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Sin adjetivos

Pleno del 24 de junio de 2025

Proposición de reforma del Reglamento del Congreso de los Diputados relativa a la actividad legislativa.

Proposición de reforma del Reglamento del Congreso.. Autor: Grupo Parlamentario Popular en el Congreso. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 126.

Votación

  • 24 de junio de 2025: salió adelante, 289 sí, 44 no, 11 abstenciones.

José Antonio Bermúdez de Castro Fernández

PPDiputado.Página 7Vídeo

Gracias, presidenta. Buenas tardes, señorías. En un momento en que el Gobierno padece una agonía política y judicial incuestionable, porque ha perdido la mayoría parlamentaria, y supura corrupción por los cuatro costados, hoy venimos a defender algo que no pertenece a ningún partido ni tampoco a ningún Gobierno. Hoy venimos a defender el Parlamento y la soberanía de esta Cámara y lo hacemos porque hoy la potestad legislativa del Congreso no está en manos del Pleno, como sería normal, sino en manos de una mayoría de la Mesa (aplausos), que al dictado del Gobierno ha convertido una herramienta procedimental, la prórroga de enmiendas, en un mecanismo de bloqueo y censura política. Y eso, señorías, es algo inaceptable. La proposición de reforma del Reglamento que hoy presentamos a debate, si obtiene la mayoría de esta Cámara, enviará un mandato muy claro: será el punto y final a dicho bloqueo; el punto y final del llamado congelador de Armengol, donde la mayoría de la Mesa mantiene paralizadas casi un centenar de leyes cuando ni siquiera hemos llegado al ecuador de esta agónica legislatura. Un bloqueo que simboliza la usurpación del Poder Legislativo, de la potestad legislativa que la Constitución nos confiere a todos y cada uno de los diputados de esta Cámara. Un rodillo autoritario aplicado por la mayoría de la Mesa para hurtarle a esta Cámara su valor más preciado: el debate y su función legislativa. Señorías, estamos viviendo una legislatura en la que la Presidencia de la Cámara ha puesto a esta institución al servicio de la estrategia del Gobierno, ignorando que es la máxima representante del Poder Legislativo, que es un poder autónomo, nunca sometido al Poder Ejecutivo. (Aplausos). Lamentablemente, en esta legislatura es el Gobierno el que elige qué leyes se tramitan, qué preguntas se contestan y qué mandatos parlamentarios se cumplen. Una legislatura en la que estamos instalados permanentemente en la excepcionalidad. Aquí ni se legisla con normalidad ni se ejerce el control con normalidad ni se cumplen los procedimientos con normalidad. Aquí la arbitrariedad y la imposición están sustituyendo a la razón, y no estoy exagerando, señorías. En esta legislatura el Gobierno está vetando iniciativas legislativas de los grupos de la oposición, especialmente del Grupo Parlamentario Popular, sin ningún tipo de justificación; vetos que luego son avalados por la mayoría de la Mesa con la oposición de los letrados, que advierten que esos vetos son contrarios a la doctrina del Tribunal Constitucional, y, sin embargo, la mayoría de la Mesa los aprueba. ¿Y cómo justifica el Gobierno los vetos? Pues alegando que el contenido de nuestras iniciativas altera sus previsiones presupuestarias. Pero ¿de qué previsiones presupuestarias me están hablando, si el Gobierno ha sido incapaz de presentar a esta Cámara los presupuestos generales del Estado? (Aplausos). Y así, señorías, es esta legislatura; una legislatura con un Gobierno gestionando presupuestos prorrogados de la pasada legislatura, es decir, unos presupuestos de otro Gobierno, que fueron aprobados por unas Cortes ya disueltas. Pero ¿no se dan cuenta de que eso es una anomalía constitucional y un despropósito presupuestario y que así no se puede gobernar? ¿No se dan cuenta o les da igual? Probablemente les da igual, porque lo único que les importa es seguir en el poder a costa de lo que sea. Eso sí, les reconozco una cosa: la capacidad del sanchismo de hacer políticamente posible lo ética y jurídicamente censurable.

Como también es censurable la degradación de las sesiones de control. Este Gobierno acumula más de ciento cincuenta ausencias a las sesiones de control sin que medie ningún tipo de justificación en la mayoría de las ocasiones, olvidando que es un principio general en toda democracia representativa que la acción de Gobierno se legitime, precisamente, por el control parlamentario. Y lo peor no es eso; lo peor es que, cuando vienen los ministros, no contestan absolutamente a nada de lo que se les pregunta, recurriendo las últimas veces incluso a la descalificación de la oposición. Ese es el concepto que tienen algunos de la democracia y el control parlamentario. (Aplausos).

Pero la mayor anomalía y freno a nuestra función legislativa, que pretende corregir esta iniciativa, lo tenemos en el uso fraudulento y abusivo de la prórroga de los plazos de enmienda que utiliza la mayoría de la Mesa bien para paralizar iniciativas legislativas que han sido tomadas en consideración por este Pleno ―especialmente las del Grupo Popular, pero también de otros grupos como Junts, Esquerra e incluso SUMAR― bien para bloquear todas ―repito, todas― las que aprueba y nos remite el Senado en un ejercicio de deslealtad institucional sin precedentes. Señorías, la posibilidad de solicitar prórrogas al vencimiento de plazos de enmiendas es una facultad reglamentaria que ha venido siendo utilizada por todos los grupos y en todas las legislaturas. Y cuando esa prórroga se acuerda, bien por la necesidad de racionalizar el trabajo parlamentario bien para evitar la simultaneidad en la tramitación de varias iniciativas legislativas en una misma comisión bien por la complejidad o amplitud de determinados proyectos legislativos, esa prórroga representa un recurso útil para el cumplimiento de nuestras funciones legislativas. Pero cuando se aprueba exclusivamente por razones políticas para impedir que determinadas iniciativas puedan continuar y culminar su trámite legislativo, esa prórroga se convierte en un acto de bloqueo arbitrario e intolerable. (Aplausos).

