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Sin adjetivos

Pleno del 24 de junio de 2025

Proposición de Ley Orgánica por la que se modifica la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal, para penalizar las terapias de conversión dirigidas a eliminar o negar la orientación sexual, identidad sexual o expresión de género.

Proposición de ley de Grupos Parlamentarios del Congreso.. Autor: Grupo Parlamentario Socialista. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 126.

Justicia y corrupción

Votación

  • 24 de junio de 2025: salió adelante, 311 sí, 33 no, 1 abstenciones.
  • 25 de junio de 2026: no salió adelante, 51 sí, 298 no, 0 abstenciones.
  • 25 de junio de 2026: no salió adelante, 50 sí, 298 no, 0 abstenciones.
  • 25 de junio de 2026: no salió adelante, 138 sí, 204 no, 7 abstenciones.
  • 25 de junio de 2026: no salió adelante, 170 sí, 179 no, 0 abstenciones.
  • 25 de junio de 2026: no salió adelante, 169 sí, 172 no, 7 abstenciones.
  • 25 de junio de 2026: no salió adelante, 138 sí, 211 no, 0 abstenciones.
  • 25 de junio de 2026: no salió adelante, 170 sí, 179 no, 0 abstenciones.
  • 25 de junio de 2026: salió adelante, 179 sí, 32 no, 137 abstenciones.
  • 25 de junio de 2026: salió adelante, 178 sí, 32 no, 138 abstenciones.

Víctor Gutiérrez Santiago

PSOEDiputado.Página 16Vídeo

Buenas tardes. Gracias, presidente. En primer lugar, quiero saludar al director general LGTBI, Julio del Valle, que nos acompaña desde la tribuna. No sé si está también Saúl Castro, el presidente de No Es Terapia, el activista que lleva más tiempo luchando por convertir en realidad esta reforma del Código Penal. Desde aquí, todo nuestro reconocimiento. Hoy, cumplimos ese compromiso y traemos al Congreso de los Diputados una deuda histórica con las personas LGTBI que debemos saldar como país y como democracia. Hoy hablamos de vidas, pero de vidas destrozadas por el sufrimiento y por una de las peores formas de violencia que una persona puede sufrir, la de ser obligado a odiarse, la de ser torturado física o psicológicamente para que le arranquen su orientación o su identidad de encima. Nos miran jóvenes que con apenas quince o dieciséis años fueron llevados a la fuerza al despacho de un supuesto psicólogo, de un supuesto médico o sacerdote que les prometía una cura para algo que no es una enfermedad. Nos miran también mujeres lesbianas que fueron violadas con la excusa de corregir su orientación. Nos miran hombres homosexuales que hace apenas unas décadas eran expulsados de sus casas, fichados como peligrosos socialmente y encerrados en campos de concentración franquistas, donde se pretendía reeducarlos a base de trabajo forzoso, humillaciones y palizas, y digo campos de concentración porque durante la dictadura franquista España encerró a miles de homosexuales en colonias agrícolas, como la de Tefía, en Fuerteventura, que es un auténtico campo de concentración para homosexuales. Allí, bajo el sol del desierto canario, hombres como Antonio Ruiz, uno de los pocos supervivientes que aún puede contarlo, fueron tratados como criminales y bestias a domesticar. Antonio cuenta cómo dormían sobre colchones de paja infestados de chinches y cómo eran violados por sus carceleros.

Hoy, casi un siglo después, sigue habiendo familias, curas, pastores de sectas y coachs que venden la misma mentira: que la diversidad sexual y de género se puede extirpar con sesiones de rezo, descargas eléctricas, medicamentos y amenazas, que el ser como uno es es una enfermedad que se debe tratar, que amar a quien uno ama es un virus que se debe erradicar. Y lo hacen impunemente, muchas veces escondidos tras asociaciones religiosas y sectas que captan a jóvenes en situación de extrema vulnerabilidad. Señorías, ha llegado el momento de decir hasta aquí. ¡Basta ya! ¡Basta ya de que este tipo de torturas se ejerzan en nuestro país! ¡Basta ya! (Aplausos).

Es cierto que las terapias de conversión ya están prohibidas por la ley trans que aprobamos en la pasada legislatura y es cierto que en muchas comunidades autónomas las leyes autonómicas ya las prohibían, pero es necesario que demos un paso más. Los colectivos ―especialmente «No es terapia», que es el que lo trabaja más específicamente― nos dicen que no es suficiente. ¿Qué es lo que ocurre? Hemos que tener en cuenta que la mayor parte de las víctimas son empujadas a ese tipo de prácticas por sus propias familias. Por tanto, nos encontramos con que es muy difícil que acaben denunciando a sus familias. Las víctimas que encuentran y reúnen todo el valor para darse cuenta de que es una pesadilla y van a denunciarlo se encuentran con que muchas veces los hechos ya han prescrito. Y las denuncias que llegan a tramitarse se encuentran con la barrera de las comunidades autónomas, especialmente las gobernadas por el Partido Popular, como, por ejemplo, aquí, en la Comunidad de Madrid, donde han tenido denuncias y sanciones cogiendo polvo en cajones durante muchos años. Y en caso de que se llegue a sancionar a estas sectas, las plataformas ultras que hay detrás hacen una campaña de crowdfunding y en veinticuatro horas han recogido el valor de la multa.

Por tanto, necesitamos ir un paso más allá. El sistema está fallando y por eso presentamos esta proposición de ley. Y lo hacemos para elevar a la categoría de delito lo que en realidad es una tortura. Desde el Partido Socialista lo tenemos muy claro. Queremos que quien aplique, promueva o financie estas prácticas se siente en el banquillo. Queremos que quien arrastre a su hijo o a su hija a una sesión de humillación y trauma responda ante la justicia. (Aplausos). Ninguna familia tiene derecho a torturar a un menor por ser gay, por ser lesbiana, por ser trans. Ninguna secta tiene derecho a lucrarse vendiendo curaciones milagrosas que solamente sirven para sembrar suicidios. Y, desde luego, ningún Estado digno puede mirar hacia otro lado mientras una sola persona pierde la vida o la cordura por la crueldad disfrazada de fe.

Y hoy es el momento de decir las cosas claras a quienes alimentan esta barbarie desde sus escaños: su especialidad, señorías de VOX. A ustedes, que son el partido del odio, se los llena la boca a la hora de hablar de libertad, y lo que hacen es justificar el odio más miserable. No nos engañemos, cada vez que ustedes piden derogar las leyes LGTBI, que vetan charlas de prevención, sobre bullying, que eliminan políticas sobre diversidad o que las dejan sin recursos, lo que están haciendo es abrir la puerta a que proliferen estas clínicas de la vergüenza y estas sectas. Y esto, en la práctica, significa empujar a nuestros adolescentes a manos de curanderos, de exorcistas y pastores que prometen deshomosexualizar a adolescentes vulnerables. Esto significa que familias gasten 10 000 euros en sesiones que lo único que hacen es destrozar la autoestima de sus hijos, y en muchos casos su vida. Ustedes defienden la libertad, sí, pero la libertad del verdugo para torturar a sus víctimas. Eso es lo que defienden ustedes, la libertad del verdugo. (Aplausos).

Y de esto va esta reforma, de proteger a las víctimas, de evitar que haya adolescentes que se quiten la vida porque no soportan la presión de un entorno que les quiere enderezar a golpe de Biblia y de fármacos, y ustedes es que hacen un uso repugnante de las personas LGTBI. Siempre hablan de nosotros para esparcir su discurso de odio, especialmente contra la inmigración, contra los menores, como si nosotros les importásemos algo a ustedes, señorías de VOX. Las personas LGTBI les damos igual. Ustedes están a favor de estas terapias, porque piensan que estamos enfermos. Ustedes piensan que a las personas homosexuales nos pueden curar, que a las personas trans les pueden reorientar su identidad. Y utilizan nuestra lucha para ejercer su discurso de odio, especialmente utilizando a la inmigración y a los menores. ¡A los menores! ¡Como si les importasen también los menores! Dicen ustedes que son provida. ¿Provida de qué? ¿Acaso les importan los más de 15 000 niños palestinos asesinados? ¿Acaso les importan los abusos en el seno de la Iglesia? ¿Acaso les importan los menores que vienen aquí solos, buscando una oportunidad? (Aplausos). A ustedes no les importan ni los menores ni la vida. VOX quiere retroceder un siglo. Pero desde el Partido Socialista decimos que las personas LGTBI jamás vamos a volver al armario, jamás vamos a volver a la camilla de electroshock y, por supuesto, jamás vamos a volver a un campo de concentración, aunque a ustedes les gustaría.

Y ustedes, señorías del Partido Popular, que van de moderados, cuando en el fondo son quienes han sentado a gobernar a la ultraderecha por toda España, de verdad, ¿no se dan cuenta de que siempre están en el lado equivocado de la foto, que siempre llegan tarde a su cita con la historia? Yo no voy a hablar del matrimonio igualitario ni del divorcio ni del aborto ni de los derechos del pasado; voy a proponerles un ejercicio. Vamos a hablar de la actualidad, vamos a poner que los partidos políticos tienen derecho a equivocarse y pueden reconducir sus errores. El otro día subió usted aquí, señor De los Santos, como siempre, enfadado y faltón, cuando trajimos una iniciativa para hablar de la prohibición del orgullo en Hungría y usted se puso a hablar de Koldo, de Ábalos, de Stalin, de China, en un batiburrillo increíble. Le propongo ese ejercicio. No me voy a ir a cien años atrás ni a veinte o ni siquiera a dos; vamos a hablar de la rigurosa actualidad y del tema que nos trae, las terapias de conversión. ¿Le parece?

