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Sin adjetivos

Pleno del 11 de junio de 2025

Interpelación urgente al Ministro de Industria y Turismo relativa a las necesidades de la industria vasca y su electrificación.

Interpelación urgente.. Autor: Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 121.

Mikel Otero Gabirondo

EH BilduDiputado.Página 40Vídeo

Eskerrik asko, lehendakaria andrea. Este Gobierno ha dicho a menudo que hay que diferenciar el apagón del resto de los debates vinculados a la energía y la electricidad. Euskal Herria Bildu tomó nota y hoy venimos a hablar de descarbonización, de electricidad y de industria. Por eso acudimos a usted. Es un tema que a la vez son varios, una cuestión de frontera entre el Ministerio de Industria, el de Transición Ecológica, el de Economía o incluso el de Hacienda. Y queremos hablar de algunos cuellos de botella que tenemos ahora mismo con la descarbonización y electrificación de la industria, especialmente de la industria vasca. Permítame antes poner un poquito de contexto ecológico aquí, porque esta misma semana se ha presentado un informe científico que nos ha desvelado que se ha rebasado un séptimo límite planetario. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia). Los límites planetarios se vienen estudiando desde hace bastantes años. Se han identificado nueve principales y hasta ahora se sabía que seis de ellos estaban sobrepasados. Hay rebasamientos importantes en temas cruciales, como las emisiones de CO2, que provoca cambio climático, la pérdida de biodiversidad… Así, hasta seis. Ahora sabemos que un séptimo límite ha sido sobrepasado: el nivel de la acidificación del océano. Y, lo que es peor, hemos sabido que está directamente relacionado con las emisiones de CO2; a más CO2 emitido, más CO2 absorbe el océano a cambio de reducir su pH y, por tanto, acidificarse, lo cual es muy problemático para la biodiversidad del mar y, por ende, para toda la vida en el planeta. Es decir, reducir emisiones de CO2 es vital para el futuro del planeta en muchos sentidos, y las emisiones de CO2, como sabemos, provienen en su mayor parte de quemar combustibles fósiles. Obviamente, esto está completamente ligado a la industria, un sector con alto consumo fósil y, por tanto, con altas emisiones. El segundo elemento que hay que poner en contexto es la propia industria. Todos los análisis macro de la industria europea, de sus riesgos y de su futuro ponen el foco en la cuestión energética, ya no tanto por su aspecto ecológico, sino por su viabilidad y su competitividad. No le voy a insistir demasiado con el informe Draghi ―entiendo que lo conocerá perfectamente―, pero sí quiero recordarle que en ese informe uno de los tres grandes elementos de pérdida de competitividad de la industria europea es la energía y el precio que se paga por ella. En gran medida, esto está vinculado a la dependencia energética exterior, básicamente con el gran déficit de combustibles fósiles, además de otras cuestiones ligadas a la fiscalidad energética europea. El informe aboga fuertemente por varias cuestiones clave en materia energética vinculadas a la industria: la necesidad de un fuerte avance en energía renovable autóctona y una apuesta industrial firme por la misma, la necesidad de reducir emisiones industriales o, si lo prefiere, descarbonizar la industria y la desvinculación, para ello, de los combustibles fósiles a través de la electrificación. Es decir, para tener una industria viable a medio plazo hay que descarbonizar, hay que electrificar y hay que alimentar esta electrificación con energías renovables. El Clean Industrial Act europeo va por una línea muy similar. Creo que estaremos de acuerdo en lo que se ha dicho hasta ahora. Ahora bien, la electrificación industrial no va para nada al ritmo deseado, y esto compromete varios de los objetivos marcados por Europa y por el propio Estado. El plan de energía y clima establece que hay que aumentar la demanda eléctrica un 34 % para 2030 y prevé importantes inversiones en redes para integrar renovable y añadir nueva demanda, especialmente demanda industrial, básicamente a través de procesos de electrificación. Pero vemos que estamos frente a varios cuellos de botella que están ralentizando la deseada y necesaria electrificación industrial. Hay dificultades de acceso a potencia eléctrica, pero también desincentivos varios a la electrificación que tienen que ver con los precios, desincentivos fiscales, etcétera.