Me dirán que este debate no es la primera vez que lo tenemos en esta Cámara y es cierto, ya me adelanto, a finales de octubre del año 2018 yo mismo tuve ocasión de tener un debate en esta Cámara con el hoy secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, el señor Simancas, en el que se reclamaba que a partir de la tercera ampliación fuese necesaria la solicitud por grupos que representaran la mayoría absoluta de la Cámara. Pero aquel debate no era un debate inocente, señorías socialistas. Aquel debate era un debate interesado, coyuntural y tramposo, porque se producía justamente meses después de haber sacado adelante una moción de censura contra el Gobierno del Partido Popular. El Partido Socialista pretendía gobernar con solo ochenta y cuatro diputados e imponer ampliaciones de plazo a la carta en contra de la mayoría de la Mesa. Por eso no lo apoyamos. De hecho, ustedes tuvieron que convocar meses después elecciones generales. La prueba de que aquella iniciativa socialista era una iniciativa interesada y coyuntural es que, desde entonces, desde hace tres legislaturas, ustedes no la han vuelto a presentar. Y, si no es así, hoy tienen la oportunidad de demostrar un mínimo de coherencia apoyando la iniciativa que presentamos.

Y no me aleguen que en las últimas legislaturas en las distintas Mesas se ha funcionado con protocolos o criterios a la hora de decidir las ampliaciones de plazos de enmiendas y que fue en la XII Legislatura cuando se cambió el criterio que rige en la actualidad. Miren, lo que está ocurriendo en esta legislatura ni se había producido nunca con esta intensidad ni tampoco obedece a cambios en protocolos de la Mesa. Ese bloqueo consciente, ese secuestro de las iniciativas legislativas de los grupos y de todas las que nos remite el Senado se están produciendo única y exclusivamente por razones políticas y por la voluntad e imposición de la mayoría de la Mesa. Y prueba de ello es que, de todas las proposiciones de ley que han sido tomadas en consideración por este Pleno, ¿saben cuáles son las únicas a las que se ha permitido que continúen su tramitación? ¿No lo adivinan? Pues es muy sencillo, las que llevaban la firma del Partido Socialista. El resto han sido bloqueadas. (Aplausos). Mi pregunta es ¿por qué no dejan que se tramiten, por ejemplo, iniciativas para luchar contra la okupación ilegal, para proteger nuestro patrimonio o para eximir de tributación las ayudas a personas afectadas por la talidomida? ¿Por qué no dejan que continúe su tramitación? ¿Porque están en contra de ellas o solo porque las ha presentado el Grupo Popular? Si es por lo primero, les va a resultar muy difícil explicárselo a los españoles, y si es por lo segundo, eso representaría un ejercicio de sectarismo inaceptable. (Aplausos.―Un señor diputado: ¡Muy bien!).

¿Saben cuál es su problema? Su problema es que saben que esta legislatura está agotada. Su problema es que no hay viento bueno para el que no sabe a dónde va. Su problema es su debilidad parlamentaria, por eso ni siquiera son capaces de sacar adelante los proyectos de ley que el Gobierno envía a estas Cortes, que se declaran de urgencia, pero luego se paralizan porque ustedes no tienen mayoría para sacarlos adelante. (Aplausos). Por eso bloquean en la Mesa las iniciativas parlamentarias de la oposición, pero también las del propio Gobierno. (Continúan los aplausos).

Esto se tiene que acabar, porque esta Cámara representa al Poder Legislativo y no puede estar tomando decisiones contra sí misma, paralizando nuestra función legislativa. Por eso es necesario introducir en el Reglamento no solo condiciones y límites para la concesión por la Mesa de prórrogas de enmiendas, sino también plazos para que se constituya la ponencia de turno y pueda culminar el trámite legislativo. Eso es precisamente lo que proponemos, que las iniciativas legislativas que se impulsan y se toman en consideración por esta Cámara, es decir, las proposiciones de ley, y las que remite el Gobierno, es decir, los proyectos de ley, tengan un plazo máximo de prórroga de enmiendas de dos meses y que, a partir de ahí, solo puedan prorrogarse si existe un amplísimo consenso, consenso consistente en el respaldo de grupos que tengan tres quintas partes de los diputados de esta Cámara. A esta regla general establecemos dos excepciones. La primera es que el plazo máximo de ampliación de enmiendas en los reales decretos leyes que se tramitan como proyecto de ley será de un mes. ¿Saben por qué? El argumento es sencillo. Como saben, el real decreto ley se justifica constitucionalmente por la extraordinaria y urgente necesidad y el Gobierno tiene un plazo de un mes tras su aprobación por el Consejo de Ministros para traerlo a convalidación de esta Cámara. Pues bien, si esta Cámara el día de la convalidación decide tramitarlo como proyecto de ley, lo lógico es que las aportaciones de los grupos a través de enmiendas obedezcan a esa misma causa de extraordinaria y urgente necesidad y tengan ese mismo plazo, porque, si no es así y se amplían las enmiendas durante meses, al final esas enmiendas no valdrán para nada y estaremos permitiendo que el Ejecutivo suplante la labor del Poder Legislativo. (Aplausos). El segundo caso son las que nos remite el Senado. Para las iniciativas que nos remite la Cámara Alta proponemos un plazo máximo improrrogable de dos meses para que venza el plazo de enmiendas. Señorías, no podemos bloquear las iniciativas que aprueba el Senado, a quien nuestra Constitución le otorga, al igual que a esta Cámara, la potestad legislativa. Luego las valoraremos, las enmendaremos, las aprobaremos o las rechazaremos, porque la Constitución da preponderancia ―la última palabra― a esta Cámara. Pero lo que no podemos impedir es que se debatan y se voten.

