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Sin adjetivos

Pleno del 10 de junio de 2025

Proposición no de Ley para ajustar el IRPF por la inflación.

Proposición no de Ley ante el Pleno.. Autor: Grupo Parlamentario Popular en el Congreso. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 120.

Impuestos

Votación

  • 12 de junio de 2025: salió adelante, 179 sí, 164 no, 5 abstenciones.

Juan Bravo Baena

PPDiputado.Página 36Vídeo

Muchas gracias, presidenta. Señorías, estamos hoy aquí de nuevo para hablar de su tema favorito, los impuestos. No digo tema favorito porque les guste debatir sobre los tributos o porque les guste ver o analizar las deducciones para ver cómo podemos mejorar la actividad económica o cómo hacemos más transparente el impuesto sobre la renta de las personas físicas. No, es favorito para ustedes porque es la solución mágica para todo. Para todo, más impuestos. Cuando sube el precio de las hipotecas, un impuesto a la banca. Cuando sube el precio de la luz, un impuesto a las energéticas. Cuando hacen una reforma insostenible de las pensiones, un impuesto a los trabajadores y a las empresas. Cuando no consiguen construir las 184 000 viviendas anunciadas por Sánchez, más impuestos a la segunda residencia. ¿Que no pasa nada? Más impuestos, para cuando pase. Esa es su política, el expolio continuado. (Aplausos). Vayamos al dato, que dato mata relato. Son noventa y siete subidas de impuestos las que ustedes han hecho, noventa y siente en siete años. Pero hagamos un análisis. ¿Cuánto más se ha recaudado en el año 2024 en comparación con el año 2018? 140 000 millones de euros más, un 43 %. Analicemos cuánto supone eso para cada español: 2500 euros más por español. Para una pareja, 5000. Una familia con dos hijos ha pagado 10 000 euros más en el año 2024 en comparación con el año 2018. Pero si comparamos los cuatro primeros meses de este año 2025 con los cuatro primeros meses del año 2024, sumen a esos 140 000 millones 13 600 millones de euros más.

¿Quiere que nos centremos en el IRPF? En el IRPF ustedes han subido la recaudación un 56 %. ¿Me pueden explicar qué ha subido un 56 %? Nada. Si cogemos el empleo, ha subido un 14 %; si cogemos el salario medio, un 17 %; si cogemos la inflación, un 22 %. O sea, nada ha subido, solamente su recaudación. Entonces, no hay círculo virtuoso. Lo que hay es más recaudación porque exigen a los españoles más impuestos por su trabajo. Esa es la realidad, que ustedes cobran más impuestos.

Si les parece, me voy a apoyar en unas gráficas que ha hecho Jon González sobre la base de los datos de la Agencia Tributaria. (Muestra una gráfica) ¿Y qué nos dice? Que el salario medio actual ―la línea azul de abajo― está por debajo del salario medio que había en el año 2019. Es decir, los españoles han perdido poder adquisitivo. ¿Y qué es lo que indica la línea de arriba? La recaudación ―son datos de la Agencia Tributaria― resulta que ha subido un 1,4 %. Esa es la realidad. Ustedes no solamente perjudican a los españoles con sus políticas económicas, sino también con sus impuestos.

¿Y si analizamos la comparación de la recaudación en términos reales entre el año 2018 y el año 2024? Resulta que todas las rentas pagan más. (Muestra otra gráfica). Miren la línea roja: todas las rentas de cualquier español que paga impuestos pagan mucho más de lo que pagaban en su momento. Y eso es lo que le venimos a plantear. Aquí lo único que va como un auténtico cohete, sin lugar a dudas, si miran la gráfica (vuelve a mostrar la primera gráfica), es el tipo impositivo medio del IRPF. Eso es lo que va como un cohete. Y los salarios ―fíjense―, o para abajo, o estancados. Esa es la realidad.

Ustedes solamente se preocupan de la recaudación. ¿Y cómo lo hacen? Aprobando subidas de impuestos, como la que trajeron aquí en diciembre ―¿se acuerdan?―, de 8700 millones de euros, y la que es verdad que no traen aquí, que es la deflactación del IRPF, porque si la inflación sube y no le tocan el IRPF, le están subiendo más. Veámoslo con un ejemplo. Imaginemos el poder adquisitivo de los españoles. Hay dos vías. La primera, la inflación, nos resta. ¿Cómo lo compensamos? Con la subida del poder adquisitivo. Realidad: los españoles no han ganado poder adquisitivo y muchos han perdido poder adquisitivo por esa inflación. Y la segunda vía, por el IRPF. Pero hagamos un análisis: si en el año 2018 ustedes tenían para la cesta de la compra 100 euros, con eso ustedes compraban ―imagínense― pan, leche, arroz, carne y pescado. Hoy, con la inflación de la cesta de la compra les harían falta 140 euros. Aunque ustedes, por la subida de sueldo de los empresarios a los trabajadores, tuviesen 140 euros, por no deflactar en los seis escalones que tiene el IRPF van a hacer que el señor que estaba en el escalón del 24 % salte al escalón del 30 % por la nueva subida. Es decir, además de no ganar poder adquisitivo, ustedes por ese dinero no le cobran el 24, le cobran el 30, 6 puntos más. Quiere decir que cuando vaya a llenar la cesta de la compra, en vez de tener 140 euros, tendrá 135 y no podrá comprar o leche o carne o pescado o arroz o pan. Esa es la realidad. Por eso, cuando ustedes se acercan al CIS ven que los españoles cada día están más preocupados por su situación económica; por eso hay cada vez más españoles en situación de pobreza; por eso los españoles sienten que cada día pueden cobrar menos, aunque teóricamente, y solo teóricamente, tengan más ingresos. Recuerden: con el PIB y con la macro no se come, señorías, no se come con eso. (Aplausos).

