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Sin adjetivos

Pleno del 20 de mayo de 2025

Proposición de reforma del Reglamento del Congreso de los Diputados.

Proposición de reforma del Reglamento del Congreso.. Autor: Grupo Parlamentario Socialista Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV). Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 116.

Votación

  • 20 de mayo de 2025: salió adelante, 176 sí, 170 no, 0 abstenciones.
  • 8 de julio de 2025: no salió adelante, 166 sí, 174 no, 0 abstenciones.
  • 8 de julio de 2025: no salió adelante, 166 sí, 174 no, 0 abstenciones.
  • 22 de julio de 2025: no salió adelante, 170 sí, 177 no, 0 abstenciones.
  • 22 de julio de 2025: no salió adelante, 169 sí, 175 no, 1 abstenciones.
  • 22 de julio de 2025: salió adelante, 177 sí, 170 no, 0 abstenciones.
  • 22 de julio de 2025: salió adelante, 177 sí, 170 no, 0 abstenciones.
  • 22 de julio de 2025: salió adelante, 177 sí, 171 no, 0 abstenciones.

Patxi López Álvarez

PSOEDiputado.Página 6Vídeo

Presidenta. Por fin, varios grupos parlamentarios, todos menos el Grupo Popular y el Grupo VOX, traemos una propuesta de reforma del Reglamento en dos aspectos que consideramos de gran importancia. Esta es una propuesta que nace de nuestra propia iniciativa como políticos y políticas, pero que también en uno de esos dos aspectos es compartida, y yo diría que impulsada, por la inmensa mayoría de los profesionales de los medios de comunicación que desarrollan con rigor y con independencia su labor en esta Cámara. Y por eso lo primero que quiero hacer es agradecerles su trabajo, su dedicación y su compromiso con la verdad y con la buena información. (Aplausos). La primera cuestión de la reforma tiene que ver con regular de manera más razonable —‌diría yo— el acceso al voto telemático, y no le voy a dedicar ni un minuto porque es una cuestión de lógica y de sentido común. El voto telemático es una excepcionalidad, porque el parlamentarismo es por definición presencial, y lo que queremos es regular con seguridad jurídica, como ya ha hecho el Senado en su propio Reglamento, las excepciones limitadas y lógicas a esa presencialidad ―accidentes, atención a familiares de primer grado, operaciones, etcétera―. Como digo, lógica y sentido común. Pero voy con la otra parte del Reglamento que queremos reformar, a la que sí quiero dedicar más tiempo porque, aunque algunos intenten desviar la atención, es de esas cuestiones que merecen una reflexión seria y profunda, porque, en el fondo, se trata de ver cómo entendemos y de demostrar cómo nos implicamos cada uno de nosotros y de nosotras en la defensa de la propia democracia. Y en esto no se puede mirar hacia otro lado. Aquí no se trata de buscar un interés particular inmediato, como si esto fuera una batallita más contra el adversario político, no. Porque los enemigos de la democracia, los apóstoles del odio están, día a día, extendiendo su influencia y están ganando espacios de impunidad en nuestra sociedad y constituyen ya un peligro para nuestro modelo de vida en común. Un peligro para todas aquellas libertades y derechos que hemos ido conquistando poco a poco y que son ya patrimonio común del conjunto de la ciudadanía española. Demasiada influencia y demasiados espacios en las redes sociales, en algunos medios y seudomedios de comunicación, en algunos barrios y en algunas calles de nuestros pueblos y ciudades. Esto es algo que debiéramos combatir absolutamente todos los demócratas. Y deberíamos empezar por hacer real una afirmación: aquí no; aquí no lo podemos y no lo vamos a permitir, aquí no pueden ganar y ocupar esos espacios. ¿Cuántas veces hemos dicho todas y todos que este es el templo de la palabra, la casa de la democracia? Pues si no queremos que estas sean frases huecas, llenas de palabras vacías, aquí no. Aquí no puede haber cabida para el odio al que piensa distinto, no puede haber espacio para el acoso al disidente, para la amenaza y el boicot, para la violencia sobre el pensamiento libre. Es decir, no pueden existir espacios de impunidad para los enemigos de la democracia ni en la sala de prensa ni en los pasillos de esta casa ni en este hemiciclo ni en ninguna parte. (Aplausos). Por eso queremos que con un régimen sancionador se puedan impedir ciertas conductas y actitudes, ciertas amenazas y acosos, ciertas presencias de algunos seudoperiodistas que están permanentemente perturbando y boicoteando con métodos absolutamente antidemocráticos el buen funcionamiento de esta casa e impidiendo la normal relación que siempre debe existir entre periodismo y política. Y para que algunos abran los ojos y vean de qué estamos hablando, les pondré unos pocos ejemplos de los cientos que hay de lo que significan y de lo que pregonan con sus sesudos análisis políticos estos seudoperiodistas en sus redes y en sus medios. Dicen por ejemplo: «las mujeres de izquierda son feas y unas amargadas que se tienen que comprar el Satisfyer porque no tienen machos empotradores»; «este —‌por un periodista— es un felador, la mismísima mierda redomada»; «esta es una guarra que lleva rodilleras y se cree periodista»; «y esta otra, la putilla periodística de la Moncloa». Otra de sus prácticas es publicar fotos de periodistas de verdad como el enemigo vendido a la izquierda, amenazándolos y, por supuesto, adornándolos con los mejores calificativos: «sinvergüenza sin escrúpulos», «gilipollas», lo de las rodilleras es un clásico… Persiguen y acosan a diputadas y diputados: «hija de puta», «desquiciada y loca»; «imbécil». Impiden el normal funcionamiento de las ruedas de prensa, teniendo que suspenderse algunas de ellas. A los socialistas, por ejemplo, nos desean que «vayamos p’adelante, como en 1936», supongo que al paredón. Son homófobos, machistas, aporofóbicos, clasistas y racistas, por muy negro que sea alguno. Y sus redes están llenas de ejemplos de esto.

Habrá gente que aquí les defienda, ¡pero nada de esto es periodismo! Quien hace esto puede tener el carné de periodista, pero no hace periodismo, ¡hace basura!, hace activismo ultra y ¡un fascismo de libro, con señalamientos, amenazas, acosos, violencia verbal! (Aplausos). Y sabemos dónde acaba esto siempre. Y estas cosas nos interpelan a todos. Pero permítanme que les diga, señorías del Grupo Popular, que les interpelan especialmente a ustedes. Porque ustedes no solo les defienden; ustedes los protegen, les dan abrazos, los llevan a sus sedes a grabar comedietas sin ninguna gracia para promocionarlos. Y ustedes les financian; sobre todo eso: ¡les financian con grandes subvenciones de los Gobiernos a su cargo! Y se puede decir que la inmensa mayoría de estos personajes y seudomedios existen y encima hacen negocio gracias a ustedes. Por eso, para seguir protegiéndoles, subirán a esta tribuna y se envolverán en la bandera de la libertad; pasarán de defender la libertad como si fueran las cañas de Ayuso a defenderla como si sus mártires fueran estos agitadores ultras, y nos darán lecciones a todos como los genuinos abanderados de la libertad de expresión que ustedes se creen que son.

Y sí, la libertad de expresión es sagrada, como lo son otros derechos y libertades que, por cierto, ustedes van recortando allí donde gobiernan. Pero, salvando todas las distancias del mundo, voy a parafrasear a Castellion, cuando ante el asesinato de Servet dijo: Matar a un hombre no es defender ninguna doctrina, es solo matar a un hombre. Porque acosar a una diputada, como la semana pasada a mi compañera Montse Mínguez, no es libertad de expresión, es acoso; insultar a periodistas, a diputados, a diputadas y a todo aquel que no comulga con tus planteamientos ultras no es libertad de expresión, son insultos; agredir verbalmente al que no te baila el agua no es libertad de expresión, es violencia verbal; y boicotear las ruedas de prensa no es periodismo, es el activismo ultra de algunos aprendices de fascistas, no es nada más que eso. (Aplausos).

Y es una pena que algunos no aprendieran absolutamente nada de la magnífica intervención que tuvo aquí, en esta tribuna, mi amigo José Andrés Torres Mora cuando dijo que la libertad no es que yo pueda calumniar, injuriar o ultrajar a quien me venga en gana, sino que nadie me pueda calumniar, injuriar o ultrajar cuando le dé la gana a él. Y aclaró: La injuria busca la humillación, es decir, el sometimiento. Por eso el calumniador no es un liberador, es un opresor. Bueno, pues con esta reforma del Reglamento estamos buscando poner límites a la presión y a la opresión de este tipo de personajes; estamos buscando poner límites a esos comportamientos; es decir, estamos dando un paso para defender y proteger la democracia y la libertad. Porque no hay democracia sin información veraz y no hay información veraz sin periodistas de verdad, como los que llevan años cubriendo la información parlamentaria. Y es que la democracia muere cuando se la entierra en bulos, en fangos y en mentiras.

Y ustedes, señorías de la derecha, siguen sin entenderlo y seguirán sin entenderlo, porque subirán a esta tribuna y nos dirán que el problema es nuestro, porque somos una izquierdita cobarde que no queremos responder a preguntas incómodas. Y es que no podrían buscar peor argumento, porque con él están insultando y despreciando a todas y a todos los periodistas, a los de verdad, a los verdaderos profesionales que trabajan en esta casa y que nos preguntan en todas las ruedas de prensa, que nos ponen el micrófono y la cámara en cada rincón y en cada pasillo, que nos hacen todas las preguntas porque quieren saber todas las respuestas, y que sí, que también nos hacen esas preguntas incómodas que a veces no sabemos ni por dónde salir. Ustedes vienen a decir que esas decenas y decenas de profesionales de los medios de comunicación poco menos que vienen aquí a hacernos la pelota y que son incapaces de hacer las preguntas que necesita cada momento de la vida política de este país y de esta Cámara, y que es gracias a estos otros personajes como la información y la propia democracia están a salvo. Pero ¿no se dan cuenta de tamaña barbaridad? (Aplausos). ¿Se darán alguna vez cuenta de tamaña barbaridad? Es una pregunta retórica, pero yo les diré que sí, que se darán cuenta, pero ya será tarde. Porque, en lugar de equivocarse, debieran recordar a Bertolt Brecht y ver cómo, uno a uno, van a por todos nosotros. Y cuando vayan a por ustedes, que irán, no les quepa ninguna duda, ya estarán solos y, como dijo el dramaturgo, ya no quedará nadie para defenderles.