Le voy a hablar sobre todo de la industria vasca, pero creo que es un asunto que afecta al conjunto del Estado. Como usted sabe, la industria es un sector fundamental de la economía en Euskal Herria, la Comunidad Autónoma vasca y Nafarroa: cerca del 25 % del PIB está vinculado a la industria y más de un 20 % del empleo es empleo industrial, una cifra que supera con creces la media europea y aún más la media estatal. Tanto la Comunidad Autónoma vasca como Nafarroa han asumido, a través de sus respectivas leyes de transición energética y cambio climático, objetivos ambiciosos de descarbonización que se alinean con los objetivos estatales y europeos, y en ambas leyes se explicita que uno de los grandes objetivos de la descarbonización pasa precisamente por la descarbonización de la industria y que la descarbonización de la industria pasa en buena parte por la electrificación de procesos que hoy en día se realizan quemando combustibles fósiles; sobre todo, le hablo de hornos de gas que se pueden electrificar. La propia industria, con diferentes alianzas, está inmersa en estos procesos. El ejemplo lo tenemos en el clúster Net-Zero, en la Comunidad Autónoma vasca, pero en Euskal Herria tenemos cerca de 150 empresas industriales en procesos de descarbonización a través de la electrificación. Además de esto, se necesitan potencias adicionales para nuevos polígonos industriales, así como para integrar generación renovable, por no hablar de aumentos de potencia requeridos en industrias ya electrificadas o la electrificación de parte de la movilidad o del sector de edificios.

La industria de Euskal Herria sabe que se tiene que descarbonizar y sabe que los esfuerzos realizados hasta ahora en eficiencia energética y ahorro han sido importantes, y de hecho las emisiones por unidad de producción han descendido mucho en las últimas décadas, pero sabe que ya no es suficiente solo con eso. Los objetivos de descarbonización europeos, estatales y autonómicos aprietan, el precio del CO2 aprieta y hay que actuar ya. Y, por supuesto, no podemos olvidar que tenemos varias decenas de miles de empleos pendientes de estos procesos de electrificación y descarbonización: estamos hablando de cerca de cien mil empleos vinculados a esto. De hecho, estamos inmersos en una enorme transformación de todo el tejido socioproductivo, y cuidar el empleo industrial es la base ineludible para una transición justa, pero últimamente vivimos de sobresalto en sobresalto: esta última semana ha sido BSH, en Nafarroa, pero estamos teniendo disgustos industriales demasiado a menudo ―Glavista, Guardian, Gamesa, Bridgestone y Balenciaga―, con problemas de distinto origen, sí, pero dejándonos una preocupación común de desindustrialización.

En lo que respecta a la electrificación, a pesar de que en muchos casos los planes de inversión de ciertas industrias y ciertos sectores clave, como los del cemento, la siderometalurgia, las papeleras o las fundiciones, están ya aprobados, bien por sí mismas o bien por las matrices a las que pertenecen, se están topando con límites y cuellos de botella que ponen en riesgo esas inversiones. Para empezar, hay límites de potencia eléctrica disponible tanto en la red de distribución como en la de transporte. A Red Eléctrica y a las distribuidoras se les acumulan expedientes sin atender por falta de potencia disponible. Y aquí tenemos varios problemas. Por un lado, tenemos los reales decretos 1047/2013 y 1048/2013 que ponen límites anuales a la inversión. Creo que todos somos conscientes de que cumplir los objetivos del plan de energía y clima en volumen de inversión en redes y en electrificación de la economía pasa, desde luego, por revisar esto.

