Gabriel Rufián Romero
ERCDiputado.Página 81Vídeo
Gracias, presidente. Pregunta de examen: Pere Aragonès, Quim Torra, Artur Mas, Roger Torrent, Laura Borrás, Marta Rovira, Jordi Sànchez, Anna Gabriel, Marcel Mauri, Elisenda Paluzie, Andreu Van den Eynde, Jordi Solé, Antoni Comín, Diana Riba, Míriam Nogueras, Jon Iñarritu, Albert Botran, Ferran Bel, Albert Batet, Josep Maria Jové, Oriol Junqueras, Jordi Cuixart… (Un señor diputado: ¡Delincuentes!). Ah, ¿sí? ¿Qué delitos han cometido? (Rumores).
Presidencia. Señor Rufián, un segundo, por favor.
Gabriel Rufián Romero
ERCDiputado.Página 81
Es que un diputado del Partido Popular tiene una información que nadie más tiene. (Continúan los rumores).
Presidencia. Un segundo, por favor. No nos queda demasiado Pleno, queda ya la parte final. Creo que ha ido relativamente bien, así que le ruego, por favor, al Grupo Popular, que es de donde ha salido ese improperio, que respete la intervención del interviniente tanto como se le ha respetado, por ejemplo, a su portavoz anteriormente. Por favor, continúe y respetemos la intervención del diputado.
Gabriel Rufián Romero
ERCDiputado.Página 81
Presidente, yo soy un demócrata, y si aquí hay un señor, que tiene pinta de valiente y de ser muy perspicaz, que maneja información en torno a estos nombres, quiero que me la diga. Usted ha dicho que todos estos nombres, Pere Aragonès, por ejemplo, presidente de la Generalitat, es un delincuente. ¿Qué ha hecho? (Protestas.—El señor Hernando Fraile pronuncia palabras que no se perciben). Yo estoy dispuesto a dedicar mis seis minutos a esperar su respuesta. ¿Qué han hecho? (Continúan las protestas).
Presidencia. Señoría, por favor.
Gabriel Rufián Romero
ERCDiputado.Página 81
Porque usted seguramente se siente muy español. ¿A qué sí? Superespañol. Seguramente tiene alguna banderita en algún sitio. Si usted maneja información, dígala. Por ejemplo, Andreu Van den Eynde es un abogado. No sabe ni quién es. ¿Es un delincuente? Es que quizá el delito lo está cometiendo usted. ¿No se da cuenta? Muy espabilado no es. (Protestas).
Dos. Els explicaré una anècdota, perquè no és gaire normal. Els meus companys, les meves companyes, segurament alguns de vostès potser també, fa molt de temps, hace mucho tiempo, que ens reunim, que nos reunimos, sin teléfonos, amb els mòbils fora. Deixem els mòbils fora. Fins i tot molts de nosaltres fem la broma, quan truquem, diem:
Dos. Les voy a contar una anécdota, porque no es muy normal que mis compañeros, mis compañeras y seguramente algunos de ustedes también, hace mucho tiempo que nos reunimos sin teléfonos, dejamos los móviles fuera, incluso muchos de nosotros hacemos la broma y cuando llamamos decimos:
Hola, teniente, no sé qué. ¿Sí? Mucha gente lo hace aquí, ¿verdad? Casi todos de izquierdas. No es normal. Estamos normalizando cosas que son terriblemente anómalas. (Rumores). Calma.
No es normal que muchas y muchos de nosotros nos sepamos espiados sin haber hecho nada, por nuestras ideas. Y eso nos debería afectar a todos. Es más, també s’ha publicat que s’ha espiat el president del Govern, que s’ha espiat el ministre de l’Interior, que s’ha espiat la ministra de Defensa. ¿No les preocupa como demócratas?
S’ha publicat que ha estat a través d’un programa que es diu Pegasus, que només es pot comprar si ets un estat. Això està per veure, bé, d’acord. Però segons qui ha dit que o ha estat el Marroc, o ha estat Rússia, o ha estat des de dins. Agents incontrolats. No els preocupa com a demòcrates? Com a espanyols no els preocupa que això passi?
… también se ha publicado que se ha espiado al presidente del Gobierno, que se ha espiado al ministro de Interior, que se ha espiado a la ministra de Defensa. ¿No les preocupa como demócratas? Se ha publicado que ha sido a través de un programa que se llama Pegasus, que solo se puede comprar si eres un Estado. Esto todavía está por ver. Pero, según quién, se ha dicho que o ha sido Marruecos o ha sido Rusia o ha sido desde dentro, agentes incontrolados. ¿No les preocupa a ustedes, como demócratas, como españoles, que esto suceda?
¿No les preocupa que se espíe al presidente del Gobierno? ¿Quizás porque saben que a ustedes no les pasará? Ergo, no les pasará porque representan algo. (Un señor diputado pronuncia palabras que no se perciben). Bueno, que usted me hable de insidias…
Decía que no les pasará porque representan algo, porque representan una idea, porque representan un partido. Ergo, ¿en su país se espía por las ideas? Es terrible y ustedes deberían ser los primeros y las primeras… (Rumores). Lo digo porque están todo el día autocalificándose de patriotas y de constitucionalistas. Es gravísimo que en este país haya gente que se reúna para debatir sobre sus ideas y que deje el móvil fuera. O que se sepa espiado.
Es terrible. Sean independentistas, sean unionistas, sean autonomistas o sean mediopensionistas, me da igual. Nosotros simplemente, repito, como demócratas queremos saber por qué, quién lo pagó, hasta cuándo lo pagó y, sobre todo, el diferencial respecto a otras comisiones de investigación es que aquí también entra el PSOE. Aquí también entra el PSOE. Háganselo mirar porque quizás, ya se lo digo yo, también está pasando hoy en día. Quizá también está pasando hoy en día porque algunos de nosotros y nosotras seguimos saludando al teniente Colmenero.
Muchas gracias. (Aplausos).
Presidencia. Muchas gracias, señoría. Por el Grupo Parlamentario Euskal Herría Bildu tiene la palabra la señora Aizpurua Arzallus.
Mertxe Aizpurua Arzallus
EH BilduDiputada.Página 82Vídeo
Gabon. Buenas noches. Ha pasado año y medio desde que conocimos el escándalo de espionaje político por medio del programa Pegasus, desde que conocimos que más de sesenta representantes políticos independentistas, dirigentes políticos o abogados fueron estudiados por el CNI, que supimos que algunos de estos pinchazos fueron mediante autorización judicial y otros no, y que el mismo presidente del Gobierno, como se ha señalado, la ministra de Defensa y el ministro del Interior también habían sido espiados mediante el mismo programa. Un software como Pegasus, un sistema mantenido en secreto hasta la fecha que puede penetrar en la intimidad de las personas en todos los niveles; un método especialmente invasivo e indiscriminado. En un primer momento, lo recordarán, hubo versiones de todo tipo. La primera, que el Gobierno no sabía nada ni había autorizado los pinchazos ni había sido informado y, la segunda, que la ministra de Defensa, en un giro inesperado que sorprendió a todo el mundo, admitió y justificó aquí mismo que sí lo sabían, que lo habían autorizado y que bien hecho estaba. Después, una vez quedaron al descubierto, constituyeron y convocaron la Comisión de Secretos Oficiales, donde hicieron comparecer a la directora del CNI, a la cual cesaron cinco días después convirtiéndola en la cabeza de turco de toda esta trama. Mientras tanto, se denegaban dos comisiones de investigación y el Defensor del Pueblo iniciaba una investigación propia que, en un alarde de celeridad inusitada para ese órgano, en solo una semana concluyó y concluyó que todo era legal y perfectamente acreditado. El Gobierno judicializaba el caso de espionaje a sus miembros, pero seguía ignorando el espionaje contra los independentistas. Hasta ahora, que esperamos dar luz verde a la comisión en la que deberán aclararse demasiados episodios oscuros y demasiadas preguntas sin respuesta, quizá la más importante de todas ellas, la que hace énfasis en el quid de la cuestión, es desde qué punto de vista puede ser legítimo que el Gobierno incluya como objetivo en la estrategia de inteligencia a dirigentes políticos democráticos. ¿Es legítimo perseguir, escudriñar, vigilar, espiar a alguien simplemente por enfocar su acción política en la defensa del independentismo?
Duela urtebete hemen gogoratu genuen euskaldunontzat espioitza politikoa ez dela berria. Alderdien egoitzetan, autoetan eta kargu publikoen telefonoetan legez kanpoko entzunaldiak ugariak izan dira denboran zehar. Eta azken hamarkadetan etengabea izan dela esan genezake. Gaur pozten gara ikerketa batzorde honek eta aurretik eztabaidatu direnak argi berdea izango dutelako kongresu honetan. Eta pozik gaude batzorde honi ezetz esateak arerio politikoen aurkako espioitza legitimatzea suposatuko lukeelako. Are larriagoa, gaur egun ez dakigu nork, nola eta zergatik zelatatu zituzten koordinatzaile nagusi Arnaldo Otegi eta gure diputatu Jon Iñarritu, beste batzuen artean. Gobernu honi eustea eta aurrerapen sozial eta ekonomikoak onartzen jarraitzea ahalbidetzen dugunak izanda gainera. Gu baikara ultraeskuineko gobernua eragozten gehiengo plurinazionala eta aurrerakoia defendatzen dugunok. Gu baikara eskuinak eskubideen eta askatasunen murrizketen agenda autoritarioa aplikatzea saihesten dugunok.
Hace un año recordábamos en esta misma tribuna que para los vascos y para las vascas el espionaje político no es nada nuevo. Las escuchas ilegales en sedes de partidos, en coches y teléfonos de cargos públicos han sido numerosas a lo largo del tiempo y, podríamos decir, casi una constante durante las últimas décadas. Hoy nos alegramos de que esta Comisión y las precedentes sobre las que se ha debatido vayan a tener luz verde en este Congreso, y nos alegramos porque decir que no a esta Comisión supondría la legitimación del espionaje contra los adversarios políticos, con el agravante de que hoy esos a quien no se sabe quién ni cómo ni bajo qué indicaciones espiaban —nuestro coordinador general, Arnaldo Otegi, y nuestro diputado Jon Iñarritu, entre otros— somos quienes permitimos que este Gobierno se mantenga y que los avances sociales y económicos se sigan produciendo. (La señora presidenta ocupa la Presidencia). Somos quienes sostenemos la mayoría plurinacional y progresista que impide un gobierno de la ultraderecha, quienes evitamos que la derecha aplique su agenda autoritaria de recortes de derechos y libertades.
Decía antes que hay muchas preguntas por responder, muchas más que se mantienen después de la investigación exprés del Defensor del Pueblo que concluyó que todo era perfectamente legal. Él hablaba de las escuchas autorizadas, que podrían ser legales aunque no legítimas, pero había un gran resto de escuchas que no contaban con autorización y queda la duda de que, si eran desconocidas por el Gobierno, ¿cómo se sostuvieron?, ¿cómo y quién las hizo? Porque si no fue el Gobierno, la pregunta pertinente es quién lo ordenó. ¿Debemos pensar que el CNI actúa al margen del Gobierno? Si esto es así, ¿ante quién responde la inteligencia española?
Hemos hecho estas preguntas y otras tantas desde que el caso Pegasus saltara a los medios y son tantas las preguntas y tantas las incógnitas que bienvenida sea la Comisión y que ojalá sirva para que la ciudadanía conozca lo ocurrido y pueda tener, podamos tener, garantías de que esto no va a volver a ocurrir. Hacerlo irá, además, en beneficio del Gobierno, porque una democracia no espía a sus adversarios políticos, y si lo hace no es democracia. Lo que toca es actuar en consecuencia.