Entonces, ¿qué es lo que está pasando en la Comunidad de Madrid, donde se ha ejecutado el primer retroceso en materia de LGTB de la democracia? La señora Ayuso ha abierto la puerta a que se puedan practicar terapias de conversión a personas trans. Eso es lo que ha hecho la Comunidad de Madrid ahora. (Aplausos). Pero, señora Ayuso ―usted, que presume de que Madrid es la comunidad más libre y dice que en Madrid cada uno hace con su vida lo que le da la gana―, sí, en Madrid cada uno hace con su vida lo que le da la gana, excepto los niños a los que usted ha dejado vendidos a sectas y a pseudoterapeutas; esos no pueden hacer lo que les dé la gana. Y lo que han hecho es gravísimo: han desactivado la protección contra estas terapias, han vaciado de recursos los centros de atención a víctimas, han permitido que asociaciones ultracatólicas vayan a centros concertados a adoctrinar a los niños trans. Su Gobierno ha eliminado la obligación de sancionar las terapias de conversión, ha despedido al personal especializado LGTBI en los colegios públicos. ¿Dónde está el aprendizaje del Partido Popular con sus errores? ¿Dónde está, si siempre comete los mismos errores? (Aplausos).

No aprenden; repito, no aprenden. Trabajan sistemáticamente en contra de las personas LGTBI. Y estoy seguro de que el señor De los Santos va a subir ahora a la tribuna y me va a decir que lo que han aprobado es que las personas trans tengan un acompañamiento psicológico. Es mentira, no engañen a la gente. Nada tiene que ver el acompañamiento psicológico con lo que ustedes han aprobado, que es volver a patologizar a las personas trans, que se elaboren informes médicos, diagnósticos de disforia. Señorías del Partido Popular, estamos en 2025. ¿No saben que las personas trans no son enfermas? (Aplausos). ¿Que ningún médico les puede decir lo que son o no son? ¿Y mucho menos que se les puede reconducir su identidad? Además, es especialmente llamativo porque usted, señor De los Santos, estaba en el Gobierno de Cifuentes, que aprobó las leyes LGTBI y trans, y es el mayor ejemplo de la deriva ultra en la que están. ¡Están recortando sus propias leyes! ¿Y luego tiene la desfachatez de subir a esta tribuna a decir que los avances del colectivo en España también son gracias a ustedes? ¡Qué poca vergüenza! ¡Qué poca vergüenza! (Aplausos). Ustedes no defienden la libertad, son cómplices de estas torturas. (Rumores). Y, además, se sonríen, diciendo que son de centro. Esta semana salía su líder, el señor Feijóo, diciendo que no se puede discriminar a nadie por a quien ha elegido amar, pero, en realidad, lo que hacen es abrir la puerta al regreso de esta represión. Van de moderados, pero no lo son.

Sin embargo, para frenar ese atropello sistemático del Partido Popular a los derechos LGTBI, está el Partido Socialista. (Risas.—Rumores). Sí, para eso estamos nosotros, para frenarles a ustedes y a sus socios de la ultraderecha. (Aplausos). Con esto que traemos nosotros aquí, al Congreso, ningún padre va a poder entregar a sus hijos a un torturador en la Comunidad Valenciana ni en la Comunidad de Madrid ni en ninguna parte de España. (Rumores). Frente a esa vergüenza, está la coherencia y el coraje del Partido Socialista. Fuimos el único partido, el único partido que incorporó en su programa electoral penalizar y criminalizar las terapias de conversión, porque el Partido Socialista siempre tiene un firme compromiso con las personas LGTBI y cada avance en derechos LGTBI lleva la firma y el sello socialista. Este es un hecho incontestable. Fuimos quienes legalizamos el matrimonio cuando el Partido Popular decía que llegaría el apocalipsis y que acabaríamos con la familia. ¿Y qué ha ocurrido? Que han llegado nuevas familias y hemos generado felicidad. Fuimos quienes impulsamos la ley trans, la ley Zerolo, esas leyes que ustedes y VOX quieren desmontar, artículo por artículo. Y hoy damos el paso más contundente: queremos tipificar como delito lo que jamás debió tolerarse, que quien torture a alguien para extirparle su orientación sexual o su identidad responda ante la justicia, pierda su licencia profesional y, si se lucra, pague con cárcel y con multa. Hoy demostramos una vez más que el Partido Socialista no legisla buscando un titular; legisla para proteger vidas, para que ninguna persona vuelva a sentir vergüenza de ser quien es, porque esta ley no es solo un castigo a los verdugos, es un mensaje de esperanza para todas esas víctimas silenciosas que aún tienen pesadillas con la camilla de descargas, con la sesión de humillación o con el rezo que prometía curarles mientras los mataba por dentro.

Y termino. A todas las víctimas que hoy nos están escuchando, perdón por no llegar antes, perdón por no poder borrar vuestros traumas y perdón por cada silencio institucional que os dejó solos. Esta ley es para vosotros y para vosotras, para que sepáis que no estáis solos, que vuestra dignidad no tiene precio y que vuestro país os cree y os protege. Hoy decimos: Nadie os volverá a hacer sufrir por ser quienes sois. Hoy iniciamos el camino para sellar con ley vuestra dignidad.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias. En turno de fijación de posiciones, por el Grupo Parlamentario Mixto tiene la palabra el señor Rego Candamil.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 19Vídeo

Grazas, señor presidente. Moi boa tarde. A 17 de maio conmemórase cada ano o Día Internacional contra a LGTBIfobia e foi nesa data de 1990 cando a Organización Mundial da Saúde retirou a homosexualidade da clasificación de enfermidades mentais. 1990. Porén, foi preciso agardar até 2019 para que esa mesma organización eliminase a transexualidade como un trastorno mental e do comportamento. Durante décadas e especialmente durante o franquismo, mais non só, foron aplicadas presuntas terapias de conversión baseadas en teorías pseudo-científicas de condicionamento de resposta ou agresivas para curar a homosexualidade ou transexualidade con prácticas que constitúen verdadeiras torturas. Estamos a falar de tortura e polo tanto, de violación dos dereitos humanos. Tentaban así eliminar unha parte moi importante da identidade, pois a orientación sexual ou identidade de xénero son dous trazos máis que conforman quen somos. Así, fronte a quen considera que son unha manifestación de vontade, un capricho ou mesmo unha enfermidade, unha anormalidade non digamos xa un pecado —e‌ aquí haberá quen pense, iso non me cabe ningunha dúbida ollando para a dereita—, o BNG ten claro que son a evidencia da diversidade humana. A implantación dun estereotipo social obrigatorio en que todos e todas debemos encaixar limita a liberdade e o desenvolvemento das persoas. Durante anos, as estruturas de poder dominantes pretenderon impor unha sexualidade unívoca e categórica que a igrexa se encargaba de difundir e inculcar. Ao igual que o franquismo tentou borrar no noso país, na Galiza, a identidade de quen somos galegos e galegas a base de prohibicións, ameazas, torturas ou mesmo a morte, tamén o fixo coa orientación sexual e a identidade de xénero non normativas. O peor é que aínda hai quen continúa a pretender por métodos análogos, modificar e anular identidades que non consideran normativas nin adecuadas dentro do seu e estreito —e‌ streitísimo— ideal de sociedade uniformizada. Na tramitación da lei, 4/2023 de 28 de febreiro para igualdade real efectiva das persoas trans e para a garantía dos dereitos das persoas LGTBI foi incorporada xa a prohibición de terapias de conversión no artigo 17, ademais de recoller entre as infraccións administrativas, a súa práctica como moi grave, mais ficaba sen materializar a sanción penal destas condutas, tal e como viñan demandando os distintos colectivos e asociacións que traballan para garantir os dereitos das persoas LGTBI. Levar adiante esta reforma e a tipificación. Tipificación penal da práctica das terapias de conversión permitirá avanzar na protección das persoas e dos dereitos, especialmente daquelas que se encontran nun contexto de maior vulnerabilidade, así como da garantía do dereito a sermos quen verdadeiramente somos. Combater as terapias, as chamadas terapias de conversión é tamén apostar pola saúde pública, pois permite erradicar unha forma de tortura física e mental que se ben é minoritaria, ten graves consecuencias sobre a saúde mental de quen a sofre. Por tanto, votaremos a favor da toma en consideración desta proposición de lei. Moito obrigado.

