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Sin adjetivos

Pleno del 13 de diciembre de 2023

Interpelación urgente sobre las gestiones, actuaciones y encomiendas del Ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes en relación con la amnistía, su intervención en los pactos con los partidos independentistas para mantener al Ejecutivo y su responsabilidad en el progresivo deterioro de las instituciones.

Interpelación urgente.. Autor: Grupo Parlamentario Popular en el Congreso. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 13.

Modelo territorialJusticia y corrupción

Miguel Tellado Filgueira

PPDiputado.Página 33Vídeo

Gracias, presidenta. Buenos días, señorías. Buenos días, ministro. Señor ministro, hoy está usted aquí en contra de su voluntad. Como seguro sabe, hemos solicitado, en la última Junta de Portavoces, su comparecencia en esta Cámara y su grupo y sus socios la han denegado. No han querido que usted compareciese para dar cuenta de estas cuestiones que le planteamos en esta interpelación. Motivos para que usted esté aquí no faltan. Primero, la ley de amnistía, de la que usted es principal muñidor, mano a mano con el señor Puigdemont. Segundo, los acuerdos políticos a los que ha llegado con independentistas y Bildu para investir presidente a Sánchez; los públicos y los ocultos, de los que hoy empezamos a saber más detalles de lo que contienen con esa entrega de la alcaldía de Pamplona. La crisis en la justicia provocada por la política de nepotismo y desvío de poder de este Gobierno. Su viaje a Bruselas en calidad de ministro del Gobierno de España, pero presentando ante Europa una proposición de ley del Partido Socialista o sus mentiras hablando en nombre de la Comisión Europea que tuvo que desmentir la propia Comisión Europea. Creo que hay razones de sobra para que usted compareciese aquí voluntariamente en esta Cámara, pero usted no ha querido. Nuestra petición de comparecencia fue denegada por su propio partido y por los socios de Sánchez. Supongo que, como su jefe, el señor Sánchez, esto de rendir cuentas en las Cortes Generales del Estado no va con usted. Él ya lo demostró ayer. Sánchez no se atrevió a dar la cara ni siquiera en la toma de consideración de la ley que le ha permitido ser presidente y usted sigue su mismo manual de resistencia. Por eso, el Partido Popular hemos tenido que registrar esta interpelación y hacerle venir a esta Cámara, aunque usted no quisiera hacerlo, para poder tenerlo aquí rindiendo cuentas como ministro de la Presidencia, de Justicia y de Relaciones con las Cortes o, si me lo permite, como ministro de la amnistía, porque eso es en lo que se ha convertido usted, señor Bolaños. Usted es el ministro de la amnistía y con ese calificativo será recordado su paso por la política española. (Aplausos). Señorías, el pasado 16 de noviembre, Pedro Sánchez fue investido presidente del Gobierno, pero no porque ganara las elecciones. Déjenme que sea tremendamente claro: Sánchez compró los votos que no le dieron los españoles en las urnas ofreciendo impunidad a unos delincuentes. Esa es la operación que usted tuvo la obligación de cerrar. Sánchez logró ser investido presidente porque se sometió a un chantaje: si borras nuestros delitos —l‌e decían desde ahí—, te haremos presidente. Y lo hicieron y ustedes están cumpliendo su parte, que es borrar esos delitos a través de la ley de amnistía. Así de sencillo, así de burdo, y —‌permítanme la expresión— así de asqueroso. (Aplausos). Un chantaje en el que usted, como ministro, ha tenido un papel tremendamente protagonista, señor Bolaños. Usted ha logrado que España sufra una auténtica anomalía democrática: que tengamos un Gobierno pactado en Ginebra, fuera de España, controlado por un mediador salvadoreño experto en guerrillas, que no es poco, y ha llegado al poder ofreciendo impunidad a condenados por corrupción, por malversación y por presunto terrorismo. Puede estar, señor Bolaños, tremendamente orgulloso de su trabajo. Por eso, ha sido nombrado ministro, ministro de la amnistía, el ministro para la erosión democrática de España, el portavoz de la degradación institucional de nuestro país. Ese es usted y ese es el papel que le ha encargado Pedro Sánchez para los próximos cuatro años. Esa es la verdadera función de su ministerio y de su departamento. Es usted el comisario político de Puigdemont aquí en esta Cámara (aplausos), encargado de coordinar el Ejecutivo, de controlar el Legislativo a través de quien preside esta Cámara y de presionar al Poder Judicial en función de los designios de un prófugo escapado de la justicia española; un prófugo del que este lunes decía la ministra Calviño: me pide el cuerpo que sea juzgado. Lo decía Calviño esta misma semana en los medios de comunicación. No, no, señora Calviño, no se lo pide el cuerpo, lo pide el Tribunal Supremo (un señor diputado: ¡Bien!), y ustedes en el Gobierno deberían respetarlo, pero no lo hacen. Lo pide la justicia española, que no pudo juzgarlo porque se escapó de nuestro país; lo pide el principal socio del Gobierno y, desde luego, eso es lo que no está ocurriendo. Miren, esto no es normal en una democracia europea por mucho que ustedes traten de revertirlo de normalidad. Con este señor han pactado ustedes una amnistía que convierte en culpable al Estado, que tritura la separación de poderes y que humilla profundamente a la sociedad española; una ley escrita de puño y letra de los delincuentes que se van a beneficiar de ella, señor Bolaños. Usted, usted era el mediador, usted era el intermediador. Esta es una ley ilegal y es una ley inconstitucional; una ley que asume, palabra por palabra, el relato independentista. ¿Usted también piensa, como alguno de sus compañeros de Consejo de Ministros, que los jueces son fachas con toga? ¿Lo piensa? Mire, ayer Pere Aragonès los amenazaba, a través de la prensa internacional, y les decía: o aceptan un referéndum o no se garantizará la estabilidad de gobierno. ¿Tendremos referéndum, señor Bolaños? ¿También van a pasar por esa posición? Si me dice que nunca lo habrá, los españoles empezaremos a preocuparnos, porque siempre nos han mentido cuando les hemos preguntado. (Aplausos). ¿Les ha quedado algo por entregar? ¿Hay algo que no estén dispuestos a vender por siete votos? Creemos que solo hemos conocido la punta del iceberg de los pactos que usted ha firmado con Junqueras y con Puigdemont, pero no sabemos nada del pacto encapuchado que ha formado con Otegi. Hoy sí, hoy sabemos ya que parte de la moneda de cambio es entregar la alcaldía de Pamplona. Lo único que sí sabemos es que los de Otegi ya le han dicho claramente que ellos no dan sus votos gratis y ustedes han hecho hoy el primer pago. ¡El primer pago! (Aplausos). Y si no han sido capaces de poner esto en papel, qué miedo, señor Bolaños, todo lo que ustedes hayan podido pactar y que no conocemos.

