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Sin adjetivos

Pleno del 12 de diciembre de 2023

Proposición de Ley Orgánica para la modificación de la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal, en materia de delitos contra la libertad e indemnidad sexuales.

Proposición de ley de Grupos Parlamentarios del Congreso.. Autor: Grupo Parlamentario VOX. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 12.

Justicia y corrupción

Votación

  • 12 de diciembre de 2023: no salió adelante, 33 sí, 316 no, 1 abstenciones.

Rocío De Meer Méndez

VoxDiputada.Página 29Vídeo

Gracias, señora presidenta. Hay algo que hiela la sangre y es que nos hemos acostumbrado al titular de que este Gobierno —‌el Gobierno que ahora mismo tiene nuestro país— libera a violadores y pederastas. (El señor vicepresidente,

Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia). No es un titular, no es una frase hecha, no es algo a lo que nos hayamos acostumbrado en los discursos, es una realidad y es una realidad escalofriante. (Rumores). Y, aunque sea desagradable, voy a leer y contarles algunos de los perfiles que este Consejo de Ministros, presidido por el señor Sánchez, ha puesto en la calle y a los que ha reducido condenas. Son tipos que, cuando sus hijas salgan a las cenas de Navidad, estarán de caza por las calles, gracias a ustedes. Ustedes han liberado a Daniel, un depredador sexual que con treinta y siete años tiene veinte violaciones a sus espaldas. (Continúan los rumores). Ustedes han liberado al masajeador de niños, un peligroso pederasta cuyo informe penitenciario dice que va a ser reincidente. Ustedes han liberado al agresor del cuchillo, un tipo que el 8 de marzo de 2009 se persona en casa de una amiga, la encierra, coge un cuchillo de la casa, le hace cortes por todo el cuerpo, la viola con violencia y que solo cuando ella consigue escapar gritando, puede alertar a los vecinos y acuden los agentes. Pues, señorías, ustedes han reducido su pena y le han liberado, ya está en las calles de caza. Ustedes han liberado a un nacional de Costa de Marfil, al que no sabemos si han expulsado o no, que también violó salvajemente a una chica en Avilés, en Asturias. Ustedes han liberado al violador múltiple. Ustedes han liberado a un marroquí que violó a una empleada de su empresa. El primero de los violadores y pederastas a los que liberaron fue un profesor de inglés de San Sebastián de los Reyes, acusado por abusos sexuales a los niños del colegio. Señorías, ustedes han liberado a un hombre que violó a una anciana de ochenta años que paseaba por una carretera en Villamayor de Campos; han reducido su condena de trece a nueve años y está de nuevo en la calle de caza. Ustedes han liberado a un hombre que violó a una niña de cuatro años ―el libidinoso tío Simón, dice el expediente penitenciario―; una niña de cuatro años. Ustedes, su Consejo de Ministros presidido por el señor Sánchez, y no es una frase hecha, han dejado que bestias como este violador de una niña de cuatro años estén en la calle.

Señorías, este es un debate muy serio y no podemos acostumbrarnos a frases como esta. No podemos acostumbrarnos a barbaridades como esta. No podemos frivolizar con barbaridades como esta, sobre todo cuando hay que hablar de proteger a las mujeres. Ya sabemos —n‌ osotros desde luego lo tenemos claro— lo que a ustedes les importan las mujeres, que es nada; pero su propaganda no dice lo mismo, porque ustedes necesitan sus discursos como mercancía electoral. Pero la realidad es que 570 millones después de un ministerio feminista, 20 000 millones de un plan estratégico de igualdad con cursos de perspectiva de género y perspectivas en todas las administraciones públicas —20 000 millones de euros, señorías, lo equivalente a diez ministerios de Sanidad—, después del Plan Corresponsables, después de su pacto de Estado, después de cientos de comités interministeriales, cientos de pancartas y manifestaciones el 8 de marzo, la realidad es demoledora para las mujeres en nuestro país. La realidad es que 2023 ha sido el año más negro en asesinatos de mujeres desde 2019. La realidad es que se denuncian ocho violaciones al día. La realidad es que las violaciones llevan creciendo de forma imparable desde el año 2021. La realidad es que la Fiscalía alerta de un aumento del 45 % de agresiones sexuales desde 2022, pero ustedes dedican más tuits y más entrevistas en prime time al pico de Rubiales que a la niña salvajemente violada en Igualada. (Aplausos).

Sé que ustedes no lo van a decir nunca ―es algo que se niegan a asumir―, pero ya se lo decimos nosotros: según datos de su propio ministerio, del Ministerio de Igualdad, el 49 % de los asesinos de las mujeres matadas a manos de sus parejas o exparejas este año —l‌o que ustedes conocen como violencia de género― son de origen extranjero.

Señorías, ¿cuánto tiempo van a huir ustedes de este debate? ¿Quieren proteger a las mujeres de verdad? Pues dejen los cursitos de educación sexual a los violadores de Dolors, en Alicante, y empiecen a endurecer las penas en el Código Penal. (Aplausos). Porque se trata de elegir. Si queremos proteger a las mujeres de verdad, se trata de elegir. Y sus políticas ya las conocemos: los cursitos de reinserción y de educación sexual, los lacitos morados y las pancartas. Los puntos violetas no salvan mujeres. Cerrar las fronteras, controlar quién entra a nuestra casa, sí salva mujeres. (Aplausos).

Señorías, la realidad es que ustedes no quieren protegerlas. Para ustedes, las mujeres son solo mercancía electoral, una estrategia más, una cartera de votos. Por eso hacen las políticas que hacen, porque si a ustedes les importaran las mujeres analizarían las realidades en sus comités de crisis, no las ficciones feministas ni la conspiración blanca heteropatriarcal; analizarían el aumento de violaciones en manada en nuestro país; analizarían que todos esos jóvenes que violan sistemáticamente a mujeres en nuestro país y en el resto de Europa vienen de ‘Jovenlandia’, les parecería reseñable que el 49 % de los asesinos de esas mujeres sean de otro país. ¿No les parece un dato relevante —‌según datos, también, del Ministerio del Interior— que el 34,5 % de los investigados por delitos contra la libertad sexual sean extranjeros siendo el 10 % de la población? ¿Se toman ustedes en serio la protección de las mujeres? Ya se lo analizamos nosotros. Las mujeres corren peligro con una política que ustedes aplican unánimemente, de izquierda a derecha, desde hace mucho tiempo: las fronteras abiertas. Señorías, traer masivamente a personas de culturas muy distintas a la nuestra es una irresponsabilidad y decirlo no es odio ni es racismo, es la realidad. Ya sabemos el porqué de sus políticas. Nosotros ya sabemos que ustedes tienen estas estrategias de fronteras abiertas precisamente porque obedecen órdenes de algunos poderes económicos, como el Banco Mundial o el Foro de Davos, que les han pedido que, ante la crisis demográfica que vive Europa, abran las fronteras a una masa laboral ingente. El problema es que con esa masa laboral, con esa fuerza de trabajo, también viene la cultura de algunos trabajadores, y esa cultura es incompatible con la nuestra. Y con esa inmigración masiva también viene la precariedad, también viene la ruptura de la convivencia, también viene el fracaso de nuestros barrios y viene, en definitiva, la condena de los más humildes de Europa.

Señorías, los lugares que las mujeres no quieren pisar por miedo los han provocado ustedes. Y no es el heteropatriarcado opresor, es traer masivamente a personas con culturas que nos tratan a las mujeres como trapos. Señorías, ¿no analizan ustedes en sus comités de crisis por qué aumentan las mutilaciones genitales femeninas o los matrimonios forzosos en nuestro país? Voy a hablarles solo de los datos que aportan los Mossos d’Escuadra para Cataluña ―que está más cerca, por cierto, del emirato que de la república―: del año 2009 al año 2021 se ha atendido a 194 niñas desde los 14 años por ser víctimas de matrimonios forzosos y desde el año 2008 hasta el año 2021 se ha atendido a 392 niñas por mutilación genital femenina ―niñas desde un mes de vida―, 191 de esos casos en Gerona.

