Manuel Mariscal Zabala
Gracias, presidente. Desde VOX queremos utilizar la tribuna del Congreso de Diputados para alertar a todos los españoles de que desde el Gobierno se está tratando de limitar su libertad de expresión. Está en peligro porque el mentiroso de Pedro Sánchez está obsesionado con el poder y quiere mantenerse a toda costa en él y sabe que para lograrlo tiene que controlarlo todo, incluida la libertad de expresión y, por lo tanto, también la opinión pública. Y por eso Pedro Sánchez ha iniciado una ofensiva contra el derecho a la libertad de expresión, porque sabe que es el derecho que están utilizando los españoles para destapar sus mentiras, para desmontar su relato ideológico y para criticar sus decisiones políticas, que están provocando ruina e inseguridad en nuestro país. (Aplausos). Además, Pedro Sánchez está preocupado porque sabe que los españoles hoy en día pueden influir libremente y con más fuerza que nunca en la opinión pública gracias a Internet y a las redes sociales, y no soporta que esto suceda. Estamos seguros de que Pedro Sánchez durante su viaje a China estuvo fantaseando con una España en la que la opinión pública esté tan manipulada y controlada como la opinión pública china. A Pedro Sánchez le encantaría que todos los españoles opinásemos que las averías en los trenes y los colapsos en las estaciones fuesen algo normal, cuando, en realidad, no lo son. Es algo propio de países tercermundistas, donde el dinero público se gasta en corrupción, y no en infraestructuras y servicios públicos de calidad. (Aplausos). A Pedro Sánchez le encantaría que todos los españoles opinásemos que el apagón que sufrimos la semana pasada fuera debido a un ciberataque ruso, cuando, en realidad, fue un fallo de su modelo energético, en el que se rechaza la energía nuclear. (Aplausos). Le encantaría que todos los españoles opinásemos que las noticias sobre robos, ocupaciones, agresiones, violaciones fuesen bulos de la extrema derecha, cuando es algo real, que sucede todos los días en los barrios de nuestras ciudades.
Y le encantaría que todos los españoles nos creyésemos ese eslogan del Partido Socialista que dice «PSOE, cien años de honradez», cuando, en realidad, es el partido más corrupto de la historia de España. (Aplausos).
En definitiva, Pedro Sánchez quiere controlarlo todo, especialmente la opinión pública. Sabe que, cuando la opinión pública no está controlada, subvencionada y manipulada, la verdad brilla con fuerza y la mentira pierde el poder.
Ahora sabemos por qué quiso tomar Radiotelevisión Española en el momento en el que todos estábamos preocupados por lo que sucedía en Valencia tras la dana. Lo hizo para colocar en Radiotelevisión Española a los periodistas más sectarios y manipuladores que hay en nuestro país, a los que no quieren ya ni en La Sexta. Y otro ejemplo es la ofensiva que ha iniciado el Gobierno contra los inversores del Grupo PRISA. Lo que quiere es garantizar que El País siga siendo el Boletín Oficial del Partido Socialista.
Pero Pedro Sánchez no solo quiere controlar los medios públicos y privados, también quiere controlar lo que dicen los españoles en las redes sociales. Sabemos que, más pronto que tarde, traerá al Congreso su plan definitivo para ello, en nombre de la calidad democrática. De momento, ya ha allanado el camino: lo primero que ha hecho ha sido ordenar a los grupos Socialista y SUMAR la aprobación de la creación de dos subcomisiones en el Congreso contra lo que ellos denominan discursos de odio y desinformación, eufemismos que utilizan para disimular lo que realmente se está haciendo en estas subcomisiones, que no es otra cosa que justificar y normalizar la censura. (Aplausos).
Unos meses después de la creación de esta subcomisión, Pedro Sánchez anunció que perseguirá a los divulgadores de redes sociales con más de 100 000 seguidores que, según él, difundan desinformación, cuando realmente en España las mayores mentiras se han lanzado desde la Moncloa y Ferraz, y no el pueblo español. (Aplausos).
Precisamente, en las redes sociales es el lugar donde más rápidamente y con mayor facilidad se puede perseguir la mentira. Si ahora mismo aquí lanzásemos una mentira en redes sociales contra Pedro Sánchez, habría miles de comentarios publicados por liberados del Partido Socialista, UGT y Comisiones Obreras para negar estas afirmaciones.
Por tanto, el objetivo no es perseguir la mentira, sino a los españoles críticos con el Gobierno, y nos lo dejó claro Pedro Sánchez en el Foro Económico de Davos, cuando anunció que quiere acabar con el anonimato en las redes sociales. El anonimato en las redes sociales no existe cuando se comete un delito. Si alguien difunde un contenido ilícito en redes, hay una Administración policial y judicial, de modo que se descubre quién es el que está detrás de ese mensaje ilícito, se le juzga y se le condena. En realidad, lo que trata de realizar Pedro Sánchez es desvelar quiénes están detrás de las cuentas que son críticos con el Gobierno y que desmontan su relato ideológico, y algunos medios de izquierdas ya están haciendo ese trabajo. Lo hemos visto este fin de semana, cuando algunos medios han tratado de desvelar la identidad de las personas que están detrás de las cuentas que critican al Gobierno y que también desmontan su relato ideológico.
Y estamos viendo quiénes están detrás de esas cuentas. Están españoles honrados que trabajan, que estudian, que son enfermeros, que son profesores, que son vigilantes de seguridad… Y esto no es lo que sucede cuando se descubre quiénes están detrás de las cuentas que apoyan incondicionalmente al Gobierno, cuando nos encontramos que esas personas trabajan desde Ferraz, desde la Moncloa, desde ministerios o que son periodistas y comunicadores que viven de la subvención pública. (Aplausos).
Desde aquí queremos apoyar a todos aquellos tuiteros que están siendo acosados por los medios de izquierdas y por ministros de España, como Óscar Puente. Es una vergüenza que esto ocurra en nuestro país y demuestra que Pedro Sánchez nos está llevando a una tiranía, donde al disidente se le persigue por lo civil, por lo penal y por lo económico. Ya no se conforman únicamente con bloquear las cuentas de redes sociales durante quince días; lo que pretenden ahora es que quien realice críticas contra el Gobierno en las redes sociales se arriesgue a un señalamiento, a un despido, a un suspenso en la universidad, a una agresión, a que estas personas se sometan a un juicio y a penas económicas y de prisión, algo que parece distópico pero que sucede ya en otros países europeos. En Reino Unido, en el verano pasado, más de quinientas personas fueron arrestadas por pedir la deportación de inmigrantes ilegales después de que un inmigrante ilegal asesinase a tres niñas; algunos de ellos todavía siguen en prisión.
Perder la libertad de decir la verdad es la gran amenaza política que sobrevuela en estos momentos en España, como ha defendido en varias ocasiones nuestro presidente Santiago Abascal, y por eso desde VOX presentamos esta iniciativa, en defensa de la libertad de expresión de todos los españoles y para decirles a todos ellos que estamos con ellos. No están solos y cada vez estamos más cerca de lograr la libertad que ya está triunfando en otros países. Cuando al Gobierno solo le queda la censura y la persecución al disidente es que está desesperado, porque sabe que está perdiendo el control y, por lo tanto, el poder. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).