Yo quiero hablarle también de las mentiras de la amnistía, porque nos mintieron, no una vez, sino probablemente dos. En julio de este año, tras la decisión del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de confirmar la retirada de la inmunidad del señor Puigdemont, usted dijo ante los medios de comunicación que el prófugo estaba más cerca de rendir cuentas ante la justicia española. Es verdad que faltaban unos días para las elecciones. En marzo de este año, cuatro meses antes, ustedes ya estaban reuniéndose en Bruselas con Puigdemont, como sabemos por boca del número tres de su partido, el señor Cerdán. Cuatro meses, lo dijo el señor Cerdán, porque se le escapó en una comparecencia ante los medios de comunicación. Mientras negociaban en Bruselas la amnistía con Puigdemont, en España los ministros se paseaban por los medios de comunicación asegurando que no tenía cabida en la Constitución, que era ilegal y que Puigdemont debía ser detenido y puesto a disposición de la justicia. No tienen vergüenza, señor Bolaños, nos han mentido de forma reiterada. Hace unas semanas creíamos que ustedes no tenían escrúpulos y que para mantenerse en el poder habían cambiado de opinión sin despeinarse, pero hoy sabemos que lo sabían desde el principio. Hoy sabemos que nos mintieron todo el tiempo. Mientras los ministros decían que no habría amnistía en España, mandaban al señor Cerdán a reunirse con Puigdemont y pactar la amnistía en España. Son ustedes una trampa, una auténtica trampa. (Aplausos).

Yo quiero ir al meollo de esta interpelación, porque a usted le traemos aquí en calidad de ministro de Justicia, en calidad de ministro de la amnistía. Desde que gobierna Pedro Sánchez han tratado de colonizar todas las instituciones del Estado y ponerlas al servicio del partido y al servicio de Pedro Sánchez. Han tratado de estar en todos los sitios y ocuparlos; ocuparlos de una forma auténticamente indecente. Desde que Pedro Sánchez es presidente del Gobierno la justicia ha notado sus injerencias, sus ataques, sus intromisiones. El Tribunal Supremo ha anulado el nombramiento de Dolores Delgado por desvío de poder. Usted, ministro de Justicia, ¿está orgulloso de ello? El Consejo General del Poder Judicial se opone por primera vez en la historia de nuestro país al nombramiento de un fiscal general del Estado declarándolo no apto. ¿Está orgulloso de ello, señor ministro de Justicia? El Supremo ha anulado el nombramiento de la exministra Magdalena Valerio como presidenta del Consejo de Estado, nombramiento de su Gobierno.

Señor ministro de Justicia, ¿está orgulloso de ello? (Aplausos). Están tratando de colonizar todas las instituciones independientes de nuestro país: el Tribunal Constitucional, la Fiscalía, el Consejo de Estado, Radiotelevisión Española, el INE, Indra, el CNI y ahora la Agencia EFE, que parece ser que la va a dirigir un reciente colaborador de Pedro Sánchez en la Moncloa.

