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Sin adjetivos

Pleno del 9 de septiembre de 2025

Proposición no de Ley sobre el impulso de la Agenda 2030.

Proposición no de Ley ante el Pleno.. Autor: Grupo Parlamentario Socialista. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 134.

Votación

  • 10 de septiembre de 2025: salió adelante, 171 sí, 170 no, 7 abstenciones.

Javier Alfonso Cendón

PSOEDiputado.Página 64Vídeo

Muchas gracias, presidenta. Buenas tardes, señorías. La Agenda 2030 es un compromiso de país; es una hoja de ruta que nos une con el resto del mundo; un faro para un futuro más justo, equitativo y sostenible. Es un acuerdo de la ONU que, con sus diecisiete Objetivos de Desarrollo Sostenible, fue firmado por 193 países. El 99,5 % de la población mundial se puso de acuerdo; todos los continentes, todas las ideologías, todas las culturas; todos, excepto aquellos que desde el negacionismo atacan lo que hoy el mundo entero acordó. Por eso estamos hoy aquí, para defenderlo. La Agenda 2030 no es una ideología, es un plan de acción global, es un faro de la Ilustración que propone utilizar la razón y la ciencia para resolver los grandes retos de la humanidad. Su objetivo es claro: acabar con la pobreza, proteger el planeta, luchar contra las desigualdades y garantizar la prosperidad de todos y de todas. Es un camino que ―insisto― iniciamos y trazamos juntos y que hoy algunos se dedican a ridiculizar, convirtiéndolo en el blanco de los ataques más absurdos y mezquinos. ¿Qué les molesta, señorías, de la Agenda 2030? ¿La sanidad pública, el fin de la pobreza infantil, el acceso a la educación, el fin de la violencia de género, el fin de las guerras, la protección de nuestros ecosistemas y ciudades…? Digan qué es lo que les molesta tanto. Yo creo que la respuesta es simple: les molesta la verdad. Les molesta que la Agenda 2030 sea el espejo de una sociedad que avanza, que es diversa y que es plural. Y esa sociedad, señorías, es la que ustedes no quieren. (Aplausos). Permítanme que aquí me dirija directamente a ustedes, señorías de VOX, y también al Partido Popular, que cada vez se acerca más al negacionismo y al retroceso. A ustedes, que han encontrado en la Agenda 2030 el chivo expiatorio para todos los males del mundo: que hay un incendio, la culpa es de la Agenda 2030; que hay una dana, la culpa es de la Agenda 2030; que hay sequía, la culpa es de la Agenda 2030; que sube la luz, la culpa también es de la Agenda 2030. Esa es una retórica tan simple como peligrosa. Su modelo, el de Trump, el de Milei ―ahora ya en horas más bajas―, o el de Le Pen, el del sálvese quien pueda, el de la motosierra y el del fanatismo negacionista que ataca a la ciencia, a la cultura y a la diversidad, el modelo de los que siembran dudas para cosechar miedos. Es un modelo que hemos visto fracasar una y otra vez, y que aquí, en esta Cámara, en este país, no vamos a permitir que se imponga. Ustedes representan la regresión, el retroceso y el miedo, y, frente a eso, nosotros defenderemos siempre el progreso, la razón y la esperanza. (Aplausos).

Señorías, la tragedia que hemos vivido este verano con los incendios tiene mucho que ver con esto. Permítanme ser claro. Lo ocurrido no es casualidad, es fruto y consecuencia directa del cambio climático y de decisiones políticas negligentes. Es el resultado del negacionismo ideológico que ha costado y sigue costando vidas. Este verano ha sido el peor de nuestra historia. Han ardido más de 330 000 hectáreas en nuestro país, más de 100 000 en mi tierra, León. Ha sido una auténtica catástrofe, porque detrás de cada cifra hay una vida, detrás de cada cifra hay hombres y mujeres que han perdido sus casas, que han perdido sus medios de vida y que han perdido incluso a seres queridos. Es una tragedia. Pueblos enteros han sido arrasados, así como espacios naturales de incalculable valor: el Parque Natural Lago de Sanabria, la Montaña Palentina, varias reservas de la biosfera, Las Médulas en mi tierra, Patrimonio de la Humanidad, o los Picos de Europa, entre otros tantos. Permítanme aquí también rendir homenaje a todos aquellos que han estado en primera línea: agentes medioambientales, brigadistas, bomberos, la Unidad Militar de Emergencia, ejército, sanitarios, vecinos y vecinas voluntarios, que han dado una lección de valor y de compromiso. (Aplausos).

Este compromiso contrasta dolorosamente con la actitud del Partido Popular: el presidente de la Junta de Castilla y León, el señor Mañueco, y su consejero, el señor Suárez Quiñones, afirmaron en numerosas ocasiones que mantener los operativos antiincendios era un absurdo y un despilfarro, justo el argumento de quienes niegan el cambio climático, provocando así, durante años, un déficit estructural que ha tenido consecuencias letales. Desde el año 2015, Castilla y León ha acaparado un cuarto de la ayuda estatal contra los incendios, más que Andalucía, más que Extremadura y más que Castilla-La Mancha juntas, incluso este año ha tenido que recibir la mitad de la ayuda estatal. Eso sí, hemos tenido que aguantar que el señor Mañueco dijera que el operativo era suficiente. El Partido Popular, en aquel momento, lejos de asumir responsabilidades, optó por el espectáculo: llegó el señor Feijóo y apareció en escena. Llegó a León, a Palacios del Sil, montó un escenario improvisado con un centro de mando e incluso se atrevieron a trasladar maquinaria de un incendio para hacerse una foto, para propaganda y propaganda, pero, en definitiva, nada para invertir en lo que tenían que haber hecho. (Aplausos). En lugar de arrimar el hombro, se dedicó a culpar al Gobierno, al presidente y a la Agenda 2030. Ese es su concepto de patriotismo: aprovechar las desgracias para hacer oposición. Por si fuera poco, dio instrucciones a los presidentes de las comunidades autónomas del Partido Popular para que hicieran una petición de medios sin precedentes: Castilla y León, Extremadura y Galicia propusieron movilizar más medios que todos los disponibles en la Unión Europea. No buscaban apagar los incendios, lo que buscaban era un titular contra el Gobierno. Y lo hicieron, además, mientras tenían recursos propios y del Gobierno parados durante esta tragedia. Lejos de facilitar la coordinación institucional, prefirió montar el espectáculo propagandístico en plena tragedia.

Si vemos la deriva del Partido Popular en los últimos meses, en las últimas semanas y en los últimos días, cabe preguntarles, señorías del PP, qué pretenden con todo esto. ¿Quieren convertirse en el partido más ultra de toda Europa? Porque, de verdad, no lo puedo entender. ¿Qué piensan de lo que dicen sus compañeros de que no hay genocidio en Gaza? ¿De verdad creen lo que dice la señora Ayuso o el señor Almeida? ¿De verdad van a mantener al señor Tellado sentado en ese escaño ―hoy no ha aparecido―, un señor que ha dicho que hay que abrir fosas para enterrar a este Gobierno? (Aplausos). Creo que son declaraciones muy desafortunadas que deberían, de alguna forma, obligar a rectificar, porque lo que ocurrió en este país fue que los fascistas, los asesinos, dieron un golpe de Estado en 1936 contra un Gobierno legítimo de la Segunda República, y creo que un buen demócrata no debería utilizar esa terminología. ¿A dónde van a llegar? ¿Y qué me dicen de su líder, del señor Feijóo, que se dedica incluso a insultar en las redes sociales al presidente del Gobierno y que ha hecho algo inédito también en democracia, que es revelar conversaciones privadas con el jefe del Estado? ¿A qué deriva van a llegar? ¿El Partido Popular, que ha sido un partido de Gobierno en nuestro país, va a enmendarse, va a volver a la senda del acuerdo, va a volver a la normalidad política?

Termino. Señorías, tienen una oportunidad muy importante hoy, la de apoyar esta proposición no de ley, pero también la de apoyar ese pacto de Estado que tiene que involucrar a todos los grupos parlamentarios para que logremos poner medidas frente a la emergencia climática, un acuerdo de país que nos una en la defensa de nuestro planeta y de nuestra gente. El cambio climático no admite excusas, exige altura de miras y auténticas políticas de Estado.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Alfonso. Para la defensa de las enmiendas formuladas por los diferentes grupos, interviene, en primer lugar, por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, el señor Martínez Hierro.

