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Sin adjetivos

Pleno del 13 de mayo de 2025

Proposición no de Ley para la creación de un impuesto que grave las emisiones ocasionadas por el uso de medios de transporte de lujo.

Proposición no de Ley ante el Pleno.. Autor: Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 114.

ImpuestosEnergía y clima

Votación

  • 14 de mayo de 2025: no salió adelante, 43 sí, 290 no, 13 abstenciones.

Júlia Boada Danés

Grupo SumarDiputada.Página 40Vídeo

Gracias, presidente. Hoy el Grupo Plurinacional SUMAR presenta esta proposición no de ley para crear un impuesto que grave las emisiones de CO2 producidas por el uso de transportes de lujo. En primer lugar, quiero lanzar una pregunta. ¿Quiénes pueden permitirse un vuelo privado para ir a ver un concierto de un día para otro? ¿O un viaje en yate privado con todo tipo de lujos por la costa mediterránea? Señorías, sabemos de quiénes estamos hablando. No son muchos, pero el impacto de sus decisiones pesa como si lo fueran; son unos pocos con nombres y apellidos. No hablamos de movilidad cotidiana ni de necesidades básicas, hablamos de unas pocas personas que deciden recorrer el mundo en un jet o en yate generando una huella ecológica inmensa. No solo lo poseen todo, sino que sus hábitos destruyen lo que es de todas, lo que es común, y les sale gratis. En esta PNL proponemos que las personas propietarias o usuarias de jets privados y yates de lujo paguen más por la contaminación que ellos producen pero que todas sufrimos. La semana pasada, la revista Nature Climate Change, de reconocido prestigio internacional, lo dejaba claro: el 10 % más rico de la población mundial fue responsable de casi la mitad de las emisiones mundiales en 2019, mientras que el 50 % más pobre solo fue responsable de una décima parte de las emisiones mundiales. Repito: el 10 % más rico responsable del 50 % de las emisiones; el 50 % más pobre responsable del 10 % de las emisiones. (Aplausos). Nos parece que todas las señorías aquí presentes y que representan a todo el arco parlamentario estarán de acuerdo en que esto es injusto. Es una injusticia de causa y efecto ampliamente reconocida: hay una clara desigualdad en la emisión de CO2 y una clara desigualdad en la responsabilidad de esta. Hay una situación de injusticia social y climática por el aumento de los niveles de temperatura global y los fenómenos climáticos extremos que se derivan de este calentamiento. Tal y como nos recuerda la comunidad científica, quienes menos contaminan más sufren sus consecuencias, las más alarmantes son las que sufre el Sur Global. Países como Mali, Sudán o Níger padecen las peores sequías debido al aumento de las temperaturas. En Pakistán, la inundación de 2022 afectó a 33 millones de personas, dejando a más de 2 millones sin hogar. Las islas del Pacífico se enfrentan a problemas derivados de la subida del nivel del mar, a inundaciones costeras, erosión y escasez de agua. Estas situaciones desplazan y afectan profundamente a millones de personas provocando migraciones internas y transfronterizas, deviniendo muchas de ellas en refugiadas climáticas.

Pero no solamente el Sur Global paga las consecuencias de lo que otros han provocado. Aquí, las familias que menos viajan en avión y que más utilizan el transporte público son las que más sufren las olas de calor y las que están más expuestas a la contaminación.

Davant d’aquesta situació de desigualtat climàtica i injustícia social, hem d’actuar. El principi de «qui contamina paga» l’hem d’exercir amb valentia, fins a tal punt que també esdevingui una mesura dissuasiva. Per això avui portem aquí al Congrés dels Diputats una proposta que gravi l’ús dels jets privats i els iots de luxe. Som conscients que ja existeix l’impost als béns de luxe i que ja es graven els combustibles utilitzats en la navegació aèria i marítimes privades d’oci, com estableix la Llei 18/1992 d’impostos especials, només faltaria. Però cal anar més enllà.

La majoria dels vols amb jets privats efectuats dins la Unió Europea durant el 2023 es van dur a terme durant la temporada estival, entre l’1 de juny i el 30 de setembre, i en la meitat dels casos per fer trajectes inferiors a 500 quilòmetres. El total de quasi 118 000 vols analitzats van emetre 526 000 tones de CO2. El total d’emissions d’un vol mitjà, d’un sol vol mitjà d’un jet privat quasi iguala les emissions anuals de CO2 d’una persona normal i corrent que viu a la Unió Europea. Tres dels cinc aeroports amb més vols privats internacionals de tot l’Estat són catalans. Barcelona, Sabadell i Girona, per aquest ordre, són la tercera, la quarta i la cinquena instal·lació amb més operacions registrades.

Aquestes dades són tant o més sorprenents quan ens fixem en els iots de luxe. Els estudis situen la petjada ecològica anual d’aquestes embarcacions en 5700 tones de CO2 de mitjana. Aquesta xifra equival, atenció, a les emissions d’una persona durant 860 anys, durant 10 vides. Uns pocs multimilionaris contaminen més en un any que el que milers de ciutadans faran al llarg de tota la seva vida. Uns pocs també... Uns pocs multimilionaris agafen l’avió per recórrer menys de 200 quilòmetres, mentre més del 80 % de la població no ha volat ni volarà mai.

Uns pocs multimilionaris estan accelerant el canvi climàtic mentre les administracions públiques establim zones de baixes emissions, impulsem el pla MOVES III i atorguem subvencions per rehabilitar edificis i garantir que les famílies tinguin confort tèrmic a les seves llars. Aquest és el desequilibri brutal que volem posar sobre la taula avui aquí. Mentre una minoria viu per sobre de qualsevol límit ecològic, ambiental i fins i tot ètic, la majoria n’assumim les conseqüències. No és just que els que més tenen i que més contaminin més paguin per empobrir la nostra qualitat de l’aire i la pèrdua de biodiversitat? No és just que els que volen en jet privat i naveguen en iots de luxe paguin per l’ús d’aquests béns de transports de luxe i altament contaminants? No és just que els diners que precisament aquests diners que es recapten es destinin a la inversió ferroviària o a enfortir el sistema de sanitat pública? Com justificarà, i malauradament, no només parlo de la dreta d’aquesta cambra, no impulsar una mesura de justícia climàtica i social i també de sentit comú? Com s’entén que no s’avanci en una fiscalitat que recaigui en qui més té i més contamina? En avançar cap a una fiscalitat més justa i més verda.

Totes aquestes dades proporcionades per la comunitat científica i entitats ecologistes com Greenpeace, Oxfam, Ecologistas en Acción Transport & Environment, ens assenyalen el camí de cap a on hem d’anar, si volem fer front al repte més gran a què ens enfrontem com a humanitat: l’emergència climàtica. I fer-ho de manera justa.

Senyories, és hora que els superrics paguin per contaminar i empitjorar les nostres vides. És hora que assenyalem aquells que amb el seu poder adquisitiu empobreixen la nostra salut, contaminen l’aire que respirem, acceleren l’escalfament global i es carreguen la riquesa dels nostres ecosistemes. És hora d’acabar amb la impunitat. És hora de legislar seguint el principi de qui contamina paga.

Ante esta situación de desigualdad climática e injusticia social, tenemos que actuar. El principio de que quien contamina paga tenemos que ejercerlo con valentía, hasta el punto de que se convierta en una medida disuasoria. Por eso traemos hoy aquí, al Congreso de los Diputados, una propuesta que grave el uso de los yates y jets privados. Somos conscientes de que ya existe el impuesto a los bienes de lujo y de que ya se gravan los combustibles utilizados en la navegación aérea y marítima privadas, tal como establece la Ley de Impuestos Especiales, solo faltaría, pero hay que ir más allá. La mayoría de los vuelos de jets privados en 2023 en Europa se llevaron a cabo en la temporada estival, entre el 1 de junio y el 30 de septiembre, y en la mitad de los casos para hacer trayectos inferiores a 500 kilómetros. El total de los casi 118 000 vuelos analizados emitieron 526 000 toneladas de CO2; el total de emisiones de un vuelo promedio, de un solo vuelo en jet privado, iguala casi las emisiones anuales de CO2 de una persona normal y corriente que viva en la Unión Europea; tres de los cinco aeropuertos con más vuelos privados internacionales en todo el Estado son catalanes: Barcelona, Sabadell y Girona, las tercera, cuarta y quinta instalaciones con más operaciones registradas.