Ayer se aprobaban en esta Cámara tres comisiones de investigación para que los políticos investiguen a los jueces y a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. Se aprobaban gracias al Partido Socialista, hay que decirlo. Y yo tengo que añadir algo más: ver a un ministro de Justicia como usted votar a favor de tres comisiones de investigación, propuestas por los partidos independentistas, para que los políticos juzguen a los jueces, juzguen a los magistrados produce estupor. (Aplausos). Lamento que usted no haya sentido lo mismo, señor Bolaños. ¡Lamento que usted no haya sentido lo mismo! Señor Bolaños, no es que ustedes no crean en la separación de poderes, es que ustedes no creen en el imperio de la ley, no creen en el Estado de derecho, no creen en el sistema de pesos y contrapesos diseñado en la Constitución española, no creen en las instituciones libres, democráticas e independientes de nuestro país; ustedes no creen en la democracia española y son una auténtica amenaza para ella. Usted, señor ministro de la amnistía ―hay que decírselo claramente―, es la bola de demolición contra nuestro Estado de derecho que va a utilizar Pedro Sánchez durante esta legislatura, un ministro plenipotenciario con un solo encargo: dinamitar los principios que sustentan nuestro Estado de derecho y ponerlos y utilizarlos como moneda de cambio para la investidura de un señor que quiso ser presidente del Gobierno aunque los españoles no le dieron los votos suficientes para ello.

Nada más y Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Tellado. A continuación, tiene la palabra el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes por un tiempo de doce minutos.

Félix Bolaños García

GobiernoMinistro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.Página 35Vídeo

Buenos días a todos de nuevo. Buenos días, señor Tellado.

Me queda claro ―no tenía ninguna duda― que usted no nos quiere bien. No me quiere bien a mí, no quiere bien al Gobierno. Me alegra que lo diga usted expresamente. Le voy a hacer una pregunta de inicio: ¿usted cree que el discurso que acaba de pronunciar en esta tribuna no lo podría haber hecho perfectamente un ultraderechista de VOX? ¿A usted qué le parece? Yo creo que con las mismas palabras. Son ustedes indistinguibles. Eso empieza a ser un problema para nuestra democracia y, desde luego, para ustedes, para el Partido Popular. (Rumores.—El señor Tellado Filgueira: Eso no es verdad.—Aplausos). Ya sé que no les gustan las cosas que les digo, pero van a tener que escucharlas cuatro años. Me dice unas cosas…, me atribuye todo, me lo mezcla todo, lo confunde todo; bueno, vamos a intentar poner un poco de orden en lo que yo tengo como competencias dentro del ministerio y también un poco de orden en lo que ustedes me acusan y me responsabilizan.

Cuando ustedes hablan de corrupción o de lawfare, yo tengo que reconocer que les escucho con mucha atención, porque ustedes son los que rompieron a martillazos un disco duro (rumores) —sí, claro— para impedir una investigación judicial. Son ustedes los que dijeron, con un mensaje, que iban a controlar la Sala segunda del Supremo por la puerta de atrás. (Rumores.―El señor De Olano Vela: Eres un mentiroso). Sí, claro, es que ustedes tienen mucha experiencia en este tipo de comportamientos contrarios a la separación de poderes y contrarios a las investigaciones judiciales. Por eso, cuando ustedes hablan de corrupción y de lawfare, les escucho, porque les considero una autoridad en la materia. (Rumores.—Aplausos). ¿Se acuerda usted, señor Tellado, de cuando el señor Feijóo llegó a Madrid para tender puentes y para pactar? ¿Se acuerda de aquellos días? (Rumores). ¿Se acuerda usted de cuando iban ustedes a hacer política para adultos, de que íbamos a acabar con un periodo de crispación y de enfrentamiento? Fíjese en lo que ha quedado, en que en el Partido Popular, si uno quiere medrar, tiene que ser un ultra. Si es un ultra, tiene el camino expedito. En eso ha quedado el Partido Popular del señor Feijóo. (Aplausos). Pero nosotros vamos a seguir trabajando por la mayoría social de este país, vamos a seguir haciendo y tomando medidas para que cada día haya un país que sea mejor, que sea más habitable, con más derechos, con más avances, y desde luego no me cabe ninguna duda de que ustedes y la ultraderecha, que son básicamente lo mismo, estarán en contra.

