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Sin adjetivos

Pleno del 20 de mayo de 2025

Proposición de Ley por la que se reforma la Ley 53/2007, de 28 de diciembre, sobre el control del comercio exterior de material de defensa y de doble uso, introduciendo la figura del embargo y su régimen jurídico.

Proposición de ley de Grupos Parlamentarios del Congreso.. Autor: Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR Grupo Parlamentario Mixto. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 116.

Defensa y exterior

Votación

  • 20 de mayo de 2025: salió adelante, 176 sí, 171 no, 0 abstenciones.

Gerardo Pisarello Prados

Grupo SumarDiputado.Página 22Vídeo

Gracias. Hace unos días el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, reconoció aquí ante los ojos del mundo que había un Estado, Israel, y un Gobierno, el de Netanyahu, que estaban masacrando a decenas de miles de palestinos. Pero no lo hizo de cualquier manera; denunció que las bombas y que el hambre que están condenando a tantas mujeres, niños, ancianos tienen como objetivo impedirles ser pueblo, impedirles existir. Y todo eso, señorías, tiene un nombre: genocidio (aplausos); no cualquier nombre, sino el que designa el crimen más grave y lacerante que pueda cometerse contra un colectivo humano. En nuestra conciencia moral y política, los genocidios cometidos contra los pueblos judío, gitano, armenio, congoleño, contra las naciones indígenas de América y tantas más no son crímenes cualesquiera; son crímenes tan despiadados, tan encarnizados que no solo ofenden al pueblo concreto afectado, sino a la humanidad toda, y precisamente por eso no admiten la indiferencia o el silencio como reacción. Seguramente eso fue lo que quiso decir el presidente del Gobierno al sugerir que nosotros no mirábamos hacia otro lado y que por eso no comerciamos con un Estado genocida. Lo que ocurre es que esa frase, leída en su conjunto, dejó un mal sabor de boca, incluso un poco de rabia, porque sabía a media verdad, cuando no a falso testimonio. ¿Por qué? Porque según datos del propio Estado de Israel, hoy se sigue facilitando desde España la exportación e importación de armas que apuntalan las masacres contra Palestina. ¿Por qué? Porque según organizaciones como la Internacional Progresista o el Palestinian Youth Movement, puertos como el de Algeciras siguen utilizándose para pasar armas, munición, componentes hacia territorio israelí. ¿Por qué? Porque, según datos de la propia Secretaría de Comercio, se siguen manteniendo vínculos con empresas israelíes como Rafael y otras que se jactan de haber probado en Palestina el material de combate que luego venden. Y, frente a esa realidad incontrastable ―hay que decirlo―, resulta un insulto que el ministro Albares o el ministro Marlaska o la ministra Robles pretendan minimizar estas denuncias o degradarlas a imprecisiones, porque estamos hablando, señorías, de más de quinientas entidades que llevan décadas estudiando cómo se perpetran estos crímenes en Palestina y la opacidad contractual que los caracteriza; porque estamos hablando de periodistas y de juristas serios, como Olga Rodríguez o Eduardo Melero, que saben que el embargo integral de armas es una manera clave para prevenir el genocidio, como advierte Naciones Unidas y como pide la Corte Internacional de Justicia; porque estamos hablando de festivales y de artistas como Fermín Muguruza, Reincidentes y tantos más que ya se están negando a participar en festivales impulsados por el fondo israelí KKR, vinculado a asentamientos ilegales; porque estamos hablando de críticas que han hecho aquí compañeros que dan apoyo al Gobierno en muchos otros temas, como Mertxe Aizpurua, Ione Belarra, Gabriel Rufián, Néstor Rego, Agustín Santos o como mañana hará Enrique Santiago. ¿Y por qué? Porque, si por la mañana se dice una cosa pero por la tarde se hace otra, lo que parecía valiente comienza a parecer falaz e hipócrita; porque, si por la mañana se grita genocidio pero por la tarde se sigue comerciando con las empresas que lo propician, lo que se produce es una degradación de la palabra empeñada; porque, si por la mañana se grita «basta de muertes» pero por la tarde se ampara el negocio que la facilita, lo que parecía denuncia se convierte en complicidad. (Aplausos). Y no nos engañemos, señorías, porque mucho de lo que propone la iniciativa legislativa que hoy traemos aquí podría haberse hecho ya, con voluntad política en el Consejo de Ministros. Pero, aun así, es importante ese debate; es importante para las víctimas de estos crímenes atroces y también para desenmascarar la miseria moral de quienes los justifican. Señorías, yo nací en un país, Argentina, que todavía hoy vive el trauma de los salvajes atentados terroristas perpetrados contra la embajada de Israel en 1992 y contra la AMIA en 1994, que dejaron centenares de personas muertas y heridas. Y precisamente por eso me subleva que los neofranquistas, que cada 12 de octubre se calzan el yelmo en la cabeza y celebran la expulsión de judíos y moriscos, vengan a esta Cámara a envolverse en la bandera de Israel para disimular su antisemitismo histórico. (Aplausos). Y digo también que yo fui parte de un Gobierno, el de Barcelona, que denunció como ninguno los infames pogromos cometidos en el siglo XV contra la comunidad judía de la ciudad y que reconoció en el Nomenclátor a rabinos humanistas como Salomón ben Adret.

Pero precisamente por eso, por respeto a la memoria de hebreos humanistas como ben Adret, como Maimónides, como Baruch Spinoza, ese mismo Gobierno no dudó en suspender las relaciones comerciales con Tel Aviv como forma de presión cuando Netanyahu anunció el proyecto criminal y segregacionista que todavía hoy se despliega en Gaza y Cisjordania, porque no nos engañemos, detrás de la iniciativa, del embargo que hoy traemos aquí, no solo hay cientos de miles de palestinos movilizados en todo el mundo; también hay miles de judíos y judías que están plantando cara a Netanyahu y que están arriesgando su libertad por eso. Ahí está el caso de las estudiantes y de los estudiantes judíos que están protestando contra el genocidio en universidades norteamericanas. Ahí está el caso de judías pacifistas como Naomi Klein, como Judith Butler y tantas otras. Ahí está el caso de Ben Cohen, creador de los helados Ben & Jerry’s, que dejó de vender en los asentamientos ilegales por considerarlo una violación de derechos humanos y que fue arrestado hace unos días en el Senado por protestar contra la financiación de la ofensiva israelí. Son cientos de miles, en realidad, los palestinos y las palestinas que piden juntos el fin del negocio que hoy ampara la ocupación y que permite asesinar con bombas y con hambre a centenares de niños, de ancianos y de mujeres en pocos días.

¿Y qué tienen para decir PP y VOX al respecto? ¿Que toda esta gente es antisemita? ¿De verdad, señorías, un partido como VOX, cuyos dirigentes se han pasado la vida flirteando con ideas nazis y ahora encuentran en Netanyahu la coartada para su islamofobia, pueden tener el cuajo de acusar de amigos de Hamás a los activistas judíos que ayer denunciaban la limpieza étnica a las puertas de Gaza? ¿De verdad, un partido como VOX, que dio cobijo a neonazis como Jordi de la Fuente o Pedro Varela, tiene la catadura moral de señalar como antisemitas a religiosos judíos detenidos en Nueva York o en otros sitios por sostener que las masacres cometidas por Netanyahu vulneran principios básicos recogidos en la Torá o el Talmud? (Aplausos). ¿Y el Partido Popular? ¿Qué autoridad tiene el Partido Popular para acusar a nadie de antisemitismo, cuando su propio alcalde en Madrid, José Luis Martínez-Almeida, homenajeó sin ruborizarse a un falangista y judiófobo confeso como Millán-Astray? ¿Hasta dónde podría llegar un partido que se jactaba de haber hecho crecer los votos para Israel en Eurovisión solo para desgastar al Gobierno, mientras los tanques de Netanyahu arrasaban Palestina?

Señorías, esta semana se cumplía el 77.º aniversario de la Nakba, la palabra que en árabe califica la expulsión por fuerzas israelíes de más de setecientos mil palestinos de sus hogares en 1947 y 1948 con amenazas y masacres. Y la Nakba, por desgracia, no es un acontecimiento del pasado, refleja crímenes abominables que nunca se han dejado de cometer. Todos sabemos que nada de esto comenzó ayer ni en octubre de 2023, y, sin embargo, Europa lleva décadas mirando hacia otro lado o estrechando sus relaciones con Israel con alianzas comerciales preferenciales y con compra y venta de armas. ¿Cómo va a representarnos esa Europa belicista, cómplice, hipócrita a millones de personas que habitamos en el continente? ¿Cómo van a representarnos unos dirigentes europeos que no dudaron en plantear la salida de Rusia en Eurovisión y que, en cambio, ahora bailan entusiastas al son de las canciones de Israel? ¿Cómo van a entusiasmarnos esos dirigentes europeos, sumisos a Biden y a Trump en su nefasta política con Palestina, que ahora nos piden que nos endeudemos en millones para comprar más armas a Estados Unidos, que muy probablemente irán otra vez a manos de Netanyahu? Pues hay que plantarnos de una vez y decir alto y claro: No en nuestro nombre. (Aplausos). Nos lo ha pedido explícitamente la relatora de Naciones Unidas para los territorios ocupados, Francesca Albanese; nos lo están pidiendo cientos de miles de personas que en Londres, La Haya, Madrid, Barcelona y tantas otras ciudades se están manifestando contra los planes criminales de Trump y Netanyahu para Palestina, y nos lo están pidiendo las personas que esta misma tarde se van a concentrar aquí, frente a este Congreso. Hay que prohibir la venta, suministro, transferencia o exportación de armamento que tenga como destino directo o indirecto cualquier país que esté cometiendo crímenes contra la humanidad o genocidios.

Yo estoy seguro de que esa medida tendría el apoyo de líderes religiosos como el papa Francisco, que hasta el último momento pidió a los pueblos del mundo que nos movilizáramos no por el rearme, sino por el desarme, y nos recordó que las guerras son siempre una derrota. Y también estoy seguro de que les hubiera gustado a otros dirigentes laicos, efectivamente, como José Pepe Mujica, quien no dudó en reconocer el Estado palestino cuando era presidente de Uruguay, en pedir la liberación de los rehenes de Hamás y en propiciar hasta su último aliento una solución de alta política, como decía él, que hiciera callar de una vez las armas.