Afortunadamente, algunos reaccionamos. Habrá quien diga que demasiado tarde, y admito que tendríamos que haber traído esto antes a esta Cámara, pero no es demasiado tarde, porque todavía estamos a tiempo de frenar esta deriva. Y, como decía al principio, lo hacemos de la mano de los propios periodistas parlamentarios, de sus asociaciones, que comunicado tras comunicado, han denunciado las actitudes fascistas de estos personajes que solo responden al interés de sus amos. Y sus amos son aquellos que odian a la izquierda porque recorta su privilegio; pero no se quedan en la izquierda, porque tampoco les gusta la democracia, ya que limita su poder. Sus amos son aquellos a los que les molesta la pluralidad, porque ya están ellos para decirnos qué hay que pensar y qué no. Son aquellos que no soportan la diversidad ni que cada uno sea como le dé la gana, porque entre tanto alabar la libertad de ser diferentes, ante tanto color con el que defendemos cómo enfrentarnos a la vida, se nota demasiado que ellos no son más que los malditos hombres del traje gris; son los apocalípticos, los hiperbólicos, los propagadores del caos y los alimentadores del odio frente a los que no podemos ni vamos a ceder un milímetro.

Y ya que estos días añoramos, no solo la izquierda, sino cualquiera que tenga un mínimo de humanismo en las venas, a Pepe Mújica, acabaré con una de sus enseñanzas cuando dijo: El odio termina estupidizando. El odio es ciego como el amor, pero el amor es creador y el odio nos destruye. Así que, una vez más, elijan. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor López. Por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV), tiene la palabra la señora Vaquero Montero.

Maribel (GV (EAJ-PNV)) Vaquero Montero

PNVDiputada.Página 8Vídeo

Arratsalde on, jaun-andreak. A finales de marzo, diferentes grupos parlamentarios, incluido el Grupo Vasco, presentamos y registramos la proposición de reforma del Reglamento que debatimos hoy. Las modificaciones que planteamos y defendemos son básicamente dos, ya las ha citado el portavoz del Grupo Socialista, y son modificaciones necesarias a nuestro entender. Por un lado, la que ha tenido más eco en los medios de comunicación y las redes sociales, es decir, la relativa a garantizar el derecho a la información y a la libertad de prensa —s‌ obre la que ya volveré más adelante— y, por otro lado, la modificación que se plantea del artículo 82.2, que posibilita la emisión del voto telemático, es decir, no presencial, para incluir situaciones de evidente, grave y excepcional trascendencia familiar, hasta hoy no contempladas, para poder compatibilizar el ejercicio del cargo por parte de las y los parlamentarios con la necesidad de atender al cuidado de familiares cercanos o en caso de su fallecimiento. Se introduce, asimismo, la posibilidad de emitir un voto telemático en caso de adopción o guarda con fines de adopción o acogimiento y los tratamientos de reproducción asistida. Tal vez aquellas personas que nos estén escuchando den por sentado que estas son propuestas normales que deberían haber estado contempladas y, sin embargo, tengo que recordar que la posibilidad de emisión de voto no presencial se incorporó por primera vez para supuestos de embarazo o enfermedad grave del diputado en 2011, lo que limitaba, en el caso de las mujeres de una forma más evidente, compatibilizar ser madres y diputadas. La incorporación de la mujer a la vida política, como en otros ámbitos, está haciendo posible, aunque muy lentamente, que también se den cambios en relación con la corresponsabilidad y los cuidados en el ámbito político, porque el hecho de que hoy estemos aquí a kilómetros de nuestras familias no nos exime de la corresponsabilidad en el cuidado de nuestra familia y, por otro lado, queremos ejercer esa responsabilidad. La otra propuesta de modificación del Reglamento que hacemos, y como ya he adelantado antes, la más mediática, es la que pretende garantizar el derecho a la información y también a la libertad de prensa. Se ha llegado a un punto en el que los medios de comunicación acreditados en el Congreso no pueden ejercer su función porque hay personas con credencial que dicen representar a un medio de comunicación que han optado por reventar las reglas de juego en su propio beneficio, que no es otro que conseguir protagonismo a través de la provocación, no de la información. Y ya no son casos aislados en los que esto ha sucedido; sin ir más lejos, esta mañana ha sido la última vez con el portavoz socialista, y así vemos cómo se convierte en noticia no la información, sino el comportamiento en sí de estos comunicadores. En un momento en el que los bulos y la información no contrastada están ganando la batalla de la comunicación veraz y las fake news corren por las redes sociales, lo que se pone en juego es la democracia en sí. Y yo también voy a citar a Pepe Mujica, que decía que la democracia es imperfecta. Lo es, como la humanidad. Es el sistema democrático y las instituciones lo que está en juego, por ello, defender la información veraz y la labor periodística nos incumbe a todos y a todas. Se equivoca quien dice que lo que se pretende con esta modificación es limitar la libertad para informar de lo que sucede en la Cámara. Interrumpir el turno en las ruedas de prensa, reventarlas y provocar a políticos, a responsables de prensa de los grupos parlamentarios y a periodistas no es informar, no es ejercer el derecho a la información, es provocar que la noticia sean los gritos, las amenazas y la bronca. Este objetivo es premeditado y persigue un fin: poner en tela de juicio los sistemas democráticos y las instituciones. Por ello, defender e incluso justificar estos comportamientos es apedrear o erosionar el sistema institucional.

Nuestra obligación como representantes públicos es informar sobre las decisiones que tomamos y por qué las tomamos, pero no consiste en permitir el acoso, la falta de respeto o el insulto en una sala de prensa ni fuera de ella. Hay mucha diferencia, toda, entre una pregunta incómoda o inoportuna, que podemos libremente decidir si contestamos o no, y el insulto, la intimidación o la falta de respeto. Los representantes de los periodistas parlamentarios que representan a medios de líneas editoriales muy dispares llevan meses pidiendo que se les permita ejercer su profesión para informar a la ciudadanía sobre las decisiones que se toman aquí y que afecta a quienes nos ven desde sus casas. Piden que se regulen las reglas de juego para que, según su propio comunicado, no se siga alterando o impidiendo el funcionamiento normal de las ruedas de prensa por parte de determinadas personas que logran la acreditación como periodistas. No se trata de silenciarles por su ideología —‌como denuncia falsamente algún portavoz del Grupo Popular—, sino de permitir que el conjunto de periodistas acreditados en esta Cámara pueda hacer llegar nuestras iniciativas, las de todos los grupos, a la ciudadanía que representamos, cada cual con el enfoque o la importancia que estime oportuno, pero con veracidad. Se trata, en definitiva, tal y como recoge la modificación que proponemos, de respaldar a quienes ejercen el periodismo con profesionalidad y evitar comportamientos inaceptables en su ejercicio sin que ello conlleve, de ninguna manera, limitar, restringir o menoscabar el derecho de los medios de comunicación de obtener y difundir información veraz para la ciudadanía.

Las personas que sigan este debate tal vez se pregunten qué hay de las faltas de respeto y de la bronca dentro del hemiciclo, las que se producen entre diputados sin intervención de la prensa. No he querido ni quiero entrar en ese debate no porque no nos preocupe, no en este punto, no entro por dos motivos: porque el Reglamento de la Cámara ya recoge el procedimiento —i‌ncluso sancionador— para ello y el tema de hoy es la reforma del Reglamento, y porque no quiero desviar la cuestión del debate dando a entender que los malos modales y la falta de educación dentro de esta sala y de este hemiciclo justifican el objeto de la reforma, que no es otro que evitar los comportamientos inaceptables en el ejercicio del periodismo en el Congreso de los Diputados.

Voy terminando, presidenta. Amaitzen dut, gaztelaniaz esan dudan bezala, Diputatuen Kongresuaren erregelamenduaren aldaketa, edo moldaketa, honen beharra berriro ere azpimarratuz. Informatzen duen kazetaritza defendatzea da aldaketa honen helburua, ez beldurra eragiten duena edo errealitatea desitxuratuz albistea sortzen duena, azken hau ez baita kazetaritza. Araudiaren aldaketa honek informazio eskubidea bermatu nahi du, eta baita prentsa askatasuna ere, informazio eskubidea urratzen duten jokabideak zigortuz. Ez da informatzeko askatasuna mugatzea, bermatzea baizik. Esandako eta azaldutako guztiagatik sinatu genuen eta parte hartu genuen ekimen honen sorkuntzan. Eta noski, gaur baiezko botoa emango diogu erregelamenduaren aldaketa bi hauei. Mila esker guztioi!

Termino, igual que he comentado en castellano, recalcando la importancia de esta reforma del Reglamento. Defendemos un periodismo que informa, este es el objetivo del cambio. No fomentamos el miedo o aquel periodismo que busca transformar la realidad, porque esto no es periodismo. Este cambio del Reglamento busca fomentar el libre periodismo contra aquellos que violan la libertad. No queremos limitar la libertad de expresión, sino asegurarla. Y, por todo lo que ya hemos explicado, hemos firmado esta iniciativa y su creación y hoy votaremos a favor de esta reforma del Reglamento con estos dos puntos.

Muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señora Vaquero. En turno de fijación de posiciones, tiene la palabra, por el Grupo Parlamentario Mixto, en primer lugar, el señor Rego Candamil.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 9Vídeo

Obrigado, señora presidenta. Moi boa tarde.