Señorías, la criminología importa. Saber el origen de los problemas importa, si no, no podemos solucionarlos. Y vendarse los ojos y crear un pensamiento mágico para entretener a la gente es una irresponsabilidad. Pero la criminología importaría algo si importase algo la búsqueda de la verdad, si importase algo un análisis serio y preocupado de lo que sufre realmente la gente humilde de nuestro país, si importase algo buscar soluciones reales, si no fueran ustedes unos sectarios y les importaran realmente las mujeres de nuestro país.

Muchísimas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Ha solicitado la utilización del turno en contra el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR. Tiene la palabra en representación de este grupo la señora Lois González.

Marta Lois González

Grupo SumarDiputada.Página 31Vídeo

Señorías, buenas tardes a todos y todas. En primer lugar, quiero decir que acabo de escuchar una intervención de la representante del partido de la extrema derecha, de VOX, que me ha dejado completamente sorprendida, porque ni siquiera ha entrado en el contenido de la proposición de ley de modificación en materia de delitos contra la libertad e indemnidad sexuales. En realidad, al partido de la extrema derecha no le interesaba hablar de esa propuesta de modificación, pero desde el grupo de Sumar yo voy a ser muy clara ante esta propuesta y ante los delirantes y lamentables declaraciones que acabamos de escuchar en este hemiciclo. Su propuesta es completamente reaccionaria; su propuesta es antifeminista y racista. Todo su argumentario durante su intervención ha sido precisamente una apología del racismo. (Aplausos). Para las personas que aquí nos escuchan y que no han podido oír de su voz el contenido de la propuesta, les diré que significa ni más ni menos que un retorno al modelo anterior, en el que la violencia y la intimidación eran determinantes. ¿Y qué quiere decir eso en realidad para el partido de la extrema derecha? Pues quiere decir que si las mujeres no nos resistimos, si no nos pegaron, si no podemos enseñar las heridas no hay violación. Ustedes, la extrema derecha, continuamente niegan la violencia machista. Ustedes, intencionalmente, olvidan que la violencia sexual es violencia machista. Ustedes abogan por definir que cuando no hay violencia o no hay intimidación eso es solamente abuso, como si las mujeres o las niñas fuéramos cosas, como si las mujeres y las niñas fuésemos objetos rotos de los que se puede abusar, objetos de derecho y no sujetos de derecho. De hecho, ustedes pretenden recuperar —‌usted aquí no lo ha dicho, pero yo lo digo para la gente que nos escucha— la terminología previa relativa a la indemnidad sexual. Por si no lo saben, les aclaro: el término libertad sexual comprende tanto libertad como indemnidad sexual. Pero aun así les digo que las mujeres no solamente queremos salir indemnes, las mujeres queremos ser libres, y el feminismo lleva décadas, lleva generaciones luchando para que las mujeres podamos ser libres.

Para este debate resulta útil recuperar la macroencuesta encargada por la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género de 2019. Les recuerdo algunos datos importantes: casi tres millones de mujeres en España mayores de dieciséis años han sufrido a lo largo de su vida algún episodio de violencia sexual. ¿Sabe usted cuántas mujeres, de esos casi tres millones, denunciaron? Se lo voy a decir yo de acuerdo con estos datos: tan solo el 8 % de las mujeres denunciaron a los Cuerpos de Seguridad del Estado o a un juzgado estas violencias sexuales. Señorías de VOX, el 92 % de las violencias sexuales no se denuncian, y cuando se pregunta a las mujeres las razones son fundamentalmente tres: el sentimiento de vergüenza, el sentimiento de miedo a no ser creídas y el sentimiento de indefensión, tal vez por ser menor o porque una violación, una violencia sexual ocurrió cuando eran niñas. Ustedes, señorías de VOX, son precisamente quienes difunden que las mujeres no podemos ser creídas, que las mujeres mentimos, que las mujeres denunciamos falsamente.

Pero qué paradoja, qué ejercicio elevado de cinismo e hipocresía que ustedes pidan hoy aquí aumentar las penas con un argumento antifeminista y racista; ustedes, los de extrema derecha, los mismos que defienden a los agresores, sobre todo si son conocidos, sobre todo si son poderosos, sobre todo si son cercanos a ustedes. Ustedes son los que niegan las violencias machistas; ustedes son los que humillan a las víctimas o hablan y contaminan con la idea de las denuncias falsas. Ustedes ―lo saben― boicotean los actos y las declaraciones institucionales de condena de los asesinatos machistas. Ustedes recortan o eliminan los recursos a la atención de las mujeres víctimas. Ustedes, en las comunidades autónomas donde gobiernan con el Partido Popular o en los ayuntamientos, desmantelan las instituciones y eliminan las políticas públicas en favor de la igualdad y la lucha contra las violencias machistas. ¿Pero qué ejercicio de hipocresía, qué ejercicio de cinismo, qué ejercicio de racismo es este en el hemiciclo? Por cierto, actuaciones contra mujeres, denegación de recursos que lamentablemente el Partido Popular viene asumiendo con tal de estar en el poder gracias a los votos de VOX, con tal de estar en el poder gracias al apoyo de la extrema derecha. Ustedes proponen subir las penas pese a que saben perfectamente que países como Estados Unidos, por ejemplo, que solo apuestan por endurecer las penas, que no apuestan por políticas de intervención social, son países que tienen niveles elevados de delincuencia. ¿Sabe cómo se llama a esto, señoría de VOX? Esto se llama populismo punitivo, y el populismo punitivo no busca dar soluciones a la violencia machista y sexual ni tampoco a otros delitos. En realidad, se basa en una manipulación de los datos. Los datos son públicos para el que los quiera consultar. España es uno de los países europeos con mayor porcentaje de población en las cárceles, y no es porque la delincuencia en España sea mayor que en otros países; al contrario, somos uno de los países del mundo más seguros y con menos criminalidad violenta, por mucho que la extrema derecha agite el fantasma del odio y del racismo. La causa de que tengamos tantas personas en las cárceles no es porque tengamos más criminales que en otros países; la causa es que nuestro Código Penal es excepcionalmente duro. La política punitivista populista solo despierta lo peor de nuestras emociones, solo despierta una emoción muy clara, que es la venganza, y la venganza también es violencia. Que la única respuesta a la violencia sea la violencia o el castigo no es propio de un Estado de derecho, nos retrotrae a un mundo salvaje donde predomina la regla del más fuerte, y eso es lo contrario a un Estado social y democrático de derecho. Quienes, a diferencia de ustedes, defendemos una perspectiva feminista y de los derechos humanos somos plenamente conscientes de que la mayor desigualdad siempre dispara los crímenes por razón de género: la violencia en pareja, la violencia sexual, la trata con fines de explotación sexual. De ahí que desde el Grupo SUMAR, desde el feminismo, propongamos siempre políticas feministas, políticas y medidas para acabar con la desigualdad, para reducir la precariedad y para vivir mejor. Para acabar con las violencias sexuales, con las violencias machistas, lo más relevante, señoría de la extrema derecha, señoría de VOX, no son las penas, no es la elevación de las penas, sino la protección social integral, esa es la perspectiva también de nuestra Constitución. Además, más años de cárcel no suponen necesariamente más protección para las víctimas. Incluso a veces en la práctica, tal y como señalan diversas juristas especializadas en este tema, dificultan la obtención de sentencias condenatorias que se impongan a las penas más graves. Se consigue proteger a las víctimas con las medidas de prevención y sensibilización contempladas en la ley de libertad sexual. Se consigue, señoría de VOX, con la ampliación de recursos, se consigue con mayores presupuestos, con la puesta en marcha de los centros de crisis de veinticuatro horas incluidos en la ley de libertad sexual. A finales de este año deberían estar abiertos cincuenta y dos centros. Para ello, la Comisión Europea concedió 83 millones de euros que el Gobierno transfirió a las comunidades autónomas, donde también gobierna el Partido Popular con VOX. Sin embargo, de acuerdo con la denuncia de Amnistía Internacional del pasado 25 de noviembre, a esa fecha tan solo estaban abiertos cuatro centros de crisis de veinticuatro horas en todo el territorio español. Proteger a las víctimas se consigue reforzando la Administración de Justicia para que los procedimientos sean más ágiles; se consigue con procedimientos más garantistas que eviten la revictimización de las mujeres; se consigue acabando con la sensación de impunidad que favorece a los agresores y genera aún más dolor en las mujeres víctimas. Es decir, se consigue evitando que se dilate el tiempo entre que se comete una agresión, una violación, y la sentencia condenatoria. Las políticas exclusivamente punitivistas olvidan que la violencia sexual, la violencia machista es un problema social, estructural y sistémico. Las penas, la política penitenciaria de elevación de penas es una política que individualiza el problema, que lo centra en el agresor, en una persona individual aislada del marco colectivo. Hay que poner el foco en proteger y acompañar a las mujeres.