Pero a los problemas de límites de inversión hay que añadir al menos dos más. Uno de ellos es la rigidez de la planificación de la red eléctrica. La planificación por quinquenios o sexenios podía tener interés tiempo atrás, pero hoy, cuando es necesaria una agilidad importante, ya no es suficiente con planificar cada cinco o seis años y contar solamente con la herramienta de las modificaciones de acceso puntual una vez en todo el periodo. Como sabrá, en las últimas modificaciones se han quedado multitud de peticiones industriales sin atender. Otro problema es el de la ocupación más o menos fantasma de las subestaciones. Ahora mismo tenemos un lío importante en Euskal Herria con este tema ya que hay subestaciones saturadas por dudosas evacuaciones de generación renovable en Aragón, y evacuaciones dudosas de proyectos de generación en Araba a subestaciones de Vizcaya. Hay un lío tremendo, con posiciones ocupadas en subestaciones por proyectos de dudosa viabilidad, pero que tienen consecuencias prácticas: imposibilidad de integración de renovables y de satisfacer demanda industrial. No sé los números para el conjunto del Estado, pero, según nuestros cálculos, basándonos en los informes de las propias industrias y del Gobierno vasco, en el conjunto de la comunidad autónoma y Nafarroa necesitaríamos más de 3000 megavatios de potencia en subestaciones de red eléctrica solo para propósitos industriales de descarbonización y nuevos desarrollos de entornos industriales, sin contar con necesidad de movilidad, de edificaciones y de nueva potencia de industria que ya está electrificada.

En cualquier caso, los problemas no acaban aquí. Para impulsar la descarbonización industrial es imprescindible un marco regulatorio y fiscal que sea proclive, un marco especialmente favorable para la electrificación, y ahora mismo está sucediendo lo contrario. Le pongo solo un ejemplo que pueda aportar algo de luz: el Real decreto por el que se aprueban las tarifas y la instrucción del impuesto sobre actividades económicas. Este real decreto favorece fiscalmente a los hornos que utilizan combustibles fósiles, en detrimento de los hornos eléctricos. Es decir, la potencia de un horno eléctrico computa para pagar el impuesto sobre actividades económicas, pero la de un horno de gas no. Cambiar esto es de vital importancia para favorecer la electrificación, y en estudios de viabilidad este es a menudo un factor determinante y también, dicho sea de paso, es una subvención encubierta a los combustibles fósiles que debe terminar.

Los problemas no acaban con las empresas que se quieren electrificar. También hablamos de industria parcial o totalmente electrificada que requiere de más potencia y, por supuesto, de empresas fuertemente electrificadas y grandes consumidoras, las electrointensivas, que están viviendo momentos muy difíciles, pues aquí la factura eléctrica a menudo es superior a un 20 % de los gastos de la empresa, por lo que su viabilidad depende completamente del precio de la electricidad. Todos sabemos que, gracias a la fuerte penetración de las renovables, el precio medio del pool eléctrico estatal es inferior al de la gran mayoría de Estados europeos, pero, por una serie de circunstancias, la industria, especialmente la electrointensiva, termina pagando más por la electricidad que sus equivalentes francesas o alemanas. Y aquí hay muchos motivos, como las ayudas o la falta de ellas en los peajes. El Real Decreto 6/2022, de ayudas, estableció una reducción del 80 % del peaje, pero esto finalizó cuando fue rechazado el Real Decreto Ley 6/2024 o decreto ómnibus.

Más problemas. Los mercados de ajuste. Ahora se supone que estamos funcionando en modo seguro en el sistema eléctrico, pero, claro, el precio por megavatio hora por servicios de ajuste ha pasado de 7 euros a más de 30 euros por megavatio hora, y esto está afectando muchísimo a la industria, especialmente a la electrointensiva. Y hay otros incentivos que se dan en otros países, como un gran porcentaje de bonificaciones por el CO2 indirecto. Es decir, que mucha industria electrointensiva está ahora mismo con el agua al cuello, y el tiempo apremia.

Se ha dicho por activa y por pasiva que el hecho de que el Estado sea una gran potencia renovable debería servir para un renacer industrial; sin embargo, los problemas que yo le expongo aquí, especialmente en Euskal Herria, están suponiendo que esto no avance al ritmo planeado y están poniendo en juego el futuro de parte de las industrias vasca y navarra. Creemos que es un buen momento para que usted dé su opinión al respecto y, sobre todo, para que se comprometa a impulsar soluciones, coordinándose con los otros ministerios involucrados.

