Javier Sánchez Serna
PodemosDiputado.Página 37Vídeo
Gracias, presidenta. Buenos días, señora ministra. Hoy, queríamos debatir con usted sobre el estado de la educación pública y sobre las prioridades políticas de este Gobierno. Como todo el mundo sabe, en las últimas semanas ustedes han elegido destinar 10 400 millones de euros a gasto militar y a armas. Nosotros, en Podemos, creemos que ese dinero tiene que ir a las aulas; así de claro y así de grave. Le hablo no solamente como diputado, le hablo como profesor interino de la educación pública, que ha trabajado en centros con más de treinta alumnos por aula, sin refuerzos y junto a compañeros y compañeras que se dejan la piel cada día para llegar a donde no llegan la financiación y los recursos. (Aplausos). Le hablo también como alguien que estuvo en las calles junto a los compañeros docentes, junto a las familias y a los estudiantes en las huelgas contra la LOMCE y contra los recortes en educación en la pasada década. En aquellas movilizaciones también estaba el Partido Socialista, al menos nominalmente, pero hoy señora ministra creo que ustedes han olvidado buena parte de las demandas de aquellas manifestaciones y de la llamada Marea Verde por la educación pública. En 2020, Unidas Podemos y el Partido Socialista acordamos derogar la LOMCE del Partido Popular y pactar una nueva ley de educación, la LOMLOE. Esta ley, vista en perspectiva, tengo que reconocer que quizás fue limitada e insuficiente, pero recogía cosas que nunca había recogido una ley educativa. Por ejemplo, planteaba el aumento progresivo de las plazas públicas, reconocía que la educación pública tiene que ser la red principal del sistema, mandataba la creación de una red de centros educativos de 0 a 3 años e impedía que la educación concertada pudiera segregar por motivos socioeconómicos. Todo esto lo decía la LOMLOE, pero, hoy, señora ministra, yo le pregunto: ¿qué comunidades están cumpliendo esos artículos de la LOMLOE? Y, quizá, lo más importante: ¿qué ha hecho usted desde el Ministerio de Educación para que se cumplan esos artículos de la ley de educación? (Aplausos). La LOMLOE, en sus artículos más progresivos, recogía, de algún modo, una agenda desprivatizadora. Cinco años después, lejos de desprivatizar nada, la tendencia a la mercantilización de nuestro sistema educativo sigue en aumento. Los datos así lo dicen, y advierten una clara tendencia a la reducción de la educación pública. Mientras que la media de la OCDE de estudiantes escolarizados en la educación pública es del 84,9 %, en España ya ha bajado al 64 %. Sé que a usted en el ministerio estos datos le deben preocupar poco, pero estos años no hemos visto ni un solo plan, ni una sola iniciativa por parte de la ministra para promover un incremento progresivo de las plazas en los centros de titularidad pública, como mandata el artículo 109.2 de la LOMLOE, ni tampoco hemos visto, por desgracia, ninguna inversión para garantizar la universalidad y la gratuidad de la educación infantil, como establecen los artículos 15.1 y 15.2. Ya sé que me responderá que esto es muy complicado para su ministerio, que las competencias están transferidas y que usted no puede hacer nada, pero es que estamos hablando de una ley educativa que tiene rango estatal, una ley que no se está cumpliendo y que usted no hace nada para que se cumpla. Sobre todo, no hace nada para que se cumpla su contenido social. Señora Alegría, yo sé que esta legislatura no está sirviendo para reforzar la escuela pública ni para terminar con la segregación socioeconómica que practica mucha de la educación privada concertada. Ustedes están en otras prioridades. Día 23 de octubre de 2024, El Periódico: El Gobierno se dispone a aumentar los fondos de la educación concertada. ¿De verdad, señora Alegría? ¿De verdad usted considera que hay que aumentar los fondos de la educación concertada cuando, según todos los informes, la concertada sigue segregando por motivo de clase social y continúan los copagos ilegales a las familias? (Aplausos). Nuestras escuelas públicas tienen todavía muchos problemas para que ustedes estén regalando más dinero a la privada. España es el país de la Unión Europea con las aulas más masificadas. La legislación vigente señala que las ratios deben ser de veinticinco en primaria y de treinta en secundaria, pero todo el mundo sabe que hay muchas comunidades donde esto no se cumple. Durante la tramitación de la LOMLOE, el Grupo de Unidas Podemos le planteamos en repetidas ocasiones que se blindara dentro de la ley una ratio máxima de alumnos por aula: quince alumnos en infantil, veinte alumnos en primaria y veinticinco en bachillerato. Por entonces nos dijeron que esto sería muy complicado de meter en la ley y que no habría suficiente presupuesto para que lo hicieran las comunidades. ¿No había suficiente presupuesto para las ratios y ahora sí lo hay para comprar armas, tanques y material militar? (Aplausos). El Gobierno repite machaconamente que este rearme militar al servicio de la OTAN no va a suponer ningún recorte social, pero lo cierto es que todo ese dinero que nunca estuvo disponible para la educación pública tampoco irá ahora para aulas, para refuerzos educativos ni para becas cuando se destina para ese rearme militar. Señora Alegría, ¿usted sabe qué podríamos hacer si invirtiéramos 10 400 millones de euros en educación? Yo lo he calculado: se podrían construir más de cinco mil escuelas infantiles para garantizar, precisamente, ese primer ciclo de educación pública de 0 a 3 años y podríamos contratar a 150 000 docentes con los que bajar las ratios por aula. Cuando ustedes dicen que los 10 400 millones de armamento no suponen recortes sociales, no dicen la verdad, porque todo lo que supone ese presupuesto de guerra precisamente va a hacer que no se pueda cumplir con el refuerzo a la educación pública.