Entre nosotros, señorías, tenemos un presidente que quizás interese a las nuevas generaciones del Partido Popular, que tanto se divertían enviando SMS compulsivos en las votaciones de Eurovisión. Respecto a la suspensión del comercio con Israel decretada por Mariano Rajoy, ese peligroso antisemita, en el año 2014, si fue posible entonces, que lo sea ahora, porque no puede ser que los beneficios manchados de sangre de unas pocas empresas pesen más que la vida de miles de niños, porque no puede ser que el cinismo de los canallas, de los que querrían entronizar la ley del más fuerte se imponga impunemente. Palestina es hoy el laboratorio de un proyecto cruel, inmoral que, de abrirse camino, acabará llegando a la humanidad toda. No lo permitamos. En cumplimiento de la convención contra el genocidio, de los mandatos de Naciones Unidas y de la Corte Internacional de Justicia, aprobemos un embargo de armas que establezca un precedente para Francia, para Alemania, para el Reino Unido y el resto de los países de Europa en defensa de los miles de niños palestinos, de las mujeres, de los ancianos, masacrados, que ya no pueden hablar. Pongamos fin al comercio de armas, paremos el genocidio y trabajemos activamente por la paz. (Aplausos). Y hagámoslo, señorías, evocando una vez más las perennes palabras de Primo Levi, judío antifascista y sobreviviente del Holocausto: Si no somos nosotras y nosotros, ¿quiénes? Si no es ahora, ¿cuándo?

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, puestos en pie).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Mixto, tiene la palabra la señora Velarde Gómez.

Martina Velarde Gómez

PodemosDiputada.Página 24Vídeo

Gracias, presidente. Señorías, en primer lugar, quiero recordar que esta iniciativa fue impulsada en el pasado verano por más de quinientas organizaciones sociales. Por eso quiero agradecer a RESCOP y a todas las organizaciones el empuje, la lucha y el trabajo que hacen todos los días por denunciar la situación insostenible que está viviendo el pueblo palestino e instar también a este Gobierno a que cumpla con sus obligaciones. Es una propuesta que sale de la sociedad civil para imponer un embargo de armas al Gobierno genocida, asesino y sionista de Israel, y, por desgracia, estamos en un momento en el que ni las condenas públicas, a través de comunicados, manifiestos o redes sociales, ni las manifestaciones en las calles o las declaraciones políticas sirven. Por tanto, hay que pasar ya de las palabras a los hechos, porque eso es lo que está pidiendo la sociedad civil y es lo que está esperando, porque, si frente a una condena no hay acciones por parte de este Gobierno, el mensaje que se traslada es que o no se puede, con un cuestionamiento muy peligroso de nuestros espacios de soberanía y del sentir popular y el sentido común, o no se quiere, con una demostración de hipocresía, que, al final, solo favorece los discursos de odio y el apoyo al genocidio, el exterminio y la limpieza étnica que está perpetrando el Estado de Israel. Es demoledor ver cuentas oficiales del Partido Popular, como la de la señoría Esther Muñoz ―que, por cierto, no está aquí, aunque igual le da vergüenza estar presente en este debate―, quien se alegraba de la máxima puntuación de Israel expresada en el televoto del festival de Eurovisión mientras que el ejército sionista estaba asesinando a otras treinta y cuatro personas. Señorías del Grupo Popular, es una bofetada no solo a la dignidad de los pueblos y al derecho internacional, sino también a nuestra democracia, que en estos momentos está tolerando comportamientos inhumanos, como los de cargos públicos del Partido Popular. Sin embargo, que eso lo hagan a diario el Partido Popular o VOX no exime para nada a este Gobierno de salir ya de un bucle, que se torna triste pero también ridículo, de declaraciones y postureo. Decir que Israel debería dejar de bloquear las ayudas humanitarias o que Israel no debería estar en un festival de Eurovisión mientras que se estaba produciendo la evacuación de una de las zonas más pobladas de Gaza por parte del ejército israelí, mientras que hoy mismo están muriendo niños, niñas, jóvenes, ancianos, mujeres por hambre o inanición, nos parece que ya es una tomadura de pelo, a estas alturas, señorías del Gobierno. Israel ha transformado la Franja de Gaza en un campo de exterminio de dimensiones desconocidas, y las reacciones de los Gobiernos europeos están siendo completamente insuficientes, y además están siendo cómplices. Por tanto, el Gobierno de España quiere venderse como uno de los Gobiernos más solidarios con Palestina y en contra del genocidio; y digo genocidio ―insisto, genocidio―, porque es una palabra que no han verbalizado hasta después de muchísimos meses, usando eufemismos y rodeos, pero lo cierto es que ustedes, desde el Gobierno, siguen negociando con los genocidas, y no solo con armas, sino con negocios que hoy garantizan beneficios millonarios a empresas directamente involucradas en la carnicería humana que se está viviendo en Gaza. Y no lo digo solo yo, lo acaba de reconocer el señor Pisarello, con quien estoy de acuerdo en lo que acaba de decir acerca de que este Gobierno sigue manteniendo vínculos con el Gobierno genocida de Israel. Entonces, yo me pregunto, señorías del Partido Socialista y de Sumar, aunque el Gobierno dice que no comercia con armas con Israel, y lo ha dicho todo el Gobierno, lo ha dicho el Partido Socialista pero también su ministra, Mónica García, de Sumar, que no se comercia con armas con Israel, si hoy ustedes están diciendo otra cosa. De verdad, me gustaría que fuésemos honestas, porque hay mucha gente que nos está mirando y está esperando una solución. Deberían ponerse de acuerdo dentro del Gobierno y de su propio grupo, puesto que, si realmente no comercian, ¿por qué están apoyando esta iniciativa de la sociedad civil? Es decir, ¿por qué se suman? ¿Por qué votan a favor? Es porque esta proposición de la sociedad civil que votamos hoy lo que está demostrando es que ustedes mentían antes y mienten ahora, como se ha constatado con informes y datos públicos sobre la compraventa que han publicado tanto el Centro Delàs como la periodista Olga Rodríguez y porque no hay semana que no nos enteremos de que un barco con material bélico para Israel o que viene de Israel transita por nuestros puertos, como puede ser en mi tierra, en el puerto de Algeciras, o, como el día 22 de mayo, cuando llega a Cartagena un barco proveniente de Israel con explosivos. Por eso digo que ustedes mienten.

Por tanto, ¿qué credibilidad pretenden tener el señor Sánchez o el señor Albares? ¿Qué credibilidad quiere tener el conjunto del Gobierno, tanto el Partido Socialista como Sumar, si ni siquiera son capaces de ser consecuentes con sus declaraciones y sus palabras? Si votan hoy a favor de esta iniciativa, señorías del Gobierno, eso debería significar que mañana mismo convocan un Consejo de Ministros…

Presidencia. Señoría, debe finalizar.

Martina Velarde Gómez

PodemosDiputada.Página 25

… para acordar el embargo formal de armas vía real decreto. Pero no lo van a hacer porque ustedes hoy están buscando un titular e intentan hacer creer a la opinión pública que están apoyando a Palestina, cuando nunca antes las empresas israelíes habían comerciado con tantas armas como con este Gobierno, después de aquel 7 de octubre de 2023.

Por tanto, pedimos al Gobierno que, si hoy va a votar a favor, aunque no salga adelante por los votos en contra de otros partidos…

Presidencia. Señoría, finalice, por favor.

Martina Velarde Gómez

PodemosDiputada.Página 25

… lo hagan en tiempo y forma, y que, igual que han podido subir el gasto militar, hagan efectivas, por favor, vía decreto, las medidas que justamente se piden en esta ley y también las urgentes que ya está necesitando el pueblo de Gaza.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. Tiene la palabra el señor Rego Candamil.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 25Vídeo

Grazas, señor presidente. Acho que no actual contexto político esta proposición de lei para modificar a lei 53/2007 do 28 de decembro sobre o control de comercio exterior, de material de defensa e duplo uso, introducindo a figura do embargo e o seu réxime xurídico é máis necesaria do que nunca. Podemos asegurar que é xa unha esixencia mínima, ética, política e democrática para alén dunha cuestión de humanidade. É verdade que, como é lóxico, parte dunha formulación xeral, establece criterios que permitan a súa aplicación en calquera caso e situación, mais a ninguén se lle escapa o que está a acontecer e o que está a acontecer é que se está a producir un xenocidio televisado sen que os civilizados países occidentais —‌incluída a Unión Europea— movan un dedo para evitalo. Todo o contrario. Infelizmente asistimos ao silencio cómplice, cando non á xustificación das accións criminais do estado de Israel contra a poboación palestina, especialmente en Gaza, mais tamén na Cisxordania. A entidade sionista leva xa preto de 80 anos ocupando terras palestinas. Hai poucos días, o 15 de maio, conmemorábase o 77º aniversario da Naqba, do desastre de 1948 que implicou a ocupación de boa parte do territorio da Palestina polos sionistas, a expulsión da poboación palestina das súas terras e das súas casas e o inicio dun longo periplo en campos de refuxiados. Analistas políticos e dirixentes palestinos advertían de que o que está a acontecer en Gaza é unha nova Naqba, igual ou probablemente máis brutal na forma de executala e tamén co explícito obxectivo de provocar a limpeza étnica, expulsando máis de 2 millóns de persoas de Gaza para ser ocupada por Israel. Díxose moitas veces que Gaza era o maior cárcere a ceo aberto, o maior campo de concentración coñecido. Hoxe podemos dicir sen enganarnos infelizmente que Gaza é xa o maior campo de exterminio coñecido.

E diante disto, cal é a resposta da chamada, ou mellor dito da mal chamada, comunidade internacional? Oscila entre o apoio explícito entusiasta dos Estados Unidos, a xustificación reiterada dalgúns estados europeos, o silencio cómplice de moitos e a denuncia formal doutros, sen que iso signifique infelizmente consecuencias prácticas evidentes. Hai que recoñecer que o goberno español xunto con algún outro coma o de Irlanda, foi dos poucos que mantiveron unha actitude de denuncia que, porén, non sempre foi nin é coherente. Recoñeceu o Estado palestino e anunciou a suspensión do comercio de armas con Israel mais na práctica ese comercio continuou a se producir a pesar dos desmentidos habituais, especialmente do ministro de Asuntos Exteriores.

O presidente do Goberno veu a recoñecelo recentemente nesta cámara cando saltou o escándalo da compra de municións por parte do Ministerio de Interior. Reclamamos, por tanto, coherencia. Está ben definir nesta cámara a Israel como estado xenocida, como fixo Pedro Sánchez, mais haberá que actuar en consecuencia, se así se fai, terán o apoio do BNG. Mais se só fica en declaracións que non teñen consecuencias prácticas tamén o denunciaremos. O BNG ven precisamente reclamando accións decididas para pór punto final ao masacre que está a perpetrar o sionismo e os crimes de guerra e de lesa humanidade que está a cometer Israel e a dirixencia sionista. Hai que proceder ao embargo total de armas e de material de duplo uso. Hai que deter todo tipo de comercio con Israel, porque os produtos israelís están manchados de sangue de crianzas palestinas. Hai que romper relacións diplomáticas con Israel. Hai que ser activos na acción internacional para illar Israel e para levar Netanyahu diante da Corte Penal internacional. Hai que traballar para acabar coa ocupación de Palestina, para garantir que o pobo palestino poida vivir en paz e en liberdade na súa terra e no seu propio estado. É o que hai que facer. É unha vergoña que existan dúas varas e dúas medidas na política internacional cando se trata de Israel, que actúa sempre con absoluta impunidade e calquera outro país.

