Hubo 249 incidencias no relacionadas con las obras: cancelación, señor ministro, entre julio y agosto en estas líneas, R4, R2 Sur, R3 y R2 Norte, 1500 trenes anulados, cancelados. Esto es, 249 contratiempos, incidencias, y de todas estas incidencias, este medio de comunicación hace un estudio y más del 90 % de todas ellas son por averías de los trenes o de la infraestructura. Por tanto, yo le decía en la comisión, y lo repito aquí porque es muy grave, que no puede ser que salga un representante de Renfe en pleno verano, cuando está pasando todo eso y los ciudadanos se quedan tirados porque además no hay autobuses para sustituir los trenes, salga el representante de Renfe y diga: claro, cuando las anomalías son planificadas, pues ya lo tenemos todo previsto y ponemos autobuses, pero cuando son incidencias sobrevenidas cuesta más. ¿Cuesta más? Pero si llevamos veinticinco años de incidencias a diario. ¿Cómo puede decir un representante de Renfe que cuesta más? Pero, por favor, en una empresa privada a una persona así la despiden de hoy para mañana.

Otro dato interesante. Mire, los mismos días que Ferrocarriles de la Generalitat tiene incidencias son los mismos días del año que Renfe no tiene incidencias en Cataluña. Me gustaría hablar rápidamente y mencionar este estudio de la Universidad Rovira i Virgili, que ha impulsado Dignidad en las Vías en Tarragona, que pone en evidencia el grave perjuicio. Están diciendo aquí los representantes de los grupos parlamentarios cómo afecta esto gravemente a la salud de las personas, a su vida cotidiana. El informe explica que hay un impacto psicológico de angustia, de ansiedad, personas que han acabado tomando pastillas o que sencillamente han perdido el trabajo, han tenido que cambiar de trabajo o cambiar de domicilio porque el transporte público no les resuelve el problema. El caso Avant, lo mismo; reivindicamos siempre, continuamente, los problemas de Avant. Han tenido que retirar trenes viejos de Avant continuamente y vibran de forma excesiva. Además, los datos de la comisión, ya los di allí, dicen que alrededor de Madrid ―señores del PP, también tendrán algo que ver, supongo, aparte de los señores del PSOE― hay ciudades como Cuenca, que tiene una tercera parte de la población de Lleida, por ejemplo, y tiene 18 frecuencias al día de Avant, y Lleida 8; Toledo, con la mitad de población de Lleida, tiene 15 frecuencias diarias con Madrid del Avant, y Lleida, 8; Ciudad Real, que tiene la mitad de población, 11; Segovia, una tercera parte, 18. El maltrato es en inversión, en servicio, en el número de trenes y también en el número de personal.

Nosotros decimos ―lo dijimos hace un año y celebramos que Comisiones Obreras, que sabe de eso, se sume a esta idea― que es un servicio que hay que traspasar, que se puede traspasar y que tiene todas las condiciones para que se pueda hacer. De momento, nosotros pensamos que lo que se está haciendo es tapar agujeros. Y sí, hay que invertir más. Claro, es que invertir menos es imposible, seguro que se invertirá más, porque además están reconociendo el problema, pero hay que revertir toda esta situación.

Y un último recordatorio, un último ejemplo de lo que representa todo este déficit inversor y de cómo, señor ministro, no tenemos bastante, no nos basta con que nos digan: sí, sí, ya nos ponemos a ello. Mire, la R3 es una de las líneas que está teniendo más incidencias, con obras y de todo tipo. El desdoblamiento de la R3 es un proyecto de hace veinte años y hace cuatro años que está en obras. Lleva dos años de retraso. Miren, con el ritmo inversor que tienen ustedes las obras del proyecto de hace veinte años de la R3 no acaban hasta dentro de diez o quince años. Con el ritmo al que están haciendo ustedes los estudios informativos, redactando los proyectos de construcción y haciendo las obras, como mínimo, hacen falta diez o quince años. O sea, no nos vale; no nos sirve que nos digan que ya hacen todo lo que se puede hacer porque no es verdad, se podría hacer más, se podría ir más rápido, más deprisa para revertir todo este daño.

Y termino con una mención rápida al caso Avlo. Este caso es espectacular, el fracaso tremendo de Renfe de tener que retirar todo esto. Queremos saber si es un problema de materiales, si es un problema de un contrato mal hecho a la hora de encargar los trenes, si es un problema de construcción. Tenemos que saber lo que ha pasado con esto. Pero, como siempre ―lo ha dicho también mi vecina territorial, portavoz de Esquerra―, el que paga el pato acaba siendo el usuario, ya se ha hecho referencia. En Lleida, por ejemplo, con esta situación de ahora sin el Avlo, aumenta un 50 % el precio de Lleida a Barcelona. Pero es que desde Figueras se quedan a cero, desaparece el servicio, se han quedado sin nada. Como ha dicho Inés Granollers, menos plazas a precios más altos. O sea, un castigo una vez más para los usuarios.

Muy rápidamente, en el corredor mediterráneo ―no voy a llegar al minuto de exceso, como han llegado algunos que me han precedido en el uso de la palabra― pasa lo mismo. Invertir en el corredor central, el de mercancías inacabado. Hace treinta y tres años que llegó el Madrid-Sevilla. Treinta y tres años después, Barcelona y Valencia, la tercera ciudad en importancia, no tienen conexión con alta velocidad y el corredor no está acabado. Hay un montón de iniciativas que nuestro grupo ha hecho, ministro, con una proposición no de ley, con una moción, que son propuestas razonables que ayudan a resolver los problemas y que están pensadas para que puedan ser viables. Otro problema es que ustedes tampoco han atendido estas propuestas que hacemos desde Junts per Catalunya. Y, por tanto, nuestro grupo, lógicamente, no puede estar satisfecho con las soluciones que se están intentando aportar.

Gracias.

Presidencia. Moltes gràcies, senyor Gavin. Por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene la palabra el señor Otero Gabirondo.

Mikel Otero Gabirondo

EH BilduDiputado.Página 81Vídeo

Eskerrik asko, mahaiburu andrea. Arratsalde on guztioi. Buenas tardes a todos y a todas.

Nos centraremos en el transporte ferroviario porque creemos que es ahí donde se concentran los mayores problemas en Euskal Herria. También le digo que tenemos una ligera sospecha de que esta petición de comparecencia está más pensada para magnificar problemas que para proponer soluciones. No la utilizaremos nosotros con ese objetivo y tampoco creo que sea nada constructivo hacer un relato de catastrofismo en los servicios de transporte y en el servicio ferroviario en concreto. El portador del Partido Popular decía literalmente: Que un tren salga es una noticia. Bueno, yo no sé esto dónde puede calar. En esta política de la hipérbole parece que cualquier cosa vale, pero para usuarios habituales del tren ―y no yo, sino muchos de los diputados y diputadas que están aquí, que vamos y venimos en tren― resulta que no es una noticia que salga un tren. Es verdad que a veces tenemos unas embarrancadas importantes, que hemos tenido horas y horas de retrasos, que los problemas haberlos haylos, pero de ahí a decir que es una noticia que salga un tren… Creo que no sirve para nada, no es constructivo.

De hecho, hace poco tiempo que estuvimos hablando del tema. Yo le dije al señor Puente ―y lo repito― que los problemas que existen en el sistema ferroviario estatal, que son innegables, son en su mayoría problemas de largo recorrido y que no se le pueden atribuir a usted todos los males, pero lo que sí es exigible es que vaya poniendo soluciones. Y también le dijimos y le decimos que el problema de fondo era y sigue siendo esa asimetría histórica en la inversión entre la alta velocidad y las cercanías y las mercancías. Y, como se ha dado el caso, aprovecharé para recordarle algunos de los principales problemas que tenemos en Euskal Herria. Porque en este tema, lamentablemente, en estos últimos meses desde que usted compareció por última vez, ha pasado lo contrario de lo que reza ese famoso dicho inglés de no news, good news. En realidad, en el caso de los problemas en los servicios ferroviarios, no news es bad news, lamentablemente. Y no le hago una lista con detalle, pero teniendo en cuenta que todos los servicios de tren de cercanías mueven decenas de millones de viajeros al año solamente en Euskal Herria, pues estamos hablando de un número muy grande de gente afectada. Y la situación de las cercanías es precaria, pero lo que es peor es que cada vez es más precaria, porque lo que no se arregla tiende a cronificarse.

Le dejo un recordatorio de los principales problemas. En Bizkaia se vienen suprimiendo casi diariamente varios trenes de las líneas de cercanías de Renfe. La eliminación de estas circulaciones no se comunica, se hace con muy poco margen de tiempo. A menudo esta supresión viene dada, como se ha denunciado por el comité de empresa, por la falta de maquinistas, antigüedad del material rodante, averías en instalaciones, falta de personal en el centro de gestión de incidencias. En Gipuzkoa, si bien las necesidades de renovación, tanto de infraestructuras como de material móvil, eran más que evidentes desde hace tiempo, lo que ha sido demoledor para los estándares de calidad del servicio ―me refiero al cercanías Irun-Brinkola― ha sido el comienzo y el inmediato retraso de las obras para la implantación del tercer hilo de la alta velocidad, unas obras anunciadas en 2017 con un final para 2019 ―iba a ser una afección de dos años―, hoy siguen sin terminarse y aún parece que puede faltar bastante; es decir, nueve años de restricciones para unas obras de dos años. Los retrasos en los horarios y las cancelaciones de los servicios de tren son habituales, y ya no es un servicio fiable. El año pasado se lo hicieron saber los alcaldes de los ayuntamientos afectados, pero tampoco se les contestó. Al igual que en Bizkaia, el comité de empresa de Renfe en Gipuzkoa ha denunciado en diferentes ocasiones la supresión sistemática de trenes debido a la falta de maquinistas, la antigüedad del material rodante, averías en las instalaciones y la necesidad de un centro de gestión de incidencias propio para Gipuzkoa, porque hay muchas incidencias. Y para rematar y ahondando en las restricciones, este verano el inicio de los descuentos de Verano Joven ha coincidido con el cierre de servicios en el entorno de Donosti, con lo que decenas de miles de jóvenes de Gipuzkoa, del entorno de Donosti sobre todo, no lo han podido disfrutar o no debidamente. Un cierre que continúa, por cierto. Así que le pedimos varias cosas. Primero, que evite que se supriman trenes y circulaciones por falta de personal; segundo, que garantice la prestación de un servicio competitivo, fiable y puntual, y, por último, que aumente el mantenimiento de la infraestructura para mejorar las frecuencias.

También es verdad que alguna pequeña novedad positiva sí ha habido. Como diputado de Araba, lo tengo que decir: se ha puesto en marcha, desde la última vez que hablamos con usted, el servicio de cercanías en Araba, que no solo cruza toda Araba, sino que va hasta Altsasu y Miranda de Ebro, en Burgos. Es una conexión que veníamos reclamando desde Euskal Herria Bildu y que fuera así. Todavía es un poco precaria, todavía faltan obras y acondicionamiento, pero por lo menos ya está en marcha. Así que alguna buena noticia también se puede señalar.

En cualquier caso, como hicimos la vez anterior, no quiero dejar de recordar que, aunque no voten, las mercancías son el gran lastre del sistema ferroviario estatal, son las que rompen todo el discurso de movilidad sostenible; por debajo de un 5 % de movilidad de mercancías en tren, a la cola de Europa, es difícil dar por bueno un discurso de movilidad sostenible, teniendo en cuenta además la evolución decadente de los últimos veinte años.

Para terminar, quiero comentar la asimetría que apuntaba antes entre las inversiones en alta velocidad y las inversiones en cercanías, de las que también le hablé. Llevamos décadas de inversiones multimillonarias en líneas de alta velocidad para las que siempre faltan cinco años para inaugurarse, como es nuestro caso. Mientras tanto las cercanías, que son las que realmente vertebran el territorio, siguen en franco declive y son las que mueven a la gente, veintidós millones de personas se movieron durante el último año por Renfe solamente en la Comunidad Autónoma vasca.

Y ya que estamos, vuelvo a recordar que, en el empalme pendiente entre la nueva red ferroviaria vasca y el corredor mediterráneo, especialmente la unión de Iruña Pamplona con la Y griega vasca, estamos a tiempo de ampliar el enfoque, porque aquí y allí se ha hablado mucho de un dilema que hay que resolver: si se tiene que conectar Iruña con Ezkio y directamente a Gipuzkoa o conectarse con Gasteiz. Pero aquí hay dos debates. Yo creo que el primero está medio superado, o sea no se puede tirar por la obra faraónica de Ezkio; está en estudio técnico, ya se sabrá, pero es un derroche inasumible. Pero hay un segundo debate que sigue abierto, y es si hace falta una plataforma nueva o no. Yo creo que, en aras de la eficiencia del gasto público, para dejar de derrochar y para hacer una modernización de la red ferroviaria, se puede hacer sin la necesidad de construir una nueva plataforma ferroviaria. Se podría generar una vía única modernizada que pueda perfectamente compatibilizar mercancías, cercanías y velocidad alta, y hacer todo a mitad de precio de la opción más barata de las que ustedes están manejando en esa conexión. Es decir, lo que hace falta es un sistema integral de altas prestaciones.

Y ya que me queda un poco de tiempo ―seguramente no volveré a salir después―, le quería hacer un pequeño comentario o un elemento para la reflexión, si usted quiere, acerca del transporte aéreo. Usted ha dado varios datos de récords, y entiendo que los ha dado como algo bueno. Nosotros entendemos que el sistema de movilidad tiene que ser un conjunto de medios y servicios que tienen que cubrir las necesidades de movilidad de la gente. Entonces, si esas necesidades de movilidad están provocando que cada vez haya más vuelos, más aviones, más gente precisamente en la modalidad de transporte que es más perjudicial para la emergencia climática porque es la que más CO2 emite por persona y kilómetro, sin ningún tipo de dudas, creo que venir aquí a decir que hay récord de vuelos, de pasajeros y de movilidad aérea no casa muy bien no ya con la movilidad sostenible, sino con esos otros anuncios que están ustedes haciendo alrededor de la emergencia climática, los pactos de Estado, etcétera. Es decir, si nos vamos a tomar en serio la emergencia climática, yo creo que no podemos dar por bueno que se vayan batiendo récord tras récord todos los años en la movilidad aérea sin hacer una mención acerca del problema de sostenibilidad que tiene todo esto. Se lo dejo como reflexión. Si lo quiere tomar lo toma y si no ya habrá más ocasiones de debatir sobre el tema.

Besterik ez. Eskerrik asko. Nada más. Muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señor Otero. Por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV), tiene la palabra la señora Renteria Lasanta.

Nerea (GV (EAJ-PNV)) Renteria Lasanta

PNVDiputada.Página 82Vídeo

Muchas gracias, señora presidenta. Con su permiso, voy a intervenir desde mi escaño. Voy a ser muy breve, porque, señorías, el jueves de la semana pasada, hace seis días, el ministro de Transportes compareció a petición propia en la Comisión de Transportes y Movilidad Sostenible para dar cuenta de la situación ferroviaria. Es cierto que la solicitud inicial del ministro no contemplaba de forma expresa todas las cuestiones que hoy se mencionan, pero en el transcurso de esa comparecencia se abordaron también las incidencias de la red ferroviaria, atención a pasajeros, problemas en aeropuertos e incluso las paradas de autobús en zonas rurales. Por tanto, creemos que los grupos que asistimos a la comisión ya tuvimos ocasión de plantear estas preocupaciones y de obtener respuestas del ministro. Entendemos que son asuntos muy importantes, que merecen seguimiento y control, pero consideramos que no procede reproducir ahora en el Pleno un debate que ya ha tenido lugar hace escasos días en comisión. Eskerrik asko.

Presidencia. Muchísimas gracias, señora Renteria. Por el Grupo Parlamentario Mixto, que acumula en este su turno de réplica, tiene la palabra, en primer lugar, la señora Micó Micó.

