Carlos García Adanero
Muchas gracias, señor presidente. Señorías, aprovecho que todavía no se ha ido la ministra Robles para decirle que podía haber utilizado quince segundos de su tiempo para respaldar el trabajo de la Guardia Civil como ministra de Defensa. (Aplausos). Es evidente que, una vez más, el Gobierno ha desaprovechado una ocasión de oro para defender el trabajo que realiza la UCO de la Guardia Civil. Esta moción es consecuencia de una interpelación que presentó nuestro grupo parlamentario al ministro del Interior, el señor Marlaska, en el pasado Pleno, pero, evidentemente, como es sabido, el Ministerio de Defensa también tiene competencia en la Guardia Civil. Como decía, esta moción es consecuencia de una interpelación al señor Marlaska, y después de que nuestro grupo parlamentario le dijera cuatro verdades, el ministro dijo: ¡Qué desahogo han tenido ustedes! ¡¿Qué desahogo?! ¡Menuda cara más dura hay que tener para venir aquí a defender una moción de censura contra la corrupción cuando desde las primarias hasta hoy no han parado de robar ni un solo minuto! ¡Desde las primarias! ¡Sí, hágame así! (Levantando el brazo izquierdo). ¡Ya empezamos con los gestos! ¡Cómo duelen las cosas cuando se les dicen! ¡Cómo les duele! Desde el principio intentaron atacar a la UCO y a la Guardia Civil. Todos recordamos cómo se cesó a un brillante guardia civil, como es Pérez de los Cobos, porque no quiso cometer una ilegalidad ―así fue reconocida por los tribunales― que le exigía el ministro Marlaska. ¿Y qué se hizo? Echarlo, porque han perseguido a la UCO y a los jueces desde el primer día. ¿Y qué pasa ahora con la directora de la Guardia Civil? ¿Dónde está? ¿Alguien ha oído a la directora de la Guardia Civil hablar de algo en el último mes, con la que está cayendo? ¿Alguien sabe a qué se dedica? ¿Nos va a contar si estuvo o no con la tal Leire? ¿Si habló por teléfono o en persona? ¿Alguien sabe algo de ella? Seguro que está mirando en este momento el Boletín Oficial del Estado para, si hay un adelanto electoral, dimitir corriendo y abandonar a la Guardia Civil para poder incorporarse a las listas del Partido Socialista, como hizo la última vez. (Aplausos).
Atacan a la UCO y la atacan como lo hacen: con bulos, como el bulo de la bomba lapa. Y cuando les pillan los bulos, piensas: Bueno, si te han pillado el bulo, por lo menos se discreto. Pero no, no, no: tres ministros —la abrasada Montero; Alegría, la de los paradores, y el siempre meritorio López, que está intentando que Sánchez le perdone aquello de «con este vamos al abismo» y «nos va a llevar a la ruina»― han seguido con el bulo hasta el día de hoy. No han desmentido el bulo. Pero es que ayer el propio presidente Sánchez también cuestionaba en una carta el trabajo de la UCO de la Guardia Civil. ¡También el presidente del Gobierno de España! Ustedes están atacando a las instituciones, están atacando a la UCO y están atacando a la Guardia Civil y a los jueces porque son los que están descubriendo toda la corrupción que les rodea.
Y, ante eso, ¿los socios qué hacen? Los socios algo dirán. ¿Los socios? Hoy veíamos aquí a un ministro de SUMAR ―creo que era la primera vez que intervenía― gritando, diciendo digno: ¡La corrupción no puede ser! ¡Nosotros somos de izquierdas! ¡La corrupción nunca, por favor! Un discurso que le han aplaudido los compañeros. Y yo he dicho: Bueno, ahora cuando acabe dirá: ¡Y por eso dimito! ¿Dimitir? ¡Y por eso me quedo en el escaño! ¡Hombre! ¡Me voy a quedar atornillado al sillón! (Aplausos). La vicepresidenta de SUMAR no ha venido para hacerle un feo a Sánchez. No ha venido. ¡Que se vaya a casa! ¡Que dimita! Que dimita, que es lo que hay que hacer si estás en desacuerdo con la corrupción. Y los demás, igual. Pero dicen: No, vamos a Moncloa, pero no queremos foto. No, no, perdón. La foto es todos los días que se vota a favor de este Gobierno, esa es la foto diaria. (Aplausos). Cada día que se pasa votando con este Gobierno se está colaborando con la corrupción y, por lo tanto, se es cómplice de la corrupción; cada día que pasa. Ustedes verán. ¿Por qué lo hacen? Porque están sacando tajada, evidentemente. Unos, muy claramente; otros, más a escondidas, pero aquí todo el que está apoyando a este Gobierno está sacando tajada, porque cuanto más débil esté el Gobierno, mejor para ellos. Ya lo dijo Otegi cuando un compañero suyo le dijo: Oye, pero ¿qué hacemos apoyando al corrupto —refiriéndose a Sánchez—? Y dijo: Hombre, por favor, ¿cuándo vamos a tener un chollo de presidente de Gobierno como este para sacar todo lo que queremos? (Aplausos). Es que eso lo ha dicho Otegi, que ayer nos daba clases de ética, ¡Otegi! ¿Pero este no se ha enterado de que el mayor acto de corrupción que se puede hacer en este mundo es asesinar a quien no piensa como tú? ¿Es que no se dan cuenta? Otegi; ese es el que decía que a este Gobierno hay que apoyarle porque se le sacan muchas cosas. Así estamos con este tema. Y, claro, el otro día en Navarra dicen, sobre este túnel de Belate famoso: Vamos a hacer una comisión de investigación. Y dicen: No, pero no la vamos a hacer ahora; si eso, ya veremos en septiembre.
Y, luego, ya para finalizar, Marlaska nos habla de dignidad. ¿Marlaska? Ese ministro que ha echado a la Guardia Civil de Tráfico de Navarra porque se lo pidió Bildu; ese que está desmantelando la Guardia Civil y la Policía Nacional en la Comunidad Autónoma Vasca y en Cataluña porque se lo han pedido los socios independentistas; ese que mandó sin medios a unos guardias civiles en Barbate que acabaron asesinados. (Aplausos). Ese, ¿nos va a dar clase de dignidad a nosotros?
Y voy a aprovechar el final para decir, más personalmente, que Marlaska nos dijo: ¿Cómo puede hablar usted —me lo diría a mí si estuviera aquí— de dignidad, con lo que hizo? ¿Pero de verdad alguien se piensa que yo voy a votar lo que diga una persona que en este momento ha dimitido por corrupción, en el reservado de un restaurante, para apoyar a Sánchez y voy a dejar tiradas a los miles de personas que me votaron para echar a Sánchez? Pero ¿qué principios tienen ustedes? (Aplausos). Dignidad no es lloriquear porque han pillado a uno de los suyos con las manos en la masa, eso no es dignidad. Ustedes lloriquean porque pillan a uno de los suyos con las manos en la masa, pero han sido incapaces de derramar una sola lágrima por tener el apoyo de aquellos que aplaudían el asesinato de sus compañeros. ¿De dignidad nos van a hablar? ¡Anda ya!
Muchas gracias. (Aplausos.—Varios señores diputados: ¡Muy bien!—Un señor diputado: ¡Bravo!).