Hay dos temas que plantea usted y que le digo de antemano que estamos de acuerdo en tratar. Vamos a hablar de los pactos de investidura, vamos a hablar de la ley de amnistía y vamos a hablar del

Consejo General del Poder Judicial. Vamos a hablar de ello. Venga, vamos al ataque. Perdóneme, tengo un poco de pudor por recordarle las reglas de la democracia parlamentaria, pero gana quien consigue los apoyos para formar Gobierno. Ustedes dicen: no, no, hemos ganado. Claro, como ustedes ganaron, nosotros gobernamos. Fíjese, esto es la democracia parlamentaria, que tuvimos apoyos, en concreto 179 diputados que representaban y representan la soberanía popular, lo que votó la ciudadanía el 23 de julio. Eso a ustedes no les termina de convencer, pero es de primero de democracia parlamentaria. Y, por cierto, hablando de negociaciones y de pactos de investidura, ¿sería usted tan amable, señor Tellado, de explicarnos qué ofreció el Partido Popular a Junts per Catalunya para conseguir la investidura del señor Feijóo? (Aplausos). ¿Podría usted explicárnoslo? Sería verdaderamente muy interesante que los españoles lo conocieran. No tengo duda de que lo conocerán en algún momento, pero si usted sube a esta tribuna y nos lo cuenta, se lo agradeceríamos. Y vaya por delante que a mí me parece bien, sano y democrático hablar con el diferente. Lo que no me parece tan bien es el cinismo que todos los días demuestra el Partido Popular, eso es lo que no me parece bien. (Aplausos).

Llevan ustedes cuarenta y cinco años dando vueltas ―que si el viaje al centro, que si ahora somos más de derechas―, cuarenta y cinco años para volver de donde vinieron, a estar de la mano con la ultraderecha. Pero eso, que desde luego es un problema para la calidad democrática de nuestro país, hace que hoy podamos también hablar de otras cuestiones que a usted le interesan y que, desde luego, a mí también. Habla usted de la ley de amnistía y dice que es ilegal, que es una ley ilegal e inconstitucional. ¿Se ha leído usted la exposición de motivos de la ley de amnistía? (Una señora diputada: ¡Sí!). ¿Se ha leído usted el articulado de la ley de amnistía? Porque, mire, ustedes hicieron consideraciones y pronunciamientos muy duros sobre la ley cuando no existía, cuando era un folio en blanco y, sin embargo, cuando se conoció el texto no hay nadie imparcial en España que no reconozca que es una ley constitucional y sólida desde el punto de vista jurídico. (Aplausos.—Un señor diputado: ¡Por favor, por favor!). ¡Nadie imparcial!

Es una proposición de ley impecable desde el punto de vista constitucional y es, por supuesto, también acorde no solo al derecho de la Unión Europea, sino sobre todo a los valores de la Unión Europea de reconciliación y de convivencia, porque así nació la Unión Europea, y por eso es una ley positiva para Cataluña y para España. Porque ante ese desastre que nos dejaron ustedes en el Gobierno, esa Cataluña despedazada por enfrentamientos y por un conflicto, nosotros estamos trabajando precisamente para tejer esos afectos y para que vuelva la convivencia normalizada en Cataluña. El propio título de la ley, ley para la normalización institucional, política y social en Cataluña, es una declaración de intenciones de lo que queremos con la ley. Por cierto, que la beneficiaria será la sociedad catalana —‌sin duda—, la sociedad española en su conjunto —‌sin duda—, pero también ustedes, también el Partido Popular, cuando dentro de muchos años gobiernen y se encuentren una Cataluña normalizada, y puedan ustedes hablar a las claras con los que ahora niegan que hablan y que les hacen ofertas como, por ejemplo, con Junts per Catalunya y los partidos independentistas. Así que, por tanto, den ustedes tiempo al tiempo, porque lo que estamos haciendo con esta ley es devolver a la política lo que nunca debió salir de la política, lo que ustedes, cuando estaban en el Gobierno de España, debieron hacer y no hicieron, porque le voy a decir cómo gestionaron ustedes la crisis en Cataluña: con una incompetencia atroz. (Aplausos). Esa fue la gestión del Partido Popular del conflicto en Cataluña, y nosotros estamos trabajando para recoserlo.

Dice usted que no hay precedentes en Europa, pues para no haber precedentes hay más de cincuenta y dos amnistías en la Unión Europea desde la Segunda Guerra Mundial, por cierto, amnistiando delitos mucho más graves que los que se amnistían en nuestra ley de amnistía. (Un señor diputado: ¡Terrorismo!). Esa ley sigue un camino, que es el camino de los indultos, que está teniendo éxito en la convivencia en Cataluña. Por eso a ustedes les duele, porque está teniendo éxito a diferencia de su gestión en Cataluña. Hay menos crispación, menos enfrentamiento, no se convocan referéndums ilegales como les convocaban a ustedes, no se aprueban leyes de desconexión como les aprobaban a ustedes, y hoy estamos más cerca de superar la fractura. De hecho, cuando nosotros llegamos al Gobierno había más catalanes que querían salir de España y hoy son 10 puntos porcentuales más de catalanes que quieren estar en España, y eso es el resultado de los indultos, del diálogo, del esfuerzo, de los acuerdos entre distintos y también de la ley de amnistía. Por tanto, dejen ustedes que la convivencia aflore, dejen ustedes que España y que Cataluña puedan vivir en paz.