Lander Martínez Hierro

Grupo SumarDiputado.Página 66Vídeo

Buenas tardes, señorías. Bueno, ya nos ha introducido el tema. Hoy hablamos de la Agenda 2030, la hoja de ruta que nos recuerda que todos los retos que enfrentamos ―la pobreza, la desigualdad, el cambio climático, la violencia contra los derechos humanos y su vulneración― son globales, y, por tanto, solo pueden tener una respuesta colectiva, solidaria y multilateral. La Agenda 2030 ha sido convertida en diana por la derecha y la ultraderecha, pero conviene decir claramente que no la atacan por su nombre, la atacan por lo que representa, porque detrás de esta agenda están las políticas que les incomodan a ustedes y a sus amigos los ultrarricos y los autoritarios: subir el salario mínimo, reducir la pobreza, garantizar derechos laborales, avanzar en igualdad de género o apostar por energías limpias y proteger el planeta. Lo que la derecha combate no es su nombre, la derecha combate la justicia social. Lo que les molesta no son los Objetivos de Desarrollo Sostenible, son las familias que hoy tienen un salario más digno, son los jóvenes que ven un futuro en las renovables, son las mujeres que ya no aceptan trabajos precarios ni violencia en sus vidas y son los pueblos que quieren vivir con dignidad en lo rural y en lo urbano. Y atacan la Agenda 2030 porque no soportan que avancemos en derechos. Y conviene decirlo claro. Los enemigos de esta agenda son los de siempre: los ultrarricos, que contaminan sin límites mientras esconden sus fortunas en paraísos fiscales; los autoritarios, que desprecian la democracia porque les estorba; y sus aliados políticos, que en este hemiciclo tienen muy claro que también les estorba la democracia, que ponen en duda el cambio climático, que llaman chiringuito a cualquier derecho social y que prefieren obedecer a Trump o a Putin antes que comprometerse con las Naciones Unidas y con el multilateralismo. Por eso, la enmienda que el Grupo Plurinacional SUMAR ha presentado quiere situar a la Agenda 2030 en el lugar que le corresponde, como marco internacional de cooperación y multilateralismo, que conecta, además, con otros compromisos esenciales, como pueden ser los Acuerdos de París o la Nueva Agenda de Paz de Naciones Unidas. Porque en un mundo donde líderes como Trump, Putin o Netanyahu socavan el derecho internacional y promueven las agendas autoritarias, España debe estar del lado de quienes defienden el multilateralismo, la democracia, el derecho internacional y herramientas como la Agenda 2030, que son fundamentales. Señorías, también la Agenda 2030 es plenamente española. Desde 2015 ―se lo recuerdo, señorías del PP―, también con Rajoy ―lo digo porque alguna cosa que han puesto en su enmienda es un poquito contradictoria con esto―, el Estado ha desarrollado planes que se traducen en hechos: la reducción de la pobreza, el refuerzo de nuestro estado del bienestar, la apuesta por las energías renovables, la igualdad entre mujeres y hombres y la cohesión entre territorios. España se ha situado a la vanguardia de los derechos sociales, no con discursos vacíos, sino con políticas concretas que han transformado la vida de millones de personas, y entre ellas está la subida del salario mínimo. Señorías, no se trata de defender un logo, se trata de defender la vida de la gente, de seguir subiendo salarios y reduciendo desigualdades, de hacer frente al cambio climático con energías limpias y empleo digno, de construir instituciones fuertes que protejan a quienes más lo necesitan. Esa es la esencia de la Agenda 2030, aunque la derecha lo quiera disfrazar de conspiración. Permítame añadir también algo fundamental hoy. No podemos hablar de justicia global sin hablar de Palestina. Hoy el pueblo palestino sufre vulneraciones insoportables de derechos, un genocidio en directo. Ayer el Gobierno de España lanzó nueve propuestas que marcan una agenda clara: impulsar la solución definitiva de los dos Estados, exigir el fin de la ocupación y del régimen de apartheid y garantizar que los responsables rindan cuentas ante la Corte Penal Internacional. Porque defender el derecho internacional no es una opción, es una obligación moral y democrática.

Señorías, la enmienda que presentamos es una apuesta política clara. De un lado, quienes creemos en la justicia social, en la igualdad, en el derecho internacional y en la democracia; del otro, quienes representan los intereses de los ultrarricos, de los autoritarios y de quienes pretenden que los derechos de la mayoría sean papel mojado. Nuestra obligación es elegir de qué lado estamos, y en SUMAR lo decimos con claridad: estamos del lado de la gente común, de los derechos humanos, de la democracia y de un futuro más justo y sostenible, que es el verdadero sentido de esta Agenda.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Martínez. Por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra el señor Mariscal Anaya.

Guillermo Mariscal Anaya

PPDiputado.Página 67Vídeo

Gracias, presidenta. Señor Cendón, ¿por qué están ustedes tan inseguros? ¿Por qué están tan nerviosos? Tal es el nivel de debilidad, dependencia e inseguridad con respecto a sus socios parlamentarios que nos traen aquí una iniciativa que ya se votó el 9 de abril del 2024. O no pueden arriesgarse a perder más votaciones, que seguro, o no quieren incomodar a sus socios, que también. Nadie ―escuche bien―, nadie en nuestro grupo está en contra de objetivos que contribuyen a mejorar el bienestar y la prosperidad de los ciudadanos españoles, pero nuestra obligación es que esos objetivos se trasladen a políticas públicas concretas, porque, si no, nos manejamos en el plano declarativo, que es lo que ocurre en esta ocasión, y, por tanto, ante mera propaganda disfrazada de otra cosa. Y si ya nos ponemos a leer la iniciativa, con palabros como neoliberalismo en oposición a buenos propósitos, cualquiera sin ser muy agudo sabe bien cuál es la verdadera intención de esta iniciativa, señor Cendón. (Aplausos). En vez de traer iniciativas ya votadas, en esta Cámara deberíamos estar centrados en los agricultores, en los vecinos afectados por los incendios, en los perjudicados por el gran apagón, en la vivienda o en los retrasos infinitos de los trenes, todos ellos claros incumplimientos de la agenda de la que estaban ustedes hablando hace un momento. ¿Se dan cuenta que su política suicida nos lleva a tener que lamentar periódicamente los estragos de su gestión irresponsable? Esta irresponsabilidad se hizo patente en el gran apagón y mostró su peor cara en los incendios, con una terrible falta de previsión, medios y sensibilidad. En esencia, es una irresponsabilidad que también vemos en el abandono constante del campo y de quienes allí habitan. Señorías, ¿es un objetivo de desarrollo el acceso al suministro eléctrico, que se pueda encender la luz? Lo es, ¿no? Pues no parece que sea así para este Gobierno, que no contento con las penurias a las que nos llevó con el gran apagón, ahondan en ellas con el cierre nuclear, que supondrá un incremento de emisiones, un incremento de precio y una mayor dependencia exterior. Han convertido un sistema eléctrico que era robusto en el más frágil de toda Europa. (Aplausos). ¿Y el caos ferroviario? Lo ocurrido este verano, y sabiendo por boca del ministro que todo irá a peor los próximos tres años ―un pedazo de gestor―, puede provocar que los usuarios descarten el uso del tren, que es un medio sostenible y menos contaminante. Menuda agenda. Han sido ―escuche bien― 336 345 hectáreas calcinadas. Abandono de tierras de cultivo, deforestación… ¿Qué hace el Gobierno ante esta catástrofe? Señalar como culpable al cambio climático. Nosotros denunciamos que ustedes hayan convertido la lucha contra el cambio climático en una herramienta para eludir responsabilidades y en un arma ideológica para atacar a la oposición. (Aplausos). La respuesta de un Gobierno responsable ―responsable― sería favorecer la adaptación a la lucha contra el cambio climático y ofrecer viabilidad económica al entorno rural, no prohibir cualquier tipo de actividad, como llevan haciendo siete años. Porque sin acción humana ―escuchen bien― en esos lugares no hay quien luche contra el fuego, ni antes ni durante ni después de que aparezca. Los bosques no votan, ¿verdad?, no votan, pero sí se queman cuando se abandona a quienes lo cuidan. La prosperidad económica y la viabilidad del medio rural son, de hecho, los factores más efectivos para lograr la preservación medioambiental y el bienestar social. Solo las naciones con mayor libertad económica disponen de los recursos, la tecnología y los incentivos para invertir en soluciones ambientales sostenibles. Ustedes, en cambio, prefieren el decrecimiento, la pobreza planificada, el control, la ingeniería social, y así vemos que los mismos que nos llevaron al gran apagón nos han llevado también a una tasa de riesgo de pobreza ―escuche bien― del 25,8 %. ¡Una cuarta parte de todos los españoles en riesgo de pobreza! Pues ya le anuncio que este grupo parlamentario combatirá la pobreza creando riqueza, que es la vía más fácil para conseguirlo.