La conclusión, señorías, es clara: el trabajador paga más, el empresario paga más y ustedes recaudan más. Son los únicos que ganan.

Hace un año y dos meses les pedimos que deflactasen, que rebajasen la tarifa del IRPF. No solamente se lo pedimos, sino que aquí se votó y se aprobó con 169 votos a favor y 160 en contra. (Muestra un documento). Sí, los suyos y los suyos. (Señala los escaños del Grupo Parlamentario Socialista y del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR). Pero otros muchos estaban de acuerdo en que hiciéramos esto. Y ustedes decidieron no aplicarlo. Por cierto, lo han aplicado casi todas las comunidades autónomas, todas las del PP y algunas también que en su momento estaban gobernadas por el Partido Socialista. Eso es una realidad.

Mire hasta dónde llega su afán recaudatorio que hasta a los que cobran el salario mínimo interprofesional están locos por cobrarles impuestos, están locos por que paguen el IRPF. En el año 2024, tuvo que ser el presidente Feijóo el que, en un desayuno, les avisó de que con su sistema iban a pagar más de un 40 % de la subida del salario mínimo interprofesional. Dijeron que lo iban a arreglar, tardaron más de un mes y muchos de esos trabajadores sufrieron la retención del IRPF y, por lo tanto, no cobraron el incremento del salario mínimo en su totalidad. Lo arreglaron, pero en el año 2025 fue peor: se lo volvimos a advertir y la vicepresidenta dijo claramente que no iba a eliminar de tributación el salario mínimo. Es más, nos insultaron, nos lo negaron, nos dijeron que era un disparate y, finalmente, nos copiaron. Pero nos copiaron mal, tan mal que ni siquiera ustedes saben realmente cuál es el instrumento que se ha utilizado para dejar exentos de tributación en el IRPF a los que cobran el salario mínimo. Es más, los animo a que suban aquí y lo expliquen. A ver si lo hacen bien. (Aplausos).

Eso es lo que están consiguiendo ustedes; lo que están consiguiendo es improvisación continua y una chapuza de resultados. Lo que les proponemos es que deflacten el IRPF, que rebajen el IRPF, para que, como ha dicho la OCDE, en España las rentas por primera vez ganen poder adquisitivo, porque con ustedes, en siete años, no han ganado poder adquisitivo. Necesitamos dejar atrás siete años de retrocesos con ustedes, dejar atrás este infierno fiscal. Porque hay una cosa clara: con ustedes, el Gobierno siempre gana y los españoles siempre pierden.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Bravo. Para la defensa de la enmienda formulada por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Sáez Alonso-Muñumer. (Aplausos).

Pablo Sáez Alonso-Muñumer

VoxDiputado.Página 38Vídeo

Gracias, señora presidenta. Señorías, comenzaré mi intervención poniendo de manifiesto una serie de obviedades. Primera. No modificar las tarifas del IRPF para ajustarlas a la inflación supone aumentar la carga fiscal a los contribuyentes, supone una subida encubierta de impuestos; una carga fiscal que ha supuesto 563 euros por persona en el periodo 2019-2023, de acuerdo con los cálculos del Instituto Juan de Mariana; una carga fiscal de 225 euros para rentas de 30 000 euros en el periodo 2022-2024, según el Registro de Economistas y Asesores Fiscales; una carga fiscal de 736 euros desde 2015 para una familia de dos adultos y dos hijos, según FEDEA; una carga fiscal de 311 euros en el periodo 2021-2024 para las rentas más bajas, según las estimaciones de Funcas y considerando tan solo el efecto de no indexar los mínimos personales y familiares y la reducción por tributación conjunta. Segunda. No modificar las tarifas del IRPF supone que más familias tendrán problemas en llegar a fin de mes; problemas en llegar a fin de mes que ya afectan al 75 % de las familias, según indica la Federación Española de Familias Numerosas. Tercera. La inflación afecta más a las rentas más bajas. Señorías, el crecimiento medio acumulado de la inflación entre los años 2021 y 2024 ha sido del 17,8 %; una inflación que sería, según Funcas, del 18,6 % para hogares cuyo gasto es inferior a 12 000 euros y del 15,8 % para los superiores a 12 000 euros. Y es que son las rentas más bajas, aquellas que se dejan gran parte de sus ingresos en la cesta de la compra, quienes sufren más las subidas de precios. Señorías, en el país con mayor tasa de paro de la Unión Europea y el cuarto con mayor tasa de pobreza o exclusión social no podemos tener un Gobierno que ha subido más de noventa y siete veces los impuestos y las cotizaciones sociales. No podemos tener un Gobierno que utiliza el dinero recaudado para comprar voluntades, para favorecer a sus amigos, para financiar organismos redundantes e ineficientes, para invertir en las grandes compañías españolas para influir en sus decisiones y para propagar su agenda ideológica, contraria a los intereses de España y de los españoles. Señorías, la propuesta de modificar las tarifas del IRPF es un paso en la dirección correcta; un paso que ninguna comunidad autónoma ―señores del PP, señor Bravo― ha aplicado en 2025. Pero debemos ir más allá. Necesitamos una reforma fiscal integral, que no solo contemple ajustes por inflación, sino que busque reducir la carga impositiva de manera estructural. Por eso planteamos como enmienda ―que esperamos que el Grupo Popular nos acepte― una verdadera reducción del IRPF. Proponemos un tramo exento a rentas inferiores a 22 000 euros, un tipo del 15 % hasta rentas de 70 000 euros y del 25 % a las superiores, reduciendo ambos tipos en 4 puntos por cada hijo. Pero no nos podemos quedar tan solo en el IRPF. En FUNCAS han estimado que el aumento del IVA por la inflación supuso un sobrecoste de 438 euros para las familias entre 2021 y 2024. En el Grupo Parlamentario VOX hemos propuesto también una serie de enmiendas que supondrán un importante alivio para todos los españoles, especialmente para quienes más lo necesitan. Proponemos revertir la subida del IVA llevada a cabo por el Partido Popular y reducir el tipo general del 21 % al 18 % y el tipo reducido del 10 % al 8 %. (Aplausos). Proponemos un tipo del 4 % permanente en las facturas de luz, gas y agua para los hogares. Proponemos promover de forma permanente un tipo impositivo del 0 % de IVA a los productos básicos de alimentación. Proponemos reducir el tipo superreducido del IVA a una serie de productos infantiles y geriátricos.

