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Sin adjetivos

Pleno del 18 de junio de 2025

Solicitud de comparecencia de la Ministra de Defensa ante el Pleno de la Cámara, para dar cuenta de los 88 envíos de material bélico desde España al Estado de Israel, por importe de 5,3 millones de euros, entre los días 07/10/2023 y 31/03/2025, contemplados en el informe "Beneficio colateral. Relaciones armamentísticas entre España e Israel desde el 7 de octubre de 2023".

Comparecencia del Gobierno ante el Pleno.. Autor: Grupo Parlamentario Mixto Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu Grupo Parlamentario Republicano. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 124.

Defensa y exterior

Margarita Robles Fernández

GobiernoMinistra de Defensa.Página 57Vídeo

Gracias, señora presidenta. Señorías, el 7 de octubre de 2023 el grupo terrorista Hamás atacó el territorio de Israel matando a unas 1200 personas y secuestrando a más de 250, la inmensa mayoría de ellas civiles y muchas de ellas jóvenes que se encontraban asistiendo a un festival de música, unos abominables atentados que fueron condenados sin paliativos por el Gobierno de España. La respuesta de Israel ha dado lugar a una campaña militar en Gaza que dura más de un año y en la que han perdido la vida más de cincuenta mil personas y más de cien mil han resultado heridas, muchas de ellas niños. El Gobierno, que en todo momento reconoció el derecho de Israel a defenderse de manera proporcionada y dentro de los límites admitidos por el derecho internacional, ante la constatación de que la respuesta israelí ha traspasado con mucho dichos límites, ha denunciado y condenado contundentemente las violaciones del derecho internacional humanitario y los posibles crímenes de guerra que pudieran haber llevado a cabo o puedan estar cometiendo las Fuerzas Armadas israelíes, IDF. Los bombardeos de población civil y de hospitales, los ataques a equipos médicos, el bloqueo de la entrada de ayuda humanitaria de alimentos, medicamentos y demás bienes de primera necesidad son actos ante los que la comunidad internacional no puede ―no podemos― permanecer impasibles. Por eso este Gobierno ha adoptado una actitud proactiva en el contexto internacional para la condena de las acciones de Israel y la adopción de medidas en el ámbito internacional que contribuyan a poner fin a la inaceptable situación de violencia que se vive hoy en Gaza.

Este Gobierno está plenamente comprometido con la paz y la seguridad internacionales, con el respeto y promoción de los derechos humanos y con la resolución pacífica de los conflictos. Y por lo que respecta a Oriente Próximo, y más en concreto al conflicto entre Israel y Palestina, nuestra convicción es que la solución de los dos Estados coexistiendo en paz es la única que garantiza un futuro de paz y progreso no solo entre ambos países, sino en el conjunto de la región.

Señorías, el motivo por el que los grupos solicitantes han pedido mi comparecencia ante este hecho en Pleno es aquel del que ha dado cuenta la señora presidenta, y a ello voy a referirme. Como ustedes saben, dicho informe ha sido elaborado por el Centro Delàs de Estudios por la Paz, que, como en su propia página web se afirma, es una entidad independiente de análisis de paz, seguridad, defensa y armamentismo dedicada a realizar investigación e incidencia política y social bajo un prisma de cultura de paz sobre los efectos negativos del militarismo y conflictos armados. Todo nuestro respeto por su trabajo y compromiso con la paz.

Me gustaría precisar, respecto a las exportaciones a las que se refiere la petición de comparecencia, que las fuentes que menciona el informe Delàs son exclusivamente las que da la Administración de Israel, más concretamente la Autoridad de Impuestos de Israel. Sin entrar a valorar la mayor o menor exactitud de dicha información, entenderán que, como miembro del Gobierno del Reino de España, he de ceñirme a los datos de las instituciones públicas españolas, sobre todo si, como el propio informe Delàs reconoce, no hay homogeneidad o uniformidad en cuanto a la codificación de los productos afectados por el estudio. Así se recoge en la página 19 del informe.

Como sus señorías conocen, las exportaciones de material se encuentran reguladas en la Ley 53/2007, de 28 de diciembre, sobre el control del comercio exterior de material de defensa y de doble uso, una de las leyes más completas, estrictas y avanzadas en su ámbito dentro del entorno internacional. Sus dos principales objetivos son, en primer lugar, evitar el desvío de material de defensa, otro material y productos de tecnología de doble uso al mercado ilícito y, en segundo lugar, combatir su proliferación. Así, toda exportación de este tipo de este material está sometida a la correspondiente autorización administrativa por parte de la Secretaría de Estado de Comercio Exterior, autorización que con carácter previo, preceptivo y vinculante ha de ser informada por la Junta Interministerial Reguladora del Comercio Exterior de Material de Defensa y Doble Uso, la conocida como JIMDDU, tal y como queda recogido en el reglamento de control de comercio exterior de este material, junta que depende de la Secretaría de Estado de Comercio Exterior.

Como ven, más allá de la participación del Ministerio de Defensa con un vocal en dicha junta, las autorizaciones de exportación de material de defensa y de doble uso no corresponden al Ministerio de Defensa. Por eso los informes anuales de las estadísticas sobre el control del comercio exterior de material de defensa y de doble uso son presentados ante la Comisión de Defensa de esta Cámara por la persona titular de la Secretaría de Estado de Comercio Exterior, como ocurrió magníficamente el pasado 25 de marzo en relación con las estadísticas sobre el control del comercio exterior. A esta comparecencia detallada de la secretaría de Estado me remito íntegramente. No obstante, me gustaría hacer algunas consideraciones sobre nuestra regulación del control de las exportaciones de material de defensa y de doble uso.

Señorías, España está firmemente comprometida con las políticas de control de comercio exterior en materia de defensa y productos o tecnologías de doble uso. La Ley 53/2007, sobre este control, es una de las más completas y avanzadas en su ámbito dentro del entorno internacional. Con ello, España cumple con sus compromisos internacionales y, al mismo tiempo, protege intereses esenciales de la defensa nacional y la política exterior del Estado y asegura que el comercio de estos productos se realiza con las máximas garantías. Como he dicho, me remito íntegramente a la comparecencia de la secretaria de Estado de Comercio, aunque me gustaría remarcar, como ella dijo, que desde el año 2001 la política seguida con Israel ha sido siempre enormemente prudente y no se autoriza la exportación definitiva de ningún armamento ni equipo que resulten letales. Tampoco se autorizan exportaciones de equipos que pudieran ser empleados como material antidisturbios por parte de las Fuerzas Armadas o de seguridad de Israel. Además, como ha señalado el Gobierno en reiteradas ocasiones, tanto el presidente como el ministro de Asuntos Exteriores o yo misma, a partir del 7 de octubre de 2023 no se ha autorizado ninguna operación de exportación definitiva ni de material de defensa ni de doble uso a Israel. Solo han existido ―y me importa señalarlo― autorizaciones temporales ―y exclusivamente temporales, repito― de material para reparación y mantenimiento, cuyo usuario final es el Ministerio de Defensa español. Con ese envío, que es exclusivamente temporal, se pretende actualizar sistemas esenciales para la seguridad de nuestras Fuerzas Armadas y del personal desplegado en las misiones. Le reitero: a partir del 7 de octubre no se ha autorizado ninguna nueva operación o exportación definitiva ni de material de defensa ni de doble uso a Israel. Nuestra posición, en este caso, es clara y contundente y así lo reflejan los datos oficiales de los organismos que tienen competencia en esta materia, aunque, obviamente, respetemos otros informes que toman datos de las autoridades de Israel.

Concluyo. La protección y promoción de los derechos humanos constituye una piedra angular de la política exterior de España. Somos un país solidario que defiende el mantenimiento del orden internacional basado en reglas, garantizado, entre otros, por los mecanismos de justicia internacional. Rechazamos de forma clara y contundente la violencia que se está produciendo en Gaza, igual que lo hacemos con la violencia que se está produciendo en Ucrania. En esa línea de trabajo por la paz van a encontrar siempre a este Gobierno.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora ministra. A continuación, intervendrán los representantes de los diferentes grupos parlamentarios. Por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra el señor Rojas García.

Carlos Rojas García

PPDiputado.Página 59Vídeo

Muchas gracias, señora presidenta, con su venia. Señora ministra, se ha despachado usted la comparecencia en poco más de diez minutos. Usted no comparece mucho en el Congreso últimamente, pero cuando lo hace es porque viene aquí arrastrada por los acontecimientos; viene arrastrada por sus socios. No corren buenos tiempos, señora ministra, para el Partido Socialista ni para el Gobierno. Sus socios le exigen que explique aquí el informe titulado «Beneficio colateral», que cuenta importaciones de Israel a España desde octubre del año 2023 a marzo de 2025 por valor de 5,3 millones de euros. También relata el informe que, mientras el ministro de Exteriores nos mentía aquí a todos en el Congreso, y también a usted, respondiendo a preguntas precisamente de este intercambio con Israel, el Gobierno seguía haciendo hasta ciento treinta y cuatro operaciones de compraventa de armas y más de 1000 millones de euros desde octubre del año 2023. Sus socios, señoría ―está claro―, han convivido con todas sus mentiras; pero a ellos les da igual, no les resulta incómodo ser engañados, porque aquí lo prioritario es mantener la silla del poder. Da igual la excusa que se busque. La más manida es que no quieren que entre el Gobierno del PP, olvidando ―como se ha dicho aquí esta mañana― que eso depende de los españoles; faltándole el respeto a los españoles. Pero, más allá de eso, también nos faltan el respeto al Partido Popular, olvidando que fuimos el partido ganador de las elecciones, con Feijóo a la cabeza, y el que ha sacado a este país, a nuestra democracia, de las crisis más graves. (Aplausos). Puede ser que el Partido Popular sea un problema para este Gobierno, pero le aseguro que el Partido Popular es la solución para los españoles. Se acabaron las excusas para sus socios, señorías. Les pedimos a sus socios que reflexionen y abandonen el apoyo a un Gobierno que está totalmente cercado por la corrupción. Señora ministra, esta comparecencia llega tarde, y se lo digo con todos los debidos respetos. Usted debería aprovecharla para dimitir hoy aquí y marcharse de un Gobierno cercado por la corrupción. (Aplausos). Este Gobierno debe finalizar sus andanzas por el lodo de la corrupción, y si no lo hace, usted, señora ministra, debe abandonar al Gobierno y al presidente, que antes de ayer comparecía compungido ―no aquí, sino en la sede de su partido―, pero que hace no mucho tiempo no dudaba en insultarla a usted en conversaciones telefónicas que han salido a la luz y no pienso reproducir. Ni usted ni nadie se merece esa falta de respeto. Señora ministra, no le queda más tiempo. Deben irse. Debe haber elecciones. Esta comparecencia es prueba de que el Gobierno está roto. Sus socios del Consejo de Ministros la traen aquí obligada a comparecer, los que le apoyan en el Congreso. Y la traen aquí para que comparezca por su engaño permanente. Dijeron que no compraban armas a Israel, lo dijeron aquí a preguntas del Partido Popular en muchas ocasiones, y mentían. Dijeron que no habría indultos, y mentían. Dijeron que no habría amnistía, y mentían. Dijeron que no había corrupción, y estaban mintiendo. Y llegaron con una moción de censura para combatir la corrupción presentada por el señor Ábalos, y mentían: no iban a combatirla, iban a cometerla, señoría. (Aplausos). Y llegaron a Suiza a negociar la amnistía con el señor Puigdemont. ¿Y quién negociaba esa amnistía? Un señor que hasta hace muy poco se sentaba ahí, el señor Santos

Cerdán, a quien conocemos por sus hechos y por sus audios. Por cierto, señoría, según Koldo, el señor Santos Cerdán era el brazo ejecutor del señor Sánchez. Cada día está más claro.

¿Se da usted cuenta de la gravedad de los hechos que está viviendo nuestro país? ¿Se da cuenta de que tenemos a un fiscal general que está investigado y procesado por la justicia? El fiscal general, que es la figura constitucional que nos tiene que defender a todos; el que tiene que buscar la verdad en los procedimientos; el que tiene que llevar ante la justicia los delitos, las injusticias que se cometan contra los ciudadanos. Pues ese fiscal general está investigado ante la justicia, señoría. El descrédito es total y absoluto. Debe dimitir, señora ministra. Debe dejar ya este Gobierno.

Este Gobierno no puede continuar más engañando a los españoles, incumpliendo la Constitución, sin presupuesto, gastando miles de millones de euros sin que haya transparencia y se pueda votar en el Congreso de los Diputados. Ya no es un Gobierno que no presente unos presupuestos, embistiendo la Constitución como un jabalí herido, que decía Ortega. Ya es un Gobierno que ni siquiera aguanta salir a la calle. Es un Gobierno que no puede aprobar los gastos en el Congreso. Es un Gobierno que ni siquiera tiene el apoyo en el Consejo de Ministros. Es un Gobierno emponzoñado por la corrupción. Un Gobierno cuyo presidente se ríe e insulta a los ministros, entre ellos a usted, no es un Gobierno, es un disparate que tiene que acabar cuanto antes, señoría.

Usted, que es magistrada, no puede permanecer impasible ante todo eso. Ha estado en silencio cuando miembros de su Gobierno han atacado a los jueces, en una actitud imposible de imaginar en un Estado de derecho donde los poderes del Estado se tienen que respetar los unos a los otros. Aquí los ministros han atacado a los jueces, los han llamado fachas con toga, o recientemente han afirmado que trabajaban para el Partido Popular. Pero, como diría Cicerón en su juicio contra Cayo Verres: al final todo se conoce, todo se sabe. Y es lo que está ocurriendo. No tienen a Hortensio para que les defienda, señoría. Están solos.

El señor Sánchez está solo; está solo ante él, sus hechos y la corrupción de su Gobierno, y cuando eso pasa se tiene que dimitir. (Aplausos). No hay otra, señoría. Si no lo hace el señor Sánchez, lo tiene que hacer usted, señoría. Porque, claro, esto de los fachas con toga, esto del lawfare, esto que han venido haciendo durante todos estos días, todos estos meses, señoría, se cae. Con esos audios vergonzosos se acaba el cuento de la lawfare, señoría, porque lo que emerge son las investigaciones judiciales que caen como una daga sobre los corruptos. Ahí se acaban sus comisiones de investigación inventadas contra el Partido Popular y celebradas aquí en el Congreso, donde cultivaron un vivero de comparecencias con la única misión de fabricar relatos para salvar al jefe Santos Cerdán, por un lado, y, por otro, para desacreditar a los jueces instructores de las causas del partido o de las causas que tenían en el entorno del presidente del Gobierno. Ya se lo advertimos en distintas sesiones de control, lo hicimos aquí, lo recordará perfectamente, señoría, y quien avisa no es traidor. Le pedimos hace no mucho que saliera del Gobierno, que su partido estaba cercado por la corrupción, pero usted no quiso escuchar. Es más, prefirió desacreditar nuestras iniciativas. Ahora ya no puede esconderse, señora ministra, no puede seguir tapando, no puede seguir manchando su trayectoria porque ya está manchada. Utilice su turno para anunciar su despedida. Puede ser la primera en hacerlo.

Mire al secretario de Estado de Interior. Todo el mundo sabe por qué se ha ido. Lo sabe todo el mundo, señoría. Le hemos preguntado al Gobierno que nos aclare los contratos con Israel y aquel contrato de las balas que querían anular, y la Abogacía del Estado dice que no puede contestar por el derecho a la defensa. Pero, de verdad, ¿qué tomadura de pelo es esta? Faltar el respeto a la oposición es faltar el respeto, en este caso, a todos los españoles, señoría.

Tiene una gran oportunidad de ayudar a España, salvo que usted no se esté marchando ahora mismo porque está tapando algo, está tapando algo que sabe del presidente del Gobierno y, por eso, está anclada al sillón azul. Si no, no tiene explicación. ¿Es así, señoría? ¿Está tapando usted la corrupción de su Gobierno? ¿Nos puede aclarar aquí por qué sigue en un Gobierno que está cercado por la corrupción? Usted, que conoce el derecho, usted, que ha dicho aquí detestar la corrupción, ¿por qué sigue en ese Gobierno? ¿Por qué este Gobierno, en este momento, sigue siendo el Gobierno de España? (Aplausos).

Mire, señoría, no hay país que resista una clase de Gobierno como este, y España no es una excepción. Sus socios la traen aquí para estas mentiras del pasado. Fíjese lo que está ocurriendo en los contratos con Israel. Y esto es peligroso, señoría, porque están primando la ideología y las ganas de resistir en un Gobierno sobre la seguridad y la defensa de todos los españoles. Ahora que nuestros potenciales enemigos saben que tenemos una brecha y que no vamos a contar en varios años con una tecnología que es la primera en el mundo y es clave para defenderlos. Por ejemplo, hay tecnologías israelíes que usted sabe que son ahora mismo las primeras del mundo en defensa. Luego podemos entrar en ello, no me queda tiempo, pero hay muchas empresas españolas que están también trabajando en esas tecnologías y usted las va a dejar tiradas. Tenemos un socio de la OTAN como Israel y un socio de España con una embajada sin embajador y un proveedor esencial de nuestro armamento en una situación inédita. Hagan política de Estado, señoría, y no política de partido. No busquen el rédito electoral en las relaciones internacionales, busquen lo mejor para el interés general de nuestro país. Hay que ayudar a los palestinos a librarse del terrorismo de Hamás, que fue quien empezó esta oleada de violencia, como usted ha dicho, secuestrando y matando a miles de israelíes. Muchos permanecen secuestrados. Hay que perseguir el terrorismo y también rechazar las posturas del régimen iraní, que no respeta los tratados internacionales y enriquece uranio para lograr armas nucleares que pretenden terminar con el Estado de Israel y son un peligro para la humanidad. Los líderes europeos han dicho que Israel, la democracia consolidada en la región, tiene derecho a defenderse. En el caso de Irán, el Gobierno español está calladito, no ha dicho absolutamente nada. aunque hoy usted ha confirmado la llegada de buques estadounidense a nuestras bases.

Y, por supuesto ―y voy concluyendo―, la situación en Gaza es terrible, insostenible y ha de terminar y estabilizarse cuanto antes. Hay que proteger y respetar los corredores humanitarios y la ayuda humanitaria debe llegar sin ningún impedimento. Es inexcusable. Esto debe ocurrir y debe hacerse cuanto antes, y todos exigimos también al Estado de Israel que esto ocurra así. Pero lamentamos mucho la parcialidad del Gobierno, su doble lenguaje. Rechazamos firmemente las mentiras del Gobierno y no podemos seguir teniendo un Gobierno que está más interesado en construir un relato político que en servir a su país, en lugar de construir una política internacional con posiciones comunes y en constante diálogo con el partido que ganó las elecciones. Eso sería política de Estado, lo que ustedes no son capaces de hacer. No tenemos un presidente que defienda el interés general, tenemos un presidente que defiende resistir como sea, incluso realizar una política internacional calamitosa para atornillarse en el poder.

Concluyo, señorías. La necesidad del actual presidente del Gobierno de seguir en la Moncloa no puede ser a costa de la imposición de un relato falso y de sacrificar la seguridad de todos los españoles.

Nada más y muchas gracias. (Aplausos.―La señora Montesino de Miguel: ¡Bravo!).

Presidencia. Muchas gracias, señor Rojas. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Asarta Cuevas. (Aplausos).

Alberto Asarta Cuevas

VoxDiputado.Página 61Vídeo

Gracias, presidenta. Señora ministra, señorías, en mi grupo pensamos que sería mucho más interesante emplear estas dos horas de debate en contar a todos los españoles en qué consiste y qué implica el Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa de España, en lugar de hablar de un informe elaborado por el Centre Delàs per la Pau al que hacen referencia los grupos proponentes en su petición de comparecencia. El Centro Delàs per la Pau trabaja en la campaña contra el comercio de armas y forma parte de redes y organizaciones internacionales que comparten su visión pacifista y contra lo que ellos llaman la visión del capitalismo bélico y su financiación. En este sentido, también participan activamente en campañas y convocatorias públicas, en concreto, promoviendo un embargo de armas a Israel en el contexto del conflicto de Gaza. Su posicionamiento ideológico se encuentra en la izquierda progresista pacifista y critica el militarismo persiguiendo unos objetivos que no son otros que el de promover el desarme y la reducción del gasto militar, el de la lucha contra el comercio de armas y el de fomentar la no violencia activa. Los grupos solicitantes de esta comparecencia y que apoyan al Gobierno del Partido Socialista vienen con un discurso pacifista casposo, antimilitar y antiarmas que dedican a sus seguidores ―es decir, a su parroquia― y a muchas personas de buenos sentimientos que viven en un mundo utópico, pero son los que les mantienen a ustedes en la política. Afortunadamente, son cada vez menos. Señorías, la paz y la seguridad no se construyen con pancartas y buenas intenciones ni con pegatinas ni con eslóganes. Eso es pura demagogia. La paz se garantiza cuando una nación tiene la capacidad real de defenderse y se consigue con disuasión y voluntad de utilizar los medios disponibles, con industria, con tecnología y con unas Fuerzas Armadas bien preparadas. (Aplausos). Eso no se consigue de un día para otro; eso exige preparación, inversión, constancia y visión estratégica. España necesita prepararse antes de que ocurra lo que nadie quiere, no después de que estalle el conflicto. Normalmente, el conflicto, la guerra, no se busca y, cuando te llega, tienes que estar preparado. Recuerden: si vis pacem, para bellum. Si quieres la paz, prepárate para la guerra.