Miren, un Gobierno no debe buscar excusas, sino ofrecer soluciones. Decía alguien que la responsabilidad es la otra cara de la libertad, y ese es el problema: como ustedes no creen en la libertad, tampoco asumen ninguna responsabilidad. Exigimos responsabilidad, exigimos que dejen de escudarse en discursos vacuos y exigimos que reconozcan que la política que han impulsado ha puesto en riesgo vida, propiedades y la estabilidad de nuestro país. Atiendan las cincuenta propuestas que hemos presentado desde el Partido Popular, porque España merece futuro, merece seguridad y merece prosperidad, y, a estas alturas, con ustedes en el Gobierno ―a nadie se le escapa, es un secreto a voces― España no funciona.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Mariscal. En turno de fijación de posiciones, por el Grupo Parlamentario Mixto, tiene la palabra la señora Micó Micó.

Àgueda Micó Micó

CompromísDiputada.Página 68Vídeo

Gràcies, presidenta. Pónganse sus gorritos de papel de plata porque hoy toca hablar de la Agenda 2030. Sí, ese plan secreto de las élites multinacionales que nos quieren implantar chips, que quieren acabar con los agricultores o que nos quieren dejar sin poder comer carne, porque esto es lo que me dice mi cuñado cuando me escribe en wasap, bueno, mi cuñado no, porque afortunadamente mis cuñados no son de VOX, pero cualquier otro cuñado de VOX diría esto mismo. Però en realitat, què és? Què és l’Agenda 2030? És un full de ruta compartit per la justícia social, la sostenibilitat i la igualtat. No és un document qualsevol. És un compromís global que el que busca és que ningú es quedi enrere, que la nostra societat avanci d’una forma equilibrada i que el planeta pugui continuar sent sostenible i habitable per als nostres fills i filles. Però és veritat que les paraules no servixen de res si al mateix temps es manté, per exemple, l’ampliació del port de València. I això, senyories del Partit Socialista, és pura incoherència. No podem parlar de l’Agenda 2030 amb una mà i amb l’altra, autoritzar l’ampliació del port de València, que és una agressió ambiental, social i econòmica per al nostre país. No és sostenible prometre objectius verds de les Nacions Unides i, al mateix temps, destruir hàbitats naturals i comprometre la salut de les nostres aigües, hipotecar l’Albufera, que és un ecosistema únic, posant en risc la nostra pesca artesanal o els llocs de treball locals en nom de les grans multinacionals. És només retòrica si l’Agenda 2030 no va acompanyada de fets que la suporten, de pressupostos i de polítiques valentes que, en realitat, transformen els compromisos en accions concretes. I això vol dir invertir més en energies renovables, però no a qualsevol preu. També implica tindre més mobilitat sostenible i protegir el nostre territori i al País Valencià acabem de viure una catàstrofe sense precedents i és fruit de l’emergència climàtica. I les conseqüències no són fruit només de l’emergència climàtica, sinó que són fruit de les retallades que el Partit Popular ha fet de les emergències i dels serveis públics. Per tant, no és només qüestió de meteorologia, és també qüestió de governança. Perquè quan falten recursos humans i materials per a fer front a una dana, la devastació es multiplica i el negacionisme impera. I el mateix ha passat amb els incendis que este estiu hem trobat en moltes parts del territori de l’Estat. Quan falten recursos humans i materials, la devastació es multiplica i el negacionisme impera. I això és un problema per a tots i per a totes. I mentre això passa, i ací estem parlant de sostenibilitat i d’igualtat, al País Valencià, el govern de Mazón retalla en polítiques per a mitigar el canvi climàtic i abandona totalment les polítiques a favor de la transició ecològica. Ara sí, diners per a bous no en falten mai. D’eixos que tenen sempre. N’hi ha una qüestió molt bàsica. I és que VOX són negacionistes del canvi climàtic en paraules, però és que el Partido Popular són negacionistes del canvi climàtic amb fets. I això també és molt perillós per a tots i per a totes. Impulsar l’Agenda 2030 és plantar cara al negacionisme i a les polítiques que destruixen drets, que empobreixen el territori i que posen en risc la vida de la ciutadania. Perquè just d’això tracta l’Agenda 2030. I no, no tracta l’Agenda 2030 que no puguem utilitzar aire condicionat o que no ens puguem comprar roba. No va d’això. Va de lluitar contra el canvi climàtic que mata el nostre camp, ofega de calor als nostres majors i anega les nostres ciutats. Va de prioritzar la vida per damunt dels beneficis immediats de les grans empreses.

En realidad, ¿qué es la Agenda 2030? Es una hoja de ruta compartida para la justicia social y la sostenibilidad. No es un documento cualquiera, es un compromiso global, que lo que busca es que nadie se quede atrás, que nuestra sociedad avance de una forma equilibrada y que el planeta pueda seguir siendo sostenible y habitable para nuestros hijos y nuestras hijas. Pero es cierto que las palabras no sirven de nada si al mismo tiempo se mantiene, por ejemplo, la ampliación del puerto de Valencia. Señorías del Partido Socialista, eso es pura incoherencia. No podemos hablar de la Agenda 2030 por un lado y, por otro lado, autorizar la ampliación del puerto de Valencia, que es una agresión medioambiental, social y económica para nuestro país. No es sostenible prometer objetivos verdes de las Naciones Unidas y, al mismo tiempo, destruir hábitats naturales y comprometer la salud de nuestras aguas, hipotecar la Albufera, que es un ecosistema único, poniendo en riesgo nuestra pesca artesanal o los puestos de trabajo locales en nombre de las grandes multinacionales.

Es solo retórica si la Agenda 2030 no viene acompañada de hechos que la apoyen, de presupuestos y de políticas valientes que en realidad transforman los compromisos en acciones concretas. Y eso significa invertir más en energías renovables, pero no a cualquier precio. También implica tener más movilidad sostenible y proteger nuestro territorio. En el país valenciano acabamos de vivir una catástrofe sin precedentes, y es fruto de la emergencia climática, y las consecuencias no son fruto solo de la emergencia climática, sino que son fruto de los recortes que el Partido Popular ha hecho de las emergencias y de los servicios públicos. Por lo tanto, no es solo una cuestión de meteorología, también es cuestión de gobernanza, porque cuando faltan recursos humanos y materiales para hacer frente a una dana, la devastación se multiplica y el negacionismo impera.

Y lo mismo ha ocurrido con los incendios que hemos visto este verano en muchas partes del territorio del Estado. Cuando faltan recursos humanos y materiales la devastación se multiplica y el negacionismo impera, impera, y ese es un problema para todos y todas. Y mientras que esto ocurre, y aquí estamos hablando de sostenibilidad y de igualdad, en el país valenciano el Gobierno de Mazón recorta en políticas para mitigar el cambio climático y abandona totalmente las políticas a favor de la transición ecológica. Eso sí, dinero para los toros no falta, ¿no? De eso siempre tienen.

Hay una cuestión muy básica, y es que en VOX son negacionistas del cambio climático en palabras, pero es que en el Partido Popular son negacionistas del cambio climático en hechos, y eso también es muy peligroso para todos y todas. Impulsar la Agenda 2030 es plantarle cara al negacionismo y a las políticas que destruyen derechos, que empobrecen el territorio y que ponen en riesgo la vida de la ciudadanía. Porque justo de eso trata la Agenda 2030. Y no, no trata esta agenda de que no podamos utilizar el aire acondicionado o de que no podamos comprarnos ropa. No va de eso, va de luchar contra el cambio climático, que mata nuestros campos, que nos ahoga, ahoga de calor a la gente mayor, e inunda nuestras ciudades. Hay que priorizar la vida por encima de los beneficios inmediatos de las grandes empresas.

