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Sin adjetivos

Pleno del 13 de mayo de 2025

Proposición no de Ley en defensa del Pacto Verde europeo.

Proposición no de Ley ante el Pleno.. Autor: Grupo Parlamentario Socialista. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 114.

Defensa y exterior

Votación

  • 14 de mayo de 2025: salió adelante, 175 sí, 169 no, 1 abstenciones.

Daniel Senderos Oraá

PSOEDiputado.Página 30Vídeo

Gracias, presidente. Señorías de VOX, dejen de una vez por todas de acusar al Pacto Verde de todos los males del mundo. Dejen de engañar y mentir a nuestros ciudadanos y ciudadanas, agricultores y ganaderos, porque sin Pacto Verde no hay presente y mucho menos futuro. (Aplausos). Por todo ello, el Grupo Parlamentario Socialista presenta esta proposición no de ley para seguir impulsando el Pacto Verde Europeo. Señorías, atacar el Pacto Verde Europeo es de una ignorancia sublime. El Pacto Verde Europeo es la estrategia de crecimiento de la Unión Europea; aprobado en 2019, apuesta por la neutralidad climática a través de la transición ecológica de la economía. El Pacto Verde es la base para la transformación de la Unión Europea en una sociedad equitativa y próspera, con una economía moderna y competitiva. La estrategia apuesta por medidas en todos los sectores: la energía, el transporte, la industria, la agricultura y las finanzas sostenibles. Señorías, el Pacto Verde es más necesario que nunca. El futuro de Europa depende de la salud del planeta. La actividad del ser humano está provocando un aumento de la temperatura que está afectando a los patrones climáticos. Los fenómenos meteorológicos extremos, más frecuentes e intensos, tienen consecuencias devastadoras para la vida y la economía. Nuestros patrones económicos y de consumo no se ajustan a lo que puede ofrecer el planeta y son un riesgo para el medioambiente y la naturaleza. (Aplausos). Nosotros mismos y nuestra economía dependen de un medioambiente y de unos ecosistemas saludables. Las acciones para frenar el cambio climático y proteger la biodiversidad son necesarias para el futuro de Europa. Señorías, los principales objetivos del Pacto Verde son la neutralidad climática, apostando por reducir las emisiones de gases de efecto invernadero para lograr la neutralidad en carbono para el año 2050. La economía circular, un nuevo modelo económico en el que los productos se reutilizan, se reparan y se reciclan, reduciendo así los residuos y preservando los recursos. Una industria limpia, apostando por una industria más sostenible y eficiente desde el punto de vista energético. Un medioambiente más saludable, con un plan para restaurar la naturaleza y asegurar a las generaciones futuras ese medioambiente saludable. Prácticas agrícolas más sostenibles, más ecológicas, para proteger el medioambiente y producir al mismo tiempo alimentos saludables y asequibles. Y, por último, justicia y equidad climática, con la creación de un plan para una transición justa e inclusiva para que nadie se quede atrás. Si el Partido Popular y VOX apuestan por el retroceso, nosotros apostamos por el avance y el progreso. Señorías, este grupo lo tiene claro, muy claro: ante propuestas como la surrealista Agenda España de VOX, de retroceso, involución y negacionismo del cambio climático, negacionismo de la violencia machista, negacionismo de la ciencia y censura de la cultura, nosotros apostamos por un Pacto Verde ambicioso y una Europa más limpia, neutra en carbono, saludable y sostenible. (Aplausos). Señorías del Grupo Popular, vaya papelón tienen ustedes. ¡Vaya papelón! El Pacto Verde Europeo está apoyado por los principales partidos europeos: Partido Popular, socialistas, liberales y verdes. Tiene un amplio consenso y es una de las banderas de la presidenta de la Comisión Europea. Les voy a hacer una pregunta muy sencilla: ¿con quién están ustedes, con los negacionistas o con sus compañeros europeos? Y, mientras, Mazón, el pasado 17 de marzo, en el pacto de El Ventorro y de la vergüenza, llegaba en Valencia a un acuerdo con VOX que rechazaba y atacaba el Pacto Verde Europeo. (Aplausos). Señorías del Grupo Popular, dejen de hacer seguidismo de las políticas negacionistas de VOX y vuelvan a la senda del acuerdo y del consenso del 2015 y el 2019, porque, sinceramente, ya no hay ninguna diferencia entre ustedes y VOX. Señorías, les voy a dar unos datos de los resultados de la aplicación del Pacto Verde en nuestro país. Hemos ahorrado 13 000 millones en combustibles fósiles. España es el país que más crece de la Unión Europea. Generamos empleos, empleos de calidad; 21 600 000 afiliados a la Seguridad Social. Abarata el precio de la electricidad; mejora la resiliencia del país; mejora la calidad del aire y, por ende, la salud; ayuda a reducir la inflación, y reduce la desigualdad. Señorías, el Pacto Verde es resiliencia, competitividad, oportunidad, empleo y salud. Si el Partido Popular y VOX están dispuestos a renunciar a ello, nosotros apostamos por el Pacto Verde Europeo. Así que espero que esta iniciativa pueda contar con el apoyo mayoritario de los grupos de esta Cámara, porque, como dice una muy buena amiga mía, no hay economía sin ecología. Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Para la defensa de la enmienda formulada por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra la señora Marcos Ortega.

Milagros Marcos Ortega

PPDiputada.Página 31Vídeo

Señorías socialistas, les contaría el cuento del rey desnudo, pero, como solo tengo cinco minutos, prefiero que se miren al espejo y se vean ustedes mismos. Porque hay que tener valor, o estar muy desesperados, para venir aquí de abanderados de los acuerdos verdes europeos cuando son ustedes líderes en incumplimiento de la política europea, líderes en incumplimiento de la regulación europea. (Aplausos). Hay 91 directivas sin trasponer; 24 relacionadas con el medioambiente y el cambio climático. (Muestra un artículo de prensa). ¡Hombre! Vienen aquí rasgándose las vestiduras y diciéndole al Gobierno que cumpla con el Pacto Verde ¡cinco años después! ¡Pero qué poco se fían de su Gobierno! ¿Qué han hecho hasta ahora? ¿Tan ocupados estaban colocando hermanos, señoritas y mandando wasaps, que no se han enterado de que el escenario europeo ha cambiado? ¿Que la nueva Comisión Europea, con mayoría del Partido Popular, ha propuesto una nueva estrategia de crecimiento: la Brújula de la Competitividad? (Aplausos). Una nueva hoja de ruta que reequilibra el Pacto Verde para alcanzar la compatibilidad imprescindible entre lucha contra el cambio climático y competitividad. Señorías socialistas, lo que les pasa es que han utilizado el cambio climático tanto y de forma tan torticera para enfrentar a la gente, polarizar a la sociedad y alentar el negacionismo, que ahora ya no saben qué hacer. ¿Verdad, señorías de VOX? Qué fácil es negar la evidencia para no tener que proponer soluciones a los problemas. (Aplausos). Y cuando se dan cuenta de que tienen que hacer algo, salen corriendo. Pues, miren, no. El negacionismo es populismo. Es exactamente igual que lo que hacen ustedes (señalando hacia los escaños del Grupo Parlamentario Socialista): nada; mirar al tendido.

