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Sin adjetivos

Pleno del 25 de junio de 2025

Solicitud de comparecencia del Ministro del Interior, ante el Pleno de la Cámara, para informar del origen del gran apagón producido el día 28/04/2025 y la gestión realizada por el Gobierno al respecto.

Comparecencia del Gobierno ante el Pleno.. Autor: Grupo Parlamentario Republicano Grupo Parlamentario Mixto. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 127.

Se debatió junto con

  • Solicitud de comparecencia urgente del Ministro del Interior ante el Pleno de la Cámara, para explicar los motivos por los que no consideró declarar, a iniciativa propia, la emergencia de interés nacional ante el gran apagón eléctrico que dejó sin luz a todo el territorio nacional peninsular durante el lunes 28/04/2025, teniendo en cuenta que el Sistema Nacional de Protección Civil contempla tal declaración por parte del Ministerio del Interior cuando, atendiendo a la magnitud del problema, este afecte a varias Comunidades Autónomas, exija una coordinación supraautonómica y requiera la movilización de recursos estatales para asegurar una respuesta adecuada.
  • Solicitud de comparecencia del Ministro del Interior ante el Pleno de la Cámara, para explicar las acciones que piensa llevar a cabo su ministerio ante las presuntas interferencias en investigaciones en curso de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil por parte de una ex alto cargo del Gobierno, así como para dar cuenta de eventuales actuaciones de oficio para proteger a aquellos mandos policiales que actualmente están investigando posibles casos de corrupción que afectan a miembros del PSOE y para informar de los motivos reales de la dimisión del Secretario de Estado de Seguridad.

Energía y climaJusticia y corrupción

Fernando Grande-Marlaska Gómez

GobiernoMinistro del Interior.Página 51Vídeo

Buenos días. Señor presidente, señorías, comparezco ante el Pleno del Congreso de los Diputados para informar, como ha dicho el señor presidente, sobre las actuaciones realizadas por el Ministerio del Interior para la gestión de la emergencia derivada del fallo eléctrico registrado en España el pasado 28 de abril y asimismo acerca de la labor que ha realizado y sigue realizando la Unidad Central Operativa, la UCO, de la Guardia Civil, de manera profesional, comprometida e independiente. Respecto al primer asunto, referido a la gestión del apagón, tanto el presidente del Gobierno como la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico han dado cuenta en diversas ocasiones de las actuaciones realizadas. El martes de la semana pasada la vicepresidenta tercera presentó en el Consejo de Ministros el informe del comité que ha analizado las circunstancias de la crisis energética del pasado 28 de abril. Los resultados de dicho informe están a disposición de sus señorías y de cualquier ciudadano que pudiera estar interesado en su contenido. Me centraré, por tanto, en la gestión realizada durante el apagón y en los días posteriores en aquellas cuestiones que competen al Ministerio del Interior y, en concreto, al ámbito de protección civil. Como saben, el Sistema Nacional de Protección Civil integra la actividad de todas las Administraciones públicas en el ámbito de sus competencias en esta materia para garantizar una respuesta siempre coordinada y eficiente ante cualquier emergencia o catástrofe. El Ministerio del Interior, a través de la Dirección General de Protección Civil y Emergencias se encarga de la planificación y la coordinación entre los distintos actores implicados. Esto incluye a las diecisiete comunidades autónomas, a las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla y también a organismos supranacionales e internacionales. Dentro del Sistema Nacional de Protección Civil, como se verá a continuación, tiene un papel esencial el Centro Nacional de Seguimiento y Coordinación de Emergencias, el CENEM. El CENEM es el centro estratégico de gestión y coordinación de información y alerta a nivel nacional en materia de protección civil y trabaja con los centros autonómicos e internacionales.

Centrándome en el caso concreto del apagón, durante los días 28, 29 y 30 de abril, el Ministerio del Interior mantuvo contacto con todas las comunidades autónomas y atendimos todas las solicitudes de apoyo que nos trasladaron a través del CENEM, tal y como está establecido. Así lo han relatado las propias comunidades autónomas, muchas de ellas, por cierto, con Gobiernos del Partido Popular. A continuación, haré una breve cronología de las principales actuaciones relativas a la activación de planes de emergencia de protección civil, que contienen los protocolos de actuación para este tipo de situaciones y la declaración de emergencia de interés nacional, a la que hace referencia la solicitud de comparecencia.

A las 13 horas del 28 de abril, apenas media hora después del fallo eléctrico, el CENEM comunicó la declaración de la fase de preemergencia del Plan Estatal General de Emergencias de Protección Civil con hora de las 12:40. Por su parte, las distintas comunidades autónomas fueron activando los planes territoriales de manera paulatina desde las 13 horas y a lo largo de la tarde en distintos niveles. Además, durante la misma tarde del día 28 de abril, Murcia, Madrid, Castilla y León, Extremadura, Andalucía y La Rioja solicitaron al Ministerio del Interior la declaración de emergencia de interés nacional, aunque, posteriormente, Castilla y León solicitó revertir la posición al considerar que la evolución favorable de la situación en su territorio no hacía necesaria, a su entender, tal declaración. En torno a las 21 horas del 28 de abril, y antes de firmar la emergencia nacional para estas cinco comunidades, el CENEM se puso de nuevo en contacto con todas las Administraciones autonómicas para confirmar si alguna otra estaba interesada en la declaración y no la había formalizado todavía. Tras esa gestión, Galicia, Castilla-La Mancha y la Comunitat Valenciana se sumaron a la petición de la declaración de emergencia nacional. Como consecuencia, se declaró la emergencia de interés nacional, o situación operativa 3 del Plan Estatal de Emergencias, para Extremadura, Andalucía, la Comunidad de Madrid, Murcia, Galicia, Castilla-La Mancha, La Rioja y la Comunitat Valenciana.

Por lo tanto, en el caso de estas ocho comunidades, el Ministerio del Interior y, evidentemente, yo como ministro asumimos en primera persona la dirección y coordinación de las actuaciones y la gestión y movilización de los medios y recursos del Sistema Nacional de Protección Civil. Para ello se constituyó el Comité de Coordinación de Emergencias de Protección Civil y de interés nacional, que se reunió en distintas ocasiones los días 28, 29 y 30 de abril, con participación de todos los ministerios, instituciones y Administraciones implicadas. En dichas reuniones, se informó del estado de la situación en cada momento y se concretaron las necesidades detectadas en los distintos territorios con el objeto, evidentemente, de dar respuesta a la emergencia. El resto de las comunidades autónomas tuvieron declarada la situación operativa 1 o preemergencia del plan estatal y mantuvieron la dirección de la emergencia; aplicaron, por lo tanto, sus planes territoriales con la información, coordinación y apoyo del Ministerio del Interior en todo aquello que les fue necesario. A lo largo de los dos días siguientes, se fue procediendo a la desescalada de la situación de emergencia en diferentes fases y se fue atendiendo, en todo caso, a las notificaciones y peticiones de las distintas comunidades autónomas.

En la tarde del 29 de abril, la emergencia de interés nacional se desactivó en Andalucía, Castilla-La Mancha, Comunitat Valenciana, Galicia, La Rioja y Murcia, y, en la tarde del 30 de abril, se hizo en Extremadura y en Madrid. Así se realizó cuando los respectivos Gobiernos autonómicos confirmaron al CENEM la situación de normalidad y al constatar que las circunstancias que provocaron la declaración del nivel 3 de emergencia se habían superado.

A pesar del planteamiento que el Grupo Popular utiliza en su solicitud de comparecencia, sus señorías saben perfectamente que la declaración de emergencia de interés nacional está contemplada en la Ley 17/2015, de 9 de julio, del Sistema Nacional de Protección Civil, con el fin de asegurar la coordinación, la cohesión y la eficacia de las políticas públicas en este ámbito, y regula las competencias de la Administración General del Estado en la materia. Esta normativa establece que la emergencia nacional se puede declarar a instancia de las propias comunidades autónomas y que, cuando es iniciativa del Ministerio del Interior, exige la comunicación previa con la comunidad o las comunidades autónomas afectadas. De hecho, de las comunicaciones previas mantenidas durante el día 28 de abril con las comunidades autónomas, se desprendía que no todas ellas consideraban necesaria tal declaración, como principales conocedoras de la situación en su territorio. En cambio, otras sí lo consideraron y el Ministerio del Interior procedió en consecuencia. Así es como se lleva a cabo una gestión coordinada de la emergencia, así es como debe realizarse el proceso de declaración de emergencia nacional y así es como se afronta una emergencia: trabajando, y —r‌epito— no haciendo lo que quiera que estuviera haciendo el señor Mazón el pasado 29 de octubre, porque todavía no lo sabemos. (Una señora diputada: ¡Qué vergüenza!).

Más allá de lo relatado, quiero destacar algunas de las actuaciones realizadas por el Ministerio del Interior en el ámbito de la seguridad ciudadana durante el apagón. Se impulsó un seguimiento continuo de la situación operativa de cada sector energético, activando los planes de protección específicos y los planes de apoyo de las fuerzas y cuerpos de seguridad para las infraestructuras críticas, para así garantizar la continuidad de los servicios esenciales y minimizar el impacto sobre la población. La vigilancia de las carreteras estuvo garantizada por los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, que estaban en permanente contacto con los centros de gestión de tráfico, y con la integración de Policía local, lo que resultó, sin duda alguna, de gran ayuda para mantener la coordinación efectiva en todo momento. También se reforzó el despliegue de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado en todo el país de manera coordinada y con apoyos de la Unidad Militar de Emergencias y del personal implicado en la respuesta a emergencias en todos los ámbitos: desde el rescate y evacuación de ciudadanos hasta la provisión de agua, de productos de primera necesidad, de generadores o de combustible; que, asimismo, actuaron en calles, viviendas, medios de transporte, estaciones u hospitales. En total, más de 30 000 agentes de Policía Nacional y de Guardia Civil garantizaron la seguridad durante la emergencia generada por el apagón.

El balance de la labor realizada ―gracias también a la sobresaliente responsabilidad y al civismo de la ciudadanía― arroja cifras realmente positivas. Según los datos de criminalidad conocidos, se contabilizaron un total de 5354 infracciones penales entre el lunes 28 y el miércoles 30 de abril, los tres días que engloban el periodo de incidencia del apagón eléctrico. Este dato representa un descenso de la criminalidad de casi un 50 % respecto a los mismos tres días de la semana inmediatamente anterior. Tampoco el apagón produjo un incremento de siniestralidad vial, y, de hecho, se registraron menos incidentes que la semana previa.

En resumen, la actuación del Ministerio del Interior y del Gobierno en el apagón, como debe suceder en cualquier emergencia, se caracterizó por la lealtad institucional, por el respeto al Estado autonómico, también por el cumplimiento de la normativa y de los principios de actuación ante las emergencias, y, sin duda alguna, por la máxima colaboración y cooperación para dar la respuesta más eficaz posible a las necesidades planteadas por la ciudadanía.

Me gustaría ahora abordar el segundo de los asuntos por los que comparezco: una petición de comparecencia del Grupo Parlamentario Popular relativa a supuestas interferencias en investigaciones de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, sobre la protección de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado en su tarea de investigación de casos de corrupción y sobre los últimos cambios en la Secretaría de Estado de Seguridad. Una solicitud de comparecencia que se suma ―ese es mi entender― a la estrategia de la derecha y la ultraderecha con este Gobierno, a las que les sirve cualquier medio, legítimo o no, y que se sustentan en cualquier afirmación, sea verdad o no. Lo que, una vez más, pone de relieve la grave instrumentalización que estos grupos realizan de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, y lo hemos visto hoy otra vez en la sesión de control al Gobierno. Es una realidad que venimos denunciando ya desde hace demasiados años. Porque ha sido la derecha quien desde el Gobierno se ha servido de la Policía Nacional y de la Guardia Civil para sus propios intereses, algo que ni la más elaborada de sus mentiras podrá tapar, señorías. Una derecha que también desde la oposición sigue intentando utilizar a estas instituciones para desviar la atención de sus escándalos, su incompetencia y su manifiesta ausencia de proyecto para este país. Una estrategia que, estoy convencido y lo vengo repitiendo, supone un ataque directo a nuestro sistema democrático. Y no, señorías del Grupo Popular, no han escuchado ni escucharán de este ministro del Interior una sola palabra que ponga en duda la valía, la profesionalidad y el honor de nuestras fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado; para eso ya les tenemos a ustedes, que en la hemeroteca de la hipocresía no hay contradicción en la que no hayan caído. (Aplausos). Y en esta ocasión, como veremos, también.

Hablan ustedes de supuestas interferencias de este Gobierno en el trabajo que como Policía judicial realizan las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, precisamente ustedes, el partido que convirtió, hasta 2018, el Ministerio del Interior en el buque insignia de la corrupción de nuestro país. El partido que, con el exministro Jorge Fernández Díaz al frente del ministerio que hoy dirijo, organizó, en connivencia con los responsables de su partido y de su Gobierno, la mal denominada ‘policía patriótica’. Una trama que utilizó agentes ―y esto sí esta demostrado― para tapar los casos de corrupción del Partido Popular, destruir pruebas y de paso fabricar y difundir también pruebas falsas que incriminaran a sus adversarios políticos. Y aunque sé que les molesta que se lo recuerde, la consecuencia, por ahora, de todo este asunto es una petición de condena por parte de la Fiscalía de quince años de prisión para el anterior ministro del Interior. Una causa que, entre otras, veremos juzgada en los próximos meses, quizás a eso se deba tanto ruido y tantas prisas, no sé si es así.

En este país no ha habido mayor ataque a las fuerzas y cuerpos de seguridad que el que su partido perpetró con el presidente Rajoy en la Moncloa y muchos de ustedes ocupando puestos de responsabilidad en el Gobierno o también escaños como los que ahora ocupan. Pero ¿saben qué ocurre? Que la Policía Nacional y la Guardia Civil están muy por encima de su falsa dignidad y de sus lecciones de supuesta limpieza democrática. (Aplausos). Tenemos grandes ejemplos de cuando esos agentes, a los que los dirigentes de su partido no lograron corromper, sencillamente hacían su trabajo. Y ahí tenemos la Unidad contra la Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía Nacional, que se ocupó en su momento de grandes casos de corrupción que afectaban al Partido Popular; sus agentes, repito, solo hicieron lo que tenían que hacer: su trabajo. ¿Y cuál fue la reacción del Partido Popular? Atacarles, ahí tenemos declaraciones del que fuera vicepresidente del Gobierno con Aznar, el señor Álvarez-Cascos ―como recordé la semana pasada―. Pero no hay que irse tan lejos, más cerca, la mismísima Cayetana Álvarez de Toledo ―que también lo recordé―, actual defensora de las fuerzas y cuerpos de seguridad, que hace menos de diez años y para intentar defender a quien fue vicepresidente del Gobierno, Rodrigo Rato, y a Ignacio González, vicepresidente y presidente de la Comunidad de Madrid, acusó a la UCO, a la Unidad Central Operativa, de fabricar pruebas falsas y después filtrarlas. Como dije anteriormente, tienen ustedes ganado a pulso un gran puesto en la hemeroteca de la hipocresía.

Y les repito, no han escuchado ni escucharán de este ministro del Interior una sola palabra que ponga en duda la valía, la profesionalidad y el honor de nuestras fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, todo lo contrario. Porque, desde que llegamos al Gobierno en 2018, nuestro principal propósito ha sido dignificar el excelente trabajo de la Policía Nacional y de la Guardia Civil; una defensa que, como les digo, siempre ha estado en mis palabras, pero ―lo más importante, señorías― ha estado, está y estará en nuestros hechos (aplausos) y también dignificar, como no puede ser de otra forma, el excelente trabajo de la UCO, una vez más, a diferencia de ustedes. Porque, como les dije en sesiones anteriores, la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil es una de las piezas claves del funcionamiento del Estado democrático y de derecho en nuestro país. Es una institución que cuenta con más de treinta y siete años de historia y en la que centenares de hombres y mujeres realizan una labor fundamental contra el narcotráfico, la corrupción, la trata de personas, la delincuencia económica o la cibercriminalidad, entre otros. Un trabajo que realizan conforme a la ley ―y les hablo como ministro de este Gobierno― y en dependencia funcional exclusivamente de jueces y fiscales, solo y exclusivamente. ¿Pueden decir ustedes lo mismo de cuando gobernaban? Porque, como les he referido en varias ocasiones, el reconocimiento y el apoyo a la labor de la UCO se hace respetando sus actuaciones como Policía judicial y no utilizando su trabajo para intentar manipular a la opinión pública y mucho menos para tapar sus propios escándalos.

Les diré más, ¿saben cómo se reconoce también y se apoya el trabajo de esta unidad de la Guardia Civil? Con las políticas de recuperación de seguridad pública que este Gobierno ha puesto en marcha; la seguridad pública que el Partido Popular dejó al borde del abismo. Les daré algunos datos. Desde que llegamos al Gobierno hasta hoy, la UCO ha experimentado una evolución claramente positiva, tanto en su estructura organizativa como en su dotación de personal. Así, hemos pasado de contar con apenas 300 efectivos a superar los 550, casi el 100 % de incremento; es decir, duplicamos la plantilla. Eso no es descabezar la UCO. Evidentemente, descabezar la UCO es reducir sus efectivos y limitarlos, tanto el personal como los medios. Y si hablamos del catálogo de puestos de trabajo, hemos pasado de 420 a más de 580 plazas, eso es dar medios a la UCO. Esto nos ha permitido mejorar notablemente el grado de cobertura de estas plazas, que ha pasado de ser de menos del 80 % en época del Partido Popular a superar el 96 % durante este Gobierno. Es decir, con el Partido Popular había menos agentes en la UCO, menos cobertura de las plazas, y ahora hemos duplicado los agentes y la cobertura casi es plena. Creo que quizás podamos interpretar que los agentes de la Guardia Civil ahora entienden que en la UCO se puede trabajar con mayor tranquilidad, mayor independencia y, por lo tanto, es más atractivo ese destino.

Pero les diré más. Recientemente, hemos convocado las pruebas de selección para cubrir 150 vacantes en la UCO de aspirantes a las escalas de suboficiales, cabos y guardias, un proceso exigente que busca identificar a guardiaciviles con las capacidades necesarias para superar diferentes pruebas, que ponen de relieve el alto nivel de preparación y compromiso requerido para esta unidad, que seguimos reforzando. Al igual que podemos hablar de la importante apuesta presupuestaria que venimos realizando. Así, entre 2018 y 2025, la UCO ha experimentado una importante evolución inversora en cuanto al crédito ordinario. Esta tendencia culmina este año 2025 con el doble del presupuesto si lo comparamos con el último del Partido Popular, reflejando así el esfuerzo de este Gobierno por reforzar las capacidades operativas de la unidad. Por lo tanto, díganme si todo esto no es un compromiso con la Unidad Central Operativa y, por ende, con la lucha contra la corrupción por parte de este Gobierno, porque sí, hay diferencias, señorías, aunque también les moleste que se lo recuerde.

Aquí quiero dejar clara mi absoluta repulsa e indignación hacia cualquier caso de corrupción, evidentemente, venga de donde venga y afecte a quien afecte. Como digo, hay diferencias, porque nadie está libre de que surja un caso de corrupción en su entorno, pero la cuestión es clara: cómo y cuándo se actúa frente a ello. Fue el presidente Pedro Sánchez quien, nada más conocer los indicios sólidos de que en el partido que sustenta al Ejecutivo podía haberse dado un caso de corrupción, actuó con diligencia y con contundencia. Además, este Gobierno, a diferencia de otros, siempre ha colaborado con la justicia, y así lo vamos a seguir haciendo por convicción democrática. Reafirmamos nuestro máximo respeto al Poder Judicial, a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y, por supuesto, al conjunto de informes que estos puedan elaborar a petición de la autoridad judicial o fiscal. Desde 2018, una de las prioridades de este Gobierno ha sido, y así sigue siendo, la lucha contra la corrupción. El resultado es que hoy España tiene leyes más duras, tenemos más transparencia en la Administración pública y, en este sentido, se han dado avances significativos en los rankings internacionales. Por eso, este Gobierno no va a mirar para otro lado y siempre —‌siempre— actuará con la misma celeridad y contundencia con la que lo hemos hecho. Como digo y repito, hay diferencias, porque antes, con el Partido Popular en el Gobierno, la corrupción se amparaba y se tapaba, se amenazaba a periodistas y se destruían pruebas, como siempre recordamos, a martillazos. Ahora, con este Gobierno, la corrupción se persigue y se castiga.

En este punto quisiera referirme al último de los temas por los que se interesa el Grupo Popular en esta comparecencia, y es el hecho de que, hace algo menos de un mes, el secretario de Estado de Seguridad dejó su cargo. Lo haré aprovechando la oportunidad que me da esta tribuna para reconocer, como ya he hecho tanto en público como en privado, el extraordinario trabajo que ha realizado en el Ministerio del Interior desde que llegamos al Gobierno el 7 de junio de 2018 Rafael Pérez Ruiz, primero, como director de gabinete y, posteriormente, como secretario de Estado de Seguridad durante más de cinco años. Ya sé que vendrán sus señorías de la derecha y de la ultraderecha a hablar de teorías de la conspiración, falsedades, bulos y mentiras, pero la realidad es que Rafael Pérez Ruiz ha sido —c‌ omo he dicho— un excelente secretario de Estado de Seguridad. Hay personas que cuentan con una trayectoria profesional a la que deciden volver cuando entienden que su etapa política ha llegado a su fin y, además ―y esto es muy importante―, hay momentos en los que las personas deciden cambiar de rumbo por motivos estrictamente personales ―a muchos de ustedes les cuesta entenderlo―, dando importancia con su decisión a su vida personal y familiar. Hay que respetar ese momento en el que una persona decide cambiar y volver a su anterior vida profesional después de haberlo dado todo por el Ministerio del Interior y por las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.

La hoja de servicio del secretario de Estado ha sido intachable, en ella destacan logros tan importantes como el incremento récord de las plantillas de la Policía Nacional y la Guardia Civil tras los devastadores recortes del Partido Popular; la ejecución del I Plan de Infraestructuras para la Seguridad del Estado, dotado con 1000 millones de euros; la aplicación del Plan Especial de Seguridad para el Campo de Gibraltar, renovado año tras año ―y ya estamos en el cuarto plan―, que ha supuesto un incremento del 12 % en las plantillas de la zona y una inversión de más de 170 millones de euros; la implantación del sistema VioGén 2, la nueva plataforma digital de lucha contra la violencia de género; el desarrollo del Plan Estratégico contra la Cibercriminalidad, que ha permitido reducir la tasa de ciberdelitos durante los dos últimos trimestres por primera vez; la elaboración de dos planes estratégicos de personas desaparecidas y de tres planes de acción de lucha contra los delitos de odio, o la creación de la Oficina Nacional contra las Violencias Sexuales; todo ello en momentos de suma delicadeza, como el de la pandemia del COVID-19. Es una hoja de servicio que, a pesar de sus mentiras, señorías, permanecerá y será reconocida como uno de los mejores momentos de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, algo que muchos ya reconocemos, y estoy seguro de que será enriquecida y completada con el buen trabajo que ya está realizando la nueva secretaria de Estado de Seguridad, Aina Calvo Sastre.

De quien seguro que no van a hablar hoy sus señorías del Grupo Popular es de uno de los últimos secretarios de Estado de Seguridad del Partido Popular: el señor Francisco Martínez. Una vez más, sus mentiras les ponen —‌como decía antes— frente al espejo. Esa es la triste realidad de todos ustedes, del Partido Popular, que frente a la intachable trayectoria de Rafael Pérez Ruiz como secretario de Estado de Seguridad, ustedes han tenido en sus filas y sentado en esos escaños a un señor para quien la Fiscalía ha pedido —‌al igual que para su ministro del Interior— quince años de prisión; nada más y nada menos que quince años de prisión por delitos de encubrimiento, malversación y delitos contra la intimidad por el caso de la operación Kitchen. No hace falta que vuelva a explicar a qué se dedicaban ustedes entonces, ¿verdad? Una operación policial —‌una nueva causa— también dirigida por la Audiencia Nacional, en la que se investigan presuntos delitos de blanqueo de capitales, descubrimiento y revelación de secretos y organización criminal en una trama dedicada a la extracción de datos informáticos de entidades públicas y privadas para comercializar con ellos, y donde está investigado el señor Francisco Martínez. Señorías, qué orgullo para el Partido Popular, todo un ejemplo de decencia democrática. (Aplausos).

Voy terminando. Lo haré repitiendo, como decía esta mañana al señor Semper, que a pesar de sus mentiras, de todo el odio que destilan y de su eterna estrategia del fango, este ministro siempre defenderá el buen nombre y el trabajo de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, porque si alguien ha dado a la Policía Nacional y a la Guardia Civil medios, personal e independencia ha sido este Gobierno desde el primer día. Lo que dejamos atrás en 2018 fue el peor escenario político que nuestro país ha sufrido en toda su historia democrática. Y sí, es importante que este Gobierno siga haciendo lo que mejor sabe hacer: seguir trabajando para una España democrática, de progreso, de libertades y también de convivencia, con un Ministerio del Interior, en lo que a mí respecta, volcado en que España siga siendo uno de los países más seguros del mundo, y que apoya a nuestros agentes de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. A pesar del ruido y frente al fango, la mentira y la absoluta irresponsabilidad de la derecha y la ultraderecha, este Gobierno seguirá impulsando una política de seguridad pública amplia, democrática y eficaz por el bienestar, pero sobre todo por los derechos y las libertades del conjunto de la ciudadanía.

Hechos y no palabras. Muchas gracias. (Aplausos.―Rumores).

Presidencia. A continuación, intervienen los representantes de los grupos parlamentarios. (Rumores). Por el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, tiene la palabra la señora Vázquez Blanco. (Continúan los rumores.―El señor Hernando Fraile pronuncia palabras que no se perciben). Señor Hernando, tiene usted dos avisos de llamada al orden en este Pleno. He de recordarle que, si le tenemos que llamar al orden con un tercer aviso, tendría usted que abandonar el salón de sesiones de este Pleno. (El señor Hernando Fraile: No he hecho nada). Por tanto, señor Hernando, como ya le he dicho durante la intervención del señor ministro, le ruego que, por favor, respete el orden que nos tenemos todos dado aquí en el Pleno. Se lo ruego. (Rumores y protestas.―El señor Hernando Fraile pronuncia palabras que no se perciben). Señora Vázquez, cuando quiera.

Ana Belén Vázquez Blanco

PPDiputada.Página 56Vídeo

Señorías, comenzaré mi intervención hablando del apagón. Quiero que mis primeras palabras sean de recuerdo para los siete fallecidos como consecuencia del apagón sufrido el pasado 28 de abril. (Aplausos). Tres de los fallecidos eran de mi provincia, de Ourense, en el Ayuntamiento de Taboadela. Vaya para todas las familias el cariño y el pésame del Grupo Popular.