Señorías, los españoles necesitamos una reforma fiscal estructural que suponga una reducción real de la carga impositiva a los ciudadanos. Los españoles necesitamos un sistema fiscal que ayude realmente a las familias. Los españoles necesitamos que ustedes se vayan.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Sáez. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, tiene la palabra el señor Cruset Domènech.

Josep Maria Cruset Domènech

JuntsDiputado.Página 39Vídeo

Gràcies, presidenta. Cada vegada és més evident que aquest govern s’ha convertit en una veritable màquina de triturar la classe mitjana del país. No ho diem només nosaltres, que també, sinó que ho acrediten totes les dades tècniques i econòmiques que es van publicant. Tindrem temps en les pròximes setmanes de fer un debat a fons sobre aquesta realitat amb la vicepresidenta Montero. Per tant, tornem ara al punt d’avui. Com és habitual, ens trobem amb una proposició no de llei del Partit Popular, formulada com si acabessin d’aterrar en aquest planeta anomenat Espanya i no tinguessin cap mena de coneixement, de memòria o de responsabilitat sobre el que ha passat i està passant al seu país. El Partit Popular ve avui aquí com a salvador del món amb aquesta proposició, quan en realitat ha estat i continua sent una amenaça per Catalunya i el seu futur en el sentit més ampli de l’expressió de l’amenaça; una amenaça contra la nostra llibertat com a país; una amenaça contra la nostra llibertat d’expressió; una amenaça contra la nostra identitat, contra la nostra cultura, contra la nostra llengua, contra el model educatiu català, contra el model de societat catalana; una amenaça contra el model econòmic de Catalunya. Un Partit Popular que ens ha espiat, que ens ha perseguit, jutjat, empresonat i que ens ha empès a l’exili. En definitiva, un Partit Popular que ha estat i és una amenaça contra els nostres drets i llibertats. Per evidències, només cal escoltar-los a vostès en el dia a dia o fer una mirada a allò que va passar la darrera vegada que vostès van governar. M punto Rajoy va personificar la cara més rància del Partit Popular adoptant mesures letals per al futur polític, econòmic i social de Catalunya, i es va trobar immers en una cursa embogida per igualar o superar el sempre fosc José María Aznar; un president i un Partit Popular d’una precarietat i insolvència enorme que amb només sis anys va aconseguir treure a Espanya del grup de democràcies capdavanteres d’Europa i enfonsar-la en la crisi econòmica i institucional més gran des de la transició. Per tant, senyors del Partit Popular, vostès no tenen cap autoritat per venir aquí a donar lliçons en tributs, en economia, cap ni una. Ara bé, això no treu, com deia al començament, que el govern del PSOE i SUMAR sigui una veritable trituradora de la classe mitjana mentre, sigui dit de passada, és sostingut a ulls clucs pels grups que van signar l’acord per investir el president Sánchez i que, a diferència de Junts, també van quedar obligats a garantir-li l’estabilitat durant tota la legislatura, perquè a la pràctica un bloc i l’altre, uns i altres són exactament el mateix. Uns i altres són Espanya i la seva manera de fer i per tant pretenen viure i sobreviure fagocitant els que no ens sentim part d’Espanya. I anant en tot contra nosaltres, perquè quan es tracta de Catalunya no hi ha pràcticament cap diferència entre un bloc i l’altre. No n’hi ha cap ni una. Són els que cada any, un darrere l’altre, pressuposten molts menys diners, molts menys recursos per als ciutadans de Catalunya que per als d’altres comunitats. Són els que cada any, un darrera l’altre, executen menys de la meitat del pressupost previst a Catalunya, mentre al mateix moment doblen l’execució a Madrid. Són els que deterioren els nostres serveis públics i que, quan ho denunciem des d’aquí mateix, ens acusen de fer demagògia. Són els culpables que Rodalies o Regionals ofereixin un servei tercermundista, com si els ciutadans fossin bestiar que es transporta d’un costat a l’altre. Són els responsables, governant a Espanya aquí i governant també a Catalunya, del deteriorament del sistema educatiu o del sistema sanitari. Són, en definitiva, els responsables, uns i altres, un bloc i l’altre, que els ciutadans visquem cada vegada pitjor. Per tant, cap sorpresa en tot allò que vostès proposin. Cap sorpresa en tot allò que vostès facin. Aquí l’única sorpresa és el seguidisme d’alguns que han quedat completament mimetitzats dins de la batalla entre les dretes i les esquerres espanyoles, abandonant així la defensa de Catalunya i els seus ciutadans. Moltíssimes gràcies.

