Ignacio Gil Lázaro
Muchas gracias, señor presidente. Señorías, desde que Sánchez gobierna en España, la delincuencia ha crecido, y ha crecido, por tanto, el miedo entre amplias capas de la sociedad española: ha crecido el miedo entre las mujeres, víctimas de una delincuencia sexual disparada; ha crecido el miedo en la España rural, que ha perdido la presencia permanente de la Guardia Civil en sus pueblos, y ha crecido el miedo en los barrios más populosos de nuestras ciudades, en donde hay mayores focos de asentamiento de la inmigración ilegal. (La señora presidenta ocupa la Presidencia). Por tanto, señorías, es urgente proponer un conjunto de recomendaciones y medidas que puedan frenar el deterioro grave de la seguridad ciudadana y también otras amenazas conexas. A ello va dirigida esta moción.
En primer lugar, exigimos un plan integral de mejora de la operatividad de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado que incluya un aumento sensible de efectivos, una mejor dotación y modernización de medios materiales y equipos, una implementación permanente de la formación continuada y de la especialización, para hacer más eficaz la lucha de estas fuerzas y cuerpos frente a las nuevas prácticas delictivas, y que ese plan incluya también, desde luego, medidas de mejora de las condiciones salariales y laborales de los agentes, así como medidas que faciliten la conciliación de su vida familiar y profesional, sin menoscabo, por supuesto, de las necesidades operativas de los servicios. (Aplausos).
Específicamente exigimos un nuevo plan de despliegue de la Guardia Civil en el medio rural que garantice su presencia en nuestros pueblos, con el efecto que esto supone de potenciar la prevención del delito y la rapidez de respuesta una vez este se ha cometido. Al mismo tiempo, ese plan debe incluir medidas de fomento de las viviendas dignas para los agentes a fin de acreditar y permitir el arraigo de estos en estas zonas.
Exigimos, desde luego, que con carácter inmediato se restablezca la unidad especial OCON Sur de lucha contra el narcotráfico en Andalucía, que tuvo un éxito espectacular en la lucha contra este fenómeno criminal, hasta que el ministro del Interior, inopinadamente, decidió desarticularla y distribuir a sus efectivos entre las distintas unidades de Policía Judicial de Andalucía, lo que ha permitido un recobre del narcotráfico con mayor virulencia que antes, convirtiendo el Guadalquivir en una vía fluvial de penetración de las narcolanchas, llegando incluso hasta la propia ciudad de Sevilla.
En otro orden de cosas, el Gobierno ha reconocido que la inmigración ilegal es la tercera amenaza más grave para la seguridad nacional; sin embargo, el Gobierno continúa implementando sus políticas de efecto llamada y se niega a reconocer la evidencia manifiesta de que la inmigración ilegal genera delincuencia. Por eso exigimos ya y de una vez por todas una lucha eficaz contra las redes y mafias del tráfico de personas y de las ONG que colaboran con ellas. (Aplausos). Exigimos un refuerzo de los medios humanos y materiales de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado en Ceuta, Melilla y Canarias para garantizar la salvaguarda de nuestras fronteras. Y pedimos especialmente que se implemente la presencia del CNI en Marruecos y Senegal, que son países promotores de la inmigración ilegal y que recientemente acaban de liberar de sus cárceles a miles de presos con ocasión del fin del ramadán.
Naturalmente, seguimos exigiendo, como lo hemos hecho siempre, la expulsión inmediata de todos aquellos que han entrado o están residiendo ilegalmente en España. En relación con los menores extranjeros no acompañados, exigimos también la devolución inmediata de estos a sus padres en sus respectivos países de origen. Y, naturalmente, señorías, exigimos a esta Cámara que rechace frontalmente cualquier pacto político que implique la cesión, la entrega, directa o camuflada, de las competencias exclusivas del Estado en materia de emigración a Cataluña o a cualquier otra comunidad autónoma. (Aplausos).
Señorías, el terrorismo yihadista es una amenaza real para España. Utiliza la inmigración ilegal para penetrar y expandirse en nuestro territorio nacional, como ha advertido expresa y reiteradamente Europol. Por eso, pedimos que se implementen todas las unidades especiales de investigación para prevenir esta amenaza terrorista y también sus vínculos con la emigración ilegal. Pedimos que se garantice la seguridad de nuestros barrios con una presencia oficial permanente a fin de evitar, como ya está sucediendo en muchos otros lugares de Europa, que se conviertan en guetos en los que desaparece el Estado de derecho para, en su lugar, actuar la ley islámica, la rivalidad entre bandas y el crimen organizado. En este marco, solicitamos un plan de prevención contra el islamismo radical con carácter nacional que tenga especial incidencia sobre la infancia y la adolescencia. Y, desde luego, exigimos también el cierre de todas aquellas mezquitas que impulsen el yihadismo y que no se conceda ninguna subvención pública a entidades que fomenten ese yihadismo, que tengan relación con el islamismo radical o que faciliten la emigración ilegal.
En definitiva ―concluyo―, cuatro son las prioridades. En primer lugar, dotar a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado de efectivos y medios que garanticen su seguridad y la eficacia de su función. En segundo lugar, luchar contra fenómenos criminales tan agudos hoy como la violencia contra las mujeres y el narcotráfico y preservar la seguridad de nuestros pueblos y barrios. En tercer lugar, luchar decididamente contra la inmigración ilegal. Y, en cuarto lugar, encarar también decididamente la amenaza terrorista yihadista y la amenaza que supone el avance del islamismo radical en nuestra sociedad. Estas son las prioridades y a estas prioridades VOX hoy plantea un conjunto de orientaciones y medidas en consonancia, en coherencia, con la exigencia de millones de españoles que quieren más seguridad, sentirse más seguros en su vida cotidiana, perder ese miedo que atenaza su vida cotidiana por culpa de la indolencia de este Gobierno, un Gobierno inútil.
Nada más, señor presidente. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).