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Sin adjetivos

Pleno del 10 de abril de 2025

Proposición de Ley Orgánica por la que se modifica la Ley Orgánica 1/2002, de 22 de marzo, reguladora del derecho de asociación.

Proposición de ley de Grupos Parlamentarios del Congreso.. Autor: Grupo Parlamentario Socialista. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 110.

Votación

  • 8 de octubre de 2024: salió adelante, 314 sí, 33 no, 0 abstenciones.
  • 28 de noviembre de 2024: no salió adelante, 34 sí, 178 no, 135 abstenciones.
  • 10 de abril de 2025: no salió adelante, 44 sí, 305 no, 1 abstenciones.
  • 10 de abril de 2025: no salió adelante, 171 sí, 179 no, 0 abstenciones.
  • 10 de abril de 2025: no salió adelante, 52 sí, 298 no, 0 abstenciones.
  • 10 de abril de 2025: no salió adelante, 52 sí, 298 no, 0 abstenciones.
  • 10 de abril de 2025: no salió adelante, 52 sí, 298 no, 0 abstenciones.
  • 10 de abril de 2025: no salió adelante, 138 sí, 178 no, 33 abstenciones.
  • 10 de abril de 2025: no salió adelante, 171 sí, 177 no, 0 abstenciones.
  • 10 de abril de 2025: salió adelante, 179 sí, 34 no, 136 abstenciones.
  • 10 de abril de 2025: salió adelante, 178 sí, 33 no, 137 abstenciones.
  • 19 de junio de 2025: no salió adelante, 170 sí, 176 no, 0 abstenciones.

Alberto Catalán Higueras

Diputado.Página 50Vídeo

Muchas gracias, señora presidenta. Señorías, muy buenos días de nuevo. Señorías, que haya asociaciones que ensalcen el terrorismo y a los terroristas es una auténtica barbaridad, como es una vergüenza que las víctimas del terrorismo tengan que padecer, además de la pérdida de un ser querido, cómo se ensalza, cómo se homenajea a sus asesinos. Las asociaciones de víctimas del terrorismo han manifestado que este tipo de actos humillan, revictimizan y atacan la dignidad de las víctimas. Entonces, la pregunta es: ¿por qué se siguen sin sancionar los actos de apoyo a los terroristas de ETA? ¿Por qué se persigue el enaltecimiento del franquismo y no del terrorismo? El Grupo Socialista, en ponencia, para justificar su voto contrario a la enmienda de Unión de Pueblo Navarro, manifestó que no era objeto de su iniciativa, que emanaba a su vez de la Ley de Memoria Democrática, como si la lucha contra el terrorismo en nuestro país no fuese memoria democrática. Pero, más aún, señorías, fue el propio Partido Socialista el que acordó con los herederos políticos de ETA la extensión de la memoria democrática no solo con la Dictadura de Franco, sino también hasta el año 1983. Y, señorías, en la Dictadura de Franco, ETA asesinó a 47 personas. Y, de 1976 a 1983, a 407 personas. Pero lo más miserable, señorías, es decir que nuestra enmienda no guarda objeto con la iniciativa cuando es el propio Grupo Socialista el que presenta una enmienda transaccional referida nada más y nada menos que a la okupación de viviendas. (La señora Álvarez de Toledo Peralta-Ramos: ¡Qué vergüenza!). Sí, señorías, se necesita tener poca vergüenza. (El señor De Olano Vela: Muy poca). Hoy quisiera recordar a Pilar Ruiz, la madre de Joseba Pagazaurtundua, asesinado por ETA, que falleció hace unas semanas y que escribió una carta al hoy portavoz del Grupo Socialista y le recordaba cómo había sido una niña represaliada de la guerra, que había crecido miserablemente y que había crecido, además, como la hija de un rojo represaliado. Y ante las negociaciones con la banda terrorista

ETA, le reprochaba: «Ya no me quedan dudas de que cerrarás más veces los ojos; dirás y harás muchas más cosas que me helarán la sangre; a tus pasos les llamarán valientes. ¡Qué solos se han quedado nuestros muertos, Patxi; qué solos nos hemos quedado los que no hemos cerrado los ojos!». ¡Qué razón tenía! ¡Descanse en paz! (Aplausos.—Varias señoras y señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso: ¡Muy bien!).

Presidencia. Gracias, señor Catalán. Tiene ahora la palabra el señor Rego Candamil.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 51Vídeo

Grazas, señora presidenta. Moi bon día. Antes de máis quero saudar ás representantes de Ceaqua e das asociacións memorialistas que hoxe nos acompañan neste debate. Chegamos ao momento de aprobar esta lei para prohibir asociacións que realicen apoloxía do franquismo con decepción e, sinceramente, con escasas expectativas de que sirva para moito. Decepción por non teren os partidos do goberno, PSOE e Sumar aceptando as nosas emendas fundamentais como a derrogación dos apartados e) e f) do artigo 2 da Lei de Amnistía ou a que prevía incorporar ao Código Penal o principio de legalidade dende unha perspectiva do dereito internacional dos Dereitos Humanos. Presentamos estas emendas que xa presentaramos tamén á Lei de Memoria Democrática, após constatarmos na práctica o que xa sabíamos previamente que esta lei sen a derrogación previa deses apartados da Lei de Amnistía non servía para xulgar os crimes do franquismo. Infelizmente así foi: a primeira querela presentada ao amparo desa lei, a dos familiares do dirixente da Unión do Pobo Galego Moncho Reboiras, asasinado en 1975, foi rexeitada por un xulgado de Ferrol, amparándose precisamente na Lei de Amnistía. Máis recentemente no mes de agosto de 2024 o recurso de amparo presentado diante do Tribunal Constitucional tamén foi rexeitado. Por iso o BNG o ten absolutamente claro. Mentres non haxa soporte legal para xulgar os crimes do franquismo, non haberá verdadeiramente xustiza coas vítimas. Escasas expectativas, porque non só após 2 anos da Lei de Memoria Democrática, a Fundación Francisco Franco continúa sendo legal e operando con normalidade, senón que, tal e como redactaron esta norma engadindo a causa fundamental da ilegalización, que é a realización de actividades que constitúan a apoloxía do franquismo, ben ensalzando o golpe de estado de 1936 ou a ditadura posterior ou ben enaltecendo os seus dirixentes engadindo, digo, a condición de que concorra menosprezo e humillación da dignidade das vítimas xa lle están dando a escusa perfecta aos xuíces reaccionarios para non actuaren, para non ilegalizar unha soa asociación. Mais eu pregunto: é que a apoloxía do franquismo non é xa de por si suficiente humillación ás vítimas? Que máis habería que demostrar? Do que se trataría é de desterrar definitivamente o franquismo da sociedade e facer xustiza con todas as vítimas. Logramos, iso si, que fose incorporada a nosa proposta, acho que moi importante, para ampliar a lexitimación activa e permitir que ademais do Ministerio Fiscal, a acción de disolución poida ser instada polas asociacións e entidades que teñen como fin social a defensa da memoria democrática da vítima, do golpe de Estado e da ditadura. Votaremos a favor e, sinceramente, esperamos enganarnos sobre a eficacia futura desta lei. Moito obrigado.