Sin embargo, en el Grupo Popular llevamos siete años haciendo propuestas y trabajando, diciendo al Gobierno que luchar contra el cambio climático es invertir para adaptarse; pidiéndoles que actúen con criterios técnicos; que aprovechen la oportunidad de los fondos europeos que han desperdiciado; exigiendo que los avances se hicieran con tiempo, sin perjudicar a nuestros agricultores y ganaderos, sin menoscabar la competitividad y la producción de alimentos, tal y como mandata el Acuerdo de París, que ustedes incumplen. (Aplausos). Esto hoy, señorías socialistas, es un clamor. No es cuestión de color político, sino de sensatez y de responsabilidad. Con la misma política europea, atiendan: Portugal tiene un plan para construir quince embalses y modernizar regadíos; Francia está construyendo dieciséis e impulsando la energía nuclear; Alemania sigue conservando y ampliando las centrales térmicas, pero en España, con la misma regulación europea y el señor Sánchez, se han destruido todas las fuentes de energía. Hemos aumentado la dependencia energética de Rusia hasta un 25 %. (El señor Senderos Oraá hace signos negativos). Han preferido hacer planes de cuenca ideológicos, dejar los cauces sin limpiar, eliminar presas de contención de los ríos y paralizar todas las inversiones en infraestructuras de almacenamiento de agua, esas que evitan las riadas y las inundaciones, esas que ustedes han dejado de financiar por pura ideología. (Aplausos). Han decidido renunciar a una planificación hidrológica moderna que aproveche y optimice todos los recursos y, con ello, asegure el futuro y la competitividad de este país. Hoy, en España, pasa esto porque el Gobierno ha hecho un desarrollo precipitado, sectario e ideologizado de la política europea contra el cambio climático. Se lo voy a decir clarito, a unos (señalando hacia los escaños del Grupo Parlamentario Socialista) y a otros (señalando hacia los escaños del Grupo Parlamentario VOX), a ver si lo entienden de una vez. Lo tienen escrito en nuestra enmienda. El Partido Popular apoya lo que ha apoyado siempre: una estrategia de crecimiento que permita avanzar en sostenibilidad y luchar contra el cambio climático, por supuesto, pero con sentido común, con criterios técnicos, con tiempo y dinero, sin perder ni rentabilidad ni competitividad, sin empobrecer a la sociedad. Con políticas que inviertan en infraestructuras hídricas como primera medida para adaptarse al cambio climático, políticas justas y consensuadas con los sectores y con las comunidades autónomas, políticas que no perjudiquen a ningún sector porque terminan perjudicando a los de siempre, que reduzcan cargas burocráticas, agilicen autorizaciones y revisen fiscalidad. Un ambicioso plan de competitividad alineado, sí, con la Europa de hoy, del 2025, que avance en autonomía energética y cuente con un mix equilibrado, no ideologizado.

Termino. Señorías socialistas, la bandera europea la han pervertido con su incompetencia y su corrupción; la verde la han teñido de intransigencia y dogmatismo. Apoyen nuestra enmienda y permitan a España avanzar hacia la sostenibilidad de forma segura y sin perder competitividad para no volver a ser el país tercermundista al que se le funden los plomos y se queda sin luz, sin red, sin teléfono y con la gente encerrada catorce horas en los trenes. Siento decirles que se envuelvan con la bandera que se envuelvan hace tiempo que están desnudos ante Europa y ante todos los españoles. Mírense al espejo. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV), tiene la palabra la señora Sagastizabal Unzetabarrenetxea.

Idoia (GV (EAJ-PNV)) Sagastizabal Unzetabarrenetxea

PNVDiputada.Página 32Vídeo

Gracias, presidente. El Pacto Verde Europeo es una iniciativa de la Unión Europea que busca hacer que Europa sea más sostenible y respetuosa con el medio ambiente. Su objetivo principal es lograr que la Unión Europea sea climáticamente neutra para 2050 mediante regulaciones en sectores como el transporte, la energía, la industria, la agricultura. Un pacto que incluye medidas para reducir las emisiones de carbono, promover energías renovables, mejorar la eficiencia energética y proteger la biodiversidad. Además, busca impulsar una economía más circular, crear empleos verdes y garantizar que la transición ecológica beneficie a toda la sociedad. Un pacto bajo el que no todos los países que lo han suscrito ejecutan las mismas medidas medioambientales y que la extrema derecha ha convertido en uno de los objetivos de la llamada eufemísticamente batalla cultural. Quizá es algo presuntuoso. Un pacto verde cuyo núcleo reside en el cambio de la matriz energética desde un modelo basado en las energías fósiles a otro basado en las renovables implantando soluciones tecnológicas para abordar la emergencia climática e impulsar el crecimiento verde. De hecho, el Pacto Verde ha sido y es la estrategia que se presentó para la recuperación económica tras la pandemia a través de los fondos Next Generation. Mi grupo apoya el Pacto Verde porque es un plan para garantizar un futuro sostenible, una economía próspera y una sociedad justa y resiliente y, además, porque supone un compromiso con las generaciones futuras. Somos conscientes de que el Pacto Verde Europeo tiene impactos concretos en sectores que pueden suponer un cierto coste, pero la no actuación supondría costes aún mayores. Por eso, también entendemos que tiene que ser un pacto vivo que necesita también una evaluación continua para corregir los errores, adaptarse a las nuevas situaciones y adaptarse también a lo que nos vaya dictando la ciencia para aplicar mejoras, máxime ante la deriva de algunos Gobiernos que insisten en formas de producción y de consumo que no son sostenibles ni a medio ni a largo plazo, negacionistas del cambio climático y que son, normalmente, de extrema derecha. En este sentido, debemos recordar que el Pacto Verde Europeo ha relajado algunas de sus medidas no solo ante las protestas de determinados sectores como el agrario o el de la automoción, sino también por la situación geopolítica que ha hecho replantearnos determinadas regulaciones, pero que sigue manteniendo sus objetivos climáticos. Mi grupo entiende que nos debemos concentrar en impulsar el Pacto Verde Europeo, porque necesitamos un primer sector sostenible y así debemos exigírselo, a su vez, a terceros países que quieran vender sus productos agrícolas y ganaderos en Europa. Necesitamos una industria limpia que convierta la descarbonización en un elemento diferenciador y de competitividad y necesitamos una generación de energía limpia minimizando la dependencia de los combustibles fósiles. Por eso, hay que seguir impulsando el Pacto Verde Europeo, con diálogo, con presupuesto, con medidas concretas y consensuadas, y siendo también valientes e inteligentes y abordando cuestiones clave como, por ejemplo, la insuficiente red de transporte de energía para que la industria y la movilidad se puedan descarbonizar. Sin embargo, ustedes, señorías del Grupo Socialista, nos traen una PNL que es una obviedad: reivindicar el Pacto Verde Europeo para impulsar una economía, como digo, más competitiva y más equitativa, pero que no deja de ser un poco de marketing ―y lo digo con cariño―, porque nos traen una iniciativa para instar al Gobierno, del que su grupo forma parte, para, en colaboración con las Administraciones autonómicas y locales; seguir desplegando las políticas para desarrollar el Pacto Verde; seguir trabajando en la Unión Europea para lograr una transición justa en ese sentido. Pero es que no hay nada concreto, una PNL que no demanda nada concreto; una PNL que es genérica, que no deja de ser una declaración de buenas intenciones, pero que de poco vale. Para muestra un botón, porque hoy solo servirá para que algunos pongan de manifiesto la utilización de este pacto para evidenciar el enfrentamiento entre partidos políticos y para, una vez más, utilizarlo como culpable de todos los males de algunos sectores y, además, como un caladero de votos para la extrema derecha. A pesar de todo lo dicho y a pesar de que es una PNL genérica, votaremos a favor. El PNV, desde luego, coincide y apuesta por dar apoyo a este Pacto Verde Europeo.

