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Sin adjetivos

Pleno del 11 de junio de 2025

Interpelación urgente al Ministro del Interior sobre los ataques que está sufriendo la Guardia Civil de manos de, entre otros, miembros de su Gobierno.

Interpelación urgente.. Autor: Grupo Parlamentario Popular en el Congreso. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 121.

Sergio Sayas López

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Gracias, presidente. Buenos días, señorías. Mírese, señor Marlaska. Ahí está, callado ante una de las redes más mafiosas y corruptas que hemos visto en la historia democrática de España. (Aplausos). Una red camorrista que no tiene otro objetivo más que desprestigiar a la Guardia Civil que investiga presuntos casos de corrupción en la familia de Pedro Sánchez, en el Gobierno de Pedro Sánchez, en el partido de Pedro Sánchez y en un fiscal general del Estado que está al servicio de Pedro Sánchez. (Una señora diputada: ¡Muy bien!). Mírese, alguien que, como usted, defendió con honor desde la justicia la ley está hoy chapoteando en las cloacas de una mafia que trata de subvertir el Estado de derecho. Es usted la personificación más pura de la degradación que provoca el sanchismo. (Aplausos.―Varios señores diputados: ¡Bravo!). Eso explica por qué usted es de los pocos ministros que están con Pedro Sánchez desde el principio y que más tiempo lleva a su lado, y eso solo tiene una razón: que usted ha acumulado el suficiente nivel de indecencia para que Sánchez le mantenga a su lado. ¿Qué se puede esperar de alguien que ha pasado de condenar terroristas a pactar con quienes los llevan en sus listas? ¿Qué se puede esperar, señor Marlaska, de eso? Evidentemente, usted traga hoy con la mafia de las cloacas exactamente igual que tragó con los pactos con los batasunos, con la sumisión a quienes dieron un golpe a la Constitución en Cataluña o con los casos de corrupción que hemos visto en un Gobierno del que usted forma parte. Claro que nadie espera ya que usted defienda a la Guardia Civil de la mafia de las cloacas. ¿Cómo va a defender a la Guardia Civil el ministro que más ha hecho por desmantelarla en Cataluña, en Navarra, en Barbate y ahora con la UCO? Por eso yo no le pregunto por qué traga usted con todo esto, solo le pregunto si usted solo consiente o también participa. (Aplausos). Y le pregunto esto porque nadie puede creerse la trola de que una militante de base socialista con ínfulas de investigadora y de reportera haya puesto en marcha unas cloacas de esta naturaleza ella sola, con chantajes, extorsiones, grabaciones y basuras varias y ofreciendo impunidad y ascensos en la Guardia Civil y defensa pagada por el Partido Socialista a cambio de tapar unos presuntos casos de corrupción que les tienen de fango hasta el cuello. Y es todavía más difícil de creer cuando hemos sabido que El Confidencial tiene imágenes en las que la señora Leire Díez sale y entra de la sede de Ferraz más veces que las sobrinas de Ábalos y el hermano de Pedro Sánchez fueron a sus puestos de trabajo que les pagábamos con el dinero de todos los españoles. (Aplausos). Y, desde luego, se hace completamente inverosímil cuando hemos leído en los medios de comunicación que supuestamente la directora general de la Guardia Civil ―la que de verdad manda en su ministerio― ha mantenido contacto con Leire Díez precisamente en el mismo momento en que esta se estaba reuniendo con el agente imputado en el caso Koldo, al que presuntamente estaba ofreciendo ascensos en la Guardia Civil. Y no ayuda tampoco a que nos creamos esta burda trola la tardanza del Partido Socialista en abrir un expediente a regañadientes, cerrado después de un encuentro con Santos Cerdán. Mire, señor Marlaska, es todo tan grotesco que ni en Mortadelo y Filemón ni en Torrente hemos visto escenas tan chuscas. Las cloacas de un Gobierno han superado a la ficción. Es tal el nivel de degradación que nos parece estar asistiendo a un reality de la corrupción, así que haga el favor de salir a esta tribuna y díganos, de verdad, qué sabe de las mafias y de las cloacas orquestadas por el Partido Socialista y ya veremos si por miembros del Gobierno. Y le pregunto esto porque la señora Díez tuvo un encuentro que se ha relatado con el señor Villalba, imputado en el caso Koldo. El señor Villalba dice haber recogido un acta de ese encuentro en el que la señora Díez le traslada que los de arriba en el Gobierno estaban al corriente de todo. Los de arriba en el Gobierno, en materia de Guardia Civil, solo pueden ser usted y el señor Sánchez. ¿Lo sabía usted, lo sabía el señor Sánchez o directamente lo orquestaron los dos? Señor Marlaska, basta de basura, basta de indecencia, basta de mafias. Haga el favor de salir aquí, a la sede donde reside la soberanía nacional, y dé explicaciones de lo que sabe.