Gracias, señora presidenta. Muy buenos días. Quiero también saludar a los representantes de Ceaqua y de las asociaciones memorialistas que nos acompañan hoy en este debate. Llegamos al momento de aprobar esta ley para prohibir a asociaciones que realicen apología del franquismo con decepción y, sinceramente, con escasas expectativas de que sirva para mucho. Decepción, porque los grupos del Gobierno, Socialista y SUMAR, no aceptaron nuestras enmiendas fundamentales, como la derogación de los apartados e) y f) del artículo 2 de la ley de amnistía o la que preveía incorporar al Código Penal el principio de legalidad desde una perspectiva del derecho internacional de los derechos humanos. Presentamos estas enmiendas que ya habíamos presentado también a la Ley de Memoria Democrática tras haber constatado en la práctica lo que sabíamos ya: que esta ley sin la derogación previa de esos apartados de la ley de amnistía no servía para juzgar los crímenes del franquismo. Lamentablemente, así fue. La primera querella presentada al amparo de esa ley, la de los familiares del dirigente de la Unión do Povo Galego, Moncho Reboiras, que fue asesinado en 1975, fue rechazada por un juzgado de Ferrol, amparándose precisamente en la ley de amnistía. Más recientemente, en el mes de agosto de 2024, el recurso de amparo presentado ante el Tribunal Constitucional también fue rechazado. Por eso, el BNG lo tiene absolutamente claro: mientras no haya soporte legal para juzgar los crímenes del franquismo, no habrá verdaderamente justicia con las víctimas.

Escasas expectativas, porque no solo tras dos años de la Ley de Memoria Democrática la Fundación Francisco Franco sigue siendo legal y funcionando con normalidad, sino que, además, tal y como redactaron esta norma, añadiendo a la causa fundamental de la ilegalización la realización de actividades que constituyan apología del franquismo, ensalzando el golpe de Estado de 1936, o bien la Dictadura posterior o enalteciendo a sus dirigentes, añadiendo, digo, la condición de que concurra menosprecio y humillación de la dignidad de las víctimas, esta redacción ya está dando la excusa perfecta a los jueces reaccionarios para no actuar. Pero yo pregunto: ¿es que la apología del franquismo no es ya por sí misma suficiente humillación a las víctimas? ¿Qué más habría que demostrar? De lo que se trataría es de desterrar definitivamente el franquismo de la sociedad y hacer justicia con todas las víctimas.

Logramos, eso sí, que se incorporase nuestra propuesta, creo que muy importante, para ampliar la legitimación activa y permitir que, además del Ministerio Fiscal, la acción de disolución puedan instarla también asociaciones y entidades que tienen como fin social la defensa de la memoria democrática y de las víctimas del golpe de Estado y de la Dictadura.

Votaremos a favor, y, sinceramente, esperamos engañarnos sobre la eficacia futura de esta ley. Muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señor Rego. Tiene ahora la palabra la señora Velarde Gómez.

Martina Velarde Gómez

PodemosDiputada.Página 52Vídeo

Gracias, presidenta. Señorías, presentamos una enmienda originalmente para que dentro de esta ley se recogiese además de la apología del franquismo también al fascismo, y la seguimos manteniendo. Es verdad que llegamos a un acuerdo con el Gobierno para hacer una transaccional, porque esta es una ley orgánica y el Gobierno se comprometió a que en la primera ley orgánica que viniese al Congreso íbamos a hacer una transaccional para revertir el cambio que se introdujo por parte del Grupo Parlamentario Vasco en la ley de eficiencia organizativa de la justicia. Hoy el Grupo Popular ha bloqueado la tramitación de esta enmienda. Pero les decimos una cosa, señorías del Grupo Popular, vamos a presentarla una vez y otra vez y otra hasta que por fin se revierta esa enmienda del Grupo Parlamentario Vasco que salió adelante; y también le vamos a decir al Gobierno que tiene que cumplir con su compromiso con Podemos para derogar ese cambio legal que se hizo con respecto a los desahucios. Con respecto a la ley, quiero que oigan tanto los franquistas como los fascistas como los neonazis como los ultras que con esta ley se incluye como causa de disolución de las asociaciones la realización pública de apología del franquismo que ensalce el golpe de Estado, la Dictadura o enaltezca a sus dirigentes con menosprecio o humillación de la dignidad de las víctimas del golpe de Estado, de la guerra o del franquismo, o una incitación directa o indirecta al odio o violencia contra las mismas por su condición de tales. Eso es lo que dice esta ley, pero no es suficiente en el contexto histórico y político en el que estamos, porque se ha normalizado, cuando no directamente se ha elogiado, un periodo de nuestra historia tan oscuro como fue el franquismo, y tenemos todos y todas la responsabilidad, frente al avance dramático de la internacional reaccionaria, de defender la democracia, también con acciones como esta. El problema de la herencia franquista no se soluciona solo con medidas cosméticas, eso sí se lo voy a decir, señorías del Grupo Socialista, sino con medidas contundentes que ayuden en el camino de la reparación de las víctimas. El problema que tenemos es que en el año 2025 estamos asistiendo a cómo el régimen del 78 todavía no ha cerrado muchos capítulos de esta terrible fase histórica que vivimos y que ahora está volviendo, y eso tiene mucho que ver también con el modelo constitucional que tenemos, con la persistencia de un aparato posfranquista en instituciones esenciales del Estado, donde aún tienen cabida posiciones abiertamente reaccionarias en nuestras Fuerzas Armadas, en los cuerpos de seguridad o en la judicatura, sin que se haya hecho absolutamente nada. Por eso es imprescindible desarrollar la Ley de Memoria

Democrática vía reglamento, tal y como nos comprometimos en la legislatura pasada y en línea con lo que nos piden también las asociaciones memorialistas. No podemos consentir que la apología del franquismo campe a sus anchas por nuestras instituciones, pero también por nuestras calles sin que eso tenga consecuencias. Por eso tenemos una deuda moral y las barbaries sufridas en el pasado tienen que ir acompañadas de medidas que impidan que la historia se repita en el presente y en el futuro. No basta con censurar lo que fue, sino que tenemos la obligación de actuar y parar en seco los conatos autoritarios, neofranquistas y reaccionarios que estamos viviendo hoy.

Termino. No se puede entender que hoy haya grupos neonazis que amenazan a políticas y a políticos de esta misma Cámara; no se puede tolerar que en esta misma Cámara haya diputados de la ultraderecha que se refieran al franquismo como una época dorada; no puede existir una organización paramilitar o parapolicial como Desokupa, que se permita el lujo de perseguir y acosar sobre todo a políticas mujeres de izquierdas simplemente por el hecho de defender la igualdad y la justicia social. Por eso tenemos que tomarnos muy en serio la memoria democrática, aprender del pasado y evitar que se abra paso otra vez a la barbarie.

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Velarde. Por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra el señor Puy Fraga.