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene la palabra el señor Otero Gabirondo.

Mikel Otero Gabirondo

EH BilduDiputado.Página 33Vídeo

Eskerrik asko, mahaiburu jauna. Arratsalde on guztioi! Gaur sozialistek ekarri duten proposamenari Europako Itun Berdearen babesa eskatuz gure aldeko botoa emango diegu. Ez Itun Berde honekiko, bere izaera medio, gure atxikimendu maila sekulakoa delako, baizik eta gaur egun nazioarteko koalizio erreakzioaren jopuntuan dagoen neurrian, nolabaiteko marra gorri bat jarri behar delako nonbait. Gutxienez adieraziz, ahal bezain pronto, neutraltasun klimatikoa erdietsi behar dela, eta ez da gutxi. Europako Itun Berdea 2015eko Pariseko Akordioa garatzeko egindako europar bide-orria bezala hartu dezakegu eta une oso konkretu batean jaiotzen da. Parisen akordioa sinatu zen, baina hortik aurrera honen garapenean egondako atzerapenak eta ez nahikotasunak medio, mobilizazio potente bat abiatu zen, non europar gazteek protagonismo handia izan zuten. Testuinguru honetan etorri zen, 2019ko abenduan, Itun Berdearen sinadura, gizarte zibilaren bultzada tarteko. Hori bai, hortik aurrera, Europan turbulentziak izan dira nagusi. Pandemia etorri zen handik gutxira. Pandemiatik irtetzeko neurri sorta pizgarrian eraldaketa ekologikoa aintzat hartzea erabaki zen, eta laguntzen, izenak berak Next Generation, hurrengo belaunaldia, adierazten zuen kezkak non zeuden. Oraindik, testuinguru horrekin, 2021. Urtean, Fit for 55 neurri-sorta arautzailea etorri zen. Baina, handik gutxira, Europan bertan, gerra medio, energiaren prezioen krisia etorri zen, inflazioa etorri zen eta Europar Batasunaren geldotze ekonomikoa etorri zen. Beraz, ez dira izan urte errazenak eraldaketa ekologikoa egiteko. Are gehiago, kontuan hartuta nazioarteko koalizio erreakzionarioak Itun Berdea jopuntuan izan duela beraien obsesio nagusienetarikoa izan dela eta egoera orokorraren inguruko kezkak baliatu dituela Itun Berdearen inguruko kontrakotasuna indartzeko. Betiko moduan, dena nahasiz eta arazo guztiak politika klimatikoari egotziz. Zikina izan da, baina, egia da eraginkorra izan dela. Izan ere, oso adierazgarria da egunotan aurkezten zaigun segurtasunerako eta gerrarako pizgarri ekonomiko neurri-sortak Next Generation funtsen kopurua gainditzen duela. Eta, gure ustez, hori ez da inondik inora bidea, alderantziz. Benetako eraldaketa sozial batean sakonduko luketen neurriak behar ditugu. Europar Itun Berdeak izan duen norabidea eta akatsak zuzenduz. Eta akats nabarmenak izan ditu. Hor dago, adibidez, taxonomia berdea egiterakoan nuklearrari edo gas fosilari egindako kontzesioak. Hor dago planeta finito batean etengabeko hazkundean jarritako orientazioa. Hor dago oinarrizko eragileen eskaerei entzungor egitea. Goitik beherako planifikazioa. Hor dago korporazio handien lobby lanari aurre ez egitea. Hor dago, finean, merkatuak eta ez justizia klimatikoak gidaturiko orientazioa. Horregatik, gure babesa beti izan da kritikoa, eta gaur ere halaxe da. Horren aurrean, orientazio ekosozialista duen Itun Berde baten aldeko apustua egin behar da, demokratikoki planifikaturiko trantsizio ekologikoa eginez, herritarren protagonismoarekin, subiranotasun energetikoarekin eta baliabide naturalen kudeaketa komunarekin. Denok izan gaitezen eraldaketaren onuradun. Kontua ez da Itun Berdea ukatzea, ezta aldaketari aurka egitea ere. Alderantziz, ekintza klimatikoa premiazkoa eta atzeraezina da. Baina egiturari dagokionez, eraldatzailea, sozialki justua eta politikoki demokratikoa izan behar du. Ekonomia iraunkorretik bizitzaren zaintzatik eta ekitatetik birpentsatu behar dugu Itun Berdea, ez soilik eraginkortasunetik edo etekinetatik. Laburbilduz, Europako Itun Berdea ezinbesteko urratsa da negazionismoaren eta erretardismoaren aurrean, zalantzarik ez. Baina hobetzen ez bada, joera teknokratikoa eta merkatuaren aldekoa zuzentzen ez bada, eta justizia klimatikoaren alde egiten duten ahotsak ez badira entzuten, oso motz geratzeko arriskua dago. Eta gainera, trantsizioaren kostua langileriaren bizkar gainean geratzen bada, eragiten dituen frustrazioak erreakzio kontserbadoreak eta autoritarioak elikatuko ditu. Benetako trantsizioak, berdea izateaz gain, soziala, demokratikoa eta solidarioa izan behar baitu. Besterik gabe, eskerrik asko.