Y esto es aún más sorprendente cuando nos fijamos en los yates de lujo. Los estudios sitúan la huella de estas embarcaciones en 5700 toneladas de CO2 promedio. Esta cifra equivale —a‌ tención— a las emisiones de una persona durante 860 años, durante diez vidas. Unos pocos multimillonarios contaminan más en un año que miles de ciudadanos en toda su vida.

Unos pocos multimillonarios cogen el avión para recorrer menos de 200 kilómetros, mientras que más del 80 % de la población no ha volado ni va a volar nunca. Unos pocos multimillonarios están acelerando el cambio climático mientras las Administraciones públicas establecen zonas de bajas emisiones, impulsamos planes Moves y damos subvenciones para garantizar que las familias tengan un aislamiento térmico.

Este desequilibrio brutal es el que ponemos sobre la mesa hoy. Mientras una minoría vive por encima de cualquier límite ecológico, ambiental e incluso ético, la mayoría asumimos las consecuencias de ello. ¿No es justo que los que más tienen y más contaminan más paguen también para nuestra calidad del aire y la pérdida de biodiversidad? ¿No es justo que los que vuelan en jet y yate paguen por el uso de estos bienes de transporte de lujo altamente contaminantes? ¿No es justo que el dinero que se recauda se destine a la inversión ferroviaria o a mejorar la sanidad pública? ¿Cómo justificar ―y, desafortunadamente, no solo hablo de la derecha de esta Cámara― no impulsar una medida de justicia climática y social y de sentido común? ¿Cómo se entiende que no se avance en una fiscalidad que recaiga en los que más tienen y más contaminan para avanzar hacia una fiscalidad más justa y más verde? Todos estos datos proporcionados por la comunidad científica y entidades ecologistas, como Greenpeace, Oxfam, Ecologistas en Acción y Transport & Environment, señalan el camino hacia el que hay que ir si queremos enfrentarnos al reto más grande al que nos enfrentamos como humanidad, la emergencia climática, y hacerlo de forma justa.

Señorías, es hora de que los superricos paguen por contaminar y empeorar nuestras vidas. Es hora de que señalemos a aquellos que con su poder adquisitivo atacan el aire y nuestra salud, aceleran el calentamiento global y se cargan la riqueza de nuestros ecosistemas. Es hora de acabar con su impunidad. Es hora de legislar siguiendo el principio de quien contamina paga.

Tax the rich, sí, porque no tenemos por qué pagar el despilfarro de los ricos. Votar en contra de esta PNL es votar en contra de la mayoría de la gente, es votar en contra de una fiscalidad verde justa y es votar en contra de la justicia social y de la justicia climática.

Gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias. Para la defensa de la enmienda formulada por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra la señora Vallugera Balañà.

Pilar Vallugera Balañà

ERCDiputada.Página 42Vídeo

Gràcies, president. Bona tarda, diputades. Bona tarda, diputats. És obvi que compartim el fons d›aquesta proposició no de llei. Deixi›m, però, fer-li un parell de comentaris. Vostès, com a grup, formen part del Govern. Ens sembla molt bé aquesta PNL, però els agrairem que es transformi en un projecte de llei que incorpori aquest impost als comptes de l’Estat. I als comptes de l’Estat, perquè vostès ho han plantejat d’aquesta manera. Perquè la nostra esmena precisament ve no només amb coincidència amb aquest pensament, que no podem d’alguna manera privatitzar guanys i socialitzar pèrdues, i la contaminació i el canvi climàtic i tot el que se’n deriva són pèrdues socials, sinó també amb el «pensa globalment, actua localment». És molt clar que hi ha una sèrie de territoris que estan molt més afectats per aquest consum indiscriminat per part de qui té aquesta capacitat econòmica d’utilitzar un jet privat o d’utilitzar un iot de luxe. Per tant, el que demanàvem és que, malgrat que el que nosaltres preferiríem és que aquells parlaments amb capacitat normativa sobre impostos tiressin endavant projectes per gravar això, ja que el que proposen és que ho faci l’Estat, recaptin aquest impost i el distribueixin en els territoris receptors d’aquestes activitats. I a més a més, això té un component, des de la meva perspectiva, nacional important, perquè estem parlant que es destini el que s’obtingui amb aquest impost, bàsicament a les Illes Balears, al País Valencià, també a les Illes Canàries, també a part d’Andalusia, però, per tant, des de la nostra perspectiva, afecta Illes Balears, País Valencià i també Catalunya, per tant, els Països Catalans, que tenen una crisi real amb l’ús com a material d’oci o de lleure d’aquests iots i d’aquests jets privats.

Vostès han aportat moltíssimes dades. Em sembla rellevant que l’1 % més ric del món, en part degut a aquestes pràctiques, emeti el 16 % de les emissions globals. I em sembla, per tant, de justícia reclamar aquest impost, i és per això que els donarem suport, perquè vostès han transaccionat la nostra esmena i, per tant, creiem que s’ha fet una PNL molt més completa per fer arribar i que es converteixi en una llei que efectivament incorpori al sistema fiscal aquests impostos del tot imprescindibles.

Des de la perspectiva d’Esquerra Republicana, aquest era un impost que ja havíem previst en el nostre programa al Parlament Europeu. Tinguin present que tant la fiscalitat, i especialment la fiscalitat verda, és clau per a Esquerra Republicana, per motius de pal·liació del canvi climàtic, per motius de redistribució, per motius de justícia fiscal. Però és que en aquest Estat anem molt enrere, molt enrere en tots aquests elements configuradors d’un sistema fiscal realment redistributiu. Per tant, és obvi que estem a favor de gravar avions i iots de luxe.

El context d’emergència climàtica l’estem veient cada dia i el context d’emergència climàtica portarà més pobresa als que ja són pobres i, en canvi, no afectarà aquest 1 % que dèiem de la població que és capaç de depredar els recursos de la terra sense cap mena de mirament. Per tant, tenint en compte que aquest any l’Estat ja estem tots plegats superant l’augment de 1,5 graus, marcats com a límit a l’Acord de París, la reflexió és que no podem esperar mesos, anys, paquets fiscals, acords verds, perquè o l’actuació és immediata o la irreversibilitat del procés de deteriorament de les condicions climàtiques del planeta és imparable.

La proposta respecte de localitzar en aquells territoris ens sembla que també suma a l’esperit que ha de tenir qualsevol proposta fiscal. Vostès saben que nosaltres estem demanant un finançament singular. També per això. Vostès saben que nosaltres considerem que els recursos de l’Estat no estan ben distribuïts. Vostès saben que nosaltres som independentistes, entre moltes altres coses, també per això. I vostès saben que nosaltres creiem que la capacitat de normar sobre això hauria de residir al Parlament de Catalunya, dipositari de la sobirania del poble català. No obstant, davant d’una proposta que pot d’alguna manera enfortir l’Estat i que pot atendre les necessitats de redistribució i de justícia social, sempre ens hi trobareu, amb esmenes que podem transaccionar i amb acords a què puguem arribar.

Moltes gràcies.