Gracias, señor presidente. Muy buenas tardes. El 17 de mayo se celebra cada año el Día Internacional contra la LGTBIfobia, y fue en esa fecha en 1990 cuando la Organización Mundial de la Salud retiró la homosexualidad de la clasificación de enfermedades mentales; insisto, en 1990. Sin embargo, fue necesario esperar hasta el 2019 para que esa misma organización eliminase la transexualidad como un trastorno mental y del comportamiento. (La señora vicepresidenta, Gil de Reboleño Lastortres, ocupa la Presidencia). Durante décadas ― especialmente durante el franquismo, pero no solo―, se aplicaron presuntas terapias de conversión, basadas en teorías seudocientíficas de condicionamiento de la respuesta o aversivas, para curar la homosexualidad o la transexualidad con prácticas que constituyen verdaderas torturas. Estamos hablando de tortura y, por lo tanto, de violación de los derechos humanos.

Intentaban así eliminar una parte muy importante de la identidad, porque la identidad de género son trazos que conforman quiénes somos. Hacen frente a quienes consideran que son una manifestación de voluntad, un capricho o incluso una enfermedad, una anormalidad y no digamos ya un pecado ―que habrá gente aquí que piense eso, no me cabe ninguna duda mirando a mi derecha―. El BNG tiene claro que son la evidencia de la diversidad humana.

La implantación de un estereotipo social obligatorio, en el que todos y todas debemos encajar, limita el desarrollo de las personas. Durante años las estructuras de poder han pretendido imponer una sexualidad unívoca y categórica, que la Iglesia se encargaba de difundir y de inculcar. Al igual que el franquismo intentó borrar en nuestro país, en Galicia, la identidad de quiénes somos los gallegos y gallegas sobre la base de prohibiciones, amenazas, torturas o incluso la muerte, también lo hizo con la orientación sexual, la identidad de género no normativa. Y lo peor es que aún hay quien continúa, pretendiendo con métodos análogos, anular identidades que no consideran conformes a su estructura ideal de la sociedad. En la Ley 4/2023, para la libertad efectiva de las personas trans y para los derechos de las personas LGTBI, se incorporó la prohibición de terapias de conversión en el artículo 17, además de recoger entre las infracciones administrativas su práctica como muy grave. Sin embargo, se quedaba sin materializar la sanción penal de estas conductas, tal y como venían demandando los diferentes colectivos y también las distintas asociaciones que trabajan para garantizar los derechos de las personas LGTBI.

Avanzar con esta reforma y la tipificación penal de las terapias de conversión va a permitir avanzar en la protección de las personas y de los derechos, en especial de aquellas que se encuentran en un contexto de mayor vulnerabilidad, así como la garantía al derecho de ser quienes realmente somos. Combatir las llamadas terapias de conversión es también apostar por la salud pública, ya que permite erradicar una forma de tortura física y mental que, si bien es minoritaria, tiene graves consecuencias sobre la salud mental de quien la sufre. Por tanto, votaremos a favor de la toma en consideración de esta proposición de ley.

Muchas gracias.

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Mixto, tiene la palabra doña Noemí Santana Perera.

Noemí Santana Perera

PodemosDiputada.Página 20Vídeo

Gracias, presidenta. Hoy vamos a hablar de la dignidad de miles de personas que han sido señaladas, que han sido violentadas por el simple hecho de amar a quien aman o ser quienes son. De lo que trata esta proposición de ley es de prácticas que atentan contra los derechos humanos, que buscan corregir ―sí, corregir― algo que ni siquiera es un error: la orientación sexual, la identidad o la expresión de género de una persona. Y nosotras lo vamos a decir bien claro: No se puede corregir lo que no está roto. No es una terapia. Se trata de tortura. No es una ayuda, se trata de violencia. Y, lamentablemente, estas prácticas siguen existiendo a día de hoy en consultas, centros religiosos, gabinetes privados. A veces lo disfrazan de orientación espiritual, de ayuda psicológica o, incluso, de acompañamiento familiar, pero detrás de todo ello siempre hay lo mismo de siempre, el odio y la represión. Desde Podemos, nosotras llevamos años trabajando y exigiendo que estas violencias sean erradicadas y que, además, sean declaradas delito. Lo hicimos en el Gobierno lo propusimos en leyes como la LGTBIQ+ o la trans, y hoy volvemos a esta tribuna para decir alto y claro que no se puede dar ni un paso atrás en derechos. Yo tengo el orgullo de haber sido la consejera que promovió la ley trans autonómica, que fue pionera. Es una de las leyes más avanzadas de todo el Estado y da derechos al colectivo sin medias tintas, porque los derechos deben ser protegidos. Y la verdad es que me da mucha pena que las personas puedan gozar de unos derechos o no en función de su código postal. Ahora bien, esta reforma del Código Penal, que, por supuesto, nos parece fundamental, también consideramos que es insuficiente. Creemos que hay que poner recursos públicos, que hace falta educación afectiva sexual en las aulas, que hace falta formación en diversidad en los centros de salud, acompañamiento psicológico digno, políticas de vivienda y empleo que estén especialmente dedicadas a personas trans y a personas del colectivo LGTBIQ+. Sinceramente, está bien castigar el odio, pero también hay que construir país, y hay que construir un país de cuidados donde se cuide a estas personas, que son un sector de la población bastante vulnerable.

Por tanto, nosotras pensamos que esta proposición de ley está bien y vamos a votar a favor de su trámite, pero nos parece que llega a descafeinar algunas de las iniciativas que se trajeron en la legislatura pasada y hay que ser valientes, porque hay que confrontar los discursos de odio, que cada vez se van alimentando más y más y ponen en peligro no solo nuestras instituciones, sino la vida de las personas, y, especialmente, de este colectivo.

Gracias.

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV), tiene la palabra el señor don Joseba Andoni Agirretxea Urresti.

Joseba Andoni (GV (EAJ-PNV)) Agirretxea Urresti

PNVDiputado.Página 21Vídeo

Arratsalde on guztioi. Muy buenas tardes. Pertsona guztiek askatasunean duten duintasuna defendatzen dugu eta defendatuko dugu. Eta askatasun hori eta duintasun hori ezin da inolaz ere inposatua eta baldintzatua izan. Inork ezin du beste pertsona bat nolakoa izan behar duen, zer sentitu behar duen, nor maite izan behar duen, guzti hori ezin du beste norbaitek inposatu inor. Eta oraindik gutxiago bere duintasunaren kontra doan moduan identifikatu dadila izatea eta bihurketa terapia deituriko horiek hori suposatzen dute.

Todas las personas tienen que vivir con dignidad, eso es algo que defendemos. Y esa libertad, esa dignidad nunca puede ser impuesta ni condicionada. Nadie puede decidir cómo tiene que ser otra persona, qué tiene que sentir, quién tiene que ser. Todo eso no lo puede imponer o decidir otra persona, y menos aún de manera que atente contra su dignidad. Y todas estas terapias de conversión suponen todo lo que acabo de mencionar.

Defendemos la dignidad de las personas en libertad, y decía que la dignidad no puede ser ni impuesta ni condicionada. Nadie tiene derecho a definir cómo ha de sentirse una persona y, por lo tanto, todavía menos a obligarla a sentir o a identificarse de una manera contraria a su dignidad. (La señora presidenta ocupa la Presidencia). Y las llamadas terapias de conversión pretenden eso; básicamente, culpabilizar, arrastrar una culpa y después tener que someterse para que de alguna manera se pueda expulsar esa culpa, transformar lo intransformable, convertir en eso que a nadie se puede convertir. Pero, además de ser una aberración, no vale para nada, solo para hacer daño y dejar traumas, muchas veces irreversibles.

El Grupo Socialista ha registrado una proposición de ley para incluir las terapias de conversión en el Código Penal, pero se diferencia de otras propuestas, como ya se ha comentado, y, en este caso, se centra básicamente en dos apartados de inclusión en el Código Penal. El PNV siempre ha defendido los derechos de las personas LGTBI, de las personas trans, y no los hemos defendido de boca, sino participando en las leyes que les daban esos derechos y defendiendo la dignidad de las personas en todos sus ámbitos. Por eso, decimos, de forma clara y orgullosamente, que siempre estaremos a su lado.

Es verdad que la Ley para la igualdad real y efectiva de las personas trans y para la garantía de los derechos de las personas LGTBI ―también llamada ley trans― prohibía estas terapias, a pesar de lo cual estas prácticas aún se siguen realizando en ciertos entornos cercanos a algunos ámbitos religiosos; por cierto, desde una concepción de lo religioso y lo católico que muchísimas personas católicas reprueban totalmente, por una visión muy corta de lo que debe ser la religión y la vivencia de la religión. La Asociación Española contra las Terapias de Conversión ha denunciado muchos eventos bajo el denominado título de Transformados, una forma que promueve la castidad como vía para cambiar la orientación sexual. ¡Allá cada uno si quiere ser casto o quiere dejar de serlo! Lo que no se puede hacer es imponer a otros cómo deben ser. La Conferencia Episcopal dice que la Iglesia no se reconoce en estos asuntos, que no tiene autoridad para hablar de terapias. Sin duda, estas actividades han sido denunciadas ante el Ministerio de Igualdad por vulnerar la ley vigente.