Pedro Puy Fraga

PPDiputado.Página 53Vídeo

Muchas gracias, presidenta. Debatimos hoy, efectivamente, una proposición de ley orgánica presentada por el Grupo Socialista que trata de modificar la Ley Orgánica Reguladora del Derecho de Asociación para dar cumplimiento al mandato incorporado a la disposición adicional séptima de la Ley de Memoria Democrática, en la que se daba un mandato claro para que en un año se modificase la ley del derecho de asociación, incorporando entre las causas de disolución de las asociaciones la apología pública del franquismo, del golpe de Estado, la Dictadura o sus dirigentes, siempre con menosprecio y humillación de la dignidad de las víctimas o que incitasen directa o indirectamente al odio o la violencia contra ellas. En el debate inicial, como ustedes saben, algún portavoz, concretamente el del Grupo Parlamentario Vasco, recordó que al ir por la vía de la proposición de ley se carecía de los informes preceptivos de los órganos consultivos, pese a estarse regulando un derecho fundamental, que además había sido retirado del plan normativo del Gobierno que se incorporó en 2023 y no en 2024, y que además se estaba incumpliendo el plazo previsto en la propia ley de memoria histórica. Pese a todo ello, el Grupo Parlamentario Popular apoyó con su sí la toma en consideración y hubo un resultado de 314 votos a favor y solo 33 en contra, si bien nuestro apoyo, como señaló nuestro portavoz en aquella ocasión, el señor De Olano, era con la intención de enmendarla para hacer más inclusiva la posibilidad de disolver asociaciones. Presentamos tres enmiendas. Fuimos a la ponencia; en la ponencia, el representante socialista, señor Rallo, nos presentó ya un informe de ponencia antes de hablar con el grupo mayoritario —‌que además había apoyado la tramitación de la proposición de ley—. Presentaron dos enmiendas transaccionales, una con el Bloque Nacionalista Galego y otra con el Grupo Parlamentario Vasco, que son las que hoy se someten a votación, y presentaron una segunda enmienda transaccional con Podemos, que aprovechaba esta ley para contrarreformar la Ley de Enjuiciamiento Criminal en lo relativo a la reciente reforma que permite juicios rápidos en casos de okupación. Esta fue calificada como intrusa por el letrado de la comisión, fue retirada y no presentada en comisión, fue luego reaparecida ayer mismo en el Pleno, nuevamente calificada por la Secretaría General como intrusa y finalmente vetada por nuestro grupo, porque claramente excedía el contenido de esta norma. Nosotros tratamos de dialogar en ponencia y se nos dijo que el texto original no se podía tratar con la intención de incluir toda apología de regímenes totalitarios que menospreciasen a las víctimas, y en particular a las víctimas del terrorismo, porque se nos dijo que no estaba incluida en el mandato de la Ley de Memoria Democrática. Nuestra enmienda, lógicamente, está inspirada, como dijo la portavoz María Jesús Moro en comisión, en la importancia que se le da desde el Parlamento Europeo a la memoria histórica europea para el futuro de Europa y a que se condenen todos los crímenes cometidos por los regímenes nacionalsocialistas, fascistas y comunistas. Es congruente con la historiografía más moderna. Hay que recordar, por ejemplo, el libro de los autores Fernández, Míguez y Vilavedra, que hicieron una reunión de historiadores y que recuerdan que el relato de un pasado incómodo como el que tienen los españoles debe hacerse siempre recordando cuestiones como su contextualización en el tiempo transnacional del fascismo y los genocidios, recordando toda la violencia y todas las formas de violencia, o recordando que una guerra como la española no solo fue civil y española, sino total y europea. Fue imposible dialogar; el señor Rallo nos dijo, al mismo tiempo que defendía la transaccional sobre la Ley de Enjuiciamiento Criminal, que no era apropiada para este debate. A mí me recordó la cara que puso el señor Rallo, con todo el cariño, a la del personaje de Daniel Gascón cuando decía aquello de: Sé que no te gustan mis explicaciones, pero al menos tú no tienes que pasar la vergüenza de tener que darlas. Porque realmente el argumento era absolutamente pedestre. (Risas.―Aplausos).

En conclusión, la tramitación fue muy propia de lo que estamos viviendo, que es ausencia de informes preceptivos, nula disposición al diálogo con el grupo mayoritario, y esta es en parte la situación en la que estamos. Nosotros pensamos, como los historiadores, que el relato de la memoria histórica y democrática tiene que construirse con políticas que, en vez de seguir haciendo política pacata, hagan política de verdad con la memoria. Ustedes están intentando hacer, como hay bastante evidencia, una política de polarización. Luis Miller, un reconocido sociólogo que trabajó en Moncloa, al poco de salir del gabinete del presidente Sánchez escribió un libro muy interesante en el que dice que la polarización se hace y que existen herramientas de polarización, temas y problemas sociales que utilizan los partidos para polarizar, como son la raza y la religión en Estados Unidos o la memoria histórica en España. (Aplausos). Cada vez que ustedes tienen un problema de debilidad, lo que hacen es traernos cuestiones que tratan de polarizar.

En fin, nosotros hemos condenado claramente el franquismo ―en el 2002 con una resolución explícita― siempre que se nos ha presentado, y no solo con declaraciones, sino con hechos. Les recuerdo lo que se hizo por unanimidad, respetando el Estado de derecho y con el consenso de todo el mundo, en relación con el pazo de Meirás, en Galicia, quizás uno de los logros más importantes para las asociaciones memorialistas.

Siempre hemos tratado este tema con el único objetivo de reforzar la democracia y la convivencia, porque la polarización es un empobrecimiento y un deterioro institucional, y se vuelve a comprobar en este debate y en su trámite. La calidad normativa deja que desear porque se carece de informes y la calidad del debate sigue la pauta típica en la que nos está metiendo el Gobierno. Ayer daba un poco de vergüenza ver a todos los ministros repetir el soniquete de esta falsa dicotomía: o están conmigo o están con Trump. Pues miren, se puede estar con otro Gobierno que no sea el suyo o el de Trump, y es bastante evidente que son muy mejorables los dos (Aplausos). Sobre los ataques personales ya decía Schopenhauer ―Dialéctica erística o El Arte de tener razón, año 1831― lo siguiente: La descalificación personal del adversario, llegando si hace falta a la ofensa y la grosería, rebasa todos los límites de la argumentación y suele denotar, como es el caso, impotencia más que habilidad dialéctica.

Señorías, esta norma no nos interpela a nosotros, les interpela a ustedes y a su actitud. Ustedes miran al pasado desde el presente para polarizar en el futuro. Nosotros miramos al pasado, por supuesto, con afán de conocer el presente, pero para avanzar en la convivencia en el futuro. Les interpela a ustedes porque, si hay un consenso o una mayoría tan amplia como 314 votos en el trámite inicial de esta proposición de ley, ¿no es igual de amplia la condena de esta Cámara al terrorismo y la defensa a sus víctimas y la crítica a la apología del terrorismo o a la humillación de las víctimas del terrorismo, no es igual de amplio el apoyo en esta Cámara que el apoyo a las víctimas del franquismo? El apoyo a la dignidad de las víctimas de la Guerra Civil y la Dictadura es mayoritario. ¿No lo es también el apoyo a la dignidad de las víctimas de todos los regímenes totalitarios? Muchos conviven entre nosotros, como, por ejemplo, los refugiados venezolanos que huyen de la dictadura venezolana.

Presidencia. Señor Puy, tiene que terminar.

Pedro Puy Fraga

PPDiputado.Página 54

¿Lo es o no lo es? Ustedes lo sabrán y sabrán cuáles son las hipotecas que tienen en el presente, que, por desgracia, están marcando el futuro de forma divisiva.

Tendremos ocasión de volver a interpelarles en el Senado. Esperemos que caminen hacia posiciones inclusivas y no divisivas.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Puy. En turno de fijación de posiciones, en primer lugar, por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV), tiene la palabra el señor Legarda Uriarte.

Mikel (GV (EAJ-PNV)) Legarda Uriarte

PNVDiputado.Página 54Vídeo

Muchas gracias, presidenta. Egun on, guztioi. Buenos días, señorías.

Con ocasión de la tramitación de la Ley de Memoria Democrática señalábamos en esta Cámara las distintas formas de abordar hechos colectivos trágicos del pasado, como los horrores de las guerras, singularmente las civiles, y sus consecuencias: desde el olvido, la memoria o la historia. El olvido ante un pasado sombrío, señorías, no deja de ser una manifestación del poder del pasado sobre el presente. Como señala el Parlamento Europeo, tras las tragedias del siglo XX en Europa no puede haber reconciliación ni futuro en la Unión sin verdad y sin memoria. Y la memoria y su construcción se realizan, principalmente, a través de las víctimas, que se convierten en transmisoras de los sufrimientos que padecieron a fin de que sean tenidos en cuenta, y no solo como una interpelación reparadora para ellas, sino también como deber colectivo de memoria para evitar repeticiones, así como finalidad ética para diferenciar la humanidad de la inhumanidad y el bien del mal.