Y le voy a hacer algunas preguntas concretas. En primer lugar, ¿usted tiene constancia de que la directora de la Guardia Civil llamara a Leire Díez para interesarse por las investigaciones de la UCO que implican a miembros del PSOE en una presunta trama corrupta? ¿Tiene conocimiento usted, o le consta que lo tenga alguien en el Gobierno, de que esta operadora política de las cloacas del PSOE se reuniera o tuviera contacto con la directora de la Guardia Civil? ¿Ha dado usted o alguien del Gobierno instrucción verbal o informal orientada a obtener información sensible o comprometedora sobre los agentes que investigan el caso Ábalos? ¿Piensa usted cesar —‌y puede hacerlo, si es que quiere— a la directora de la Guardia Civil si son ciertas las informaciones que hemos conocido? ¿Tuvo algo que ver la repentina dimisión del secretario de Estado de Seguridad con toda la porquería que estamos conociendo? (Rumores). Y lo más importante, señor Marlaska, ¿a qué espera usted para salir aquí y decir que respalda a la Guardia Civil (aplausos) y que les garantiza la independencia frente a unas presiones que tratan de extorsionarles para que no hagan el trabajo que siempre han hecho con profesionalidad, solvencia, independencia y rigor? Ya quisiéramos tener en el ministro del Interior la mitad de dignidad que tenemos en los hombres y mujeres de la Guardia Civil y del Cuerpo Nacional de Policía. (Aplausos.―Una señora diputada: ¡Muy bien!).

Y le pido que lo haga porque hasta ahora no lo ha hecho, no sabemos si por cobardía o por complicidad. Lo que sí sabemos es que España no merece tener un ministro que defiende más a las cloacas que a quienes las investigan, y que este país no merece tener un ministro que calla cuando sus compañeros del Consejo de Ministros alientan bulos que se han demostrado claramente falsos y que no tienen otro objetivo más que el de desprestigiar a la Guardia Civil para impedir que haga su trabajo: investigar hasta la última gota de corrupción por muy socialista que ésta sea.

Mire, es difícil pedir vergüenza a un Gobierno que ni tan siquiera tiene escrúpulos, señor Marlaska, es difícil. Su ministerio pasará a la historia como un ministerio lleno de indignidad, de indecencia y de matonismo, y ahora también estará ligado a la mayor red corrupta y mafiosa que hemos conocido en las últimas décadas en este país. (Risas). Es usted el ministro que cesó a Pérez de los Cobos por tratar de inmiscuirse en una operación judicial; es usted el ministro que se ha dedicado a beneficiar a etarras a cambio de los pagos a los batasunos; es usted el ministro que devolvió ilegalmente menores de Ceuta a Marruecos; es usted el ministro que mintió sobre la muerte de veintitrés migrantes en la valla de Melilla; es usted el ministro que ofreció a Esquerra Republicana una purga de la Guardia Civil en Cataluña a cambio de su apoyo a la investidura de Pedro Sánchez; es usted el ministro que dejó desprotegidos a los guardias civiles en Barbate y desmanteló la operación OCON-Sur. Es usted el ministro que desmanteló la Guardia Civil de Tráfico para dar un nuevo pago a los proetarras que le sostienen en el Gobierno.

Por cada uno de estos hechos se podría haber exigido su dimisión ―por cada uno de ellos―, pero usted sigue ahí por una cosa, porque usted hace muy bien lo único que le importa a quien le mantiene, que es obedecer, oír, ver y callar (aplausos), aunque ese oír, ver y callar signifique amparar la red más mafiosa y corrupta que hemos visto contra la Guardia Civil en las últimas décadas en este país y aunque el objetivo de esa mafia que opera desde las cloacas del PSOE ―y ya veremos sí también desde las del Gobierno― no sea solo la Guardia Civil, sino lo que viene después: el Estado de derecho, nuestra libertad y nuestra democracia. Usted ha quedado para ser un lacayo del sanchismo; usted y Sánchez solo se diferencian en una cosa: él manda y usted obedece. En todo lo demás, son la misma cosa.

