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Sin adjetivos

Pleno del 9 de septiembre de 2025

Real Decreto-ley 9/2025, de 29 de julio, por el que se amplía el permiso de nacimiento y cuidado, mediante la modificación del texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores, aprobado por el Real Decreto Legislativo 2/2015, de 23 de octubre, el texto refundido de la Ley del Estatuto Básico del Empleado Público, aprobado por el Real Decreto Legislativo 5/2015, de 30 de octubre, y el texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social, aprobado por el Real Decreto Legislativo 8/2015, de 30 de octubre, para completar la transposición de la Directiva (UE) 2019/1158 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 20 de junio de 2019, relativa a la conciliación de la vida familiar y la vida profesional de los progenitores y los cuidadores, y por la que se deroga la Directiva 2010/18/UE del Consejo.

Real Decreto-Ley.. Autor: Gobierno. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 134.

PensionesEmpleo y salarios

Votación

  • 9 de septiembre de 2025: salió adelante, 313 sí, 0 no, 33 abstenciones.
  • 9 de septiembre de 2025: salió adelante, 347 sí, 0 no, 0 abstenciones.

Presidencia. Señorías, buenas tardes. Comparezco hoy ante este Congreso para instar la convalidación del Real Decreto Ley 9/2025, que aprobamos el pasado 29 de julio en el Consejo de Ministros, y para completar la trasposición de la Directiva 2019/1158 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 20 de junio de 2019, relativa a la conciliación de la vida familiar y profesional de los progenitores y las cuidadoras, como conocen ustedes. Permítanme que les diga que hoy es un día muy importante para nuestro país. La política que la gente necesita es la que hoy vamos a discutir. En definitiva, lo que espera la ciudadanía es un Congreso que debata para ampliar derechos y que le hable a las familias de nuestro país; unos parlamentarios y parlamentarias que tengan la vida de la gente en el centro de sus prioridades. Quiero señalar que durante demasiado tiempo trabajar suponía renunciar a tener una familia o condenar a las trabajadoras ―y hablo de las mujeres― a jornadas extenuantes, inagotables o incluso a dejar fuera de juego a quienes decidían tener hijos e hijas en solitario. En definitiva, se trataba de tener que elegir entre trabajar o cuidar. Era la triste dicotomía de miles de trabajadores y trabajadoras de nuestro país, y hoy lo sigue siendo. Señorías, no voy a negar que en esta materia nuestro país llega demasiado tarde. Es cierto que nuestra democracia ha llegado tarde a muchos derechos pendientes del trabajo en nuestro país, especialmente a los de las trabajadoras. Permítanme que les recuerde lo que nos pasó con las trabajadoras del hogar y con la ratificación del Convenio 189 de la OIT, con aquellas mujeres que eran invisibles y cuya ciudadanía por fin reconocieron el Gobierno de España y esta Cámara. (Aplausos). Nos pasó con el salario mínimo interprofesional, que hoy hace que tengamos un país muchísimo mejor. Nos pasó también con los trabajadores que se denominan riders, los más vulnerables, las gentes que van en bicicleta con una app símbolo de la modernidad, pero privados de derechos laborales. Y nos ha pasado ―nos acompaña el ministro de Cultura― con la gente de la creación en España, con la gente que hace cultura en nuestro país. Permítanme que les diga que ahora damos un paso más. Ahora avanzamos en el derecho a la conciliación, que espero una vez más que cuente con el respaldo de esta Cámara, como ha hecho con el Gobierno de España. Esta es una cuestión que trasciende la polémica partidista, señorías, es una cuestión de Estado. Tenemos que decidir en esta Cámara, en este país, qué hacemos con los cuidados y la gente de las familias en nuestro país. Fíjense, cuando hablamos de permisos no hablamos solo de semanas y no hablamos ―a las que nos apasiona el derecho laboral― de artículos y preceptos legales; hablamos de la vida real de la gente. Son las conversaciones que me consta que tienen muchos y muchas de ustedes. Son los días que un padre o una madre puede tener para poder disfrutar junto a su bebé, que esté, por ejemplo, en una incubadora, sin miedo a perder derechos o a perder su salario. (Aplausos). Son, por ejemplo, las semanas que decidimos coger para disfrutar de nuestros hijos e hijas, porque tenemos derecho a vivir bien y a cuidar con calidad de nuestros hijos e hijas. Lo digo hoy, que muchos hijos e hijas ―y ayer y mañana― empiezan el curso escolar. Son las horas que permiten, por ejemplo, que un recién nacido con dificultades no esté sin la presencia de sus progenitores en la sala de un hospital. En definitiva, significa ampliar derechos. Esta es la maravilla que tiene este Congreso. Esto es lo que la política debe hacer: mejorar la vida cotidiana de las personas. Señorías, por hacer memoria, desde el año 1989 no hay una modificación semejante en nuestro país. En esta sala hay sindicalistas, lo saben ustedes bien; desde el año 1989. Fíjense, en el año 2007 —‌recuérdenlo muchos y muchas de ustedes—, los padres solo disfrutaban de quince días de permisos; quince días; año 2007. Hoy, España se sitúa entre los países con permisos parentales más amplios y equitativos del mundo. Y me van a permitir que les diga que esta evolución nos coloca a la vanguardia de Europa. Este avance beneficiará este año a casi un millón de personas, que tendrán más tiempo para estar con los suyos y menos agobios en sus vidas. Representa además, si me permiten decirlo, un cambio cultural. Hace apenas una década cuidar a los hijos era exclusivamente una tarea de las mujeres. Muchos de los aquí presentes han sido conscientes de este cambio en sus propias familias o en la de sus hijos e hijas. Fíjense, en el año 2014, tan solo el 23 % de los padres en España disfrutaba del permiso por nacimiento. Hoy, gracias a que en el año 2019 establecimos la igualdad y la naturaleza no transferible de los permisos, nuestro país se ha convertido en el país europeo con mayor participación de los hombres en los permisos de nacimiento. Además, los permisos suponen una gran palanca para reducir la brecha de género, ya que permite hacer algo que las mujeres defendemos, que es trabajar y conciliar también, disfrutar de nuestros hijos y avanzar en una carrera profesional. Es verdad que todas las políticas públicas que vamos aprobando mejoran esta circunstancia. Fíjense, hace diez años la brecha retributiva de género en España era del 23,8 % y hoy, gracias a las políticas públicas, a pesar de la pandemia y de todas las catástrofes que hemos vivido, la hemos reducido al 16,3 %. Señorías, seguramente, más allá de los matices que tengamos, estaremos de acuerdo en que en nuestro país la política de cuidados ha sido la gran ausente durante demasiado tiempo. La brecha del gasto en protección social en España respecto a la media europea, como saben ustedes, es de 1,85 puntos porcentuales. Como saben también, hemos sufrido históricamente una crisis de los cuidados en la que cuidar siempre era un asunto privado, invisible y al alcance tan solo de quien se lo pudiera permitir; un trabajo silencioso, asumido mayoritariamente por mujeres, que soportan ―soportamos― dobles y triples jornadas laborales. Mientras tanto, es verdad que mirábamos para otro lado, como si esta tarea fuera a seguir solo sobre los hombros de las mujeres. Permítanme decir que hoy damos un paso adelante. Este Gobierno quiere hacer de los cuidados uno de los pilares del Estado del bienestar. Por eso la norma que discutimos hoy es tan importante, porque pone el cuidado en el centro de las políticas públicas, porque hace avanzar al país y, sobre todo, porque da nuevos derechos y da esperanza a la gente trabajadora, porque reconoce que cuidar es un derecho humano, es una necesidad básica y es universal, que el Estado tiene la obligación de garantizarlo y que, además, es económicamente positivo. Fíjense, según la OCDE, remunerar los permisos arroja beneficios adicionales mejorando la igualdad de género en el empleo ―dice la OCDE―, mejorando el crecimiento económico, mejorando el desarrollo cognitivo y la salud de los menores y mejorando también la satisfacción laboral de los progenitores. Un estudio reciente de la Oficina Nacional de Investigación Económica de Estados Unidos ha determinado que por cada 1000 dólares invertidos en permisos de cuidados se genera un retorno económico y social de entre 7000 y 29 000 dólares, además —‌señala este informe— de la creación de empleo de calidad, como saben ustedes, vinculado con la conciliación. Sé que más allá de elementos de detalle, ningún diputado o diputada de esta Cámara podrá poner en duda que España necesita con carácter urgente garantizar estos nuevos derechos. Fíjense, la Corte Interamericana de Derechos Humanos acaba de configurar el cuidado como un verdadero derecho humano. La decisión de este sistema significa fundamentalmente el reconocimiento del derecho al cuidado como un derecho humano autónomo, que tiene, si me permiten, una triple dimensión —‌el derecho a cuidar, el derecho a ser cuidado y el derecho al autocuidado— y que constituye, en definitiva, una necesidad básica, ineludible y universal de la cual depende tanto la existencia de la vida humana como el propio funcionamiento de la vida en sociedad. El real decreto que ustedes tienen la ocasión de discutir hoy camina en esta dirección que señala la Corte Interamericana de Derechos Humanos y supone uno de los avances más significativos en materia de conciliación de todos los que se han producido en este país. A él hemos llegado tras un largo recorrido que, con toda modestia, también hemos protagonizado en el Gobierno. Les recuerdo que el primer hito tuvo lugar con la aprobación del Real Decreto Ley 5/2023, de 28 de junio, que reformó el Estatuto de los Trabajadores y que, entre otros avances, amplió la protección contra la discriminación por ejercer derechos de conciliación, reforzando además el derecho a adaptar la jornada laboral, introduciendo un permiso de cuatro días por fuerza mayor familiar y creando un permiso parental específico para el cuidado de hijos e hijas hasta los 8 años con carácter intransferible, como se ha señalado, y con posibilidad de un disfrute flexible. El segundo hito fue el Real Decreto Ley 2/2024, de 21 de mayo, que modificó la regulación del permiso de lactancia. Hasta entonces, lo conocen ustedes bien, acumular las horas retribuidas dependía exclusivamente de la capacidad de la negociación colectiva autónoma o bien de la suscripción de un acuerdo individual. Desde esta reforma se garantiza la posibilidad de acumulación como un derecho pleno, reforzando la libertad de las familias. Saben ustedes que este permiso de lactancia alcanza hasta tres semanas. Hoy damos un paso más con el tercer hito normativo y completamos el proceso de trasposición de la Directiva 2019/1158, sobre conciliación de la vida familiar y profesional. Me van a permitir que les diga que no solo cumplimos con esta directiva, sino que vamos más allá. España se coloca entre los países de la Unión Europea que más y mejor protegen en este ámbito, avanzando en la igualdad y en la corresponsabilidad. Voy a trasladar de forma pormenorizada la formulación de los derechos que explicitamos en esta norma. Como saben, el mandato normativo más importante de este real decreto ley es la ampliación de tres semanas por cada progenitor de los permisos de nacimiento y cuidado, que pasan de esta manera de dieciséis a diecinueve semanas. Me permito destacar que señalamos y, por fin, aprobamos las treinta y dos semanas en caso de familias monoparentales. (Aplausos). Es la primera vez que lo vamos a tener en nuestro país. Dos de estas semanas ―cuatro en el caso de las familias monoparentales― se pueden disfrutar hasta que el niño o la niña cumpla 8 años de edad. Además, dan acogida a los nacimientos producidos desde el 2 de agosto de 2024, fecha en la que, como ustedes conocen, España tenía la obligación de incorporar a nuestro ordenamiento jurídico totalmente las disposiciones de la directiva de la que estamos hablando. Por recordarlo, es verdad que en nuestro ordenamiento jurídico no es habitual que dispongamos de aplicaciones con carácter retroactivo de la norma, pero aquí teníamos la obligación de hacerlo en cuanto que la directiva nos obligaba desde la fecha que les he señalado. Este real decreto ley amplía los permisos parentales a través del artículo 48 del Estatuto de los Trabajadores, que regula el permiso por nacimiento y cuidado, que, como se sabe, da lugar en este caso ―y nos acompaña la ministra de Inclusión― a una prestación de Seguridad Social perfectamente engrasada y ensayada en el sistema de la Seguridad Social. Señorías, podíamos haber elegido otra formulación, como hemos elegido en otros permisos, y podíamos haberlo hecho a cargo de las empresas, pero hemos decidido que aquí el paso se diera adelante con la formulación de una prestación de la Seguridad Social, como quería la ciudadanía, y, además, sin recargar a las empresas de nuestro país. Es verdad que hemos tenido un debate sobre esta cuestión y lo hemos hecho ―creo― en sentido positivo para nuestro país, sobre todo, para resolver cuestiones complejas y también para garantizar la efectividad del derecho a cuidar a los niños y niñas menores de 8 años en nuestro país. Como saben, en primer término, regulamos la suspensión del contrato de trabajo prevista en el apartado cuarto del artículo 48 del Estatuto de los Trabajadores, que, como he señalado, reconoce una prestación pública de Seguridad Social que da cobertura completa a los ingresos, a las rentas salariales del trabajador y la trabajadora, insisto, eximiendo a la parte empresarial de sufragar ninguno de estos costes. Señorías, se trata también de algo importante. Conocen ustedes la directiva, y les voy a hablar de bases reguladoras. La directiva hablaba de un cumplimiento con un señalamiento en la base reguladora del 60 %. Pues bien, el Gobierno de España ha decidido que sea el 100 % de la base reguladora la que dé cobertura a esta prestación. Por tanto, hoy los trabajadores y las trabajadoras españolas que disfruten los permisos de nacimiento y cuidado van a ver garantizados todos y cada uno de sus derechos. (Aplausos). Esto es bien importante, porque tuvimos que hacer una elección. Si me permiten, lo que estamos haciendo es una aplicación del principio de solidaridad que refuerza el mandato constitucional en su artículo 1.1, cuando señala que España es un Estado social y de Derecho. Pero hoy, con esta materia, avanzamos en el Estado social en nuestro país y, sobre todo, garantizamos, insisto, los derechos de los trabajadores y de las trabajadoras. Esta dimensión supone una considerable inversión de recursos públicos. Su despliegue, tan solo este año, asciende a 1500 millones de euros, y, como saben, a lo largo de los años posteriores serán un mínimo de 1000 millones, a diferencia de lo que hubiera ocurrido si hubiéramos recurrido a otras materias por no repercutir las políticas públicas en las empresas en nuestro país. En segundo lugar, al articular la trasposición a partir del artículo 48 del Estatuto de los Trabajadores, podemos reconocer de manera absolutamente inmediata la prestación asociada a la suspensión del contrato de trabajo sin necesidad de costosas adaptaciones, que son informáticas y que a veces generan incertidumbres. De hecho, el Instituto Nacional de la Seguridad Social ya ha divulgado los enlaces y las solicitudes disponibles para el conjunto de las personas trabajadoras. En tercer lugar y por primera vez, el permiso de nacimiento y cuidado rebasa la frontera de los doce meses de edad del menor, alcanzando a los niños y las niñas de hasta 8 años de edad, que es el límite máximo previsto por la Directiva 2019/1158 que he definido anteriormente. Finalmente, y me gustaría destacarlo especialmente, la ampliación de los permisos de nacimiento y cuidado que lleva a cabo este real decreto ley se plantea desde la nueva formulación que debe acompañar las políticas públicas, que es desde una vocación de universalidad subjetiva en nuestro país, para que desde ahí también garanticemos la igualdad en los derechos de las familias españolas. Permítanme que les diga que esa ampliación no solamente beneficia a los trabajadores y a las trabajadoras asalariadas, que ya son muchos en nuestro país, sino que este derecho va a ser disfrutado también por todos los empleados y las empleadas públicas y por todas las personas autónomas en nuestro país. (Aplausos). Por tanto, es la primera vez que estos permisos acompañan a toda la gente trabajadora, y creo que se avanza en una nueva concepción de ellos en nuestro país. Como son conscientes ustedes, en el debate que hemos tenido, muchas veces me decían: Van a tocar ustedes el 48 bis. Pues, bueno, como hemos optado por el artículo 48, van a ver que el 48 bis queda intacto. Por tanto, en relación con esas preocupaciones que muchas de sus señorías nos hacían llegar en privado, les transmito que ha quedado tal y como estaba. Permítanme que les diga que se podrían haber remunerado las dos nuevas semanas flexibles del artículo 48 con cargo al 48 bis, que era la pregunta que muchas veces ustedes nos hacían, pero hemos decidido expresamente no hacerlo para ampliar al máximo posible los derechos de las personas trabajadoras en España, de manera que a las tres semanas nuevas retribuidas que se incorporan novedosamente al real decreto ley se les van a sumar las ocho semanas no retribuidas del 48 bis de la legislación vigente en nuestro país. Creo que esta solución satisface con creces los mínimos de la directiva, pero permítanme también decirles que el panorama que queda en la actualidad es el siguiente. Tras la aprobación de este real decreto ley, disponemos de diecinueve semanas con carácter retribuido por permiso de nacimiento y cuidados, esto son cinco semanas por encima de lo que señala la directiva en el caso de las madres, y diecisiete, en el caso de los padres. Se trata de una mejora importante de los derechos de la conciliación de la vida familiar y laboral que mejora con creces los diseños de la propia directiva. La hacemos por elección del Gobierno, sin ninguna merma de derechos laborales, sin merma en las cotizaciones, sin merma en las retribuciones y, además, con carácter igualitario entre ambos progenitores, duplicándose, como ya he señalado, en el caso de las familias monoparentales, de forma que sí, por fin cumplimos con ellas. Por lo demás, para el diseño final del modelo que tenemos, permítanme que les diga que, con esas diecinueve semanas, junto con las tres semanas que tenemos de permiso de lactancia, nuestro país cuenta hoy con veintidós semanas de permisos retribuidos, lo que creo que mejora singularmente —‌lo vuelvo a decir— no solo lo que teníamos ideado en un origen, sino la posición en el conjunto de la Unión Europea. Permítanme también que les diga que hoy, con esta ratificación, extendemos este nuevo modelo al empleo público y, para ello, modificamos el artículo 49 del conocido EBEP, del Estatuto Básico del Empleado Público, que, como saben, también estaba integrado en el artículo 5 de la Directiva 2019/1158. Por fin, también damos cumplimiento a esto, de tal manera que reconocemos un permiso retribuido de diecinueve semanas y un permiso parental no retribuido de ocho semanas, tal y como decíamos en el 48 bis, de modo que el nuevo régimen estatutario satisface también de manera completa y coherente el propio diseño de la directiva europea. En definitiva, con este conjunto de medidas alcanzamos el cumplimiento de la directiva, pero vamos mucho más allá. El nuevo modelo de permisos por nacimiento y cuidados mejora las recomendaciones internacionales. Permítanme recordar que nos alineamos con la recomendación número 191 de la OIT, que, si hacemos memoria, aconseja un mínimo de dieciocho semanas en el caso del permiso de maternidad. Ahora mismo, como digo, el total de los permisos asciende a veintidós. Por otro lado, me van a permitir que justifique el mecanismo empleado y dé cumplimiento al artículo 86.3 del mandato constitucional y que justifique también la urgencia en dos causas fundamentales: la primera, el avanzado estado de tramitación en el que se encontraba el procedimiento de infracción contra el Reino de España por la falta de trasposición de la directiva —‌por eso se ha acudido a esta formulación—; la segunda, el propio reconocimiento que el Tribunal Constitucional ha hecho en el caso de la ampliación del permiso de nacimiento en las familias monoparentales. En definitiva, por razones de seguridad jurídica, procede que dicho cambio tenga un reflejo normativo inmediato y simultáneo a la trasposición, pues de lo contrario no podría garantizarse la coherencia en la nueva configuración de los permisos con el acervo existente en el ordenamiento nacional dando lugar a eventuales situaciones discriminatorias que atentarían contra el mismo objeto de la norma. Tanto en el caso de la trasposición del permiso parental retribuido como en el caso de la duración ampliada del permiso de nacimiento en las unidades monoparentales resulta evidente que se producirían notables perjuicios, en términos económicos y de seguridad jurídica, si lo contenido en el presente real decreto ley se desarrollara por medio de la técnica legislativa ordinaria. (La señora presidenta ocupa la Presidencia). Termino, señorías, dando las gracias a todas las formaciones políticas de esta Cámara. Me consta que se han implicado en esta norma y también que llevan mucho tiempo interesados por la trasposición de la directiva. Me dirijo a todas sus señorías pidiendo el voto favorable a esta ratificación del real decreto ley, que, efectivamente, cumple con la fuente de derecho europeo, pero, lo más importante, cumple con las familias trabajadoras y cumple con los derechos de igualdad en nuestro país; las mujeres trabajadoras también tienen que avanzar en los derechos. Les insto, si pudiera ser, a que en este caso votemos y tengamos un debate pensando en nuestro país. Me parece que esto no va de partidos, esto es una propuesta de país. Me parece que va de esto. En definitiva, creo que es la mejor fotografía que quiere hoy el conjunto de los españoles y las españolas, porque por mucha pasión que tengamos por el mundo del derecho laboral ―miro para el ministro Bustinduy y para la ministra de Inclusión y muchos de ustedes; hemos discutido mucho y con gran apasionamiento jurídico cómo hacer las formulaciones—, lo importante de verdad es que hoy demos respuesta a la gente de nuestro país que nos está esperando. Detrás de esta votación hay madres y padres, hay abuelos y abuelas, hay niños y niñas que reclaman atención, cuidados y cariños, y me parece que en esto esta Cámara debería dar un paso adelante. Creo, además, que, si este debate se da de manera sólida y, si me permiten, amable y pensando en nuestro país, vamos por un camino que es ya irreversible: el de un país que es moderno, que avanza, como señalé antes, en los derechos de corresponsabilidad, que avanza en corresponsabilidad social, que avanza en igualdad y que avanza en derechos. Permítame que les diga que yo creo que para eso estamos en el Gobierno de España y para eso ustedes, señorías, están hoy aquí. Es verdad que está en sus manos; en las manos del Ejecutivo ya ha estado y ya se ha aprobado. Hemos hecho lo que teníamos que hacer, y yo, sinceramente, les digo que, más allá de las diferencias políticas, hoy las madres y los padres españoles, voten a quien voten, quieren que demos sentido y aprobemos esta norma. Así que quedo a resultas del debate y espero que contemos con el voto favorable a la misma. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR y de los miembros del Gobierno presentes, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señora vicepresidenta. En turno de fijación de posiciones, por el Grupo Parlamentario Mixto, tiene la palabra, en primer lugar, la señora Micó Micó.