Por esto, señorías, señalábamos la importancia de la memoria y el papel propio y distinto que tiene a la hora de abordar hechos colectivos trágicos del pasado frente al papel científico de la historia, la cual, a partir de unos hechos del pasado cruzados, entrelazados y compartidos aporta un conjunto explicativo del porqué de lo que pasó y por qué pasó, pero sin valoraciones ―esto es importante― del bien o del mal, mientras que la memoria colectiva de las víctimas y los fenómenos memorialistas reconstruyen socialmente el pasado con una finalidad, como les decía, reparadora, preventiva y ética.

Y, señorías, a la vez que enfatizábamos el valor propio de la memoria, destacábamos el riesgo de instrumentalizarla para, más allá de su finalidad como les decía, reparadora, evitar la reparación de errores del pasado y alcanzar una conciencia ética más profunda. No hemos de desconocer que, al poder ser la memoria tan plural como la sociedad misma, no debe desviarse de sus finalidades esenciales para crear, en su caso, identidad de ideologías partidistas o también identidad de Estado. Y en esto, en evitar el riesgo de caer en la instrumentalización ideológica de la memoria, creemos que ha sido especialmente cuidadosa la iniciativa que ahora debatimos para su aprobación, en coherencia, además, con el principio de constitución no militante de la Constitución del 78, a diferencia de dos de sus modelos que sí lo son, como las constituciones italiana y alemana.

Señorías, lo que se protege con esta futura norma es, de manera singular, la dignidad de las víctimas, es decir, de todo aquello que implique desprecio, menosprecio o humillación de las víctimas del golpe de Estado, de la guerra o del franquismo o de sus familiares o de que se incite de manera directa o indirecta al odio o violencia contra ellas por su condición de tales, con ocasión, en su caso, de la realización pública por cualquier asociación de apología del franquismo o que se ensalcen el golpe de Estado y la Dictadura o se enaltezca a sus dirigentes, dando lugar en estos supuestos y cuando se produzcan esos efectos contra la dignidad de las personas a la disolución de estas sociedades.

Señorías, como ha manifestado reiteradamente el Tribunal Constitucional, la libertad para la difusión de ideas o la libertad de expresión como derechos fundamentales valen tanto para difundir ideas y opiniones acogidas con favor o consideradas inofensivas o indiferentes y también para aquellas que contrarían, chocan o inquietan al Estado o a una parte cualquiera de la población. Pero también tiene señalado el Alto Tribunal que ese amplio margen que los artículos 20 y 22 de la Constitución ofrecen tanto a la difusión de ideas como la libertad de expresión encuentran límite en lo que suponga una lesión de derechos o bienes jurídicos de relevancia constitucional, como el respeto a la dignidad de las personas, recogido en el artículo 10.1 de la Constitución. En este respeto a la dignidad de la persona se basa la sociedad democrática y pluralista. Esta exigencia es singularmente aplicable a la dignidad de las personas pertenecientes a grupos históricamente discriminados y a las víctimas de hechos históricos dolorosos, como lo fueron las víctimas políticas, ideológicas e incluso de acciones delictivas del golpe de Estado, de la Guerra Civil o del franquismo.

Por todo ello, señorías —‌voy finalizando, presidenta—, frente a las vulneraciones a la dignidad de las víctimas del golpe de Estado, de la Guerra Civil y del franquismo no cabe neutralidad institucional, sino deber colectivo de memoria a través de políticas públicas de memoria, como la que se articula con esta proposición de ley orgánica de modificación del derecho de asociación.

Nada más y muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señor Legarda. Por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene la palabra el señor Iñarritu García.

Jon Iñarritu García

EH BilduDiputado.Página 55Vídeo

Mahaiburu andrea, eskerrik asko. Jaun-andreok. Gaurkoa beste pauso bat da, bide onean. Egia da beranduegi heltzen dela, eta beranduegi zergatik? Guk sarritan esan dugu, ez? Hainbestetan goraipatzen den trantsizioarengatik. Estatu honetan, azkenengo urteetan, demokrazia garaian, kakotx artean, frankismoa txertatua egon da estatuko hainbat erakundetan: koroan, botere judizialean, armadan, polizian, Guardia Zibilean eta alderdi batzuetan. Eta berrogeita hamar urte pasatu behar izan dira, bada, elkarte eta fundazio frankistekin amaitzeko, legez kanpo uzteko. Bada nahikoa? Gure ustez ez, ez da nahikoa, baina, esan bezala, pauso bat da, bide onean gainera. Une honetan Estatuan fenomeno bitxi bat gertatzen ari da arrazoi biologikoengatik, frankistak edo antzinako frankistak desagertzen ari direnean. Ba orain sortu dira beste gazte batzuk, beste belaunaldi bat, nostalgikoenak, eta gazte horiek, sare sozialak erabilita, zabaltzen dituzte buloak, faltsetate historikoak. Baina, era berean, betiko mezu ultrak, xenofoboak, matxistak, arrazistak... Hauxe da neofrankismo hori berriro berpizten. Horregatik, hain garrantzitsua da elkarte hauen aurka tinko aritzea.

Señora presidenta, gracias. Señorías, el de hoy es otro paso más en la buena dirección. Es verdad que llega demasiado tarde. ¿Y por qué llega demasiado tarde? Pues por algo que ya hemos dicho en múltiples ocasiones. Me refiero a la Transición, elogiada tantas veces. En este Estado, en los últimos años, en época de democracia, entre comillas, el franquismo ha formado parte en una serie de instituciones del Estado, en la Corona, en el Poder Judicial, en el Ejército, en la Policía, en la Guardia Civil, y también en algunos partidos políticos. Y han tenido que pasar cincuenta años para poder acabar con las asociaciones y las fundaciones franquistas, para ilegalizarlas. ¿Es suficiente? Pues a nuestro entender no, no es un paso suficiente, pero, como hemos dicho, es un paso en la buena dirección. Además, en estos momentos, en el Estado se está produciendo un fenómeno curioso. Por cuestiones biológicas, los franquistas están desapareciendo, pero surge una nueva generación de jóvenes nostálgicos. Esos jóvenes, a través de las redes sociales, difunden bulos, falsedades históricas, pero no solo, difunden los mensajes ultras de siempre, xenófobos, machistas, racistas… Esto es, están resucitando ese neofranquismo. Por eso es tan importante luchar contra esas asociaciones y luchar de una manera firme, además.

Señorías, decía que esta medida, que va en la buena vía, llega tarde. Han tenido que pasar cincuenta años y que desaparezcan los franquistas de entonces, o la mayoría de ellos, para que se pueda acabar con asociaciones de este tipo. ¿Y cuál es la realidad? Pues que, debido a eso que se pone en valor tantas veces, la Transición, se permitió, se toleró, que muchos de esos gerifaltes del régimen anterior, de la Dictadura, siguieran insertados en instituciones del Estado, ya fuera en el Poder Judicial, la alta Administración, fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, el Ejército o la Corona.

