Gracias, presidente. Señorías, el grado de ejecución del presupuesto del Congreso en 2024 ha avanzado de forma clara respecto al año anterior, casi 10 puntos más, y es una señal evidente de progreso y de buen funcionamiento institucional. En comparación con otros países, el Parlamento español es uno de los más austeros en términos relativos, y no por ello menos activo, menos plural ni menos moderno. Daré algunos datos. El coste por escaño en España es aproximadamente tres veces inferior al de Francia y cinco veces inferior al de Alemania. Por cada 1000 euros que gasta el Estado, solo 29 céntimos se destinan al funcionamiento del Congreso. En términos concretos, en 2024 se han ejecutado 113 millones de euros, el 89 % del crédito disponible tras los ajustes por la prórroga presupuestaria. Es una ejecución equilibrada, acorde a las necesidades reales y plenamente conforme a la normativa vigente. El gasto ejecutado ha crecido con respecto al 2023, cumpliendo mejor lo presupuestado y atendiendo a razones claras y justificadas para ampliar derechos, como el uso de las lenguas cooficiales, reforzar la transparencia, digitalizar procedimientos, modernizar infraestructuras y también para contribuir ante las emergencias. Ahí está la transferencia urgente de 15 millones de euros al Estado procedentes de remanentes para atender a las víctimas de la dana en la Comunidad Valenciana. Una muestra de responsabilidad institucional. (Aplausos). Estos remanentes pueden explicarse también por el menor coste energético. En plena crisis se presupuestó con prudencia y la ejecución real de electricidad y gas fue mucho más baja. ¿Y a qué se debe, señorías? Primero, a la excepción ibérica, sí, vigente hasta diciembre del 2023, que fue eficaz, por mucho que algunos intentaran ridiculizarla. Segundo, por la apuesta por la eficiencia energética. Y tercero, a que España, gracias a las energías renovables, está hoy entre los cinco países con la electricidad más barata de Europa. Y eso también es eficacia en el gasto público. El año pasado, cuando estábamos hablando del grado de ejecución del presupuesto del 2023, me llamó mucho la atención que el Partido Popular utilizara su turno, y además lo hiciera una miembro de la Mesa, para hablar de estas cuestiones, pero no en términos técnicos y propositivos, sino muy destructivos y con muy poca institucionalidad como miembro de la Mesa. Por tanto, déjenme que les hable de algunas cuestiones que VOX también ha dicho en su intervención. Porque, al fin y al cabo, PP y VOX, VOX y PP son lo mismo. VOX ya lo ha dicho, cuestiona la neutralidad de la presidenta y de la Mesa. Pero lo hacen única y exclusivamente porque no tienen mayoría. Porque cuando la tienen, allá donde la tienen, lo que hacen es actuar de manera claramente partidista. Les voy a dar ejemplos. En el Senado, el PP reformó el Reglamento para retrasar leyes aprobadas de esta Cámara. Lo hizo de manera partidista. El Tribunal Constitucional anuló esa reforma. En esa misma Cámara hay una investigación en curso por el acceso irregular a los ordenadores de veintinueve senadores. Imaginen qué hubiera ocurrido si esto hubiera sucedido aquí en el Congreso. Y tercero, en las Cortes Valencianas, señores de VOX, PP y VOX han impedido que el Partido Socialista, segunda fuerza, tenga representación en la Mesa. Eso sí que es romper la pluralidad institucional. (Aplausos). Hay una segunda cuestión que me gustaría aclarar: PP y VOX, VOX y PP ―que son lo mismo― tienen una doble vara de medir, porque en Extremadura el PP gobierna sin ser la fuerza más votada, pero les molesta que aquí el PSOE lo haga tras una investidura que es legítima. En sus comunidades funcionan con presupuestos prorrogados. Ahí no hay problema. Aquí lo convierten en un escándalo. Piden nuevos presupuestos mientras bloquean la senda de estabilidad que los hace posibles. Desde la moción de censura de 2018, el PP ha tratado de deslegitimar al Gobierno desde el minuto cero. No han parado de pedir elecciones. No es ninguna novedad. No tienen alternativa ni sentido de Estado, por eso hacen oposición en base al ruido y las descalificaciones. Nada nuevo. En 1995 el propio Luis María Anson, en un medio afín al Partido Popular, dijo: Para terminar con González se rozó la estabilidad del Estado. Esa es la misma lógica irresponsable que vemos hoy, con el añadido de una mala educación parlamentaria sin precedentes.
Y tercera cuestión: exigen responsabilidades ajenas cuando no asumen las propias. El PP da por cerradas investigaciones aún abiertas, mientras ignora que su partido ha sido condenado en firme por financiación ilegal. Mientras en el PSOE apartamos a quienes se alejan de la ética y de la legalidad, el PP no lo hace, mantiene cargos procesados, implicados o investigados, y cuando alguien los denuncia, como hizo Casado, lo apartan a él. Ni siquiera reprocharon a Mazón que abandonara su responsabilidad durante la dana con miles de familias afectadas y más de doscientas personas fallecidas. Tampoco han dicho nada, ni una palabra, sobre que VOX haya sido sancionado por recibir donaciones no identificadas. Al contrario, gobiernan con ellos y asumen su agenda porque son lo mismo. (Aplausos).
Así que, señorías ―y, para terminar, señor presidente―, espero que en la siguiente intervención, si interviene, como hizo el año pasado, una persona que es miembro de la Mesa, lo haga de manera responsable e institucional (rumores.―La señora Montesinos de Miguel: Igual que tú), sin que haga de la desconfianza sistemática y la confrontación estéril su palabra, porque todos y todas compartimos una responsabilidad: fortalecer nuestras instituciones democráticas…