Besterik gabe, eskerrik asko.

Presidencia. Muchísimas gracias. A continuación, en nombre del Gobierno, tiene la palabra el señor ministro de Industria y Turismo.

Jordi Hereu Boher

GobiernoMinistro de Industria y Turismo.Página 42Vídeo

Gracias, presidente. Gracias, diputado Mikel Otero, por su intervención, por el fondo y por la forma, pues nos permite abordar un debate sobre un tema que es fundamental. Yo creo que compartimos la preocupación por el proceso de reindustrialización. Usted forma parte de una comunidad autónoma en la que el peso de la industria es del 24,2 %. Por tanto, yo creo que ustedes, también el Gobierno vasco, comparten la preocupación y el interés por los procesos de reindustrialización. Efectivamente, queremos incrementar el peso de la industria ―el 17 % supone ahora en España y el 24 % en Euskadi― y yo creo que ahora tenemos una gran oportunidad, porque reindustrialización y descarbonización de la industria van de la mano. Yo creo que tenemos una gran oportunidad, porque la descarbonización de la industria nos permite el gran reto de la lucha contra las emisiones, que es un gran reto, pero a la vez le digo como ministro de Industria que es una gran oportunidad industrial, porque el proceso de descarbonización, que tiene muchos vectores, pero el más esencial es electrificar la industria, cuando se hace de la mano de energías renovables, y en España tenemos esta gran capacidad, se convierte a la vez en una gran baza para la competitividad industrial.

De manera que, si tenemos que abordar el reto del crecimiento, si tenemos el número de firmas de PPA más alto de Europa, si tenemos acuerdos entre industria y generadores de energía y si tenemos tantas peticiones como para tener que reformular la planificación es porque tenemos un gran número de peticiones de proyectos industriales. Por tanto, tenemos un reto, pero a la vez es expresión de una gran oportunidad. En este sentido, estamos trabajando codo con codo con el Ministerio de Transición Ecológica y con el de Industria. Asimismo le tengo que decir que tenemos un diálogo muy positivo con todas las comunidades autónomas, también con el Gobierno vasco, para afrontar justamente este gran reto.

Le quiero recordar que, desde la política industrial activa, estamos haciendo un esfuerzo histórico. Nosotros impulsamos el PERTE del vehículo eléctrico, el PERTE agroalimentario, el PERTE naval, el PERTE farma, y sin duda siempre hay un vector: la descarbonización de todos y cada uno de estos sectores. Además, a esto añado que tiene el efecto de 340 millones de inversión en 158 empresas vascas que están acometiendo inversión para desarrollar esta gran oportunidad. Al mismo tiempo, tenemos un PERTE transversal, el PERTE de descarbonización, con un impacto muy importante. Yo le podría hablar de Mercedes-Benz, de Gestamp, de Irizar, de Sidenor o de Heidelberg Materials Hispania Cementos, donde estamos aplicando el PERTE de descarbonización.

Respecto a las ayudas para compensar los costes indirectos de CO2, iniciaremos ahora la convocatoria del 2025. Tendrá una dotación de 600 millones, cien veces más que en el 2018, doblando la asignación de fondos del 2024. Podríamos hablar de las ayudas a los consumidores electrointensivos o de los certificados de ahorro energético, los CAE: hay sesenta y nueve propuestas de empresas vascas para aplicar certificados de ahorro energético.

Lo que le estoy expresando es que, desde la política industrial impulsada por el Gobierno de España con fondos europeos, estamos apostando muy claramente por la descarbonización de nuestra industria, y esto significa que estamos alentando la demanda de electricidad, de la electrificación. Este es un proceso histórico, es un cambio estructural y es la gran baza, como yo recordaba con el comisario de energía europeo. Apostar por descarbonizar ahora tiene el gran efecto de apostar por la reindustrialización. Es un círculo virtuoso y, por tanto, yo creo que estamos ante una gran oportunidad.