En la toma en consideración en octubre comenté una anécdota: hasta el día de hoy, todos los JEMAD de las Fuerzas Armadas habían ingresado en la academia militar durante el periodo franquista. Seguramente esto pasará y ya no será así en el próximo JEMAD. Pero hay otra anécdota. Como saben ustedes, este mes de enero se celebró un acto gubernamental para conmemorar los cincuenta años del fin de la Dictadura. Tuvimos un debate sobre si era preciso acudir a ese acto o no, teniendo en cuenta que lo que se estaba haciendo era poner en valor una Transición que, a todas luces y desde nuestro punto de vista, había sido y es parte del problema. Pues quien no acudió a ese acto no fue otro que el jefe del Estado, el rey de España, con la excusa baladí de que tenía un problema de agenda, una agenda que había puesto él. Cuando hubo un cambio de monarca, hace ya más de diez años, hubo un cambio simbólico: se cambió su escudo real. Se cambió el color, se pasó del azul de Falange, que estaba así en el escudo anterior, a un rojo carmesí y se eliminó el símbolo de Falange del escudo de la Casa Real. Algo positivo. Ahora bien, ¿alguien de ustedes ha escuchado en alguna ocasión al actual jefe del Estado hacer una crítica, la más leve crítica, a la Dictadura? Nunca. Qué casualidad, se dirán. No, saben perfectamente tanto él como el otro rey, el emérito, gracias a quién están hoy en día en ese cargo.

Vuelvo a la cuestión principal. Creemos que la prohibición de asociaciones profranquistas o proartífices del franquismo es una necesidad, ya que su existencia es una anormalidad en parámetros europeos, pero también en un Estado que se dice democrático. Un régimen totalitario que acabó con la vida de decenas de miles de personas, que llevó al exilio a otras tantas y que acabó con las libertades y los derechos de la ciudadanía no tiene sentido que siga existiendo hoy en día. En defensa de los valores democráticos y de los derechos humanos deben desaparecer. Es de sentido común, aunque llegamos tarde. Y es que, además, esto está sustentado por la legislación y las recomendaciones de Naciones Unidas, de la Unión Europea y, si nos atenemos ―aquí muchas veces se habla de ella― a la Constitución española, por el artículo 21, que dice que las asociaciones que persigan fines contrarios a los derechos fundamentales deben ser disueltas. No hay nada mayor que la apología de ese régimen totalitario para pedir que se acabe con esas asociaciones.

En segundo lugar, creo que es una cuestión de justicia ―quedan miles y miles de víctimas todavía vivas y otras que buscan a sus familiares desaparecidos― que se acabe con esas asociaciones, que no hacen más que provocar un daño innecesario en esas víctimas. Hoy el portavoz del franquismo político en Navarra intentaba enfrentar a unas víctimas con otras para negar el reconocimiento de las víctimas del franquismo. En cambio, el portavoz del Grupo Popular hablaba del reconocimiento de todas las víctimas. Pues bien. Y entre ellas también las víctimas del franquismo. ¿Por qué no? ¿Por qué no?

Pero es que, además, y lo decía al inicio, la prohibición de esas asociaciones puede ser una herramienta en la prevención del totalitarismo y el fascismo, y en un momento en el que esa ideología totalitaria ―acabo, señora presidenta― está en auge es más necesaria que nunca. Por ello, más allá de los diferentes posicionamientos, creemos que no puede haber espacio para la glorificación del régimen que destruyó las libertades y los derechos más básicos.

Muchas gracias, presidenta. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Iñarritu. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, tiene… (El señor Catalán Higueras pide la palabra). No le he oído bien, señor Catalán.

Alberto Catalán Higueras

Diputado.Página 57Vídeo

Artículo 71, por la referencia que hace hacia mi persona el portavoz de EH Bildu.

Señora presidenta, sin más: no ofende quien quiere, sino quien puede, y lecciones de ética y de comportamiento de Bildu a UPN, ninguna. (Aplausos).

Presidencia. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, tiene la palabra el señor Pagès y Massó.

Josep Pagès i Massó

JuntsDiputado.Página 57Vídeo

Senyora, presidenta, senyories. Junts per Catalunya no va avalar l’aprovació d’una llei de punt i final com és la Llei de Memòria Democràtica de 2022. No van voler que el nostre vot o la nostra abstenció servissin per engreixar el relat fals, mentider de la legitimitat del règim del 78, un règim hereu del règim feixista com hereu del dictador, com ara recordava el diputat Iñarritu, un règim hereu que, com a hereu del dictador Francisco Franco, és l’actual rei d’Espanya, d’acord amb la Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado de 1969, que va entronitzar el seu pare. Saben quantes vegades diu la Llei de Memòria Democràtica que la dictadura va ser un règim feixista. Cap. Cap ni una. Per això, des de Junts per Catalunya no vam voler que amb el nostre vot, ni tampoc amb una abstenció acomplexada, s’aprovés una llei de memòria que responia a l’únic objectiu de blanquejar la transició i el règim del 78. I així i tot, votarem sí a una de les seves poques derivades positives la reforma de la llei orgànica reguladora del dret d’associació perquè es puguin dissoldre les associacions que fan apologia del franquisme amb les reserves sobre la seva efectivitat, que ha expressat el diputat Néstor Rego, votarem sí a la reforma que se’ns posa avui sobre la taula. També hem de dir que estem d’acord amb la possibilitat que l’acció de dissolució la puguin exercir, a més de la fiscalia, les entitats memorialistes, tal com s’ha aprovat en ponència. Sobre la llei de memòria, crec que el temps ens ha donat la raó. En els dos anys i mig des de la seva entrada en vigor. Hi ha hagut múltiples incompliments la reforma legal per dissoldre les associacions arriba tard. Arriba més d’un any tard. Com estem veient ara. No tenim notícia de la restitució dels documents requisats als ajuntaments. No tenim notícia de la restitució dels dipòsits de paper moneda ni tampoc dels patrimonis confiscats. Tampoc se sap res de la compensació dels treballadors forçats. Però el pitjor de tot, el pitjor de tot, és que la Llei de Memòria Democràtica ha consolidat un model d’impunitat que priva de tutela judicial efectiva i, per tant, deixa sense justícia les víctimes. Un model d’impunitat construït des d’una judicatura que no ha acabat mai de tallar els seus vincles amb el franquisme. És cert que la llei preveu el dret a la investigació i és cert que preveu el nomenament de fiscals de memòria. En aquest sentit, celebrem que la Fiscalia de Barcelona hagi obert per primera vegada diligències per investigar les tortures perpetrades per membres de la Brigada PolíticoSocial a la Prefectura Superior de Via Laietana de la Policia Nacional, i ha obert aquestes diligències arran de la denúncia presentada per la lluitadora per la llengua i la cultura catalanes, Blanca Serra. Una denúncia presentada en nom d’ella i de la seva germana Eva, ja difunta. Després de desenes, centenars d’intents és el primer cop que la Fiscalia investigarà per crims contra la humanitat, tortures perpetrades a Via