Hoy nuevamente hemos sufrido un apagón: un apagón de la verdad y un apagón del Parlamento. Como hizo el resto del Gobierno, el señor Marlaska oculta la verdad de las causas del apagón a los diputados y a todos los españoles. Bochornosa su intervención, señor Marlaska. Y bochornosa la actuación del Gobierno, que declara como secreto el informe sobre el apagón y lo llevan a la comisión de secretos oficiales. Nos hurtan al Pleno y a los españoles el conocimiento del informe y de la verdad. ¿Será porque la responsabilidad es de Red Eléctrica de España, es decir, del Gobierno? Hablamos de un apagón jamás vivido en cien años en todo el territorio peninsular, ¿y ustedes pretenden callarnos y que no sepamos la verdad? Señor Marlaska, ni necesitando y pidiendo ayuda del Gobierno son capaces ustedes de atender las emergencias en este país. Un apagón general, ¿y no declaran de inmediato la emergencia nacional? ¿Qué tiene que suceder en España para que usted declare una emergencia nacional? ¿Sabe por qué no lo hizo? No lo hizo porque cuando tuvo que hacerlo ante una dana, que afectaba a varias comunidades autónomas, tampoco lo hizo. (La señora presidenta ocupa la Presidencia). Su ineptitud la pagaron todos los valencianos con la dana y la pagamos ahora todos los españoles con el apagón. (Aplausos). Hubo miles de personas tiradas en las vías sin un plan de rescate; y usted feliz porque bajaban la criminalidad y los accidentes de tráfico. No te fastidia, si no nos movíamos nadie.

Señor Marlaska, ¿puede explicarnos cómo pretendía resolver la situación de aquellas comunidades que estaban en nivel 3, cuando ocurría lo siguiente? Primero, el CENEM, el centro nacional de emergencias, ni recibía llamadas ni recibía correos. Le recuerdo que es una infraestructura crítica y debiera tener redundado todo su sistema, pero no lo tenía. Segundo, las unidades deslocalizadas de Policía y Guardia Civil quedaron inoperantes por falta de comunicación. Yo misma me crucé con una patrulla y me lo dijo. Tercero, la descoordinación en las cadenas de mando ha sido total y absoluta. Cuarto, no hubo un CECOR de referencia para las fuerzas y cuerpos de seguridad. Y, quinto, hasta las 16:54 la directora de Protección Civil del Estado no declaró el PLEGEM situación operativa 1. Efectivamente, son palabras textuales en un grupo de WhatsApp con todos los directores generales del Partido Popular. A esa hora todas las comunidades autónomas ya tenían la emergencia resuelta, las comunidades solas se arreglaron. El Gobierno ni estaba ni se le esperaba. ¡Qué poca vergüenza! (Aplausos).

Señorías, pasemos al siguiente tema. La montaña de corrupción de Sánchez abarca desde Ferraz hasta Moncloa, pasando por el mismísimo Ministerio del Interior. Sus evasivas hoy han confirmado su voluntad de purgar al jefe de la UCO. Esto es un ejemplo de la repugnante lógica del sanchismo. La caída del señor Cerdán debe acarrear ceses y ninguno mejor que el del máximo responsable de la unidad que provocó su caída, el coronel jefe de la UCO. Esto es un claro aviso a navegantes: quien provoque dimisiones en el PSOE o en el Gobierno por sus investigaciones será cesado. Y usted es el conseguidor de esta trama corrupta. No hay ninguna diferencia moral entre Aldama y usted, pues son dos conseguidores que simplemente consiguen cosas distintas para los corruptos: Aldama conseguía contratos; usted consigue ceses. Hoy, una vez más, ha demostrado usted, señor Grande, lo grande que le viene el puesto que ocupa y lo ínfimo de su estatura al lado de sus agentes de la UCO, que siguen cumpliendo con su deber de investigar y servir de manera objetiva e independiente a la justicia, a pesar de los brutales ataques y zancadillas lanzados contra ellos desde el Gobierno, del que usted forma parte. Es decir, a pesar de usted y sin que usted haya tenido la decencia de salir públicamente a defenderlos. (Aplausos).

Era usted, como máximo responsable del Ministerio del Interior, el que tenía la obligación de salir en defensa de los guardias civiles de la UCO, que están siendo atacados por cumplir con su obligación, porque para eso le nombraron y para eso le pagamos, señor Marlaska. Porque no se es ministro solo para que le formen la guardia, le rindan honores y pase usted revista. No se es ministro únicamente para disfrutar del palacete en Castellana, viajar en Falcon y tener una férrea escolta para que cualquier español no pueda decirle a la cara lo que piensa de usted. Su primera obligación como ministro del Interior es la de defender siempre a sus subordinados, pero con mucho más motivo si les están atacando vilmente por hacer bien su trabajo, y todavía con más motivo si se da la casualidad de que esos ataques proceden nada más y nada menos que del partido del Gobierno y del propio Gobierno.

Y, por si todo esto fuese poco, resulta que la destacada militante socialista y ex alto cargo del Gobierno que se ha dedicado a ofrecer nada más y nada menos que ayudas en nombre de la Fiscalía y de la Abogacía del Estado a todo aquel que le contara cualquier porquería sobre la UCO fue recibida en el despacho por la propia directora general de la Guardia Civil; directora que posteriormente llamaría en dos ocasiones a Leire cuando estaba reunida con el comandante Rubén Villalba, detenido, que le pedía que ayudara a desacreditar a los compañeros de la UCO. Por cierto, comandante que usted conocía y premió con una embajada en Venezuela. Usted no ha cesado todavía a esa directora general y sigue sin hacer unas declaraciones públicas en defensa del excelente trabajo de sus subordinados para condenar los groseros ataques contra ellos desde sus aledaños políticos.

Señorías, buena parte del Gobierno llegó al poder en 2018 con la intención de robar, sí, a los dieciocho días. Lo habían hecho en el pasado y ahora pensaban ampliar sus operaciones a toda España. En este contexto, se le nombró a usted ministro del Interior. ¿Por qué cree usted hoy que se le nombró para ese puesto? ¿Cree que fue por su trayectoria, por su currículum o por su inteligencia? El tiempo ha demostrado que se le nombró porque era usted la persona que mejor encajaba en las necesidades de la trama corrupta. Su ambición y falta de escrúpulos le han llevado a mirar siempre para otro lado frente a los corruptos. Usted es su aliado, un colaborador necesario de los corruptos. Un ministro del Interior de verdad no hubiera permitido que la corrupción anidase en el corazón del Gobierno de España; con usted, sin embargo, fue posible.

Contésteme ahora a nueve preguntas, a ver si es capaz de contestarme alguna. Primera: ¿Le ha explicado ya la directora general de la Guardia Civil sus reuniones con Leire? Hemos visto a los agentes de la UCO entrar en Ferraz y en el Ministerio de Transportes, ¿los veremos entrar en la propia Dirección General de la Guardia Civil y en el Ministerio del Interior? Mire si tiene que estar pringada la directora de la Guardia Civil, que no salió de la cloaca en todo este tiempo ni para defender a la UCO ni tan siquiera para defenderse ella. Hoy ya solo esperamos que la directora de la Guardia Civil salga de la cloaca para dimitir. (Aplausos). Segunda: ¿Ya sabe por qué Koldo llamaba al director de la Policía Nacional con frecuencia? Aparte de para premiar a policías de la trama corrupta con puestos en embajadas, ¿qué más labores hacía Koldo en la Dirección General de la Policía? ¿Por qué, señor Marlaska? Tercera: ¿Ya sabe por qué Sánchez premió con una embajada en Estados Unidos al exdirector de la Guardia Civil que filtró las investigaciones y dio los chivatazos de la trama corrupta del PSOE? Cuarta: ¿Ya sabe por qué premió usted a los mandos de las fuerzas y cuerpos de seguridad relacionados con la trama corrupta del PSOE y con el Delcygate, es decir, a los que usted obligó a permitir la entrada ilegal de una torturadora venezolana en España?, ¿ya sabe por qué los premió? (Aplausos). Quinta: ¿Ya sabe por qué el Ministerio del Interior contrató el material sanitario a las empresas de la trama del PSOE, comprándole al empresario Aldama las mascarillas más caras?, ¿ya lo sabe? Sexta: ¿Ya sabe por qué su secretario de Estado de Seguridad mantenía encuentros diarios en el ministerio con Koldo? ¿Y ya sabe hoy por qué ha dimitido?, ¿o pactaron también su silencio, como con Ábalos, con un cargo en el Supremo?, ¿o se cansó de blanquear la pocilga del PSOE? Séptima: ¿Fue usted quien dio el chivatazo a Transportes y a Ferraz de que la UCO iba a hacer un registro para poder deshacerse antes de la documentación? Octava: ¿Fue usted quien maniobró para intentar trasladar fuera de España, de forma unilateral, al máximo responsable de la Policía Judicial de la Guardia Civil, al general Alfonso López Malo, concretamente a una agencia de Portugal? Novena: ¿Ya sabe quién es Miguel Antonio? Según Koldo e Isabel Pardo de Vera, el chico de Marlaska que andaba detrás de noventa inmuebles de ADIF, por el que el ministro se había interesado. ¿Por qué se ha interesado usted en que el tal Miguel Antonio tuviese acceso, a través de Koldo y de la presidenta de ADIF, a noventa inmuebles? ¿Es usted ahora agente inmobiliario? ¿O es usted autor de un delito de tráfico de influencias? (Aplausos). Seguro que usted es como Ábalos y Cerdán, no se reconoce a sí mismo en nada de esto y no contestará, porque hoy ya son pura mafia todos.

Ahora también sabemos que, mientras la fontanera socialista Leire Díez se reunía con la directora general de la Guardia Civil para tapar la corrupción del PSOE, Cerdán se ocupaba, a través del Ministerio del Interior, de mercadear el acercamiento de los presos sanguinarios de ETA. Era el responsable de la vergonzosa política penitenciaria de Marlaska. Lo más nauseabundo que hemos visto. La trama corrupta del PSOE no solo robaba a todos los españoles y contrataba a prostitutas con dinero público, sino que hasta hacían negocios con los asesinos de ETA. Esos amigos suyos sí son expertos en bombas lapa, esos que asesinaron a 359 policías y guardias civiles. (Aplausos). Hoy Cerdán es la personificación de la corrupción política, moral y económica, y usted, señor Marlaska, es el colaborador necesario desde el Ministerio del Interior. Es tal su sumisión a las cloacas que hasta ha permitido la infamia de que se dijera que la UCO quería poner una bomba lapa a Sánchez sin salir a defender a la UCO, cuando los únicos expertos en bombas lapa son sus amigos, los padres políticos de Bildu, los terroristas con los que ustedes hacían negocios con sus condenas.

El presidente del Gobierno hasta ha criticado públicamente, en esas aburridas y ridículas cartas, los informes de la UCO. Leo textualmente: «… lo que sí es censurable es que se haya puesto el contenido de ese informe al servicio de un intento deliberado de la derecha para derribar a un gobierno legítimo». Es decir, critica la labor de la UCO por dar munición a sus adversarios políticos. Hoy, señor Marlaska, tiene una magnífica oportunidad para desmentir a Sánchez, porque todavía no lo ha hecho. Si solo dice una cosa, le ruego que sea respaldar a la UCO en toda su labor y no al trilero de Sánchez, ya que el problema de sus informes no es el uso que se haga de ellos, sino la corrupción socialista que reflejan.

Le ruego que nos aclare otra cuestión. ¿El Gobierno va a relevar al coronel jefe de la UCO, Rafael Yuste? ¿Sí o no? Esto es gravísimo en un contexto de avalancha de corrupción. Relevar ahora al jefe de la UCO sería equivalente a entorpecer la investigación de la corrupción socialista. ¿Piensa prestarse a esta sucia operación, señor Marlaska? Ya sabemos que es capaz de todo, porque ya lo hizo: cesó al coronel Sánchez Corbí cuando le pidió más medios para investigar los casos de corrupción de los ERE y al coronel Pérez de los Cobos por no filtrarle una investigación judicial. Incluso, cambió al general de Cataluña simplemente porque se lo pidió Rufián.

La Guardia Civil en su conjunto y la UCO en particular son muy molestas para quienes hoy están cercados por la corrupción socialista y, por eso, en los últimos meses se ha iniciado un proceso calculado para recortar, silenciar y trocear la Guardia Civil. No es casualidad la cesión de tráfico en Navarra; no es casualidad el cierre de la OCON-Sur en plena lucha contra el narcotráfico en el campo de Gibraltar; porque no son casualidad las cesiones de competencias en puertos y aeropuertos de Cataluña; no es casualidad el cierre de ORIS de Interior, que daba apoyo a la operativa comunicativa de la Guardia Civil, y no es casualidad el cierre progresivo de las unidades del Seprona, que tanto molestan a algunos intereses políticos para acaparar competencias que le son exclusivas. Y ahora, con veintitrés imputados, casi veinticuatro con Bolaños, ejecutan el mayor ataque a la neutralidad de la justicia y de la Guardia Civil. Ahora pretende usted la indecente propuesta de que la UCO dependa directamente de la Fiscalía. Es decir, que la UCO dependa del procesado fiscal general de Sánchez. Lo llaman una supuesta reforma técnica. ¿Qué esconde? Un objetivo muy claro, señorías: quitar a la UCO de en medio cuando sus investigaciones molestan al Gobierno de Sánchez.

¿Qué está ocurriendo en la UCO? ¿A quién molesta su trabajo? ¿Quién está tomando decisiones que afectan a sus mandos, a sus recursos y a su autonomía operativa? ¿De verdad alguien cree que esto es modernizar la Guardia Civil? No, esto es desactivarla. Esto es manipular y corromper desde arriba a una institución, como la Guardia Civil, que por abajo funciona bien. La UCO no necesita una reforma impuesta, necesita libertad para investigar y hacer su trabajo. La UCO necesita más medios y los necesita ya, no que se los tengan que suplicar para que se los envíe a partir del 1 de septiembre, no vaya a ser que se apuren con los informes, ¿verdad, señor Marlaska? La UCO necesita que saque sus sucias manos de la Guardia Civil. (Aplausos). Y los guardias civiles, los de verdad, los que patrullan, los que investigan y los que exponen su vida día a día ―sin ser profesión de riesgo, según usted― están hartos de ver cómo se desmonta y se pervierte, poco a poco, una institución que tanto ha costado construir. La UCO solo ha hecho su trabajo. La Guardia Civil solo ha cumplido su deber. Usted hoy vive rodeado de imputados. Su Consejo de Ministros ya empieza a parecerse a un consejo de imputados. Es verdad que, como juez, usted vivía en contacto directo con imputados, la diferencia es que antes los juzgaba y ahora los protege y ampara. Antes los veía desde su estrado y ahora comparte mesa y confidencias con ellos.

Finalizo. Señor Marlaska, piense si le merece la pena esperar al informe Marlaska de la UCO o decide marcharse hoy mismo. (Aplausos.―La señora Montesinos de Miguel: ¡Muy bien! ¡Bravo!).

Presidencia. Muchas gracias, señora Vázquez. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Gil Lázaro. Cuando quiera. (Aplausos).

Ignacio Gil Lázaro

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Muchas gracias, señora presidenta. Señor ministro, hechos y no palabras, naturalmente. Hechos que actúan como un clarísimo e inequívoco pliego de cargos contra este Gobierno, contra su corrupción y contra sus mentiras, y no palabras escapistas, equívocas, falsas e insultantes como las que usted ha utilizado en esta tribuna para tratar de distorsionar los hechos. Los hechos son los siguientes. El 28 de abril se produjo un apagón general en España, algo inédito en nuestra historia. Nadie, absolutamente nadie del Gobierno salió inmediatamente a dar una explicación sobre lo que estaba ocurriendo ante, evidentemente, el desconcierto general de la sociedad española. Sánchez tardó casi seis horas en comparecer para no decir absolutamente nada. Cuatro años antes, desde esta misma tribuna, VOX ya había advertido del riesgo manifiesto de que se produjera ese apagón, como consecuencia de las políticas energéticas del Gobierno. Y el Gobierno salió entonces, inmediatamente, a esta tribuna a afirmar que lo dicho por VOX carecía de todo fundamento científico y que solo era un infundio, un bulo para crear desestabilización. Señor ministro, puede usted reírse todo lo que quiera. Probablemente su risa es la expresión más clara de su impotencia, pero lo cierto es que los hechos, por desgracia, nos dieron la razón. Desde el día siguiente del apagón, el Gobierno ha estado eludiendo el dar una explicación clara y expresa de lo sucedido. Y no solamente eso, nadie, absolutamente nadie asumió una responsabilidad política por ese hecho. Es decir, no se han producido ni ceses ni dimisiones. Es un hecho absolutamente intolerable teniendo en cuenta que el apagón por consecuencia de las políticas energéticas del Gobierno causó millones de pérdidas a particulares, empresas y al conjunto de la economía española, y lo que es mucho más grave, señor ministro, y espero que no sonría cuando ahora mismo diga esto, causó pérdidas de vidas humanas. ¿Eso también le parece gracioso, señor ministro? Causó pérdidas de vidas humanas. (Aplausos). Así que esgrima al menos en sus gestos y en su rostro un mínimo de respeto hacia esas víctimas del apagón. Sin embargo, de una forma absolutamente inopinada, cuando el propio Gobierno, para eludir dar una explicación y sus responsabilidades, había dicho que probablemente tardaría seis meses en poder establecer un informe oficial sobre las causas del apagón, el lunes de la semana pasada anuncia por sorpresa que en el Consejo de Ministros del día siguiente va a aprobar el informe oficial explicativo de las causas del apagón. Ese anuncio y esa iniciativa se produce en el contexto temporal del mayúsculo escándalo que supone para este Gobierno la acreditación de la existencia de una organización criminal sita en el seno del Gobierno y del partido, que se suma a los escándalos de corrupción que afectan a la familia del presidente Sánchez y a esa insólita situación que supone que el defensor máximo del principio de legalidad, que es el fiscal general del Estado, esté imputado ante el Tribunal Supremo. Para terminar de colmar esta sospechosa guinda, el jueves de la semana pasada el Gobierno pide comparecer nada más terminase la sesión plenaria en la Comisión de gastos reservados ―la popularmente conocida como comisión de secretos oficiales― para dar allí, en secreto, las explicaciones del apagón. Les recuerdo, señorías, que a todos los miembros de la llamada Comisión de gastos reservados les afecta el secreto, el deber legal de secreto, de lo que allí se dice. ¡Cómo tiene usted la desfachatez de venir esta mañana a decir que ese informe está puesto a disposición de todos los grupos parlamentarios y de cualquier ciudadano que lo quiera conocer!

El Gobierno ha tratado de eludir sus explicaciones y debate público de las causas del apagón para tratar de tapar su responsabilidad directa en el mismo, porque conviene recordar a esta Cámara y al conjunto de los españoles que usted no está compareciendo hoy aquí a petición del propio Gobierno para explicar esta cuestión, está compareciendo a petición de determinados grupos parlamentarios. Señoría, es evidente la responsabilidad directa en la causa del apagón por parte del Gobierno, por parte de ese fanatismo ambientalista del Gobierno sobre el que ha vertebrado nuestro modelo energético, lastrándole por ello estabilidad, seguridad y eficiencia y, eso sí, haciendo que aumente nuestra dependencia exterior. Es un soberano despropósito establecer exclusivamente por razones de tipo ideológico un modelo desequilibrado en el que prima abrumadoramente la generación de energía por vías renovables, despreciando una energía limpia, segura y barata solamente por razones ideológicas, como es la energía nuclear. Ese desequilibrio estructural del sistema, naturalmente provocado por las fobias y filias ideológicas del Gobierno, mantenía un riesgo altísimo de colapso del sistema, como finalmente se produjo el 28 de abril y, señorías, ha estado a punto de producirse nuevamente el 17 de junio. Eso usted lo sabe.

Además, en los días y en las semanas previas al apagón el Gobierno estuvo haciendo caso omiso de las llamadas de advertencia que le hacían llegar las operadoras, diciendo que se estaban produciendo unos temerarios experimentos de aportación máxima al sistema de generación renovable que podían producir una manifiesta debilidad del sistema al no ser capaz de asumir las posibles oscilaciones que se produjeron, como efectivamente así pasó.

Señoría, por mucho que usted y el Gobierno crean que esta cuestión está saldada, quedan muchas explicaciones por dar y las seguiremos exigiendo. Particularmente a usted, como ministro de Interior, le quedan muchas explicaciones por dar. El 28 de abril volvió a incumplir ―incumplir― el deber legal que le asistía, en virtud de lo establecido en la Ley del Sistema Nacional de Protección Civil, de haber declarado por usted mismo la emergencia nacional a la vista de las características de lo que se estaba produciendo. Sin embargo, ante una situación general de apagón en España, ante el desconcierto y el temor de la sociedad española, decidió que el asunto no iba con usted y que ya pedirían ayuda si la quisieran. ¿Se acuerda? Es decir, usted hizo lo mismo que el 29 de octubre: incumplir su deber legal de actuar de inmediato, de declarar por sí la emergencia cuando el 29 de octubre esa inmensa catástrofe, esa inmensa riada, asoló parte de la provincia de Valencia y también zonas de Andalucía y Castilla-La Mancha. Pero en esa dejación de funciones, señor ministro, no está usted solo, porque afecta también directa e inequívocamente al presidente del Gobierno, ya que el presidente del Gobierno, a tenor de lo que estaba sucediendo en España el 28 de abril y también a tenor de lo que estaba sucediendo el 29 de octubre, debía ―en virtud de lo establecido en el artículo 24.1 de la Ley de Seguridad Nacional― haber declarado por sí, mediante real decreto, la situación de interés para la seguridad nacional y, por tanto, haber asumido el mando de todas las operaciones. Así que, señor ministro, miente usted, miente el presidente del Gobierno y miente el sursuncorda cuando dicen que para haber actuado motu proprio antes tenían que haber recibido el requerimiento al efecto de las correspondientes comunidades autónomas, como usted nuevamente esta mañana ha intentado colarnos en esta tribuna.

Señor ministro, mentir y mentir con petulancia, con cinismo, con desfachatez y con hipocresía es la característica de este Gobierno corrupto, y particularmente es su característica al frente del Ministerio del Interior, porque en su gestión al frente del Ministerio del Interior ha mentido a destajo: ha mentido a las víctimas del terrorismo, ha mentido a policías y guardias civiles en relación con sus legítimas reivindicaciones profesionales, miente a la sociedad española cada vez que dice que la inmigración ilegal no genera delincuencia y, desde luego, miente tratando de tapar la corrupción que afecta a su ministerio en relación con la trama general de corrupción del sanchismo.

La Guardia Civil está sufriendo una campaña miserable de acoso por parte de miembros del Gobierno y de representantes socialistas como consecuencia de las investigaciones que está llevando a cabo en relación con esa organización criminal sita en el seno del Gobierno y del partido y con las posibles causas de corrupción que afectan al entorno familiar del presidente Sánchez. Y frente a esa campaña de acoso, usted y la directora general de la Guardia Civil han mantenido un pasmoso, cobarde y cómplice silencio. Lo han hecho con ocasión de desvelarse las maniobras de esa fontanera socialista que actuaba directamente a las órdenes de Santos Cerdán, tratando de desacreditar a miembros de la Unidad Central Operativa para desprestigiar sus investigaciones y especialmente tratando de cargarse, según ella, al teniente coronel Balas, jefe del grupo de delitos económicos y blanqueo de capitales, que es quien está llevando todas las investigaciones que afectan a la corrupción del sanchismo y del entorno familiar de Sánchez.

Han guardado usted y la directora general de la Guardia Civil un silencio cómplice y cobarde también cuando quedó inmediatamente acreditada la falsedad que había urdido un medio de comunicación afecto a la órbita del sanchismo, manipulando una determinada conversación grabada para imputar a un capitán de la Guardia Civil y exmiembro de la Unidad Central Operativa la pretensión de colocar una bomba lapa debajo del coche del presidente del Gobierno. Y cuando esa falsedad era pública y ya reconocida como tal, tres miembros del Gobierno―la vicepresidenta Montero, la ministra Alegría y el ministro Óscar López― durante todo un fin de semana estuvieron conscientemente cacareando esa falsedad.

Pero, claro, señorías, se comprende perfectamente el silencio cobarde y cómplice ante esos hechos, de usted y de la directora general de la Guardia Civil, porque antes ya habían pasado muchas cosas en su ministerio. Había pasado que la directora general de la Guardia Civil había recibido en su despacho a la tal fontanera, y que el comisionista Aldama había sido distinguido con la más alta condecoración del cuerpo. Había pasado que el director general de la Guardia Civil había tenido que dimitir, después de llevar breves meses en el cargo, bajo sospecha de haber sido él quien había filtrado a los miembros de la trama corrupta que estaban siendo investigados. Alegó motivos personales, y esos motivos personales y esas sospechas no impidieron que fuera inmediatamente resituado en un puesto de libre designación en la Embajada de España en Estados Unidos, por cierto, cobrando un dineral. Había pasado también, señor ministro, que el tal Koldo hablaba con una intimidad pasmosa con el director general de la Policía acerca del uso de aviones de Air Europa para traer y llevar inmigrantes ilegales desde Canarias. Había pasado que la trama corrupta había contratado ya en momentos de pandemia la compra de mascarillas por parte de su ministerio. Y había pasado que un comandante de la Guardia Civil era quien colaboraba con esa trama corrupta, proporcionándole los medios telefónicos para que tuvieran conversaciones seguras, y que ese comandante de la Guardia Civil estaba destinado también en un puesto de libre designación por usted, ni más ni menos que en la Embajada de España en Venezuela. Oiga, qué inocente casualidad, en Venezuela.

Presidencia. Señor Gil, tiene que ir terminando.

Ignacio Gil Lázaro

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Habían pasado muchas cosas de las que seguiremos hablando después, en el segundo turno.

En definitiva, señor ministro, usted ya no tiene ninguna credibilidad para seguir al frente del ministerio ni para garantizar protección a los miembros de la Unidad Central Operativa en el curso de sus investigaciones. Usted y este Gobierno están liquidados, enfangados en corrupción y mentiras. Es hora de pasar página. España reclama pasar página, dar la palabra…

Presidencia. Señor Gil, tiene que terminar.

Ignacio Gil Lázaro

VoxDiputado.Página 61Vídeo

… a los españoles y convocar elecciones, porque todo lo que no sea eso es traicionar el interés general de la nación.

Nada más y muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Gil. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor Santiago Romero.

Enrique Fernando Santiago Romero

Grupo SumarDiputado.Página 61Vídeo

Señora presidenta, señores diputados, el Grupo Popular sentando cátedra sobre la forma de abordar una emergencia que afecta gravemente a la población civil tras su catastrófica gestión de la emergencia provocada por la dana en la Comunidad Valenciana (aplausos), cuando el máximo responsable de atender la emergencia, Mazón, ha convertido su eterna comida en un reservado y su ausencia en la toma de decisiones de Protección Civil en todo un secreto de Estado. Cosas veredes.

Quiero resaltar el excelente comportamiento de todos los servicios de Protección Civil de todas las Administraciones públicas del Estado durante el apagón del pasado día 28 de abril. La diligencia y profesionalidad de las y los trabajadores públicos ese día; la entrega de las y los miles de voluntarios y voluntarias de todas las edades, que se volcaron en atender a sus vecinos, a sus conciudadanos, en los barrios, en los pueblos, en las comunidades de vecinos y en las vías públicas, ayudando a personas vulnerables o con movilidad reducida, contribuyendo a ordenar el tráfico y manteniendo un comportamiento cívico que redujo sustancialmente los índices de infracciones ciudadanas y penales normales en jornadas anteriores, y también los incidentes de tráfico, a pesar de no haber funcionado el sistema de regulación. Somos una sociedad ejemplar (aplausos) y hemos mostrado al mundo un comportamiento muy diferente al que probablemente habría habido en otros países, como Estados Unidos, modelo del PP y VOX, repletos de armas y de odio, donde en ocasiones similares ha sido necesario sacar al ejército a las calles para atajar saqueos y disturbios. Y a esta situación de casi normalidad, tranquilidad y cooperación ciudadana contribuyó también la desaparición por unas horas de las redes sociales, convertidas en la principal herramienta para defender bulos, mentiras, odios y violencias al dictado de la extrema derecha y de los gurús de la inteligencia. Es incomprensible que el Partido Popular y VOX no se feliciten por el comportamiento de toda España, de las personas y de las instituciones.