Abordamos unha reforma do Regulamento do Congreso en dúas cuestións relevantes. Claro que hoxe a atención está centrada nunha delas, mais eu quero referirme tamén á primeira porque se trata de mellor resolver un problema práctico de funcionamento como é o uso do voto telemático. Trátase de facilitar o traballo parlamentario, asegurar a participación nas votacións de maneira que se reflicta adecuadamente a posición de cada quen e a correlación de forzas existentes nesta cámara. É evidente que o texto actual crea disfuncionalidades que poden alterar o resultado dos procesos parlamentares. Sei de que falo porque nunha ocasión eu mesmo fun impedido de votar telematicamente porque tiven que acudir a unha proba diagnóstica importante pola que levaba agardando máis de 6 meses e que evidentemente non podía arriscar a esperar 6 meses máis, o que sen dúbida iría a ocorrer tal e como está a sanidade na Galiza, precarizada e deteriorada pola xestión privatizadora do Partido Popular. Coa nova formulación do apartado 2.b do artigo 82, por exemplo, motivos de saúde ou accidentes, a eventualidade ficaría recollida. É apenas un exemplo porque o texto incorpora moitas outras de maneira máis precisa do que até agora, particularmente aquelas que teñen que ver con razóns de índole persoal e de índole familiar.

A segunda cuestión ten sen dúbida unha relevancia excepcional, porque parte da defensa da liberdade de expresión e enlaza directamente cunha preocupación crecente na sociedade en relación coas fake news, a desinformación e a propagación do discurso de odio. Do que se trata é de garantir a liberdade de prensa nesta cámara e de facilitar o labor dos medios de comunicación e dos representantes parlamentares fronte aos axitadores de extrema dereita que utilizan a acreditación para as súas campañas políticas. E levamos anos aguantando esas provocacións e mesmo intentos evidentes de intimidación, mais algúns portavoces tamén levamos anos facendo fronte de forma decidida a esa situación na sala de prensa do Congreso. Este portavoz, por exemplo, recibiu diversas comunicacións vía burofax do avogado dun individuo que pasea habitualmente polos corredores e pola sala de prensa deste congreso —‌que non vou mencionar porque o último que se me ocorrería era facerlle publicidade— reclamándolle unha importante indemnización económica por non lles responder ou por se referir a el como que é un provocador, un axitador de ultradereita. Evidentemente non fun o único e tamén con toda evidencia o intento de intimidación non funcionou. Mais a verdade é que esa actitude permanente afecta e mesmo afecta tamén e mesmo principalmente aos e ás representantes dos medios lexítimos que ven dificultado, en ocasións mesmo interrompido e inmobilizado o seu traballo. Por iso falamos de que esta é unha medida en defensa da liberdade de expresión e da liberdade de prensa que hai que garantir, como tamén debe ser garantido que os traficantes de odio non poidan nunca máis utilizar os medios do Congreso para os seus obxectivos.

Eu sei que hoxe aquí subirán a esta tribuna aqueles fascistas que trouxeron unha proposición de lei para ilegalizar as forzas soberanistas, para ilegalizarnos a todas as forzas soberanistas a falar de liberdade política que xustifica unha ditadura brutal que implantou a censura e abafou as liberdades a lume e ferro a falar de liberdade de prensa, pero tamén subirán a falar de liberdade de prensa os que cando gobernaban ampararon o fechamento de medios de comunicación e encarceramento de xornalistas, como o fan impudicamente, criticando a manipulación da televisión española aqueles que teñen aferrollada a Televisión de Galicia, convertida en aparello de propaganda do Partido Popular. Mais non nos enganemos, non van gañar o relato, precisamente para defender a liberdade de prensa e a liberdade de expresión é que se fai esta reforma do regulamento e o único que podemos dicir é que chega tarde mais xa sabemos que nunca é tarde se a dita é boa.

Moito obrigado.

Gracias, presidenta. Buenas tardes. Estamos abordando una reforma del Reglamento del Congreso sobre dos cuestiones importantes. Hoy centramos la atención en una de ellas, pero quiero hacer una referencia a la primera también. Se trata de resolver un problema práctico de funcionamiento, como la utilización del voto telemático. Se trata de facilitar la labor parlamentaria, facilitar que se refleje la posición de cada uno y la correlación de fuerzas existentes en esta Cámara. Es evidente que el texto actual crea algunas disfuncionalidades que pueden modificar el resultado de los procesos parlamentarios. A mí, por ejemplo, se me impidió votar telemáticamente porque tenía que ir a una prueba diagnóstica que era muy importante. Llevaba esperando por ella seis meses y no podía arriesgarme a perderla y a esperar otros seis meses, sobre todo teniendo en cuenta cómo está la sanidad en Galicia, precarizada y deteriorada por la gestión privatizadora del PP. Con la nueva formulación del apartado 2.b) del artículo 82, motivos de salud o accidente, esta eventualidad quedaría recogida. Esto es solamente un ejemplo, porque el texto incorpora otras muchas cosas, de manera más precisa de lo que estaban fijadas hasta ahora, que tienen que ver con cuestiones personales y familiares.

La segunda cuestión tiene una relevancia excepcional, porque parte de la defensa de la libertad de expresión y enlaza con una preocupación que va en aumento en una sociedad en relación con las noticias falsas, la desinformación y la propagación de los discursos de odio. Se trata de garantizar la libertad de prensa en esta Cámara frente a algunos representantes que provocan desde la extrema derecha y que utilizan la acreditación para sus campañas políticas. Llevamos años haciendo frente, algunos de nosotros, de forma decidida a estas amenazas. Yo mismo recibí algunas comunicaciones vía burofax, con abogado, de un individuo que se pasea habitualmente por los pasillos y la sala de prensa de este Congreso, y no lo voy a mencionar, porque lo último que quiero es hacerle publicidad. Me pedían una indemnización económica. Yo, la verdad, es que ni le respondo, porque simplemente es un provocador de la extrema derecha. Evidentemente no consiguió nada, pero lo cierto es que esta actitud permanente afecta también a los representantes de los medios legítimos, que muchas veces no pueden hacer su trabajo; se les interrumpe continuamente y se les impide hacer su trabajo. Por eso hablamos de defender aquí la libertad de expresión y la libertad de prensa, porque es importante que los traficantes del odio no puedan nunca más utilizar los medios del Congreso para sus objetivos. Esos fascistas que quisieron ilegalizar las fuerzas soberanistas desde aquí hablan de una libertad política. Los que justifican una dictadura brutal que implantó la censura se atreven ahora a hablar de libertad de prensa. También los que, cuando gobernaban, ampararon el cierre de medios de comunicación y apresaron a algunos periodistas. Esos son los que convirtieron en aparato de propaganda la televisión de Galicia, aparato de propaganda, por supuesto, del Partido Popular. Por ese motivo es muy importante que se haga esta reforma del Reglamento. Llega tarde, pero nunca es tarde si la dicha es buena, eso ya lo sabemos todos.

Presidencia. Moitas grazas, señor Rego. Tiene ahora la palabra el señor Sánchez Serna.

Javier Sánchez Serna

PodemosDiputado.Página 11Vídeo

Gracias, presidenta. Buenas tardes, señorías. Hoy es un día importante para esta Cámara; es el día en el que, por fin, se va a abordar la reforma del Reglamento de esta Cámara para sancionar e incluso retirar la acreditación a todos aquellos que, con la acreditación de periodista en la mano, se dedican a hostigar, a acosar y a perseguir a los diputados y diputadas de izquierda de esta Cámara. Les reconozco que hoy es un día que tenía marcado en el calendario porque me parece un día de despedidas alegres; un día para decir adiós a los Vito Quiles, a los Ndongo y a los Javier Negre, no porque estos peleles sean alguien importante, sino porque han sido los principales ejecutores de la estrategia de la extrema derecha política, económica y mediática para socavar uno de los derechos más importantes de nuestro ordenamiento jurídico, el de recibir una información veraz. Como se ha dicho en esta tribuna, no estamos hablando de periodistas, estamos hablando de escuadristas. Hay que llamar a las cosas por su nombre, señorías. Repito, no son periodistas, son matones y acosadores fascistas que se dedican a perseguirnos, a reventar ruedas de prensa e incluso a empujarnos por los pasillos. Esta medida en cuestión nos parece de pura higiene democrática, pero la pregunta es por qué se ha tardado tanto en conseguirla o, mejor dicho, por qué el Partido Socialista lo ha tolerado. Parece que les tiene que pasar a ustedes, que tienen que sentir el acoso en su puerta, para que reaccionen. Pero la realidad es que estas mismas medidas se podían haber tomado en el año 2019, cuando un sicario del digital OKDiario allanó el despacho de Pablo Iglesias e Irene Montero en esta Cámara o cuando esos mismos medios publicaron la ecografía de sus hijos o cuando acosaban directamente a su cuidadora. En todos estos casos ustedes prefirieron mirar hacia otro lado. Señorías, esta tarde, a lo largo del debate, seguramente escucharemos muchos llantos de los fachas. Seguramente nos acusarán de totalitarios, dirán que perseguimos la libertad de prensa y pronunciarán varias veces la palabra Venezuela ―chupito―. Señorías, de verdad, estén tranquilos, no es para tanto. Fuera del Congreso van a seguir teniendo la misma impunidad para contar mentiras y para esparcir sus bulos. Tienen a los Ferreras, a las Ana Rosas, a los Eduardo Indas, a los traficantes de bulos y operadores mediáticos de la mentira, a los que ya han pillado con las manos en la masa conspirando con Villarejo para fabricar noticias falsas y aquí no ha pasado nada.