Como decía, actualmente el Código Penal no contempla de forma explícita ni entiende las terapias de conversión como delito tipificado de manera autónoma. Sin embargo, sí existen normas legales que permiten sancionar o perseguir estas prácticas bajo ciertas circunstancias, que es lo que decía antes. La Ley 4/2023, para la igualdad real y efectiva de las personas trans y para la garantía de los derechos de las personas LGTBI, es la que lo reconoce como infracción. El artículo 17 habla de la prohibición de terapias de conversión, refiriéndose a que se prohíbe la práctica de métodos, programas, etcétera. Esta ley prevé sanciones administrativas para quienes practiquen, promuevan o financien estas terapias, aunque no conlleve ninguna pena de presión, es decir, aunque no haya delito. Sin embargo, ahora sí se propone la penalización de estas conductas, que de por sí ya son sancionables. Por tanto, ¿por qué se quiere dar este paso? ¿Quizá es porque entendemos que la regulación actual es ineficaz? Aunque no existe un tipo penal específico para las mencionadas terapias de conversión, se propone incluirlas en el apartado de delitos contra la integridad moral, en el Título VIII del Código Penal.

Vamos a ver qué pasa en nuestro entorno. Hay varios países con prohibición penal o sanciones específicas. Malta fue el primer país en prohibir penalmente las terapias de conversión. Alemania en 2020 las prohibía para menores de edad y aplicaba sanciones penales de hasta un año de prisión o multas referidas a la publicidad y promoción de estas prácticas. En Francia en 2022 prohibición total, con penas de hasta dos años de cárcel y 30 000 euros de multa. En Grecia también en el 2022. Austria, Irlanda, Países Bajos o Polonia están en procesos de legislación y hay otros que siguen sin legislación. Y en cuanto a las instituciones de la Unión Europea, aunque la Comisión no puede legislar directamente en materia penal sobre terapias de conversión, el Parlamento Europeo ha condenado las terapias de conversión en múltiples resoluciones, y en estos momentos hay presentada una iniciativa ciudadana europea para que eso así sea. Y estas terapias son condenadas por la ONU como forma de tortura, englobando las prácticas que pretenden cambiar la orientación sexual o la identidad de género de una persona mediante diferentes métodos.

La toma en consideración de esta iniciativa permite poder tratar luego con detenimiento si el ámbito a tipificar o las penas impuestas en la proposición son las más idóneas o si han de modificarse, y esa será la labor del legislador si esta proposición se toma en consideración: encuadrar tanto la tipología como las penas de la manera más proporcionada. El derecho penal se rige por el principio de intervención mínima, y se reservan al derecho penal las conductas más graves. Para ver si es adecuada y proporcionada la creación de un nuevo delito autónomo, hay que examinar si las conductas que hay que tipificar tienen la suficiente gravedad para que una respuesta penal sea considerada y también si no reciben una respuesta penal suficiente en otros delitos ya existentes.

Podríamos hablar mucho desde el punto de vista jurídico, pero creo que es mejor dejar esto para el momento oportuno a partir de que se tome en consideración, si es que llega a ser así. Por eso, es importante la delimitación del hecho punible, que se hace doblemente en positivo. Serían delito las dirigidas al objeto de modificar, disminuir, reprimir, desalentar o suprimir la orientación o identidad sexual o de género o expresión de género. En definitiva, la inclusión de un tipo penal semejante puede ser adecuada, aunque su redacción deberá generar suficiente seguridad jurídica, que es lo que debemos buscar. Independientemente del objetivo y la interpretación que queramos hacer, el Código Penal es un elemento en el que nosotros nunca lo hemos defendido, porque siempre hemos dicho que el Código Penal no vale para solucionar problemas. El Código Penal vale para castigar, para castigar delitos. Por tanto, hagamos la labor necesaria para que no se tenga que recurrir al Código Penal.

Acabo, señora presidenta. El PNV siempre ha defendido y defenderá la libertad de las personas para que se sientan como se sientan y amen a quien amen. Y, sobre todo, si defendemos esa libertad, estaremos siempre en contra de quien quiera reprimir esa libertad y lo denunciaremos siempre en todos los ámbitos. Muchas gracias, señora presidenta.

Presidencia. Muchas gracias, señor Agirretxea. Por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene la palabra la señora Fullaondo la Cruz.

Marije Fullaondo la Cruz

EH BilduDiputada.Página 22Vídeo

Eskerrik asko, mahaiburu andrea. Arratsalde on, guztioi.

Muchas gracias, señora presidenta. Buenas tardes, señorías.

Depresión; culpa; impotencia; falsa esperanza; vergüenza; retraimiento social; abuso de sustancias; decepción; autoculpabilidad; aumento del autoodio; hostilidad y culpa hacia los padres; sentimiento de ira y traición; pérdida de amigos y potenciales parejas; problemas en la intimidad sexual y emocional; conductas sexuales de alto riesgo; sentimiento de deshumanización y de falsedad hacia sí; falta de pertenencia; confusión; soledad; angustia; alteridad; inferioridad; lesiones a la imagen propia y a la autoestima; imposibilidad de conectar con otras personas; rechazo a sí; represión sexual; sensación de inutilidad; estrés postraumático; ideación suicida; tentativas de suicidio. Estos son solo algunos de los gravísimos riesgos para la salud psíquica y física de las personas que sufren la violencia de los esfuerzos de cambio de orientación sexual e identidad y expresión de género, también conocidos como terapias de conversión, aunque de terapia no tienen absolutamente nada, son simple y llanamente tortura.

La comunidad científica coincide en que las mal llamadas terapias de conversión son totalmente inútiles y extremadamente dañinas, por la sencilla razón de que la diversidad sexual y de género son expresiones normales dentro de la naturaleza y no una patología o un trastorno susceptible de ser modificado. Y más allá del enorme riesgo que supone para la salud de las personas que la sufren, tal y como concluyen expertos independientes de Naciones Unidas, todas las prácticas destinadas a lograr la conversión son inherentemente humillantes, denigrantes y discriminatorias. Así, diferentes órganos internacionales de derechos humanos denuncian, como no puede ser de otra manera, que estas prácticas violan, entre otros, el derecho a la no discriminación, a la salud, a la identidad personal, a la integridad física y psicológica y a no ser sujeto a torturas.

Pese a todo ello, la realidad es que en la actualidad en todo el mundo se llevan a cabo este tipo de prácticas. En el caso del Estado español, tanto las prácticas como su promoción son sistemáticas y están impulsadas por agrupaciones religiosas y por colectivos contrarios a los derechos LGTBIQ+; por supuesto, todo ello fuera del control público.

Si bien es cierto que, como ya se ha dicho, existe legislación tanto autonómica como estatal en cuanto a las terapias de conversión, en las leyes existentes se habla de infracciones administrativas y no penales, que se han mostrado absolutamente ineficientes e inoperativas, tanto para sancionar y eliminar esta forma de violencia contra el colectivo LGTBIQ+ como para garantizar los derechos, la protección y la reparación de las víctimas. Por lo tanto, compartimos la necesidad de modificar la Ley Orgánica 10/1995, incluyendo en el Código Penal un tipo delictivo autónomo que criminalice la práctica de las terapias de conversión como la única solución posible para combatirlas.

Por todo esto, evidentemente, apoyaremos la toma en consideración de la proposición de ley orgánica que hoy nos presenta el Grupo Socialista. Por todo esto y porque en febrero de este mismo año, hace apenas cuatro meses, Euskal Herria Bildu, junto con BNG, Podemos, ERC y SUMAR registramos la proposición de ley orgánica presentada por la organización No es Terapia para modificar la Ley Orgánica 10/1995, del Código Penal, precisamente con el objeto de penalizar la práctica de terapias de conversión y garantizar la protección de las víctimas ―de hecho, la base de esta intervención de hoy está en la exposición de motivos de esa proposición de ley―; proposición de ley orgánica que, sorprendentemente, el Grupo Socialista no suscribió.

Izan ere, Gutierrez jauna, zure diskurtsoa entzun ondoren, eta zuen proposamenaren zioen adierazpenari jarraiki, gaizki deitutako konbertsio terapiek pertsonen osasun fisiko zein mentalean arrisku itzelak dituztela, giza eskubideen aurkakoak direla eta horien kontra borrokatzeko lege aldaketak beharrezkoak direla zuek ere partitzen duzuela kontutan hartuta, benetan harritzekoa egiten zaigu PSOEk No es Terapia elkarteak aurkeztutako lege proposamena ontzat hartu ez izana. Eta harritzekoa dela diot, Gutierrez jauna, ziur naizelako nirekin bat etorriko zarela otsailean erregistratutako lege proposamena zuek gaur aurkeztu duzuena baino proposamen osatuagoa dela. Izan ere, zuen proposamena zigor neurrietara mugatzen den bitartean, No es terapiak aurkeztutako lege proposamenean, zigor neurriez gain, biktimen eskubideak, babesa eta erreparazioa bermatzeko neurriak ere jasotzen direlako. Gure aburuz, erabat beharrezkoak direnak, baina zuen proposamenean aipatu ere egiten ez direnak.

Eta gainera, zigor kodeaz gain, beste bi lege ere aldatzea proposatzen da. Alde batetik, trans pertsonen berdintasun eraginkorrerako eta LGTBIQ+ pertsonen eskubideak bermatzeko 4/2023 legea, definizioak bateratu eta ordenamendu juridikoko arau guztien arteko koherentzia bermatzeko helburuz. Eta, bestetik, Administrazioarekiko Auzien Jurisdikzioa arautzen duen 20/1998 legea, LGTBIQ+ kolektiboaren aurkako online eduki diskriminatzaileak eta konbertsio terapia deitutakoen sustapen edukiak ezabatu ahal izateko.