Por otra parte, las causas del apagón ya son conocidas tras el exhaustivo trabajo de los equipos interdisciplinares que han elaborado el informe del comité para el análisis de la crisis de electricidad, que no es reservado, que está en la página web. Lo único que hay reservado son los datos de compañías eléctricas presuntas responsables. Y, primera conclusión, no ha sido un ciberataque ni un hackeo; ha sido una falla horrible en la forma de organizar y funcionar el sistema, que se produjo por la oscilación de las sobretensiones. A continuación, se produjeron pérdidas de generación eléctrica y el sistema acabó sin funcionar porque no lo hicieron ni los cortafuegos ni los mecanismos de recuperación que debían haber implementado mayoritariamente las compañías eléctricas. Y es preocupante la constatación de que no todos los operadores han dado la información solicitada. Hablamos de compañías eléctricas que han multiplicado sus beneficios en los últimos años con un sistema de tarifas controlado por ellas y que es unánimemente considerado abusivo por toda la sociedad. Resulta que ni siquiera nos han dado información fiable de lo que ha ocurrido. En muchos casos ni siquiera han dado la información y en otros casos se ha constatado que hay datos diferentes sobre una misma variable según la empresa que la dé. ¿En función de qué? En función de si la empresa que debía darla resulta afectada o responsable de una forma u otra por esa variable, escurriendo el bulto, eludiendo responsabilidades, lo que significa que se están ocultando datos a la Administración General del Estado.

Durante la fase de pérdida de generación de electricidad, el número de grupos acoplados con capacidad de control de la tensión era inferior a los programados por el operador del sistema, e inferior incluso al programado para el día anterior, al haber fallado la tarde previa uno de los grupos previstos, que no fue sustituido por la empresa que debía hacerlo. Red Eléctrica dijo que necesitaba diez unidades de tensión para salir de esa situación, y varias de esas unidades de tensión de compañías eléctricas privadas que dijeron estar disponibles, y que cobraban por tenerlas disponibles, cuando se requirió que se utilizaran, resulta que no estaban en servicio, pero sí estaban cobrando por ello. Probablemente, ninguna de todas esas unidades de tensión actuó como debía, lo que demuestra que no hay un mecanismo eficaz de control de las compañías privadas que intervienen en el sistema: ni de su funcionamiento ni de la retribución que perciben, de las cantidades de dinero que estas compañías eléctricas pueden autoasignarse en su puesto de cobros de servicios que, por lo que hemos visto, ni prestan ni dan. Y aclaro, para quienes nos escuchan, que la forma de autocobrarse este servicio no prestado es repercutir un coste adicional en la factura de la luz que pagan todas las personas y empresas de este país, camuflado entre los muchos conceptos ininteligibles que todos los ciudadanos vemos cada mes cuando recibimos la factura. (Aplausos). Se debe solicitar que devuelvan lo cobrado indebidamente y se debe sancionar este comportamiento. Y también se debe averiguar desde cuándo se mantiene esta práctica, que puede ser generalizada: una gran sobrefacturación de compañías eléctricas privadas por un servicio que no dan y que solo se detecta ante una situación de crisis de estas dimensiones.

La desconexión de las instalaciones también es un mecanismo que se utiliza para mantener la tensión del sistema y, por tanto, se encuentra regulado para que el sistema funcione. Las compañías eléctricas deben desconectar en el momento adecuado, ni antes de lo indicado, porque entonces es imposible mantener la tensión, ni después, porque se puede producir una avería que impide la recuperación del sistema. Pues bien, varias de estas unidades de generación, en manos de compañías eléctricas privadas, se desconectaron antes de llegar a los niveles indicados. Prefirieron evitar el riesgo para sus instalaciones antes que aplicar una buena técnica que hubiera permitido evitar el apagón. Y las eléctricas están dando información distinta sobre estas desconexiones, que, en todo caso, nunca deberían haberse realizado antes de tiempo. El comité de análisis indica que sí hubo plantas que desconectaron cuando había que hacerlo, lo que permitió tanto la recuperación rápida como evitar daños, y esto obliga a tomar medidas respecto a aquellas empresas que no han actuado debidamente, contribuyendo al apagón, ya sea por falta de técnica, por falta de inversiones o por anteponer los intereses empresariales a los de toda la ciudadanía.

Las causas del apagón están claras. Los análisis sobre el origen de la perturbación en la red son necesarios, pero el problema es la incapacidad de una red en manos de múltiples intereses privados de corregir problemas cuando surgen. La famosa y mágica autorregulación del mercado que, según los profetas neoliberales, siempre funciona, como por arte de magia, que nuevamente priorizó los intereses particulares a los de toda la sociedad. La disputa entre Red Eléctrica y las empresas de generación no son más que un trampantojo para evadir responsabilidades. La concepción privada del sistema de generación y distribución eléctrica no garantiza el suministro ni la seguridad en cuanto a estabilidad de la red, en cuanto al acceso al servicio por parte de toda la sociedad y, en especial, para los sectores más populares de nuestro país. Red Eléctrica ha demostrado capacidad técnica en la recuperación del sistema en un tiempo récord y por eso debemos felicitar a los trabajadores, pero también ha demostrado su ineficiencia como operador del sistema por su falta de vigilancia, por la adopción de criterios generales de operación que ponen en riesgo el suministro de electricidad. Y de las empresas privadas de generación poco puede esperarse. Su compromiso es con la maximización de los beneficios y no con la prestación a la sociedad de un servicio esencial ni con el bienestar de sus trabajadores. Dejar en manos del capital privado un sector estratégico como el eléctrico es una irresponsabilidad. (Aplausos). Y este grupo de la izquierda plurinacional seguirá planteando la necesidad de un sector eléctrico cien por cien público, como desde hace décadas plantea Izquierda Unida.

Sobre las denuncias del Partido Popular de interferencias del Gobierno en las investigaciones de la UCO, a la vista del terremoto causado en el PSOE por los informes que esta unidad, en funciones de policía judicial, ha dado a conocer ―que ha mostrado, obviamente, un caso de corrupción deleznable que condenamos con toda contundencia―, es evidente que no son más que una mentira más de las que nos tienen acostumbrados, con el habitual despropósito de deslegitimar la democracia. La verdad es que sorprende más tras el acoso del PP a la UDEF y al inspector Morocho. Desde luego, no están en condiciones de poder acusar a nadie de acosar a la policía judicial después del antecedente que tienen ustedes en la materia.

Los informes de la UCO se están utilizando con fines políticos desestabilizadores, y no precisamente por los agentes investigadores. Mientras imputa al fiscal general por revelación de secretos y filtración de información, ¿cómo es posible que meses antes de enviarse los informes de la UCO a la justicia el señor Feijóo nos fuera relatando en las sesiones de control del Gobierno el contenido de esos informes, incluso reconociendo en una que tenía el informe completo? ¿Cómo es posible que el contenido de los informes policiales haya circulado con antelación por redes y medios de comunicación? El informe de la UCO fue entregado al Tribunal Supremo el 5 de junio. ¿Cómo es posible que estuviera en manos de periodistas, que reconocen haberlo conocido por fuentes de la Guardia Civil? Y lo reconoce, entre otras, Pilar Gómez Rodríguez en declaraciones vertidas en el programa de televisión Todo es mentira. En el informe de la UCO aparecen transcripciones de audios intervenidos al tal Koldo; sin embargo, los medios de comunicación están difundiendo los audios íntegros, no las transcripciones. Esto solo puede haber salido de dentro de la propia UCO, y no hay más que revisar la cadena de custodia, señor ministro, para comprobar quién ha actuado con fines políticos, traicionando sus obligaciones deontológicas profesionales como policía judicial. (Aplausos).

Este grupo plurinacional de la izquierda, y en especial Izquierda Unida, siempre ha tenido un comportamiento ejemplar en el manejo de los recursos públicos y en los contados casos en que se han detectado limitados sucesos inaceptables de estas características, se han cortado radicalmente por los mecanismos internos, que siempre han funcionado. La corrupción nos repugna, porque no es más que la sublimación del sistema capitalista; el neoliberalismo en grado máximo, que no reconoce ni normas ni regulaciones ni leyes, más allá de la del más fuerte o, en este caso, de la del más corrupto. Iniciamos la judicialización de la organización criminal incrustada en el Partido Popular ―la iniciamos nosotros―, dedicada a dar sobresueldos en B a sus dirigentes y a financiar en B al partido, conocida como los papeles de Bárcenas, y a partir de ahí vinieron luego los procedimientos Gürtel, Púnica y un listado interminable, que afectó a más de seiscientos dirigentes del Partido Popular y que ha causado ya tres condenas al Partido Popular. ¡Tres condenas! (Aplausos). Una de ellas por responsabilidad civil y dos por responsables a título lucrativo. Todas, todas ratificadas por el Tribunal Supremo. No están ustedes en condiciones de dar muchas lecciones.

En todo caso, no cabe duda de que alguien va dosificando la información de la UCO, que se publica siempre en clave política y de forma coordinada con las ofensivas del Partido Popular y VOX para deslegitimar al Gobierno y a la mayoría parlamentaria que lo sustenta. Es muy grave que el Partido Socialista no haya visto la que se les venía encima: dos responsables de organización sucesivamente implicados en el mismo escándalo de corrupción. Y es de una gran irresponsabilidad haber permitido que medrara un individuo como el tal Koldo, salido del lumpen que pulula por los bajos fondos y que desde hace años mantiene evidentes vínculos con servicios de información policiales. Koldo, indultado por el Gobierno de Aznar en 1996, tras ser condenado por un delito de lesiones. Koldo, condecorado en 2018 por el Gobierno del Partido Popular con la cruz con distintivo blanco de la Guardia Civil. Quizá en esos tiempos conoció a Manuel Sánchez Corbí, destinado entonces en el cuartel de Intxaurrondo, exjefe de la UCO y ahora jefe de Seguridad Exterior de Acciona, la única empresa de la trama que la UCO no ha creído conveniente registrar (aplausos), sino que le ha bastado con solicitar que la misma empresa le remita la información que crea conveniente sobre las presuntas comisiones pagadas, que pueden ascender, según la UCO, a más de 600 000 euros. No nos creemos que Koldo tuviera tantos conocimientos técnicos como para haber realizado miles de grabaciones durante tantos años. No nos creemos que fuera un virtuoso del uso de sofisticados mecanismos tecnológicos utilizados en esas grabaciones, artilugios que ni están al alcance del tal Koldo y que nunca habría sabido utilizar él solo.

El informe de la Unidad Central Operativa desvela que Koldo también percibió un sueldo de un alto cargo del PP en Cantabria, de un tal Jacobo Pombo. Simultáneamente, los sectores conservadores y muy politizados de la judicatura se van haciendo con la mayoría de todos los órganos importantes de este país, pero de eso ya hablaremos más adelante. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Santiago. Tiene ahora la palabra, en nombre del Grupo Parlamentario Republicano, que acumula en este turno el turno de réplica, el señor Álvaro Vidal.

Francesc-Marc Álvaro Vidal

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Presidenta, senyories. Senyor ministre, les situacions inesperades d’emergència, etcètera, com vostè sap, no només ens posen a prova a tots nosaltres, posen a prova les institucions, posen a prova també la qualitat democràtica i per això el nostre grup amb d’altres, va sol·licitar la seva compareixença, encara que l’apagada queda una mica lluny, perquè creiem que és una feina d’aquest fòrum, d’aquest parlament, analitzar i treure lliçons, com vostè sap del que passa quan la realitat ens sorprèn. I en aquest sentit, com a prèvia, no puc estar de sumar me la perplexitat que ha expressat el senyor Santiago d’escoltar les lliçons del Partit Popular sobre emergències quan tenen encara en el seu càrrec el president Mazón, que és un exemple de tot el contrari. Un exemple de no només mala gestió sinó d’indecent resposta davant la ciutadania. I, per tant, aquí cadascú té l’autoritat del que fa, perquè en la política, com saben, senyories, és el que fem i no el que diem, allò que ens acredita. Repeteixo, és el que fem i no el que diem, allò que ens acredita i el que ha fet el Partit Popular al País Valencià, diguem-ho, és una vergonya, una gran vergonya. I també aprofito per destacar que arran del que va passar amb l’apagada i amb altres situacions, hem estat també víctimes d’aquest virus que s’escampa, què són les falses notícies, les falòrnies. Els interessats, relats que intenten destruir la política. I en això hi hauria d’haver una unitat transversal. Entenc que la ultradreta no hi estigui aquí perquè treballa per a això, però senyories del PP, crec que vostès haurien d’estar en aquesta transversalitat d’intentar evitar que davant les emergències i les tragèdies, els relats destructius campin i facin molt de mal, després del mal que ve quan hi ha alguna situació inesperada. Senyor ministre, algunes coses concretes de l’apagada del 28 sí que li vull destacar. Set comunitats autònomes no van poder enviar alertes a la població. Això li consta a vostè i crec que s’ha de posar damunt la taula. Una altra cosa: el Centre Nacional d’Emergències i la Direcció General de Protecció Civil van quedar parcialment inoperatius. Vostè n’ha fet, em sembla alguna referència, però crec que paga la pena que aprofundeixi. Destacar també que els grups electrògens de la seu de Protecció Civil a Madrid van fallar, com també se sap, deixant la plataforma inutilitzada. Són coses que, no per dites, no són preocupants i, per tant, en la mesura que vostè assumeix aquest paraigua i la protecció civil, paga la pena que en tinguem un coneixement a fons.

Permeti’m també, senyor ministre, que faci referència a l’emergència pel núvol tòxic a Catalunya. En aquest cas, el sistema ES-Alert, va funcionar de manera erràtica, de manera estranya, va crear confusió i, en aquest cas també, alguns ciutadans afectats no van rebre alertes. Altres fora de perill, sí. Jo crec, senyor ministre, que no cal ser expert en protecció per saber que si davant una situació inesperada donem alertes diferents o inadequades, el que fem és crear més confusió. El que fem és crear més sensació de pànic en la població. És de primer d’emergències, això. Per tant, senyor ministre, crec que vostès han d’analitzar i escrutar a fons el que va passar. Penso que des d’un punt de vista estructural, el que va passar amb l’apagada, el que m’he referit del núvol tòxic, indica que el sistema, que depèn del Ministeri d’Interior, tot i les comunitats autònomes, necessita millora, necessita millora i fallen coses. Aquesta dependència centralitzada entorpeix la resposta ràpida i eficient.

Ens trobem amb una realitat una mica estranya. Les comunitats autònomes tenen un paper, però hi ha una dependència centralitzada. Aleshores és com si l’autonomia no acabés de funcionar i això crea un curtcircuit operatiu. I en aquest sentit li he de preguntar algunes coses que es deriven d’aquest marc estrany. Quines causes concretes van provocar la fallida del sistema durant l’apagada del 28? Sé que això s’ha contestat moltes vegades, però m’agradaria que hi tornéssim perquè hi ha tantes versions i s’han dit tantes coses que paga la pena que quan apareix un ministre aquí, un ministre de la seva importància, ho torni a dir. Com és possible que en una situació prevista i amb protocols establerts, els sistemes d’energia alternatius no funcionessin? Estem parlant de la seu central de Protecció Civil de tot l’Estat, senyor Marlaska. El que va passar no pot quedar com una anècdota. No és una anècdota. Calen mesures concretes amb calendari per evitar que un sistema d’alertes col·lapsi quan toca. Ens les pot detallar? I més enllà, el seu ministeri, senyor Marlaska, contempla, sí o no, un pla de descentralització tècnica perquè les autonomies no depenguin d›una única infraestructura estatal? Es pot esperar això? Som ingenus des d’Esquerra per preguntar això?

També volem saber, senyor ministre, com expliquen vostès, la fallida en la recepció de les alertes a Catalunya, que li comentava fa uns minuts, durant aquesta emergència química. Per què alguns ciutadans dins la zona afectada no van rebre res mentre d’altres, que estaven lluny, van, en canvi, tenir notificació? S’han fet des de la posada en marxa del sistema auditories independents, proves de càrrega o simulacres reals? Es publicaran, senyor Marlaska, els resultats d’aquestes proves en el cas que s’hagin fet? La ciutadania té dret a saber si aquest sistema funciona o no.

I més enllà del que ha fallat, parlem del que encara no funciona. Li pregunto també: com pensen resoldre, senyor Marlaska, la manca de cobertura en molts municipis petits, municipis rurals? Això és un problema. I en el cas de l’orografia de Catalunya, això s’accentua. Quan s’integrarien plenament les antenes 4G i 5G dins l’eina per evitar haver de dependre d’aplicacions externes?

I, finalment, en aquest punt, senyor Marlaska, han comprovat vostès si el funcionament d’aquest sistema és prou intuïtiu per a tota la població? Perquè, és clar, un sistema d’alertes que demana que la població hagi d’endevinar com un arcà el que se li envia és que no funciona. Pensin en les persones grans, senyor Marlaska, les persones grans que no estan acostumades a utilitzar tecnologia. Persones amb dificultats diverses, ciutadans en situació d’estrès. Un sistema d’alerta que no s’acaba d’entendre o no es pot recuperar fàcilment, és, de fet, un sistema inhàbil que no acaba de protegir.

Fins aquí, senyor Marlaska, la qüestió de l’apagada i de les emergències, que ens preocupa i que té a veure amb la qualitat democràtica. Però aprofitant que el tenim a vostè assegut aquí i que, per tant, fem una cosa que és pròpia de la democràcia, que li preguntem i vostè intenta, suposo, respondre, li he de demanar per una qüestió que, com sap el grup republicà, li preocupa molt que són les infiltracions policials i el treball del que s’ha conegut com clavegueres de l’Estat. Jo sé, senyor ministre, que vostè ja ens ha respost alguna vegada en aquest Parlament dient que tot això està en ordre, que no passa res. Però recordi que això no està gens clar. S’han denunciat múltiples casos d’infiltració policial. Una de les darreres és d’una agent dona encoberta amb identitat falsa infiltrada a la Comunitat Palestina de Catalunya, infiltrada al col·lectiu Endavant, infiltrada al Casal Popular Tres Voltes Rebel, del barri de Nou Barris a Barcelona. En el cas concret d’aquesta policia, senyor Marlaska, és conegut que va participar en protestes com les de l’any 2019 contra la sentència del procés, cosa que les entitats afectades consideren una transgressió de drets fonamentals. Ens preocupa. Vostès ens han contestat i ens han dit que són agents d’intel·ligència, però actuen sense un control democràtic i autorització del jutge. Actuen sense jutge, per tant actuen de manera prospectiva. I jo li demano al senyor ministre, el col·lectiu Endavant, el Casal Popular Tres Voltes Rebel, la Comunitat Palestina de Catalunya són entitats equivalents a grups terroristes o de delinqüència internacional? Perquè, és clar, hi ha una cosa que no s’entén. Ja sé que avui m’ho tornarà a explicar, però jo ja li avanço que no s’entén. Com podem tractar moviments socials pacífics com si fossin organitzacions terroristes o delinqüencials? Això no quadra. Vostès que sempre diuen que Espanya és una democràcia plena. Bé, no sé si ara les senyories del PSOE també ho diuen. Potser no ho diuen tant, però democràcia plena amb aquestes infiltracions… Mirin, són infiltracions pròpies d’altres règims, no pròpies d’una democràcia plena.

Nosaltres pensem que aquestes infiltracions, senyor Marlaska, podrien constituir una vulneració dels drets a la llibertat d’associació, d’expressió i de participació política. I això el que genera és desconfiança. La desconfiança és un tema molt important en aquest Parlament. Nosaltres, com a grup polític, tenim desconfiança cap a vostès arran del que ha passat aquests dies. No cal ser del Partit Popular per fer-nos preguntes sobre el que els ha passat, senyories del PSOE. Però clar, hi ha una desconfiança que transcendeix la relació entre partits. Què és la desconfiança de les institucions. Les infiltracions, senyor Marlaska, el que fan és crear desconfiança en la policia, desconfiança en el ministeri, i desconfiança, en definitiva, en un Estat que en democràcia ha de protegir el ciutadà i no perseguir-lo. El ciutadà que no fa res, evidentment. Per tant, torno a preguntar, senyor ministre, quins criteris i protocols segueix el seu departament per autoritzar aquestes infiltracions? Quina és la base jurídica i com es garanteix que hi hagi una autorització judicial prèvia i efectiva per a fer aquestes infiltracions?

Parlem de la proporcionalitat. De veritat podem justificar la infiltració d’agents policials en espais socials que exerceixen drets legítims emparats en la Constitució del 78, com el dret d’associació? Li demano també claredat sobre una qüestió essencial. Com garanteixen, senyor Marlaska, que aquestes operacions no tenen finalitats repressives, concretes, que no es fan servir per controlar de manera ideològica la dissidència o per fabricar causes? Atenció, senyor Marlaska, perquè vostè que denuncia algunes coses, ho ha fet que podrien passar si governés la dreta i la ultradreta, resulta que vostè, que és un ministre del PSOE, està fent coses que nosaltres creiem que les faria igualment la dreta i la ultradreta. Aleshores, senyor Marlaska, expliqui’m la diferència entre vostè i un futur ministre del Partit Popular o de VOX. Perquè a vegades no ho tenim clar, senyor Marlaska. A vegades no ho tenim gens clar. Però no només Esquerra Republicana, sinó molts ciutadans de Catalunya i d’altres llocs de l’Estat.

Presidenta, señorías, señor ministro, las situaciones inesperadas de emergencia, como usted sabe, no solo nos ponen a prueba a todos nosotros, también a las instituciones, y ponen a prueba la calidad democrática también. Por eso nuestro grupo, entre otras, solicitó su comparecencia, aunque el apagón quede un poco lejos, porque creemos que es tarea de este foro, de este Parlamento, analizar y extraer lecciones, como usted sabe, de lo que ocurre cuando la realidad nos sorprende. Y en este sentido, no puedo evitar sumarme a la perplejidad expresada por el señor Santiago al escuchar las lecciones del Partido Popular sobre emergencias cuando todavía mantienen en su cargo al presidente Mazón, que es un ejemplo de todo lo contrario, no solo de mala gestión, sino de indecencia, de una respuesta indecente ante la ciudadanía. Por tanto, aquí cada uno tiene la autoridad de lo que hace, porque en la política, como ustedes saben, señorías, cuenta lo que hacemos y no lo que decimos; es lo que nos acredita, lo que hacemos y no lo que decimos. Y lo que ha hecho el Partido Popular en el país valenciano ―digámoslo― es una gran vergüenza, una vergüenza.

También aprovecho para destacar que, a raíz de lo que ocurrió con el apagón y otras situaciones, también hemos sido víctimas de este virus que se propaga, a saber: las falsas noticias, los bulos, los relatos interesados, que intentan destruir la política. Ahí debería haber una unidad transversal. Entiendo que la ultraderecha no esté ahí porque trabaja a favor de eso, pero, señorías del PP, creo que ustedes deberían estar en esa transversalidad de tratar de evitar que, ante las emergencias y las tragedias, los relatos destructivos campen a sus anchas y hagan todavía más mal de lo que ya lo hace alguna situación inesperada.

Señor ministro, algunas cosas concretas del apagón del 28 sí se las quiero destacar. Siete comunidades autónomas no pudieron enviar alertas a la población. Eso le consta a usted y creo que se ha puesto sobre la mesa. Otra cosa, el Centro Nacional de Emergencias y la Dirección General de Protección Civil se quedaron parcialmente inoperativos. Usted, de hecho, ha hecho alguna referencia a ello, pero creo que vale la pena que ahonde en ello. También hay que destacar que los grupos electrógenos de la sede de Protección Civil en Madrid fallaron, como también se sabe, dejando la plataforma inutilizada. Son cosas que son preocupantes y, en la medida en la que usted asume esa protección civil, vale la pena que tengamos un conocimiento a fondo de lo ocurrido.

Permítame también, señor ministro, que me refiera a la emergencia por la nube tóxica en Cataluña. En ese caso, el sistema funcionó de manera errática, extraña, creó confusión. Y también en ese caso algunos ciudadanos afectados no recibieron alertas, pero otros, fuera de peligro, sí. Yo creo, señor ministro, que no hay que ser experto en protección para saber que si ante una situación inesperada damos alertas diferentes o inadecuadas, lo que hacemos es crear más confusión, lo que hacemos es crear más sensación de pánico en la población. Es de primero de emergencias eso. Por tanto, señor ministro, creo que ustedes tienen que analizar y escrutar a fondo lo que ocurrió. Pienso, desde un punto de vista estructural, que lo que ocurrió con el apagón y la nube tóxica indica que el sistema, que depende del Ministerio del Interior junto con las comunidades autónomas, necesita mejoras y hay que hacer cosas, porque esta dependencia centralizada recorta la respuesta rápida y eficiente.

Nos encontramos ante una realidad un poco extraña. Las comunidades autónomas tienen un papel, pero hay una dependencia centralizada. Por tanto, es como si la autonomía no terminara de funcionar y eso crea un cortocircuito operativo. En ese sentido, tengo que preguntarle algunas cosas que se derivan de ese marco. ¿Qué causas concretas provocaron el fallo del sistema durante el apagón del día 28? Sé que eso se ha contestado muchas veces, pero me gustaría que volvieran a ello, porque hay tantas versiones y se han dicho tantas cosas que vale la pena que, cuando aparece un ministro de la importancia de usted, se vuelva a decir. ¿Cómo es posible que en una situación prevista y con protocolos establecidos los sistemas de energía alternativos no funcionaran? Estamos hablando de la sede central de Protección Civil de todo el Estado, señor Marlaska. Lo que ocurrió no puede quedar como una anécdota, no es una anécdota. Hacen falta medidas concretas y un calendario para evitar que un sistema de alertas colapse cuando toca. ¿Nos las puede detallar? Y, más allá de eso, ¿su ministerio, señor Marlaska, contempla, sí o no, un plan de descentralización técnica para que las autonomías no dependan de una única infraestructura estatal? ¿Se puede esperar eso? ¿Somos ingenuos en Esquerra por preguntarles eso?

También queremos saber, señor ministro, cómo explican ustedes el fallo en la recepción de las alertas en Cataluña, que le mencionaba hace unos minutos, durante esa emergencia química. ¿Por qué algunos ciudadanos dentro de la zona afectada no recibieron nada mientras que otros que estaban lejos, en cambio, tuvieron notificación? ¿Se han hecho, desde la puesta en marcha del sistema, auditorías independientes, pruebas de carga o simulacros? ¿Se publicarán los resultados, señor Marlaska, de estas pruebas, si se han hecho? La ciudadanía tiene derecho a saber si este sistema funciona o no.

Y más allá de lo que ha fallado, hablemos de lo que todavía no funciona. Le pregunto también: ¿cómo piensan resolver, señor Marlaska, la falta de cobertura en muchos municipios pequeños, rurales? Eso es un problema, y en el caso de la orografía de Cataluña se acentúa. ¿Cuándo se integrarían plenamente las antenas 4G y 5G como herramienta para evitar tener que depender de aplicaciones externas?