Estamos mucho más seguras con una ley integral que con la ley penal, señoría de VOX. Estamos más seguras con políticas públicas que pongan en el centro a las mujeres. Estamos más seguras con educación sexual y afectiva. Estamos más seguras con políticas desde la infancia adecuadas a cada etapa. Por lo tanto, la prevención y la educación son las mejores herramientas para acabar con la violencia sexual, con la violencia machista, para disminuir también la criminalidad. Permítanme que les recuerde, señorías de VOX, que cuando miles de feministas salimos a las calles tristemente para denunciar y condenar violaciones grupales no salimos nunca para reclamar más cárcel, no salimos nunca para reclamar más elevación de penas, salimos para gritar que creemos a nuestras hermanas, salimos para gritar: ¡Hermana, yo sí te creo! (Aplausos). Salimos para que se nos crea, salimos para gritar que no es abuso, sino que es violación.

En definitiva, la ultraderecha solo tiene una respuesta ante, como decía antes, un problema estructural como la violencia sexual: más penas. Ni prevención, ni educación sexual y afectiva, ni recursos, ni acompañamiento a mujeres; nada de nada. La ultraderecha no quiere garantías para la libertad sexual de las mujeres ni quiere igualdad ni derechos para las mujeres; sería contradictorio con todo lo que las derechas parlamentarias llevan votando en contra a lo largo de la historia de la democracia. Han votado en contra del divorcio, han votado en contra de la ley del aborto, han votado en contra de la ley del matrimonio homosexual. Y también la derecha son los mismos que se plantearon 187 cuestiones de inconstitucionalidad contra la ley de violencia de género. Lo que tienen en común las agresiones sexuales, también las grupales ―y con esto termino en esta primera intervención―, no es, señora de VOX, el origen o el color de la piel, lo que tienen en común es que las cometen hombres socializados en una cultura de la violación, en una masculinidad hegemónica. (Aplausos). Su jugada es demasiado evidente, es demasiado racista, es demasiado antifeminista.

De momento, nada más. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, puestos en pie).

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra la señora De Meer Méndez. (Aplausos).

Rocío De Meer Méndez

VoxDiputada.Página 33Vídeo

La verdad es que no me han sorprendido nada sus argumentos, han sido odio, racismo, machismo, xenofobia y populismo. Con ellos les funcionaba (señala a los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso), pero con nosotros eso no funciona, señorías. (Aplausos).

Ya sabía que ustedes iban a estar en contra de endurecer las penas a los peores violadores de las personas más vulnerables de nuestro país, lo que no sabía era que encima lo iban a llamar feminismo, y es que es literalmente lo que ha dicho usted. Usted ha dicho que el endurecimiento de penas es antifeminista y que es populismo no punitivo. Pues tendremos que ser antifeministas, porque, desde luego, queremos el endurecimiento de penas de los peores violadores de nuestro país. (Aplausos).

Vamos a empezar con un concepto muy elemental que ha aclarado VOX durante toda la campaña. Usted ha vuelto a decir que VOX niega la violencia machista. VOX no niega la violencia machista, y lo hemos dicho hasta la saciedad. Lo que VOX niega es un concepto que se han inventado ustedes, el concepto de violencia de género. Sí que existe la violencia machista. ¿Sabe usted lo que es el taharrush? (Varias señoras y señores diputados: ¡Sí!). El taharrush es una modalidad de violación en manada importada, que estamos empezando a ver en Europa desde hace veinte años. Es el acoso, el hostigamiento, el abuso sexual y la agresión sexual de mujeres que son infieles para una determinada religión. Eso es violencia importada (aplausos), violencia machista de una cultura que considera que las mujeres son objetos y que tienen que utilizarlas.

Señorías, las mujeres son un negocio para ustedes, el negocio de los 570 millones del Ministerio de Igualdad; el negocio de los 20 000 millones de euros del plan estratégico de los próximos cinco años; el negocio que, tras 20 000 millones de euros, que es el equivalente a diez veces el Ministerio de Sanidad, no ha salvado ni una sola vida. (Aplausos).

Señoría, está bien que haya dejado usted claro que la perspectiva feminista son un centenar de violadores en la calle. Está bien que haya dejado usted clara su posición de respaldar y de estar orgullosa de que el pederasta que violó a la niña de cuatro años debe estar en la calle, porque el punitivismo es machista. Está bien que, por lo menos, lo reconozca. (Aplausos).

Ha dicho usted que más años de cárcel no son más años de protección para las víctimas. Claro, yo creo que todos los ciudadanos de España comparten que tener a los violadores de caza es muchísimo más seguro para las mujeres de nuestro país. Entonces, dice que la solución es menos años de cárcel, porque el punitivismo es machista, y cursos de educación sexual para los violadores. ¿Usted sabe cuántos violadores se pueden reinsertar solo mirando los expedientes penitenciarios de los últimos que ustedes han soltado? ¿Ustedes saben cuántos se pueden reinsertar? ¿Usted realmente piensa que con un curso de educación sexual el violador de la niña de dieciséis años de Igualada, los violadores con mecheros de Formentera o los violadores de Dolores, en Alicante, no van a volver a violar nunca más? ¿De verdad? Porque es usted un peligro público para nuestro país, lamento decirle. (Aplausos).

Le ha faltado decir que nuestro país se parece al extrarradio de Mogadiscio; es muchísimo más seguro para las mujeres. Le voy a leer el testimonio de una somalí original de Mogadiscio, Ayaan Hirsi Ali, una activista de origen somalí, que afirma que en Francia y en Suecia hay vecindarios a los que las mujeres no van y que la mayor violencia sexual contra las mujeres en Europa la está causando la inmigración musulmana. Ayaan Hirsi Ali lo dice, una activista somalí, no yo. Y yo no estoy diciendo, ni lo decimos en VOX, que todos los provenientes de determinada cultura o que todos los varones sean violadores, pero sí que hay un factor que hay que tener en cuenta en la inseguridad femenina, y quien no quiera verlo está ciego. Llenar las calles de individuos que no nos ven como iguales repercute en nuestra seguridad y los cursitos de educación sexual, los puntos violeta y los lacitos morados no van a solucionar nada ni van a mejorar la vida de las mujeres.

Señorías, está bien saber que cuando las feministas salen a la calle por una violación en manada no lo hacen para pedir justicia ni para pedir años de cárcel para el violador, sino que lo hacen...

Presidencia. Señoría, debe finalizar, por favor.

Rocío De Meer Méndez

VoxDiputada.Página 34

... solamente para gritar: ¡hermana, yo sí te creo! Ya finalizo, señor presidente. ¿Sabe lo que piensa Rosa, una mujer maltratada durante años por Leopoldo, un violador también reincidente, al que ustedes han soltado con su nefasta ley? ¿Sabe lo que piensa Rosa de sus palabras? (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra la señora Lois González.