Àgueda Micó Micó

CompromísDiputada.Página 83Vídeo

Gràcies, presidenta. Senyor ministre, bon dia. Compareix vosté avui per parlar de la seua gestió en transports i sincerament, nosaltres, al País Valencià, patim un caos ferroviari des de fa molt de temps. Per a nosaltres és la norma i no l’excepció: rodalies abandonats, trens cancel·lats, retards diaris. Tenim unes inversions inexistents, un desastre que no és un problema tècnic puntual, sinó que és una discriminació territorial crònica. I vosté no és l’únic responsable, perquè açò venim patint-ho des de fa molt de temps, però és veritat que la cosa no millora. Portem dècades reclamant infraestructures bàsiques per a vertebrar el nostre territori i el nostre país, com per exemple el tren de la costa, entre Gandia, Oliva i Dénia, i en canvi el que rebem són solucions de pega. El canvi del tren per un tramvia. Supose que vostès pensen que en les comarques de la Safor i de la Marina només volem que siguen els turistes els que es passegen per allà, per al nostre territori, però que nosaltres volem unes infraestructures ferroviàries que siguin eficients i que permetin als habitants d’eixes comarques poder utilitzar el transport per al seu dia a dia. Senyor ministre, després de la dana que vam patir a València, l’AVE Madrid-València es va restablir en dues setmanes. En canvi, les rodalies van tardar dos mesos a tornar a la normalitat. Jo sé que igual des de Madrid pot semblar prioritari que vostès puguin arribar a València, però els assegure que per als habitants d’allà, per a les valencianes i valencians, el més important és poder anar a treballar cada dia en transport públic, perquè el tema del transport —i‌ vosté ho sap millor que jo— és una qüestió social i de classe. I és que la classe treballadora, l’estudiantat i les persones grans han de poder sobreviure en el seu dia a dia i cada cancel·lació, cada retard, cada parche, és culpa de la nefasta inversió que l’Estat espanyol ha fet en la nostra xarxa de transports públics. Un estudi recent d’esta mateixa setmana de la Universitat Politècnica de València confirma el que totes sabem: que la precarietat del transport públic i el mal funcionament dels trens de rodalies provoca l’augment de l’ús del cotxe privat a la ciutat i a l’àrea metropolitana. Concretament, el 15 % de l’estudiantat del campus depèn del cotxe. Més de 4200 persones que viuen a més de seixanta minuts del campus necessiten el transport públic i no el tenen al seu abast. I açò no és només un inconvenient per a la gent, per a la gent que estudia allà, sinó que és una condemna per a la mobilitat sostenible i un augment de la dependència del vehicle privat. Si de veritat este govern vol ser el govern més progressista de la història, han de començar pel més bàsic i és garantir que cap persona puga perdre un lloc de feina per no poder accedir en transport públic a eixe lloc de feina; que cap persona jove perdi l’oportunitat de poder treballar o estudiar perquè no n’hi ha connexió entre els seus pobles o que cap persona gran que viu al nostre territori tinga que fer desplaçaments de més de dos hores per a poder anar al centre de salut que li pertoca a fer la seua cita mèdica. Les rodalies dignes, el tren de la costa, la connexió de l’aeroport de l’Altet i les inversions en el nostre transport públic no són una moneda de canvi.

Gracias, presidenta. Buenos días, señor ministro. Hoy comparece usted para hablar de la situación del transporte. Nosotros, en el país valenciano, sufrimos un caos ferroviario desde hace muchísimo tiempo; un caos enorme, que es la norma y no la excepción. Las cercanías están abandonadas, retrasos diarios, inversiones inexistentes… Es un desastre; no es un problema técnico puntual, sino una discriminación territorial crónica. Usted no es el único responsable de eso, porque hace mucho tiempo que lo sufrimos, pero es cierto que la cosa no mejora. Llevamos décadas reclamando infraestructuras básicas para vertebrar nuestro territorio, nuestro país; por ejemplo, el tren de la costa entre Gandía, Oliva y Denia. A cambio, recibimos parches como, por ejemplo, el cambio del tren por un tranvía. Supongo que ustedes creen que en las comarcas de la Safor y la Marina solo queremos que paseen turistas por allí, por nuestro territorio, pero lo que nosotros queremos son infraestructuras ferroviarias eficientes que permitan a los habitantes de esas comarcas utilizar el transporte en su día a día. Señor ministro, después de la dana que sufrimos en Valencia, el AVE Madrid-Valencia se restableció en dos semanas; en cambio, las cercanías tardaron dos meses en volver a la normalidad. Yo sé que quizá desde Madrid parezca prioritario que se llegue desde Madrid a Valencia, pero no, les aseguro que para los valencianos y las valencianas lo más importante es ir a trabajar cada día en transporte público, porque, usted lo sabe mejor que yo, el transporte es cuestión de clase y vemos que la gente mayor y los estudiantes deben poder sobrevivir en su día a día. Cualquier retraso o cualquier parche, las consecuencias de la nefasta inversión en nuestra red de transporte público son ellos quienes lo pagan. Un estudio de la Universidad Politécnica de Valencia de esta semana confirma lo que todos sabemos: La precariedad del transporte público y el mal funcionamiento de los trenes de rodalies provocan el aumento del uso del coche privado, concretamente el 15 % del estudiantado depende del coche. Más de 4400 personas que viven a menos de 60 kilómetros del campus necesitan el transporte público y no lo tienen a su disposición, lo que es una condena para la movilidad sostenible como consecuencia de la movilidad en vehículo privado. Si este Gobierno quiere ser el más progresista de la historia, debe empezar por lo más básico: garantizar que nadie pierda su trabajo por no poder acceder a su lugar de trabajo, que ninguna persona joven pierda su oportunidad de trabajar o de estudiar porque no haya comunicación o no pueda ir al centro de salud que le corresponde para su cita médica. Unas rodalies dignas, el tren de la costa, la conexión con el aeropuerto del Altet y las inversiones en nuestro transporte público no son una broma y hay que llegar a ello.

Gracias.

Presidencia. Moltes gràcies, senyora Micó. Tiene ahora la palabra el señor Catalán Higueras.

Alberto Catalán Higueras

Diputado.Página 84Vídeo

Muchas gracias, señora presidenta. Señorías, muy buenas tardes. Señor ministro, habrá podido comprobar cómo el desarrollo de infraestructuras vitales para el futuro de Navarra es incompatible con Bildu, sus socios en Navarra y en Madrid. Ya ve, por ejemplo, que ellos están apoyando a este Gobierno para que haga gasto presupuestario en el tren de alta velocidad por toda España, incluso en la Comunidad Autónoma Vasca, y donde lo ponen en duda y en riesgo es en Navarra. Tome buena nota. Señor ministro, ¿por qué el Gobierno y usted mismo no piden disculpas a los españoles por el caos ferroviario que se está dando a lo largo de los últimos meses? ¿Por qué? ¿Tanto les cuesta pedir perdón? Ha habido, y usted lo sabe, situaciones lamentables: personas que no han llegado a su puesto de trabajo, personas que han perdido una cita médica y también personas que han quedado tiradas, abandonadas en las vías, en los trenes y en las estaciones. También, lamentablemente, en Navarra. Las incidencias en el transporte ferroviario durante el verano del año 2024 fueron de un 7 %; este verano han sido de un 23 %. Desde nuestro punto de vista, la situación es inaceptable. Los españoles no tienen por qué sufrir tanta incompetencia. Miren, el trayecto Pamplona-Navarra, prácticamente la única conexión de Navarra con el resto de España, porque con Barcelona lo han reducido a su mínima expresión y por transporte aéreo también ―una auténtica isla―, se ha convertido en una auténtica ruleta rusa, señor ministro. El 12 de agosto, una avería inmovilizó el tren Alvia cerca de Calatayud, lo que provocó tres horas de retraso en su llegada a Pamplona. Cinco días después, el 17 de agosto, se evacuó a 177 pasajeros a la altura de Pueyo, en Navarra. Era dantesco ver a estos usuarios tirando de sus maletas en plena ola de calor por los descampados. Ni tres días más tarde, el 20 de agosto, se pudieron remediar estas situaciones: 250 pasajeros del Alvia Madrid-Pamplona se vieron obligados a regresar a la estación de Atocha ―habían salido quince minutos antes― por una nueva avería en el convoy. El 22 de agosto, otra avería en el Alvia Pamplona-Madrid, de nuevo a la altura de Calatayud, lo que obligó al transbordo de 198 pasajeros, que llegaron con más de dos horas y media de retraso a su destino. Fallos reiterados, señor ministro, que han convertido este trayecto desde Madrid a Navarra en causa de frustración y de indignación. Desde nuestro punto de vista, señor ministro, Navarra se merece un transporte ferroviario funcional, fiable y digno, y es el Gobierno quien tiene la máxima responsabilidad a la hora de gestionar la red ferroviaria en nuestro país. Son ustedes los que tienen que establecer las medidas oportunas y, sobre todo, saber cuándo y cómo se tienen que tomar las medidas necesarias y dimensionarlas para que estas situaciones no ocurran. Es llamativa también la falta de renovación de la flota de trenes que está padeciendo en nuestro país. Además, no solamente se dan problemas en los trenes, sino también en las plataformas y en los sistemas informáticos. Pero lo peor de todo, señor ministro, es que ustedes sabían lo que iba a pasar y por eso ampliaron los tiempos para las reclamaciones por los retrasos. Señorías, los españoles no se merecen esta situación. Alguien tiene que asumir responsabilidades, señor ministro, y si no las asume nadie de su ministerio ni de ADIF tendrá que ser usted mismo el que presente la dimisión. Muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señor Catalán. Tiene ahora la palabra el señor Rego Candamil.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 85Vídeo

Grazas, señora presidenta. Señor ministro, xa falamos antes e con tempo da situación do ferrocarril na Galiza e por tanto é apenas un apuntamento. Non vou falar do ferrocarril, si dalgunha das outras cuestións que plantea o grupo Popular que solicitou esta comparecencia e que encabeza pois sempre con esa hipérbole a que nos ten afeitos como o caos ferroviario. Eu quería dicirlle ao Partido Popular que miren para caos o que provocou a Xunta de Galiza no operativo de extinción de incendios este verán, que levou arrasar máis de 140 000 hectáreas no noso país e que só se pode saldar con responsabilidade política coa dimisión do presidente da Xunta, de Alfonso Rueda, que é o que solicita hoxe polo menos boa parte da sociedade galega. En todo caso, en relación co ferrocarril, como digo, xa falei antes e por tanto só un apuntamento que ten que ver coa esixencia que facemos nosa de moitos usuarios e usuarias da reposición dalgunhas paradas suprimidas e particularmente na Gudiña, unha estación que dá servizo ou que daba servizo a todo a zona oriental de Ourense, do Bierzo e de Valdeorras, e tamén do Bierzo e as Portelas. Xa sabemos que vostede ten outra posición, pero en todo caso, nós entendemos que o servizo ferroviario está para atender ao máximo de demanda e para que o servizo poida ser útil para a cidadanía. En segundo lugar, en relación cos autobuses. É verdade que nós tamén manifestamos no seu día a preocupación polo novo mapa concesional que implicaba a supresión de paradas de autobús. No caso da Galiza, afectaba a 23 concellos. Por iso, entre as accións do BNG foi con ocasión da tramitación da Lei de Mobilidade Sustentábel, negociar co Partido Socialista e hai un acordo que non se verificou aínda porque non se aprobou a lei, pero esperemos que se faga neste mes de setembro ou outubro, un acordo polo cal o Goberno entendería que aquelas paradas interiores deben asumilas as comunidades autónomas, pero que o goberno debe financiar e que o Estado debe financiar ese custo e é o mesmo que se algunha comunidade autónoma non quere facelo que o goberno do Estado continuaría con eses servizos. Vostede anunciou isto a semana pasada na Comisión, pero nós queremos que sexa lei, entre outras cousas, porque se mañá, esperemos que non, estes señores e esta señora do Partido Popular teñen o goberno, faltaralles tempo para desmantelar todo aquilo que poidan en relación co servizo público, tamén do transporte. Non, non queremos que iso aconteza. E pouco máis. Efectivamente, gustaríame facer algunha precisión en relación co avión e coa privatización de Iberia. Vostede xa a coñece porque lla fixen a semana pasada na comisión e por tanto, pois por falta de tempo, vouno deixar aquí. Moito obrigado.

Gracias, señora presidenta. Señor ministro, antes ya hablamos tiempo suficiente de la situación del ferrocarril en Galicia y solamente quiero hacer una anotación más, no para hablar del ferrocarril, pero sí de las otras cuestiones que plantea el Grupo Popular, que siempre empieza con esa hipérbole sobre el caos ferroviario. Caos fue el que provocó la Xunta de Galicia en el operativo de extinción de incendios, que se han quemado más de 140 000 hectáreas en nuestro país y esto solamente se puede saldar con la dimisión de Alfonso Rueda, presidente de la Xunta. O por lo menos eso es lo que piensa la sociedad gallega. Yo quiero hacer una anotación que tiene que ver con la exigencia de muchos usuarios y usuarias sobre la reposición de algunas paradas, como la de la Boliña, que daba servicio a toda la zona oriental de Orense, de Valdehorras y también del Bierzo. Sabemos que ustedes tienen otra posición, pero el servicio ferroviario tiene que atender al máximo de demanda, está ahí para ser útil para la ciudadanía. Sobre los autobuses, en su día mostramos preocupación por el nuevo mapa concesional con la supresión de algunas paradas. Hay veintitrés concejos afectados en Galicia. Cuando se tramitó la Ley de movilidad sostenible negociamos con el Gobierno. No se ha hecho, pero esperamos llegar a este acuerdo en septiembre u octubre. El Gobierno tiene que entender que esas paradas las asumen las comunidades autónomas, pero el Gobierno tiene que financiarlas y, si alguna comunidad autónoma no lo hace, el Gobierno central continuaría con esos servicios. Lo anunció la semana pasada, pero queremos que se convierta en ley, porque, esperemos que no, pero si algún día el PP llega al Gobierno, no les va a hacer falta nada para desmantelar todos los servicios públicos en el ámbito del transporte. Y no queremos que eso ocurra. Y poca cosa más. Alguna precisión sobre los aviones y la privatización de Iberia que ya saben, porque lo dije la semana pasada en la comisión. Así que, como ya no me queda más tiempo, lo dejo aquí. Gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señor Rego. Tiene ahora la palabra el señor Sánchez Serna.

Javier Sánchez Serna

PodemosDiputado.Página 86Vídeo

Gracias, presidenta. Buenas tardes, señor Puente. El Partido Popular y VOX tratan hoy de retratarle a usted como el señor del caos. Caos ferroviario, caos en los aeropuertos, caos en las paradas de autobús de la España rural... Curiosamente, del caos en Madrid por el cierre de la Línea 6 de Metro hoy no toca hablar. Supongo que porque es culpa de Ayuso y entonces no interesa tanto. Yo quería pedir a los diputados del Grupo Popular, sobre todo, un poquito de memoria. Porque, hablando de transportes, esta gente nunca ha tenido una palabra de recuerdo para las ochenta víctimas mortales del accidente del Alvia en Santiago de Compostela (aplausos), cuando Feijóo era presidente de Galicia, o para las 43 personas que murieron en el accidente del metro de Valencia en 2006. ¿Saben qué hizo el Partido Popular en ambos casos? Lo saben perfectamente, ¿verdad? Tirar balones fuera. En Valencia se llegó a vetar la comisión de investigación en las Cortes Valencianas, ahora que ustedes piden tantas comisiones de investigación. Se ordenó a los periodistas de Canal Nou que no informaran sobre el accidente. El señor Camps, president de la Generalitat, se negó, incluso, a recibir a las víctimas. Por tanto, lecciones de gestión ferroviaria del Partido Popular, ninguna; y lecciones de moral de un partido con semejante historial criminal, tampoco. (Una señora diputada: Bueno, bueno). Señor Puente, nuestro grupo quiere felicitarle por la valentía que demuestra a veces en redes sociales contra estos fantoches. En X hay que reconocer que usted es valiente, es cierto. Dicho esto, ojalá tuviera también la misma valentía en el Consejo de Ministros. (Aplausos). La misma valentía para tomar las decisiones que necesita nuestro sistema de transporte. Porque creo que lo que necesitan millones de personas que usan el transporte público, que usamos el transporte público cada día, son menos zascas en Twitter ―ahora X― y más zascas a los que de verdad están boicoteando la red ferroviaria. (Aplausos). Y no me refiero al ratero que roba unos metros de cable, me refiero a la liberalización de un sector estratégico para el país, que ya podemos decir que ha sido un verdadero fracaso de país. Le pongo un ejemplo. Hasta julio de 2024 Renfe devolvía el 100 % del billete si el tren se retrasaba más de treinta minutos; se devolvía entero. Hoy, después de la liberalización, de esa liberalización que supuestamente exigía Europa, las tres compañías que operan en el sistema ferroviario ―Renfe, Ouigo e Iryo― devuelven el 50 % si se retrasa una hora. Para esto sirve la religión de mercado; una religión que ustedes profesan también con el Partido Popular: menos mantenimiento, más riesgo para los viajeros y más retrasos. Por eso, ya no devuelven el dinero que antes se devolvía; antes se devolvía completamente y ahora solo devuelven la mitad y, además, por más tiempo de retraso. Creo que en este caso no hay más preguntas; nos queda muy claro cuál ha sido la política del ministerio y cuál ha sido su resultado. Señor Puente, también quería invitarle a usted a un ejercicio de memoria esta tarde, ya que usted es el responsable de nuestros puertos y de todo lo que transita por ellos. Ya que usted es valiente en Twitter, le voy a pedir que haga un poco de memoria y a ver si recuerda este tuit. El tuit es del 16 de mayo de 2024 y usted escribía: El Borkum no atraca esta tarde, sino mañana a las 7. El Borkum no lleva armas a Israel, pero el diputado de Podemos Murcia ―en este caso yo― andará deambulando esta tarde por el puerto de Cartagena. Si no fuera un tema serio, sería una peli de Berlanga. Lo recuerda usted ahora, ¿verdad? Recuerda ese tuit. (El señor ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Puente Santiago, hace gestos afirmativos) Muy bien, vale. Ustedes se dieron mucha prisa ―eran vísperas de las elecciones europeas― en desmentir que el Borkum llevaba armas a Israel. Después, hemos sabido, fundamentalmente por las informaciones de la periodista Olga Rodríguez y de los investigadores del Centro Delàs, que España exportó armamento por valor de más de 5 millones de euros a Israel entre el 7 de octubre de 2023 y marzo de 2025. (Aplausos). Hoy sabemos que el Gobierno español ha adjudicado como mínimo 46 contratos públicos a empresas israelíes de seguridad y de defensa por más de 1000 millones de euros y que solo a través del puerto de Algeciras se ha producido el tránsito de 2110 envíos de material de defensa con destino a Israel, sin contar con los que se producen a través de las bases norteamericanas de Rota y Morón. Señor ministro, se lo digo con seriedad, las armas con las que el Estado de Israel ha masacrado al pueblo palestino en Gaza, las armas para ese genocidio, también han pasado por puertos españoles que dependen de usted. (Aplausos). Usted no nos decía la verdad y la mejor prueba de ello es lo que el lunes anunció Pedro Sánchez: un embargo de armas a Israel ―esas armas que, según usted mismo, no se estaban vendiendo ni comprando a Israel― e inspecciones en los puertos; esos puertos por los que, según usted, no pasaban armas a Israel. Ahora nos anuncian que se va a tramitar como un decreto ley, cuando bastaba una decisión administrativa. Señor Puente, el Ministerio de Transportes nunca ha necesitado una ley para inspeccionar los barcos con armas para Israel y detenerlos, solo bastaba con cumplir la ley vigente y cumplir con nuestros compromisos internacionales. Usted no lo hizo. (Aplausos).