Usted, señora ministra, seguramente nos dirá que exageramos, que la inversión en educación pública ha crecido, que no es lo mismo que hace diez años, en lo peor de la crisis, que la educación, con sus problemas, va tirando en España, pero yo le pediría que prestara más atención a las manifestaciones de los docentes y de la comunidad educativa, que salen estas semanas a manifestarse en Madrid, en el País Vasco o en Andalucía, porque están señalando una realidad bien distinta. La realidad es la inestabilidad de las plantillas docentes, son las ratios inmanejables, es la externalización de los servicios y es la infrafinanciación de todo el sistema educativo. Usted me dirá que esto es el resultado de las políticas educativas del Partido Popular y de sus comunidades, y claro que sabemos lo que es el Partido Popular. ¿Cómo no lo voy a saber yo, que vengo de la Región de Murcia, donde el Partido Popular ha comprado la agenda educativa de VOX? Su política educativa siempre es la misma: maltratar y degradar a la educación pública para que la gente se vea obligada a elegir la concertada. Esa es su famosa libertad de elección. Pero, señora ministra, seamos honestos. Cuando ustedes y nosotros acordamos derogar la LOMCE y aprobar la LOMLOE, lo hicimos precisamente para que el Partido Popular no hiciera lo que está haciendo y no se saliera siempre con la suya, y nosotros creemos que usted tiene las herramientas legales, jurídicas e institucionales para frenar muchas cosas de las que está haciendo el Partido Popular, pero ha preferido bajar los brazos. ¿Usted se acuerda, señora Alegría, de cuando la derecha mediática se dedicaba en 2018 a señalar a maestros y profesores por sus ideas independentistas? ¿Se acuerda cómo el Gobierno del Partido Popular movilizó a la alta inspección educativa para investigar denuncias anónimas que quedaron en nada, pero sirvieron para hostigar a los profesores de la educación pública? Y este Gobierno que se llama progresista, ¿qué ha hecho? ¿Cuántas veces, por ejemplo, ha solicitado a la alta inspección educativa que investigue a las comunidades y a los centros donde no se están cumpliendo las ratios? ¿O cuántas veces ha pedido información de los centros privados que reciben conciertos, pero que siguen cobrando cuotas ilegales a las familias? (Aplausos). Nosotros, desde luego, no compartimos la resignación de su ministerio. Por el contrario, pensamos que es el momento de iniciar la desmercantilización de un derecho de la ciudadanía como es la educación pública, y por eso le planteamos algunas posibles intervenciones que se podrían hacer ya, con voluntad política, claro.
En primer lugar, modificar la LOMLOE para fijar unas ratios máximas por aula que garanticen la calidad educativa es algo de sentido común. Las comunidades tienen sus competencias para establecer la ordenación educativa, pero no puede haber una ordenación y una competencia para asfixiar a los centros públicos; ni es aceptable que lo hagan ni es aceptable que el Gobierno de España y su ministerio miren para otro lado. En segundo lugar, le propongo reforzar la red educativa pública mediante la reducción progresiva de los conciertos educativos y la progresiva incorporación de las cooperativas de centros privados concertados que así lo soliciten a la red pública. Esta sería la vía para que la educación pública aumentara su peso en el sistema educativo y se acercara a las medias europeas, donde el 90 % del alumnado está escolarizado en la red pública frente, como digo, al 64 % que lo hace en nuestro país. En tercer lugar, establecer el carácter público y gratuito del primer ciclo de Educación Infantil, incrementando las inversiones por parte del Estado a las comunidades para la creación de plazas públicas y gratuitas de 0 a 3 años. Hacer universal y accesible el primer ciclo de Educación Infantil sería no solamente una contribución fundamental a la posibilidad de la conciliación de las familias, sino también, sobre todo, un salto adelante en la educación de millones de niños y niñas que se tienen que incorporar muchas veces más tarde al sistema educativo. Pero, señora ministra, le voy a decir una cosa. Para hacer todo esto, para llevar a cabo estas tres medidas que nosotros le proponemos en Podemos, lo que hace falta es inversión pública y, sobre todo, tener claras las prioridades de un Gobierno supuestamente progresista.
En Podemos lo tenemos bien claro. Este país no necesita invertir el 5 % de su PIB en gasto militar y en la OTAN, este país necesita invertir ese 5 % en educación pública y en reforzar el derecho a la educación de la ciudadanía. (Aplausos). Ustedes parece que ya han elegido armas. Nosotros elegimos aulas.
Nada más y muchas gracias. (Aplausos).