Muchas gracias. (Aplausos.―La señora Montesinos de Miguel: ¡Muy bien!).

Presidencia. A continuación, tiene la palabra en nombre del Gobierno el señor ministro del Interior.

Fernando Grande-Marlaska Gómez

GobiernoMinistro del Interior.Página 47Vídeo

Señor presidente, señorías. Señor Sayas, vaya desahogo el suyo, la verdad. (Risas.―Aplausos). Me interpela hoy el Grupo Parlamentario Popular en esta Cámara sobre los ataques que ―a su juicio, y cito literalmente― está sufriendo la Guardia Civil por parte del Gobierno. Se trata de una interpelación que se suma a la estrategia de acoso y derribo y de mentiras, bulos y falsedades que la derecha ha desplegado contra este Gobierno y que viene a confirmar una vez más el uso descaradamente partidista que la derecha y la ultraderecha hacen reiteradamente ―como digo― de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado cuando están en el Gobierno y también cuando están en la oposición. Una desesperada huida hacia adelante basada en la frustración de quien no puede conseguir llegar al Gobierno a través de las urnas, como procede en democracia. Una operación basada en la indicación del señor Aznar, esa de «quien pueda hacer que haga»; y claro que están haciendo, están haciendo un daño irreparable a la democracia de todos nosotros.

Ya sabemos que la única estrategia del Partido Popular ha sido y es buscar la desmovilización de aquellos que creemos en una España de progreso. Buscan el desánimo y la tristeza de un país porque creen que eso siempre les conviene. Un partido político que aspira a gobernar, pero del que no se conoce ni una propuesta sensata para España y que, ante la ausencia de proyecto, está cruzando ―sí― todas las líneas rojas. Por ejemplo, ahora también están poniendo en duda el voto por correo y atacando al Tribunal Constitucional por no estar plegado a la estrategia de su partido, perpetrando, como digo, un verdadero ataque a nuestro sistema democrático. Resulta llamativo que el Partido Popular siempre caiga en lo mismo, porque cuando la UDEF, la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía Nacional, se ocupaba de grandes casos de corrupción que afectaban al Partido Popular, como la Gürtel o la caja B, fue la derecha quien cargó contra estos agentes. Abro comillas: «La policía que investiga al Partido Popular es una policía de camarilla. Hay una camarilla policial, instalada en Canillas, dedicada a fabricar y preconstituir pruebas. La imparcialidad de instructores, policías y fiscales no se da en estos momentos en el proceso que afecta al Partido Popular». Cierro comillas. ¿De quién son estas declaraciones, señorías? Pues del mismísimo Francisco Álvarez-Cascos, entonces vicepresidente del Gobierno del señor Aznar. ¿Se acuerdan?

Pero no, no, señorías, no tenemos que irnos tan atrás. Para nada. Una compañera suya de bancada y que hoy está en esta Cámara sentada detrás de usted, la señora Cayetana Álvarez de Toledo, protagonizó en 2017 diversas declaraciones en contra de la UCO en el marco de las causas judiciales contra los dirigentes del Partido Popular Rodrigo Rato e Ignacio González, acusando ―sí― a la unidad de la Guardia Civil, nada más y nada menos, que de fabricar pruebas falsas y después filtrarlas. No contenta con eso, añadió en un artículo publicado en un medio de comunicación ―abro comillas―: «Quizás haya llegado la hora de que unidades como la UCO o la UDEF, que en estos años han acumulado un inmenso poder sobre la instrucción y el telediario, asuman también su cuota de responsabilidad. Por ejemplo, podrían dar la cara. Firmar sus atestados con nombres y apellidos siempre y no solo a veces». Cierro comillas. Esta es la inquebrantable defensa del Partido Popular de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, siempre y cuando sus actuaciones les parezcan convenientes. Cuando van en su contra, entonces todo cambia.