Señor Puente, señorías del Gobierno, cuando tocaba actuar, ustedes no hicieron lo que debían. Cuando aún se podían salvar miles de vidas y evitar la destrucción completa de Gaza, usted se dedicaba a eso: a ridiculizarme, a ridiculizar a Podemos, a ridiculizar a muchos colectivos proPalestina que estaban investigando el tránsito de armas por los puertos españoles. Comprenda usted que, con ese historial, no nos creamos nada de lo que ha anunciado el Gobierno esta semana sobre el embargo de armas. En todo caso, vamos a estar muy atentos, no tenga duda. Me voy a seguir paseando por el puerto de Cartagena y por los puertos españoles que hagan falta para asegurarme de que esta vez sí ustedes cumplen lo que dicen y no solo proclaman más anuncios vacíos.

Nada más y muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Sánchez. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Ramos Esteban. Cuando quiera.

César Joaquín Ramos Esteban

PSOEDiputado.Página 87Vídeo

Gracias, presidenta. Bien, no sé si los que estamos aquí ―los que quedamos, los que no están comiendo, los que no están descansando― nos hemos dado cuenta de algo que ha pasado en la intervención del portavoz del Grupo Popular: solo se le ha aplaudido al final de la intervención. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia). Yo agradezco la intervención del portavoz del Grupo Popular, que ha sido constructiva, que no ha sido faltona, que no ha sido maleducada, que no ha insultado. Por eso no le han aplaudido durante su intervención. (Rumores). Además, reflejo esto por una razón: porque es preocupante en lo que han convertido esta Cámara los señores del Grupo Popular. (Aplausos). Permanentemente insultan, alzan la voz, son faltones y lo hacen porque eso se premia en el Partido Popular del señor Feijóo. (Rumores). ¿Por qué el señor Tellado está de portavoz? Porque es el tío que embarra la política permanentemente. Además, pasa algo más curioso. Yo reconozco que me horroriza esa forma de entender la política, me horroriza; pero le horroriza también a un montón de ciudadanos. Seguramente, cuando han ido a sus pueblos o ciudades este verano muchos vecinos les han dicho que les molesta, que sienten rechazo a la forma de hacer política que ven en el hemiciclo. Y ocurre una cosa: da la sensación de que todos hacemos esa forma de política. ¿Por qué? Porque cuando hay ruido, solo se escucha el ruido y aquellos que nos callamos, aquellos que entendemos la política de otra forma quedamos ocultos dentro de esa forma de hacer política. Lo hemos visto este año en muchos conciertos del verano, donde había niños maleducados que insultaban al presidente. Daba la sensación de que era mayoritario. ¿Ustedes se creen que en esos conciertos el 100 % de la gente votaba a VOX? No, pero el ruido de los maleducados esconde la realidad. Y es una reflexión que tenemos que hacer porque creo, sinceramente, que está matando la política, que está perjudicando a la política, que está perjudicando aquella forma en la que, por ejemplo, el portavoz del Grupo Popular ha intervenido hoy aquí: haciendo propuestas para intentar demostrar cuál es su forma de entender la política. Por eso creo que es una reflexión que tenemos que hacer de forma general. Como estamos pocos, voy a hacerles una confesión para que la guardemos en secreto. Nadie más se va a enterar. Hablando del tren, yo siempre hablo del tren de Extremadura. Hace unos días, a un usuario del tren de Extremadura que lo utiliza habitualmente y que es muy crítico le pasó una cosa muy curiosa, le llamaron de medio de comunicación ―no voy a decir el medio― y le dijeron: Oye, queremos que entres en nuestro programa para contarnos tus experiencias en el tren. Y la persona contestó: Bueno, yo la verdad es que critico mucho al Gobierno por los retrasos que tiene en algunas actuaciones. Bueno, pero ¿cuál es tu experiencia diaria? Bueno, pues los trenes en Extremadura han mejorado muchísimo. Y lo comparaba con hace diez años, cuando la puntualidad estaba por debajo del 60 % y los trenes extremeños ardían. Y dijo: Bueno, esa es mi realidad. Tengo que venir a Madrid todas las semanas y actualmente lo hago en mejores condiciones que lo hacía hace unos años, pero es cierto que tenemos que mejorar. ¿Saben qué le dijeron desde el medio de comunicación? ¿Ah, pero no vas a criticar al Gobierno? No, yo voy a decir lo que pienso, mi experiencia personal. Pues, entonces, no hace falta que entres en el programa. (Rumores). Eso nos explica por qué muchas veces el foco que se pone en ese supuesto caos ferroviario da la sensación de que todo va peor de lo que va. Además, en estos últimos días he buscado en la prensa caos en el transporte para ver qué decía hoy aquí. ¿Saben qué salía? El caos de miles de estudiantes y trabajadores que en Madrid no han podido llegar a tiempo a su trabajo. (Aplausos). Era, además, una actuación que tenía que hacer el Partido Popular de Madrid que estaba planificada y que no ha hecho nada. Es cierto que hay que hacer autocrítica y el Partido Popular tendrá que pedir explicaciones a sus dirigentes, pero no lo harán, no le pedirán explicaciones a Ayuso porque es la verdadera líder del Partido Popular. (El señor Palencia Rubio pronuncia palabras que no se perciben). Yo a Puente sí se las pido muchas veces; léase mis intervenciones y mis redes, yo soy crítico. Siempre he creído positivo decir lo bueno de mi Gobierno ―y yo digo lo bueno de mi Gobierno porque se ha avanzado muchísimo en lo que nunca se había avanzado―, pero cuando hay algo malo, algo que suponga un tirón de orejas, también hay que decirlo, porque si no se hace los ciudadanos que me votaron no me escucharían, por eso yo lo digo. Es cierto que entiendo que ustedes no lo hacen, por eso vienen aquí y piden permanentemente comparecencias del ministro de Transportes para hablar de trenes, cuando el Partido Popular cuando gobernaba quitó toda la inversión que se estaba haciendo en convencional y paró todas las obras en marcha para trenes de alta velocidad, como el extremeño. Compró unos trenes, sí, compró los Talgo Avril ―que hay que recordar a la portavoz de VOX que los compró el Partido Popular―, esos que tantos dolores de cabeza nos están dando. Esa es la compra del Partido Popular, pero solo hizo eso. Este Gobierno ha invertido 4000 millones de euros en trenes nuevos. (Aplausos).

Lo interesante, además, es que hoy vamos a hablar de más cosas. Hablamos del mapa concesional: se han dedicado durante mucho tiempo a decir que los socialistas íbamos a quitar paradas de autobús en los pueblos. A mí me han llamado muchos alcaldes preocupados por si era verdad, y ahora el Gobierno ha dicho lo que estuvo diciendo durante mucho tiempo, que no era cierto, que era un bulo del Partido Popular para crear incertidumbre en los ciudadanos para su propio beneficio. Primero, como bien ha mencionado el ministro, el Gobierno ya ha dicho claramente que no se va a retirar ninguna parada, pero es que, además, hemos hecho una cosa más importante ―y ya lo ha dicho algún portavoz de otro grupo parlamentario―: hemos pactado una enmienda que ya está dentro de la ley de movilidad, si se aprueba, para garantizar que no se elimine ninguna parada. La pregunta es, ¿qué va a votar el Grupo Popular? Señor portavoz del Grupo Popular, ¿qué va a votar a la ley de movilidad que garantiza el derecho a la movilidad y que no se va a eliminar ninguna parada? (Protestas). Porque si ustedes quieren garantizar que no se elimine ninguna parada, tienen esa oportunidad.

Han hablado aquí también del transporte aéreo y me alegra que se hable del transporte aéreo. Año 2015, el Partido Popular privatiza AENA, vende la acción a 68 euros. ¿Saben el precio que alcanzó en menos de un año? Casi el doble. ¡Casi el doble! ¿Eso qué quiere decir? Que el Partido Popular malvendió patrimonio de los españoles a fondos extranjeros, porque el 70 % de la compra fue de fondos extranjeros. ¿Qué ganaron esos fondos extranjeros? En menos de un año, más de 4000 millones de euros, 4000 millones de euros que eran de todos los españoles (aplausos), patrimonio de los españoles. Y es curioso que el Grupo Popular venga aquí a hablar del sector aéreo. Porque cuando ustedes se ponen de parte de Ryanair en su guerra con el Gobierno, en su guerra con la decencia de este país, y nos piden que bajemos las tasas aeroportuarias, lo que no dicen es que se fijan por ley, por la ley que creó el Partido Popular, por una fórmula matemática, por una serie de indicadores objetivos que hizo el Partido Popular. Por eso ustedes son responsables. Por eso yo puedo llegar a entender que a ustedes les parezca bien, pero lo que no entiendo ni comparto es que ustedes vengan aquí a achacarnos que no bajemos las tasas cuando fue el Partido Popular el que definió cómo se tenía que hacer, y lo definieron para malvender un patrimonio de todos los españoles.

Ha planteado aquí, y me parece razonable, que cuando nosotros estábamos en la oposición las compañías aéreas también nos vinieron a ver, a pedirnos que apoyáramos que no se redujeran, sino que se congelaran las tasas aeroportuarias. ¿Sabe lo primero que les tiene que pedir? Les tiene que preguntar si ellos están dispuestos a bajar las tarifas a los usuarios, porque yo me acuerdo cuando a nosotros nos lo vinieron a plantear que lo primero que les dijimos fue: ¿Pero ustedes se comprometen públicamente a que van a bajar los billetes de avión? Y nos dijeron: No hombre, eso no. Ah, ¿es que vamos a defender, como hace el Partido Popular, intereses de empresas privadas por encima de los intereses de los españoles? (Aplausos). Porque usted sabrá que con esas tasas aeroportuarias se hacen las inversiones en los aeropuertos. Después, el Partido Popular dirá: Oye, hay que bajar las tasas, hay que congelarlas, pero hay que seguir haciendo las inversiones. Ese es el Partido Popular, lo hicieron con Renfe y Adif. Hace dos años vino aquí una ley en la que nosotros metimos una enmienda para permitir que Renfe y Adif se pudieran endeudar para hacer más inversiones, y lo hacíamos para garantizar la seguridad y un mejor servicio ferroviario, ¿a que no saben qué votó el Grupo Popular? En contra, fue el único partido que votó en contra, votó en contra de la ley y además lo justificó por esa enmienda. Y ahora nos vienen aquí a decir que tenemos que poner, a partir de otra enmienda… Después nos critican que en leyes metamos enmiendas que no tienen nada que ver. La semana que viene vendrá una enmienda del Grupo Popular que pedirá que le paguemos a las empresas aéreas más de 1000 millones de euros de gastos que todavía no se han hecho. Señores del Grupo Popular, son unos irresponsables, porque lo que les están diciendo a las empresas que todavía no han dado ese servicio es la tarifa que tienen que poner. Una vez más, el Partido Popular pone precio a un dinero que todavía no se ha gastado. Eso es una irresponsabilidad. Este Gobierno ha garantizado las bonificaciones con las comunidades autónomas extrapeninsulares y, además, que se van a pagar todos los servicios que se hagan. Pero, hombre, no se dejen utilizar por las empresas privadas para decir cuánto va a tener que pagar el Gobierno (aplausos), porque una vez más ―y voy terminando―, los señores de la banderita se ponen de parte de las empresas extranjeras en perjuicio de su país, y es lo que hacen habitualmente. La filosofía que aplican…

Presidencia. Señoría, finalice, por favor.

César Joaquín Ramos Esteban

PSOEDiputado.Página 89Vídeo

Finalizo. … es socializar las pérdidas y privatizar los beneficios. Esa es la filosofía del Partido Popular y nosotros no estamos dispuestos a entrar por ahí. Nada más y muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. Tiene la palabra el señor ministro de Transportes y Movilidad Sostenible.

Óscar Puente Santiago

GobiernoMinistro de Transportes y Movilidad Sostenible.Página 89Vídeo

Muchas gracias, presidente.

Señorías, gracias por sus intervenciones. Voy a empezar por la última de los grupos de la oposición, en concreto, por la intervención del señor Sánchez Serna, de Podemos. Vamos a ver, usted narra un episodio de un barco que llevaba, según ustedes, una carga destinada a Israel. Ha hecho usted una narración de aquella mañana o tarde ―no recuerdo― en la que usted anduvo por el puerto de Cartagena y demás, pero luego me hace una pirueta con triple tirabuzón y acaba diciendo que las decisiones del presidente del Gobierno demuestran que la carga de armas ha pasado por España en dirección a Israel en todo este tiempo. Lo que no me ha dicho usted es dónde acabó la carga del Borkum. ¿Dónde acabó la carga del Borkum? En República Checa, señor Sánchez Serna. Por tanto, yo tenía razón en el reproche que le hacía. Usted fue allí ―vamos a decirlo así― a llamar la atención sobre un problema, pero eligió el barco equivocado. En segundo lugar, yo no sé por qué tienen ustedes ese afán de cargarme a mí el mochuelo de las armas que pasan o no por España a través de nuestros puertos, cuando yo no tengo ninguna competencia. Se lo vuelvo a explicar: el Ministerio de Transportes no autoriza las cargas de armas en los barcos que pasan por España, lo hace el Ministerio de Asuntos Exteriores. El Ministerio de Transportes tampoco tiene competencias de inspección de la carga, eso corresponde a Aduanas. El Ministerio de Transportes solo puede inspeccionar la carga de un barco cuando supone un riesgo para la seguridad del buque. Por tanto, no estamos ante ninguno de los supuestos en los que mi ministerio puede intervenir. Le voy a decir más, lo que ha aprobado el Gobierno de España en estos días ―léanlo― no tiene nada que ver con los puertos, sí con los aeropuertos, con el tráfico aéreo. Los puertos no han estado recibiendo cargas de armamento en tránsito hacia Israel, prueba de ello es que el de Algeciras ha sido excluido de algunas rutas de algunas compañías mercantes que se mueven por el mundo precisamente porque no podían llevar carga de armamento a Israel y pasar por España. Si en algún momento alguien ha trasladado armas en sus buques pasando por España sin declarar la carga, esa es otra película, pero ya le digo yo que autorizado por el Ministerio de Asuntos Exteriores ―no el de Transportes― eso no se ha producido. En todo caso, ¿no es mejor que acojan ustedes con satisfacción las decisiones que toma el Gobierno de España en relación con la causa palestina y no que estén siempre buscando a ver cómo le sacan punta? ¿No creen que es mejor la colaboración y el acuerdo que la confrontación en una materia en la que en el fondo estamos de acuerdo? Yo no creo que sacar punta a las decisiones que en esta materia toma el Gobierno le beneficie a nadie. Ustedes las criticarán, les parecerá mucho, les parecerá poco, pero es el Gobierno del mundo ―del mundo― que más está haciendo por la causa palestina. (Aplausos). Y, si esto no es cierto, pónganme ustedes otro ejemplo. Pónganme ustedes otro.

Hoy, por cierto, la presidenta de la Comisión Europea ha anunciado la ruptura del acuerdo comercial Unión Europea-Israel, al menos parcialmente, solo un día después del anuncio que hizo el presidente del Gobierno. Lo que quiere decir que en esto España no solo está en el lado correcto, sino que está en una posición de liderazgo del resto de la comunidad internacional. (Aplausos). Y yo creo que es bueno reconocerlo, no pasa nada.