Muchísimas gracias, señor presidente, y muy buenas tardes a todos y a todas. Vamos a votar a favor de la propuesta que trae hoy el Grupo Socialista para pedir el apoyo al Pacto Verde Europeo, y no votamos a favor precisamente porque nuestra adhesión sea tremenda ante este Pacto Verde debido a su propia naturaleza, sino porque, al estar este pacto en el punto de mira de la coalición reaccionaria internacional, es necesario marcar una línea roja, al menos indicando que se debe alcanzar la neutralidad climática tan pronto como sea posible, que no es poco. El Pacto Verde Europeo, que se puede considerar la hoja de ruta europea para el desarrollo de los Acuerdos de París de 2015, nació en un momento muy concreto. El Acuerdo de París sí se firmó, pero a partir de ahí, por los retrasos e insuficiencias en su desarrollo, se puso en marcha una movilización potente en la que la juventud europea tuvo un gran protagonismo. En este contexto, en diciembre de 2019 se produjo la firma del Pacto

Verde debido al impulso de la sociedad civil. Eso sí, a partir de ahí se han producido muchas turbulencias en Europa. La pandemia llegó poco después y en el abanico de medidas incentivadoras para salir de la pandemia se decidió tener en cuenta la transformación ecológica y el propio nombre de las ayudas, Next Generation, próxima generación, indicaba dónde se encontraban las prácticas. Todavía en este contexto, en el año 2021, vino un paquete de ayudas legislativas, Fit for 55, pero al poco, en medio de un contexto de guerra aquí en Europa, se produjo la crisis de los precios de la energía, se produjo la inflación y se produjo la ralentización económica de la Unión Europea. Por lo tanto, no han sido los años más fáciles para poder llevar a cabo la transformación ecológica, máxime cuando la coalición reaccionaria internacional ha tenido al Pacto Verde en su punto de mira, ha sido una de sus principales obsesiones. Además, ha aprovechado el clima de preocupación general para reforzar la opinión en contra del Pacto Verde, como siempre, mezclándolo todo y haciendo responsable de todos los problemas a las políticas climáticas; un juego sucio, pero que ha sido eficaz. De hecho, es muy significativo que el paquete de medidas de incentivos económicos para la seguridad y afrontar la guerra que se nos presenta estos días supera las cifras de los fondos Next Generation. Entendemos que este no es en absoluto el camino a seguir. Al contrario, necesitamos medidas que profundicen en una verdadera transformación ecosocial corrigiendo el rumbo y los errores que ha tenido el Pacto Verde Europeo. Sí, ha tenido errores evidentes. Es el caso, por ejemplo, de las concesiones a la energía nuclear o al gas fósil a la hora de realizar la taxonomía verde. Ahí está la orientación al crecimiento continuo en un planeta finito. Ahí está también el hacer oídos sordos a las demandas de los agentes de base o hacer una planificación desde arriba hacia abajo o la negación a enfrentarse al lobby de las corporaciones. O ahí está, al fin y al cabo, el hecho de que su orientación se marca por el mercado y no por la justicia climática. Por eso, nuestro apoyo ha sido y es siempre crítico. Frente a ello es necesario apostar por un Pacto Verde de orientación ecosocialista con una transición ecológica planificada de manera democrática, con protagonismo de la ciudadanía, soberanía energética y gestión común de los recursos naturales para que así podamos ser todas y todos beneficiarios de la transformación. No se trata de negar el Pacto Verde ni de oponerse al cambio. Al contrario, la acción climática es urgente e irreversible, pero debe ser estructuralmente transformadora, socialmente justa y políticamente democrática. Debemos repensar el Pacto Verde desde la economía sostenible, desde el cuidado de la vida y la equidad y no solo desde la eficiencia o los beneficios.

En definitiva, el Pacto Verde Europeo es un paso imprescindible ante el negacionismo y el retardismo, sin duda, pero si no se mejora, si no se corrige la tendencia tecnocrática y mercantilista y no se escuchan las voces que apuestan por la justicia climática, existe el riesgo de que se quede muy muy corto. Además, si el coste de la transición lo debe asumir la clase trabajadora, las frustraciones que pueda producir alimentarán reacciones conservadoras y autoritarias. La transición real debe ir más allá de ser verde, debe ser social, democrática y solidaria.

Nada más. Muchísimas gracias.

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, tiene la palabra la señora Calvo Gómez.

Pilar Calvo Gómez

JuntsDiputada.Página 34Vídeo

Gràcies, president. Bé, el grup socialista ve a defensar el Pacte Verd Europeu dels atacs de l’extrema dreta. Faríem bé de defensar-lo de les seves pròpies polítiques de govern. Un cop més estem davant d’una proposició no de llei amb la qual busquen el titular fàcil, però que no canviarà absolutament res per a la nostra indústria. Els arguments són un copy-paste, literalment, de la presentació que va fer la Comissió Europea amb la seva vicepresidenta, l’exministra Teresa Ribera, present. Citen: «El nostre pla proporciona l’estabilitat i la confiança que necessiten els inversors, allibera capital i expandeix els mercats de les tecnologies netes i facilita l’accés a l’energia, i garanteix un entorn just i competitiu on les empreses puguin prosperar». Anem a fer la translació de tot això a la realitat que es viu a l’Estat espanyol. Parlem, per exemple, de facilitar l’accés a l’energia. Crec que tothom, tothom, estarà d’acord que aquesta asseveració no se sosté, perquè per un costat, el Govern pressiona la indústria cap a l’electrificació i, per l’altra, li denega l’accés a la demanda de més electricitat per fer-ho possible. No permeten a una mateixa empresa sol·licitar dues connexions per abastir la demanda que tenen, sense tenir en compte, per exemple, que sovint aquesta necessitat obeeix a dos projectes que van tècnicament per separat. La indústria de la cogeneració, que depèn del gas natural, ha passat per situacions molt complicades, de gran dificultat, per la guerra entre Rússia i Ucraïna. I ara, com a premi, els han tallat les ajudes. I, a més, el Govern espanyol no ha desenvolupat la normativa necessària per facilitar l’accés a gasos renovables, com el biogàs, que ja de per si és més car, però no tant, no tant com l’hidrogen verd, que multiplica per tres o per quatre el preu del gas natural.

