Señor Bolaños, estaría bien que, por una vez, cumpliera con el deber democrático, siendo Gobierno, de responder a la oposición; estaría bien que usted, por una vez, cumpliera. (Aplausos).
Pero, mire, vamos a hablar de estándares éticos. Una subordinada suya, la subdelegada del Gobierno en Zaragoza, exige un coche oficial para huir del AVE en el que quedó atrapada con otras setecientas personas. Puro sanchismo. Ella está bien y el resto de los setecientos usuarios, si quieren ayuda, que la pidan. (Aplausos.— Un señor diputado: ¡Qué valor!). Pues sí, tuvieron que ser rescatados por el Gobierno de Aragón pasadas once horas, señor Bolaños.
Y verá, los españoles, señor Bolaños, pagan hoy más impuestos que nunca, pero, sin embargo, España no funciona. Por primera vez en la historia, España se quedó a oscuras por culpa del Gobierno del señor Sánchez: apagón total. Y ¿cuál fue la primera decisión del señor Sánchez? Crear una comisión de investigación. Debe ser ya la onceava comisión de investigación (risas) que crea el señor Sánchez y le pone a usted a dirigirla. Ya sabemos que hasta dentro de seis meses no sabremos nada, y después ya se verá. Pues bien, con Sánchez también, señor Bolaños, la alta velocidad ha pasado de ser motivo de orgullo a convertirse en una verdadera trampa en la que no sabes cuándo te vas a subir y mucho menos cuándo vas a llegar, y todo lo que tienen que decir ustedes es que las derechas sabotean. Esto, señor Bolaños, es la misma excusa que usó Chaves hace veinte años; ni para la indignidad son ustedes originales.
Verá, señor Bolaños, es Sánchez quien sabotea la democracia al convertirse en marioneta de tres delincuentes, es Sánchez quien sabotea la Constitución al no presentar los presupuestos y son Sánchez y usted quienes sabotean el Estado de derecho con sus ataques a la justicia, quienes sabotean al Legislativo bloqueando las leyes de la oposición, quienes sabotean el derecho de información ocultando informes del Consejo de Europa que les ponen pingando por la corrupción, señor Bolaños, y, además, dejaron tirados a sesenta millones de personas sin información el 28 de abril.
Señor Bolaños, no son ustedes víctimas de nada, son ustedes los responsables. (Aplausos.—Una señora diputada: ¡Muy bien!).