Os exemplos son claros. Foron impostas centenas de sancións a Rusia. Nós preguntamos onde están as sancións a Israel? Rusia foi expulsada das competicións deportivas internacionais. E, no entanto, equipas israelís poden vir ao Estado español e ao meu país, a Galiza, a competir a pesar do maioritario rexeitamento social. A Rusia foille impedido participar no Festival de Eurovisión, mais Israel non só participa, senón que con toda evidencia, impulsa e desprega unha campaña internacional para aproveitar o festival para tentar branquear e lexitimar a súa acción xenocida.

Mentres debatemos aquí Israel continúa matando crianzas con bombas ou de fame. Até cando se lle vai permitir? No pasado domingo, os sionistas bombardearon Gaza e asasinaron máis de 140 persoas, familias enteiras, crianzas incluídas. Israel anunciou onte que deixaría entrar en Gaza 5 camións, 5, cando se necesitan como mínimo 600 camións diarios de axuda humanitaria. Quere dicir, isto é unha gota de auga nun dramático mar de necesidades, mais non é casual. Por que? Porque fai parte da estratexia criminal do sionismo para provocar a limpeza étnica, matar aos palestinos gazatís por falta de alimentos ou de atención sanitaria. Por iso bombardearon e destruíron sistematicamente os hospitais, porque a súa é unha acción tan brutal e deshumana que nos seus planos entra con naturalidade exterminar pola fame as crianzas palestinas ou obrigalas a partir do seu propio país se quixeren sobrevivir. Quere dicir crime, tras crime, tras crime. A pregunta é ate cando?

Moito obrigado.

Gracias, señor presidente. En el actual contexto político, creo que esta proposición de ley para modificar la Ley 53/2007, de 28 de diciembre, sobre el control del comercio exterior de material de defensa y doble uso, introduciendo una figura del embargo en su régimen jurídico, es más necesario que nunca. Podemos garantizar que es una exigencia mínima ética, política y democrática, más allá de una cuestión de humanidad. Es cierto que, como es lógico, es una formulación general, que establece criterios que permiten una aplicación en cualquier caso y situación, pero a nadie se le escapa lo que ocurre, y es que está sucediendo un genocidio televisado y los países occidentales, incluida la Unión Europea, los llamados países civilizados, no mueven un dedo para evitarlo. Al contrario, lamentablemente, tenemos un silencio cómplice, cuando la justificación de estas acciones criminales del Estado de Israel contra el pueblo palestino está ocurriendo sobre Gaza y también Cisjordania.

La entidad sionista lleva ya ochenta años ocupando tierras palestinas. Hace pocos días, el 15 de mayo, se conmemoraba el 77.0 aniversario de la Nakba, un desastre en 1948 que implica la ocupación de una buena parte del territorio de Palestina. Y lo que está ocurriendo actualmente, según muchos analistas políticos y dirigentes, es una nueva nakba, y se está expulsando a más de dos millones de personas de Gaza para que lo pueda ocupar Israel. Ya se ha dicho esto muchas veces, que era la mayor cárcel a cielo abierto, el mayor campo de concentración conocido. Hoy, sin confundirnos, podemos decir que Gaza es ya el mayor campo de exterminio conocido.

Y ante esto, ¿cuál es la respuesta de la mal llamada comunidad internacional? Pues oscila entre el apoyo explícito y entusiasta de Estados Unidos, la justificación reiterada de algunos Estados europeos, el silencio cómplice de muchos y la denuncia formal de otros, sin que ello a nivel práctico signifique nada. Hay que reconocer que el Gobierno español, junto a otros, como el de Irlanda, mantuvieron una actitud de denuncia, y que, aunque no siempre fue coherente, reconoció el Estado palestino y anunció la suspensión del comercio de armas con Israel, si bien en la práctica siguió adelante a pesar de los desmentidos habituales también por parte del ministro de Asuntos Exteriores.

El presidente del Gobierno, cuando saltó el escándalo de la compra de munición, lo reconoció en esta Cámara, así que nosotros lo que queremos es coherencia. Está muy bien reconocer que el Estado de Israel es genocida, pero también hay que hablar de consecuencias prácticas, porque, si no lo hacen, también lo vamos a denunciar. Nosotros queremos que se ponga punto final a la masacre que está ocurriendo con estos crímenes de guerra y lesa humanidad que está cometiendo Israel. Hay que proceder al embargo total de armas, hay que detener todo tipo de comercio con Israel porque los productos israelíes están manchados de sangre de niños palestinos, hay que romper las relaciones diplomáticas con Israel, hay que ser activos a nivel internacional para poder llevar a Israel ante el Tribunal Penal Internacional, con Netanyahu, por supuesto, y también necesitamos que los palestinos puedan vivir en paz y libertad en su tierra, en su propio Estado. Esto es lo que hay que hacer y es una vergüenza que haya dos varas de medir en la política internacional cuando se trata de Israel, que actúa siempre con impunidad frente a otros países.

Las diferencias son claras. A Rusia se le impusieron muchísimas sanciones, pero ¿cuándo se ha hecho esto con Israel? A Rusia se la expulsó de competiciones deportivas internacionales, pero mientras tanto los equipos israelíes pueden venir a España y a mi país, Galicia, sin que nadie haga nada. También a Rusia se le prohibió participar en el festival de Eurovisión, y a Israel no, y además hace una campaña para blanquear su nación genocida. Mientras estamos aquí, Israel sigue matando niños con bombas o de hambre. ¿Y hasta cuándo? ¿Hasta cuándo va a seguir esto? Hace poco asesinaron a familias enteras, niños incluidos. Israel dijo que solo dejaría pasar a cinco camiones de ayuda humanitaria, cuando se necesitan seiscientos al día como mínimo. ¿Qué quiere decir esto? Que es una gota de agua en un dramático mar de necesidades. Pero no es casual. ¿Por qué? Porque es parte de una estrategia del Estado sionista para hacer esa limpieza étnica, para matarlos de hambre o por falta de atención sanitaria, y por eso bombardearon sistemáticamente los hospitales. Hay un problema clarísimo y tenemos que ayudarles a que sobrevivan. Hay un delito continuado, uno tras otro tras otro. ¿Hasta cuándo? Esa es la pregunta.

Presidencia. Gracias. En turno de fijación de posiciones, por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV), tiene la palabra el señor Legarda Uriarte.

Mikel (GV (EAJ-PNV)) Legarda Uriarte

PNVDiputado.Página 27Vídeo

Muchas gracias, presidente. Arratsalde on guztioi. Buenas tardes, señorías.

Se nos presenta para su toma en consideración una proposición de ley de modificación de la Ley 53/2007, sobre el Control del Comercio Exterior de Material de Defensa y Doble Uso, para introducir en la misma la figura del embargo en determinados supuestos y su régimen jurídico, y para supuestos que van más allá de los decretados por Naciones Unidas sobre la Unión Europea, que ya están contemplados en el artículo 8.1 de la ley, o por los tribunales, posibilitando además con esta iniciativa la aplicación automática ex lege de un embargo a todas las transferencias o tránsitos de todo el material contemplado en la ley cuando un Estado haya sido demandado ante un tribunal, cuya jurisdicción haya sido reconocida por el Estado español, por la comisión de un crimen de genocidio, de lesa humanidad, etcétera; en definitiva, por vulneraciones del derecho internacional humanitario y siempre y cuando la demanda no haya sido inadmitida.

Señorías, más allá del debate puntual sobre los aspectos concretos de la iniciativa, como por ejemplo la inmediatez del embargo una vez presentada la demanda, lo cual quizá pudiera ser un poco excesivo sin esperar al menos a la adopción de medidas cautelares por parte de la Corte Internacional de Justicia, sí queremos manifestar nuestro apoyo a esta iniciativa, cuando menos para posibilitar su tramitación a fin de incorporar al ordenamiento jurídico, de la mejor manera posible, su objeto y, en definitiva, procurar una mejora de la ley sobre las transferencias de material de defensa y doble uso, singularmente en aquellos casos en que la actuación de algún Estado comporte un riesgo o una vulneración de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario que tutela la Corte Internacional de Justicia, que, como conocen sus señorías, enjuicia a los Estados miembros.

Por otro lado, también quiero remarcar el avance que supondría la iniciativa que debatimos para cubrir una laguna legal de nuestro ordenamiento jurídico, ya que la legislación española no contempla la posibilidad de decretar embargos por parte de las autoridades de control del comercio exterior de material de defensa y doble uso si no proviene, como les decía al principio de mi intervención, de una sentencia de un tribunal o de un organismo internacional como la ONU o la Unión Europea. Si se aprobara finalmente esta iniciativa, esa laguna quedaría definitivamente superada y se cumpliría así de una manera más acabada con el espíritu de los acuerdos internacionales sobre el comercio internacional de armas en cuanto este comercio pudiera socavar de manera directa o indirecta el derecho internacional humanitario. Además, como les decía, esto sucedería ipso jure, pues una vez que interviniera una corte internacional cuya jurisdicción haya sido reconocida por España, la JIMDDU, la Junta Interministerial Reguladora del Comercio Exterior de Material de Defensa, ya no estaría sometida al dilema de aplicar el marco legal pero atendiendo a su vez a las coyunturas, a los conflictos y a las múltiples implicaciones de todo tipo que están detrás de cada una de las operaciones que supervisa y que muchas veces son dispares. Precisamente, la secretaria de Estado de Comercio y presidenta de la JIMDDU nos daba cuenta de esto en la última sesión que tuvimos de la Comisión de Defensa sobre las estadísticas del comercio exterior. Con este embargo ipso jure, además, se coadyuvaría a la construcción de un sistema más robusto, más garantista y a la vanguardia en cuanto al control del comercio internacional de material de defensa. Por ejemplo, el que supuso en el pasado la verificación ex post de las transacciones autorizadas, que entró en vigor en abril de 2020 a propuesta de la Comisión de Defensa de esta Cámara, quiero recordar, y que no solo garantiza que el material no se use fuera del país importador, sino que también otorga a las autoridades españolas la facultad de verificar, tras la entrega, que se cumple estrictamente con los trámites de la licencia concedida.

Voy finalizando, presidente. Señorías, reitero nuestro voto favorable a la tramitación de la iniciativa. Es un documento válido para iniciar los trabajos en pos de que las transferencias de material de defensa y de doble uso no pongan en cuestión de manera directa o indirecta los derechos humanos y el derecho internacional humanitario por parte de un Estado a juicio de la Corte Internacional de la que España sea parte, máxime en un momento como el que vivimos y como aparenta, de manera palmaria, estar pasando en los territorios ocupados ―Palestina― por parte del Gobierno y del Ejército israelí.