Quiero recordar, además, un detalle. El escándalo Pegasus saltó en medio del trámite para aprobar todas las medidas de protección para enfrentar la crisis social y económica, agravada por la guerra de Ucrania, y fuimos nosotras, Euskal Herria Bildu, quienes aprobamos aquel decreto y salvamos todas las medidas que contenía. Lo hicimos por la ciudadanía, lo hicimos porque la gente no debe pagar con sus derechos los errores del Gobierno. Porque aquel Gobierno progresista cometió errores, y este de las escuchas ilegales fue uno enorme. Esperamos que, ahora sí, aclaremos lo ocurrido y, sobre todo, que sea para que no se repita. También esperamos que este nuevo Gobierno haya aprendido de los errores cometidos para no repetirlos. Con esa confianza término.
Eskerrik asko. (Aplausos).
Presidencia. Muchas gracias, señora Aizpurua. Por el Grupo Parlamentario Mixto tiene la palabra el señor Rego Candamil, también por un tiempo de siete minutos.
Néstor Rego Candamil
BNGDiputado.Página 83Vídeo
Grazas, señora presidenta. Mencionaba no debate anterior sobre a amnistía e os evidentes déficits democráticos do réxime de 78 precisamente porque estabamos a debater sobre feitos que os exemplifican: perseguir, deter, procesar, condenar, inhabilitar, encadear ou exiliar por organizar un referendo popular e permitir que as persoas expresasen libremente a súa opinión sobre un feito relevante, como neste caso a independencia de Cataluña. Déficit democrático, si, porque, ademais, non podemos aviar que todo isto —a activación da maquinaria xudicial ao do servizo do réxime ou a aplicación dunha medida excepcional, como o 155— se fai para tentar impedir o exercicio dun dereito democrático básico recoñecido internacionalmente, lean vostedes os artigos 1 da Carta da ONU ou o Pacto Internacional de Dereitos Civís e Políticos asinados pelo Estado español en 1977, como é o dereito de autodeterminación dos pobos.
A espionaxe ilegal desde o aparello do Estado a dirixentes políticos independentistas, incluídos presidentes dun Goberno e dun Parlamento, é outro exemplo escandaloso e inaceptábel deste comportamento antidemocrático. Mais nin as actuacións expeditivas contra a disidencia política nin as propias limitacións democráticas establecidas comezan aquí. A pregunta que interesa é realmente cando se lle vai pór fin de maneira definitiva.
Miren, a semana pasada, un xornalista preguntábame que déficit democrático vía o BNG a Constitución española. Só mencionei tres ou catro, e non hai que afondar moito para achalos: negación da realidade plurinacional, é dicir, da existencia de nacións como a Galiza e, por tanto, tamén dos dereitos que lles corresponden; desigualdade legal na consideración do español, ao que se vincula a obriga de o coñecer e das linguas dos nosos pobos que carecen desa obriga; o papel de intervención política —podemos chamar iso de golpismo legal— que o artigo 8 recoñece o Exército e as Forzas Armadas; ou, por colocar o máis evidente, unha xefatura do Estado que non é elixida pola cidadanía, senón hereditaria vitalicia e en vigor pola graza do ditador Francisco Franco.
Como exemplos constitucionais, creo que chegan. Mais o déficit democrático do réxime vai moi alén disto. Nuns casos con actuacións ilegais, como a que hoxe denunciamos, e noutros amparados nun armazón legal represiva que vai do Código Penal a unha lei mordaza, aínda non derrogada, agravada pola profunda pulsión antidemocrática de boa parte dun aparello xudicial que finca as súas orixes no franquismo e que, mediante a chamada transición, logrou unha continuidade normalizada e unha reprodución ideolóxica en parámetros similares. Isto explica moitas das actuacións xudiciais, algunhas especialmente escandalosas vividas nos últimos anos e outras que encaixan perfectamente no ámbito internacional é coñecido como lawfare.
De atrás veñen continuos recortes á liberdade de expresión, secuestro de publicacións, fechamento de xornais, política represiva de todo tipo, contra mobilizacións sociais ou disidencia política. E sempre cun algo preferencial, o soberanismo, a esquerda soberanista das nacións do Estado.
Acontece que non estamos a falar só do pasado. Ben sabemos que, aínda hoxe, afirmar, por exemplo, que os Borbóns son uns ladróns é motivo de condena e de prisión. Repárese en que a Xustiza española non investiga, nin procesa, nin moito menos condena a quen é notoriamente autor de cobro de comisións ilegais, fraude fiscal ou participación en tráfico internacional de armas, segundo informacións xornalísticas acreditadas, senón a quen o denuncia. Ao corrupto, segundo confirmamos nunha recente resposta do Goberno ao BNG, o que se fai é protexelo con recursos públicos cando decide volver de Abu Dabi para pasear tranquilamente por Sanxenxo. Mais, xa se sabe, a xustiza é igual para todos.
A espionaxe ilegal, que saibamos, até 65 líderes políticos cataláns e vascos, así como activistas sociais, avogados e xornalistas, fai parte dese mesmo comportamento antidemocrático e reviste unha extrema gravidade. Estamos a falar do uso dun software que permite o control absoluto dos teléfonos, a monitorización, extracción de datos de mensaxería instantánea, xeolocalización, captura de pantallas, escoita de chamadas e mesmo activación remota de cámara e micrófono e, por tanto, posíbel creación de probas falsas.
Mais o realmente grave é que a empresa israelí, mais unha vez, Viva Palestina Libre, a empresa israelí que o fabrica, NSO, afirma que Pegasus só se vende a forzas da orde e axencias de intelixencia. Isto apunta directamente ao propio Estado e a implicación deste nunha operación ilegal de persecución política a oposición, a forzas políticas legais e a institucións públicas. Apunta, por tanto, á vulneración de dereitos fundamentais como o respecto e protección individual, a intimidade e a privacidade, o segredo das comunicacións ou o dereito de defensa. É dicir, existe, se se confirmar a responsabilidade do Estado, unha clara vulneración do ordenamento xurídico vixente en dereitos fundamentais que non parece preocupar o máis mínimo a aqueles que hai apenas unhas horas rachaban aquí as vestiduras porque a lei da amnistía ía pouco menos que acabar co Estado de dereito. De que dereito, señores e señoras da dereita, cada vez máis ultra que da ultradereita? Pois evidentemente só do que a vostedes interesa. Por que, aliás, son vostedes especialistas en empregar os aparellos formais ou informais do Estado contra opositores políticos? Porque a outra pata dunha actuación semellante foi empregar os chamados «sumidoiros do Estado» ou deep state para espiar, enlamar, desprestixiar, dirixentes de forzas políticas da oposición e diferentes personalidades desafectas e mesmo creando estruturas específicas como a chamada Policía Patriótica.
Isto é o que a dereita preocupa realmente o Estado de dereito. Pura hipocrisía. Nós entendemos, o BNG entende, que é precisa unha ampla investigación que esclareza feitos tan graves e que estableza responsabilidades a que houber lugar. Tamén para que exista algún tipo de reparación do dereito aos vulnerados e, sobre todo, para traballar porque nunca máis sexa utilizado o aparello do Estado para persecución política do soberanismo, da disidencia ou da oposición política e nunca, nunca máis, sexa vulnerado o dereito á intimidade e á privacidade da cidadanía. Moito obrigado.
Gracias, señora presidenta. Mencionaba en el debate anterior sobre la amnistía los evidentes déficits democráticos del régimen de 1978, porque estábamos, precisamente, debatiendo hechos que los ejemplifican: perseguir, detener, procesar, condenar, inhabilitar, encarcelar o exiliar por organizar un referéndum popular y permitir que las personas expresasen libremente su opinión sobre un hecho relevante, como es en este caso la independencia de Cataluña. Déficit democrático, sí, porque, además, no podemos obviar que todo esto, la activación de la maquinaria judicial al servicio del régimen o la aplicación de una medida excepcional como el 155, se hace para tratar de impedir el ejercicio de un derecho democrático básico reconocido internacionalmente —lean los artículos 1 de la Carta de la ONU, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos firmado por el Estado español en el año 1977—, como es el derecho de autodeterminación de los pueblos. El espionaje ilegal desde el aparato del Estado o a dirigentes políticos independentistas, incluidos presidentes de un gobierno y de un parlamento, es otro ejemplo escandaloso e inaceptable de este comportamiento antidemocrático. Pero ni las actuaciones expeditivas contra la disidencia política ni las propias limitaciones democráticas establecidas empiezan aquí. La pregunta que interesa realmente es cuándo se les pondrá fin de manera definitiva. La semana pasada un periodista me preguntaba qué déficits democráticos veía el BNG en la Constitución española. Solo mencioné tres o cuatro, y no hay que profundizar mucho para encontrarlos: negación de la realidad plurinacional, es decir, existencia de naciones como Galicia y, por lo tanto, de los derechos que les corresponden; desigualdad legal en la consideración del Estado español, que se obliga, la obligación de conocerlo y de las lenguas de esos pueblos; el papel de la intervención política —¿podemos llamar a eso golpismo legal?—, que el artículo 8 reconoce al ejército y a las Fuerzas Armadas o, por mencionar lo más evidente, colocar una jefatura del Estado que no es elegida, sino hereditaria, vitalicia y en vigor por la gracia del dictador Francisco Franco. Como ejemplos constitucionales es suficiente. Pero los déficits democráticos del régimen van mucho más allá, con casos de actuaciones ilegales, como la que hoy denunciamos, y amparados en un armazón legal represivo, como, por ejemplo, una ley mordaza aún no derogada, agravada por una propulsión antidemocrática de una buena parte del aparejo judicial, que clava sus orígenes en el franquismo y que, mediante la llamada Transición, logró una continuidad normalizada y una reproducción ideológica en parámetros similares. Esto explica muchas de las actuaciones judiciales, algunas muy escandalosas, vividas en los últimos años y otras que encajan en lo que en el ámbito internacional se conoce como lawfare. De lejos vienen continuos recortes a la libertad de expresión, secuestro de publicaciones, cierre de periódicos, políticas represivas de todo tipo contra movilizaciones sociales o disidencia política, y siempre con un objetivo, un blanco preferente, el soberanismo. La izquierda soberanista de las naciones del Estado. Pero no estamos hablando solo del pasado. Sabemos bien que hoy aún afirmar que los Borbones son unos ladrones es motivo de condena y de prisión. Téngase en cuenta que la justicia española no investiga ni procesa, ni mucho menos condena, a quien es notoriamente autor del cobro de comisiones ilegales, fraude fiscal o participación en tráfico internacional de armas, siguiendo informaciones periodísticas acreditadas, sino a quien lo denuncia. Al corrupto, tal como confirmamos en una reciente respuesta del Gobierno al BNG, lo que se hace es protegerlo con recursos públicos cuando decide volver de Abu Dabi para pasear tranquilamente por Sanxenxo. Pero, ya se sabe, la justicia es igual para todos. El espionaje ilegal, que sepamos de hasta sesenta y cinco líderes políticos catalanes y vascos, activistas sociales, abogados, periodistas, forma parte de ese mismo comportamiento antidemocrático y tiene una extrema gravedad. Hablamos del uso de un software que permite el control absoluto en los teléfonos, la motorización y extracción de datos de mensajería instantánea, geolocalización, captura de pantalla, escucha de llamadas e, incluso, activación remota de cámara y micrófono y posible creación de pruebas falsas. Pero lo realmente grave es que la empresa israelí —una vez más, ¡viva Palestina libre!— que lo fabrica, NSO, afirma que Pegasus solo se vende a fuerzas del orden y agencias de inteligencia, lo cual apunta directamente al propio Estado y a la implicación del mismo en una operación ilegal de persecución política a fuerzas políticas legales e instituciones públicas; apunta a la vulneración de derechos fundamentales, como el respeto a la protección individual, intimidad y privacidad, el secreto de las comunicaciones o el derecho de defensa. Es decir, si se confirmase la responsabilidad del Estado, sería una clara vulneración del ordenamiento jurídico vigente en derechos fundamentales. Y no parece que preocupe lo más mínimo a quienes hace unas horas apenas se rasgaban las vestiduras porque la ley de amnistía prácticamente iba a acabar con el Estado de derecho. ¿De qué derecho, señores y señoras de la derecha, cada vez más ultra, y de la ultraderecha? Evidentemente, solo de lo que a ustedes les interesa. Porque, además, son ustedes especialistas en utilizar los aparatos formales o informales del Estado contra opositores políticos. Porque la otra pata de una actuación semejante fue utilizar las llamadas cloacas del Estado para espiar, ensuciar, creando incluso estructuras específicas, como la policía patriótica. Esto es lo que a la derecha le preocupa realmente el Estado de derecho. Pura hipocresía.