Laietana. No dubtem de la voluntat de la Fiscalia de fer efectiu el dret de les víctimes a la veritat, la justícia, la reparació i les garanties de no repetició. Però sí que sabem, i ho diem des d’ara, que quan aquesta investigació arribi al jutge, per molt que s’hagi constatat quins són els crims comesos i qui són els criminals que els van cometre, el màxim que hi podrà haver és una simple declaració judicial civil de reconeixement dels fets sense efectes penals. En cap cas hi haurà una condemna als torturadors i, per tant, no hi haurà justícia real. Això és així. Això és així perquè la Llei de Memòria Democràtica no va incloure la mesura clau per evitar que els jutges continuïn obstaculitzant les condemnes als criminals franquistes. Què és la derogació de l’amnistia del 1977 per als crims de lesa humanitat i, per tant, els jutges poden continuar arxivant sistemàticament les denúncies fins que ja no quedi cap criminal franquista viu, com molt bé ha explicat el diputat del BNG Néstor Rego. De fet, les Nacions Unides repetidament han recordat a l’Estat espanyol l’obligació de garantir la imprescriptibilitat dels crims de lesa humanitat i, per tant, de derogar l’amnistia del 1977. Un recordatori que, per cert, ni tan sols hauria de ser necessari perquè els jutges espanyols ja tenen l’obligació d’aplicar l’amnistia als crims de lesa humanitat. I tenen aquesta obligació des del moment que Espanya va signar el Pacte Internacional dels Drets Civils i Polítics i, des del moment que la Constitució espanyola estableix que els tractats ratificats per Espanya són dret intern i que les normes relatives als drets fonamentals i les llibertats públiques, s’han d’interpretar conforme la Declaració dels Drets humans i els acords internacionals ratificats. Centenars de persones han estat torturades a Via Laietana, 43. Les germanes Eva i Blanca Serra, els germans Pepus i Maribel Ferràndiz, Carles Vallejo, Carles Castellanos, Pilar Rebaque, Carles Miquel Jacobo, Xènia García i tants i tants d’altres. Demano disculpes als centenars de persones que han estat torturades en aquest pou de la vergonya que és Via Laietana, 43, per no poder dir els noms de totes elles. La comissaria de Via Laietana és la demostració del fracàs de la memòria a l’Estat espanyol, com ens ho recorda cada setmana la Comissió de la Dignitat. El 2017 aquest congrés va aprovar una PNL perquè deixés de ser una comissaria activa i passés a ser el que ha d’acabar sent un espai de memòria, exactament igual que els camps de concentració a Europa de la Segona Guerra Mundial. Exactament igual que els locals de l’ESMA de Buenos Aires i exactament igual que els locals de l’Stasi a Berlín. El moment per aconseguir-ho era el 2022. No va ser així. Amb el vot d’uns i l’abstenció d’altres, es va aprovar una llei que ignorava Via Laietana, quan l’hauria pogut perfectament incloure, com va incloure la cessió del Palacio de la Cumbre a l’Ajuntament de Donòstia. En la llei de memòria, qui va guanyar va ser el ministre Marlaska, avantposant els criteris operatius als drets humans. En paraules seves: «No vemos motivos operativos para trasladar la Jefatura Superior de Policía, que son los criterios que deben operar, que deben guiar nuestra actuación». Los criterios operativos, per damunt dels drets humans, segons el ministre Marlaska, i amb la Llei de Memòria Democràtica, qui va posar els límits a la democràcia espanyola va ser el secretari d’Estat de Seguretat del Ministeri de l’Interior, senyor Rafael Pérez Ruiz, quan l’octubre del 2021, en el mateix edifici de Via Laietana 43, on s’han torturat centenars de catalans i catalanes, va dir literalment: «Esta Jefatura de Via Laietana es un símbolo de servicio público desde el que varias generaciones de policías han contribuido y siguen contribuyendo a reforzar la democràcia». Ho va dir on centenars i centenars i milers de catalans i catalanes van ser torturats. Una frase pròpia d’un autèntic psicòpata. Moltes gràcies.

Señora presidenta, señorías, Junts per Catalunya no aprobó la ley de punto final, como fue la Ley de Memoria Democrática de 2022. No queríamos con nuestro voto contribuir a promulgar el falso relato, el relato mentiroso de la legitimidad del régimen del 78, un régimen heredero del régimen fascista, como heredero del dictador Francisco Franco es el actual rey de España, de acuerdo con la ley de sucesión de la jefatura del Estado de 1969, que entronizó a su padre. Sin embargo, ¿cuántas veces se habla en esta ley de que el régimen de la Dictadura fue un régimen fascista? Ninguna, cero patatero.

Por eso, Junts per Catalunya no quería blanquear con su voto a este régimen del 78. Aun así, vamos a votar sí a una de las pocas derivadas positivas, la reforma de la Ley Orgánica Reguladora del Derecho de Asociación, porque es para que se puedan disolver las asociaciones que hacen apología del franquismo. Y también estamos de acuerdo con la posibilidad de acción de disolución, que la puedan ejercer, además, la Fiscalía y entidades de la memoria histórica, como se ha aprobado en ponencia.

Sobre la ley de memoria, creemos que el tiempo nos ha dado la razón. En los dos años y medio desde su entrada en vigor, ha habido múltiples incumplimientos. La reforma legal para disolver asociaciones que nos ocupa llega con retraso. No tenemos noticia de la restitución de los documentos requisados a los ayuntamientos, no tenemos noticia de la restitución de los depósitos en papel moneda ni tampoco de los patrimonios confiscados, y tampoco sabemos nada de la compensación a los trabajadores forzados. Pero lo peor de todo es que la Ley de Memoria Democrática ha consolidado un modelo de impunidad que priva de tutela judicial efectiva, y, por tanto, deja sin justicia, a las víctimas. Es un modelo de impunidad construido desde una judicatura que no ha terminado de cortar sus vínculos con el franquismo. Es cierto que la ley prevé el derecho a la investigación y es cierto que prevé el nombramiento de fiscales de memoria.

En ese sentido, celebramos que la Fiscalía de Barcelona haya abierto, por primera vez, diligencias penales para investigar las torturas perpetradas por miembros de la Brigada Político-Social en la prefectura superior de Via Laietana a raíz de la denuncia presentada por la defensora de la lengua y cultura catalanas, Blanca Serra, en su nombre y en el de su hermana, ya difunta, Eva. Tras centenares de intentos, es la primera vez que la Fiscalía va a investigar, por crímenes contra la humanidad, torturas perpetradas por la Policía española en las dependencias de Via Laietana. No dudamos de la voluntad de la Fiscalía para hacer efectivo el derecho de las víctimas a la verdad, la justicia y la reparación y a las garantías de no repetición, pero sí que sabemos ―y lo decimos desde ahora― que, cuando esta investigación llegue al juez, por mucho que se haya constatado cuáles son los crímenes y quiénes son los criminales que los cometieron, lo máximo que podrá haber es una simple declaración judicial civil de reconocimiento de los hechos, sin efectos penales. Por lo tanto, habrá una condena, pero no habrá justicia. Esto es así porque la Ley de Memoria Democrática no incluyó la medida clave para evitar que los jueces continúen obstaculizando las condenas a los criminales franquistas, que es la declaración de la amnistía de 1977 por crímenes de lesa humanidad. Por tanto, los jueces pueden continuar archivando sistemáticamente las denuncias hasta que ya no quede ningún criminal franquista vivo. De hecho, como ya lo ha explicado el diputado del BNG, las Naciones Unidas han recordado repetidamente al Estado español la obligación de garantizar que los crímenes de lesa humanidad no prescriben, y por eso hay que derogar la amnistía de 1977. Es un recordatorio que, por cierto, no debería ser necesario, porque, si el Estado y los jueces españoles creyeran realmente en el derecho internacional, la obligación de no aplicar la amnistía a los crímenes de lesa humanidad sería automática desde el momento en que España firmó el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. Y la Constitución española establece que los tratados ratificados por España son derecho interno y que las normas relativas a los derechos fundamentales y las libertades públicas se interpretarán conforme a la Declaración de los Derechos Humanos y a los acuerdos internacionales ratificados.

Voy terminando. Algunas de los centenares de personas torturadas en la prefectura superior de Via Laietana de Barcelona son las hermanas Eva y Blanca Serra, los hermanos Pepus y Maribel Ferrándiz, Carles Vallejo, Carles Castellanos, Pilar Rebaque, Miquel Jacobo, Xènia Garcia y muchos otros. Pido disculpas a los cientos de personas que han sido torturadas en este pozo de la vergüenza que es la Comisaría de Via Laietana de Barcelona por no poder decir el nombre de todas ellas. La Comisaría de Via Laietana es la demostración del fracaso de la memoria en el Estado español, como nos recuerda cada semana la Comisión de la Dignidad. En 2017, este Congreso aprobó una PNL para que Via Laietana dejara de ser una comisaría activa y pasara a ser un espacio de memoria, igual que los campos de concentración de Europa después de la Segunda Guerra Mundial, igual que los locales de la ESMA de Buenos Aires o de la Stasi en Berlín. El momento para conseguirlo era en 2022, pero no fue así: con el voto de unos y la abstención de otros, se aprobó una ley que ignoraba Via Laietana, cuando se hubiera podido incluir perfectamente, como se incluyó la cesión del Palacio de la Cumbre al Ayuntamiento de Donostia.