Finalmente, en este punto, señor Marlaska, ¿han comprobado ustedes si el funcionamiento de este sistema es lo bastante intuitivo para toda la población? Porque, claro, un sistema de alertas que requiera que la población tenga que adivinar cómo interpretar lo que se le envía es que no funciona. Piense en las personas mayores, señor Marlaska, que no están acostumbradas a utilizar tecnología, en las personas con dificultades diversas o en ciudadanos en situación de estrés. Un sistema de alerta que no termina de entenderse o que no se puede recuperar fácilmente, de hecho, es un sistema inhábil, que no protege.

Hasta aquí, señor Marlaska, la cuestión del apagón y de las emergencias, que nos preocupan y que tienen que ver con la calidad democrática. Pero, aprovechando que lo tenemos a usted sentado aquí, y que, por tanto, hacemos algo que es propio de la democracia ―a saber, preguntarle, y que usted intente, supongo, responder―, tengo que preguntarle por una cuestión que, como sabe, preocupa mucho al Grupo Republicano: las infiltraciones policiales y el trabajo que se ha conocido como las cloacas del Estado. Sé, señor ministro, que usted ya nos ha respondido alguna vez en este Parlamento diciendo que todo está en orden y que no pasa nada, pero recuerde que eso no está nada claro. Se han denunciado múltiples casos de infiltración policial, y uno de los últimos es de un agente, una agente mujer encubierta, con identidad falsa, infiltrada en la comunidad palestina de Cataluña, infiltrada en el colectivo Endavant, infiltrada en el Casal Popular 3 Voltes Rebel, del barrio del Nou Barris, de Barcelona. En el caso concreto de esta policía, señor Marlaska, se conoce que participó en protestas, como las del año 2019, contra la sentencia del procés. Son cosas que se consideran una transgresión de derechos fundamentales. Las entidades lo consideran así. Nos preocupa. Ustedes nos han contestado y nos han dicho que son agentes de inteligencia, pero actúan sin un control democrático ni autorización judicial, de manera prospectiva. Yo le pregunto, señor ministro: ¿el colectivo Endavant, el Casal Popular 3 Voltes Rebel o la comunidad palestina de Cataluña son entidades equivalentes a grupos terroristas o de delincuencia internacional? Porque, claro, hay algo que no se entiende. Ya sé que hoy volverá a explicármelo, pero ya le digo: no se entiende. ¿Cómo podemos tratar a movimientos sociales pacíficos como si fueran organizaciones terroristas o delincuentes? Eso no cuadra. Ustedes siempre dicen que España es una democracia plena. Pues, bueno. No sé si ahora las señorías del PSOE también lo dicen, quizá no lo digan tanto, pero democracia plena con estas infiltraciones… Bueno. Son infiltraciones propias de otros regímenes, no propias de una democracia plena.

Nosotros pensamos que estas infiltraciones, señor Marlaska, podrían constituir una vulneración de los derechos de libertad de asociación, de expresión y de participación política. Lo que genera eso es desconfianza. La desconfianza es un tema muy importante en este Parlamento. Nosotros, como grupo político, tenemos desconfianza hacia ustedes a raíz de lo que ha pasado estos días, y no hay que ser del Partido Popular para hacerse preguntas sobre lo que les ha pasado, señorías del PSOE. Claro, hay una desconfianza que va más allá de la relación entre partidos; a saber, la desconfianza en las instituciones. Las infiltraciones, señor Marlaska, lo que hacen es crear desconfianza en la Policía, desconfianza en el ministerio y desconfianza, en definitiva, en un Estado que, en democracia, tiene que proteger al ciudadano y no perseguirlo; al ciudadano que no haga nada, por supuesto. Por tanto, vuelvo a preguntar, señor ministro: ¿qué criterios y protocolos sigue su departamento para autorizar estas infiltraciones? ¿Cuál es la base jurídica? ¿cómo se garantiza que haya una autorización judicial previa y efectiva para hacer estas infiltraciones?

Hablemos de la proporcionalidad. ¿De verdad podemos justificar la infiltración de agentes policiales en espacios sociales que ejercen derechos legítimos y amparados por la Constitución de 1978, como el derecho de asociación? También le pido claridad sobre una cuestión esencial: ¿cómo garantizan, señor Marlaska, que estas operaciones no tengan finalidades represivas concretas, que no se utilicen para controlar de manera ideológica la disidencia o para fabricar causas? Atención, señor Marlaska, porque usted, que denuncia algunas cosas —l‌o ha hecho— que podrían ocurrir si gobernasen la derecha y la ultraderecha, usted, que es un ministro del PSOE, está haciendo cosas que nosotros creemos que harían igualmente la derecha y la ultraderecha. Por tanto, señor Marlaska, cuénteme cuál es la diferencia entre usted y un futuro ministro del PP o de VOX, porque a veces no lo tenemos claro, señor Marlaska, a veces no lo tenemos nada claro, pero no solo Esquerra Republicana, sino muchos ciudadanos de Cataluña y de otras partes del Estado.

Señorías del PSOE, se lo digo en castellano porque quiero que esto quede muy claro y que no tengan dudas ambiguas con la traducción: ustedes, y lo han dicho repetidas veces, también son víctimas de las cloacas que no han sido capaces de depurar, y una parte de las cloacas está bajo el paraguas, supongo, del ministerio que depende del señor Marlaska. El Grupo de Esquerra les avisó, les advirtió de que algún día irían a por ustedes, pero ¿saben cuál es la diferencia entre el grupo de Esquerra y el Grupo Socialista? Nosotros no disponemos del Boletín Oficial del Estado, no tenemos esta herramienta; ustedes, sí. Mi conclusión es grave y es triste, y lamento tener que decirla: les falta valentía, señorías del PSOE, para, una vez que descubren que el mundo es así, actuar en consecuencia.

En estos momentos, ustedes todavía no han hecho nada para intentar impulsar la derogación de la llamada ley mordaza a pesar de haberlo prometido en incontables ocasiones. No hace falta que diga que la ley mordaza es ahora una vergüenza y que, en manos de un hipotético futuro Gobierno de las derechas, lo sería mucho más. Señor Marlaska, creo que le aplicarían a usted la ley mordaza también. Viendo el ambientillo que hay aquí, creo que se la aplicarían. A mí, seguro, y a usted, creo que también.

En fi, ministre, com que aquí tots els oradors porten el seu libro, he venido a vender mi libro, jo portaré el meu llibre també. I un dels llibres que ens interessen, vostè ja ho sap, no és cap sorpresa, és el futur de la prefectura de Via Laietana. Suposo que no esperava que no li esmentés Via Laietana Un clàssic.. Ahir, en comissió, a la Comissió d’Interior, va passar una cosa molt curiosa. El grup d’Esquerra va presentar una PNL perquè a Via Laietana passi a propietat de la Generalitat perquè esdevingui un lloc de memòria i perquè la policia, els elements operatius es traslladin a un altre lloc de Barcelona. Sap què va passar, senyor Marlaska? PP i VOX van votar en contra. Normal. Esquerra, SUMAR, Junts, Bildu, etcètera, van votar a favor. I sap què va votar el Grup Socialista? Es va abstenir. Curiós, no? El vot de qualitat era el del Grup Socialista. I el Grup Socialista es va abstenir amb una solució salomònica que venia a dir, en el fons: «Querido amigo de Esquerra, estamos de acuerdo contigo, pero claro, es que esto al Ministerio, claro, Marlaska…».

Escolti, senyor Marlaska, estem a l’any 2025. Vostè sap i m’explicarà lo contrari, però vostè sap que des d’un punt de vista tècnic, la prefectura al mig de Barcelona, no és logísticament indispensable. Vostès tenen a la ciutat, a la capital catalana, altres llocs on col·locar els operatius de la Policia Nacional. Perquè això m’ho ha dit gent, gent de vostès m’ho ha dit. Escolti, la Policia Nacional podria estar en un altre lloc, no necessàriament a Via Laietana. I aleshores també li diré, passa una cosa que és notícia. Resulta que el president de la Generalitat, el senyor Illa, és socialista. L’alcalde de Barcelona, senyor Jaume Collboni, és socialista. I vostè, sempre i quan no em digui el contrari, ministre de l’Interior, és socialista. Aleshores jo em demano com pot ser que tres socialistes que tenen a veure amb el futur de Via Laietana no es posin d’acord? Jo ja sé que dintre d’uns dies el seu gobierno declararà Via Laietana «lugar de memòria». Fantàstic. Això així, per si sol no servirà de res, perquè nosaltres creiem que només valdrà si, a més a més de ser un lloc de memòria, és un lloc on no hi han operatius, perquè un lloc de memòria on convisqui la tasca policial normal és absurd. És absurd i, a més a més, perquè seria normal i comprensible ara que l’alcalde Collboni, socialista i el president Illa és socialista, que la propietat de l’immoble passi a la Generalitat. Escolti, la Generalitat ja no està en mans de gent estranya.

Senyor ministre, jo entenc que a Via Laietana és un símbol i sobretot és un tema de controvèrsia amb alguns sindicats policials que no l’estimen gens a vostè. Li diré una cosa: encara que la Via Laietana no canviï, aquests sindicats no l’estimarà tampoc perquè el tenen com un enemic, perquè aniran per vostè igualment. Per tant, pel mateix preu, escolti, faci una cosa de justícia, que és que un lloc de tortura de la repressió franquista, que sigui finalment un lloc de memòria fàcil. De debò. Quedarà tranquil vostè i quedaran tranquils moltes víctimes, senyor Marlaska. Vostè que és una persona que jo vull pensar que, malgrat tot, malgrat el paper que ha de fer aquí, entén el que li dic, sap que nosaltres tenim raó. Tenim raó, no per una superioritat moral, no, sinó perquè la història abona que això ha de ser així. Li recordo un exemple que vaig posar ahir en comissió: La ESMA, l’Escuela Superior de Mecànica de l’Armada a Buenos Aires, lloc on es torturava durant la dictadura de la Junta Militar Argentina, és un lloc de memòria. Escolti, si la ESMA es va convertir en lloc de memòria, serà menys la prefectura de Via Laietana? Per favor, senyor Marlaska.

No voldria acabar sense fer esment d’un tema lamentable. Aquesta setmana fa tres anys d’una ignomínia que vostè coneix perfectament. El 24 de juny de l’any 2022, a la frontera de Melilla, van morir almenys 37 persones. 77 persones segueixen desaparegudes i va haver-hi centenars de persones ferides. Organitzacions de defensa dels drets humans, ONG, etcètera i altres entitats, van documentar com es va organitzar i executar una operació coordinada entre les autoritats espanyoles i les marroquines que va acabar amb la mort i la tortura de persones migrants. Tres anys més tard, senyor ministre, el seu govern i el ministeri seu han negat les irregularitats i han derivat totes les responsabilitats al Marroc, i no hi ha cap investigació judicial oberta. Jo crec que en puritat, vostè, com a ministre d’un govern que es considera progressista, com a socialista, com a persona que sap el que representa estar a una banda o altra d’una frontera. I malgrat que vostè entén que té moltes pressions de sindicats i corporatius, de la policia, etcètera, sap que això és un escàndol democràtic i cal que el Regne d’Espanya investigui com tocaria això. Perquè formar part d’Europa i ser una democràcia plena també indica això. Senyor ministre, hi ha molts deures a fer i anem tard.

Gràcies.

En fin, ministro, como aquí todos los oradores traen su libro, pues yo también lo haré, y uno de los libros que nos interesa, no es ninguna sorpresa, es el futuro de la prefectura de Policía de Via Laietana. Es un clásico, no le sorprenderá que lo saque a colación. Ayer ocurrió algo muy curioso en la Comisión de Interior: el grupo de Esquerra presentó una PNL para que Via Laietana pase a ser propiedad de la Generalitat y se convierta en un lugar de memoria y para que los elementos operativos se desplacen a otro lugar de Barcelona. ¿Sabe qué ocurrió, señor Marlaska? PP y VOX votaron en contra, cosa esperable y normal; Esquerra, SUMAR, Junts, Bildu, etcétera, votaron a favor, ¿y sabe qué votó el Grupo Socialista? Abstención. Curioso, ¿no? El voto de calidad era el del Grupo Socialista, y el Grupo Socialista se abstuvo, adoptando una solución salomónica, como queriendo decir: querido amigo de Esquerra, estamos de acuerdo contigo, pero, claro, esto del ministerio…

Escúcheme, señor Marlaska. Estamos en el año 2025, y usted sabe, aunque me diga lo contrario, que, desde un punto de vista técnico, esa prefectura en pleno centro de Barcelona logísticamente no es indispensable. En la capital de Cataluña hay otros puntos operativos de la Policía Nacional, porque esto me lo ha dicho a mí gente que es de los suyos. La Policía Nacional podría estar en cualquier otro lugar, no necesariamente en plena Via Laietana. Y también le diré que pasa algo que también es noticia: resulta que el presidente de la Generalitat, el señor Illa, es socialista; el alcalde de Barcelona, el señor Jaume Collboni, es socialista, y usted, salvo que me diga lo contrario, ministro del Interior, es socialista. Entonces, me pregunto: ¿cómo es posible que tres socialistas que tienen que ver con el futuro de la comisaría de la Via Laietana no se pongan de acuerdo? Yo sé que, dentro de unos días, su Gobierno declarará Via Laietana lugar de memoria. Estupendo. Esto no sirve de nada por sí solo, porque creemos que solo valdrá si, además de convertirse en lugar de memoria, es un lugar donde no haya fuerzas operativas, porque un lugar de memoria donde conviva con ella la tarea normal de la policía es absurdo. Ahora que el alcalde, Collboni, es socialista y el presidente de la Generalitat también lo es, que la propiedad del inmueble pasara a ser de la Generalitat, ¿no?, ya que la Generalitat no está en manos de gente extraña.

Señor ministro, entiendo que Via Laietana es un símbolo, un tema controvertido entre algunos sindicatos policiales que a usted no le quieren nada. Y le diré algo más, aunque Via Laietana no cambie, estos sindicatos seguirán sin quererle a usted porque le tienen por enemigo. Entonces, por el mismo precio, haga algo de justicia: que un lugar de tortura de la represión franquista se convierta de verdad finalmente en un lugar de memoria. Hágalo, hágalo. (Aplausos). Así se quedarán tranquilos usted y muchas víctimas, señor Marlaska. Usted, que es una persona que yo quiero pensar que, a pesar de todo, entiende lo que le digo, sabe que tenemos razón, no por una superioridad moral, sino porque la historia lo abona. Un ejemplo que le recordaré de ayer en comisión. La Escuela Superior de Mecánica de la Armada, ESMA, en Buenos Aires, lugar donde se torturaba durante la dictadura de la Junta Militar Argentina, se ha convertido en un lugar de memoria. Si la ESMA lo hizo, ¿va a ser menos la prefectura de la Via Laietana? Señor Marlaska, por favor.

No quisiera terminar sin mencionar un tema lamentable. Esta semana hace tres años que se produjo una ignominia que usted conoce perfectamente. El 24 de junio del año 2022, en la frontera de Melilla, murieron por lo menos treinta y siete personas, setenta y siete siguen desaparecidas y hubo centenares de personas heridas. Organizaciones de defensa de los derechos humanos, ONG y otras entidades documentaron cómo se organizó y ejecutó una operación coordinada entre las autoridades españolas y marroquíes que acabó con la muerte de personas emigradas. Tres años después, su Gobierno, señor ministro, y su ministerio han negado las irregularidades y han derivado todas las responsabilidades a Marruecos. No hay ninguna investigación judicial abierta. Creo yo que usted, como ministro de un Gobierno que se considera progresista, como socialista, como persona que sabe qué representa estar en un lado u otro de una frontera ―y a pesar de que usted está sometido a muchas presiones de sindicatos y también corporativas, de la policía y demás― sabe que esto es un escándalo democrático, y es necesario que el Reino de España lo investigue como debería, porque formar parte de Europa y ser una democracia plena también exige esto. Señor ministro, tiene muchos deberes por hacer y ya es hora de que se empiece.

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Moltes gràcies, senyor Álvaro. Pel Grupo Parlamentari Junts per Catalunya, té la paraula la señora Madrenas i Mir.

Marta Madrenas i Mir

JuntsDiputada.Página 70Vídeo

Molt bona tarda a tothom. Gràcies senyora presidenta, senyories, senyor ministre. Com ens tenen acostumats en termes de democràcia l’Estat espanyol, avui ni el PP ni el PSOE parlaran a la ciutadania amb la veritat. Continuaran sense reconèixer que l’Estat fa dècades que ha utilitzat, i encara ho fa, els cossos policials espanyols com a arma política per aplacar les dissidències i per noquejar els rivals polítics. Alguns no hem estalviat esforços a denunciar des de fa molt temps les tremendes deficiències democràtiques que abasteixen el règim espanyol. I la conseqüència d’oposar-s’hi: repressió. Repressió per terra, mar i aire. Junts per Catalunya, aquí mateix, a cada ple hem denunciat manta vegades anomalies gravíssimes en termes de qualitat democràtica que hem estat patint els independentistes. Hem estat espiats il·legalment, privats d’informació rellevant, amb atestats incriminatoris falsos, amb condemnes a anys llum de ser ajustades a dret. Anomalies que es coneixien i es negaven. I ara ja no es poden amagar més, veig, perquè s’ha fet obvi que aquestes anomalies perduren. De fet, són tan arrelades que ja es donen per descomptat.

Mirin, nosaltres Junts per Catalunya som un partit molt jove. Vam néixer ara fa cinc anys, només. Vam néixer en plena repressió de l’Estat espanyol cap a tot el que flairava a independentisme. Vam irrompre per contribuir a la resolució política del conflicte històric entre Catalunya i Espanya. Vam irrompre per bastir la independència del meu país, de Catalunya, perquè nosaltres fa molt temps que sabem que confiant que l’Estat espanyol es sanegi, es reformi, és una expectativa suïcida per al meu país. Espanya és irreformable i no és possible un futur de progrés i prosperitat per als catalans, no hi ha esperança possible per als nostres fills, si no ens apartem d’aquest regne corcat i construïm el nostre propi destí, com a nació que som i que permanentment s’ens és negat. Perquè aquestes anomalies sistèmiques van rebrotant sovint com les males herbes.

Com els deia a Catalunya els independentistes ja hem comprovat que Espanya és irreformable, governi qui governi. Ara ho veu tothom que «tanto monta, monta tanto». Ni per un moment es pensin que ens oblidarem de l’1 d’octubre, ni del cop d’estat contra Catalunya que va significar el 155, ni del paper que va jugar el Borbó capitanejant el «a por ellos» i avalant la nostra persecució política. Ni d’haver hagut de suportar veure els nostres companys, els nostres amics, els nostres veïns, els nostres conciutadans a la presó o a l’exili, o espiats o enjudiciats o espoliats amb la casa o amb els sous embargats. No s’ho pensin pas ni per un moment. Normalitat a Catalunya? Això seria ciència-ficció. De fet, és un miracle que Catalunya i els catalans encara existim perquè al llarg dels segles, de forma cíclica, els poders espanyols ens han volgut prendre tot: la nostra llengua, la nostra cultura, les nostres pròpies institucions, el nostre dret i tradicions, els nostres recursos, el nostre model educatiu. Abans ho feien amb bombes, cops d’estat i decrets reials i ara a cops de BOE, a cops de toga i de policia patriòtica. I avui el PP, dins la seva estratègia política de desgast, i que no qualificaré ara, estratègia política de desgast per erosionar l’executiu, blanquegen selectivament estructures policials. Ara el PP pretén presentar la UCO com una víctima quan ells mateixos se n’han servit com una arma política. És que és paradoxal que ara el PP exigeixi protegir la UCO quan el mateix PP va ser el protagonista d’una de les pitjors ingerències de la seva història. Amb l’Operació Kitchen, aquella trama parapolicial dins del Ministeri d’Interior sota el govern Rajoy, que va instrumentalitzar els recursos de la UCO, també altres cossos policials i, fins i tot, periodistes per obstruir investigacions judicials, destruir proves i espiar il·legalment. El PP no està pensant avui en democràcia. En absolut. El PP està pensant en el poder. Estan decidits a preservar el totpoderós poder de l’Estat a través de la manipulació dels silencis i de la por. I, això sí, tot beneït per un cap d’Estat inelegible i inviolable. Cap d’Estat que aquest mateix dilluns ha insultat la intel·ligència i els sentiments dels catalans quan en una nova mostra de catalanofòbia ha pretès alliçonar nos a casa nostra del que ha de simbolitzar o no Montserrat per nosaltres, quan el focus de tot plegat hauria d’estar situat en el respecte institucional, en la separació real dels poders, en la fi de la impunitat, la despolitització dels cossos de seguretat, en les fórmules per assegurar que estan únicament al servei de la ciutadania, sotmesos al control democràtic i deslliurada de qualsevol tipus d’ingerència. Però, en canvi, la preocupació del PP d’avui és una preocupació selectiva i utilitària. Només els és útil quan apunten cap a l’oponent polític. Els hi confesso que soc incapaç de veure cap indici de preocupació real pel model policial democràtic, pel control parlamentari o per preservar els drets de les persones investigades, més aviat al contrari, especialment quan es tracta d›independentistes, clar. No els veiem gens preocupats, per exemple, per la no desclassificació de tots els documents relacionats amb les operacions il·legals de la policia patriòtica que han ferit de mort a la democràcia, la llibertat de premsa i els drets civils de milers de catalans.

Però la veritat és que el PSOE tampoc pot donar cap lliçó. Vostè, senyor ministre, i el seu govern han estat incapaços de trencar amb totes aquestes estructures. És més, les ha justificat. Vostè mateix ho ha fet en d’altres ocasions en aquesta mateixa cambra. Avui ho ha fet amb la boca més petita, és cert. Vostès les han protegit i el que és pitjor és que les han utilitzat. L’Operació Catalunya, senyor ministre, que vostè i el govern PSOE Sumar, ha sostingut, és la manifestació plausible de l’existència d’un mètode estructurat i sostingut en el temps que utilitza els recursos públics espanyols, institucions espanyoles i els poders de l’Estat espanyol per perseguir la dissidència política. Encara avui persisteix vostè en la no desclassificació total dels documents del 17-A, per exemple. I això ho està fent vostè. És el PSOE de Sánchez el que va decidir infiltrar policia en entorns íntims i familiars d’activistes de l’independentisme. Una vulneració gravíssima dels drets fonamentals d’aquests ciutadans espiats, a l’estil del espionatge de les dictadures comunistes. Aquests mètodes, senyor Marlaska, són propis de règims dictatorials. Maniobrar amb mentides i enganys les vides íntimes i emocionals de les persones, mai de la vida, ja li vaig dir, mai de la vida pot considerar una actuació policial legítima, mai. I això, tan propi dels règims autoritaris ho ha autoritzat vostè també. Ho ha validat un govern del PSOE i SUMAR. Vostès, els socialistes, han donat el cop de gràcia a la confiança dels ciutadans cap a les institucions. Els ciutadans ara avui ja poden comprovar que la justícia i les forces de seguretat són més unes eines de control polític o al servei d’algunes agendes polítiques, que els garants dels drets fonamentals i al servei de l’interès general.

Ja li vaig dir un altre dia senyor ministre, quina diferència, quina enorme diferència l’actuació del seu govern respecte a la del govern britànic i la seva reacció a la del govern britànic amb l’escandalós cas d’espionatge policial que també es va produir en moviments socials i activistes durant dècades a la Gran Bretanya. El cas Spy Cops. Una de les resolucions d’aquest cas, va ser la roda de premsa oficial del portaveu de la Policia Metropolitana, aquí seria surrealista, veig, mirant a la càmera directament, mirant el vídeo, mirant a la ciutadania als ulls i reconeixent oficialment que les actuacions policials d’espionatge varen ser una violació dels drets humans. Un abús de poder judicial. Ho dic perquè vostè s’empara sempre en si hi havia una autorització judicial i en aquest cas, de l’Spy Cops n’hi havia, però reconeixen que és un abús del poder judicial autoritzar això i que van causar un trauma importantíssim a les persones que van patir aquell espionatge i van demanar disculpes sense cap reserva en nom de la policia. Quina enorme diferència del que han fet vostès.

Jo he arribat a aquest moment, quan estava preparant això, m’he recordat d’una reflexió que segur que tots vostès recorden, coneixen, però, i és avinent la reflexió que va fer aquell pastor luterà alemany, Niemöller, que deia: «Quan els nazis van venir a buscar els comunistes vaig guardar silenci perquè jo no era comunista. Quan van empresonar els socialdemòcrates vaig guardar silenci, perquè jo no era socialdemòcrata. Quan van venir a buscar els sindicalistes, jo no vaig protestar perquè jo n’era sindicalista. Quan van venir a buscar els jueus, no vaig protestar perquè jo no era jueu. I quan van venir a buscar-me a mi ja no hi havia ningú més a protestar». Algunes cares que veig aquesta darrera setmana de derrotats m’han recordat aquestes reflexions d’aquest pastor alemany.

Senyor ministre, res del que ha passat aquests darrers anys en Catalunya i la seva policia patriòtica i les forces de seguretat de l’Estat, UCO inclosa, és normal. Res del que ha passat és normal. Nosaltres, els independentistes, hem patit, i encara ara, una llarga repressió, i per això coneixem bé de què va la justícia espanyola i la policia espanyola i la premsa patriòtica espanyola. Es va voler castigar les esperances dels catalans amb una repressió desfermada, vergonyosa, il·legal. I sabem bé que aquesta repressió tenen pare i mare. El PP i el PSOE. Miri, vostè senyor ministre i el seu govern van deixar corrompre fins al moll de l’os l’estat de dret quan es van endinsar en la pitjor de les perversions comeses aquests darrers anys a Espanya. M’explico: van permetre que s’equiparés l’independentisme, una causa legítima, política, social, essencialment pacífica, van deixar que s’equiparés amb el delicte de terrorisme. Aquest plat va ser cuinat pel PP, és cert. Però vostès li van parar la taula per culpa d’aquesta equiparació han convertit a milers de ciutadans, activistes socials i els polítics que els hi donaven veu als seus parlaments amb potencials terroristes. I això és el que ha permès poder utilitzar amb certa aparença de legalitat unes eines que haurien de ser absolutament excepcionals d’una manera tan desfermada i legítima que cap estat democràtic del món sencer podria suportar sense veure destrossades les seves costures.

Senyor Marlaska, vostè ahir deia una cosa sobre la policia patriòtica en aquest Parlament. I avui, com que ara sí els afecta a vostès diuen exactament la contrària. El seu cinisme és estratosfèric i la seva visió de qualitat democràtica és corrosiva. No ens vinguin amb crides d’auxili perquè Junts per Catalunya només ens sentim interpel·lats pel que necessiten els catalans i pel futur de la nació catalana. Senyor ministre a Espanya, no ens interpel·la, només ens interpel·la Catalunya.

Moltes gràcies.

Muy buenas tardes a todos. Gracias, señora presidenta, señorías, señor ministro. Como ya nos tiene acostumbrados el Estado español, hoy ni el PP ni el PSOE hablarán con la verdad ante los ciudadanos. Continuarán sin reconocer que el Estado hace décadas que ha utilizado y sigue utilizando los cuerpos de policía españoles como arma política para aplacar las disidencias y noquear a sus rivales políticos. Algunos no hemos escatimado esfuerzos para denunciar desde hace mucho tiempo las tremendas deficiencias democráticas que configuran el régimen español, y la consecuencia de oponerse a ellas es la represión, represión por tierra, mar y aire. Junts per Catalunya, aquí mismo, en cada uno de los Plenos, hemos denunciado muchísimas veces anomalías gravísimas en términos de calidad democrática que hemos sufrido los independentistas. Hemos sido espiados ilegalmente, privados de información relevante, hay atestados incriminatorios falsos con condenas que están a años luz de ajustarse a derecho. Son anomalías que se conocían y se negaban y ahora ya no se pueden esconder porque se ha visto que es obvio que esas anomalías perduran; de hecho, están tan arraigadas que ya se dan por supuestas.