Así que, bueno, si alguien prefiere protegerse de todo esto con un gorrito de plata y otras conspiraciones, pues allá ellos, pero nosotras tenemos que escuchar a los científicos y a las científicas, a los agricultores y a las agricultoras y a los docentes para no sufrir más danas com la que hem patit a València...

… como la que hemos sufrido en Valencia…

… o por lo menos estar preparadas cuando suenen las alarmas, porque se empieza negando el cambio climático, se sigue recortando en emergencias y se acaba enviando tarde una alerta que hubiera podido salvar 229 vidas.

Presidencia. Moltes gràcies, señora Micó. Por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV), tiene la palabra la señora Renteria Lasanta.

Nerea (GV (EAJ-PNV)) Renteria Lasanta

PNVDiputada.Página 69Vídeo

Señora presidenta, señorías, en primer lugar, quiero agradecer al Grupo Socialista la presentación de esta proposición no de ley. Coincidimos en que la Agenda 2030 es una hoja de ruta fundamental para reducir desigualdades, garantizar un desarrollo sostenible y promover la prosperidad desde el respeto a los derechos humanos.

La proposición que hoy debatimos plantea tres compromisos. Primero, seguir impulsando la Agenda 2030 como herramienta para reducir desigualdades y garantizar un desarrollo sostenible. Segundo, desarrollar campañas de concienciación y formación sobre la importancia de esta agenda. Y tercero, trabajar juntamente con comunidades autónomas y ayuntamientos para favorecer su implantación. Sobre el papel, nada que objetar, pero conviene ser honestos. Los compromisos no se demuestran con declaraciones solemnes, sino con hechos, y aquí los hechos son preocupantes. La Comisión Mixta para la Coordinación y Seguimiento de la Estrategia de los Objetivos de Desarrollo

Sostenible no se ha reunido desde el año pasado. ¿De verdad podemos hablar de impulso cuando el órgano parlamentario encargado de hacer seguimiento está prácticamente paralizado?

Recordemos, además, que España aprobó la Agenda 2030 en 2015, junto a 193 países, en la ONU. Han pasado casi diez años y solo quedan cinco para llegar a 2030. Resulta absurdo que con tan poco tiempo por delante sigamos acumulando planes y declaraciones sin mecanismos reales de coordinación y seguimiento ni voluntad política de aplicarlos. Pero, además de la iniciativa del Gobierno, hay otro problema serio en este Congreso: el negacionismo. Hay grupos que insisten en caricaturizar la Agenda 2030, en presentarla como una conspiración o como una amenaza. Conviene decirlo con claridad: negar la Agenda 2030 es negar la lucha contra la pobreza, contra el cambio climático y contra la desigualdad, y eso, señorías, no es valentía, es irresponsabilidad.

Señorías, se han presentado enmiendas por SUMAR y por el Grupo Popular. Como siempre, valoraremos positivamente cualquier aportación que refuerce la implantación de la Agenda 2030, porque lo importante no es quién firme la propuesta, sino que avancemos de verdad. La enmienda de SUMAR plantea reforzar el compromiso de España con el multilateralismo, con la ONU, con la Unión Europea y con los derechos humanos, y valoramos muy positivamente esta ambición internacional, pero siempre que se asegure la coherencia institucional. La del Grupo Popular propone reorientar completamente la estrategia española, presentar una nueva en seis meses y poner el acento en un enfoque pragmático y no ideológico. Coincidimos en la necesidad de mejorar la gobernanza y la coordinación, pero ―¡cuidado!― lo pragmático no puede ser la excusa para vaciar de ambición social y climática la Agenda 2030. España ya aprobó esta Agenda en 2015. No toca redescribirla, sino cumplirla. En el Grupo Vasco estudiaremos estas enmiendas, pero no queremos que se utilice la Agenda 2030 como arma arrojadiza entre bloques ideológicos.

En conclusión, señorías, la Agenda 2030 es demasiado importante como para convertirla en propaganda o en objeto de burla. Quedan solo cinco años y el reloj corre. Lo absurdo sería seguir perdiendo el tiempo en debates estériles cuando el reloj hacia 2030 sigue corriendo. El Grupo Vasco exige hechos, respeto competencial, recursos suficientes y mecanismos de rendición de cuentas reales, porque la Agenda 2030 no es ideología ni propaganda, es justicia social, derechos humanos y sostenibilidad, y 2030 está a la vuelta de la esquina.

Eskerrik asko.

Presidencia. Gracias, señora Renteria. Por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene la palabra el señor Otero Gabirondo.

Mikel Otero Gabirondo

EH BilduDiputado.Página 70Vídeo

Eskerrik asko, mahaiburu andrea! Arratsalde on, guztioi! Garai nahasietan bizi gara eta gizateria mailako erronkak ditugu. Beraz, nazioarteko ekintza kontzertatua behar da erronka hauei aurre egiteko. Honetaz kontziente, bere garaian objektibo zen milenio direlakoak ezarri ziren Nazio Batuen baitan, eta 2015ean, berriz, 2030 Agendak erreleboa hartzen du. Hamazazpi helburu, bi ardatz nagusiren baitan, planetaren osasun ekologikoa eta injustizia edo desparekotasun soziala pobrezian arreta berezia ipiniz. Helburu laudagarriak, zalantzarik gabe. Baina betetze mailari begiratzen baldin badiogu, ez dut uste optimismo gehiegi izan dezakegunik. Ardatz ekologikoari begira diezaiogun, 2015. urtean, hiru muga planetario zeuden gaindituak, hain zuzen ere. Biodibertsitatea, klima aldaketa eta nitrogenoaren zikloa. Orduz geroztik, 2023an egindako berrikuspenean beste hiru gainditu dira kutsatzaile berriak, lur erabilpenaren aldaketa eta ur gezaren erabilpena. Eta uda honetan, ia oharkabean pasa baldin bada ere, komunitate zientifikoak esan digu zazpigarren muga planetario bat ere gainditu dela, hain zuzen ere, ozeanoen azidifikazioa. Uste dut, zintzoak izan nahi baldin badugu, onartu behar dugula, bai objetivos del milenio haiek, bai 2030 Agenda honek arazo bat izan dutela errotik. Helburu desiragarriak ongi identifikatzen dira, baina gure sistemaren oinarriak auzitan jarri gabe. Eta noski, kapitalak berdintasunarekin eta bizitzarekin duen errotiko gatazka kontutan hartzen badugu, zailki lortuko da, kapitalaren oinarrizko funtzionamendua ukitu gabe, 2030 Agendaren helburua betetzea. Are zailagoa mundu mailan dagoen iparreko arrakalari Ipar globaletik eutsi nahi baldin badiogu eta ezinezkoa, nazioarteko arkitektura juridiko politikoa ukitu gabe.

Muchas gracias, señora presidenta. Buenas tardes a todos y a todas. Vivimos en tiempos convulsos y tenemos retos como humanidad, por lo tanto, es necesaria una acción internacional concertada para hacer frente a estos retos. Así, en su día se establecieron los objetivos del milenio en el seno de las Naciones Unidas y más tarde, en 2015, la Agenda 2030 le tomó el relevo, con diecisiete objetivos enmarcados en dos ejes principales: la salud ecológica del planeta y la injusticia o desigualdad social, con especial atención a la pobreza. Objetivos loables, sin duda, pero si miramos el grado de cumplimiento, no creo que podamos ser excesivamente optimistas.

Fijémonos en el eje ecológico. Cuando en 2015 se aprobó la Agenda 2030, había tres límites planetarios superados, concretamente biodiversidad, cambio climático y ciclo de nitrógeno. Desde entonces, se han superado otros tres según la revisión realizada en 2023: nuevos contaminantes, cambio del uso del suelo y uso del agua dulce. Y aunque este verano ha pasado casi desapercibido, la comunidad científica nos dice que también se ha superado una séptima frontera planetaria: la acidificación de los océanos.