Respecto a mi valentía en el Consejo de Ministros en torno a la liberalización, yo creo que usted me sigue y sabe cuál es mi opinión sobre la liberalización. Yo no tengo una opinión favorable de la liberalización ferroviaria porque creo que se está produciendo una competencia destructiva, pero también le recuerdo que es una exigencia de la Unión Europea. Y es una exigencia que igual nosotros hemos acogido con un exceso de entusiasmo, pero está hecha. Y ahora lo que tenemos que hacer es gestionarla para que sea lo menos dañina posible para nuestro sistema y lo más beneficiosa posible para los usuarios. Tiene algunos elementos positivos: es verdad que se ha rebajado el precio medio del billete en nuestra red y que se ha aumentado enormemente la oferta. Esos son los efectos positivos, que no son pocos, no están mal, pero a partir de ahí el resto son efectos negativos. Hemos pasado de una alta velocidad en la que había una compañía operando y tenía unos beneficios de en torno a 115-150 millones de euros al año, con los que hacía frente a las líneas más deficitarias ―las líneas que, por no ser rentables, necesitan de ese superávit―, a operar con tres compañías, y entre las tres ahora pierden 230 millones de euros. En el fondo, es una mal llamada liberalización porque no es tal. Realmente, estamos hablando de tres compañías públicas de tres Estados. Es decir, aquí están compitiendo el Estado italiano, con una parte de capital privado español, el Estado francés y el Estado español. Esa no es una competencia real. Y la prueba de que esto no ha generado entusiasmo en ningún otro sitio de Europa es que el resto de los países se están resistiendo a la liberalización que nosotros hemos emprendido. Esta es la realidad. Y siento que yo, cuando digo esto, molesto a algún entorno de mi propio partido, pero es lo que pienso. Creo que la liberalización ha tenido efectos positivos, pero creo, sinceramente, que es francamente mejorable.

En lo que no estoy de acuerdo ―y sí me viene bien que usted plantee el tema de la devolución por retraso― es en que sea la competencia exclusivamente la que nos ha llevado a tomar esta decisión y que este sea un efecto no deseado de la liberalización. Es verdad que la competencia ha influido en esto. Es decir, nuestros competidores estaban en unas devoluciones por retrasos infinitamente más bajas que las nuestras. Nosotros seguimos estando muy por encima. Les recuerdo que Renfe devuelve el doble de lo que devuelven sus competidores, tanto Ouigo como Iryo, pero es verdad que el compromiso de puntualidad era insostenible. Y no pretendía anticipar ningún escenario de retrasos ni de caos, sino, simplemente, ser honesto con las propias cuentas de Renfe. La realidad es que el año anterior a la puesta en marcha de esta medida, que nos sigue situando como la compañía líder en materia de devoluciones en la Unión Europea ―no nos limitamos al compromiso que fija el reglamento, sino que vamos más allá―, Renfe perdió 40 millones de euros en devoluciones. Y esto era insostenible y más aún, como digo, cuando nuestros competidores no estaban aplicando esas políticas. Y no era sostenible no porque estemos en un escenario de caos, como sostiene la oposición, sino porque es evidente que el compromiso de puntualidad que se puso en marcha en los años 90, con seis trenes por sentido entre la línea Madrid-Sevilla, no se podía mantener cuando en este momento estamos operando solo en el punto intermedio Torrejón de Velasco entre Madrid-Sevilla 298 trenes al día. Cuando ahora hay una incidencia, la repercusión no tiene nada que ver con la de entonces. Entonces, cuando había una incidencia, teníamos un gap de dos o tres horas para solucionar el problema y no había mayor repercusión sobre el conjunto del sistema ferroviario. Hoy, tenemos, en un margen de cincuenta minutos en una dirección y otra un total de unos 25 trenes, y eso significa que, cuando hay un tren que se detiene por una incidencia, bien sea como causa del material rodante, bien sea como causa de la infraestructura, la repercusión es infinitamente mayor. Por tanto, es evidente que esos compromisos no podían mantenerse.

Voy a intentar no entrar en reiteraciones sobre temas que se analizaron en la Comisión de Transportes la semana pasada y, por tanto, saltaré algunas de las cosas que han dicho. Pero el señor Rego ha hecho alusión a la supresión de algunas frecuencias en la estación de A Gudiña, es más, ha dicho: Una estación que servía a la comarca. Servía y sirve, porque la estación de A Gudiña sigue existiendo, lo que sucede es que ha pasado de tener nueve frecuencias diarias de alta velocidad a tener seis. Si usted analiza la ratio de frecuencia por habitante que tiene esa estación, está, junto con la de Puebla de Sanabria, en el lugar más alto de España. Por tanto, sigue teniendo servicio de alta velocidad. Otra cosa es que, con los recursos finitos que tenemos ―no son infinitos― y tratando de dar servicio al mayor volumen de población posible ―porque para eso está la alta velocidad, para comunicar puntos distantes entre sí y ampliamente poblados―, hemos mejorado sensiblemente los tiempos de traslado tanto a A Coruña como a Vigo, con un resultado sorprendente. Y es que hemos ganado en viajeros de manera muy notable tanto en Vigo como en A Coruña, pero también hemos ganado viajeros en Puebla de Sanabria y en A Gudiña. ¿Por qué? Porque la supresión de frecuencias ha ido acompañada de un ajuste de horarios que viene mejor a esas estaciones más pequeñas. (Protestas). Sí, porque esos horarios que se defendían como horarios necesarios para el mantenimiento de la población no eran operativos, y la prueba es que, en las frecuencias que hoy mantenemos, se están subiendo y bajando más personas que las que lo hacían en las que hemos suprimido. Por eso, creo que aquí hay que hacer pedagogía y explicar a la gente las cosas tal y como son.

El señor Catalán decía que las frecuencias con Pamplona están reducidas a la mínima expresión. Pues, hombre, no sé, tienen ustedes cuatro trenes al día con Madrid, tres trenes al día con Barcelona y cuatro trenes al día con Zaragoza, que les permiten un volumen de combinaciones bastante amplio. Pero quiero decirle, señor Catalán, que en España la red ferroviaria tiene mucho que ver con el volumen de inversión y con el material ferroviario disponible, con el material rodante. Ustedes votaban a favor de los presupuestos del Partido Popular, yo no sé qué discurso hacían ustedes entonces, pero, si lo de ahora es poco, ¿qué les parecía lo que tenían cuando estaba el Partido Popular en el Gobierno? Porque le aprobaban los presupuestos. Es algo sorprendente, ¿no? Me ha preguntado por qué no nos disculpamos con los usuarios. Mire, es que no hacemos otra cosa. Yo, ayer mismo, en el Senado, me disculpé ante los usuarios ―por supuesto, solo faltaba― por las incidencias, por los perjuicios que hayan podido sufrir al usar nuestra red ferroviaria y, además, hice algo que es una muestra de generosidad: me disculpé también en nombre de la señora Ayuso y del señor Almeida por el caos que está sufriendo el transporte en Madrid en los últimos tres días y del que, por cierto, hay determinados medios de comunicación que no se hacen eco. Porque aquí hay una cosa bastante evidente, y es que sobre algunas incidencias ferroviarias se pone la lupa y sobre otras simplemente se ejerce la omertà, la ley del silencio. (Aplausos). Es sorprendente. Miren, cada vez que hay una incidencia en la red ferroviaria de interés general, dependiente del Ministerio de Transportes, pasan algunas cosas indefectiblemente. Lo primero, Telemadrid hace un especial. Lo segundo, hay algunos reporteros de algunos canales de televisión privados que piden a los usuarios que narran alguna incidencia escabrosa, lamentable en su viaje si pueden prestarse a narrar eso mismo en sus canales de televisión. Lo tercero es que piden permiso para ir a las estaciones y grabar dentro para trasladar a la ciudadanía lo que allí está sucediendo. Ninguna de esas tres cosas se ha producido en ninguno de esos canales en estos tres días que llevamos de caos, que ya les anticipo que va para largo, porque el caos del transporte madrileño ―como consecuencia de la supresión y de las obras de la L6 y por falta de previsión― va para meses. Esto que han vivido los madrileños en estos tres primeros días durará unos cuantos meses. Ya verán ustedes como ni Telemadrid ni ninguno de estos canales va a prestarle la más mínima atención. Por tanto, yo ya soy muy escéptico con que a algunos les interesen los usuarios. Les intereso yo. (Rumores). Les interesa cómo hincarme el diente. Eso es lo que les interesa. Nada más. Es más, si yo no fuera ministro de Transportes, seguramente el tema ferroviario no estaría en primera plana todos los días (risas), pero es que, sobre todo a los señores de la derecha, les interesa hincar el diente al ministro Puente. (Aplausos). Por cierto, señor Marí Bosó, yo sí quiero agradecerle el tono, sinceramente se lo digo. Antes de empezar mi comparecencia ―no he asistido a todos los debates, he estado un rato en las preguntas―, he visto el reproche, el listado de insultos que se han proferido hoy aquí en esta sesión de control. La realidad es que usted no ha proferido ninguno en su intervención. Algo que debería ser lo normal, hoy se ha convertido en la excepción. En fin, yo no sé si esto le ayudará a usted en su grupo. No es fácil abstraerse del nivel de excitación en el que está su grupo, pero yo quiero reconocérselo, porque usted ha conseguido hacer una intervención ―con la que yo no estoy de acuerdo en nada, se lo digo abiertamente, en nada― en términos correctos y en términos políticos. Usted ha dicho cosas que yo no comparto, algunas de ellas inexactas, otras directamente me parece que son falsas y muchas de ellas equivocadas, pero para eso está el debate político, para intentar aclarar las cosas y discutirlas. Entonces, a mí me parece que se le debe reconocer; yo, por lo menos, creo que hay que reconocerlo.

Pero fíjense ustedes si es importante esto que les decía de quién es el ministro y por qué se producen determinadas cosas. Aquí, tanto el representante del Grupo Popular como, sobre todo, la representante de VOX dicen que yo comparezco aquí porque lo hago muy mal, que por eso comparezco tantas veces. No. Mire, yo comparezco aquí porque yo nunca le hurto al Parlamento un debate, cosa que sí hacía, por ejemplo, la ministra Ana Pastor. Tengo aquí (muestra un recorte de prensa) ―claro, así es muy fácil comparecer muchas veces y así es muy fácil comparecer pocas― lo siguiente. Diario El Mundo, 5 de abril del año 2016: La ministra Pastor planta al Congreso y elude explicar el caos de rodalies. Todos los grupos de la oposición han censurado su ausencia y han trasladado una queja al presidente de la Cámara para que estudie si hay que interponer acciones judiciales.

Fíjese, ministros que me han precedido no comparecían en esta Cámara, incluso llegaban a provocar la discusión de si había que emprender acciones judiciales contra ellos. Por tanto, no es que yo no comparezca o comparezca mucho porque lo haga mal, comparezco porque vengo cuando se me llama. Otros simplemente no comparecían cuando se les llamaba. Y, claro, a mí me resulta sorprendente que en el año 2016 se hablara de eludir explicaciones sobre el caos de rodalies. Pero ¿había caos en rodalies en esa época idílica del ferrocarril español que yo me he perdido en algún momento? ¡Es sorprendente! Aquí hay un veterano, el señor Alonso, que entonces ironizaba y decía: Pensaba que la ministra llegaba tarde, como la mayoría de los trenes. Pero ¿llegaban tarde los trenes en aquella época, en el año 2016, con estos señores (señala los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso) en el Gobierno? En fin, estoy sorprendido. Yo comparezco siempre cuando me llaman y no eludo el debate parlamentario, entre otras cosas porque creo que no tengo ninguna razón para eludir ese debate. Tengo muchos argumentos, muchos datos y gustosamente intento proporcionárselos.

Al representante de Esquerra Republicana de Catalunya y al señor Gavin, en relación con la comparativa que hacen entre rodalies y Ferrocarriles de Cataluña, quisiera decirles que este es un debate que hemos tenido un montón de veces. Yo creo que no debemos hacernos trampas. rodalies de Catalunya es la red de cercanías más extensa y antigua de la red ferroviaria española. Al lado de rodalies, Ferrocarriles de Cataluña es una red ―si me permiten la expresión― de juguete, no llega al 10 % de la extensión que tiene rodalies de Catalunya. La red de Ferrocarriles de Cataluña es una red completamente aislada de otros modos de transporte ferroviario; rodalies se mezcla con los tráficos de larga distancia y, por tanto, sufre las consecuencias de las incidencias que puede haber en ellos de media distancia o de las propias mercancías. Es que Ferrocarriles de la Generalitat de Catalunya es prácticamente una red de metro. En este sentido, sí les felicito, porque, a la luz de lo que está pasando estos días, es evidente que está bastante mejor gestionada que la red de Metro de Madrid. En todo caso, no es comparable con la red de rodalies.

A este respecto, la representante de Compromís hacía una referencia a la velocidad con la que, tras la dana, hemos resuelto la reconexión de la línea de alta velocidad y, en términos comparativos, a la lentitud con la que se ha resuelto la red de cercanías. Tengo que decirle que no podemos tampoco hacernos trampas. La red de alta velocidad quedó dañada en 1,2 kilómetros en el túnel de Chiva, que hubo que recomponer, y también hubo que limpiar daños en el túnel de Torrent. Y ahí se acabó, por eso en quince días pudimos reponerla. Los daños en la red de cercanías superaron los 53 kilómetros de destrucción completa. Por tanto, es evidente que no podíamos manejar los mismos plazos. Es más, aún tenemos una parte de la C-3 completamente dañada. Estamos concluyendo ya la construcción de los viaductos a la máxima velocidad a la que se puede reconstruir una infraestructura completamente destruida, y además ahora tenemos que reconstruirla con parámetros que permitan que resista en el caso de que se repita un episodio como el que hemos vivido en octubre del año pasado. Por tanto, no son cosas comparables en absoluto.

Y habla usted de un estudio de la Universidad de Valencia, del que yo le tengo que decir que he tenido conocimiento a través de los medios de comunicación y, en concreto, de una cadena de radio. A mí me ha sorprendido, porque ese estudio habla ―al menos lo que transmiten los medios de comunicación― de que hay un problema con las cercanías en Valencia para llegar al campus de Vera y dice que hay que mejorarlas. Claro que hay un problema: es que al campus de Vera no llegan las cercanías, llegan dos líneas de Metrovalencia y llegan líneas de autobús. Por tanto, es que no hay ningunas cercanías que mejorar en el caso del campus. Como digo, me ha sorprendido, y de tal modo que incluso le dijimos a ese medio de comunicación que corrigiera la información. No sé si está mal la información o está mal el estudio, pero desde luego al campus de Vera no llegan las cercanías de Valencia y, por tanto, la información es incorrecta.

Por cierto, gracias a la representante del PNV por la economía procesal, algo que no se estila mucho en esta casa, pero que, desde luego, yo creo que es una buena práctica.

El representante de Bildu, señor Otero, coloca algunas reflexiones de carácter general en relación con la red ferroviaria española. Habla usted del gran lastre de las mercancías. Si usted me escucha hablar en general del sistema ferroviario, verá que coincido plenamente con su diagnóstico. Estamos muy lejos de la media europea de transporte de mercancías por tren; estamos en el 4 %, aproximadamente, frente a casi a un 17 % de media europea. Y estamos aún lejos también del objetivo del 10 % que nos hemos comprometido a alcanzar con la Unión Europea antes del año 2030. Pero también le digo que soy optimista respecto a la posibilidad de que alcancemos ese objetivo antes de esa fecha, y lo soy porque veo lo que se está trabajando. Por ejemplo, en conexiones portuarias: Coruña, Valencia, Barcelona, Algeciras. También se está trabajando en los nodos logísticos intermodales, como el de Júndiz y el de Valladolid. Esto es lo que nos faltaba. Asimismo, se está mejorando la red ferroviaria de mercancías, incrementando los gálibos de los túneles de la red de mercancías para electrificar la red, como estamos haciendo, por ejemplo, en la autopista ferroviaria Algeciras-Zaragoza, con una inversión de 1300 millones de euros solo en esa operación.

Por tanto, soy optimista, lo que pasa es que teníamos una red que desde luego no invitaba al traslado de mercancías por tren. Es una red lenta, una red sin electrificar, una red costosa y, por tanto, las mercancías buscan competitividad y la encuentran en la carretera. Nosotros se la vamos a ofrecer en el tren, y estamos comprobando resultados muy esperanzadores, por ejemplo, con la autopista ferroviaria Valencia-Madrid, que está funcionando muy bien. Queremos que ese tipo de soluciones se vayan incorporando a nuestra red. Le repito que soy optimista. Es verdad que hay que multiplicar por 2,5 la cuota que en este momento tenemos en mercancías, pero creo que vamos a llegar.