Gracias, presidente. Buenas tardes, diputadas. Buenas tardes, diputados. Es obvio que compartimos el fondo de esta proposición no de ley. Sin embargo, permítanme hacerles unos comentarios. Ustedes, como grupo, forman parte del Gobierno, y nos parece muy bien esta PNL, pero les agradeceríamos que se transforme en un proyecto de ley que incorpore este impuesto en las cuentas del Estado. Y digo en las cuentas del Estado porque ustedes lo han planteado de esta manera, porque nuestra enmienda precisamente no solo coincide con ese pensamiento de que no podemos de alguna manera privatizar beneficios y socializar pérdidas, y la contaminación y el cambio climático son pérdidas sociales, sino que además hay que pensar globalmente y actuar localmente. Hay que pensar en toda una serie de territorios mucho más afectados por ese consumo indiscriminado de quien tiene esa capacidad económica de utilizar un jet privado o un yate de lujo, eso está claro, pero lo que nosotros preferiríamos es que esos Parlamentos con capacidad normativa sobre impuestos tirasen hacia adelante proyectos para gravar eso. Ya que lo que proponen es que lo haga el Estado, recauden ese impuesto y redistribúyanlo en los territorios receptores de estas actividades. Además, desde mi perspectiva nacional, eso tiene un complemento muy importante, porque estamos hablando de que se destinen esos impuestos básicamente a las Islas Baleares, al país valenciano, a las islas Canarias y también al Parlamento de Andalucía, pero desde nuestra perspectiva eso afecta a las Islas Baleares, al país valenciano y también a Cataluña, y, por lo tanto, a los países catalanes, que tienen una crisis real en el uso como, diríamos, material de ocio de estos yates y de estos jets privados. Ustedes han aportado muchísimos datos. Me parece relevante que el 1 % más rico del mundo, en parte por estas prácticas, emita el 16 % de las emisiones globales y, por lo tanto, me parece que es de justicia que se reclame este impuesto. Por eso les vamos a apoyar, porque ustedes han hecho esa transacción de nuestra enmienda y por ello creemos que se ha hecho una PNL mucho más completa, para que llegue y se convierta en una ley que, efectivamente, incorpore el sistema fiscal con esos impuestos que son del todo imprescindibles.

Desde la perspectiva de Esquerra Republicana, este era un impuesto que ya habíamos previsto en nuestro programa en el Parlamento Europeo. Tengan presente que la fiscalidad, especialmente la fiscalidad verde, es clave para Esquerra Republicana, para paliar el cambio climático, por motivos de redistribución y por motivos de justicia fiscal, pero es que en este Estado vamos muy retrasados, muy por detrás en todos estos elementos que configuran un sistema fiscal que sea realmente redistributivo. Por lo tanto, es obvio que estamos a favor de que se graven esos aviones y yates de lujo. Por cuestiones de emergencia climática, lo estamos viendo cada día, y el contexto de emergencia climática va a llevar más pobreza a los que ya son pobres y, en cambio, no va a afectar a ese 1 % de la población del que hablábamos, que puede explotar los recursos de la tierra sin que eso le suponga absolutamente nada. Por lo tanto, teniendo en cuenta que en el Estado ya estamos todos superando el aumento de los 1,5 grados marcados como límite en el Acuerdo de París, la reflexión es que no podemos esperar meses o años a paquetes fiscales o a acuerdos verdes, porque, o es inmediata la actuación, o la irreversibilidad del proceso de deterioro de las condiciones climáticas del planeta es algo imparable.

La propuesta con respecto a la localización de esos territorios creemos que es algo que también se suma al espíritu que debe tener cualquier propuesta fiscal. Ustedes saben que nosotros estamos pidiendo una financiación singular, también para esto. Ustedes saben que nosotros consideramos que los recursos del Estado no están bien distribuidos. Ustedes saben que nosotros somos independentistas, entre muchas otras cosas, también por eso. Y ustedes saben que nosotros creemos que la capacidad de normar sobre esto debería recaer en el Parlament de Cataluña, en la soberanía nacional de Cataluña. No obstante, una propuesta que puede fortalecer al Estado y que puede tener en cuenta y entender las necesidades de redistribución y de justicia social es una propuesta donde siempre nos encontrarán, con enmiendas que se puedan transaccionar y con acuerdos a los que podamos llegar.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. En turno de fijación de posiciones, por el Grupo Parlamentario Mixto, tiene la palabra, en primer lugar, el señor Rego Candamil.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 44Vídeo

Grazas, señor presidente. Moi boa tarde. Achamos non só oportuno, senón moi necesario, gravar as emisións de CO2 causadas pola utilización de transportes privados de luxo, foran jets particulares ou iates de alta gama. Facelo non só permitiría destinar máis recursos á mellora dos transportes públicos colectivos, especialmente o ferroviario, sen dúbida o modo de mobilidade do futuro polo seu carácter eficaz, eficiente e sustentábel, senón tamén abordar a descarbonización cun mínimo de xustiza social. É importante porque en moitas ocasións escoitamos discursos en que directa ou indirectamente se responsabiliza o conxunto da poboación —‌quere dicir tamén as clases populares— da emisión de gases de efecto estufa e se inciden en medidas que afectan directamente ás maiorías sociais, á clase traballadora, chamada a realizar sacrificios para salvar o planeta. E simultaneamente esquécese que tamén na mudanza climática hai un compoñente de clase incontestábel, mais poderiamos dicir sen erro que en tanto non desapareza o sistema capitalista tampouco desaparecerán as ameazas ao planeta. O capitalismo é áxil buscando fórmulas de sobrevivencia e discursos que distorsionan as causas do problema. Tan axiña se apunta ao greenwashing para continuar facendo negocio a conta da conciencia ambiental da cidadanía, como esixe compromisos individuais aos cidadáns e cidadás para os convencer de que o futuro do planeta depende de que separen ben o lixo, compren un carro eléctrico por moi caro que for ou teñan que pagar portaxes nas autovías, mesmo que non haxa alternativa de transporte público porque quen contamina paga. Entre tanto, os que non pagan son eles, os que polúen, os que contaminan a grande escala, foran empresas ou particulares. Mais o peor é que responsabilizando da salvación do planeta ao comportamento cívico da cidadanía —‌evidentemente necesario— queren ocultar a responsabilidade inmensa do capitalismo na destrución do planeta e a evidencia de que a saída terá de ser colectiva ou non será. Comezar pola asunción de compromisos reais e efectivos por parte das administracións públicas normativa en man. Evidentemente, gravar economicamente o uso de jets privados por traballo ou lecer de illote de luxo, tampouco resolve por si só o problema, mais é un paso que aliás implica unha certa carga pedagóxica positiva en relación coa xustiza climática porque a transición non é nin será nunca xusta, se se esixe máis aos pobres que aos ricos ou se reclama o mesmo esforzo aos países empobrecidos que aos enriquecidos en moitos casos por prácticas de espolio colonial dos primeiros con efectos perversos sobre as mudanzas climáticas e as migracións forzadas.

Así pois, apoiamos unha medida que é de xustiza social perfectamente posíbel e ademais útil contra a mudanza climática. Só máis unha cousa, señoras e señores de Sumar, vostedes son goberno fágano.

Moito obrigado.

Gracias, señor presidente. Muy buenas tardes. Consideramos no solo oportuno, sino muy necesario, gravar las emisiones de CO2 causadas por la utilización de transportes privados de lujo, ya sean jets privados o yates de alta gama. Hacerlo no solo permitiría destinar más recursos a la mejora del transporte público colectivo, especialmente del ferroviario, el modo de movilidad del futuro por su carácter eficaz, eficiente y sostenible, sino también abordar la descarbonización con un mínimo de justicia social. Y esto es importante, porque en muchas ocasiones escuchamos discursos en los que, directa o indirectamente, se responsabiliza al conjunto de la población ―es decir, también a las clases populares― de la emisión de gases de efecto invernadero, y se insiste en medidas que afectan directamente a las mayorías sociales y a la clase trabajadora, llamada a hacer sacrificios para salvar el planeta, pero al mismo tiempo se olvida que también en el cambio climático hay un componente de clase incuestionable. Podríamos decir, sin riesgo a equivocarnos, que mientras no desaparezca el sistema capitalista, tampoco desaparecerán las amenazas al planeta. El capitalismo es ágil buscando fórmulas de supervivencia y discursos que distorsionan las causas del problema. Tan pronto se recurre al greenwashing para seguir haciendo negocio a costa de la conciencia ambiental de la ciudadanía como se exigen compromisos individuales a los ciudadanos y a las ciudadanas para convencerles de que el futuro del planeta depende de que separen bien la basura, compren un coche eléctrico, por muy caro que sea, o tengan que pagar peajes en las autovías, incluso cuando no haya alternativas de transporte público, porque quien contamina paga. Mientras tanto, los que no pagan son ellos, los que contaminan a gran escala, ya sean empresas o particulares. Pero lo peor es que, al responsabilizar de la salvación del planeta al comportamiento cívico de la ciudadanía, evidentemente necesario, se quiere ocultar la inmensa responsabilidad del capitalismo en la destrucción del planeta y la evidencia de que la salida tendrá que ser colectiva o no será, empezando por la adopción de compromisos reales y efectivos por parte de las Administraciones públicas con la normativa en mano. Evidentemente, gravar económicamente el uso de jets privados, ya sea por trabajo o por ocio, y de yates de lujo no resuelve por sí solo el problema, pero es un paso que, además, implica una cierta carga pedagógica positiva en relación con la justicia climática. Porque la transición no es ni será nunca justa si se exige más a los pobres que a los ricos o si se reclama el mismo esfuerzo a los países empobrecidos que a los enriquecidos, en muchos casos por prácticas de expolio colonial de los primeros con efectos perjudiciales en el cambio climático y las migraciones forzadas. Así pues, apoyamos una medida que es de justicia social, perfectamente posible y, además, útil contra el cambio climático. Y una cosa más, señoras y señores de SUMAR: ustedes y su Gobierno, háganlo. Muchas gracias.

