Presidenta, senyories, bon dia. Ho vam comentar el passat mes d’abril en aquesta mateixa cambra i ho repetim avui: aquesta proposició de llei vol modificar la llei d’associació perquè, atenció, la democràcia ha de ser flexible, però no pot ser fràgil. Repeteixo: la democràcia ha de ser flexible, però no pot ser fràgil. No podem perdre de vista que els enemics de la democràcia acostumen a valdre’s de les llibertats per atacar-la des de dins. Així ho va fer el feixisme fa moltes dècades i així ho fan avui els hereus i els continuadors d’aquest mateix feixisme. Ells volen una democràcia que es pugui trencar fàcilment. Volen una democràcia feta bocins. Senyories, ja sé que és molt d’hora i que potser això és una mica espès de bon matí, però fem-nos algunes preguntes, si us plau. Quanta apologia del franquisme pot suportar la democràcia espanyola?
Repeteixo: quanta apologia del franquisme podem suportar? I ho pregunto especialment a les senyories del PP, que crec que són la barricada d’aquesta qüestió. Les senyories del PP són els que han de decidir quin és l’interruptor contra el feixisme. Poden encendre o poden apagar-lo. És una responsabilitat d’una dreta que jo vull pensar que és democràtica. Encara ho vull pensar. Senyories del PP, vostès tenen una responsabilitat històrica i crec que ho saben. Aquesta pregunta no és una qüestió merament acadèmica o recreativa. Vostès saben que tornen velles banderes i velles salutacions, crits, lemes i cançons pròpies d’aquells que van provocar un cop d’estat l’any 1936. D’aquells que van guanyar la Guerra Civil. I d’aquells que van instaurar un règim criminal repressor, autocràtic i corrupte. Perquè, com va dir el senyor Miquel Roca i Junyent, pare de la Constitució del 1978: «una democràcia pot tenir corrupció, però una dictadura sempre és, en essència, un règim corrupte». Diguem-ho clarament.
Senyories, torna tota aquesta brossa. Torna tota aquesta podridura amb la simpatia d’alguns mitjans i d’algunes elits irresponsables. Però permetin-me que continuï fent preguntes des d’aquest faristol. Quant de franquisme ja no som ni capaços d’identificar en la nostra vida pública? Perquè l’hem normalitzat. Hi ha molt de franquisme que ja no el veiem perquè el donem per descomptat. I això no és una desgràcia, això és una tragèdia. I més preguntes, senyories. Quant de la cultura política actual espanyola beu directament de les inèrcies de la dictadura però no en som conscients? Quant de la nostàlgia malaltissa, quant de l’oportunisme populista i quant de la ignorància criminal se sumen en la legitimació del règim que va construir el Valle de los Caídos? Ja sé senyories del PP que no m’escolten i que són assumptes incòmodes, no els agraden.
Presidenta, señorías, buenos días. Como comentamos el pasado mes de abril en esta misma Cámara y lo repetimos hoy, esta proposición de ley pretende modificar la ley de asociación porque ―atención― la democracia debe ser flexible, pero no puede ser frágil. Repito, la democracia debe ser flexible, pero no puede ser frágil. No podemos perder de vista que los enemigos de la democracia acostumbran a valerse de las libertades para atacarla desde dentro. Es lo que hizo el fascismo hace muchas décadas, y así lo hacen hoy los herederos y continuadores de ese mismo fascismo. Ellos quieren una democracia que se pueda romper fácilmente, quieren una democracia hecha a su medida. Señorías, es muy pronto, pero debemos hacernos algunas preguntas, aunque es tan pronto. ¿Cuánta apología del franquismo puede soportar la democracia española? Repito. ¿Cuánta apología del franquismo podemos soportar? Lo pregunto, sobre todo, a las señorías del Grupo Popular, que creo que son la barricada de esta cuestión. Las señorías del Grupo Popular son quienes han de decidir cuál es el interruptor contra el fascismo, lo pueden encender o apagar, es una responsabilidad de una derecha que yo quiero pensar que es democrática, aún quiero pensarlo. Señorías del Grupo Popular, tienen ustedes una responsabilidad histórica, y creo que lo saben. Esta no es una pregunta meramente académica o recreativa, ustedes saben que vuelven viejas banderas y viejos saludos, gritos, lemas y canciones de aquellos que provocaron un golpe de Estado en 1936, de los que ganaron la Guerra Civil y de los que instauraron un régimen criminal y represor autocrático y corrupto, porque, como dijo el señor Miquel Roca i Junyent, padre de la Constitución de 1978, una democracia puede tener corrupción, pero una dictadura siempre es en esencia un régimen corrupto, digámoslo alto y claro. (Aplausos). Señorías, vuelve toda esta basura, esta podredumbre, con la simpatía de algunos medios de comunicación y de algunas élites irresponsables. Pero permítanme que siga haciendo preguntas desde aquí. ¿Cuánto fascismo ya no somos capaces de identificar en la vida pública porque lo hemos normalizado? Hay mucho franquismo que ya no vemos porque lo damos por descontado, y eso no es una desgracia, eso es una tragedia. Y más preguntas, señorías: ¿Cuánto de la cultura política actual vive directamente de las inercias de la dictadura, pero no somos conscientes? ¿Cuánto de la nostalgia enfermiza, cuánto de oportunismo populista y cuánta ignorancia criminal se suman a la legitimización de un régimen que construyó el Valle de los Caídos? Ya sé, señorías del Grupo Popular, que no me escuchan y que son cosas incómodas, no les gustan.