Habla usted de un abandono histórico del ferrocarril convencional con relación a la alta velocidad. Tengo que decirle que ese abandono se está equilibrando. Ya el año pasado, en el volumen de ejecución de obra ferroviaria en nuestro país, el ferrocarril convencional superó la cantidad que se invertía en alta velocidad. Iremos corrigiendo esa cuota periódicamente. Es verdad que también estamos poco a poco concluyendo, cerrando la malla de nuestra red de alta velocidad, tan importante ―al menos nosotros así lo consideramos― y tan necesaria para el país, pero no estamos abandonando la red convencional. Estamos invirtiendo mucho más en cercanías. Hay dos planes en marcha en los dos principales núcleos, que son el de Cataluña rodalies y el de Madrid, pero estamos invirtiendo en el conjunto de núcleos de cercanías de España, como usted sabe muy bien. Me habla del tercer carril en Astigarraga-Irún. Tengo que recordarle que era una obra prevista para dos años y que lleva siete, pero también tengo que recordarle que nos encontramos una obra paralizada y la quiebra de la constructora, con todo lo que eso supone desde el punto de vista de los procedimientos administrativos para volver a ponerlo en marcha. Pero yo he estado precisamente visitando esa obra, que es muy compleja. Si antes decía, en relación con Galicia, que tenemos una orografía muy compleja para desarrollar infraestructuras, qué decir de Euskadi. Estuve viendo la obra del túnel de Gaintxurizketa y la verdad es que es impresionante lo que se está haciendo allí, las tecnologías que se están aplicando, pero evidentemente son obras muy costosas y muy complejas de realizar.

Respecto a su reflexión general sobre los récords del transporte aéreo, etcétera, yo creo que lo primero que debemos tener claro es que en el caso de España los récords de viajeros en el modo aéreo tienen mucho que ver con nuestra posición como país que atrae turismo del conjunto del planeta, y eso se va a seguir produciendo y lo tenemos que equilibrar, pero es bueno, es positivo para nuestro país. Por tanto, yo lo presento como algo positivo. Es verdad que sobre todo lo presento para explicar al proponente de la comparecencia que no hay caos aeroportuario, que el tráfico crece y que hay unos buenos datos de puntualidad y que estamos en cifras récords. Pero al mismo tiempo tengo que decirle que es verdad que, si hablamos de la contaminación por persona, el modo aéreo no es el mejor, pero si hablamos del conjunto del mix de emisiones de los distintos modos de transporte, el tráfico aéreo pesa muy poquito. Hay que pensar que el que más pesa es el transporte por carretera, donde tenemos, como usted ha señalado, la asignatura pendiente más importante por resolver. También le diré que el crecimiento nos va a permitir descarbonizar, paradójicamente. La industria aeronáutica tiene que hacer un gran esfuerzo de inversiones para descarbonizarse, y eso no lo va a conseguir en escenarios de decrecimiento. No podemos pedir a las compañías aéreas que empleen más SAF, que mejoren sus flotas, que hagan flotas más sostenibles, aviones que consuman menos y nuevas tecnologías que requieran grandes inversiones si al mismo tiempo les decimos que hay que apretarse el cinturón y dejar de crecer en número de viajeros, porque eso no se va a producir. La industria aeronáutica se ha adaptado y se está adaptando muy bien, con muchísimos más viajeros está en unos niveles de emisiones globales parecidos a los de hace veinte o treinta años, lo que quiere decir que ha ido reduciendo el número de emisiones, así como ha mejorado, por ejemplo, las rutas entre los distintos trayectos.

Señor Gavin, la AIReF, a la que usted vuelve a citar, termina su informe en el año 2018. Por tanto, esperemos a que haga otro referido a este último periodo de siete años y, entonces, podremos hacer una comparativa con lo que usted ha planteado. No me voy a extender en volúmenes de inversión en algunos territorios, como me han planteado.

En cuanto al señor Alonso, que hablaba de la necesidad de consenso en el territorio, en Tarragona, para encajar una red de mercancías en una zona densamente poblada, densamente urbanizada, tengo que decirle que se nos exige una precisión quirúrgica para encajar esa red que requiere de consensos y, por tanto, requiere de generosidad. Sin generosidad de todas las partes para hacer ese encaje va a ser muy difícil que tengamos ese consenso. Por tanto, todo el discurso que puedan ustedes hacer en el territorio me parece imprescindible.

Señora Granollers, en cuanto a los Avant Lleida-Barcelona y Girona-Barcelona, sí necesitamos más Avant. La alta velocidad ferroviaria es un servicio comercial y, por tanto, no podemos aplicar una política de precios que nos lleve a pérdidas. Por consiguiente, necesitamos declaraciones de servicio público y necesitamos servicios de Avant. Y lo primero que necesitamos para eso es material rodante. En este momento no tenemos material rodante disponible para ampliar nuestra oferta de Avant, más allá de que necesitaríamos ampliar las declaraciones de servicio público que tenemos en vigor en este momento. De ahí la urgencia en la compra de trenes, que es absolutamente ineludible. Por eso, estamos trabajando no solo con esa compra que ya tenemos en marcha desde hace años, esos 4000 millones de euros para casi quinientos trenes que hemos adquirido, sino que estamos en la búsqueda de alternativas más a corto plazo que nos permitan resolver la enorme demanda que en este momento tenemos. Yo siempre digo que si ahora mismo tuviéramos veinte trenes más tendríamos veinte trenes llenos todos los días repartidos por la geografía nacional. Por tanto, es evidente que necesitamos esos trenes con urgencia. Y, sí, le digo que vamos a recuperar el servicio Avlo Madrid-Barcelona, pero necesitamos trenes. Hemos tenido que retirar cinco modelos 106 ―hemos detectado un problema en los bogies― y, entre tanto, estamos buscando una solución de urgencia para intentar recuperar ese servicio.

La señora Mejías decía que comparezco mucho, pero sin consecuencias. Yo vengo aquí a explicarme. No sé si vengo a una ejecución. Si es a una ejecución, evidentemente hasta ahora ha sido sin consecuencias, y si de lo que se trata es de aportarles información y debatir, creo que las comparecencias han sido útiles. Dice usted que hay 6500 trenes que llegan tarde en España, y le ha parecido a usted una cifra exorbitante. Pues son los trenes que se mueven en un día en nuestra red ferroviaria, seis mil y pico, en un día de diario. Son los trenes equivalentes a un día y, por tanto, no es una cifra tan importante.

Pero, por no enzarzarnos en la discusión ferroviaria y aunque ha hecho usted alusión a CAF y a ese bulo que se ha extendido de que aquí se estaban fabricando trenes que no cabían por los túneles ―nunca pasó del papel ese tema―, sí que quiero abordar sus análisis en relación con la red de carreteras y su conservación. Usted ha utilizado un informe de la Asociación Española de la Carretera para criticar el mantenimiento de las carreteras desde el Ministerio de Transportes. A mí me gustaría aclararle con datos que está usted equivocada. La red de carreteras de España en su totalidad tiene una extensión de 165 000 kilómetros. ¿Cuántos diría usted que pertenecen a la Red de Carreteras del Estado? Yo se lo aclaro, 26 500 kilómetros, es decir, el 16 % de la red. ¿Cuánto hemos destinado el último año, 2024, a conservación, récord absoluto histórico en inversión en conservación de nuestras carreteras? Hemos destinado 1507 millones. Eso supone más de 56 000 euros por kilómetro destinados a la Red de Carreteras del Estado que competen al Ministerio de Transportes que yo dirijo. El 43 % de esos 165 000 kilómetros, es decir, 71 251, pertenece a carreteras de las comunidades autónomas. ¿Cuánto destinan a sus carreteras todas las comunidades autónomas en materia de conservación? Pues le doy el último dato, 1500 millones de euros, es decir, lo mismo para mantener 76 251 kilómetros que lo que nosotros destinamos para mantener 26 525. Es decir, la ratio de inversión por kilómetro es de 21 000 euros frente a los 56 000 euros por kilómetro del Ministerio de Transportes. Por último, 67 980 kilómetros son de carreteras que pertenecen a las diputaciones provinciales, el 41 % de la red. ¿Cuánto destinan las diputaciones provinciales al sostenimiento de ese 41 % de la red? Destinan 600 millones de euros, es decir, 8800 euros por kilómetro.

Cuando se habla del estado de las carreteras de España, lo primero que debe uno tener presente es que el 84 % son gestionadas por comunidades autónomas y diputaciones y que es precisamente esta parte del trazado la que recibe menos gasto o inversión en materia de conservación y mantenimiento. ¿Quiere esto decir que nosotros estamos satisfechos con el grado de conservación y mantenimiento que tiene la parte de la red que de nosotros depende? No, y estamos trabajando para mejorarlo; de hecho, la cifra que le he dado en relación con el año 2024 se verá sensiblemente mejorada en el caso del ejercicio presente, en el caso del año 2025; como digo, mejorará enormemente.

Se adentra usted, al igual que el representante del Partido Popular, en la cuestión de los aeropuertos de España, y lo hace usted patrocinando, tengo que decir que de manera, para mí, sorprendentemente equivocada, la actitud de una operadora que ha anunciado una reducción de vuelos en los aeropuertos regionales, ocultando que al mismo tiempo va a incrementar el conjunto de operaciones que tiene en todos los aeropuertos de España. Digo equivocada porque, sinceramente, no sé qué se les ha perdido a ustedes defendiendo la actitud de Ryanair. No lo entiendo, no logro entenderlo.

Y no logro entenderlo, en el caso del Partido Popular menos aún, porque la principal queja que emite Ryanair para abandonar aeropuertos regionales y dirigir sus tráficos a aeropuertos que considera más rentables es el incremento de tasas que está recogido en la ley de 2014 que ustedes aprobaron. Y, señor Marí Bosó, usted ha hecho ―fíjese― un reconocimiento explícito de que eso es así cuando nos ha propuesto una modificación de la transitoria 6 de esa ley precisamente para facilitar la congelación de tasas. Es decir, con la ley tal como está, la elevación de las tasas del año 2025 y las del 2026 es una consecuencia de la estricta aplicación de la ley. Y debemos felicitarnos por ello, porque tenemos un magnífico sistema regulatorio en España. Presuman ustedes de él, que es suyo. El DORA, el Documento de Ordenación y Regulación Aeroportuaria, es hijo del Partido Popular y es un excelente sistema: nos ha permitido crecer, consolidar nuestro sistema aeroportuario y garantizar un volumen de inversión que se va adaptando a las necesidades de nuestro país sin que ello tenga que salir directamente del presupuesto general del Estado. Son las propias compañías y su propio volumen de tráfico los que mantienen y sostienen los aeropuertos. Es un magnífico sistema, reconozcámoslo ―a mí no me duelen prendas en reconocerlo―, tan bueno que no lo quiero modificar. ¿Por qué ustedes ahora ceden a los cantos de sirena de Ryanair? ¿Simplemente por atizarle al Gobierno?

Además, Ryanair no tiene razón. Ryanair se queja de una subida de tasas de 0,68 euros por billete, cuando ha subido un 21 % los billetes de este año. Es decir, si realmente la subida de tasas tuviera algo que ver con la subida de los precios de los billetes, la subida de los billetes de Ryanair hubiera sido muchísimo más pequeña. Suben los billetes porque buscan rentabilidad y quieren rentabilidad a costa de la rentabilidad de AENA, que es la que nos permite, precisamente, mejorar nuestros aeropuertos. No cedamos a los cantos de sirena.

Además, es mentira que se vayan de los aeropuertos regionales porque no son rentables. Si esto fuera cierto, Wizz Air, Vueling, Iberia Express o Volotea no habrían anunciado un incremento de tráfico en esos aeropuertos para sustituir lo que Ryanair está liberando. En el caso de Tenerife, es muy claro. Y en el caso de Galicia, tengo que decirle que hay una competencia de un territorio, que es Oporto, que invierte al año 36 millones de euros en subvencionar a Ryanair, con setenta rutas y una base de doce aviones que tiene Ryanair en ese aeropuerto, con autobuses gratuitos desde Vigo. Oiga, si las Administraciones territoriales quieren gastarse el dinero en promoción de destino y pagarle a Ryanair una cantidad de dinero por billete para que mantengan o establezcan rutas desde sus territorios, son libres de hacerlo. Asturias lo está haciendo y le está dando buen resultado. Es decir, si Galicia quiere hacerlo, que lo haga; si Castilla y León quiere hacerlo, que lo haga. Pero que no nos pidan al conjunto de los españoles que cedamos a ningún chantaje y que alteremos un sistema regulatorio que funciona magníficamente para dar satisfacción a los deseos legítimos de una compañía privada de ganar más dinero. Yo no le voy a criticar por eso. Hombre, es verdad que algunas formas y parte de su estilo no son los más convenientes, ni me parece que sean los más aceptables. Por tanto, yo creo, en este sentido ―y echo en falta una cierta corriente de solidaridad entre todos, porque otras veces estaremos nosotros en la oposición y les harán ustedes algo parecido―, que lo lógico es que todos arrimemos el hombro y no cedamos ante el chantaje de ninguna compañía privada, sea nacional o sea extranjera.

Me reprochan ustedes muchas cosas en relación con el servicio ferroviario, pero, hombre, me parece un poco sorprendente que me reprochen que no haya habido trenes entre Galicia y Madrid durante nueve días consecutivos. Ustedes saben por qué. Fíjense, voy a decir una cosa que hasta ahora no he hecho pública: Renfe está estudiando por primera vez una reclamación de responsabilidad patrimonial contra las comunidades autónomas de Castilla y León y de Galicia. ¿Y saben por qué? Porque no es de recibo que Renfe y Adif hayan tenido que perder 3 millones de euros durante esos nueve días y que esto sea a cuenta de inventario. Hay unas Administraciones que tienen que dimensionar un servicio de prevención y de extinción de incendios y no lo han hecho. Las consecuencias las paga Renfe, y encima tenemos que escucharlos a ustedes decir que qué malas son Renfe y Adif que durante nueve días no han prestado servicio.

Les voy a decir una cosa: la red entre Madrid y Galicia apenas sufrió ninguna consecuencia en relación con los incendios. Realmente no se vio dañada, pero sí se vio privada de operar. ¿Por qué? Porque cuando hay un helicóptero o medios aéreos en el entorno de las vías soltando líquido, nos piden que cortemos la energía eléctrica, y sin energía eléctrica los trenes no pueden funcionar. Son los servicios de protección civil los que, por prudencia, nos piden que una red que está operativa no opere, y nosotros, obviamente, ponemos la seguridad de los pasajeros por delante de cualquier otra cosa. Por eso cortamos el servicio.

Por lo tanto, no es de recibo que ustedes achaquen a la compañía ferroviaria las consecuencias de la falta de previsión de las Administraciones que tienen las competencias en materia de protección civil. Pero si lo que usted me dice es que teníamos que haber puesto algún medio de transporte alternativo, le diré que en las carreteras teníamos problemas parecidos. El primer día lo intentamos, y hay unos vídeos circulando por las redes espeluznantes en los que algunos autobuses, que iban en una caravana liderada por vehículos de la Guardia Civil, se ven en serias dificultades al atravesar zonas que están afectadas por los incendios. Más aún, le diré que para Renfe es imposible dimensionar un sistema de autobús alternativo para un medio de transporte como el tren, que mueve casi setenta mil personas a la semana entre Madrid y Coruña, entre otras cosas porque no hay autobuses para poner un sistema alternativo ni tenemos recursos para armar ese sistema en un periodo de tiempo tan corto. Por tanto, es un reproche que me parece que no es correcto.

Y me dice que no les hemos hecho caso en relación con sus previsiones en relación con el sistema ferroviario. Hombre, algunas cosas se ven venir, sobre todo por el déficit de inversión de algunos años. Pero es que, en materia de previsiones, las suyas son constantemente catastrofistas y entenderán que es difícil hacer caso a todas. Llevan ustedes previendo una crisis económica feroz durante siete años y resulta que nuestra economía es líder de crecimiento en el mundo desarrollado.

Decía usted que hay un deterioro de los servicios públicos. Aprovechando que usted comparecía aquí y que es diputado por Baleares, he querido analizar un poco cómo gestionan ustedes el ferrocarril ―ustedes tienen un sistema ferroviario― que es competencia directa de la comunidad. Y convendrá usted conmigo, después del análisis que yo le voy a hacer, que gestionar un sistema ferroviario no es fácil, sino muy complejo, muy complicado, y produce problemas e incidencias. Mejor los datos que ninguna otra cosa. Ustedes tienen una empresa que se llama Serveis Ferroviaris de Mallorca, pública, del Gobierno de Baleares, que gestiona las líneas de ferrocarril y el metro de la isla con una longitud total de 85 kilómetros. Vamos a hacer una comparativa. Podría suponerse que, dada la extensión de las líneas y la acreditada capacidad del Partido Popular para gestionar los servicios públicos, el funcionamiento de esos trenes se asemejaría a un reloj suizo de precisión. Bueno, pues vamos a hablar solo de este verano. El 10 de julio un tren de sa Pobla a Palma sufre una avería y es inmovilizado por problemas de frenado. Causa retrasos generalizados de veinte minutos de media en todo el corredor. El 15 de julio un tren arrolla a una mujer a la altura del polígono de Marratxí ―esto también pasa en nuestra red― y resulta herida leve. El incidente provoca retrasos de entre veinticinco y treinta minutos. El 30 de julio, a las cinco y quince horas un pantógrafo arranca un tramo de catenaria cerca de Palma ―eso también nos pasa a nosotros― y la avería se prolonga dos horas. El caso se agudiza después de que un convoy descarrile a las diez y quince horas junto a la estación de Marratxí. Resultado: trenes parados, retrasos generalizados, usuarios que denuncian falta de información y caos ―la palabra caos también aparece―. El 1 de agosto entran en vigor los horarios de verano. La asociación de usuarios del tren habla de retrasos y aglomeraciones y denuncia que muchas personas han tenido que coger su coche para ir a Palma. El presidente de la empresa ferroviaria achaca la reducción de servicios a la falta de maquinistas por las vacaciones de verano ―esto también nos pasa a nosotros― y a los trabajos para sustituir un paso elevado.