Àgueda Micó Micó

CompromísDiputada.Página 38Vídeo

Gràcies, presidenta. Parir no és ni pot ser sinònim de carregar amb tota la vida familiar. I ho hem de dir ben clar: els permisos no són un dret dels progenitors, sinó que han de ser i són un dret per a les criatures. I això també inclou la paternitat, perquè no hi ha igualtat sense compartir cures, perquè el permís de paternitat és reconèixer que la criança compartida és un pas cap a una societat més justa i igualitària. Este reial decret llei que avui aprovem és el dret a créixer en igualtat, en afecte i en acompanyament. Hem de deixar d’entendre que és una qüestió només laboral, perquè és també d’infància, de benestar i de justícia social. I quan parlem de conciliació, no parlem de comoditat adulta. Parlem d’un dret fonamental per a les criatures, com molt bé ha dit la vicepresidenta. I s’ha de garantir sense dependre ni de la productivitat ni del salari dels pares i de les mares. No ha de ser negociable que un xiquet o una xiqueta puga passar els primers mesos de la seua vida amb els seus cuidadors, amb els seus progenitors. No podem tolerar que les famílies es vegin obligades a triar entre cuidar del seu fill o filla o arribar a final de mes. Per això, aquest dret no pot anar sol, ha d’anar acompanyat amb serveis públics que donin un suport real a este real decret llei, com han de ser més escoles i escoletes públiques i gratuïtes, una xarxa de cures i una mirada inclusiva també per a la realitat rural. Mesures que han de reconèixer la diversitat de les famílies, com també les monomarentals, que freqüentment queden al marge, també les famílies reconstituïdes, les migrants que han de tindre permisos adaptats a la seua realitat perquè la criança no és de talla única. Senyories, parlem d’infància, de drets i de dignitat, no de beneficis empresarials. Per això, hui donarem suport a este Reial decret llei perquè és un pas endavant. Enhorabona, vicepresidenta, per la seua feina i pel seu esforç.