Como algunos de ustedes saben, he tenido la experiencia real de combate. En Irak, en 2003, fuimos a la reconstrucción, de acuerdo con la Resolución 14/1983 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. No fuimos a la guerra, sin embargo, nos encontramos con el combate porque otros sí la querían. La preparación y el valor de nuestros soldados, los planes ensayados y los medios disponibles, aunque defensivos, nos permitieron salir con éxito de esos combates en Nayaf; combates que, como digo, no buscamos.

Señora ministra, el informe objeto de su comparecencia de hoy denuncia que las relaciones de España con Israel en materia de comercio de armas y tecnologías de doble uso no se habían interrumpido hasta el 31 de marzo de este año, a pesar de la escalada en Gaza, y analiza no solo las ventas a Israel, sino también las compras realizadas por España a empresas israelíes, así como el tránsito y transbordo de armas israelíes por suelo español. Sus promotores esconden el sesgo sectario, totalitario y autoritario típico de regímenes gobernados por ideologías afines a las de los grupos proponentes. Estas transacciones son polémicas en el contexto del Estatuto de Roma y el Tratado de Comercio de Armas de las Naciones Unidas, pues se cuestiona si España incumple las normas al armar a un país acusado por la Corte Penal Internacional de crímenes de guerra. Esto no debería ser suficiente, el que a un país se le acuse o se le denuncie ante una instancia internacional, para que se le pueda aplicar el embargo, algo que solicitó SUMAR desde esta tribuna recientemente, el pasado 20 de mayo.

Todas estas peticiones e iniciativas vienen presentadas con un marcado sesgo antisemita, que parece que también tiene el propio presidente Sánchez, quien, haciendo gala una vez más de sus carencias diplomáticas, llamó Estado genocida al Estado de Israel, también desde esta tribuna, el pasado miércoles 14 de mayo.

Para no aburrirles, no entraré en las cifras de las transacciones con Israel en materia de armas y material de doble uso, pero sí en el espíritu de lo que, a nuestro juicio, deberían ser las relaciones con ese Estado en relación con el asunto. Señorías, ni excluir ni vetar ni embargar y, lo que es más importante, velar siempre por los intereses de España y la seguridad de los españoles. (Aplausos).

Israel está defendiéndose de un enemigo que quiere su desaparición y en esa defensa va su supervivencia. Ese enemigo tiene un nombre, Hamás, grupo terrorista que utiliza a su población como escudos humanos, al contrario que Israel, que pone delante a sus soldados y todos los medios del Estado para proteger a su población. Esta es una gran diferencia, y nosotros sabemos del lado de quién tenemos que estar, nunca del lado de los terroristas.

El 7 de octubre de 2023, el grupo terrorista Hamás mostró su verdadero rostro y lo que son capaces de hacer de manera monstruosa, despiadada y absolutamente planeada contra población civil judía ―mujeres, niños, bebés y ancianos—, una matanza y una captura de rehenes que ahora parece que quieren ignorar la ultraextrema izquierda y los grupos separatistas e independentistas.

Mi grupo, como no puede ser de otra manera, está absolutamente en contra del genocidio, pero tampoco puede aceptar ―y, por lo tanto, rechaza― la narrativa y el relato de limpieza étnica en Gaza. Israel no quiere la desaparición de los palestinos. Lo he visto con mis propios ojos, señorías, ya que fui responsable de todas las fuerzas de Naciones Unidas; pasé allí dos años y medio de mi vida. Eran 12 500 soldados desplegados para llevar paz y estabilidad a la zona, mediando entre Israel y el Líbano para mantener, entre otros objetivos, el cese de hostilidades entre ambos. En Israel viven muchos palestinos con sus mezquitas y sus costumbres que aceptan las leyes y las normas de convivencia con el pueblo judío.

Señorías ―insisto―, en estos asuntos tenemos que ser pragmáticos. La política de defensa es una política de Estado y, por lo tanto, debe ser realista. En este Parlamento hemos repetido muchas veces que la primera y principal responsabilidad de cualquier Gobierno de cualquier país del mundo, cualquiera que sea su color, es la protección de sus ciudadanos. Las relaciones comerciales de nuestras industrias con las de otros países es fundamental para las Fuerzas Armadas y, por lo tanto, para los intereses de defensa, de seguridad, tecnológicos, sociales y económicos de España.

Señorías, hablamos de industria de defensa olvidando cuál es su finalidad fundamental, que no es otra que la de dotar a nuestras Fuerzas Armadas de aquellas capacidades necesarias para atender un derecho fundamental como es la seguridad nacional. Al privar a nuestra industria de tecnología clave y necesaria no estamos sino contribuyendo a debilitar nuestra seguridad y nuestra defensa nacional. Piensen un poco: si pensamos en buscar alternativas, debemos pensar también en que determinadas capacidades tecnológicas requieren de desarrollos a muy largo plazo, tal vez de muchos años, en los que nuestras Fuerzas Armadas pueden verse privadas de esas capacidades críticas, y entonces nuestra seguridad será vulnerable. Pero para aquellos que piensan en la seguridad y la defensa como un concepto intangible y lejano, pensemos que gran parte de la tecnología que hoy se integra en nuestros sistemas y capacidades militares es hoy una tecnología dual. Señorías, el mismo microchip que forma parte de una espoleta guiada de precisión es también parte fundamental de un marcapasos. ¿Estaríamos dispuestos a dejar morir a centenares de personas en la esperanza de desplegar nuestra propia tecnología para desarrollar esos marcapasos dentro de veinte años? ¿Estaríamos dispuestos? (Aplausos).

En el caso de nuestras relaciones con Israel, el ejemplo paradigmático es el vehículo de combate sobre ruedas 8x8 Dragón, programa vital para el Ejército de Tierra, en el que para dotarle de unas comunicaciones fiables y de última generación nuestra empresa estatal, Indra, ha tenido que recurrir a la colaboración de otra empresa israelí llamada Elbit Systems. Citaré dos ejemplos más del despropósito de este Gobierno socialcomunista que, por razones ideológicas, electorales y de necesidad de apoyos para gobernar ha tomado decisiones contrarias a los intereses de España en relación con la industria española de defensa y su relación con el Estado de Israel. Mediante lo que se ha dado en llamar el plan de desconexión tecnológica con la industria de defensa israelí, desde el pasado 3 de junio, hace escasamente dos semanas, el Ministerio de Defensa ha anunciado la revocación de las licencias a la empresa israelí Rafael Advanced Defense Systems para fabricar en España misiles contracarro Spike LR2. El contrato está valorado en 287,5 millones de euros y preveía la creación de 1100 puestos de trabajo. La fábrica de municiones de Granada, una de las empresas clave en este proyecto, con una plantilla de aproximadamente 120 trabajadores, ya había incrementado su producción en los últimos meses y había realizado provisiones para continuar con la fabricación. La revocación de este contrato tiene consecuencias operacionales, que es lo más importante, y económicas, que no es menos importante, poniendo en riesgo empleos en la región, además de frenar inversiones previstas en la industria local. Ustedes, la ultraextrema izquierda, separatistas e independentistas, tendrán que explicárselo a los ciudadanos afectados. También se ha cancelado el programa de lanzacohetes múltiple móvil SILAM, desarrollado en colaboración con la empresa israelí Elbit Systems y valorado en 576 millones de euros.

Termino aquí la primera parte de mi intervención, presidenta, señorías, y continuaré con este asunto en mi réplica.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Asarta. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor Guijarro García.

Txema Guijarro García

Grupo SumarDiputado.Página 63Vídeo

Presidenta. Señora ministra. Actos perpetrados con el propósito de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso. Estos actos pueden incluir la matanza de miembros del grupo, causarles daños graves a su integridad física o mental, someterlos a condiciones de vida calculadas para su destrucción física, imponer medidas para prevenir nacimientos dentro del grupo o trasladar por la fuerza a niños del grupo a otro grupo. Señorías, se trata de la definición legal establecida en la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio del año 1948. A la luz de esta definición, hay que ser extremadamente insensible o brutalmente cínico para no aplicarla con vehemencia y con rabia a lo que el mundo está atestiguando hoy, en estas horas oscuras, en las ciudades y campos de Palestina. Más de 55 000 asesinatos en la Franja de Gaza desde octubre de 2023; entre los fallecidos, al menos 17 400 niños y niñas; 1600 profesionales de la salud; 310 trabajadores de UNRWA; 220 periodistas. Como dijo el representante permanente de Palestina ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, esto es sencilla y humanamente insoportable. En virtud de la convención antes citada y frente al horror que acabo de describir, la Corte Penal Internacional emitió ya una serie de fallos históricos, comenzando por el de enero de 2024, en el que por primera vez ordena a Israel adoptar medidas urgentes para mitigar ―dice la Corte― el riesgo creíble de genocidio en la Franja de Gaza. Este auto fue reforzado con órdenes adicionales en marzo y mayo del mismo año; órdenes que, por supuesto, han sido ignoradas. Igualmente, en julio de 2024, la Corte emitió una opinión consultiva por la que declaraba ilegal la ocupación de los territorios palestinos por parte de Israel. Y es que es sabido que, mientras la orgía de sangre y fuego continúa en Gaza, aprovechando el caos autoimpuesto, el Gobierno israelí ha acelerado los procesos de ocupación ilegal de tierras en

Cisjordania y la subsiguiente expulsión de la población árabe. Por tanto, señorías, estamos ante un acto criminal que pretende ocultarse tras una cortina de humo aún más criminal. Pareciera que quisieran anestesiar por saturación nuestra capacidad de horrorizarnos, la de toda la humanidad, que asiste perpleja a este acto de barbarie. Pues bien, en dicho auto la Corte advierte a todos los Estados, también a los de la Unión Europea, de que tienen la obligación de no apoyar ni mantener esa ocupación, lo que supone no sostener ningún tipo de relación económica, comercial o financiera con agentes que promuevan estos asentamientos ilegales. Todo esto debería llevar, cuando menos, a la suspensión inmediata del acuerdo comercial Unión Europea-Israel por parte del Consejo. Recordemos que el acuerdo incorpora en su artículo 2 una cláusula específica sobre el respeto a los derechos humanos y principios democráticos, que constituyen ―dice el texto― un elemento esencial del acuerdo. El cumplimiento de este artículo, a la vista queda, señorías, ha caído en saco roto. Ciertamente, España junto a Irlanda ya solicitaron una revisión urgente, que no suspensión, del acuerdo en febrero de 2024. Incluso un tradicional aliado de Israel como es Holanda ha pedido hace apenas un mes, el 7 de mayo, una revisión formal de ese artículo 2, lo que podría frenar importantes proyectos de cooperación en curso con Israel.

Esto nos lleva al papel de nuestro país frente a esta tragedia de dimensiones históricas, señora ministra; una tragedia en curso. Nuestro Gobierno ha sido de los más madrugadores y contundentes de la Unión a la hora de denunciar los crímenes de Israel. Esto es cierto y tiene su mérito; un mérito que hay que saber ponderar, puesto que hay muchos Estados europeos que, hasta ahora, han preferido mirar hacia otro lado, imbuidos aún por el complejo de culpa histórica y bajo la larga sombra que aún proyecta el holocausto perpetrado contra el pueblo judío. Aparentemente, esto apenas está comenzando a cambiar ahora ante la evidencia cada vez más abrumadora de los crímenes cometidos por el Gobierno de extrema derecha de Netanyahu y publicitados por los medios a lo largo y ancho del planeta. Hasta el momento, han sido diecisiete los Estados que han respaldado la petición holandesa. Esto hubiera sido impensable hace sólo un año, a pesar de que ya entonces los niveles de violencia contra la población civil palestina eran escandalosos. Por eso, debemos reconocer el papel precursor que España e Irlanda han jugado a la hora de agitar las conciencias europeas, aunque a la vista de los resultados obtenidos está claro que no ha sido suficiente.

Señorías, sabemos que tomar una posición firme, valiente en el escenario internacional tiene y tendrá siempre sus costes, y España ya los está pagando. Tras el reconocimiento del Estado palestino, después de nuestra adhesión a la demanda sudafricana contra Israel frente a la CIJ, no han faltado ya los llamados expertos generadores de opinión pública y lobistas varios que han tachado a nuestro Gobierno de antisionista. No tardaremos en recibir un epíteto similar por parte de la Administración norteamericana y, en consecuencia, comenzaremos a experimentar pronto contramedidas, si no las estamos experimentando ya. También por esta razón, nuestro grupo parlamentario propuso un embargo total ―total― del comercio de armas con Israel y por eso hemos traído a esta Cámara el debate de una proposición de ley en estos términos, que ha sido ya tomada en consideración. No solo porque es lo éticamente exigible en estas circunstancias, sino porque es la posición más conveniente y razonable de cara a evitar posibles retaliaciones por parte de este país. De hecho, el Gobierno español se comprometió desde el comienzo de la ofensiva sobre Gaza a un embargo de estas características y, sin embargo, desde entonces, hemos tenido que hacer frente a varias informaciones que ponían en tela de juicio este compromiso. La Secretaría de Estado de Comercio publica en marzo información en la que declara haber exportado a Israel material de defensa por valor de casi 50 millones de euros entre enero de 2023 y junio de 2024. Aun así, la secretaría de Estado afirma que ―cito literalmente― no se ha autorizado ninguna nueva operación de exportación definitiva de material de defensa con destino a Israel desde el 7 de octubre del 2023. Aparentemente, se trataría de material no letal en unos casos, o bien de material destinado a un tercer país en otros. Finalmente, se argumenta que no es posible cortar de raíz los vínculos comerciales y tecnológicos con este país dada nuestra dependencia estratégica sobre los mismos en algunos subsectores claves vinculados a la seguridad.

Francamente, señorías, señora ministra, no nos parece aceptable ninguno de estos argumentos. En primer lugar, se puede colaborar de muchos modos en la perpetración de un genocidio sin tener que enviar material no letal al genocida. De hecho, ¿cuántos países colaboraron pasivamente con el exterminio de judíos en la Alemania nazi? Bastaba con mirar hacia otro lado. En segundo lugar, no podemos aceptar el papel de Israel siquiera como intermediador en la compraventa de material bélico, puesto que eso no hace sino engordar su industria criminal. Y, por último, sobre la servidumbre tecnológica, desde el comienzo de la ofensiva sobre Gaza, hemos venido reclamando un plan de desconexión urgente respecto a bienes, servicios y patentes israelíes. Apenas ahora comenzamos a escuchar del ministerio este término, el de desconexión, casi veinte meses después. Por eso, señora ministra, me gustaría pedirle encarecidamente que diera detalles hoy aquí sobre este plan de desconexión y, específicamente, de los plazos que maneja su ministerio para cumplir con este objetivo. Es decir, ¿qué actuaciones se han llevado a cabo ya, señora ministra? ¿Cuáles son las áreas implicadas? ¿En qué estado ―repito, señoría―, en qué estado se encuentra la relación comercial con las empresas israelíes de defensa Netline, CTI, Elbit Systems y Rafael Advanced? ¿Se han revocado ya las licencias adquiridas a empresas israelíes de los misiles Spike y los lanzacohetes SILAM? En definitiva, señora ministra, ¿qué estamos haciendo para cumplir con lo que dijimos que íbamos a cumplir?

Ciertamente, el Estado de Israel no ha tenido un estreno reciente en esto de violar sistemáticamente los derechos humanos de la población civil palestina, yo diría que llevan décadas empeñados en ello. Resulta descorazonador comprobar cómo algunas personas se caen ahora del guindo y descubren en estas tristes horas la terrible y prolongada realidad. ¿Dónde han estado todo este tiempo? ¿Por qué no saltaron las alarmas mucho antes? ¿Acaso la Operación Plomo Fundido del año 2008-2009, en la que cayeron más de 600 civiles gazatíes, se les pasó por alto? ¿O fue la Operación Margen Protector de 2014, con 2300 fallecidos y medio millón de desplazados, la que no quisieron ver? La realidad es que los Estados europeos, España incluida, hemos estado colaborando todos estos años para alimentar al monstruo en el que Israel se ha convertido.

Por último, señora ministra, estamos en la semana de la cumbre OTAN, una cita que promete ser histórica. Como todos saben y en un contexto marcado por la creciente escalada militar, Estados Unidos reclama ahora a los países europeos el compromiso para elevar el gasto de defensa hasta el 5 % del producto interior bruto. Señora Robles, compañeras y compañeros del Grupo Socialista, ilustres miembros de esta Cámara, ha llegado el momento de plantarse. Ha llegado el momento de plantarse, señorías. Está sonando ya la hora de decir no a este peligrosísimo sinsentido. Se trata de cifras que España no ha visto ni en tiempo siquiera del dictador, ni siquiera durante la Guerra Fría nuestro país llegó a superar el 2,5 %. Estamos hablando de alcanzar valores por encima de los 70 000 millones de euros anuales, cuando nuestra defensa ha operado con cifras que no llegaban a los 10 000 hasta 2019, y hoy ya se ven más que duplicadas. Ni siquiera Estados Unidos, responsable de casi la mitad del gasto militar global, está cerca de esta cifra que ronda en su caso el 3,5 %. Por otro lado, señora ministra, ¿de verdad alguien piensa que vamos a alcanzar la tan ansiada autonomía estratégica siguiendo esta estrategia? Entre 2015 y 2019, Estados Unidos representó el 52 % de las importaciones de armas de los Estados europeos de la OTAN. En el periodo 2020-2024, es decir, el siguiente periodo, en pleno aumento del gasto militar europeo, esta cifra ha alcanzado ya el 64 %. Es evidente que la industria europea de defensa no tiene la capacidad de absorber estas nuevas demandas y sería el aparato industrial militar norteamericano, junto con el israelí, por cierto, el único beneficiado, tal y como ya lo están haciendo.

Para finalizar, señora ministra, si el señor Trump está tan preocupado por el alto coste de su pax americana en el continente, debe quedarle claro que no le vamos a pagar la factura, señora Robles. Por nuestra parte, además, encantados de que cumpla su nada velada amenaza. Que tenga la gentileza de plegar sus bases militares y sus arsenales atómicos, que ya sabremos arreglárnoslas en Europa sin su tutela.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Guijarro. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra el señor Álvaro Vidal.

Francesc-Marc Álvaro Vidal

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Presidenta, senyories, senyora ministra. Bona tarda. Permeti’m, amb tots els respectes, senyora Robles, que li digui que la seva intervenció inicial ens ha decebut. Esperàvem molt més de les seves paraules. Com a grup sol·licitant, li ho dic, però també per respecte al conjunt de la cambra. El tema és important, l’hora és greu i ha donat la sensació, senyora Robles, que vostè ha vingut aquí avui arrossegant els peus. Creiem que és important, no només pel que representem aquí, sinó perquè la ciutadania viu un moment complicat a Europa i en el món que vostè hagués explicat molt més. Espero que en el torn de rèplica ho faci. El que ha passat aquest cap de setmana, com vostès saben, senyories, a l’Orient Mitjà, Israel, l’Iran i també el Iemen, ens preocupa profundament. Estem assistint en directe a un conflicte militar de primer ordre, com ara deia, amb potències nuclears involucrades i on els Estats Units estan jugant un paper, diguem-ne, estrany, disruptiu i absolutament perillós. És greu el que passa i penso que tots hauríem de demanar seriosament una desescalada urgent, que s’aposti per les negociacions que s’han suspès i que es compleixin, senyories, els acords multilaterals en el marc de l’Organisme Internacional d’Energia Atòmica. Estem jugant amb foc. Estem creant un escenari que pot ser irreversible. Malgrat tot, aquests fets no ens haurien de fer perdre el focus sobre Gaza. El que està passant a la franja de Gaza és un escàndol de dimensions colossals i la història, senyories, ens jutjarà també pels nostres silencis. El ritme de violència extrema no s’atura i aquestes darreres setmanes la violència està enfocada també contra persones que intenten accedir a punts d’ajuda humanitària. Si no fos que estem ja en la pell morta dels sentiments, aquest fet sol ens hauria de posar en guàrdia davant l’escàndol democràtic i humanitari que estem vivint. Segurament no havíem vist mai en l’era digital tot el que està passant i estem desgraciadament caient en una mena d’anestèsia moral que no es pot suportar. Però no podem, senyora ministre, deixar de recordar les barbaritats que s’estan cometent i la llista llarga de crims contra la humanitat que estan ben documentats. En primer lloc, el genocidi que està investigant el Tribunal Penal Internacional, i la paraula genocidi, aquesta vegada, creiem que no es fa servir a la babalà. També en segon lloc, el desplaçament forçat de població, que és una cosa que ens recorda les pitjors hores d’Europa i el pitjor de la història del segle XX, senyories. O també, en tercer lloc, el bloqueig d’ajuda humanitària que cada dia documenten les agències que treballen sobre el terreny, treballen i moren sobre el terreny. L’escàndol és majúscul i és en aquest context absolutament intolerable que hem rebut amb indignació les notícies que han motivat, senyora Robles, la seva compareixença.