Con la ley de memoria, quien ganó fue el ministro Marlaska, que impuso los criterios operativos a los criterios de derechos humanos.

En sus palabras: No vemos motivos operativos para trasladar la Jefatura Superior de Policía, que son los criterios que deben guiar nuestra actuación.

O sea, criterios operativos por encima de derechos humanos. Y, con la Ley de Memoria Democrática, quien puso los límites a la democracia española fue el secretario de Estado de Seguridad del Ministerio del Interior, el señor Rafael Pérez Ruiz, que, en el mismo edificio, en octubre de 2021, dijo literalmente lo siguiente: Esta jefatura de Via Laietana es un símbolo de servicio público desde el que varias generaciones de policías han contribuido y siguen contribuyendo a reforzar la democracia. Lo dijo en un lugar donde fueron torturados miles de catalanes. En fin, esto es una frase propia de un auténtico psicópata.

Muchas gracias.

Presidencia. Moltes gràcies, senyor Pagès. Por el Grupo Parlamentario Republicado, tiene la palabra el señor Álvaro Vidal.

Francesc-Marc Álvaro Vidal

ERCDiputado.Página 60Vídeo

Presidenta, senyories. Donem compliment avui al que estableix la Llei de Memòria Democràtica. El nucli de tota la qüestió és l’apologia del franquisme. Però aquestes senyories és la història d’un fracàs, d’un enorme fracàs. Diguem-ho clarament. Un fracàs que el resumiré en dues frases. Hem passat d’una cosa que es deia fa uns quants anys. Es deia: «El franquismo tuvo sus cosas buenas y sus cosas males». I ara diem, com s’ha dit en aquesta cambra, que «el franquisme fue una etapa de reconstrucción, de progreso i de reconciliación para lograr la unidad nacional». Això s’ha dit en aquesta cambra i ho ha dit un diputat de VOX. Hem anat a pitjor, senyories. Hem anat a pitjor. Vivim en un fracàs i tenim un problema, un problema molt gran. I posaré un exemple d’aquest terrible problema. L’anomenada Fundación Nacional Francisco Franco. La Fundación Nacional Francisco Franco és una anomalia escandalosa en el context europeu. Un escàndol democràtic continental. Una cosa inusual fins i tot a la Itàlia de la senyora Meloni. És una vergonya per a qualsevol patriota espanyol, suposo. Descompto els patriotes amics de Trump, naturalment. I la pregunta que ens hem de fer avui aquí és: com es defensa la democràcia del feixisme? Com es defensa un sistema de llibertats davant els feixistes? Perquè diguem-ho clar: l’apologia del franquisme és l’apologia del feixisme. És el mateix.

Presidenta, señorías, damos cumplimiento hoy a lo que establece la Ley de Memoria Democrática, que es el núcleo de toda la cuestión; es decir, la apología del franquismo. Pero esta, señorías, es la historia de un fracaso, de un gran fracaso, digámoslo claro. Es un fracaso que voy a resumir en dos frases: hemos pasado de una cosa que se llamaba, hace unos años, que el franquismo tuvo sus cosas buenas y sus cosas malas, a decir ahora, como se ha dicho en esta Cámara, que el franquismo fue una etapa de reconstrucción, de progreso y de reconciliación para lograr la unidad nacional. Esto se ha dicho en esta Cámara, lo ha dicho un diputado de VOX. Hemos ido a peor, señorías.

Vivimos en un fracaso y tenemos un problema; un problema enorme. Voy a poner un ejemplo de ese problema: la nombrada Fundación Nacional Francisco Franco. Esta fundación es una anomalía escandalosa en el contexto europeo, un escándalo democrático continental, algo totalmente inusual, incluso en la Italia de la señora Meloni. Es una vergüenza para cualquier patriota español, supongo ―descuento a los patriotas amigos de Trump aquí―. Y la pregunta que debemos formularnos hoy es: ¿cómo se defiende la democracia del fascismo?, ¿cómo se defiende un sistema de libertad de la banda de los fascistas? Porque, digámoslo claro, la apología del franquismo es la apología del fascismo, que es lo mismo. (Aplausos).

Recordemos qué es el fascismo, señorías. Hay que ir a lecciones básicas en los tiempos que vivimos, hay que ir a lo básico. El fascismo es odio, exclusión, mentira sistemática, violencia y considerar como sospechoso y enemigo a cualquier persona discrepante. Esto es el fascismo. Además, vamos a recordar otra cosa básica, y es que el fascismo busca la eliminación del adversario porque aspira a un cuerpo social sin discrepancias, como cualquier forma de totalitarismo. Esto es el fascismo, esto fue el franquismo, esto es lo que quieren los nuevos franquistas.

Señorías del PP, no estamos hablando de ninguna abstracción. Me sorprende que ustedes envuelvan el debate sobre el franquismo con un debate muy interesante sobre el totalitarismo, en general, en Europa. Ahí les vamos a acompañar. Esquerra Republicana es un partido que no ha sido connivente con ninguna dictadura, de ningún color, desde el año 1931; perseguidos por toda suerte de dictaduras, también por las dictaduras promovidas por Stalin. Por tanto, no nos busquen, tenemos más autoridad que nadie aquí para discutir este tema. No hemos sido nunca conniventes con ninguna dictadura, y, por tanto, les digo: Se equivocan cuando envuelven el debate del franquismo huyendo a territorios de otras experiencias históricas. No estamos hablando aquí de dictaduras comunistas, estamos hablando de la experiencia histórica del franquismo, ¡que es nuestra dictadura, por desgracia! (Aplausos).

El pasado del franquismo, señorías del PP, no es incómodo. Es algo peor, es una vergüenza. Es una vergüenza en términos patrióticos, que son los suyos. Y, por tanto, los miro y les pregunto, señorías del PP: ¿No les da vergüenza pactos con los neofranquistas? No solo en Valencia, sino donde fuere. ¿No les avergüenza? Yo sé que ustedes son demócratas, pero tienen un mal momento, digámoslo así; un mal momento, que está durando mucho, pasando por Mazón. ¡Qué mal momento tienen, señorías del PP! ¡Qué mal momento!

¿Y el contexto? El contexto es el que es. El problema es español, europeo y global. Como decía Thomas Mann ―que se equivocó, pobre―, el fascismo siempre sobrevuela Estados Unidos y aterriza en Europa; bueno, ya Thomas Mann no tiene razón, porque el fascismo ha aterrizado también en Estados Unidos. Y hay que recordar que sus socios de VOX, señorías del PP, son socios, a su vez, del señor

Trump. Y esto nos lleva a la teoría de que el amigo de mi enemigo es mi amigo y, por tanto, acabo al lado de Trump, porque, claro, VOX es un experimento interesante, es a la vez trumpismo y neofranquismo, un fránkenstein político que se va a estudiar en las universidades.

Como dice el profesor italiano Luciano Canfora, estamos ante el reaccionarismo capilar de masas, esto es así. Y vuelvo a la pregunta de hoy: ¿Cómo se defiende la democracia de sus enemigos? Decía Voltaire, que no era precisamente Esquerra Republicana, que no cabe ser tolerante con los fanáticos. Pues estamos en este problema, esta es la cuestión de esta reforma, esta es la cuestión de lo que tratamos hoy. Por cierto, no hablo en abstracto: hace pocas semanas en España se ha presentado un manifiesto llamado Plataforma 2025, firmado por unos señores ―supongo que por alguna señora también― que se autodenominan ―atención― españoles agradecidos con Francisco Franco. ¡España, siglo XXI! ¡Felicitémonos, señores! ¡Felicitémonos!