Esta reforma, siendo necesaria, solo roza el problema de fondo. La desinformación y la concentración oligopólica de los medios de comunicación, como muchos expertos apuntan, son dos de los principales cánceres de nuestra democracia. Por eso, Podemos lleva meses proponiendo reformas para parar los pies a la cloaca mediática, como, por ejemplo, prohibir la financiación pública a los medios que hayan sido condenados por difundir mentiras u obligarlos a dedicar a la rectificación de esos bulos el mismo tiempo que dedican a esparcir basura. Señorías del Partido Socialista, ¿de qué sirve quitarle hoy la acreditación al Condenas Negre cuando Ayuso en Madrid o López Miras en la Región de Murcia van a seguir regando con dinero público todos sus embustes?

Esperamos de verdad que con esta reforma a los Vitos, a los Ndongos, y a los Negres se les acabe de una vez la fiesta y se vayan de este Congreso, porque seguramente tendremos un Congreso más respirable, pero ojalá algún día tengan la valentía para apuntar más arriba, para apuntar a sus verdaderos jefes y pararles los pies con una ley de medios que proteja no solamente a los diputados y diputadas, sino el derecho a la información veraz que tiene toda la ciudadanía en nuestro país.

Nada más y muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Sánchez. Por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene la palabra la señora Aizpurua Arzallus.

Mertxe Aizpurua Arzallus

EH BilduDiputada.Página 12Vídeo

Eskerrik asko, presidente andrea. Arratsalde on. Gaur hemen Kongresuko araudiaren erreformaren onarpena dugu eztabaidagai. Hainbat taldeek modu bateratuan aurkeztu duguna. Araudi guztiak bezala, Kongresukoa ere bizi ditugun garaietara egokitu behar delako. Zoritxarrez, ez dira garai onenak elkarrizketa politikoa, iritzi trukea eta desadostasunak errespetuz jorratzeko eta irainek espazio honetan tokirik ez izateko. Baina ez, gaur ez dugu hitz egiten soilik hemizikloan astero astero gertatzen denaz, horma hauetatik haratago doazen jazarpen eta errespetu faltaz baizik. Diputatu, kazetari eta komunikazio arduradunen aurkako erasoez ari gara. Joan den astean, Kongresuko prentsa aretoa beste behin izan zen horren lekuko zuzena. Urrunetik datorren arazo baten aurrean gaude. Araudiaren erreforma honekin konpondu nahi dugun. Badelako garaia urteotako inpunitatearekin amaitzeko eta beren burua kazetaritza duten eskuin muturreko probokatzaileei prentsa akreditazioa kentzeko.

Muchas gracias, señora presidenta. Buenas tardes. Debatimos hoy la aprobación de la reforma del Reglamento del Congreso que varios grupos hemos presentado de forma conjunta, y es que el Reglamento del Congreso, como todos, se tiene que adaptar a los tiempos que vivimos. Desgraciadamente, no vivimos los mejores tiempos para abordar con respeto el diálogo político, el intercambio de opiniones y las discrepancias sin que los insultos tengan cabida en este espacio. Pero hoy no solo hablamos de lo que sucede en el hemiciclo semana tras semana, sino de las persecuciones y las faltas de respeto que suceden fuera de estas paredes. Hablamos de ataques a diputados y diputadas, periodistas y responsables de comunicación. La semana pasada, la sala de prensa del Congreso fue una vez más testigo directo de ello. Nos encontramos ante un problema que viene de lejos y que pretendemos resolver con esta reforma del Reglamento. Ya es hora de acabar con la impunidad de los últimos años y quitar la acreditación de prensa a los provocadores de extrema derecha que se consideran periodistas.

Provocadores y agitadores ultraderechistas versus periodistas. Ahí se resume lo que ocurre en demasiadas ocasiones dentro de la sala de prensa o fuera de ella, en pasillos y zonas aledañas de este Congreso. Son actos que se repiten de forma reiterada desde hace años, siempre protagonizados por personas con acreditación de prensa, que utilizan este privilegio informativo no para informar, sino para alterar, interrumpir, generar enfrentamiento, provocar, boicotear, acosar, atacar y romper la cortesía parlamentaria. Sí, esto es lo que hacen sus voceros, señorías del Partido Popular y de VOX: acosar, atacar y señalar a diputados, periodistas y responsables de comunicación de los grupos, coartando, ellos sí, la libertad de expresión de los periodistas parlamentarios, trabajadores de prensa y los propios diputados y diputadas. Sí, ustedes tienen responsabilidad, porque a estas alturas nadie duda de que estos agitadores ultra siguen sus directrices. Perfiles ajenos al periodismo, conocidos en las redes por su discurso agresivo, por sus vinculaciones directas con la extrema derecha, agitadores, activistas de ultraderecha, que no, en absoluto, son periodistas. Disponer de una credencial, tener un micrófono o un móvil en la mano no convierte a nadie en periodista. Los periodistas que cubren informativamente el Congreso han alertado del daño que este fenómeno causa al periodismo, y especialmente al periodismo parlamentario. Semana tras semana, lo que está produciendo la actitud de unos pocos es la distorsión del debate público, la amenaza al derecho a la información y una creciente inseguridad, también para periodistas, en un espacio que debería garantizar el respeto y la profesionalidad.

Señorías del Grupo Popular y de VOX, invocarán ustedes la libertad de expresión y la libertad de prensa en esta cuestión, pero no nos engañan. Lo único que pretenden es normalizar el acoso que se produce por parte de estos seudomedios y pronunciar un falso alegato para difuminar y desdibujar los rasgos que definen al periodismo riguroso y veraz. ¿Qué dirían ustedes si hubiera medios que acosaran y amenazaran a sus portavoces? (Rumores.—La señora Montesinos de Miguel, señalando a la oradora: Tú, tú). ¿Qué diría el señor Tellado si se dirigiesen a él como franquista? ¿Qué diría la señora Millán ―usted, señora Millán― si se dirigiesen a usted como cunetera o hija de puta? ¿Es así, señorías de VOX y PP? (La señora Montesinos de Miguel: Tú, tú). Esto es lo que está ocurriendo en este Congreso con total impunidad, y seguirá ocurriendo de no ponerle freno. Si ocurriese contra ustedes, serían los primeros en pedir la expulsión y en elevarlo a escándalo político. No tenemos duda, pero, claro, la izquierda lo merece. Claro, nosotros lo merecemos. Lo defienden, lo defienden simplemente porque es parte de la estrategia política y mediática que las fuerzas reaccionarias tienen en marcha para desestabilizar, enfangar y generar caos en todos y cada uno de los espacios políticos. Tampoco quiero olvidar que esta iniciativa parte también de la petición de los periodistas que realizan en este Congreso su labor informativa, y es importante señalarlo.

Entre otras cuestiones, la propuesta establece además un código de conducta, un régimen sancionador que tipifica como faltas muy graves los insultos, las amenazas, las grabaciones ocultas o la difusión de imágenes en zonas privadas. Coincidirán conmigo en que la tipificación de esto es razonable y de sentido común, ¿verdad, señorías del PP y de VOX? Pues esto ha costado mucho. Sí, demasiado tiempo —l‌o ha señalado usted, señor López—, demasiado tiempo para que los órganos de esta Cámara se planten frente a esta situación. Pero, por fin, esta propuesta de reforma ha llegado hasta aquí y por fin se reconoce, se admite, que hay un enorme problema que no es de ahora y que no solo se limita a este Congreso, sino que se evidencia en todos los órdenes comunicativos. Pero aquí y ahora se le debe dar una respuesta.

Es un problema que se nutre de la falta de escrúpulos de determinados individuos, grupos y movimientos políticos, que se nutre de la ausencia de mesura en las redes, que se fortalece con ese seguidismo, con ese acriticismo irresponsable por el cual, cuando hablamos de fascismo, se echa mano de la frase «todas las opiniones son respetables», y se fortifica con el ingenuo error de pensar que, si somos amables con la ultraderecha, quizá no se porten tan mal con nosotros. Este problema que se ha suscitado en este Congreso tiene que ver precisamente con lo último señalado. Alguien pensó en su día que cediendo, que dejando fuera a decenas de medios y recompensando a estos seudomedios de la ultraderecha vía credenciales se evitarían problemas. Son seudomedios que, obviamente, existen, igual que existen los curanderos en Internet, porque es muy fácil montarse una web tipo periódico y ponerse a publicar textos supuestamente noticiosos, pero ni son medios de comunicación serios y rigurosos ni son profesionales de la información quienes los representan.

Veremos si realmente este cambio del Reglamento sirve para solucionar el problema planteado. Lo que sabemos es que regalar espacios a quienes solo los usan para generar odio debe terminar. Y lo que es obvio es que no hacer nada es la peor de las opciones. Así que esperamos que en el menor tiempo posible los periodistas y las periodistas de este Congreso puedan desarrollar su trabajo en las condiciones que merecen y que quienes aquí representamos a la ciudadanía podamos ejercerlo de manera libre. Ojalá sea así.

Mila esker. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Aizpurua. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, tiene la palabra el senyor Cervera Pinart.

Josep Maria Cervera Pinart

JuntsDiputado.Página 13Vídeo

Gràcies, presidenta. Bona tarda, senyories. Prenem en consideració en aquest punt la reforma dels articles 82 i 89 del Reglament d’aquesta cambra. I ho fem amb una doble finalitat. La primera, la d’ampliar els supòsits d’autorització per al vot telemàtic, un vot telemàtic amb autorització, inicialment contemplat per a les situacions d’embaràs, maternitat, paternitat, malaltia o accidents o situacions excepcionals d’especial gravetat; ampliat posteriorment als diputats que assistien a fòrums europeus o internacionals. Ara, es proposa definir aquestes altres situacions de gravetat com cuidar els familiars o assistir o participar de la seva defunció. Es proposa també equiparar els casos de processos de reproducció assistida amb els de l’embaràs. Tot plegat per tal de facilitar al màxim, davant l’excepcionalitat, la participació que la ciutadania ens ha atorgat.