En aquest escenari, els preguntem com pretenen que la indústria de l’Estat, per exemple, la del paper, pugui ser competitiva en el mercat europeu amb la Xina i els Estats Units tirant els preus per terra? Quan recuperaran les bonificacions del 80 % dels peatges la indústria electrointensiva? I, encara pitjor, la situació encara pitjor, perquè resulta que, quan la indústria de la cogeneració, calorintensiva i electrointensiva vol tenir accés a un nou marc retributiu, ha de complir unes condicions en subhasta molt difícils d’aplicar. Per exemple, els obliguen a invertir en nova tecnologia ara per a quan estigui disponible l’hidrogen verd, que ja hem dit que està fora de preu, i a més ves a saber quan estarà disponible. Els obliguen a tenir un 30 % d’electricitat en autoconsum, quan la CNMC diu en el seu informe que això no hauria de ser exigible. Farà el Govern cas a la CNMC? A més, van anunciar una subhasta de 1200 megawatts de cogeneració per al 2025 i ara resulta que només seran 400 megawatts i, a més, se’ls hauran de repartir la cogeneració i la biomassa. No cobreix de cap manera les necessitats, ja que són 3400 megawatts de cogeneració els que ja han perdut la prima. Estan portant d’aquesta manera grans indústries a la desaparició.

No hi ha mesures de suport a la indústria calorintensiva com sí que existeixen al nord d’Europa. I a més a més, ho saben, per exemple, els ramaders: no tot es pot fer amb electricitat. El Govern va vetar la pròrroga per a les instal·lacions de cogeneració de tractament de purins. Junts l’ha aconseguit tirar endavant en dues ocasions, però el Govern espanyol l’ha tombat també dos cops. Primer retirant un projecte de llei i després vulnerant el reglament d’aquesta cambra, com demostrarà el Tribunal Constitucional, però massa tard per als propietaris de les plantes de cogeneració i també per als ramaders, els que necessiten de debò aquest tractament per als purins que generen amb el seu negoci. Això ho sap el secretari d’Estat d’Energia. Estem esperant propostes i, és clar, amb tot l’anterior, com han de tenir confiança els inversors? Que és el que també demana Europa. Com s’han de creure que l’Estat espanyol sigui un entorn jurídicament segur, com demana la Comissió Europea? Hi ha un problema de confiança greu i, des de la gran apagada, hi ha un problema de confiança fosc.

Gracias, presidente. El Grupo Socialista viene a defender el Pacto Verde Europeo de los ataques de la extrema derecha. Harían bien en defenderlo de sus propias políticas de gobierno. Una vez más, estamos ante una proposición no de ley con la que buscan el titular fácil, pero que no va a cambiar absolutamente nada para nuestra industria. Los argumentos son un copy paste, literalmente, de la presentación que hizo la Comisión Europea, con su vicepresidenta, la ex ministra Teresa Ribera, presente. Cito: Nuestro plan proporciona la estabilidad y la confianza que necesitan los inversores, libera capital y expande los mercados de las tecnologías limpias, facilita el acceso a la energía y garantiza un entorno justo y competitivo en el que las empresas puedan prosperar. Vamos a intentar hacer la traslación de todo esto a la realidad que se vive en el Estado español. Hablamos, por ejemplo, de facilitar el acceso a la energía. Creo que todos estarán de acuerdo en que esta aseveración no se sostiene porque, por un lado, el Gobierno presiona a la industria hacia la electrificación y, por otro, le deniega el acceso a la demanda de más electricidad para hacerlo posible. No permiten a una misma empresa solicitar dos conexiones para abastecer la demanda que tienen, sin tener en cuenta que a menudo esta necesidad obedece a dos proyectos que van técnicamente por separado. La industria de la cogeneración, que depende del gas natural, ha pasado por situaciones muy complicadas, de gran dificultad por la guerra entre Rusia y Ucrania, y ahora, como premio, les han cortado las ayudas. Además, el Gobierno español no ha desarrollado la normativa necesaria para facilitar el acceso a gases renovables como el biogás, que de por sí ya es más caro, pero no tanto como el hidrógeno verde, que multiplica por tres o cuatro el precio del gas natural. En este escenario, les preguntamos cómo pretenden que la industria del Estado, por ejemplo, la del papel, pueda ser competitiva en el mercado europeo con China y Estados Unidos tirando los precios por el suelo. ¿Cuándo recuperará las bonificaciones del 80 % de los peajes la industria electrointensiva? Y aún es peor, porque resulta que cuando la industria de la cogeneración, de calor intensiva y electrointensiva, quiere tener acceso a un nuevo marco retributivo, tiene que cumplir unas condiciones en subasta muy difíciles de aplicar. Por ejemplo, les obligan a invertir en nueva tecnología ahora para cuando esté disponible el hidrógeno verde, que ya hemos dicho que está fuera de precio y a saber cuándo estará disponible. Les obligan a tener un 30 % de electricidad en autoconsumo, cuando la CNMC dice en su informe que esto no tendría que ser exigible. ¿El Gobierno hará caso a la CNMC? Además, anunciaron una subasta de 1200 megavatios de cogeneración para 2025 y ahora resulta que solo serán 400 megavatios y que tendrán que repartírselos la cogeneración y la biomasa. No cubre de ningún modo las necesidades, ya que son 3400 megavatios de cogeneración que ya han perdido la prima. Están llevando de esta forma a grandes industrias a la desaparición. No hay medidas de apoyo a la industria de calor intensiva, como sí existen en el norte de Europa, y además, y lo saben, por ejemplo, los ganaderos, no todo se puede hacer con electricidad.

Se vetó la prórroga para las instalaciones de cogeneración de tratamiento de purines. Junts ha conseguido tirarla hacia adelante en dos ocasiones, pero el Gobierno español la ha tumbado también dos veces, primero, retirando un proyecto de ley y, después, vulnerando el Reglamento de esta Cámara, como demostrará el Tribunal Constitucional, pero demasiado tarde para los propietarios de las plantas de cogeneración y también para los ganaderos, que de verdad necesitan ese tratamiento de los purines que generan con su negocio. Eso lo sabe el secretario de Estado de Energía y estamos esperando propuestas.

Claro, con todo lo anterior, ¿cómo van a tener confianza los inversores, que también pide Europa? ¿Cómo van a creerse que el Estado español es un entorno jurídicamente seguro, como pide la Comisión Europea? Hay un problema grave de confianza y, desde el gran apagón, hay un problema de confianza oscuro.

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra la señora Jordà i Roura.

Teresa Jordà i Roura

ERCDiputada.Página 36Vídeo

Gràcies, president. Molt bona tarda a totes i a tots, senyories del Partit Socialista.