Y, ante esto, señorías del Grupo Popular, parece conveniente tomarles prestado el eslogan de su última manifestación para preguntarles qué prefieren: ¿mafia o democracia? (Aplausos). Porque fue este Gobierno quien en 2018 tuvo que iniciar una nueva etapa tras el insostenible ambiente que la corrupción del Partido Popular había instaurado en las instituciones de nuestro país, una corrupción que ―como saben, pero parece que han olvidado― anidó de forma muy especial en el Ministerio del Interior. Un ministerio que, afortunadamente, nada se parece al que ustedes dejaron en junio de 2018. Hablamos del Partido Popular de hace años, sí, pero la realidad es que ustedes, en este tiempo, no han cambiado nada. Los ciudadanos se preguntarán: ¿por qué tanto ruido? ¿Por qué estamos asistiendo estos días al máximo exponente de la estrategia de acoso y derribo de la derecha contra el Gobierno? Quizás, algunos titulares de los últimos días nos ayuden a comprender el porqué de esta situación: La jueza procesa a la pareja de la presidenta Ayuso por los delitos de fraude fiscal y falsificación de documentos ―no me explico qué pasaría si fuera a mi pareja a quien le ocurriera eso―; dimite un consejero del Partido Popular de la Xunta de Galicia denunciado por agresión sexual; un juzgado abre una segunda causa contra tres ex altos cargos del Gobierno de Ayuso por las muertes en residencias durante la pandemia; nueva causa contra el ex número dos de Interior con el Partido Popular por organización criminal.

Podemos observar que, como les decía, en todos estos años ustedes no han cambiado nada. La consecuencia es que, para tapar su propia corrupción y la absoluta falta de proyecto para nuestro país, la derecha ha hipotecado ―ustedes― su futuro a la destrucción del principio del sistema democrático en España si con eso consiguen llegar al poder. Una historia que, desgraciadamente, ya conocemos: intentar por otras vías lo que son incapaces, como decía también, de conseguir a través de las urnas. Y, mientras tanto, se les llena la boca hablando de cloacas. A ustedes, precisamente a ustedes, el partido que montó una red de policías al servicio del Gobierno y del Partido Popular dedicada a fabricar pruebas falsas contra adversarios políticos y a destruir pruebas que los implicaban en diversos casos de corrupción. Díganme si esto les parece, siguiendo el mismo eslogan, mafia o democracia. Realizaban acusaciones falsas orquestadas por los responsables de la seguridad del Estado a políticos de izquierda en las que decían que traficaban con drogas o que había financiación ilegal de los partidos. Ustedes, los de la caja B, los de Génova 13, díganme, siguiendo el mismo eslogan: ¿mafia o democracia? (Aplausos). Porque la Fiscalía Anticorrupción pide quince años de cárcel para el exministro del Interior con el Partido Popular, Jorge Fernández Díaz. Y la realidad es que, como siempre digo, frente a quienes denunciamos la corrupción, venga de donde venga, y colaboramos con la justicia (rumores), tenemos un Partido Popular que, para ocultar su propia corrupción, lo mejor que hace es destruir los discos duros a martillazos. Así, no hay clonación posible. (Un señor diputado: ¡Mentiroso!―Una señora diputada: ¡Ha dicho mentiroso!― Rumores y protestas). Y también fulminar al señor Casado…

Presidencia. Un momento, señoría. Señorías, ruego un poco de respeto al interviniente. Tienen un portavoz que seguro que después lo hará mejor que las últimas palabras que ustedes han mencionado. No menoscaben la decisión de su portavoz de rebatir después lo que tenga que rebatir, háganlo con respeto, por favor. Continúe, señor ministro.