Gracias, presidenta. Parir no es ni puede ser sinónimo de cargar con toda la vida familiar. Lo tenemos que decir bien claro: los permisos no son un derecho de los progenitores, sino que tienen que ser un derecho para las criaturas. Esto también incluye la paternidad, porque no hay igualdad sin compartir cuidados, porque el permiso de paternidad es reconocer que la crianza compartida es un paso hacia una sociedad más justa e igualitaria. Este real decreto ley que hoy aprobamos es el derecho a crecer en igualdad, afecto y acompañamiento. Tenemos que dejar de entender que es una cuestión solo laboral, porque también incluye la infancia, el bienestar y la justicia social. Y cuando hablamos de conciliación, no hablamos de comodidad adulta, hablamos de un derecho fundamental para las criaturas, como bien ha dicho la vicepresidenta, y se debe garantizar sin depender ni de la productividad ni del sueldo de los padres y de las madres. No tiene que ser negociable que un niño o una niña pueda pasar los primeros meses de su vida con sus cuidadores, con sus progenitores. No podemos tolerar que las familias se vean obligadas a elegir entre cuidar de su hijo o su hija o llegar a final de mes. Por ello, este derecho no puede ir solo, tiene que ir acompañado con servicios públicos que dan un apoyo real a este real decreto ley, como tienen que ser más escuelas y guarderías gratuitas, una red de cuidados y una mirada inclusiva también para la realidad rural; medidas que tienen que reconocer la diversidad de las familias, también de las monomarentales, que frecuentemente quedan al margen, y también de las familias reconstituidas y de las migrantes, que tienen que tener permisos adaptados a su realidad, porque la crianza no es de talla única.

Señorías, hablamos de infancia, de derechos y de dignidades, no de beneficios empresariales. Por ello, hoy apoyaremos este real decreto ley, porque es un paso hacia adelante.

Enhorabuena, vicepresidenta, por su trabajo y su esfuerzo.

Presidencia. Moltes gràcies, senyora Micó. Tiene ahora la palabra el señor Rego Candamil.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 39Vídeo

Grazas, señora presidenta. Se me permiten unha cuestión previa, hoxe a solidariedade galega con Palestina conseguiu parar a volta 8 quilómetros antes da meta. Síntome profundamente orgulloso dun pobo galego, dun nacionalismo galego profundamente internacionalistas, que dan todo para conseguir parar o xenocidio, pero hai que continuar porque non é só deporte, é un verdadeiro xenocidio. Israel Premier Team non é só un equipo, fai parte da hasbará, da propaganda sionista. Hai que expulsar todos os equipos de Israel das competicións deportivas. Hai que romper relacións con Israel. Hai que parar o xenocidio. Hai que defender sempre a paz e a liberdade para Palestina, porque é defender a dignidade e a humanidade fronte á barbarie sionista. Señora vicepresidenta, infelizmente este goberno vai sempre arrastrando os pés, actuando só cando non lle queda máis remedio, cando a presión social e política o obriga, mais aínda así, case sempre de forma parcial e incompleta. Vostede sabe que forzas políticas como o BNG levamos moito tempo reclamando a ampliación dos permisos para familias monoparentais ou monomarentais, ou dobre, porque do que se trata é de atender os dereitos das crianzas, igual se teñen dous proxenitores que si teñen un proxenitor, unha persoa proxenitora ou adoptante. Dicían que non era posíbel agora por fortuna éo. Alegrámonos de que por fin as familias teñan 32 semanas de permisos. É de xustiza. Con todo, seguirán sendo menos que se houbese dúas persoas proxenitoras e tamén non se prevén posibles ampliacións á familias numerosas. No entanto, a cuestión é que a ampliación xeral é moi limitada e non cumpre nin sequera con aquilo que este goberno se comprometeu. O BNG conseguiu no acordo de investidura a ampliación dos permisos nesta lexislatura de forma inmediata a 20 semanas. E non é isto o que hoxe nos traen aquí. Pasan a unha ampliación de 7 semanas, mesmo sumando as 2 semanas de atención até os 8 anos. Non chega a aquilo que este goberno se tiña comprometido. Por tanto, nós reclamamos que cumpran, porque os acordos, vostede sábeo señora Díaz, están para seren cumpridos. Evidentemente apoiaremos o Real Decreto Lei, mais esiximos que sexa tramitado como proxecto de lei para poder modificalo e melloralo na liña de que realmente se avance na conciliación e no benestar. Moito obrigado.

Gracias, señora presidenta. Si me permiten una cuestión previa, hoy la solidaridad gallega con Palestina ha conseguido parar la vuelta 8 kilómetros antes de la meta. Me siento profundamente orgulloso de un pueblo gallego, de un nacionalismo gallego profundamente internacionalista, que da todo para conseguir parar el genocidio. Pero hay que seguir, porque no es solo deporte, es un verdadero genocidio. Esto no es solo un equipo, forma parte de la propaganda sionista. Hay que expulsar a todos los equipos de Israel de las competiciones deportivas, hay que romper relaciones con Israel, hay que parar el genocidio, hay que defender siempre la paz y la libertad para Palestina porque implica defender la dignidad y la humanidad frente a la barbarie sionista. Señora vicepresidenta, por desgracia, este Gobierno siempre va arrastrando los pies, actuando solo cuando no le queda más remedio, cuando la presión social y política lo obliga, pero, incluso así, siempre de forma parcial e incompleta. Usted sabe que fuerzas políticas como el BNG llevamos mucho tiempo reclamando la ampliación de los permisos para familias monoparentales o monomaternas al doble, porque de lo que se trata es de atender los derechos de los niños, tengan dos progenitores, uno, una persona progenitora o adoptante. Decían que no era posible, y ahora, por suerte, lo es. Nos alegramos de que, por fin, estas familias tengan treinta y dos semanas de permisos. Es justo. Sin embargo, seguirán siendo menos de las que habría si hubiera dos personas progenitoras, y tampoco se prevén posibles ampliaciones por familia numerosa. Sin embargo, la cuestión es que la ampliación general es muy limitada y ni siquiera cumple con aquello a lo que este Gobierno se había comprometido. El BNG defiende la ampliación de los permisos en esta legislatura de forma inmediata a veinte semanas, y no es esto lo que nos traen hoy aquí. Pasan a una ampliación de diecisiete semanas aun sumando las dos semanas de atención hasta los 8 años, y, aun sumando esto, no llega a lo que este Gobierno se había comprometido. Por lo tanto, reclamamos que cumplan, porque los acuerdos ―usted lo sabe, señora Díaz― están para cumplirse.

Evidentemente, apoyaremos el real decreto ley, pero exigimos que se tramite como proyecto de ley para poder modificarlo y mejorarlo de forma que realmente se avance en la conciliación y en el bienestar.

Muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señor Rego. Tiene ahora la palabra la señora Santana Perera.

Noemí Santana Perera

PodemosDiputada.Página 40Vídeo

Muchas gracias, señora presidenta. Nosotras hoy vamos a denunciar una nueva impostura en materia de conciliación. Es así porque nos prometieron ocho semanas remuneradas y, al final, tenemos tres y si aceptamos pulpo como animal de compañía. Yo creo que la directiva europea no se está cumpliendo. De hecho, lo que va a pasar probablemente, señora ministra, y tristemente, es que nuestro país va a volver a ser sancionado por el incumplimiento de la directiva. (Aplausos). Además, este real decreto es completamente injusto, y le digo por qué: tan solo va a beneficiar a unas pocas familias, aquellas que tengan chinijos o chinijas que hayan nacido a partir de agosto del año 2024; por lo tanto, son muchas las familias que tienen menores de ocho años y que quedan fuera de tener este derecho. A nosotras nos parece que el Gobierno ha utilizado una estrategia trilera, manipulando datos, utilizando la acumulación por lactancia, para hacer ver que este real decreto suponía un avance, pero la realidad les lleva la contraria, la vida les lleva la contraria. Usted estaba hablando del derecho de las familias a conciliar ahora que empieza el colegio. Yo le voy a contar la realidad: en el día de ayer, y en el día de hoy, hay muchos padres y madres que se han tenido que pedir vacaciones para poder hacer la adaptación al cole de sus niños y sus niñas, porque no tienen cubierto ese derecho, por mucho que usted diga. Este derecho hoy no existe, es inexistente. (Aplausos). Y lo peor de todo es que ustedes no han tenido ambición de hacer más allá de lo que han hecho en este real decreto, porque hay una mayoría parlamentaria suficiente ―que ya se visibilizó con la presentación de la moción de Podemos consecuencia de la interpelación que le hicimos a usted― para aprobar ocho semanas de permisos retribuidos al cien por cien. Por lo tanto, señora ministra, no es falta de apoyo político, sino falta de voluntad del Gobierno. Y a usted, que está diciendo que las familias están tan contentas con esta medida, le voy a leer tan solo algunos de los cientos de comentarios que están en la plataforma «Yo No renuncio», del Club de Malasmadres: no hay nada que celebrar; es hasta ofensiva la discriminación a los niños entre uno y ocho años; España será igualmente multada, ¿no? Espero que sí, porque no cumplen con lo que tienen que hacer. Otro comentario: no se pueden celebrar estas migajas. Los que tenemos niños y niñas nacidos antes de agosto del 24, ¿qué? Nos quedamos igual, incluso peor, porque estamos siendo discriminados. Señora ministra, usted podría haber ido más allá. Existía, ya le digo, una voluntad de este arco parlamentario de que salieran adelante las ocho semanas retribuidas. Lamentablemente, ha perdido su oportunidad. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Santana. Por el Grupo Parlamentario Vasco (PNV), tiene la palabra la señora Sagastizabal Unzetabarrenetxea. Cuando quiera.

Idoia (GV (EAJ-PNV)) Sagastizabal Unzetabarrenetxea

PNVDiputada.Página 40Vídeo

Gracias, presidenta. Hoy debatimos una norma que tiene luces y sombras. Y esto no es baladí, como ha dicho la vicepresidenta, porque estamos hablando de derechos reales para las familias. Voy a empezar por lo positivo. Introduce avances en conciliación y corresponsabilidad, y sobre el papel parece que se ajusta a los principios que marca la Unión Europea en materia de conciliación. Amplía el permiso por nacimiento y cuidado para cada progenitor. Reconoce la situación de las familias monoparentales ampliando su permiso para cumplir con lo dictado por el Tribunal Constitucional, corrigiendo así una vulnerabilidad evidente de estos hogares que soportan tasas de pobreza mucho más altas que el resto, y asegura que esas semanas adicionales sean retribuidas al cien por cien por la Seguridad Social sin exigir periodos previos de cotización. Que los permisos sean retribuidos e intransferibles son clave para evitar que los cuidados recaigan siempre en quien menos gana, las mujeres, porque los permisos no retribuidos siguen siendo ejercidos mayoritariamente por ellas, son nueve de cada diez. En este escenario, entendemos que la igualdad y la intransferibilidad del permiso fomentan la participación masculina en los cuidados. Reconoce por primera vez que la diversidad familiar requiere derechos adaptados y no homogéneos, sitúa a España en un nivel superior a la recomendación de la OIT en permisos por nacimiento y, aunque tarde, responde a un vacío legal que estaba generando incluso resoluciones judiciales contradictorias en distintas comunidades autónomas. No cabe duda, hay avances. El texto tiene aciertos y sería injusto no reconocerlos.

Pero las sombras también son graves. Primero, el procedimiento. Este decreto ha sido aprobado sin diálogo político ni social. Y si hablamos de derechos laborales y familiares, lo mínimo exigible hubiera sido un cierto consenso.

Segundo, el diseño del permiso parental de menores de 8 años. El Gobierno lo ha anunciado como un gran derecho, pero en la práctica es un derecho limitado y distorsionado. Se ha optado por añadir dos semanas remuneradas por cuidado a un permiso diferente ya existente, el de nacimiento. El permiso parental del artículo 48 bis del Estatuto de los Trabajadores no ha sido modificado ―lo ha dicho la vicepresidenta―, pero sigue sin aclararse si es retribuido o no. En el empleo público sí lo han hecho, en el privado no, y por eso se está aplicando como no retribuido. Resultado: inseguridad jurídica, y, lo que es peor, solo lo van a solicitar aquellas familias con mayores rentas que se pueden permitir el lujo de perder salario y días de vacaciones. Solo se aplica a niños nacidos a partir del 2 de agosto de 2024, excluyendo ―creemos injustamente― a miles de familias con hijos menores de 8 años nacidos antes de esa fecha. Es una decisión que no se entiende y que genera desigualdad, ya que el hecho causante de la directiva es la edad del niño. La directiva no establece limitaciones por fecha de nacimiento, precisamente porque su objetivo es facilitar la conciliación a todas las familias con hijos pequeños.