La segona finalitat és poder donar resposta a la situació denunciada per bona part del periodisme parlamentari, pel comportament de comunicadors acreditats que obstaculitzen la seva feina amb actituds allunyades dels principis de bona educació, que també han de caracteritzar la tasca informativa d’aquests professionals. I això es pretén fer desenvolupant l’article 98, que passa de 3 a 9 punts, per poder, 1, ajustar la regulació de les credencials, per crear un consell consultiu i per establir, tercer, un règim sancionador ampliat. Tot per posar fi a les intimidacions i actituds reprovables d’aquests agitadors, agitadors que dificulten la feina dels professionals del periodisme i que, en conseqüència, també condicionen el dret a la informació. A ningú se li escapa que, en aquest àmbit, en l’àmbit de la informació i la comunicació, cal fer cirurgia fina per excloure les males pràctiques d’alguns individus, sense que en cap cas això suposi limitar la llibertat de premsa.

Els darrers temps, tots hem evidenciat l’aparició de nous mitjans digitals, amb interessos que no són els merament informatius, i que amb la seva manera de treballar, més pròpia del mal activisme que de la tècnica periodística, l’únic que fan és degradar el prestigi de la professió, esdevenint una amenaça per a l’exercici del periodisme i també de la tasca parlamentària. Amb la presa en consideració d’aquesta proposició, volem donar resposta a l’anòmala situació que es viu en l’àmbit parlamentari. Una situació que, val a dir, no sorgeix del no-res, sinó que nosaltres entenem que és l’evolució portada a l’extrem de la tergiversació de la informació i la deshumanització practicada per alguns mitjans de comunicació des de fa més d’una dècada. Una tergiversació massa sovint aplaudida per molts de vostès, quan érem nosaltres els que la patíem. Una tergiversació també poc qüestionada pel conjunt del periodisme i la societat espanyola, perquè ells no n’eren l’objectiu. Però tornem a la proposició per dir que la majoria dels grups d’aquesta cambra l’avalem, perquè compartim la necessitat de modificar el reglament per facilitar la feina i el dia a dia dels periodistes, dels periodistes amb majúscules, que treballen en l’entorn parlamentari. És evident que el fet de ser diputats ens permet legislar per donar resposta a una situació que, sense ser exclusiva del Congrés, sí que s’ha accentuat especialment aquí. Així, ens trobem amb periodistes que pateixen desqualificacions, insults i assenyalament per part de persones que, malgrat estar acreditades, operen al seu costat sense cap mena de respecte per les normes més bàsiques de convivència. I això és el que fem avui amb aquest tràmit, legislar per evitar que passi.

Em permetran, però, acabar amb una reflexió en veu alta que, en forma de preguntes, m’ha acompanyat mentre preparava aquesta intervenció. Un servidor s’ha preguntat com, des d’aquesta cambra, es poden proposar solucions si alguns són incapaços de practicar amb l’exemple. Com es pot protegir els periodistes..., perdó, com es pot exigir als periodistes, o millor dit, als pseudoperiodistes, si no es practica amb l’exemple com a diputat? Com es pot ser creïble si s’és promotor del tot s’hi val? De convertir la política del debat parlamentari en la política de l’espectacle, on el qui i el com passa per sobre del què, passa per damunt del veritable interès de la ciutadania. Poden ser creïbles aquells que setmana sí, setmana també, des de l’escó o des d’aquesta tribuna, assenyalen amb el dit els seus adversaris polítics? Poden ser creïbles aquells que menystenen les formes i menyspreen el rival? Poden ser creïbles aquells que busquen la confrontació directa i innecessària? Poden ser creïbles aquells que dediquen insults personals a altres electes en seu parlamentària, quan s’adrecen als mitjans de comunicació o a la xarxa? Segur que tots tenen la resposta. Però mirin, si realment volem erradicar actituds i comportaments indesitjables en l’àmbit dels mitjans de comunicació que operen en aquesta cambra, està bé i és necessari que ajustem el reglament. Però estaria millor que, a més, tots nosaltres, tots els diputats i diputades, fóssim capaços d’expressar les nostres idees i defensar els nostres posicionaments polítics sense renunciar a la convivència democràtica i al respecte parlamentari.

Moltes gràcies.

Gracias, presidenta. Buenas tardes, señorías. Tomamos en consideración en este punto la reforma de los artículos 82 y 89 del Reglamento de esta Cámara, y lo hacemos con una doble finalidad. La primera de ellas, ampliar los supuestos para la autorización del voto telemático; un voto telemático con autorización, inicialmente contemplado por las situaciones de embarazo, maternidad, paternidad, enfermedad o accidentes y situaciones excepcionales de especial gravedad y ampliado posteriormente a aquellos diputados que asistían a foros europeos o internacionales. Ahora se propone definir esas otras situaciones de gravedad, como cuidar a los familiares o asistir o participar de los actos de su defunción. Se propone también equiparar los casos de procesos de reproducción asistida con los del embarazo. Todo ello para facilitar al máximo la participación que la ciudadanía nos ha otorgado.

La segunda finalidad es poder dar respuesta a la situación denunciada por una buena parte del periodismo parlamentario, por el comportamiento de comunicadores acreditados que obstaculizan su labor con actitudes lejanas a los principios de buena educación que también deben caracterizar la tarea informativa de dichos profesionales. Y eso se pretende hacer con el desarrollo del artículo 98, que pasa de tres a nueve puntos para poder, uno, ajustar la regulación de las acreditaciones; dos, crear un consejo consultivo, y establecer, tercero, un régimen sancionador ampliado. Todo ello para poner fin a las intimidaciones y actitudes reprobables de esos agitadores que dificultan la labor de los profesionales del periodismo y que, en consecuencia, también condicionan el derecho a la información.

A nadie se le escapa que en este ámbito, el de la información y la comunicación, es preciso hacer cirugía fina para excluir las malas prácticas de algunos individuos sin que, en ningún caso, ello suponga una limitación de la libertad de prensa. En los últimos tiempos, todos hemos sido testigos de la aparición de nuevos medios de comunicación digitales con intereses que no son los meramente informativos y que con su forma de trabajar, más propia del mal activismo que de la técnica periodística, lo único que hacen es degradar el prestigio de la profesión, convirtiéndose en una amenaza para el ejercicio del periodismo y también de la tarea parlamentaria.

Con la toma en consideración de esta proposición, queremos dar respuesta a la anómala situación que se vive en el ámbito parlamentario; una situación que, cabe decirlo, no surge de la nada, sino que nosotros entendemos es la evolución llevada al extremo de la tergiversación de la información y de la deshumanización practicada por algunos medios de comunicación desde hace más de una década; una tergiversación que demasiadas veces es aplaudida por muchos de ustedes cuando éramos nosotros quienes la padecíamos; una tergiversación también poco cuestionada por el conjunto del periodismo y de la sociedad española, porque ellos no eran el objetivo.

Volviendo a la proposición, quería decir que la mayor parte de los grupos de esta Cámara la avalamos porque compartimos la necesidad de modificar el Reglamento para facilitar la labor y el día a día de los periodistas, de los periodistas con mayúsculas, que trabajan en el entorno parlamentario. Es evidente que el hecho de ser diputados nos permite legislar para dar respuesta a una situación que, sin ser exclusiva del Congreso, sí que se ha visto acentuada de forma especial aquí. Así, nos encontramos con periodistas que sufren descalificaciones, insultos y señalamientos por parte de personas que, a pesar de estar acreditadas, trabajan a su lado sin ningún tipo de respeto por las normas más básicas de convivencia. Eso es lo que hacemos hoy con este trámite: legislar para evitar que pasen.

Me van a permitir, sin embargo, concluir con una reflexión en voz alta que, en forma de preguntas, me ha ido acompañando mientras estaba preparando esta intervención. Un servidor se ha preguntado cómo desde esta Cámara se pueden proponer soluciones si hay algunos que son incapaces de practicar o predicar con el ejemplo; cómo se puede proteger a los periodistas, mejor dicho, exigir a los periodistas o, mejor dicho, a seudoperiodistas si no se predica con el ejemplo como diputado; cómo podemos tener credibilidad si somos promotores del todo vale, de convertir la política del debate parlamentario en la política del espectáculo, donde el qué y el cómo pasan por encima del qué, pasan por encima del auténtico interés de la ciudadanía. ¿Pueden ser creíbles los que semana sí y semana también desde el escaño o desde esta tribuna señalan con el dedo a sus adversarios políticos? ¿Pueden ser creíbles aquellos que degradan las formas y menosprecian al rival? ¿Pueden ser creíbles los que buscan la confrontación directa e innecesaria? ¿Pueden ser creíbles aquellos que dedican insultos personales a otros cargos electos en sede parlamentaria cuando se dirigen a los medios de comunicación o a las redes? Seguro que todos ustedes tendrán una respuesta. Miren, si realmente queremos erradicar actitudes y comportamientos indeseables en el ámbito de los medios de comunicación que trabajan en esta Cámara, está bien y es necesario que ajustemos el Reglamento, pero sería mejor que, además, todos nosotros, todos los diputados y diputadas, fuéramos capaces de expresar nuestras ideas y defender nuestros posicionamientos políticos sin renunciar a la convivencia democrática y al respeto parlamentario.

Muchas gracias.

Presidencia. Moltes gràcies, senyor Cervera. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene ahora la palabra el señor Rufián Romero.

Gabriel Rufián Romero

ERCDiputado.Página 16Vídeo

Como todos ya llevamos aquí un tiempo, sé que la película que ustedes venderán, señorías del PP y de VOX, es que aquí hoy se expulsa al periodismo libre, aquí hoy se expulsa a periodistas libres y valientes que hacen preguntas incómodas, preguntas que la izquierda no quiere responder. Esa será la película, ¿no? Tampoco hemos llegado ayer.