Edonola ere, lehen esan dugun moduan, oinarrian ados gaude. Eta, beraz, aurkeztutako lege proposamena tramitera onartzea babestuko dugu.

Besterik ez. Eskerrik asko.

Señor Gutiérrez, después de escuchar su discurso y también teniendo en cuenta la exposición de motivos de su proposición de ley y cómo en ella se indica que las mal llamadas terapias de conversión entrañan un serio riesgo para la salud física y mental de las personas, vulneran los derechos humanos y que es necesario realizar modificaciones legislativas para luchar contra ellas, nos sorprende sobremanera que el Grupo Socialista no haya dado por válida la proposición de ley presentada por la Asociación No es Terapia. Señor Gutiérrez, nos sorprende porque estoy convencida de que estará de acuerdo conmigo en que la proposición de ley registrada en febrero es más completa que la que ustedes han presentado hoy. De hecho, mientras que su proposición se limita a medidas penales, en la proposición de ley presentada por No es Terapia, además de medidas penales, también se recogen medidas para garantizar los derechos, la protección y la reparación de las víctimas; medidas que consideramos absolutamente necesarias, pero que no se mencionan en su proposición.

Además del Código Penal, se propone modificar dos leyes: por un lado, la Ley 4/2023, para la igualdad real y efectiva de las personas trans y para la garantía de los derechos de las personas LGTBI, con el objetivo de unificar definiciones y garantizar la coherencia entre todas las normas del ordenamiento jurídico. Y, por otro lado, la Ley 20/1998, Reguladora de la Jurisdicción Contenciosa-Administrativa, con el fin de posibilitar la supresión de los contenidos en línea que discriminen al colectivo LGTBIQ+ y los contenidos promocionales de las denominadas terapias de conversión.

En cualquier caso, como hemos mencionado anteriormente, estamos de acuerdo en lo fundamental, por lo que apoyaremos la admisión a trámite de la proposición de ley presentada.

Nada más. Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Fullaondo. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra la señora Jordà i Roura.

Teresa Jordà i Roura

ERCDiputada.Página 24Vídeo

Gràcies, presidenta. Molt bona tarda a totes, a totes i a tots. Avui som aquí, s’ha dit, per parlar de dignitat, però també per parlar de por, per parlar de patiment, per parlar d’impunitat. Avui som aquí per parlar, sobretot, si m’ho permeten, de responsabilitat política. Potser els pot semblar exagerat, fins i tot els pot semblar una mica marciano. Potser pensen que no és cert molta de la gent que ens està escoltant —‌si és que algú ens escolta, també val a dir-ho— de fet, tant de bo no fos veritat, però ho és. Avui a l’Estat espanyol hi ha joves, hi ha adolescents, fins i tot criatures que són sotmeses a allò que alguns descerebrats s’atreveixen a anomenar «teràpia», però que en realitat és una autèntica tortura psicològica, una autèntica tortura emocional. Una tortura que busca —‌sí, escoltin bé— que busca esborrar qui són. Coneixem el Jorge, un noi de 24 anys, un noi que quan en tenia 16 el van portar al psicòleg amb el pretext de resoldre dubtes. Aparentment era una teràpia normal. Era una teràpia legal, però de forma molt subtil el van començar justament a fer dubtar de qui era. Ens ho explica ell mateix. Ens ho explicava justament ahir. Deia: «A un infant més vulnerable el destrossen, per sort», deia el Jorge, «jo vaig aconseguir sortir-me’n». Això també són teràpies de conversió, aquelles silencioses. No calen electroxocs. Són silencioses, són encobertes, són devastadores. Cal dir-ho clar, no són teràpies, és directament violència. I sí, això passa avui dia. Aquesta bestialitat passa a les nostres ciutats, passa als nostres barris. Alguns de vostès poden seguir repetint o poden seguir creient-se que Espanya és un referent de drets LGTBI, però en realitat no sempre coincideix amb l’autoestima institucional. Perquè mentre el BOE callava, mentre el BOE encara avui calla, les víctimes criden i cridaven i ningú en aquell moment les escoltava. De fet, a vegades encara ningú les escolta. El passat mes de febrer, quan vam registrar conjuntament amb altres grups d’aquesta cambra i al costat de l’associació No es Terapia, una proposició de llei per prohibir les teràpies de conversió, el PSOE, el partit que avui ens presenta aquesta alternativa, també callava. Se’ls va insistir. Se’ls va convocar, se’ls va esperar, però no s’hi van sumar, no van venir, no van comparèixer. I avui, quatre mesos després, sembla que per fi algú reacciona. Val a dir-ho, ho celebrem, però malauradament tot apunta a una oportunitat perduda. Veurem. Nosaltres farem el possible perquè no ho sigui en tota la tramitació, perquè la reacció, si em permeten, avui no és valenta. Nosaltres pensem que és una reacció calculada, que és una proposta un xic maquillada. És una proposta, si m’ho permeten, encara avui descafeïnada, que rebaixa penes, que omet ajudes econòmiques a les víctimes i que evita directament assenyalar les institucions còmplices. Aquí, senyories, des d’Esquerra Republicana, veiem un patró, una estratègia que ja hem vist abans —‌tampoc descobrirem massa re. Recordin el que passa amb el debat sobre la prostitució, per exemple. Tant les teràpies de conversió com la prostitució són debats una mica incòmodes pel partit del Govern, en aquest cas, no pel que jo tinc l’honor de representar. I què fa el PSOE? Doncs aprofita dates simbòliques, tal qual, com el 8 de març en el cas de la prostitució o el mes de l’orgull, en aquest cas, per fer grans anuncis o per presentar propostes abolicionistes que després cauen en l’oblit, que no s’acaben tramitant i que no es treballen amb les entitats afectades. Són accions depredador, que no reflecteixen una intenció política real, sinó més aviat una estratègia, al nostre entendre, de rendiment mediàtic. I això, senyories, no és fer política transformadora, això és fer màrqueting institucional amb el dolor de les víctimes. En definitiva, una llei pensada per salvar els mobles, no pas per canviar la realitat.

Mirin, és tan senzill com comparar els dos textos. La proposta registrada al mes de febrer penso que era clara, que era contundent. Parlava de fins a quatre anys de presó per a qui practiqués aquest tipus de teràpia, establia reparació econòmica real per a les víctimes, establia inhabilitació directa per a professionals, docents o religiosos, que promoguessin aquestes pràctiques fastigoses i sancions específiques a institucions còmplices. També inclou els casos de menors de persones vulnerables i també la responsabilitat de familiars o tutors que ho permetin o que ho promoguin. De fet, era una proposta que no només castigava, sinó que reparava i que protegia, important.

Com deia el company del PNV, en el Codi Penal no se solucionen els problemes, no només se solucionen els problemes. En canvi, la del Partit Socialista rebaixa el problema. Ofereix de sis mesos a dos anys de presó com a màxim, sense cap menció de reparació econòmica, amb una inhabilitació parcial i limitada només en alguns casos. No hi ha un reconeixement explícit de la responsabilitat institucional, ni tampoc hi ha el compromís amb les entitats tal qual, com si ser sotmès a una teràpia de conversió fos una simple infracció, com aquell que aparca a la zona blava sense pagar o com aquell que es cola al metro. I això, senyories, no és justícia, és menyspreu. És menyspreu institucional.

Però diguem-ho clar, quan l’Aitor —‌i acabo— amb només 17 anys, derivat dels seus propis pares, va ser sotmès a aquesta mal anomenada teràpia, quan li van dir que era un malalt, que si estimava un altre noi acabaria a l’infern, que la seva identitat era un error de Déu, quan l’Aitor, el noi valencià menor d’edat, va ser obligat a sessions de pregària i dejunis, a una humiliació rere una altra i tot això passava en una institució religiosa, ara algú ens vol fer creure que això és una infracció? És que algú li pot passar pel cap que això és una infracció? Perquè el resultat, en el cas de l’Aitor i tants d’altres, va ser esfereïdor. En el cas de l’Aitor, intent de suïcidi als 19 anys, trastorn d’ansietat crònic, desconfiança absoluta en la figura d’autoritat. I això va passar en un centre religiós. Aquest centre continua avui obert. Ningú ha estat condemnat i cap institució ha estat inhabilitada.

En definitiva, perquè avui aquesta atrocitat encara no és un delicte. Votarem a favor d’aquesta presa en consideració, com no pot ser d’altra manera, i treballarem, això sí, perquè aquesta llei —q‌ ue li queda, li queda tros— esdevingui un referent en contra d’aquestes mal anomenades teràpies de conversió.

Res més. Moltes gràcies, presidenta.