Nada más y muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentarios Euskal Herria Bildu, tiene la palabra el señor Matute García de Jalón.

Oskar Matute García de Jalón

EH BilduDiputado.Página 28Vídeo

Gracias, presidente. Señorías, me resulta difícil subir a esta tribuna para, en el lapso de un año y medio, volver a hablar de lo mismo en términos solemnes. Desde aquel 5 de diciembre en que hablamos por primera vez de Palestina en este Hemiciclo nada ha cambiado sino el aumento de las cifras de muertos de palestinos y de palestinas, es decir, de población civil de Palestina, y lo único que se ha demostrado son las limitaciones de nuestra acción política. Ojalá este debate, más allá de lo que digamos, sea conocido por lo que hemos conseguido poner en pie, por lo que vamos a hacer. Ojalá este debate, en ese caso, se parezca al menos a un viento de poniente: que tenga naturaleza revoltosa y sea libre. El presidente decía hace seis días que el Estado español no hace negocios con Estados genocidas. Mañana tendremos la oportunidad de poner encima de la mesa nuestras dudas frente a sus certezas en lo que tiene que ver con la comparecencia del ministro del Interior. Si de verdad quiere que el Estado español tenga una posición clara y definida en contra de la capacidad de hacer negocio con Estados genocidas, lo que tenemos que hacer es apoyar esta proposición de ley; es garantizar el cumplimiento estricto de los derechos humanos y que esa sea una cláusula insalvable en cualquier atisbo o principio de negociación.

¿Cómo? Regulando no solo a quién vendemos, sino también a quien compramos y con quién cooperamos. ¿Y con qué soporte legal se puede hacer esto? Con el hilo de coherencia que nos mantendría unidos al derecho internacional y con el propio Tratado del Comercio de Armas. Esas son las claves.

Hoy el periódico El Diario llevaba en su portada un titular: Israel activa la destrucción total de Gaza sin que nadie le ponga freno. Ojalá esta iniciativa desmienta ese titular. Estoy convencido de que incluso quien lo ha realizado estará encantado de que la realidad desmienta su titular y que sea verdad que alguien pone freno a la barbarie que el Estado de Israel, y fundamentalmente el Gobierno de Netanyahu, está cometiendo. No seamos cómplices ni colaboradores de tal genocidio. Y digo genocidio ―como lo he dicho en las anteriores ocasiones en las que he subido a esta tribuna― porque no creo que haya ninguna duda y porque no tengo ningún temor a ser confundido por esa opinión publicada que quiere que quienes criticamos el genocidio que está sucediendo en Palestina tengamos que ser necesaria y rigurosamente antisemitas. No podemos ser antisemitas quienes defendemos al pueblo de Palestina, que es precisamente el pueblo semita. Si acaso somos anti-, somos antifascistas. Eso es lo que nos hace tener una posición clara y decidida a favor de Palestina. Fíjense que el término «genocidio» aparece en la escena internacional en torno a la década de 1940, y lo hace porque el Convenio de las Naciones Unidas de 1948 necesitaba tener una definición para lo que había pasado con el Holocausto y con los judíos europeos. Así, le encargaron a un judío polaco, Raphael Lemkin, que definiera lo que podía ser un genocidio y él, sin excluir otros que había habido en la historia y citando expresamente el genocidio contra el pueblo armenio, pero también el genocidio que Leopoldo II de Bélgica había realizado en el Congo, dijo que genocidio sería algo así como la destrucción de una nación o grupo étnico a través de la eliminación de la vida política, social, cultural y religiosa. Lo hacía siguiendo también las lecturas de un republicano irlandés, Roger Casement, que era quien precisamente había denunciado y documentado todo el genocidio provocado en el Congo por parte del Gobierno colonial belga de Leopoldo II y que a la postre le costó su propia destitución ―la de Leopoldo―. Por tanto, no hay duda de que lo que estamos viviendo en Palestina es un genocidio; un genocidio ante nuestros ojos y que cargará sobre las conciencias de muchos y muchas. Entre 55 000 y 62 000 personas asesinadas; de ellas, un 80 % población civil. Y más de 120 000 heridos. Me estoy agarrando a las horquillas más bajas por aquello de que nadie diga que se inflan los datos. Hambruna extrema: dejan entrar a cinco o nueve camiones diarios para dar de comer a dos millones de personas. Desplazamientos forzados, haciéndoles ir de un lugar a otro del territorio de la Franja de Gaza y bombardeando las poblaciones que hasta antaño les decían que eran los lugares a los que tenían que ir, como Jan Yunis, con 50 muertos ayer. Y nada de esto ha sido capaz de hacer parar la locura genocida del señor Netanyahu. Ni siquiera la Corte Internacional de Justicia y sus tres órdenes o medidas provisionales para prevenir el genocidio; ni siquiera su propio dictamen, que dice que estamos hablando de un crimen de apartheid ―el que se está practicando contra el pueblo de Palestina―. Se trata, por tanto, de no prestar ayuda ni mantener ningún tipo de colaboración con quienes ocupan ilegalmente un territorio.

El señor Pedro Sánchez decía hace dos días que no se pueden mantener dobles raseros en Eurovisión. Me importa entre poco y nada el certamen de la canción europea. En todo caso me importa más, como se ha señalado, la actitud de muchos grupos que se articulan en torno a «Rock contra el fascismo», que han decidido no participar en aquello que financie o en lo que esté detrás el fondo de inversión israelí KKR. En cualquier caso, creo que habría que ser amplio y generoso en la exigencia, y si entendemos que los embargos a cuentas rusas están bien por lo que han hecho en Ucrania, las de los israelíes también. Si entendemos que Rusia no puede competir en certámenes internacionales, deportivos o de cualquier tipo, por lo que han hecho en Ucrania, lo que está haciendo Israel los tendría que llevar, con más motivo, a no participar en ninguno de ellos. Un aislamiento, sí, lo decimos abiertamente, para quienes practican un genocidio y sin más preocupación que la de que Trump les siga apoyando.

Señorías, seguramente ustedes saben ―y voy finalizando― que la última operación, la que quiere llevar la destrucción total a Gaza, a dos millones de personas, se llama «Carros de Gedeón». Ese es el nombre con el que han bautizado la operación militar que pretende arramplar con todo en Gaza. Ojalá esos «Carros de Gedeón» sirvan para llevar a Netanyahu a la Corte Penal Internacional por delitos de lesa humanidad, por crímenes de guerra y por genocidio. Pero, en cualquier caso, para que no pasemos a la historia como ovejas, como rebaños mansos de quien hizo lo que hizo mientras mirábamos a otro lado, y ya que empezaba con el viento de poniente, permítanme que termine también con la letra de una canción que se llama así, Viento de Poniente, de Marea. No callemos. Que como aquel que calla, otorga, y aunque la ignorancia es sorda, podamos levantar la voz, y que sea más fuerte que los ladridos de los perros y que la voz del pastor.

Besterik ez. Mil esker. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, tiene la palabra el señor Gavin i Valls.

Isidre Gavin i Valls

JuntsDiputado.Página 30Vídeo

Gràcies, senyor president. Senyories. L’embargament d’armes als països europeus està ja regulat per una combinació de normes d’àmbit europeu i d’àmbit internacional, així com també per les regulacions pròpies dels mateixos estats europeus. En primer lloc, per a qui no en sigui coneixedor, per a la gent que ens estigui escoltant, hi ha una posició comuna de la Unió Europea de l’any 2008, que és el marc legal principal que regula les exportacions d’armes des de la Unió Europea a països tercers, i estableix criteris a través dels quals els estats membres han d’avaluar abans d’autoritzar una exportació d’armes. El primer, el respecte dels compromisos internacionals, embargaments de l’ONU, de la Unió Europea, de la mateixa Unió Europea. El segon, el respecte dels drets humans i del dret internacional humanitari al país de destinació, la situació interna d’aquest mateix país de destinació, els riscos regionals, la seguretat nacional dels estats membres i dels aliats, el comportament del país receptor respecte al terrorisme i respecte al dret internacional, els riscos de desviament d’armes, la compatibilitat amb la capacitat tècnica i econòmica del país receptor. Això, tot i que no és una política comuna obligatòria, sí que és una posició comuna dels estats europeus i, per tant, compromet d’alguna manera els estats, a tots ells, a aplicar-la amb coherència. Un altre dels elements que també regula tot aquest marc és el propi Tractat del Comerç d’Armes, sobre el comerç d’armes de les Nacions Unides. Molts països europeus, inclosa la pròpia Unió Europea, és una entitat adherida a aquest tractat. Aquí es regulen les transferències internacionals d’armes convencionals, prohibeix exportacions si hi ha risc de genocidi, crims de guerra o crims contra la humanitat. Per tant, n’hi ha d’eines que envolten, que ens donen un marc per regular totes aquestes situacions. Quan la situació política o militar d’un país ho ha requerit o ho requereix, la Unió Europea pot imposar embargaments d’armes, i ho ha fet en el cas de Rússia, de Síria, de Corea del Nord, de Myanmar, Birmània, entre d’altres. Aquests embargaments s’adopten per decisió del Consell de la Unió Europea, dins del marc de la política exterior i de seguretat comuna. Totes aquestes eines, per tant, existeixen i es poden utilitzar. En tot cas, la proposició de llei que se’ns presenta té per objecte reformar la legislació espanyola, l’específica de l’Estat espanyol, en aquest cas sobre el control del comerç exterior de material de defensa i de doble ús, per introduir aquesta figura, expressament la figura de l’embargament, i establir-la en el seu règim jurídic. Aquesta proposta, en la seva literalitat, representa un intent per reforçar el control ètic i legal sobre les exportacions d’armes i productes de doble ús, és a dir, productes civils que també poden utilitzar-se amb finalitats militars o repressives, en línia amb els compromisos internacionals en matèria de drets humans i de la pau. La proposició de llei proposa una introducció explícita de l’embargament. La llei actual ja preveu, de fet, en el seu article 8 la denegació d’exportacions, si existeix risc que el material s’usi per a repressió interna, terrorisme o violacions greus del dret internacional. Però aquesta proposició pretén tipificar i regular específicament la figura de l’embargament, com una figura jurídica pròpia de la legislació espanyola, com deia. Segons la proposta, el règim jurídic de l’embargament, d’aquesta proposta que avui només prenem en consideració, en tot cas, s’haurà de discutir, llança la idea o proposa que hi hagi d’haver criteris objectius, un procediment de transparència o transparent, una obligació de publicació i justificació de quan hi ha un embargament o no hi és i, per tant, aparentment està perfectament alineada amb els compromisos internacionals, reforça el compliment del Tractat de Comerç d’Armes, hi ha coherència amb la posició europea comuna. I, per tant, des de Junts per Catalunya votarem a favor de la presa en consideració de la iniciativa, en coherència amb el respecte als drets humans. Junts ha manifestat sempre la seva voluntat de defensar els drets humans com un principi irrenunciable de la nostra acció exterior, per compromís amb la pau i amb el dret internacional i per una major transparència i control democràtic, ja que aquesta proposició pot donar més eines, fins i tot al propi Congrés, per supervisar i controlar a quins països es venen les armes. Però també els vull dir que la gent de Junts ens interpel·len totes les violències i totes les vulneracions dels drets humans. A qui no interpel·la el drama humà que està passant a Gaza i també, per què no, a Ucraïna, i també al Sudan, i també momentàniament a Líbia o a l’Iran. Totes les violències mereixen la reprovació i mereixen eines per intentar evitar-les. Per tant, des d’aquest compromís amb la democràcia, amb els drets humans, amb el dret internacional i amb una política exterior ètica, Junts votarem a favor d’aquesta presa en consideració. Perquè, efectivament, com he dit, pot donar eines que afavoreixin aquests principis. Però també els dic que nosaltres no ens prestarem que aquesta iniciativa s’utilitzi com una arma política o com un debat de part. Nosaltres no ens prestarem a participar en un aquelarre partidista ni ideològic. Perquè, a més a més, aquest debat és un debat que està ple de contradiccions, perquè jo no he vist tant d’entusiasme a l’hora de demanar, per exemple, que es persegueixi o que s’eviti l’activitat de l’Iran, de Síria o de Sudan, entre altres països, per donar suport armamentístic i logístic a Hamas i Hezbollah. No ho he vist, no ho he vist. O altres grups armats, també violents i terroristes de diferents llocs del món. O també, per exemple, quan el Marroc ha sotmès els sahrauís des de tots els punts de vista, però també militarment. O bé quan Turquia ha exercit una repressió també militar als kurds, no he vist tantes mans aixecades. O el Tibet, un país ocupat militarment i en ple procés d’extinció cultural, lingüística i com a nació, no he vist tantes mans aixecades tampoc. I per cert, el president del Govern espanyol ha viatjat fa poc en un viatge oficial a la Xina, país que és el país que ha ocupat militarment el Tibet. I, per tant, està ple això de contradiccions i d’ambigüitats…