Muchas gracias, presidenta. Cada vez es más evidente que este Gobierno se ha convertido en una auténtica máquina de triturar a la clase media del país. No lo decimos solo nosotros, que también, sino que lo acreditan todos los datos técnicos y económicos que se van publicando. Tendremos tiempo en las próximas semanas de hacer un debate a fondo sobre esta realidad con la vicepresidenta Montero. Por lo tanto, volvamos ahora al punto que nos ocupa hoy.

Como es habitual, nos hallamos ante una propuesta no de ley del Partido Popular formulada como si acabaran de aterrizar en este planeta llamado España y no tuvieran ningún tipo de conocimiento, de memoria o de responsabilidad sobre lo que ha sucedido y está sucediendo en su país. El Partido Popular viene hoy aquí como salvador del mundo con esta proposición cuando, en realidad, ha sido y continúa siendo una amenaza para Cataluña y su futuro en el sentido más amplio de la expresión amenaza. Una amenaza contra nuestra libertad como país; una amenaza contra nuestra libertad de expresión; una amenaza contra nuestra identidad, contra nuestra cultura, contra nuestra lengua, contra el modelo educativo catalán, contra el modelo de sociedad catalana; una amenaza contra el modelo económico de Cataluña. Un Partido Popular que nos ha espiado, perseguido, juzgado, encarcelado y que nos ha llevado al exilio. En definitiva, un Partido Popular que ha sido una amenaza contra nuestros derechos y nuestra libertad.

Para evidenciarlo, basta con escucharlos en el día a día a ustedes o echar la mirada a lo que pasó la última vez que gobernaron ustedes. M. Rajoy personificó la cara más rancia del Partido Popular, adoptando medidas letales para el futuro político, económico y social de Cataluña. Y se halló inmerso en una carrera feroz para igualar o superar al siempre oscuro José María Aznar. Un presidente y un Partido Popular de una precariedad e insolvencia enormes, que en solo seis años logró sacar a España del grupo de democracias de la vanguardia de Europa y hundirla en la crisis económica e institucional más grave desde la Transición. Por lo tanto, señores del Partido Popular, ustedes no tienen autoridad alguna para venir aquí a darnos lecciones con tributos en economía. Ni una sola.

Ahora bien, eso ―como decía al principio― no quita para que el Gobierno del PSOE y SUMAR sea una auténtica trituradora de la clase media, mientras ―valga decirlo de pasada― es sostenido por los grupos que firmaron el acuerdo para investir al presidente Sánchez y que, a diferencia de Junts, también quedaron obligados a garantizarle la estabilidad durante toda la legislatura.

Porque, en la práctica, un bloque y otro, unos y otros, son exactamente lo mismo. Unos y otros son España y su forma de hacer. Y, por lo tanto, pretenden vivir y sobrevivir fagocitando a los que no nos sentimos parte de España. Y van con todo contra nosotros. Porque cuando se trata de Cataluña, no hay prácticamente ninguna diferencia entre un bloque y el otro. No hay ni una sola diferencia. Son los que cada año, año tras año, presupuestan muchos menos recursos, mucho menos dinero para los ciudadanos de Cataluña que para las demás comunidades. Son los que, año tras año, ejecutan menos de la mitad del presupuesto previsto en Cataluña, mientras en ese mismo momento doblan la ejecución en Madrid. Son los que deterioran nuestros servicios públicos y que cuando lo denunciamos desde aquí mismo, nos acusan de hacer demagogia. Son los culpables de que rodalies, cercanías o regionales ofrezcan un servicio tercermundista, como si los ciudadanos fuesen ganado transportado de un lugar a otro. Son los responsables, gobernando España aquí y gobernando también en Cataluña, del deterioro del sistema educativo o del sistema sanitario. Son, en definitiva, los responsables ―unos y otros, un bloque y el otro― de que los ciudadanos cada vez vivamos peor.

Por lo tanto, no hay sorpresa alguna en lo que ustedes proponen o en todo aquello que hagan ustedes. Aquí, la única sorpresa es el seguidismo de algunos que se han quedado totalmente mimetizados en la batalla entre derechas e izquierdas españolas, abandonando de ese modo la defensa de Cataluña y de sus ciudadanos.

Muchas gracias.

Presidencia. Moltes gràcies, senyor Cruset. Por el Grupo Parlamentario Republicano, té la paraula la senyora Vallugera Balañà. … tiene la palabra la señora Vallugera Balañá.

Pilar Vallugera Balañà

ERCDiputada.Página 40Vídeo

Gràcies, presidenta. Diputats, diputades. Perdoni un moment. Gràcies. És que hi ha coses que més val dir-les amb aigua perquè no se t’assequi la boca. Senyor Cruset, tal com ho ha explicat, dos blocs, els únics independents són vostès, està dient-me a mi que jo soc Espanya. Si segueix per aquest camí, tindrem problemes encara més grans dels que ja tenim, perquè la seva trajectòria a l’independentisme, jo no sé quina és. Fixi’s que no el coneixia. Però en canvi no es pot dir el mateix de mi, que tinc una trajectòria des dels quinze anys. Faci el favor d’una vegada de tractar-nos amb el mínim respecte degut a independentistes de pedra picada que ens hi hem dedicat tota la vida, perquè hi ha impertinències que no tinc per què aguantar i no aguantaré, per cert.