Tercera sombra, los plazos. Aunque se reconoce la retroactividad desde agosto de 2024, las familias no podrán solicitar las nuevas semanas hasta enero de 2026. ¿De qué sirve un derecho que se retrasa casi un año y medio en su aplicación real? Es un reconocimiento vacío para las familias que necesitan medidas hoy, a las que se deja sin cobertura. Ayer comenzó el curso escolar y las familias siguen con un concilia como puedas, tirando de abuelos, de permisos sin sueldo y con un permiso parental aún sin retribuir.

Y, cuarto, el incumplimiento parlamentario. Lo prometido por el ministro Bustinduy en repetidas intervenciones parlamentarias de retribuir al menos cuatro semanas se ha quedado en una promesa incumplida. Han creado falsas expectativas. Estamos en un periodo, además, en el que parece que da igual lo que aquí se pacte o se dicte, porque nadie da explicaciones cuando se hace justo lo contrario, y en política eso genera frustración y solo alienta a los populismos de sentido contrario.

El Gobierno de coalición, ustedes ―permítanmelo―, ha buscado una fórmula creativa y, desde luego, de ingeniería legal: avanzar en derechos sociales para, en un ejercicio de marketing, comunicarlos como logros y, al mismo tiempo, paralizar la multa de la Unión Europea. Mezclan y suman permisos existentes para frenar la multa diaria. Marketing político. En apariencia avanza, pero en realidad recorta. En esta ecuación ha pesado más la necesidad de no disparar el gasto social, a pesar de que estamos ante un Gobierno comprometido a no hacerlo.

Concluyo. Este decreto merece reconocimiento por los avances que incorpora: ampliación de permisos ―como he dicho anteriormente―, reconocimiento a familias monoparentales, cobertura de Seguridad Social y un paso hacia la corresponsabilidad. Pero, al mismo tiempo, denunciamos con firmeza que este Gobierno no ha cumplido con las familias en cuanto al permiso parental de menores de 8 años. Ha excluido a miles de ellas, ha retrasado la aplicación real de los derechos y ha incumplido promesas que hemos escuchado aquí, en el Congreso, y también con una moción aprobada en este Parlamento.

Luces y sombras. No será mi grupo quien ponga trabas a su convalidación, pero exigimos que esta norma se tramite como proyecto de ley para que pueda ser rectificada a través de enmiendas y el Gobierno cumpla lo que prometió: un permiso parental sin exclusiones arbitrarias por fecha de nacimiento, más semanas de cuidado parental retribuido, flexibilidad real con aplicación inmediata y no diferida a 2026, y claridad jurídica, que se aclare de una vez el estatus del permiso parental en el sector privado.

Los derechos sociales no son gestos para esquivar sanciones ni maniobras contables. Los derechos sociales son compromisos efectivos y tangibles con la ciudadanía, y si se prometen o se reconocen son para que se puedan ejercer.

Esan bezala, dekretu honek aurrerapenak dakar baimena zabaltzen da, hots, guraso bakarreko familiak onartzen ditu, Gizarte Segurantzaren estaldura osoa ematen du eta erantzukidetasunerantz aurrerapauso bat ematen du eta, horregatik, gure babesa jasoko du. Baina, era berean, irmo salatzen dugu gobernu honek ez duela familia guztiekin betetzen. Milaka baztertzen ditu. Eskubide hauen benetako aplikazioa atzeratu du eta, hemen, Kongresuan egindako promesak bete barik utzi ditu. Itzalak argiak bezain garrantzitsuak dira dekretu honetan. Horregatik, dekretu hau lege proiektu modura jarrai dezan eskatzen dugu, zuzenketak egin ahal izateko eta Europak dioenarekin benetan betetzeko. Ordaindutako zaintzarako guraso-baimena, jaiotza dataren arabera ez mugatzeko, aste gehiagotan luzatzeko eta aplikazioa 2026ra arte ez atzeratzeko.

Eskerrik asko.

Como decíamos, este decreto avanza en la ampliación de los permisos, en el reconocimiento de las familias monoparentales, en la cobertura integral de la Seguridad Social, y supone un paso más hacia la corresponsabilidad. Por eso recibirá nuestro apoyo. Pero también denunciamos firmemente que este Gobierno no cumple con las familias, no con todas, y que excluye a miles de ellas, ya que ha retrasado la aplicación real de estos derechos, y, además, en el Congreso las promesas hechas aún no se han cumplido. Las sombras son tan relevantes como las luces en este decreto, y por eso pedimos que este decreto prosiga como proyecto de ley, para que se pueda enmendar y para que se cumpla realmente con lo que nos dice Europa, para que el permiso parental por cuidado no se limite en función de la fecha de nacimiento, para que haya más semanas de permiso parental retribuido y para que la aplicación no se retrase hasta 2026.

Gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señora Sagastizabal. Por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene la palabra la señora Aizpurua Arzallus.

Mertxe Aizpurua Arzallus

EH BilduDiputada.Página 42Vídeo

Arratsalde on. Gaur, guk balioztatuko dugu gobernuak gaur dakarren Errege Lege Dekretu hau, jaiotzagatik eta seme alabak zaintzeagatik baimenak zabaltzeari argi berdea ematen baitio. Eskubideak zabaltzeari, hain zuzen ere. Errege Lege Dekretu horrek hainbat lege aldatzen ditu, eskubide berri horiek azkartzeko aukera ematen du. Baina hau guztiaren gainetik, bazela garaia esan beharra dago. Berandu dator, eskas dator ere, aurrean esan dudan bezala, baina era berean, bazen garaia, zeren gobernuak prozedura azkar hau in extremis aukeratu du. Europak ezarritako zuzentarau bat bete gabe zeukalako, eta arrazoi honengatik, Bruselak ezarri dion isunari behingoz iskin egiteko. Hori izan da arrazoia. Behartuta hartutako erabakiaren arrazoia. Eta tamalgarria da behartuta hartu behar izatea Gobernu honek hainbat neurri. Esango nuke beste gai batzuetan ere ikusten dugun joera dela, eta lastima da, zeren gauzak justuak direnean, konbentzimendu osoz babestu behar dira, ez behartuta. Beraz, horregatik egin dezakegun lehen kritika atzerapenarena da, dakarren atzerapenarena eta atzerapenak eskubideei eragiten dietenean, askoz ere larriagoak dira. Nolanahi ere, gure balorazioa baikorra da, positiboa da, hainbeste egiteke dagoenean aurrerapausoak ontzat eman behar direlako. Baina oraingoan eransten den zaintzarentzat, bi astez ordaindutako baimena ez dela nahikoa ere esan beharra dago. Gutxi dela eta oraindik urratsak eman behar direla gai honetan. Benetan hemen esan den bezala, tribuna honetatik, ministroak esan duen bezala, Europako beste herrialdeetan dagoenarekin parekatu nahi badugu behintzat. Muy buenas tardes.

Hoy, nosotras, nuestro grupo va a validar este real decreto ley presentado por el Gobierno, dado que da luz verde a la ampliación de los permisos por nacimiento y cuidado de hijos e hijas y, por tanto, a la ampliación de derechos.

Este real decreto modifica una serie de leyes y permite acelerar estos nuevos derechos, pero, por encima de todo esto, cabe decir que ya era hora. Esto llega tarde y es, además, insuficiente, como ya detallaré más adelante, pero, al mismo tiempo, ya era hora. Y es que el Gobierno ha optado in extremis por este procedimiento rápido, ya que no cumplía con una directiva europea y, por ese motivo, quería quitarse de encima de una vez por todas o sacudirse esa multa impuesta por Bruselas por el motivo indicado. Esa ha sido la razón para adoptar esta decisión. Ha sido una decisión que se ha tomado por obligación, y es una lástima que este Gobierno tenga que adoptar medidas por obligación. Diría, además, que esta es una tendencia que observamos también en otras materias, y es una pena, una lástima, porque, cuando se trata de algo justo, hay que defenderlo con convencimiento y no porque estemos obligados. Por ello, lo primero que podemos criticar es que llega tarde y ese retraso, si afecta a los derechos de las personas, es aún más grave. En todo caso, nuestra valoración es optimista, es una valoración positiva. Cuando hay tanto por hacer, hay que dar por válido cualquier paso que permita avanzar.

Sin embargo, cabe mencionar que la ampliación del permiso retribuido en dos semanas que hoy se presenta aquí se queda corto. Es insuficiente, hay que dar más pasos adelante en este ámbito, al menos si queremos equipararnos a otros países europeos, que es lo que nos acaba de indicar la señora ministra.

La Directiva Europea 2019/1158, esta que acumulaba el retraso en su aplicación, a la que me acabo de referir en euskera, establece la obligación de que haya ocho semanas de permiso remunerado para cada madre, padre o persona cuidadora, aplicables hasta que la niña o el niño tenga 8 años. Debía haberse aplicado desde agosto de 2024, pero vamos a decir que por fin ve la luz y, además, aplaudimos que el texto aprobado posibilite que puedan beneficiarse del permiso parental todas las niñas y niños independientemente de que sus madres o padres sean trabajadores públicos, autónomos o asalariados. Es uno de los puntos positivos del texto legal, porque esto garantiza una cobertura más amplia, garantiza también más equidad y refuerza el derecho al cuidado en la primera infancia. Sin embargo, la nueva normativa únicamente reconoce dos semanas retribuidas ―dos―, mientras que las otras seis siguen sin estar remuneradas. Esto es lo que debe cambiar, y debe hacerlo cuanto antes.

Otra cuestión que tampoco nos parece que es menor es que el permiso solo se va a aplicar a niñas y niños nacidos a partir del 2 de agosto de 2024, que es la fecha límite en la que debería haber entrado en vigor la directiva europea. Esto deja fuera a muchos niños y niñas que hoy tienen menos de 8 años. Se puede decir que es injusto, porque lo que la directiva pretende es precisamente proteger a ese tramo de la infancia y hay muchos niños y niñas que quedarán fuera de esta medida de protección.

Ciertamente, valoramos positivamente también otras medidas que contiene el real decreto, que suponen avances, avances reales ―claro que sí―, pero la cuestión es que se puede hacer más y que se debe hacer más.

Creo que hay que recordar que la ley de familias en la que se trabajó tanto durante la pasada legislatura ya abordaba las cuestiones pendientes de forma más positiva y avanzada de lo que hace esta nueva normativa, iba más allá de lo que se llega ahora. ¿Por qué, si en la anterior legislatura el Gobierno estaba de acuerdo en avanzar como se debe hacer en este terreno, ahora se retrocede respecto a los postulados que se defendían en la anterior legislatura? Es una pregunta que no podemos dejar de hacernos, y sí sé que, muchas veces, es cuestión de cómo se cuentan las cosas para que la balanza se decante hacia un lado o hacia el otro, pero lo cierto es que, se cuente como se cuente, la novedad más trascendental de este real decreto ley son las dos semanas retribuidas de permiso por cuidado. Dos, no las ocho que se plantean desde una perspectiva de defensa y protección de la infancia.

La directiva europea obligaba a asegurar al menos ―y recalco lo de al menos― veintidós semanas de permiso retribuido, entre permisos por nacimiento y permisos por cuidados. O sea que en el Estado español faltaban tres semanas retribuidas para cumplir con lo que dicta Europa. Con este cambio, según nuestra forma de contar, que creemos que es exacta, se alcanzan las diecinueve entre nacimiento y cuidados, además de tres semanas acumuladas por el permiso de lactancia, que siguen en vigor para ambos progenitores, pero ese cómputo no es totalmente retribuido.

Hay otras cuestiones que han quedado en el tintero, como la lactancia para trabajadoras autónomas y otras medidas de conciliación u otros aspectos importantes como el permiso puerperal, que sí hay en otros países europeos. Por citar un ejemplo, en Portugal ya se ha puesto en marcha. Es algo que el movimiento feminista maternalista viene reclamando desde hace mucho tiempo.

En fin, por resumir, bienvenidas sean las medidas que se implementan en este real decreto ley. Esperemos que las necesarias y aún pendientes decisiones no se hagan esperar mucho más, porque las mejoras en este campo son el principal incentivo demandado especialmente por las mujeres para que la conciliación sea una posibilidad más real y realista de lo que hoy es.

Eskerrik asko. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Aizpurua. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, té la paraula el senyor Cervera Pinart.

Josep Maria Cervera Pinart

JuntsDiputado.Página 43Vídeo

Gràcies de nou, presidenta. Bona tarda, vicepresidenta segona. Bona tarda, ministres.