El Centre Delàs, que vostè ha comentat és un centre prestigiós i és un centre de referència. Segons el Centre Delàs, s’han produït 88 enviaments d’armes d’Espanya a Israel per valor de més de 5 milions d’euros des del 7 d’octubre del 2023. Per tant, després dels terribles atemptats de Hamas i del bombardeig massiu d’Israel contra la Franja de Gaza, aquests fets que estic relatant contravenen, senyora ministra, els compromisos d’acabar amb les transaccions d’armes amb destí a l’Estat d’Israel, com vam recriminar també en aquesta cambra al ministre Marlaska fa molt poques setmanes. No és permissible que l’Estat espanyol no sigui contundent amb un compromís que creiem, senyories, que és de mínims, és el mínim que hem d’exigir en aquesta hora. Però a més a més, durant aquest període, atenció, senyora ministra, a Espanya ha importat de l’Estat d’Israel més de 15 milions d’euros en matèria d’armes i municions i més de 21 milions d’euros en matèria de blindats de combat. Són dades documentades. Senyora ministra, com s’explica que Espanya mantingui contractes per comprar munició d’empreses israelianes? Què més ha de passar perquè deixem de normalitzar aquesta situació i alimentem encara més l’escalada criminal d’un polític absolutament reprovable com és Netanyahu?

Ens preocupa, senyories, la falta d’idees i propostes del govern espanyol sobre com es pot forçar Israel a aturar els crims contra la humanitat de Gaza. Permetin-me una excursió literària. Chesterton, que era un catòlic, jo diria un catòlic compassiu que assistiria a aquest escenari totalment horroritzat, Chesterton, senyora ministra, diria que vostès, com a govern, estan en una dissonància cognitiva. Per una banda reconeixen l’Estat palestí i per l’altra diuen que es mouen en l’escenari internacional, però a la vegada vostès, a l’hora de tallar el que és el comerç d’armes amb l’estat d’Israel, juguen a amagar. Juguen al trilerisme, senyora ministra. Vam donar suport al reconeixement d’Espanya a Palestina i a l’intent d’organitzar trobades de pau que no han fructificat. Però és desolador, com deia, que faci mesos i mesos que no proposen res com a govern per torçar el braç de Netanyahu. Senyora ministra, el govern espanyol ha d’exigir a la Unió Europea que faci servir tot el pes diplomàtic propi dels estats membres per forçar un alto el foc. Que es demostri que podem establir relacions internacionals basades en el diàleg i, per això, senyories, des del grup d’Esquerra Republicana reclamem al Govern d’Espanya que condicioni i bloquegi decisions en cimeres europees fins que no s’estableixin mesures de pressió a l’Estat d’Israel. Senyora ministra, aquestes mesures poden ser, per exemple, la suspensió de l’acord d’associació, l’embargament d’armes a escala europea o l’establiment de sancions en sectors estratègics. Les propostes hi són, les hem posat damunt la taula. Cal que vostès expressin la voluntat política més enllà de les bones paraules i els brindis al sol.

Per últim, creiem, senyories, que aquesta compareixença és una bona oportunitat per intercanviar opinions sobre el marc de seguretat i defensa. I permeti’m que remarqui aquí les premisses que sempre hem defensat, en aquest sentit, des del grup d’Esquerra Republicana. La primera és el control parlamentari. Sí, el control parlamentari, per exemple, que el Grup Popular demana quan està a l’oposició però que no practica quan està al govern. Nosaltres, com que no estarem mai crec al Govern d’Espanya, ho podem dir amb total llibertat. I quan hem estat al govern de Catalunya ho hem practicat. Control parlamentari, senyora ministre. Les crítiques al pla presentat pel president Sánchez en aquest àmbit han estat unànimes. Estem parlant de partides que sumen més de 10 000 milions d’euros, una quantitat superior a la despesa de pràcticament tots els ministeris del govern espanyol. De veritat, senyora Robles, no ho sotmetran a aprovació parlamentària? De veritat no creuen que el centre de gravetat és aquesta cambra? Com pretenen que la credibilitat del seu govern no s’enfonsi cada dia més? La regeneració democràtica no passa només per caras compungidas. Cal passa perquè vostès es prenguin seriosament aquest parlament. Menys cares de dolor, i més seriositat davant el legislatiu.

La segona idea que hem posat sempre damunt la taula Esquerra és que no podem cedir al xantatge de Donald Trump per contribuir a una escalada de despesa desenfrenada, embogida. I això ho diem de cara a la propera cimera de l’OTAN, on intentaran imposar el nou objectiu del 5 % del PIB per gastar en seguretat i defensa. Ho han dit alguns dels diputats que m’han precedit. Aquest 5 % és una bogeria. No es pot explicar de cap manera. Jo sé, senyora ministra, que vostè, en el seu fur intern, sap que això és una bogeria. Sap que el que diem és raonable. De vegades vostès haurien de fer un exercici de sinceritat i dir que el que diem és així, és raonable. Ho deia el senyor Guijarro. Ho diem nosaltres, ho diran altres avui aquí. El rol d’Europa no pot ser la trista figura del que dicti l’OTAN. Hem de buscar un marc propi de seguretat i defensa. I, malauradament, l’administració Trump ens ha deixat el carril obert. En tercer lloc, a Esquerra Republicana apostem per una seguretat conjunta europea mancomunada en la despesa en comptes d’augmentar-la, com vostès proposen, sense cap brúixola. No té cap sentit créixer en la despesa de cada estat membre quan, a més a més, això implica solapar funcions i duplicar-les. Cal, senyora ministra, coordinar iniciatives, ser solidaris, tenir un pla general. Tot partit europeista hauria d’estar d’acord amb això, perquè aquesta solidaritat és la base de qualsevol autonomia estratègica europea.

Per últim, i acabo presidenta, i lligat amb el punt del control parlamentari, la transparència. De debò, el Pla de Seguretat i Defensa exposa bones voluntats sobre l’impacte industrial i tecnològic, la cadena de valor europea, l’impacte positiu en la dependència de tercers països. Però no tenim, senyora Robles, cap detall sobre aquestes anàlisis d’impacte. No sabem com repercutirà a Catalunya i no sabem quines indústries civils, més enllà de tot allò militar, es potenciaran. Senyora Robles, li torno a dir amb respecte esperàvem més. El tema és important, l’hora és greu.

Moltes gràcies.

Presidenta, señorías, señora ministra, buenas tardes. Permítame, con todos los respetos, señora Robles, que le diga que su intervención inicial nos ha desilusionado. Esperábamos más de sus palabras. Como grupo solicitante, se lo digo, pero también en nombre del conjunto de la Cámara. El tema es importante, la hora es grave y da la sensación, señora Robles, de que ha venido usted aquí arrastrando los pies. Creemos que habría sido importante, no solo por lo que representamos aquí, sino porque la ciudadanía vive un momento complicado en Europa y en el mundo, que usted hubiera explicado mucho más; espero que en el turno de réplica lo haga así. Lo que ha pasado este fin de semana, como saben ustedes, señorías, en Israel, Irán y Yemen, nos preocupa mucho. Es un conflicto militar al que asistimos en directo, de primer orden, con potencias nucleares involucradas y donde Estados Unidos está jugando un papel, digamos, extraño, disruptivo y absolutamente peligroso. Es grave lo que pasa y creo que todos deberíamos exigir seriamente una desescalada urgente, que se apueste por las negociaciones que se han suspendido y que se cumplan, señorías, los acuerdos multilaterales en el marco del Organismo Internacional de Energía Atómica. Estamos jugando con fuego. Estamos creando un escenario que puede resultar irreversible. A pesar de todo eso, esos hechos no deberían hacer que perdamos el foco sobre Gaza. Lo que está pasando en la Franja de Gaza es un escándalo de dimensiones colosales, y la historia, señorías, nos juzgará también por nuestros silencios. El ritmo de violencia extrema no para, y estas últimas semanas la violencia también está enfocada a personas que intentan acceder a puntos de ayuda humanitaria. Si no fuera que estamos ya en la piel muerta de los sentimientos, este hecho aislado debería ya ponernos en guardia ante el escándalo democrático y humanitario que estamos viviendo. Seguramente nunca habíamos visto en la era digital todo lo que está pasando y, desgraciadamente, estamos cayendo en una especie de anestesia moral insoportable. Pero, señora ministra, no podemos dejar de recordar las barbaridades que se están cometiendo y la lista larga de crímenes contra la humanidad que están bien documentados. En primer lugar, el genocidio que está investigando el Tribunal Penal Internacional. Y la palabra genocidio esta vez creemos que no se utiliza al buen tuntún. Luego tenemos el desplazamiento forzado de la población, que recuerda a las peores horas de Europa y la peor historia del siglo XX, señorías. O también, en tercer lugar, el bloqueo de ayuda humanitaria que cada día documentan las agencias que están trabajando sobre el terreno, que trabajan y mueren sobre el terreno. El escándalo es mayúsculo. Y es en este contexto absolutamente intolerable donde hemos recibido con indignación las noticias, señora Robles, que han motivado su comparecencia.

El Centro Delàs que ha comentado usted es un centro prestigioso y de referencia. Según el Centro Delàs, se han producido ochenta y ocho envíos de armas de España a Israel por valor de más de 5 millones de euros desde el 7 de octubre del año 2023. Por lo tanto, después de los terribles atentados de Hamás y del bombardeo masivo de Israel contra la Franja de Gaza, estos hechos que estoy relatando contravienen, señora ministra, los compromisos de acabar con transacciones de armas que tengan destino en Israel, como recriminamos también en esta misma Cámara al ministro Marlaska hace muy pocas semanas. No es admisible que el Estado español no sea contundente con un compromiso que, señorías, creemos es de mínimos; es lo mínimo que debemos exigir en este momento. Pero, además, durante este periodo ―atención, señora ministra― España ha importado del Estado de Israel más de 15 millones de euros en materia de armas y de municiones y más de 21 millones de euros en materia de blindados de combate. Son datos documentados. Señora ministra, ¿cómo explica que España mantenga contratos para comprar munición a empresas de Israel? ¿Qué más tiene que pasar para que dejemos de normalizar esta situación y alimentemos aún más esa escalada criminal de un político absolutamente reprobable como es Netanyahu?

Nos preocupa, señorías, la falta de ideas y de propuestas del Gobierno español sobre cómo se puede forzar a Israel a que pare esos crímenes contra la humanidad en Gaza. Permítanme una excursión literaria. Chesterton, que era un católico ―yo diría― compasivo, asistiría a este escenario totalmente horrorizado. Chesterton, señora ministra, diría que ustedes, como Gobierno, están en una disonancia cognitiva: por una parte, reconocen el Estado palestino; por otra parte, dicen que se mueven en el escenario internacional, pero a la vez ustedes, en el momento de recortar lo que es el comercio de armas con Israel, ahí juegan de escondidas a hacer el trilero, señora ministra. Apoyamos el reconocimiento de España a Palestina y el intento de organizar encuentros de paz que no han tenido frutos. Pero es desolador, como decía, que haga meses y meses que no propongan nada como Gobierno para torcer el brazo de Netanyahu. Señora ministra, el Gobierno español debe exigir a la Unión Europea que utilice todo el peso diplomático propio de los Estados miembros para forzar un alto al fuego, que se demuestre que podemos establecer relaciones internacionales que se basen en el diálogo. Para eso, señorías, desde el Grupo Esquerra Republicana pedimos y reclamamos al Gobierno de España que condicione y bloquee decisiones en cumbres europeas hasta que se establezcan medidas de presión al Estado de Israel. Señora ministra, estas medidas pueden ser, por ejemplo, la suspensión del acuerdo de asociación, el embargo de armas a escala europea o el establecimiento de sanciones a sectores estratégicos. Las propuestas están ahí, ya las hemos puesto sobre el tapete. Ahora hace falta que ustedes expresen la voluntad política más allá de las buenas palabras y de los brindis al sol.

Por último, creemos, señorías, que esta comparecencia es una buena oportunidad para intercambiar opiniones sobre el marco de seguridad y de defensa. Y permítanme que remarque aquí las premisas que hemos defendido siempre en este sentido desde el Grupo de Esquerra Republicana. La primera de ellas, el control parlamentario. Sí, el control parlamentario que, por ejemplo, pide el Grupo Popular cuando está en la oposición, pero que luego no practica cuando está en el Gobierno. Nosotros, como nunca vamos a estar ―creo― en el Gobierno de España, lo podemos decir con total libertad, y cuando hemos estado en el Gobierno de Cataluña lo hemos practicado: control parlamentario, señora ministra. Las críticas al plan presentado por el presidente Sánchez en este ámbito han sido unánimes. Estamos hablando de partidas que suman más de 10 000 millones de euros, una cantidad superior al gasto de prácticamente todos los ministerios del Gobierno español. De verdad, señora Robles, ¿no lo van a someter a aprobación parlamentaria? ¿De verdad no creen que el centro de gravedad es esta Cámara? ¿Cómo pretenden que la credibilidad de su Gobierno no se hunda cada día más? La regeneración democrática no pasa solo por caras compungidas, pasa por que ustedes se tomen en serio este Parlamento. Menos caras de dolor y más seriedad ante el Legislativo.

La segunda idea que siempre hemos puesto sobre la mesa en Esquerra es que no podemos ceder al chantaje de Donald Trump para contribuir a una escalada de gasto desenfrenado, enloquecido. Y eso lo decimos de cara a la próxima cimera de la OTAN, donde van a intentar imponer el nuevo objetivo del 5 % del PIB para gastar en seguridad y defensa. Lo han dicho algunos de los diputados que me han precedido en el uso de la palabra, ese 5 % es una locura, no se puede explicar de ninguna manera. Y yo sé, señora ministra, que usted en su fuero interno sabe que eso es una locura, sabe que lo que decimos es razonable.

A veces, ustedes tendrían que hacer un ejercicio de sinceridad. Y digo lo que decimos, es así, es razonable. Lo decía el señor Guijarro, lo decían otros hoy aquí y lo dirán otros: el rol de Europa no puede ser la triste figura de lo que dicte la OTAN. Debemos hallar un marco propio de seguridad y defensa y, desgraciadamente, la Administración Trump nos ha dejado ese carril abierto. En tercer lugar, en Esquerra Republicana apostamos por una seguridad conjunta europea mancomunada en el gasto, en lugar de aumentarla, como ustedes proponen, sin ningún tipo de brújula. No tiene sentido alguno hacer crecer el gasto de cada Estado miembro cuando eso además implica que se solapan funciones y se duplican. Es preciso, señora ministra, coordinar iniciativas, ser solidarios y tener un plan general. Todo partido europeísta debería estar de acuerdo en esto, porque esa solidaridad constituye la base de cualquier autonomía estratégica europea.

Por último ―acabo, señora presidenta―, ligado al punto de control parlamentario, voy a la transparencia. De verdad, el Plan de Seguridad y Defensa expresa buenas voluntades sobre el impacto industrial y tecnológico, la cadena de valor europeo y el impacto positivo que tiene en la independencia de esos países, pero no tenemos detalle alguno sobre esos análisis de impacto. No sabemos cómo repercutirá en Cataluña y no sabemos qué industrias civiles, más allá de todo lo militar, se van a potenciar.

Señora Robles, se lo vuelvo a decir con respeto, esperábamos más. El tema es importante y la hora es grave.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Moltes gràcies, senyor Álvaro. Pel Grup Parlamentari de Junts per Catalunya, té la paraula el senyor Gavin i Valls. Muchas gracias, señor Álvaro. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, tiene la palabra el señor Gavin i Valls.

Isidre Gavin i Valls

JuntsDiputado.Página 69Vídeo

Senyories, senyora ministra. Substanciem una compareixença per aclarir si el govern espanyol ha continuat venent o no armes a Israel a partir del 7 d’octubre. No és una compareixença, no és un debat sobre com podem aconseguir la pau a Gaza i entre Gaza i Israel, entre el poble palestí i el poble israelià. Estem aquí amb una compareixença que el que pretén és debatre si és cert que les dades que dona el govern son certes, contrastant-lo amb l’informe del Centre Delàs, que diu que això no és exactament així. A nosaltres, sincerament, ens sembla que el nucli de la qüestió, sincerament, i ho raonaré i justificaré, i donaré algunes reflexions sobre això, no és si Espanya ha venut 5 milions d’euros en armes que, fins i tot, d’acord amb l’informe de l’AS, la majoria d’elles no tenen un alt poder danyi o perjudicial per a les persones, o mortífer. La clau del tema és com aconseguim la pau. La clau del tema és com arriba l’ajuda humanitària, com acaben les morts de civils innocents. Aquesta és la clau. El fet de que tots aquests grups hagin demanat aquesta compareixença sembla més per intentar posar en evidència al govern o per intentar dir que el govern no diu la veritat. Bé, una de les primeres exigències, evidentment, lògicament nosaltres també la volem, la veritat, i per això li demanem, ministra, que hagi la màxima transparència i que hi hagi totes les auditories necessàries perquè la informació sigui clara i que no suporti informes contradictoris. Però, insisteixo, aquesta compareixença ens sembla més una operació de desgast contra el Partit Socialista que no pas un debat sobre el nucli de la qüestió. També perquè amb el tema de la compra i venda d’armes moltes vegades són contractes plurianuals. Són entregues que estan demorades en el temps. Estan sotmesos a procediments públics reglats i administratius, que jo vull entendre que són prou rigorosos i estan prou adequadament gestionats. El numeret de les bales de la Guàrdia Civil, per mi també és un exemple d’això. Al final la Guàrdia Civil haurà de comprar bales amb un altre proveïdor i, en tot cas, el proveïdor era el fruit d’un concurs públic determinat. També passa que aquest tipus de comerç hi ha moltes tecnologies duals, com aquí s’ha dit, que no són estrictament per a ús militar. Per tant, jo crec que no es pot simplificar de la manera que s’ha simplificat aquí o s’intente simplificar que el problema del per què no es resol aquest drama humanitari que tenim al damunt de la taula és si s’han venut o no algunes armes, tot i que la prohibició de la venda d’armes o l’embargament d’armes, són eines que s›han d›utilitzar perquè no s›utilitzin de forma inadequada, perquè no s›utilitzin per atacar la població civil de forma injusta. I per això són eines que la pròpia Unió Europea ja té a la seu abast per poder-les utilitzar. Amb el tema de la venda d’armes, nosaltres també reclamem un altre tipus de coherència. Aquí pràcticament tots els grups que han intervingut només han parlat dels morts que hi ha a Gaza, que és terrible i inadmissible, que ens rebutja la consciència, espero que de tots nosaltres, però no he vist a ningú que parli gairebé dels morts que va produir Hamas. S’ha de parlar de totes les víctimes o, de les de d’Ucraïna, per exemple. Però nosaltres anem més enllà. L’Estat espanyol probablement també té un comerç d’armes amb altres països, com poden ser Turquia, que esclafa sistemàticament el poble kurd. Ara amb unes negociacions, i tant de bo, amb una via d’acord perquè hi hagi pau i hi hagi un reconeixement del poble kurd, o bé també amb Marroc, que també aixafa els saharauis. O també té contractes armamentístics amb Egipte, on hi ha molt més que indicis de que a través de la frontera amb Rafah es subministra armament i material militar a Hamas i Hezbolà. O Azerbaidjan, per exemple, que vulnera els drets constantment en contra dels armenis. Per tant, ens agradaria també que aquesta coherència es pogués estendre a la situació de les nacions sense estat que estan essent oprimides per estats amb la força militar també.

Però ho torno a dir, la clau de la qüestió és com aconseguim la pau. Insisteixo en la idea de que seria una mica frívol donar a entendre que la clau de la resolució del problema és si s’han venut o no 5 milions d’euros de molt material, que no és especialment perniciós. La clau del problema és que el govern espanyol, evidentment, i li exigim, i li reclamem, i sobretot la Unió Europea, perquè també seria una mica naïf creure que l’Estat espanyol, per ell sol, pogués imposar una solució pacífica, dic també la Unió Europea, inverteixi totes les eines necessàries, la de la prohibició de venda d’armes també sigui clar. I la de l’embargament també, sí, però també diplomàtiques, polítiques i econòmiques per aconseguir d›una punyetera vegada un alto el foc. Estem en contra del trencament de l›alto el foc que hi va haver per part d›Israel fa molt poc i és urgent que es recuperi. És urgent que arribi l›ajuda humanitària sense cap excusa a tota la població que la necessita. És urgent que es lliurin els rehens perquè és l’allargament del patiment i aquesta és una de les peticions que li fem, ministra, que vostè, el govern espanyol i Europa, tota ella, pressioni en aquest sentit. Els missatges que arribin de la presidenta Von der Leyen ja van una mica en aquest sentit, però no sabem si són excessivament tímids. I és evident que no són prou eficients i prou eficaços. Però tot allò que faci referència a replantejar acords econòmics amb Israel, evidentment no vendre armes o bloquejar o embargar, o qualsevol altra mesura diplomàtica, la que sigui, s’ha d’utilitzar per part de la Unió Europea per acabar amb aquesta situació. Dit això, evidentment no estem d’acord amb les propostes del senyor Trump de crear un parc temàtic. És absolutament frívol i inhumà aquest tipus de propostes. Reclamem aquest alto el foc i esperem que el govern espanyol, com dic, treballi en aquesta direcció sense descans.