El BNG entiende que es necesaria una amplia investigación que esclarezca hechos tan graves y establezca las responsabilidades que correspondan, también que exista algún tipo de reparación a los derechos vulnerados y, sobre todo, trabajar para que nunca se utilice el aparato del Estado para la persecución política del soberanismo, la disidencia o la oposición política y nunca más —nunca más— se vulnere el derecho a la intimidad y la privacidad de la ciudadanía.
Muchas gracias.
Presidencia. Muchas gracias, señor Rego. En turno de fijación de posiciones, por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, tiene la palabra el señor Pujol Bonell, por un tiempo de siete minutos.
Eduard Pujol Bonell
JuntsDiputado.Página 86Vídeo
Presidenta Armengol, senyores i senyors diputats. Bona nit. Pegàs era un cavall alat, un objecte mitològic. En canvi, el Pegasus d’aquesta nit, crear una comissió sobre l’espionatge que Espanya va perpetrar per aturar Catalunya, té poc de diví i massa de terrenal. Investigar Pegasus és una part més però indispensable per saber-ho tot de l’Operació Catalunya. L’Estat —sí, l’Estat— es va graduar cum laude en l’enginyeria de la il·legalitat. Pegasus és un escàndol, és una vilesa perpetrada des de l’Estat. Una indecència, que aquesta nit se n’ha parlat molt d’indecències, això sí que era una indecència. A l’Estat li hauria de caure la cara de vergonya pel que va fer. Hem de conèixer com se’ns va espiar, com i a qui es va controlar. Hem de saber quina tecnologia feien servir per violar la privacitat dels consellers del Govern de Catalunya, dels presidents Puigdemont, Aragonès i de tantíssima gent. Com carai es va rebentar la intimitat de centenars de ciutadans compromesos amb el país, compromesos amb Catalunya. Com? Avui el Gobierno d’Espanya negocia amb els independentistes. Negociar de cop és una paraula que té vida i sentit. S’ha acabat el diàleg etern entès com la cançó de l’enfadós que no portava enlloc. Hem passat a la negociació —la negociació—, que és una relació madura entre dues parts que es reconeixen d’igual a igual. Què ha canviat? El PSOE ha caigut del cavall, estem davant d’un miracle, o senzillament és que Junts ha entrat a l’equació i fidels al país, fidels a Catalunya, fent valer, ara sí, l’aritmètica parlamentària, com fins ara no s’havia fet servir. Amb els set vots de Junts l’aritmètica s’ha tornat pedagogia i el PSOE diu que sí al que fins ara deia que no. Està bé negociar seriosament. Ni xantatge, senyor Feijóo, ni xantatge, ni punyetes, ni xantatge, ni punyetes, se’n diu política. Però els de Junts no negociem per sortir al diari i semblar importants. No volem copets a l’esquena, no volem copets a l’esquena, no. Negociem per resoldre un conflicte que patim, que Catalunya pateix, un conflicte de fa segles entre Catalunya i Espanya. I negociem, és clar que negociem, perquè s’ha de fer net. Senyores i senyors, s’ha de fer net, s’ha de fer net. Durant massa anys els governs de l’Estat —tots els governs de l’Estat—, i l’Estat nostàlgic i ultra que no es veu però que hi és, immobilista i trampós, han animat les clavegueres a embrutar-se molt i embrutar-ho tot, a empastifar-se. L’Estat espanyol s’han empastifat. L’Estat profund es va convertir en un club de hooligans de la guerra bruta i es va normalitzar —ja poden anar parlant perquè no ho volen escoltar. L’Estat va normalitzar saltar-se impunement l’estat de dret per silenciar Catalunya. Això sí que és carregar-se les institucions, senyor Feijóo, això és carregar-se les institucions de dalt a baix. El president Puigdemont l’encerta quan diu que la llei d’amnistia és tornar a la política. És així. Però el president és el primer que sap que no n’hi ha prou. Necessitem que el terreny de joc quedi net com una patena. Hem de desembussar les clavegueres perquè l’error comès amb Catalunya i amb la democràcia és immens. Espiar, reprimir, amenaçar és corrupció. Corrupció ètica, moral, però corrupció. L’Estat més que ningú ha de respectar res, quatre idees molt bàsiques, molt senzilles, de primer de democràcia. Escoltin, escoltin. U, no s’espia. No s’espia. Dos, sense permís no es miren ni les cartes ni el correu electrònic dels altres. Hi estan d’acord o no hi estan d’acord? Si no hi estan d’acord és que no m’ho crec, és clar que hi han d’estar d’acord. I tampoc s’escolten les comunicacions i les converses de tercers, és clar que no.
Amb aquestes comissions d’investigació, l’Espanya política ha d’entendre per sempre més que envalentint un estat de naturalesa addicte a la repressió, com és Espanya, només s’alimenta un monstre que un dia no es pot controlar. I aleshores, senyors socialistes, i els miro a vostès, què fem aleshores? Què faran quan les clavegueres de l’Estat apuntin cap als seus escons? Què faran? Ja no n’hi ha prou comprant litres de Fairy. Això va de drets, de llibertats, de democràcia. La guerra bruta, i a veure si en prenen consciència, mai no és legal ni mai és legítima. La guerra bruta sí que es carrega institucions. Votar la reforça, senyor Feijóo. Molts de vostès són brillants, molts, a tot arreu, quan agafen la paraula. Enhorabona. Però democràcia no és només una paraula bonica que sona bé en els discursos. No, no. Democràcia és una actitud, és un caràcter. Democràcia és una cultura que hauria d’impregnar totes les accions de qualsevol estat que es vol democràtic. La democràcia no té res a veure amb enyorar el franquisme, amb la nostàlgia o amb fer trampes per silenciar qui pensa diferent.
Aquesta comissió Pegasus no s’ha de fer per saber si hi va haver o no hi va haver espionatge il·legal contra Catalunya. No, no. És clar que ens van espiar. És clar que es van malgastar milions d’euros, una barbaritat, per assaltar l’esfera privada de centenars i centenars de catalans i catalanes. És clar que ho van fer. No ho hem somiat. És clar que ho van fer. Van violar la nostra intimitat perquè van violar les nostres comunicacions. Això ja ho sabem. El pànic al procés va convertir Espanya en la gran fira, en el gran saló de l’espionatge mundial. Ens espiaven per frenar el que no podien aturar a les urnes. A Europa ho sap tothom. Espanya va perdre la vergonya i el control sobre el seu propi sistema. A veure, si de nit, amb alevosía i amb cara d’emprenyat el cap de l’Estat amenaçava Catalunya, si els jutges actuen de part contra Catalunya, si els policies pegaven, peguen catalans i catalanes quan decideixen anar a votar, si els governs ho impulsen i aplaudeixen, aleshores la corrupció ètica, el volcà d’il·legalitats és imparable. Se’n diu, senyores i senyors diputats, cercle viciós de la repressió. En aquest punt ja no hi ha clavegueres podrides, sinó que la claveguera és el sistema.
No oblidin mai —i vaig acabant— que fora de la democràcia, sense blindar els drets més elementals, no hi ha progrés possible. Posin-s’ho al cap. I acabo. Des de Junts insistim que l’important és la cultura política que conforma un estat. Si aquesta cultura política que conforma un estat és radicalment democràtica, es podrà parlar de tot, senyors socialistes, es podrà continuar negociant i vostès podran complir. Ara, però, hem de saber quines obscenitats es van dissenyar quan Espanya va entendre que Catalunya tenia la independència a tocar. Parlamentar, acordar és política. Pactar una amnistia necessària és política. I avui és un dia històric. S’ha acabat el joc. S’ha acabat el joc. Senyores i senyors diputats, la partida de la il·legalitat s’ha acabat. Una part d’aquest Estat que va jugar a espiar-nos avui votarà a favor de tot el que s’ha passat anys negant. I això és històric. Des que Junts és a l’equació les coses que no passaven, de cop passen. És per totes aquestes raons que Junts per Catalunya votarà sí a la creació de la comissió d’investigació sobre Pegasus.
Moltíssimes gràcies.
Presidenta Armengol, señoras y señores diputados, buenas noches. Pegasus era un caballo alado, un concepto mitológico. En cambio, el Pegasus de esta noche, crear una comisión sobre el espionaje que España perpetró para detener Cataluña, tiene poco de divino y demasiado de terrenal. Investigar Pegasus es una parte más, pero indispensable, para saberlo todo de la Operación Cataluña. El Estado —sí, el Estado— se graduó cum laude en ingeniería de la ilegalidad. Pegasus es un escándalo, es una vileza perpetrada desde el Estado y una indecencia. Esta noche se ha hablado mucho de indecencias; esto sí era realmente una indecencia. Al Estado se le tendría que caer la cara de vergüenza con lo que hizo. Tenemos que conocer cómo se nos espió, cómo y a quién se controló. Debemos saber qué tecnología utilizaban para violar la privacidad de los consejeros del Gobierno de Cataluña y de los presidentes Puigdemont, Aragonès y de tanta otra gente, cómo se reventó la intimidad de centenares de personas comprometidas con el país y con Cataluña. Hoy el Gobierno de España negocia con los independentistas. Negociar de repente es una palabra que cobra vida y sentido. Se ha terminado el diálogo eterno entendido como la canción que se repite y que no lleva a ninguna parte. Hemos pasado a la negociación —la negociación—, que es una relación madura entre dos partes que se reconocen de igual a igual. ¿Qué ha cambiado? ¿El PSOE ha caído del caballo? ¿Estamos ante un milagro? ¿O simplemente es que Junts ha entrado en la ecuación y, fieles al país, fieles a Cataluña, hacemos valer, ahora sí, la aritmética parlamentaria como hasta ahora no se había utilizado? Con los siete votos de Junts la aritmética se ha vuelto pedagogía y el PSOE dice que sí a lo que hasta ahora decía no. Está bien negociar seriamente. Ni chantajes, señor Feijóo, ni chantaje ni puñetas, se llama política. Pero no negociar con Junts para salir en el periódico para parecer importantes —no queremos golpes en la espalda, no—, negociamos para resolver un conflicto que sufrimos, que Cataluña sufre, un conflicto desde hace siglos entre Cataluña y España, y negociamos, por supuesto, negociamos, porque hay que ser limpios y hay que limpiar con todo.