Marta Lois González

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Voy a ser breve, porque creo que realmente no merece la pena. No hemos escuchado argumentos y no hemos escuchado el contenido, señora diputada del grupo de la extrema derecha, de VOX. No hemos escuchado argumentos sobre la propuesta de ley. Esto ha sido una excusa para venir aquí ustedes. Ustedes sí que son peligro público y, también, un peligro para nuestra democracia. (Aplausos).

Antes de nada, me gustaría cerrar esta intervención con algo que creo que importa, después de toda la demagogia y todo el discurso que usted ha trasladado a esta Cámara. Me gustaría, en nombre del Grupo de SUMAR, expresar toda nuestra solidaridad y toda nuestra empatía con las mujeres supervivientes de la violencia sexual y de la violencia machista en nuestro país. Eso para empezar, para que no se las utilice y para que no se manipule con argumentos racistas. (Aplausos). Toda nuestra solidaridad. Tengo que decírselo, señorías de VOX. La violencia contra las mujeres y el dolor de las víctimas es demasiado fuerte, demasiado grave y demasiado importante para que ustedes se dediquen a venir aquí a frivolizar con este tema y para que ustedes lo utilicen de manera burda. Frivolizan y mienten. Nuestro país es uno de los países europeos, como le he dicho, donde las violaciones se castigan de forma más severa.

Señorías, qué temeridad, qué cinismo, qué ejercicio de hipocresía, qué perversidad y qué esperpento suyo cuando afirman que hay más violadores según su origen, su religión o su color de piel. (La señora De Meer Méndez pronuncia palabras que no se perciben). Sí, sí, sí, usted ha afirmado eso. (La señora presidenta ocupa la Presidencia). Y yo le voy a hacer una pregunta. ¿Usted se imagina que alguien en nuestro país, después del caso de La Manada, hubiese hecho algún tipo de declaración o inferido que, siendo algunos de los integrantes, de los condenados y de los agresores parte de los cuerpos de las fuerzas de seguridad del Estado, hay más violadores en los ámbitos relacionados con los cuerpos de seguridad del Estado que en el resto de la población? ¿A usted le hubiera parecido razonable decir eso? Porque usted es lo que ha hecho aquí. (Aplausos). Ha dicho que el color de la piel y la religión son los elementos que explican a ese otro que está ahí fuera de nuestras fronteras que es el eje de la responsabilidad de toda la violencia machista. Y no, están aquí, y ustedes los blanquean y los defienden, sobre todo si son próximos o cercanos, como decía.

En definitiva, aquí no ha habido con usted un debate sobre una propuesta de ley. Ha sido un mal uso de esta tribuna, que deberíamos utilizar para argumentos con peso y con fuerza, para llevar a cabo una propuesta —insisto— reaccionaria, antifeminista y racista. Nuestro voto y nuestra auténtica negativa a este tipo de discurso. Siento vergüenza.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señora Lois. En turno de fijación de posiciones, por el Grupo Parlamentario Mixto, tiene la palabra la señora Verstrynge Revuelta, por un tiempo de siete minutos.

Lilith Verstrynge Revuelta

Diputada.Página 35Vídeo

Muy buenas tardes. Señorías de VOX, no falla. Cada vez que se debate un avance para los derechos de las mujeres ustedes y el Partido Popular se oponen, y lo único que nos proponen a las mujeres es que retrocedamos en derechos. Con la proposición que traen hoy, pues más de lo mismo, pretenden que retrocedamos hacia el viejo modelo penal, que es el que distinguía entre dos delitos, básicamente, el abuso sexual y la agresión sexual, a pesar de que sabemos, porque lo sabemos muy bien, que es un modelo que no ha funcionado para proteger ni para garantizar la libertad sexual de las mujeres de nuestro país. Sabrán, señorías, que con el viejo modelo penal solo denunciaban el 8 % de las mujeres en nuestro país. Eso significa que el 92 % de las mujeres restantes no denunciaban las agresiones sexuales, el 92 % de las mujeres restantes. ¿Saben qué motivos daban para hacerlo? Que pasó hace años, cuando solamente eran unas niñas, que tenían miedo de no ser creídas y que se avergonzaban. Señorías, a ustedes, a nosotras, a toda la sociedad española, lo que nos debería dar vergüenza es la realidad que descubren estos datos, y es que el 92 % de las agresiones sexuales han quedado impunes en nuestro país. Con esta proposición de ley ustedes quieren que volvamos al modelo penal de la heridita, el que solamente reconocía que había agresión sexual si había signos de violencia física, como si una violación no fuese lo suficientemente violenta de por sí y por eso, además, hiciese falta certificarla con sangre, dolor o heridas. Mire, yo cuando veo su proposición no puedo evitar preguntarme si no hemos aprendido nada de lo que ha pasado este verano en nuestro país. ¿Quieren que vuelva a ser normal que tu jefe te bese sin consentimiento? ¿Quieren que vuelva a ser normal que se aproveche de su situación de poder para ejercer violencia sexual contra las mujeres? ¿O quieren, señorías de VOX, decirles a todos los Rubiales de nuestro país que pueden estar tranquilos, que pueden volver a hacerlo, porque, total, van a quedar impunes? Voy a ponerles un ejemplo, porque creo que puede permitirles entender la gravedad de lo que traen hoy a la Cámara. La sentencia 409/2016, de la Audiencia Provincial de Girona, dictada durante la vigencia del viejo esquema penal. Esta sentencia absolvió al agresor porque no había pruebas de lesiones genitales en el cuerpo de la mujer. Lo curioso de esta sentencia es que los jueces afirman que la ausencia de esas heridas o de esas lesiones es en realidad —‌voy a leerlo literalmente— un fenómeno mucho más frecuente en el caso de que la voluntad contraria de la víctima se doblegue con el uso de una intimidación intensa. Para que todas lo entendamos, una mujer puede no consentir, pero no resistirse violentamente, sino quedarse paralizada por el miedo o la intimidación que el agresor le ejerce; los jueces de esta sentencia pueden reconocerlo, pero absuelven al agresor ante la falta de signos de violencia en el cuerpo de la mujer. ¿De verdad ustedes creen que una mujer, cuando está siendo violada, puede o debe resistirse?

¿Creen que lo que tenemos que decirles a nuestras hijas, a nuestras hermanas y a nuestras amigas, incluso aunque eso signifique poner su vida en peligro, es: defiéndete, resístete?

Con este modelo penal que ustedes traen lo que quieren es que volvamos al silencio, y yo creo que eso ya no van a poder conseguirlo. Señorías de VOX, la España que ustedes tanto dicen querer ya ha cambiado y ahora ya es otra. Lo que antes era normal ya no es normal y las mujeres de nuestro país lo gritaron, alto y claro, en las protestas contra la sentencia de La Manada. Dijeron clarísimamente que no era abuso, que era agresión sexual. Señorías, lo que antes era normal, desde un tocamiento en el transporte público hasta un beso robado o un matrimonio forzado, ya no lo es, ya no lo es. Hoy tenemos claro que todo acto sexual sin consentimiento es una agresión sexual. La cultura del consentimiento está aceptada por nuestra sociedad y es un consenso social, total y absoluto en España. Lo han vuelto a demostrar las mujeres este verano apoyando a las jugadoras de la Selección Española de Fútbol. Las mujeres hemos dicho se acabó, se acabó el silencio, se acabó la impunidad y se acabó la vergüenza. La España de hoy es la de la libertad sexual y la cultura del consentimiento, señorías de VOX. Ese mandato, precisamente ese mandato, es el que recogimos e hicimos ley con la Ley Orgánica 10/2022, del 6 de septiembre, de garantía integral de la libertad sexual.