Al lado de transformar la demanda industrial, en este caso liderada por la vicepresidenta tercera y el Ministerio de Transición Ecológica, hay toda una estrategia evidente y coherente de ir avanzando en paralelo en la ampliación de la red eléctrica. Si estamos alentando la demanda, estamos mejorando también la provisión y la oferta de electricidad. En este sentido, he de decirle que este Gobierno ha estado trabajando los últimos siete años en un cambio evidente de ritmo y de ampliación. Por tanto, nosotros en estos momentos conocemos perfectamente, porque estamos trabajando con el Gobierno vasco, las necesidades adicionales de suministro eléctrico en su territorio. Compartimos su preocupación y no queremos que quede por desarrollar ningún proyecto industrial por falta de suministro eléctrico. (Aplausos).

Como usted conoce, actualmente está en vigor la planificación de la red de transporte 2021-2026, que fue aprobada por este Gobierno en el 2022. Esta planificación contempla una inversión de 6894 millones de euros, lo que significa un 51 % más de inversión que la anterior planificación del periodo 2015-2020 del Gobierno del Partido Popular. Además de esta planificación, somos conscientes de la necesidad de imprimir un mayor ritmo a esta ampliación de la red eléctrica. Por eso, en el 2024, el MITERD ―a partir de ahora será el MITER― aprobó una modificación de aspectos puntuales incluyendo setenta y tres nuevas actuaciones, con una inversión adicional de 489 millones de euros para ejecutar proyectos estratégicos.

Además, el MITER ha sacado a concurso en estos momentos la capacidad de acceso a diversos nudos de la red de transporte eléctrico, entre los que se encuentran, por ejemplo, dos subestaciones vascas, la de Arrigorriaga y la de Mercedes Benz. Por un lado, apoyamos la electrificación, pero también apoyamos el suministro eléctrico de una factoría que se está electrizando con el apoyo público: en este sentido, 1380 megavatios. Son concursos que priorizan entre sus criterios de adjudicación la industria manufacturera ―de esto yo doy fe―, porque tenemos una vicepresidenta que, a la hora de adjudicar, opta por esta priorización.

En paralelo a todo este trabajo, en diciembre del 2023 se adelantó el inicio del ciclo de la nueva planificación eléctrica a través de la Orden TED/1375/2023. Esto nos permite que en el momento actual estemos a punto de culminar un primer borrador de la planificación 2025-2030, tras la propuesta del operador del sistema, en el que se han tenido en cuenta, además de criterios técnicos, las propuestas realizadas por las diferentes comunidades autónomas, también el Gobierno vasco. Yo le puedo asegurar que esta nueva planificación tiene muy presente el cambio de paradigma que estamos viviendo, tanto en lo que se refiere a la atracción de nuevas industrias como a la descarbonización del sector. De esta manera, vamos a atender de forma prioritaria todas estas necesidades industriales, también el desarrollo de la cadena de valor industrial vinculada a la transición energética. La transición energética en sí misma ve nacer nuevas oportunidades industriales y nacen nuevos proyectos industriales. En definitiva, compartimos la necesidad de una nueva planificación eléctrica, en la que se está trabajando intensamente, que nos permita desplegar toda la capacidad de nuestro sistema, tanto a nivel de generación como de transporte y de consumo de energía eléctrica.

Le añado la quinta cosa. Además de iniciar un nuevo ejercicio de planificación y de aprobar modificaciones a lo largo de estos años, hemos iniciado una reflexión sobre otra cuestión importante: los límites a la inversión en redes, tanto de transporte como de distribución. Usted sabe que ahora tenemos el reto de ampliar o destopar aquello que en otro contexto económico, en el 2013, se estableció como límite del PIB a la inversión en las redes de distribución y también en las redes de transporte. Pues bien, ahora tenemos que hacer esta reflexión, y por eso el MITER ha establecido una consulta pública a los Gobiernos y a los actores empresariales y sociales, porque tenemos que acelerar este proceso, ya que lo que valía en el 2013 ya no vale en el 2025. Nosotros estamos trabajando en esta transformación, que está liderada, en el caso de redes, por el MITER con una evidente posición activa.