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra la señora Santana Perera.

Noemí Santana Perera

PodemosDiputada.Página 45Vídeo

Muchas gracias, señor presidente. Podemos considera que esta propuesta va en la dirección correcta, aunque creemos que llega tarde. Nosotras llevamos años diciendo que, para poder combatir la crisis climática, había que hacer pagar más a quienes más contaminan, también a las compañías eléctricas. Bajo nuestro punto de vista, no es coherente que le pidamos sacrificios a la mayoría social mientras se le permiten a una élite medios de transporte de lujo, como jets privados, que hacen trayectos de apenas 250 kilómetros, o yates de lujo, que contaminan y emiten toneladas de CO2, incluso cuando están atracados. No estamos hablando de una movilidad imprescindible, sino de un consumo ostentoso y que, además, tiene un alto coste climático y cero beneficios sociales. Aquí nosotras queremos subrayar una cosa que creemos que no puede pasarse por alto, y es la realidad insular del Estado español. En Canarias y Baleares los transportes aéreo y marítimo no son ningún privilegio, son algo completamente esencial para ir al médico, para estudiar, para poder visitar a nuestras familias e, incluso, para poder trabajar, como es mi caso. Quienes vivimos en estos territorios ya soportamos una desventaja estructural en términos de conectividad y, a menudo, esto se traduce en precios increíblemente elevados o en servicios que son completamente insuficientes. Por eso nosotros creemos que no solo basta con subvencionar el billete por ser residente en uno de estos territorios, sino que lo verdaderamente justo y necesario sería declarar la obligación de servicio público en las rutas insulares, porque a veces resulta más caro viajar a Mallorca o a Gran Canaria que viajar a Miami. Hemos visto que algunas compañías aéreas se han beneficiado haciendo un uso poco transparente de estas tarifas. Por eso, creemos que esa reinversión que puedan hacer de esta tasa, que grave la conectividad por medios de transporte de lujo, se podría emplear en esta obligación de ofrecer un servicio público de conectividades insulares o bien en mejorar todo el transporte público, ya sea ferroviario o de otro tipo.

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV), tiene la palabra la señora Sagastizabal Unzetabarrenetxea.

Idoia (GV (EAJ-PNV)) Sagastizabal Unzetabarrenetxea

PNVDiputada.Página 46Vídeo

Gracias, presidente. Hoy debatimos una PNL en la que SUMAR nos plantea un impuesto para gravar las emisiones ocasionadas por el uso de medios de transporte de lujo, concretamente, los vuelos en jets privados y viajes en yates de lujo, con el objetivo de disminuir el impacto ambiental que provoca su uso abusivo. Retoman una medida que ya intentaron introducir en el impuesto mínimo global. Concretamente, en aquel proyecto querían introducir una disposición adicional para que el Gobierno se comprometiera a poner en marcha un nuevo gravamen de solidaridad ambiental para la tributación de bienes de lujo, como yates, jets privados o vehículos de alta gama. Un compromiso que no fue avalado por ser un simple mandato y que, además, adolecía de detalles técnicos y de concreción. Hoy seguimos sin conocer los detalles técnicos de este impuesto y con poca concreción. Hablan de un impuesto solo para jets y yates privados, cuando el verdadero problema de las emisiones creemos que reside en el transporte por carretera. Además, abandonan su reivindicación principal respecto a aquel impuesto, porque no dicen nada de gravar los vehículos de lujo de alta gama. Por otro lado, se habla de un impuesto, pero lo cierto es que, si nos atenemos a lo redactado, estaríamos en presencia de una tasa o de una prestación patrimonial, puesto que tiene carácter finalista. La destinan a financiar un título único de transporte o para abordar el tema ferroviario. Por tanto, debe responder al principio de equivalencia, es decir, se exige a cambio de una contraprestación por parte de la Administración, consistente en la utilización privativa o en el aprovechamiento especial del dominio público, esto es, la prestación de servicios o la realización de actividades en régimen de derecho público que se refieran, afecten o beneficien de modo particular al obligado tributario; contraprestación que supone un coste para la Administración correspondiente y su medida debe responder a este principio. Por consiguiente, mi grupo, como ya ha hecho en otras ocasiones, no puede aprobar una tasa o una prestación patrimonial, puesto que Euskadi no la puede ni concertar ni regular, ya que nuestro sistema de concierto, ni tampoco el convenio de Navarra, lo permiten. Habría que reformular esta propuesta. Mi grupo entiende que la fiscalidad verde tiene que convertirse en una herramienta fundamental para alcanzar los compromisos adquiridos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, pero para lograrlo es necesaria una revisión de todos estos impuestos y, ¿por qué no?, el establecimiento de nuevos, pero mediante una revisión global y no aislada, de manera que estas figuras sirvan como palancas para penalizar a quien contamine y para premiar a quien cumpla. La finalidad fundamental de estos impuestos no debe ser solamente recaudatoria, sino también de cambio de comportamiento. En este sentido, ¿creen que un impuesto puede aumentar la conciencia sobre el impacto ambiental, motivando a los propietarios a reconsiderar su uso y a adoptar comportamientos más responsables? Quizá, en lugar de plantear este tipo de impuestos, también deberíamos considerar incentivar la investigación y el desarrollo de tecnologías de vuelo mucho más limpias e, incluso, limitar los vuelos o travesías en barcos y aviones privados para luchar contra el cambio climático y reducir el consumo de energía. También deberíamos valorar el impacto que esta medida podría tener en la industria de la aviación y, sobre todo, en el turismo antes de tomar alguna decisión en este sentido. Desde luego, nosotros nos vamos a abstener por la modalidad elegida para gravar estas emisiones y también porque creemos que esta propuesta no está madura y adolece de concreción. Si me lo permiten, también creemos que obedece a una campaña de marketing, porque tratan de vincular la contaminación exclusivamente con el transporte de lujo. Asimismo, decía usted que votar en contra de esta proposición es ir en contra de la mayoría de la gente. Pero, fíjense, si vamos a esos populismos, apoyando entre todos, como se ha hecho aquí, las ayudas a los coches eléctricos, se penaliza al pobre frente al rico, porque se subvenciona, por ejemplo, un Tesla de no sé cuántos miles de euros, mientras que a un transportista, que para su trabajo necesita un coche que emite más emisiones, le penalizamos. Creemos que estos populismos tendríamos que abandonarlos.

De todas formas… … esaten dugun modura, gure taldea abstenitu egingo da. Testua, gure ustez, heldua ez den eta zehaztasunik ez duen proposamen bat delako. Eskerrik asko.

… como ya decía, nuestro grupo se va a abstener, porque creemos que es una propuesta que no está bien madurada y que no es muy concreta.

Muchas gracias.