Fernando Grande-Marlaska Gómez

GobiernoMinistro del Interior.Página 49

Muchas gracias, presidente. Como les decía, no sé si esto les parecerá mafia o democracia, lo que sí tengo claro, como ministro del Interior, es que las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado merecen todo el respeto, el apoyo y la consideración de este Gobierno; y también la UCO ―lo dije ayer, lo digo hoy, lo diré mañana y siempre, señor Sayas―, una unidad que con su trabajo desde hace treinta y siete años es una pieza clave del funcionamiento del Estado democrático y de derecho. Creo que la señora Álvarez de Toledo puede haber cambiado de opinión al respecto. Más de 700 hombres y mujeres que, con su enorme profesionalidad, luchan cada día contra la trata de seres humanos, narcotráfico, corrupción, delincuencia económica y financiera y cibercriminalidad, como lo hacen para esclarecer los delitos contra el patrimonio histórico, secuestros, homicidios, delitos graves contra la salud y el patrimonio y con la dependencia directa de jueces y fiscales, algo que también a ustedes les extrañaba mientras ocupaban el Gobierno. El reconocimiento y apoyo a la labor de la UCO se hace, señor Sayas, ni más ni menos, respetando sus actuaciones como Policía judicial, y no utilizando su trabajo para intentar manipular a la opinión pública; tampoco para tapar sus propios escándalos. Porque no se reconoce y apoya el trabajo de nuestros agentes intentando utilizar a la Policía Nacional y a la Guardia Civil para tapar las tramas propias de corrupción como es el caso del Partido Popular, así sí que no se apoya. Ustedes, mientras estaban en el Gobierno, les recortaban medios personales y materiales. Así es muy difícil que tuvieran las capacidades necesarias para investigar. Porque todo el mundo sabe que el mayor ataque que un Gobierno ha perpetrado a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado ha sido realizado por los Gobiernos del presidente Rajoy y de un partido como es el Partido Popular. Mientras tanto, viviendo usted en Navarra sabrá que en estos siete años hemos incrementado la Policía Nacional en un 8 % y la Guardia Civil en más de un 2,5 % respecto a 2018; es decir, lo contrario de lo que hacían ustedes; y todavía en una tasa mayor se han incrementado en Cataluña tanto Guardia Civil como Policía Nacional. Así es realmente cómo se protege y respeta a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, con más medios, mejores infraestructuras, todos los medios necesarios para la investigación, no inmiscuyéndose en su trabajo y realmente garantizando esa neutralidad e imparcialidad en el ejercicio de sus funciones, algo que ustedes no respetaron en ningún momento cuando estaban en el Gobierno. Por eso, digo que a ustedes les pesa tanto que este Ministerio del Interior y que este Gobierno hayan cambiado tanto la estructura de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado para garantizar esa necesaria imparcialidad y neutralidad. (Aplausos). Con lo cual, reitero y concluyo: menos palabras. Se apoya a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado con hechos, no con simples palabras; como decía ayer, no con pulseras en la muñeca, sino realmente con pulseras en el corazón y en la mente, sabiendo gestionar su trabajo para garantizar que puedan realizar su trabajo. Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. Tiene la palabra el señor Sayas López.

Sergio Sayas López

PPDiputado.Página 49Vídeo

¿De verdad a usted no le da vergüenza hacer una intervención como la que acaba de hacer en esta tribuna? ¿Usted se escucha? ¿Usted, cuando se queda consigo mismo, no siente espanto de ver en lo que se ha convertido? (Aplausos). Es que, si usted no es capaz de sentir vergüenza después de la intervención que acaba de hacer ahora aquí, es que simplemente su nivel de falta de escrúpulos ha llegado ya a rozar el infinito. Señor Marlaska, la demostración de la decrepitud de un ministro arrastrado y de un ministro completamente sometido es la intervención que usted acaba de hacer aquí. Alguien que, como usted, ha sido un juez que defendió el Estado de derecho, hoy, ¿ha salido aquí a no decir ni una palabra de las mafias de las cloacas que estamos viendo en el Partido Socialista, y, ojo, no las veamos también en el Gobierno? (Aplausos). Hay una cosa que no quiero pasar por alto y es que usted ha tratado de relacionar las palabras del señor Aznar con el Tribunal Supremo. ¿Usted quiere decir que el Tribunal Supremo actúa a las órdenes del señor Aznar? ¿Usted, que ha sido juez? Si de verdad ha querido decir eso, salga aquí y dígalo. (Aplausos.―Rumores).

Me ha dicho usted que he tenido una intervención de desahogo. No, ni yo ni la inmensa mayoría de los españoles vamos a sentir desahogo alguno mientras ustedes estén en el Gobierno. (Una señora diputada: ¡Muy bien!―Aplausos). El único desahogo que le queda a España, a la libertad y a la democracia de este país, es que ustedes salgan de la Moncloa cuanto antes