Creo que si queremos ser honestos, debemos reconocer que tanto aquellos objetivos del milenio como esta Agenda 2030 han tenido un problema de raíz: se identifican bien los objetivos deseables, pero sin cuestionar los fundamentos de nuestro sistema. Claro, si tenemos en cuenta el conflicto radical del capital con la igualdad y la vida, difícilmente se lograrán cumplir los objetivos de la Agenda 2030 sin tocar el funcionamiento básico del capital. Y, más aún, si queremos mantener la brecha norte-sur a nivel mundial desde el norte global, será imposible sin tocar la arquitectura jurídico-política internacional.

Insisto, sin cambiar el andamiaje jurídico-político internacional habrá pocas posibilidades de éxito de la Agenda 2030. Un andamiaje que es completamente asimétrico entre las reglas de mercado y comercio y las agendas de derechos humanos, como la Agenda 2030. Lo explico: un mercado internacional tutelado por un ordenamiento jurídico global basado en reglas de comercio e inversión, cuyas características son imperativas, coercitivas y ejecutivas, es decir, seguridad jurídica o derecho duro, donde si alguien incumple se le hace pagar vía sanciones, vía tribunales de arbitraje, como bien lo sabe este Estado con las reclamaciones de las reducciones de las primas a las renovables y los laudos emitidos en su contra. Los últimos meses están siendo especialmente prolíficos en este sentido.

Leo algunos titulares de este verano: España paga 32 millones de euros, por un laudo arbitral, a las renovables por el recorte de primas; hay otros 26 laudos internacionales pendientes de pago. La justicia de Estados Unidos tumba otros dos intentos de España para evitar el pago de 200 millones por laudos de las renovables. El Banco Mundial tumba el intento de España de anular la condena de 106 millones por el laudo de renovables. La justicia australiana exige a España que ejecute los laudos renovables y ordena el pago de 469 millones. Y una noticia de hoy: Estados Unidos emite otra sentencia contra España por el laudo del caso Infrared y obliga a abonar al fondo HSBC 35 millones de euros. Es decir, la lex mercatoria no para. Mientras el mercado y los derechos de las inversiones internacionales van imponiendo su ley de hierro, los contenidos y los preceptos de la Agenda 2030, igual que la Declaración de los Derechos Humanos, el Acuerdo climático de París o la responsabilidad social corporativa de las empresas internacionalizadas tienen carácter voluntario, unilateralidad y sin apenas exigibilidad jurídica. Es decir, derecho blando, inseguridad jurídica y falta de garantías.

Existe, lamentablemente, un ejemplo de libro en curso: Israel puede cometer y televisar un genocidio, es decir, la vulneración suprema de derechos humanos, con muy escaso reproche de la comunidad internacional y, por supuesto, sin sanciones. Recordemos los primeros tres preceptos de la Agenda 2030: fin de la pobreza, hambre cero, salud y bienestar. La ONU acaba de declarar la hambruna en Gaza. ¿Qué le va a pasar a Israel por este incumplimiento criminal? Sin embargo, si en lugar de un genocidio estuviera incumpliendo las normas de comercio e inversiones, Israel estaría ahora mismo ahogada en sanciones. Pero como lo que se incumplen son derechos humanos, no se le para.

Por lo tanto, mientras esta arquitectura jurídica no cambie, una arquitectura jurídica diseñada a favor del capital y no de los derechos humanos, el cumplimiento de la Agenda 2030 —‌lo siento— será un sueño. Dicho de otro modo, existe, por supuesto, posibilidad coercitiva y ejecutiva en el orden internacional, pero hay un interés manifiesto en utilizarlo selectivamente, y la Agenda 2030 no es precisamente el lugar en el que se está poniendo este interés, y así volveremos a fallar en su cumplimiento.

Fallar no es baladí, porque la internacional reaccionaria se alimenta, y mucho, del incumplimiento de los avances en la agenda de derechos humanos, del incumplimiento y de la frustración consecuente en amplias capas populares, por eso tienen en el punto de mira la Agenda 2030. Cuanto peor le vaya a la Agenda 2030, mejor les irá a ellos. Precisamente por eso creemos que hoy importa que la proposición que se debate salga adelante en la medida en que constituye un suelo común, y porque defender el sentido común básico se ha vuelto ya imprescindible. También nos parece importante que quede claro que esta agenda, para no generar frustración que alimente la rebelión reaccionaria, necesita ir mucho más allá de lo declarativo y convertirse en una agenda imperativa y ejecutiva. Así como es importante subrayar —‌para terminar— que ya desde una perspectiva europea no podemos aplaudir con una mano la Agenda 2030 y con la otra aumentar el gasto militar, plegarnos a los dictados de Trump y su internacional reaccionaria, como ha hecho Von der Leyen este verano, o no ser contundentes frente a un genocidio.

Besterik ez. Eskerrik asko.

Nada más. Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Otero. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, te la paraula la senyora Calvo Gómez.

Pilar Calvo Gómez

JuntsDiputada.Página 72Vídeo

Bé, gràcies, presidenta. Bé, senyories. Els socialistes ens diuen avui que hem de seguir avançant —‌seguir avançant— en el desplegament de l’Agenda 2030. Seguir avançant és un eufemisme que no s’ajusta a la realitat. I els posaré un exemple: les polítiques del Govern espanyol per revertir els escandalosos nivells de pobresa de la seva ciutadania no és que necessitin avançar, és que estan perillosament encastades des de fa ja molts anys en els rànquings més negatius de la Unió Europea. Aquesta iniciativa és una resposta a la desesperada que ignora i tergiversa la realitat de les xifres del darrer informe de la Xarxa Europea contra la Pobresa. Saben què hi diu a aquest informe? Que Espanya segueix al capdavant de la Unió Europea amb pobresa infantil. Gairebé 3 milions de nens i adolescents viuen en pobresa. És un 30 %, un rati gairebé 10 punts per damunt de la mitjana comunitària. Si analitzem les dades de pobresa o exclusió social de la població en general, Espanya és a la quarta posició amb un de cada quatre ciutadans. Només, només estan pitjor que l’Estat espanyol —‌atenció!— Grècia, Bulgària i Romania i un de cada cinc ciutadans pateix el que es coneix com a pobresa monetària. És a dir, que els treballadors tenen feina però no arriben a final de mes per la seva precarietat laboral. Espanya és, a més, el cinquè estat en desigualtat entre rics i pobres i el setè en bretxa social per la seva incapacitat de redistribuir els recursos. Això és el que diu l’informe. I això no es resol amb iniciatives no vinculants com la d’avui, sinó amb polítiques efectives. Prou de dir que treballaran més i treballin més i amb eficàcia, per exemple, aprovant ja una modificació que permeti que el bo social elèctric s’automatitzi per evitar —‌i aquesta també és una dada rellevant— que a l’Estat espanyol, aquest bo social elèctric, no arribi al 80 % dels consumidors que reuneixen els requisits per rebre’l. El 80 % no rep un bo social elèctric que els correspon. I no ho diem nosaltres, sinó l’estudi que va impulsar Oxfam i ESADE. Davant de la seva ineficàcia i donat que el més important és que les ajudes arribin a les llars, acceptin un autodeclaració responsable per agilitzar el tràmit del bo social elèctric i després, i no abans, revisin si es compleixen les condicions necessàries. La seva burocràcia ofega, per no parlar de l’IVA. Famílies que no arriben ni als bàsics de llum, aigua i gas, que han de viure sense calefacció o sense aigua calenta i sense climatització, han de fer front a un IVA absolutament abusiu. Els subministraments també, també, són un bé essencial, un bé de primera necessitat. Per tant, fixin de manera estructural un IVA reduït, com el del pa o d’altres productes bàsics d’alimentació. Calen mesures urgents, que vostès no posen en marxa —a‌ tenció!— perquè estan renovant la seva estratègia contra la pobresa energètica. Quina bona estratègia, eh?, anar fent que les mesures vagin passant el temps i les mesures no arriben. De qui ha estat idea? Perquè la pobresa està clar que no ho espera. Mentre la Unió Europea intenta posar fre el llast de la burocràcia, vostès segueixen convertint-la en una forma de maltractament a la ciutadania. Ho saben molt bé no només els consumidors vulnerables, ho saben també els pagesos o els ramaders o els empresaris en general. Estan farts de com apliquen vostès la famosa discrecionalitat administrativa, perquè els marges de decisió de l’administració sempre acaben perjudicant el ciutadà. Ens intenten despistar mentre fan estratègies nyacionals —‌amb enya— superplans, pactes d’estat, subcomissions, iniciatives que no serveixen per a res, convertint la política en una inadmissible pèrdua de temps. Un detall: No he posat a la llista els seus plans de xoc, perquè en vull fer una menció especial. Un comentari a banda, la gent que pateix ELA i les seves famílies tenen més risc de patir pobresa perquè l’ELA els arruïna. L’ELA arruïna famílies senceres, especialment quan calen cuidadors les 24 hores, pel risc que hi ha de mort evitable. O quan han de fer, per exemple, adaptacions de la llar o s’han de comprar un altre vehicle per poder-se desplaçar. Per això, Junts segueix reclamant que el govern espanyol compleixi aportant els recursos necessaris per a aquesta atenció especialitzada que necessiten. Al febrer, el Ministeri de Sanitat va proposar a l’associació Con ELA fer una subvenció directa de deu milions en lloc de canalitzar les ajudes via comunitats autònomes, com determina la llei. I ho van fer així, d’aquesta manera —v‌ an dir— per raons d’urgència. Set mesos després, el pla de xoc no ha tingut cap impacte, cap. El Govern espanyol no ha aportat ni un sol euro a les famílies que tenen persones malaltes d’ELA. És absolutament vergonyant. Per tant, facin el favor de fer la feina i deixin de perdre el temps i, sobretot, de posar en risc a la ciutadania.