Debatem en aquest punt el Reial decret llei aprovat pel Govern el passat 28 de juliol de 2025 per reformar els permisos parentals amb l’objectiu d’equiparar-nos a Europa. No repetiré, perquè la vicepresidenta ha detallat sobradament quines són les millores que això comporta.

Per nosaltres, és evident que aquesta reforma té unes implicacions positives per a les persones treballadores, que veuen millorats els seus drets. Es veu també fomentada la corresponsabilitat i augmentada la seguretat jurídica de la família, perquè es minimitza l’impacte en els seus ingressos i es garanteixen les cotitzacions per no perjudicar una futura o la futura pensió.

Queda clar que la finalitat, a través d’aquest seguit de mesures, és augmentar la seguretat i la qualitat de vida i alhora estrènyer el vincle familiar. I això que, des de Junts per Catalunya, estem convençuts que s’ha de garantir quan es necessita, també pensem que s’ha de combatre quan hi ha persones que n’abusen o en fan un mal ús, obviant-ne la finalitat i trencant el principi d’equiparació de gènere, com és evident que passa sovint, d’un temps cap aquí, en el sector agroalimentari.

I és en aquest sentit que el nostre grup té registrada una proposició no de llei per combatre el que considerem un frau amb algunes pràctiques de determinats col·lectius vinculades als permisos de paternitat i a la prestació que se’n deriva. Perquè avançar en progrés social ampliant drets és el que tots volem; sí, tots, nosaltres també, malgrat el que ens diuen i el que ens diran. Però nosaltres, Junts per Catalunya, no ho volem fer només per l’obligació de transposar directives europees, ni que sigui a deshora i sota amenaça, com és el cas. No ho volem fer sense diàleg social i sense consens polítics. Volem fer-ho també abordant els dèficits i les mancances de fons que arrossega el nostre mercat de treball, dèficits i mancances que cada dia s’agreugen.

En aquest sentit, la nova mesura és més que evident, com dèiem, que té molts beneficis, des d’afavorir la conciliació a eliminar estereotips i pràctiques discriminatòries en la contractació, entre d’altres. Però no ho és menys que hi ha mancances; li han fet saber fa un moment, segurament per culpa seva, per quedar curt respecte a les expectatives que vostès havien generat. I malgrat vostè ho ha recalcat, aquests drets no tindran un cost directe per a les empreses. Sí que, al nostre entendre, tindrà altres conseqüències en l’àmbit laboral, en el temps de treball efectiu disponible —‌que es veurà reduït—, en l’augment de costos laborals originats per la substitució i en una menor disponibilitat de persones per cobrir les necessitats productives. Per tant, i al nostre entendre, ens trobem davant un equilibri delicat, que probablement caldrà gestionar introduint mesures que ajudin a mitigar els seus efectes, sobretot a la petita i mitjana empresa, on la substitució interna és més limitada i la manca temporal d’un treballador pot tenir un impacte proporcional molt més gran.

En definitiva, els nous permisos parentals que avui s’han de validar, sens cap mena de dubte, representen una ampliació de drets socials molt rellevants. Una ampliació que des de Junts podem avalar. Però si volem consolidar-los per al futur, hem de ser capaços de gestionar i corregir, primer, l’abús puntual d’aquests drets. Permisos, vicepresidenta segona, per una paternitat llunyana que, d’existir, no acaba exercint-se mai. I segon, i sobretot, els problemes estructurals que arrossega el nostre mercat de treball, com el creixent absentisme, com la baixa productivitat, com la manca de flexibilitat o les dificultats per cobrir segons quines vacants, malgrat l’atur. Això per citar-ne alguns.

Per això mateix, des de Junts, a més de defensar drets, treballem perquè aquests es puguin garantir en el temps. I ho fem amb una agenda laboral integral per a Catalunya. Una agenda integral que vagi a l’arrel dels problemes i no s’empari amb proclames i solucions populistes de fàcil comprar per la gent, malgrat més a la curta que a la llarga la puguin acabar perjudicant.

Moltes gràcies.

Gracias nuevamente, señora presidenta. Buenas tardes, vicepresidenta segunda; buenas tardes, ministros. Debatimos en este punto el real decreto ley aprobado por el Gobierno el pasado 28 de julio de 2025, para reformar los permisos parentales, con el objetivo de equipararlos a Europa. No voy a repetirlo porque la vicepresidenta ha detallado sobradamente cuáles son las mejoras que eso conlleva. Para nosotros, es evidente que esta reforma tiene unas implicaciones positivas para las personas trabajadoras, que ven mejorados sus derechos. También se ve fomentada la corresponsabilidad y aumentada la seguridad jurídica de la familia, porque se minimiza el impacto en sus ingresos y se garantizan las cotizaciones para no perjudicar la futura pensión. Queda claro que la finalidad, a través de estas medidas, es aumentar la seguridad y la calidad de vida y, a la vez, estrechar el vínculo familiar. Y eso que, desde Junts per Catalunya, estamos convencidos de que se tiene que garantizar cuando se necesita, también pensamos que se tiene que combatir cuando hay personas que abusan de ello o hacen un mal uso, obviando la finalidad que tiene y rompiendo con el principio de equiparación de género, como es evidente que pasa demasiado a menudo desde hace un tiempo en el sector agroalimentario.

En este sentido, nuestro grupo ha registrado una proposición no de ley para combatir lo que consideramos un fraude con algunas prácticas de determinados colectivos vinculadas a los permisos de paternidad y a la prestación que se deriva de ello. Porque avanzar en progreso social ampliando derechos es lo que todos queremos. Sí, todos. Nosotros también, a pesar de lo que nos dicen y de lo que nos dirán. Pero nosotros, Junts per Catalunya, no queremos hacerlo solo por la obligación de trasponer directivas europeas ni que sea a deshora y bajo amenaza, como es el caso; no, no queremos hacerlo sin diálogo social y sin consenso político, sino que queremos hacerlo abordando los déficits y las carencias de fondo que arrastran nuestro mercado de trabajo, déficits y carencias que cada día son más graves.

En este sentido, la nueva medida es más que evidente que tiene muchos beneficios, como decíamos, desde favorecer la conciliación a eliminar estereotipos y prácticas discriminatorias en la contratación, entre otros. Pero no lo es menos que hay carencias, y hace un momento ya se ha dicho, seguramente por su culpa y también las expectativas que ustedes habían generado. Y, a pesar de que usted lo ha recalcado, estos derechos no tendrán un coste directo para las empresas. Sí ―creemos nosotros― que van a tener otras consecuencias en el ámbito laboral, en el tiempo de trabajo efectivo disponible, que se verá reducido, en el aumento de los costes laborales originados por la sustitución, y en una menor disponibilidad de personas para cubrir las necesidades productivas. Por lo tanto, y según lo entendemos, nos encontramos ante un equilibrio delicado que probablemente habrá que gestionar introduciendo medidas que ayuden a mitigar sus efectos, sobre todo en las pequeñas y medianas empresas, donde la sustitución interna es más limitada y la falta temporal de un trabajador puede tener un impacto proporcionalmente mucho más grande.

En definitiva, los nuevos permisos parentales que hoy hay que validar, sin ninguna duda, representan una ampliación de derechos sociales muy relevante; una ampliación que desde Junts podemos avalar. Pero si queremos consolidarlos de cara al futuro, tenemos que ser capaces de gestionar y corregir. Primero, el abuso puntual de estos derechos; permisos, vicepresidenta segunda, para una paternidad lejana que, de existir, no se acaba ejerciendo nunca. Y, segundo, y sobre todo, los problemas estructurales que arrastra nuestro mercado de trabajo, como el creciente ausentismo, la baja productividad, la falta de flexibilidad o las dificultades para cubrir según qué vacantes a pesar del paro. Eso para citar solo algunos.

Por este motivo, desde Junts, además de defender los derechos, trabajamos para que estos se puedan garantizar en el tiempo. Y lo hacemos con una agenda laboral integral para Cataluña, una agenda integral que ataque la raíz de los problemas y no se oculte en proclamas y soluciones populistas de fácil comprar para la gente, a pesar de que a corto plazo seguramente puedan acabarles perjudicando.

Muchas gracias.

Presidencia. Moltes gràcies, senyor Cervera. Pel Grup Parlamentari Republicà té la paraula el senyor Salvador i Duch.

Jordi Salvador i Duch

ERCDiputado.Página 45Vídeo

Bona tarda, presidenta. Bona tarda, vicepresidenta Díaz. Des d’Esquerra Republicana fem una defensa crítica i constructiva d’aquest reial decret llei. Primer de tot, agraïm que s’hagi fet per reial decret llei i els hi dic als senyors de la dreta que els drets humans, els drets dels menors no cal diàleg social, s’han de complir i punt. No hi ha més, amb diàleg o sense. Abastament, abastament, la ministra ha explicat com s’aplicarà aquesta directiva europea. S’ha explicat les avantatges. Crec que també els meus companys i companyes ho han fet abans i llavors no m’entretindré això pels set minuts que tinc. Es manté el bloc de sis setmanes obligatòries al principi. Les deu setmanes pagades passen a ser 11, una setmana més en el cas de les famílies monoparentals. La llei reconeix que es poden acumular totes les setmanes en el bloc, fins als vuit anys hi haurà dues setmanes pagades i sis sense sou. En resum, es guanya una setmana pagada durant el primer any i dues setmanes pagades fins als vuit anys. I diem que això està bé. Ara bé, aquí ve la part que penso que estaran d’acord amb mi, no? Queden, crec, tres permisos imprescindibles. I dic tres permisos imprescindibles perquè vull recordar que al maig, al maig del 2023, aquests tres permisos que ara citaré van ser aprovats aquí, en aquesta cambra, amb els vots del Partit Socialista i els vots d’Unidas Podemos i fins i tot amb els vots del Partit Popular, la qual cosa vol dir que eren 3 permisos importants que ara no estaran. I ara diré quins són aquests 3 permisos, que van ser votats, i pensem nosaltres que el govern els hauria d’haver incorporat per acabar de fer una llei molt més rodona i encara molt més plausible.

Primer, el dol perinatal abans dels 6 mesos. Dol perinatal abans dels 6 mesos. Això vol dir que quan una dona pateix un avortament espontani abans dels 180 dies de gestació, avui la llei no li reconeix cap permís. L’endemà ha de tornar a treballar. A Espanya, això li passa a 45 000 dones cada any. I pregunto: Quina societat es pot dir sensible? Quina societat es pot dir ser sensible si obliga a una mare reincorporar-se a la feina l’endemà d’haver perdut un embaràs? Nosaltres proposem almenys, almenys, deu dies de permís retribuït, perquè el dol perinatal és un dol real i el silenci que l’envolta és, creiem, una injustícia.

Segon, segon, el permís per acompanyar els fills al metge. Creiem que com a mínim a aquest permís —‌aquí s’ha dit a l’escola, podríem discutir-ho— però pensem que el d’anar al metge és molt important. El permís per acompanyar els fills al metge. Tots els pares i mares ho saben: portar el fill al pediatra a una prova mèdica no és cap caprici, és una necessitat. Avui això significa gastar-se vacances, demanar favors o fins i tot perdre sou. I aquí acaba, i aquí acaba. I això, com dèiem abans, també és un greuge, sobretot per les mares, que són les que acostumen a fer aquesta feina de manera injusta, perquè hauria de ser corresponsabilitat. Nosaltres proposem que aquest temps estigui cobert sense pèrdua de salari, perquè cap progenitor hauria de triar entre la feina i la salut del seu fill.

Tercer, el tercer, per mi, és que creiem que fa falta i que intentarem combatre a les esmenes per intentar convèncer, com ja ho vam fer el 30 de maig del 23, perquè això així sigui. Tercer, el permís per mort d’un fill, el permís per mort d’un fill. Avui la llei només concedeix dos dies, dos dies. I jo pregunto qui és capaç de tornar a treballar 48 hores després d’haver perdut un fill? Penso que ningú, i això creiem, creiem que és cruel i és inhumà. Nosaltres proposem almenys deu dies de permís, perquè una tragèdia d’aquesta magnitud requereix temps per al dol, per als tràmits i, sobretot, per acompanyar la família.