Por eso, ya no me voy a dirigir a usted, me voy a dirigir a los españoles (rumores) desde esta tribuna, que representa la sede de la soberanía nacional. Y les voy a decir que estamos viviendo uno de los momentos más oscuros de la historia democrática de España. Nunca, hasta ahora, la corrupción, la camorra (varios señores diputados: Sí, sí), la mafia, las prácticas corruptas y la indecencia habían calado tan hondo en instituciones del Estado. Nunca, jamás se había cercado tanto a un presidente del Gobierno. (La señora Perea i Conillas: ¿No? M. Rajoy). Y, por eso, es normal que muchos españoles se pregunten si lo que tenemos es un Gobierno o directamente en este país [nos gobierna la camorra]1. (Aplausos). Pero le voy a decir una cosa: hoy tenemos al fiscal general del Estado procesado por el Tribunal Supremo por usar a la Fiscalía para arremeter contra un rival político que no le gusta a Pedro Sánchez. Hoy, tenemos a la mujer del presidente del Gobierno imputada por tráfico de influencias, por corrupción en los negocios, por apropiación indebida y por intrusismo. Hoy, el hermano del presidente del Gobierno está imputado por prevaricación y por tráfico de influencias. Hoy, un exministro de Sánchez está imputado por formar parte de una red corrupta que usaba el ministerio para llevarse comisiones; y otros cargos del Gobierno y del Partido Socialista también han sido acusados de llevarse comisiones. Hoy, hemos visto cómo una mafia orquestada está dispuesta a hacer lo que sea para que no se investigue la corrupción. Esta es la [basura que nos gobierna hoy]2 en este país, esta es. Han estirado ustedes tanto la indecencia que han convertido todo en una pocilga. Pero hay algo con lo que no podrá: no podrán con el ansia de libertad de este país, no podrán con el convencimiento de los españoles de que la ley y la justicia prevalecerán, no van a poder con la voluntad de este país de defender una democracia que durante tantos años nos costó conseguir. Lo único que estamos viendo es un Gobierno en los últimos [estertores de la basura]3 que no nos anuncia otra cosa más que su final ha llegado. A Pedro Sánchez le queda poco; a España, un gran futuro por delante. (Aplausos).

Presidencia. Señor Sayas, estoy seguro de que usted puede defender las ideas que tenga y hacerlo con pasión, y estoy seguro de que con profundidad, pero creo que la utilización permanente de hipérboles y sobre todo… (Rumores). Escúcheme un momento, escúcheme un momento. Y, sobre todo, no se puede conculcar el artículo 103.1 del Reglamento diciendo que nos gobierna la camorra, que es una basura de Gobierno hoy o que el Gobierno es estertores de la basura. Todas estas expresiones serán retiradas del Diario de Sesiones porque no son acordes con el Reglamento de la Cámara. Muchas gracias. (Aplausos.—El señor Sayas López, de pie en el escaño: Lo que no es acorde es que el Gobierno esté rodeado de corrupción). Señor Sayas, siéntese. Señor Sayas, siéntese. No tiene la palabra, no tiene la palabra, siéntese. (El señor Sayas López sigue hablando desde el escaño con el micrófono apagado). Señor Sayas, le llamo al orden por primera vez. Siéntese. (El señor Sayas López, desde el escaño: No me voy a sentar). Si no se sienta, le llamaré al orden por segunda vez. (El señor Sayas López sigue hablando desde el escaño con el micrófono apagado). Señor Sayas, le llamo al orden por segunda vez y le advierto de que si le llamara una tercera vez tendrá que irse de la Cámara. Siéntese, por favor, siéntese. (El señor Sayas López se sienta). Señor ministro, tiene la palabra. (Protestas.―La señora Montesinos de Miguel pide la palabra.— Varias señoras y señores diputados golpean los escaños.—Un señor diputado: ¡Qué vergüenza!). Señor ministro, tiene la palabra. Cuando usted quiera. (El señor Gutiérrez Santiago sostiene el móvil en alto.—La señora Guardiola Salmerón: No se puede grabar.—El señor Sémper Pascual: Está prohibido, no se puede.—Rumores y protestas).

Fernando Grande-Marlaska Gómez

GobiernoMinistro del Interior.Página 50Vídeo

Muchas gracias…

1  Palabras retiradas por la Presidencia de conformidad con los artículos 103.1 y 104.3 del Reglamento de la Cámara 2  Idem. 3  Idem.

Presidencia. Un segundo, señor ministro. Advierto a todos los diputados que el Reglamento impide y prohíbe grabar en la Cámara, así que, por favor, quien lo haya realizado, si es que ha sucedido, que no lo haga. (La señora Guardiola Salmerón: Estaba grabando). Señor ministro, tiene la palabra.