Des de Junts per Catalunya defensem que l’única solució és la solució dels dos estats. Hi ha una urgència que és acabar amb el drama humanitari. Hi ha una urgència que és aconseguir un alto el foc, però l’objectiu ha de ser una solució dels dos estats que garanteixi la convivència i la pau i la seguretat de tots dos. Hem apostat sempre a una solució del conflicte a través de la pau, del diàleg. I, per això, insisteixo, en què el govern espanyol ha d’insistir en aquesta línia i desitgem que això pugui ser tan aviat com sigui possible i que es pugui trobar una solució realment justa en aquest conflicte. Però, lamentablement, no pensem que el problema es pugui simplificar amb aquesta diferència d’informació que se’ns ha donat avui aquí.

Jo, senyora ministra, li he reclamat també transparència. Jo tenia anotat preguntar si és veritat o no, si s’han venut des del 7 d’octubre aquestes armes. Vostè ho ha contestat i suposo que tornarà a insistir en la mateixa versió. I en tot cas, jo el que sí que espero, ja que si he fet referència que del Pla de seguretat i defensa, que vostè compareix el dia 30 de juny a la comissió per parlar-ne, tinguem temps per estendre’ns amb una visió molt més àmplia del que ha de ser una aposta europea.

També tot aquest drama del posicionament de Trump i dels Estats Units. També tot aquest drama d’aquests conflictes bèl·lics tan propers han de servir perquè Europa també defineixi una política de defensa pròpia que sigui independent, que evidentment requereix de l’esforç dels estats europeus per, si em permeten la doble utilització de l’expressió, per rearmar aquesta estratègia de defensa comuna i que, alhora, aquesta estratègia de defensa comuna sigui també un element de pressió o de dissuasió d’aquells països que utilitzin la seva força per reprimir a persones innocents.

Gràcies.

Señorías, señora ministra, sustanciamos una comparecencia para aclarar si el Gobierno español ha seguido vendiendo armas a Israel desde el 7 de octubre. No es una comparecencia, no es un debate sobre cómo queremos conseguir la paz en Gaza y entre Gaza e Israel, entre el pueblo palestino y el pueblo israelí. Lo que queremos es una comparecencia en la que debatiremos si los datos que da el Gobierno son ciertos, contrastándolo con el informe del Centro Delàs, que dice que no es exactamente así. A nosotros, sinceramente, nos parece que el núcleo de la cuestión ―lo voy a razonar y justificar, y daré algunas reflexiones sobre ello― no es si España ha vendido 5 millones de euros en armas, que, de acuerdo con ese informe, la mayoría de ellas no tienen un alto poder dañino o perjudicial para las personas o mortífero, la clave del tema es cómo conseguir la paz. La clave del tema es cómo llega la ayuda humanitaria y cómo acabar con las muertes de civiles y de inocentes. Esa es la clave. El hecho de que todos esos grupos pidan la comparecencia parece que es porque más bien quieren poner en evidencia al Gobierno o intentar decir que el Gobierno no dice la verdad. Pues bien, una de las primeras exigencias ―evidente y lógicamente, nosotros también la queremos, y por eso se lo pedimos, ministra― es que exista la máxima transparencia y que haya todas las auditorías necesarias para que esto esté claro y no soporte informes contradictorios. Insisto, esta comparecencia nos parece más una operación de desgaste contra el Partido Socialista que un debate sobre el núcleo de la cuestión. También, porque en el tema de la compraventa de armas muchas veces son contratos plurianuales. Se trata de entregas demoradas en el tiempo, sometidas a procedimientos públicos reglados y administrativos, que quiero entender que son lo suficientemente rigurosos y están necesaria y adecuadamente gestionados. Lo de la Guardia Civil es un ejemplo de esto. Al final, la Guardia Civil tendrá que comprar las balas a otro proveedor y ese proveedor será fruto de un concurso público determinado. También pasa que con este tipo de comercio hay muchas tecnologías duales ―como se ha dicho aquí― que no son para uso militar estrictamente. Por lo tanto, yo creo que no se puede simplificar ―como se ha simplificado o se intenta simplificar aquí― el problema de por qué no se resuelve este drama humanitario que tenemos sobre la mesa en si se han venido o no algunas armas, aunque la prohibición de venta de armas o el embargo de armas sean herramientas que hay que utilizar para que no se usen de forma inadecuada y para que no se usen de forma injusta contra la población civil. Por eso, son herramientas que la Unión Europea ya tiene a su alcance para poderlas utilizar.

En cuanto a la venta de armas, nosotros también pedimos otro tipo de coherencia. Aquí prácticamente todos los grupos que han intervenido solo han hablado de los muertos que hay en Gaza ―que es algo terrible e inadmisible, y nos altera la conciencia y lo rechazamos―, pero no he visto a nadie que hable de los muertos que produjo Hamás. Hay que hablar de todas las víctimas, o de Ucrania. Pero nosotros vamos más allá. El Estado español probablemente también tiene comercio de armas con otros países, como Turquía, que utiliza sistemáticamente contra el pueblo kurdo, ahora con unas negociaciones y ojalá con una vía de acuerdo para que haya paz y un reconocimiento del pueblo kurdo; o también con Marruecos, que también aplasta a los saharauis y tiene contratos armamentísticos con Egipto, donde hay más que indicios de que, a través de la frontera con Rafah, se suministra armamento y material armamentístico a Hizbulá y a Hamás; o con los que vulneran los derechos constantemente contra los armenios. Nos gustaría, por lo tanto, que esta coherencia también se pudiera extender a la situación de las nacionesEstado que son objeto de opresión por Estados con la fuerza militar también.

Pero lo vuelvo a decir, el núcleo y la clave de la cuestión es cómo conseguiremos la paz. Insisto en la idea de que sería un poco frívolo dar a entender que la clave de la resolución del problema es si se han vendido o no 5 millones de euros de un material que no es especialmente pernicioso. La clave del problema es que el Gobierno español ―y se lo exigimos y reclamamos, y sobre todo también a la Unión Europea, porque sería ingenuo creer que el Estado español por sí solo podría imponer una solución pacífica― y también la Unión Europea inviertan todas las herramientas necesarias. La de la prohibición de venta de armas, sí, claro, y la del embargo también, pero además herramientas diplomáticas y políticas, para conseguir de una puñetera vez un alto al fuego. Estamos en contra del levantamiento del alto al fuego que hubo hace poco por parte de Israel, y es urgente que se recupere la ayuda humanitaria sin excusa alguna para toda la población que la necesite. Es urgente que se liberen los rehenes, porque es el alargamiento del sufrimiento. Y una de las peticiones que le hacemos, ministra, es que usted, el Gobierno español y Europa todavía presionen en ese sentido. Los mensajes que llegan de la presidenta Von der Leyen ya van por ese camino, pero no sabemos si son excesivamente tímidos, aunque está claro que no son suficientemente eficaces. Pero todo lo que haga referencia a replantear acuerdos económicos con Israel ―evidentemente, no vender armas, bloquear o embargar―, o cualquier otra medida diplomática, sea cual sea, tiene que utilizarse por parte de la Unión Europea para acabar con esta situación. Dicho todo esto, evidentemente no estamos de acuerdo con las propuestas del señor Trump de crear un parque temático. Es absolutamente frívolo que se haga este tipo de propuestas. Exigimos el alto al fuego y esperamos que el Gobierno español trabaje en esa dirección sin descanso.

En Junts per Catalunya defendemos que la única solución es la de los dos Estados. Hay una urgencia, que es acabar con el drama humanitario, y hay una urgencia, que es que haya un alto al fuego, pero el objetivo debe ser una solución que pase por los dos Estados, que garantice la convivencia, la paz y la seguridad de los dos. Siempre hemos apostado por una solución del conflicto a través de la paz y del diálogo y, por eso, insisto en que el Gobierno español insista en esta línea. Deseamos, pues, que esto suceda lo antes posible, que se pueda encontrar una solución verdaderamente justa en este conflicto, pero lamentablemente no creemos que se pueda simplificar el problema con esta diferencia de informaciones que se nos han dado hoy.

Ministra, le he reclamado también transparencia. Quería preguntarle: ¿es verdad o no que se han vendido desde el 7 de octubre estas armas? Usted lo ha contestado y supongo que querrá insistir. Lo que espero, en cualquier caso, es que, con el Plan de Seguridad y Defensa, por el que comparece el 30 de junio en comisión para hablar de él, tengamos más tiempo para extendernos, con una visión más amplia de lo que debe ser una apuesta europea.

También, todo este drama del posicionamiento de Trump, de Estados Unidos y ese drama de los conflictos bélicos tan cercanos, todo eso tiene que servir para que Europa defina una política propia de defensa que sea independiente y que, evidentemente, requiere el esfuerzo de los Estados europeos para, si me permiten el doble uso de la expresión, rearmar esa estrategia de defensa común y que a la vez sea un elemento de disuasión ante aquellos países que usen su fuerza para reprimir a personas inocentes.

Muchas gracias.

Presidencia. Moltes gràcies, señor Gavin. Por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene la palabra el señor Matute García de Jalón.

Oskar Matute García de Jalón

EH BilduDiputado.Página 72Vídeo

Presidenta, señorías, buenas tardes. Señora ministra, tal vez alguien le haya aconsejado aquello de que «lo bueno, si breve, dos veces bueno». Lamento decirle que le han jugado una mala pasada. Yo no voy a entrar tanto en la falta de respeto que puede conferir esa brevedad en su exposición para quienes hemos presentado la iniciativa y para quienes estamos siguiendo el debate ―no sería la primera y creo que no va a ser la última falta de respeto que se vive en esta Cámara, en todo caso―, como en que me preocupa más que no haya aprovechado la oportunidad de desmentir todo aquello o de señalar todas aquellas inexactitudes que reflejábamos en la petición de comparecencia. Porque era una magnífica oportunidad de demostrar que hay coherencia y hay control en la acción de Gobierno. Y en estos tiempos tan aciagos que está viviendo el Gobierno, creo que, con otro tema también importante, que tiene que ver con el genocidio que se está practicando en Palestina, había una oportunidad excelente para señalarnos que controlan su acción de Gobierno y que las cuestiones referidas en el informe del Centro Delàs son inexactas, falsas o erróneas. Sin embargo, usted, aparte de la brevedad, ha preferido hacernos una nueva situación de contexto, señalándonos que todo nace el 7 de octubre del 2023 y hablándonos del legítimo derecho a la defensa del Estado de Israel. Pero yo le voy a decir una cosa: en el 2014, para situar todo en su justo contexto, un Gobierno del Estado español, en este caso del Partido Popular, que tenía al señor Morenés a la cabeza del Ministerio de Defensa, ya decidió aplicar una congelación o una paralización del comercio de armas con Israel. ¿Sabe por qué lo hizo? Porque hubo una ofensiva en Gaza. ¿Cómo se defiende uno ofendiendo? Sé que el castellano es muy rico en lingüística, pero tanto como para resolver tal contrasentido… Es decir, ¿uno tiene derecho a defenderse ofendiendo continuamente? No le compraremos ese relato y no voy a perder más tiempo. Como le decía, me voy a referir a una cuestión en concreto. El 12 de febrero de 2024, el Gobierno, a través de uno de sus ministerios, hizo una cosa que no suele ser muy habitual. No digo que esté bien ni mal, pero no es la forma procedimental más habitual a la hora de dirigirse a la ciudadanía, a los medios de comunicación o a la prensa. Hizo un comunicado que colgó en su página web y que todavía hoy se puede encontrar si uno hace un rastreo sencillo en cualquier navegador. Decía: ante las informaciones aparecidas en algunos medios de comunicación, el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación informa que desde el 7 de octubre de 2023 no se ha autorizado ninguna operación de venta de armamento a Israel. Y lo aseveraba el presidente, como ha hecho en otras ocasiones, en esta misma sede parlamentaria. Sin embargo, el informe del Centro Delàs, que alimenta hoy este debate, nos señala otra cosa bien distinta: que, pese a esa declaración solemne ―junto a las otras que se han hecho de manera verbal―, se ha seguido produciendo comercio de armas con Israel. De hecho, refieren ochenta y ocho envíos, por valor de 5,3 millones de euros, en el periodo que analiza el informe y que va desde el 7 de octubre del 2023 hasta el 31 de marzo de 2025. Esos 5,3 millones de euros de comercio de armas con Israel van dentro del epígrafe o código 93, que no es sino el que señala armas y municiones. Esto no suena a repuestos o a reparaciones. Armas y municiones creo que delimitan bastante bien el objeto del que estamos hablando.

Lo más que nos ha dicho hoy aquí sobre eso es que los datos pueden no ser fiables, porque son fuentes de la Administración pública israelí, aunque en el propio informe señalan ―y eso se ha olvidado decirlo― que, contrastando, por ejemplo, los datos del primer semestre del 2024 de la Administración pública israelí con los de la Administración pública española, convergen y son iguales. Ahí, por ejemplo, hablan de 1,2 millones de euros. Luego tan inexactos no parecen. En todo caso, nos hubiera gustado que reflejara el calibre de la inexactitud, si era pequeña o si era enorme, porque así veríamos si se estaba incumpliendo la palabra o estábamos hablando de cuestiones técnicas menores, que en cualquier caso no empañaban el propósito firme del Gobierno de no comerciar con Israel en lo que tiene que ver con el mercado de armas. Es más, el informe del Centro Delàs dice que el 98,5 % de esos 5,3 millones de euros del epígrafe 93, de armas y municiones, según información obtenida de instituciones públicas españolas ―ministerios, para que se me entienda mejor―, son ventas a particulares. Vaya, el 98,5 % de 5,3 millones de euros a particulares israelíes; puede ser un error y puede que sea directamente para las Fuerzas Armadas, lo que sería más comprensible, pero si es a particulares, ¿no le genera algún tipo de inquietud o zozobra a este Gobierno, sabiendo que el Gobierno de Israel está, por ejemplo, armando a los colonos en Cisjordania para seguir practicando la violencia y que, de hecho, en poco tiempo se han producido más de mil muertos en la región? Algún requiebro moral tendría que darnos. ¿O, incluso, para alimentar bandas que aprovechen la situación de hambruna o para utilizar el hambre como arma de guerra, como está haciendo el ejército israelí con la población gazatí, que está armando a bandas para que se apropien de ello y para que hagan un escenario todavía más irrespirable? ¿Eso está constatado? ¿No nos preocupa tampoco eso?

A 17 de junio de 2025, es decir, ayer, RESCOP nos dice que hay cuarenta y seis contratos públicos con empresas o filiales israelíes, no habiéndose producido ninguna revocación. O sea, contratos apalabrados con empresas o filiales israelíes que siguen su curso, que no han sido revocados. ¿Por qué no se revocan? ¿Qué va a hacer el Ministerio de Defensa para revocar dichos contratos? Porque ya sabemos lo que pasa cuando no se revocan, ya tuvo que venir aquí el ministro del Interior, Marlaska, a señalarnos que, por un error, algo que no había revocado en noviembre, aunque tenía el propósito de hacerlo, en abril se tuvo que materializar y, luego, tuvo que desandar el camino. Conocemos todos ese recorrido. ¿De verdad, quiere que su Gobierno tenga que pasar por ese sonrojo otra vez?

Voy a ir más a lo concreto: ¿van a revocar el contrato de designadores Pod con la empresa pública israelí Rafael Advanced, formalizado en abril de 2024, dentro de ese periodo en el que no se iba a comerciar con Israel sobre armas, y que todavía sigue vigente? Tiene un valor de 207 millones de euros y finaliza el 30 de noviembre del 2027. ¿Qué va a hacer con él? ¿Va a revocar el de lanzacohetes SILAM, este con Elbit Systems o el de misiles Spike, como ya le han referido, también con Rafael? Ambos están camuflados en eso que se llama acuerdos de transferencia de tecnología. Hacer eso, revocar todos los contratos, sí sería una muestra inequívoca de la verdadera desconexión militar con Israel que usted, no nosotros, ha proclamado en más de una ocasión. Ha señalado que iba a haber un plan de desconexión militar con Israel. ¿Cómo empieza? ¿Con qué medidas? ¿Qué pasos se van a dar? Este era el momento para que nos hubiera señalado todo lo que se va a hacer y para que nos dijera las dificultades que tiene o, incluso, la necesidad de más tiempo para hacer alguna de estas cosas. Pero, ¿en qué se define? ¿Cómo es de compatible ese plan de desconexión, con el anuncio del 22 de abril del Plan de Defensa, de su propio ministerio, donde se incluyen nuevamente dos contratos de armas con empresas israelíes, con ejecuciones previstas hasta noviembre del 2027?

Vamos más allá. Usted ha hablado de la Secretaría de Estado de Comercio. Según DataComex, en noviembre y diciembre de 2024 se produjeron operaciones de importación de materiales de Israel que corresponden a operaciones para cubrir las necesidades de la defensa nacional. A nosotros nos gustaría saber qué necesidades tiene la defensa nacional para seguir negociando con Israel.

También más. DataComex decía que en enero o marzo de 2025 se estaban produciendo importaciones desde Israel por valor de 6 880 862,71 euros destinados a programas estratégicos en su ministerio. ¿Cómo se explica esta excepción? ¿Cómo nos explica el carácter estratégico de estos informes?

Voy a más. También DataComex dice que entre enero y marzo de 2025 hay flujos de importación y exportación con Israel sobre componentes de armas que no se consideran componentes esenciales. Si no son componentes esenciales, ¿por qué cuesta tanto cumplir la palabra de este Gobierno para que no se negocie o se comercie con armas?

Aparte de eso se han utilizado las bases y los puertos del Estado español. Algunos nos acordamos aquí de que hay pueblos que se equivocan continuamente y hay otros que a veces aciertan. El pueblo vasco acertó en 1986 cuando dijo que no a la OTAN. Seguramente, así nos habríamos evitado y se habrían evitado muchos ciudadanos el bochorno de ver cómo Rota o la base aérea de Zaragoza se convierten en lugares de tránsito de armas para machacar, para masacrar a la población palestina. También sabemos que se utiliza el territorio del Estado español a través del puerto de Algeciras en el marco del programa de seguridad marítima que tienen los Estados Unidos, o que se utiliza el de Valencia y Barcelona a través de la compañía israelí ZIM, o que se utilizan Las Palmas, Cartagena o Algeciras como ruta alternativa ante el riesgo de ataques que se producen en el mar Rojo.

Finalizo. No se trata de mirar para otro lado, se trata de no fortalecer a quien está perpetrando un genocidio, y lo digo con absoluta claridad. En estos tiempos donde parece que lo airado y la sobreactuación es lo que se impone, me sorprende que la extrema derecha haya perdido por el camino la valentía y nos hable de pragmatismo para no tener que mencionar un genocidio. Y hasta ahí. Con la extrema derecha no acostumbro a discutir. Prefiero, como decían los clásicos, seguir combatiéndola.

Termino con una cuestión. No podemos callar ante el genocidio de Gaza. No vale con declaraciones formales. Hay que romper todas las relaciones comerciales que se tengan con Israel. Hay que hacer del Estado español un Estado y actor principal para que se rompan las relaciones comerciales de la Unión Europea con Israel, y hay que hacerlo porque no cumple la legalidad internacional, porque no se somete a ninguna legislación internacional, porque le da igual lo que diga el Tribunal Internacional de Justicia y porque Netanyahu es un genocida que no se somete a las resoluciones que están diciéndole desde el Tribunal Penal Internacional. La sociedad está en otra clave, y usted lo sabe y lo sé yo. La sociedad está planteando un apoyo activo a Palestina. Apoyo activo de mil maneras y de mil formas: con manifestaciones, con exigencias de compromisos mayores, pero también con lo simbólico. Va a haber un cohete que se va a lanzar en favor de Palestina, pero va a ser el 7 de julio y porque lo ha votado así la sociedad de Iruña. Va a ser la plataforma Yala Nafarroa con Palestina la que va a lanzar el chupinazo de San Fermín. Ojalá cunda el ejemplo. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Matute. Por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV), tiene la palabra el señor Legarda Uriarte.

