Muchas gracias, señora presidenta. Un saludo a las personas que vienen de Murcia y de Valencia. Señorías, la historia del agua en España se ha convertido en una historia de traiciones. Un presidente de Gobierno tiene como deber de justicia gobernar con sentido de Estado, pero los últimos presidentes de España no solo no lo han hecho, sino que han avivado una guerra entre regiones de forma miserable y han traicionado a su pueblo. El agua es un bien universal, que, por justicia, ha de llegar a todos los rincones de España, cuando además es posible que así sea porque en España sobra agua. Sí, señorías, una historia de traiciones del Partido Popular y del Partido Socialista, porque traidor fue Zapatero cuando derogó un plan hidrológico nacional porque se lo pidió Esquerra Republicana de Cataluña, por un puñadito de votos (aplausos), y ofrecía un plan de desalación a pesar de que no hay fondos para los subsidios que esta necesita por su coste energético y el mantenimiento de las instalaciones. Ahora, sí, señorías, financian una desaladora a Marruecos. (Muestra un recorte de prensa). Sánchez riega con 340 millones a
Marruecos para construir la mayor desaladora de África. Y, señorías, traidor fue también Rajoy; traidor y cobarde, con mayoría absoluta. La estafa de Rajoy consistió en engañar a los agricultores con falsas expectativas y renunciar a retomar el plan hidrológico nacional y el trasvase del Ebro, sometiéndose a las visiones raquíticas y mezquinas de sus baronesas de Castilla-La Mancha y Aragón. (Aplausos). Por tanto, ambos responsables de haber llegado hasta aquí.
Y, señorías, un traidor sin escrúpulos es el presidente Sánchez, que está ejecutando una política criminal, la de la Agenda 2030, el Pacto Verde, fruto del fanatismo climático, que lo único que está trayendo a nuestro país es pobreza, ruina y muerte (aplausos); muerte de personas por falta de obras hidráulicas y la muerte de nuestro campo. Ahora, señorías, el recorte del trasvase Tajo-Segura ha puesto en pie de guerra a todo el levante español ante una injusticia histórica. Y, si los españoles no logran echar a Sánchez, traerá el apagón de la economía del levante español en el año 2027 con el cierre de las aguas subterráneas y el recorte del trasvase en más del 50 % para abastecimiento y regadío.
Y, señorías, la siguiente estafa con la que nos encontramos nos la trae hoy la Asamblea Regional de Murcia, en manos del presidente de la región; una proposición de ley que instó el Partido Popular en relación con el recorte del trasvase Tajo-Segura ―los que han propiciado esta situación son los que ahora dicen querer arreglarla―; una iniciativa, señorías, que es engañosa, que es errónea en su planteamiento, como denunció nuestro diputado entonces, el señor Salvador, y que es temeraria, señor López Miras, porque en ningún caso tiene la posibilidad de que salga adelante, y, sin embargo, sí existiría la posibilidad, con esta Cámara compuesta con separatistas, extremistas, fanáticos climáticos, enemigos de España, de que incluso se perjudicase el tema del trasvase Tajo-Segura. ¡Es una verdadera temeridad! (Aplausos). Además, incluso se hubiera podido plantear algún tipo de modificación que dejase sin efecto el recurso planteado por los regantes de Murcia y Cartagena y por el propio Gobierno de la región.
El Partido Popular afirma que blinda el trasvase, y eso no es verdad con esta iniciativa. El Partido Popular quiere hacer creer que, si se aprobara esta iniciativa, se paralizaría el plan del Tajo, y eso no es verdad, señor López Miras. Quiere hacer creer que blindando la norma de 2014 se evitaría el recorte del caudal ecológico producido, y eso no es verdad, señor López Miras, porque esta reforma tan solo afecta a las reglas de explotación, no al plan del Tajo. Esta reforma no desactiva el plan del Tajo, y usted debería saberlo, porque esta reforma no desactiva la Ley de Aguas, no elimina ni puede eliminar el caudal ecológico detraído, de más de cien hectómetros cúbicos ―por eso habrán conseguido el voto de sus diputados de Castilla-La Mancha―, y no garantiza que esta ley salga así aprobada, sino todo lo contrario. Señorías, plantear esta reforma es una temeridad y es un engaño.
Señor López Miras, con el afecto personal que le tengo ―y eso es verdad― (rumores), le digo que esto es una burla, una burla a los agricultores, intentando hacerles creer que va a cambiar algo. Es una tomadura de pelo. ¿Consideran ustedes que son tontos y que les van a estafar? Esto no les aportará ni un halo de esperanza. Solo puede alargar la agonía, porque continuarán las guerras del agua entre comunidades si no se acomete la Ley del Plan Hidrológico Nacional, que es la única que puede armonizar las necesidades de los planes de cada cuenca, entre ellas las del Tajo y el Segura. Y el Partido Popular debería traer una ley que acometa el problema real, y no este parche.
Quieren hacernos creer con esta votación ―y esta es la siguiente estafa― que tienen una política nacional de agua de idéntico contenido en todas las regiones españolas, cuando en un sitio dicen una cosa y en otro dicen la contraria. (Aplausos). Señorías, hablan de pacto nacional de agua ―ahora mismo sigue usted hablando aquí de un gran pacto―, cuando no tienen el acuerdo de todas las regiones dentro de su propio partido. Un plan nacional de agua que permita la conexión entre cuencas y los trasvases no es posible de la mano del Partido Popular.
Acaban de votar ustedes en Bruselas conjuntamente, Partido Socialista y Partido Popular, en contra de una política de interconexión de cuencas, señor López Miras. (Aplausos). Ustedes, señorías, son corresponsables. Ustedes, señor López Miras, son corresponsables de lo que está pasando. Votaron el Pacto Verde y ahora mismo en el Congreso de los Diputados acaban de presentar una enmienda a favor del Pacto Verde. ¿Qué quiere que le diga? Esto es un verdadero engaño, es una estafa.
Pero sí le voy a decir que, por si esto saliera adelante, nosotros vamos a aprovechar no solamente para mejorarlo, sino que presentaremos una enmienda a la totalidad, a favor de la única solución para el futuro, que es un plan hidrológico nacional que prevea la interconexión de cuencas, algo necesario, posible y justo.
Y termino, señora presidenta. Los agricultores no piden nada que no les sea debido: un poco de agua, que pagan, aprovechando hasta la última gota, para que su trozo de tierra, con su trabajo y esfuerzo, se convierta en riqueza. ¿Acaso es justo, señorías, que reciban ataques sin precedentes, políticas despiadadas, impuestos abusivos, impedimentos administrativos, exigencias de seguridad y de calidad que no se exigen a los productos que se importan de Marruecos? ¿Acaso, señorías, esto es justo, y que, además, los llamen criminales? Lo que es criminal, señorías, es el fanatismo climático del Gobierno, que les arrebata esa agua, tan necesaria para todo el levante español.
Gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).