Miren, nosotros, Junts per Catalunya, somos un partido muy joven que nació hace solo cinco años. Nacimos en plena represión del Estado español hacia todo lo que oliera a independentismo. Irrumpimos para contribuir a la resolución política del conflicto histórico entre Cataluña y España. Irrumpimos para construir la independencia de mi país, Cataluña. Porque nosotros hace mucho que sabemos que confiar en que el Estado español va a sanearse o a reformarse es una expectativa suicida para mi país. España es irreformable, y no es posible un futuro de progreso y prosperidad para los catalanes, no hay esperanza posible para nuestros hijos, si no nos apartamos de este reino carcomido y construimos nuestro propio destino como una nación que somos, y permanentemente se nos ha negado. Porque estas anomalías sistémicas van rebrotando a menudo como lo hacen las malas hierbas.

Como decía, en Cataluña los independentistas ya hemos comprobado que España es irreformable, gobierne quien gobierne. Ahora ya lo ve todo el mundo esto, tanto monta, monta tanto. Ni por un instante piensen que nos vamos a olvidar del 1 de octubre; ni del golpe de Estado contra Cataluña, que significó el 155; ni del papel que desempeñó el Borbón, capitaneando el «a por ellos» y avalando nuestra persecución política; ni de haber tenido que soportar ver a nuestros compañeros, conciudadanos y amigos en la prisión o en el exilio o espiados o enjuiciados o expoliados con su casa o con su sueldo embargado. No lo piensen ni un instante. ¿Normalidad en Cataluña? Eso sería ciencia ficción. De hecho, es un milagro que Cataluña y los catalanes sigamos existiendo, porque a lo largo de los siglos, de forma cíclica, los poderes españoles nos lo han querido robar todo: nuestra lengua, cultura, instituciones propias, nuestro derecho y tradiciones, nuestros recursos, nuestro modelo educativo. Antes lo hacían con bombas, golpes de Estado y decretos reales; ahora a golpe de BOE, toga y ‘policía patriótica’. Y hoy el PP, en su estrategia política de desgaste ―que ahora no voy a entrar a calificar―, estrategia política para erosionar al Ejecutivo, blanquea selectivamente estructuras policiales. Ahora pretende el PP presentar a la UCO como una víctima cuando ellos mismos se han servido de ella como un arma política. Es paradójico que ahora el PP exija proteger a la UCO cuando el mismo PP fue protagonista de una de las peores injerencias en su historia con la operación Kitchen, aquella trama parapolicial dentro del Ministerio del Interior bajo el Gobierno de Rajoy, que instrumentalizó los recursos de la UCO, también otros cuerpos policiales y hasta incluso periodistas para obstruir investigaciones judiciales, destruir pruebas y espiar ilegalmente. El PP no está pensando hoy en democracia, en absoluto. El PP está pensando en el poder. Están decididos a preservar el todopoderoso poder del Estado a través de la manipulación, los silencios y el miedo, eso sí, todo bendecido por un jefe de Estado inelegible e inviolable; un jefe de Estado que este mismo lunes ha insultado la inteligencia y el sentimiento de los catalanes cuando, en una nueva muestra de catalonafobia, ha pretendido aleccionarnos en nuestra casa de lo que tiene que simbolizar Monserrat para nosotros. Cuando el foco de todo debería situarse en el respeto institucional, en la separación real de poderes, en el fin de la impunidad y la despolitización de los cuerpos de seguridad, en las fórmulas para asegurar que estén únicamente al servicio de la ciudadanía, sometidos al control democrático y libres de cualquier injerencia, resulta que la preocupación del PP de hoy es una preocupación selectiva y utilitaria: solo les es útil cuando pueden apuntarla hacia el opositor político. Les confieso que soy incapaz de ver ningún indicio de preocupación real por el modelo policial democrático, por el control parlamentario o para preservar los derechos de las personas investigadas, más bien todo lo contrario, especialmente cuando se trata de independentistas, claro. No los vemos nada preocupados, por ejemplo, por la no desclasificación de todos los documentos relacionados con las operaciones ilegales de la ‘policía patriótica’, que han herido de muerte la democracia, la libertad de prensa y los derechos civiles de miles de catalanes.

Pero la verdad es que el PSOE tampoco puede dar lecciones. Usted, señor ministro, y su Gobierno han sido incapaces de romper con todas esas estructuras; es más, las han justificado. Usted mismo lo ha hecho en otras ocasiones en esta misma Cámara; hoy lo ha hecho con la boca más pequeña, es verdad. Ustedes las han protegido y, lo que es peor, las han utilizado. La operación Cataluña, señor ministro, que usted y el Gobierno PSOE-SUMAR han sostenido, es la manifestación más plausible de la existencia de un método estructurado y sostenido en el tiempo que utiliza recursos públicos españoles, las instituciones españolas y los poderes del Estado español para perseguir la disidencia política. Incluso hoy persiste usted en la no desclasificación total de los documentos de 2017, y esto lo está haciendo usted. Es el PSOE de Sánchez quien decidió infiltrar a la policía en entornos íntimos y familiares de activistas del independentismo, lo cual es una vulneración gravísima de los derechos fundamentales de estos ciudadanos espiados al estilo del espionaje de las dictaduras comunistas. Estos métodos, señor Marlaska, son propios de regímenes autoritarios. Maniobrar con mentiras y engaños las vidas íntimas y emocionales de las personas nunca nunca puede considerarse una actuación policial legítima, jamás, y eso, tan propio de los regímenes autoritarios, también lo ha utilizado usted. Lo ha validado un Gobierno de PSOE-SUMAR. Ustedes, los socialistas, han dado el golpe de gracia a la confianza ciudadana hacia sus instituciones. Los ciudadanos ahora ya pueden comprobar que la justicia y las fuerzas de seguridad son más unas herramientas de control político o al servicio de algunas agendas políticas que los garantes de los derechos fundamentales y al servicio del interés general.

Ya se lo dije otra vez, señor ministro: qué enorme diferencia la actuación de su Gobierno comparada con la del Gobierno británico y su reacción —‌la del Gobierno británico— ante el escandaloso caso de espionaje policial que también se produjo a movimientos sociales y activistas durante décadas en Gran Bretaña, el caso Spy Cops. Una de las resoluciones de este caso fue la rueda de prensa oficial del portavoz de la policía metropolitana ―aquí sería surrealista incluso― mirando directamente a la cámara, mirando a los ciudadanos a los ojos y reconociendo oficialmente que las actuaciones policiales de espionaje fueron una violación de los derechos humanos, un abuso del Poder Judicial. Lo digo porque usted siempre hablaba de si había o no autorización judicial, y en este caso de Spy Cops la había. Reconocieron que autorizarlo fue un abuso del Poder Judicial y que causaron un trauma importantísimo, gravísimo a esas personas que sufrieron ese espionaje, y pidieron disculpas sin ninguna reserva en nombre de la policía. Qué enorme diferencia frente a lo que han hecho ustedes.

Llegados a este punto, cuando estaba preparando mi discurso, he recordado una reflexión, que seguro que ustedes también conocen o recordarán, pero es muy pertinente. Es la reflexión que hizo ese pastor luterano alemán que decía: Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas, guardé silencio porque yo no era comunista; cuando pusieron en prisión a los socialdemócratas, guardé silencio porque yo no era socialdemócrata; cuando vinieron a buscar a los sindicalistas, yo tampoco protesté porque no era sindicalista; cuando vinieron a buscar a los judíos, no protesté porque yo no era judío, y cuando me vinieron a buscar a mí, ya no había nadie más que pudiera protestar. Algunas caras que estoy viendo esta última semana de gente derrotada me han recordado las reflexiones de ese pastor alemán.

Señor ministro, nada de lo que ha ocurrido estos últimos años en Cataluña y su ‘policía patriótica’ y las fuerzas de seguridad del Estado, incluida la UCO, es normal. Nada de lo que ha pasado es normal. Nosotros, los independentistas, hemos sufrido y seguimos sufriendo una larga represión, y por eso conocemos perfectamente de qué van la justicia española, la policía española y la prensa patriótica española. Se quisieron castigar las esperanzas de los catalanes con una represión vergonzosa, ilegal y desatada, y sabemos que esa represión tiene padre y madre: PP y PSOE. Mire, usted, señor ministro, y su Gobierno permitieron que se corrompiera hasta la médula el Estado de derecho cuando se metieron en la peor de las perversiones cometidas estos últimos años en España: permitieron que se equiparara el independentismo, una causa legítima política y social, esencialmente pacífica, con el delito de terrorismo. Este plato fue cocinado por el PP, cierto, pero ustedes le pusieron la mesa. Por culpa de esta equiparación, han convertido a miles de ciudadanos, activistas sociales y a los políticos que les daban voz en sus Parlamentos en terroristas potenciales, y eso es lo que ha permitido poder utilizar con cierta apariencia de legalidad unos instrumentos que deberían ser muy excepcionales de una forma tan desatada e ilegítima que ningún Estado democrático del mundo podría soportarlo sin ver destrozada su propia estructura.

Señor Marlaska, usted decía ayer algo sobre la ‘policía patriótica’ en este mismo Parlamento, y hoy, como ahora les afecta a ustedes, está diciendo exactamente lo contrario. Su cinismo es estratosférico y su visión de la calidad democrática es corrosiva. No nos vengan aquí con llamamientos de auxilio, porque aquí Junts per Catalunya solo se siente interpelada por lo que necesitan los catalanes y el futuro de la nación catalana. España no nos interpela, señor ministro; a nosotros solo nos interpela Cataluña.

Muchas gracias.

Presidencia. Moltes gràcies, señora Madrenas. Por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene la palabra el señor Iñarritu García.

Jon Iñarritu García

EH BilduDiputado.Página 74Vídeo

Muchas gracias, presidenta. Señorías, señor ministro, Eguerdi on. Señor ministro, en primer lugar, en relación con el apagón del 28 de abril, he tenido la sensación de que en su balance de los hechos había cierto triunfalismo. Decía que se redujo al 50 % la criminalidad, que incluso hubo menos incidentes de tráfico y que todo fue bien, cuando vimos que en esa situación hubo, más allá de las personas que, lamentablemente, fallecieron como consecuencia del apagón, miles de personas que se quedaron bloqueadas, algunas aisladas, durante horas en situaciones de estrés y angustia en trenes y en ascensores. A mí me gustaría saber, dentro de las competencias de su ministerio, cuántas actuaciones llevaron a cabo. Es cierto que ha señalado que, en coordinación con la UME y otros cuerpos, estuvieron dando apoyo a esa actuación de emergencias, pero me gustaría que hiciera una recapitulación y nos diera unos datos sobre la base de cuáles fueron sus actuaciones y, sobre todo, que hiciera un ejercicio, como ha hecho el Ministerio de Transición Ecológica, de análisis de qué falló y qué problemas hubo, para proponer luego medidas en un real decreto para que en el futuro no ocurra algo así y, si lamentablemente ocurre, aprender de la experiencia. Por eso me gustaría preguntarle: ¿qué análisis hacen?, ¿fallaron en algo en su actuación? Dice que hubo 30 000 agentes en las calles. ¿Qué han aprendido de esa actuación? Si vuelve a ocurrir, ¿qué harían diferente o cómo actuarían? Yo creo que ese es uno de los objetivos de esta comparecencia.

Es cierto que, en un inicio, ante las dudas de lo que había sucedido, hubo quien apuntó a un ciberataque, aunque, según el informe, ha quedado descartado, pero también es cierto que en un futuro puede haber agentes hostiles que en un efecto de emulación digan: Mira, si te cargas la energía de un Estado, en doce o veinticuatro horas se produce una situación de caos. ¿Qué han aprendido para que en el futuro no pueda darse una situación así por un posible ciberataque? Como digo, hubo algunas fuentes que decían que estaban bien informadas, incluso algún partido político, que tenían claro que había sido un ciberataque.

Sobre la declaración de emergencia, el famoso nivel 3, tengo poco más que decir. Hubo algunas comunidades autónomas, especialmente del Partido Popular y una del Partido Socialista ―aunque, viendo a su presidente autonómico, se asemeja bastante al Partido Popular―, que reclamaron ese nivel de emergencia. Yo creo que no acertaron, teniendo en cuenta que la gestión a las doce o veinticuatro horas estaba más o menos solventada, pero es cierto que sorprende que lo solicitaran cuando en una desgracia como la dana de Valencia no actuaron de la misma manera.

En relación con la segunda solicitud de comparecencia, que la ha pedido el Grupo Popular de urgencia ―tenían mucha urgencia, pero veo que ahora no genera tanto interés que esté usted aquí, pues, como dice una diputada, hay poca gente del Grupo Popular―, es curioso que sea precisamente el Partido Popular quien hable de interferencias en una unidad policial como pueda ser la UCO. Y también es cierto que usted ha hecho un ejercicio de memoria. Yo creo que le han ayudado un poco con la hemeroteca. Ha mencionado la Kitchen, que va a ser juzgada en unos meses, en la que hay imputados un ministro del Interior, un secretario de Estado, un DAO, cinco comisarios y dos inspectores por haber utilizado las fuerzas y cuerpos de seguridad para sabotear una investigación judicial. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia). De igual forma, ha pasado por encima de la utilización de algunos agentes policiales. Yo querría recordar hoy, porque ha venido en numerosas ocasiones a comisiones de investigación, al inspector jefe Manuel Morocho, que en muchas ocasiones nos ha contado cómo, cuando estaba investigando la caja B del Partido Popular o el caso Gürtel, recibió todo tipo de presiones por parte de sus superiores, en algunos casos ofreciéndole destinos dorados ― como irse a Lisboa― y en otros diciéndole que no incluyera el nombre del señor Ignacio López del Hierro ―el que fuera marido de una dirigente del Partido Popular― o cambiándole de lugar de trabajo y llevándole directamente ante la DAO, con el objetivo de sabotear e interferir en investigaciones judiciales y policiales sobre el Partido Popular. De igual forma, hubo algunos dirigentes del Partido Popular que decían que muchos informes policiales se hacen con intencionalidad política más que judicial. Hoy parece que ya no comparten esa idea.

Señor ministro, le decía que es curioso que sea el Partido Popular quien le acuse de esto, cuando ellos han sido los primeros que tienen unos precedentes que no los acompañan mucho. Pero, como decía algún otro portavoz, también está pasando lo contrario, porque hay una agenda o un calendario de filtraciones que responde a unos intereses que sorprenden, más allá de que esos informes sean veraces o no, ahí no entramos. Lo que decimos es que hay filtraciones a algunos periodistas, que precisamente son los mismos que se intercambiaban wasaps con el señor Villarejo o con el que fuera secretario de Estado de Seguridad en la época del señor Fernández Díaz. Y también sorprende que el señor Feijóo dé a conocer públicamente que él tiene conocimiento de informes de la UCO. Claro, ante esto, le tenemos que preguntar qué está haciendo usted para investigar estos hechos, esas filtraciones interesadas con un calendario predeterminado, filtrando algo que interesa a algunos en ciertos momentos. Porque ¿sabe qué es lo paradigmático? Que esto de las filtraciones no es nuevo. Hasta ahora hemos conocido filtraciones policiales en muchos casos que iban contra adversarios políticos del Gobierno de turno, pero ahora lo paradigmático es que esas filtraciones policiales van en contra del propio Gobierno. Eso es lo curioso, lo diferente, pero creo que en todos los casos debe haber una investigación para parar esas filtraciones y saber de dónde proceden. Creo que tienen que actuar.

Señor ministro, como decía también el señor Francesc-Marc Álvaro, de Esquerra Republicana, ayer fue el triste aniversario de una de las mayores tragedias que se ha producido en una frontera europea, en este caso, en la frontera entre Marruecos y Melilla, en el año 2022, donde fallecieron entre veintitrés y treinta y siete personas ―hoy en día todavía no está claro, y eso es parte del problema― y desaparecieron más de setenta personas. Han pasado tres años. Eso ocurrió en la frontera española y, como se preveía, la investigación se cerró en falso. ¿Por qué? Para no molestar a Marruecos. Creo que por una cuestión de dignidad política y de justicia hay que echar la vista atrás y hay que saber qué pasó, dónde están las personas desaparecidas, por qué y cómo fallecieron esas personas en la frontera, y también aprender para que algo así no vuelva a ocurrir. Como los fenómenos migratorios no son algo ni del pasado ni del presente, sino que son algo que ocurre siempre en la historia, ayer conocíamos otra triste noticia, y es que aparecieron varios cadáveres de personas migrantes en las aguas de las islas Baleares. Hasta donde sabemos, cinco de ellas aparecieron con muestras de haber sido atadas de pies y manos. Me gustaría saber si nos puede adelantar algo de esos hechos, si nos puede decir también qué está ocurriendo en la vía de Baleares, que es cierto que se está incrementando especialmente en los últimos meses, y qué medidas humanitarias y de salvamento están previendo para dar auxilio a esas personas.

De igual forma, me gustaría referirme a un asunto que mencionó usted esta mañana en la sesión de control. Usted reprochaba, con acierto, al Grupo Popular que ellos habían espiado a oponentes políticos. Es cierto, pero, señor ministro, también es cierto que durante los mandatos del Partido Socialista se ha producido el mayor número de casos de intervención de dispositivos móviles, utilizando el sistema Pegasus u otros similares, en terminales telefónicos no ya solo de oponentes políticos, sino también de miembros de partidos que dan apoyo a este Gobierno; algo curioso.

Además, como decía otro portavoz, durante estos años se han dado a conocer al menos una decena de casos de infiltración policial en movimientos asociativos. Si ustedes tienen una figura legalmente reconocida en la LECRIM, como es la de agente encubierto, con unas labores tasadas y con una labor de control por parte de un magistrado o de una magistrada de turno, ¿por qué están utilizando ustedes una figura a la que llaman agente de inteligencia para infiltrarse en movimientos sociales, políticos y de todo tipo ―estudiantil, medioambiental o vecinal―, utilizando además instrumentos que van más allá de lo que permite la propia LECRIM para los agentes encubiertos? Si ya tienen la figura tasada de agente encubierto para unos delitos muy graves, ¿por qué no la utilizan, cuando así lo consideren? En cambio, ustedes infiltran a agentes, además de manera algo chapucera, si me lo permite, porque al menos han detectado a diez. Esa falta de pericia hace que luego se pongan en riesgo a esos agentes en sus actuaciones, porque si han identificado a diez, ¿cuántos hay? ¿Cien? ¿Mil? ¿Cuántos han infiltrado en todo tipo de asociaciones? ¿No ve que no tiene sentido actuar de esta manera? Un Gobierno progresista no puede tener estas actuaciones de policía política. Que lo haga el Partido Popular es esperable, pero de los casos que se han conocido ―es cierto que algunos llevan infiltrados desde hace décadas― la inmensa mayoría son jóvenes que habían ingresado en la Policía Nacional en el año 2018 o en el año 2017. Señor ministro, creo que nos debe una explicación. Esto no puede olvidarse. Acabo con esta reflexión y, sin más, quiero agradecer su comparecencia hoy aquí.

Muchas gracias.

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Vasco EAJ-PNV, tiene la palabra la señora Sagastizabal Unzetabarrenetxea.

Idoia (GV (EAJ-PNV)) Sagastizabal Unzetabarrenetxea

PNVDiputada.Página 76Vídeo

Gracias, presidente. Voy a ser muy breve, porque prácticamente solo me voy a referir al apagón. Resulta llamativo que sigamos con comparecencias por el apagón cuando, por un lado, tenemos abierta una comisión de investigación y, por el otro lado, ya tenemos tres informes acerca de este. Aunque más bien diría que estamos ante una guerra de informes, repartiendo distintas culpas en función de quién lo ha realizado, cuando de lo que se trata es de esclarecer lo que ha pasado y conocer cómo se ha actuado. Creo que hoy tampoco es el día de hacerlo, porque para la posible asunción de responsabilidades están los tribunales, las instancias judiciales y la CNMC, en su caso. Mientras los partidos políticos, especialmente algunos, han utilizado y siguen utilizando el apagón para seguir en su particular ataque al Gobierno y en la utilización partidista de una crisis ―que afectó a toda la población―, la respuesta fue rápida, coordinada y, además, con un comportamiento ejemplar de una mayoría de la ciudadanía que, además, dio muestras de una solidaridad y de un espíritu cívico encomiable. La verdad, provocan desaliento tantas comparecencias por el apagón y, sobre todo, las intervenciones de una parte de la oposición, porque nosotros, y más la ciudadanía que es la que ve esto, se queda con la misma desorientación que antes de dicho trámite parlamentario. Lo único que ve es una pelea constante por ganar un relato y por sacar un rédito político mientras ellos no sacan nada en claro. Comparecencias que no resuelven ni aclaran nada, porque la finalidad de esas comparecencias es otra; no hay más que ver los discursos de unos y de otros.

Hoy le ha tocado a usted, señor Marlaska. A pesar de que ha detallado las actuaciones llevadas a cabo por su ministerio, esto no importa, porque hoy, de nuevo, esta comparecencia va más de intentar echarle la culpa, por parte de algunos, por no haber declarado, entre otras cosas, la emergencia de interés nacional en todo el territorio. Esto es algo que, desde luego, mi grupo no comparte, porque el apagón tuvo una incidencia muy dispar y su duración fue muy distinta dependiendo de los territorios. En nuestro caso hubo territorios en los que la energía se restableció prácticamente en un par de horas y la coordinación entre Administraciones se hizo correctamente, con los servicios esenciales garantizados y en funcionamiento. Quizá lo que algunos intentaban verdaderamente era trasladar a su ministerio la asunción de ordenar y coordinar las actuaciones necesarias para paliar los efectos del apagón y la gestión de todos los recursos estatales, autonómicos y locales que debieran emplearse en esas comunidades, por el miedo a asumir responsabilidades, teniendo en cuenta lo ocurrido en la dana en la que, casualmente, no solicitaron esa declaración de interés nacional. Lo cierto es que trasladar responsabilidades normalmente es más fácil que asumir las propias con lo que esto conlleva.

Este Gobierno ha tenido que sortear pandemias, erupciones volcánicas, incendios catastróficos, danas y hasta un apagón. Y ante este último incidente creo que se ha actuado correctamente; seguramente con aciertos y errores, pero que también sirven para aprender y sacar lecciones, como lo estamos haciendo, por ejemplo, en Euskadi, donde estamos revisando todos los protocolos y sistemas de emergencia. Eso también nos compete a las comunidades autónomas como las Administraciones más cercanas a la ciudadanía y a los sectores económicos, precisamente, para protegerlos y garantizar servicios esenciales como el transporte público, la atención a personas dependientes o las comunicaciones, entre otros. Se lo acaba de preguntar también el anterior portavoz, el señor Iñarritu, ¿han tomado algunas medidas, sobre todo, para revisar esos protocolos o para actuar de otra forma más reforzada en caso de futuras catástrofes, apagones o lo que pueda haber?

Mi grupo no va a entrar en nada más acerca del apagón porque ya abordamos esta cuestión en la comparecencia de la vicepresidenta tercera y ministra de Transición Energética y porque hoy, a pesar de que aún tenemos algún interrogante por resolver como es conocer las causas de la desconexión de algunas plantas de generación, que son precisamente las que provocaron una reacción en cadena como consecuencia de la pérdida de capacidad de control de tensión de la red hasta el cero eléctrico, tenemos tres informes acerca del apagón, tenemos una comisión de investigación y próximamente habrá un informe europeo. Además, tenemos un decreto con medidas para reforzar el sistema eléctrico con herramientas reforzadas para su supervisión y control por parte de la CNMC y también con información adicional de Red Eléctrica. En definitiva, todo lo ocurrido nos debe servir como lección institucional, una lección de lo importante que es estar preparados y coordinar acciones futuras para prevenir episodios similares.

Sin embargo, hoy muchos se han decantado por hablar más de la investigación llevada a cabo por la UCO. Mi grupo parlamentario no va a entrar en este tema porque tendremos ocasión de debatir esta cuestión en la comparecencia del presidente el 9 de julio, donde tendremos ocasión de pronunciarnos al respecto.

Nada más y muchas gracias. Eskerrik asko.

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Mixto, que acumula en este turno su tiempo de réplica, tiene la palabra el señor Sánchez Serna.

Javier Sánchez Serna

PodemosDiputado.Página 77Vídeo

Gracias, presidente. Buenos días, señor ministro. Comparece usted hoy aquí para dar cuenta de dos asuntos que, en principio, no tienen mucha conexión el uno con el otro y que, tras escucharle, al menos en nuestro grupo, nos quedamos con las mismas dudas. En primer lugar, tenemos la actuación del Gobierno durante el apagón del pasado 28 de abril. Nosotros no vamos a entrar en los marcos de la derecha sobre si el Gobierno debería haber declarado o no el estado de emergencia, porque aquí lo más relevante que deberíamos hacer es tomar medidas para que algo así nunca vuelva a ocurrir. La pregunta es si podemos hacerlo, si está el Gobierno en condiciones de hacerlo. Se supone que la función de los representantes públicos es solucionar problemas, pero la verdad es que cuando el sector público se desentiende de sectores estratégicos como la energía, queda atado de pies y manos, y no tiene capacidad de hacer lo que tiene que hacer. La realidad es que tenemos un sistema en el que la producción de energía está en manos de un oligopolio eléctrico de muy pocas empresas; es decir, un patrimonio de todos y de todas que, al final, con concesiones a propiedades comunes y con ese desentenderse sobre un sector estratégico, se ha convertido en un sector controlado por el interés privado con el que este oligopolio eléctrico se forra cada año. El 28 de abril, por si teníamos alguna duda, comprobamos cuánto de crucial es la generación energética para el bien común, pero, como digo, los Gobiernos del bipartidismo se la han entregado al interés privado.

A los días de producirse el apagón, el Gobierno solicitó información a las empresas generadoras. Semanas después nos enteramos de que el CNI, los servicios de inteligencia, tuvieron que entrar en Endesa, en Iberdrola, en Repsol y en Naturgy para llevarse gigas de información que no querían ser proporcionados por estas empresas y aquí no pasó nada o no se dijo casi nada.

Además, el pasado 13 de junio conocimos el informe de su Gobierno y unas horas después el de Red Eléctrica. El informe sobre el gravísimo cero energético elaborado por el comité de investigación señala que una de las causas del apagón es que el sistema no tenía suficiente capacidad de control sobre la tensión. Los grupos de generación térmica que tenían que hacerlo ―muchos de ellos retribuidos económicamente― no contribuyeron porque las centrales no estaban programadas adecuadamente. Son partes exactas del informe. Además, no hay discrepancia entre el informe del Gobierno y el de Red Eléctrica sobre la importancia de la falta de contribución de los grupos de generación térmica para que aquel día se llegara al cero.