Gracias, señor presidente. Señorías, el embargo de armas en los países europeos ya está regulado por una combinación de normas de ámbito europeo e internacional, así como también por la reglamentación de los propios Estados europeos. En primer lugar, para quien no lo sepa, para quienes nos estén escuchando, existe una posición común de la Unión Europea del año 2008, que es el marco legal principal, que viene a regular las exportaciones de armas desde la Unión Europea a países terceros y establece una serie de criterios a través de los que los Estados miembros deben evaluar las exportaciones de armas antes de autorizarlas. El primero de ellos es el respeto a los compromisos internacionales: embargos de la ONU, de la Unión Europea… Es decir, la propia Unión Europea. Segundo criterio, respeto de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario en el país de destino. La situación interna del propio país de destino, los riesgos regionales, la seguridad nacional de los Estados miembros y sus aliados, el comportamiento del país receptor respecto al terrorismo y respecto al derecho internacional, los riesgos de desvío de las armas, la compatibilidad con la capacidad técnica y económica del país receptor... Esta, a pesar de no ser una política común obligatoria, sí es una posición común de los Estados europeos y, por lo tanto, de alguna forma compromete a todos los Estados miembros a aplicarla con coherencia. Otro de los elementos que viene a regular este marco no es otro que el Tratado sobre el Comercio de Armas de las Naciones Unidas. Muchos países europeos ―la Unión Europea incluida, que es una entidad adherida al tratado― también están adheridos al tratado. Viene a regular las transferencias internacionales de armas convencionales, prohíbe exportaciones si hay riesgo de genocidio, crímenes de guerra o crímenes de lesa humanidad. Así que existen las herramientas. Hay herramientas que nos ofrecen un marco para regular estas situaciones. Cuando la situación política o militar de un país lo ha requerido o lo requiere, la Unión Europea puede imponer embargos armamentísticos, y lo ha hecho con Rusia, con Siria, con Corea del Norte, con Myanmar ―Birmania―, entre otros países. Y estos embargos se adoptan por decisión del Consejo de la Unión Europea en el marco de la política exterior y de seguridad común. Por lo tanto, estas herramientas existen y se puede echar mano de ellas. En cualquier caso, la proposición de ley que se nos presenta tiene por objeto reformar la legislación española, la específica del Estado español; en este caso, la que tiene que ver con el control del material de defensa y de doble uso para introducir esta figura, la del embargo, y establecerla en el ordenamiento jurídico español. Esta propuesta, en su literalidad, representa un intento de reforzar el control ético y legal de las exportaciones de armas y productos de doble uso; es decir, productos civiles que también se pueden utilizar con fines militares o represivos. Y esto está en línea con los compromisos internacionales en materia de derechos humanos, paz y seguridad. La proposición de ley propone una introducción explícita del embargo. La ley actual ya prevé, en el artículo 8, la denegación de exportaciones si existiera el riesgo de que el material se utilice para la represión interna, el terrorismo o violaciones graves del derecho internacional. Pero esta proposición pretende tipificar y regular específicamente la figura del embargo, dotarla de una figura jurídica propia en la legislación española. Según la propuesta, el régimen jurídico del embargo ―una propuesta, una proposición que hoy solo tomemos en consideración y que habrá que discutir―, se lanza la idea de que existan criterios objetivos: un procedimiento transparente y una obligación de publicación y justificación, y aparentemente está perfectamente en consonancia con los compromisos internacionales, ya que refuerza el cumplimiento del Tratado sobre el Comercio de Armas y existe coherencia con la posición común de la Unión Europea. Por lo tanto, desde Junts per Catalunya votaremos a favor de la toma en consideración de esta iniciativa en coherencia y por respeto a los derechos humanos. Junts siempre ha manifestado su voluntad de defender los derechos humanos como un principio irrenunciable de nuestra acción exterior por compromiso con la paz y con el derecho internacional y por una mayor transparencia y control democráticos. Porque esta propuesta puede ofrecer más herramientas incluso al propio Congreso para supervisar y controlar a qué países se venden las armas.

Pero también quiero decirles que en Junts nos sentimos interpelados por todas las violencias y todas las vulneraciones de los derechos humanos. ¿A quién no interpela el drama humano de Gaza? También el de Ucrania, el de Sudán y momentáneamente el de Libia o el de Irán. Toda violencia merece la reprobación y que se cuente con herramientas para intentar evitarla. Así que, desde este compromiso con la democracia y los derechos humanos, con el derecho internacional y con una política exterior ética, votaremos a favor de esta toma en consideración porque, como decía, puede ofrecernos herramientas que vayan a favor de estos principios. Pero ―también se lo he dicho― nosotros no nos vamos a prestar a que esta iniciativa se utilice como arma política en un debate de parte. Nosotros no nos vamos a prestar a participar en un aquelarre partidista y demagógico, porque además este es un debate que está lleno de contradicciones. Yo no he visto tanto entusiasmo a la hora de pedir, por ejemplo, que se persiga o que se evite la actividad de Irán, de Siria o de Sudán, entre otros países, para dar apoyo armamentístico y logístico a Hamás y a Hizbulá ―no lo he visto, la verdad es que esto no lo he visto― u otros grupos armados violentos y terroristas de otros lugares del mundo. Por ejemplo, cuando Marruecos ha sometido a los saharauis desde todos los puntos de vista, también desde el militar. O cuando Turquía ha ejercido una represión, también militar, contra los kurdos. Ahí no he visto tantas manos alzadas. O en el Tíbet, un país ocupado militarmente, y ahí se está dando un proceso de extinción cultural y de otro tipo. No he visto tantas manos alzadas en esos casos. Por cierto, en un viaje oficial hace poco, el presidente del Gobierno español ha viajado a China, el país que ocupa militarmente Tíbet.

Esto está tan lleno de contradicciones y de ambigüedades que…

Presidencia. Señoría, finalice, por favor.

Isidre Gavin i Valls

JuntsDiputado.Página 32

... De seguida acabo, president, no m’allargaré tant com els meus antecessors. Podrien fer una llista de països europeus o de països occidentals que venen armes a tercers a través de mecanismes o bé països que compren armes en el mercat a través de mecanismes que permeten evadir aquestes mesures de control. Per tant, els diem que presentarem totes les esmenes que creguem necessàries, perquè aquesta iniciativa efectivament vagi en la línia de la protecció dels drets humans i de la pau.

Enseguida termino, señor presidente. No voy a sobrepasar tanto el tiempo como mis antecesores. Podríamos hacer una lista, entonces, de países occidentales o europeos que venden armas a terceros o que las compran a través de mecanismos que les permiten eludir estas medidas de control. Así que les decimos que vamos a presentar todas las enmiendas que nos parezcan necesarias para que esta iniciativa vaya en la línea de la protección de los derechos humanos y de la paz.

Presidencia. Señoría, debe finalizar, por favor.

Isidre Gavin i Valls

JuntsDiputado.Página 32

Acabo. Però no ho farem o no ens voldrem fer corresponsables que aquesta iniciativa, com he dit, sigui utilitzada com una arma política. Gràcies.

Acabo, señor presidente. Pero no lo vamos a hacer o, mejor dicho, no nos vamos a hacer corresponsables de que esta iniciativa se utilice como arma política. Muchas gracias.

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra el señor Salvador i Duch.

Jordi Salvador i Duch

ERCDiputado.Página 32Vídeo

Bona tarda a tothom. Gràcies, president. La proposició de llei que defensem avui no va dirigida només cap al Govern de Netanyahu, que també, és una norma general estructural automàtica que estableix embargament d’armes a qualsevol estat que sigui investigat per crims de guerra, crims contra la humanitat o actes susceptibles de constituir genocidi per part d’un tribunal internacional reconegut per l’Estat espanyol. Volem que sigui llei, perquè la seva aplicació no depengui del color polític del Govern de torn. Si hi ha sospites fundades de crims contra la humanitat, de lesa humanitat, no es venen armes i punt. Des del nostre punt de vista es podria ampliar, perquè som un partit tremendament antimilitarista i tremendament en contra de la venda d’armes, però evidentment, si damunt es fa amb un ús d’atac a tota la humanitat o delictes d’humanitat, encara més. Avui, però, hem de parlar del cas més urgent i flagrant: el règim de Netanyahu. Mentre som aquí asseguts, l’ONU i la Cort Penal Internacional ja han deixat clar que aquest Govern, crec que no hi ha cap dubte que han comès crims molt greus i contrastats i susceptibles de genocidi, per no dir genocidi. La Cort Internacional de Justícia ha dictat mesures cautelars urgents i l’Assemblea General de l’ONU ha instat tots els estats a suspendre l’exportació d’armes a Israel. Tots els estats, l’Estat espanyol també. I què ha fet l’Estat espanyol? Condemnar amb la boca petita, malgrat hagi estat dels qui més ho han condemnat, els altres no ho han fet, però continuar negociant amb qui mata.