Gracias, presidenta. Muy buenas tardes a todas y a todos. Hoy estamos aquí para hablar de dignidad, pero también de miedo; para hablar de sufrimiento, de impunidad. Estamos aquí para hablar, sobre todo, si me lo permiten, de responsabilidad política. Quizá les pueda parecer incluso algo marciano. Quizá muchas de las personas que nos escuchan piensan que no es cierto, si es que alguna nos escucha, también hay que decirlo. Ojalá no fuera verdad, pero lo es. Hoy el Estado español tiene a jóvenes, adolescentes, incluso criaturas, niños que se ven sometidos a lo que algunos descerebrados se atreven a denominar terapia, pero que en realidad es una verdadera tortura psicológica, una verdadera tortura emocional, una tortura que busca ―sí, escúchenlo bien― borrar lo que son. Conocemos a Jorge, un chico de veinticuatro años que cuando tenía dieciséis lo llevaron al psicólogo con el pretexto de resolver dudas. Aparentemente, era una terapia normal, legal, pero de manera muy sutil empezaron a hacerle dudar de quién era. Nos lo ha explicado él mismo, nos lo contaba justo ayer. Decía lo siguiente: te hacen más vulnerable e incluso te destrozan. Por suerte ―decía él― yo conseguí salir de aquello. Eso también son terapias de conversión. No hacen falta electroshocks, son silenciosas, encubiertas, devastadoras. Hay que decirlo claro: no son terapias, es directamente violencia. Y, sí, eso ocurre hoy en día; esa bestialidad ocurre en nuestras ciudades, en nuestros barrios. Algunos de ustedes pueden seguir repitiendo o creyéndose que España es un referente de derechos LGTBI, pero la realidad no siempre coincide con la autoestima institucional, porque mientras que el BOE callaba, incluso calla hoy, las víctimas gritan y gritaban, y en aquel momento nadie las escuchaba. De hecho, a veces, aún no se las escucha. El pasado mes de febrero, junto con otros grupos de esta Cámara y al lado de la Asociación No es Terapia, varios grupos presentamos una proposición para prohibir las terapias de conversión. En aquel entonces, el PSOE, el grupo que hoy presenta esta alternativa, también callaba. Se les insistió, se les convocó y se les esperó, pero no se sumaron, no se unieron a nosotros, no comparecieron. Y hoy, cuatro meses después, parece que por fin alguien reacciona. Lo celebramos, pero parece que es una oportunidad perdida. Trataremos de que no sea así en la tramitación, porque la reacción de hoy, si me lo permiten, no es valiente, nos parece calculada. Nos parece una propuesta un poco maquillada, si me lo permiten, un poco descafeinada, que rebaja penas, que omite ayudas económicas a las víctimas y que evita señalar directamente a las instituciones cómplices.

Señorías, en Esquerra Republicana vemos aquí un patrón, una estrategia que ya hemos visto antes. Tampoco vamos a descubrir nada. ¿Recuerdan lo que ocurre con el debate de la prostitución, por ejemplo? Las terapias de conversión y la prostitución son debates un poco incómodos para el partido del Gobierno, no para el partido que yo tengo el honor de representar. ¿Y qué hace el PSOE? Aprovecha datos simbólicos como el 8 de marzo, la prostitución o el mes del Orgullo para hacer grandes anuncios o para presentar propuestas evolucionistas que después caen en el olvido, que no acaban tramitándose y que no se trabajan con las entidades afectadas. Son acciones que no reflejan una intención política, sino más bien una estrategia de rendimiento mediático. Y eso, señorías, no es hacer política transformadora, eso es hacer marketing institucional con el dolor de las víctimas. En definitiva, una ley pensada para salvar los muebles, no para cambiar la realidad.

Es tan sencillo como comparar los dos textos. La propuesta registrada en febrero era clara y contundente. Hablaba de hasta cuatro años de prisión para quien practicara este tipo de terapias, establecía reparación económica real para las víctimas, también sanciones para los profesionales, docentes o religiosos que promoviesen estas asquerosas prácticas, sanciones específicas para instituciones cómplices, incluyendo casos de menores y personas vulnerables, y también responsabilidades de familiares y tutores que lo promuevan o lo permitan. De hecho, era una propuesta que no solo castigaba, sino que reparaba y protegía, y eso es importante, como decía el compañero del PNV.

Con el Código Penal no se solucionan los problemas. En cambio, el Partido Socialista, con su propuesta, rebaja el problema de seis meses a dos años de cárcel como máximo, sin ninguna mención de reparación económica y una limitación parcial, solo en algunos casos. No hay un reconocimiento explícito de la responsabilidad institucional y tampoco hay un compromiso con las entidades afectadas. Como si someterse a una terapia de conversión fuese como aparcar en la zona azul sin pagar, una mera infracción leve, o colarse en el metro. Señorías, eso no es justicia, eso es desprecio institucional.

Digámoslo claro: cuando Aitor, con solo diecisiete años, derivado por sus propios padres, se vio sometido a esta mal llamada terapia, cuando le dijeron que era un enfermo, que si quería a otro chico acabaría en el infierno y que su identidad era un error de Dios, cuando este valenciano menor se vio sometido a sesiones de rezos y humillaciones, y todo eso pasaba por una institución religiosa, ¿ahora algunos nos hacen creer que eso es una infracción? ¿A alguno se le puede pasar por la cabeza que eso es una infracción? Porque el resultado, en el caso de Aitor y de tantos otros, fue escalofriante: intentó el suicidio a los diecinueve años, sufrió trastornos de ansiedad crónica y desconfianza absoluta en la figura de autoridad. Eso ocurrió en un centro religioso que sigue hoy abierto. Nadie ha salido condenado ni ninguna institución se ha visto inhabilitada porque hoy esta atrocidad todavía no es un delito.

Votaremos a favor de esta toma en consideración, como no puede ser de otra manera, y trabajaremos, eso sí, para que esta ley sea un referente en contra de estas mal llamadas terapias de conversión.

Nada más. Muchas gracias. (Aplausos)

Presidencia. Moltes gràcies, senyora Jordà. Muchas gracias, señora Jordà. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra la señora Andala Ubbi.

Teslem Andala Ubbi

Grupo SumarDiputada.Página 26Vídeo

Gracias, presidenta. Buenas tardes, señorías. Hoy, el Grupo Socialista trae a debate una ley crucial; una ley que puede cambiarle la vida a la gente; una ley, sobre todo, de apoyo a las víctimas; una ley que no es nueva, coincido con la compañera del Partido Republicano. Compañero, os echamos bastante de menos el pasado 13 de febrero, cuando el colectivo No es Terapia trajo al Congreso de los Diputados una ley mucho más garantista, de protección integral a las víctimas y de garantías de educación. (Aplausos). No estuvisteis, compañero, no estuvisteis. Pero esto no va del «y tú más». Bienvenidas todas las leyes que garanticen derechos en este país.

Siempre que pongo un tuit, suelen decir: ¡ay!, es que los migrantes persiguen a las personas LGTBIQ+, es que el islam, es que los árabes… Y ese relato de la extrema derecha, ese relato de odio, ese relato racista no es nada más y nada menos que una cortina de humo para desviar la atención de donde realmente reside la responsabilidad. La responsabilidad reside en esta Cámara y en todas las instituciones que tienen la capacidad de garantizar derechos. Entonces, yo me pregunto si la responsabilidad es de las personas migrantes o es realmente de aquellos que, a lo largo de la democracia de este país, han votado en contra de todos los avances de los colectivos LGTBIQ+. Son la derecha y la extrema derecha. Mi compañero del Partido Socialista decía que no quería hacer memoria, pero yo creo que sí hay que hacer memoria. Hay que hacer memoria, porque el Grupo Popular votó en contra del matrimonio igualitario, el Grupo Popular votó en contra de la ley trans y el Grupo Popular, el pasado mes de febrero, en la Asamblea de Madrid, votó en contra de penalizar las terapias de conversión. Por supuesto que hay que hacer memoria, porque hablar del colectivo LGTBIQ+ no es hablar de que tengo un amigo negro o de que tengo un amigo gay; es hablar de derechos y decir: yo ese día voté a favor. Por eso, señorías del Grupo Popular, os lo voy a preguntar: ¿van ustedes a votar a favor de esta ley? (Pausa). Esperaré la respuesta.

El pasado febrero vino aquí, al Congreso de los Diputados, Xavi Martínez Cal, que desde los dieciocho años fue sometido a cinco años de un auténtico infierno. Fue sometido a sesiones quincenales de terapia de conversión ―mal llamadas terapia de conversión―, internamientos prolongados en conventos, presiones constantes para la abstinencia sexual, suministro de medicación inhibidora del deseo sexual y a grupos de control y vigilancia emocional. Era solo un niño y estuvo cinco años sometido a esto. Xavi no es un caso aislado. Tenemos casos aquí, en la Comunidad de Madrid, en Alcalá de Henares; tenemos casos en el país valencià, y estoy segura de que tenemos miles de casos en España escondidos bajo el paraguas familiar y de supuestas comunidades católicas. Están encubriendo prácticas incriminatorias, que denigran y que atentan contra la dignidad de personas, especialmente de personas que confían en su entorno familiar, en sus más allegados y, sobre todo, en aquel párroco que les atiende desde que son muy pequeños.