¿Y qué nos encontramos? Que se ocultaron datos sobre qué plantas y sobre qué empresas debieron funcionar ese día y no lo hicieron porque no habían realizado la suficiente inversión en seguridad. No se ha hecho pública esa información por proteger el buen nombre de las eléctricas. Pues, señor GrandeMarlaska, siento decirle que las eléctricas ya no tienen ningún buen nombre entre la ciudadanía. Esas mismas empresas que son capaces de descolgar un teléfono para llamar a algún ministro y para cargarse, por ejemplo, el impuesto eléctrico y seguir engordando sus beneficios, ya no tienen ningún buen nombre entre la ciudadanía. (La señora vicepresidenta, Gil de Reboleño Lastortres, ocupa la Presidencia). Si esas empresas pueden retener información y no dársela al Gobierno, si pueden no adoptar medidas necesarias para nuestra seguridad colectiva y si ven, además, que el Gobierno se esmera en proteger su buen nombre y no en publicar determinada información que es muy relevante, le hago una pregunta muy directa, señor Grande-Marlaska: ¿quién manda aquí? ¿Quién puede solucionar los problemas que tiene la ciudadanía? Si la respuesta es que quienes mandan son las empresas eléctricas, pues al final este Congreso de los Diputados se queda reducido a un club de debate. Al final, la respuesta va a ser que siempre mandarán las eléctricas si no nos hacemos con el control de sectores estratégicos y no tenemos capacidad para cerrar el grifo energético a estas energéticas y a este oligopolio eléctrico.

Nosotros lo tenemos claro. Lo que tendríamos que hacer es crear una empresa eléctrica pública generadora de energía utilizando las muchas concesiones públicas de las que disfrutan las privadas, combinando con el control público de Red Eléctrica para generar energía barata, para garantizar nuestra seguridad y para que no se repitan apagones como el del 28 de abril.

Seguro que luego vamos a oír comentarios de gorrito de papel de plata que le echan la culpa del apagón a la Agenda 2030, a las renovables, a los marcianos o al ciberataque de algún supervillano. Todo eso para evitar señalar al verdadero culpable: un capitalismo desaforado e irredento que antepone el interés privado al interés público. Señor Grande-Marlaska, a usted que le gusta el ordeno y mando ―creo que a veces ha dado muestras de ello―, haga algo por una vez para mandar sobre los poderosos y no sobre las mayorías sociales.

El segundo asunto que le trae a comparecer hoy es que los señores del Grupo Popular le piden que explique las peleas entre su Gobierno y la UCO y entre la UCO y su Gobierno. Sobre esto quiero hacer algunas reflexiones. Es indudable ―y no me lo negarán ya las señorías del Grupo Socialista― que existen, han existido y existirán sectores dentro de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado que, en connivencia con determinados sectores mediáticos y empresariales, intervienen en la política y condicionan Gobiernos con montajes, espionajes y prácticas dignas de la mafia. A nosotros nos pasó: se inventaron informes sin firma que tuvieron grandes altavoces mediáticos, nos espiaron y nos hicieron montajes para reducir a nuestra fuerza política prácticamente al vacío electoral. Entonces, ustedes ―me refiero sobre todo a las señorías del Grupo Socialista― miraron para otro lado; incluso hubo ocasiones en las que se hicieron eco de esas informaciones para la lucha partidista. Yo les preguntaría hoy si se arrepienten de esas acciones. Lleva usted, señor Grande-Marlaska, ya más de siete años como ministro del Interior. La segunda pregunta es qué ha hecho usted para acabar con las policías patrióticas y la infiltración ultraderechista en las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia). Creo que ha hecho lo mismo que cuando estaba en la Audiencia Nacional, en ese tribunal de excepción heredero directo del Tribunal de Orden Público, y es muy poquita cosa, muy poquita cosa. Ustedes están ahora en una situación muy complicada, donde la corrupción lamentable de secretarios de organización del Partido Socialista, una corrupción asquerosa, se cruza con una acción de aparatos del Estado que ya no obedecen al poder democrático y que les están intentando dar a ustedes un golpe; no un golpe como se daba en el siglo XX, con ejércitos, sino un golpe que se da desde determinados juzgados y, sobre todo, desde el poder mediático. Ustedes están poniendo una alfombra roja para que vuelva la extrema derecha cuando no abordan las dos cosas: cuando no abordan la corrupción de determinados elementos de su partido, pero, sobre todo, cuando tampoco quieren limpiar las cloacas del Estado.

Le decía al principio de mi intervención que estos dos temas no tienen demasiada relación, pero igual sí que la tienen, porque al final la corrupción es hija de la voracidad de las grandes empresas, a las que no les importa comprarse el corrupto de turno para llevarse una parte del pastel. Eso que a algunos les gusta llamar colaboración público-privada, pero que al final se convierte siempre en un saqueo de lo público y una legalización de ese saqueo. Bueno, pues tomen las conclusiones que tengan que tomar para limpiar donde tengan que limpiar. Al final, creo que cuanto más sector público tengamos, más barata será la energía y más soberanía y más seguridad tendremos, pero, sobre todo, cuanto más sector público haya sin corrupción, mayor posibilidad habrá de que la gente se crea que todavía lo colectivo puede estar por encima de la voracidad y la corrupción de unos cuantos.

Nada más y muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra el señor Catalán Higueras.

Alberto Catalán Higueras

Diputado.Página 79Vídeo

Muchas gracias, señor presidente. Señorías, muy buenas tardes. Señor ministro, muy buenas tardes. He de reconocerle que su intervención me ha parecido decepcionante. Decepcionante porque en el primero de los apartados, el referido al apagón del 28 de abril, ha caído en una excesiva autocomplacencia. He de reconocer que los servidores públicos supieron estar a la altura de las circunstancias, hay que reconocerlo, pero también los españoles sufrieron mucho. Yo viví algún ejemplo de angustia familiar, no propia, sino que pude verlo en otras familias. Sobre todo, esa angustia porque no sabían qué iba a pasar con sus personas mayores, y creo que eso también hay que tenerlo muy presente. También porque el Gobierno todavía no ha establecido los sistemas pertinentes para compensar las pérdidas que hubo, y no me estoy refiriendo a las grandes empresas, sino también fundamentalmente a la pequeña y mediana. Y, en el segundo de los asuntos, porque usted ha recurrido a lo más fácil, al ‘y tú más’, y creo sinceramente que eso no es apropiado a la hora de justificar los comportamientos que podamos tener cada uno. Se lo digo en nombre de una formación política que no ha venido ―y lo he dicho varias veces― a esta Cámara a dar ejemplo de ética y de comportamiento a nadie, pero tampoco en ningún caso a recibirlo. Me ha llamado la atención que este Gobierno ―fíjese, primero compareció el presidente, luego la ministra de Transición Ecológica y ahora usted― no ha hecho nunca una mención a las personas que fallecieron consecuencia de este apagón. Creo que, desde el punto de vista de la Administración pública y, sobre todo, desde el punto de vista humano, debemos tener un recuerdo para ellas y sus familias, porque fallecieron en unas circunstancias muy tristes. Por eso, una vez más, en nombre de la formación política a la que represento en esta Cámara, Unión del Pueblo Navarro, quiero mandar nuestro recuerdo y nuestro afecto a todas y cada una de ellas. Es llamativo también, señor ministro, comprobar cómo ha pasado el Gobierno de manifestar que se necesitaban meses ―eso dijeron el presidente y la ministra― para conocer las causas reales de este apagón que supuso la pérdida de electricidad durante demasiadas horas el 28 de abril en toda la península ibérica ―una cuestión histórica que nunca había acontecido― a intentar, ni cumpliéndose dos meses, dar con la ministra una serie de explicaciones, aunque tampoco ha ido al origen principal del apagón y, además, es curioso cómo ha repartido responsabilidades. Desde nuestro punto de vista, Red Eléctrica de España se ha lavado vilmente las manos. Para nosotros es una auténtica tomadura de pelo.

Creo, señor ministro que en la tarde de hoy, en su segunda intervención, podría despejar algunas dudas que surgieron en los medios de comunicación y sobre las que algún portavoz le ha formulado alguna pregunta. Por ejemplo, debería confirmarnos si es cierto que la sede de Protección Civil en el Centro Nacional de Emergencias estuvo incomunicada en algún momento de la jornada. También debería decirnos si es cierto que en algún momento de esa jornada del 28 de abril no estuvieron operativos algunos sistemas de alarma. Debería confirmarnos si es cierto o no que en algún momento de esa jornada hubo comunidades autónomas que no pudieron comunicarse con estos centros. Creo, sinceramente, que hoy tiene usted una magnífica oportunidad para despejar esas dudas y decir si esto es cierto o no, cuáles fueron los motivos y las medidas que se adoptaron y quiénes asumieron las responsabilidades pertinentes.

También debería decirnos, señor ministro, por qué ni usted ni la directora general de la Guardia Civil salieron públicamente a ratificar y apoyar el trabajo que está realizando la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil ante los ataques de los que han sido objeto por miembros del Gobierno y también del Partido Socialista. Le recuerdo que hubo tres ministros ―nada más y nada menos que tres― que difundieron un bulo, un auténtico bulo, una información que se demostró falsa sobre las intenciones de un exoficial de la UCO que planteaba colocar nada más y nada menos que una bomba lapa al presidente del Gobierno. ¿Dónde estuvieron las condenas del ministerio? No las hubo. ¿Por qué no hubo un apoyo explícito a los miembros de la UCO, que están realizando una labor encomiable a la hora de perseguir la delincuencia y también las organizaciones criminales?

Cambio ya de tema. Señor ministro, llaman poderosamente también la atención, una vez que se ha levantado el secreto de sumario de una parte de la presunta trama de corrupción que afecta al Partido Socialista y del que se van conociendo datos día tras día, unas grabaciones totalmente indeseables y vergonzosas referidas a cómo trataban estas personas a las mujeres. Pero también se han conocido grabaciones en las que se vuelve a evidenciar, lamentablemente, señor ministro, la complicidad del Gobierno y del Partido Socialista respecto a los beneficios penitenciarios a los presos de ETA, sobre todo a la hora de comprar los votos de Bildu. Una vez más, señor ministro, salía a relucir el nombre de Ángel Luis Ortiz, el secretario general de Instituciones Penitenciarias. No es la primera vez, porque hace dos años hubo otros informes de la Guardia Civil que descubrieron contactos del secretario general de Instituciones Penitenciarias con cargos públicos de Bildu, incluso también con responsables de colectivos próximos a los presos de ETA, en los que incluso se dieron luz y taquígrafos a conversaciones que mantenían y en las que se evidenciaba un canal de comunicación, decían ellos eficaz y estable, con responsables del Partido Socialista de Euskadi para establecer ―son sus palabras literales― una nueva perspectiva en la política penitenciaria más humana. Pero es que hemos visto que, ahora, el secretario general de Instituciones Penitenciarias ha mantenido contactos con el secretario de organización del Partido Socialista, el señor Santos Cerdán, para buscar beneficios penitenciarios. Le recuerdo esto ― usted lo ha podido leer―, señor ministro: Lo sacas y lo metes, y yo lo vendo como siete. Una auténtica vergüenza, señor Marlaska. Con este comportamiento, ustedes han traicionado a las víctimas del terrorismo, las han traicionado, y eso a nosotros nos repugna, nos da asco.

Por otro lado, es evidente también, señor ministro, que con este tipo de comportamientos ustedes están demostrando la veracidad de esas informaciones y de esas palabras que utilizó el terrorista Arnaldo Otegui a la hora de decir «presos por presupuestos», incluso también a la hora de entender y comprender la sumisión y obediencia que está demostrando Bildu hacia este Gobierno y, cómo no, la entrega del Ayuntamiento de Pamplona. Otra ignominia más, señor ministro, otra ignominia más que se junta a esa que están padeciendo las víctimas del terrorismo durante estas semanas al comprobar cómo el Gobierno de Navarra, señor ministro, está reconociendo como víctimas de torturas del Estado, es decir, del Gobierno, del ministerio y también de la extrema derecha, sin ningún tipo de sentencia judicial, o incluso a personas que han sido condenadas por pertenencia a la banda terrorista ETA.

No todo vale, señor ministro, para mantenerse en el poder. No todo vale, y usted debería haber levantado la voz y haber dicho basta, porque si no hará bueno aquello de lo que nosotros le hemos venido acusando, y es que usted fue un magnífico juez, un juez admirado, y ahora es un ministro despreciado.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Socialista tiene la palabra el señor Serrada Pariente.

David Serrada Pariente

PSOEDiputado.Página 81Vídeo

Muchas gracias, presidente. Señorías del PP o lo que queda de su grupo, porque solo hay un puñado de diputados, y son ustedes los que han pedido la comparecencia del ministro del Interior. (Protestas.—Varias señoras y señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso señalan los escaños del Grupo Parlamentario Socialista). No es la primera vez que esto pasa, señorías. Tanto interés, para esto. No sé, señorías, qué les pasa hoy. No sé si es el calor o que la estrategia que están poniendo en marcha no les funciona, pero les notamos hoy un poquito más exaltados de lo normal. Les voy a recordar una cosa: quien se sienta aquí detrás es la tercera autoridad del Estado, reconocida por la Constitución. Ustedes hoy han estado insultando y socavando la autoridad de la tercera autoridad del Estado. (Aplausos). Ustedes, señorías del Partido Popular, que son los mayores defensores de la Constitución, eso sí, con pulseras, porque a la hora de defender a esta institución elegida por todos y por todas lo hacen bastante mal. Señorías, comparece hoy el ministro del Interior para abordar tres cuestiones, tres solicitudes de comparecencia, pero sobre todo lo que hay hoy aquí es una única estrategia, la suya, la del Partido Popular, intentando proyectar sus sombras sobre los demás. Su problema, señorías, no es la transparencia, es el espejo, porque cada vez que se miran no ven una alternativa de gobierno, ven un pasado del que no pueden huir, un presente que no quieren reconocer y unos intereses a los que jamás han dejado de servir. Voy a hablar de las tres cuestiones que se plantean hoy en este debate. Primero, el apagón. Sucedió el día 28 de abril. Creo que el Gobierno ha dado suficientes explicaciones aquí, en sede parlamentaria. Fue una situación inédita, excepcional, ante la que este Gobierno ha ofrecido explicaciones, análisis técnico y medidas de mejora. Hace una semana, señorías, el 17 de junio, el Gobierno publicó un informe riguroso tras cuarenta y nueve días de trabajo ―no cuarenta y nueve años―, no se escondió, no se retrasó, no se usó como coartada, se publicó con transparencia y con un propósito, el de aprender y mejorar. Las conclusiones, señorías, fueron claras: el Gobierno actuó con rapidez, hubo coordinación interinstitucional y se han extraído lecciones importantes para reforzar el control y la supervisión del sistema eléctrico. Por si acaso les quedaba alguna duda después de todo lo que hemos oído aquí, el presidente del Gobierno no tiene un interruptor en la Moncloa para apagar o encender la luz en nuestro país. Pero también ha quedado claro en ese informe que las grandes compañías eléctricas, esas que se llenan el bolsillo con los impuestos que pagamos todos, no son ajenas al origen de este problema. Y más aún. Ante la duda, como siempre el PP vuelve a ponerse del lado del poder económico en lugar del de los usuarios. (Aplausos). Señorías, hemos escuchado aquí largas disertaciones técnicas de su grupo ―parecen todos ustedes ingenieros― sobre el apagón ―técnicas, sí―, pero el objetivo político era evidente: defender a las grandes compañías eléctricas. Entre líneas, una única conclusión: la culpa es del Gobierno por no dejarles hacer caja como les da la gana. Aportar, poco. Eso sí, estoy convencido de que las señorías del Grupo Popular que subieron a esta tribuna a defender a las eléctricas tienen asegurada una silla en el consejo de Administración de cualquiera de ellas. Así es su ciclo, del escaño al dividendo, del interés general al interés del capital, y vuelta a empezar. Esto, señoría, nos lleva otra vez al espejo. Porque en España tiene más poder en un sector estratégico como el energético un ejecutivo elegido por un puñado de accionistas que el presidente del Gobierno elegido por millones de españoles. Desde su despacho en Bilbao, ese directivo puede decidir vaciar embalses, y llenar su bolsillo, mientras que el Gobierno no puede evitarlo aunque el interés general se vea gravemente perjudicado. Si eso, señorías del Partido Popular, no les parece alarmante y no les impulsa a legislar para corregirlo, es que no les interesa el país, solo les interesa el negocio. Hablan también de la emergencia nacional. Este tema se ha vuelto a explicar otra vez, por activa y por pasiva, en esta Cámara. Pero ustedes, señorías del PP, son como ese niño que en Navidad se entretiene más con el papel del regalo que con el juguete: siguen jugando con el envoltorio. Y les leo lo que piden: explicar los motivos por los que no se declaró una emergencia nacional el 28 de abril, teniendo en cuenta que el Sistema Nacional de Protección Civil contempla dicha declaración si el problema afecta a varias comunidades. Ley 17/2015. Esta ley establece que la declaración de emergencia nacional requiere o bien la petición de las comunidades autónomas afectadas o bien, si parte del ministerio, una comunicación previa con dichas comunidades. Y así se hizo. El plan solo se activó en aquellas comunidades que lo solicitaron: Extremadura ―Partido Popular―, Andalucía ―Partido Popular― (rumores), Madrid ―no sabemos si Ayuso o el PP, porque están ustedes ahora navegando entre esas aguas―, Murcia ―PP―, Galicia ―PP―, Castilla-La Mancha ―PSOE―, La Rioja ―PP― y la Comunidad Valenciana ―PP―. Las últimas en desactivarlo fueron Madrid y Extremadura. Oiga, ¿no será que la descoordinación la tienen ustedes entre los miembros de su partido, entre las comunidades autónomas? (Rumores). ¿Qué querían exactamente, señorías, que el Gobierno impusiera por la fuerza una declaración general? Porque si eso se hubiera hecho, el Gobierno hubiera sido autoritario y chavista. Y si lo hubiéramos dejado al arbitrio de las comunidades autónomas, sería dejación de funciones. Aclárense, señorías. Vengan aquí y lo podremos debatir en términos razonables.

Y ya que hablamos de emergencias, permítanme que les recuerde una que sí fue grave, gravísima, la única que han gestionado ustedes desde el año 2018, la dana en la Comunidad Valenciana. El resultado: 227 víctimas mortales. Esta tragedia exigía liderazgo, coordinación y anticipación, pero lo único que ofrecieron fue improvisación y ausencia. ¿Saben cuál fue la respuesta del señor Mazón ante esa emergencia? Encerrarse en el reservado de un restaurante; salir, hacerse una foto y asegurar que todo estaba controlado, cuando no lo estaba, cuando ni siquiera se había activado la alerta con la antelación debida. Mientras tanto, las imágenes mostraban a familias atrapadas en túneles, en sus coches, en sus casas, y la Administración autonómica miraba hacia otro lado. ¿Dónde estaba, entonces, la emergencia nacional? ¿La pidieron ustedes? ¿Exigieron su activación? ¿O simplemente callaron porque querían proteger a uno de los suyos? Porque si aplicamos su rasero, el de hoy, el que hoy defienden, el señor Mazón tendría que haber solicitado la intervención del Estado, la movilización de recursos extraordinarios y la coordinación del Gobierno de España. No lo hizo y ustedes tampoco se lo exigieron. ¿Por qué? Porque el criterio del PP es siempre el mismo: si gobierna el PSOE, ataque; si gobiernan ustedes, silencio.

Y pasamos ya a la tercera cuestión, la investigación: supuestas interferencias en investigaciones de la UCO y los motivos reales de la dimisión del secretario de Estado de Seguridad. Miren, les reconozco algo, lo de los motivos reales de la dimisión casi parece el avance de una nueva serie de Netflix. Pero vayamos a los hechos. Ustedes no necesitan ninguna aclaración, son doctores honoris causa en interferencias. Durante la operación Kitchen, quienes obstaculizaban las investigaciones no eran ex altos cargos, eran el ministro del Interior y el secretario de Estado de Seguridad en activo. (Aplausos). ¡El poder político convertido en la tapadera de la corrupción! Y hablan ahora de proteger a mandos policiales. Oiga, pero ¿quién protegió a los mandos policiales que ustedes espiaban desde los despachos oficiales y quién amparó a los investigadores de la Gürtel y la Kitchen, a los testigos amenazados, a los agentes purgados por buscar la verdad? Nadie. Porque entonces su prioridad no era proteger, era ocultar. Y mientras ahora simulan preocupación por la integridad de los investigadores, cuando gobernaban llenaron las cloacas para silenciar a quienes se atrevían a investigarles. Y aquí hablan de cloacas y nos dan lecciones. Miren, nuestro partido tiene 146 años de historia. No nos pueden decir que no somos valientes, porque las principales reformas que se han llevado a cabo en mi país las ha hecho el Partido Socialista Obrero Español a través del BOE. Nos hemos enfrentado a estos señores (señala a los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso) y a los de enfrente (señala los escaños del Grupo Parlamentario VOX) en todas sus facetas, absolutamente en todas. Por lo tanto, respecto a los avisos que nos quieren dar, no se preocupen, estamos suficientemente avisados y somos plenamente conscientes siempre de quién tenemos enfrente.

Señorías del Partido Popular, cuando los investigados eran ustedes, la consigna era clara: cuestionar y embarrar. Y mientras ustedes hablan de mafia por un informe policial, aquí les traigo algo más sólido: tres sentencias firmes que condenan al Partido Popular como organización corrupta. No una, tres. Eso no es un titular, es la historia judicial de este país. Y no me puedo resistir a abrir la hemeroteca. Aquí van algunas de sus frases cuestionando informes policiales, eso sí, cuando les afectaban a ustedes. Miguel Tellado, febrero de 2024, Onda Cero: Cuando hay informes policiales hay que esperar a que la justicia decida. Miguel Tellado, aquí, en el año 2023: No podemos permitir que se utilicen informes parciales para criminalizar a todo un partido. Alberto Núñez Feijóo, 2009: Un informe policial no es una decisión judicial. Alberto Núñez Feijóo, en una emisora de radio de su referencia: Cuando la Policía o los jueces actúan con rigor, bien; pero cuando hay filtraciones selectivas, parece que hay una mano negra. Y, como siempre, dejo al mejor para el final. Mariano Rajoy, 2016, presidente del Gobierno: No todo lo que dice la policía es cierto. (Aplausos). Y aun así, señorías, vienen aquí a darnos lecciones, a construir titulares, a seguir embarrando. Pero se les olvida algo: cuando ustedes fueron investigados y condenados, este partido no llamó nunca a romper la convivencia en nuestro país. Este partido no ha puesto en duda nunca la labor de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, afecte a quien afecte, caiga quien caiga. ¿Pueden decir ustedes lo mismo, señorías del Partido Popular? Obviamente, no.

Y, señora Vázquez, lanzaba usted una pregunta que me ha generado ―no sé cómo decirlo― cierto interés. Le preguntaba usted al señor Marlaska cuánta gente del ministerio estaba pringada. Yo le voy a decir cuánta gente en su ministerio están pringados: un secretario de Estado, un ministro, un DAO y el director de la Policía. Cuatro. El resultado es muy claro: Ministerio del Interior del PP, cuatro y, Ministerio del Interior del PSOE, cero. (Aplausos).

Y acabo ya, señorías, porque, señorías del PP, ahora la cuestión es muy sencilla. ¿Qué quieren hacer ustedes? La ciudadanía ya ha elegido. Nosotros también. Queremos contundencia contra la corrupción, contra los corruptos y contra los corruptores, y la queremos venga de donde venga y la exigimos caiga quien caiga. Nosotros estamos ahí. ¿Dónde están ustedes? ¿Van a acompañar con propuestas y responsabilidad institucional o van a seguir de la mano de VOX desmantelando oficinas anticorrupción? ¿Van a ponerse del lado de sus cientos de cargos públicos condenados o del lado de quienes nos avergonzamos, apostamos por la transparencia y asumimos la obligación de erradicar la corrupción? Una vez más, el espejo, señorías del Partido Popular. Ustedes hablan de luchar contra la corrupción, pero cuando gobiernan no luchan, blanquean; no investigan, desmantelan; no previenen, protegen a los suyos. Están instalados en una estrategia de magnificar lo ajeno y minimizar lo propio, pero tienen a la vuelta de la esquina más sentencias, más casos. Escuchen: Lezo, Gürtel y Kitchen. Todo eso sigue ahí. Y, mientras tanto, Aznar habla de amaños electorales, como si olvidáramos que el mayor intento de manipulación política de nuestra historia reciente la protagonizaron ustedes el 11 de marzo, buscando culpabilizar a ETA por razones electorales. (Aplausos).

Y hablan ahora de primarias. Solo una vez, señorías, solo una vez han hecho elecciones primarias en su partido, y en Castilla y León acabaron en un juzgado porque hicieron trampas, señorías. (Aplausos). Y hablan también de primarias, señorías, cuando están haciendo un amaño en diferido de las primarias de su partido en este Congreso. ¿Por qué no aceptan las enmiendas de la señora Ayuso y permiten que cada militante tenga un voto? ¿Es que tienen miedo? ¿Tanto miedo tienen a la señora Ayuso, señorías del Partido Popular? (Rumores).

Señorías, ni el Gobierno ni el Partido Socialista somos perfectos, pero actuamos con honestidad, afrontamos los problemas, damos la cara, informamos, corregimos errores y, sobre todo, nos miramos al espejo, aunque, como ahora, nos cueste y nos duela, porque ese espejo no solo refleja un partido, refleja a millones de ciudadanos que confían en la política para mejorar sus vidas. Ustedes, en cambio, solo se miran al espejo cuando apagan la luz. Por eso, no quieren encenderla nunca, señorías. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra el señor ministro del Interior.

Fernando Grande-Marlaska Gómez

GobiernoMinistro del Interior.Página 83Vídeo

Señor presidente, señorías, buenas tardes.

Trataré de contestar a todas las preguntas que me han realizado y, a la vez, intentaré ser breve y conciso.

En primer lugar, me referiré a la primera de las cuestiones objeto de esta comparecencia, al apagón y la declaración de emergencia de interés nacional del pasado 28 de abril. En ese sentido, quisiera referir, y en correspondencia con la tragedia de la dana del 29 de octubre, las declaraciones, dentro del marco del Sistema Nacional de Protección Civil, del nivel de emergencia y, en concreto, de la declaración de esta como de interés nacional o nivel 3.

Yo creo que me podría remitir, principalmente, a la mención que ha realizado en el día de hoy la portavoz del Grupo Nacionalista Vasco, la señora Sagastizabal. Y me remitiré brevemente al marco competencial que también ha recordado el señor Serrada en el día de hoy, a la Ley 17/2015, de 9 de julio, del Sistema Nacional de Protección Civil. La declaración de emergencia de interés nacional puede ser de oficio por el Ministerio del Interior, pero siempre previa deliberación, comunicación, con la comunidad o comunidades autónomas afectadas, pero el elemento principal de la misma es ser a instancia de la propia comunidad autónoma. ¿Por qué digo que lo principal es que sea a instancia de la propia comunidad autónoma? Porque en nuestro sistema el marco competencial de la protección civil reside, por naturaleza, por así decirlo, y con carácter general, en las propias comunidades autónomas, que son quienes conocen mejor la situación del territorio, los riesgos a los que se ve afectado y los medios con los que se cuenta para poder hacerlos frente, tanto en las fases de prevención como de respuesta y recuperación, sin perjuicio de que la misma comunidad autónoma, y sin necesidad de perder esa competencia, pueda pedir la colaboración o coadyuvación del Estado en el caso de que sus medios sean necesarios.

En este sentido, se declaró la emergencia de interés nacional nivel 3 a instancia de ocho comunidades autónomas. Se entendió, razonablemente, dentro de la comunicación, porque, nada más acontecer la emergencia a consecuencia del apagón, desde la Dirección General de Protección Civil y Emergencias se establecieron las líneas de coordinación y comunicación necesarias con todas las comunidades autónomas y ciudades autónomas con el fin de chequear el estado de la situación en cada territorio y sus necesidades, dentro de esa labor de coordinación. Unas de ellas, por distintas razones, solicitaron la declaración de emergencia de interés nacional y otras entendieron que no era razonable porque sus medios y sus posibilidades de actuar eran más que suficientes.