Com deia alguna persona que em precedia, el Centre Delàs ha documentat contractes firmats amb empreses militars israelianes per valor de més de 1000 milions d’euros, després del 7 d’octubre. 1000 milions. Van dir que suspenien el comerç d’armes, però van continuar firmant, i això crec que és una traïció a la pau. Com pot ser que un estat que ha ratificat el Tractat sobre el Comerç d’Armes que prohibeix expressament exportar si hi ha risc de crims de guerra, continuï venent components i mantenint contactes amb qui està sota sospita fonamentada de cometre crims contra la humanitat? Aquesta llei ho evita. Celebrem aquesta llei. Estableix que, si un tribunal internacional investiga un estat per crims greus, l’Estat espanyol activa automàticament un embargament d’armes sense excuses, sense dilacions i sense dobles morals. Ens n’alegrem. Ja n’hi ha prou de permetre que els tractats internacionals siguin paper mullat. Ja n’hi ha prou de jugar amb la vida de milions de persones. Cal recuperar que aquestes institucions realment tinguin alguna validesa o serveixin per a alguna cosa.

Però, evidentment, no parlem d’un país qualsevol. Parlem d’un poble sotmès, assetjat, bombardejat. Parlem de Gaza, on el 70 % dels morts són dones i criatures. Parlem d’un bloqueig inhumà, d’assetjaments il·legals, de desplaçaments forçats, de centenars d’hospitals atacats. I no ens val l’excusa de dir que allà s’hi amaguen terroristes. No s’hi val. Nosaltres hem patit una dictadura, hem patit una dictadura, el franquisme, i no crec que sigui interessant que es bombardegés Barcelona perquè hi havia gent que era franquista, alguns aquí en aquest hemicicle encara, per cert. Avui mateix, els principals diaris del món, avui mateix, els principals diaris del món, les notícies ens parlen d’una nova infàmia. El règim de Netanyahu ha convertit l’ajuda humanitària en una arma de guerra i de xantatge. Controla un cop més i retarda l’entrada d’aliments i medicaments essencials, condemnant la població civil a la gana i a la desesperació. Aquest fet ja ha estat condemnat per governs com el de França o el mateix Regne Unit, poc sospitós de bel·ligerància diplomàtica. Quina democràcia pot tolerar això que estem explicant i que tots els que m’han precedit ho han fet? Quin Estat amb dignitat pot continuar comerciant amb qui fa de la fam una eina de guerra?

Però que quedi clar, nosaltres no anem contra el poble d’Israel, això també ho ha dit el company Gerardo i crec que ho ha fet bé, crec que ha fet bé. No anem contra el poble d’Israel, contra la població civil. També condemnem els atemptats del 7 d’octubre, la matança de nens el 7 d’octubre. Crec que cal diferenciar. A Israel també hi ha veus valentes que s’oposen a la guerra i a l’ocupació. Com a Rússia hi ha qui s’oposa a Putin, com a Ucraïna hi ha qui rebutja la guerra. Com al Donbàs hi ha qui ha patit per part de població russa un règim de vegades que no és tant democràtic com alguns han volgut veure, des de l’any 2014 al 2022. Tampoc..., també ens recordem dels joves russos i ucraïnesos que marxen del país perquè no volen anar a matar ni a morir per raons polítiques, geoestratègiques, de materials raros com es diuen ara o per gas. Això és el pacifisme, això és l’internacionalisme. Això és el que ens hauria d’unir totes les esquerres. Tota víctima civil és una víctima de la humanitat. Això expressava el quadre de Guernica, quan Guernica va ser la primera població que va ser bombardejada civil i tota Europa es va posar les mans al cap. I el quadre de Guernica va ser un símbol. Doncs bé, avui hi ha molts Guerniques, hi ha molts Gerniques i sembla que ja tinguem la pell dura i ja no ens impressionin tant com aquest quadre.

Estem amb totes aquestes veus. Estem amb les víctimes civils, amb les criatures que pateixen a Gaza, amb les famílies ucraïneses que fugen de les bombes, amb els joves russos enviats a matar i morir per interessos que no són els seus. Perquè a la guerra sempre moren els de baix, sempre. Els qui les organitzen, les venen, les reconstrueixen, normalment no acostumen a anar-hi. I per això diem sense armes no hi ha guerra, sense armes no hi ha bombardejos, no hi ha neteges ètniques, i no hi ha crims impunes. Embargar armes és desarmar la barbàrie, és donar oxigen a la pau. I senyories del Govern, facin tot el possible per assolir-ho, apostin per la diplomàcia, però de veritat, obliguin la Unió Europea, que cada dia és més de dretes, obliguin la Unió Europea a adoptar mesures com aquestes de l’embargament a escala continental, de la mateixa manera que veiem que molts Estats imposen la seva agenda a Brussel·les. Facin el favor, si us plau, d’intentar amb totes les forces portar aquest tema també cap a Europa.

Se m’acaba el temps i intentaré anar el més ràpid possible per acabar. I una cosa que també em preocupa i que crec que ens ha de preocupar, a més, la guerra no acaba només amb la guerra. I m’agrada molt, i no és la primera vegada que ho porto aquí, el concepte de guerra social. Una guerra que condemna milions de persones a la misèria. També hi ha efectes col·laterals aquí mateix. Mentre uns pocs s’enriqueixen venent armes, explotant la por i construint murs, altres estan dintre d’una guerra de desigualtat, de racisme, de fronteres que maten, etc. Nosaltres diem prou a la guerra social i diem prou també a qui la sosté amb cinisme. No tinc més temps. Aquesta llei no es fa contra ningú. Es fa a favor de la vida, del dret i de la dignitat humana, i per això animem tota la cambra de bona fe que voti aquesta llei, perquè és un pas per millorar aquest món, encara que sigui una miqueta.

Moltes gràcies.

Gracias, presidente. Buenas tardes a todos. La proposición de ley que defendemos hoy no va dirigida solo hacia el Gobierno Netanyahu, es una norma general de estructura automática que establece un embargo armamentístico a cualquier Estado que esté investigado por crímenes de guerra, de lesa humanidad o actos susceptibles de constituir un genocidio por parte de un tribunal internacional reconocido por el Estado español. Queremos que sea ley para que su aplicación no dependa del color político del Gobierno de turno. Si existen sospechas fundadas de crímenes de lesa humanidad, no se venden armas, y punto. Desde nuestro punto de vista, esto se podría ampliar, porque somos un partido tremendamente antimilitarista y que está en contra de la venta de armas; si además se utilizan para atacar a toda la humanidad, todavía más. Pero hoy hay que hablar del caso más urgente y flagrante, la gente de Netanyahu. Estamos aquí sentados y la ONU y la Corte Penal Internacional han dejado claro que no hay duda de que este Gobierno ha cometido crímenes contrastados muy graves y susceptibles de ser considerados genocidio. La Corte Internacional de Justicia ha dictado medidas cautelares urgentes y la Asamblea General de la ONU ha instado a todos los Estados a suspender la exportación de armas a Israel, a todos los Estados, también al Estado español. ¿Y qué ha hecho el Estado español? Condenar con la boca pequeña, a pesar de ser los que más han condenado ―otros no lo han hecho―, y seguir negociando con quien mata. Alguien que me ha precedido ha dicho que se han recomendado contratos por más de 1000 millones de euros con empresas israelíes después del 7 de octubre. Dijeron que suspendían el comercio de armas, pero siguieron firmando. En mi opinión, es una traición a la paz. ¿Cómo puede ser que un Estado que ha ratificado el Tratado sobre el Comercio de Armas, que prohíbe expresamente la exportación en caso de riesgo de crímenes de guerra siga vendiendo componentes y manteniendo contactos con quien está bajo una sospecha fundamentada de cometer crímenes de lesa humanidad? Esta ley lo evita. La celebramos. Establece que si un tribunal internacional investiga a un Estado por crímenes graves, el Estado español debe activar automáticamente un embargo armamentístico, sin excusas, sin dilaciones y sin dobles morales. Nos alegramos de ello. Basta ya de permitir que los tratados internacionales no sean más que papel mojado, basta ya de jugar con la vida de millones de personas. Hay que recuperar el hecho de que estas instituciones tengan alguna validez o sirvan para algo. Pero, evidentemente, no estamos hablando de un país cualquiera, estamos hablando de un pueblo sometido, asediado, bombardeado. En Gaza, el 70 % de los muertos son niños y mujeres. Estamos hablando de un bloqueo inhumano, de asentamientos ilegales, de desplazamientos forzados, de centenares de hospitales atacados. Y no nos vale la excusa de decir que ahí se esconden terroristas. No vale. Nosotros hemos sufrido una dictadura, el franquismo. No creo que fuera interesante bombardear Barcelona porque dijeran que había gente que es franquista. No sería interesante. Algunos están aquí, en este mismo hemiciclo. Hoy, los principales periódicos del mundo en sus titulares nos hablan de una nueva infamia. El régimen de Netanyahu ha convertido la ayuda humanitaria en un arma de guerra y de chantaje. Controla de nuevo y retrasa la entrada de alimentos y medicamentos esenciales condenando a la población civil al hambre y la desesperación, hechos condenados por Gobiernos como los de Francia o el mismo Reino Unido, poco sospechoso de beligerancia diplomática. ¿Qué democracia puede tolerar lo que les estamos contando? Todos los que me han precedido en el uso de la palabra lo han dicho. ¿Qué dignidad hay en seguir comerciando con quien hace del hambre un arma de guerra?

Que quede claro, nosotros no vamos contra el pueblo de Israel. También lo ha dicho el compañero Gerardo, y creo que ha hecho bien. No vamos contra el pueblo de Israel, contra la población civil. También condenamos los atentados del 7 de octubre, la matanza de rehenes. Hay que diferenciar; en Israel también hay voces que se oponen a la guerra y a la ocupación. Como en Rusia hay quien se opone a Putin, como en Ucrania hay quien dice ‘no a la guerra’, como en el Dombás hay quien ha sufrido un régimen que no ha sido democrático ―parte de la población rusa― en 20142022. Y también nos acordamos de los jóvenes rusos y ucranianos que se van del país porque no quieren ir a matar ni a morir por razones políticas, geoestratégicas, por minerales raros o por gas. Eso es pacifismo, eso es internacionalismo, eso tendría que unirnos a todas las izquierdas. Toda víctima civil es una víctima de la humanidad, esto expresaba el cuadro, el Guernica. Guernica fue la primera población bombardeada, población civil, y toda Europa se echó las manos a la cabeza. El Guernica fue un símbolo. Hoy hay muchos guernicas y parece que ya se nos haya endurecido la piel, que sea más gruesa y ya no nos impresione tanto como lo hizo ese cuadro.

