Mikel Otero Gabirondo
EH BilduDiputado.Página 56Vídeo
Eskerrik asko, mahaiburu andrea. Partimos del convencimiento de que a todos nos preocupa el futuro de la industria. Esta preocupación atraviesa todas las escalas de la Unión Europea. Existe un riesgo real de desindustrialización que puede poner en riesgo el modelo de bienestar de la Unión. Y, en este contexto, tanto la ley de la industria limpia europea como diferentes informes ponen el foco en la energía como elemento central para la viabilidad de la industria; la energía como clave en la pérdida de competitividad de la industria europea. Esto está vinculado en gran medida con la dependencia energética exterior, por el gran déficit de los combustibles fósiles, y con la política de incentivos o la fiscalidad energética en el entorno europeo. Es conocido que para tener una industria viable a medio plazo hay que descarbonizar; para descarbonizar hay que electrificar y, además, alimentar esta electrificación lo máximo posible con energía renovable. Sin embargo, la electrificación industrial no avanza al ritmo deseado y esto compromete varios objetivos del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima. El PNIEC ―recordemos― prevé un 35 % de electrificación de la economía, un 34 % de aumento de la demanda y unas inversiones en redes de más de 52 000 millones de euros para 2030. Seamos claros: o cambian muchas cosas o esto no es posible. Hay cuellos de botella evidentes, como la limitada potencia disponible en la red, así como otros elementos desincentivadores vinculados a la rigidez de la planificación, elementos fiscales o insuficiencia en estímulos y ayudas.
Industriaren elektrifikazio arazoak bereziki sentsibleak dira Euskal Herrian, industriak berebiziko garrantzia baitu gure ekonomian. Barne produktu gordinaren % 25a industriari lotua dago, enpleguaren % 20tik gora industriari lotua dago. Estatuko zenbakietatik nabarmen gora.
Gure ongizate eredua bera eta gure zerbitzu publikoen maila industriaren pisua mantentzearekin lotua dago, beraz, arazo konpartitua, baina gurean eragin handiagoarekin. Bai Euskal Autonomi Erkidegoak bai Nafarroak, trantsizio energetikoaren eta aldaketa klimatikoaren legeen bitartez, deskarbonizazio anbizio handiak ezarri dituzte, eta bi legeetan aitortzen da industria gakoa dela. Deskarbonizazio hau, neurri handi batean, elektrifikaziotik pasatzen da, baina horretarako sarean potentzia gehiago izatea ezinbestekoa da. Ulertzeko moduan esatearren, entxufean potentzia gehiago behar da, eta gaurko ekimenak, besteak beste, hori bilatzen du.
Los problemas de la electrificación de la industria son especialmente sensibles en Euskal Herria, puesto que la industria tiene una gran importancia en nuestra economía: alrededor del 25 % del PIB está ligado a la industria, y también lo está más del 20 % del empleo, muy por encima de las cifras estatales.
Nuestro modelo de bienestar y nuestro nivel de servicios está ligado al mantenimiento del peso de la industria. Por tanto, nos hallamos ante un problema compartido, pero con mayor incidencia en nuestro territorio. Tanto en la Comunidad Autónoma vasca como en Navarra, a través de las leyes de transición energética y cambio climático, se ha determinado una gran ambición de descarbonización, y en ambas leyes se reconoce que la descarbonización de la industria es una cuestión clave. Esta descarbonización pasa en gran medida por la electrificación, pero para ello es imprescindible una mayor potencia de la red.