La ley solo sí es sí recoge las demandas del movimiento feminista para hacer un Código Penal más justo, pone el consentimiento en el centro y reconoce que toda ausencia de consentimiento implica una agresión sexual. Es sencillo, muy sencillo. Si no hay un sí es una agresión sexual, aunque no haya supuesto resistencia física. La ley del solo sí va mucho más allá de la óptica penal de la que ustedes no quieren salir —ya se les escuchaba gritarlo por detrás—. Ha establecido la necesidad de garantizar educación sexual adaptada a cada etapa educativa. Porque el camino para erradicar la violencia sexual, señorías, no son penas más duras, es la educación, es enseñarle a la infancia y a la adolescencia que nadie puede tocar su cuerpo y que, además, deben saber detectar las violencias sexuales. Es también, para que se entienda más adelante, que el sexo solamente es libre si es consentido. Es una ley que, incluso, reconoce a las mujeres como víctimas de violencias sexuales sin necesidad de que hayan interpuesto una denuncia, dándoles acceso a todo tipo de itinerarios de atención y de reparación, y busca por primera vez la reparación de las víctimas de violencias sexuales, porque es un derecho de las víctimas, pero también y sobre todo una obligación del Estado. Es una ley de los centros de crisis 24 horas y 365 días al año, de la atención psicológica especializada o del asesoramiento jurídico y gratuito. Además, facilita el acceso de las mujeres a la justicia en defensa de su libertad sexual y obliga a la formación de todos los operadores jurídicos implicados en la atención de casos de violencias sexuales. Por eso es una ley integral, para acompañar a las víctimas en el camino de su recuperación, porque las mujeres que han sufrido violencias sexuales, señorías de VOX, pueden recuperarse y tener vidas felices, y es una obligación del Estado garantizar esa reparación. De hecho, esta es una ley y un modelo tan necesarios que no solamente hemos sido pioneras en la Unión Europea, sino que Europa trabaja ya para emularla. El Parlamento Europeo quiere que todo acto sexual sin consentimiento sea considerado agresión sexual, tal y como estableció la ley del solo sí o sí, ¿porque saben lo que diferencia, efectivamente, nuestro modelo penal del modelo penal alemán o portugués? Que aquí si no hay un sí es una agresión sexual.

Señorías de VOX, ya sabemos que ustedes van en contra de los derechos de las mujeres, lo sabíamos todos los que estamos en esta Cámara, pero ustedes no se están dando cuenta de que los hombres de nuestro país también han reflexionado con el beso no consentido de Rubiales. Estos hombres se han dado cuenta de que no quieren ser como Rubiales. Son muchos y cada vez son más, y ustedes, quienes siguen considerando nuestra libertad sexual como una amenaza, cada vez son menos en nuestro país. Todos los avances en los derechos de las mujeres han tenido, tienen y tendrán resistencias. Lo sabemos porque tenemos memoria y sabemos que todo lo que logremos será pese a la ultraderecha, también la de este país.

Pero lo mejor de los derechos feministas es que no distinguen, es que son para todas, también para quienes se oponen a ellos. Señorías diputadas de VOX, vamos a seguir avanzando en libertades sexuales, también para ustedes. Vamos a seguir trabajando para que ninguna de nosotras sufra una agresión sexual y, si la sufre, para que vea garantizado el mejor acompañamiento y la mejor reparación, también ustedes. Vamos a seguir peleando para que ninguna de nosotras tenga que responder ante un juez si cerró las piernas, tampoco ustedes. Esa es la mejor muestra de que el feminismo nos hace mejores, no solamente a las feministas, sino a toda la sociedad, porque, aunque le cueste asumirlo, el mayor orgullo que tiene España se llama feminismo.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Verstrynge. Por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV), tiene la palabra el señor Legarda Uriarte.

Mikel (GV (EAJ-PNV)) Legarda Uriarte

PNVDiputado.Página 37Vídeo

Muchas gracias, presidenta. Intervendré desde el escaño, porque lo haré de manera breve, simplemente para manifestar que no apoyaremos la iniciativa de VOX. Ya votamos en su día contra las enmiendas y contra la enmienda a la totalidad que plantearon contra la llamada ley del sí es sí. Posteriormente, tampoco votamos a favor de sus enmiendas a la que posteriormente fue la Ley Orgánica 4/2023, que modificaba la anterior. Ahora, nos reproducen en esta iniciativa esas enmiendas anteriores que, en su día, ya debatimos y a las que nos opusimos, como son restaurar la diferente calificación penal de las conductas de agresión y abuso sexual; endurecer la respuesta penal de determinadas conductas y deshacer el modelo de consentimiento y volver al modelo negativo anterior del Código Penal. Nos opondremos, como nos opusimos en su día. Nada más, presidenta.

Presidencia. Muchas gracias, señor Legarda. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra la señora Vallugera Balañà, por un tiempo de siete minutos.

Pilar Vallugera Balañà

ERCDiputada.Página 37Vídeo

Bona tarda, diputats. Bona tarda, diputades. Buenas tardes, diputados. Buenas tardes, diputadas. El catalán es complicadísimo.

Malgrat tot, ho faré en català, perquè com que portem tants anys explicant coses i en castellà tampoc ens escoltaven, tant li fot, ho farem en català, que aquesta vegada, segons com, ni ens sentiran.

A veure, primer element, he de dir que durant quatre anys he sentit en aquesta cambra uns debats que algú deia «m’han fet passar vergonya». La vergonya que hem passat durant quatre anys. Però com segueixin abaixant el nivell del debat, l’haurem de substanciar al pàrquing. Perquè és clar, ve una diputada aquí i comença a arrossegar-se... «La niña de cuatro años, la violaron...» Això és roí, això fa fàstic, això fa vergonya, i això va sobretot contra els drets fonamentals de les víctimes a la seva identitat. No ha respectat cap dels mínims drets que els diputats hem de respectar a la gent. Cap. És clar, llavors et plantegen: contra l’extrema dreta no hem de parlar. Sí, ja, però és que tenim un problema, els deixem a ells el fòrum, eh? I van dient aquestes coses i després va la gent i s’ho creu. I la feinada que tenim per dir que, felicitats, eh, tot era mentida. Vull dir que l’abast de la mentida m’ha sorprès i tot.

Molta vergonya, molta vergonya els ha de fer la seva proposició, que ni tan sols la defensen. Ei, ho entenc, perquè a mi també em faria vergonya entrar una cosa com aquesta al registre del Congrés. Però bé, ja que ho fan, defensi-ho. Expliqui que a la seva intenció de proteger a las mujeres... que per cert, a las mujeres i a les dones en general, no cal que ens protegeixin, només cal que ens atorguin drets de ciutadania, i només cal que respectin la nostra llibertat, la sexual, la de deambular, la d’anar de festa. És a dir, protejan, si quieren ustedes, els nens. Les dones som adultes, les dones som autònomes i les dones som ciutadanes.

Per què no expliquen la proposta? Perquè vamos a subir las penas, todos a la prisión... para siempre. Molt bé, estupendo. Allò de la prevenció general como que no, oi? I la rehabilitació, i el codi penal, i la destinació de les penes.... aquí no hi van arribar. Doncs expliquin que en el seu text rebaixen les condemnes quan l’agressió sexual és en l’àmbit laboral, docent o de prestació de serveis. Per què no ho expliquen? És a dir, no només tornem a allò de los abusos i l’agressió. I per què ho vam canviar? Perquè els abusos no es penalitzaven. Perquè els abusos no es creien. I, per tant, vam haver de canviar els tipus perquè hi hagués una determinada no protecció, sinó penalització contra les agressions sexuals. Per tant, el primer que fan, el mateix que abans, los abusos... Oiga, nada, no han passat, aquesta noia té un problema i no va saber dir ben bé el què.

Què més incorporen? Que si et deixen, a través de substàncies, sense coneixement, ja no és un agreujant, tampoc. Tornem a allò de: es que iba borracha, se lo buscó. És que es va prendre una droga, se lo buscó. És que per què sortiu? És que per què us poseu en aquestes situacions? O sigui, el paradigma de 1970. I tant contents, ho porten. Quan expliquen això, que dins de la seva protecció diuen que és completament no lícit però no agreujant deixar una dona sense coneixement, sense el seu consentiment? Expliqui’ns-ho, això està a la seva proposta, jo no m’ho invento, ho ha escrit vostè, no jo.

