Ignacio Gil Lázaro
Muchas gracias, señor presidente. Señorías, la realidad es la que es: Sánchez está acabado, señalado por la existencia de esa organización criminal sita en el seno del Gobierno y del partido, señalado también por los casos de corrupción que afectan a su mujer y a su hermano, señalado por la imputación del fiscal general del Estado, señalado hoy también por la petición de imputación del ministro Bolaños y por la carta de treinta y ocho exministros y altos cargos de anteriores Gobiernos socialistas que le exigen la dimisión inmediata. En este momento la suerte última de Sánchez depende de la aparición de nuevas grabaciones o evidencias que lo incriminen directamente y lo sienten ante un juez, que va a ser su destino indefectible antes o después seguro. Y por eso Sánchez trata hoy de resistir a toda costa, atrincherado en Moncloa, intentando sacarse conejos de la chistera, como esa fantasmal rueda de prensa dada ante sí mismo el pasado domingo para anunciar un supuesto acuerdo con la alianza que inmediatamente ha sido desmentido por el propio secretario general de la Alianza. Y Sánchez resiste todavía mantenido por el apoyo de sus socios buitre, que todavía esperan también poder sacar tajada de los últimos estertores del sanchismo y que por eso mismo se convierten en cómplices de la corrupción de Sánchez y de todo su entorno, por mucho que salgan a esta tribuna a perorar que están en contra de esa corrupción. (Aplausos). Y, mientras tanto, España está absolutamente harta, harta de aguantar el cinismo, la hipocresía y la petulancia de Sánchez y de todos los que todavía le apoyan, harta de aguantar su postureo insultante, y harta, en definitiva, de un gobernante amoral y mentiroso, de un gobernante corrupto y traidor, que es una estafa a los españoles y un peligro para la democracia.
Y los españoles se preguntan qué más basura va a salir todavía; porque salir, va a salir. Lo dije la semana pasada en la interpelación y lo vuelvo a señalar hoy aquí: financiación ilegal del PSOE, más dirigentes o exdirigentes involucrados, dinero en el extranjero, negocios en Venezuela, Marruecos, China o la República Dominicana. Y los españoles se preguntan también hasta qué grado de penetración pudo llegar esa organización criminal en relación con comunidades autónomas que han estado o están gobernadas por dirigentes socialistas, porque sabemos lo que ha ocurrido en Navarra y es una auténtica vergüenza que a estas alturas la señora Chivite aún no haya presentado su dimisión. (Aplausos). Pero ¿qué ha podido ocurrir en Baleares o en Canarias, cuando esas comunidades estaban dirigidas por importantes personalidades socialistas que hoy, a su vez, ostentan importantes responsabilidades en el seno del Gobierno o en la arquitectura institucional del Estado?
Y, sobre todo, ante esta situación, los españoles están atónitos al ver el bloqueo institucional que aporta el bipartidismo: Sánchez negándose a convocar elecciones y el Partido Popular negándose a presentar una moción de censura, aduciendo que faltan votos para que triunfe y que el fracaso de la misma sería darle un balón de oxígeno a Sánchez. Pues no, señorías, mi grupo parlamentario no está de acuerdo con esa falsa aseveración, y por eso nosotros en su momento, cuando teníamos el número de diputados requerido para ello, presentamos dos mociones de censura. Y hoy nuevamente desde esta tribuna volvemos a decir que, si dos diputados de esta Cámara deciden asumir su responsabilidad y dar su firma para que se sume a las nuestras, inmediatamente VOX presentará esa moción de censura. (Aplausos).
Mientras tanto, sometemos hoy a la consideración del Pleno una moción para que la Cámara tome una posición clara frente a lo que está ocurriendo. Nos hubiera gustado que pudiera ser mucho más explícita en su redacción, pero no ha podido ser por el criterio de los servicios jurídicos de la Cámara, que respetamos pero no compartimos, y ello porque esta misma mañana la Comisión Constitucional del Senado ha aprobado una moción del Grupo Parlamentario VOX instando al Gobierno a que presente la dimisión y convoque elecciones.
Sea como fuere, en esta moción señalamos que, a tenor de la responsabilidad política derivada de cuanto está sucediendo y de la existencia de esa organización criminal, el Gobierno debe asumir esa responsabilidad y acometer las acciones necesarias para dar la respuesta debida. Y esa medida necesaria no es más que una, señorías, la convocatoria inmediata de elecciones, porque eso es lo que requiere la situación y es lo que exigen los españoles. Votar sí será votar a hacer caso a lo que España reclama, votar no será seguir amparando la corrupción del sanchismo y abstenerse será una forma cobarde de traicionar el deber de claridad, coherencia y firmeza que a todos los miembros de esta Cámara, en esta situación delicadísima, nos afecta, porque, señorías, es hora de compromiso, es hora de verdad, es hora de convocar elecciones. Ni España ni los españoles aguantan más esta sucia agonía.
Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).