Durante demasiado tiempo, los gobiernos del Estado y el Estado nostálgico y ultracanoso, que no se ve, pero que está, inmovilista y tramposo, han animado a las cloacas a ensuciarse mucho y a ensuciarlo todo. Está realmente sucio el Estado profundo. Se convirtió en un club de hooligans de la guerra sucia y se normalizó —pueden ir hablando, sí, ya pueden hablar, porque no quieren escuchar—, el Estado normalizó, saltarse impunemente el Estado de derecho para silenciar Cataluña. Esto sí que es cargarse las instituciones, señor Feijóo, esto es cargarse las instituciones de arriba hasta abajo. El presidente Puigdemont lo clava, acierta cuando dice que la ley de amnistía es volver a la política. Es así. Pero el presidente es el primero que sabe que con ello no basta. Necesitamos que el terreno de juego quede limpio como una patena. Tenemos que desatascar las cloacas, porque el error que se ha hecho con Cataluña y en democracia es inmenso: espiar, reprimir, amenazar. Es corrupción, corrupción ética, moral, pero corrupción.
El Estado más que nadie debe respetar nada más y nada menos que cuatro ideas muy básicas y muy simples, de primer curso de democracia. Escuchen, escuchen. Uno, no se espía, no se espía. Dos, sin permiso no se miran ni las cartas ni el correo electrónico de los demás. ¿Están de acuerdo con ello o no? Si no estuvieran de acuerdo con ello es que, vamos, no me lo podría creer. Claro que deben estar de acuerdo. Y tampoco se escuchan las comunicaciones ni las conversaciones de terceros, por supuesto que no.
En estas comisiones de investigación, la España política debe entender, por siempre más, que hacemos más valiente a un Estado que tiene una naturaleza adicta a la represión, como España. Y señores, si no, solo se alimenta a un monstruo que un día no se podrá controlar y, entonces, ¿qué vamos a hacer?, ¿qué harán ustedes cuando las cloacas apunten hacia sus escaños? ¿Qué harán? Ya no bastará comprar litros de Fairy. Esto va de derechos, de libertades y de democracia. La guerra sucia, a ver si toman conciencia de ello, nunca es legal ni nunca es legítima. La guerra sucia se carga instituciones, y votar la refuerza. Muchos de ustedes son brillantes. Muchos. En cualquier sitio donde toman la palabra. Enhorabuena. Pero la democracia no es solo una palabra bonita que suena bien en los discursos. No, no. La democracia es una actitud, es un carácter, es una cultura que debería impregnar todas las acciones de cualquier Estado que se quiera democrático. La democracia no tiene nada que ver con echar de menos un franquismo, con la nostalgia o con hacer trampas para silenciar al que piensa de manera diferente.
Esta Comisión Pegasus no debe hacerse para saber si hubo o no hubo espionaje ilegal para Cataluña. No, porque claro que nos espiaron, claro que se malbarataron millones de euros, una barbaridad, para saltar la esfera privada de centenares de catalanes y de catalanas. Claro que se hizo. No lo hemos soñado. Se hizo, violaron nuestra intimidad, porque violaron nuestras comunicaciones. Esto ya lo sabemos. El pánico al procés convirtió a España en la gran feria, en el gran salón del espionaje mundial. Nos espiaban para frenar lo que no podían frenar o detener en las urnas. En Europa todo el mundo lo sabe. España perdió la vergüenza y el control sobre su propio sistema. Sí, de noche, con alevosía y con cara de enfadado el jefe del Estado amenazaba Cataluña. Si los jueces actúan contra Cataluña, si la policía pegaba a catalanes y catalanas cuando decidían ir a votar, si los gobiernos lo impulsan y lo aplauden, entonces la corrupción ética, el volcán de ilegalidad es imparable. Señoras y señores diputados, esto se llama un círculo vicioso de la represión. Y en este punto ya no hay cloacas podridas, sino que la cloaca es el sistema. No olviden nunca —voy terminando— que fuera de la democracia, sin blindar los derechos más elementales, no hay progreso posible.
Y termino. Desde Junts insistimos en que lo importante es la cultura política que conforma un Estado. Si esta cultura política que conforma un Estado es radicalmente democrática, se podrá hablar de todo. Señores socialistas, se podrá seguir negociando y ustedes podrán cumplir. Ahora bien, ahora debemos saber qué obscenidades se diseñaron cuando España entendió que Cataluña tenía la independencia muy cerca. Parlamentar es acordar, es política. Pactar una amnistía necesaria es política. Y hoy es un día histórico, se ha acabado el juego, se ha acabado el juego. Señoras y señores diputados, la partida de la ilegalidad se ha terminado. Una parte de este Estado, que jugó a espiarnos, hoy votará a favor de todo lo que se ha pasado años negando, y esto es histórico. Desde que Junts está en la ecuación, las cosas que no pasaban de repente pasan. Y es por todos estos motivos que Junts per Cataluña votará sí a la creación de la comisión de investigación sobre Pegasus.
Muchas gracias. (Aplausos).
Presidencia. Moltes gràcies, senyor Pujol. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional Sumar, tiene la palabra el señor Pisarello Prados por un tiempo de siete minutos.
Gerardo Pisarello Prados
Grupo SumarDiputado.Página 89Vídeo
Moltes gràcies, presidenta. Sens dubte, era molt necessari activar aquesta comissió sobre espionatge polític amb Pegasus, segurament perquè des de 1978 fins ara hi ha hagut moltes situacions d’espionatge il·legal dels adversaris polítics amb autorització judicial i sense autorització judicial. És una experiència inadmissible i que ara, amb noves formes d’espionatge cibernètic, representa una amenaça real sobre la democràcia. Aquí s’ha espiat molt. Segons el documental d’HBO Salvar al Rey i segons els tribunals britànics, fins i tot en Joan Carles I, rei emèrit, va espiar la senyora Corinna Larsen fent servir els serveis d’intel·ligència al Regne Unit. Però, i no vull que s’emprenyi el senyor Rojas del Partit Popular, jo crec que el ministre Fernández Díaz és qui en té el rècord. Ha espiat o ha fet servir les clavegueres de l’Estat contra l’independentisme, contra Podemos i, fins i tot, contra els seus propis companys. La pregunta és: ha fet servir lawfare el Partit Popular? I tant! I si no, que l’hi preguntin a la Tamara Carrasco i a l’Adrià Carrasco, acusats sense cap prova de delictes de terrorisme pel fiscal Miguel Ángel Carballo, molt proper al Partit Popular. Que l’hi preguntin al jutge Manuel García Castellón, que va fer la vista grossa davant de la corrupció d’Esperanza Aguirre, que va muntar un expedient contra Podemos i que ara pretén imputar per terrorisme sense proves a Carles Puigdemont, a Marta Rovira i a molts activistes de drets humans, entre d’altres, el periodista Jesús Rodríguez de La Directa de Barcelona. Tot això, senyories, és vergonyós. I ho està sent encara més si es naturalitza la utilització de spyware com Pegasus. Ahir eren advocats, eren activistes, eren periodistes, avui ja estem parlant del president de la Generalitat de Catalunya i del president del Govern d’Espanya. No es pot fer servir un programari comercialitzat per una empresa, en aquest cas israeliana, que des de fa temps només rendeix comptes davant del govern de Netanyahu, que l’ha testat amb les seves polítiques d’aniquilació a Palestina. La situació que tenim, doncs, senyories, és d’extrema gravetat i la resposta no pot consistir en una competència entre governs o entre policies autonòmiques per veure qui té la darrera versió de Pegasus o qui espia més.
Muchas gracias, presidenta. Efectivamente, era muy necesario activar esta Comisión sobre espionaje político Pegasus, porque desde 1978 hasta ahora ha habido muchas situaciones de espionaje ilegal de los adversarios políticos, con autorización judicial y sin autorización judicial. Es una experiencia inadmisible y que ahora, con nuevas formas de espionaje cibernético, representa una amenaza real contra la democracia. Aquí se ha espiado mucho. Según el documental de HBO Salvar al rey, incluso Juan Carlos I espió a la señora Corinna Larsen utilizando los servicios de inteligencia del Reino Unido. Sin embargo, y no quiero que el señor Rojas, del Partido Popular, se enfade, yo creo que el ministro Fernández Díaz es quien tiene el récord: ha espiado, ha utilizado las cloacas del Estado contra el independentismo, contra Podemos, incluso contra sus propios compañeros. Y la pregunta es: ¿ha utilizado lawfare el Partido Popular? Por supuesto. Y, si no, que se lo pregunten a Tamara Carrasco y a Adrià Carrasco, acusados sin ninguna prueba de delitos de terrorismo por el fiscal Miguel Ángel Carballo, muy cercano al Partido Popular; que se lo pregunten al juez Manuel García-Castellón, que hizo la vista gorda ante la corrupción de Esperanza Aguirre y que montó expedientes contra Podemos y ahora pretende imputar por terrorismo y sin pruebas a Carles Puigdemont, a Marta Rovira y a muchos activistas de derechos humanos, entre ellos a Jesús Rodríguez, periodista de Directa de Barcelona. Y todo esto, señorías, es vergonzoso, y lo está siendo cada vez más. Se naturaliza la utilización del spyware con Pegasus. Ayer eran abogados, activistas, periodistas. Hoy estamos hablando del presidente de la Generalitat de Cataluña y del presidente del Gobierno español. No se puede utilizar un software comercializado por una empresa —en este caso, israelí— que desde hace un tiempo solo rinde cuentas al Gobierno de Netanyahu y ha probado su tecnología en la guerra de ocupación de Palestina. La situación que tenemos ante nosotros, señorías, es de extrema gravedad. Por tanto, la respuesta no puede consistir en una competencia entre gobiernos o policías autonómicas para ver quién tiene la última versión de Pegasus o quién espía más.
Dicho esto, también creo que el problema que tenemos aquí no es solo que se haya espiado ilegalmente, con o sin autorización judicial, a centenares de personas. El problema es tener en esta Cámara fuerzas políticas de ideología neofranquista que ya gobiernan con el Partido Popular y que piensan que lo que hay que hacer es espiar más todavía. El problema es tener fuerzas neofranquistas que en este momento están pidiendo ilegalizar a partidos políticos independentistas, republicanos, no por lo que hacen, sino por lo que piensan y lo que dicen. El problema es tener un portavoz de una fuerza política neofranquista que se ha permitido amenazar al presidente del Gobierno con aquello de «que acabe colgado de los pies».
Yo soy un jurista garantista, pero propondría un ejercicio de imaginación. ¿Qué saldría del teléfono móvil de Santiago Abascal si lo espiasen? ¿Qué saldría si se investigaran los chats de Telegram o de WhatsApp que pedían derrocar al Gobierno? Hoy el señor Abascal ha venido, ha subido a esta tribuna y ha mostrado el dibujo de una guillotina. De acuerdo. Pero yo pregunto qué pasaría si la policía investigara los perfiles que están detrás de los hashtags #FelipeMasón, #FelpudoVI o #CornudoVI. Pues seguramente concluiríamos que los que amenazan de muerte y piden atacar al resto por criticar a la Casa Real o a las altas instituciones del Estado son los primeros que deberían ser ilegalizados. Yo creo que concluiríamos que quienes han increpado a policías y a miembros de las fuerzas de seguridad en las calles con la arrogancia de los señoritos de toda la vida deberían ser investigados. Yo creo que quienes han traspasado 7 millones de euros en cuatro años a la Fundación Disenso, presidida por Santiago Abascal, deberían ser investigados. Esa sería una tarea de inteligencia y de democratización de las instituciones muy interesante, entre otras razones porque permitiría proteger mejor a muchísimos fiscales, a muchísimas juezas y jueces e incluso a fuerzas de seguridad del Estado que intentan cumplir su trabajo respetando la Constitución.