Y nosotros actuamos directamente al dictado de lo que las comunidades autónomas, donde se residencia, con carácter general, la competencia, entendieron oportuno. Si una comunidad autónoma entendió, por la evaluación o valoración que habían realizado sus técnicos, que debía residenciarse la emergencia en el Gobierno de la Nación, evidentemente se aceptó y se asumió la responsabilidad y la declaración de interés nacional por el Gobierno. Esa es la coordinación necesaria dentro de la planificación previa. Pero vuelvo a decir que debe ser la comunidad autónoma, con carácter general, la que lo solicite, poque es la competente, quién conoce con mayor profundidad el territorio y los riesgos y quien tiene los medios para responder. Es la que mejor puede evaluar el estado de la situación y si puede afrontar la gestión, con carácter ordinario y como le corresponde.

Esa fue la cuestión y no otra la que determinó el hecho de que el 29 de octubre de 2024 al Gobierno de la Generalitat de Valencia no le interesara la declaración de emergencia como de interés nacional o el sistema operativo en el grado 3. El propio Gobierno de la Generalitat entendió, correcta o incorrectamente, que con sus medios y sus capacidades, sin perjuicio de pedir la cooperación y colaboración al Estado para aportar otros medios suplementarios, podía gestionar la emergencia correctamente. Estos términos creo que ya han quedado claros en las distintas comparecencias, no solo mías, sino de otros ministros. Además, creo que están quedando bastante claros por la investigación judicial.

Pero permítanme que les diga que también el 29 de octubre desde el primer momento, como el 28 de abril, el Gobierno estuvo detrás de la situación ofreciendo toda la ayuda y colaboración. Buena prueba de ello, y lo reiteraré, es que el 29 de octubre del año pasado la delegada del Gobierno de la Comunitat Valenciana anuló su agenda desde primera hora del día, algo que no hicieron ni el presidente de la Generalitat ni otros conselleros u otras conselleras del Gobierno. ¿Para qué estuvo? Para hacer seguimiento y ofrecer todos los medios según se iba desarrollando la emergencia. En un caso y en otro ha habido desde el Gobierno coordinación, planificación y ofrecimiento, evidentemente, de todo lo que fuera preciso.

Sin embargo, el Partido Popular es el que ha entendido, al menos últimamente, que el señor Mazón actuó más que correctamente. ¡Ya hay que tener cuajo después de una tragedia con 227 víctimas mortales! Me remito a los últimos encuentros del señor Feijóo y el señor Mazón donde ha halagado públicamente la actuación del señor Mazón, aun cuando no sabemos dónde se encontraba el 29 de octubre al mediodía y durante la tarde, al menos hasta las siete y media u ocho de la tarde. (Aplausos). Yo no sé cómo ponen todavía en tela de juicio ―miro también al señor Gil Lázaro― la actuación del Gobierno de España, que estuvo en todo momento cumpliendo con sus funciones, mientras alaban la actuación del señor Mazón, que, según ustedes, pudo pedir la intervención y la declaración de la situación de emergencia de interés nacional pero no lo hizo. Esa es una cuestión en la que ustedes tienen ese debate, y alguna vez lo deberán solucionar, y la única forma de hacerlo es aceptando la responsabilidad del señor Mazón y del Gobierno de la Comunitat Valenciana por la gestión del pasado 29 de octubre de esa trágica emergencia, por esa trágica actuación que causó nada menos que 227 víctimas mortales.

En ese sentido y refiriéndome a esos extremos, a los que ustedes también se han referido, me gustaría subrayar que en todo momento estuvimos en comunicación. Claro que se hace evaluación de las lecciones aprendidas, y el Sistema Nacional de Protección Civil y todos sus planes constantemente son objeto de evaluación y valoración para hacer las correcciones necesarias y precisas, y esas son las lecciones aprendidas, en todo caso. Y en este supuesto estuvimos comunicados con todos los Gobiernos de las distintas comunidades autónomas y con todas las instituciones necesarias. En algún momento hubo algún fallo de comunicación, y es la lección ―creo que también lo saben ustedes― de la que más se aprendió. Lo que más falló el día 28 de abril fue el conjunto de las comunicaciones. Ahí es donde se está, y es una de las cuestiones consignadas en los distintos informes. Saben ustedes que depende de más de 35 000 antenas en todo el territorio nacional y necesariamente la autosuficiencia y su gestión o, mejor dicho, su autonomía cuando sucede algo así resulta algo necesario, preciso y que realmente estamos evaluando y estudiando para corregirlo en caso de una nueva emergencia de esa naturaleza, que esperemos no ocurra. Pero, señora Vázquez, eso no ocurrió con las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. Ahí está una de las falsedades, porque las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado tienen un sistema paralelo de comunicación, que no depende de esas antenas, de manera que en materia de seguridad no hubo ninguna disfunción en ese sentido.

Quiero referirme al extremo que se ha entendido como que he presumido de la actuación de las fuerzas y cuerpos o del resultado de nuestra actuación, pero nada más lejos. Simplemente, he querido mostrar unos datos concretos. Aparte del despliegue, de la profesionalidad y el trabajo de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado en todos los ámbitos, en rescates, prevención de delitos y auxilio de toda índole, necesariamente también he dicho que fue ejemplar, como hemos reconocido todos desde el primer momento, el trabajo del conjunto de la ciudadanía y la solidaridad mostrada entre todos nosotros. Los datos concretos sobre todas las actuaciones por los que me ha preguntado, señor Iñárritu, se los haremos llegar, porque fueron miles de actuaciones, tanto de rescate como de auxilio de distinta naturaleza, las realizadas por parte de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.

También me gustaría hablar de cómo se actuó en ese momento, y quizá tenía que haberlo dicho antes, aunque no quería hacer comparaciones, pero, en referencia a las fechas 29 de octubre y 28 de abril y dónde estaba el Gobierno dentro de la planificación, si a las doce y media fue el apagón ―y eso lo saben ustedes―, el presidente del Gobierno nos convocó no más allá de las trece horas y treinta minutos en la sede de Red Eléctrica. Allí estábamos varios vicepresidentes y vicepresidentas y distintos ministros; en menos de una hora estábamos ya en la sede de Red Eléctrica, con los técnicos y la presidenta de Red Eléctrica, abordando la cuestión. El conjunto de la sociedad española estuvo informada durante esas horas y el presidente salió cuando ya había más datos concretos. Pero, desde luego, estuvo desde el primer momento dirigiendo la emergencia, en los términos citados. Si encuentro después alguna otra cuestión al respecto, la comentaré.

Me gustaría pasar ya al segundo de los temas, la cuestión relativa a la actuación de la Unidad Central Operativa. Lo he dicho en distintas ocasiones, y me refiero principalmente a la portavoz del Grupo Popular; se nos ha comentado tanto por su parte, como por la del señor Gil Lázaro, así como por el señor Catalán, de Unión del Pueblo Navarro, la no defensa de la directora de la Guardia Civil y de este ministro del Interior de la actuación de la UCO desde el primer momento. Creo que esta será la décima o la duodécima vez que manifestamos nuestro apoyo público a la actuación de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y de la UCO, y en esta y en todas las actuaciones que desarrollan bajo el seguimiento y la dirección de los jueces y fiscales. Creo que lo hemos hecho por activa y por pasiva, y también la directora de la Guardia Civil, como incluso ha quedado recogido en medio medios informativos.

Respecto a las preguntas que me ha hecho la señora Vázquez, le digo a todo que no. Evidentemente, desde la directora de la Guardia Civil se negó cualquier conversación o visita de la señora Leire Díez en los términos que usted ha señalado, de modo que hay una negativa en ese sentido. Y respecto a lo que ha dicho de mí y esa conversación, ya le digo que es falso, porque ni conozco a esa persona ni he hecho algo en los términos que usted ha indicado. Para tranquilizarla, le diré que este ministro nunca haría algo que usted, por ética, no haría, aunque no sé si el ejemplo que he dado me tranquiliza; pero se lo dejo indicado. (Aplausos).

Me hablan ustedes de intentar presionar a la UCO cambiando y haciendo una remodelación de los mandos, pero nada más lejos de la realidad. A ustedes les encanta poner siempre nombres, pero solo llevan cuatro nombres de generales, coroneles y tenientes de la Guardia Civil. Y, claro, creo que eso les molesta a ustedes especialmente, porque a este Gobierno y a este ministerio en estos siete años no nos han valido los nombres, sino el mérito, la capacidad y el trabajo. Por eso yo repito tanto ―ustedes, en cambio, no lo hacen― lo de neutralidad e imparcialidad; yo lo repito porque, quizás por mi carrera profesional, lo tengo marcado, y ya se lo he dicho a ustedes en distintas ocasiones: yo solo pido neutralidad e imparcialidad a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. Y quiero poner un ejemplo. Me hablan de filtraciones ―me lo decían el señor Santiago y creo que también el señor Álvaro y el señor Iñarritu― con esa finalidad y la posibilidad de que procediera de la UCO, pero yo no lo creo. No creo que proceda de la UCO, hay más posibilidades, porque creo en esa imparcialidad y neutralidad. Me preguntan que si se está investigando, pero les digo una cosa muy clara, y es que, si yo diera la orden de investigar eso, que podría ser factible, en un Estado de derecho correríamos el riesgo de que se me dijese ―otros figúrese lo que ya han hecho― que estoy intentando inmiscuirme, mirar, etcétera. ¿Por qué no doy ese paso? Creo que las filtraciones hacen daño al procedimiento judicial, hacen mucho daño las filtraciones, porque siempre son interesadas, nunca son objetivas, y entiendo que tienen que ser la autoridad judicial y los fiscales del caso los que tomen las medidas necesarias para salvaguardar la bondad y el buen orden del procedimiento judicializado.

Esta es la cuestión para centrarnos, aunque eso no quiere decir que yo no esté preocupado y no esté potenciando la unidad de asuntos internos tanto de la Guardia Civil como de la Policía Nacional, porque claro que desde dentro también tenemos que estar cuidando la limpieza y el buen hacer de nuestros hombres y mujeres, pero esa es una cuestión diferente. He dicho esto para que se vea que lo uno no quita lo otro, es decir, evidentemente, las labores de prevención interna son importantes en todas las estructuras, también en las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, pero en este caso entiendo que quienes tienen que actuar principalmente son las autoridades judiciales, al objeto de guardar la bondad de los procedimientos. Por tanto, yo no descabezo la UCO, y lo he dicho en mi primera intervención. Nosotros nos estamos dedicando a dotarlos de los medios personales y profesionales. Ya he comentado que hemos pasado de 300 integrantes de la UCO en 2018 a 550, y ya hemos sacado una orden para 150 más. Eso no es descabezar, es dar medios; claro, no con nombres y apellidos, sino con los mejores y con los medios para luchar contra la corrupción, contra la criminalidad organizada, el cibercrimen, etcétera, al objeto de tener una sociedad más segura y con valores más claros. Realmente, eso es trabajar. Quitar personal y medios sí es descabezar, porque ya les digo que no investigan uno o dos, sino los 550 guardias civiles que forman parte de la UCO. Esa es la cuestión fundamental, y los nombres y apellidos a mí nunca me han gustado en ese sentido.

En referencia a los comentarios del señor Álvaro y la señora Madrenas y en qué se diferencia este ministerio del Interior de los del Partido Popular, les diría que bastante, y creo que lo saben ustedes. Si no, lo mejor es que lo pregunten, porque hemos trabajado con consellers de Interior tanto de Esquerra como de Junts y pueden preguntarles. Yo creo que hay una diferencia palmaria y que ellos les pueden abrir los ojos si todavía no los tienen suficientemente abiertos en ese sentido.

También me hablaban el portavoz de ERC y la portavoz de Junts sobre las supuestas infiltraciones de miembros de las fuerzas de seguridad. Lo he dicho por activa y por pasiva y lo volveré a repetir, que durante estos siete años las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, por lo menos en lo que puedo responder, cumplen estrictamente los principios de legalidad y respeto a los valores democráticos en toda su actuación. No confundamos, como también he dicho en otras ocasiones, lo que es un agente encubierto con las actuaciones o capacidades de captación de información necesarias con el fin de garantizar la seguridad y el libre ejercicio de los derechos y libertades de todos los ciudadanos, una labor amparada en el artículo 11 de la Ley Orgánica 2/1986, de 13 de marzo, de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Y si hubiera alguna duda por parte de algún afectado por la actuación de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, repito que estamos en una democracia, en un Estado de derecho, y cabe la actuación ante los tribunales, imputando lo que se entienda oportuno, y, desde luego, ninguna de esas actuaciones es para control de ideología ni sobre ninguna otra circunstancia de tipo personal ni para perseguir, definir o investigar al adversario o contrincante político en una democracia; olvídense, no es eso. Y si ustedes lo entendieran así, vuelvo a decir que están los tribunales a ese respecto.

Me hablaban de Via Laietana, y, como ya he dicho en distintas ocasiones, desgraciadamente, vivimos cuarenta años de dictadura, que ocasionaron mucho dolor para mucha gente, con la comisión de delitos muy graves por parte de las propias instituciones del Estado ―torturas y todo tipo de aberraciones en una democracia―, y ocurrieron en muchos edificios y por parte de muchas Administraciones del Estado. Y en lo que se respecta a una de ellas, la de Via Laietana, como ha sucedido respecto a otras muchas, siempre he dicho que es un edificio que los hombres y mujeres de la Policía Nacional vienen resignificando desde hace más de cuarenta años, trabajando y garantizando los derechos y libertades de los ciudadanos de Barcelona, dotándoles del servicio que requieren en el día a día. Esto es lo que siempre he subrayado y seguiré subrayando en ese sentido.

Antes de que se me olvide, con respecto a lo del apagón, y perdonen esta desconexión, el señor Álvaro y algún otro portavoz han hecho referencia al sistema ES-Alert, que, si no funcionó aquel día, también fue problema de las comunicaciones, a lo que ya he hecho referencia, y es una de las lecciones aprendidas, porque depende de todos los operadores telefónicos. Pero también tiene que quedar claro, y figura en el propio protocolo del ES-Alert, que este sistema no está para informar a la población. Su finalidad es proactiva, es decir, para indicar a las personas y a la sociedad que se adopte determinada actuación o conducta, y esto también hay que tenerlo claro, como, por ejemplo, que suban a un segundo piso o hasta una determinada altura si se trata de una inundación, o, si hay un incendio, que abandonen tal lugar porque se prevé que llegue hasta allí en determinado tiempo. Pero el protocolo es objeto de evaluación continua y se está estudiando; dentro del Consejo Nacional de Protección Civil, donde están todas las comunidades autónomas, además, evidentemente, de la Dirección General de Protección Civil y Emergencias, todo eso se valorará y se seguirá estudiando. Por tanto, esto también tiene que quedar claro.

El señor Iñarritu ha hecho referencia a los ciberataques, y ha quedado claro que el apagón, como bien conocen, no fue consecuencia de un ciberataque. No obstante, nosotros venimos trabajando al respecto de forma continua. Hay una estrategia nacional de ciberseguridad, y se está conformando otra, y en ella están incluidas todas las materias sobre prevención, y de ahí la coordinación precisa y necesaria entre todos los ministerios concernidos en materia de ciberseguridad, como son el Ministerio de Transformación Digital; el Ministerio de Economía, a través del INCIBE; el Ministerio de Defensa, con el CIFAS y el CCN, y también el Ministerio del Interior, con nuestra Oficina de Coordinación de Ciberseguridad y el CNPIC, de protección de infraestructuras críticas. Y en materia de ciberseguridad, en este momento ―pronto llegarán a esta Cámara― estamos trabajando en los anteproyectos de dos directivas importantes ―a ver si ya van pronto, en segunda vuelta, al Consejo de Ministros―, que son la Directiva NIS2, en materia de ciberseguridad, y la Directiva CER, en materia de protección de infraestructuras críticas.

Me hablaba el señor Iñarritu de Melilla, y creo que también ha hecho referencia a ello algún otro representante. Quiero referir lo que he dicho en distintas ocasiones, que fue una tragedia humana que nunca debió ocurrir, evidentemente, pero que ha sido investigada creo que en la forma en que procede en un Estado de derecho y en una democracia y se llegó al resultado al que llegó la Fiscalía General del Estado, sin perjuicio de las acciones que se puedan desarrollar. Pero también me gustaría mirar hacia el Grupo Popular, porque todavía no ha pedido perdón el señor González Pons por la imputación tan grave que realizó a la Guardia Civil por los trágicos hechos sucedidos aquel 24 de junio del año 2022 en la frontera hispano-marroquí, en Melilla.

Ya sé que no es objeto de esta comparecencia, pero me hablaban también algunos de ustedes sobre Pegasus, las acciones contra el procés, etcétera. Quisiera referir que este Gobierno, a diferencia de los del Partido Popular, ha estado a favor de las comisiones de investigación. Se han solventado cuestiones relativas a algunos de secretos oficiales y se ha remitido la información correspondiente a las comisiones de investigación en esos términos, así como a los órganos judiciales donde se están investigando esos hechos.

Sobre la migración y Baleares, señor Iñarritu, ciertamente, está habiendo un incremento en la inmigración irregular hacia Baleares en 2025. Se está estudiando, y, sobre todo, se están investigando las redes criminales, las redes que trafican con los migrantes, y hechos como a los que ha hecho usted referencia, de una gravedad máxima, y siendo una tragedia como esa, sin duda alguna están siendo objeto de investigación. Pero hay una investigación continua en la materia y sobre esa ruta, como también sobre otras rutas respecto a la inmigración irregular y las redes que trafican. Por otra parte, igual que digo que se ha incrementado en Baleares, se ha reducido en más de un 35 o 36 % en Canarias, y, en total, a día de hoy en inmigración irregular vía marítima en 2025 respecto a 2024 llevamos un descenso de un 31 %, consecuencia del gran trabajo que realizan nuestras fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, trabajando con los países de origen y tránsito, haciendo prevención ―para eso también hay que darles medios― y desarticulando mafias criminales y, por tanto, salvando vidas.

Ya les he hablado de la desclasificación de documentos y secretos en los términos indicados. Seguro que me dejo alguna cuestión, pero en la última de mis intervenciones, en la que espero no extenderme demasiado, podré hacer alguna otra referencia. Pero, en primer lugar, en cuanto a cuál fue la respuesta del Gobierno respecto al apagón, en menos de dos meses el Gobierno ha presentado un informe sobre las causas. Se decía que ese informe era secreto y que no se tenía acceso a él ―no sé si era la señora Vázquez o el señor Gil Lázaro quien lo decía―, y, simplemente, quiero recordar que se encuentra en la web de Moncloa y tiene 182 páginas; solo está excluido algún dato referido a alguna persona por razones legales. Pero el informe, las razones y las causas concurrentes lo tienen ustedes allí. Y consecuencia de ese informe, que primero se presentó en el Consejo de Ministros y luego se llevó al Consejo de Seguridad Nacional el pasado martes, que ha motivado un trabajo intensísimo, que creo que hay que reconocer, del equipo dirigido por el presidente del Gobierno, pero también por la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra de Transición Ecológica y Reto Demográfico, se ha presentado un real decreto ley importante, como también ha referido la señora Sagastizabal si no me equivoco, de refuerzo del sistema eléctrico, considerando más medidas complementarias y suplementarias en materia de seguridad y para prevenir y evitar sucesos como el apagón, el siniestro sufrido el pasado 28 de abril.

Termino volviendo a referir que nuestra actuación con las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado ―no me cansaré de decirlo por activa y por pasiva― creo que es bastante distinta a lo que aconteció durante los Gobiernos del Partido Popular. A lo único que nosotros nos dedicamos es a garantizar su neutralidad y su imparcialidad, y para ello no hay nada mejor que dotarlos de los medios personales, materiales y de toda índole necesarios; no utilizarlos, no instrumentalizarlos ni en el Gobierno ni en la oposición, y, sobre todo, no identificarlos, con nombres y apellidos, porque esa es la forma más clara y evidente de tratar de instrumentalizarlos. En la Guardia Civil y en la Policía Nacional no hay nombres y apellidos, no hay familias, sino hombres y mujeres que trabajan y se afanan por garantizar la seguridad de todos nosotros.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias, señor ministro. A continuación, intervendrán los representantes de los grupos parlamentarios. Por el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, tiene la palabra la señora Vázquez Blanco por tiempo de cinco minutos.

Ana Belén Vázquez Blanco

PPDiputada.Página 88Vídeo

Señorías, creo que hemos estado perdiendo el tiempo. Yo lo siento por ustedes, porque la palabra de los ministros de este Gobierno no vale absolutamente nada. Que se enteren sus señorías de que, después de negarlo mil veces en la sesión de control, el Gobierno de Pedro Sánchez acaba de firmar el aumento hasta el 5 % del PIB hasta 2035. (Aplausos.―Rumores). Sí, señorías, señores de SUMAR, de Podemos, aplaudan al Gobierno del desarme. ¡Mírenlos! ¿De qué vale lo que hablemos aquí? (Protestas).

Presidencia. Señorías, silencio, por favor. Continúe.

Ana Belén Vázquez Blanco

PPDiputada.Página 88Vídeo

Señor Marlaska, ¡está usted para hablar de dónde estaba Mazón en las emergencias, que si en una comida! ¿Dónde estaba usted cuando sus socios independentistas casi asesinan y matan en Via Laietana a seis policías? (Muestra una fotografía). ¿Dónde estaba usted? Aquí, de mojitos en un bar de Madrid. (Muestra otra fotografía.―Aplausos). A la misma hora que masacraban a la Policía en Via Laietana, usted estaba tomando mojitos, sin enviar refuerzos a la Policía, a pesar de que había guardias civiles en el puerto de Barcelona esperando sus órdenes para que les fuesen a ayudar. Y hoy tiene usted el cuajo de venir a hablar acerca de dónde estaba cada uno en las comidas. ¡Venga ya, hombre, déjelo para otros! ¡No venga usted a hablar de eso!

Habla usted de la UCO. Le recuerdo que la semana pasada el Congreso de los Diputados aprobó una moción contra usted, contra el Gobierno, contra el uso que está haciendo el Gobierno de la UCO, por cómo los están masacrando y machacando cada día. Se lo recuerdo porque igual cree que esto es una cosa solo del PP. No, señor Marlaska, la aprobó el Congreso de los Diputados, incluso con el apoyo de alguno de sus socios. ¡Mire cómo tiene que estar usted metiendo sus sucias manos en la Guardia Civil para que sean sus propios socios los que tengan que votar la moción del Partido Popular, señor Marlaska! (Aplausos.―Algunos señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso: ¡Muy bien!).

Hoy le vuelvo a escuchar, y veo que una vez más, entre su deber y su conveniencia, usted siempre elige su conveniencia; entre la ley y la mafia, usted sigue eligiendo la mafia; entre sus subordinados y su jefe, sigue eligiendo a su jefe. Todavía no ha desautorizado a Pedro Sánchez, a pesar de que en esa carta ridícula que envió señaló a la UCO con sus informes diciendo que estaban utilizados por la derecha. Hoy usted todavía no ha respondido aquí a Pedro Sánchez como tenía que hacerlo, apoyando a la UCO. Ha guardado silencio. Ha guardado silencio frente a los ministros que se inventaron el bulo de la bomba lapa que iba a poner la UCO al presidente Sánchez. Ni siquiera los ha mencionado. Usted es servil con los corruptos, señor Marlaska. (Aplausos).

Hoy también he visto aquí cómo responde a algunos grupos parlamentarios, ante los que usted guarda un silencio tremendo. Hasta baja el tono de la voz. Casi nos duerme a todos cuando estaba respondiendo a Bildu y a Esquerra: «Por favor, no se molesten, yo tengo que responder algo…». De verdad que estaba dando una imagen patética, señor Marlaska. Han llamado mafia a la Policía, y usted no dice nada. Han llamado torturadores a la Policía Nacional, y usted no dice nada. Usted a lo único que aspira es a echar a la Policía de Via Laietana. Pues le digo que no. (Aplausos). Ayer el Partido Popular votó en contra y lo seguiremos haciendo siempre. La Policía Nacional se queda en Via Laietana. Y, en caso de irse, el que se va a ir es usted, señor Marlaska. (Aplausos).

No dice nada de los ataques a la neutralidad de la justicia ni como juez. ¿Le parece bien a usted, que debió preparar una oposición, que ahora a los jueces se les pueda designar a dedo? ¿Le parece bien que la UCO pase a depender del procesado fiscal general del Estado, señor Marlaska? Lo de sus amigos y las tropelías de Leire y de ese amigo al que usted buscaba noventa inmuebles a través de ADIF no lo digo yo, lo dice la UCO de las conversaciones de las cloacas, que son sus amigos, porque usted le pidió a la presidenta de ADIF que intermediara a través de esta persona; lo dice el informe de la UCO, no lo dice el Partido Popular.

Mire, señor Marlaska, usted ha desactivado a la UDEF, por eso hoy la UDEF no investiga casos de corrupción. Lo hizo en el año 2022 cambiando al comisario que había y poniendo un afín del PSOE. Usted aniquiló a la UDEF y ahora intenta aniquilar a la UCO, porque sabe cómo hacerlo. Usted hoy aquí no es capaz de mantener que no va a quitar a ninguno de los cargos de la UCO, no es capaz de negarlo, en ningún momento ha dicho que no los iba a quitar. ¿Dónde está la dignidad del ministro cuando cesa a mandos para hacer su trabajo? ¿Dónde está la dignidad del ministro cuando cesa a unidades por luchar contra el narcotráfico? ¿Dónde está usted cuando tenía que estar luchando contra la corrupción de su Gobierno? Y ustedes igual, señores de SUMAR, de Esquerra, de Podemos, de Junts, son todos cómplices, el PNV, que ya se ausentó. Son ustedes cómplices de esta corrupción. (Una señora diputada: ¡Muy bien, Ana!).

Presidencia. Señoría, debe finalizar, por favor. Se acabó su tiempo.

Ana Belén Vázquez Blanco

PPDiputada.Página 89Vídeo

Finalizo ya, señor presidente. Es tan corrupto el que roba, el señor Cerdán, el señor Ábalos o el señor Koldo, como usted tapando la corrupción; es el mismo nivel de corrupción. Y, sobre el apagón, nos quedamos con una frase.

Presidencia. Señoría, debe finalizar, por favor.

Ana Belén Vázquez Blanco

PPDiputada.Página 89

Finalizo ya. Apagón de día para los españoles, luces de neón de noche para los políticos socialistas y su porno corrupción. (Un señor diputado: ¡Y para Mazón!―Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie).

Presidencia. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Gil Lázaro, por un tiempo de cinco minutos. (Aplausos).