Estamos con todas estas voces, con las víctimas civiles, con los niños que sufren en Gaza, con las familias ucranianas que huyen de las bombas, con los jóvenes rusos que viajan para huir de intereses que no son los suyos. Porque en la guerra siempre mueren los de abajo, siempre. Quienes las organizan, venden, reconstruyen, no suelen ir a la guerra. Por eso decimos que sin armas no hay guerra, sin armas no hay bombardeos, no hay limpiezas étnicas ni tampoco hay crímenes impunes. Embargar armas es desarmar la barbarie, es dar oxígeno a la paz.

Señorías del Gobierno, hagan todo lo posible para conseguirlo; apuesten por la diplomacia, pero de verdad; obliguen a la Unión Europea, que cada día es más de derechas, a adoptar medidas como las del embargo a escala continental. Del mismo modo que vemos que muchos Estados imponen su agenda en Bruselas, hagan el favor de intentar con todas las fuerzas llevar este tema a Europa.

Se me termina el tiempo, así que intentaré ir deprisa. Algo que me preocupa y creo que nos tiene que preocupar es que la guerra no termina solo con la guerra. Me gusta mucho el concepto de guerra social, una guerra que condena a millones de personas a la miseria. Hay efectos colaterales aquí mismo. Unos pocos se enriquecen vendiendo armas, explotando el miedo y construyendo muros. Otros están en una guerra de desigualdad, de racismo, de fronteras que matan, etcétera. Nosotros decimos basta a la guerra social y también decimos basta a quien la apoya y al cinismo. No tengo más tiempo. Esta ley no se hace contra nadie; se hace a favor de la vida, del derecho y de la dignidad humana. Por eso animamos a toda la Cámara a votar a favor de esta ley, porque es un paso para mejorar este mundo, aunque sea un poquito.

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Asarta Cuevas. (Aplausos).

Alberto Asarta Cuevas

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Gracias, presidente. Buenas tardes, señorías. La proposición de ley que hoy debatimos viene precedida de una exposición de motivos que esconde el sesgo sectario, totalitario y autoritario típico de regímenes gobernados por ideologías afines a las de los grupos proponentes. (Aplausos). Es cierto que el embargo de armas es una medida coercitiva disponible para los Estados y organismos internacionales y que va dirigida a preservar la paz y la seguridad internacionales, a proteger los derechos humanos y a prevenir el comercio ilícito de armas mediante la prohibición de exportar, importar, transferir, producir o comercializar armas y material relacionado a un Estado determinado. De hecho, como figura en la exposición de motivos, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha recurrido a esta herramienta del embargo en dos ocasiones mediante sendas resoluciones sobre Libia, en el 2011, y sobre la República Democrática del Congo, en 2003. También figura en su exposición de motivos que la Unión Europea ha recurrido al embargo de armas respondiendo a las crisis de Siria y Yemen teniendo en cuenta el Tratado sobre el Comercio de Armas adoptado por la Asamblea General de Naciones Unidas, que es un tratado que ha sido firmado y ratificado por España. Este tratado establece un marco legal internacional que obliga a los Estados que lo han ratificado a evaluar sus exportaciones de armas para que se aseguren de que no serán utilizadas para cometer o facilitar violaciones de derechos humanos. Sin embargo ―y aquí es donde viene el sesgo anti-Israel―, los grupos proponentes comparan y ponen al mismo nivel de los países citados con anterioridad y las crisis creadas en los mismos, a Israel y ―cito textualmente y abro comillas― «la situación en la Franja de Gaza, en la frontera de Israel con el Líbano y en otros lugares de la región de Oriente Medio» ―cierro comillas―. Este sesgo antisemita no nos sorprende en absoluto, pues el propio presidente Sánchez, haciendo gala, una vez más, de sus carencias diplomáticas, llamó Estado genocida al Estado de Israel desde esta tribuna el pasado miércoles 14 de mayo. Como se dice, va haciendo amigos. Señorías, en el caso de la Franja de Gaza, Israel está defendiéndose de un enemigo que quiere la desaparición del Estado de Israel. Ese enemigo tiene un nombre: Hamás, grupo terrorista que utiliza a su población como escudos humanos, al contrario que Israel, que pone delante a sus soldados y todos los medios del Estado para proteger a su población. Esta es una gran diferencia, y nosotros sabemos del lado de quién tenemos que estar: nunca del lado de los terroristas. (Aplausos). Israel no busca ni lucha por la desaparición de los palestinos. De hecho, en su territorio ―señorías, lo he visto con mis propios ojos durante dos años― en numerosas ocasiones viven muchos palestinos, con sus mezquitas y costumbres, que aceptan las leyes y las normas de convivencia de Israel.

Vamos a entrar ya en el asunto de los embargos. La reforma de nuestra Ley 53/2007 ―que es lo que pretenden los grupos proponentes―, relativa a la regulación del control del comercio exterior de material de defensa y de doble uso, nos parece inapropiada por estar impregnada de sesgo ideológico bajo la excusa de que, con la ley actual, en sus términos se han evidenciado algunas lagunas prácticas a lo largo de su implementación y se han identificado diversas ineficiencias y desafíos, cuando, en realidad, lo que pretenden los grupos proponentes es anteponer su ideología y autoritarismo por delante de los intereses de España y de los españoles. (Aplausos). Los proponentes tienen como principal objetivo una regulación específica para ciertos supuestos, como es el caso del embargo integral de material de defensa, productos y tecnologías de doble uso, material policial y antidisturbios y armas de fuego. Señorías, no hace falta ser muy espabilado para darse cuenta de por dónde vienen los tiros ―y nunca mejor dicho― sabiendo lo que ha sucedido con los 6 millones de euros del erario público perdidos por la cancelación del contrato con Israel de los proyectiles para las pistolas de nuestra Guardia Civil. Señorías, las políticas de defensa y de asuntos exteriores son políticas de Estado y, por lo tanto, tienen que ser pragmáticas, despojadas de toda ideología y pensando siempre en el interés de España y de los españoles. (Aplausos).

Por limitación de tiempo, y entrando ya en el articulado de la reforma que se pretende, citaré un par de ejemplos ―entre muchos― que demuestran el despropósito de esta reforma con la que VOX no puede estar de acuerdo por estar al albur del Gobierno de turno: en la actualidad, un Gobierno de extrema y extrema izquierda. Primer ejemplo. Los grupos proponentes añaden un nuevo apartado, el 17, que cito textualmente: «Embargo: cancelación automática, inmediata e indefinida en el tiempo de todas las transferencias o tránsitos recogidos en el capítulo III de la presente ley entre el Reino de España y el Estado destinatario del embargo. Incluye entre sus efectos la revocación de todas las autorizaciones ya concedidas a dicho Estado que están vigentes en el momento de la declaración del embargo, así como la prohibición de otorgar nuevas autorizaciones». Señorías, esto es un despropósito total que, como comprenderán, afecta a la operatividad de las Fuerzas Armadas y de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado concernidas, a la seguridad nacional, a la industria de defensa, que ha establecido sus planes e inversiones previas, y a los trabajadores de empresas relacionadas con la seguridad y la defensa, que pueden perder su puesto de trabajo. Según este apartado, un programa vital y urgente para el Ejército de Tierra, como es el vehículo de combate sobre ruedas 8x8 Dragón, se encontraría parado en estos momentos porque, para dotarlo de unas comunicaciones fiables y de última generación, nuestra empresa estatal Indra ha tenido que recurrir a la colaboración de otra empresa israelí llamada Elbit, y en ello van la seguridad, la movilidad y la protección de nuestros soldados. Se podrían entender las medidas a partir de la declaración del embargo, pero nunca nunca la revocación o cancelación de las autorizaciones anteriores o en curso.

El segundo ejemplo del despropósito tendencioso de esta proposición es el de la nueva redacción del artículo 15 de la pretendida reforma, que cita textualmente ―abro comillas―: «Se declarará un embargo de conformidad con la definición dada en el artículo (…) de la presente ley ―el apartado que acabo de citar― a aquellos Estados que hayan sido demandados ante un tribunal internacional cuya jurisdicción haya sido ratificada por España» ―cierro comillas― con la sola condición de que la demanda haya sido admitida a trámite. O sea, el hecho de que un Estado haya sido demandado y se haya admitido a trámite ya es motivo suficiente para que la Secretaría de Estado de Comercio dicte una resolución declarando formalmente la aplicación del embargo. Una resolución que, además, no da opción de recurso en la vía administrativa. Señorías, ¿dónde está la presunción de inocencia y el derecho de recurso?

Podría continuar con más ejemplos y comentarios en contra de esta reforma que hoy nos propone la extrema extrema izquierda…

Presidencia. Señoría, debe finalizar, por favor.

Alberto Asarta Cuevas

VoxDiputado.Página 37

… pero tengo que concluir. Votaremos en contra de esta proposición de ley. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra la señora Rives Arcayna.

