Ignacio Hoces Íñiguez
Muchísimas gracias, señora presidenta. Buenas tardes, señorías. Una semana más, VOX trae una iniciativa sobre vivienda, el principal problema social que sufren los españoles. Un problema generado por el bipartidismo que unos intentan ignorar y que otros quieren utilizar como una herramienta de propaganda y también de engaño. Hoy debatimos sobre vivienda en un contexto marcado por el silencio cómplice de unas fuerzas políticas que no quieren afrontar esta cuestión con tenacidad y sin complejos y por los actos de propaganda de un Gobierno que promete humo mientras agrava el problema. Para VOX, el problema de acceso a la vivienda es un asunto nacional, una cuestión crucial como alternativa social y patriótica que somos y, por eso, traemos hoy a esta Cámara propuestas, propuestas valientes, ambiciosas y necesarias. Señorías, hoy, por desgracia, España tiene distritos enteros saturados y entregados a la ley de la jungla; es decir, al mejor postor. Barrios saturados donde el precio del suelo expulsa por medio de su ley a las personas que vivían ahí desde antaño. Los cascos históricos se vacían de vida cotidiana, los vecinos de toda la vida son expulsados y son la reliquia más preciada, hoy en peligro de extinción. Aquellos pisos que en su día eran asequibles se han transformado en sueños inalcanzables e inaccesibles para las familias trabajadoras. (Aplausos). Desde el año 2020 la oferta de vivienda en alquiler se ha hundido en un 56 %. Los precios se disparan tanto en la compraventa como en el alquiler y desde el año 2020 residen en España 2,5 millones de inmigrantes más que antes. A pesar de todo eso el Partido Socialista, que ha generado este problema, está constantemente con el humo y la propaganda. Hoy por hoy se crean el triple de hogares que casas se construyen. Encima, el Partido Socialista quiere gravar más con impuestos la política de vivienda cuando hoy en día supone el 3,5 % del producto interior bruto y solo se destina el 0,5 % a vivienda social. (Aplausos). Las propuestas que VOX trae hoy parten de convicciones firmes, y es que la inmensa mayoría de los españoles quiere vivienda en propiedad para así llevar a cabo su vida y sus ilusiones. Por eso, nosotros partimos de la exigencia absoluta del principio de la propiedad privada, bastión de la España que fue, de la España laboriosa, de esa España que ustedes llevan ya bastante tiempo ignorando e insultando. (Aplausos). Por ello, proponemos estimular la iniciativa privada, la colaboración público-privada, la construcción de vivienda y una reducción drástica de los impuestos y las tasas. Por supuesto, también queremos la colaboración, como no puede ser de otra manera, de los poderes públicos que en esta materia, en materia de vivienda, es absolutamente legítima, sobre todo en lo que se refiere a la vivienda social. Otro de los principios por el que abogamos es el principio de prioridad nacional, que ustedes tanto detestan. Este principio de prioridad nacional también se encuentra en el texto constitucional, en concreto en el artículo 47, cuando se expresa que todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada, que los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación. Este principio, el principio de prioridad nacional, tan vilipendiado por ustedes, no es una consigna, sino que es una exigencia de la justicia. No es xenofobia, es de sentido común y es legítima defensa de los nuestros. (Aplausos). Para que este derecho ―es decir, el derecho de los españoles a tener una vivienda digna― no sea un enunciado vacío, lo primero que tenemos que hacer es derogar la infame ley de vivienda que ustedes aprobaron en el año 2023, nunca suficientemente condenada, inspirada en una ideología destructiva, que ha tenido unas consecuencias catastróficas para las personas que quieren tener una vivienda, bien en régimen de alquiler o bien de propiedad, y que ha sido la puntilla final a décadas nefastas de vivienda, unas del Partido Popular por su tibieza y otras absolutamente ideologizadas por el Partido Socialista. Hay que decirlo con suma claridad: el intervencionismo ideológico, sumado a la voracidad fiscal sin precedentes, ha dejado sin casa a millones de españoles, principalmente a los jóvenes. Ustedes han convertido la vivienda en un campo de batalla ideológico, olvidando que hablamos de un bien básico y necesario. Por eso, desde VOX abogamos por la reducción drástica de todos los impuestos, porque ustedes gravan impuestos por todos lados, desde el momento que se compra suelo hasta la entrega de las llaves. Por eso mismo lo que queremos es liberar suelo, que se construya constantemente, reducir impuestos y, por supuesto, poner a las familias españolas en el centro de la actividad política. Por eso decimos que tiene que haber IVA cero y tampoco impuesto sobre transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados a las familias españolas que compren su primera vivienda. (Aplausos). Por supuesto, también queremos recuperar la deducción por vivienda habitual que ustedes, señorías del Grupo Popular, eliminaron. Ni siquiera, señorías del Grupo Socialista, en algo tan sensible y fundamental para la vida cotidiana como es el acceso a la vivienda ustedes se abstienen de su rapacidad recaudatoria.
Hay más. Es imprescindible que recuperemos el principio de prioridad nacional, sobre todo en lo que se refiere a vivienda social. Es absolutamente inaceptable que mientras los españoles y los jóvenes españoles ven cómo se les niegan ayudas o se les relegan en las listas, se prioriza a inmigrantes, en ocasiones que acaban de llegar, sobre esos españoles en algunas comunidades autónomas. Sus políticas de fronteras abiertas son catastróficas para la seguridad y la identidad, pero también para el mercado de la vivienda, ya que hay miles de inmigrantes que son prioritarios para las Administraciones públicas sobre los nacionales. No nos podemos olvidar de un fenómeno alarmante como es la compra masiva de vivienda por parte de los fondos de inversión extranjeros y también de fortunas internacionales, que están expulsando a los familiares de toda la vida de su propio barrio, como ocurre, por ejemplo, en Madrid, donde hay bonificaciones y exenciones fiscales para los extranjeros cuando compran vivienda respecto de la aplicación a los españoles. Es decir, a un extranjero le sale más barato comprar en Madrid que a un español, y nosotros esto lo denunciamos.
Por ello, señorías, defendemos una política de vivienda donde se coloque a las familias españolas en el centro no como consigna, sino como deber moral. Vivienda para vivir, vivienda para los nuestros, es decir, para los españoles, y no para satisfacer agendas ideológicas ni intereses globalistas.
Muchísimas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).