Póngase fin, por tanto, al uso de Pegasus, desármese con las herramientas de la democracia y de la ley a este neofranquista que querría a millones, no a uno, colgados de los pies y, sobre todo, investíguese quién les paga y quiénes en concreto se enriquecen con ello. Jarrai dezagun diruaren arrastoa, o rastro do diñeiro, amigos y amigas. Sigamos la pista del dinero. Pensemos de dónde vienen los dineros.
Eskerrik asko, moltes gràcies i endavant, que aquesta gent no pot passar.
Gracias y adelante, porque esta gente no puede pasar.
Presidencia. Moltes gràcies, señor Pisarello. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Sánchez García por un tiempo de siete minutos. (Aplausos).
José María Sánchez García
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Con la venia. Debo decir que no me ha sorprendido que el señor Pisarello, portavoz de Podemos, se alce aquí como nuevo jefe entre la Stasi y el Gulag. Su ideología le acredita, no hacía falta que usted lo dijera, ya sabemos todos que es usted capaz de eso y de cosas mucho peores. (Aplausos). Voy a comenzar esta intervención con tres observaciones. La primera ―lo ha dicho ahora mismo Pisarello, pero lo han dicho otros también― es que VOX pretende que se ilegalicen partidos políticos por razón de sus ideas. Esto es falso completamente, como saben todos los que lo afirman, lo que pasa es que como además de afirmarlo lo afirman porque son unos mentirosos, pues, claro, insisten en esa afirmación que no es más que una mentira. Nosotros hemos propuesto la ilegalización de partidos separatistas por sus acciones en una proposición de ley que está replicada de la vigente Ley de Partidos Políticos. (El señor Pisarello Prados hace signos negativos). No haga usted eso porque la redacté yo, y no va a saber usted mejor que yo lo que he redactado (aplausos), así que deje de decir tonterías. Replicada de la Ley de Partidos Políticos en vigor en sus artículos relativos a la ilegalización de partidos terroristas o que apoyan el terrorismo, por sus actuaciones. Por eso el Partido Popular, en un gesto más de cobardía infinita, se opuso y votó en contra, porque apareció aquí un señor, una especie de tribuno que creía que sabía derecho constitucional y dijo que no, porque en España el sistema no era democracia militante, según la jurisprudencia constitucional. No leyó este señor la proposición de ley, porque era precisamente una proposición que evitaba ese reproche que en su boca valía muy poco con carácter general, y en este desde luego no valía nada. Luego esto es un cuento chino. Por lo demás, con arreglo a esta proposición, si hubiera prosperado, habría razones suficientes y elementos jurídicos para ilegalizar a todos los partidos separatistas que se sientan aquí o a parte de ellos. ¿Por qué? Porque es sabido, por ejemplo, que Esquerra Republicana de Cataluña, con un fervor golpista, ha dado dos golpes de Estado en ochenta y tres años, en 1934 y en 2017, y se han quedado tan anchos (Aplausos). Pero han sido condenados: en 1934, por rebelión militar, y con motivo de los hechos de 2017, este siglo, por sedición. Luego, hay elementos sobrados para su ilegalización. (Aplausos). No deberían estar ustedes sentados aquí, ni ninguno de los partidos que haya colaborado en esos hechos con entidad criminal, que han sido los que han determinado las penas por las que han sido condenados Puigdemont y todos los demás que han sido indultados previamente. Lo saben ustedes perfectamente, luego deberían callarse y dejar de decir todas estas bobadas.
Segunda observación. Yo tengo la impresión de que esta tarde este salón de plenos es cual el mundo al revés. Aquí los investigados, en sentido judicial, en una instrucción penal y posteriormente condenados, quieren ser los investigadores. ¿Los investigadores de qué? ¿Por qué no se investigan ustedes mediante una introspección a sí mismos y hacen examen de conciencia? (Aplausos). Porque esto de las comisiones aberrantes de investigación es también como la ley de amnistía, el mundo al revés. Una ley de amnistía sin olvido por parte de los amnistiados, que siguen mostrándose sediciosos y que exigen la humillación y la responsabilidad de aquellos que los condenaron por cometer delitos. Pero bueno, ¿ustedes se dan cuenta de que el mundo en el que viven no es ya el mundo del derecho, no, sino de la cordura? (Aplausos).
Claro que todo esto ―tercera observación― no sería posible sin un señor que hoy está ausente. Asiste la señora ministra de Hacienda y flamante vicepresidenta, que al efecto es lo mismo, es decir, asiste porque no será capaz de decir nada interesante ni cuerdo. (Rumores). Por lo tanto, todo esto es posible porque hay un señor que se llama Sánchez que quiere seguir siendo presidente del Gobierno sin tener los votos necesarios. Y entonces pacta con todos los partidos para conseguirlo y es investido. Esto lo saben todos los españoles y todos ustedes, los que se sientan en los bancos del Partido Socialista, también los que viajan a Waterloo. Todos lo saben perfectamente. Esa es la única finalidad, por eso esa iniciativa de amnistía es ilegítima, porque su fin no es el propio de una amnistía, y por eso estas comisiones son aberrantes. Bien, esta es la realidad en la que nos encontramos, con un partido socialista cuyo portavoz últimamente también nos dice aquí ―no lo sé, yo por un momento pensé que era un portavoz de otro partido― que le parece mal la corrupción. Pero ¿usted a quién toma el pelo? (Risas y aplausos). ¿Que le parece mal la corrupción a un portavoz del Partido Socialista? Mire, por favor, vuelva usted a su casa, bese a sus hijos, abrace a su mujer y dimita, porque esto no es serio. (Risas y aplausos).
Investigación en el caso de Pegasus. En 2022, un departamento de la Universidad de Toronto, constituido por periodistas que siguen otra investigación iniciada un año antes, llegan a la conclusión de que sesenta y cinco personas han sido espiadas en España mediante este dispositivo informático, entre ellas políticos y periodistas. Cuidado, número 36 del informe de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa aprobado el pasado 11 de octubre de 2023, página 15. ¡Todos, sujetos colaboradores del movimiento proindependentista de Cataluña! ¡Oh, sorpresa, son investigados! Pues claro que son investigados. Y han sido investigados y lo sabemos, porque aquí se ha constituido una comisión de secretos oficiales, ampliada para que participasen aquellos que no participaban antes —a saber, todos los investigados que querían saber cómo los habían investigado: Bildu, ERC, Junts, etcétera—, mediante una resolución de abril de 2022 de la Presidencia del Congreso. Investigados, sí, por el CNI, porque en el artículo 4.b) de su ley reguladora dice que sus funciones son, entre otras, prevenir, detectar y posibilitar la neutralización de aquellas actividades de servicios extranjeros, grupos o personas que pongan en riesgo, amenacen o atenten contra el ordenamiento constitucional —s eñor Rufián, el ordenamiento constitucional, ¡2017! (aplausos)—, los derechos y libertades de los ciudadanos españoles —a ver si nos explica usted un día por qué los niños escolarizados en Cataluña siguen sin poder ser escolarizados al menos el 25 % del tiempo en lengua castellana (risas y aplausos); ¡a ver si nos lo explica usted un día aquí, con esa facundia que le caracteriza!, y si no lo explica usted, dígale al presidente del Gobierno que lo explique, o a la ministra de Hacienda, que está aquí. Sí, a lo mejor sabe usted (se dirige a la señora Montero Cuadrado) algo más que de impuestos, porque, desde luego, cuando habla de tributos y de Hacienda más vale que no dijese nada (risas y aplausos)—, y, después, todas las iniciativas y actuaciones que puedan atentar contra la soberanía —¡señor Rufián, la soberanía española, no la del Turquestán, la española!—, la integridad y seguridad del Estado, la estabilidad de sus instituciones, los intereses económicos nacionales y el bienestar de la población. Y todo ello, según hubieron de saber —u sted incluido, señor Rufián—, debidamente autorizado, con arreglo a la ley orgánica de control previo del CNI, por el magistrado competente del Tribunal Supremo. Luego, ¡una investigación totalmente conforme con la legalidad, les guste o no! Nada más.
Y luego, claro, resulta que también han sido investigados (rumores) dos ministros, el presidente del Gobierno y el señor Aragonès. La única utilidad de esta comisión sería que por fin supiéramos ―y a ese efecto nosotros votaríamos a favor― en qué consistió la investigación al presidente del Gobierno por el rey de Marruecos, porque siquiera en esa circunstancia podríamos saber algo relevante para...
Presidencia. Señor Sánchez, tiene que ir terminando.
José María Sánchez García
VoxDiputado.Página 92
... España, y no todas estas vergüenzas que ustedes tienen la desfachatez de traer aquí para proponer la creación de una comisión de investigación.
Nada más. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).
Presidencia. Muchas gracias, señor Sánchez. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Ramírez Carner.
Arnau Ramírez Carner
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Gracias. Buenas noches a todos y a todas, excepto al diputado de VOX condenado por violencia machista, a usted no. (Aplausos). Al señor portavoz de VOX la verdad es que no tengo muchas cosas que decirle, solo un par. A la vicepresidenta cuando habla, que lo hace muy bien, se la entiende; a usted, hemos estado mucho rato y la verdad es que nos hemos reído, pero entenderle no se le ha entendido mucho. (Risas y aplausos). Tengo que reconocerle una cosa, en los siete minutazos, campeón diputado y portavoz de VOX, ha sido capaz hoy de no insultar a ninguna compañera del Grupo Socialista. Enhorabuena, campeón, enhorabuena. (Aplausos). Señorías del Grupo Popular, ha hablado hoy el señor Rojas sobre estas propuestas de comisiones de investigación y no sé si el señor Rojas tiene algún problema con el señor González Pons ―están ustedes removidos por aquí en este trocito últimamente (señala los escaños a su derecha)—, ¿Junts per Catalunya es un partido que defiende la legalidad y la tradición, como dice Pons, o son una panda de delincuentes, como ha dicho hoy el señor Rojas? ¿Cómo está la cosa? Tampoco me ha parecido ver por aquí en estas intervenciones hoy a Ana Vázquez. (La señora Vázquez Blanco hace gestos desde el escaño). Señora Vázquez, mi compañero Felipe Sicilia dijo cuando ya se habló aquí de la Comisión Kitchen hace un tiempo: Seguramente usted no va a volver a atreverse a subir aquí a hablar de estos temas, porque todo lo que sostiene era mentira. Efectivamente, todo era insostenible. Sí había pruebas y sí había caso, señora Vázquez. Señor Feijóo, ¿el psicólogo ese que parece que le han recomendado y que le han buscado para el presidente Pedro Sánchez lo tienen ya o no? Los psicólogos son superútiles, también para mí. (Rumores). Podrían preguntarle a este buen profesional cuál es la relación —que cuesta entender— entre la cleptomanía y el Partido Popular, por ejemplo. (Rumores). Eso sí, cuando acaben con sus servicios, le pagan con IVA, que la cabra tira al monte y ya sabemos cómo va la cosa. (Aplausos.—Rumores). En el debate de hoy, si algo ha quedado claro es que estas comisiones de investigación son necesarias. Viendo la actitud del Partido Popular, nos sobran los motivos para investigar hasta el fondo todo lo que haya podido ocurrir con recursos públicos para beneficiar al Partido Popular y para tapar las corruptelas del Partido Popular. En los últimos años hemos visto muchísimos días en televisión tantas noticias sobre corruptelas peperas que al final nos hemos acostumbrado y parece que no pasa nada, y hablamos de cosas muy graves con una naturalidad enorme. Robos, saqueos, mordidas, sobres, si es que hasta se han espiado entre ustedes. Creo que por aquí hay alguna víctima de ello. No es normal, eso no es normal. En el PP no solo no se conforman con corromperse y no solo no se conforman con utilizar ilegalmente instituciones del Estado para tapar sus corruptelas, sino que además se cabrean, chillan y nos insultan cuando se lo recriminamos. ¿Ustedes pueden robar, saquear y espiar y no podemos decir nada? ¿De verdad se cabrean tanto? (Aplausos). Ahora están más callados. No sé cómo no se les cae la cara de vergüenza. (El señor Hernando Fraile pronuncia palabras que no se perciben). Señor Hernando, aún es pronto. Como ya nadie cree al PP cuando dice que no ha robado o cuando dice que no se ha corrompido, ya solo le queda encender el ventilador. Pero no, no cuela; no todos somos iguales, y hablar de otros no les exime a ustedes. El señor Feijóo dijo esta mañana —feijonadas, diremos a partir de ahora— que hoy ha sido un día gris. Un día gris para ustedes, porque vamos a volver a aprobar varias comisiones de investigación para investigar sus corruptelas. Dice el señor Feijóo que no van a olvidar los delitos. Bueno, depende de qué delitos, porque en la sede pagada con dinero negro se sigue presidiendo muy bien, parece ser, el Partido Popular.