Me voy a pasar unos minutos a la lengua de Cervantes, porque así a lo mejor consigo que alguien del Grupo Popular ―quizás mi amigo el señor Floriano, que el otro día descubrí que es de mi mismo año― me escuche. La derecha siempre dice, cuando hablamos de estas cosas: no abramos heridas. Bueno, no abramos heridas porque vamos a vivir en la herida, esa es la tesis del actual PP. Ustedes, señorías del Grupo Popular, están cabalgando un tigre que les va a devorar. No es que yo sea futurólogo, es que es lo que va a ocurrir en toda Europa. Su alianza con la ultraderecha acaba mal. Ustedes, señorías del Grupo Popular, podían elegir entre ser Merkel o el abismo; han optado por el abismo. Ya se lo encontrarán, tanto si gobiernan como si no. Si gobiernan no van a poder domar al tigre y ese tigre los va a comer. Quiero que conste aquí, porque no soy futurólogo, solo he leído un poco de historia.
Ustedes, señorías del Grupo Socialista, permítanme que les diga una cosa con cariño, pero también con tristeza. Todo esto que ocurre es porque ustedes llegaron tarde a este negocio, ustedes dejaron durante muchas décadas que la derecha se subiera a la parra. El PSOE de Felipe González, que hizo muchas cosas, también dejó de hacer algunas, y ese Felipe González, que a ustedes les da lecciones ahora y a todos nos las da, no se dedicó a eso. Vamos a decírselo a Felipe González, Felipe González es responsable también de esa derecha que ha crecido, y no por casualidad ahora da conferencias al lado del señor Aznar. Este es el bipartidismo podrido también del que son ustedes, señorías del Grupo Socialista, ahora víctimas directas. Y vamos a acabar ya con el trío, y obviamente la Corona se pone de perfil en este asunto porque, aunque la Corona ahora improvise homenajes a algún exiliado, la Corona está en el pecado original. La Corona nunca estará ahí porque es heredera directa del régimen del franquismo. Vamos a decirlo claramente. (Aplausos).
Y, bien, señorías del PSOE, hagan un poco de examen de conciencia porque ahora ya vamos tarde y mal; vamos tarde y mal y por eso en los temas de memoria colectiva todo está costando tanto. Voy a recordar una vez más que sería impensable que en Alemania existiera la fundación Adolfo Hitler o que en Italia existiera la fundación Benito Mussolini, pero en el Reino de España existe la fundación Francisco Franco. Como dicen en Valencia, vergonya, cavallers, vergonya.
He de fer per acabar, presidenta, una confessió: parlar de tot això em fatiga, em cansa, per bé que és necessari. Sempre hem de tornar a la mateixa causa, perquè la història d’Espanya, senyoria, sembla atrapada en un forat negre. Tot es va repetint. Qui ens havia de dir que l’any 2025 aquest congrés tindria encara diputats que defensen el règim de Franco sense manies? Qui ens ho havia de dir? Qui m’havia de dir a mi quan jo era un nen i mirava els debats de la transició, quan parlava el senyor Suárez, el senyor González, el senyor Carrillo, que l’any 2025, quan jo tindria l’honor de ser diputat d’aquesta cambra, hi hauria diputats neofranquistes aquí? Qui m’ho havia de dir? És realment una distòpia, és un malson.
Acabo. A Esquerra Republicana hem estat sempre en combat contra el feixisme. Estem entrenats en aquesta pugna. Venim d’on venim i hem lluitat contra totes les formes de totalitarisme. No parlem per parlar.
Votarem contra les esmenes nefastes del PP en aquest projecte. No tenim dubtes. És necessari que en resolució judicial algunes associacions puguin ser dissoltes perquè la seva actuació promou la destrucció o suspensió de les llibertats. Els feixistes, els franquistes, han de ser combatuts. És una batalla existencial. És la batalla única que importa en aquest moment a Espanya i a Europa.
Gràcies.
… vergüenza, caballeros, vergüenza. Para acabar, presidenta, tengo que hacer una confesión. Hablar de todo esto me fatiga, me cansa, pero, aun así, es muy necesario. Siempre tenemos que volver a la misma causa, porque la historia de España, señorías, parece que está inmersa en un agujero negro, todo se repite. ¿Quién nos iba a decir que en 2025 en este Congreso aún tendríamos diputados que siguen defendiendo sin problemas el régimen de Franco? ¿Quién nos lo iba a decir? ¿Quién me iba a decir a mí cuando era niño y veía los debates de la Transición, cuando hablaban el señor Suárez, el señor González o el señor Carrillo, que en el año 2025, cuando yo tuviera el honor de ser diputado de esta Cámara, habría diputados neofranquistas aquí? ¿Quién me lo iba a decir? Es realmente una distopía, una pesadilla. Acabo. En Esquerra Republicana siempre hemos combatido contra el franquismo, estamos entrenados en esta lucha. Venimos de donde venimos, hemos luchado contra todas las formas de utilitarismo, no hablamos por hablar. Votaremos contra las enmiendas nefastas del PP en este proyecto. No tenemos dudas, es necesario que, por resolución judicial, algunas asociaciones puedan ser disueltas porque promueven la suspensión de las libertades. Los fascistas y los franquistas tienen que ser combatidos. Es una batalla existencial, es la única batalla que importa en este momento en España y en Europa. Gracias. (Aplausos).