Por último, para todos los casos establecemos la obligatoriedad de constitución de la ponencia en el plazo máximo de un mes desde el fin del plazo de enmiendas para impedir lo que ha venido ocurriendo hasta la fecha, que las iniciativas también se bloquean por no constituirse la ponencia. Ejemplo de ello lo tenemos, entre otras, en la propia Comisión de Reglamento, en la que su presidenta no ha convocado ponencia, a pesar de tener alguna iniciativa en condiciones de ser debatida y valorada desde hace más de un año.

Señorías, finalizo. La proposición que hoy debatimos no va contra nadie, va a favor de todos. Va a favor de devolver al Parlamento su voz y su dignidad institucional y a favor del derecho de todos los diputados a cumplir su función legislativa. Lo que está en juego hoy no es una cuestión técnica, es una cuestión de respeto, de respeto a nuestra Constitución, de respeto a esta Cámara y de respeto a los millones de ciudadanos que nos dieron su voto para legislar y no para ser vetados. No permitamos que el silencio impuesto sustituya al debate democrático. Hoy no se trata de apoyar al Grupo Popular, se trata de apoyar al Parlamento. Hoy se trata de reafirmar la voluntad de todos de defender esta institución frente al abuso de unos pocos. Porque si renunciamos a legislar, renunciamos a representar; y si renunciamos a representar, renunciamos a nuestro mandato basado en la confianza de los españoles.

Señorías, hagamos algo bueno por esta institución para esta y para futuras legislaturas. Pongámonos de acuerdo, pongamos fin a este bloqueo institucional. Que se escuche la voz del pueblo aquí representado, que hable la Cámara y que legisle el Parlamento.

Nada más y muchas gracias. (Aplausos.―Varias señoras diputadas: ¡Muy bien!).

Presidencia. Muchas gracias, señor Bermúdez de Castro. En turno de fijación de posiciones, por el Grupo Parlamentario Vasco, PNV, tiene la palabra el señor Legarda Uriarte.

Mikel (GV (EAJ-PNV)) Legarda Uriarte

PNVDiputado.Página 9Vídeo

Eskerrik asko, presidenta. Arratsalde on guztioi. El Reglamento de la Cámara, regula los plazos de enmienda a las iniciativas legislativas con carácter general en tres de sus artículos, el 110, que establece quince días desde la publicación del proyecto o desde la toma en consideración de la proposición; el 91, que habilita a la Mesa de la Cámara para las prórrogas que no sean superiores a otro tanto del plazo inicial ni las reducciones a la mitad, dejando a la Mesa, en los casos excepcionales que considere, plazos superiores a la ampliación e inferiores a la reducción, y, el 31, que señala la organización del trabajo de la Cámara como función básica de la

Mesa, y cuyos acuerdos de ampliación y reducción han de ser adoptados por mayoría simple, según el artículo 79.

Señorías, esta regulación del Reglamento de la Cámara sobre el procedimiento legislativo suele ponerse en cuestión cuando la mayoría que representa a la Mesa no coincide con la mayoría de la Cámara que impulsa la tramitación de una iniciativa legislativa o no coincide con el sesgo ideológico de quienes promueven iniciativas al margen de la Cámara, y la Mesa hace uso, en este caso, de prórrogas indefinidas a los plazos de enmienda o recorta sustancialmente las tramitaciones contra el criterio de la oposición, que en esos casos reclama trámites retardatarios para proyectos contra los que se opone frontalmente. Y como tercer elemento entre la mayoría de la Mesa y la del Pleno en este debate sobre el procedimiento legislativo en la Cámara nos encontramos los grupos parlamentarios minoritarios y los diputados y diputadas integradas en el Grupo Mixto. Todos nosotros y nosotras, con carácter excepcional, reclamamos plazos superiores para enmiendas por lo limitado de nuestros recursos humanos y técnicos y para poder ejercer en condiciones de igualdad las funciones de representación de la ciudadanía que, como derecho fundamental, nos reconoce el artículo 23 de la Constitución.

En este contexto, señorías ―que tengamos conocimiento―, la Presidencia de la Cámara expuso a la Junta de Portavoces en septiembre de 2008 un criterio en relación con las solicitudes de ampliación del plazo de presentación de enmiendas a las iniciativas legislativas en interpretación del ya señalado artículo 91, estableciéndose con carácter general, siempre que así se solicitara, dos prórrogas semanales a la inicial de quince días, requiriéndose para nuevas ampliaciones la solicitud de dos grupos parlamentarios que representaran al menos la mayoría de la Cámara, situación con la que se trabajó, tengo que recordar, bastante tiempo y que en los proyectos complejos o cuando se acumulaban varios en la misma portavocía a los grupos pequeños nos dejaba en patente inferioridad respecto al ius in officium. Pero, señorías, sea por lo que fuera, este criterio de 2008 de la Presidencia no se materializó en norma interpretativa del Reglamento del Congreso, resquebrajándose de manera notoria, aunque no mayoritaria, en la IX Legislatura y de manera sustancial en la XII Legislatura después de la moción de censura, cuando la mayoría que la apoyó no se correspondía con la de la Mesa de la Cámara, lo que motivó la presentación por el Grupo Parlamentario Socialista de una proposición de reforma del Reglamento sobre la limitación de las prórrogas de los plazos de enmiendas en el sentido del criterio de 2008, tomándose en consideración en octubre de 2018, pero no llegando a aprobarse por la disolución anticipada de la legislatura.