Fernando Grande-Marlaska Gómez

GobiernoMinistro del Interior.Página 51

Muchas gracias, señor presidente. Señorías, señor Sayas, seguimos, y es cierto, con el desahogo. (Rumores). Yo no sé si para ustedes va a ser posible o factible elaborar un discurso en el futuro sin proferir algún tipo de insulto, porque creo que el porcentaje de insultos por cada palabra que ustedes profieren es importante y, sobre todo, dice mucho del discurso, del contenido y de la seriedad que quizás pretendan trasladar. Pero le reitero, y voy a ser muy breve, que este Gobierno vino en 2018, entre otras funciones, para luchar contra la corrupción dentro del Ministerio del Interior y para devolver la dignidad a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. Lo reiteraré porque lo he dicho en estos últimos días en distintas ocasiones: creo que en ningún momento en estos siete años se ha podido decir nada de ningún responsable del Ministerio del Interior ni del titular ni de los secretarios de Estado que ha habido ni de los directores de Policía ni de Guardia Civil, sino solamente la decencia, la honradez y el cumplimiento del deber (rumores); ningún acto que pudiera poner en tela de juicio a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y hemos trabajado en todo momento para garantizar su imparcialidad y su neutralidad y, si no, me remito a los hechos y a lo que es el día a día durante estos últimos siete años. Desde luego, hemos desmantelado ‘policías patrióticas’, policías que elaboraban informes conforme interesaba al Gobierno, etcétera. Por eso le digo, ¿me hablan ustedes a mí de ese eslogan de «mafia o democracia», ustedes que han tenido vicepresidentes del Gobierno en prisión, tesoreros del partido en prisión y condenados por corrupción, presidentes de comunidades autónomas, consejeros en un número bastante importante? (Aplausos.―Rumores). ¿Y me hablan ustedes de corrupción? No, nosotros estamos evidentemente por otra cuestión, que es garantizar la neutralidad ―y lo repetiré las veces que sean necesarias― y la imparcialidad de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, garantizar su dependencia funcional única y exclusivamente del Poder Judicial y del Ministerio Fiscal, y eso se hace dándoles más efectivos, más medios, mejor remuneración y mejores condiciones laborales, y eso es lo que hemos hecho durante estos años. Lo repetiré las veces que sean necesarias. Voy a concluir, porque creo que las cuestiones quedan suficientemente claras con los compromisos con las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado de un Gobierno, como el de Pedro Sánchez, y de otros Gobiernos, como los del Partido Popular. Ustedes tienen perdida la noción incluso de la política. ¿Me ponen como diputado en la interpelación para debatir conmigo en materia de corrupción y para hablar de dignidad en la vida personal, profesional y política a alguien que ha vendido su voto para poder continuar en política? (Aplausos). ¿Que ha vendido su voto, que ha traicionado a su partido político, simplemente por intereses personales? ¿Es usted quien me habla a mí de dignidad personal, de dignidad política? (Aplausos.―El señor Sayas López: Sí, sí). Llevo demasiado tiempo dedicado al sector público para saber dónde está la dignidad, y quien tuvo la dignidad con 30 o 40 años no la pierde con 60 y a quien no la ha tenido con 30 no le auguro un futuro muy correcto en política, sobre todo en valores democráticos y dignidad personal. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias. MOCIONES CONSECUENCIA DE INTERPELACIONES URGENTES. (CONTINUACIÓN): — DEL GRUPO PARLAMENTARIO REPUBLICANO, SOBRE LAS MEDIDAS QUE EL GOBIERNO TIENE PREVISTO ADOPTAR PARA HACER FRENTE A LA EMERGENCIA SOCIAL DERIVADA DE LA IMPOSIBILIDAD DE ACCEDER A UNA VIVIENDA Y DEL INCREMENTO DESCONTROLADO DE LA ADQUISICIÓN DE INMUEBLES CON FINES ESPECULATIVOS. (Número de expediente 173/000105).

Presidencia. Continuamos con la moción consecuencia de interpelación urgente del Grupo Parlamentario Republicano sobre las medidas que el Gobierno tiene previsto adoptar para hacer frente a la emergencia social derivada de la imposibilidad de acceder a una vivienda y del incremento descontrolado de la adquisición de inmuebles con fines especulativos. Por el grupo autor de la iniciativa, y para la defensa de la moción, tiene la palabra la señora Estrems Fayos.