Davant la crisi climàtica no n’hi ha prou amb grans titulars ni amb adhesions simbòliques. La ciutadania necessita d’una vegada per totes decisions valentes i urgents. Espanya manté un model energètic i polític que ens allunya absolutament dels compromisos europeus. El temps de la inacció s’ha esgotat i aquesta cambra ha de triar entre ajornar decisions, important, entre ajornar decisions o actuar amb responsabilitat. Són molts els que sabem que el planeta se’ns està desfent a les mans, que no hi ha planeta B, que qui realment està en risc no és el planeta, perquè el planeta seguirà girant, sinó qui està en risc som precisament nosaltres, l’espècie humana. Que hem d’assumir responsabilitats després de dècades d’esgotar els recursos que ens hem pensat deliberadament que eren absolutament infinits. La ciència i la realitat quotidiana ens ho demostren cada dia. Cal que actuem amb urgència.

Aquesta legislatura justament començava, justament i casualment, després de la presidència espanyola del Consell d’Europa i de la Cimera del Clima als Emirats Àrabs. Una cimera que, per primera vegada a la història, posava per escrit l’obligació de deixar enrere els combustibles fòssils amb l’objectiu de zero emissions l’any 2050. Tanmateix, Espanya avui va a la cua d’Europa. Mentre la Unió Europea ha reduït un 31 % les emissions des de l’any 1990, Espanya no és que les hagi reduït menys, és que les ha augmentat un 1,4 %. Dinamarca i Suècia, per exemple, superen el 45 % de reducció, i aquí seguim infinitament molt lluny dels objectius marcats per al 2030. Les emissions per càpita són de 6,8 tones per sobre de la mitjana comunitària, aquí a l’Estat espanyol. El transport, per exemple, representa el 30 % del total, fruit, evidentment, de la dependència del vehicle privat i la manca d’una planificació verda, també inclosa en el Pacte Verd Europeu. Tot i que el 51 % de l’electricitat és d’origen renovable, aquestes només cobreixen el 24,9 % del consum final. El petroli encara representa un 48,2 % del mix i la dependència energètica global és del 68,4 %, molt per sobre de la mitjana europea. Aquesta és la realitat. És un model ineficient. És un model contaminant. És, senyories, un model absolutament feble.

Per això, des d’Esquerra Republicana ho tenim clar i la recepta és relativament senzilla, si hi ha voluntat, si es vol i es creu en allò que es diu, amb aquests eslògans. Cal revertir la pèrdua de biodiversitat i protegir els ecosistemes. Sabem com fer-ho. Cal preguntar-nos quanta energia podem generar i consumir de manera, evidentment, sostenible. Cal repensar la producció per reduir residus de manera efectiva i cal gestionar l’aigua com el bé escàs que és. I ho hem de fer. Com? Doncs miri, molt senzill, amb menys eslògan i amb més polítiques valentes i transversals que acompanyin tots els sectors, especialment, val a dir, el primari i l’industrial. Dos, amb objectius realistes però ambiciosos, perquè aquesta transició sigui verda, sí, però també justa. I tres, fent els deures, passant de la teoria als fets.

Mirin, estem cansats de sentir, és veritat, ho deia abans el company, de sentir l’extrema dreta demonitzar el Pacte Verd. Però també estem indignats de sentir el Partit socialista repetir discursos buits, allò de seguirem treballant, continuarem impulsant, intentarem seguir desplegant. Actuïn, actuïn, perquè si només parlen, però no actuen, no hi haurà adaptació possible. I si no ens adaptem, no ens en sortirem. Aquesta PNL, ho he dit al començament, és una declaració d’intencions que arriba tard i que, a més, arriba sense concreció. I no ens serveix, no serveix de res. Jo crec que ja n’hi ha prou de tanta retòrica institucional i el que cal és fer política de veritat.

I acabo, perquè vostès també n’han parlat. Després de mesos de fenòmens extrems com el que hem viscut, per exemple, malauradament, al País Valencià amb la Dana, queda clar que tampoc s’han fet els deures, que cal anticipació, que cal que ens avancem, que cal inversió, que cal resiliència, que no és tan complicat, perquè els fenòmens extrems tornaran. I només, només una acció política decidida i transformadora ens pot preparar. Per això no serveix, i ara sí que acabo, president, una proposició no de llei absolutament simbòlica, mentre aquí no hi ha ni inversió. Mentre aquí no hi ha ni acció. Mentre aquí no hi ha ni transició efectiva ni hi ha res. És a dir, que això ja no és que sigui inacció, amb tot el respecte i l’estima que li tinc, senyor Senderos, és que no és inacció, és hipocresia. Perquè fixin-se, molta literatura, però al final vostès, a veure quant tarden a parlar-nos de l’agenda 2048 i enterrar l’Agenda 2030. Res més.

Gracias, presidente. Buenas tardes a todas y todos. Señorías del Grupo Socialista, ante la crisis climática no basta con grandes titulares ni con adhesiones simbólicas, la ciudadanía necesita de una vez por todas decisiones valientes y urgentes. España mantiene un modelo energético y político que nos aleja absolutamente de los compromisos europeos. El tiempo de la inacción se ha agotado y esta Cámara tiene que escoger entre aplazar decisiones importantes o bien actuar con responsabilidad. Somos muchos los que sabemos que el planeta se nos está deshaciendo entre las manos, que no hay planeta B, que quien realmente está en riesgo no es el planeta, porque el planeta seguirá girando, sino que los que están en riesgo somos precisamente nosotros, la especie humana, que tenemos que asumir responsabilidades después de décadas de agotar los recursos que creíamos deliberadamente que eran absolutamente infinitos. La ciencia y la realidad cotidiana nos demuestran cada día que es importante actuar con urgencia. Esta legislatura, casualmente, empezó después de la Presidencia española del Consejo de Europa y de la Cumbre del Clima en Emiratos Árabes, una cumbre que por primera vez en la historia ponía por escrito la obligación de dejar atrás los combustibles fósiles, con el objetivo de cero emisiones en el año 2050. Sin embargo, España hoy está en la cola de Europa. Mientras la Unión Europea ha reducido un 31 % sus emisiones desde el año 1990, España no es que las haya reducido menos, sino que las ha aumentado en un 1,4 %. Dinamarca o Suecia, por ejemplo, superan el 40 % de reducción y aquí seguimos infinitamente lejos de los objetivos marcados para 2030. Las emisiones per cápita son de 6,8 toneladas por encima de la media comunitaria aquí, en el Estado español. El transporte, por ejemplo, representa el 30 % del total bruto, lógicamente por la dependencia del vehículo privado y la falta de una planificación verde, también incluida en este Pacto Verde Europeo. Aunque el 51 % de la electricidad es de origen renovable, estas solo cubren el 24,9 % del consumo final mientras que el petróleo aún representa un 48,2 % del mix y la dependencia energética global es del 68,4 %, muy por encima de la media europea. Esa es la realidad. Es un modelo ineficiente, contaminante y, señorías, absolutamente débil. Por eso, en Esquerra Republicana lo tenemos claro y la receta es relativamente sencilla si hay voluntad, si se quiere y si se cree en lo que se dice en esos eslóganes. Hay que revertir la pérdida de biodiversidad y proteger los ecosistemas; sabemos cómo hacerlo. Hay que preguntarse cuánta energía podemos generar y consumir de forma sostenible; hay que repensar la producción para reducir los residuos de forma efectiva y hay que gestionar el agua como el bien escaso que es, y lo tenemos que hacer. ¿Cómo? Pues muy fácil: uno, con menos eslóganes y más políticas valientes y transversales que acompañen a todos los sectores, especialmente, hay que decirlo, al primario y al industrial; dos, con objetivos realistas pero ambiciosos para que esta transición sea verde, sí, pero también justa y, tres, haciendo los deberes, pasando de la teoría a los hechos. Estamos cansados ―es cierto, y lo decía antes mi compañero― de escuchar a la extrema derecha demonizar el Pacto Verde, pero también estamos indignados porque oímos al Partido Socialista repetir discursos vacíos; aquello de vamos a seguir trabajando, seguiremos impulsando, intentaremos seguir desplegando. Actúen. Actúen porque, si solo hablan pero no actúan, no habrá adaptación posible y, si no nos adaptamos, no vamos a salir de esta. Esta PNL ―lo he dicho al principio― es una declaración de intenciones, que llega tarde y, además, llega sin concreción, y no nos sirve. No nos sirve de nada. Creo que ya basta de tanta retórica institucional, lo que tenemos que hacer es política de verdad. Y acabo, porque ustedes también han hablado de esto. Después de meses de fenómenos extremos como el que vivimos, por ejemplo, desgraciadamente, en el País Valenciano con la dana, queda claro que tampoco se han hecho los deberes, que hay que anticiparse.