Ahora el PP nos presenta una iniciativa con el mismo objeto, pero con distinto contenido al encontrarse en posición inversa a la que se encontraba durante la XII Legislatura, y ciertamente, señorías, la defensa de unas reglas de juego que no dejen al más puro arbitrio la tramitación de iniciativas legislativas es algo a perseguir, pero sin llegar, por un lado, a privar a la Mesa de su capacidad para organizar la actividad parlamentaria disponiendo tiempos prudenciales para enmiendas en iniciativas ―ya se ha señalado― complejas que requieran un alto grado de reflexión, que conciten intereses sociales contrapuestos en función de la pluralidad de todo tipo que se manifiesta en nuestra sociedad, y también disponiendo de tiempos prudenciales para, una vez finalizado el plazo de enmiendas, dar un margen para la constitución de la ponencia, sobre todo en aquellas iniciativas con dificultad de configurar mayoría y que no sea prudente su decaimiento por el mensaje que se puede lanzar a la sociedad, o simplemente para posibilitar una cierta igualdad parlamentaria entre los distintos grupos en función de su tamaño y medios, porque la taxatividad que propuso en 2018 el Grupo Socialista y la que ahora nos propone el Grupo Popular tienen siempre los mismos perjudicados, los grupos parlamentarios pequeños y los diputados y diputadas del Grupo Mixto.

Voy finalizando, presidenta, con alguna consideración sobre el modo y momento de abordar una regulación como la que debatimos en este momento. Ya dijimos hace pocas sesiones en este mismo Pleno que las reformas de nuestras reglas de juego no debieran traerse de este modo, sino que antes debieran intentar consensuarse mediante diálogo y acuerdos previos a la vista de los distintos intereses legítimos a cohonestar, si no en su totalidad ciertamente, al menos en la mayor medida posible. Quizá el momento para iniciar la incorporación, en su caso, de un acuerdo debiera ser al inicio de una legislatura, no cuando esta se encuentra a la mitad. Señorías, repito, sin desconocer el abuso de las prórrogas indefinidas que todos los grupos parlamentarios en ocasiones hemos sufrido y seguimos sufriendo y que no es el momento de detallar, nuestro grupo parlamentario considera oportuno abordar esta problemática que motiva la iniciativa debatida, y para ello que se constituya una subcomisión dentro de la Comisión del Reglamento para su estudio y propuesta, en su caso, de un acuerdo.

Muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señor Legarda. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, tiene la palabra el señor Cervera.

Josep Maria Cervera Pinart

JuntsDiputado.Página 11Vídeo

Gràcies, presidenta. Bona tarda, senyories. Arriba a debat la presa en consideració d’una nova proposició per reformar el reglament d’aquesta cambra. Si no m’he descomptat, en el que portem de legislatura, ja en van cinc, inclosa l’única tancada, que és la que vàrem forçar Junts per Catalunya i que ara em permet expressar-me en la meva llengua, en català. La proposició d’avui del Partit Popular és relativa a l’activitat i al procediment legislatiu. Val a dir que en legislatures anteriors el grup socialista també n’havia proposat, d’iniciatives en el mateix sentit —‌s’hi ha referit el diputat proposant— concretament en el sentit de limitar les pròrrogues focalitzant-se en aquell moment en les dels terminis d’esmenes a les iniciatives legislatives. Ho feia el grup socialista amb arguments i causes similars a les que ara esgrimeix el grup popular per reformar mitja dotzena d’articles del reglament; reformular mitja dotzena d’articles per impedir els retards intencionats i els bloquejos recurrents; reformular mitja dotzena d’articles per limitar el temps de tramitació de tots els procediments legislatius. A priori, aquest objectiu no sembla inadequat, però la veritat, i un cop més, és que darrere d’una iniciativa raonable, el que hi torna a haver, el que hi ha és l’obsessió dels dos grans partits de l’Estat per controlar el procés legislatiu. Mirin, quan els blaus allarguen i bloquegen, els vermells proposen tenir-ho tot ben acotat perquè els blaus no puguin abusar de la situació. Però saben què passa? Doncs que quan són els vermells que ho controlen, després ja els va bé que la màniga sigui ampla per legislar al seu ritme. I llavors, com passa ara, són els blaus els que proposen fer rígids els terminis. I com els deia, els arguments que fan servir uns i els que fan servir els altres canvien de bancada tant bon punt com canvien els papers. I avui ja hem vist com el ponent popular ha dedicat bona part del seu temps d’intervenció a criticar i a desqualificar els socialistes més que a argumentar el fons de la seva proposta. I això és el mateix que els retreien vostès als socialistes, si recuperen aquell debat d’ara fa vuit anys, de l’octubre del 2017. Veurem quina serà la resposta del grup socialista. M’hi jugo un pèsol que, com deia, hauran intercanviat els rols. I és que això és el que porten fent fa més de quatre dècades, amb més o menys intensitat, en tants àmbits, en tantes institucions, promoure canvis perquè no canviï res. En definitiva, el problema, senyories, el problema no és el reglament. El problema és el parlamentarisme mal entès dels dos grans partits espanyols. El problema és la transparència a la carta segons convingui als uns o als altres. El problema és una democràcia defectuosa en pro del bipartidisme que empodera el filibusterisme parlamentari i mai, mai, va a l’arrel del problema. A veure si després de tota la gesticulació d’uns i altres, una llei antinevera, un cop més, acabarà al congelador. Moltes gràcies.