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Euskal Herria Bildu, tiene la palabra el señor Matute García de Jalón.

Oskar Matute García de Jalón

EH BilduDiputado.Página 47Vídeo

Presidente jauna, diputatuak, arratsalde on. La verdad que al leer esta proposición no de ley era difícil no prever el resultado o la posición que las fuerzas políticas iban a tener. Yo no voy a sorprender con la nuestra: vamos a apoyarla. Pero he ido más allá, he intentado hacer un ejercicio de empatía para ver si había alguna posibilidad de que rompiéramos las fronteras entre la izquierda y la derecha en este debate. Yo ya sabía que desde quienes van a votar en contra o se van a abstener iba a tener que escuchar voces críticas que señalarían que esta es una iniciativa estéril o inútil, que es demagógica, que en cualquier caso es limitada o que incluso hay invasión competencial. Pero he dado con una cuestión que creo que podría unirnos a todos y a todas en el voto a favor, porque seguramente nadie está a favor de que aquellos que tienen una posición más privilegiada en la sociedad tengan un trato todavía más favorecedor de los poderes públicos para con ellos. Probablemente haya gente que diga que no se les trate mal, pero no creo que haya nadie que diga que, como son privilegiados, se les siga privilegiando más. Y es que resulta que en el sector de la navegación aérea los jets privados están exentos del impuesto al carburante. A lo mejor no tendrían que estar exentos de ese impuesto y probablemente votar esta PNL, que es gravarles con un impuesto, haría que se acabara con ese privilegio a los privilegiados. Por tanto, quizás ahí lo entiendan como una invitación a cambiar su voto y pasar de la abstención al sí o del no al sí. Sería muy difícil explicar a la gente, y aquí no hay que hablar ni de Teslas ni de coches de transportistas, que quien utiliza un jet tiene la ventaja de poder no pagar el impuesto al carburante que tanto el del Tesla como el autónomo sí tienen que pagar. Centrándome en la iniciativa, diré que más importante que lo que plantean me han parecido dos elementos que señala en la justificación o en la exposición de motivos. Son dos aseveraciones que compartimos: una es la que dice que este es el tipo de transporte más desigual, injusto y contaminante, porque es obvio, y otra que todavía es más importante, y es que la crisis climática es el reto más complejo al que nos enfrentamos como humanidad y que, además, tiene dimensiones y aristas diferentes. Es verdad que quien más contamina tendría que ser quien más paga, pero también es cierto que quien más contamina es el que menos se ve perjudicado por la contaminación que emite. Ya en las anteriores intervenciones han hablado o han hecho alusión a la regla que Thomas Piketty hizo famosa: la de que el 10 % más rico emite el 50 % de las emisiones contaminantes y el 50 % más pobre emite el 10 %. En el Estado español no es del todo así. Es cierto que el 10 % más rico emite en torno al 27-28 % y que el 50 % más pobre emite en torno al 30-32 %. Aunque los porcentajes no son iguales, también se ve que hay una desigualdad cuantitativa y cualitativa en lo que tiene que ver con eso. Nosotros creemos que esta iniciativa tendría que ser, en todo caso, el primer paso, el primer paso de más cosas. Lo digo abiertamente. Tampoco me parecería mal que se prohibieran ese tipo de vuelos, pero no solo por ser punitivo con quienes viven en el privilegio ―que motivos hay―, sino porque además creo que tampoco tenemos que abonar y facilitar una tendencia que haga que solo nos fijemos en lo que hacen mal los privilegiados para olvidar la responsabilidad que probablemente nosotros también tengamos. Nos parece bien que haya una redistribución de la riqueza, y para eso es necesario que exista la fiscalidad progresiva, por aquello de que la crisis climática es la más desigual de todas; nos parece bien que se eliminen los privilegios, de ahí que nos parecería igualmente bien ir mucho más allá que con el impuesto para los jets y los yates de lujo, pero también creemos que hay que hacer cambios de hábitos en la ciudadanía. Creo que hay que hablar también con naturalidad de que a veces es necesario decrecer, de que a veces es necesario replantearnos cómo hacemos las cosas y decrecer en algunos elementos. (Aplausos). Eso no significa tener que abonarse a teorías catastrofistas, sino que hay cosas que debemos cambiar porque no podemos seguir así. Esta, que es muy evidente, es una de ellas.

En cualquier caso, para finalizar y ajustarme al tiempo, diré que es verdad que lo que aquí se plantea tiene un carácter más simbólico que de cambio estructural y profundo. Es verdad. Alguna de las personas que faltan por intervenir en esta tribuna podrá decirme que, en definitiva, el sector de la navegación aérea, en lo que tiene ver con los jets o con los yates de lujo, consume en un año lo mismo que los vehículos a motor por carretera en un día. Es verdad, pero seguramente nadie en este hemiciclo, ni a izquierda ni a derecha, ni desde el sentimiento nacional que profesen unos u otros, unas u otras, me negará que la política no es solo la gestión cotidiana de lo concreto, sino que la política también es el simbolismo, es la gestión de las emociones, de los afectos, de los objetivos compartidos y de los sueños que intentamos alcanzar; y probablemente con iniciativas como estas, que son simbólicas, acercamos y dibujamos mejor la sociedad que queremos para el futuro que con una retahíla de iniciativas que, en definitiva, no dibujan más que una gestión abstracta del día a día.

Besterik ez. Mila esker. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, tiene la palabra el señor Gavin i Valls.

Isidre Gavin i Valls

JuntsDiputado.Página 48Vídeo

Gràcies, senyor president. Avui se’ns presenta una iniciativa del grup SUMAR, que no és la primera vegada que apareix en els debats del Congrés i, si no tinc mal entès, hi havia una esmena al tràmit de la Llei de l’Impost mínim complementari, on també SUMAR va intentar que s’aprovés una declaració d’aquest estil. Però sembla ser que no va tenir els vots suficients per aprovar-se. Nosaltres hem defensat sempre el principi de «qui contamina paga». I ho hem demostrat quan hem tingut responsabilitats de Govern. Vam ser el primer Govern de tot l’Estat que va fer una proposta d’implementació de l’eurovinyeta a la xarxa de vies d’alta capacitat, però no una proposta així amb quatre ratlles, no. Una proposta raonada, treballada, dialogada amb tots els sectors, justificada i solvent. I d’això fa anys ja, i no hi ha hagut manera humana que això s’implementi. I era una proposta que òbviament incorporava la mobilitat sostenible i la que no tenia emissions de CO2, naturalment. Per això, quan se’ns proposa una proposta com la d’avui, que és una proposta de quatre ratlles, que és una proposta buida que, com s’ha dit ara, s’ha dit simbòlica, simbòlica per buida, doncs ens quedem una miqueta descol·locats. Vostès tenen ministres dins del Govern, però és que vostès participen d’uns governs espanyols des de fa anys i panys, que han sigut incapaços de traslladar les mercaderies del camió al ferrocarril, que és on realment es reduirien les emissions de CO2. No ens enganyem, això és pura demagògia. On estan les emissions de CO2? Als iots? Per favor, estan a la mobilitat terrestre. I l’Estat espanyol és el darrer de tota Europa en mercaderies per ferrocarril. Per tant, vostès que estan dins el Govern, doncs parlin amb els seus socis, intercedeixin de la manera que sigui, perquè tot això tingui sentit, no ens portin quatre ratlles que no expliquin res. Miri, la volen fer lluir a més a més una mica aquesta proposta dient..., i que això anés al transport públic. Jo no m’allargaré gaire, perquè veig que m’estic quedant sense temps. Però clar, això del billete único español, de què serveix? Escolti, això és un altre tret de fogonada. Escolti, la mobilitat del transport públic quotidià, el de la mobilitat obligada, s’ha de gestionar integrant els operadors i els títols del transport al voltant d’on hi ha la ciutadania, no un bitllet espanyol per anar d’una punta a l’altra. Això no serveix de res. I per tant, els pregunto: vostès han analitzat l’impacte econòmic que té posar aquest impost? Quin impost? De quina quantia? No se sap. Però l’impacte econòmic vostès l’han estudiat? No. Vostès parlen amb lleugeresa: «Els iots privats i els jets privats. Això... turisme de luxe, que paguin!». Això m’ha recordat aquella cançó «Que se mueran los feos», no? Que se mueran los ricos. Bueno, escolti, miri, també hi ha vols de jets privats quan a Barcelona tenim la fira Mobile o la ISE, que són les fires més importants del món en aquest àmbit i per tant són directius de corporacions. O també tenim a Barcelona vols de gent..., perquè a Barcelona hi ha una concentració de restaurants amb moltes estrelles Michelin, que potser també venen, no ho sé, amb aquest tipus de transports, no?