Hoy tenemos la oportunidad de votar una ley que a, nuestro juicio, necesita enmiendas ―las vamos a presentar―, enmiendas que, como ha comentado también la compañera de EH Bildu, ya se propusieron en esa ley mucho más garantista que presentamos en febrero. Cuando esta ley entre a debate parlamentario, vamos a presentar estas enmiendas, compañeros del Partido Socialista, porque nosotras creemos que hace falta formación específica para profesionales de la salud y de la educación; hacen falta protocolos de atención a la salud mental de las personas afectadas; hace falta acceso prioritario a la vivienda pública para estas víctimas; hacen falta campañas de sensibilización desde muy pequeños. Necesitamos protección, no todo lo arregla el Código Penal.

Muchas gracias, señorías. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Andala. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra la señora María de la Cabeza Ruiz Solás. (Aplausos).

María de la Cabeza Ruiz Solás

VoxDiputada.Página 27Vídeo

Muchas gracias, presidenta. Buenas tardes, señorías. La verdad es que agradecemos la oportunidad que nos dan con la toma en consideración de esta proposición de ley para volver a declarar solemnemente que VOX ni ha estado ni estará nunca en contra de las personas homosexuales; que VOX siente la misma consideración y el mismo respeto por todos los españoles sin distinción, sea cual sea su condición sexual (aplausos); que jamás nos hemos opuesto ni jamás nos opondremos al reconocimiento de ningún verdadero derecho ni de este colectivo ni de ningún otro colectivo de este país, y que también estamos como el que más en la lucha contra la discriminación que puedan sufrir las personas por su condición sexual, como prueba el hecho de que seamos el único partido que lucha contra la llegada masiva a nuestro país de culturas que maltratan, vejan, latigan e incluso lapidan y condenan a muerte a las personas homosexuales. (Aplausos). Y por supuesto que estamos en contra de las terapias de conversión, si se entiende por terapia de conversión, por este tipo de terapia, cualquier tratamiento consistente en la prescripción y suministro forzado de medicamentos, fármacos o cualquier otra práctica lesiva que atente contra la libertad individual de la persona con el fin de modificar de forma forzada, contra su voluntad, su identidad personal. Pero lo que nos traen hoy aquí, disfrazado de lo que no es, señorías, es una auténtica aberración. Ustedes no pretenden proteger a las personas homosexuales de este tipo de terapias, de las que ya están protegidas porque ya son ilegales. No es esto lo que buscan. Lo que ustedes pretenden es mandar a la cárcel a personas inocentes cercenando sus derechos fundamentales. Con la propuesta de esta ley han comprado ustedes los argumentos del lobby LGTBI sin pensar en las consecuencias, han comprado los argumentos de un lobby que ni siquiera representa a todos los homosexuales de este país (aplausos), que opina que los derechos fundamentales de todos los ciudadanos pueden ser suspendidos si entran en la más mínima contradicción con sus delirantes reivindicaciones, siguiendo la estela de nuestra insigne ministra, que dijo que el derecho a la presunción de inocencia no podía estar por encima del testimonio de una joven.

A ustedes les da igual que con esta ley se ataque frontalmente la libertad individual, la libertad de pensamiento, la libertad de opinión o la libertad religiosa, y se empeñan en seguir perjudicando a los españoles con estas políticas salvajes, que son pura doctrina woke. Ustedes creen que la única verdad es la suya y que deben imponerla a golpe de Código Penal. Su objetivo es criminalizar y perseguir a quienes no entienden la vida como ustedes, y hoy la excusa es lo que ustedes llaman terapias de conversión, que en ningún caso concretan ni definen ―lo hacen totalmente a propósito― y cuyo concepto es tan vago que cualquiera podría ser acusado de un delito si no acepta de pleno y sin rechistar su dogmática doctrina. (Aplausos).

A ustedes no se les puede llevar la contraria ni con argumentos científicos ni con argumentos médicos ni con el argumento de las libertades individuales o los derechos fundamentales. Ustedes ven violencia y odio en cada discrepancia. Es lo que tiene el victimismo, que alimenta la conciencia con el fin de sacar rédito electoral de los colectivos de los que se aprovechan, y así vivimos en el chantaje permanente: o piensas como yo pienso o me odias; o haces lo que yo digo o eres un criminal y estás cometiendo un delito y mereces la cárcel.

No se nos ocurre nada más cercano a una dictadura que esto, y así atacan y coartan la libertad de los padres y de los profesionales de la educación, la psicología o la medicina, hasta el punto de justificar que se quite a los padres la patria potestad de sus hijos o se inhabilite a los profesionales arruinando su carrera profesional, y así pretenden perseguir y cancelar a quienes no se pliegan al pensamiento único que pretenden imponernos. Si un colegio se niega a distribuir textos que consideran inapropiados, tendrán que enfrentarse a las consecuencias de sus denuncias; si un padre no quiere que su hijo reciba una determinada formación o, por el contrario, quiere que reciba una formación que difiera de la oficial, tendrá que enfrentarse a las consecuencias de sus denuncias; si alguien trata de evitar un cambio de sexo, aunque sea por prescripción facultativa y por el bien físico y moral de la persona, tendrá que enfrentarse a las consecuencias de sus denuncias; si un sacerdote, en su ejercicio pastoral, acompaña a un homosexual cristiano que decida libremente que quiere vivir conforme a su fe, tendrá que enfrentarse a sus denuncias. Esta es la dictadura que pretenden imponernos. (Aplausos).

Acusarán a quien no quiere permitir que un niño, sin saber lo que está haciendo, porque no puede saber lo que está haciendo, quiera cambiar de sexo; acusarán a quienes opinen que es más sano física y espiritualmente intentar reconciliar a las personas con su cuerpo antes que permitir que se mutilen de forma irreversible y se conviertan en enfermos crónicos de por vida; acusarán a quien trate de impedir que se administre a los preadolescentes bloqueadores de la pubertad, aun sabiendo que son medicamentos declarados peligrosos por la propia Agencia Española de Medicamentos. Y luego nos hablan de terapias de conversión. Si hubiera que prohibir una terapia de conversión, desde luego, debería ser la que permite que un niño sea dirigido por adultos irresponsables, incluso contra la voluntad de sus padres, a hacer un cambio de sexo irreversible que le destruirá para siempre. (Aplausos).

Y, mientras hacen todo esto, miran para otro lado ante el verdadero peligro al que se enfrentan los homosexuales en nuestros barrios y en nuestras calles; callan ante la amenaza real que supone la proliferación de una inmigración que sí les rechaza y discrimina con crueldad, y corren a denunciar a colegios católicos y a diócesis de la Iglesia, pero jamás a las mezquitas o a los imanes. ¿Qué harán cuando se impartan en los colegios, con el consentimiento del Estado, enseñanzas islamistas contrarias a sus dogmas? ¿Les perseguirán también con el mismo ahínco?

Sinceramente, esperamos que semejante aberración no salga adelante por el bien de los ciudadanos de este país y por la libertad que nadie debería poder conculcarles. Esperamos que esta aberración no salga adelante, porque los que deberían ir a la cárcel no son los ciudadanos que tienen derecho a vivir según sus principios y sus convicciones; los que deberían ir a la cárcel son los políticos corruptos que llegan a las instituciones para enriquecerse a costa de los españoles, muchos de los cuales se sientan impunemente en estos escaños (aplausos); los que deberían ir a la cárcel son los que gastan el dinero de los contribuyentes en prostitutas o los que directamente lo roban a manos llenas; los que deberían ir a la cárcel son los capos de esta verdadera mafia política que nos asola; son los violadores que agreden a una mujer cada hora y cuarenta y cinco minutos en este país; o los asesinos de mujeres, el 53 % de ellos ya de origen extranjero; los que deberían ir a la cárcel son las mafias del tráfico de personas, responsables de miles de muertes en el mar; y los que deberían ir a la cárcel, pero a las de sus países de origen, son todos los inmigrantes ilegales que delinquen gravemente en este país.

Flaco favor, señorías, les hacen ustedes a las personas homosexuales con estas leyes infames y totalitarias, que siembran más intolerancia y discriminación en lugar de combatirla. No sigan enfrentándonos, no somos enemigos.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señora Ruiz. Por el Grupo Popular, tiene la palabra el señor De los Santos González.