Estaria bé que ens hagués parlat d’impostos, perquè no ho ha fet, però jo sí que parlaré d’impostos. I miri, començaré parlant de la pressió fiscal, que això ja no va amb vostès, perquè va amb el PP, que són els que ho han presentat. Hi ha un petit apunt també: un dia d’aquests hauríem de parlar del que és la classe mitjana, perquè segurament és el gran dogma inexistent, el gran unicorn que ja no existeix. No és classe mitjana aquella classe de persones que perceben un sou i que, si durant dos mesos es quedessin sense aquest sou, no podrien fer front a l’habitatge, no podrien fer front als subministraments, no podrien fer front al menjar, no podrien fer front a tota la resta de coses bàsiques. Això no és classe mitjana. El que passa és que ens han intentat explicar que aquesta classe mitjana existia quan en realitat, ja em permetrà, però si parlem de classes, el que són classe treballadora; treballadora potser no manual, treballadora potser no a la fàbrica, treballadora potser no al tèxtil, però classe treballadora. I no és, no és cap insult ser de la classe treballadora. És un orgull ser de la classe treballadora. Els funcionaris, jo els percebo com a classe treballadora, perquè, al final, si pel que sigui, són expulsats o si són interins i els deixen sense lloc, al cap de tres mesos, no poden subvenir les seves necessitats bàsiques. I això no és una classe mitjana ni una classe benestant. Però vaja, això té a veure amb el marc polític en què incardinem el nostre pensament, la nostra ideologia i la nostra actuació política. I és cert que no hi coincidim ni anant ni tornant.

Deia jo, pel que fa a la pressió fiscal, cal fer un petit matís. I és que tinguin clar que estem nou punts per sota de França pel que fa a l’Estat espanyol, pressió fiscal. Estem, deia, amb una pressió fiscal aproximada d’un 3,5 punts per sota de la mitjana de la zona euro. És a dir, nou punts sota França, set de Dinamarca, sis sota Suècia o Finlàndia, països amb un estat del benestar molt més desenvolupat que el nostre. Hi ha països del sud d’Europa també, com ara Itàlia, com ara Portugal, com ara Grècia, que tenen una pressió fiscal superior. I, per cert, en tots aquests països manen alguns membres que són de la seva corda, del Partit Popular Europeu.

M’interessa posar en relleu alguns elements que em semblen ideològicament interessants. Hi ha una sèrie de partits que ens estan dient que pagar impostos és perdre diners. Són aquells partits, els militants, suposo, i els votants, també suposo, dels quals quan tenen un problema de sanitat, se’n va anar al metge privat. Quan tenen necessitat d’escolaritzar els nens, els porten a la privada. Quan tenen necessitat d’agafar carreteres, deuen volar. Quan tenen necessitat d’obrir l’aixeta de l’aigua, els deu venir amb garrafes, perquè el que estan fent explicant que la pressió fiscal és un robatori, perquè és tal com ho plantegen, a les classes populars i a les classes mitjanes i a tots aquells que paguen impostos estan obviant que l’estat del benestar, l’estat social es basa en la recaptació. I que aquesta ha de ser progressiva, que aquí és on entrem en batalla amb vostès. Perquè a les elèctriques, no; a les energètiques, tampoc; a la banca, tampoc; a les rendes més altes, tampoc, que són les nostres propostes.

Perquè de propostes de política fiscal se n’extreu la ideologia de cadascun dels nostres partits. I ens n’hem fet un fart de portar iniciatives a favor de que els qui més tenen, més paguin però no els qui més tenen des de la perspectiva populista. No, no. Les elèctriques, que deien: «Sube el precio de la luz, subimos impuestos». No, no, és que hi han uns beneficis inexplicats i per això es volen fer tributar.

Igual que la banca. El rescat de la banca encara no s’ha tornat i tenen el valor de dir nos que els impostos fan mal a les classes més vulnerables? La nostra proposta és clara: Tots aquests impostos per aquest sector de producció que té uns ingressos absolutament, uns beneficis absolutament extraordinaris i, efectivament, baixar impostos a les rendes més baixes i als col·lectius més vulnerables, efectivament, i apujar impostos als grans tenidors, efectivament. I intentar amb la política fiscal que tot allò que són béns de primera necessitat no quedin a l’arbitri de l’especulació. Perquè, entre altres coses, ho diu la sacrosanta Constitució. Diu que sí a la propietat privada, però que l’Estat intervindrà per impedir l’especulació.

Ui, se m’ha passat el temps ja. En qualsevol cas, sempre prenen el tot per la part i això no pot ser. Mirin, hi ha un llibre blanc dels fiscalistes d’aquest Estat que no s’ha seguit. Hi ha un llibre blanc, i acabo molt ràpidament, que fa una proposta rellevant i diu: «Fem tots la declaració de la renda», que no hi hagi mínims exempts. Primera, perquè deixaria de ser com un càstig, això de fer la declaració de la renda. I segona, perquè així podríem arribar a tots els col·lectius que no es beneficien de determinades subvencions o de determinades exempcions perquè no fan la declaració de la renda. I potser hem de repensar ―tota potser no, indubtablement― hem de repensar tota la política fiscal. Fem cas als experts. Fem cas d’aquest llibre blanc i segurament ens podríem posar d’acord.

Moltes gràcies.