Ejemplos de cosas que han pasado en los últimos dos años. Octubre de 2023: un incendio en dos discotecas de Murcia, trece muertos. Gobierna el Partido Popular. Dos discotecas que, por lo que sea, durante un año no tenían licencia y tenían una orden de cierre y, por lo que sea, tenían las puertas abiertas: trece muertos; incendio. ¿Cuántos de sus periodistas valientes e incómodos fueron a Murcia a perseguir al presidente de Murcia del Partido Popular? Si no querían ir a Murcia, la semana pasada estuvo aquí López Miras. ¿Cuántos vídeos han visto de Vito Quiles y compañía persiguiendo a López Miras preguntando por esto? ¿Cuántos? ¿Alguno? No, ¿verdad? Vale. Octubre de 2024: dana, Valencia; 228 muertos sobre la mesa, ¿eh? Presidente: Mazón; cinco horas rechazando llamadas en un reservado de un restaurante, El Ventorro. ¿Cuántos vídeos han visto de esos periodistas valientes e incómodos persiguiendo a Mazón? ¿Cuántos vídeos han visto de El Ventorro? ¿Cuántos vídeos han visto persiguiendo a quien comió con Mazón? ¿Cuántos? ¿Alguno? No, ¿verdad? ¿A que no? Abril de 2025, antes de ayer: multa del Tribunal de Cuentas de 800 000 euros, ¡ay, amigo!, a VOX por donaciones irregulares —‌irregulares— desde el año 2018. ¿Cuántos vídeos han visto de sus periodistas incómodos y valientes siguiendo a la señora Pepa Millán o al señor Abascal? ¿Cuántos? Al señor Ortega Smith, ¿cuántos? Son 800 000 pavos de multa, ¿eh?, por donaciones irregulares. ¿Cuántas veces les han perseguido para preguntar esto? ¿Cuántas veces han ido a un súper? ¿Cuántas veces han ido a sus casas? ¿Cuántas veces han ido al colegio de sus hijos a preguntar por esto? Lo digo con pleno conocimiento de causa, y no lo justifico porque es una canallada. ¿Cuántos vídeos de estos han visto? ¿Han visto alguno? No, ¿verdad?

No son periodistas valientes. Periodista incómodo era José Luis Balbín, era Del Olmo, es Carlos Alsina. Estos son sicarios, son mercenarios a su servicio, y está bien que los echemos, pero no sirve de nada porque su actividad está en la calle. Nos persiguen hasta nuestros hostales, a los que no vivimos aquí. ¿Qué noticia hay, con miles de retuits, de que paseemos con nuestros hijos por la calle? ¿Eso es periodismo? ¿De verdad que eso es periodismo? No miren al suelo, mírenme a la cara. ¿Eso es periodismo valiente e incómodo? ¿De verdad lo es? (Aplausos).

Al final aquí, señorías, ¿saben qué pasa? Que lo que están poniendo de moda es ser un malnacido, es ser un canalla, es justificar cosas como la que hace Israel y decir que está bien. Miren (muestra un documento), esto es un listado que he imprimido de los niños asesinados por Israel; son niños, ¿eh? Miren. (Suelta con fuerza sobre el atril de la tribuna el documento que tiene en la mano). Son casi treinta páginas. (Muestra de nuevo el documento). Son quince mil niños; ochocientos, menores de un año. (Suelta de nuevo con fuerza sobre el atril de la tribuna el documento que tiene en la mano). Sí, sí, lo justifican porque está de moda justificar esto. Está muy mal que Hamás, una organización terrorista, asesinara a treinta niños israelíes el 7 de octubre, está muy mal, pero es que Israel, un Estado genocida, lleva quince mil; quince mil, un Estado, no una organización terrorista. Israel asesina en Palestina mucho antes de que Hamás existiera, mucho antes. Ustedes, con su valentía y con su incorrección política, justifican esta canallada. Es de malnacidos. (Muestra otra vez el documento). Estos son sus nombres. (Nuevamente suelta con fuerza sobre el atril de la tribuna el documento que tiene en la mano). Pesa, ¿eh?, como los misiles que caen en sus cabezas; pesa, ¿eh?

En definitiva, y para resumir, los tolerantes, más allá de la izquierda, tenemos que ser profunda, terrible y comprometidamente intolerantes con los intolerantes. Eso de la polarización y el politiqueo… ¿La polarización qué es? ¿Denunciar que se asesina a niños ingresados en un hospital? ¡Pues bienvenida sea la polarización, bienvenida sea! Los tolerantes tenemos que ser intolerantes con la intolerancia, y, sobre todo, señorías, para que se entienda, para que lo entienda todo el mundo, tiene que volver a dar vergüenza ser un canalla, tiene que volver a dar vergüenza ser un fascista (rumores) y tiene que dejar de estar de moda que esta gente (señala los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso) se ría frente a esto (vuelve a mostrar el documento).

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Rufián. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor Sierra Caballero.

Francisco Sierra Caballero

Grupo SumarDiputado.Página 17Vídeo

Decía el presidente Pepe Mujica que la vida nos enseña que siempre se puede estar peor. La realidad social puede ser injusta y llena de desigualdades, pero hay que luchar justamente por la democracia. Vale la pena. A pesar de todos los pesares, no se puede ser neutral. Estamos en plena revolución tecnológica que hace posible controlar la conciencia de las grandes masas. Ninguna dictadura en la historia de la humanidad ha tenido tales recursos. Hoy sabemos que esto existe y todos nos debemos comprometer con la batalla por la democracia, que está lejos del fin. Tengo esperanza en el ser humano. Cuidemos la democracia. Así concluía el líder del Frente Amplio.

Creo que haríamos bien en tomar debida nota, señorías, de este consejo: cuidar la democracia. Nosotros, que somos de la filosofía de la praxis, desde luego lo hemos hecho y, en congruencia, hemos traído esta iniciativa y la hemos apoyado con la mayoría de las fuerzas del arco parlamentario, que es tanto como decir que hay que adoptar medidas de calidad democrática y medidas congruentes con la necesidad de reforma y adaptación reglamentaria de esta institución, que siempre ha de adecuar su funcionamiento a la realidad social. Tenemos que felicitarnos por la voluntad mayoritaria de consenso, pero también y de forma especial por que haya sido fruto del diálogo con la sociedad civil; en especial, con la red de colegios profesionales de periodistas, a quien agradecemos haber tomado la iniciativa, y también damos las gracias a la presidenta del Congreso, Francina Armengol, por practicar la escucha activa.

Cinco razones justifican esta reforma, además de la fundamental de la conciliación, para dar ejemplo. Primera, el principio de la publicística «luz y taquígrafos», que es contrario al ruido y a las interferencias. Luego hay que garantizar el principio de transparencia y procurar evitar la lógica del escuadrismo, contraria a este principio. La ilustración oscura es un oxímoron, señorías, como tampoco existe el infierno fiscal ―no se enteraron algunos que el propio papa niega la existencia del infierno―. No es infierno fiscal, es política fiscal. No son menas, son menores que precisan protección. No son irregulares, son migrantes buscando su lugar en el mundo. (Aplausos). El exabrupto y la barbaridad son propios del género de la astracanada, una representación de opereta, de mala calidad, que oculta los intereses en juego del muro de Wall Street, al servicio del cual están estos agitadores violentos de la ultraderecha.

Decía Jesús Ibáñez que, en nuestro país, las clases dominantes tienden a operar siempre en opacidad. La caja negra es la lectura normalizada que comparten cuando hablan de ese concepto tan citado de «luz y taquígrafos» y, por ello, al igual que Elon Musk, no quieren norma alguna que delimite su acción arbitraria. Las leyes las definen ellos, pero sabemos que, sin norma, impera el abuso de quien tiene el poder de decir y hacer sin límite alguno ―por cierto, una anomalía en el contexto europeo si hacemos un análisis comparado―. Urge, por ello, acometer esta asignatura pendiente de la democracia y abrir el debate en la esfera pública para superar ciertas falencias que tiene en este momento el periodismo parlamentario.

Segunda. Todo representante público y la defensa del interés público presuponen virtud y ejemplaridad. La cortesía parlamentaria no es otra cosa que la traslación del imperativo categórico kantiano. Señalar en público no es correcto ―no está aquí el señor Mariscal, debe estar la España que madruga echando la siesta (rumores)―, no es de buena educación, no es de cortesía, no responde al decoro que exigen las normas parlamentarias. Y nosotros no necesitamos que nos señale, porque nosotros podemos señalar claramente dónde estamos. Estamos con la justicia social y, ante la antropología del ganador que denunciara Pasolini, estamos siempre con los que pierden, con lo necesitados, con la justicia social, y defendemos los derechos humanos. Nuestro programa y hoja de ruta es la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la libertad de prensa y de expresión. Toda conducta contraria a la virtud del espacio de interlocución nos va a tener, por principio, en contra. Hoy, que es el aniversario de su fallecimiento, tomemos el ejemplo de Julio Anguita. Creo que merece la ocasión. (Aplausos). Ejemplo de virtud republicana sobre las formas y los hechos. Virtud del decir y del hacer. Corrección, transparencia y parlamentarismo con palabras mayúsculas. Democracia casa muy mal con escuadrismo, con delación y con formas de hacer y decir que violentan principios constitucionales elementales.

Lo menos grave que se puede decir de las personas que motivan esta iniciativa parlamentaria es que han incumplido las normas de debida cortesía abusando de la oposición para generar impactos, clickbait, mediante la provocación y el escándalo. Pero lo más importante es que ejercen sin res-pon-sa-bi-li-dad, y no puede haber libertad de prensa sin responsabilidad. Toda mediación y representación pública, también la periodística, exige, además, escucha activa. La esencia del ser humano es justamente el diálogo: hablar con un reparto justo del tiempo, ordenado, respetando los turnos, escuchando al otro. La hinchazón, la provocación castiza, el arrebato sin sexo, la provocación, la impericia, el aldeanismo cerril y otra suerte de comportamientos contra la mayoría no son aceptables, señorías. No renunciamos a la educación frente a ciertos espíritus y comportamientos vanos y pueriles.