Además de todo lo que le he expresado, para mantener un balance y que la factura eléctrica no decrezca, nosotros, el Gobierno, hemos destinado fondos Next Generation del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia por valor de 931 millones para la red de transporte y otros 525 millones para la modernización de redes de distribución. Son fondos para poder ampliar la red y que esto no redunde en un aumento de la factura que pagan familias e industria. De manera que, en estos momentos, hay 357 proyectos de transporte activos en la red española, más las nuevas interconexiones con Europa. La vicepresidenta y yo mismo hablamos con comisarios de otros países, hablamos con los ministros franceses para ampliar la capacidad de interconexión.

En definitiva, yo creo que es un buen debate, y nos coge trabajando intensamente con todas las comunidades autónomas y de manera intensa con el Gobierno vasco, se lo aseguro.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra el señor Otero Gabirondo.

Mikel Otero Gabirondo

EH BilduDiputado.Página 44Vídeo

Eskerrik asko, lehendakaria jauna. Muchas gracias, señor Hereu. Me alegran varias cosas. Me alegra que, por lo menos a nivel formal, compartamos la visión de favorecer la descarbonización y la electrificación de la industria. También reconocemos que se están haciendo muchas cosas. Pero es verdad que, aunque entiendo que a usted le corresponde como ministro defender lo que está haciendo el Gobierno, yo he puesto más el foco en los problemas, en aquello que no se está haciendo o en aquello que se debe hacer con más celeridad. Usted decía que se están abriendo a aumentar el límite de inversión en redes de distribución, y yo creo que esta es una cuestión fundamental, porque, por muy bien que se hagan las cosas, como no se abran estos límites las cuentas no salen. El plan de energía y clima prevé más de 50 000 millones de inversión en redes para poder llegar a los objetivos, y los objetivos no son otros que un mínimo del 35 % de electrificación de la economía y un aumento del 34 % del consumo respecto a los valores de 2021, pero con los límites actuales solo habría la posibilidad de invertir 3000 millones al año, con lo cual se quedaría a menos de la mitad de la necesidad de inversión. Entonces, hay que abrir este límite y hay que abrirlo mucho. Usted decía: No queremos que haya oportunidades industriales de inversión que se pierdan. Pero yo le digo que está pasando. Usted me ha puesto ejemplos como el de Mercedes-Benz o el de Arrigorriaga, ejemplos que conocemos perfectamente porque, entre otras cosas, Arrigorriaga está gobernada por Euskal Herria Bildu y estamos en permanente contacto con Heidelberg Materials, con quien estamos colaborando en lo que podemos. Pero hay varias decenas de expedientes industriales que se han quedado sin atender en las últimas modificaciones de acceso puntual. Con lo cual, no solo hay que aumentar el límite de inversión, sino también flexibilizar los mecanismos de adjudicación de potencia de red eléctrica. Es decir, hay que hacer una apuesta mucho más decidida para avanzar en aquello que ya se ha detectado como problema y hay que hablar de soluciones.

Evidentemente, nosotros, a partir de esta interpelación, haremos una moción, en la que haremos hincapié en algunas de estas cuestiones: en la cuestión de los límites de inversión; en la flexibilización de la planificación de la red eléctrica; en el apoyo a las inversiones en electrificación de sectores industriales; en la modificación del impuesto de actividades económicas, que, como le decía, está perjudicando la electrificación; así como en la recuperación de las ayudas a las industrias electrointensivas, que ahora mismo están pasando por un malísimo trago y urge ya revertir aquella negativa de aquel decreto ómnibus, que decayó por el voto en contra de PP, VOX y Junts. Es decir, tenemos mucho trabajo que hacer y entendemos que es momento de acelerar, de que ustedes se coordinen entre los diferentes ministerios y vayan todos a una.