Ha hablado de que queremos controlar la justicia. ¿Hablamos de los wasaps del señor del Senado? Han hablado de respetar la Constitución, solo cuando beneficia al PP, porque, claro, el Consejo General del Poder Judicial ahí sigue; o para defender el derecho a la vivienda para todas y para todos, para eso no está la Constitución; o para la igualdad de oportunidades, para eso tampoco. Ha citado muchas veces el señor Feijóo la palabra humillación. «Estamos humillando a España», ¡qué potente! ¿Por qué dice tantas veces la palabra humillación? ¿Es que quizás usted se siente humillado porque repartía ministerios y ahora se tiene que conformar con hacer el puzle de los cuatro escaños que le quedan entre sus compañeros de dirección? (Rumores). Quizás es usted el que se siente humillado. Hablaban de comisiones de investigación que son de chichinabo. ¿Chichinabo las del Congreso, pero no las del Senado? Señor Feijóo, hoy nos ha amenazado con una comisión de investigación en el Senado si no les decimos hasta si toman sacarina o azúcar en el café en las reuniones de las negociaciones. Chichinabo solo si son las del Congreso. Ha comentado también el señor Feijóo que no sabe si queda algo de vergüenza en la bancada socialista. ¿Cómo lo veis? (Se dirige a los escaños del Grupo Parlamentario Socialista). No sabe si queda algo de vergüenza. Sí, vergüenza de tener a una oposición como ustedes, que nos han robado (aplausos), ¡que han utilizado métodos del Estado para tapar su corrupción y que encima se cabrean cuando queremos investigarlo! (Rumores.—El señor Hernando Fraile pronuncia palabras que no se perciben). ¡Hernando, Hernando!, que es pronto, Hernando. ¿Saben lo que sí nos queda? Orgullo. Orgullo, porque nosotros sí somos capaces de hablar con muchos y con gente muy distinta. Y aunque no nos entendamos en todo, sabemos que hay dos cosas que a la mayoría de esta Cámara, señor ganador de las elecciones, nos unen: convivencia e igualdad. (El señor Pérez López: Y borrar delitos). Ustedes no saben nada de esas dos cosas. Nada. Sigamos. Hay una cosa que dice el señor Feijóo —a mí esta es la feijonada que más me gusta— y es que «cuando pasaban todas esas cosas en el PP, yo no estaba, yo no estaba, yo no estaba». (Protestas). Tranquilos, tranquilos, tranquilos. «Yo no estaba». Génova le quedaba lejos, tan lejos que estaba en un yate con un narcotraficante. (Protestas).
Presidencia. Un poco de silencio, por favor.
Arnau Ramírez Carner
PSOEDiputado.Página 93
Imagínate si le quedaba lejos Génova. Voy acabando, presidenta. Creo que estas comisiones de investigación tienen que tirar adelante, porque todos merecemos políticos que no nos roben, que no nos espíen, que no nos mientan, que no nos insulten (protestas) y, especialmente, escuchen esto porque a ustedes... (Protestas). Señor Tellado, la legislatura es muy larga y ya me suena mucho su voz en dos semanas. Acabo, presidenta. Miren, les voy a contar una cosa. (Protestas). Es usted un poco repetitivo.
Presidencia. Un poco de silencio, por favor. Vaya terminando, señor diputado.
Arnau Ramírez Carner
PSOEDiputado.Página 93
Gracias, presidenta. Acabo. Les voy a contar una cosa. Especialmente a la gente que no hemos nacido teniéndolo todo nos cabrea la corrupción, venga de donde venga. Nos da asco, porque creemos en aquellas políticas públicas que son útiles para la igualdad de todos y de todas, políticas públicas que cuestan dinero, dinero que ustedes nos han robado (protestas) y, por lo tanto, nosotros sí vamos a combatir estas corrupciones. Acabo. (Continúan las protestas). Si me dejan, acabo.
Presidencia. Por favor, un poco de silencio. Vaya terminando, señor diputado.
Arnau Ramírez Carner
PSOEDiputado.Página 93
Acabo, presidenta. (La señora Montero Cuadrado: Siguen gritando, siguen).
Mi compañero Felipe Sicilia acababa la intervención sobre la Comisión Kitchen cuando la creamos hace dos años preguntando (protestas.―La señora Vázquez Blanco: ¡Hombre!―El señor Tellado Filgueira: Chaves y Griñán y los ERE). Sí, sí, otra vez. Acabó diciendo: «el Partido Popular tiene la oportunidad de decidir si es trama o si es partido político». Está claro que ustedes ya han decidido, y han decidido ser trama. (Protestas.—El señor Tellado Filgueira: Chaves, Griñán, los ERE…―Un señor diputado del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso: ¡Qué bochorno!).
Presidencia. Muchas gracias, señor Ramírez. (Protestas). Un poco de silencio, por favor. Por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra el señor De Rosa Torner.
Fernando De Rosa Torner
PPDiputado.Página 94Vídeo
Gracias, señora presidenta. Después de haber escuchado el mitin que ha realizado el diputado del Grupo Socialista, lo que no sé es cómo usted milita en el Partido Socialista si le da asco la corrupción, ¡porque su partido es el partido del gasto en droga, en prostitutas y en dinero de los ERE de Andalucía! ¡Usted forma parte del partido en el que se gastaban el dinero público en esos puticlubs con tarjetas públicas! (La señora Fúñez de Gregorio: ¡Claro que sí!―Aplausos). Por eso, ¡dimita usted del Partido Socialista, porque usted es igual de corrupto, según su teoría, que sus compañeros presidentes de Andalucía! (Aplausos). Señora presidenta, el fraude democrático es la realización de un engaño para la finalidad de obtener unos objetivos. Fraude democrático es consentir desde la Presidencia de esta Cámara los insultos contra jueces, periodistas, gobiernos autonómicos y ayuntamientos. ¡Fraude es perder la neutralidad desde la Presidencia para actuar como una parte más en el debate! (Aplausos). ¡Fraude es cesar a letrados de forma arbitraria para obtener un beneficio para el partido del Gobierno! (Continúan los aplausos). ¡Fraude es permitir que se ensucie el debate con una sonrisa cómplice! La actuación de la Presidencia resume perfectamente el objeto de este debate, de estas comisiones. En esto consiste el fraude que estamos presenciando hoy. En definitiva, fraude es el odio que se ha vertido desde los escaños del Grupo Socialista y de sus socios. Señorías, he visto el odio a la justicia de aquellos que han sido condenados por terrorismo y por robar dinero público. Señorías, yo podría decir que aquí, en esta Cámara, hay dos partidos con miembros condenados por crear una trama de Estado de guerra sucia, de asesinar, el terrorismo del GAL y el terrorismo de ETA. (Aplausos.―Un señor diputado: ¡Muy bien!). ¡Por tanto, usted también forma parte de un partido terrorista, cuyos miembros han asesinado o han mandado asesinar a gente! ¡Por tanto, lecciones ninguna! (Aplausos). Señorías del Grupo Socialista, lo que no sé es cómo ustedes están riéndose, como se está riendo usted, porque sus compañeros de viaje han amenazado y han dicho que ustedes han delinquido por espiar, lo han dicho. Por tanto, aténgase usted que arrieros somos todos y en el camino nos veremos. Escuchar hablar de persecución, de atentar contra la intimidad, de vulnerar derechos, a la señora Aizpurua es sencillamente escalofriante. (Aplausos). A mí me da escalofríos que usted esté hablando de derechos cuando ha sido condenada por colaborar con banda armada, ¡vulnerando el derecho de muchísimos españoles (continúan los aplausos), que han estado secuestrados y han sido asesinados con un tiro en la nuca! Hágaselo usted ver. Ustedes quieren esta investigación para enjuiciar a la Justicia en su conjunto. ¿Qué ha cambiado desde la legislatura pasada, señorías socialistas? Siete votos. Lo que ha cambiado es la necesidad de siete votos. Por tanto, han encontrado en la Justicia el chivo expiatorio, lo que les une a todos ustedes: el odio y el rechazo a la Justicia, porque a unos los ha condenado, a otros los ha metido en la cárcel y a ustedes los ha perseguido en Andalucía, haciendo que dos presidentes estén sentados, esperando de una vez por todas ingresar en la cárcel. (La señora ministra de Hacienda y Función Pública, Montero Cuadrado: No, no). Ese es el odio que les une a todos ustedes contra la Justicia. Y aquí, en el debate de hoy, estamos viendo cómo lo que quieren es sentar en el banquillo a la Justicia, a aquellos que a ustedes les sentaron en el banquillo. Ahora ustedes quieren revancha ―por odio― sentando en el banquillo a la Justicia. Todo ello con la colaboración entusiasta de la presidenta de esta Cámara, porque aquí se ha insultado a jueces, se ha nombrado al magistrado García-Castellón, a la magistrada Concha Espejel e incluso se ha insinuado la existencia de una trama en la investigación en Valencia. Eso es absolutamente incierto, y lo que nos da tristeza es que la presidenta, con su silencio, esté haciendo bueno todo ese mensaje de odio, ¡de odio contra el Poder Judicial! (Aplausos). ¿Por qué quieren ustedes sentar en el banquillo a la Justicia? Por tanto, lo que ustedes quieren conseguir es un triple relato; sí, un triple relato con esta Comisión: justificar la ley de amnistía; contrarrestar las denuncias de cientos de jueces, de asociaciones de todo el ámbito judicial en Europa contra las actuaciones de ustedes. Ustedes quieren reescribir el relato, que luego se lo pasarán a su relator de Suiza. Sí, aquí está el señor Santos, que le pasara todas las hojas de la comisión a su relator para justificar la amnistía. Con esta finalidad, por tanto, estamos ante una comisión fake, totalmente un trampantojo, porque es lo que está escondiendo la cáscara del contenido de esta comisión, que es el odio que tienen ustedes al Poder Judicial, porque es el que les ha parado los pies en un golpe de Estado, en la actuación de su gasto en prostitución y en droga en Andalucía y por condenar por colaboración con banda armada. Esto es el pegamento de unión de todos ustedes para la presente comisión.