Hablemos del Consejo General del Poder Judicial. Le voy a decir algo: como ministro de Justicia, voy a defender a los jueces y magistrados de este país de los ataques y de las descalificaciones que reciban de partidos independentistas, pero también de la larga mano que tiene el Partido Popular y que pretende influir en el Poder Judicial en España. (Aplausos). Sí, de las dos cosas. Voy a trabajar por el prestigio de los jueces y de los magistrados de este país de cualquier ataque, venga de donde venga, y también de esa larguísima mano que tiene el Partido Popular con los jueces y magistrados de este país para tratar de influirles, sin conseguirlo. Voy a trabajar por ello, y por eso le voy a explicar lo importante que es que el Consejo General Poder Judicial se renueve. Llevan ustedes cinco años incumpliendo la Constitución y la ley; una ley, por cierto, que se pactó cuando ustedes eran Gobierno con mayoría absoluta, tanto en el año 2001 como el año 2013, y el Partido Socialista en la oposición lo pactó con ustedes. Ahora dicen: Esa ley no me gusta, que se cambie la ley. ¿Se imaginan ustedes a un ciudadano o una ciudadana en este país que dijera eso: No, yo esa ley no la cumplo, que se cambie la ley y la cumpliré? Pues eso lo hacen todos los días ustedes, el Partido Popular, todos los días incumplen la ley y la Constitución. (Rumores). Sí, normal que se avergüencen porque todos los días la incumplen, todos. (Una señora diputada: ¡No, no, no!).

Y, por eso, creo que es importante recordar ―porque escucho últimamente un relato de ficción que vienen ustedes repitiendo y que, por supuesto, siempre hay gente dispuesta a repetirlo también― que hace un año teníamos un acuerdo para renovar el Consejo General del Poder Judicial. En la semana del 17 de octubre del año 2022, el presidente del Gobierno habló públicamente en una rueda de prensa de la necesidad de reformar el delito de sedición y de reformar el Código Penal para adaptarlo a los estándares europeos. Es decir, lo que se supone que ocultábamos, el presidente del Gobierno lo decía públicamente en una rueda de prensa y estaba en todos los periódicos en la semana del 17 al 21 de octubre. Tanto es así que ustedes, el Partido Popular, seguían diciendo que las negociaciones para renovar el Consejo estaban muy avanzadas. Tanto es así que su portavoz en aquel momento, la señora Gamarra, dijo el martes 25 de octubre que una reforma de la sedición no afectaría a las negociaciones para renovar el Consejo General del Poder Judicial, días después de que el presidente dijera que teníamos que reformar el Código Penal y la sedición para adaptarnos a Europa. Esa semana del 25 y el 26 de octubre alcanzamos un acuerdo completo —‌el señor González Pons lo recordará muy bien—, los veinte nombres para renovar los vocales del Consejo y los doce suplentes, teníamos los treinta y dos nombres pactados, y también una proposición de ley que íbamos a presentar conjuntamente, ustedes, el Partido Popular, y nosotros, el Partido Socialista, para reforzar la independencia de la justicia. Pero, ¡ay!, el 27 de octubre, jueves, un diario de Madrid publicó una portada según la cual el Partido Popular temía la reacción de la derecha política judicial y mediática, y ahí le temblaron las piernas al señor Feijóo. ¡Y vaya que sí le temblaron! Ese mismo día, los dos negociadores del Consejo decidimos que hablaran los presidentes, el presidente del Gobierno y el presidente del Partido Popular. ¿Saben para qué? Para cerrar el acuerdo definitivamente. Y esa conversación se produjo ―el presidente del Gobierno estaba en Sudáfrica― y el señor Feijóo le dijo: Es que tengo dudas porque me están diciendo que hay dudas en la derecha mediática judicial y política, y me tiemblan las piernas, tengo miedito. (Risas.—Protestas). Y en esa conversación telefónica quedaron en hablar a la vuelta del viaje del presidente del Gobierno a Sudáfrica para cerrar definitivamente el acuerdo. ¿Y sabe lo que pasó? Que cuando el presidente del Gobierno estaba volando rumbo a Madrid el Partido Popular hizo pública una nota rompiendo y volando por los aires el acuerdo. Es decir, no se inventen historias y no acusen a nadie de nada, porque lo que pasó es que el señor Feijóo demostró que no es un líder (aplausos), que las influencias y la presión de los elementos más ultras de la derecha le doblaron el pulso y no fue capaz de renovar el Consejo General del Poder Judicial. ¿Resultado? Que hoy la justicia tiene un problema reputacional con esos ocho vocales que tienen ustedes en comisión de servicio allí, en el Consejo, a las órdenes de Génova, y tiene un problema también el funcionamiento del servicio público de la justicia en nuestro país; un problema que es exclusiva responsabilidad del Partido Popular, porque no cumplen ustedes ni la ley ni la Constitución.