Perquè jo li giraria també la reflexió. El 3 % dels visitants que venen a Catalunya generen aproximadament el 15 % de la despesa turística total. Per tant, una mesura així, sense un impacte econòmic de saber quines conseqüències té, nosaltres no l’aprovarem. La competitivitat dels aeroports. Si això es posa a Catalunya, que estem a prop de França i d’Itàlia, què passarà amb els aeroports de Niça o de Milà, que també atreuen turisme d’alt poder adquisitiu i fires? Doncs que competirem amb desigualtat. L’absència d’alternatives d’alguns territoris, sí, l›efecte insular. D’on es parla aquí de l’efecte insular? A on? Enlloc, hi ha quatre ratlles, és una declaració de principis. Què passaria amb les Balears o les Canàries? No se sap, perquè a la proposta no en parlen. La falta de claredat. Què es pagaria? L’impost per tona de CO2 per quilòmetre recorregut? La tecnologia. Vostès saben que cada vegada més està emergint una tecnologia, especialment en avions petits de motors elèctrics d’hidrogen sense emissions de CO2? Hi hauria algun element d’incentiu o només és fer pagar?

Escolti, és una proposta demagògica, totalment demagògica. I amb això ja sabem com vostès no creuen en el sector de les fires, en el sector turístic, el denigren. Miri el que ha passat amb la taxa turística a Catalunya, doncs el mateix. Es dediquen a fer una declaració d’intencions, més o menys benintencionada, per buscar el titular, per dir: «Nosaltres som els bons, els que volem la sostenibilitat», però és una proposta de quatre ratlles. Maleïda demagògia de dretes. I maleïda demagògia d’esquerres. Buscant un titular, però on després al darrere no hi ha propostes que s’aguantin. Si volen parlar en serio amb nosaltres d’això, portin una proposta que parli de tot això que els he dit: tecnologia... Sí, sí, no ho dic per tu, Pilar. Tecnologia, conseqüències econòmiques, impactes. El port de Barcelona i de Tarragona són ports on hi ha una gran activitat industrial de manteniment de iots de gran eslora.

Gracias, señor presidente. Hoy se nos presenta una iniciativa del Grupo SUMAR que no es la primera vez que aparece en los debates del Congreso. Si no he entendido mal, hubo una enmienda en el trámite de la ley del impuesto mínimo complementario, donde también intentó SUMAR que se aprobase una declaración de este estilo, pero parece que no contó con los votos suficientes para su aprobación. Nosotros siempre hemos defendido el principio de que quien contamina paga, y lo hemos demostrado. Cuando hemos tenido responsabilidades de gobierno fuimos el primer Gobierno de todo el Estado con una propuesta de aplicación de la euroviñeta en vías de alta capacidad. Pero no fue una propuesta de cuatro líneas, fue una propuesta razonada, trabajada con todos los sectores, justificada y solvente. De eso hace muchos años ya y no ha habido forma humana de que esto se aplique. Era una propuesta que, obviamente, incorporaba la movilidad sostenible, la que no tenía emisiones de CO2, naturalmente. Por eso, cuando se nos hace una propuesta como la de hoy, que es una propuesta de cuatro líneas, que es una propuesta vacía, que como se ha dicho ahora es simbólica, simbólica pero vacía, pues nos quedamos un poco descolocados. Ustedes tienen ministros dentro del Gobierno, pero es que ustedes participan en unos Gobiernos españoles desde hace muchísimos años que han sido incapaces de trasladar las mercaderías del camión al ferrocarril, que es donde realmente se reducirían las emisiones de CO2. No nos engañemos, eso es pura demagogia. ¿Dónde están las emisiones de CO2? ¿En los yates? Por favor, están en la movilidad terrestre. Y el Estado español es el último de toda Europa en mercaderías por ferrocarril. Así que ustedes, que están en el Gobierno, hablen con sus socios e intercedan de la forma que sea para que todo esto tenga sentido. No nos traigan cuatro rayas que no aportan nada. (Muestra un documento). Miren, quieren hacer lucir esta propuesta y hablan además del transporte público. Yo no me voy a alargar mucho porque veo que me estoy quedando sin tiempo, pero, claro, eso del billete único español, ¿para qué sirve? Escuchen, eso es otro fogueo. El transporte cotidiano, el de la movilidad obligada, se tiene que gestionar integrando los operadores de títulos de transporte alrededor de una ciudadanía, no un billete español para ir de una punta a otra. Eso no sirve para nada. Y yo les pregunto, por lo tanto: ¿ustedes han analizado el impacto económico que tiene fijar este impuesto? ¿Qué impuesto? ¿De qué cuantía? No se sabe. Pero ¿el impacto económico lo han estudiado ustedes? No. Hablan con ligereza de los yates privados, de los jets privados, del turismo de lujo, que paguen... A mí me ha recordado aquella canción Que se mueran los feos. Que se mueran los ricos. Pues, mire, también hay vuelos de jets privados cuando tenemos el Mobile o la ISE en Barcelona, que son las ferias más importantes del mundo en ese ámbito. Son directivos de corporaciones. También tenemos en Barcelona vuelos de gente, porque en Barcelona hay una concentración de restaurantes con muchas estrellas Michelin, que a lo mejor también vienen con ese tipo de transporte. Yo les incitaría también a la reflexión. El 3 % de los visitantes que vienen a Cataluña generan aproximadamente el 15 % del gasto total de los turistas. Por lo tanto, una medida así, sin el estudio del impacto económico para saber qué consecuencias tiene, nosotros no la vamos a apoyar.

Los aeropuertos. Si esto se plantea en Cataluña, que estamos cerca de Francia y de Italia, ¿qué pasará con Niza y con Milán, que también atraen turismo de gran poder adquisitivo y ferias? Vamos a competir con dificultad aquí. La falta de alternativas de algunos territorios, el efecto insular... ¿Dónde se habla aquí del efecto insular? En ningún lugar. Son cuatro rayas. Es una declaración de principios. ¿Qué pasaría con las islas Baleares y las Canarias? No se sabe porque no se habla de ello en la propuesta. La falta de claridad. ¿Qué se pagaría? ¿Por kilómetro, por emisión de CO2, la tecnología…? ¿Ustedes saben que cada vez emerge más una tecnología, especialmente en aviones pequeños, de motores eléctricos, de hidrógeno, sin emisiones de CO2? ¿Habría algún elemento de incentivo aquí o solo se trata de hacer pagar?

Miren, es una propuesta demagógica, totalmente demagógica. Sabemos que como ustedes no creen en el sector turístico, en el de las ferias, lo denigran. Miren lo que ha pasado con la tasa turística en Cataluña. Pues lo mismo: se dedican a hacer una declaración de intenciones más o menos bienintencionada para buscar el titular ―nosotros somos los buenos, los que protegemos la sostenibilidad―, pero es una propuesta de cuatro rayas. Maldita demagogia de derechas y maldita demagogia de izquierdas, buscando el titular sin que haya después nada detrás de la propuesta que haga que se aguante.

Si quieren hablar en serio con nosotros de todo esto, traigan una propuesta que hable de todo eso que les he dicho: tecnología, consecuencias económicas e impactos. El puerto de Barcelona y el de Tarragona son puertos donde hay una gran actividad industrial, con yates…

Presidencia. Señoría, finalice, por favor.