I, com deia abans, aquestes tres mesures no són extravagants i penso que es poden discutir i debatre. No són radicals i, com deia abans, van ser van ser votades per una àmplia majoria en aquesta cambra. Aquí també s’ha dit creiem que el tema de l’entrada en vigència el 31 de juliol, però hem d’anar fins al 2 d’agost del 2024 i es poden demanar fins l’1 de gener del 2026. Això pot ser una mica caòtic, no? Pensem que aquí el que cal són els permisos pels pares, però sobretot perquè els fills, els fills i filles, siguin els qui es beneficien d’això. Llavors, si tenim permisos fins els 8 anys, pensem que la llei hauria de cobrir les necessitats de tots els nens, de tots els nens fins els 8 anys. Creiem que també això té sentit. Nosaltres creiem que l’horitzó segueix sent… Creiem que hem fet un pas endavant i per això votarem a favor d’aquesta convalidació. Segueix sent el nostre el nostre horitzó, 24 més 8, 24 setmanes retribuïdes per 8 setmanes flexibles fins als 16 anys. I per què fins als 16 anys? Perquè la conciliació no acaba als 8 anys. Hi ha adolescència, hi ha malalties, hi ha moments crítics… I això ens posaria a l’alçada del que diu l’Organització Mundial de la Salut, per sobre de la mitjana de l’OCDE i ajudaria realment a protegir les trajectòries laborals de les dones.

Bé, resumint, avui votarem a favor d’aquesta convalidació, però exigim que aquest decret es tramiti en forma de projecte de llei i incorporem aquestes esmenes necessàries per acabar de fer una llei encara una mica més bona. Aquest congrés té l’oportunitat d’humanitzar les lleis i de posar-se al costat de les famílies. I aquest és el nostre compromís i la nostra raó de ser. Per això lluitarem en el període d’esmenes per intentar convèncer-los d’aquests permisos que falten.

Moltíssimes gràcies.

Buenas tardes, presidenta. Buenas tardes, vicepresidenta Díaz. Desde Esquerra Republicana defendemos de forma crítica y constructiva este real decreto ley. En primer lugar, agradecemos que se haya hecho por real decreto ley. Y se lo digo a los señores de la derecha: con los derechos humanos de los menores no hace falta diálogo social; hay que cumplirlos y punto, no hay más, con diálogo y sin. (Aplausos). La ministra ha explicado ampliamente cómo se ha aplicado esta directiva europea, ha explicado sus ventajas. Creo que mis compañeros y compañeras ya lo han hecho también antes y, bueno, no lo voy a mencionar. Se mantiene el bloque de seis semanas al principio; las diez semanas pasan a ser once, una semana más en el caso de las familias monoparentales; la ley reconoce que se pueden acumular todas las semanas en un bloque hasta los 8 años; habrá dos semanas pagadas y seis sin salario; se gana una semana pagada el primer año y dos más hasta los 8 años. Y bueno, creemos que eso está bien, pero ―y ahí viene la parte en que creo que estarán de acuerdo conmigo― quedan ―creo― tres permisos imprescindibles. Y digo tres permisos imprescindibles porque quiero recordar que, en mayo, en mayo de 2023, estos tres permisos que ahora voy a citar fueron aprobados aquí, en esta Cámara, con los votos del Partido Socialista, de Unidas Podemos e incluso del Partido Popular, lo que significa que eran tres permisos importantes que ahora no estarán. Y ahora voy a explicar cuáles eran esos permisos que se votaron y que creemos que el Gobierno debería haberlos incorporado para acabar de hacer una ley mucho más redonda y mucho más plausible.

Primero, el duelo perinatal antes de los seis meses; el duelo perinatal antes de los seis meses. Es decir, cuando una mujer sufre un aborto espontáneo antes de los 180 días de gestación, hoy la ley no le reconoce ningún permiso; al día siguiente tiene que ir a trabajar. Eso les pasa a 45 000 mujeres cada año en España. Y pregunto: ¿qué sociedad puede llamarse sensible si obliga a una madre a reincorporarse al trabajo al día siguiente de haber perdido un embarazo? Nosotros proponemos como mínimo al menos diez días de permiso retribuido, porque el duelo perinatal es real y el silencio que lo rodea es una injusticia.

Segundo, el permiso para acompañar a los hijos al médico. Creemos que, como mínimo, este permiso… Y aquí podríamos discutir el de la escuela, pero ir al médico es muy importante, acompañar a los hijos al médico, todos los padres y madres lo saben, llevar al hijo al pediatra a una prueba médica no es un capricho, es una necesidad. Hoy eso significa gastar vacaciones, pedir favores o incluso perder el sueldo. Y aquí acaba. Y, como decíamos antes, eso es sobre todo perjudicial para las mujeres, que son las que suelen hacer ese trabajo, porque debería haber corresponsabilidad. Primero, nosotros proponemos que este tiempo quede cubierto sin pérdida de salario, porque ningún progenitor tendría que escoger entre el trabajo y la salud de su hijo.

Tercero; tercer permiso que creemos que falta y que vamos a tratar de combatir en las enmiendas para intentar convencer, como ya lo hicimos el 30 de mayo de 2023. Tercero, el permiso por muerte de un hijo, por muerte de un hijo. Hoy la ley solo concede dos días. Y yo pregunto: ¿quién es capaz de volver a trabajar cuarenta y ocho horas después de haber perdido a un hijo? Yo creo que nadie. Y creemos que es cruel e inhumano. Nosotros proponemos como mínimo diez días de permiso, porque una tragedia de esta magnitud requiere tiempo para el duelo, para los trámites y, sobre todo, para acompañar a la familia.

Y, como decía antes, estas tres medidas no son extravagantes y creo que se podrían debatir y discutir. No son radicales y, como dije, ya fueron votadas por una amplia mayoría en esta Cámara. También se ha hablado aquí del tema de la entrada en vigor del 31 de julio hasta el 2 de agosto del 2024 y que se pueden pedir hasta el 1 de enero de 2026. Esto puede ser un poco caótico, ¿no? Creemos que aquí lo que necesitamos son permisos para los padres, pero, sobre todo, para que los hijos e hijas sean los que se beneficien de eso. Y si tenemos permisos hasta los 8 años, creemos que la ley debería cubrir las necesidades de todos los niños y las niñas hasta los 8 años. Creemos que también eso tiene sentido. Y creemos que el horizonte… Bueno, creemos que hemos dado un paso hacia delante y votaremos a favor de esa convalidación. Sigue siendo nuestro veinticuatro más ocho, veinticuatro semanas retribuidas por progenitor, ocho semanas flexibles hasta los 16 años. ¿Y por qué hasta los 16? Porque la conciliación no acaba a los 8. Están la adolescencia, enfermedades, momentos críticos, y eso nos pondría a la altura de lo que dice la Organización Mundial de la Salud, por encima de la media de la OCDE, y ayudaría a proteger las trayectorias laborales de las mujeres.

Resumiendo, hoy votaremos a favor de esta convalidación, pero exigimos que se tramite en forma de proyecto de ley incorporando estas enmiendas, necesarias para acabar de hacer una ley aún un poco más madura. Este Congreso tiene la oportunidad de humanizar las leyes, de ponerse al lado de las familias, y este es nuestro compromiso y nuestra razón de ser, por eso vamos a luchar a través de las enmiendas e intentar convencerles de esos permisos que faltan.

Muchísimas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Moltes gràcies, senyor Salvador. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra la señora Boada Danés.

Júlia Boada Danés

Grupo SumarDiputada.Página 47Vídeo

Gracias, presidenta. Hace un tiempo que este país es referente en Europa en muchos aspectos: por haber construido un mercado laboral robusto y tener una inflación controlada, lo que define a España como un motor económico en Europa; por una subida del 2,8 % del PIB en el segundo trimestre respecto al año anterior, a pesar del contexto internacional desfavorable; por la aprobación hoy mismo de una batería de medidas que aumenta la presión al Gobierno de extrema derecha de Netanyahu para frenar el genocidio en Gaza y ser así la voz más clara y digna en una Europa paralizada y cada día más alejada de sus principios fundacionales. (Aplausos).

Ante un contexto geopolítico incierto y complejo, este Gobierno muestra su solidez avanzando y construyendo un país que no solo crece económicamente y mejora en todos los datos laborales, sino que también avanza en la conquista de más derechos sociales. Hoy ―lo ha explicado perfectamente la vicepresidenta―, confirmamos uno de estos derechos que nos sitúa como uno de los mejores países de la Unión Europea para tener hijos, para gozar de un tiempo vital para cuidar de nuestras hijas e hijos en su nacimiento y, sobre todo, hacerlo de manera corresponsable; un derecho intransferible para cada progenitor que también convierte al Estado español en referente en Europa, pues somos el país con mayor participación de los padres en los permisos por nacimiento: del total de personas que ejercen este derecho cada año en España el 42 % son hombres, mientras que en los países de nuestro entorno estos datos caen hasta el 11 % en Francia o el 4 % en Italia.

Trasponemos la directiva relativa a la conciliación de la vida familiar y profesional de progenitores y cuidadores íntegramente, e incluso vamos más allá de lo exigido por la Unión Europea, en la línea de los Estados europeos con permisos más largos y flexibles. Pero, además, la ampliación de los permisos supera las recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo y refuerza la posición de España como país referente en conciliación y corresponsabilidad parental. Hoy es más fácil formar una familia en este país que hace siete años, cuando gobernaba el Partido Popular. (Aplausos). Hoy todos los progenitores, que forman familias diversas, gozan de más horas para cuidar de sus criaturas. Hoy las familias monomarentales ―sí, monomarentales, porque el 80 % de los hogares monoparentales son sustentados por mujeres― podrán disfrutar de 32 semanas de permiso por nacimiento, cuatro de ellas hasta que el menor cumpla 8 años. Las madres ganan derechos y sus hijas ganan en cuidados y en una infancia igualitaria porque todas las niñas y niños tienen derecho al mismo tiempo de cuidados, con independencia de cuál sea su realidad familiar. Hoy convertimos en norma una reivindicación histórica que beneficiará a casi dos millones de hogares monomarentales que han luchado para acabar con esta anomalía que significaba tener la mitad de las semanas, la mitad de los derechos. Hoy ponemos fin a una discriminación injusta y avanzamos hacia una sociedad más justa, más igualitaria y que reconoce la diversidad de las realidades familiares, porque la norma también habla de esta diversidad de las familias: monomarentales, adoptivas, con múltiples hijos... Sean como sean, ningún menor queda desprotegido, adaptando los permisos a las necesidades reales de cada familia.

Reforzar el tejido social y garantizar la equidad con permisos universales y remunerados para todas las familias es la receta para incentivar que las personas jóvenes tengan hijos si así lo desean y, sobre todo, para las mujeres que así lo deseen. Porque sí, los permisos por nacimiento y de cuidados, los que convalidamos en este real decreto liderado por los ministros de Trabajo y de Derechos Sociales, reducen la brecha de género, como ha expuesto la vicepresidenta; reducen la brecha salarial y laboral entre hombres y mujeres. La remuneración universal e intransferible del permiso facilita la participación masculina en los cuidados y permite a madres y padres compartir responsabilidades desde el nacimiento y, por lo tanto, construir sociedades más justas, más igualitarias, más feministas, con más bienestar. (Aplausos). De hecho, mi padre tuvo cuatro días de permiso cuando yo nací, mientras que mi pareja va a tener hasta diecinueve semanas dentro de poco. En menos de dos décadas, España ha pasado de conceder apenas cuatro días a los padres a situarse entre los países con permisos parentales más amplios y equitativos del mundo. Esta evolución, como ha dicho la vicepresidenta, no solo nos coloca en la vanguardia europea, sino en la vanguardia de un escudo social que permite a las familias vivir mejor y gozar de una vida más digna.

Frente a este avance social indiscutible, ¿qué va a votar la derecha de este país? ¿Qué excusas va a poner para no dar apoyo claro a una medida que permite a madres y padres proveer de cuidados, de amor, de tiempo a sus hijos e hijas? ¿Qué motivos hay para no apoyar una ampliación de derechos que evita penalizar la carrera profesional de las mujeres, que son las que tradicionalmente asumen los permisos no retribuidos? ¿Cuáles son las razones para evitar que la decisión de cuidar afecte a la economía familiar y los cuidados sean una responsabilidad compartida entre progenitores?

A la extrema derecha mejor no la interpelo, porque nos saldrá con el invierno demográfico, pero ¿qué mejor manera de paliarlo que ampliando permisos para ambos progenitores? (Aplausos).

Señorías, hoy tiene que ser un buen día para millones de familias trabajadoras, que verán cómo sus derechos se expanden y consolidan al reforzar un sistema universal y garantizado, un sistema que supera las barreras culturales, un sistema que fomenta políticas empresariales que normalizan la conciliación familiar. Esta es la dirección y el reto es seguir ampliando la cobertura.

El Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR y nuestras ministras y ministros hemos venido a hacer esta política, esta buena política: ganar, ampliar y blindar nuevos derechos. Hoy damos un paso más reforzando el escudo social, pero nos queda mucho por hacer, porque ser uno de los países mejores para tener hijos al tener más derechos para cuidarlos no es suficiente para que la gente joven decida emprender esta aventura. Debemos reducir la jornada laboral, acabar con la pobreza infantil, bajar los alquileres, proteger a los inquilinos frente a los fondos buitre. Empezamos un nuevo curso político con esta vocación, con un horizonte muy claro: construir un futuro más deseable para todo el mundo y, sobre todo, mejorar la vida de la gente trabajadora. (Aplausos de las señores y los señores diputados del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR y de la señora vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Díaz Pérez, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señora Boada. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra la señora Ruiz Solás. (Aplausos).

María de la Cabeza Ruiz Solás

VoxDiputada.Página 49Vídeo

Muchas gracias, presidenta. Buenas tardes, señorías. Quiero recordarle a la señora Díaz que hoy nos traen ustedes este real decreto por imperativo europeo, acorralados por la sanción que nos han impuesto, no por voluntad propia. Ustedes se echan muchas flores con esta iniciativa, pero si les importaran tanto como dicen las mujeres y sus hijos e hijas lo hubieran hecho bastante antes y no hubieran perdido el tiempo en leyes tan nefastas y dañinas para las mujeres y para sus hijos e hijas como la que ha puesto a cientos de violadores en las calles. (Aplausos). Les decía que hoy nos traen un real decreto por imperativo europeo y que, como todo lo europeo últimamente, es pura ideología y no tiene en cuenta nuestras necesidades como sociedad ni nuestras características como país, ni la lamentable situación económica de nuestras pymes y de nuestra Seguridad Social. Se trata, resumiendo mucho, de una ampliación de la prestación por nacimiento y cuidado del menor de 16 a 19 semanas en el caso de las familias biparentales, y de 16 a 32 semanas en el caso de las monoparentales. Sin embargo, y aunque es bueno, esto no es suficiente y no va a solucionar el problema de conciliación de nuestras familias ni tampoco va a fomentar la natalidad, que sería lo deseable en un contexto de suicidio demográfico como el que estamos padeciendo. (Aplausos). Así que, de nuevo, estamos ante una oportunidad perdida; una oportunidad perdida para ayudar a las mujeres y sus familias en el camino hacia la conciliación de la maternidad con la vida laboral, una oportunidad perdida para ayudar a las empresas a soportar la carga de los permisos de paternidad, una oportunidad perdida para fomentar la natalidad y, desde luego, una oportunidad perdida para demostrar que a este Gobierno le preocupan las mujeres para algo más que para utilizarlas políticamente. ¿Y saben por qué sucede todo esto? Porque ustedes no gobiernan para solucionar los problemas reales de los ciudadanos, ustedes gobiernan para imponer su ideología. Sucede porque ustedes no están pensando en lo que las mujeres quieren o necesitan, en lo que las familias quieren o necesitan, en lo que las empresas quieren o necesitan, ustedes solo están pensando en anteponer su ideología al sentido común y, lo que es peor, a la libertad individual, sin tener en cuenta las consecuencias. (Aplausos). Por eso son incapaces de dar soluciones acertadas; por eso son incapaces de solucionar el problema que tienen las mujeres que quieren tener hijos y cuidarlos tanto como necesiten, pero que no quieren que su vida laboral se acabe por el hecho de ser madres o que la situación económica de ellas mismas y de sus familias se vea perjudicada por el hecho de ser madres. Señorías, lo que ustedes llaman corresponsabilidad de género, impuesta por decreto, no soluciona el verdadero problema de las mujeres que quieren ser madres y desarrollar una carrera profesional. Su verdadero problema, que es la brecha maternal, no se soluciona con la obligatoriedad de una baja compartida con el padre, sin tener en cuenta las prioridades de cada familia ni su derecho a organizarse y a repartirse las responsabilidades como consideren oportuno (aplausos), ni tampoco se soluciona con más semanas de baja de las que ni siquiera se puede disponer libremente. El problema de la brecha maternal ―que VOX siempre ha denunciado y que hay que corregir si de verdad queremos avanzar― se soluciona resolviendo los problemas reales que sufren las mujeres por el hecho de ser madres, como son tener que abandonar temporalmente su carrera o retrasar su desarrollo profesional; tener que enfrentarse al dilema de si reducir o no su jornada laboral para cuidar de sus familias, obteniendo por ello menos ingresos y pensiones más bajas, por tanto, o que por el hecho de estar en edad fértil sean menos atractivas para los empresarios, que han sido condenados por el Estado a tener que asumir todas las cargas de las bajas por maternidad ellos solos. Pero como este neofeminismo suyo subestima a las mujeres de forma tan insultante, como no cree en las mujeres ni respeta nuestras decisiones u opiniones si no están alineadas con las suyas, en lugar de preguntarnos, de escucharnos, de respetar nuestras preferencias, prefieren decidir por nosotras, y lo que han decidido es que lo que importa no es la igualdad bien entendida, la de la dignidad y los derechos compartidos, sino la igualdad que anula y pervierte, que es la igualdad de género, esa que convierte a hombres y mujeres en seres intercambiables, despojados de su identidad masculina y femenina para poder utilizarlos a su antojo según convenga. Pero si se hubieran molestado en preguntarnos a las madres, a las mujeres, sabrían que no necesitamos que los padres nos sustituyan en nuestra tarea de ser madres, sabrían que lo que las mujeres necesitamos es que nos ayuden a ser madres ―si es eso lo que deseamos― sin tener que renunciar a una vida profesional ni a los beneficios económicos que merecemos. Lo que necesitamos es que nuestra dedicación voluntaria al cuidado de nuestros hijos y de nuestras familias no sea penalizada sino premiada, sea con medidas fiscales de gran calado, con apoyo para la vuelta al trabajo o con las medidas que sean necesarias, y, por supuesto, lo que necesitamos es que se apoye a las empresas que nos contratan, que es justo lo contrario de lo que hacen ustedes con este real decreto, porque para ayudar a las mujeres y a las familias no se puede lastrar de semejante forma a las empresas, especialmente a las pymes, que representan más del 99 % de las empresas españolas y que son las que generan empleo en este país. Porque ustedes insisten en lastrar a las empresas, cuando lo que deberían hacer es premiarlas por fomentar la natalidad. Ya eliminaron la bonificación del cien por cien de la cuota empresarial para la contratación de un interino que sustituyera al trabajador de baja por nacimiento generando un grave perjuicio a empresarios y autónomos ―muchos de los cuales, por cierto, son mujeres―, y ahora pretenden imponer nuevos costes sin planificación ni compensación empeorando aún más la situación y sin tener en cuenta que para una pyme con pocos trabajadores perder a uno de ellos por una baja de paternidad durante varios meses puede ser una catástrofe absolutamente inasumible, por no hablar de que financiar con cargo a una Seguridad Social con un déficit estructural crónico y prácticamente en quiebra técnica esta ampliación de permisos, que, según datos del Gobierno, puede suponer un sobrecoste de 1500 millones de euros anuales, es un auténtico despropósito.

Señorías, con sus nefastas políticas ya han logrado que muchas mujeres renuncien a ser madres, muy a su pesar. Es evidente que ustedes no quieren fomentar la natalidad y que prefieren que los hijos los tengan otros. Pero nosotros sí queremos revertir esta situación y creemos que los hombres deben seguir siendo hombres, y por tanto padres, y que las mujeres deben seguir siendo mujeres, y por tanto madres. Por eso, en lugar de los permisos obligatorios e intransferibles para los padres, que no alivian en nada a las madres, queremos un permiso de maternidad lo más largo posible, de seis meses ininterrumpidos como mínimo, y de un año en el caso de hijos con discapacidad. Por eso queremos deducciones fiscales importantes para las familias con hijos, por eso queremos que los permisos por maternidad no perjudiquen a las empresas y que el coste de la maternidad no recaiga sobre ellas, para que no se desincentive la contratación de mujeres en edad fértil.

Señorías, las mujeres españolas que deseen trabajar deben tener la seguridad de que podrán hacerlo sin tener que renunciar a su maternidad, de la misma forma que también debemos reconocer el trabajo libremente elegido de atención exclusiva al cuidado de los hijos, premiándolo debidamente. Porque no se puede legislar contra la libertad individual ni se puede legislar anteponiendo la ideología a la verdad, a nuestra realidad y a nuestras verdaderas necesidades y anhelos.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señora Ruiz. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra la señora Garrido Jiménez.

Elisa Garrido Jiménez

PSOEDiputada.Página 50Vídeo

Muchas gracias, señora presidenta. Hoy las familias españolas nos miran, miran a este hemiciclo. Yo estoy segura de que la mayoría de ustedes, al igual que me ha ocurrido a mí, durante este último mes han recibido múltiples preguntas. Cualquiera que tenga cerca a una mujer embarazada, a una familia que acaba de tener un niño pequeño, a alguien que está al cuidado de un menor por un proceso de adopción sabe que se nos ha consultado de una manera insistente sobre este nuevo permiso, sobre esta extensión de los permisos de maternidad y paternidad que yo espero que hoy podamos aprobar. ¿Y por qué todos hemos tenido esas preguntas? Porque esta es la política que de verdad importa a la gente, esta es la política que importa a nuestros conciudadanos. Por encima del ruido, por encima de los insultos, por encima de la bronca, la gente nos mira y mira al Parlamento cuando aprobamos medidas que impactan de una manera concreta, exacta, en su día a día, en su vida cotidiana, y esta es una de esas medidas. (Aplausos).

Creo, señorías, que ya se ha explicado de una manera profusa ―la señora vicepresidenta lo ha hecho de forma absolutamente impecable― lo que vamos a votar. Vamos a votar a ampliar en tres semanas el permiso por nacimiento y cuidados, de tal manera que vamos a pasar de las 16 a las 19 semanas, además, dos de ellas con flexibilidad. Y algo que también es absolutamente de justicia para las familias monoparentales y monomarentales, que es la ampliación a 32 semanas, cuatro de ellas flexibles, para estas familias. Es una buena noticia, sin duda alguna, que los ciudadanos están esperando escuchar. Y como casi siempre cuando se aprueba una normativa, todo es mejorable, por supuesto que sí. Pero cuando quieres subir a la cima del Everest no puedes llegar arriba de un brinco, tienes que ir subiendo la montaña. Estoy de acuerdo con lo que han dicho varios grupos en estas intervenciones de que podemos mejorar, por supuesto que sí, pero eso no nos puede impedir hacer esta mejora hoy, dar ese paso más, subir la montaña para que las familias españolas tengan mejores condiciones para cuidar a sus hijos y sus hijas. (Aplausos). Lo que hacemos hoy es, desde luego, trasponer una directiva europea, pero no trasponerla sin más ni a rastras, como he oído por ahí a algunos grupos, sino que vamos más allá. Esta directiva nos pide que retribuyamos un 65 % del salario. España retribuye el cien por cien, ¡el cien por cien! Ese tipo de medidas son las que demuestran, cuando hablamos con los datos sobre la mesa, qué es lo que anima a los hombres a tomar estos permisos, de tal manera que España, gracias a las medidas que llevamos ya años aplicando, es uno de los países en los que hay una mayor permeabilidad en los permisos parentales entre los hombres. Cada vez más hombres españoles asumen las tareas de cuidados, porque sí, el patriarcado nos oprime a las mujeres, pero también a los hombres, que durante siglos no han podido disfrutar del cuidado de sus propios hijos, no han podido atenderlos, no han podido disfrutar de lo que eso significa para crear vínculos familiares. (Aplausos). También superamos las recomendaciones de la OIT y ponemos en el centro la corresponsabilidad, porque no se trata de que las mujeres podamos cuidar más ―desde luego, no está de más―, sino de que también los hombres lo puedan hacer y que el cuidado no recaiga única y exclusivamente sobre nosotras. Y, de nuevo, este tipo de medidas, que en España llevamos tiempo aplicando, ha permitido que las mujeres españolas madres tengan una mayor tasa de empleo que en otros muchos países que no tienen este tipo de medidas. Y eso son datos, no las cosas que nos cuentan los de VOX con su idea de país de hace doscientos años. Esa es la realidad. La realidad dice eso.