Gracias, presidenta. Diputados, diputadas, discúlpenme un momento. (Pausa). Es que hay cosas que es mejor decirlas con agua para que no se te seque la boca. Señor Cruset, tal y como ha hablado usted de dos bloques, como si fueran ustedes los únicos independentistas, ¿me están diciendo a mí que yo soy España? Si sigue por este camino, vamos a tener todavía más problemas de los que ya tenemos, porque su trayectoria en el independentismo ya no sé cuál es. Fíjese que no le conocía, pero no se puede decir lo mismo de mí, en cambio, que tengo una trayectoria desde los 15 años. ¡Haga el favor de una vez por todas de tratarnos con el respeto mínimo debido como independentistas de picar piedra de toda la vida! Porque hay cosas que yo no tengo por qué aguantarlas, y no las aguantaré, por cierto. Estaría bien que nos hubiera hablado usted de impuestos. ¿Por qué no lo ha hecho? Pero yo sí que voy a hablar de impuestos, y voy a empezar hablando de presión fiscal, porque eso ya no va con ustedes, va con el PP, que son los que la han presentado. Un pequeño apunte: un día de estos deberíamos hablar de lo que es la clase media, porque estoy segura de que ese gran dogma inexistente, el gran unicornio que ya no existe. No es clase media esa clase de personas que perciben un sueldo y que si durante dos meses se quedaran sin ese sueldo no podrían hacer frente a la vivienda, no podrían hacer frente a los suministros ni a la alimentación ni podrían hacer frente al resto de cosas básicas. Eso no es clase media. Lo que pasa es que nos han intentado contar que esa clase media existía cuando en realidad ―ya me lo permitirán―, cuando hablamos de clases, de lo que hablamos es de clase trabajadora, quizá no manual, quizá no en la fábrica, quizá no en el textil, pero clase trabajadora, y no es ningún insulto formar parte de la clase trabajadora, es un orgullo ser de la clase trabajadora. A los funcionarios yo los percibo como clase trabajadora, porque, a fin de cuentas, sea por lo que sea, si son expulsados o son interinos y les dejan sin puesto de trabajo, al cabo de tres meses no van a poder cubrir sus necesidades básicas, y eso no es clase media, no, eso tiene que ver con el marco político en el que encarrilamos nuestro pensamiento, nuestra ideología y nuestra actuación política. Es cierto que aquí no coincidimos ni yendo ni viniendo. Por lo que se refiere a la presión fiscal, es preciso hacer un pequeño matiz. Tengan claro que estamos 9 puntos por debajo de Francia por lo que se refiere al Estado español en presión fiscal; estamos, decía, con una presión fiscal de 3,5 puntos por debajo de la media de la zona euro, es decir, 9 puntos por debajo de Francia, 6 por debajo de Dinamarca, 7 por debajo de Suecia o Finlandia, países con estados del bienestar mucho más desarrollados que el nuestro. Hay países del sur de Europa, como Italia, por ejemplo, Portugal o Grecia, que tienen una presión fiscal superior. Por cierto, en todos esos países mandan algunos miembros que son de su cuerda, del Partido Popular Europeo. Me interesa poner de relieve algunos elementos que me parecen interesantes desde el punto de vista ideológico. Hay una serie de partidos que nos dicen que pagar impuestos es perder dinero. Son los militantes y los votantes, supongo, de esos partidos los que cuando tienen un problema en la sanidad se van al médico privado; cuando tienen necesidad de escolarizar a sus hijos los llevan al colegio privado; cuando tienen necesidad de hacer carreteras, igual deben ir en avión; y cuando tienen que abrir el grifo les debe de llegar el agua en garrafas, porque lo que están haciendo cuando explican que la presión fiscal es un robo ―porque es lo que plantean― a las clases populares, a las clases medias y a todos los que pagan impuestos es obviar que el estado del bienestar, el Estado social, se basa en la recaudación y que esta tiene que ser progresiva. Aquí es donde no estamos de acuerdo con ustedes, porque a las eléctricas, no; a las energéticas, tampoco; a la banca, tampoco; a las rentas más altas, tampoco, que son nuestras propuestas, porque de las propuestas de política fiscal se saca la ideología de cada uno de nuestros partidos. Estamos hartos de llevar iniciativas a favor de que los que tengan más paguen más, pero no los que tengan más desde la perspectiva populista, no. Las eléctricas decían que si sube el precio de la luz suben los impuestos. No, es que hay unos beneficios que no se han explicado. Por eso se quiere que tributen. Y la banca igual, el rescate de la banca todavía no se ha devuelto, ¿y tienen el valor de decirnos que los impuestos hacen daño a las clases más vulnerables? Nuestra propuesta es clarísima: todos esos impuestos para el sector de producción que tiene unos beneficios absolutamente extraordinarios, a ellos sí, y bajar impuestos a las rentas más bajas y a los colectivos más vulnerables, efectivamente, y subamos otros impuestos. Hay que intentar con la política fiscal que todo lo que son bienes de primera necesidad no queden al albur de la especulación, porque, entre otras cosas, lo dice su sacrosanta Constitución, que sí a la propiedad privada, pero que el Estado intervendrá para impedir la desproporción.

Se me ha pasado el tiempo ya. En cualquier caso, siempre toman ustedes la parte por el todo, y eso no puede ser. Hay un libro blanco de los fiscalistas de este Estado que no se ha seguido. Hay un libro blanco ―acabo muy rápido― que presenta una propuesta relevante, y dice: hagamos todos la declaración de la renta, que no haya mínimos exentos, primero, porque dejaría de ser como un castigo a la hora de hacer la declaración de la renta y, en segundo lugar, porque así podríamos llegar a todos los colectivos que no se benefician de determinadas subvenciones o de determinadas exenciones porque no hacen la declaración de la renta. Tendríamos sin duda que replanteárnoslo, hay que volver a plantearse toda la política fiscal. Hagamos caso a los expertos, a ese libro blanco, y seguramente ahí nos encontraríamos y nos pondríamos de acuerdo.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Vallugera. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor Martín Urriza.

Carlos Martín Urriza

Grupo SumarDiputado.Página 43Vídeo

Señor Bravo, le agradezco que traiga un tema económico, porque eso me permite subirme a la tribuna como portavoz de economía de mi grupo parlamentario, y también porque es difícil traer un tema económico desde la oposición que le pueda hacer daño a este Gobierno. La política económica gubernamental está dando muy buenos resultados. Si será difícil traer un tema que le haga daño al Gobierno que esta es la segunda vez que traen este tema cuando ya está resuelto por el Gobierno. Hemos rebajado el IRPF a aquellos que ganan menos de 21 000 euros y hemos dejado exentos de IRPF a los perceptores del salario mínimo interprofesional. También VOX ha traído dos veces este tema. Ya van cuatro. Sirva esto como medida de lo bien que va la política económica del Gobierno progresista, el número de veces que las derechas tienen que repetir un tema económico en la Cámara que ya ha resuelto el Gobierno. (Aplausos).