Y, termino ya. (El señor De Olano Vela: Es alucinante y la presidenta no hace nada). Hablan ustedes de colonización de las instituciones, ya veo que les extraña que nombremos a personas progresistas para los puestos de responsabilidad. (El señor De Olano Vela: Este es el Reglamento.— Muestra un ejemplar del Reglamento del Congreso de los Diputados). A usted me imagino que le parecerá muy bien nombrar a un militante del Partido Popular presidente del Constitucional. Me imagino que le parecerá bien porque eso hicieron. Renunció al día siguiente a su militancia. (Protestas).

Presidencia. Señor ministro, tiene que ir terminando.

Félix Bolaños García

GobiernoMinistro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.Página 37

Voy terminando, señora presidenta.

Me imagino que a usted, en la Fiscalía, le gustan fiscales que se lo afinen. Entiendo que ese es su modelo de neutralidad.

En la réplica tendré oportunidad de contarle alguna cosa más, señor Tellado. Estoy encantado de debatir con usted, estoy encantado de que escuchen ustedes algunas verdades y que sean conscientes de la enorme responsabilidad que tienen en el funcionamiento de la justicia y en el desprestigio del Consejo General.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor ministro. Señor Tellado, tiene la palabra por un tiempo de cinco minutos.

Miguel Tellado Filgueira

PPDiputado.Página 38Vídeo

Señor Bolaños, usted lleva demasiado tiempo aquí para no saber que el interpelado es usted, que yo pregunto y usted contesta, que estas son las reglas del juego. (Aplausos). Desde que llegamos a la dirección del Partido Popular le hemos hecho al Gobierno de Pedro Sánchez cinco propuestas de acuerdos que ustedes rechazaron sin ni siquiera leerlas. Habla usted de ultras. Usted es ministro hoy y Pedro Sánchez es presidente gracias a que unos ultras les han dado sus votos porque no se los dieron los españoles. (Aplausos). Usted no tiene derecho a calificar de ultra a nadie, absolutamente a nadie, porque ustedes gobiernan gracias al apoyo de Bildu, un partido que concurría a las elecciones municipales con asesinos —d‌ igo bien, asesinos— en sus listas. (Aplausos). ¿Cómo se atreve usted a juzgar a nadie si hoy pretenden hacer una moción de censura en Pamplona con un partido que llevaba a asesinos en sus listas? ¿Usted no cree que están traicionando a militantes socialistas que han perdido la vida en manos de una banda terrorista que se llamaba ETA? (Aplausos.— Rumores). ¿No lo creen? ¿De verdad que no lo creen?

Igual no se ha enterado porque esto se ha publicado mientras usted intervenía. Noticia de El Confidencial: El presidente del Supremo anula su reunión con el ministro Bolaños tras los ataques de Junts a los jueces. (Aplausos). Su Gobierno, señor Bolaños. Después de todo lo que ha sucedido, después de las críticas de más de un centenar de instituciones públicas y entidades de la sociedad civil española, después de los varapalos que le han dado a su Gobierno el Tribunal Supremo y el Consejo General del Poder Judicial, después de las movilizaciones masivas de españoles que han salido a la calle a decirle a su Gobierno que por ahí no, ¿usted no es capaz de hacerse ni la más mínima autocrítica? Pero ¿en qué soberbia se ha instalado el Partido Socialista desde que lo dirige el señor Pedro Sánchez? Ustedes están en esa ceguera absoluta, creen que están en posesión de la verdad porque creen que en la política española se tiene que instalar el principio de ‘todo vale’ con tal de seguir en el poder. Los españoles no están de acuerdo.

Ustedes han sido capaces de poner de acuerdo a muchísima gente, esa es la verdad, algo francamente difícil. Han puesto ustedes de acuerdo a un centenar de instituciones públicas y entidades de la sociedad civil; han puesto de acuerdo a todas las asociaciones de jueces de nuestro país, progresistas y conservadoras; han puesto de acuerdo a asociaciones de fiscales, inspectores de Hacienda, abogados del Estado, a una decena de tribunales superiores de Justicia, audiencias provinciales, jueces decanos, inspectores de Trabajo, letrados de la Seguridad Social, diplomáticos, a las asociaciones de la Guardia Civil y a los sindicatos de la Policía; han llegado a poner de acuerdo a dos expresidentes del Gobierno, Felipe González y José María Aznar. Ese es el legado de su Gobierno y ese es el legado de su actuación. (Aplausos).