Mikel (GV (EAJ-PNV)) Legarda Uriarte

PNVDiputado.Página 74Vídeo

Eskerrik asko, presidenta. Arratsalde on guztioi. Buenos días, ministra. Hace menos de un mes debatimos en esta Cámara con el ministro del Interior lo relativo a la compra de materiales de defensa y seguridad a empresas armamentísticas israelíes a la vista ―decíamos y seguimos diciendo― del inaceptable comportamiento, se mire como se mire, del Gobierno y ejército israelí en territorios palestinos. En Gaza, ya se ha dicho, con más de 55 000 muertos, mayoritariamente mujeres y menores, y más de 2 millones de personas sufriendo hambre y malnutrición. Y en Cisjordania con más de 1000 muertos a manos del ejército y de los colonos israelíes. No es que lo digamos nosotros, es que el pasado 12 de junio, la semana pasada, en la Asamblea General de la ONU se aprobó una resolución, con el apoyo de 144 países, entre los que estaban socios tradicionales de Israel, como Japón, Canadá, Alemania, Austria, Reino Unido, etcétera, en la que se exigía el alto del fuego a Israel, la liberación de rehenes a Hamás y el acceso a la ayuda humanitaria sin restricciones en Gaza, dejando de usar el hambre como arma de guerra contra la población gazatí. Inaceptable el comportamiento del Gobierno y el ejército israelí, que además implica crímenes y atrocidades masivas y niveles insostenibles de violencia, con indudable apariencia de constituir violaciones graves de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, violaciones también graves de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio y de la Convención de Ginebra para la protección de las víctimas de conflictos armados, en particular, de la cuarta convención que protege a las personas bajo ocupación. En definitiva, señorías y ministra, se trata de vulneraciones de lo que se conoce como el derecho internacional humanitario, representándosenos todo ello con notable evidencia como conducente al desplazamiento y sustitución de la población palestina y, si no se remedia, a su exterminio mediante el hambre y la sed. En este mismo sentido se ha pronunciado, incluso, el relator especial de la ONU en distintos informes sobre la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos; la Corte Internacional de Justicia, respondiendo a una demanda de Sudáfrica; la Corte Penal Internacional, que ha emitido órdenes de detención contra el primer ministro, el ministro de Defensa israelí y tres líderes de Hamás por actos posiblemente calificables como crímenes de guerra y de lesa humanidad por causar inanición a la población civil en Gaza; la opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia en julio pasado, que declaró la ilegalidad de la presencia de Israel en los territorios palestinos ocupados; la ya citada Asamblea General de la ONU, en septiembre pasado también, que instó a los Estados a cumplir con sus obligaciones internacionales y con la posición de la Corte Internacional de Justicia a no prestar ninguna ayuda o asistencia a Israel mientras mantenga la situación de ocupación; y, por último, la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre el Territorio Palestino, que se suma también al dictamen consultivo de la Corte Internacional de Justicia, que considera que pueden estar cometiéndose actos internacionales ilícitos en las operaciones en Gaza y en la ocupación ilegal de Cisjordania y que debe cesar cualquier ayuda directa o indirecta a Israel.

En definitiva, señorías y ministra, lo que está sucediendo con la población palestina a manos del ejército y Gobierno israelí no tiene nombre. Es un auténtico horror y un horror aún mayor, si cabe, porque de algún modo Israel reproduce con el pueblo palestino el horror que él mismo sufrió en el pasado como pueblo de Israel. Señorías, sin duda alguna, Israel tiene derecho a defenderse del terrorismo de Hamás, pero no de la manera desproporcionada como lo está haciendo, y menos aún con actos criminales contra la población palestina, aunque sea usada como escudo humano contra su voluntad. Bastante desgracia histórica tiene la población palestina de no contar con unos líderes que fueran embajadores creíbles para defender su causa internacionalmente.

Señorías, por todo lo que está sucediendo en Palestina, en sesión de este Pleno en mayo pasado criticábamos la falta de coherencia del Gobierno con las reiteradas declaraciones que realiza respecto a Palestina, los palestinos, el Gobierno y ejército israelí y la suspensión de toda compraventa de material vinculado a la defensa y seguridad de empresas armamentísticas de Israel, la falta de transparencia, las medias verdades cuando se publican las adjudicaciones y la formalización de contratos con estas empresas israelíes, y las posteriores justificaciones para esas adjudicaciones a las que precedía una afirmación de suspensión.

En este contexto de modulaciones justificadoras a las afirmaciones previas de suspensión de toda compraventa con empresas israelíes de material de defensa y seguridad, tomó la Cámara en consideración el pasado mes la reforma de la Ley 53/2007, para introducir la posibilidad de embargos en material de defensa y de doble uso a aquellos Estados demandados ante un tribunal internacional cuya jurisdicción haya sido reconocida por España por haber vulnerado el derecho internacional humanitario. Sin embargo, señorías y ministra, tenemos que reconocer que, después de esta proposición de ley tomada en consideración, relativa a los embargos, hemos apreciado movimientos significativos del Gobierno y de su ministerio. Según publican los medios de comunicación, su ministerio suspendió la compra de los misiles Spike a la empresa Rafael, fabricados por una empresa participada al cien por cien en España, y también los lanzacohetes SILAM, fabricados por la empresa Elbit. No obstante, quedan muchos pasos aún que dar, quedan procedimientos pendientes, contratos pendientes y también la vigilancia ―se ha indicado― de los tránsitos por el Estado. Señorías, como les decía, muchos contratos y tránsitos debieran seguir la misma suerte que los misiles Spike o los lanzacohetes SILAM, que han supuesto un paso en la buena dirección al que debieran seguir otros.

No es que el Estado y el Gobierno no estén liderando un debate, que lo está ―también tenemos que reconocerlo―, no solo a nivel europeo, sino también a nivel internacional, exigiendo a Israel el respeto de los derechos humanos y el derecho internacional humanitario para con el pueblo palestino, el cese de las matanzas en Gaza y asegurar la ayuda humanitaria, y también para conseguir la convivencia en paz entre Israel y Palestina a través de dos Estados, que es cierto y, en este sentido, se está siendo una fuerza constructiva. Todo esto, ministra, está muy bien y es encomiable, pero lo que no es aceptable es que se siga comprando o no rescindiendo contratos de cualquier tipo con empresas israelíes vinculadas a la defensa y a la seguridad, pues, como le decía, la resolución del relator de la ONU señala que la adquisición de capacidades de defensa de empresas israelíes contribuye a las acciones del ejército israelí y a la ocupación de los territorios ocupados.

Ministra, no cabe legitimar lo que allí pasa premiando a empresas que están involucradas en estas actuaciones, empresas armamentísticas de Israel de las que no podemos conocer sus fuertes vínculos con el poder político de Israel, que en buena parte están creadas o integradas por ex altos cargos vinculados a la defensa, a la seguridad o a la inteligencia israelí, que son instrumentos de la política exterior de Israel y que representan una simbiosis entre el complejo militar e industrial y las élites militares y su peso en el Estado de Israel.

Voy finalizando, presidenta. Señora ministra, den más pasos en la dirección correcta, dejen de comprar servicios y capacidades a empresas armamentísticas de Israel y a sus filiales. No hacerlo es colaborar con el Gobierno y ejército de Israel. No hacerlo sería una gran decepción no solo para nuestro grupo parlamentario, sino también para buena parte de la ciudadanía.

Nada más y muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señor Legarda. Por el Grupo Parlamentario Mixto, que en este turno también hace el turno de réplica, tiene la palabra en primer lugar la señora Belarra Urteaga.

Ione Belarra Urteaga

PodemosDiputada.Página 76Vídeo

Gracias, presidenta. Buenas tardes, señorías. Ministra, nueve minutos de comparecencia; solo le ha faltado salir corriendo por la puerta. Eso es lo que le importa al Gobierno de España el genocidio contra el pueblo de Palestina. Su comparecencia habla por sí sola. La verdad, no me extraña que usted no haya querido emplear más tiempo, porque básicamente han sido nueve minutos de mentiras. Desde que comenzó esta última fase del genocidio que el Estado terrorista de Israel lleva perpetrando contra el pueblo de Palestina varias décadas, ustedes no han dejado de mentir ni un solo día, ministra. El presidente del Gobierno dijo textualmente, en la gala de los Goya de este mismo año, que «nosotros, desde el primer día de la guerra (hace el gesto de comillas con los dedos), ya hace bastantes meses, dejamos de vender armamento a Israel». Mentira, señora ministra. (Aplausos). Hoy sabemos, por los informes del Centre Delàs, por la periodista Olga Rodríguez y por las cifras oficiales de importaciones de la autoridad de impuestos del Gobierno terrorista de Netanyahu, que entre el 7 de octubre del 2023 y el 31 de marzo del año 2025 se produjeron 88 envíos de material militar desde España a Israel en la categoría de armas y municiones, por valor de 5,3 millones de euros. De esos envíos, 44 están bajo la descripción de armas de guerra. A ver cómo sube aquí y explica eso. Señora Robles, ¿no le da vergüenza ser la ministra de Defensa de un Gobierno que comercia armas con genocidas? ¿Cómo pueden ustedes dormir tranquilos por la noche sabiendo que mantienen el comercio de armas con el Estado terrorista de Israel? No son solo estos 88 envíos de material militar; según los informes de organizaciones de la sociedad civil independiente, son más de 1000 millones de euros de compra de armas desde que comenzó el genocidio. Contratos que ustedes, a pesar de todas sus mentiras, siguen manteniendo en este momento. ¿Cómo se puede decir que Israel es un Estado genocida y, al mismo tiempo, no romper todas las relaciones comerciales, diplomáticas y militares con los genocidas? (Aplausos). ¿Cómo se pueden ver cada día las imágenes de niños y niñas decapitados, de personas quemadas vivas por las bombas, cómo se puede ver que el bloqueo criminal de Israel está impidiendo la entrada de ayuda humanitaria en la franja de Gaza y seguir poniendo en este momento los puertos de Valencia, de Algeciras, de Barcelona y de Cartagena a disposición del tránsito de armas con destino a Israel, que es lo que está haciendo este Gobierno? ¿Cómo se puede dejar tiradas a las personas que están participando en la Flotilla de la Libertad, en la Marcha a Gaza, que son, señora ministra, mucho más decentes que este Gobierno y que están haciendo más para pararle los pies a Netanyahu que el Gobierno de España? (Aplausos). ¿Cómo es posible que este Gobierno esté permitiendo que se use la base de Morón para dar apoyo militar también a los que apoyan a los genocidas en el ataque que está sufriendo Irán, cuando Israel ha atacado todos los países del entorno en los últimos meses? Netanyahu y su Gobierno son responsables por acción de un genocidio, pero ustedes, señora ministra, son colaboracionistas, porque sin su apoyo económico y militar durante todo este tiempo, Israel no podría haber hecho lo que está haciendo. Escuchen de una vez por todas a la ciudadanía de este país que lleva un año y medio pidiendo un embargo formal de armas. Es sencillo si quisieran hacerlo: llévenlo al próximo Consejo de Ministros extraordinario. Ni siquiera necesitan aprobar un real decreto ley, basta con un real decreto. Ni siquiera necesitan mayoría parlamentaria. ¡Háganlo, ministra, y escuchen a la ciudadanía! Lo que pasa en Palestina, ministra Robles, es lo suficientemente grave como para dedicarse a hacer postureo. Es grave cuando ustedes buscan el titular y solo hacen postureo con temas tan graves como la corrupción o la vivienda, pero hacerlo con un genocidio como el que está viviendo el pueblo de Palestina es un salto cualitativo.

Además, comparece hoy usted en esta Cámara ―me sorprende que nadie lo haya abordado― a las puertas de una cumbre de la OTAN que va a cambiar definitivamente el futuro de Europa y de nuestro país. Este no es solo un Gobierno cómplice de genocidas, es además el Gobierno que ha hecho el mayor aumento de gasto militar de la historia de nuestro país: 10 500 millones de euros solo en este año. Además, ustedes se preparan para rendir pleitesía en un acto del más repugnante vasallaje en la próxima cumbre de la OTAN de la semana que viene.

¿Usted cree, señora Robles, que alguien votó al PSOE en las últimas elecciones generales para que ustedes hicieran el mayor aumento del gasto militar de la historia de nuestro país, para que hicieran recortes, para que recortaran 1000 millones de euros en educación, 3000 millones de euros de financiación de las comunidades autónomas, 1300 millones de euros de los fondos verdes de recuperación solo en este año? (Aplausos), ¿que alguien les votó para contribuir a que la OTAN sea una organización más letal, como está pidiendo el señor Rutte, y que se financie a costa de nuestro sistema de pensiones?, ¿que alguien les votó para comprometer el 5 % del PIB para gasto militar?

Señora Robles, nunca la han tenido, pero hoy menos que nunca tienen legitimidad democrática para tomar una decisión de este calibre. Le pido, por respeto a nuestro pueblo, que se levanten de una vez por todas del suelo, que levanten la cabeza y que dejen de seguir al dedillo las instrucciones de un fascista como Donald Trump. La gente tiene que saber además que este rearme criminal no es solo un robo a mano armada a la clase trabajadora de este país, que se financia con recortes en nuestros servicios públicos; es que este rearme contribuye al genocidio contra el pueblo de Palestina. De ese plan de rearme, 200 millones de euros son para designadores POD de la empresa israelí Rafael, que es el láser con el que se apunta y se dispara a los palestinos y a las palestinas.

Le voy a leer también lo que dice en este momento el presidente de la empresa de armamento israelí, Elbit Systems, que está multiplicando sus ganancias con el genocidio y que, además, tiene las manos manchadas de sangre inocente palestina: «Elbit está posicionada para aprovechar las oportunidades que ofrece el aumento de los presupuestos a nivel mundial, particularmente en Europa, gracias a nuestras consolidadas filiales en todo el continente, como lo demuestran los contratos adjudicatarios». Habla de usted, ministra, habla del plan de rearme europeo, un plan de rearme que está contribuyendo al genocidio en Palestina.

Señora Robles, puede que ustedes intenten continuar en sus puestos porque están muy cómodos en sus sillones, pero han hecho un daño irreparable a la democracia española y a la confianza del electorado progresista. Este es un Gobierno belicista, colaboracionista del genocidio en Palestina y que tiene en su seno gravísimos casos de corrupción. ¡No hay nada que genere mayor desafección y mayor desmovilización del electorado progresista que lo que están haciendo ustedes, ministra! ¡Ustedes les están allanando el camino al Partido Popular y a VOX! ¡Y por ahí Podemos no va a pasar! (Aplausos). La gente de izquierdas en este momento en España tiene una tarea fundamental: hacer crecer las fuerzas de la paz, de la justicia social, de la regeneración democrática, para que en las próximas elecciones generales, ministra, la gente no tenga que elegir entre lo malo y lo peor, entre la corrupción del PP y la corrupción del PSOE, entre el rearme del PP y el rearme del PSOE, entre los recortes del PP y los recortes del Partido Socialista. Hay alternativa, y construyendo esa alternativa es donde va a estar Podemos.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Belarra. Tiene ahora la palabra el señor Rego Candamil.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 77Vídeo

Grazas, señora presidenta. Moi boa tarde, señora ministra. Teño que recoñecer que me sorprendeu a súa intervención, non só pola brevidade, eu esperaba desmentidos, esperaba xustificación, non descartaba unha certa equidistancia, que neste contexto creo que é absolutamente inaceptábel e non só por lembrar aquilo que dicía Desmond Tutú de que se un quere ser neutral en situación de inxustiza na realidade está escollendo o lado do opresor. Non, sorprendeume porque vostede escolleu descaradamente o lado do opersor israelí. Fíxoo xa desde o comezo da súa intervención. Repare: iniciou o relato no día 7 de outubro de 2023. E por que non nos anos 40, en 1947 ou 1948, cando os sionistas provocaron o primeiro xenocidio, unha limpeza étnica para desprazar millóns de palestinos e ocupar o territorio e poder proclamar en 1948 o estado de Israel? Iso que fica na memoria dos palestinos como a Nabqa, o desastre, por que non comezar precisamente nese momento?

Vostede dixo que o 7 de outubro foran asasinadas máis de 1200 persoas e, acto seguido, dixo que como consecuencia da resposta israelí perderan a vida —p‌ erderan a vida!— máis de 50 000 persoas. Vostede calificou as accións, os atentados, dixo vostede, do 7 de outubro como abominábeis e a renglón seguido di que posiblemente —p‌ osibelmente!— Israel cometeu crimes de guerra. Como que posibelmente, señora ministra? Se este é un xenocidio televisado, se o di a Corte Internacional de Xustiza, se o di a Corte Penal Internacional que reclama a Netanyahu por crimes de guerra e de lesa humanidade? Posibelmente? Isto é moito máis que unha formal equidistancia e situarse descaradamente do lado do opresor israelí.

Por iso non sorprende que vostedes continúen o comercio de armas con Israel. E mire que eu ía comezar dicindo que cortar toda relación comercial con Israel, especialmente no ámbito militar, aplicando un embargo de armas total, era neste contexto unha mínima exixencia democrática, ética e mesmo humana, que era ademais a única resposta posíbel a unha entidade como a sionista que ocupa o territorio de Palestina, que practica un xenocidio continuado desde outubro de 2023 co declarado propósito, porque é así, declarado propósito de proceder á limpeza étnica e evidentemente non só en Gaza, senón tamén na Cisxordania, para ocupar definitivamente todo o territorio da Palestina. E a única resposta posíbel é efectivamente esa fronte a un goberno criminal que comete crimes de guerra, sen ningunha dúbida, crimes de lesa humanidade, que ataca deliberadamente poboación civil, casas, escolas, hospitais, universidades, que levan asasinado máis de 50 000 persoas, máis de 16 000 crianzas, que usa a fame como arma de guerra —e‌ stao denunciando a ONU— que pretende matar por desnutrición millares de nenos e nenas gazatís.

No entanto, a pesar das reiteradas declaracións de membros deste goberno, ás súas propias no sentido de que desde outubro de 2023 non foron autorizadas ningunha transacción nin novos contratos de armas con Israel, as evidencias son cada vez máis de que non foi así. O propio presidente do Goberno recoñeceu, acabou recoñecendo nesta cámara, que existiron algúns por razóns moi específicas. Razóns que para nós, para o BNG, continúan sen seren xustificadas. Vostede mesmo tamén recoñeceu hoxe aquí algúns casos non de contratos permanentes, pero mire, é que neste contexto ningún tipo de contrato é xustificado. O último informe do Centre Delàs per la Pau que motivou esta comparecencia pon branco sobre negro como a pesar do xenocidio brutal da poboación palestina de Gaza, o seu goberno continuou o comercio de armas con Israel. No concreto documenta 88 envíos de material bélico dende o Estado español a Israel por importe de 5,3 millóns de euros desde o día 7 de outubro. E ademais o mesmo centro Delàs sinala que, lonxe de conter as relacións de comercio de armas entre os dous estados, son florecentes, con máis adxudicacións de contratos e por maior contía do que antes, coa colaboración empresarial entre ambos estados e máis directamente tamén coa participación directa do Ministerio de Defensa Español. O informe sinala que desde o 7 de outubro as empresas de defensa e seguridade israelís, as súas filiais ou terceiras empresas en relación con produtos israelís foron adxudicatarias de polo menos 40 contratos de institucións españolas por valor de 1041 millóns de euros. As empresas adxudicatarias do groso do volume económico destes contratos pertencen ás compañías Elbit Systems e Rafael. Mais o informe recolle tamén que entre 7 de outubro do 2023 e 28 de febreiro do 2025, España importou de Israel produtos, armas e municións en total por 36,7 millóns de euros, e aínda acredita que, a pesar dos reiterados desmentidos do seu goberno, cargamentos de armas con destino aos criminosos sionistas, recalaron en portos do Estado español.

Por iso, señora ministra, queremos preguntarlle a vostede isto parécelle aceptábel? Poden vostedes continuar colaborando cun criminal de guerra buscado pola Corte Penal Internacional que está masacrando á poboación de Gaza e asasinando impunemente ás crianzas? Agora, Israel ataca a Irán co indisimulado propósito de provocar unha guerra rexional que desvíe a atención de Gaza e lle faga máis fácil continuar co seu proxecto de limpeza étnica e de construción do que chaman Grande Israel, ocupando novos territorios da Palestina e de países veciños. E por que o Estado español non condenou aínda de forma contundente a agresión israelí, que pode ser a isca dunha guerra a grande escala? Señora ministra, día a día vemos como o mundo se encamiña a unha situación de confrontación e potencialmente de conflito militar e o seu goberno en vez de traballar para construír pontes para a paz pola vía do diálogo e a negociación está embarcado nunha escalada belicista e militarista que só pode acabar mal, moi mal. Non é con máis gasto militar que se garante máis seguridade. Polo contrario, aumentar o gasto militar só alimenta a espiral belicista e achega un conflito a maior escala.

Vostede fala de 2 % do PIB para gasto militar. Trump viña reclamando destinar 5 %. Agora ese obxectivo xa foi asumido pola OTAN e en declaracións delirantes —d‌ elirantes, porque non se poden cualificar doutra maneira—, o secretario xeral da OTAN xustifica sacrificar as políticas sociais para, di el: non acabar falando ruso. É simplemente unha vía irresponsábel e perigosa que non oculta os verdadeiros intereses do imperialismo norteamericano e a servil submisión da Unión Europea e outros países europeos. Hoxe un imperio en franca decadencia que ve perigar a súa hexemonía pola emerxencia do mundo multipolar revólvese para tentar mantela a toda custa. E cando digo a toda costa é literal: e a custa da destrución e do sufrimento dos pobos e de sacrificar o benestar das persoas e da clase traballadora, porque cos recursos que vostedes xa destinaron a orzamento militar, con eses 10 400 millóns, cos 15 000 millóns que no penúltimo Consello de Ministros bloquearon para destinar a gasto militar, non poderán seguir vostedes asegurando que non van ser aceptadas as políticas sociais. Pero non o di o BNG, dio máis unha vez o señor Mark Rutte, que fala descaradamente de que hai que sacrificar as pensións e os servizos públicos para asegurar o gasto en defensa.

Nesa vía non contará vostede co apoio do Bloque Nacionalista Galego. Cremos precisamente que hai que facer todo o contrario, e por iso lle reclamamos que xire, que faga unha viraxe de 180 graos a favor da paz, a ruptura total das relacións con Israel e o abandono da escalada belicista, porque, como dicía, é unha cuestión mínima de esixencia democrática, de ética e mesmo de humanidade.

Moito obrigado.