Lo que explica que la economía española va bien es la política desplegada por el Gobierno, porque el mundo no nos está ayudando a aumentar nuestro crecimiento, Europa anda estancada y Alemania y Estados Unidos están en recesión. En este contexto internacional adverso, la economía española creció un envidiable 3,2 % en 2024 y crecerá también una envidiable 2,7 % este año. Nada mal, a la vista de cómo está el mundo. El empleo ha alcanzado casi los veintidós millones de ocupados, una cifra récord; la tasa de paro registrado es inferior a 2,5 millones de personas por primera vez en los últimos diecisiete años y en diez comunidades autónomas el paro EPA ya está por debajo del 10 %.

Pero ¿por qué la política económica del Gobierno está dando tan buenos resultados? Porque estamos haciendo todo lo contrario de lo recomendado por las malas ideas económicas que fueron aplicadas durante décadas (aplausos) y que fueron defendidas por muchos, incluidos ustedes, señor Bravo, a pesar de sus malos resultados; un recetario económico que yo califico de sadomasoquista, pues sostenía que para que el empleo creciera primero había que recortar los salarios y las condiciones de trabajo, que para repartir la renta y la riqueza primero había que crecer y que para crecer había que recortar el gasto público, todo lo contrario a lo que ha hecho este Gobierno.

El adalid y líder de esta nueva política económica ha sido el Ministerio de Trabajo, que ha mejorado las condiciones de empleo de los ciudadanos y de las ciudadanas (aplausos), estabilizando el empleo, subiendo el salario mínimo el 61 % y, en breve, recortando la jornada laboral. El resultado ha sido no solo un récord de empleo y una importante rebaja del desempleo: la mayoría del nuevo empleo creado se ha ubicado en ocupaciones de cualificación alta y media alta. El tamaño medio de nuestras empresas está aumentando y exportamos más de cien mil millones de euros al año en servicios de alto valor añadido, otro récord económico. (Aplausos).

En conclusión, señorías, una regulación laboral más protectora de las personas trabajadoras ha obligado al capital a rentabilizarse de manera más eficiente y productiva. Ahora solo hay que extender esta fórmula ganadora del Ministerio de Trabajo a otras políticas y actividades, como la de vivienda, donde actualmente el capital se rentabiliza de manera pasiva e improductiva, sin innovar ni arriesgar, extrayendo de las familias trabajadoras la renta, inflando una nueva burbuja de precios. Necesitamos una reforma inmobiliaria que ponga a trabajar este capital extractivo y lo movilice hacia la transición verde y la revolución digital.

Sobre su PNL, señorías del PP, vamos a votar en contra, lo mismo que la otra vez, porque confunden subidas de impuestos y cotizaciones con actualizaciones de los valores catastrales y mejoras del salario mínimo, porque se quejan de que la recaudación del IVA ha crecido por la inflación, pero la mitad de esa recaudación va a las comunidades autónomas y ninguna de las comunidades autónomas gobernadas por el Partido Popular ha renunciado a esa recaudación. Les recuerdo que fueron ustedes los que subieron el IVA del 18 al 21 %, ahora que parecen tan preocupados por el impuesto sobre el valor añadido. Vamos a votar en contra porque se quejan de la progresividad en frío, pero ninguna comunidad autónoma del Partido Popular la ha eliminado de la tarifa autonómica. Les recuerdo, señorías del PP, que, cuando ustedes gobernaban, un español que ganase 15 000 euros pagaba un IRPF de 1140 euros, y ahora no paga nada, y que, cuando ustedes gobernaban ―repito―, nunca deflactaron la tarifa, ni los mínimos ni las deducciones.

En efecto ―tienen ustedes razón―, nosotros hemos subido la presión fiscal, hemos subido el nivel de contribución fiscal. Se lo hemos subido a las rentas del capital, a las grandes fortunas y a la banca (aplausos), y se la hemos bajado a los que cobran 21 000 euros o perciben el salario mínimo interprofesional. Ustedes, cuando gobernaron, aumentaron la presión fiscal sobre las familias, al tiempo que bajaban la tributación de los que tienen más, bonificando el impuesto sobre el patrimonio y las sucesiones y donaciones. La realidad es esta, señorías del PP. En política fiscal, nosotros hemos estado con la clase media y con los de abajo, y ustedes con los ricos y las grandes corporaciones. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Martín. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra la señora Trenzano Rubio.