Tenemos que adelantarnos, tenemos que invertir. Necesitamos resiliencia. No es tan complicado. Los fenómenos extremos volverán y solo una acción política decidida y transformadora puede prepararnos. Por eso no sirve, y aquí acabo, señor presidente, una proposición no de ley absolutamente simbólica mientras que aquí no hay inversiones, mientras no hay acción, mientras no hay transición efectiva ni hay nada. Es decir, esto ya no es que sea inacción, sino que, se lo digo con todo el respeto y la estima que le tengo, es hipocresía. Porque mucha literatura, pero, al final, a ver cuánto tardan ustedes en hablarnos de la agenda 2048 y enterrar la de 2030.

Nada más. Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR tiene la palabra la señora Vidal Sáez.

Aina Vidal Sáez

Grupo SumarDiputada.Página 38Vídeo

Vivimos tiempos extraños. En este momento, cuando la ciencia es rotunda y el impacto del cambio climático es visible, deberíamos estar acelerando con decisión la transición ecológica; sin embargo, lo que estamos viendo son intentos de retroceso, retardismo y a una derecha y una ultraderecha que han decidido convertir la supervivencia del planeta en un tema de guerra cultural. Ustedes utilizan el término ‘ideológico’ para ocultar, porque les da vergüenza reconocer que van contra la ciencia; para eso utilizan ustedes el término ‘ideológico’.

Vemos una emergencia climática que adopta forma de sequías, inundaciones, danas, incendios voraces, aumento en los precios de los alimentos o la desaparición lenta de territorios como el Delta del Ebro o La Manga del mar Menor. La emergencia climática está en los veranos asfixiantes, en las granizadas que destrozan los cultivos, en los temporales que rompen paseos marítimos y también viviendas; está en la pérdida de vidas humanas, señorías.

El Pacto Verde Europeo no es simplemente un conjunto de medidas ambientales, es una cuestión de supervivencia, es un pacto, un nuevo contrato social, y toca poder, toca rentas y toca grandes infraestructuras. Hablamos de una hoja de ruta para transformar nuestra economía y nuestra sociedad hacia un modelo sostenible y justo. El objetivo de alcanzar la neutralidad climática es simplemente improrrogable. El Pacto Verde no es perfecto, faltan mecanismos reales de control, sanción, más ambición, también más justicia social y, por supuesto, más participación, pero no nos engañemos, lo que está hoy en juego no es cómo lo mejoramos, sino si lo desmontamos, que es lo que pretenden la derecha y la extrema derecha.

Para nosotras hay tres grandes pilares: justicia social, coherencia y democracia. Justicia social porque la transición ecológica no es neutra y hay que reconocerlo. Puede hacerse bien o puede hacerse mal; puede servir para democratizar la economía y mejorar la vida de miles de ciudadanos o puede convertirse en un nuevo mecanismo de acumulación para los de siempre, exclusión y precariedad. La élite económica y empresarial está retrasando esta transición para seguir especulando con nuestras vidas y exprimiendo beneficios mientras pueda, y a nosotras nos van a encontrar defendiendo la vida siempre. La transición debe ser justa, y eso significa medidas fiscales redistributivas, significa proteger el empleo y crear trabajos verdes de calidad. No hay transición si no hay alternativa para aquellos que hoy trabajan en sectores intensivos en carbono, y eso implica inversión pública, planificación territorial y formación. Una política industrial verde con visión a largo plazo significa también garantizar la equidad social; las familias vulnerables no van a ser quienes paguen el precio de la descarbonización. La energía limpia debe ser un derecho garantizado para todas y una gran oportunidad, además, para terminar con la pobreza energética. Una política industrial verde significa medidas específicas de apoyo al sector primario y a favor de la equidad territorial, porque el campo debe ser un gran aliado; el campo necesita agua, suelos fértiles y clima estable, y eso no se consigue votando a los que niegan el cambio climático. Una política industrial verde significa inversión, voluntad política para redistribuir riqueza y también poder, y esto, señorías, por cierto, es invertir en seguridad.

Segundo, coherencia. No se puede defender el Pacto Verde o la justicia climática en el Congreso mientras presionan en Bruselas para suavizar, por ejemplo, la Ley de la Restauración de la Naturaleza o se mantienen las subvenciones a los combustibles fósiles. No se puede. La transición ecológica no se hace solo con palabras, se hace con presupuestos, con leyes y con valentía, señorías. (Aplausos). Y sin repetir los errores del viejo, que desgraciadamente no ha muerto, desarrollismo: la ampliación del aeropuerto de El Prat, del port de València, el Guggenheim en medio del Urdaibai, Altri en Galicia, la planta de regasificación en El Musel, en Gijón, o la industria turística masiva que asola Baleares, Canarias y muchos otros pueblos y ciudades de nuestro país. Eso va absolutamente en contra y no tenemos tiempo ni nos lo podemos permitir, señorías.