Què tampoc no expliquen? No expliquen —i‌ s’entén, que no ho expliquin, veient les fileres—, que l’agreujant que la víctima fos la teva dona ja no existeix, que l’agreujant de maltractaments anteriors ja no existeix. Ens hauran d’explicar molt bé per què aquests agreujants ja creuen que no han d’existir.

És a dir, endureixen les penes per allò que vostès pensen que los suyos mai faran. Spoiler, sí que ho fan. I spoiler també, ho deia una companya, però diríem que jo tinc una mica més de mala bava, amb això. El cas de la manada, dos guàrdies civils i un militar. Sí? Què els fem? Els traiem la nacionalitat? Els expulsem del cos? Els posem a la presó tota la vida? Perquè aquests no eren immigrants, eh? I no tenien una cultura vinculada a la seva religió. O potser sí? El que vostès fan, barrejant en el discurs, que no només a la proposició, de fer un totum revolutum d’immigració, d’agressió, de violència sexual, de violència masclista, de violència de gènere, jo també prefereixo dir-ne violència masclista, perquè explica molt bé què és el que hi ha subjacent. I el que hi ha subjacent és la intenció que les dones ens tornem a quedar a casa i siguem pures i castes, d’acord amb una altra religió... vaja, quina cosa! Això hi ha, en el fons. I, per tant, és obvi que ens tindran enfront sempre, i és obvi que vostès són antifeministes, no calia que ho digués des d’aquest escó perquè ho teníem clar, ara, això sí, s’està tronxant, suposo que està mirant una cosa molt interessant. Com que tampoc m’entén...

Al que anàvem, per tant, a part de la vergonya absoluta que fa això, és que a més a més menteixen, és que a més a més només augmenten les penes per a uns determinats casos, és que a més a més és injusta, és que a més a més és roïna, és que a més a més és antisocial, i és que a més a més és mentida. Ho han dit, però ho repeteixo, perquè és essencial, es denuncien el 8 % de les agressions. D’aquest 8 %, pot sortir el que vostè deia respecte de la nacionalitat de procedència. Però sap què passa? Que el que sí que sabem és que el 92 % han estat o amics, o coneguts, o familiars, o les parelles, els que han comès l’abús sexual, per això no es denuncien, principalment. Ah, pero estos son los nuestros.

Així que, com que jo no soc dels seus, votarem que no i, si us plau, no ens facin passar quatre anys de nou fent ús de la violència sexual i ús de la violència masclista com a element enfrontador de les diferents societats i de les diferents categories de dones. Els ho demano per favor —‌ja sé que no em faran cap cas—, que deixin ja aquest tema. No els ha reportat vots, que n’han perdut! I en canvi a nosaltres ens ha reportat molta vergonya i, francament, molta desil·lusió respecte del que podria ser una extrema dreta una mica llegida. Per favor, facin-ho una mica més.

Buenas tardes, diputados. Buenas tardes, diputadas. El catalán es complicadísimo. A pesar de todo, voy a hablar en catalán, puesto que llevamos tantos años contando cosas y explicando cosas y en castellano no nos oían que da lo mismo, porque en catalán igual tampoco nos van a oír. Primer elemento. Tengo que decir que durante cuatro años he oído en esta Cámara algunos debates que, como alguno decía, me han hecho pasar vergüenza; una vergüenza que hemos pasado durante cuatro años. Pero como sigan bajando el nivel del debate, tendremos que sustanciarlo en el parking, porque, claro, viene una diputada aquí y empieza a restregar aquello de que a la niña de cuatro años, que si la violaron… Eso es ruin, esto da asco, da vergüenza. Y esto va, sobre todo, contra los derechos fundamentales de las víctimas y de su identidad. No ha respetado ninguno de los mínimos derechos que los diputados debemos respetar de la gente, ni uno. Claro, entonces te planteas que contra la extrema derecha no tenemos que hablar, pero es que tenemos un problema, les dejamos a ellos el foro y van diciendo estas cosas y luego va la gente y se lo cree, y el trabajazo que tenemos para decir que felicidades, todo era mentira. El alcance de la mentira me ha sorprendido y todo. Mucha vergüenza, mucha vergüenza tiene que darles su proposición, tanta que ni siquiera la defienden. Que lo entiendo ¡eh!, porque a mí también me daría vergüenza entrar una cosa como esta en el registro del Congreso. Pero, bueno, ya que lo hacen, defiéndanlo, expliquen su intención de proteger a las mujeres… que, por cierto, a las mujeres, en general, no hace falta que nos protejan, solo hace falta que nos otorguen derechos de ciudadanía, y solo hace falta que respeten nuestra libertad, la sexual, la de deambular, la de ir de fiesta; es decir, protejan, si quieren ustedes, a los niños, pero las mujeres somos adultas, las mujeres somos autónomas y las mujeres somos ciudadanas. ¿Por qué no explican la propuesta? Porque vamos a subir las penas, porque todos a la cárcel, si puede ser, para siempre… Muy bien, estupendo. Aquello de la prevención general como que no ¿verdad? y la rehabilitación, el Código Penal, la investigación de las penas, a eso no llegaron. Expliquen que en su texto rebajan las condenas cuando la agresión sexual es en el ámbito laboral, docente o de prestación de servicios. ¿Por qué no explican eso? Es decir, no solo volvemos a aquello de los abusos y la agresión. Y ¿por qué lo cambiamos? Porque los abusos no se penalizaban, porque los abusos no se creían y, por tanto, tuvimos que cambiar los tipos para que hubiera una determinada no protección, sino penalización contra las agresiones sexuales. Por tanto, lo primero que hacen no es lo mismo que antes; los abusos, oiga, nada, es que no han pasado, esto no ha pasado, esta chavala tiene un problema y no supo decir bien qué pasaba.

¿Qué más incorporan? Pues que, si te dejan, a través de sustancias, sin conocimiento, ya no es un agravante tampoco. Volvemos a aquello de: es que iba borracha, ella se lo buscó; es que se tomó una droga, se lo buscó; es que ¿por qué salís?, es que ¿por qué os ponéis en estas situaciones? O sea, el paradigma de 1970. Y tan contentos lo llevan. Cuando explican esto, que en su protección dicen que es completamente no lícito, pero no agravante, dejar a una mujer sin conocimiento sin su consentimiento, ¿por qué no lo explican eso? Explíquenlo, está en su propuesta; no me lo invento yo; lo ha escrito usted, no yo.

¿Y qué no explican tampoco? No explican, y se entiende que no lo expliquen viendo las filas que hay, que el agravante de que la víctima fuera tu mujer ya no existe; que el agravante de maltratos anteriores ya no existe. Nos van a tener que explicar muy bien por qué estos agravantes creen ya que no deben existir. Es decir, endurecen las penas para aquello que ustedes creen que los suyos nunca van a hacer. Spoiler: sí que lo hacen. Y spoiler también —l‌o decía una compañera, pero digamos que yo tengo un poco más de mala baba con esto—: en el caso de La Manada, dos guardias civiles y un militar. ¿Sí? ¿Qué les hacemos, les quitamos la nacionalidad, les expulsamos del cuerpo, los metemos en la cárcel para toda la vida? Porque estos no eran inmigrantes, ¿eh?, y no tenían una cultura vinculada a su religión, o quizá sí; o quizá sí.

Lo que ustedes hacen mezclando en el discurso, que no solo en la proposición, es un totum revolutum de inmigración, de agresión, de violencia sexual, de violencia machista, de violencia de género, yo también prefiero llamarla violencia machista, porque explica muy bien qué es lo que subyace, y subyace la intención de que las mujeres nos volvamos a quedar en casa y seamos puras y castas, de acuerdo con otra religión, ¡vaya por donde! Eso es lo que hay en el fondo.