El 4 de agosto, el comité de empresa denuncia en un comunicado a los responsables de los servicios ferroviarios de Mallorca. Les acusa de caos organizativo ―también aparece aquí el caos― y de provocar un grave deterioro del servicio por falta de previsión. Según el comunicado, los viajeros sufren retrasos, aglomeraciones, recortes de frecuencias y una alarmante falta de información motivada por incidencias técnicas, averías y obras mal planificadas. El 1 de septiembre, una caída de energía de la catenaria provoca retrasos generalizados en el primer día en el que se recuperaban todas las frecuencias ferroviarias. El 3 de septiembre ―y ya concluyo―, un tren se queda parado en la vía entre Son Cladera y Verge de Lluc y provoca retrasos, la supresión de varios servicios y los usuarios se quejan de falta de información.

En definitiva, averías, descarrilamientos, arrollamientos, enganchones de la catenaria y caídas de energía en dos meses en una red cuya longitud es insignificante: 85 kilómetros, frente a los 16 000 de nuestra red ferroviaria. Claro, yo no le voy a preguntar si han pedido al conseller de Movilidad que dimita por negligente, porque estoy seguro de que no lo han hecho, pero solamente le hago una reflexión: si trasladáramos este volumen de incidencias de 85 a 16 000 kilómetros, es decir, si lo multiplicáramos, es evidente que está bastante peor el servicio de ferrocarriles de Mallorca que la red ferroviaria española.

En el resto de los medios tampoco van ustedes mucho mejor. Yo preguntaba por cómo se gestiona, por ejemplo, la red de autobuses a la que ustedes han aludido en su petición de comparecencia. Usted tímidamente ha insistido en el argumento de que vamos a suprimir paradas en el ámbito rural, le ruego que no vuelva a hacerlo, porque ya le he demostrado que no es cierto. Pero es que el servicio de autobús tampoco lo gestionan ustedes muy allá que digamos. Hace poco presentaron un autobús que decían que era nuevo, resultó ser un autobús que Madrid desechaba por contaminante. ¿Y qué pasó? Que se quemó; se quemó en la vía pública. Esta fotografía es de ese incidente. (Muestra una fotografía). Las paradas son muy importantes; las paradas al final de autobús son las estaciones de nuestros trenes, etcétera. Pues hombre, nos encontramos en su territorio, en Ibiza, con algunas imágenes cuando menos un pelín rocambolescas. (Muestra una fotografía). Aquí se mezcla la tecnología de último grito: este poste con energía solar, con los muebles, sillones y sofás que dejan los usuarios para poder sentarse a esperar el autobús. En fin, no es una imagen muy edificante que digamos. Por tanto, creo que tampoco están ustedes para presumir, porque cuando les toca gestionar, como les pasa en tantos sitios, no es que gestionen ustedes de manera muy brillante.

En cualquier caso, es evidente que gestionar el transporte público es muy complejo, más en un país como el nuestro, pero también digo que en conjunto somos un país con una red de transporte muy buena en general, una de las mejores del mundo, sin ninguna duda, en todos los ámbitos: aeroportuario, portuario, ferroviario y carretera. Somos el primer país de la Unión Europea en kilómetros de autovía; somos el tercero del mundo. Somos el quinto país en escalas portuarias del mundo —‌o sexto del mundo—. En fin, creo que todo es mejorable, y es bueno que el debate sobre la mejora de nuestros servicios de transporte se aborde como lo estamos haciendo en esta comparecencia, que es con datos, con rigor, con solvencia y, a ser posible, sin insultos. Creo que así los ciudadanos nos lo van a agradecer y también, de alguna manera, vamos a iluminarles y no a cabrearles innecesariamente, como muchas veces hacemos.

Muchas gracias a todos y a todas. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. A continuación, intervienen los representantes de los grupos parlamentarios. Por el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, tiene la palabra el señor Vicente Marí Bosó.

José Vicente Marí Bosó

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Gracias, señor vicepresidente. Por cerrar el tema de sus comparecencias, señor ministro, he escuchado atentamente las intervenciones de los compañeros de los restantes grupos parlamentarios. He escuchado muy atentamente la intervención de la señora Granollers, que es su socia de Gobierno, y por la descripción que ha hecho, que comparto, me parece que va usted a venir muchas más veces a comparecer en las próximas semanas y en los próximos meses. (Aplausos). Tengo poco tiempo, pero por centrarnos en tres o cuatro cosas que usted ha señalado, nosotros hemos gobernado, claro que hemos gobernado. Nada es fácil y el gobierno no es fácil. Nosotros gobernamos Baleares desde hace dos años, la señora Armengol la gobernó durante ocho. Y el tratamiento del Gobierno de Sánchez a Baleares es: uno, nos quitaron los convenios de carreteras; se financiaban convenios directos del Estado con los consells insulars para la financiación de carreteras. Dos —‌y el señor Alonso no me desmentirá—, había convenios de financiación del ferrocarril con las inversiones estatutarias; enviaron 50 millones y nos dejaron colgados 257. Yo era conseller de Hacienda y sé qué problema tuvimos. Por tanto, si usted como ministro vuelve a hacer un convenio de ferrocarril, como el señor Sánchez se comprometió en octubre de 2024 en reunión con la señora Marga Prohens, pues perfecto, les irá mejor a los ciudadanos de las Islas Baleares. Por otro lado, ya que estamos con el señor Alonso —e‌ l señor ministro también ha hecho referencia—, decía: el lenguaje es muy importante y usted ha utilizado en el lenguaje la herencia recibida. Nos lo han contado en otras ocasiones y el señor ministro también ha hecho referencia a la herencia recibida y a que ahora hay un problema de inversión con el material rodante. Nosotros, cuando entramos a gobernar en 2011, nos encontramos dos problemas: un agujero muy muy muy muy muy grande y que los recortes ya los habían hecho ustedes. Usted recordará a la señora Teresa Fernández de la Vega, en enero y en febrero de 2010, dando cuenta del recorte de 5000 millones de euros en la inversión pública del Estado.

Y recordará también, en mayo de 2010, al señor Zapatero dando cuenta del segundo recorte en la inversión pública de 6045 millones. O sea, ¡11 045 millones de recorte en la inversión pública del Estado! (Aplausos).

Y ahora me permitirá una broma, ahora viene la Biblia: El país decía: reducción de 6045 millones en inversión pública estatal durante los próximos dos años, que se suman al recorte de 5000 millones de 2010, según ha admitido José Blanco, ministro de Fomento, el departamento más afectado. Oiga, en 2010 ustedes recortaron 11 045 millones de inversión pública, ¿y eso no ha afectado para nada? ¿No ha afectado para nada? Al final, ¿tenemos un problema de material rodante en ferrocarril? Pues seguramente, pero de los últimos veinte años, ustedes llevan gobernando catorce. Nosotros en seis años, en seis, compramos treinta trenes. Solo en seis años compramos treinta trenes y, en catorce, ahora el señor ministro y Renfe han elaborado un plan de renovación. Oiga, está muy bien. Se apuntan los treinta trenes. De los 5400 millones, 786 son los treinta trenes que compró el Partido Popular en su momento y que, hombre, se recibieron en 2021 y los han puesto ustedes en marcha en 2024. En teoría, entre 2021 y 2024 lo que tenían que hacer era dirigir el proceso de fabricación, de pruebas, de puesta en marcha... No sabemos si ha salido bien o mal. Parece que unos han salido mal, que son los que ha retirado el señor ministro. Al final ―no quiero equivocarme, porque no quiero hacer vaticinios―, en su mandato, usted los únicos trenes que va a poner en las vías van a ser los que compró el Partido Popular en 2016. (Aplausos).

Acabo ya, porque no tengo más tiempo, haciendo también referencia a las tasas aeroportuarias. Permítame, con respeto, decirle que no…

Presidencia. Señoría, debe finalizar. Su tiempo ha terminado.

Presidencia. Finalice, por favor.

José Vicente Marí Bosó

PPDiputado.Página 98

Con su benevolencia, acabo inmediatamente.

Presidencia. Finalice, gracias.

José Vicente Marí Bosó

PPDiputado.Página 98

Oiga —p‌ ermítame la broma—, yo no me he abrazado con el CEO de Ryanair. Usted y el señor Sánchez, sí. Se abrazaron, dijeron que iban a hacer tal y luego han fracasado. A usted la ley no le obliga a subir las tasas; a usted la ley le pone cómo las ha de calcular. (Rumores). No, cómo las ha de calcular. No le obliga a subirlas. Usted puede decidir. Traiga mañana una disposición legislativa similar a la disposición transitoria sexta y tendrá nuestro voto, señor Puente.

Muchas gracias, señor vicepresidente. (Aplausos.—Una señora diputada: ¡Muy bien!).

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra la señora Mejías Sánchez. (Aplausos).

Carina Mejías Sánchez

VoxDiputada.Página 98Vídeo

Muchas gracias, presidente. Señor ministro, que usted se suba a esta tribuna a recriminar a los diputados de los adversarios políticos que insultan ya tiene guasa, ministro, tiene muchísima guasa. (Aplausos). Yo le voy a pedir una cosa: no frivolice con el sufrimiento de los usuarios, porque todos hemos visto situaciones absolutamente dramáticas. De hecho, en esta sesión, en este Parlamento y en este hemiciclo hay muchísimos diputados que somos usuarios del tren y que hemos padecido estas situaciones. No se puede frivolizar porque ha habido muchas personas que han pasado por situaciones muy dramáticas. El otro día los Morancos contaban en la televisión cómo se vieron obligados a ayudar a personas con movilidad reducida, a personas mayores, en situaciones de apagón total del aire acondicionado, de la luz, con lavabos absolutamente colapsados, con servicios de restauración a los que no había ninguna posibilidad de acceder. Entonces, no frivolice, señor ministro, porque esta situación es consecuencia de los siete años que ustedes llevan gobernando. Por lo tanto, en este momento el responsable es usted, por eso viene aquí a hacer comparecencias una tras otra. Yo le decía que tiene que venir a hacer comparecencias con consecuencias, porque de todo esto no se deriva ninguna solución, señor ministro. Lo que vivimos es un caos reiterado en las vías, mucha propaganda ministerial, muchos informes con datos y con inversiones que no se ven en la actividad diaria y caos en las estaciones, caos en las vías. El otro día, cuando usted compareció aquí y nos dijo que todo funcionaba magníficamente, hubo un colapso de los servicios de información. Cuando usted afirmó que estaban arreglados no era cierto.

Cuando yo me fui a la estación de Atocha, la estación estaba colapsada, pero es que cuando vine de Barcelona a Madrid, la estación de Sants estaba colapsada. ¿Sabe por qué? Porque se habían estropeado los sistemas de escáner de las maletas de los usuarios. Y usted se empeña en reiterar que todo esto es ajeno al sistema. No, no, son fallos del sistema, de los que es usted responsable, señor ministro. ¡Usted es el responsable! (Aplausos). Por muchas inversiones millonarias que vaya vendiendo, no hay ninguna cifra que vaya a tapar la vergüenza de esta situación que estamos viviendo.

Dice usted: Yo no tengo la culpa de haber tenido a Galicia una semana incomunicada. Por supuesto que no, los incendios no son culpa suya, señor ministro, pero usted sí tenía la obligación de ofrecer alternativas fiables para que todas las personas que estaban en Galicia que querían volver a su puesto de trabajo o que querían volver a su casa hubieran podido hacerlo. Hubo personas que tuvieron que fletar servicios de transporte a título individual y pagarlos de su bolsillo para poder volver a su lugar de origen. Ahí también era usted el responsable de generar una alternativa fiable.

Le oímos explicar todos estos datos; la verdad es que nos aplasta con datos, nos aplasta con informes, pero, escuche, ¿qué hay de los planes y de las soluciones? No tenemos absolutamente ninguna solución encima de la mesa. ¿Y qué hay de los planes de choque que le han ofrecido en algunas ocasiones?, ¿qué hay de los planes de atención a los usuarios? Esta misma semana, veíamos otra vez cómo usuarios de tren iban por las vías arrastrando sus maletas sin que nadie les diera ninguna información ni ninguna alternativa, y eso, señor ministro, es su responsabilidad. No estamos obsesionados con usted, le pedimos responsabilidades por su nefasta gestión. (Aplausos).

Con respecto a las carreteras, yo no me invento los datos. Es la asociación de usuarios de carreteras la que dice que hay un déficit de inversión y que las carreteras pasan ―precisamente con una frase muy adecuada― por el peor momento de su historia. El 40 % de las carreteras están afectadas por anomalías que deben ser restauradas. Y usted me dice que son competencias de las comunidades autónomas. Mire, ¡la gente está harta de que se echen las culpas de unas Administraciones a otras! Póngase manos a la obra, inviertan lo que tienen que invertir y acuerde con el resto de consejeros cómo tienen que estar y cómo se tienen que hacer las inversiones en las carreteras españolas. Porque es cierto que a lo mejor muchas son competencia de las comunidades autónomas, pero también es cierto que son servicios de menos tráfico y de menos afluencia y, por lo tanto, también de menor inversión.

Con respecto al tema de los servicios aéreos, le voy a pedir que no ponga en mi boca cosas que yo no he dicho. Yo no he defendido a Ryanair en ningún momento. Yo lo que le he dicho es que usted compareció para dar explicaciones sobre el problema que había habido del enfrentamiento con Ryanair y la situación que se iba a producir de abandono de rutas aéreas, que son muy importantes para el abastecimiento de un servicio aéreo importante y necesario para muchos usuarios. Yo tengo un montón de compañeros que se ven cada día en una situación de conflicto porque se ha aminorado el número de oferta en servicios aéreos. Yo le dije: póngase en contacto con otras compañías, solucione el problema y consiga que estas compañías oferten esas rutas. ¿Y qué ha hecho usted? ¡Nada, señor ministro, nada! En este momento tenemos a Ryanair anunciando que se va y no tenemos ninguna alternativa.

Permítame una última cosa. Usted dice que los medios de comunicación son sesgados y que se centran y ponen el foco…

Presidencia. Señoría, debe finalizar, por favor.

Carina Mejías Sánchez

VoxDiputada.Página 99Vídeo

… en usted única y exclusivamente, y que no lo hacen en otros servicios. Le voy a dar un dato: la propia cadena SER, que no es sospechosa de ser afín a VOX, lo ha retratado en un reportaje titulado «La odisea de viajar con Renfe». De eso, señor ministro, también es usted el responsable. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor Alonso Cantorné.

Fèlix Alonso Cantorné

Grupo SumarDiputado.Página 99Vídeo

Gracias, presidente. Señor ministro, vamos a volver a hablar de aeropuertos, en este caso de El Prat. Resulta cuando menos contradictorio que el presidente Pedro Sánchez nos convoque a todos a una gran tarea: un pacto de Estado frente a la emergencia climática, que nosotros compartimos y al que nos sumamos entusiastamente, y ese mismo día, el molt honorable president de la Generalitat, el señor Salvador Illa, volviera a insistir en la ampliación de El Prat. Nosotros la consideramos innecesaria. ¿Por qué la consideramos innecesaria? Porque las evidencias técnicas demuestran que con las mejoras en la eficiencia, con una reordenación inteligente de los vuelos y las operativas, se pueden asumir las previsiones más optimistas del crecimiento aéreo. Y también por otro motivo: porque los aeropuertos de Reus y Girona pueden ayudar en la descongestión.

Salto de tema y aprovecho que el señor Marí me ha citado directamente para recordar una cosa. Además, la intervención del señor Marí me ha recordado perfectamente el tono del señor ministro Íñigo de la Serna. Ya me gustaría mucho que el Partido Popular en estos momentos tuviera ese mismo tono, con las diferencias que teníamos con el señor ministro. Efectivamente, en el 2018 también existían retrasos en rodalies, no era una cosa nueva. También es cierto que hubo recortes en la época del Partido Socialista en el Gobierno, pero ahora no se le puede achacar eso, sino lo contrario. Por alguna cosa supongo que nosotros estamos también en el Gobierno.