Y, tercero, democracia. La crisis climática no se resuelve desde arriba ni en los despachos de Bruselas, requiere mucha más participación ciudadana y mucha más transparencia. La gente no desconfía de la transición ecológica; desconfía no por ignorancia, sino porque teme, y no les falta razón, que la dejen fuera del reparto. Hay que construir procesos participativos mucho más fuertes, cogiendo en este caso la alianza, sin duda, con los municipios y también con grandes sectores a través del diálogo social, que es así como se hacen los grandes avances. No tenemos tiempo ni ganas de maquillar el capitalismo fósil. Debemos transformarlo en un modelo que garantice el bienestar respetando los bienes del planeta y que no deje a nadie atrás.

No me queda tiempo, pero quiero terminar con una cuestión. Queremos recordar que Europa tiene una responsabilidad global. No podemos levantar un muro verde mientras seguimos extrayendo recursos del Sur Global o externalizando nuestra contaminación. El Pacto Verde tiene que incluir la justicia climática: una visión internacionalista, cooperación y reparación. Y tendríamos para mucho, pero nos quedamos aquí.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario VOX tiene la palabra el señor Chamorro Delmo. (Aplausos).

Ricardo Chamorro Delmo

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Gracias, señor presidente. Señorías, hoy el Grupo Parlamentario Socialista nos presenta una proposición no de ley que no es una propuesta técnica ni una iniciativa concreta para mejorar la vida de los españoles, es lisa y llanamente la ratificación y declaración ideológica a favor del empobrecimiento planificado que impone el Pacto Verde Europeo. (Aplausos). Nos dicen que es una estrategia de crecimiento, pero los españoles no ven crecimiento, ven destrucción; destrucción del campo, de la industria, del transporte, de la ganadería y de la soberanía energética. Lo que ustedes llaman transición ecológica, nosotros lo llamamos demolición nacional, una demolición materializada además el mes pasado en dieciocho horas de apagón de toda la península ibérica por su ineptitud e incompetencia ecoclimática. (Aplausos). Y encima se atreven a presumir de que España es el mejor ejemplo del Pacto Verde. Por desgracia, es verdad, es cierto. Tenemos el mayor paro juvenil de Europa, los agricultores son criminalizados, se cierran explotaciones ganaderas todos los días, se destruyen la industria y el tejido productivo, las pequeñas empresas tienen que cerrar, se cierran nucleares, se destrozan presas con sus leyes de restauración de ríos y las familias no pueden pagar la luz ni tampoco llenar la despensa. Ese es el resultado de su transición justa. Y la responsable directa de este desastre en España, en la gestión de todo este Pacto Verde, la señora Teresa Ribera, ha sido premiada como vicepresidenta de la Comisión Europea por su fidelidad a este dogma climático. Esa es la forma de premiar la incompetencia por parte del Partido Popular Europeo y Ursula von der Leyen: ascenderla a vicepresidenta. Hemos escuchado aquí por parte del Grupo Popular que el PSOE es líder en incumplimientos climáticos, como ha dicho aquí la señora Marcos. Entonces, ¿por qué ustedes la han ascendido y la han puesto de vicepresidenta en la Comisión Europea?, porque ustedes pertenecen, que sepamos en VOX, al Partido Popular Europeo. Ustedes la premian. Porque, señorías, como hemos dicho en muchas ocasiones, no se trata solo del Partido Socialista. La enmienda que ha presentado el Grupo Popular les está retratando. No podemos olvidar que quien impulsó el Acuerdo de París desde Bruselas fue el comisario Miguel Arias Cañete, exministro del señor Aznar y también de Rajoy. De hecho, ustedes han defendido claramente el Pacto Verde Europeo aquí, en esta sesión. Que el Partido Popular Europeo votó a favor del Pacto Verde lo sabe todo el mundo; que el Partido Popular español se ha sumado a este consenso ruinoso y globalista cada vez que ha tenido ocasión también lo sabemos, y ahora, con su enmienda, el PP reafirma por escrito el Pacto Verde y el Acuerdo de París (aplausos), legitima la hoja de ruta trazada por la Agenda 2030 y el consenso climático de Bruselas limitándose simplemente a proponer algunas mejoras técnicas o de ritmo. Por tanto, señores del PSOE, les animo a que acepten la enmienda y voten conjuntamente esta propuesta, así votarán ustedes, señores del Grupo Popular, lo mismo que votan en Bruselas aquí, en el Parlamento Español, y nos dejamos ya de teatrillos. (Aplausos). Ya votaron ustedes en contra de nuestra propuesta de eliminar la prohibición de los vehículos de combustión para 2035 la semana pasada en Bruselas; están haciendo estragos con las renovables en Andalucía, y se abstuvieron además en la ley de transición ecológica de Pedro Sánchez y Teresa

Ribera. Solo votó en contra en este Parlamento VOX; solo queda VOX, por tanto, ante la ruina ecofanática en Europa y en España.

Están imponiendo un relato ideológico que esconde además oscuros intereses económicos y sociales, de ingeniería social; un relato verde con sus dogmas, sus herejes y sus castigos. Quieren que se condenen los supuestos mensajes negacionistas, porque para ustedes todo el que difiere, tiene algún disenso o cuestiona cualquier cosa de sus dogmas es negacionista. ¿Saben lo que eso significa? Que quieren censurar la disidencia y convertir los Estados europeos en templos del pensamiento único ecofanático. En VOX no vamos a aceptar que se criminalice al agricultor, al transportista, al obrero, al industrial o al autónomo por no comulgar con su dichosa Agenda 2030. Nosotros sí defendemos el medio natural, pero no desde su concepción fanática verde, sino desde la racionalidad, la soberanía y el respeto a nuestro pueblo, el respeto al pueblo español. Por tanto, consideramos que el futuro de España pasa por recuperar el control sobre nuestra energía, nuestra industria y nuestro campo, y por garantizar una electricidad asequible, alimentos seguros y empleo digno. Defendemos un modelo alternativo a ustedes nacional, soberano y realista en defensa de los españoles, de nuestro pueblo y de nuestra patria.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Gracias. Señor Senderos, ¿acepta su grupo la enmienda presentada?

Presidencia. Se rechaza. De acuerdo. Gracias. — DEL GRUPO PARLAMENTARIO PLURINACIONAL SUMAR, PARA LA CREACIÓN DE UN IMPUESTO QUE GRAVE LAS EMISIONES OCASIONADAS POR EL USO DE MEDIOS DE TRANSPORTE DE LUJO. (Número de expediente 162/000432).

Presidencia. Continuamos con la proposición no de ley del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, para la creación de un impuesto que grave las emisiones ocasionadas por el uso de medios de transporte de lujo. Para la presentación de la iniciativa, tiene la palabra la señora Boada Danés.