Por tanto, es obvio que nos van a tener siempre enfrente y es obvio que ustedes son antifeministas, y no hace falta que se dijera desde esta tribuna porque era evidente. Eso sí, se está tronchando —s‌ upongo que estará viendo algo muy interesante—, pero, bueno, como tampoco me entiende… (Risas). A lo que íbamos, aparte de la vergüenza absoluta que da esto es que, además, mienten. Además, solo aumentan las penas para unos determinados casos. Además, es injusta; además es ruin; además, es antisocial, y es que, además, es mentira. Lo han dicho, pero lo repito, porque es esencial: se denuncia el 8 % de las agresiones. De ese 8 % puede salir lo que usted decía respecto a la nacionalidad de procedencia. Pero ¿sabe lo que pasa? Que lo que sí sabemos es que en el 92 % de los casos han sido o amigos o conocidos o familiares o las parejas quienes han cometido el abuso sexual, por eso no se denuncian, principalmente. ¡Ah!, pero esos son los nuestros.

Así que, como yo no soy de los suyos, vamos a votar que no y, por favor, no nos hagan pasar cuatro años, de nuevo, con el uso de la violencia sexual y el uso de la violencia machista como elemento confrontador de las distintas sociedades y de las distintas categorías de mujeres. Se lo pido por favor. Ya sé que no me van a hacer caso, pero les pido que dejen ya ese tema. No les ha reportado votos, los han perdido y, en cambio, a nosotros nos ha reportado mucha vergüenza y, francamente, francamente, mucha desilusión respecto a lo que podría ser una extrema derecha un poco leída. Por favor, esfuércense un poco más. (Aplausos).

Presidencia. Moltes gràcies, senyora Vallugera. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra la señora Fernández Benéitez, por un tiempo de siete minutos.

Andrea Fernández Benéitez

PSOEDiputada.Página 39Vídeo

Gracias, presidenta. Buenas tardes, señorías. Hoy VOX trae a esta Cámara una proposición para modificar el Código Penal en lo relativo a los delitos contra la libertad sexual. Sorprende no por su pertinencia, sino porque se trata de un planteamiento que ya han formulado en otras ocasiones y que, por tanto, como hemos visto, solo busca generar polémica, que, desde luego, creen que les beneficia. Se trata simplemente de provocar. No tienen nada que proponer, nada que pueda negociarse y nada que pueda prosperar; solo buscan posicionar la cuestión, alimentar la crispación y obtener cortes de vídeo que puedan distribuir por redes sociales entre sus adeptos. Esto, señoría de VOX, es muchas cosas pero, desde luego, no es política. Durante la pasada legislatura, las Cortes aprobaron con más de 200 votos una reforma de este título del Código Penal, que, en primer lugar, puso fin a una lamentable crisis y, en segundo lugar, sentó las bases de un consenso en relación con los delitos contra la libertad sexual. Sin embargo, les entiendo.

Creer que todos los problemas se arreglan con prisión y represión es algo propio de quienes desprecian la democracia. Abandonar cualquier esperanza en el respeto por los derechos humanos y en la capacidad de todas las personas para ser ciudadanos es algo coherente para quienes, como ustedes, no creen en la igualdad ni en la convivencia entre diferentes.

Me han llamado la atención las elevadas referencias que hacen ustedes en su proposición a Occidente, a la dignidad ontológica y a los diferentes sistemas axiológicos con el único objetivo de criminalizar a las personas migrantes. Voy a recordarles, sin términos tan grandilocuentes, algunas cosas, y es que la dignidad es extensiva a todas las personas por el hecho de serlo, independientemente de su cultura o de su origen. Pero es que, además, para nuestra tradición, esa que usted tanto reivindica, señora De Meer, el concepto de dignidad universal se encuentra en textos tan antiguos como las epístolas de San Pablo. Supongo que las conocerá usted, que se reivindica tanto como cristiana y nos da tantas lecciones desde ahí. Del mismo modo, señorías de VOX, el considerar que una sociedad plural como la española se rige por un único paradigma moral es algo rotundamente falso. El pluralismo es, de hecho, uno de los pocos valores supremos que consigna nuestra Constitución, esa que también aspiran ustedes a defender con tanta fuerza.

Señorías, quiero hablarles también del artículo 25.2 de la Constitución española. Durante los últimos meses, se ha abusado de hipérboles que solo contribuyen a trasladar un debate inflamado a la sociedad, un debate que en absoluto se corresponde con la seriedad que exige el Código Penal. Cuando para defender sus posiciones ustedes emplean expresiones como ‘soltar violadores a la calle’, contribuyen a sentar un marco completamente deformado de la realidad jurídica en España. El fin último de las penas, según las leyes que todos nos damos, son la reinserción y la reeducación. Además, uno de los principios básicos del derecho penal es la proporcionalidad. Engrosar y embrutecer con el lenguaje desde luego que puede dar votos a corto plazo, pero perjudica gravemente nuestra capacidad para explicar y para entender nuestro Estado de derecho. Esto se llama populismo punitivo y no trae nada bueno.

Saben ustedes, señorías, que España es ya uno de los países de la Unión Europea con uno de los marcos más severos en materia de derecho penal. Dicho esto, no existe ninguna evidencia de que aumentar las penas sirva para combatir la comisión de determinados delitos. Además, ustedes nos proponen eliminar el consentimiento y plantean unos cambios en las horquillas penales que son absolutamente caóticos y desproporcionados. ¿De verdad creen que esto puede servir para evitar que se cometan violaciones? Pero es que esto no es lo más torpe de la propuesta. Como les decía, un principio básico del derecho penal es la proporcionalidad, y ustedes esgrimen una reforma para imponer prisión permanente revisable en casos de agresiones sexuales en grupo. Es decir, un reproche penal que es mayor que para delitos como, por ejemplo, el homicidio agravado. Es decir, si creen que el aumento de penas disuade de la comisión de estos delitos, ustedes trasladan un mensaje a los agresores de que la muerte o no de las víctimas es irrelevante para la pena que se les imponga; convierten la pena en un factor criminógeno. Es decir, si los agresores dejan viva a su víctima, tendrán la misma pena, pero esta tendrá que declarar. Les diré que su sistema de protección de las víctimas es cuando menos muy peculiar. Además, nos plantean ustedes la eliminación de la agravante específica de sumisión química para convertirla —‌atención— en abusos básicos. Y, por supuesto, eliminan todas las agravantes que tienen que ver con violencia de género. Desde luego, se les ve a ustedes muy preocupados por la seguridad y por la protección de las mujeres.

Miren, la violencia contra las mujeres es estructural. Esto quiere decir que las agresiones son producto de la desigualdad. El machismo solo es, en último término, un problema de seguridad para las mujeres. En su mayor parte, señorías, debe abordarse con educación, con prevención, con seguimiento y con recursos. Recursos y oportunidades para que las mujeres puedan emanciparse y ser libres; educación para que los niños y los hombres entiendan que el mundo no les pertenece y que deben compartirlo en pie de igualdad con las mujeres. No se trata, señorías, ni de cuotas ni de privilegios, se trata de construir una sociedad mejor para todos y para todas. (Aplausos). El respeto a la igualdad y a la libertad se enseñan, señorías. Por eso, lo que necesitamos es apostar por la educación y, sí, por esa educación que ustedes tanto desprecian: por la educación sexual. Si les preocupara a ustedes algo la violencia sexual, dejarían de torpedear las políticas de igualdad y contribuirían, por qué no, a intentar mejorarlas pero, desde luego, no las eliminarían ni se burlarían de ellas. Y, desde luego, no faltarían ustedes al respeto a las víctimas cada vez que nos concentramos para lamentar un asesinato por violencia machista; momentos que ustedes suelen utilizar para ganar un protagonismo que, desde luego, es cruel y despreciable.

Señorías del Partido Popular, estas ideas, estas personas que además dicen querer colgar por los pies al presidente del Gobierno, no pueden tener cabida en nuestras instituciones. Es su responsabilidad detener todos estos excesos.

Muchas gracias, presidenta. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Fernández. Por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra la señora González Vázquez también por un tiempo de siete minutos.