Gracias presidenta. Buenas tardes, señorías. Llega a debate la toma en consideración de una nueva proposición para reformar el Reglamento de esta Cámara. Si no me he descontado, en lo que llevamos de legislatura ya van cinco, incluida la única cerrada, que es la que forzamos Junts per Catalunya y que ahora me permite expresarme en mi lengua, en catalán. La proposición de hoy, del Partido Popular, es relativa a la actividad y el procedimiento legislativo. Cabe decir que en legislaturas anteriores el Grupo Socialista también había propuesto iniciativas que iban en el mismo sentido ―se ha referido a ello el diputado que lo propone―: limitar las prórrogas, por ejemplo, centrándose en ese momento en las de los plazos de enmiendas a las iniciativas legislativas. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia). Lo hacía el Grupo Socialista con argumentos y causas similares a las que ahora esgrime el Grupo Popular para reformar media docena de artículos del reglamento, reformular media docena de artículos para impedir los retrasos intencionados y los bloqueos recurrentes, reformular media docena de artículos para limitar el tiempo de tramitación de todos los procedimientos legislativos. A priori este objetivo no parece inadecuado, pero la verdad y una vez más es que, detrás de una iniciativa razonable, lo que vuelve a haber, lo que hay, es la luxación de los dos partidos principales del Estado para modificar el procedimiento legislativo. Cuando los azules bloquean, los rojos proponen tener todo bien acotado para que los azules no puedan abusar de la situación, pero ¿saben qué pasa? Pues que cuando son los rojos los que controlan ya les viene bien que la manga sea ancha a la hora de legislar a su ritmo, y entonces, como sucede ahora, son los azules los que proponen que los plazos se hagan rígidos. Y, como les decía, los argumentos esgrimidos por unos y otros cambian de bando a la vez que cambian los papeles. Hoy ya hemos visto cómo el ponente popular ha dedicado una buena parte de su tiempo de intervención a criticar y descalificar a los socialistas más que a argumentar el fondo de su propuesta, y esto es lo mismo que les reprochaban ustedes a los socialistas. Si recuperan el debate de octubre de 2017, casi diez años atrás, verán la propuesta del Partido Socialista, y, si la revisan, me juego lo que quieran a que verán que han intercambiado los papeles, que es lo que llevan haciendo más de cuatro décadas, con más o menos intensidad, promoviendo cambios en muchos ámbitos e instituciones, para que no cambie nada.

En definitiva, el problema, señorías, no es el Reglamento, el problema es el parlamentarismo malentendido de los dos grandes partidos españoles; el problema es la transparencia a la carta, según convenga a unos u otros; el problema es una democracia defectuosa en pro del bipartidismo que empodera el filibusterismo parlamentario y nunca ―nunca― va a la raíz de los problemas.

A ver si después de toda la gesticulación de unos y otros, una ley antinevera acaba una vez más en el congelador.

Muchas gracias.

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra el señor Rufián Romero.

Gabriel Rufián Romero

ERCDiputado.Página 12Vídeo

Señor presidente, haremos la intervención desde el escaño porque tampoco da para más. De hecho, no íbamos a hablar, pero me ha sorprendido mucho su discurso, señor Bermúdez de Castro. Yo le tengo por un buen parlamentario y tiene muchísima experiencia ―usted lleva aquí más años que los escaños―, por eso me ha sorprendido el mal tono. Creo que no hacía falta decir según qué cosas.

La iniciativa es buena y se podría debatir, pero una vez más ustedes entran en un discurso que nos echa para atrás, que echa para atrás a cualquier persona normal. No voy a entrar en lo que usted dice aquí sobre que la gente quiere seguir en el poder, no como ustedes cuando están en el poder, que no quieren seguir, ¿no?, y tampoco voy a decir que aquí se presentan iniciativas por razones políticas, no como ustedes, que son mecánicos o panaderos y que no hacen iniciativas políticas, que no son políticos ni políticas. No voy a entrar ahí porque me parece que es… De hecho, me ha sorprendido que usted lo utilizara.

Pero sí le voy a preguntar algo, porque, claro, se le escucha y suena bien: el Partido Popular quiere acabar con cierto aprovechamiento de la Mesa para frenar iniciativas que no le interesen. Entonces, yo me he preguntado qué hace el PP cuando tiene mayoría en una Mesa y he pensado que seguramente podemos encontrar ejemplos en los últimos cuarenta años, ¿no? Pero hablemos del Senado, hablemos hoy del Senado, donde tienen ustedes mayoría absoluta. Bueno, ¿ustedes qué hacen? Pues cambiar el Reglamento para que las proposiciones de ley pasen de veinte días de tramitación a dos meses ―¡dos meses!―. Y usted viene aquí y nos quiere dar lecciones diciendo que esto se haga rápido, que la gente quiere posponer las cosas. Mire usted si son tramposos que incluso el Tribunal Constitucional ―¡el Tribunal Constitucional!― se ha cargado esa reforma del Reglamento del Senado. Alguno me pone cara como diciendo: ¡Vaya tela! Sí, se la ha cargado. Es más, hace dos días, la rebaja del IRPF en el salario mínimo interprofesional ustedes la pasaron de veinte a veintiocho días, reventando lo que opina el Tribunal Constitucional. No sé qué opinarán los votantes que cobran el salario mínimo interprofesional y que votan al Partido Popular ―me parece un poco extraño, pero seguramente los hay—. ¿Qué piensan de eso? Es más ―acabo―, ¿qué ha pasado con ese caso de espionaje rarísimo ―alguien entró en los ordenadores de los senadores―, del que, por lo que sea, no se habla mucho y que la Fiscalía está investigando? ¿Qué hubiera pasado si hubiera sucedido aquí, con esta Mesa? ¿Qué hubiera pasado, señor Bermúdez de Castro? Aaay.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra la señora Gil de Reboleño Lastortres.

Esther Gil de Reboleño Lastortres

Grupo SumarDiputada.Página 13Vídeo

Gracias, señor Rufián, porque se ha comido usted media intervención mía con lo del Senado, pero bueno.

A veces cuando una viene a intervenir a este estrado se siente como en una realidad virtual, como en Matrix, pastilla roja, pastilla azul, no sabemos por dónde van a ir los tiros. La reforma que nos trae hoy el Partido Popular es un ejemplo más de su forma particular y profundamente peligrosa de entender la democracia y el sistema parlamentario, porque el PP lleva años demostrando que conciben las instituciones no como una herramienta al servicio de la ciudadanía, sino como espacios para conquistar, parasitar y utilizar en beneficio propio. Cuando las controlan, las manipulan; cuando no, las boicotean. Así de simple.