Jaime Miguel De los Santos González

PPDiputado.Página 29Vídeo

Muchísimas gracias, presidenta. Señor Gutiérrez, nos volvemos a encontrar aquí, con una semana de diferencia, en esta casa de la palabra y para hablar de lo mismo, como si de los temas LGTB solo pudiéramos hablar quienes formamos parte del colectivo LGTB, y le digo que en mi grupo cualquiera de los 137 diputados, heterosexuales o no, o hagan lo que quieran, están más que capacitados para defender mis derechos (aplausos) o los de cualquier persona que se pueda sentir acosada, porque tengo el placer de formar parte del único grupo que ha gobernado en este país desde la libertad, le guste a usted o no. Y le voy a decir más: mientras que sus compañeros le dejan bastante solo, yo nunca le dejaré solo si sufre en alguna ocasión algún tipo de LGTBIfobia (aplausos), nunca. Usted a mí tampoco, lo sé, pero se lo quiero recordar después de sus acusaciones inaceptables, por ejemplo, cuando señala a mi grupo ―en concreto a dos comunidades autónomas― diciendo que hacen posible la tortura. No, tortura la que hacían sus compañeros hoy de Gobierno, la gente que precedió a Bildu, eso eran torturas (aplausos); torturas las que ocurren en Venezuela, donde su partido permanentemente apoya todas sus decisiones y donde parece ser que el señor Rodríguez Zapatero tiene mucho más que intereses. ¡Que nos cuenten lo de las maletas de Delcy y demás! Lo ideal hubiera sido que no hicieran uso una vez más de su trilerismo no solamente con la OTAN, sino con cualquier circunstancia, aprovechando que quedan apenas 48 horas para celebrar el World Pride, que es la constatación de los derechos de todos, porque cuando defendemos los derechos del colectivo LGTBI defendemos los derechos de una sociedad justa y en eso estamos todos unidos, por más que la izquierda pretenda permanentemente levantar unos muros que ya nos hemos enterado de para qué los levantan: para repartirse las mordidas detrás, para, lo que roban, esconderlo entre quienes se lo reparten. (Aplausos). Y digo que no han traído esta proposición de ley avalada por el Gobierno porque saben que el Consejo General del Poder Judicial lo primero que les dice es: Oigan, y una terapia de estas características, una terapia de conversión, ¿qué es? Porque ustedes intentan cambiar las leyes haciéndoles la vida cada día más difícil a los jueces, cuando no intentan amordazarlos. Pero es que, además, el propio Consejo de Estado les dice exactamente lo mismo, el Consejo de Estado presidido por doña Carmen Calvo, que hasta hace poco —‌porque ahora se calla— decía que la ley trans era inaceptable. Lo mismo que yo, lo mismo que mi grupo, lo mismo que la relatora contra la violencia machista de la Organización de las Naciones Unidas, lo mismo que doña Ángeles Álvarez, diputada socialista en este grupo, lo mismo que Elena Valenciano o lo mismo que Amelia Valcárcel. ¿Somos todos peligrosos tránsfobos? ¿Es una peligrosa tránsfoba doña Amelia Valcárcel, con la que más he aprendido sobre feminismo —d‌ espués de mi madre— y que ustedes purgaron, porque son unos auténticos [sinvergüenzas]1, por el simple hecho de defender el constructo feminista que en este país tanto costó? (Aplausos). Y aquí…

Presidencia. Señor De los Santos, le pido que retire el insulto; si no, lo retiraremos del Diario de Sesiones. (Protestas).

Jaime Miguel De los Santos González

PPDiputado.Página 29

Los que no tienen vergüenza, además, utilizan la mordaza no solamente con los jueces o con los medios de comunicación, sino con quienes también utilizan su palabra de forma democrática desde esta tribuna. (Aplausos). Pero a mí, créanme que callarme es muy difícil, porque era muy difícil cuando era un chaval y en el recreo del colegio los que se creían más fuertes me llamaban maricón y me daban collejas. Ahora tengo que aguantar que estos señores que se creen en

1  Palabra retirada por la Presidencia, de conformidad con el artículo 104.3 del Reglamento de la Cámara.

el derecho absoluto de todo, por todo y todo el tiempo vengan también a recordarme que yo soy un demócrata de segunda no sé por qué cosas.

En la Comunidad de Madrid, para quien no lo tenga claro, lo que se ha hecho es proteger a los menores. No se ha pasado por buena ninguna ninguna realidad que vaya en contra de la libertad individual de cada uno de nosotros y de nosotras. (Aplausos.—Un señor diputado: ¡Bravo!). Se ha capacitado a los médicos y a los padres a opinar en algo tan trascendente como el hecho de transitar de una realidad a otra. Y a ustedes, que se les llena la boca para que en los colegios, en los centros formativos, en todos los empleos haya un psicólogo para velar por nuestra salud mental en algo tan imprescindible como —‌imagínense— incluso modificar tu anatomía con mastectomías, con castraciones, con enormes cantidades de hormonas, pues oigan, estos señores que van de liberales, estos señores que dicen que lo han inventado todo, pretenden robarle su derecho a los ciudadanos.

Y, oigan, los adultos —‌y también lo dice el Consejo General del Poder Judicial— tendremos incluso derecho a opinar sobre lo que se nos ponga en las narices, pero a los menores, protección siempre. (Aplausos). Y esa protección pasa porque a las mamás y a los papás de Amanda también se les reconozca que hay chavales que tienen disforia acelerada a los que no hay que abandonar. El Partido Popular no va a abandonar ni a los médicos que intenten parar cualquier tipo de situación que sea irreversible y que pueda no estar dentro de la línea de la realidad ni a aquellos y aquellas criaturas que necesiten de su apoyo.

Al señor Gutiérrez le molesta mucho esto de que yo hable de la historia, cuando el 8 de enero de 2025 el presidente Sánchez, desde el Museo Reina Sofía, se cascó un mitin sobre Francisco Franco y sus huesos que todavía estamos temblando. Pues miren, en 1978, Enrique Tierno Galván, el viejo profesor, el alcalde de la izquierda más enfervorecido y portada de la revista Interviú —‌yo ya había nacido, o sea, que es una historia bastante reciente—, dijo: El homosexualismo es una desviación del instinto y, aunque no se les debe castigar —‌menos mal—, no soy partidario de concederles ningún tipo de libertad ni de hacer propaganda de su inclinación. Pero no se crean que se quedaba ahí, no no, decía: La libertad de los instintos es respetable siempre que no atente a los únicos modelos morales positivos, que son la familia y el matrimonio. Esto es la izquierda (aplausos), estas son sus contradicciones, sus mentiras y su no entender de dónde venimos y hacia dónde vamos. (El señor Gutiérrez Santiago pronuncia palabras que no se perciben).

Y, también de manera muy abultada, el señor Gutiérrez nos ha dicho que somos el único partido que en su programa electoral llevaba la cancelación de las terapias de conversión. (Rumores). Cancelación es lo que le hicieron, por cierto, a la señora Valcárcel. Pero a lo que vamos: son del único partido que llevaban en su programa electoral la abolición de la prostitución, y a puteros no les gana nadie (risas y aplausos.—Varias señoras y señores diputados: ¡Bravo!): Tito Berni, casos ERE, Ábalos, Koldo, y así un largo y largo etcétera que no quiero recordar para no seguir poniéndoles colorados.

Soy gay, sí, y he tenido una madre que, habiendo sido educada en la Dictadura, supo con amor darme todas las herramientas para vivir en libertad. Soy gay, sí, y no quiero que en SEPE me rescaten puestos por ser quien soy, sino por el simple hecho de necesitar un trabajo. (Una señora diputada: ¡Muy bien!). Y quiero que España no esté a la cola del desempleo y que a los niños se les proteja siempre de todo, también de quienes pretenden manosearlos. (Aplausos.—Varios señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista pronuncian palabras que no se perciben y realizan gestos de desaprobación). Y lo que no quiero es que en España uno de cada tres niños viva en riesgo de pobreza. Sí siempre a mis derechos, sí siempre a los derechos de quienes defienden lo que quieran ser, pero no a las mentiras ni sobre el Gobierno de la Comunidad de Madrid ni sobre la Generalitat Valenciana, y no a la utilización inaceptable, impresentable e irresponsable de quienes pretenden seguir utilizándonos por simplemente sentir lo que sentimos o incluso tener derecho a dejar de sentirlo. Porque sí, aparte de gay, soy católico y cristiano, y también rechazo una parte de esa fe que es la que me hace mejor.

Presidencia. Señor De los Santos, debe finalizar.

Jaime Miguel De los Santos González

PPDiputado.Página 30

Y acabo, señora presidenta, dando las gracias a las madres, que son en casi todos los casos las que han conseguido no solamente que nosotros, los del colectivo LGTBI, seamos quien somos —‌querida Cristina—, sino que este país sea lo que sea, porque al final esto va de amar al prójimo y en eso las madres nos tienen mucho que enseñar.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor De los Santos. ACUERDO DE TRAMITACIÓN DIRECTA Y EN LECTURA ÚNICA DE INICIATIVAS LEGISLATIVAS: —  ACUERDO DE TRAMITACIÓN DIRECTA Y EN LECTURA ÚNICA DEL PROYECTO DE LEY POR LA QUE SE MODIFICA LA LEY 28/1990, DE 26 DE DICIEMBRE, POR LA QUE SE APRUEBA EL CONVENIO ECONÓMICO ENTRE EL ESTADO Y LA COMUNIDAD FORAL DE NAVARRA. (Número de expediente 121/000061).

Presidencia. Pasamos ahora al acuerdo de tramitación directa y en lectura única del Proyecto de ley por la que se modifica la Ley 28/1990, de 26 de diciembre, por la que se aprueba el convenio económico entre el Estado y la Comunidad Foral de Navarra. Este asunto se someterá a votación electrónica al final de la sesión. PROPOSICIONES NO DE LEY: —  DEL GRUPO PARLAMENTARIO EUSKAL HERRIA BILDU, RELATIVA A LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA EN RELACIÓN A LOS SUCESOS DE SANFERMINES DE 1978. (Número de expediente 162/000533).

Presidencia. Pasamos al punto del orden del día relativo a las proposiciones no de ley. Comenzamos con la Proposición no de ley del Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, relativa a la recuperación de la memoria histórica en relación a los sucesos de los sanfermines de 1978. Para la presentación de la iniciativa, tiene la palabra la señora Aizpurua Arzallus.