El ensimismamiento en el que está la extrema derecha es preocupante, y también el de la derecha extrema, desde luego. Si siguen anclados en el discurso del odio y la redundancia, en la falsedad y la mixtificación como norma, en la epifanía de la verdad y la evidencia imponiendo a golpes una lógica tautista, aislada y negacionista, desde luego que están poniendo en serio peligro la dinámica parlamentaria. En fin, señorías de VOX, y, lamentablemente, señorías del Partido Popular, no se trata de hacerse oír, no es Hazte Oír, es todo lo contrario. Es aprender a escuchar y respetar y dialogar, leer también, si es posible, a ver si se les quita la tontería a más de un diputado y periodista que, precisamente, no se caracteriza por las buenas prácticas deontológicas. Yo creo que ni siquiera conocen qué es la palabra deontología ―no sé si habrán pasado por la universidad―.

No hay democracia sin normas, dura lex, sed lex, y, por tanto, necesitamos más, precisamente para abusos que no corresponden a este respecto. Hay que reconocer, como han dicho todos los portavoces que han intervenido antes de tomar yo la palabra, que se ha hecho en contexto de diálogo y retomando las peticiones de todos los grupos profesionales ―FAPE, Asociación de Periodistas Parlamentarios, Federación Estatal de Sindicatos de Periodistas y facultades―, que vienen denunciando que esa mala praxis afecta a la poca credibilidad del oficio, el bello oficio de informar.

Así pues, en este contexto, tomemos en cuenta algunas lecciones. En primer lugar, que toda violencia simbólica y todo torcimiento del derecho a la información se traducen, antes o después, en agresiones y violencia física, en violencia política. Así pues, señorías del PP, la disyuntiva es muy clara: o están con los trumpistas o con el Estado social y de derecho. No hay otra opción ni se pueden poner de perfil. Me van a permitir recordarles ―termino, presidenta― la cita correspondiente en este punto de Manuel Azaña, que insistía que un principio básico de la civilización liberal y del parlamentarismo es el respeto.

Traemos a esta Cámara esta iniciativa de consenso de casi todos los grupos del hemiciclo para dar sentido moral y mejorar la calidad democrática de los trabajos propios de la democracia deliberativa, que últimamente están siendo alterados con abusos y un ataque consciente y deliberado contra la convivencia democrática. Si ustedes quieren estar en la algarabía, la reyerta, en las imágenes antitéticas, catacresis, oxímoros, hipérboles y todo tipo de tropos y trampantojos, ustedes verán, pero aquí de lo que se trata es de la frónesis, de dar ejemplo. Y hay que recordar que, además de la libertad negativa, está la libertad positiva. En palabras de Blas Infante, vindicamos un parlamentarismo en el que los gobernantes sean maestros, el Estado sea escuela y la política sea el arte de la educación. Máxima conciencia, máxima difusión en esta lección de fraternidad en la que la Cámara ha de ser una escuela de buen compañerismo, la presidenta y Mesa sean directores y autoridades para poner orden y concierto y los diputados o legisladores sean maestros a la par que estudiantes y espectadores, con los periodistas como mediadores y no como agresores o todo lo contrario.

Concluyo, como empecé, recordando a Anguita, un ejemplo de virtud que escribía como vivía y hacía lo que decía, mientras otros no dicen lo que hacen y no hacen lo que dicen. Respeto a la palabra verdadera y a la función mediadora que políticos y periodistas tenemos. Así, como dice el himno de Riego, esta propuesta es libertad, libertad, libertad, con responsabilidad. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario SUMAR, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Sierra. Por el Grupo Parlamentario VOX tiene la palabra el señor Rodríguez Almeida. (Aplausos).

Andrés Alberto Rodríguez Almeida

VoxDiputado.Página 18Vídeo

Muchas gracias, señora presidente. Me veo obligado a comenzar como ha terminado mi predecesor en el uso de la palabra, el señor Sierra, de SUMAR. (El señor vicepresidente Rodríguez Gómez de Celis ocupa la Presidencia). Ha citado a Julio Anguita para hablar de respeto, y precisamente lo dice usted que, con una grandísima falta de respeto hacia las mujeres, negó dirigirse a mi compañera Rocío de Meer en un debate de elecciones generales. (Aplausos). Aplíquese el cuento, señor Sierra. Aplíquese el cuento. Y ya que ha citado al fallecido Julio Anguita, vamos a hablar de él también. No sé si recordarán esta famosa frase: Aunque sean de derechas, al que hay que votar es al honrado porque ¿para qué quiero yo votar a un corrupto de izquierdas? (Aplausos). Señorías del PSOE, si siguieran el consejo de Anguita, no les votaría nadie a ustedes ni a sus socios de gobierno, que también son los más machistas, los más corruptos, y les mantienen a ustedes en el poder. (Aplausos.―La señora Mínguez García pronuncia palabras que no se perciben). ¡Están gritando! Bueno, ya veo, señor presidente, que solo se llama al orden cuando vienen los gritos de una parte del hemiciclo.

El señor López ha dicho que esta iniciativa es de todos los grupos parlamentarios, excepto del Popular y de VOX. Pues para retratarles en su forma de actuar, firmaron la iniciativa siete grupos, pero solo han quedado dos cuando vienen aquí. (El señor López Álvarez: El cupo). ¡Ah!, por cupo, claro. Pues esto es el mal uso y el fraude que ustedes están haciendo de instituciones democráticas como lo son el Poder Legislativo y esta Cámara. (Aplausos). ¡Una vergüenza, señor López, una vergüenza!

Decía que no le iba a dedicar ni un minuto al tema del voto telemático, señor López. ¡Hombre!, es que lo del voto telemático es solo la excusa. Están acostumbrados a mezclar iniciativas que generarían cierto consenso con otras que son intolerables, que no hay por dónde cogerlas, como en este caso el tema de la censura previa que se quiere aplicar en esta Cámara. Mire, esta iniciativa pretende restringir un derecho fundamental, el derecho a comunicar o recibir libremente información veraz, previsto en el artículo 20.1.d) y el 20.3 de la Constitución española, contraviniendo el artículo 20.2 de la Constitución española y vulnerando el artículo 81.1 porque pretende regular los derechos fundamentales sin una ley orgánica. Tampoco es razonable que se cree un régimen disciplinario para los profesionales que prestan un servicio en esta Cámara sin parangón para los propios miembros de esta Cámara. Señorías, ¿vamos a ser mucho más duros con los periodistas de lo que somos con nosotros mismos? Esto es otra vergüenza de esta iniciativa. Los periodistas tienen su propio código deontológico, son ellos quienes regulan su profesión. Es una absoluta extralimitación del Congreso de los Diputados pretender dar y quitar carnés de periodistas, cuando, como ya digo, es una profesión con su propio código deontológico, como ustedes mismos han citado. Mire, en VOX nos vamos a oponer a todo intento de imponer el relato oficial, el pensamiento único.

El señor Rufián no está. Por cierto, siempre se mete con los que no están y ahora él habla y se va. Bien, una vergüenza. (Aplausos). Digo que es una vergüenza porque ha dicho que le parece muy mal que haya periodistas que saquen fotografías de políticos con sus familias, con sus hijos. Bien, sí, nosotros también estamos de acuerdo, es una manera muy inadecuada de actuar, pero claro, el señor Rufián se callaba cuando eso se hacía a los de otro signo político, cuando se aplicaba el jarabe democrático que pedían los comunistas. En ese momento parece que al señor Rufián no le preocupaba esa manera de actuar. (Aplausos).

Además, señorías, es algo tan sencillo como el derecho a no contestar cuando alguien recibe una pregunta incómoda. En esto, señor López, usted es un magnífico ejemplo. Cuando la sociedad y los periodistas le preguntaban sobre el caso de corrupción del Tito Berni para saber qué miembros de este grupo parlamentario lo acompañaban en las fechorías, en esas cenas, ¿se acuerda de la respuesta que dio? La respuesta que dio al periodista fue: A ti qué te importa. (Aplausos). Esa fue la respuesta: A ti qué te importa. Pues, mire, a la sociedad le preocupa, le importa, y por eso le preguntan. Si usted no quiere responder, no responda, pero no se puede pretender que no haya alguien que haga las preguntas que a la sociedad le importan, señor López.

Dice usted que es un problema de democracia. Bien, lo dice el portavoz del partido de gobierno que ha quebrado la democracia en este país, el principio de separación de poderes. Son ustedes, señor López. Claro, si es un problema de democracia, le deberían preocupar muchísimo más otras cosas, como de quién depende la Fiscalía, quién pacta el Poder Judicial. (Aplausos). ¿Eso no le preocupa, eso no es un problema de democracia, la independencia del Poder Judicial? Le debería preocupar, pero ya se ve que eso no le preocupa.

En VOX ya sufrimos ayer la censura previa de esta Cámara. La Mesa reunida prohibió un preestreno, un documento que todavía no se conoce. Esto es para lo que ha quedado esta institución presida por la señora Armengol. Ya pasó con la señora Batet, y el Tribunal Constitucional nos dio la razón por el secuestro antidemocrático de instituciones como la del Congreso de los Diputados.

Me veo en la obligación de avisar que quien me precedió en la palabra usó más de un minuto y medio; prácticamente dos minutos se excedió en el tiempo. (Varios señores diputados: ¡Nooo!). Sí, sí, que se sepa. (Un señor diputado: Dos minutos). Dos minutos, muchas gracias. Pues dos minutos, para que lo sepa el señor presidente.