Dicho eso, y en lo que se refería a usted, nosotros, antes, después y ahora, estamos apoyando el convenio que se suscribió en su día para el tren de Llevant y lo continuaremos haciendo. Lo que no es de recibo son las cortinas de humo que muchas veces se echan sobre el supuesto tren a Llucmajor, que ya nos gustaría, pero no lo vemos viable en un futuro próximo; o desistir del tranvía al aeropuerto, que eso, ya en tal caso, el señor ministro lo hará. Por tanto, sí en unas cosas, no en otras.

Recuerdo, ya que estamos hablando del 2018, que, efectivamente, esos cuatro años que no he estado aquí estuve al frente de la Dirección General de Consumo. Y vuelvo a decir lo que he dicho muchas veces: lo que no hacen las autonomías, desgraciadamente casi ninguna, es ejecutar sus competencias. Tuve la oportunidad ―que también me costó el chantaje, como le ha costado al ministro, en este caso, por parte de Ryanair―, por cuatro veces, de tener cuatro reuniones con chantajes de Ryanair, diciéndome que los vuelos dejarían… (El señor Marí Bosó pronuncia palabras que no se perciben). No, no le digo a usted, le digo el chantaje que sufrí, me decían que si nosotros manteníamos las multas a las aerolíneas —‌que todos saben en qué han derivado—, los vuelos a las Islas Baleares dejarían de tener la misma frecuencia. Cuatro veces. Pero no únicamente eso, sino, lógicamente, todos los expedientes que abrimos en su día a la banca, a las eléctricas, a las grandes distribuidoras y a las inmobiliarias. Se pueden hacer cosas y muchas veces las comunidades autónomas simplemente lo que hacen es pasar la pelota y decir: que lo haga el Gobierno del Estado, cuando ellas son los que tienen las competencias. Por tanto, ahí todos tenemos algún tipo de responsabilidad. (Aplausos).

Para ir finalizando, precisamente con el tema de los incendios en Galicia ha ocurrido una cosa muy llamativa: que los precios de las aerolíneas se multiplicaron por seis. Yo ya sé que es complicado poner el dedo en la llaga en este tema, porque no sabemos exactamente si la competencia es de AESA o no, pero hemos de recordar que el Ministerio de Consumo abrió un expediente de investigación sobre las VTC en referencia a los precios que estas cobraron durante el apagón eléctrico. Por tanto, también sería bueno que cuando se dieran estos casos de emergencia ―en este caso fue un tema de emergencia no climática―, el Gobierno y los diferentes ministerios vieran de qué forma se puede actuar sobre esos abusos. Porque, efectivamente, aquí las aerolíneas utilizaron esos precios movibles, esos precios dinámicos, para multiplicar por seis sus precios, con lo cual dejaron a una comunidad, en este caso a la comunidad de Galicia, absolutamente incomunicada. Eso no es de recibo. Y no hemos escuchado que eso lo criticara en ningún momento la oposición. Yo creo que esos casos que afectan a todos, que son transversales, nosotros tendríamos que ser los primeros en denunciarlos aquí. Espero y deseo que nuestro Gobierno actúe en consecuencia.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra la señora Granollers Cunillera.

Inés Granollers Cunillera

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Gràcies, president. Intentaré anar molt ràpid. Senyor Marí, jo no soc sòcia del ministre. Soc sòcia de la ciutadania de Catalunya i, a més a més, o sigui que avui comparegui el ministre era a petició del Partit Popular, que em sembla molt bé, però van demanar la petició vostès. Han d’entendre que és normal que li tinguem una mica més de respecte al ministre Puente que a d’altres ministres del Partit Popular, perquè és el primer i únic ministre que ha reconegut que la inversió a Catalunya no ha sigut suficient durant dècades i dècades. Molt al contrari del que bramaven alguns ministres del Partit Popular, que, a més a més, l’únic que feien era «xulejar» del que havien fet era destrossar qualsevol sistema a Catalunya. Per tant, posem totes les coses al seu lloc.

I sí, ministre, el 2016 hi havia caos a rodalies, com també hi era l’any 1996. Portem dècades i dècades de caos a Catalunya i, per això, estem tan cansats. Per això hi ha aquesta desesperació, perquè ja no es pot més. I em disculparà perquè m’ha costat molt de seguir les seves respostes, perquè precisament tenia un soroll de fons de que es parlava i no he pogut escoltar ben bé el que em deia, però m’ha semblat que estàvem d’acord amb la recuperació dels Avlos i amb el tema de la liberalització. I deixi’m dir que sí, que la liberalització potser és bona per la ciutadania que viu en grans ciutats, però no ho és pels territoris on patim despoblament i, per això, creiem que és tan important l’obligació de servei públic en aquells territoris on tenim més problemes de transport, per poder fer una xarxa que ens sigui fàcil arribar a les grans ciutats. I li torno a parlar una altra vegada d’aquests Avants, perquè de tots els serveis que hem parlat abans, només 21 trens són realment Avants purs. La resta, ja li ho he comentat, són places sinergiades i no m’estendré.

I per això li he comentat que, davant d’aquest panorama, Comissions Obreres proposa la creació d’aquesta xarxa catalana. És una xarxa pròpia amb les infraestructures que ja tenim. Per tant, fora fàcil de fer-les. Ha de connectar Lleida, Camp de Tarragona, Barcelona, Girona i Figueres, i també el corredor del mediterrani fins a Tortosa. Fora una xarxa amb més freqüències, preus estables i assequibles, amb capacitat de donar un servei al 70 % de la població a Catalunya. Perquè les xifres són clares, li he dit: passaríem de 10 000 a 40 000, multiplicar per 3 o 4 la xifra actual i amb unes tarifes fixes i previsibles, no sotmeses a aquest mercat comercial. I això creiem que és de sentit comú. Hi ha marge per fer-ho, perquè Comissions Obreres proposa aprofitar trens ja existents, assignar una part mínima del parc mòbil de Renfe a aquests serveis i desplegar-lo sense haver de fer grans obres. Ja li he dit, és una qüestió de voluntat política. Crec que ens podem entendre i arribar a un bon plantejament en això.

Perquè, senyor ministre, vostè diu que vol recuperar la confiança dels usuaris, però la confiança no es recupera amb rodes de premsa ni amb promeses a cinc anys vista. Es necessita solucions immediates. En definitiva, que un estudiant de Lleida pugui agafar un tren demà a Barcelona a un preu raonable, que una treballadora de Girona pugui tornar a casa seva sense pagar mig jornal i que algú de Tortosa, que pugui agafar més d’un tren al dia per anar a Barcelona. I si li sembla que insistim massa, que ens fem pesats, segurament que sí, segurament que sí, perquè el transport, el transport públic, ha de ser un dret i no un privilegi. Aquesta cambra i aquest govern crec que té la responsabilitat de fer-ho possible i, en aquest cas, ens trobaran al seu costat.

Gràcies.

Gracias, presidente. Intentaré ir muy rápido. Señor Marí, no soy socia del ministro, sino de la ciudadanía de Cataluña. Además, hoy comparece el ministro precisamente a petición del Partido Popular, que me parece muy bien, pero fueron ustedes quienes hicieron la petición. Han de entender que es normal que tengamos un poco más de respeto al ministro Puente que a otros ministros del Partido Popular, porque es el primero y el único ministro que ha reconocido que la inversión en Cataluña no ha sido suficiente durante décadas y décadas. Muy al contrario de lo que bramaban algunos ministros del Partido Popular, que además lo único que hacían era chulear de lo que habían hecho; y lo que habían hecho era destrozar cualquier sistema en Cataluña. Pongamos las cosas en su sitio. Sí, ministro, en 2016 había caos en rodalies, y también en el año 1996. Y es que llevamos décadas y décadas de caos en Cataluña: por eso estamos tan cansados, por eso hay esta desesperación, porque ya no podemos más. Me disculpará porque me ha costado mucho seguir sus respuestas, porque tenía un ruido de fondo, de conversaciones y, francamente, no podía escuchar bien lo que decía. Pero me ha parecido que estábamos de acuerdo con la recuperación de los Avlo y con el tema de la liberalización. Déjenme decir que sí, la liberalización puede ser buena para la ciudadanía que vive en grandes ciudades, pero no lo es para los territorios en los que sufrimos despoblación. Por eso creemos que es tan importante la obligación de servicio público en esos territorios en donde tenemos más problemas de transporte, para poder hacer una red que permita facilitar la llegada a las grandes ciudades. Le vuelvo a hablar, una vez más, de estos Avant, porque, de todos los servicios que hablamos antes, solo veintiún trenes son realmente Avant puros. El resto, ya se lo he comentado, son clases sinergiales. No me voy a extender.

Por eso, le he dicho que, ante este panorama, Comisiones Obreras propone la creación de esta red catalana, una red propia con las infraestructuras que ya tenemos. Por tanto, sería fácil conectar Lleida, Camp de Tarragona, Barcelona, Tarragona y Figueres, y el corredor Mediterráneo hasta Tortosa. Sería una red con más frecuencias, con precios estables y asequibles, con capacidad de dar servicio al 70 % de la población de Cataluña. Porque las cifras son claras, ya se lo he dicho: pasaríamos de 10 000 a 40 000 ―esto es, multiplicar por tres o por cuatro la cifra actual― y con unas tarifas fijas previsibles, no sometidas a este mercado comercial. Eso creemos que es de sentido común, y hay margen para hacerlo, porque Comisiones Obreras propone aprovechar trenes que ya existen, asignar una parte mínima del parque móvil de Renfe a estos servicios y desplegarlos sin tener que hacer grandes obras. Ya se lo he dicho, es cuestión de voluntad política. Creo que nos podemos entender y llegar a un buen planteamiento con esto.

Señor ministro, usted dice que quiere recuperar la confianza de los usuarios, pero la confianza no se recupera con ruedas de prensa ni con promesas a cinco años vista, necesita soluciones inmediatas. En definitiva, que un estudiante de Lleida pueda coger un tren mañana a Barcelona a un precio razonable, que una trabajadora desde Girona pueda volver a su casa sin pagar medio jornal y que alguien de Tortosa pueda coger más de un tren al día para ir a Barcelona. Si le parece que insistimos demasiado, que nos hacemos pesados, pues seguramente sea así; seguramente sea así, porque el transporte, el transporte público, ha de ser un derecho y no un privilegio. Esta Cámara, este Gobierno, creo que tiene la responsabilidad de hacerlo posible. Y, en este caso, ahí nos encontrarán a su lado.

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, tiene la palabra el señor Gavin i Valls.

Isidre Gavin i Valls

JuntsDiputado.Página 102Vídeo

La senyora Granollers i jo som tan pesats amb l’Avant, perquè a Lleida és un servei imprescindible per a la gent que s’hi mou moltíssim i que va camí de semblar-se a rodalies, d’acumular defectes, falta de places, sobretot n’hi ha moltes per falta de places, com diem ella i jo a gairebé totes les intervencions.

Miri, senyor ministre, una de les coses que no li accepto —‌amb cordialitat, eh?— és quan vostè parla de Ferrocarrils de la Generalitat minimitza —n‌ o ridiculitza, però gairebé— li treu tota la importància del món. Miri, no ho admetem de cap manera. Ferrocarrils de la Generalitat és una empresa que fa molts anys que funciona. Mou 100 milions de persones a l’any. Té una xarxa de 320 quilòmetres de via. Té uns serveis suburbans, interurbans, regionals, de mitja distància i de mercaderies i l’informen malament —‌una altra vegada l’informen malament— en diverses de les seves línies conviuen els serveis de mercaderies amb el servei de passatgers. Això és un tema que em permetrà i, per acabar, expliqueu una qüestió que és prou important i que vostè em dona peu a això, però ho faré des d’un enfocament més general. Miri, nosaltres venim aquí a criticar a vostè o al seu govern o als governs del seu partit que han sigut antecessors seus doncs perquè hi ha hagut un càstig inversor a Catalunya, perquè no s’han complert els pressupostos. A Madrid, de mitjana, s’han complert més de 120 % cada any. A Catalunya, de mitjana, s’han complert entre el 30 i el 40 % de les inversions ferroviàries cada any, durant molts i molts i molts anys.

Però vostè no ens podrà negar que, a més a més de venir a fer crítica en allò que creiem necessari, venim a fer propostes i fem moltes propostes des de Junts per Catalunya i fem propostes que tenen sentit. I fem propostes que val la pena mirar-se-les. Vam fer, per exemple, una proposició no de llei que es va aprovar a la comissió —j‌a sé que està una mica devaluada, les proposicions no de llei— amb 10 punts de millora del servei Avant de Lleida, dels quals només s’ha complert un: l’augment d’oferta de places a primera hora. Les condicions dels abonats —‌que vostès han endurit d’una forma terrible—, el funcionament del web, l’atenció als usuaris, la informació, la vibració dels trens, de tot això no s’ha fet res.

I també vam presentar una altra moció sobre el corredor mediterrani. N’he parlat abans breument. I sobre aquest tema del corredor mediterrani és perquè vull lligar-ho amb aquest comentari que ha dit vostè abans: «És que Ferrocarrils de la Generalitat no es combina i no conviu amb altres serveis», podria dir amb altres operadors. Amb altres operadors, tindria raó, però amb serveis de mercaderies sí que s’hi barreja. Perquè miri, amb aquesta moció que vam presentar sobre el corredor mediterrani, vostès van fer exactament el mateix que amb la proposició no de llei: posar-se de perfil, abstenir-se. Amb el portaveu socialista en parlem sovint, perquè reclamo que prenguin atenció a aquestes propostes que hem presentat. Miri, una d’aquestes propostes que vam presentar a la moció, avui hi vull insistir, en això. Segreguin el corredor de mercaderies del corredor mediterrani de les rodalies. Segreguin. Ho segreguin. Facin un pla de segregació del corredor de mercaderies de les rodalies. Perquè aquí portem lamentant-nos que, per culpa de la falta d’inversió de fa vint anys enrere —‌que vostè per fi ha reconegut i és d’agrair i que diu que rectificarà i ja ho veurem— portem 20 anys queixant-nos d’això i els usuaris porten 20 anys amb mal servei, i el que els falta encara! Però si no se segreguen les mercaderies…, en la nostra moció dèiem: «Per fases». Per fases, posant ciència, posant dades. Vostè va venir aquí al principi del mandat dient: «Hem de posar objectivitat a les infraestructures». Escolti, s’ha de segregar per fases d’acord amb el nivell de congestió d’aquelles vies. Però és que si no planifiquem això, senyor ministre, d’aquí a 20 anys seguirem tenint un mal servei de rodalies, perquè quan s’acabi el corredor mediterrani hi haurà un increment de demanda de trens de mercaderies i, en tots aquells trams on conviuen mercaderies i passatgers, hi haurà un caos que això d’ara serà per riure. Ministre, facin un pla de segregació de mercaderies, que serà l’eficiència de les mercaderies i serà la salvació de les rodalies en aquells trams que estan congestionats. I això passa a Barcelona en alguns trams i Adif ho sap. Passa també a València en alguns punts. Passa òbviament a Madrid i passa en altres llocs. Facin això, si us plau, perquè si no fan això, condemnarem de forma permanent a la ciutadania de Catalunya a un mal servei de rodalies.

Gràcies.

La señora Granollers y yo somos tan pesados con el Avant porque en Lleida es un servicio imprescindible y que va camino de parecerse a rodalies por sus defectos, falta de plazas, etcétera. Como hemos dicho en reiteradas ocasiones, esos son los problemas.

Señor ministro, algo que no acepto ―con cordialidad, por supuesto― es que cuando habla de los ferrocarriles casi que ridiculiza o minimiza la importancia de Ferrocarrils de la Generalitat y eso no lo admitimos de ningún modo. Ferrocarrils de la Generalitat es una empresa que hace muchos años que mueve 100 millones de personas, una red de 320 kilómetros de vías, servicios suburbanos, interurbanos, regionales, de media distancia y de mercancías. Y le informan mal; de nuevo, le han informado mal. En varias de sus líneas conviven los servicios de mercancías con los servicios de pasajeros. Es un tema que me permite explicar algo que es importante, pero lo voy a hacer desde un enfoque más general. Venimos aquí nosotros a criticarle a usted, a su Gobierno o a los Gobiernos de su partido que lo han precedido, porque ha habido un castigo inversor en Cataluña, no se han cumplido los presupuestos. En Madrid, de media, se han cumplido más del 120 % por año. En Cataluña, la media es de entre un 30 y un 40 % de las inversiones ferroviarias por año, durante años y años.

Pero no nos podrá negar usted que además de venir a hacer crítica de lo que consideramos necesario, también venimos a hacer propuestas. Junts per Catalunya trae muchas propuestas; propuestas que tienen sentido, propuestas que vale la pena mirar. Planteamos una proposición no de ley que se aprobó en la Comisión. Ya sé que están un poco devaluadas, pero incluimos diez puntos de mejora, de los cuales solo se ha cumplido uno: el aumento de plazas a primera hora. Las condiciones de los abonados ―que ustedes han endurecido de manera terrible―, el funcionamiento de la web, la atención a los usuarios, la información, etcétera, todo ello ha quedado en nada.