Marta Trenzano Rubio

PSOEDiputada.Página 44Vídeo

Muchas gracias, presidenta. Señorías, el Partido Popular afirma que desde 2018 España es el tercer país de la Unión Europea en el que más ha crecido la presión fiscal, con un aumento del 1,8 %, mientras que la media europea habría caído un 1,1 %. Esto es rotundamente falso. Lo que sucede es que en 2018 la presión fiscal en la Unión Europea fue prácticamente seis puntos porcentuales más alta que en España. Y lo que se hizo fue reducir esa brecha de ingresos, como, de hecho, exige Bruselas. La brecha en 2024 se había reducido a la mitad, un 3,2 %. Por tanto, el infierno fiscal español del que nos habla el Partido Popular sigue estando tres puntos por debajo de la media europea, según la OCDE. El PP habla de 97 subidas de impuestos desde 2018. Esta cifra también es falsa. El dato ―esto es bastante curioso― lo obtienen a partir de un informe del Instituto Juan de Mariana ―curiosamente, dirigido por un ex alto cargo del Gobierno Ayuso―, en el que suman impuestos de competencia autonómica o municipal y consideran actualizaciones catastrales como subidas impositivas; una burda manipulación, señor Bravo. (Aplausos). Por cierto, ¿sabe qué ha subido más de un 56 % en España? El salario mínimo interprofesional; concretamente, un 60,9 %. Las medidas fiscales del Gobierno incluyen incrementos progresivos, como el aumento del IRPF para rentas superiores a 300 000 euros, la limitación de exenciones en el impuesto sobre sociedades para grandes empresas o la creación del impuesto temporal de solidaridad de las grandes fortunas, que afecta únicamente al 0,1 % de la población. Esto no es voracidad fiscal, señorías, esto es justicia tributaria. Frente a estas subidas, el Gobierno ha implementado rebajas fiscales que el PP omite, como las reducciones temporales del IVA en alimentos y energía, junto a descuentos en hidrocarburos, que han supuesto un alivio de 21 115 millones de euros. Además, el Gobierno ha elevado el mínimo exento del IRPF a 15 876 euros, beneficiando a tres millones de contribuyentes con rentas bajas; así, una renta de 20 000 euros paga un 24 % menos hoy que en 2018. Pero comparemos con las comunidades autónomas gobernadas por el PP. Madrid, Andalucía, Comunidad Valenciana o Galicia han aplicado en años anteriores rebajas fiscales en el tramo autonómico del IRPF. Pero, señor Bravo, todas las comunidades autónomas han dejado de deflactar el IRPF para poder paliar la inflación. Y también han reducido el impuesto sobre el patrimonio, beneficiando desproporcionadamente a las rentas altas. La bonificación del cien por cien del impuesto sobre el patrimonio en Madrid supone una pérdida recaudatoria de 1200 millones de euros anuales, que podrían financiar 12 000 plazas de profesores o 15 000 camas hospitalarias, esas que luego se derivan a Quirón y cuyos beneficios acaban en áticos de lujo. (Aplausos). Mientras que el Gobierno protege a las clases medias, el PP autonómico regala exenciones fiscales a las grandes fortunas. El PP denuncia la llamada progresividad en frío, afirmando que el tipo medio efectivo del IRPF ha pasado del 12,8 al 14,7, con un coste de 11 000 millones de euros para los ciudadanos. Y esto también es falso. El PP propone deflactar el IRPF, los mínimos personales y las deducciones. Esto, lejos de ser una medida para las clases medias, es una medida regresiva. Deflactar todos los tramos beneficiaría en un 60 % a las rentas superiores a 60 000 euros, mientras que las rentas bajas, muchas exentas o con tipos reducidos, apenas notarían alivio.

El PP critica que la recaudación por IRPF haya crecido un 49 % desde 2018 y el IVA casi un 25 %. Pero esto no es voracidad fiscal, es la muestra de que la socialdemocracia gestiona mejor la economía que la derecha. La recuperación económica, con un crecimiento del empleo del 9,5 % y un PIB nominal que crece más que el real por la inflación, explican este aumento. Su Gobierno aprobó una subida del IRPF, incrementó el IVA del 18 al 21 % y aplicó una amnistía fiscal que blanqueó 40 000 millones de euros de grandes defraudadores, según el Tribunal de Cuentas. Y mientras recortaron un 20 % el presupuesto de sanidad y un 15 % el de educación. Su modelo es el siguiente: menos impuestos para los ricos, perdón para los tramposos y precariedad para la gran mayoría. (Aplausos). En cambio, este Gobierno ha usado la recaudación para revalorizar las pensiones según el IPC, con 10 millones de beneficiarios, reforzar la sanidad pública o ampliar el ingreso mínimo vital, que llega a 600 000 hogares.

Señoras y señores del PP, su proposición no es una defensa de las familias, es un caballo de Troya para desmantelar los servicios públicos y seguir privatizando lo que es de todos. Deflactar el IRPF beneficiaría a las rentas altas, como lo hacen sus políticas autonómicas. En Madrid, el 1 % más rico concentra el 25 % de las exenciones fiscales, según la REAF. En Galicia la rebaja del IRPF para rentas altas ha costado 300 millones de euros, que podrían haber financiado 4000 plazas de dependencia. Frente a su modelo de desigualdad, nosotros blindamos los servicios públicos. Mientras que ustedes amnistiaban a defraudadores, nosotros hemos recuperado 3000 millones de euros en la lucha contra el fraude fiscal. (Aplausos). Su modelo es claro: menos impuestos para los poderosos, menos recursos para todos. Lo vemos en sus comunidades, donde la sanidad se privatiza, la educación se precariza y la dependencia se abandona. En cambio, este Gobierno ha demostrado que se puede crecer, redistribuir y proteger al mismo tiempo. Por tanto, por justicia fiscal y por la gran mayoría social de este país, votaremos en contra.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Trenzano. —  DEL GRUPO PARLAMENTARIO VOX, RELATIVA A LA DEFENSA DEL OLIVAR EN EL CONTEXTO DE LA SOBREINSTALACIÓN DE PLANTAS DE GENERACIÓN RENOVABLE. (Número de expediente 162/000516).

Presidencia. Continuamos con la proposición no de ley, del Grupo Parlamentario VOX, relativa a la defensa del olivar en el contexto de la sobreinstalación de plantas de generación renovable. Para la presentación de la iniciativa, tiene la palabra el señor Chamorro Delmo. (Aplausos).