Mire, es una absoluta vergüenza que la señora Aizpurua venga aquí a hablar de democracia, precisamente cuando la señora Aizpurua está condenada por usar los medios de comunicación para señalar los objetivos de los asesinos de ETA. (Aplausos). Señora Aizpurua, es una auténtica vergüenza. Señor López, mayor es su vergüenza y su traición, porque alguno de esos señalados eran compañeros suyos. Señor López, de verdad, usted encarna la miseria humana (un señor diputado: ¡Eh!), la miseria humana de haber traicionado a compañeros asesinados y señalados por quien pacta con ustedes ahora y se sienta a firmar este tipo de acuerdos, esta iniciativa. (Aplausos.―Un señor diputado: Eso no se puede decir).

Ha dicho también la señora Aizpurua que todas las opiniones son respetables. No es verdad. Ese es el principio del relativismo. No es verdad, se respeta a las personas, pero no todas las opiniones; si no, el planteamiento del comunismo, que ha matado a más de cien millones de personas…

Presidencia. Señoría, vaya finalizando, por favor.

Andrés Alberto Rodríguez Almeida

VoxDiputado.Página 20

Sí. Termino, presidente. … y que el Partido Socialista lo tenía hasta 1979 y que no ha abandonado ―simplemente lo ha abandonado como ideología oficial―, seguiría adelante. Voy a recordar la intervención de mi compañero, Manuel Mariscal, el pasado 6 de mayo, al presentar una proposición no de ley de VOX en defensa de la libertad de expresión. Perder la libertad de decir la verdad es la gran amenaza política que sobrevuela en estos momentos en España, como ha defendido en varias ocasiones nuestro presidente Santiago Abascal.

Presidencia. Finalice, por favor, señoría.

Andrés Alberto Rodríguez Almeida

VoxDiputado.Página 20

Sí. Termino enseguida, señor presidente. Señoría, VOX no va a participar de este aquelarre de enemigos de España para intentar callar a los que denuncian sus miserias y sus vergüenzas. Muchas gracias, señor presidente. (Una señora diputada: ¡Muy bien!―Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, tiene la palabra la señora Montesinos de Miguel.

Macarena Montesinos de Miguel

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Gracias, presidente. Empezaré esta intervención recordando al Grupo Parlamentario Socialista, al verdadero impulsor de esta iniciativa, que antes de promover una reforma del Reglamento, señor López, lo que hay que hacer es cumplirlo (aplausos), cosa que ustedes no hacen. Es algo que ni la señora Armengol, ausente en ese momento, ni la mayoría de la Mesa ni el Gobierno hacen habitualmente: admiten iniciativas claramente inconstitucionales; vetan arbitrariamente proposiciones de ley del Partido Popular; evitan contestar a las preguntas orales en Pleno; paralizan las proposiciones de ley provenientes del Senado; se ausentan, como en el Pleno de esta semana, hasta diez ministros de la sesión de control. Señorías, me faltaría tiempo para reproducir sus continuos incumplimientos y arbitrariedades. Por eso, estamos seguros de que la propuesta que ahora nos presentan no tiene por objeto mejorar el funcionamiento de la Cámara, y les voy a detallar por qué. En primer lugar, la aplicación de voto telemático que proponen es discutible por excesiva y discrecional en muchos aspectos. Podemos coincidir en la necesidad de recoger expresamente los supuestos en los que procede, pero omiten ustedes algo esencial, la necesidad de justificación en aquellos casos en los que opere la discrecionalidad de la Mesa. Y, en segundo lugar, lo que verdaderamente pretenden con esta reforma, y así ha quedado claro y evidenciado, es controlar la libertad de expresión y la información que garantiza el artículo 20 de la Constitución española. (Aplausos). Señorías, Pedro Sánchez está enfangado en una triple corrupción: corrupción en su familia, como conocemos ―Begoña Gómez, David Sánchez―; corrupción en su partido ―Ábalos, Santos Cerdán―; corrupción en su Gobierno ―el fiscal general del Estado, Ángel Víctor Torres, etcétera―. Ante esta avalancha de casos de corrupción, el Gobierno intenta con ahínco controlar la actuación de periodistas y medios de comunicación. Hoy, el PSOE viene a este Pleno a darnos lecciones sobre el respeto al trabajo de los periodistas y medios de comunicación, el mismo PSOE que un día trágico para España no tuvo escrúpulo alguno en asaltar Radiotelevisión Española (aplausos); el mismo Partido Socialista que libra una guerra con el presidente de Prisa porque se ha negado a pagar su tele-Pedro; el mismo Partido Socialista que tiene un ministro dedicado a insultar a periodistas y a medios, a los que descalifica cada día en redes sociales; el mismo Partido Socialista cuyo portavoz en el Congreso responde solo a los periodistas o amigos e increpa a los que no diciendo «y a ti que más te da» cuando no le gusta el medio o la pregunta (aplausos), y hoy pretende darnos una lección con una cita que atribuye falsamente a Brecht ―podían revisar un poco los discursitos― y que refleja perfectamente lo que ustedes están haciendo en este momento; el mismo PSOE que consiente que se señale públicamente y desde esta tribuna a periodistas como Ferreras, Ana Rosa Quintana o Inda, y hoy lo han vuelto a hacer y desde la Presidencia la señora Armengol se ha mantenido impertérrita a esos señalamientos. (Aplausos).

Señorías, este Congreso debería estar legislando, sí, pero para proteger a los periodistas del Partido Socialista y no para proteger al Partido Socialista de los periodistas, que es lo que pretende esta reforma. Huelga decir ―insisto― que nuestro grupo no justifica ningún insulto ni comportamiento inadecuado en el Congreso (aplausos), pero no le corresponde a este Reglamento regular estas situaciones, sino que es una obligación de la presidenta, como establece la normativa vigente. Estamos en contra de las malas formas y de los insultos, vengan de donde vengan. Lamentablemente, la presidenta Armengol no puede decir lo mismo: como decía, desde esta tribuna se ha señalado e insultado a periodistas y a jueces, con nombres y apellidos, y los diputados que lo hicieron no han recibido ni siquiera una advertencia.

El Partido Popular no va a apoyar que la Mesa del Congreso ―un órgano político, no lo olvidemos― se convierta en un tribunal inquisidor que expida carnés de buenos y de malos periodistas, y ustedes tampoco deberían, señorías. Están sentando un precedente muy muy peligroso. ¿Desde cuándo la libertad de prensa necesita una credencial moral expedida por los políticos? ¿Quién va a decidir quién es un buen periodista y quién es un activista? ¿Ustedes o su socia, la señora Merche Aizpurua, periodista condenada por enaltecimiento del terrorismo? (Aplausos). Sí, usted, la que señalaba de forma terrorífica desde su medio y ponía la diana a los periodistas, ¿usted es la que va a decidir en ese consejo inquisitorial? (Continúan los aplausos).

Señorías, no vamos a permitir que ustedes decidan quién pregunta y quién no en el Congreso en función de si la pregunta le gusta o no le gusta. Eso sería abonar una dinámica muy peligrosa y de difícil retorno. Nuestro trabajo como servidores públicos es someternos al escrutinio de la prensa con rigor y transparencia. Sabemos que no es su estilo, claro, basta recordar aquellas ruedas de prensa durante la pandemia con preguntas preseleccionadas por el Gobierno o las ruedas de prensa tras los Consejos de ministros (varios señores diputados: ¡Muy bien!) o el veto a determinados medios en los viajes oficiales. Les recuerdo, además, que el Reglamento es una norma de funcionamiento interno: no puede regular un procedimiento sancionador para los periodistas que no están sujetos al Reglamento. (Un señor diputado: ¡Muy bien!). Lo que pretenden es un auténtico despropósito, uno más.

El derecho a la información y a la libertad de prensa para nosotros es sagrado, y yo entiendo que para ustedes no lo sea. Señorías, todavía, y a pesar de Sánchez, vivimos en un Estado de derecho. Si se produce alguna incidencia, es responsabilidad de la Presidencia actuar en cada caso concreto o dictar las resoluciones que estime oportunas. Lo demás son excusas para limitar derechos y proteger a Pedro Sánchez de su peor enemigo: la verdad. (Varios señores diputados: ¡Muy bien!―Aplausos). La verdad acaba abriéndose camino, por mucho que mientan, por muchos relatos que construyan de forma falsa y burda, por muchos muros que levanten, por mucho que llamen pseudomedios y fachosfera a cualquiera que no trague con sus cuentos.

Cada vez está más cerca el final de su Gobierno, incapaz y cercado por la corrupción. No van a conseguir callar a los periodistas, como no van a conseguir acabar con los jueces que investigan sus delitos y tramas corruptas ni tampoco van a conseguir acabar con la oposición que enfrenta su ineptitud al frente del Gobierno. (Una señora diputada: ¡Muy bien!). El tiempo de las mentiras y la corrupción ha llegado a su fin. El tiempo de Pedro Sánchez ha llegado a su fin. Intentos como el de hoy de limitar la libertad de información y prensa son la mayor prueba de su desesperación. Muy pronto llegará un Gobierno del Partido Popular que dignificará nuestra democracia y asumirá con honestidad y competencia la labor del Gobierno.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie).

Presidencia. Gracias. TOMA EN CONSIDERACIÓN DE PROPOSICIONES DE LEY: — DE LOS GRUPOS PARLAMENTARIOS PLURINACIONAL SUMAR Y MIXTO, POR LA QUE SE REFORMA LA LEY 53/2007, DE 28 DE DICIEMBRE, SOBRE EL CONTROL DEL COMERCIO EXTERIOR DE MATERIAL DE DEFENSA Y DE DOBLE USO, INTRODUCIENDO LA FIGURA DEL EMBARGO Y SU RÉGIMEN JURÍDICO. (Número de expediente 122/000122).

Presidencia. Continuamos con el punto del orden del día relativo a la toma en consideración de la proposición de ley, de los grupos parlamentarios Plurinacional SUMAR y Mixto, por la que se reforma la Ley 53/2007, de 28 de diciembre, sobre el control del comercio exterior de material de defensa y de doble uso, introduciendo la figura del embargo y su régimen jurídico. Para la presentación de la iniciativa, tiene la palabra por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR el señor Pisarello Prados.