Isidre Gavin i Valls

JuntsDiputado.Página 50

Acabo president. Moltes gràcies. L’impacte que tindrien els llocs de treball i això és activitat industrial, no és el turista de luxe que pot pagar més. Per tant, portin una proposta que sigui realment seriosa, que la puguem discutir. I aleshores nosaltres parlarem amb vostès d’això. Gràcies.

Acabo, presidente. El impacto que tendría en los puestos de trabajo, y eso es actividad industrial. No hablamos del turista del lujo que puede pagar más. Por lo tanto, traigan una propuesta que realmente sea seria, que podamos debatirla. Entonces nosotros hablaremos con ustedes de todo eso.

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor González-Robatto Perote. (Aplausos).

Jacobo González-Robatto Perote

VoxDiputado.Página 50Vídeo

Gracias, presidente. Buenas tardes, señorías. Las izquierdas han hecho de la hipocresía su modo de vida. Se llenan la boca criticando a los ricos, pero ¿a qué ricos?, ¿a los que se lo han ganado trabajando, emprendiendo y arriesgando?, ¿quizá a los que generan empleo y oportunidades? No; a estos los desprecian, los persiguen y los insultan. Nunca veréis a la izquierda atacar a los ricos de partido, esos que han hecho fortuna gracias al BOE. Me gustaría aquí recordar a Antonio Escohotado, a quien, además, tuve el privilegio de poder llamarle amigo. Él definía como nadie las políticas de la izquierda, puesto que las conocía muy bien. Decía que ustedes no odian al corrupto ni al privilegiado, odian al que destaca, al que trabaja y al que levanta una empresa. (Aplausos). Tenía toda la razón. Les molesta el éxito porque pone en evidencia su mediocridad. Ustedes no buscan mejorar, buscan que los demás caigan; no quieren igualdad en la prosperidad, quieren igualdad en la ruina; y presumen de justicia social, pero ustedes no han sacado a nadie de pobres. Baten récords de recaudación, pero los servicios públicos están peor que nunca. Solo las clases medias pueden sacar a un pobre de la pobreza. Son los trabajadores los que pueden crear empleo, los que pagan salarios, los que se abren a brindar oportunidades. Ustedes inflan las cifras a base de un empleo público descontrolado. Ustedes, la izquierda caviar, son los campeones del desempleo, del paro juvenil y de la precariedad. Ustedes no crean empleo, solo deuda que otros pagarán, mientras que ustedes huyen al extranjero una vez concluido su mandato.

Son ustedes los campeones también de la inmigración masiva que satura los servicios públicos y expulsa a los vecinos de sus barrios, y no contribuye en absoluto al mantenimiento de las pensiones. Quieren a todos estos inmigrantes para limpiar sus casas, no para compartir sus chalés. (Aplausos). El problema, señorías, no es que haya ricos, el problema es que haya pobres. El resentimiento que promueven ustedes no construye nada, solo quieren derribar, saquear y expropiar, y a la larga empobrecen a toda la sociedad, porque nadie quiere innovar, nadie quiere invertir ni esforzarse en un país donde el éxito está mal visto o perseguido. Mientras importan inmigración masiva, exportan talento español. Hasta tres millones de trabajadores españoles viven hoy fuera gracias a sus políticas.

Mientras nos sermonean con discursos de justicia, sostenibilidad y ecologismo, los suyos actúan directamente al contrario. Yolanda Díaz ha usado más el jet que cualquiera de los que hoy estamos aquí, y Pedro Sánchez, con más de 600 vuelos en avión oficial, ha hecho del Falcon su utilitario. Y luego tienen la cara dura de decirnos que los jets privados contaminan. Señorías, ¿saben cuántos aviones privados fueron a la última cumbre del clima? Más de 400 jets para decirnos que no comamos carne ni usemos el coche. Esto ya es hipocresía a nivel gourmet. (Aplausos).

Seguimos. ¿Qué pasa con los ricos de izquierdas que se nos olvidan? Irene Montero, su jefa hasta hace poco, en 2016 tenía 6000 euros; en 2021 ya superaba los 600 000. ¿Milagro? No, Ministerio de Igualdad. El señor Bono, fincas, caballos, recalificaciones y mansiones sin haber inventado nada más que su silencio. El señor Zapatero, que vive como un millonario, pero habla como un revolucionario, con un patrimonio construido con la sangre de venezolanos reprimidos por el régimen de su amigo Maduro. (Aplausos). Aquí ninguno ha creado riqueza, pero todos viven como ricos.

No veréis a ninguno de estos hipócritas premium llamarse entre ellos ricos indecentes, pero sí veréis cómo se lanzan en contra de hombres y mujeres de los que solo cabe sentirse orgulloso, grandes empresarios que arriman el hombro cuando el país lo necesita, dejando casi siempre en evidencia al Gobierno. Señorías, basta de perseguir al empresario, al autónomo, al agricultor y al trabajador. Empecemos a distinguir entre quién genera riqueza y quién la roba desde el poder. Ustedes han creado el único clasismo de vehículos que existe, el de prohibir circular a millones de españoles que no pueden cambiar el coche. Todo con la colaboración entusiasta del Partido Popular que, en lugar de frenar estos delirios, los ha aplicado con un orgullo multiplicado.

Termino citando una vez más a Antonio, comunista hasta que empezó a comprender que el rico es aquel que crea empleo y es un aliado del pueblo, no aquel que vive del poder; ese sí es el verdadero problema, y son ustedes.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Cruz Santana.

Gabriel Cruz Santana

PSOEDiputado.Página 51Vídeo

Señor presidente, señorías, muy buenas tardes. La proposición no de ley que presenta el Grupo Parlamentario SUMAR plantea una cuestión que es muy importante, la generación del coste ambiental colectivo que supone, además para toda la sociedad, la realización de actividades privadas. Al menos eso pensaba, hasta la intervención que me ha antecedido. Hemos tenido la oportunidad de escuchar una defensa entusiasta de la riqueza por estirpe. Solo pueden ser ricos los que heredan los patrimonios, solo pueden ser ricos los que vienen de familia. Además, manipulando y falseando los datos. Habla de pobreza, habla de falta de aportar al estado del bienestar. Mire usted, señor González, casi 2,7 millones de cotizantes ―casi 2,7 millones de cotizantes―, un crecimiento cuatro veces por encima de la media de la eurozona, y con eso subimos las pensiones, subimos el SMI, el salario mínimo interprofesional, atendemos a los más desfavorecidos, protegemos el estado del bienestar. (Aplausos). Esa es su política, esa es su política, por no decir la política que defienden en materia medioambiental, que lo llevamos escuchando toda la tarde, negacionismo científico. Yo creo que ustedes están a la vanguardia de la ciencia y de la tecnología. Yo me imagino que, ante un escenario de lluvias torrenciales indeterminadas en el tiempo, su solución sería construir un arca, nos metemos dentro y esperamos a que escampe; eso sí, con la paloma y la rama de olivo que no nos falte. No, esto no va de eso. Esto no va de eso. (Aplausos). La iniciativa que plantea SUMAR tiene un evidente contenido, está claro: está planteando una propuesta en términos de justicia fiscal. En términos de justicia fiscal, y en el marco también, desde luego, del ámbito de la protección medioambiental. Entendemos que, efectivamente, la emergencia climática seguramente es el desafío más importante que tenemos en nuestro tiempo y estamos demostrando que estamos preparados para combatirlo. Estamos demostrando que estamos comprometidos en la lucha contra el cambio climático, en el Pacto Verde Europeo, en la ley contra el cambio climático, en la estrategia de la economía circular, y también en todas y cada una de las medidas que abundan, avalan y apoyan los procesos de transición energética en todos los sectores, fundamentalmente en la industria.