Ejemplos hay muchos, y les puedo poner uno que conocen ustedes perfectamente: el ex secretario de Estado del Interior, Francisco Martínez supuestamente montó toda una ‘policía patriótica’ para perseguir a adversarios políticos desde el propio ministerio. Ese es el modelo institucional del PP, usar el Estado contra quien piensa distinto, gobernar contra la democracia, y cuando no gobiernan, cuando no ganan las elecciones, se dedican a cuestionar los resultados, a repetir mentiras como mantras, a crear barro, a encender la calle y a alimentar la crispación. (Aplausos). Esa es la estrategia, y con ese fin también traen hoy esa propuesta de reforma, porque no vienen a mejorar el trabajo del Congreso, vienen a seguir su ofensiva de desgaste, bloqueo y polarización. Esta reforma, señorías, no agiliza, no mejora la transparencia y no democratiza el procedimiento, al contrario: recorta tiempo, endurece condiciones, impone mayorías cualificadas que no existen y deja fuera a los grupos minoritarios de este arco parlamentario. ¿Eso es fortalecer el Parlamento? No, señorías, es neutralizarlo. Pretenden vestir de tecnicismo una reforma que tiene un objetivo político muy claro: frenar las reformas sociales que la mayoría quiere y puede sacar adelante y convertir el Reglamento en una trinchera contra los avances que no les gustan.

Mientras ustedes tratan de convencernos de que esta reforma es la gran salvadora del Parlamento, hay otra reforma muchísimo más importante, muchísimo más democrática que está en marcha: la que busca proteger a los diputados y las diputadas del acoso constante, del señalamiento diario, del sabotaje informativo de los medios fake y de sus altavoces financiados que revientan las ruedas de prensa e impiden el trabajo parlamentario. Esa reforma sí defiende el pluralismo, la libertad de prensa y el respeto institucional. (Aplausos). Curiosamente ustedes no la apoyan. Es más, han llegado a decir que va en contra de la libertad de expresión. ¡Menudo cinismo, señorías! Defender a quienes acosan no es proteger la libertad, es blanquear la violencia. Sin respeto no hay debate, sin debate no hay política y sin política no hay democracia. Y, hablando de respeto, resulta bastante paradójico que quienes dicen preocuparse por el buen funcionamiento del Parlamento sean los mismos que interrumpen, gritan, insultan y convierten cada Pleno en un patio de colegio. Mucho colegio privado, señorías, pero muy poca educación democrática. (Aplausos).

¿Quieren que el Congreso funcione mejor? Pues empiecen por dejar hablar, por escuchar, por no convertir esto en una bronca constante. Porque esta reforma no va de eso, no va de mejorar, va de reducir la Cámara a su mínima expresión, de convertirla en un espacio ultrarrápido, pero vacío, sin debate, sin fondo y sin matices. Y eso es justo lo contrario de lo que necesita nuestro país. Frente a su modelo de Parlamento simplificado, vertical y crispado, nosotras defendemos un Congreso plural, participativo y vivo, un Parlamento que escuche, que debata, que corrija, que legisle de forma abierta, aunque lleve un poquito más de tiempo legislar, porque no pasa nada, señorías, ya que lo que de verdad necesita la ciudadanía no es que legislemos más rápido, sino que legislemos mejor, que saquemos adelante reformas valientes, como la ley de familias, la iniciativa legislativa popular para regular alquileres temporales o la reducción de la jornada laboral. Eso es la política útil, eso es preocuparse por la vida de la gente, y no convertir esta Cámara en un espectáculo diario de crispación y ruido.

Sean responsables, señorías. Aún estamos a tiempo de reformar el Reglamento, sí, pero no para blindar bloqueos, sino para abrir la democracia; no para recortar voces, sino para ensanchar el diálogo; no para acelerar sin rumbo, sino para avanzar con justicia. Soy de Andalucía, tierra de voces diversas y conciencia democrática y donde se sabe bien que la política no se hace a gritos ni con atajos reglamentarios, sino con escucha, respeto y responsabilidad. Y, como dijo Dolores Ibárruri, más vale morir de pie que vivir de rodillas. Hoy elegimos seguir de pie, defendiendo el pluralismo, la palabra y la democracia, frente a quienes solo saben vivir del bloqueo, como todos ustedes.

Muchísimas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchísimas gracias, señora Gil de Reboleño Lastortres. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra la señora Méndez Monasterio. (Aplausos).