Gracias, señora presidenta. Muy buenas tardes, señora ministra. Tengo que reconocer que me ha sorprendido su intervención, no solo por la brevedad, sino que esperaba desmentidos, esperaba justificaciones; no descartaba una cierta equidistancia, que en este contexto creo que es absolutamente inaceptable… Y no solo por recordar aquello que decía Desmond Tutu: que si alguien quiere ser neutral en una situación de injusticia, en realidad está escogiendo el lado del opresor, sino porque me sorprendió que usted escogió descaradamente el lado del opresor israelí. Lo hizo ya desde el comienzo de su intervención. Fíjese, usted inició su relato en el 7 de octubre de 2023. ¿Y por qué no en los años cuarenta, en 1947 o 1948, cuando los sionistas provocaron el primer genocidio, una limpieza étnica, para desplazar a millones de palestinos y ocupar su territorio y poder proclamar en 1948 el Estado de Israel? Eso que ha quedado marcado en la memoria de los palestinos como el magma del desastre. ¿Por qué no empezar precisamente en ese momento? Usted dijo que el 7 de octubre se había asesinado a más de 1200 personas y, acto seguido, dijo que como consecuencia de la respuesta israelí habían perdido la vida ―¡habían perdido la vida!― más de 50 000 personas. Usted se ha referido a los atentados, a las acciones del 7 de octubre como abominables e, inmediatamente después, dice que posiblemente Israel cometió crímenes de guerra. ¿Cómo que «posiblemente», señora ministra? Si este es un genocidio televisado. Lo dice la Corte Internacional de Justicia, la Corte Penal Internacional, que reclama a Netanyahu por crímenes de guerra y de lesa humanidad. ¡«Posiblemente»! Esto es mucho más que una formal equidistancia: esto es situarse descaradamente del lado del opresor israelí. Por eso nos sorprende que usted continúe con el comercio de armas con Israel. Y mire que hoy iba a empezar diciendo que cortar toda relación comercial con Israel, especialmente en el ámbito militar, aplicando un embargo de armas total era, en este contexto, una mínima exigencia democrática, ética e incluso humana. Y que era, además, la única respuesta posible a una entidad como la sionista, que ocupa el territorio de Palestina y que practica el genocidio continuado desde octubre de 2023 con el declarado propósito ―porque es así: el declarado propósito― de proceder a la limpieza étnica, evidentemente no solo en Gaza, sino también en Cisjordania, para ocupar definitivamente todo el territorio de Palestina. Y es la única respuesta posible, efectivamente, ante un Gobierno criminal que comete crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad, que ataca deliberadamente a la población civil ―casas, escuelas, hospitales, universidades―, que ha asesinado ya a más de 50 000 personas, más de 16 000 niños y niñas, que utiliza el hambre como arma de guerra ―de hecho lo está denunciando la ONU― y que pretende matar por desnutrición a miles de niños y niñas gazatíes. No obstante, a pesar de las reiteradas declaraciones de miembros de este Gobierno en el sentido de que, desde octubre de 2023, no se había autorizado una nueva transacción ni contratos nuevos de armas con Israel, a pesar de ello, cada vez son más las evidencias de que no ha sido así. El propio presidente del Gobierno acabó reconociendo en esta Cámara que existieron algunos por razones muy específicas, razones que para nosotros, para el BNG, continúan sin ser justificadas. Usted misma también hoy ha reconocido aquí algunos casos no de contratos permanentes, pero es que, mire, en este contexto, ningún tipo de contrato es justificado. El último informe del Centre Delàs per la Pau, que es el que ha motivado esta comparecencia, pone blanco sobre negro cómo, a pesar del genocidio brutal de la población palestina de Gaza, su Gobierno ha continuado el comercio de armas con Israel. Este centro documenta específicamente 88 envíos de material bélico desde el Estado español a Israel por importe de 5,3 millones de euros desde el día 7 de octubre. Además, el mismo Centre Delàs señala que, lejos de contenerse las relaciones de comercio de armas entre los dos Estados, estas florecen cada vez más, con más adjudicaciones de contratos y por mayor cuantía económica que antes, con mayor colaboración empresarial entre ambos Estados, y más directamente, también, con la participación directa del Ministerio de Defensa español. El informe señala que, desde el 7 de octubre, las empresas de defensa y seguridad israelíes, sus filiales o terceras empresas, en relación con productos israelíes, fueron adjudicatarias de al menos cuarenta contratos de instituciones españolas por un valor de 1041 millones de euros. Las empresas adjudicatarias, el grueso del volumen económico de estos contratos, pertenecen a las compañías Elbit Systems y Rafael. Pero el informe recoge también que, entre el 7 de octubre de 2023 y el 28 de febrero de 2025, España importó de Israel productos, armas y municiones en total por 36,7 millones de euros, y también establece que, a pesar de los reiterados desmentidos de su Gobierno, ha habido cargamentos de armas con destino a los criminosos sionistas, que han recalado en puertos del Estado español.

Por esto, señora ministra, queremos preguntarle lo siguiente: ¿a usted esto le parece aceptable? ¿Pueden ustedes continuar colaborando con un criminal de guerra buscado por la Corte Penal Internacional, que está masacrando a la población de Gaza y asesinando impunemente a niños y niñas? Ahora Israel ataca a Irán con el indisimulado propósito de provocar una guerra regional que desvíe la atención de Gaza y le haga más fácil continuar con su proyecto de limpieza étnica y de construcción de lo que llaman el Gran Israel, ocupando nuevos territorios de Palestina y países vecinos. ¿Y por qué el Estado español no ha condenado todavía de forma contundente esta agresión israelí que puede ser la chispa que genere una guerra a gran escala? Señora ministra, día tras día, vemos cómo el mundo se encamina a una situación de confrontación, potencialmente de conflicto militar, y su Gobierno, en vez de trabajar para construir puentes para la paz por la vía del diálogo y la negociación, está embarcado en una escalada belicista y militarista que solo puede acabar mal, muy mal. No es con más gasto militar como se garantiza más seguridad; al contrario, aumentar el gasto militar solo alimenta la espiral belicista y simplemente lleva el conflicto a uno de mayor escala.

Ustedes hablan del 2 % del PIB para el gasto militar; Trump siempre ha reclamado destinar el 5 %. Ahora ese objetivo ya ha sido asumido por la OTAN y, en declaraciones delirantes —‌no se pueden clasificar de otra manera—, el secretario general de la OTAN justifica sacrificar las políticas sociales para, como dice él, no acabar hablando ruso. Es simplemente una vía irresponsable y peligrosa que no oculta los verdaderos intereses del imperialismo norteamericano y la servil sumisión de la Unión Europea y otros países europeos. Hoy, un imperio en franca decadencia, que ve peligrar su hegemonía por la emergencia de un mundo multipolar se revuelve para intentar mantenerla a toda costa. Cuando digo a toda costa es literal, es a costa de la destrucción y del sufrimiento de los pueblos y de sacrificar el bienestar de las personas y de la clase trabajadora. Porque con los recursos que ustedes ya han destinado a presupuesto militar, con esos 10 400 millones, con los 15 000 millones que en el penúltimo Consejo de Ministros se han bloqueado para destinar a gasto militar no podrán seguir ustedes asegurando que no se van a ver afectadas las políticas sociales. Pero esto no lo dice el BNG; esto lo dice, una vez más, el señor Mark Rutte, secretario general de la OTAN, que habla descaradamente de que hay que sacrificar las pensiones y los servicios públicos para asegurar el gasto en defensa.

En esa vía usted no contará con el apoyo del Bloque Nacionalista Galego. Creemos, precisamente, que hay que hacer todo lo contrario. Por eso, le reclamamos que gire, que haga un cambio de 180 grados a favor de la paz, que proceda a la ruptura total de las negociaciones con Israel, que abandone toda vía belicista, porque creemos que esta es una cuestión de mínima exigencia democrática, ética e, incluso, humana.

Muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señor Rego. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Rodríguez Salas.

José Antonio Rodríguez Salas

PSOEDiputado.Página 80Vídeo

Muchas gracias, presidenta. Yo pensaba que cuando uno viene al Congreso de los Diputados, viene sintiendo que esta es una cuestión de Estado, que las cuestiones que tratamos aquí son cuestiones de Estado. Por tanto, me asombra ver situaciones como las que hemos vivido hace solamente un rato, porque cuando califican a la ministra de esta forma, yo miro el CIS, algunos estudios que se hacen sobre cómo se percibe a las Fuerzas Armadas y cómo se percibe a la ministra de Defensa y todos concluyen una cosa: las Fuerzas Armadas se perciben muy bien y a esta ministra de Defensa en concreto, justo a la ministra de Defensa Margarita Robles, se la percibe muy bien. Por tanto, no coincido con mi colega del Grupo Popular en esa reflexión que hacía antes sobre la ministra de Defensa.

Luego, la señora Belarra ha hecho una intervención que yo creo que no está adaptada a la realidad, porque no hace ni cinco días que el antiguo portavoz que teníamos aquí nosotros, que ahora es embajador ante la ONU, consiguió que se aprobara precisamente una resolución sobre la guerra en Gaza con 149 votos a favor y firmaron 70 Estados miembros, y precisamente fue España quien lo presentó, ¡España! (Aplausos).

Pero centrémonos en la intervención. Ministra, me parece muy importante destacar y enfatizar varios aspectos sobre su intervención. De una parte, España está firmemente comprometida con las políticas de control del comercio exterior de material de defensa y productos y tecnologías de doble uso. Por eso, en España disponemos de un robusto y adecuado marco legal impulsado en su momento por un Gobierno socialista, que nos permite, primero, participar de una manera activa en las diferentes iniciativas que la comunidad internacional promueve; y, segundo, formar parte de las mejoras que se realizan en este campo. Por otro lado, quiero subrayar que este Gobierno, como saben, promueve la cooperación con otros países para intercambio de información, fortaleciendo así la transparencia y la seguridad. Los resultados están a la vista: una colaboración que se materializa a través de acuerdos de participación en foros internacionales y en el impulso de iniciativas, que parece algo de poca importancia, pero que, si se fijan, es algo de gran calado, pues nos coloca en el vagón de gran importancia estratégica en este sentido.

En tercer lugar, la información obtenida por la Junta Interministerial Reguladora del Comercio Exterior de Material de Defensa y de Doble Uso, la denominada JIMDDU, tal y como ha dicho la ministra, es exhaustiva, clara y completa. Esto, señorías, es lo que hoy ha permitido ofrecernos aquí, en sede parlamentaria, una visión completa basada en la máxima transparencia, esa transparencia que exigían algunos responsables parlamentarios. No nos engañemos pensando que todo lo que estamos debatiendo ahora aquí es algo puntual, sino que es un tema que analizamos todos los años en la comparecencia de la secretaria de Comercio cuando nos presenta en comisión el informe sobre las exportaciones españolas de material de defensa, de otro material y de productos y tecnologías de doble uso; informe al que los grupos parlamentarios presentamos propuestas de resolución que buscan mejorar —‌como saben ustedes— el funcionamiento general de todo este proceso. Por lo tanto, es algo que no nos resulta nuevo y es algo que conocemos, precisamente, quienes participamos en la Comisión de Defensa. Por eso, repito, es por lo que doy tanta importancia y valor a lo que la ministra de Defensa acaba de mencionar.

En consecuencia, permítanme recordarles que la Ley 53/2007, reguladora de esta materia, es una de las más completas, estrictas y avanzadas en su ámbito dentro de nuestro entorno internacional. De ahí que sus principales objetivos sean evitar el desvío de material de defensa, otro material y productos y tecnologías de doble uso al mercado ilícito y, por supuesto, combatir su proliferación. Señorías, por ello España cumple con sus compromisos internacionales y, al mismo tiempo, protege los intereses esenciales de la defensa nacional y la política exterior del Estado, garantizando que el comercio de estos productos se realice con las máximas garantías de seguridad y transparencia. El control llevado a cabo para cumplir esos objetivos no va dirigido a establecer una barrera para las empresas españolas, sino a ser un mecanismo esencial para prevenir el tráfico ilícito y evitar que armamento y tecnologías sensibles caigan en manos de actores que puedan poner en riesgo la paz, la seguridad y los derechos humanos. Además, esta legislación responde a una clara demanda política y social de reforzar el control sobre el comercio de estos productos.

Llegados a este punto, me parece importante hacer referencia a un aspecto concreto y muy importante también en el tema que hoy nos ocupa: la aplicación del nuevo instrumento de verificación ex post —‌así se llama—, que se aplica en todos los procesos. Desde su entrada en vigor el 30 de abril de 2020, con un Gobierno socialista, se ha aplicado en 43 exportaciones a 21 países exigiendo la emisión de un certificado de último destino, el CUD ex post. Este documento no solo garantiza que el material exportado no se usará fuera del territorio del país importador, también otorga a las autoridades españolas la facultad de verificar, tras las entregas, que se cumple estrictamente con los términos de la licencia concedida. Se trata de un mecanismo innovador y transversal que permite adaptarse a la realidad de cada país y reforzar la transparencia y la trazabilidad en la exportación de productos. Son muy pocos los países en el mundo que cuentan con un sistema similar, entre ellos, Estados Unidos, Alemania, Suecia, Suiza y República Checa.

Esto sitúa a España a la vanguardia del control y de la supervisión de este tipo de operaciones. En definitiva, este instrumento refleja el compromiso firme de España con los más altos estándares internacionales, garantizando que nuestras exportaciones no contribuyan a usos indebidos ni amenacen, por supuesto, la seguridad global. En definitiva, este enfoque y el uso y aplicación de este instrumento no solo refuerzan la transparencia y el control en nuestras operaciones comerciales, sino que también permiten aplicar criterios rigurosos en la toma de decisiones.

La ministra lo ha dicho, pero me parece importante reincidir en ello para que a nadie se le escape la importancia del tema y la labor de nuestro Gobierno: la evaluación de las exportaciones se realiza con un análisis individualizado de cada solicitud por parte de la Junta Interministerial Reguladora del Comercio Exterior de Material de Defensa y de Doble Uso, la famosa JIMDDU, que está compuesta por el Ministerio de Asuntos Exteriores, el Ministerio de Defensa, Aduanas, el Ministerio de Industria, la Guardia Civil, la Policía Nacional, el CNI y el Departamento de Seguridad Nacional. Este examen tiene en cuenta tanto las características del producto como el perfil del receptor. A nadie se le debe olvidar que el análisis que se realiza es especialmente exhaustivo en el caso de países considerados de especial sensibilidad, existiendo, por lo tanto, unos motivos por los que se deniega una exportación, siempre y cuando haya indicios razonables de que el material pueda tener estas características: ser utilizado en acciones que amenacen la paz, la estabilidad o la seguridad; exacerbar conflictos o tensiones ya existentes; ser empleado en violaciones de derechos humanos, represión interna o de forma contraria a la dignidad humana; contravenir los intereses de la defensa nacional y la política exterior del Estado; incumplir normas y compromisos internacionales suscritos por España. Por tanto, hemos de considerar que las sanciones no son un fin en sí mismo, sino un instrumento de respuesta y disuasión.

Señorías, quisiera recordar que la política seguida con Israel ha sido siempre enormemente prudente, más si cabe desde el año 2001, hace veinticuatro años, a raíz de la Segunda Intifada, y también tras los enfrentamientos en la Franja de Gaza en 2014. Así, tal y como dijo la secretaria de Estado de Comercio en su última comparecencia ante la Comisión de Defensa, desde 2001 no se ha autorizado la exportación definitiva de ningún armamento ni equipo que resulten letales. También se ha dicho en varias ocasiones que no se han autorizado exportaciones de equipos que pudiesen ser empleados como material antidisturbios por parte de las Fuerzas Armadas o de seguridad de Israel. Por tanto, antes del inicio del actual conflicto en Gaza, la Administración española ya realizaba un análisis específico de riesgo de las solicitudes destinadas a Israel. Además, señorías, y para dejarlo meridianamente claro, el Gobierno ya se ha pronunciado en reiteradas ocasiones, tanto a través del ministro de Asuntos Exteriores como del propio ministro de Economía, Comercio y Empresa, y siempre con un claro mensaje, que me van a permitir que reitere: a partir del 7 de octubre de 2023 —‌ya lo hemos dicho varias veces hoy aquí—, no se ha autorizado ninguna nueva operación de exportación definitiva ni de material de defensa ni de doble uso a Israel —‌por mucho que nos llamen mentirosos—. Las autorizaciones son temporales y exclusivamente —‌repito, exclusivamente— para la reparación y mantenimiento de material. Permítanme de nuevo recordar lo que dijo la secretaria de Estado de Comercio en este sentido: «A lo largo de 2024 se han denegado cuarenta y siete licencias de material de doble uso, de las cuales al menos veinte tenían un uso final en el ámbito de la defensa».

Quiero recordar otra vez, y las veces que haga falta, que este Gobierno socialista trabaja con dos objetivos: el del alto el fuego, por supuesto, y el objetivo de ayuda humanitaria para la población civil. Y estamos liderando el debate no solo a nivel europeo, sino a nivel internacional, precisamente para que haya una exigencia rotunda y total a Israel de respeto a los derechos humanos y de respeto al derecho internacional. La actuación va a seguir en esta misma línea: la de ser capaces de conseguir que haya una convivencia en paz entre Israel y Palestina y que España sea, en este caso, una fuerza constructiva en esta dirección, y todo ello sin dejar de lado nuestras obligaciones y responsabilidades nacionales e internacionales. En este sentido, sin dejar de lado la lucha contra la proliferación del odio y del terrorismo, y salvaguardando la seguridad de nuestros propios ciudadanos y ciudadanas y la de aquellos países aliados; y también defendiendo los intereses de la industria española. Pero, por encima de todo, siempre debemos velar por la exquisita y exhaustiva garantía y protección de los derechos humanos. Además, la complejidad del debate, en donde nosotros tenemos que encontrar criterios objetivos que nos sirvan para poder garantizarles a los españoles y las españolas que cumplimos con rigor la aplicación tanto de nuestras normativas de los principios de derecho internacional como los compromisos internacionales que España tiene, hace que la aplicación del control sea dinámica, pero siempre siempre rigurosa.

Permítanme que parafrasee a una persona que supo entender perfectamente todo esto de lo que estamos hablando, se trata de Eleanor Roosevelt. Dijo: «La libertad y la justicia no pueden asegurarse si no se respetan los principios del derecho internacional y la dignidad humana en todas las naciones». Eleanor Roosevelt.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Rodríguez. Tiene la palabra, el nombre del Gobierno, la señora ministra de Defensa.

Margarita Robles Fernández

GobiernoMinistra de Defensa.Página 83Vídeo

Muchas gracias, señora presidenta. Creo que hay cosas que se pueden decir más alto, pero no más claro. El compromiso del Gobierno de España con la paz en todos los lugares del mundo y la condena absoluta de las matanzas que se están produciendo en Palestina han sido reiterados y contundentes en todo momento. (Aplausos). El Gobierno no ha parado de hacer todo lo que está en su mano, desde acudir a tribunales internacionales, a las visitas y reuniones internacionales del presidente del Gobierno y otros miembros del Gobierno con dirigentes de otros países, precisamente para conseguir la paz, a la manifestación alta y sin matices de que son necesarios dos Estados y el reconocimiento al pueblo palestino, y aquí han sido recibidos los dirigentes palestinos. Creo que eso es claro e inequívoco. ¡Si hay un Gobierno que está comprometido con la paz es el Gobierno de España! Lo repito y lo repetiré las veces que haga falta. Si hay un Gobierno que ha denunciado las matanzas en Palestina es el Gobierno de España. Yo misma, no hace más de un año, definí la situación y no encontré mucho apoyo, por cierto, por parte de algunos de ustedes. Señora Belarra, créame que se lo digo con respeto porque usted ha estado en este Gobierno al que ahora insulta: mientras estuvo no dijo nada, no sé por qué sería, pero no lo hizo. Le voy a decir otra cosa, señora Belarra, usted grita, grita mucho. Habla de la paz. Yo hablo de la paz probablemente si gritar tanto, sin descalificar tanto, pero yo a usted, aparte de gritar, no la he oído hacer nada concreto y específico por la paz. Así que, por favor, le pido un poco de respeto a los que estamos trabajando por la paz. Mientras usted, en su legítimo derecho, hacía sus manifestaciones, miembros de las Fuerzas Armadas españolas estaban enviando ayuda humanitaria a Gaza; y estaban yendo —‌poniendo en riesgo su vida— para llevar ese material humanitario; y estábamos trayendo a niños gazatíes. Estamos ayudando en todos los ámbitos posibles, así que yo le pido, por favor, un poco de respeto, un poco de respeto, porque no es usted la única que porque viene aquí a gritar más defiende más la paz. Nuestro compromiso es un compromiso claro e inequívoco (aplausos), y que a nadie se le olvide que, en primera línea, liderando cuantas actuaciones se pueden hacer a nivel diplomático, porque nosotros creemos en la diplomacia por la paz, va a encontrar al Gobierno de España y a los ciudadanos de España. Me parece que es importante dejar eso muy claro. Señor Rojas, porque tengo respeto al Poder Legislativo vengo aquí a contestar a una comparecencia. Entiendo que a usted a lo mejor en su partido no le dan cancha suficiente y tiene que aprovechar cualquier ámbito para darme consejos, pero ¡qué manía tiene el Partido Popular de darme consejos! Que yo ya soy muy mayor, que llevo muchos años prestando servicios públicos. Déjenme que yo decida con responsabilidad lo que tenga que hacer. Y déjenme que les diga eso que les molesta tanto a ustedes: que como ministra de Defensa para mí es un lujo estar con las Fuerzas Armadas españolas, con la industria de defensa española, con esa apuesta por el multilateralismo. Ya sé que eso les parece mal a ustedes, ya sé que no les gusta. Pues esta misma mañana acabo de recibir un mensaje de despedida del SACEUR, del general Cavoli, el alto mando aliado de Estados Unidos en Europa, dándome las gracias no solamente por mi actuación particular, sino por la actuación de España. Deberían estar ustedes orgullosos, porque cuando nosotros vamos a organismos internacionales hablamos en nombre de España, hablamos en nombre de ustedes también, porque creemos que esto es un asunto de Estado. Así que, por favor, los consejos, de mis amigos, de mi familia; pero cuando vienen de otro lado, siempre me hacen pensar que no vamos bien, que no vamos por la línea adecuada. Dicho esto, la comparecencia tenía un objeto y a esa comparecencia me he ceñido yo. Creo que he intentado responder, como ha hecho el portavoz del Grupo Socialista, sobre el objeto concreto, que eran esos supuestos 88 envíos que salían en el informe Delàs. Yo he manifestado, porque no tengo por qué descalificar a nadie, mi respeto por el informe Delàs. He dicho que los datos que ellos toman son unos datos que vienen de las autoridades israelíes; si no queremos a Israel para una cosa, no queramos a Israel para nada, porque qué credibilidad pueden tener esas autoridades israelíes. En cualquier caso, más allá de eso y con todo el respeto, yo le puedo decir que desde el 7 de junio no ha habido ninguna exportación definitiva de material letal o de doble uso a Israel. ¡Ninguna! Y he querido decir claramente que lo que se ha enviado a Israel han sido exportaciones temporales con una única finalidad de reparación de materiales que eran usados por las Fuerzas Armadas españolas desde hacía muchísimos años y que requerían de su reparación para la consiguiente protección de nuestros hombres y mujeres, o también para la reparación del material que se está usando en misiones de paz y en operaciones.