Marta González Vázquez

PPDiputada.Página 41Vídeo

Gracias, presidenta. Señorías, hoy, 12 de diciembre, martes, el día en que la mayor de las ignominias del Gobierno se perpetra en esta Cámara: la propuesta de amnistía que liquida la igualdad entre los españoles y que va a perdonar a una serie de señoritos que jugaron a ser dioses de un olimpo nacionalista, vuelve al Congreso una reforma del Título VIII del Código Penal. Hagamos un poco de historia. Es un título que ya fue reformado en 2022 por la acción conjunta de Podemos y del PSOE en una modificación, la de la ley del sí es sí, que tuvo como resultado otro perdón: el de miles de agresores sexuales y pederastas, que vieron reducida su pena (aplausos) o salieron anticipadamente de la cárcel gracias a la imprudencia, la impericia, la ineptitud y la soberbia del Gobierno. Solamente la reacción alarmada de la sociedad española en su conjunto y el impacto electoral de este gravísimo error les hizo reconocer lo que varios miembros del Gobierno, incluido el Sísifo de la política española, Pedro Sánchez, denominaron efectos indeseados e imprevistos de una —‌entre comillas— «buena ley». Lo hicieron sin pedir perdón a los españoles en ningún momento, sin pedir disculpas a los órganos consultivos que lo advirtieron, sin reconocer que el Grupo Parlamentario Popular había avisado aquí, en este Pleno, de que se iba a producir una revisión a la baja de las penas —‌llegaron a llamarnos mentirosos—, sin asumir la responsabilidad mediante la dimisión de alguno de los responsables y achacando las excarcelaciones a jueces machistas y a fachas con toga. Esa buena ley en palabras de Sánchez, a día de hoy y sin que haya terminado aún el rosario de excarcelaciones y de rebajas de penas, ha traído ya 1233 rebajas y 126 excarcelaciones, con uno o varios años de condena menos en más de un tercio de las sentencias que se revisan. Y como es conveniente recordar, el desastre generado no tiene solución, y continuaremos viendo salir de la cárcel a estos delincuentes gracias a la acción conjunta de la torpeza y la arrogancia que caracteriza al Gobierno. (Aplausos.—Un señor diputado: ¡Muy bien!). Y como todos los españoles saben, les avisamos de lo que iba a pasar y pasó. En abril de 2023, y gracias a los votos del Grupo Parlamentario Popular, que no dudó ni un momento en cederlos sin ninguna contraprestación, se modificó nuevamente el Código Penal para devolver las penas a su gravedad inicial, tras la desgraciada reforma del año anterior y ante la sangría de casos de delincuentes en la calle y condenas rebajadas. Un hecho, señorías, que demuestra el sentido de Estado de este grupo parlamentario a la hora de buscar soluciones a problemas tan serios como que los culpables de delitos tan despreciables como las agresiones sexuales tuviesen de nuevo la respuesta penal que merecen. Un debate que se produjo hace tan solo seis meses y en el que, por cierto, brilló por su ausencia, como hoy, el culpable máximo, Pedro Sánchez, ya que no estuvo presente, no vino ni a votar la derogación de la que había sido su propia ley. (Aplausos). No fue la reforma que hubiésemos deseado, que habría sido a través de una ley, con la opinión de todos los órganos expertos, cuya colaboración en este tema tan complejo es absolutamente imprescindible, pero fue al menos una vuelta atrás para devolver las penas a la gravedad que habían tenido. Ustedes, señores de VOX, en ese empeño, no se molestaron ni en participar; de hecho, se marcharon del debate, mostrando escasísimo interés por su solución. Ahora proponen una nueva modificación en la que destacan cuatro cuestiones: la recuperación del abuso sexual como delito frente a la agrupación de todas las conductas en el término ‘agresión’; el agravamiento prácticamente de todas las penas de cárcel, que no todas —d‌ eberían explicarnos el porqué de algunas sospechosas omisiones—; y la supresión de las multas como alternativa a la responsabilidad criminal y reparación del daño, incorporando además la prisión permanente revisable como castigo a algunos de los delitos sexuales más graves; la creación de un nuevo delito: la violación grupal, castigado también con la prisión permanente revisable, tanto si la víctima es menor de edad como si no lo es; y, finalmente, la inclusión de la expulsión o la pérdida de la nacionalidad si estos delitos son cometidos por personas extranjeras en situación regular o irregular en nuestro país. No estamos de acuerdo con esta nueva modificación del Código Penal.

Entre 2022 y 2023, se trajeron a esta Cámara toda una serie de controvertidas modificaciones del Código Penal, diez: la ley que penaliza el acoso a las mujeres en clínicas abortistas, la que modificó el artículo 510 en relación con los delitos de odio, las penas de prisión para los condenados por delitos leves de hurto, la malhadada ley del sí es sí, la que modifica la imprudencia en la conducción de vehículos a motor, el delito de trata de seres humanos que se realice en personas desplazadas por conflicto armado, la supresión —‌cómo no— del delito de sedición y la modificación de la malversación para favorecer a esos mismos que hoy verán completada su condición de favorecidos por el perdón del Gobierno con la amnistía; pero también continuaron las reformas en 2023: la ley del aborto también modificó el Código Penal, y, finalmente, la ley de maltrato animal.

A todo esto, por si les parece poco, VOX añade esta propuesta para una nueva reforma que pretende, en primer lugar, agravar las penas en vigor en prácticamente todos los supuestos; ya hemos comentado que en algunos no, y nos gustaría mucho saber la razón. No estamos de acuerdo. Es una proposición de ley en la que faltan, evidentemente, los informes imprescindibles para acometer una vez más una reforma, cuando siguen acumulándose las irreparables consecuencias de la modificación anterior. Hay que atender a la proporcionalidad y la racionalidad de las penas en el conjunto de la ley y ustedes no lo hacen. Ciertos tipos de delitos como estos provocan rechazo y repugnancia en la sociedad, lo que suele manifestarse en propuestas para el endurecimiento de las condenas como solución. Pero el Estado debe contrarrestar esos sentimientos y deseos de mayor dureza e incluso de venganza con una respuesta racional y proporcionada, acorde con el resto de las penas con las que se castigan el conjunto de los delitos. Y no pueden ustedes proponer el castigo de las violaciones grupales con prisión permanente revisable cuando esta es la pena prevista para el peor de los delitos: el asesinato agravado. Señorías, esto es absolutamente inaceptable. El Estado no tiene que ser vengativo, tiene que ser justo, y el Código Penal es una ley única en la que todos sus títulos y preceptos deben verse en su conjunto para evitar la arbitrariedad y la incoherencia.

En la proposición de ley —‌termino ya— se pretende una vuelta a la diferencia entre abusos y agresiones sexuales. Esta propuesta desprecia la voluntad de las mujeres y del conjunto de la sociedad española, cuando se conoció que, según el Código Penal de 2016, el caso de La Manada de Pamplona fue un abuso sexual y no una agresión. El rechazo absoluto a todo tipo de delitos sexuales que comparte el conjunto de la sociedad española está ahora manifestado en el Código Penal bajo una misma denominación: la de agresión. Y en relación con las violaciones grupales, ya han comentado anteriormente que se individualizan aquí como delito en el texto que debatimos. Aprovecho para recordar al grupo proponente que precisamente los condenados de La Manada en Pamplona en 2016 eran todos de origen español.

Por todo ello, no consideramos oportuna la presentación de esta proposición de ley ni en la forma ni en el fondo y, por ello, no vamos a apoyar su toma en consideración.

Muchas gracias, presidenta. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora González. PROPOSICIONES NO DE LEY: —  DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL CONGRESO, SOBRE LA AMPLIACIÓN NORTE DEL PUERTO DE VALENCIA. (Número de expediente 162/000061).

Presidencia. Pasamos al punto del orden del día relativo a las proposiciones no de ley. Comenzamos con la proposición no de ley del Grupo Parlamentario Popular sobre la ampliación norte del puerto de Valencia. Para la presentación de la iniciativa, tiene la palabra la señora Hoyo Juliá por un tiempo de siete minutos.