Creemos que usted lo ha hecho, que defiende con ahínco esta electrificación, esta oportunidad, porque le digo con toda sinceridad que es un riesgo que estamos viendo de una manera compartida Gobiernos locales y autonómicos e industrias. Estamos ante un riesgo cierto de desindustrialización por estos cuellos de botella de los que le estoy hablando. Euskal Herria es un país industrial y quiere seguir siéndolo. Entendemos que el empleo de calidad y gran parte de la riqueza que se genera vienen a través de la industria. También el bienestar y gran parte de los servicios sociales llegan de esta potencia industrial que hemos sido y queremos seguir siendo.

Así que los problemas están detectados. Seguiremos por la senda de las soluciones, ya que vemos que podemos llegar a algunos acuerdos. Eso sí, entendemos que ustedes tienen que actuar con valentía en todas estas cuestiones que estamos poniendo encima de la mesa, porque la situación lo requiere y es urgente.

Nada más, muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Para concluir el debate, tiene la palabra, en nombre del Gobierno, el señor ministro de Industria y Turismo.

Jordi Hereu Boher

GobiernoMinistro de Industria y Turismo.Página 45Vídeo

Gracias, presidente. Gracias, señor Otero. Para mí es importante que compartamos objetivos. En cualquier foro internacional, y le aseguro que en Europa, España está apretando para que la agenda verde industrial suponga la reindustrialización de Europa, de España y también del País Vasco. A la vez, estamos siendo unos firmes defensores de la descarbonización. Tenemos objetivos de cumplir con la lucha contra el cambio climático y cada vez tenemos más ejemplos de que esta estrategia es la que más nos ayuda en los procesos de reindustrialización. El ejemplo de la industria del automóvil es evidente. Por un lado, está el reto de la transformación, pero sin duda, si no hay esta transición, no habrá futuro para esta industria. El ministerio del que soy responsable está invirtiendo miles de millones en la transformación energética de la industria, y le aseguro que trabajamos codo con codo con el Ministerio de Transición Ecológica para que ambos procesos avancen en paralelo. Es evidente que tenemos unidad de acción y unidad de visión, porque hay mucha sensibilidad industrial a la hora de afrontar las estrategias energéticas y sensibilidad respecto al cambio climático en las políticas industriales. También le digo que como esto está dando resultados y que es evidente que nos toca vivir procesos de transición, de transformación, hay crisis, pero le aseguro que el llamamiento a muchísimos proyectos que se acercan a España y al País Vasco es un reto, pero a la vez expresa una realidad de éxito. Nosotros tenemos la gran oportunidad de convertir la península ibérica en el nuevo gran hub industrial de Europa, y esto no es un eslogan. Cada día recibimos muchísimas propuestas. Por eso, tenemos el reto de poner la red eléctrica a la altura de los proyectos industriales. Por tanto, yo comparto que, en el fondo, estamos debatiendo sobre algo que tiene una gran connotación de oportunidad y de éxito colectivo, porque la apuesta por la reindustrialización y la descarbonización es una apuesta de éxito. Les quiero agradecer el seguimiento que hagan, y también les digo que, si hay propuestas concretas que tienen problemas, es evidente que en el Ministerio de Industria, pero también en el MITER estamos dispuestos a analizar caso por caso porque, evidentemente, nosotros tenemos que seguir impulsando esta política pública de transformación histórica. Tenemos una gran oportunidad y la vamos a ganar. Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. — DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL CONGRESO, AL MINISTRO DEL INTERIOR SOBRE LOS ATAQUES QUE ESTÁ SUFRIENDO LA GUARDIA CIVIL DE MANOS DE, ENTRE OTROS, MIEMBROS DE SU GOBIERNO. (Número de expediente 172/000130).

Presidencia. Interpelación urgente del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso al ministro del Interior sobre los ataques que está sufriendo la Guardia Civil de manos de, entre otros, miembros de su Gobierno. Para su defensa, tiene la palabra el señor Sergio Sayas López.