Gràcies.

Muchas gracias, señora presidenta. Señorías, los socialistas nos dicen hoy que tienen que seguir avanzando en el despliegue de la Agenda 2030. Seguir avanzando es un eufemismo que no se ajusta a la realidad. Les voy a poner un ejemplo: las políticas del Gobierno español para revertir los escandalosos niveles de pobreza de su ciudadanía no es que necesiten avanzar, es que están peligrosamente estancados desde hace ya muchos años en los rankings más negativos de la Unión Europea. Esta iniciativa es una respuesta a la desesperada, que ignora y tergiversa la realidad de las cifras del último informe de la red europea contra la pobreza. ¿Saben qué dice este informe? Que España sigue en primera posición en la Unión Europea en cuanto a pobreza infantil. Casi 3 millones de niños y adolescentes viven en pobreza, es un 30 %, un rating casi 10 puntos por encima del promedio comunitario. Si analizamos las cifras de pobreza o exclusión social de la población en general, España está en cuarta posición, con uno de cada cuatro ciudadanos. Solo están peor que los españoles ―atención― Grecia, Bulgaria y Rumanía. Y uno de cada cinco ciudadanos sufre lo que se conoce como pobreza monetaria, es decir, que los trabajadores tienen trabajo, pero no llegan a final de mes por su precariedad laboral. España es, además, el quinto Estado en desigualdad entre ricos y pobres y el séptimo en brecha social por su incapacidad de redistribuir los recursos. Eso es lo que dice el informe. Y eso no se resuelve con iniciativas no vinculantes como la de hoy, sino con políticas efectivas. Ya basta decir que van a trabajar más. Trabajen más y con eficacia, por ejemplo, aprobando ya una modificación que permita que el bono social eléctrico se automatice para evitar ―es también un dato relevante― que en el Estado español ese bono social eléctrico no llegue al 80 % de los consumidores que reúnen los requisitos para recibirlo; el 80 % no recibe un bono social eléctrico que les corresponde. No lo decimos nosotros, sino el estudio que impulsó Oxfam y Esade. Ante su ineficacia, y dado que lo más importante es que las ayudas lleguen a los hogares, acepten una autodeclaración responsable para agilizar el trámite del bono social eléctrico y después, y no antes, revisen si se cumplen las condiciones necesarias. Su burocracia ahoga, por no hablar del IVA. Familias que no llegan ni a los básicos de agua, luz y electricidad, que tienen que vivir sin calefacción o sin agua caliente y sin climatización, tienen que hacer frente a un IVA absolutamente abusivo. Los suministros también son un bien esencial, un bien de primera necesidad. Por lo tanto, fijen de forma estructural un IVA reducido, como el del pan u otros productos básicos de alimentación. Hacen falta medidas urgentes que ustedes no ponen en marcha ―atención― porque están renovando su estrategia contra la pobreza energética. ¡Qué buena estrategia!, ¿eh? Hacer que vaya pasando el tiempo y las medidas no lleguen. ¿De quién ha sido la idea? Porque la pobreza está claro que no espera. Mientras que la Unión Europea intenta poner freno a la burocracia, ustedes siguen convirtiéndola en una forma de maltrato a la ciudadanía. Y lo saben muy bien no solo los consumidores vulnerables, lo saben también los ganaderos, los agricultores, los empresarios en general. Están hartos de cómo aplican ustedes la famosa discrecionalidad administrativa, porque los márgenes de decisión de la Administración siempre acaban perjudicando a los ciudadanos. Intentan despistarles mientras hacen estrategias, superplanes, pactos de Estado, subcomisiones, iniciativas que no sirven de nada, convirtiendo la política en una inadmisible pérdida de tiempo. Un detalle: no he puesto en la lista sus planes de choque, porque quiero mencionarlos de forma especial. Un comentario aparte. La gente que sufre ELA y sus familias tienen más riesgo de sufrir la pobreza, porque la ELA les arruina. La ELA arruina a familias enteras, especialmente cuando hacen falta cuidadores las 24 horas por el riesgo de muerte evitable o cuando, por ejemplo, tienen que hacer adaptaciones del hogar o tienen que comprar otro vehículo para poderse desplazar. Por eso, Junts sigue reclamando que el Gobierno español cumpla, aportando los recursos necesarios para esa atención especializada que necesitan. En febrero, el Ministerio de Sanidad propuso a la asociación una subvención directa de 10 millones, en lugar de canalizar las ayudas a través de las comunidades autónomas, como determina la ley. Y lo hicieron así, dijeron, por motivos de urgencia. Siete meses después, el plan de choque no ha tenido ningún impacto, ninguno. El Gobierno español no ha aportado ni un solo euro a las familias que tienen personas enfermas de ELA. Es absolutamente vergonzoso. Por lo tanto, hagan el favor de hacer el trabajo y dejen de perder el tiempo y, sobre todo, de poner en riesgo a la ciudadanía.

Gracias.

Presidencia. Moltes gràcies, senyora Calvo. Pel Grup Parlamentari Republicà, te la paroula la senyora Jordà i Roura.