Caridad Rives Arcayna

PSOEDiputada.Página 37Vídeo

Gracias, señor presidente. Permítanme que comience mi intervención reiterando desde esta tribuna, por enésima vez, el compromiso del Partido Socialista con la paz, con el derecho humanitario y con el fin de la masacre genocida que está sufriendo día a día el pueblo palestino. (Aplausos). Desde el primer momento, el presidente Sánchez ha sido claro y contundente condenando los ataques terroristas de Hamás desde el minuto uno y también mostrando el apoyo expreso de España al pueblo palestino. Agotaría el tiempo detallándoles todas y cada una de las actuaciones llevadas a cabo por este Gobierno: desde la primera visita del presidente Sánchez a Oriente Próximo, tras ser investido en esta legislatura y con motivo del primer alto el fuego de cuatro días, cuatro días tras mes y medio de guerra, visualizando in situ el apoyo de España y nuestro rechazo a la masacre indiscriminada en la Franja de Gaza; pasando por el reconocimiento al Estado palestino, hace escasamente un año, una decisión valiente e histórica para nuestro país; hasta la más reciente en la cumbre de la Liga de Estados Árabes, hace escasamente unos días, en la que el presidente comenzó su intervención con una frase dura y lamentablemente cierta: Señorías, «Palestina se desangra ante nuestros ojos». Señaló en esta cumbre que nada de lo que está ocurriendo en Gaza y Cisjordania puede sernos ajeno a Europa ni al conjunto de la comunidad internacional, instó a detener ya esta espiral de violencia, anunció el impulso conjunto de España y Palestina a una resolución en la Asamblea General de Naciones Unidas para exigir el fin inmediato de la catástrofe humanitaria en Gaza, exigiendo a Israel el final del bloqueo humanitario y el acceso completo y sin restricción a la asistencia humanitaria. El presidente se comprometió a redoblar la presión para Israel para parar la masacre y el genocidio en Gaza pidiendo el pronunciamiento de la Corte Internacional de Justicia sobre el cumplimiento de las obligaciones internacionales en relación con el acceso de la ayuda humanitaria a Gaza y dejó claro, nuevamente, que para España la única vía hacia la paz es la implementación de la solución de los dos Estados. Reiterado esto, en el punto que hoy debatimos el Grupo Parlamentario SUMAR nos trae para la toma en consideración ante esta Cámara una proposición de ley de reforma de la Ley 53/2007, sobre el control de comercio exterior de material de defensa y de doble uso, incorporando la figura del embargo y su régimen jurídico. En este sentido, comenzaré destacando el firme compromiso de España con las políticas de control de comercio exterior de material de defensa y productos o tecnologías de doble uso. Nuestro actual marco legal nos ha permitido tener un sistema robusto, riguroso, transparente y reconocido internacionalmente, tomado como ejemplo en muchos países. La legislación actual permite exámenes individualizados de cada una de las solicitudes analizando cada operación a través de mecanismos de control rigurosos, lo que cumple con la normativa europea e internacional. Esto supone una normativa más adaptada, en un principio, a los principios de derecho que en algunos términos se proponen en la propuesta objeto de este debate, que también se han detallado por parte de otros grupos parlamentarios y que, por supuesto, requerirán de un análisis más detallado. Con nuestro modelo en vigor participamos activamente en las iniciativas que la comunidad internacional promueve. Además, España es activa en las mejoras de realización que se desarrollan en este campo. El Gobierno promueve la cooperación con otros países para intercambios de información fortaleciendo la transparencia y la seguridad del actual sistema. Tampoco podemos obviar que la situación geopolítica ha cambiado y mucho en los últimos dieciocho años. Se ha modificado completamente el equilibrio político, estratégico y militar a nivel mundial. Las situaciones son constantemente cambiantes. Acabamos de conocer como el Reino Unido suspende sus relaciones con Israel a lo largo de esta tarde y, desde luego, todos estos cambios son necesarios y, si se precisa de una revisión para alinear nuestro actual marco normativo con el compromiso de este Gobierno por la paz, en el Partido Socialista así lo haremos. El Grupo Parlamentario Socialista abriremos este debate y votaremos hoy a favor de la toma en consideración de esta proposición de ley no sin antes recordar que en nuestro contexto mundial trabajamos activamente en el marco de la Unión Europea en la implementación de la Primera Estrategia Industrial Europea de Defensa, priorizando también la modernización de nuestras capacidades de seguridad, ciberseguridad y defensa a través del plan industrial y tecnológico presentado en esta Cámara por el presidente Sánchez hace escasas semanas. En este nuevo escenario, el Grupo Parlamentario Socialista consideramos necesario y oportuno abrir un debate serio y riguroso sobre el nuevo papel que debe tener el control del comercio exterior de material de defensa y doble uso tanto como herramienta para asegurar la paz como para afrontar los nuevos retos de las estrategias que están en desarrollo.

Concluyo. En un entorno internacional convulso como el que nos está tocando vivir, el Partido Socialista seguirá comprometido con el desarrollo internacional humanitario, con la organización de las Naciones Unidas y con la Corte Internacional de Justicia, porque los socialistas hemos sido, somos y seremos garantes de la paz y de los derechos humanos.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, tiene la palabra el señor Hispán Iglesias de Ussel.

Pablo Hispán Iglesias de Ussel

PPDiputado.Página 38Vídeo

Gracias, señor presidente. Con la intervención del señor Pisarello hemos presenciado algo que era evidente: esta es una iniciativa presentada por SUMAR contra el Gobierno. Señores del Grupo Parlamentario Socialista, ¿después de lo que les ha dicho su única reacción es tragarse la humillación y bajar la cabeza? Es patético. (Aplausos). Señor Pisarello, usted es el Gobierno; si tan inmoral le parece, ¿por qué no sale de él? ¿O es que la Internacional suena mejor a bordo de un coche oficial? Es igualmente patético. En lo que sí estoy de acuerdo con usted es en la doble moral de Pedro Sánchez, su falta de escrúpulos, su engaño permanente a todos. En lo relativo a Oriente Medio, porque con una mano se refiere a Israel como Estado genocida, mientras con la otra sigue otorgando adjudicaciones multimillonarias a dicha nación. Es lo mismo que va a hacer hoy el Grupo Socialista: votan a favor de regular el embargo al tiempo que seguirán pagando por decenas de contratos de compra de armamento y tecnología israelí. (Aplausos). Sinceramente, señorías, ¿creen que hay alguien en España a estas alturas al que le quede algún resquicio de duda sobre la catadura moral del señor Sánchez? No hacen falta más wasaps para saberlo. Este proyecto no es más que la última emboscada entre socios de gobierno después de la penúltima que fue a cuenta de los proyectiles comprados por el Ministerio del Interior. Diputados de SUMAR, cuánto contorsionismo moral, cuántas cortinas de humo tienen que inventar para justificar seguir en un Gobierno que pretende incrementar en 10 000 millones de euros el gasto en defensa, el mismo contorsionismo que nos anuncia hoy el Grupo Socialista. Señorías, no debatimos ni sobre valores humanitarios ni sobre un supuesto compromiso por la paz. Lo que plantean con su iniciativa es un pastiche jurídico que destila rancio antisemitismo. El señor Pisarello lo ha dejado bien claro: Aquí no se presenta una ley general, se presenta una ley contra Israel. Puro pisoteo del Estado de derecho. Por cierto, señores de Bildu, para crímenes contra la humanidad, los de ETA. (Aplausos). Si su preocupación fuese una catástrofe humanitaria con cientos de miles de muertos y en la que España estuviese involucrada, en su exposición de motivos estaría una condena a la injusta e ilegal invasión que ha sufrido Ucrania por parte de Rusia, algo que ustedes no han citado ni mencionado porque, para vergüenza de la izquierda silente, el Gobierno de España sigue haciendo compras masivas de gas a Putin desde 2022 por un valor de cerca de 9000 millones de euros; mientras, el apoyo de España a Ucrania no ha llegado a 1500 millones de euros. España ha aportado seis veces más ayuda a Rusia que a Ucrania. Según la lógica que inspira esta iniciativa, habría que acusarles de colaborar indirectamente con un crimen contra la humanidad. Déjense de humanitarismo hueco y pongan fin a las compras de gas a Putin. Por cierto, esa doble moral de SUMAR y PSOE es la misma que en 2021 autorizó la venta de material antidisturbios a Cuba; material que luego fue utilizado para reprimir salvajemente las históricas manifestaciones del pueblo cubano que pedía democracia y libertad. Para evitar la venta de armas a una dictatura criminal como la cubana no hacen falta leyes, solo la voluntad política de la que ustedes carecen. (Aplausos). En definitiva, si con el objetivo político la iniciativa está al borde del abismo, con sus flagrantes carencias técnicas la llevan a dar un enorme salto adelante. Este proyecto se desploma en su artículo 15, cuando introduce la figura del embargo y establece que se impondrá a Estados que hayan sido demandados ante un tribunal internacional cuya jurisdicción haya sido reconocida por España. Esto es un pastiche que lleva a confundir un mecanismo de resolución de controversias entre Estados, como es la Corte

Internacional de Justicia, con órganos nacionales o internacionales de carácter penal, como la Corte Penal Internacional o cualquier tipo de tribunal penal ad hoc, cuyo objetivo es la posible responsabilidad de individuos concretos. Léanse la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, se procesan y se imputan posibles delitos a personas, no a Estados. Ni siquiera Alemania fue condenada en Nuremberg, fueron los jerarcas nazis; ni Yugoslavia, ni Ruanda posteriormente. En el único sitio donde se procesaban colectivos fue en la Rusia comunista, como se hizo en el caso de los kulaks. Al señor Pisarello se le desparrama en esta iniciativa su corazón estalinista (aplausos), no solo proponen que España vaya por libre y decrete embargos unilaterales a un país, sino que además lo hacen sobre la base jurídica de la no inadmisión de una denuncia ante un tribunal. ¡Pero sí es usual que las denuncias se admitan a trámite!, otra cosa es que se estimen, pero eso a ustedes no les importa, al garete con la seguridad jurídica. Asimismo, olvidan que medidas punitivas por parte de la comunidad internacional ya existen, tanto en Naciones Unidas como en la Unión Europea; por ejemplo, hay restricciones a la venta de armas a países como Libia o Venezuela, aunque ya sabemos que, en el caso de Venezuela, para Sánchez y su Gobierno es un paraíso de negocios socialistas. Embárguense a sí mismos en su afán de aprovecharse del pueblo de Venezuela. Otra chapuza más (aplausos), otra chapuza más que se recoge en el artículo 5.2. En el artículo 5.2 se hace referencia a un artículo 11 bis, un artículo que no existe. Sinceramente, ¿hay algún proponente que se haya leído lo que hoy debatimos? Por no mencionar la deriva europea que implica en lo que supone a restricciones del mercado único. Y, además, es que ha tenido mala suerte: hace un par de días, el fiscal del Tribunal Penal Internacional, el señor Karim Khan, ha tenido que apartarse del cargo por estar inmerso en una investigación por agresión sexual y abuso de poder. ¿No le chirría que España haga reposar un elemento tan importante para su soberanía como es a quién vende y compra armas sobre una pieza que se ha demostrado tan débil? La Comisión Europea acaba de crear la figura del comisario de Defensa. Es con nuestros socios con los que tenemos que coordinar todas las políticas que afecten a la paz y a la estabilidad, y dejar de ir por libre para tapar los escándalos domésticos con una agenda internacional que no es más que una fachada desesperada para huir de la corrupción que rodea al señor Sánchez.

Termino. Señores de la izquierda, el monopolio de los buenos sentimientos ante la catástrofe humanitaria que padece Gaza no lo tienen ustedes. A cualquier persona con un mínimo de humanidad le horroriza la situación en la Franja. Lo que ustedes sí tienen es el monopolio de la indiferencia ante las decenas de israelíes que permanecen secuestrados por el chantaje inhumano de los terroristas de Hamás. Dejen de utilizar el sufrimiento en Oriente Medio con fines políticos. Miren, por ejemplo, lo que pasó el sábado cuando se da la voz al pueblo español: no quieren boicots, no quieren que se les manipule, todo lo contrario, quieren entendimiento y concordia y, sobre todo, quieren votar para echarles. Somos el pueblo de las tres culturas, señores de la izquierda. Antisemitismo, no.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. PROPOSICIONES NO DE LEY: — DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL CONGRESO, SOBRE LA ATENCIÓN A LOS PASAJEROS EN CASO DE INCIDENCIAS EXTRAORDINARIAS. (Número de expediente 162/000503).

Presidencia. Pasamos al punto del orden del día relativo a las proposiciones no de ley. Comenzamos con la proposición no de ley del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, sobre la atención a los pasajeros en caso de incidencias extraordinarias. Para la presentación de la iniciativa, tiene la palabra el señor Marí Bosó.