También presentamos otra moción sobre el corredor mediterráneo; antes lo he mencionado brevemente. Este tema quiero ligarlo con su comentario de antes, sobre el hecho de que Ferrocarrils de la Generalitat no convive y no se combina con otros servicios ni con otros operadores. Si dijera con otros operadores, tendría razón, pero con servicios de mercancías sí se mezcla. Pero en esa moción del corredor mediterráneo ustedes hicieron lo mismo que en la proposición no de ley: se pusieron de perfil, se abstuvieron. Yo hablo de ello a menudo con el portavoz del Partido Socialista, porque le reclamo que presten atención a estas medidas que exigimos. Quiero hacer hincapié hoy en una de las propuestas de la moción: segreguen el corredor mediterráneo de mercancías de las rodalies, de las cercanías. Hagan un plan de segregación del corredor de mercancías de rodalies. Porque aquí venimos a lamentarnos de la falta de inversión que arrastramos desde hace veinte años, algo que usted ha reconocido y le agradecemos; dice que lo rectificará, y ya veremos. Hace veinte años, como decía, nos quejamos de esto, y los usuarios hace veinte años que aguantan un mal servicio, y lo que les queda todavía, pero si no se segregan las mercancías… En nuestra proposición decíamos por fases, con ciencia, con datos. Usted al principio del mandato dijo que necesitábamos objetividad en las estructuras. Deben segregarse por fases, de acuerdo con el nivel de congestión de las vías. Y si no planificamos eso, señor ministro, dentro de veinte años seguiremos teniendo un mal servicio de rodalies, porque cuando se termine el corredor mediterráneo habrá un incremento de demanda de mercancías y en todos los tramos en los que conviven mercancías y pasajeros habrá un caos que nos va a hacer reír de lo que estamos viendo ahora. Hagan un plan de segregación de mercancías, que será algo eficiente para las mercancías y será la salvación para las rodalies en aquellos tramos conflictivos. ADIF lo sabe. Esto pasa en Cataluña, en Valencia también, en Madrid también y en otros lugares. Háganlo, por favor. De otro modo estaremos condenando de forma permanente a la ciudadanía de Cataluña a un mal servicio de rodalies.

Gracias.

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Ramos Esteban.

César Joaquín Ramos Esteban

PSOEDiputado.Página 104Vídeo

Gracias, presidente. Solo quiero recordar una cosa al portavoz del Grupo Parlamentario Popular —‌el de Baleares— que ha hablado del convenio de carreteras: ese dinero del convenio de carreteras se recibe por otra parte y Baleares recibe más dinero de lo que recibía. Además, habría que preguntarse por qué el Partido Popular ha renunciado al convenio para el tranvía de Palma cuando beneficiaba a sus vecinos. Eso es lo que tendrá que explicar el Partido Popular. Yo creo que el debate que hemos tenido hoy ha sido bastante más interesante que el que hemos tenido en muchas ocasiones. Se han puesto cosas encima de la mesa. Es cierto que el portavoz del Grupo Parlamentario Popular ha hecho una intervención más constructiva y ha planteado temas políticos. Yo reconozco que le tengo que pedir disculpas, porque creo que el hecho de que yo le haya alabado no le beneficia. Seguramente sus compañeros dirán: Mal lo has hecho cuando un diputado del Partido Socialista te ha tenido que alabar. Créame que lo he hecho sinceramente. Imagino que esto es como cuando a Felipe González o a Alfonso Guerra, masivamente, los diputados del PP empiezan a alabarlos. Dices: Bueno, aquí hay algo raro, qué está pasando o, sinceramente, algo estarán haciendo mal. Yo creo que en esta legislatura está pasando algo respecto a otras: se está incrementado el ruido. He hablado un montón de veces del ruido que se produce en esta Cámara, del ruido que oculta la política. Lo que tengo claro es que el Partido Popular no va a renunciar a ese ruido. Es una estrategia que tienen. Quiero creer que es una estrategia y que no es una falta de saber hacer política. Entonces, van a seguir hasta el final de la legislatura. Yo creo que el resto de los partidos que estamos aquí tenemos un reto. Hemos conseguido aprobar muchas leyes, vamos a aprobar muchas más y tenemos que tener la habilidad de conseguir que la política venza al ruido. Sé que es muy complicado, muy complicado, porque la gente, al final, se fija en los titulares de cada día. Lo vemos con el ferrocarril. En muchos sitios, en la mayoría, ha mejorado, pero la gente se queda con el titular del ruido, del caos, cuando los datos a veces dicen otras cosas. Creo que lo que tenemos que conseguir el resto de los grupos parlamentarios es seguir poniéndonos de acuerdo con una aritmética parlamentaria complicada para aprobar leyes que benefician y que mejoran la vida de la gente. Tenemos muchas oportunidades. Tenemos una ley de movilidad que se va a traer próximamente a la Comisión de Transportes y que crea un nuevo derecho: el derecho a la movilidad, que no es algo menor. Aquí todos los días tenemos debates para decir que queremos que los ciudadanos tengan el derecho a la movilidad, y tenemos una ley que lo garantiza, una ley que da pasos adelante. Es cierto que a la ley, como a todas, le faltan cosas, pero será la primera ley de movilidad. ¿Vamos a tirar esa oportunidad por la borda? Yo creo que no nos lo podemos permitir. Es cierto que ante eso habrá mucho ruido, es cierto que habrá gente que intentará utilizarlo partidistamente, pero los que de verdad creemos en política, los que llegamos creyendo que cuando nos subíamos por primera vez aquí la gente que nos había votado se iba a sentir orgullosa de nosotros, tenemos ese reto por delante. Yo sigo tendiéndole la mano al Partido Popular, porque es cierto que hoy he visto un Partido Popular distinto, un Partido Popular que habla de cómo podemos garantizar las paradas de autobuses en los pueblos. La ley de movilidad lo garantiza. Hemos visto a un Partido Popular que habla de tasas. Los veo con cara rara y me dicen que no. Bueno, nosotros les hemos tendido la mano diciendo: Vamos a hablar de cómo podemos hacer para que estas cosas se puedan reflejar. Decidan hacer política. Hoy en el debate hemos oído, además, algo que sale de forma recurrente: cómo se sienten los pasajeros que tienen una incidencia. Yo entiendo que los partidos que están en la oposición, que no están en el Gobierno, tienen que traer aquí la voz de esos ciudadanos. Harían mal en no hacerlo, porque es cierto que cuando alguien, por una averían en un tren —que es normal, porque es una máquina y las máquinas se estropean―, tiene una incidencia y no puede llegar a tiempo al trabajo… Si nosotros obviáramos eso, estaríamos perdiendo la capacidad de empatía, y los diputados tenemos que hacer eso aquí, pero también tenemos que hacer otra cosa. La oposición por oposición no mejora la vida de la gente. Hay otra forma, que es aprobar leyes. Ese es el punto donde se demuestra la distinta forma de hacer política: subiendo el salario mínimo, subiendo las pensiones, garantizando más derechos laborales, garantizando el derecho a la movilidad y todo aquello que, aparte de hacer oposición y que la gente se sienta reflejada en los discursos, pueda garantizar que esto sirve para algo. Me quedo aquí.

Yo espero, con poca esperanza, que cambiemos el curso de la legislatura y que los que queremos hacer política venzamos al ruido. Nos quedan dos años por delante, nos queda mucho trabajo por hacer y yo soy optimista y creo que en algún momento lo conseguiremos.

Nada más y muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra el señor ministro de Transportes y Movilidad Sostenible.

Óscar Puente Santiago

GobiernoMinistro de Transportes y Movilidad Sostenible.Página 105Vídeo

Voy a intentar ser muy breve en este último turno de intervención.

Señor Bosó, hay una cosa que no falla cuando a ustedes les ponen por delante sus responsabilidades: siempre encuentran a alguien que es responsable en su lugar. Yo le he hablado de los ferrocarriles de Mallorca, y usted me dice que, como siempre, la culpa es de Sánchez porque no hay un convenio con la comunidad autónoma. Quiero decirle que estamos trabajando en ese convenio. Sabe que hemos mantenido reuniones, además, en buen tono, y yo estoy seguro de que vamos a llevar esa posibilidad a buen puerto, pero, entre tanto, hombre, asuman la responsabilidad que les corresponde.

Luego, en materia de cifras, yo creo que ahí a lo mejor han tenido ustedes mala suerte. Han gobernado quince años España, y no es que compraran treinta trenes en los siete últimos, es que han comprado treinta en los quince; setecientos con Gobiernos del Partido Socialista. Treinta a setecientos; yo no utilizaría mucho las cifras porque la comparación no se sostiene. Es verdad que yo estreno parte de los trenes que ustedes compraron, pero con muy mala suerte, y he tratado de no echarles la culpa, porque estoy seguro de que ustedes lo hicieron con buena intención, aunque con poco acierto. Es verdad que comprar un prototipo que entonces no existía fundamentalmente por el precio no nos ha dado buen resultado. Esta es la realidad. Pero sí quiero decirle que voy a estrenar trenes en breve que ha comprado el Gobierno socialista. Se han comprado más de cuatrocientos trenes, y los primeros empezarán ya a funcionar a primeros del año que viene; de hecho, ya están saliendo de la fábrica y están en este momento en periodo de pruebas y homologación. Por tanto, sí, espero tener la fortuna de poner en funcionamiento trenes comprados por el Gobierno del señor Sánchez.

Señora Mejías, dice usted que cómo vengo yo aquí a reprochar a otros que insulten. Mira que tienen ustedes manía de decir que yo insulto. Yo le digo que saque los insultos. ¿Qué insultos le he dirigido yo a usted? Yo le puedo sacar los insultos que me ha dirigido usted a mí. No lo voy a hacer. Los tengo ahí, pero no lo voy a hacer porque creo que el tono del debate no se lo merece, pero, oiga, tienen ustedes la manía de proyectar sobre los demás los que son sus propios defectos. Yo no insulto. (Aplausos). Otra cosa es que yo retrate la realidad y eso ustedes lo consideren insultante, pero ese es su problema. Si cuando yo les pongo el espejo delante, ustedes se ven reflejados y no se ven bien, el problema es de ustedes, no mío. Yo solo pongo el espejo. Solo pongo el espejo.

Y dice que acuerde. Mire, en materia de carreteras, cuando yo le desvelo ―cosa que usted no sabía y debería― que solo el 16 % de las carreteras de este país dependen de mi ministerio, me dice: Es que los ciudadanos no quieren saber nada de esto; acuerde usted con los consejeros.

Hombre, ese es un recurso muy populista. Eso de que los ciudadanos no quieren saber de quién son las competencias… Si no quieren, tienen que saberlo, porque cuando van a votar tienen que saber a quién votan (aplausos), y quien habla con los consejeros del Partido Popular de las comunidades autónomas que no invierten es usted, son ustedes. Ustedes han estado en los Gobiernos autonómicos hasta hace poco. Dígame qué han aportado ustedes en materia de conservación de la red de carreteras de las comunidades autónomas que no estuviera antes de que llegaran ustedes a sus Gobiernos. Y ahora siguen ustedes apoyando presupuestos. Han apoyado, por ejemplo, el presupuesto de la Comunidad Valenciana. ¿Qué se ha hecho en materia de conservación de carreteras para mejorar lo que había? ¿Han aportado ustedes alguna mejora, alguna novedad? Esto de que hable usted con los consejeros… O sea, al final, quien es titular del 16 % de la red asume el 100 % de las reclamaciones, el 100 % de la responsabilidad y el 100 % de la culpa. No, hombre, no, tenemos un Estado descentralizado y, por tanto, que cada palo aquí aguante su vela: las diputaciones, el suyo; los ayuntamientos ―a los que yo he pertenecido―, el suyo; las comunidades autónomas, el suyo, y el Gobierno de España, el suyo. ¿Qué es esto de que aquí el Gobierno de España sea responsable absolutamente de todo? No tiene ningún sentido, hombre. A ustedes les interesa.

Habla usted de que teníamos que haber puesto un sistema de transporte alternativo en Madrid-Galicia así, de la noche a la mañana. Un tren de quinientos pasajeros son diez autobuses. ¿Qué cree, que podemos dimensionar un servicio de autobuses para suplir la línea Madrid-Galicia los nueve días que la tuvimos cortada? Es imposible. Sean ustedes sensatos.

Luego, respecto al tema de los accesos a las personas que se quedan atrapadas en un tren, tengo que decirle ―y convendría que lo supieran― que nuestra red ferroviaria tiene puntos de muy difícil acceso, a los que ni siquiera la UME puede acceder. Cuando tuvimos, por ejemplo, el apagón, que fue uno de los días más críticos que hemos vivido en nuestra red ferroviaria, tuvimos diez trenes que se quedaron parados en puntos prácticamente inaccesibles. No teníamos electrificación, era muy difícil acceder a esos puntos, a algunos de los pasajeros accedimos con la propia UME para poder desalojarlos y trasladarlos a su destino. Por tanto, cuando planteemos las cosas, seamos un poco sensatos.

Y como todo lo que diga usted sea como lo de que no hay reemplazo para los vuelos de Ryanair… Oiga, yo no sé dónde vive usted (lee en la pantalla de un teléfono móvil), pero, mire: «Vueling dispara su oferta en Santiago con más vuelos y destinos clave. La compañía añade más frecuencias semanales a Barcelona, Palma de Mallorca, Canarias, Sevilla, Málaga, recupera la ruta Alicante y vuelve a la conexión con Zúrich. Vueling aprovecha el hueco dejado por Ryanair y refuerza rutas entre Alicante, Tenerife y Santiago. Vueling pone la venta los billetes para viajar de Valladolid a Barcelona». Este vuelo lo suprimió Ryanair exclusivamente para extorsionarme a mí, porque el vuelo Valladolid-Barcelona funciona desde los años sesenta de manera ininterrumpida ―el primer avión que yo cogí en mi vida fue con mi padre, con 15 años, para ir a Barcelona― y Ryanair lo suprimió exclusivamente para ver cómo me hacía más daño y a ver si yo cedía con el chantaje. Pues mire, llegó Vueling y reemplazó el vuelo. Hay muchos más (lee en la pantalla de un teléfono móvil): «Vueling recupera las conexiones semanales de Jerez con Barcelona y Palma». En fin, solo tienen que meter en Google todas estas compañías para que vean que inmediatamente —‌a rey muerto, rey puesto— han suplido los vuelos que ha dejado de operar Ryanair. Créame, yo también he trabajado para que esto se produjera, porque yo me he reunido con las compañías para que esto sucediera. Dice usted: Usted no ha hecho nada. Usted no sabe lo que yo he tenido que hacer. Y sí, recibí cordialmente al CEO de Ryanair, como hago de principio con todas las empresas importantes que solicitan una interlocución.

Señor Marí Bosó, no me culpe de ser cortés y de afrontar de buena fe las relaciones con una empresa como es Ryanair. Otra cosa es que de la cortesía, que es lógica, y del intento de colaboración, pasemos a la cesión ante el chantaje. De eso nada. Cortesía, toda. De hecho, yo no he respondido a la cantidad de cosas que ha dicho de mí o del ministro de Consumo el CEO de Ryanair, ni lo voy a hacer, pero no nos reproche que trabajemos para que las compañías que operan en nuestro país lo hagan en un entorno razonable. Cosa distinta, como digo, es que cedamos al chantaje.

Y, por último, señor Gavin, no he pretendido despreciar la red de ferrocarriles de la Generalitat, pero sí ponerla en su justa dimensión. Son 271 kilómetros frente a 1200 de rodalies de Cataluña. Es una red completamente individualizada, que no se relaciona con otros modos, cosa que sí sucede, como usted ha señalado, con mercancías, por ejemplo, en el caso de rodalies. Yo le recojo el guante y le aseguro que lo vamos a estudiar, pero hacer una red de mercancías segregada de la red de rodalies de Cataluña no es sencillo. Les he trasladado a todos las dificultades que estamos teniendo para trazar una línea de mercancías por Tarragona por los problemas que hay de falta de consenso en el territorio. Ustedes hablan de una línea interior por el Penedés; habrá que hablar con los alcaldes de ese territorio para ver si están dispuestos. En todo caso, no es una solución de corto plazo. Tenemos que mejorar la red ya existente, y en eso es en lo que vamos a seguir trabajando, sin cerrarnos a otras posibilidades, como la que usted acaba de plantear.

Muchas gracias por el tono y el curso del debate a todos y todas. (Aplausos).

Presidencia. Muchísimas gracias. DEBATES DE TOTALIDAD DE INICIATIVAS LEGISLATIVAS: — PROYECTO DE LEY ORGÁNICA PARA LA PROTECCIÓN DE LAS PERSONAS MENORES DE EDAD EN LOS ENTORNOS DIGITALES. (Número de expediente 121/000052).

Presidencia. Continuamos con el punto del orden del día correspondiente al debate de totalidad del proyecto de ley orgánica para la protección de las personas menores de edad en entornos digitales. Para la presentación del proyecto de ley, tiene la palabra, en nombre del Gobierno, el señor ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.