Patricia Rueda Perelló
Decía Chesterton que la tarea de un político moderno es crear problemas, explotarlos y luego presentarse como el único que puede resolverlos. Esta es una de las citas más ácidas sobre la política profesional y, tristemente, es la política que ejecuta el bipartidismo en este país. Quienes gobiernan, lejos de resolver problemas, los crean, y a la subida de la factura de la luz y de la cesta de la compra, los apagones eléctricos, la falta de vivienda, la precariedad laboral, la inseguridad en los barrios, la falta de oportunidades para nuestros jóvenes, las pensiones mínimas para nuestros mayores, el desempleo, el envejecimiento de la población, el adoctrinamiento en las aulas, los servicios sanitarios colapsados, la inmigración ilegal masiva, la desigualdad económica y la falta de inversión en infraestructuras para garantizar la movilidad se suma el deficitario sistema ferroviario español. Hoy subo a esta tribuna para decir lo que millones de españoles ya piensan en sus casas, en sus trabajos y en los andenes de estaciones abarrotadas: el sistema ferroviario en España es un fracaso y el ministro debería dimitir, al igual que debería dimitir el Gobierno en bloque, y no lo hará. (Aplausos). No lo harán, porque el PSOE más corrupto en la historia de la democracia prefiere poner en funcionamiento la máquina del fango y sus acólitos ―porque veremos qué intervención hará el representante del Grupo Socialista―, prefiere esa máquina del fango y los bulos antes que asumir responsabilidades. La mugre de la política española se atornilla a sus escaños y a sus aforamientos, y eso lo saben bien los socialistas, mientras pisotean la Constitución, degradan las instituciones, atentan contra la independencia del Poder Judicial, atacan a la UCO o incluso se reparten puestos a dedo y puestos a sus amiguitas.
Señorías, lo que estamos viviendo en nuestras infraestructuras ferroviarias es un absoluto caos. El 4 de mayo, 10 700 pasajeros se quedaron tirados en las estaciones; el 28 de abril, con ese apagón, cercanías en Málaga estuvo más de doce horas sin funcionar. Hay que recordar también el calamitoso estado de las líneas de Barcelona, la R3, R4 y R7, y tengo que recordar cómo ese 29 de abril, en la estación MálagaMaría Zambrano, había centenares de personas hacinadas, durmiendo en el suelo y durante horas esperando a que se restableciese el sistema ferroviario. Mientras tanto, ¿dónde está el ministro? Escribiendo tuits, el ministro está escribiendo tuits, ajeno al problema de los españoles mientras ciudadanos de Málaga, Sevilla, Cataluña o Madrid sufren retrasos, cancelaciones y un deterioro constante del servicio ferroviario. ¿Dónde está el plan de contingencia cada vez que hay retenciones? No existe plan de contingencia, su plan de contingencia es esconderse y seguir escribiendo tuits.
El sistema ferroviario se cae a pedazos, y, aunque tenga que escuchar ahora vomitar odio y consignas ideológicas, todos saben que en los últimos meses los ciudadanos españoles, esos que están ahí fuera y que no tienen la suerte de ocupar escaños y por tanto incluso de tener un Falcon, son los que sufren esta decadencia del sistema ferroviario por mucho que quieran negarlo. Será que a lo mejor los ministros de Transportes han estado muy ocupados. En el caso de Ábalos, en lugar de invertir en infraestructuras, estaba con Koldo recorriendo puticlubs ―vamos a hablar claro, porque para eso están ellos en esos menesteres―. Será que a lo mejor hemos tenido unos calamitosos ministros que después premian, porque hay que recordar a la ministra que autorizó trenes que no entraban por los túneles y a la que han premiado con Paradores.
Pues bien, ante este patrón claro en el deterioro de nuestras infraestructuras, traemos una nueva moción en la que no solo recriminamos a este incompetente ministro, sino que también exigimos elaborar un nuevo protocolo de actuación inmediata para que sepan actuar en caso de incidencia, actualizar y reforzar el Plan de Acción de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria, establecer un calendario de actuaciones que asegure la recuperación de la seguridad y fiabilidad en el servicio ferroviario, y reforzar las infraestructuras ferroviarias en todo el territorio español. (Aplausos).
Y me atrevo a vaticinar lo que van a votar unos y otros. El Partido Socialista, a esto que es de sentido común y extrema necesidad, vendrá a decir improperios y poco más, y el Partido Popular se pondrá de perfil, una vez más, diciendo que ellos ya lo han traído, pero hasta que no consigamos entre todos echar a este ministro y a este Gobierno de poco le sirve al Partido Popular seguir siendo la muleta del Partido Socialista. (Aplausos). Por eso exigimos firmeza, por eso exigimos una dimisión inmediata, porque España merece ministros que gestionen y no que se escondan detrás de tuits.
Merecen trenes que funcionen, sí, en el siglo XXI estamos hablando de que los trenes funcionen en España. Las infraestructuras de transporte constituyen el principal eje vertebrador de la nación. Resultan esenciales para el desarrollo económico y social que afecta a miles de familias y empresas; es esencial para la España rural y es esencial para muchos que utilizan este servicio público para ir a su puesto de trabajo, a una entrevista de trabajo buscando una nueva oportunidad, para ir al centro médico u hospital o incluso para ir rápido a casa y abrazar a la persona que más quieren. Y, mientras tanto, quienes están en el poder deterioran estas infraestructuras. ¿Para qué pagan impuestos los españoles? ¿Para qué pagan impuestos? Pagan impuestos como en países nórdicos para tener servicios tercermundistas.
Finalizo exigiendo esa dimisión, exigiendo responsabilidad —porque bien que llegan tarde los diputados socialistas a la Comisión de Transportes— y exigiendo también decencia a un Partido Popular que hace mucho tiempo que la perdió. Y con un anuncio: la querella de VOX por delito de cohecho, tráfico de influencias y obstrucción a la justicia contra los fontaneros del Partido Socialista, porque son una mafia y porque es un Gobierno que se basa en sicarios mediáticos. Con este PSOE no hay nada que pactar, no hay nada que acordar y no hay ninguna postura que acercar; nos tienen enfrente, muy enfrente.
Y, por cierto, se les debía caer la cara de vergüenza de apoyar a su jefe, el corrupto. Nuestro apoyo a la Guardia Civil, a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y a todos los jueces y magistrados que trabajan por la independencia del Poder Judicial.
Gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).