Así que yo creo que es el momento de que todos y cada uno de los grupos votemos a favor, porque esta norma debería salir aprobada por unanimidad. No hay excusa para no mejorar la vida de la gente; no hay una sola excusa. Hoy vivimos el momento de la antipolítica; VOX ahora nos hablaba de las mujeres, pero ¿qué quiere VOX para las mujeres? Hace casi cien años, en este mismo estrado se defendía el derecho a voto de las mujeres. Hoy en día, los grupos ideológicos que sostienen a partidos como VOX están poniendo en cuestión que podamos votar las mujeres. ¡Y hablan de nuestro derecho y de nuestra libertad! Pero ¿qué libertad es esa? La de no votar. ¡La de no votar! Esos son ustedes. Esos son ustedes. (Aplausos). Pero ahora mismo, en el momento de la antipolítica, en el momento en que algunos grupos promueven el odio, el insulto, el exabrupto, en el momento en que hay un portavoz que habla de una manera deliberada de cavar fosas para que reposen los restos de un Gobierno, retrotrayéndonos a uno de los momentos más oscuros de nuestra historia reciente, eso no es lo que quiere la gente. Señores del Grupo Popular, se lo digo a ustedes. ¿De verdad creen que los ciudadanos que nos miran están pendientes de sus insultos? ¿Ustedes no creen que la gente va a dejar de votarles por esa forma de hacer política? Lo que quieren los que nos miran hoy es que aprueben este real decreto, que lo convaliden, tener más jornadas para poder disfrutar del cuidado de sus hijos, que los niños y las niñas españolas tengan mayor protección. Eso es lo que quieren contra el odio y la violencia.

Y es muy significativo recordar que sí, claro, estas medidas tienen un cariz ideológico, por supuesto. La ideología de esta medida está en el hecho de que sean los presupuestos del Ministerio de la Seguridad Social los que asuman el cien por cien del coste de estas medidas. (Aplausos). Eso es ideología, que los impuestos que todos pagamos ―los trabajadores, las empresas, los inmigrantes ilegales que compran en nuestras tiendas, que también pagan impuestos― sumen a la Seguridad Social y con ellos podamos ampliar derechos y que no le cueste un duro a nuestras empresas. Eso es ideología. Esa es la ideología que defiende el Partido Socialista, que lleva décadas, siglos concretamente, defendiéndola. El Partido Popular siempre llega tarde a este tipo de medidas. ¿Saben ustedes cuánto amplió los permisos Aznar? Venga, ¿alguien se lo sabe? Cero días. Dos Gobiernos de Aznar, cero días de ampliación del permiso paternal. Rajoy, a las madres cero días y, sí, a los padres un par de semanas. Pero a las madres cero días. Hoy estaría bien que no llegaran tarde, como tantas otras veces, a la mejora de la vida de los ciudadanos españoles.

Y termino, presidenta, señorías, recogiendo el guante de las cuestiones que aquí se han planteado. Por supuesto, esta medida es mejorable. Toda buena noticia siempre puede ser mejorada. El propio real decreto ya recoge el compromiso del Gobierno de ampliar esto a veinte semanas; en el propio texto del real decreto así viene recogido. Y, por supuesto, en breve tendremos la oportunidad de poder negociar y aprobar unos presupuestos generales del Estado que recojan la ampliación de derechos, la ampliación de permisos y la remuneración de estos.

El señor Salvador ha puesto sobre la mesa cuestiones relevantes que tienen que ver, sobre todo, con la salud mental, con las que yo no puedo estar más de acuerdo, aunque lamento realmente decir que el duelo no es un cómputo. No hay un día, ni diez días, ni probablemente diez años que te curen de la pérdida de un hijo o de una hija, pero sí creo, desde luego, que igual ya va siendo hora de que le demos una vuelta al tratamiento del duelo en el derecho laboral de nuestro país.

Muchísimas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Garrido. Por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra la señora Fúnez de Gregorio.

Carmen Fúnez de Gregorio

PPDiputada.Página 52Vídeo

Gracias, presidenta. Subo esta tarde a la tribuna en nombre del Grupo Parlamentario Popular para fijar posición en relación con el real decreto que hoy ha traído aquí el Gobierno de España. La posición del Partido Popular en materia de conciliación y corresponsabilidad, por encima de los permisos laborales, queda perfectamente fijada en la Proposición de Ley de Conciliación y Corresponsabilidad Familiar que registramos en esta Cámara en el año 2024 (aplausos) y que, por cierto, se aprobó en el Senado, sigue paralizada en la Mesa y, además, fue vetada, y ya la hemos vuelto a registrar. Desde el PP decimos claramente un sí rotundo a la conciliación, un sí rotundo a la corresponsabilidad, un sí rotundo a las ayudas a las familias para mejorar sus vidas y un sí rotundo a mejorar las condiciones laborales de los trabajadores sin perder competitividad ni productividad, pero también tenemos muy claro que no compartimos las políticas de conciliación y corresponsabilidad que nacen de la imposición y no del diálogo y como consecuencia de una sanción y no por convicción. (Aplausos). Señorías, se ha repetido por parte de algunos de los portavoces a lo largo de la tarde que cuando hablamos de conciliación y corresponsabilidad estamos hablando de cuidados, de organización del trabajo, de los horarios laborales, de sostenibilidad del Estado del bienestar y de igualdad, de igualdad real. Pues, desde luego, si hay un país en Europa que necesita políticas de igualdad y conciliación está claro que es España. Somos el país de la Unión Europea con mayor tasa de paro femenino. Las mujeres en España todavía dedicamos 2,4 horas más a los cuidados que los hombres y el pasado año el 83 % de las excedencias para cuidados fueron solicitadas por mujeres. Estas cifras, más que estadísticas, son espejos de la España real, de esa España real que a veces se empeñan en no ver y, lo que es peor, a veces se empeñan en no mirar. Señora ministra, ¿era necesario que España tuviera que vivir el bochorno de verse sancionada y condenada por el Tribunal Europeo de Justicia por llegar tarde a las políticas de conciliación y corresponsabilidad? No era necesario vivir este bochorno. (Aplausos). Si este Gobierno hubiera tenido un compromiso real con la igualdad, la trasposición se hubiese hecho de manera inmediata. A veces creo que olvidan que llevan siete años en el Gobierno. Por lo tanto, la mala gestión no es de otros Gobiernos ni es de los Gobiernos autonómicos ni de los ayuntamientos, es suya. (Aplausos). Lo que hay detrás de este incumplimiento y de este retraso es que a ustedes les ha importado más el permiso de sus socios de investidura para permitir que Sánchez llegue a la Moncloa y siga en la Moncloa que los permisos por cuidados y nacimiento. Eso es lo que les ha preocupado. (Aplausos). Señora vicepresidenta, este real decreto incumple el espíritu de la directiva. Lo han dicho algunos de los portavoces anteriores. Están hablando de corresponsabilidad hasta que se cumple un año y la directiva de lo que está hablando es de corresponsabilidad hasta que se cumplen ocho años, y ustedes eso no lo han tenido en cuenta. Y tampoco es una directiva que haya nacido del diálogo social. Nosotros somos unos convencidos del diálogo social. Todas las medidas que se han acordado en la Mesa del Diálogo Social han mejorado considerablemente la vida de los trabajadores y de las empresas españolas, pero ustedes en esta ocasión han optado por la imposición y no por el diálogo. Señora vicepresidenta, usted lo sabe, como lo saben todos los miembros de esta Cámara: España es un país de pymes y de autónomos. El 99 % de nuestro tejido empresarial son pymes y autónomos. Y si lo sabe, porque conozco que es así, ponga los pies en la tierra. Váyase a una cafetería, váyase a una peluquería, váyase a cualquier pequeño negocio y va a encontrar autónomos con trabajadores a su cargo, a pequeños empresarios que hacen todo lo posible por mejorar las condiciones laborales de sus trabajadores. Pero también es importante que eso no signifique ni arruinar ni cerrar esas pymes y esos negocios de los autónomos. (Aplausos).

Se ha hablado a lo largo de la tarde del coste económico de estas medidas. Yo le voy a hablar de otro coste, del organizativo. Hemos de tener en cuenta que estas medidas se van a aplicar por igual a las empresas del IBEX que a un pequeño autónomo que tenga cuatro trabajadores a su cargo o que tenga siete o diez. Señora vicepresidenta, se tenían que haber sentado con ellos, tendrían que estar con ellos para escuchar la dificultad que tienen en su día a día para implementar este tipo de políticas y no traer aquí un parche que supone este real decreto, sino una política de conciliación y corresponsabilidad integral que también dé respuesta a esas necesidades. (Aplausos).

Este real decreto posiblemente evite la sanción, pero lo que no va a hacer es transformar ni mejorar la capacidad de conciliación y corresponsabilidad a partir del primer año de vida de ese menor con estas medidas. Porque aquí ustedes lo que han hecho ha sido un ejercicio de trilerismo parlamentario. Han mezclado todos los supuestos permisos, las semanas, los meses, cuando no tenían nada que ver. Incumplen el permiso parental retribuido de ocho semanas porque hay dos de ellas que las incorporan en el permiso por nacimiento. ¿Y en familias monoparentales qué han hecho? Nada que no haya sido ya reconocido por los tribunales. Y, por supuesto, ni una palabra en este real decreto sobre aumentar las ayudas a las familias españolas, que son a las que menos ayudas dedica este Gobierno, con un 0,6 % del PIB, cuando la media de la Unión Europea es del 2,5 %.

Señorías, en el Partido Popular lo tenemos absolutamente claro. El futuro de España en gran medida depende de las políticas de conciliación y de corresponsabilidad, porque estamos hablando de la vida de los hombres y mujeres y estamos hablando de la sostenibilidad del estado del bienestar, esa red que siempre nos protege, sea cual sea la situación de vulnerabilidad en la que nos encontramos. Alberto Núñez Feijóo se ha propuesto devolver a las familias españolas su esfuerzo, poniendo el estado del bienestar a su servicio. (Rumores). Sí, señorías poniendo el estado del bienestar a su servicio y no a su cargo, como están haciendo ustedes. (Aplausos). Por eso vamos a seguir defendiendo, porque lo vamos a hacer, la proposición de ley de conciliación y corresponsabilidad familiar. No es un parche, es una política integral que busca una revolución en materia de conciliación y no cumplir porque nos sancionan lo que nos está diciendo la Unión Europea. Señoras diputadas y señores diputados, conciliar no es una cesión ni tampoco una concesión, es una necesidad de la sociedad española y un derecho de hombres y mujeres; además, es una decisión valiente hacia un modelo más inteligente, más humano y más alineado con la vida de los españoles. España, como les decía, necesita una revolución en conciliación y no un parche porque nos sancionen.

Señorías, hablábamos de qué están diciendo los españoles esta tarde. Lo que nos están pidiendo no son milagros, sino que hablemos y trabajemos de su situación laboral, de su situación familiar, de su familia y también de que no se les machaque a impuestos y de no tener un Gobierno que les robe. Y es que su Gobierno, señora vicepresidenta, exprime más a los ciudadanos que lo que les cuida: les cobra mucho y les devuelve poco. Es normal, por tanto, que en la sociedad española haya una sensación extraña, que les repugne que el esfuerzo de sus impuestos, en lugar de destinarlo a políticas de familia y a políticas sociales, se haya destinado a pagar a mujeres prostituidas, la peor corrupción posible (aplausos) que usted, por cierto, sigue tapando.

Y a la portavoz del PSOE…

Presidencia. Señora Fúnez…

Carmen Fúnez de Gregorio

PPDiputada.Página 53

Ya termino, presidenta. Los españoles lo que no quieren es un Gobierno que gaste sus impuestos en mujeres prostituidas, y eso es lo que han hecho miembros de su Gobierno, al que usted defiende y apoya. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señora Fúnez. PROPOSICIONES NO DE LEY: —  DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL CONGRESO, RELATIVA A GARANTIZAR LA IGUALDAD DE LOS ESPAÑOLES PARA AFRONTAR EL INICIO DEL CURSO ESCOLAR 2025/2026. (Número de expediente 162/000566).

Presidencia. Pasamos ahora al punto del orden del día relativo a las proposiciones no de ley. Comenzamos con la proposición no de ley del Grupo Parlamentario Popular, relativa a garantizar la igualdad de los españoles para afrontar el inicio del curso escolar 2025/2026. Para presentar la iniciativa, tiene la palabra el señor Clavell López.