Y quiero decirles que aquí se ha escuchado y ustedes han aplaudido cuando se estaban refiriendo a los jueces como cuervos togados. Se estaban refiriendo a que existe en este país lawfare. Ustedes saben perfectamente que eso es mentira. Los jueces españoles son jueces europeos, de la Unión Europea, que aplican en España la ley de la Unión Europea. Tengan mucho cuidado porque ya ha habido treinta sentencias del Tribunal Europeo, que ha dicho a Polonia, Hungría y Rumanía que mucho ojo con atentar contra la independencia del Poder Judicial. Y en España vamos a tener el dudoso honor de ser el cuarto país al que también van a sentar en el banquillo por atentado contra el Poder Judicial. (Aplausos). ¡Ese va a ser su crédito por lo que van a realizar!
En definitiva, señorías, su comisión de investigación es una mera ensoñación, un artificio engañoso, creada para movilizar a sus bases; es un señuelo para presionar al Gobierno central; una mera quimera. ¿Le suenan estas palabras? Son las que se utilizan en la sentencia del procés para describir su república fake, tan engañosa y fraudulenta como la presente comisión de investigación. Y, como han deducido, vamos a votar no a esta comisión.
Muchas gracias. (Aplausos).
Presidencia. Muchas gracias, señor De Rosa. Yo estoy convencida de que, para todos y todas, a la hora de defender nuestros argumentos hay mil maneras y mil formas de hacerlo, pero yo haría un ruego: dirigirse a la Presidencia, que es la única persona que no puede defenderse en este debate, que no puede entrar en el debate, creo que no es la mejor fórmula de hacerlo. (Aplausos.―Rumores). Pasaremos a votar en tres minutos, empezando con la votación nominal. (Pausa). TOMA EN CONSIDERACIÓN DE PROPOSICIONES DE LEY. (VOTACIÓN): — DEL GRUPO PARLAMENTARIO SOCIALISTA, ORGÁNICA DE AMNISTÍA PARA LA NORMALIZACIÓN INSTITUCIONAL, POLÍTICA Y SOCIAL EN CATALUÑA. (Número de expediente 122/000019).
Presidencia. Se ha solicitado la votación pública por llamamiento de la proposición de ley del Grupo Parlamentario Socialista Orgánica de amnistía para la normalización institucional, política y social en Cataluña. El artículo 86 del Reglamento prevé que en la votación pública por llamamiento sus señorías responderán sí, no o abstención desde su escaño cuando sean llamados por los señores secretarios, que leerán los nombres desde la tribuna de oradores. Ruego que contesten al llamamiento con voz clara y audible, aunque los señores secretarios y secretarias que les llamen repetirán el sentido de la votación para evitar dificultades. El llamamiento se hace por orden alfabético, comenzando con el primer apellido del señor diputado cuyo nombre ha sido sacado a suerte, que es el señor Cavacasillas Rodríguez. El Gobierno y la Mesa votarán al final. Ruego al señor secretario primero que dé comienzo a la votación y pido silencio para que todos nos podamos oír. Por los señores secretarios de la Mesa se procede al llamamiento de las señoras y los señores diputados, que van manifestando el sentido de su voto. Señoras y señores diputados que dijeron «sí»: Cercas Mena, Blanca Cerdán León, Santos Cervera Pinart, Josep Maria Cobo Carmona, Ana Cobo Pérez, Noelia Cofiño Fernández, Rafael Conesa Coma, Ignasi Corujo Berriel, María Dolores Crespín Rubio, Rafaela Cruset Domènech, Josep Maria Cruz Santana, Gabriel Díaz Marín, Raúl Diouf Dioh, Luc Andre Errejón Galván, Íñigo Esteban Bravo, Aitor Fagúndez Campo, Antidio Faneca López, María Luisa Fernández Benéitez, Andrea Fullaondo la Cruz, Marije García Bernal, Begoña García Gurrutxaga, María Luisa García López, Maribel García Morís, Roberto Garrido Jiménez, Elisa Gavin i Valls, Isidre Gómez Besteiro, José Ramón González Fernández, Mercedes González Gracia, Juan Antonio González López, Nahuel Granollers Cunillera, Inés Guerra López, Sonia Guijarro Ceballos, María Guijarro García, Txema Guinart Moreno, Lídia Gutiérrez Prieto, Sergio Gutiérrez Santiago, Víctor Herrera García, Milena Ibáñez Mezquita, Alberto Iniesta Egido, Isabel Iñarritu García, Jon Jalloul Muro, Hana Jerez Antequera, Juan Carlos Jordà i Roura, Teresa Lamuà Estañol, Marc Lastra Fernández, Adriana Legarda Uriarte, Mikel Llorens Carbonell, Teresa Lois González, Marta López Álvarez, Patxi López Cano, Ignacio López Zamora, Cristina Lorenzo Cazorla, Juan Antonio Losada Fernández, José Lucas Ayala, Francisco Madrenas i Mir, Marta Maldonado López, Adriana Marqués Atés, Amador Martín Martínez, Andreu Martín Rodríguez, Margarita Martín Urriza, Carlos Martínez Barbero, Verónica Martínez Hierro, Lander Martínez Ramírez, Carmen Martínez Salmerón, Joaquín Martínez Seijo, María Luz Matos Castro, Sergio Carlos Matute García de Jalón, Oskar Mayoral de Lamo, Alberto Mellado Sierra, Valle Mercadal Baquero, Pepe Micó Micó, Àgueda Mínguez García, Montse Miñones Conde, José Morales Álvarez, Álvaro Moreno Fernández, María Isabel Narbona Ruiz, Cristina Nasarre Oliva, Begoña Nogueras i Camero, Míriam Peña Camarero, Esther Perea i Conillas, María Mercè Pérez Ortiz, Isabel María Pin Ferrando, Gala Plaza García, Inés Poblador Pacheco, María Araceli Pose Mesura, Modesto Pozueta Fernández, Isabel Pueyo Sanz, Jorge Pujol Bonell, Eduard Rallo Lombarte, Artemi Ramírez Carner, Arnau Ramírez Moreno, María de las Nieves Ramos Esteban, César Joaquín Redondo Cárdenas, Gonzalo Regades Fernández, David Rego Candamil, Néstor Rey de las Heras, Luis Alfonso Rivera Arias, Engracia Rives Arcayna, Caridad Rodríguez Palacios, Javier Rodríguez Salas, José Antonio Rodríguez Suárez, Asunción Esther Rojo Blas, Alberto Romero Pozo, Rafaela Ros Martínez, Susana Rufián Romero, Gabriel Ruiz Boix, Juan Carlos Ruiz de Diego, Víctor Javier Ruiz de Pinedo Undiano, Iñaki Sáez Cruz, Emilio Sagastizabal Unzetabarrenetxea, Idoia Sahuquillo García, Luis Carlos Salvador i Duch, Jordi Sánchez Díaz, María Carmen Sánchez Jiménez, Raquel Sánchez Serna, Javier Sancho Íñiguez, Herminio Rufino Santana Aguilera, Ada Santana Perera, Noemí Santiago Romero, Enrique Fernando Santos Maraver, Agustín Sanz Martínez, Luisa Sarrià Morell, Vicent Manuel Senderos Oraá, Daniel Serrada Pariente, David Serrano Martínez, Juan Francisco Sierra Caballero, Francisco Simancas Simancas, Rafael Soldevilla Novials, Alba Soler Mur, Alejandro Taboadela Álvarez, Obdulia Tolón Jaime, Milagros Trenzano Rubio, Marta Valero Morales, Juan Antonio Vallugera Balañà, Pilar Vaquero Montero, Maribel Velarde Gómez, Martina Verdejo Vicente, Ferran Verstrynge Revuelta, Lilith Vidal Matas, Vicenç Zaragoza Alonso, José Ábalos Meco, José Luis Aceves Galindo, José Luis Adrio Taracido, María Agirretxea Urresti, Joseba Andoni Aizpurua Arzallus, Mertxe Alfonso Cendón, Javier Alonso Cantorné, Fèlix Álvarez González, Alicia Álvaro Vidal, Francesc-Marc Andala Ubbi, Teslem Andrés Añón, Carmen Aranda Vargas, Francisco Argota Castro, Trinidad Carmen Arribas Maroto, Manuel Azorín Salar, Lázaro Badia Casas, Eloi Bassa Coll, Montserrat Belarra Urteaga, Ione Blanquer Alcaraz, Patricia Boada Danés, Júlia Calvo Gómez, Pilar Calvo Poyato, Carmen Camino Miñana, Víctor Cantera de Castro, Zaida Casares Hontañón, Pedro Castilla Álvarez, María Carmen Señoras y señores diputados que votaron «sí» telemáticamente: Sumelzo Jordán, Susana Vidal Sáez, Aina Señoras y señores diputados que dijeron «no»: Cavacasillas Rodríguez, Antonio Celaya Brey, Javier Chamorro Delmo, Ricardo Clavell López, Óscar Clemente Muñoz, Raquel Cobo Vega, Manuel Conde Bajén, Agustín Conde López, Francisco José Cortés Carballo, Mario Cruz-Guzmán García, María Soledad Cuesta Rodríguez, María del Socorro De Andrés Guerra, Javier De las Cuevas Cortés, Félix De los Santos González, Jaime Miguel De Luna Tobarra, Llanos De Meer Méndez, Rocío De Rosa Torner, Fernando Del Moral Leal, María Luisa Del Valle Rodríguez, Emilio Jesús Delgado Arce, Celso Luis Delgado-Taramona Hernández, Jimena Fabra Part, Alberto Fernández González, María Mercedes Fernández Hernández, Pedro Fernández Ríos, Tomás Figaredo Álvarez-Sala, José María Flores Juberías, Carlos Floriano Corrales, Carlos Javier Folch Blanc, Javier José Franco González, Silvia Fúnez de Gregorio, Carmen Gallardo Barrena, Pedro Ignacio Gamarra Ruiz-Clavijo, Concepción García Adanero, Carlos García Félix, Manuel García Gomis, David Garre Murcia, Cristóbal Garrido Valenzuela, Irene Gil Lázaro, Ignacio Gil Santiago, Carlos González Bella, María del Mar González Pons, Esteban González-Robatto Perote, Jacobo Guardiola Salmerón, Mirian Hernández Quero, Carlos Hernando Fraile, Rafael Antonio Herrero Bono, José Alberto Hispán Iglesias de Ussel, Pablo Hoces Íñiguez, Ignacio Hoyo Juliá, Belén Huguet Tous, Pedro Luis Ibáñez Hernando, Ángel Jiménez Linuesa, Beatriz Lima García, Laura María Llamazares Domingo, Esther López Maraver, Ángel Lorente Anaya, Macarena Macías Gata, Alfonso Carlos Madrid Olmo, Bartolomé Marcos Ortega, Milagros Marí Bosó, José Vicente Mariscal Zabala, Manuel Martín Blanco, Nacho Martín García, Pedro Samuel Martínez Gómez, Antonio Martínez Labella, Ana Mejías Sánchez, Carina Melgarejo Moreno, Joaquín Méndez Monasterio, Lourdes Merino Martínez, Javier Mesquida Mayans, Joan Moneo Díez, María Sandra Montesinos de Miguel, Macarena Moraleja Gómez, Tristana María Moro Almaraz, María Jesús Muñoz Abrines, Pedro Muñoz de la Iglesia, Ester Nacarino-Brabo Jiménez, Aurora Navarro López, Pedro Noriega Gómez, Javier Núñez Feijóo, Alberto Núñez González, Noelia Olano Vela, Jaime Eduardo de Ortega Smith-Molina, Francisco Javier Palencia Rubio, Héctor Paniagua Núñez, Miguel Ángel Parra Aparicio, Julia Parra