Teresa Jordà i Roura

ERCDiputada.Página 74Vídeo

Bé, bon vespre a totes i a tots. Gràcies, presidenta. El que avui ens porta aquí el Partit Socialista és senzillament un exercici d’autocomplaença: infinitat de paraules, molts compromisos indefinits i molt poca concreció. Senyories, i justament aquest és l’escull. Justament aquest és el problema. No n’hi ha prou en lluir el pin dels ODS. El que calen són polítiques valentes que ens acostin a aquests objectius. Mirin, fa poc més d’un any —a‌ ixò no ho oblidaré mai— una persona coneguda em va preguntar si aquell pin de colors que llueixen tants polítics, també el president Sánchez, eren els formatgets del Trivial. En el primer moment vaig riure, però després em vaig espantar, perquè tenia tota la raó. Si els ODS només serveixen per decorar la solapa, són exactament això, un simple joc de taula. El repte no és col·leccionar medalles de cartró, sinó fer polítiques que realment redueixin la pobresa, fer polítiques que realment garanteixin un habitatge digne o que facin viable i possible la transició ecològica. Esquerra Republicana ha defensat sempre l’Agenda 2030 i també els seus objectius: reduir desigualtats, combatre la pobresa, afrontar el canvi climàtic i reforçar la cohesió social. Però la realitat és tossuda i avui a Catalunya, el meu país, un 24 % de la població viu en risc d’exclusió social. La pobresa infantil encara és més alta. L’habitatge públic només representa un 2 % del parc, mentre la mitjana europea supera el 15 i cada any, cada any, patim un dèficit fiscal —‌ja crònic— d’entre 16 i 22 mil milions d’euros. La pregunta és clara: Com coi volen desplegar l’Agenda 2030 amb aquestes xifres? Com ho volen fer davant d’aquesta realitat? Doncs, els hi diré jo: No ho podem fer. Així no ho poden fer. No poden, perquè les seves polítiques són tímides i perquè l’Estat continua erre que erre retenint recursos i competències que haurien de ser, sens dubte, dels territoris. L’Agenda 2030 no és creïble mentre el Govern espanyol bloquegi competències, bloquegi traspassos, no inverteixi en infraestructures com rodalies o mantingui un sistema fiscal que asfixia la capacitat de Catalunya d’invertir en polítiques socials. És inviable. Els parlaré de dos o tres àmbits. En pobresa i desigualtat, per exemple. Aquesta proposició no de llei sembla descobrir el que fa cent anys que ja sabem: que les polítiques públiques, senyores i senyors diputats, redueixin la desigualtat. Olé tu! Això ho diu textualment aquesta proposició de llei. Però en comptes de dir generalitats, demano jo el que cal potser és millorar el funcionament del sistema redistributiu. Pregunto: L’impacte redistributiu de les prestacions de l’estat del benestar és baix, és baixíssim. Les llars del quintil amb més ingressos reben 1,6 cops més prestacions que la del quintil més pobre. l’Estat espanyol té una recaptació fiscal per sota de la mitjana europea, de fet, tres punts menys que la mitjana, cinc menys que Itàlia i nou menys que l’Estat veí, que a França. La resistència a fer canvis estructurals i la manca de valentia del Partit Socialista es fa veure amb l’impost, per exemple, de les energètiques. En podríem posar molts, d’exemples. El que cal és més fiscalitat verda. El que cal, senyories, és gravar els capitals com pertoca i el que toca és rebaixar la pressió sobre les rendes baixes, com hem fet, com hem intentat a Catalunya. En temes de canvi climàtic, la situació és igual de greu, no s’entreguen els plans nacionals a temps, no s’assoleixen els nivells d’inversió compromesos. El 2023, per exemple, la inversió climàtica es va quedar en el 40 % del necessari. Per exemple, vostès no introdueixen clàusules ambientals estrictes en els tractats comercials, com per exemple ara amb el tractat de Mercosur, per posar alguns exemples. En igualtat de gènere, que no se n’ha parlat, també important. No han aprovat cap de les lleis promeses —‌ni una!— com la de tracta o l’explotació sexual, ni han desplegat —q‌ ue encara és pitjor— polítiques reals. La ministra Redondo té una activitat tan escassa com la del senyor Abascal. I encara més greu, el Partit Socialista va permetre amb el seu vot que el Congrés acollís una jornada negacionista de VOX —‌ho vau permetre— on es va posar en dubte la violència masclista i on es va burlar el col·lectiu trans amb comentaris humiliants. I a això s’hi afegeix, evidentment, l’eliminació, per exemple, de la Q+ de les sigles oficials, invisibilitzant la identitat queer, no binàries, transsexuals i asexuals. No és un detall semàntic, senyores i senyors diputats, és un pas enrere històric que envia un missatge —s‌i m’ho permeten— devastador: que hi ha ciutadans de primera i que hi ha ciutadans de segona, que les nostres vides, sí, són negociables i que els drets es poden retallar per càlcul polític. No és prudència ni és estratègia, és traïció, és covardia i és autèntica complicitat amb l’extrema dreta.

I acabo. No ho oblidem, senyores i senyors diputats, senyories del Partit Socialista, que l’Agenda 2030 va ser un gran exemple de política multilateral. Avui també s’ha dit. Va ser una agenda pactada per més de 193 estats a l’Assemblea General de Nacions Unides, amb objectius tant urgents com erradicar, com hem dit, la pobresa o revertir el canvi climàtic. Però si volem ser efectius —i‌ acabo presidenta— davant les campanyes de l’extrema dreta internacional que nega la igualtat de gènere, que nega la preservació del medi ambient o els drets o el dret a feines dignes, senyories, l’Agenda 2030 només es pot defensar amb fets. No som aquí per fer de comparsa ni per avalar proclames cosmètiques.

Diem sí als Objectius de Desenvolupament Sostenible i a l’Agenda 2030, però sobretot diem sí a la coherència, diem sí a les polítiques valentes, diem sí a l’exercici de sobirania necessari per fer-ho tot plegat realitat. Res més.

Moltes gràcies.

Buenas tardes a todos. Gracias, presidenta. Lo que nos trae aquí hoy el Partido Socialista es un ejercicio de autocomplacencia. Infinidad de palabras, muchos compromisos indefinidos y muy poca concreción. Señorías, precisamente este es el escollo, este es el problema. No basta con lucir el pin de los ODS, lo que hace falta son políticas valientes que nos acerquen a esos objetivos. Hace poco más de un año, y nunca lo voy a olvidar, una persona conocida me preguntó si ese pin de colores que lucen tantos políticos, también el presidente Sánchez, eran los quesitos del Trivial. Yo, al principio, me reí, pero luego me asusté, porque tenía toda la razón. Si los ODS solo sirven para decorar la solapa, son exactamente eso: un simple juego de mesa. El reto no es coleccionar medallas de cartón, sino hacer políticas que realmente reduzcan la pobreza, hacer políticas que realmente garanticen una vivienda digna o que hagan viable y posible la transición ecológica. Esquerra Republicana siempre ha defendido la Agenda 2030 y también sus objetivos: reducir desigualdades, combatir la pobreza, afrontar el cambio climático, reforzar la cohesión social. Pero la realidad es tozuda, y hoy, en Cataluña, mi país, un 24 % de la población vive en riesgo de exclusión social y la pobreza infantil aún es más elevada. La vivienda pública solo representa un 2 % del parque, mientras que la media europea supera el 15 %, y cada año sufrimos un déficit fiscal, ya crónico, de entre 16 000 y 22 000 millones de euros. La pregunta es clara: ¿Cómo caray quieren desplegar la Agenda 2030 con estas cifras? ¿Cómo quieren hacerlo ante esta realidad? Pues yo se lo diré: no lo pueden hacer. Así no lo pueden hacer. No pueden, porque sus políticas son tímidas y porque el Estado sigue erre que erre reteniendo recursos y competencias que deberían ser, sin duda, de los territorios. La Agenda 2030 no es creíble, mientras el Gobierno español bloquee competencias, traspasos, no invierta en infraestructuras como cercanías o mantenga un sistema fiscal que fija la capacidad de Cataluña para invertir en políticas sociales, es inviable. Y les voy a hablar de dos o tres ámbitos. En pobreza y desigualdad, por ejemplo, esta proposición no de ley parece descubrir lo que hace cien años que ya sabemos, que las políticas públicas, señoras y señores diputados, reducen la desigualdad, ¡olé tú! Eso lo dice textualmente esta proposición. Pero, en lugar de decir generalidades, yo pregunto si quizá lo que haría falta es mejorar el funcionamiento del sistema redistributivo. El impacto redistributivo de las prestaciones del Estado del bienestar es bajo, es bajísimo y los hogares del quintil con más ingresos reciben 1,6 veces más prestaciones que las del quintil más pobre. El Estado español tiene una recaudación fiscal por debajo del promedio europeo, de hecho, 3 puntos menos que la media, 5 menos que Italia y 9 menos que el Estado vecino, Francia. La resistencia a hacer cambios estructurales y la falta de valentía del Partido Socialista se hacen ver, por ejemplo, con el impuesto de las energéticas. Y podríamos poner muchos ejemplos. Señorías, hace falta más fiscalidad verde y gravar los capitales como toca. Y lo que toca es rebajar la presión sobre las rentas más bajas, como hemos hecho o hemos intentado en Cataluña. En temas de cambio climático, la situación es igual de grave. No se entregan los planes nacionales a tiempo, no se asumen los objetivos. En 2023, por ejemplo, la inversión climática se quedó en un 40 % de lo necesario. Por ejemplo, ustedes no introducen cláusulas ambientales estrictas en los tratados comerciales, como ahora con el Tratado de Mercosur. Por poner algunos ejemplos en igualdad de género —‌no se ha hablado de eso, también importante—, no han aprobado ninguna de las leyes prometidas, ni una, como la de trata o de explotación sexual, y han desplegado, lo que es peor, políticas reales, o no las han desplegado. La ministra Redondo tiene una actividad tan escasa como la del señor Abascal. Y aún más grave, el Partido Socialista permitió con su voto que el Congreso acogiera una jornada negacionista de VOX, lo permitisteis, donde se cuestionó la violencia machista y donde se burló al colectivo trans con comentarios humillantes. Y a eso se añade, claro, la eliminación, por ejemplo, de la Q+, de las siglas oficiales, invisibilizando a los no binarios, etcétera. No es un detalle semántico, señoras y señores diputados, es un paso histórico hacia atrás que manda un mensaje devastador: que hay ciudadanos de primera y que hay ciudadanos de segunda, que nuestras vidas sí son negociables y que los derechos se pueden recortar. No es prudencia ni es estrategia, es traición, es cobardía y es auténtica complicidad con la extrema derecha.