Lourdes Méndez Monasterio

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Muchas gracias, señor presidente. Señorías, el Grupo Popular nos trae hoy una propuesta para limitar las prórrogas del trámite de enmiendas a iniciativas legislativas, ya que se ha convertido en una práctica sistemática de bloqueo parlamentario, para eliminar las votaciones finales y los debates incómodos. Aunque, señorías, el problema subyacente no es este y, por tanto, esta iniciativa no viene a subsanar el deterioro institucional que estamos padeciendo. Existe una estructura de corrupción, una gravísima corrupción que, por supuesto, afecta a esta Cámara, porque es un Gobierno corrupto quien manipula la Mesa y ordena la actividad del Congreso. (Aplausos). La primera corrupción que se produce es la de la constitución de la Mesa y consiste en que la tercera fuerza de esta Cámara, que es VOX, no forme parte de ella. Esto no pasaría en ninguna democracia consolidada en Europa, señorías. No pasaría. Señorías, es un escándalo que solo en esta legislatura haya hasta un centenar de leyes bloqueadas en fase de enmiendas. Pero, señores del Partido Popular, es que el Grupo Popular hacía exactamente lo mismo, bloquear las leyes que le fueran incómodas, cuando ostentaba, junto a Ciudadanos, la mayoría de la Mesa. Esto originó que en el año 2017, antes de la moción de censura, señor Bermúdez de Castro, el Grupo Parlamentario Socialista presentara una iniciativa muy similar a esta para limitar las prórrogas. Entonces, los diferentes grupos parlamentarios de esta Cámara acusaron al Grupo Popular de usarlas abusivamente, de ser un método arbitrario, una alianza de obstrucción y una práctica ilegítima de boicot, de bloqueo. Aquella propuesta fue criticada por el Grupo Popular, que votó en contra, y hoy nos traen una iniciativa prácticamente idéntica a la que entonces se opusieron. Es prácticamente idéntica, señor Bermúdez de Castro, y la situación no es muy diferente en cuanto al bloqueo. Ustedes bloquearon hasta dos años iniciativas, bloquearon hasta sesenta y ocho veces alguna de ellas. Es una verdadera incoherencia. (Aplausos). Es una incoherencia del Grupo Popular, pero yo no sé lo que hará el Grupo Socialista ni lo que harán los demás grupos parlamentarios. ¿Votarán que no cuando entonces votaron que sí? Señorías, debería ser una exigencia de esta Cámara la coherencia. Es un verdadero escándalo que se cambie el discurso por intereses partidistas, sin ningún tipo de principios. Nosotros, señorías, votaremos que sí, pero solicitaremos también ampliar los plazos en determinadas circunstancias para no atacar la participación ciudadana en un momento como este en el que se extienden decretazos y, además, se recortan consultas populares. Porque, señorías, siendo muy grave el bloqueo político, es muchísimo más grave la urgencia y la forma fraudulenta y corrupta con que se han tramitado y se han aprobado leyes injustas, pactando con separatistas, con filoetarras, con comunistas: la ley de la amnistía, señorías, que redacta un prófugo de la justicia, y son siete votos que se burlan de toda la Cámara y disfrutan sádicamente en cada una de las votaciones, como lo hicieron el otro día (aplausos); la ley de la eutanasia, señorías, que se aprueba en nueve meses, sin demanda, evitando informes y consultas, con una proposición de ley; y la radicalizada ley del aborto, que se realiza por el procedimiento de urgencia ―el Grupo Popular voto que sí a la última enmienda―; y la ley trans y la ley Celaá, evitando la necesaria e importante participación. Y esto, señorías, es lo verdaderamente grave. Esto es lo que está sucediendo esta legislatura y esto es lo que está sucediendo en esta Cámara. Además, va a ser muy difícil revertir el daño que han hecho estas modificaciones y leyes hechas de manera fraudulenta. Han modificado absolutamente todos los fundamentos de nuestra cultura y de nuestra democracia. Porque, señorías, atentan contra derechos fundamentales y también atentan contra la ley natural, a la que se refería el sábado pasado el papa León XIV ante gobernantes de todo el mundo diciendo que la ley natural es universalmente válida, más allá de otras creencias más debatibles, y constituye la brújula con la que orientarse al legislar y actuar, especialmente en las cuestiones éticas. Pero, lamentablemente, el Partido Popular se ha apartado de la ley natural y también de la Declaración de Derechos Humanos de 1948 y ha abrazado el positivismo jurídico. Por lo tanto, aunque el Partido Popular gobernara, incluso con mayoría absoluta, no sería capaz de revertir el daño producido, porque no las derogaría. Señorías, nosotros los invitamos a la coherencia y también a la acción. Señorías del PP, los animamos a presentar una moción de censura para reaccionar ante la gravedad de estos hechos. (Aplausos). No es escoger, señorías, entre el corazón o la razón, como decía el otro día el Señor Feijóo, es escoger entre la dignidad o la maldita tibieza que renuncia a dar la batalla y a defender cualquier tipo de principio. Esa es la historia. Eso es lo que a nosotros nos preocupa, señores del Partido Popular. Si hubiera dos diputados valientes, dos diputados que tuvieran la dignidad suficiente para saber ese momento en el que nos encontramos, nosotros presentaríamos una moción de censura, porque el momento que vive España así nos obliga a hacerlo.

Gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie)

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Martínez Salmerón.