Con respecto al Consejo General del Poder Judicial, se lo voy a dejar muy claro: ustedes no quieren renovarlo, ustedes quieren controlarlo. (Aplausos). Intentaron engañar al Partido Popular negociando la sedición en la sala de al lado y les pillamos. ¡Y les pillamos! Son ustedes muy poco de fiar. Fíjense si son poco de fiar que hasta sus socios de investidura se lo recuerdan en cada Pleno y les dicen: Ojito con no cumplir.

Yo le he interpelado para que usted me hable de la crisis que padece la justicia desde que Pedro Sánchez ha llegado al Gobierno, y usted a eso no ha dedicado ni uno solo de los doce minutos que ha tenido en su intervención. El Tribunal Supremo ha anulado el nombramiento de Dolores Delgado por desvío de poder. ¿Quiere decirme algo? Espero que lo haga en el turno de réplica. El Consejo General del Poder Judicial se opone por primera vez en la historia al nombramiento del fiscal general del Estado diciendo que no es apto. Espero que me responda en su turno de respuesta. El Supremo ha anulado el nombramiento de la exministra Magdalena Valerio como presidenta del Consejo de Estado. Tiene usted la obligación de contestar, que es para lo que lo hemos citado aquí. (Aplausos).

Es usted el ministro de la amnistía, le guste o no, y el comisario político de Puigdemont en esta Cámara, es así. (Un señor diputado: ¡Muy bien!).

En la sesión de ayer sucedió algo muy curioso, que posiblemente ha pasado desapercibido, en la votación de la ley de amnistía. Fue revelador. Cuando salió adelante la votación con 178 votos a favor y 172 en contra, solo aplaudieron los independentistas, no aplaudían los socialistas, que eran los autores de la iniciativa (aplausos); decían que era una gran ventaja para la convivencia en España y, sin embargo, no aplaudían. ¿Y sabe por qué? Porque a ustedes esto también les da mucha vergüenza. Esto no se hace ni por convivencia ni por nada de todo eso, esto se hace por conveniencia, esto se hace por interés, esto se hace porque al Partido Socialista, desde que lo dirige Pedro Sánchez, le quedan muy poquitos escrúpulos.

Nosotros estamos aquí para plantarle cara a esa forma de entender la política. Ustedes están traicionando la tradición constitucionalista del Partido Socialista, que, como diría un histórico socialista, ya no lo conoce ni la madre que lo parió. ¡Qué vergüenza! Espero, señor ministro, que conteste alguna de las preguntas que le he planteado. Las tertulias, en los platós de televisión que frecuenta el señor Pedro Sánchez.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Tellado. Para concluir el debate, tiene la palabra el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, el señor Bolaños, por un tiempo de cinco minutos.

Félix Bolaños García

GobiernoMinistro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.Página 39Vídeo

Señor Tellado, veo que lleva usted mal que les llamemos ultras, pero tiene usted una oportunidad muy sencilla de que dejemos de llamarles ultras. Se lo he preguntado antes a su compañera, la señora Álvarez de Toledo: ¿de quién se sienten ustedes más cerca, de los energúmenos violentos que cantan el Cara al sol en Ferraz o del Partido Socialista? ¿De quién? (Aplausos). Es muy sencillo, respondan que se sienten cerca del Partido Socialista, asediado en sus sedes, demócratas, constitucionalistas. Díganlo claramente y, por tanto, romperán amarras con los ultras. Pero no responden. Fíjese qué pregunta bien sencilla para un demócrata, y no son ustedes capaces de responderla. Ese es el problema que tiene el Partido Popular.

Me hace usted alguna referencia también a una gran victoria de la democracia, como fue el fin de ETA; una gran victoria de todos los demócratas, de toda la sociedad española que luchó durante décadas contra el terrorismo, pero ¿sabe usted quién hizo un esfuerzo especial? El presidente Zapatero y el lehendakari Patxi López, ellos (aplausos), y no precisamente con su lealtad, no precisamente con su colaboración, y conseguimos, todos, ustedes, nosotros, todos, que España superara esa lacra del terrorismo. Es un gran triunfo para nuestra democracia, una gran victoria para la democracia, y ustedes no solo no reconocen el papel principal protagonista que tuvieron el presidente Zapatero y el lehendakari Patxi López, sino que diez años más tarde siguen utilizándolo como arma arrojadiza. Una verdadera pena.