Gallego, Agustín Pascual Rocamora, Sandra Pastor Julián, Ana María Pedreño Molina, Juan Luis Pérez Coronado, Pablo Pérez López, Álvaro Pérez Osma, Daniel Pérez Recuerda, Isabel Gema Prieto Serrano, María Isabel Puy Fraga, Pedro Quintana Carballo, Rosa Quintanilla Navarro, Miguel Ángel Ramajo Prada, Óscar Ramírez del Río, José Ramírez Martín, María Lourdes Requena Ruiz, Juan Diego Reynal Reillo, Esperanza Rivera de la Cruz, Marta María Robles López, Joaquín Rodríguez Almeida, Andrés Alberto Rodríguez Calleja, Patricia Rodríguez de Millán Parro, María José Rodríguez Serra, Santi Rojas García, Carlos Rojas Manrique, Juan Antonio Román Jasanada, Antonio Romaní Cantera, José Ignacio Romero Vilches, María de los Reyes Rueda Perelló, Patricia Ruiz Solás, María de la Cabeza Sáez Alonso-Muñumer, Pablo Sánchez García, José María Sánchez Ojeda, Carlos Alberto Sánchez Pérez, César Sánchez Sierra, María del Mar Sánchez Torregrosa, Maribel Sastre Uyá, Miguel Ángel Sayas López, Sergio Sémper Pascual, Borja Tarno Blanco, Ricardo Tellado Filgueira, Miguel Teniente Sánchez, Cristina Tomás Olivares, Violante Toscano de Balbín, Carla Valido García, Cristina Varela Pazos, Marta Vázquez Blanco, Ana Belén Vázquez Jiménez, María del Mar Vázquez Vega, Pablo Velasco Morillo, Elvira Velasco Retamosa, José Manuel Verano Domínguez, Bella Abades Martínez, Cristina Abascal Conde, Santiago Acedo Reyes, Sofía Agüera Gago, Cristina Aizcorbe Torra, Juan José Alcaraz Martos, Francisco José Alfonso Silvestre, Alma Alía Aguado, María Pilar Alós López, Ana Isabel Álvarez de Toledo Peralta-Ramos, Cayetana Álvarez Fanjul, Beatriz Antona Gómez, Asier Aragonés Mendiguchía, Carlos Argüelles García, Silverio Armario González, Blanca Asarta Cuevas, Alberto Beamonte Mesa, Luis María Belda Pérez-Pedrero, Enrique Belmonte Gómez, Rafael Benigno Bendodo Benasayag, Elías Borrego Cortés, Isabel María Bravo Baena, Juan Cabezón Casas, Tomás Campos Asensi, Jorge Cantalapiedra Álvarez, María de las Mercedes Carazo Hermoso, Eduardo Carballedo Berlanga, María Eugenia Catalán Higueras, Alberto Señoras y señores diputados que votaron «no» telemáticamente: Fernández Herranz, Sandra Miembros del Gobierno que dijeron «sí»: Díaz Pérez, Yolanda Montero Cuadrado, María Jesús Bolaños García, Félix Puente Santiago, Óscar Miembros del Gobierno que votaron «sí» telemáticamente: Sánchez Pérez-Castejón, Pedro Miembros de la Mesa que dijeron «sí»: Leal Fernández, Isaura Pisarello Prados, Gerardo Gil de Reboleño Lastortres, Esther Rodríguez Gómez de Celis, Alfonso Armengol Socias, Francina Miembros de la Mesa que dijeron «no»: Navarro Lacoba, Carmen Mariscal Anaya, Guillermo González Vázquez, Marta Bermúdez de Castro Fernández, José Antonio
Presidencia. ¿Hay alguna señora o algún señor diputado que no haya sido llamado para votar? (Denegaciones). Entonces procederemos al recuento de la votación. (Pausa). Efectuado el escrutinio, dijo
Presidencia. El resultado de la votación ha sido el siguiente: votos emitidos, 350; a favor, 178; en contra, 172; abstenciones, 0. En consecuencia, se toma en consideración la proposición de ley. (Aplausos). — DEL GRUPO PARLAMENTARIO VOX, ORGÁNICA PARA LA MODIFICACIÓN DE LA LEY ORGÁNICA 10/1995, DE 23 DE NOVIEMBRE, DEL CÓDIGO PENAL, EN MATERIA DE DELITOS CONTRA LA LIBERTAD E INDEMNIDAD SEXUALES. (Número de expediente 122/000009).
Presidencia. Continuamos con la votación del resto de asuntos incluidos en el orden del día. (Rumores). Un poquito de silencio. Entiendo que todos estamos cansados y cansadas, pero un poquito de silencio y terminamos la votación. Como les decía, continuamos con la votación de todos los puntos del orden del día, que, como saben, se realizará por procedimiento electrónico. Votamos la proposición de ley de VOX, para la modificación de la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal, en materia de delitos contra la libertad e indemnidad sexuales. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 350; a favor, 33; en contra, 316; abstenciones, 1.
Presidencia. En consecuencia, no se aprueba la proposición de ley presentada por el Grupo Parlamentario VOX. PROPOSICIONES NO DE LEY. (VOTACIÓN): — DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL CONGRESO, SOBRE LA AMPLIACIÓN NORTE DEL PUERTO DE VALENCIA. (Número de expediente 162/000061).
Presidencia. Vamos a votar las proposiciones no de ley. La primera, la del Grupo Parlamentario Popular sobre la ampliación norte del Puerto de Valencia. Se vota en los términos resultantes de la incorporación de la enmienda presentada por el Grupo Parlamentario Socialista. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 350; a favor, 260; en contra, 52; abstenciones, 38.
Presidencia. Queda aprobada la proposición no de ley presentada por el Grupo Popular. (Aplausos). — DEL GRUPO PARLAMENTARIO VOX, PARA IMPEDIR QUE MIEMBROS DEL GOBIERNO O CUALQUIER AUTORIDAD O FUNCIONARIO, COLABOREN, NEGOCIEN O PACTEN CON PRÓFUGOS O CONDENADOS POR LA JUSTICIA. (Número de expediente 162/000007).
Presidencia. Vamos a votar ahora la proposición no de ley presentada por el Grupo Parlamentario VOX, para impedir que miembros del Gobierno, cualquier autoridad o funcionario, colaboren, negocien o pacten con prófugos o condenados por la justicia. Se vota en los términos en los que ha sido presentada. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 350; a favor, 167; en contra, 182; abstenciones, 1.
Presidencia. No se aprueba la proposición no de ley presentada por el Grupo Parlamentario VOX. DACIÓN DE CUENTAS DE LA DIPUTACIÓN PERMANENTE. (VOTACIÓN): — DACIÓN DE CUENTAS DE LA DIPUTACIÓN PERMANENTE DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS DE LA XIV LEGISLATURA A LA CÁMARA DE LA XV. (Número de expediente 062/000001)
Presidencia. Vamos a votar ahora la Dación de Cuentas de la Diputación Permanente. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 350; a favor, 343; abstenciones, 7.
Presidencia. Queda aprobada la Dación de Cuentas de la Diputación Permanente. SOLICITUDES DE CREACIÓN DE COMISIONES DE INVESTIGACIÓN. (VOTACIÓN): — SOLICITUD DE LOS GRUPOS PARLAMENTARIOS JUNTS PER CATALUNYA Y VASCO (EAJ-PNV), DE CREACIÓN DE UNA COMISIÓN DE INVESTIGACIÓN SOBRE LA DENOMINADA «OPERACIÓN CATALUÑA» Y LAS ACTUACIONES DEL MINISTERIO DEL INTERIOR DURANTE LOS GOBIERNOS DEL PARTIDO POPULAR EN RELACIÓN CON LAS PRESUNTAS IRREGULARIDADES QUE VINCULAN A ALTOS CARGOS Y MANDOS POLICIALES CON LA EXISTENCIA DE UNA TRAMA PARAPOLICIAL. (Número de expediente 156/000001).
Presidencia. Votamos ahora las solicitudes de creación de comisiones de investigación. La primera es la solicitud de los Grupos Parlamentarios Junts per Catalunya y Vasco (EAJ-PNV), de creación de una comisión de investigación sobre la denominada Operación Cataluña y las actuaciones del Ministerio del Interior durante los gobiernos del Partido Popular en relación con las presuntas irregularidades que vinculan a altos cargos y mandos policiales con la existencia de una trama parapolicial. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 350; a favor, 178; en contra, 171; abstenciones, 1.
Presidencia. Queda aprobada la creación de esta comisión de investigación. — SOLICITUD DE LOS GRUPOS PARLAMENTARIOS JUNTS PER CATALUNYA Y VASCO (EAJ-PNV), DE CREACIÓN DE UNA COMISIÓN DE INVESTIGACIÓN SOBRE EL DERECHO A SABER LA VERDAD Y LAS IMPLICACIONES DERIVADAS DE LOS ATENTADOS DE BARCELONA Y CAMBRILS DEL 17 DE AGOSTO DE 2017. (Número de expediente 156/000002)
Presidencia. Pasamos ahora a votar la solicitud de los Grupos Parlamentarios Junts per Catalunya y Vasco, de creación de una comisión de investigación sobre el derecho a saber la verdad y las implicaciones derivadas de los atentados de Barcelona y Cambrils del 17 de agosto de 2017. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 350; a favor, 178; en contra, 171; abstenciones, 1.
Presidencia. Queda aprobada la creación de esta comisión de investigación. — SOLICITUD DE LOS GRUPOS PARLAMENTARIOS REPUBLICANO, EUSKAL HERRIA BILDU Y MIXTO, CREACIÓN DE UNA COMISIÓN DE INVESTIGACIÓN SOBRE EL ESPIONAJE E INTROMISIÓN A LA PRIVACIDAD E INTIMIDAD, A TRAVÉS DE LOS MALWARE PEGASUS Y CANDIRU, A LÍDERES POLÍTICOS, ACTIVISTAS, ABOGADOS, PERIODISTAS, INSTITUCIONES Y SUS FAMILIARES Y ALLEGADOS. (Número de expediente 156/000003).
Presidencia. Pasamos ahora a votar la solicitud de los Grupos Parlamentarios Republicano, Euskal Herria Bildu y Mixto, de creación de una comisión de investigación sobre el espionaje e intromisión a la privacidad e intimidad, a través de los malware Pegasus y Candiru, a líderes políticos, activistas, abogados, periodistas, instituciones y sus familiares y allegados. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 350; a favor, 179; en contra, 171.
Presidencia. Queda aprobada la creación de esta comisión de investigación. No habiendo más asuntos que tratar, se suspende la sesión. (Aplausos). Eran las diez y cincuenta y cinco minutos de la noche. En el caso de las intervenciones realizadas en las lenguas españolas distintas del castellano que son también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos, el Diario de Sesiones refleja la interpretación al castellano y la transcripción de la intervención en dichas lenguas, facilitadas por los servicios de interpretación y transcripción. http://www.congreso.es D. L.: M-12.580/1961 CONGRESO DE LOS DIPUTADOS Edición electrónica preparada por la Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado – http://boe.es Calle Floridablanca, s/n. 28071 Madrid Teléf.: 91 390 60 00