Joaquín Martínez Salmerón

PSOEDiputado.Página 15Vídeo

Gracias, presidente. Buenas tardes, señorías. Señor Bermúdez de Castro, el problema no son los plazos, es la falta de memoria y la hipocresía. No se apoya en argumentos de índole jurídico, y no lo hace, sencillamente, porque no los hay, y menos teniendo en cuenta los precedentes parlamentarios en esta Cámara. Eso es lo que decía usted con la propuesta anterior que decía que había presentado el Partido Socialista. (Aplausos). Y, en efecto, señorías del Grupo Popular, fueron ustedes los que en la XII Legislatura acabaron con la costumbre parlamentaria que se venía aplicando hasta esa fecha. Y si algo retrata a un partido político no es lo que denuncia, sino lo que ha hecho cuando ha tenido el poder, de lo que habla por sí sola la hemeroteca. A lo largo de la XII Legislatura, el 70 % de las proposiciones tomadas en consideración caducaron sin ser aprobadas. Es más, cuando ustedes gobernaron la Mesa, prorrogaron el plazo de enmiendas de todas las iniciativas del Gobierno y de los grupos hasta que caducaron: la fijación del salario mínimo interprofesional, dos años y tres meses; la LECRIM, un año y nueve meses; regulación de la eutanasia, diecinueve ampliaciones; la LOMCE, ochenta y una ampliaciones; Tribunal Constitucional, setenta y siete ampliaciones, dos años y tres meses; la proposición de ley orgánica relativa a la modificación de los créditos de aplicación de la regla de gasto, cuarenta y dos prórrogas, tras el rechazo a la enmienda a la totalidad presentada por ustedes. Y todo ello para intentar paralizar el presupuesto del Gobierno tras la moción de censura. Señorías, podría continuar diciendo todo lo que ustedes hicieron en esa legislatura. Pero es que en lo que va de legislatura ustedes han pedido quinientas solicitudes de prórroga al plazo de enmiendas ―¡quinientas!―. (Aplausos). Todos sabemos cuál es la realidad parlamentaria que tenemos. Y muchas iniciativas también están pendientes de ponencia. Y la necesidad de prorrogar los plazos de enmiendas viene motivada por la dificultad de conformar mayorías para sacar adelante algunas iniciativas. Y eso es lo bonito del parlamentarismo, señor Bermúdez, negociar, buscar acuerdos, llegar a consensos para mejorar la vida de las personas de nuestro país. Pero ya sabemos que el Partido Popular no conoce el verbo consensuar. Y, por supuesto, no podemos cambiar las reglas a mitad del partido, como ustedes pretenden. Ni tampoco, como lo han hecho ustedes, en la reforma exprés del Senado: cuarenta y ocho horas, sin contar con el resto de grupos, sin textos publicados, otorgando horas para presentar enmiendas, incumpliendo plazos y el procedimiento previsto en el Reglamento y modificando el artículo 133 del Reglamento de la Mesa del Senado para que se puedan dilatar los proyectos de ley e interrumpir la acción legislativa proveniente del Congreso de los Diputados. Esta reforma no solo invade las prerrogativas constitucionales del Gobierno, sino que presenta fundados visos de inconstitucionalidad, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 90.3 de la Constitución, como ya en sentencia del 11 de abril de 2025 el Tribunal Constitucional quitó y derogó la reforma del Senado que ustedes hicieron por la puerta de atrás. O utilizan el Senado retrasando la publicación, como les han recordado los parlamentarios que me han precedido en la palabra, la supresión del IRPF en la subida del salario mínimo interprofesional. Ahora sabemos por qué el señor Feijóo quiere quitar o bajar el salario mínimo interprofesional si ustedes estuvieran en el Gobierno. (Aplausos). Con esos precedentes que les he relatado, señor Bermúdez de Castro, ¿cómo tienen ustedes el valor de subir a esta tribuna y acusar a la Mesa de la Cámara de bloquear las iniciativas parlamentarias? ¿Es que lo que vale para una Mesa presidida por una diputada del Partido Popular no vale para la Mesa presidida por una diputada del Partido Socialista? ¿Qué clase de argumento es ese, señoría? Me imagino que le suena esa frase de lecciones doy que para mí no tengo, porque la decía usted en el anterior debate, señor Bermúdez de Castro. Nosotros, señorías, frente a su actitud, seguiremos defendiendo en el Senado y en el Congreso una democracia en la que las Cámaras estén al servicio de la ciudadanía y no de Génova para generar bronca política. (Aplausos). Y, por supuesto, no les quepa ninguna duda de que mi grupo está orgulloso del trabajo de la Mesa del Congreso y de la presidenta, Francina Armengol. (Aplausos). Y frente a sus continuas faltas de respeto, trabajo. Y, frente a sus insultos, gritos y pataleos, moderación, Reglamento y responsabilidad.

Señorías del Partido Popular, ustedes creen que el poder les pertenece. Cuando ustedes no gobiernan, siempre eligen como única arma política crispar la vida pública, cuestionar la legalidad del Gobierno y una constante descalificación de este y del presidente o, como ha hecho usted en esta tribuna, de la Mesa de la Cámara. Y, mientras ustedes crispan, nosotros legislamos para mejorar la vida de los que más lo necesitan. (Aplausos). Mientras que ustedes bloquean, nosotros pactamos, porque creemos que el parlamentarismo es una manifestación de la arquitectura democrática, un espacio para crear, acordar, ceder, negociar, no un campo de batalla ni un teatro de sombra. Y conviene recordarles que, cada vez que el PP ha elegido el camino de la bronca y no ha respetado el resultado de las elecciones, ha terminado perdiendo. Sánchez ganó en el 2019 y el 2023 (varias señoras y señores diputados del Grupo Parlamentario Popular: ¡Nooo!), porque, aunque ustedes se creían ganadores, no sumaron lo suficiente para gobernar, ya que así lo decidió la ciudadanía, y por eso están en la oposición. Sigan ese camino, señorías, que en 2027, cuando la ciudadanía vuelva a votar, sabrá dónde situarles, en la oposición.

Señorías del Partido Popular, España necesita un parlamentarismo menos ruidoso y más útil, un parlamentarismo que no vea la discrepancia como un ataque, sino como una oportunidad para trabajar en lo común. Eso es lo que espera la ciudadanía de nosotros, menos bronca y más política, menos trinchera y más acuerdos y más servicio público.

Termino como empecé, señores del Partido Popular. Ustedes necesitan más memoria y menos hipocresía, no intentar convencer de que lo que ustedes llamaban democracia cuando gobernaban hoy lo llaman bloqueo.

Muchas gracias, señorías. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. TOMA EN CONSIDERACIÓN DE PROPOSICIONES DE LEY: —  DEL GRUPO PARLAMENTARIO SOCIALISTA, ORGÁNICA POR LA QUE SE MODIFICA LA LEY ORGÁNICA 10/1995, DE 23 DE NOVIEMBRE, DEL CÓDIGO PENAL, PARA PENALIZAR LAS TERAPIAS DE CONVERSIÓN DIRIGIDAS A ELIMINAR O NEGAR LA ORIENTACIÓN SEXUAL, IDENTIDAD SEXUAL O EXPRESIÓN DE GÉNERO. (Número de expediente 122/000201).

Presidencia. Continuamos con el punto del orden del día relativo a la toma en consideración de la Proposición de ley, del Grupo Parlamentario Socialista, Orgánica por la que se modifica la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre del Código Penal, para penalizar las terapias de conversión dirigidas a eliminar o negar orientación sexual, identidad sexual o expresión de género. Para la presentación de la iniciativa, tiene la palabra el señor Gutiérrez Santiago.