Se necesita, por decirlo de manera sencilla, más enchufe para atender la demanda industrial. Sin embargo, a Red Eléctrica y a las distribuidoras se les acumulan expedientes sin atender por falta de potencia disponible. Esto responde a diversos problemas. Por un lado, tenemos los reales decretos de 2013, que establecen límites por arriba a la inversión. Hace más de un año se lanzó una consulta sobre esto, pero es tiempo ya de plantear soluciones. Cumplir los objetivos del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima pasa por revisar esto. Hay que añadir a eso al menos dos elementos: la rigidez en la planificación de Red Eléctrica y la ocupación de la capacidad en las subestaciones por proyectos de dudosa viabilidad. Las subestaciones a menudo están ocupadas durante años por proyectos que terminan cayendo, pero hoy no hay un sistema eficaz para establecer prioridades o para rectificar lo planeado ágilmente. Analizando las peticiones, en el conjunto de la Comunidad Autónoma vasca y en Nafarroa necesitaríamos más de 3000 megavatios solo para proyectos de electrificación industrial y nuevos polígonos industriales, sin contar con necesidades de movilidad, edificación y demás. La necesidad del conjunto del Estado obviamente es muy superior. Unido a lo anterior, para impulsar esta electrificación industrial es imprescindible un marco normativo y de estímulos que la facilite, y hay mucho margen de mejora. Un buen ejemplo es el real decreto que regula el impuesto de actividades económicas, donde se favorece a los combustibles fósiles en detrimento de la electricidad. Un horno de gas industrial no tributa IAE, uno eléctrico sí. Así de absurdo puede llegar a ser, y esto desincentiva la electrificación. También cabe subrayar la delicada situación de la industria electrointensiva, para la que la factura eléctrica supone más del 20 % de los gastos. A pesar de que en el pool la electricidad es más barata que la media europea, la industria electrointensiva termina pagando más por electricidad que sus equivalentes francesas o alemanas. ¿Por qué? Se perdieron las ayudas en los peajes, ha aumentado la factura por los ajustes de mercado y más después del apagón, y existe un enorme diferencial de bonificaciones sobre el CO2 con respecto a otros países. En definitiva, la industria electrointensiva está pasando por momentos delicados, y el tiempo apremia. Por todo esto y más, presentamos esta moción con propuestas concretas, algunas pueden ser novedosas, otras simplemente ponen fecha a procesos que ya están en marcha. Las medidas que presentamos tienen varios objetivos. Lo primero es un compromiso político para mejorar la situación; y a partir de ahí pedimos ampliar los límites de inversión actuales en redes, distribución y transporte, algo que está en marcha, pero a lo que se le pone fecha. Sin esto no habrá enchufe suficiente ni para cubrir demanda industrial ni para cumplir con el PNIEC.
Se pide también flexibilizar la planificación y actuación de Red Eléctrica en varios sentidos: poder dar una respuesta ágil a las necesidades industriales, conseguir mecanismos más ágiles de modificación en la planificación y establecer criterios económicos y sociales de acceso a la red, como la generación de empleo por potencia solicitada, por poner un ejemplo. Se pide también estimular la electrificación de procesos y el consumo industrial eléctrico, proponiéndose para ello modificar el impuesto de actividades económicas, para terminar con la discriminación a la electricidad con respecto a los fósiles. Se pide recuperar las ayudas a la industria electrointensiva. Y se pide crear, con cargo a ingresos de subastas de comercio de emisiones, una línea de ayudas para electrificación industrial. Para finalizar, pedimos explorar la posibilidad de que se puedan anticipar las inversiones en redes desde Euskal Herria, activando para ello la posibilidad que ofrece, por ejemplo, el Concierto Económico, como ha pedido el Gobierno vasco.
Eskatzen duguna esaldi gutxi batzuetan laburbilduz, zera da: egoera hobetzeko konpromiso politikoa; sare elektrikoan egin beharreko inbertsioak mugatzen dituzten arauak malgutzea; Red Electricaren planifikazioa malgutzea, behar industrialei garaiz erantzuteko eta bideragarriak ez diren proiektuak azkar baztertzeko; industriaren elektrifikazioa bultzatzeko estimulu egokiak ezartzea, bai laguntzen bidez, bai fiskalitatean egin beharreko moldaketen bitartez; industria elektrointentsiborako laguntzak berreskuratzea; eta, azkenik, euskal gobernuek inbertsio horiek aurreratzeko gaitasuna gaitzea.
Gure ustez, neurri sorta honek gauzak bide onean jarriko lituzke.
Aquí tienen resumido en unas pocas frases lo que pedimos: compromiso político para mejorar la situación; flexibilizar las normas que limitan las inversiones que hay que realizar en la red eléctrica; flexibilizar la planificación de Red Eléctrica para responder a tiempo a las necesidades de la industria y poder dejar a un lado de manera rápida los proyectos que no son viables; implantar estímulos adecuados para impulsar la electrificación de la industria, tanto a través de ayudas como a través de adaptaciones en la fiscalidad; recuperar las ayudas para la industria electrointensiva; y, por último, habilitar la competencia para que los Gobiernos de Euskal Herria puedan adelantar esas inversiones.
En opinión de nuestro grupo, esta batería de medidas ayudaría a ir por el buen camino.
Podrá haber, por supuesto, muchas más medidas que ayuden a mejorar la situación, los cuellos de botella que hemos descrito, de cara a la descarbonización industrial. Algunas ya están en marcha, otras habrá que definirlas, pero creemos que las medidas que hoy se plantean para su debate y votación son de sentido común, perfectamente factibles y están redactadas con ánimo completamente constructivo. Desde luego, para nosotros y nosotras es una cuestión de país, algo defendible, y, en esencia, defendido por los Gobiernos de la Comunidad Autónoma vasca y Nafarroa, en los que se encuadran varios de los grupos aquí presentes, incluidos el Grupo Vasco y el Socialista. Por eso, animamos a todos los grupos de esta Cámara a secundar estas propuestas; la industria lo agradecerá.
Besterik gabe, eskerrik asko.
Nada más y muchas gracias.