Pero hablamos de política fiscal; hablamos de justicia social, hablamos de progresividad. Y nos sentimos orgullosos de la acción del Gobierno socialista en justicia fiscal y en progresividad fiscal. Hemos planteado multitud de iniciativas en ese sentido: limitación de exenciones de dividendos y plusvalías; tributación mínima del 15 % sobre base imponible del impuesto de sociedades; impuesto de solidaridad a las grandes fortunas, complementario al impuesto sobre el patrimonio que grava la riqueza. Medidas, medidas y medidas. Por cierto, a diferencia de lo que hace el Partido Popular. Señorías del Partido Popular, evidentemente no se pueden confrontar las políticas fiscales a nivel de Estado simplemente por haberse instalado en una oposición acomplejada, que sigue todavía en el diván de la frustración por unos resultados electorales que no esperaban alcanzar y se dedica solo a torpedear las acciones del Gobierno.

Es cierto que tenemos modelos y tenemos ejemplos. Permítanme que les ponga mi ejemplo, el de Andalucía. ¿Saben cuál es la política de progresividad y de justicia fiscal? Suprimir el impuesto sobre el patrimonio. Este grava fortunas de más de 700 000 euros, sin contar la vivienda habitual ni aquellos bienes sujetos a protección. ¿Saben cuál es la medida? Suprimir el impuesto de sucesiones que pagan los herederos directos de más de 1 millón de euros. Esa es la política fiscal del señor Moreno Bonilla. Permítanme que les diga: el señor Moreno Bonilla no es precisamente Robin Hood. Robin Hood, no; el Sheriff de Nottingham, quizás. Pero Robin Hood, no. (Aplausos). Porque tiene machacada a la sociedad andaluza y, mientras tanto, está destrozando la sanidad, está destrozando la educación, sin políticas de vivienda; en definitiva, está arrasando con todo lo que se construyó durante muchos años y con muchos esfuerzos.

Concluyo. Efectivamente se trata de dos modelos diferentes. Allí donde las señorías del Partido Popular solamente ven números, nosotros vemos personas, vemos familias, vemos empresas; vemos entidades que tienen necesidades.

Presidencia. Señoría, debe finalizar, por favor.

Gabriel Cruz Santana

PSOEDiputado.Página 52

Termino. Y no solo necesidades, también tienen aspiraciones. Donde el Partido Popular solo ve negocio, nosotros vemos derechos, servicios, proyectos. Allí donde el Partido Popular solo ve una herramienta de confrontación, nosotros vemos una herramienta que nos ofrece oportunidades de progreso, de avance y de crecimiento. Efectivamente, no somos lo mismo. Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, tiene la palabra el señor Herrero Bono.

José Alberto Herrero Bono

PPDiputado.Página 52Vídeo

Gracias, presidente. Buenas tardes, señorías. Hoy SUMAR nos trae de nuevo una iniciativa para la creación de un nuevo impuesto, en este caso para quienes usan los transportes de lujo. Señorías de la izquierda, es que ustedes son insaciables. Todo lo quieren arreglar sangrando el bolsillo de los españoles. Y es que esta iniciativa ya la intentaron colar como enmienda en la ley del impuesto complementario global, que, por cierto, fue rechazada en esta Cámara. Por eso, para mi grupo parlamentario, esta iniciativa es oportunista, es sectaria, es populista y es inútil. Oportunista, porque, si la izquierda de este país no crea un nuevo impuesto, no encuentra recursos para hacer frente, por ejemplo, al bochorno al que están llevando al sector ferroviario y que estamos sufriendo todos los españoles. No solo fue el pasado lunes día 5; sin ir más lejos, el pasado domingo, en la estación de Santa Justa en Sevilla, han vuelto a dejar tirados y con retrasos de nueve trenes a cientos y miles de personas. Señorías del Partido Socialista, estaría bien que de una vez por todas el señor Puente se dedicara a resolver esta situación y que, de una vez por todas, asumiera su incompetencia y responsabilidad. (Aplausos). Ya está bien de echar la culpa a otros: inviertan en mantenimiento y dejen de engañar ya a los usuarios.

Además, esta iniciativa es sectaria, porque pretende penalizar lo que consideran el uso abusivo de embarcaciones y aeronaves privadas con nuevos impuestos, como si no se pagasen ya impuestos suficientemente altos. Por ejemplo, en la compra de una embarcación de ocho metros de eslora, además de pagar el 21 % correspondiente del IVA, se paga un 12 % más del impuesto especial, y por el combustible que utiliza esa embarcación, por ejemplo, se paga, de 0,33 a 0,45 euros por litro más, además del IVA correspondiente. Por eso, ya está bien de impuestos, señorías de la izquierda. Desde que Sánchez está en la Moncloa se han aprobado nada más y nada menos que noventa y siete subidas de impuestos. Han oído bien: noventa y siete subidas de impuestos. (Aplausos). Y en este año 2025, concretamente, otras doce subidas nuevas de impuestos. Aun así, no son suficientes para que los servicios públicos en España tengan un mínimo de dignidad. Menuda vergüenza, señorías de la izquierda en España.

Pero es que esta iniciativa es también claramente populista, porque, de todos los ministros, es la señora Yolanda Díaz la que hace un uso más desmesurado y desorbitado del Falcon. En los últimos cuatro años han sido más de cien viajes, muchos de ellos a Galicia, y muchos de forma indigna, para acudir a eventos y a actos del partido de SUMAR. Además, son ustedes, señorías de SUMAR, quienes proponían la supresión de los vuelos cortos en España. Y eso por no hablar del ‘número 1’; este coge el Falcon hasta para ir al baño. Fíjense, solo entre junio del 2018 y septiembre del 2022 ―es decir, algo más de cuatro años― el señor Sánchez utilizó el Falcon en 612 ocasiones. Eso, señorías, ¿es mucho o poco? Comparémoslo con sus antecesores. Por ejemplo, el señor Felipe González, que estuvo catorce años en el gobierno, lo utilizó en 164 ocasiones; el señor Aznar, en siete años de gobierno, 240 veces; el señor José Luis Rodríguez Zapatero, en siete años de gobierno, hizo 242 viajes en Falcon, y el señor Mariano Rajoy, en siete años, 148. Si hacemos la extrapolación de los vuelos y de los años de gobierno, de los siete años ―por cierto, todavía no tenemos datos―, el señor Sánchez va a coger el Falcon nada más y nada menos que nueve veces más de lo que lo utilizó el señor Mariano Rajoy. Y esa es la realidad, señorías. Mientras todos los presidentes lo utilizaron de forma responsable y necesaria, son Sánchez y su Gobierno quienes lo utilizan sin control y sin respeto ninguno por el medio ambiente. (Aplausos). Propuestas venden, señorías de la izquierda, que para ustedes no tienen.

Ya voy acabando, presidente. Decimos, además, que esta es una iniciativa inútil porque si realmente quisiera SUMAR reducir la contaminación ambiental, en lugar de presentar esta proposición no de ley, debería haber apoyado las enmiendas que presentó el Grupo Parlamentario Popular a la ley de navegación y de seguridad aérea, las cuales estaban dirigidas para elaborar ese plan nacional para la descarbonización del transporte aéreo y a modificar la Ley del Impuesto sobre Sociedades para incentivar la inversión de tecnologías de descarbonización como la creación de los combustibles sostenibles de aviación. Sin embargo, como ya sabemos, SUMAR y todos los grupos de la izquierda votaron en contra.

En definitiva, señorías de SUMAR, dejen de presentar iniciativas vacías y pónganse a trabajar, no vaya a ser que trasladen los resultados de su jefa en Galicia a esta Cámara.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Señora Boada Danés, ¿acepta la enmienda presentada?

Presidencia. Gracias. MOCIONES CONSECUENCIA DE INTERPELACIONES URGENTES: — DEL GRUPO PARLAMENTARIO MIXTO (SEÑORA BELARRA URTEAGA), RELATIVA A LA POSICIÓN DEL GOBIERNO SOBRE EL CONTROL PÚBLICO DE LOS SECTORES ESTRATÉGICOS. (Número de expediente 173/000096).

Presidencia. A continuación, pasamos a debatir la moción consecuencia de interpelación urgente del Grupo Parlamentario Mixto, señora Belarra Urteaga, relativa a la posición del Gobierno sobre el control público de los sectores estratégicos. Por el grupo autor de la iniciativa y para la defensa de la moción, tiene la palabra la señora Belarra Urteaga.