Y termino. No olvidemos, señoras y señores diputados, señorías del Partido Socialista, que la Agenda 2030 fue un gran ejemplo de política multilateral, hoy también se ha dicho, fue una agenda pactada por más de 193 Estados en la Asamblea General de las Naciones Unidas, con objetivos tan urgentes como erradicar la pobreza o revertir el cambio climático. Pero, si queremos ser efectivos ante las campañas de la extrema derecha internacional —‌y, acabo, señorías—, que niega la igualdad de género, que niega la preservación del medio ambiente o el derecho a un trabajo digno, la Agenda 2030 solo se puede defender con hechos. No estamos aquí para hacer de comparsas o para avalar proclamas cosméticas.

Decimos que sí a los Objetivos de Desarrollo Sostenible y a la Agenda 2030, pero, sobre todo, decimos que sí a la coherencia, sí a las políticas valientes, sí al ejercicio de soberanía necesario para que todo esto sea realidad.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Jordá. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Chamorro Delmo. (Aplausos.—El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia).

Ricardo Chamorro Delmo

VoxDiputado.Página 76Vídeo

Señorías, señor presidente, hoy debatimos esta proposición no de ley del partido ultracorrupto, del Partido Socialista, el único partido ultra que hay aquí, que pretende convertir la Agenda 2030 en un dogma incuestionable. Y, además, les agradezco que hayan hablado de los incendios porque, más allá de las excusas climáticas, nuestro partido ha presentado una querella contra el Partido Popular y contra el Partido Socialista, tanto en el Gobierno como en las comunidades autónomas, por homicidio imprudente ante la gestión desastrosa que han hecho con respeto a los incendios que han golpeado a todos los españoles. (Aplausos).

VOX viene a denunciar lo que millones de españoles ya saben: que la Agenda 2030 no es un plan de prosperidad, sino un proyecto ideológico internacional para someter a Occidente, arruinarlo y destruirlo. Es, en la práctica, un plan de despidos masivos ―como hemos dicho innumerables veces― y de demolición de nuestra economía. Es la misma agenda internacional que ya representó el comunismo en el siglo XX, pero disfrazada con nuevos símbolos y difundida en foros como el foro de Davos, donde se alía el capitalismo financiero más deshumanizado y antinacional con las viejas teorías colectivistas, globalistas e internacionalistas. El resultado siempre es el mismo: concentración de poder en las élites o en los miembros del partido único en aquellos países donde rigen esas autarquías o el comunismo, destrucción de los Estados nacionales y empobrecimiento de las clases medias. (Aplausos).

No olvidemos tampoco lo esencial de la Agenda 2030 en relación con España, porque quien impulsó la Agenda 2030, quien firmó la Agenda 2030 fue el Partido Popular de Mariano Rajoy en 2015. No nos extraña, por lo tanto, que ustedes no puedan estar en contra de ello. De hecho, incluso fueron los que gestaron todos los principios de desarrollo sostenible desde la Cumbre de Río, a la que fue también Mariano Rajoy. Además, son ustedes los protagonistas de esta Agenda 2030 que luego ha impulsado el Partido Socialista de Pedro Sánchez y toda esa internacional socialista que, por cierto, representa el señor Pedro Sánchez. El bipartidismo, por lo tanto, es cómplice directo de esta estrategia, esta entrega de soberanía y de este modelo ruinoso para España, para Europa y, por lo tanto, para Occidente. (Aplausos). Desde su aprobación, Occidente ha abrazado el decrecimiento, destruyendo su tejido productivo, mientras países no democráticos ―como es el caso de la China comunista o, por ejemplo, Marruecos, que es una autarquía― han aprovechado esta dinámica para crecer a costa de los países occidentales. Por cierto, China sí se adhiere a la Agenda 2030, pero son los que más CO2 emiten del planeta y su industria va subiendo, y Marruecos exactamente igual cuando es una autarquía. No sé de qué derechos humanos hablan ustedes con respecto a la Agenda 2030.

Los datos son incontestables: China pasó de un PIB de 11,2 billones de dólares en 2015 a casi 19,2 billones en 2025, los años en los que nos hemos adherido a la Agenda 2030. Un crecimiento de un 74 % en una década. Mientras tanto, Europa sufre un estancamiento industrial, con caídas del menos 6,6 % en 2020 y retrocesos del menos 1 % al menos 2 % anual desde 2023. Además, tenemos un ejemplo claro en Alemania, donde solo entre 2019 y 2025 se han perdido 250 000 empleos manufactureros. Conclusión: Occidente decrece y se desindustrializa, mientras China se fortalece como potencia manufacturera mundial. Pero lo mismo ocurre con respecto a Marruecos, que ha mantenido un crecimiento medio del 4 % anual, con un 8 % en 2021, pasando de 110 000 millones de dólares en 2015 a unos 165 000 millones en 2025. En cambio, España sufrió un desplome del menos 10,8 % en 2020 y hoy apenas crece por encima del 2 % anual, con un paro juvenil, además, elevadísimo; es líder en Europa con un 25 % de paro juvenil. Por lo tanto, conclusión: Marruecos avanza con estabilidad, mientras España retrocede atrapada en el dogma de la Agenda 2030.

Esto, señorías, es lo que ha traído la Agenda 2030: destrucción de la industria, debilitamiento de España, inmigración ilegal masiva y enriquecimiento de potencias extranjeras que no comparten ni nuestra democracia ni tampoco los valores occidentales. Y a esta gran traición a los pueblos occidentales ustedes la llaman progreso, sostenibilidad, justicia social. En realidad, defienden más deudas, más impuestos, más burocracia y más control ideológico. Persiguen a agricultores, ganaderos, industriales, autónomos, mientras financian clarísimamente el suicidio de Occidente. Por eso, señorías, también consideramos que el bipartidismo es responsable y, además, está inhabilitado, por lo tanto, …

Presidencia. Señoría, debe finalizar, por favor.

Ricardo Chamorro Delmo

VoxDiputado.Página 77

Sí, termino, señor presidente. Está inhabilitado para cualquier tipo de alternativa, tanto en España como en Occidente, porque son los culpables de esta situación. Por eso, VOX rechaza esta PNL y lo hace en defensa de la soberanía nacional, de las clases medias y trabajadoras y de un futuro en el que España no se tenga que arrodillar ni ante Davos ni ante los burócratas de Bruselas ni ante la China comunista…

Presidencia. Señoría, termine, por favor.

Ricardo Chamorro Delmo

VoxDiputado.Página 77

… ni ante Marruecos y recupere su destino y su soberanía. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Gracias. MOCIONES CONSECUENCIA DE INTERPELACIONES URGENTES: —  DEL GRUPO PARLAMENTARIO VOX, SOBRE LAS MEDIDAS QUE VA A ADOPTAR EL GOBIERNO DESDE SU MINISTERIO PARA COMBATIR LA CORRUPCIÓN. (Número de expediente 173/000113).

Presidencia. A continuación, pasamos a debatir la moción consecuencia de interpelación urgente del Grupo Parlamentario VOX sobre las medidas que va a adoptar el Gobierno desde el Ministerio de Hacienda para combatir la corrupción. Por el grupo autor de la iniciativa y para la defensa de la moción, tiene la palabra el señor GonzálezRobatto Perote. (Aplausos).