Lo decimos alto y claro, que no hace falta gritar tampoco, que aquí a esta Cámara vengamos todos con un tono de voz adecuado, que no estamos sordos, por favor, que lo digamos alto y claro: no hay exportaciones definitivas, lo que hay ha sido ese envío temporal. Claro, si a mí me hablan de 88 envíos y no me dicen qué envíos ni las codificaciones, pues, evidentemente, yo les puedo comparecer remitiéndome a la comparecencia que hizo la secretaria de Estado de Comercio. Ustedes miren el tiempo que yo he estado. Si yo hubiera leído esa comparecencia que yo reproduzco en su integridad, me habrían criticado porque reproduzco esa comparecencia, que es la comparecencia que representa al Gobierno de España. Porque las exportaciones, y lo hemos dicho, lo he dicho yo, lo ha dicho el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, también el del Partido Nacionalista Vasco, al que le quiero agradecer el tono, que el tono es muy importante, aunque tengamos divergencias y aunque tengamos discrepancias, todo eso pasa por un proceso, y un proceso por una junta, que es la JIMDDU, que es la que hace las elaboraciones correspondientes. Por tanto, yo vengo aquí muy orgullosa de representar la actuación del Gobierno de España, pero ha pasado por una JIMDDU que depende de la Secretaría de Estado de Comercio. Y vengo también muy orgullosa de esas exportaciones temporales que tienen una única finalidad de reparación de determinados materiales y sistemas para que las Fuerzas Armadas españolas puedan realizar sus funciones de mantenimiento de la paz ―insisto, de mantenimiento de la paz― en unas condiciones de seguridad.

En el enunciado de la comparecencia, que era un poco abierto, yo entiendo que probablemente no se distinga bien, porque a veces no se distinguen bien estas cuestiones técnicas, lo que son exportaciones, y dentro de ellas, las temporales y las definitivas, de lo que son importaciones. Creo que respecto de las exportaciones ha quedado muy claro: España, desde el 7 de octubre, no vende ―no vende― material letal ni de doble uso a Israel. Exportaciones temporales para reparaciones de material que sale y vuelve a España.

Pueden hablar, y algunos de ustedes me han hablado, de las importaciones, es decir, de ese material que España ha traído o que tiene licencia y tecnología israelí. Evidentemente, ustedes saben que España forma parte de la Unión Europea, de la Alianza Atlántica, que existe lo que se llama interoperabilidad de determinados instrumentos, y esa interoperabilidad de determinados instrumentos viene desde hace muchos años atrás, con anterioridad al 7 de octubre. Nosotros lo hemos dicho, porque si hay algo de lo que aquí se ha hablado ha sido de transparencia, creo que ha sido el señor Marc Álvaro, al que conozco desde hace muchos años y al que admiro y respeto también por su clarividencia en muchos temas. Pero yo siempre he querido ser honesta y transparente, y porque he querido serlo, he dicho ―y hemos dicho desde la secretaría de Estado― que hay muchos instrumentos que utilizan las Fuerzas Armadas españolas e incluso determinada munición que desde hace muchos años tenían tecnología israelí. La tenían y eso es así.

Tenemos un compromiso claro e inequívoco de que esa tecnología israelí pase a ser una tecnología española, exclusivamente española. Porque por eso ese plan industrial y tecnológico al que se han referido algunos dice claramente que el 80 % de su ejecución van a ser industrias españolas y que se van a realizar en territorio español. Y para mí es una satisfacción cuando veo que me envían mensajes miembros de comités de empresa de determinadas industrias de defensa española que nos dan las gracias por crear puestos de trabajo duales ―insistimos mucho, duales― que lo que hacen es favorecer la innovación, la tecnología y la creación de empleo en pequeñas y medianas industrias. Y por eso nuestro objetivo y por eso nos hemos pronunciado sobre determinados programas como el SILAM o el Spike, que van a ser sustituidos por tecnología española. Probablemente nos retrasemos un poco más en el tiempo o no, porque la industria de defensa española es una industria muy buena, es una industria que trabaja, es una industria que crea empleo y, además, en todos los territorios de España, y que, repito, es siempre una tecnología dual.

Este plan lo hemos llamado plan de desconexión y, antes de ponerlo en marcha (rumores) ―veo que no les interesa mucho lo que estoy diciendo―, lo hemos hablado con las industrias españolas. Tenemos reuniones permanentes con las industrias españolas para que ellos nos digan si ese plan de desconexión que vamos a hacer, si los sustitutos para el Spike o para el SILAM es posible realizarlos en España y nos dicen que sí. Innovación, tecnología, ciencia, creación de puestos de trabajo. En eso estamos. Ese es un proceso que, evidentemente, va a llevar tiempo, pero somos transparentes y lo estamos haciendo.

Estuve el otro día visitando en Córdoba el SILAM, que ha creado muchos puestos de trabajo en España, donde había jóvenes que estaban en formación profesional, donde había universitarios, y todos tuvimos claro que hay una alternativa a la tecnología israelí. Y esa alternativa a la tecnología israelí la vamos a hacer, pero no ya solo por la guerra, que también nos repugna, que la despreciamos, sino porque hacemos una apuesta clara e inequívoca por la industria de defensa española. Y créanme que, igual que siento el orgullo de nuestras Fuerzas Armadas, y lo decía en contestación de la pregunta parlamentaria, veo que nuestra industria de defensa española está en los grandes programas que lo que van a hacer es fomentar la paz, porque ojalá viviéramos en un mundo idílico.

A algunos de los que suben aquí y prácticamente nos insultan con el tema belicista no les he oído que le digan a Putin que pare las matanzas como la de ayer por la noche en Kiev, no se lo he oído. Y a muchos de ellos tampoco les he oído decir lo que está pasando en algunos lugares de África con el desarrollo y el incremento del terrorismo del Daesh, de Al-Qaeda en las misiones de aquellos territorios, donde han estado hasta el final nuestros militares, nuestros miembros del servicio de inteligencia del CNI, que, poniendo en riesgo su vida, están en esos lugares. Trabajar por la paz se hace con prudencia, con discreción, con medios. Cada uno sabe cómo quiere expresar sus sentimientos. Desde luego, lo mío no es la descalificación, lo mío es el trabajo serio, riguroso, apostando por unas Fuerzas Armadas modernas, bien preparadas ―algunos miembros del Grupo Parlamentario Popular han estado en los cursos del CESEDEN, saben cómo trabajan―, por una industria de defensa que crea material, precisamente de uso español, que crea puestos de trabajo aquí en España y por una apuesta por la paz en los ámbitos multilaterales, en el ámbito de la Unión Europea, en el ámbito de la Alianza Atlántica.

Lo decía esta mañana, la semana pasada estuve en Rumanía, en Eslovaquia, con su majestad el rey. Nos recibieron los presidentes de Eslovaquia y de Rumanía y nos daban las gracias por estar defendiendo el flanco este. He tenido el altísimo honor de estar con el presidente del Líbano, que nos ha dado las gracias ―todos saben la situación del Líbano― porque nuestras tropas están allí. He tenido el altísimo honor de estar con el presidente de Irak, que da las gracias al Gobierno de España y a los militares españoles que han estado allí, que siguen estando allí garantizando la paz. Eso es trabajar por la paz, es poner en riesgo tu propia vida o la de tu gente y hablar a lo mejor menos en determinadas ocasiones.

Voy a terminar con ello. No puede caber ninguna duda de que la condena más absoluta a lo que está ocurriendo en Gaza la lidera y la liderará siempre el Gobierno de España en unión con sus aliados. No cabe ninguna duda de que rechazamos y condenamos cualquier tipo de violencia en Gaza, en Sudán, en Ucrania, en cualquier lugar del mundo, porque nada nos es indiferente. Como no nos es indiferente lo que pasa con las mujeres afganas, por poner un ejemplo. Y quiero decir también claro sin complejos, porque soy honesta, que vamos a seguir apostando por la industria de defensa española, a seguir apostando por que en cualquier lugar de la geografía española se cree un puesto de trabajo dual. Y para que los ciudadanos españoles se sientan orgullosos de la apuesta de este Gobierno y de sus Fuerzas Armadas por la paz, vamos a seguir trabajando para condenar sin paliativos, sin medias palabras, las matanzas en cualquier lugar del mundo.

Siempre con el pueblo gazatí, siempre con el pueblo ucraniano. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora ministra. A continuación, en turno de réplica, intervendrán los diferentes grupos parlamentarios. En primer lugar, por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra el señor Rojas García.

Carlos Rojas García

PPDiputado.Página 85Vídeo

Muchas gracias, señora presidenta. Señora ministra, agradezco su tono ―siempre tiene un tono equilibrado―, pero realmente no puedo compartir su contenido; una vez más, nos ha decepcionado. Yo no le he dado consejos, le he pedido que dimita. Son dos cosas distintas. (Aplausos). Y le he pedido que dimita porque usted siempre ha hecho gala de ser la ministra más valorada, a la que querían más los españoles; ha hecho gala siempre de su pulcritud en los servicios públicos, de su honradez, de detectar la corrupción; y es por eso por lo que es incompatible que esté sentada en el banco azul con la que le está cayendo al señor Sánchez y a su Gobierno, que está cercado por la corrupción. Es por eso por lo que le he pedido que dimita. Es por eso por lo que en el Grupo Popular queremos que el Gobierno termine y se convoquen las elecciones. Y es por eso por lo que tiene tanta importancia esta comparecencia, porque estamos en momentos claves para España y porque usted puede dar un paso adelante y decir: ya está bien de corrupción, me bajo de este Gobierno corrupto y tenemos que dar la voz a los españoles. Eso es lo que queremos. Es tan sencillo como eso.

Pero, fíjese, señoría, la paradoja es tal que quien esta tarde aquí le ha dado consejo no ha sido el Partido Popular. Le han dado consejos sobre la paz, ¿y sabe quién se los ha dado? Bildu, los que les apoyan, que no son capaces de condenar la violencia de ETA. Esa es la gran paradoja que hemos tenido. (Aplausos).

Señoría, también tiene que dimitir para acabar ya con esta farsa, con este Gobierno que es un absoluto disparate, que, como decía, está cercado por la corrupción. Pero también es un disparate en todos los sentidos: hay dos almas en el Gobierno, hay dos posiciones muy distintas en el Consejo de Ministros. Hay personas que han estado en el Consejo de Ministros que han sido los que más la han atacado aquí. Además, no mantienen ningún vector de comunicación ni de ideología ni de posicionamiento de Estado similar, porque no tiene nada que ver la posición del Partido Socialista, histórica en la defensa y seguridad de los españoles, con la que mantiene SUMAR; y cuando eso pasa no se puede meter en una coctelera y formar un Gobierno para que una persona se apoltrone en el poder perdiendo las elecciones como el señor Sánchez. Hay que terminar ese Gobierno porque no tiene ningún sentido.

Sus socios de Gobierno se manifestaron contra la OTAN el mismo día que el presidente del Gobierno de España mantenía una cumbre, que se celebró en Madrid, con los jefes de Estado de otros países de la OTAN y de amigos de esta. ¿Qué le pareció aquello, señoría, cuando estaban secretarios de Estado del Gobierno con la pancarta ese mismo día diciendo OTAN fuera mientras se celebrara la reunión aquí en España? Lo que se dice un Gobierno unido y ejemplar no es, ¿verdad? Y un ministro de su Gobierno dijo que la OTAN era una organización criminal. ¿Cómo se puede mantener un Gobierno así?

Pero es que ayer, señoría, ayer, su socio de Gobierno en la Comisión de Exteriores planteaba una proposición no de ley en esta Cámara con una propuesta muy concreta. Decía el portavoz de SUMAR ayer que la OTAN se ha convertido en un instrumento muy peligroso para España y sirve a los intereses imperialistas, que es una organización de la que hay que salir de inmediato. Los que están sentados en el Gobierno con ustedes dicen eso, señoría. El PSOE, aunque votó en contra ayer, en el debate dijo que comprendía el espíritu constructivo de SUMAR para salirnos de la OTAN. ¿Qué farsa es esta, señoría? ¿Qué creen que pueden pensar nuestros aliados, que nos están financiando nuestra seguridad y defensa a todos los españoles, aquellos que nos piden más compromiso porque somos los últimos en financiación de toda la OTAN? ¿Le han contado esto a la OTAN y en la Unión Europea en el informe que han elevado para la cumbre de La Haya? ¿Qué creen que les van a decir nuestros socios aliados de la OTAN al señor Sánchez y a usted en la cumbre de La Haya? Ya se lo adelanto yo: primero, que expliquen la corrupción de su Gobierno, que está por todo el mundo disparada; y, segundo, que arreglen su patio, que arreglen su Gobierno. No se pueden tener dos Gobiernos en uno, señoría. Esa es la realidad. Este Gobierno solo se arregla dimitiendo y convocando elecciones.

El doble lenguaje en política siempre ha sido lo de este Gobierno: el Gobierno rompe con Israel, pero sigue haciendo compras masivas a Putin. Me alegro de que usted haya dicho lo de Kiev de antes de ayer; vio esos drones que eran precisamente iraníes estallando contra edificios de la población civil y provocando una masacre en Kiev. Pues el Gobierno, desde 2022, compra 9000 millones de euros de gas a Rusia y a Ucrania no han llegado ni 1500 millones. Siguiendo su teoría, ustedes son colaboradores por estar indirectamente apoyando un crimen contra la humanidad.

La ruptura de los contratos con empresas internacionales de Israel tiene un serio problema, señoría, y es un grave peligro para nuestra seguridad ―y me gustaría, expresamente, que constara en acta―, porque usted y su Gobierno van a ser los responsables de las consecuencias que esto pueda tener. Ojalá no tenga ninguna, pero ustedes serán los responsables. Quiero que esto conste, porque los contratos son algo muy serio y hay que cumplirlos; y son contratos clave con estas empresas en inhibidores del Ejército, señoría; y no voy a ir más allá, pero usted sabe de lo que hablo. El programa Spike, el programa SILAM, el programa E-Lynx para las comunicaciones internas del Ejército, son algo muy serio. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia).

Sobre lo que usted ha dicho aquí de Córdoba, de que tenemos que tener una empresa especializada, por supuesto que vamos a apoyar a la industria de defensa española, pero, oiga, usted sabe que para desarrollar estos sistemas necesitamos diez o quince años; mientras tanto, nuestras Fuerzas Armadas van a estar desprotegidas, nuestros ciudadanos van a estar desprotegidos. Es usted una irresponsable, señoría. El Gobierno es un irresponsable, y por eso se tienen que marchar. (Aplausos).

Concluyo.

Presidencia. Debe terminar, señoría.

Carlos Rojas García

PPDiputado.Página 87

Déjeme concluir, señor presidente, con algo muy sencillo: me ha dolido muchísimo que dos ciudadanos españoles de la Embajada de España en Israel con los bombardeos iraníes hayan perdido su domicilio. El mundo entero los ha condenado; el Gobierno de España que los representa, que los debe proteger, no ha dicho ni una sola palabra.

Muchas gracias. (Aplausos.―Una señora diputada: ¡Bravo!).

Presidencia. Muchas gracias, señoría. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Asarta Cuevas. (Aplausos).

Alberto Asarta Cuevas

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Gracias, presidente. Señorías, comienzo esta segunda intervención como la dejé en la primera: en vista del panorama geoestratégico actual y de las amenazas que de él se derivan, con lo que nos viene ahora en materia de defensa e inversión en ella, España no se puede permitir dejar de colaborar con empresas israelíes porque en ello va el disponer de unas altas capacidades necesarias no solo para nuestra defensa, sino también en el plano laboral y para nuestro desarrollo tecnológico y nuestra economía. Entrando en el Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa de España, aprobado recientemente por el Consejo de Ministros, hoy saco en claro, después de la comparecencia de la señora ministra de Defensa, que España va a fabricar el 80 % de los materiales que necesitamos, y en ello van incluidos también los misiles Spike y el lanzacohetes SILAM. Y eso me parece muy bien. El problema está en cuándo. Mientras tanto, ¿qué capacidades estamos perdiendo que deberían tener nuestras Fuerzas Armadas para nuestra propia seguridad? Esa es la cuestión. Lo dije en mi anterior intervención y puse el ejemplo de los microchips necesarios para los marcapasos; es tecnología de doble uso. En eso tenemos que tener mucho cuidado y hemos de tener muy claras ―lo digo para otros grupos, porque creo que el Ministerio de Defensa lo tiene claro― nuestras relaciones comerciales con otros países, en este caso con Israel. Nos alegramos de que dicho plan responda a un contexto internacional desafiante marcado por la creciente inestabilidad global, las nuevas amenazas híbridas y la necesidad de fortalecer la Alianza Atlántica, como reza en su preámbulo. Dice lo que yo digo, ahora vamos a ver cómo cumple el Gobierno, estaremos atentos a que no sea un juego de trileros y de que cumplan con sus promesas, señora ministra. El plan está alineado, en parte ―y nos parece muy bien―, con el Informe Anual de Seguridad Nacional de 2024 en lo relacionado con las amenazas de ciberseguridad, el empleo de drones y la defensa y protección de infraestructuras críticas, como gasoductos, redes eléctricas, sistemas de telecomunicaciones, con amenazas que están aumentando debido a la inestabilidad geopolítica y el uso de estrategias híbridas; asimismo, en lo relacionado con la lucha contra el espionaje y las injerencias extranjeras, donde se ha detectado un aumento considerable, especialmente durante eventos internacionales como la pasada cumbre de la OTAN en Madrid. Así pues, si es verdad todo lo prometido para la defensa y seguridad de los españoles, este 2025 el Ministerio de Defensa dispone de 33 123 millones de euros, en los que están incluidos los 10 471 millones de euros adicionales aprobados en abril de este año para alcanzar el objetivo del 2 % del PIB en inversión en defensa, cumpliendo así con los compromisos internacionales adquiridos por España. Señora ministra, no dispongo de mucho tiempo y creo que el debate de transferencia de armas y material de doble uso ya está claro, para unos y para otros en esta Cámara. Aprovecharé la oportunidad que me ofrece esta tribuna, porque no quiero terminar mi intervención sin hacer referencia a lo que el presidente Sánchez manifestó ante esta Cámara el pasado 7 de mayo, cuando textualmente dijo que el 35 % de estos 10 471 millones de euros adicionales estarían destinados para mejorar las condiciones de vida, los salarios de los militares y la preparación de la tropa y marinería, así como para aumentar el número de efectivos en las Fuerzas Armadas. Aunque no tenemos mucha fe en que Sánchez cumpla su palabra, estaremos vigilantes para que se cumpla y, de esta forma, se satisfagan muchas de las reivindicaciones de los miembros de las Fuerzas Armadas y que VOX viene reclamando desde hace tiempo. (Aplausos). Con el incremento previsto en el presupuesto de Defensa, creemos que es el momento de afrontar de una vez por todas todos esos retos que van a redundar en la operatividad, el bienestar y la moral de nuestros militares y sus familias, asunto que, además, es de justicia. Señora ministra, ese 2 % del PIB ―de momento, mínimo requerido― habrá que mantenerlo en el tiempo, por lo que el presupuesto de Defensa será todos los años como mínimo de 33 000 millones de euros, y no solo para este ejercicio, no, es para siempre, y todo ello sin contar con que en un futuro puede ser el 3 % o el 4 % o hasta el 5 %, como viene reclamando el secretario general de la OTAN, señor Rutte. Hablaremos de presupuestos y del Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa de España a finales de mes, una vez celebrada la cumbre de la OTAN los días 24 y 25 de junio.