Señor Tellado, si quieren ustedes dejar de ser ultras, de tener discursos de ultras y de utilizar técnicas de ultras como es la mentira, lo tienen bien sencillo: vuelvan ustedes a la moderación, vuelvan ustedes a ese lugar que en teoría es el centro y donde ustedes en algún momento estuvieron. Rompan con VOX todos los gobiernos que tienen con los ultraderechistas, con la gente que quiere ilegalizar partidos políticos, sindicatos, que quieren acabar con la igualdad entre hombres y mujeres… Lo tienen bien sencillo, no vayan de la mano con los ultras. Pero también tienen otra fórmula de convencernos de que no son ultras. Miren, les hemos propuesto una comisión de trabajo para que los dos principales partidos de este país, que son el Partido Socialista y el Partido Popular, nos sentemos para tratar de tres problemas que son importantes en nuestro país: el primero, la financiación autonómica, el Estado del bienestar, la educación, la sanidad, todas las competencias que tienen las comunidades autónomas; el segundo problema, la renovación del Consejo para que ustedes cumplan la ley y cumplan la Constitución y el servicio público de la justicia funcione con normalidad y el Consejo recupere la reputación que está perdiendo por esos ocho vocales que están a sueldo y están absolutamente a las órdenes del Partido Popular. (Aplausos.— Protestas.—El señor Pérez López: ¿A sueldo? ¡Pero qué es esto!). Y también les pedimos que artículo 49 se modifique para acabar con esa palabra tan ofensiva como es disminuidos. (Aplausos). ¿Por qué no se sientan ustedes con el Partido Socialista? ¿Por qué nos ponen también excusas para eso? (Rumores). ¿Por qué no nos sentamos e intentamos buscar acuerdos en estos cuatro años para que nuestro país sea un país mejor, allí donde tenemos que colaborar necesariamente, como es modificar la Constitución —‌con el 49—, renovar el Consejo o también llegar a un pacto de financiación autonómica? ¿Por qué no lo hacen ustedes? Pues, mire, no lo hacen porque ustedes están en una oposición absolutamente destructiva.

Pone usted ejemplos de algunas decisiones que han tomado los vocales del Partido Popular en el Consejo General del Poder Judicial. (Protestas). Han emitido un informe sobre la idoneidad de la fiscalía que, perdóneme que le diga, se extralimita con mucho de las competencias que tiene el Consejo General del Poder Judicial, con mucho. Porque lo que tiene que hacer el Consejo es analizar dos características: si tiene quince años de carrera profesional y si es un profesional de prestigio. Y, sin embargo, emiten un informe que nadie les pide (rumores), bueno que nadie les pide no, perdón, que se lo piden ustedes, el Partido Popular. (Aplausos). Se lo piden ustedes. Por eso, les digo que esos ocho vocales, que tanto daño están haciendo al prestigio del Consejo General del Poder Judicial, que son militantes de hecho del Partido Popular —‌y no sé si de derecho—, que esa gente está desprestigiando el Consejo General del Poder Judicial. (Varios señores diputados pronuncian palabras que no se perciben.—El señor Tellado Filgueira: ¡Vaya ministro de Justicia!). Un desprestigio que el ministro de Justicia va a intentar subsanar, porque no es de recibo el bloqueo, el secuestro que tienen ustedes del Consejo General del Poder Judicial. (Rumores). Antes les he mostrado, y he puesto datos objetivos sobre la mesa, cómo ustedes cuentan un cuento para autojustificarse por qué llevan bloqueando cinco años el Consejo. Tienen ustedes treinta excusas, las tengo contadas, treinta excusas para no renovar el Consejo General del Poder Judicial. Algunas les harían sonrojarse…

Presidencia. Señor ministro, tiene que ir terminando.

Félix Bolaños García

GobiernoMinistro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.Página 40

Fíjense qué poco les pido. Les pido que se sienten con el principal partido también del país que gobierna, que es el Partido Socialista. (El señor Tellado Filgueira: El principal partido no sois). Les pido que cumplan, les pido que cumplan la Constitución, que cumplan la ley. Y, por último, les digo, señor Tellado, que sí, que ustedes ganaron las elecciones y, por eso, gobernamos nosotros.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor ministro. — DEL GRUPO PARLAMENTARIO MIXTO, SEÑOR REGO CANDAMIL, A LA MINISTRA DE INCLUSIÓN, SEGURIDAD SOCIAL Y MIGRACIONES RELATIVA A LA APLICACIÓN DE COEFICIENTES REDUCTORES PARA LA JUBILACIÓN DE LAS PERSONAS TRABAJADORAS DEL SECTOR DE LA EXTRACCIÓN Y LA TRANSFORMACIÓN DE LA PIEDRA (GRANITO Y PIZARRA PRINCIPALMENTE) Y EL RECONOCIMIENTO DE LA INCAPACIDAD PERMANENTE CON EL DIAGNÓSTICO DE LA SILICOSIS. (Número de expediente 172/000001).

Presidencia. Interpelación urgente del Grupo Parlamentario Mixto a la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, relativa a la aplicación de coeficientes reductores para la jubilación de las personas trabajadoras del sector de la extracción y la transformación de la piedra —‌granito y pizarra, principalmente— y el renacimiento de la incapacidad permanente con el diagnóstico de la silicosis. Para su defensa, tiene la palabra el señor Rego Candamil, por un tiempo de doce minutos.