Ignacio Gil Lázaro

VoxDiputado.Página 89Vídeo

Muchas gracias, señor presidente. Su comparecencia hoy aquí ha sido completamente inútil. Sistemáticamente ha intentado usted disfrazar los hechos y nos ha obsequiado con una colección monumental de mentiras. Ha negado usted la responsabilidad de fondo del Gobierno en las causas y en el origen del apagón. A las 12:30 del día 28 de abril, en el momento en que se produce el apagón, el 82 % de aportación al mix eléctrico era generación renovable y solo el 10 % era generación nuclear. Pero, además, de las 850 plantas de máxima producción de energía renovable que en ese momento estaban en funcionamiento, el 22 % de ellas no alcanzaban la producción de energía necesaria para poder sostener las oscilaciones del sistema, y eso es lo que produjo el apagón. Y no me lo estoy inventando yo, es lo que ustedes mismos han dicho en el informe oficial. Por tanto, lo que España requiere es un cambio de modelo eléctrico, poder definitivamente defender y utilizar todas las energías de las que dispone el país, sin exclusión de ninguna y, desde luego, sin más límites que el sentido común y servir únicamente al interés de los españoles y no de nadie. Por cierto, señor ministro, no sé de dónde se ha sacado usted eso de que VOX ha apoyado la gestión de Mazón en la dana. Desde esta misma tribuna, yo mismo varias veces he calificado la intervención del señor Mazón en aquellos acontecimientos y he dicho que por eso el señor Mazón debe dimitir; y debe dimitir, eso sí, al día siguiente mismo de que lo haga el señor Sánchez como consecuencia de su inacción criminal en aquel momento (aplausos), fruto de un simple y burdo cálculo político. Lo mismo que sucedió el 28 de abril, sucedió el 29 de octubre. Y, en cualquier caso, más allá de lo establecido en la Ley del Sistema Nacional de Protección Civil, lo establecido en la Ley de Seguridad Nacional determinaba la obligación inmediata del presidente del Gobierno de hacerse cargo en ambas fechas de la situación por sí mismo.

Usted dice que ha defendido a la UCO siempre, y se ha atrevido a decir aquí, ahora, que él, usted y la directora general han salido en defensa de la UCO. Oiga, mire, lo que usted debería haber hecho, y se le debería caer la cara de vergüenza de no haberlo hecho, es lo que han hecho algunos de sus subordinados y algunas de las asociaciones profesionales de la Guardia Civil, que han emprendido acciones judiciales contra la fontanera socialista. Pero usted no lo ha hecho porque no puede y no puede porque sabe que, como iba diciendo la fontanera socialista, ella actuaba siguiendo instrucciones superiores. ¿De quién? Del ‘número 1’. ¿De quién? De Santos Cerdán. ¿De quién? De usted. ¿De quién? De la directora general de la Guardia Civil. Porque ¿quién dio autorización a esa fontanera socialista para que un comandante implicado en la trama de corrupción recibiera la oferta de un ascenso y ser nombrado asesor de la directora general si declaraba contra miembros de la UCO? Dice usted que es un bulo descarado lo de descabezar en este momento a la UCO, pues lo tiene muy sencillo: suba a esta tribuna y comprométase a que hasta el año 2026, que es el momento en el que se tiene que formalizar el ascenso a general del coronel Yuste, no va a forzar usted los acontecimientos para que la formalización de ese ascenso se produzca este año; lo tiene así de sencillo. Dice usted que siempre ha potenciado a la UCO, pero oiga, si usted empezó cesando a Sánchez Corbín por pedirle más medios y ahora se ha negado a aportar nuevos elementos humanos a los investigadores que necesitan de una mayor presencia de efectivos para poder acelerar las investigaciones que cercan a Sánchez, a su familia, al Gobierno y al partido. (Aplausos). Dice que siempre ha respetado la subordinación de la UCO a las instrucciones de los jueces. ¡Qué tomadura de pelo, señor ministro, pensando en lo que hizo usted en el caso del coronel Pérez de los Cobos!

Desde luego, hoy se ha ganado usted ir caminito de un careo judicial. Se ha ganado usted ir caminito de un careo judicial porque tímidamente y sottovoce ha dicho que no es verdad, que eso de la conversación grabada entre Koldo y la presidenta de ADIF, en la que usted pide un favor, no es verdad. Pues a lo mejor se ha ganado con eso asistir a un careo judicial.

En definitiva —‌termino, señor presidente—…

Presidencia. Sí, finalice, por favor, señoría. Se ha terminado su tiempo.

Ignacio Gil Lázaro

VoxDiputado.Página 90Vídeo

… esto ya no hay quien lo aguante. España está harta, España reclama elecciones anticipadas para limpiar la casa, limpiar el patio y poder definitivamente vivir de verdad en paz, en convivencia, en democracia, en progreso y en libertad, todo eso que el sanchismo ya no puede representar; todo eso que usted tampoco representa.

Gracias. (Aplausos de las señoras y señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor Santiago Romero.

Enrique Fernando Santiago Romero

Grupo SumarDiputado.Página 90Vídeo

Gracias, presidente. En primer lugar, quiero agradecer al señor Rafael Pérez el inmenso trabajo que ha realizado, y lo digo yo que no he estado siempre de acuerdo con él, pero creo que siempre se ha comportado como un servidor público riguroso y eficaz y, lo que es más importante, garantizando la seguridad de personas que luchan contra la criminalidad desde todas las instituciones, también desde las más pequeñas, no solo desde los cuerpos de seguridad, hasta en el más pequeño ayuntamiento de España. (Aplausos). También quiero decir que España tiene en estos momentos uno de los mejores secretarios generales de Instituciones Penitenciarias posibles, el señor Ángel Ortiz (Aplausos), uno de los mejores desde el profesor García Valdés. Y ojalá cualquier secretario general fuera accesible a las fuerzas parlamentarias cuando lo requieren; ojalá. En todo caso, señor ministro, su ministerio y la Policía en funciones judiciales deben incrementar las investigaciones para llegar al fondo de cualquier trama corrupta. Especialmente esta, dada a conocer por la UCO para el cobro de comisiones por contratos de obra pública. El ministerio afectado debe adelantarse cesando de inmediato a cualquier sospechoso de colaboración o participación, también por omisión, porque hay una inmensa operación de desestabilización del Gobierno, y permitir casos de corrupción, por acción o por omisión, es dar argumentos, dar gasolina para los incendiarios de la democracia. Las fuerzas más reaccionarias primero han secuestrado el Poder Judicial durante años y ahora se van haciendo con la mayoría de todos los órganos importantes de la justicia en España. Permiten bochornosas instrucciones judiciales con destinatario, puro derecho penal del enemigo. Ahora han organizado una huelga claramente política, de injerencia en el Poder Legislativo. Según los jueces huelguistas, debemos legislar a su dictado y a su gusto. Y la Conferencia Episcopal también puede hacer y hace. Se comportan como un partido más de la derecha, suscribiendo de pe a pa las tesis del Partido Popular y de VOX, interviniendo incluso en actos públicos junto al señor Abascal y exigiendo unas elecciones que, en dos mil años, no hemos visto a la Iglesia convocar para elegir sus órganos de poder. (Aplausos).

En el grupo parlamentario de la izquierda plurinacional sabemos perfectamente hasta dónde llega la operación de desestabilización y también sabemos quiénes están detrás. Sabemos que haber convertido a España en el país europeo que más claramente se ha opuesto al genocidio en Palestina, el país que más contundentemente se ha opuesto al enloquecido rearme exigido por la OTAN y por Trump, tiene consecuencias y activa múltiples aparatos de desestabilización, también fuera de España. Ya recordó ese demócrata, Netanyahu, recientemente, que Israel tenía la información conseguida por los programas Pegasus, empotrados en los teléfonos de medio Consejo de Ministros de España. Y es público y notorio que a Trump no le gusta nuestro Gobierno, el único que no asume ni el 5 % ni el 3,5 % de incremento del PIB. (Aplausos). Y, tanto en el escenario internacional como en el interno, todo el que puede hacer anda trabajando intensamente para acabar con el único Gobierno de coalición de izquierda de toda Europa y que así nuestro país también caiga en manos de la ultraderecha, que está acabando con la democracia, como está ocurriendo hasta en los Estados Unidos a la vista de todo el mundo. No se lo pongamos fácil, señor ministro, y combatamos eficazmente cualquier asomo de corrupción.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, tiene la palabra la señora Madrenas i Mir.

Marta Madrenas i Mir

JuntsDiputada.Página 91Vídeo

Bona tarda de nou. Gràcies. No pensava fer rèplica, no pensava intervenir, però és que m’ha deixat estupefacta una part de la seva resposta. A qui resposta, el membre de company d’Esquerra i a mi mateixa, respecte a aquestes infiltracions que es van produir a partir de l’any 2020, recordo, mentre vostès estaven governant. Vostè acaba de dir aquí que no és ningú el ministre de l’Interior per esbrinar o no què ha fet o no la UCO en depèn què. Concretament en si ha informat o ha deixat d’informar. Perdoni, vostè sap quina és la responsabilitat d’un ministre de l’Interior? Perquè si no és exercir el control i la vigilància dels cossos i forces de seguretat de l’Estat, ja m’explicaràs què està fent vostè. Jo no ho he entès. Sincerament, no ho he entès. El paper de la policia en un estat de dret és absolutament rellevant a l’hora de preservar els drets fonamentals i de garantir els drets humans de tots els ciutadans d’un país, i també de garantir l’estat de dret. I, òbviament, controlar la policia i una jerarquia civil dels governs escollits democràticament cap a la policia. I tant que hi és. I tant que hi és. I de donar instruccions i d’estar vigilant-ho. És la seva obligació de que compleixin la llei i sense infringir mai cap dret fonamental a cap ciutadà d’aquest Estat. És la seva obligació. M’ha estranyat que vostè s’expulsi les puces de sobre. Finalment, i per tots els diputats i diputades del seu partit i, per vostè mateix també, jo els hi recomano molt que es mirin un documental català que va sortir al 30 minuts de la Directa, que es diu Infiltrats. Se’l mirin tots vostès. Coneixeran de primera mà els testimonis de persones que van viure una situació absolutament indigna per part de policies infiltrats a les seves vides. No només parlo de que alguns d’aquests policies van liderar actes de sabotatge. No només parlo de que alguns d’aquests policies van assistir a reunions amb advocats d’altres activistes per establir la seva estratègia de defensa. És que, a més a més, m’estic referint a que es van infiltrar, si me permeten, entrar a formar part de la seva vida sentimental durant més de dos anys. Òscar, un gironí, es pensava que la Maria era la seva dona. Ell s’ho va pensar durant dos anys. Això no és conculcar els drets fonamentals de les persones? Ni sota control judicial ni res. I si no és que hi ha hagut un abús del poder judicial, si ha permès això. Cap de nosaltres podem validar això i això vostè ho acaba de validar aquí mateix. Això que acaba de fer vostè ara és una vergonya i el mínim que podria fer, i li he repetit, ja és la tercera vegada que li dic, és demanar perdó en nom de la policia que vostè representa i ha de controlar i ha de vigilar a totes aquestes persones que se li han conculcat els seus drets fonamentals més bàsics en nom de ves a saber què. Moltes gràcies.

Buenas tardes de nuevo. Gracias. No pensaba hacer réplica ni intervenir, pero es que me ha dejado estupefacta una parte de su respuesta aquí; una respuesta al compañero de Esquerra y a mí misma, sobre estas infiltraciones que se produjeron a partir del año 2020 ―recuerdo―, mientras ustedes gobernaban. Usted acaba de decir aquí que no es ningún ministro del Interior para averiguar qué ha hecho o no la UCO en depende qué. Concretamente, en si ha informado o ha dejado de informar. Perdone, ¿usted sabe entonces cuál es la responsabilidad de un ministro del Interior? Porque si no ejerce el control y la vigilancia de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, ya me explicará qué hace usted. Yo no lo he entendido. Sinceramente, no lo he entendido. El papel de la Policía en un Estado de derecho es absolutamente relevante a la hora de preservar los derechos fundamentales y garantizar los derechos humanos de todos los ciudadanos de un país y también de garantizar el Estado de derecho y, obviamente, controlar a la Policía, y aquí hay una jerarquía civil de los poderes escogidos democráticamente hacia la Policía, sí que lo es. Tiene que dar instrucciones y estar vigilando. Es obligación suya velar por que cumplan la ley y no infrinjan, en ningún caso, ningún derecho fundamental de ningún ciudadano de este Estado. Es su obligación. Me ha extrañado que usted se quite de encima el polvo, digamos. Finalmente, a todos los diputados y diputadas de su partido y a usted mismo también, yo les recomiendo mucho que miren un documental catalán, de treinta minutos, que se llama Infiltrats, Infiltrados. Mírenlo todos ustedes. Conocerán de primera mano los testimonios de personas que vivieron una situación absolutamente indigna por parte de policías infiltrados en sus propias vidas. No solo hablo de que algunos de estos policías lideraron actos de sabotaje; no sólo hablo de que algunos de estos policías asistieron a reuniones con abogados de otros activistas para establecer su estrategia de defensa, es que además me refiero a que se infiltraron (hace el gesto de comillas con las manos) ―si me lo permiten― para formar parte de la vida sentimental de aquellas personas durante más de dos años. Oscar, un gerundense, se pensaba que María era su mujer. Lo estuvo pensando dos años. ¿Eso no es conculcar los derechos fundamentales de las personas? Ni bajo control judicial ni nada. Y, si no ha habido un abuso del Poder Judicial, se ha permitido eso. Ninguno de nosotros podemos validar eso y usted acaba de validarlo aquí. Lo que acaba de hacer usted ahora es una vergüenza, y lo mínimo que podría hacer usted ―y es la tercera vez que se lo repito― es pedir perdón en nombre de la Policía que usted representa y a la que tiene que controlar y vigilar; pedir perdón a todas esas personas a quienes han conculcado sus derechos fundamentales más básicos en nombre de vaya usted a saber qué. Muchas gracias.

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Serrada Pariente.

David Serrada Pariente

PSOEDiputado.Página 92Vídeo

Señorías del Grupo Popular, les trasladé una pregunta al principio de mi intervención anterior, que era por qué están hoy con este nivel de hiperventilación. Les pregunté que si era por el calor o porque hoy las cosas no les salían bien. Bueno, pues ya tenemos la respuesta: hoy no les está saliendo nada bien. Primero, porque el Tribunal Constitucional ha avalado la ley de amnistía (protestas) y, segundo, porque la cumbre de la OTAN ha salido bien para España, señorías; para España (Aplausos). Y eso es lo que les molesta. Les molesta que este Gobierno tenga logros para el conjunto del país, porque ustedes siguen en esa teoría del señor Montoro, ¿o ya no se acuerdan de él? Aquello de que se destruya todo, que ya vendremos nosotros a reconstruirlo. (Rumores).

Señorías, ha quedado clara también una certeza en la gestión de crisis: en menos de una hora se constituyó un gabinete de crisis en Red Eléctrica Española. El señor Mazón estuvo cuatro horas comiendo con una periodista en un restaurante. (Rumores). Creo que hay una diferencia muy grande entre cómo se gestiona una crisis y cómo se gestiona la otra. Pero miren, señorías, ustedes han decidido instalarse en el insulto y en la destrucción del adversario político, y lo hacen desde una superioridad moral que no les pega nada. Parece que ustedes no han roto un plato en su vida, nunca han tenido ningún caso de corrupción, pero la realidad, señorías del Grupo Popular, es que vivir como viven ustedes políticamente tiene que ser muy duro, huyendo constantemente hacia delante. ¿Y saben por qué? Porque, cuando miran hacia atrás, cuando miran por el retrovisor, solo ven sobres, tramas y sentencias judiciales contra la corrupción. Y lo más grave, señorías, es lo que están provocando ahora con sus declaraciones; declaraciones como las del señor Tellado: «esto tiene un nombre, se llama pura mafia»; o Feijóo: «Hay dos Españas»; o Aznar: «El que pueda hacer, que haga». ¿Saben qué pasa con todo esto? Esto es lo que pasa. (Muestra una fotografía.―Aplausos). Esto, señorías. Doscientas sedes del Partido Socialista atacadas, atacadas, por su discurso. Y ahora me dirijo a las señorías de esta Cámara. ¿Han escuchado ustedes una sola condena rotunda del Partido Popular ante esto? No. ¿Saben por qué? Porque, cuando condenas, amparas; y cuando amparas, estás amparando a la extrema derecha, señorías. Ustedes tienen un problema estructural con la corrupción. No es un accidente, es su patrón. ¿Saben por qué? Porque todos, absolutamente todos los tesoreros de su partido han estado imputados o están en la cárcel por financiación irregular del Partido Popular. (Aplausos). Y, mientras tanto, señorías, ustedes despachan todas estas cosas con comunicados que no firman o con ruedas de prensa en las que no permiten preguntas. (Rumores.―La señora Montesinos de Miguel: De eso Sánchez sabe mucho). Esta es su cultura política, señorías del Grupo Popular, la del apaño, las trampas y el dinero efectivo siempre por delante. La nuestra no, señorías. La del Partido Socialista no es esa cultura política. Nuestro partido nació en las fábricas, en la calle, en la adversidad, en la resistencia. Nació en la lucha por la libertad, no en un despacho de poder. Nació de la mano de hombres y mujeres comprometidos con la justicia social y la igualdad. No nacimos para mandar, nacimos para servir, señorías. (Aplausos). Nuestra historia de servicio aquí, en esta Cámara, en el Congreso de los Diputados, empezó en el año 1910, con un diputado, Pablo Iglesias. Hoy somos 120 diputados y diputadas, más de 20 000 cargos públicos y sabemos que somos la última esperanza, la fuerza de millones de personas que confían en nosotros para mejorar su día a día. Esa es nuestra responsabilidad, señorías. Por eso, nos asquea y nos repugna la corrupción. Ni asumimos, ni nos resignamos a vivir con corruptos. (Rumores.―El señor De Olano Vela pronuncia palabras que no se perciben). ¿Puede decir usted lo mismo, señor De Olano? (El señor De Olano Vela: Yo, sí). No, señor De Olano. (El señor De Olano Vela: Yo, sí). Asumimos nuestros errores, nos duelen, nos avergüenzan porque, a diferencia de ustedes, no los justificamos, no nos encogemos de hombros, esa es la diferencia, porque ustedes conviven con la corrupción. (Risas.―Rumores). Feijóo, señorías, habla de limpieza democrática desde el mismo despacho donde Bárcenas repartía sobres. No es una cuestión de ideología, es una cuestión de decencia.

Presidencia. Señoría, debe ir finalizando, por favor.

David Serrada Pariente

PSOEDiputado.Página 93Vídeo

Y, mientras ustedes agitan pancartas con el lema de mafia o democracia, no recuerdan que cuando gobernaron tenían una mano en el BOE y la otra en la caja B, y no es una metáfora, es el relato judicial de este país.

Señorías, sabemos que no basta con tener razón, hay que merecerla; y sabemos que es tiempo de responsabilidad, de ejemplaridad y de compromiso con la ciudadanía. Vinimos para ser útiles y, por eso, seguimos aquí 146 años después de nuestra fundación. Porque, cuando se pone en juego la decencia, la convivencia y el futuro, este partido no se esconde, da un paso al frente, como siempre, señorías. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra el señor ministro del Interior.

Fernando Grande-Marlaska Gómez

GobiernoMinistro del Interior.Página 93Vídeo

Gracias, señor presidente. Señorías, muy brevemente. Sabía que se me había olvidado algo en mi intervención de réplica y me lo ha recordado el señor Santiago con su intervención, en relación con las manifestaciones del señor Catalán sobre el secretario general de Instituciones Penitenciarias y su gestión y, en concreto, beneficios penitenciarios ―yo le llamo aplicación de la Ley General Penitenciaria― durante estos siete años y, en particular, respecto a los integrantes de la organización terrorista ETA condenados. En ese sentido, quiero referir y subrayar, como ha hecho el señor Santiago, y lo tenía que haber hecho yo previamente, la capacidad profesional y personal de Ángel Luis Ortiz. Yo creo, sin duda alguna, que es el mejor secretario general de Instituciones Penitenciarias, con una valía encomiable en todos los ámbitos, en la ética personal y en la ética profesional. Quiero referir a ese respecto que más del 90 % de cualquier resolución que se haya dictado ha sido confirmada por los tribunales y que la ejecución de las penas privativas de libertad, señor Catalán, no compete única y exclusivamente en la resolución o decisión de las distintas cuestiones a la autoridad administrativa gubernativa, sino, finalmente, a la autoridad judicial. Con lo cual, únicamente, quiero reprocharle esa, no voy a decir maledicencia, pero sí, por lo menos, ignorancia. Señora Vázquez, usted vuelve a traer cuestiones de octubre del 2019, cuando se lo he contestado. Porque ustedes lo único que hacen es el bulo, la mentira y tratan de afectar personalmente, porque tienen incapacidad, no tienen proyecto, no tienen conocimiento y, realmente, lo que no tienen es ética. Porque usted sabe perfectamente que aquellos días fueron muy duros, cuando la notificación de la sentencia del Tribunal Supremo respecto al procés, sabe usted perfectamente que hay hombres de Policía Nacional actualmente en incapacidad permanente o incapacidad absoluta, como otros también de los Mossos d’Escuadra, pero, a partir de ahí, Cataluña cambió y supimos cómo actuar y este Gobierno tuvo mucho que ver. Y esa cuestión, ese pequeñito hecho de «tomando algo», era una hamburguesa y un vaso de agua; el director de gabinete y yo mismo. ¿Y sabe por qué? Para salir, evidentemente, un momento a tomar un poco de aire y porque ya no teníamos, porque lo quitamos el primer día, un cocinero de pago, que desapareció inmediatamente del Ministerio del Interior a todas las horas y también desapareció el barril de Cruzcampo. Esa es la diferencia entre unos ministros y otros ministros. (Aplausos). Con lo cual, si usted se mete con esos temas, en mi caso tenga mucho cuidado con la respuesta.

Respecto a Via Laietana, yo estoy convencido de que, incluso, desearían algunos que estuviera el Partido Popular, porque será más fácil con ustedes en ese sentido. Y, si no, me remito a lo que ocurrió en el Majestic y cómo salió la Guardia Civil de Tráfico de Cataluña, simplemente, como dicen ustedes, por pisar moqueta. Con lo cual, vayamos al futuro. Espero que, por el bien de España, ustedes tarden mucho mucho más en llegar al Gobierno. Pero ya les digo que sería más fácil. (Aplausos).

Respecto a lo que ha dicho del informe UCO respecto a mí, yo no sé lo que la gente habla por teléfono, pero respecto a mí, es falso de toda falsedad. (Rumores). Y el futuro es el que pone a cada uno en su sitio. No se preocupe, no le voy a decir nada más a ese respecto. Siguen confundiendo lo que es un Ministerio del Interior con otro Ministerio Interior, un ministro del Interior y otro ministro del Interior, lo tienen totalmente confundido.

Señor Gil Lázaro, le vuelvo a decir a usted lo mismo sobre ascensos o no ascensos al generalato. Usted ya ha dicho un nombre y ese nombre tiene que ascender en el 2026. Que no, que aquí se asciende por mérito y por capacidad y cuando corresponda. Usted ya sabe un nombre, un apellido y una fecha. Pero, ¿sabe usted eso lo que implica, ese comportamiento, esa actitud? Es que usted, si algún día estuviera en el Ministerio del Interior, ya tiene pensados los nombres de quién iba a ascender a general o quien iba a ascender a comisario principal. Usted se delata, otros somos distintos y creemos que, cuando corresponda, el mérito y la capacidad son los requisitos necesarios y precisos para resolver esa cuestión.

Habla usted de personal, cuando le he dicho que hemos duplicado el personal en la UCO; hemos pasado de trescientos a quinientos cincuenta. Ahora, por razones extraordinarias, se nos han pedido quince y ya está aprobada una comisión de servicios con quince miembros para la elaboración de los informes necesarios y precisos. Ya está aprobada. Aparte de que también hay la posibilidad de convocar ciento cincuenta nuevas plazas en los términos que he indicado por una resolución dictada por el director adjunto operativo, algo que ustedes no hacían. Ustedes rebajaban y ya no había ni medios para investigar ni había medios para poder ser mucho más efectivos.

Finalmente, la señora Madrenas no lo entiende, pero voy a intentar explicárselo, porque creo que a veces no lo hago correctamente. Le diré que me ha preocupado su alegato sobre un control directo y efectivo de la Policía, de la Guardia Civil o de las fuerzas de seguridad del Estado por el poder político. Eso a mí me hace temblar. Le voy a decir una cosa muy claramente: en el ámbito interno tenemos Asuntos Internos, incluso hemos potenciado Asuntos Internos para guardar y velar por la probidad, el buen hacer de los hombres y mujeres de la Policía Nacional y la Guardia Civil. Eso lo tenemos. Evidentemente, hay investigaciones en ese sentido para garantizar el buen hacer de todos ellos, pero cuando una cuestión está judicializada, como la que le he referido, para evitar que se entienda que hay alguna actuación indebida por parte del poder político, si se ve alguna posible irregularidad en el procedimiento judicial, como puede ser una filtración, son la autoridad judicial y el Ministerio Fiscal, que son los garantes del procedimiento, los encargados de dirigir en su caso ―si lo entienden oportuno― las pesquisas necesarias o tomar las resoluciones al respecto que entiendan convenientes para garantizar esa probidad. Esto es absolutamente distinto, pero no puedo inmiscuirme en ello, porque considerarían que existe el peligro de que eso es inmiscuirse en una actuación judicial.

Evidentemente, hay que controlar y garantizar que nuestros hombres y mujeres de Policía y Guardia Civil cumplen estrictamente con el ordenamiento jurídico y con los valores democráticos, por supuesto, y para eso tenemos la formación y tenemos también Asuntos Internos, para trabajar de una forma permanente y enfrentar cualquier disfunción o conducta irregular que se observe y tomar las medidas necesarias. Creo que ahora se lo he podido explicar correctamente.

Con respecto a las infiltraciones en determinadas actuaciones o captación de información inteligente, le vuelvo a decir que siempre se ha hecho conforme a la ley. La persona que entienda que no está conforme a la ley ―porque es absolutamente entendible que alguien piense que no se corresponde o que no se ha referido a los términos legales― puede acudir a los tribunales para hacer valer ese derecho que entiende que ha sido violentado, que ha sido vulnerado. Simplemente dígame si ahora me he explicado bien o no, porque somos los primeros interesados.

Creo que ha dicho el señor Sánchez, el portavoz de Podemos, que yo a veces soy muy de ordeno y mando. Sí, soy muy de ordeno y mando en el sentido de garantizar que los hombres y mujeres de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado cumplen los valores constitucionales. Soy muy de ordeno y mando en tener unos asuntos internos que trabajen de forma permanente para garantizarlo con carácter preventivo. También soy muy de ordeno y mando para no inmiscuirme en las investigaciones judiciales ni perturbar el trabajo de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado como Policía judicial. En eso también soy muy de ordeno y mando, en no inmiscuirme y que nadie de mi entorno ose hacer actuaciones de ese tipo. Quizá por eso veo que a todos ustedes les llama la atención este Ministerio del Interior, acostumbrados como estaban a los ministerios del Interior del Partido Popular.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchísimas gracias, señor ministro. INFORME ACERCA DEL CUMPLIMIENTO DEL PRESUPUESTO DE LA CÁMARA CORRESPONDIENTE AL EJERCICIO 2024, DE CONFORMIDAD CON EL ARTÍCULO 31.1.2.º DEL REGLAMENTO: ―  INFORME ACERCA DEL CUMPLIMIENTO DEL PRESUPUESTO DE LA CÁMARA CORRESPONDIENTE AL EJERCICIO 2024, DE CONFORMIDAD CON EL ARTÍCULO 31.1.2.º DEL REGLAMENTO. (Número de expediente 023/000003).

Presidencia. A continuación, pasamos al debate del informe acerca del cumplimiento del presupuesto de la Cámara correspondiente al ejercicio 2024, de conformidad con el artículo 31.1.2..º del Reglamento. Para la presentación del resumen del informe, tiene la palabra el señor secretario primero de la Mesa.