Finalizo, presidente. Señora ministra, su Gobierno lo va a tener difícil y tendrán que hacer juegos malabares con sus socios de Gobierno y los partidos enemigos de España que apoyan a este Ejecutivo para convencerles de sus propósitos al respecto, y no es un consejo, es una opinión.

Nada más. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor Guijarro García.

Txema Guijarro García

Grupo SumarDiputado.Página 88Vídeo

Gracias, presidente. Señora ministra, en los apenas cinco minutos que me quedan, me voy a centrar en dos puntos que me parece que son los que más han llamado la atención, por lo menos de este que le habla. En primer lugar, el plan de desconexión. Yo, francamente, hubiera esperado de usted algo más de detalle, es verdad que en la segunda intervención algo se ha prodigado usted, no mucho, pero algo se ha prodigado, ha hablado usted de los misiles Spike. En todo caso, no me queda muy claro, ¿vamos a fabricar misiles Spike?, ¿vamos a reemplazarlos por otros? Y ya que nos ponemos, señora ministra, insisto en la pregunta: ¿qué relación tenemos o qué relación vamos a tener con Netline CT, Elbit Systems y Rafael Advanced? Es una pregunta muy clara, muy específica sobre la relación que tiene nuestro Estado con estas tres empresas israelíes. El señor Rojas decía que esto es algo muy serio, nos lo ha repetido cuatro o cinco veces. Señor Rojas, no le veo. (Pausa.―El señor Rojas García: ¡Aquí!, ¡aquí!). Señor Rojas, ¿cómo llama usted al asesinato de 17 400 niños y niñas? (Aplausos). ¿Cómo llama usted a eso? (Rumores). ¿De verdad es usted incapaz de sopesar el hecho de que se está cometiendo un genocidio para hablar usted en estos términos? (Protestas.―Rumores). No sé, yo no… (Rumores). No sé, si alguien tiene algo que decir por ahí, por favor, que levante la mano y le pida la palabra al presidente, y, si no, por favor, que se calle. (Protestas).

Presidencia. Vamos a ver, señorías, lleva razón; si alguien quiere intervenir, tiene que pedir la palabra en base al artículo del Reglamento, y podrá hacerlo si se siente aludido, etcétera. (Rumores). El Reglamento es muy claro en ello. Si no, reitero lo que dije con anterioridad; he estado poco tiempo mientras ha hablado el señor Rojas, pero creo que durante toda su intervención se le ha respetado completamente (rumores), así que, por favor, hagan lo mismo. Muchas gracias. Continúe, por favor. (Aplausos).

Txema Guijarro García

Grupo SumarDiputado.Página 88

Gracias, presidente. Desde hace años, señora ministra, hay toda una estrategia por parte de muchos países occidentales por evitar que la República Popular China adquiera dimensiones que algunos consideran que serían amenazadoras; de hecho, se le han empezado a cortar accesos a bienes importantes ―estábamos hablando de fabricación de microchips, estábamos hablando de elementos clave para tecnologías punta―, estamos hablando de los últimos cinco o seis años. ¿Cuál ha sido el resultado? ¿Acaso la República Popular China ha perdido soberanía estratégica? Porque yo diría que la ha ganado. Por lo tanto, cuando se nos amenaza con retirar este tipo de tecnologías, a lo mejor hay que pensar más en los ejemplos de países como China, donde, efectivamente, cuando son amenazados o incluso condenados con este tipo de sanciones tienen la capacidad de salir adelante y reforzar precisamente su autonomía estratégica, que se supone que es algo que queremos también nosotros aquí. Por lo tanto, señora ministra, trabajemos más en ese plan de desconexión, difundámoslo y, sobre todo, llevémoslo a cabo. Por otro lado, señora ministra, respecto a la cumbre de la OTAN, la izquierda española lleva escindida un siglo, por decirlo mal y pronto. Primero fue aquello de «Reforma o revolución» y, ciertamente, ha habido varios debates que han conformado esa izquierda dividida en España. La última tuvo que ver precisamente con la presencia de nuestro país en la Alianza Atlántica; como usted sabe, este fue uno de los elementos que conformaron en su momento el nacimiento de Izquierda Unida en los años ochenta. Este fue, como digo, uno de los elementos, por no decir el elemento más diferenciador entre las dos izquierdas que había en España. Señora ministra, olvidémonos de eso, pensemos en el aquí y en el ahora. Yo no le digo que el Partido Socialista pida perdón por habernos echado en brazos de un amigo norteamericano que hoy resulta que ya no es tan amigo, cada uno en su momento defendió lo que defendió. Yo le pido ahora, a usted y a su partido, que nos ubiquemos aquí hoy; y le pregunto: ¿es Estados Unidos el socio militar fiable que ustedes tenían en la cabeza hace muy poco tiempo? Es más, ¿es la OTAN el espacio donde Europa va a recuperar autonomía estratégica?

Se han reído mucho de las pegatinas de «OTAN no, bases fuera». Yo les digo a los señores y a las señoras de la derecha que probablemente llegue un momento en el que ustedes mismos van a llevar esa pegatina, «OTAN no, bases fuera», y no va a ser una pegatina reivindicativa, no, va a ser una pegatina informativa. Vamos camino de salir de la OTAN; asúmanlo. Vamos camino de que se retiren las bases militares en España; asúmanlo.

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra el señor Álvaro Vidal.

Francesc-Marc Álvaro Vidal

ERCDiputado.Página 89Vídeo

President, senyories. Senyora ministra, al cap de poc que en aquesta cambra s’aprovés la iniciativa per l’embargament del material de compravenda amb Israel que va votar el PSOE, si no m’erro, vostè va dir una frase. Va dir el següent: «Una cosa és la política y otra la realidad». Si més no, alguns mitjans, ministra, van recollir això. No sé exactament què volia dir vostè quan va dir «una cosa és la política y otra la realidad». Quan tots sabem que l’única política efectiva és aquella que parteix de la realitat. Ja ens ho explicarà. Ho dic perquè això té una certa connexió amb coses que ha dit fa una estona i que també alguns mitjans, senyora Robles, van recollir. Vostè, fa una mica en la seva intervenció, ha parlat de «envíos temporales», «no se vende material letal». Està fent vostè unes precisions que ens col·loquen en allò que diríem «la delgada línia roja», és a dir, on som i on no som. És a dir, fem un embargament a mitges o el fem del tot? Hi ha un angle mort aquí. Vostè crec que ho intenta explicar, però no s’acaba d’entendre. Per exemple, ha dit vostè: «Es compren llicències tecnològiques o programes informàtics a Israel», i això suposem que vostè no ho considera letal. Per cert, programes informàtics com el malaguanyat programa Pegasus, per dir una cosa que és bastant popular en aquesta cambra i que vostè sap que és d’infausta memòria per a molts. Vostè, per exemple, posava un exemple, no sé si ho ha dit avui, però ho va dir una altra vegada. «Hi ha tecnologia que afina la precisió dels radars que porten els avions de combat espanyols» i assegura que «això no és armament». Clar, aquí gairebé entraríem en una discussió bizantina sobre què és o no és armament quan es compra o no es compra material bèl·lic, fins i tot vostè, va dir, així ho van recollir els mitjans: «Si les llanternes que porten els cascos dels militars per operar de nit les ven només Israel, què haig de fer?» Va dir vostè, «deixar que els militars vagin a les fosques?», Clar, vostè entendrà, senyora ministra, que, no cal ser general de l’Estat Major per veure que aquestes distincions són una mica tramposes, senyora ministra, una mica tramposes, sobretot perquè aquesta distinció entre el que és armament defensiu o ofensiu, doncs vostè sap que no sempre, és clar, no sempre, és clar. I aleshores vostè es mou en aquesta delgada línia roja. Però jo li he de dir que això el que fa justament és afeblir la credibilitat del compromís del seu govern i del seu partit amb l’embargament. I aleshores no sabem on som, si som o no som fent allò que diem o no diem. I aleshores ens trobem, senyora ministra, en el que li deia fa una estona la dissonància cognitiva. El president Sánchez diu: «Sóc el líder amb Irlanda del reconeixement de Palestina». I vostè diu: «Alerta, perquè fem un embargament, però no del tot. Perquè clar, hi ha coses que són envíos temporales, material no letal». Escolti, no podem fer una cosa i la contrària. No podem fer una cosa i la contrària, perquè aleshores el que estem fent és fallant al compromís i el compromís del seu partit i del seu govern. Entenc que és un compromís amb tirant endavant tot allò que freni el que està fent en aquest moment l’Estat d’Israel. I vostè sap que el que està fent malauradament l’Estat d’Israel ha traspassat totes les ratlles. El govern de Netanyahu a traspassar totes les ratlles d’allò que és suportable. I nosaltres som un grup que hem condemnat tots els atacs terroristes de Hamas i de tots els grups gihadistes, però també condemnem amb la mateixa energia els crims de guerra i el genocidi que està perpetrant Netanyahu que, per cert, està sent contestat també a la societat israeliana, com vostè sap. Per tant, senyora ministra, jo només li demano que surti d’aquesta àrea d’angle mort, d’aquest element, jo penso que trampós, dialèctic en el que ens diu que estem complint, però estem complint i ens digui si exactament el seu govern vol tenir un compromís clar o vol moure sempre en aquesta zona grisa i ambigua que finalment és fallida i no és creïble. Gràcies.

Presidente, señorías. Señora ministra, al poco de que en esta Cámara se aprobara la iniciativa para el embargo del material de compraventa en Israel que votó el PSOE, si no voy errado, usted dijo una frase, dijo lo siguiente: Una cosa es la política y otra la realidad. Al menos algunos medios de comunicación, ministra, recogieron eso. No sé exactamente qué quería usted decir cuando dijo que una cosa es la política y otra la realidad, cuando todos sabemos que la única política efectiva es la política que parte de la realidad. Ya nos lo explicará. Lo digo porque esto tiene una cierta conexión con cosas que ha dicho hace unos momentos y con cosas que recogieron también, señora Robles, algunos medios de comunicación. Usted hace un momento, en su intervención, ha hablado de envíos temporales y de que no se vende material letal. Está haciendo usted unas precisiones que nos colocan en aquello que llamaríamos la delgada línea roja, es decir, dónde estamos y dónde no estamos. ¿Hacemos un embargo a medias? ¿Lo hacemos del todo? Aquí hay un ángulo muerto. Usted creo que lo intenta explicar, pero no se acaba de entender. Usted ha dicho: Se compran licencias tecnológicas o programas informáticos a Israel. Eso supongamos que usted no lo considera letal. Por cierto, programas informáticos como el tristemente llamado Pegasus, muy nombrado en esta Cámara y que usted sabe que para muchos es de infausta memoria. Usted ponía un ejemplo, no sé si lo ha dicho hoy o lo dijo en otra ocasión: Hay una tecnología que afina la precisión de los radares que llevan los aviones de combate españoles. Y asegura: Eso no es armamento. Claro, aquí casi entraríamos en una discusión bizantina sobre qué es o no es armamento cuando se compra o no material bélico. Incluso dijo usted, y así lo recogieron los medios de comunicación: Si las linternas que llevan los cascos de los militares para operar de noche las vende solo Israel, ¿qué tengo que hacer? ¿Dejar que los militares vayan a oscuras? Entenderá usted, señora ministra, que no hay que ser general del Estado Mayor para ver que estas distinciones son un poco tramposas, señora ministra, un poco tramposas, sobre todo porque esta distinción entre lo que es armamento defensivo u ofensivo usted sabe que no siempre es clara. Entonces, usted se mueve en esta delgada línea roja, pero yo le debo decir que eso lo que hace justamente es debilitar la credibilidad del compromiso de su Gobierno y de su partido con el embargo, y, entonces, no sabemos dónde estamos, si somos o no somos haciendo aquello que decimos o no decimos. Y nos encontramos, señora ministra, con lo que le decía antes: la disonancia cognitiva. El presidente Sánchez dice: Soy el líder, con Irlanda, del reconocimiento de Palestina. Y usted dice: ¡Ojo!, porque hacemos un embargo, pero no del todo, porque hay cosas que son envíos temporales, material no letal… Escuche, no podemos hacer una cosa y la contraria; no podemos hacer una cosa y la contraria porque entonces lo que estamos haciendo es fallar al compromiso, al compromiso de su partido y de su Gobierno, que estriba en impulsar todo lo que está haciendo ahora el Estado de Israel. Y usted sabe muy bien que lo que está haciendo desgraciadamente el Estado de Israel es traspasar todas las líneas; ha traspasado todas las líneas de lo que es soportable. Nosotros somos un grupo que hemos condenado todos los ataques terroristas de Hamás y de todos los grupos yihadistas, pero también condenamos con la misma energía los crímenes de guerra y de genocidio que está perpetrando Netanyahu, que, por cierto, está siendo contestado también por la sociedad israelí, como sabe muy bien. Por tanto, señora ministra, solo le pido que salga de este ángulo muerto, de este elemento tramposo dialéctico donde nos dice que estamos cumpliendo, pero no estamos cumpliendo, y nos diga si exactamente su Gobierno quiere tener un compromiso claro o quiere moverse siempre en esa zona gris o ambigua que al final es fallida y no es creíble. Muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Rodríguez Sala.

RODRÍGUEZ SALA

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Muchas gracias, presidente. Repasemos de nuevo todo, porque, insisto, el Parlamento de este país debe ser una institución de Estado y tenemos que afrontar estas situaciones. Ya que hemos hablado de muchas cosas, voy a referirme especialmente al compromiso de la ministra, porque ella ha dejado bastante claro ese compromiso. Ha comentado antes que este problema que tenemos, esta desconexión que tenemos se va a convertir en una oportunidad —‌básicamente, es lo que yo he entendido que va a ocurrir—, y esa oportunidad la hemos vivido en otros momentos. Por ejemplo, hay un momento histórico en el que el gran dominador del aire era una empresa que se llama Boeing, que era quien más aviones vendía del mundo; no estoy hablando de aviones solo militares, sino también de aviones civiles. Europa no tenía una gran capacidad para hacer aviones competitivos, pero España se unió a otros países europeos para generar un consorcio que se llama Airbus, que ya tiene unos cuantos años de antigüedad, y empieza a producir aviones. Lo digo por eso que decía hace un momento un portavoz: ¿Y el tiempo que se va a tardar? Bueno, pues España y esos países construyen ese consorcio que se llama Airbus y, mirando hace un momento los resultados, veo que este año pasado Boeing ha vendido 438 aviones y Airbus ha vendido exactamente el doble. Es decir, cuando Europa se pone a trabajar, Europa responde rápidamente. Pero es que España pertenece al Proyecto Europeo de Defensa, y en este proyecto hay un concepto que hemos denominado autonomía estratégica que creo que España está llevando a rajatabla. Por tanto, cuando se trata de buscar alternativas…

Voy a mirar al presidente de la Comisión de Defensa, al señor Alberto Fabra, que afortunadamente, a diferencia de otras comisiones anteriores, ha decidido visitar la industria de defensa e incluso los centros operativos militares. Todos hemos ido visitando las industrias de defensa españolas —‌lo digo más que nada por el portavoz—, la última, si no recuerdo mal, fue la de Pontevedra, la empresa URO, que fabrica unos vehículos de combate que no tienen nada que envidiar al vehículo Hummer americano o a otros vehículos de otro tipo de otros países. Se producen en España, en Pontevedra. Es una industria que se puede calificar de exitosa. Hemos ido también a otra empresa que se llama Oesia, en la que se están produciendo los componentes más sofisticados del mundo para una empresa que se llama Lockheed Martin, una de las grandes empresas norteamericanas. Los produce una empresa española. Los visores españoles van para el Eurofighter, un avión de combate. También nos han contado en esta misma empresa que las grandes operaciones de comunicaciones se están desarrollando con una tecnología que no tiene nada que envidiar ni a la tecnología israelí ni a la tecnología norteamericana. Pero también nos podemos ir a Indra, una empresa española, totalmente española, que es la campeona de la defensa en España en estos momentos y que debería crecer más, según mi criterio. Curiosamente, los radares que hay por todo el mundo ahora mismo, todos los radares del mundo —‌nos lo comentaban precisamente anteayer en París— tienen un componente de Indra. Es decir, Indra es una empresa que está dando ejemplo de cómo hay que desarrollar la industria de defensa. Pero, dentro de la propia Indra, voy a poner otro ejemplo más, porque el portavoz de Defensa hablaba de los inhibidores. Estamos preparados para eso, pero también para los simuladores. La gran campeona del mundo de los simuladores de los aviones de combate, de los helicópteros y de los vehículos de todo el mundo es Indra, una empresa absolutamente española.

Si comentamos todo esto es porque, efectivamente, estamos capacitados para desconectarnos de quien sea necesario —‌hoy es Israel, mañana será Estados Unidos y otro día será otro país—, porque la vida nos va situando donde tenemos que estar en cada contexto histórico, y para eso tenemos que tener eso que se llama autonomía estratégica. Lo hicieron muy bien los franceses en su momento; lo hicieron tras la Segunda Guerra Mundial, cuando vieron que estaban descontextualizados del conjunto mundial y supieron buscar la autonomía estratégica. Ahora vivimos un momento en el que la gran amenaza a la seguridad y a la defensa viene por parte de terceros, pero siempre es a Europa. Y en España, en ese contexto general, estamos capacitados para hacerlo.

Señora ministra, cuando hicimos esas visitas, cuando nos fuimos a la isla de Alborán ―y termino con esto, presidente―, hubo una soldado que me dijo explícitamente: Cuando usted vea a la ministra, le recuerda que la panificadora para que podamos comer pan fresco está aquí funcionando. Nos dieron pan fresco e incluso otro tipo de cosas que hacía la panificadora, y me dijo: Se lo cuentas a la ministra. Ministra, se lo cuento aquí, en sede parlamentaria.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra la señora ministra de Defensa.

Margarita Robles Fernández

GobiernoMinistra de Defensa.Página 91Vídeo

Gracias, señor presidente. Quiero felicitarme y felicitarnos a todos por el tono de esta comparecencia. Creo que, pese a que las opiniones en muchas cuestiones son muy diferentes, todos hemos mantenido cordialidad y respeto. Quiero dar las gracias muy especialmente a todos los diputados y diputadas que son miembros de la Comisión de Defensa —‌se hacía mención al presidente y al portavoz del Grupo Parlamentario Socialista—, porque, efectivamente, creo que ahí todos los grupos parlamentarios, con independencia de las distintas posiciones que tengamos, somos conscientes de que el tema de defensa nos implica a todos, de que es un tema de Estado y de que, aunque haya posiciones diferentes, podemos avanzar en hacer de nuestro país un país grande.

Esta comparecencia tenía un objeto muy concreto, y respecto a este objeto determinado quiero dejar unas cosas bien claras. La primera, el compromiso inequívoco, total y absoluto de España y de su Gobierno con la paz. La segunda, que estamos totalmente en contra de la violencia y a favor del apoyo al pueblo gazatí. La tercera, que desde el 7 de octubre, tal y como hemos dicho, no hemos hecho exportaciones definitivas letales ni de doble uso a Israel. Cuarta, que en materia de importaciones vamos a hacer y estamos haciendo una apuesta clara e inequívoca por la industria de defensa española, como muy bien decía el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista. No quiero mencionar a empresas e industrias españolas porque son todas excepcionales, están creando puestos de trabajo y tienen muy interiorizado que este es un tema de Estado. Oí a alguno de los diputados hablar de quince o veinte años, pero no; las empresas nos hablan de uno o dos años en muchísimas ocasiones, y yo tengo plena confianza en ellas, como tengo confianza en nuestras Fuerzas Armadas. Creo que esto es lo que hace grande un compromiso por la paz.

Y no me gustaría acabar esta intervención sin poner de relieve ―creo que lo compartimos todos y que sería un buen momento, presidente― el compromiso de todo el Congreso de los Diputados de España por la paz. Estamos viviendo una situación muy complicada en Ucrania, estamos viviendo una situación muy complicada en Gaza y todos sabemos lo que está ocurriendo entre Irán e Israel, y creo que no basta con hablar de la paz, que está muy bien, sino que tenemos que trabajar por ella. Estoy segura de que así lo hacemos desde este Congreso, desde la Comisión de Defensa, y nuestras Fuerzas Armadas, nuestra industria de defensa y los ciudadanos españoles estamos firmemente comprometidos con la paz.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. MOCIONES CONSECUENCIA DE INTERPELACIONES URGENTES (CONTINUACIÓN): — DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL CONGRESO, SOBRE LOS ATAQUES QUE ESTÁ SUFRIENDO LA GUARDIA CIVIL DE MANOS DE, ENTRE OTROS, MIEMBROS DEL GOBIERNO. (Número de expediente 173/000109).

Presidencia. Continuamos con la moción consecuencia de interpelación urgente, del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, sobre los ataques que está sufriendo la Guardia Civil de manos de, entre otros, miembros del Gobierno. Por el grupo autor de la iniciativa y para la defensa de la moción, tiene la palabra el señor García Adanero.