César Sánchez Pérez
Muchas gracias, señor presidente. Señorías, mis primeras palabras son de recuerdo para las personas que perdieron su vida por causa del apagón del pasado 28 de abril. (Aplausos).
Hoy traemos una iniciativa parlamentaria que siete meses después de ser registrada está más vigente que nunca, y lo está porque siete meses después el Gobierno sigue sin tener la política energética que necesita nuestro país, una estrategia integral para una transición energética limpia, justa y competitiva para nuestro país. Señorías, este no es un debate entre nucleares y renovables, ambas son perfectamente compatibles, es un debate para fortalecer y reforzar nuestro modelo energético. En esta iniciativa ponemos de manifiesto lo que llevamos advirtiendo muchos meses: la vulnerabilidad y la fragilidad de nuestro modelo energético y la necesidad de tomar decisiones urgentes. Fragilidad y vulnerabilidad que se pusieron de manifiesto el pasado 28 de abril con el apagón eléctrico más grave de nuestra historia. Desde entonces ha reinado la opacidad y un auténtico apagón informativo, por lo que es urgente que la vicepresidenta Aegesen y Beatriz Corredor, presidenta de Red Eléctrica Española, expliquen en sede parlamentaria por qué; según sus propias palabras, «tenemos el mejor sistema eléctrico del mundo», sin embargo, hemos hecho el mayor ridículo del mundo dejando a millones de personas sin luz durante horas (Aplausos). Más de mil millones de euros de daños económicos, se cayeron las telecomunicaciones, miles de pasajeros se quedaron atrapados en metros y trenes, el pánico llegó a hospitales y centros de emergencias, servicios públicos afectados, incertidumbre, inseguridad y fallecidos, señorías. ¿Imaginan que lo que ocurrió hubiese ocurrido un 22 de agosto, con 45 grados a la sombra? ¿O en enero? Y, entretanto, el Gobierno minimizando lo que ocurrió tras haber prometido insistentemente que un apagón así no podía ocurrir nunca en España. El pasado 28 de abril se produjo una crisis sin precedentes y sin respuestas del Gobierno, dejando una de las páginas más negras de nuestra historia. Señorías, lo veníamos advirtiendo operadores, industrias, expertos, mi grupo con esta iniciativa, Red Eléctrica en su informe de riesgos, que ya advertía claramente del peligro, y cito textualmente: desconexiones de generación por elevada penetración de renovables sin las capacidades técnicas necesarias para un comportamiento adecuado ante perturbaciones. ¿Y qué hizo el Gobierno ante esta alerta? Nada. (Aplausos). Cuando sabían que podía pasar, ¿acaso alguien duda de que Red Eléctrica, el operador del sistema eléctrico español, no sabe ya qué pasó? ¿Cómo puede decir hoy mismo la vicepresidenta en el Senado que no saben qué pasó y que necesitan seis meses para averiguarlo? Tardaron horas en señalar culpables, ¿y necesitan seis meses para saber qué pasó? Lo saben, pero hacerlo público sería reconocer el fracaso de su política energética. Y la cuestión es hasta cuándo van a ocultar la verdad. La única respuesta que han encontrado los españoles al apagón es la de siempre con Pedro Sánchez: propaganda, desinformación y, una vez más, eludir toda responsabilidad; polarización y confrontación entre españoles por un motivo o por otro, ahora por las tecnologías, como si hubiese tecnologías de izquierdas, de centro o de derechas.
Esta iniciativa parlamentaria que hoy presentamos propone soluciones y pone el foco en los grandes errores del Gobierno, la necesidad de un plan nacional para el despliegue de energías renovables y almacenamiento, un plan de seguridad de suministro que incluye alargar la vida útil de las centrales nucleares. Es un error desmantelar la energía nuclear si no tenemos una alternativa sólida y estable de suministro. (Aplausos). Y ya explicarán, si pueden, cómo la señora Ribera ha tenido que ir a Bruselas a defender la energía nuclear que demonizaba en nuestro país. El Grupo Parlamentario Popular apuesta por la neutralidad tecnológica. Es un hecho que este Gobierno es un Gobierno intervencionista y que ha puesto en marcha un auténtico infierno fiscal en nuestro país, perjudicando a las familias, a las industrias, a las pymes, a la economía española. Si hablamos de interconexiones, venimos proponiendo durante mucho tiempo la necesidad de mejorar nuestra interconexión con Europa, y la respuesta de este Gobierno ha sido, desde 2018, no hacer nada. Ya lo dijo Teresa Ribera: nuestro sistema es casi una isla. Y tenía razón. El 28 de abril nos quedamos aislados y sin luz. Y si hablamos de gobernanza, ni planificación ni seguimiento de hitos ni transparencia. El presidente del Gobierno tardó más de seis horas en comparecer públicamente para decir nada. Solo le faltó decir que se había ido la luz, pero que él estaba bien. (Aplausos). La vicepresidenta, desaparecida; la presidenta de Red Eléctrica apareció 48 horas después sin dar ninguna explicación, asegurando que no piensa dimitir y que no ha fallado nada. Escuchen bien: 60 millones de personas se quedan sin luz ¿y no ha pasado nada? Esta es la gestión de las dos personas responsables de garantizar el suministro eléctrico en España. En este Gobierno nadie asume ningún error, ninguna responsabilidad. No dimite nadie. Y si el Gobierno no está para dar la cara en una emergencia como esta, ¿para qué está, señorías?
Nuestras propuestas son claras: seguir cumpliendo con nuestros compromisos climáticos y hacerlo compatible con la economía. Porque, señorías, no se trata de recuperar la luz en diez o doce horas y venderlo como un éxito; un país avanzado y moderno como España no puede permitirse quedarse a oscuras nunca más. La pregunta que nos hacemos muchos españoles es si este Gobierno está preparado para una emergencia así. Que los españoles reaccionamos bien, ya lo sabemos. Que somos un gran país, ya lo sabemos. ¡Claro que somos un gran país!, pero si se repite una emergencia así, ¿qué les decimos a nuestros hijos, a los profesores, a los médicos? El Gobierno no dio respuesta alguna de cómo proceder en una situación como la que sucedió la semana pasada. Y no lo hizo durante el pasado 28 de abril ni lo ha hecho hasta ahora. Lo que sí sabemos, señorías, es que este Gobierno no está preparado para proteger a los españoles y garantizar su seguridad. Esa es la certeza que tiene la inmensa mayoría del pueblo español y el Grupo Parlamentario Popular.
Muchas gracias. (Aplausos.―Varias señoras diputadas: ¡Muy bien!).