Bé, com dèiem, aquesta és una proposició de llei que vol modificar la llei d’associació perquè la democràcia, atenció senyories, la democràcia ha de ser flexible però no pot ser fràgil. És una gran diferència. La democràcia, ho repeteixo, i ho tradueixo per si algú no ho entén, la democracia debe ser flexible pero no fràgil, i aquesta és la qüestió.

I a més a més, vull recordar una cosa: la dissolució de qualsevol associació sospitosa de practicar l’apologia del franquisme es farà mitjançant resolució judicial que és justament el que diferencia una democràcia d’un regim autoritari o totalitari. Perquè clar, nosaltres, els demòcrates, no podem utilitzar amb els feixistes el que els feixistes fan amb els demòcrates. Aquesta és la gran diferència. Però recordem també què volen les entitats que promouen el franquisme. Promouen la destrucció, la reducció o la suspensió del sistema de llibertats. Diguem-ho clar: les associacions que volen el franquisme volen que tornem enrere. Ens volem morts, esclavitzats, detinguts.

I acabo, presidenta. El combat contra el feixisme només acaba de començar a Estats Units, a Europa a l’Estat espanyol. És una onada molt forta. I al menys els d’Esquerra, que tenim història aquí, no farem aquest combat amb els braços creuats.

Gràcies.

Como decíamos, es esta una propuesta de ley que lo que quiere es modificar la ley de asociación, porque la democracia ―atención, señorías― debe ser flexible, pero no puede ser frágil. Hay una gran diferencia: la democracia ―lo repito y lo traduzco, por si alguien no lo entiende― la democracia debe ser flexible, pero no frágil, y esta es la cuestión.

Además, quiero recordar que la disolución de cualquier asociación sospechosa de practicar la apología del franquismo se hará mediante resolución judicial, que justamente es lo que diferencia a una democracia de un régimen autoritario o totalitario, porque, claro, nosotros los demócratas no podemos hacer con los fascistas lo que ellos hacen con los demócratas. Pero recordemos también qué quieren las entidades que promueven el franquismo: la destrucción y la reducción o suspensión del sistema de libertades. Digámoslo claro: las asociaciones que quieren el franquismo quieren que volvamos atrás, a muchos de nosotros nos quieren esclavizados o detenidos.

Y termino. La lucha contra el fascismo no ha hecho más que empezar, en Estados Unidos, en Europa y en el Estado español. Es una ola muy fuerte, y, por lo menos, los de Esquerra, que tenemos historia aquí, no libraremos esta lucha con los brazos cruzados.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Moltes gràcies, senyor Álvaro. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor González López.

Nahuel González López

Grupo SumarDiputado.Página 61Vídeo

Buenas tardes, presidenta. Señorías, hoy venimos a lograr la disolución de algo que nunca tuvo que existir en democracia, las asociaciones franquistas. El derecho de asociación, reconocido en el artículo 22 de la Constitución, es un derecho fundamental de la sociedad civil, clave para la participación democrática de la ciudadanía en los asuntos públicos. Sin embargo, este derecho pierde toda legitimidad y queda pervertido si es utilizado para glorificar el golpe de Estado fascista, la dictadura y el odio. Y este camino se inició desde abajo, en las plazas y cementerios donde los familiares de las víctimas exigían, silenciados, que se acabara la impunidad, que alguien los escuchara. Y no podemos vivir en democracia si no se arregla lo más básico, la reparación frente al dolor de quienes sufrieron la dictadura. Y después gracias a la Ley de Memoria Democrática, en la que nos pusimos de acuerdo para avanzar, cediendo mucho para que fuera efectiva, y que no debe quedar en papel mojado. Y la ley que hoy venimos a cumplir, dando mandato a la disposición adicional séptima, que establece que en el plazo de un año hay que modificar la Ley Reguladora del Derecho de Asociación. Y, por último, gracias al Ministerio de Cultura, cuando el propio ministro Ernesto Urtasun sentenció, con valentía, que concurrirán en causa de extinción cuando las fundaciones no persigan fines de interés general. Y se considera contraria al interés general la apología del franquismo que ensalce el golpe de Estado, con menosprecio y humillación a las víctimas, iniciándose así, de forma histórica, el trámite de extinción de la Fundación Francisco Franco.

Ahora, con la aprobación de esta reforma de ley, daremos carpetazo a la posibilidad de que esta entidad se convierta en asociación y de que muchas otras utilicen el vacío legal para avergonzarnos a todos y a todas, porque, señorías, el 1 de abril del 2018 la Fundación Francisco Franco recordaba en sus redes sociales la victoria fascista sobre el Gobierno democrático republicano. Lo hacía con un vídeo, acompañado de la siguiente frase: «Hoy celebramos una victoria tan justa como merecida», algo parecido a lo que hacían algunos cargos públicos de VOX en algunos ayuntamientos; una auténtica vergüenza y un ejemplo respecto a cómo durante casi cincuenta años se ha permitido que diferentes cuadrillas de fascistas humillen a los cientos de miles de víctimas de la represión franquista. (Aplausos). Y no solo humillan a las víctimas ensalzando un régimen dictatorial y sanguinario, nos humillan a todos los demócratas, que queremos vivir en un país con libertades y derechos, porque su propia existencia nos interpela a todos y a todas, daña nuestra democracia.

Y ahora permítanme aportar algo de contexto al debate. A nosotros y a nosotras nos gusta hablar de futuro, de un futuro de derechos, pero, para que entiendan lo que son derechos, a veces hay que recordar y los voy a citar: el sufragio universal auténtico, con el voto de las mujeres; la laicidad del Estado y la libertad de culto; la educación pública gratuita y laica, que erradicaba el analfabetismo; las misiones pedagógicas, que llevaban la cultura por primera vez a los rincones más olvidados; el derecho de autodeterminación y el reconocimiento de las naciones del Estado español; la reforma agraria, que ofrecía tierra a los campesinos, los más olvidados de la historia; la ley de contratos de trabajo y el jurado mixto, que protegían los derechos laborales; la jornada laboral de ocho horas, un tema de actualidad, y aquí me detengo; la negociación colectiva y la dignidad en el trabajo; el acceso a la salud pública; el concepto propio de la salud pública; la modernización de un ejército, sometido por primera vez al poder civil; la independencia judicial y la protección de las libertades de expresión, reunión y asociación; el divorcio, que permitía a hombres y mujeres decidir sobre sus propias vidas; el impulso cultural, la generación del 27, de creadores y creadoras que soñaron un país libre; la reforma financiera, que buscaba justicia social en la economía; el compromiso con la igualdad, la educación, la cultura, la dignidad; la abolición de la pena de muerte, de la cadena perpetua y de los trabajos forzados; la elección democrática de la jefatura del Estado. Señorías, he citado uno de los periodos de progreso más grandes de nuestra historia. Y, sí, con orgullo, les decimos a ustedes que nadie, absolutamente nadie va a arrancar del pensamiento colectivo que el 14 de abril se alzaron flores de esperanza y que el 1, el que ustedes celebran, fue la vuelta al gris y a la oscuridad del medievo. (Aplausos).

Por eso, mirando hacia el futuro y abrazando a todos y a todas las demócratas que respecto al año 1978 decimos que el franquismo fue la mayor tragedia de nuestra historia y que no vamos a permitir su glorificación, señorías, no se trata de revanchismo, sino de verdad, justicia y reparación. No es nostalgia, es aprendizaje de todo lo luchado y conquistado. También es orgullo militante por aquellos que nos precedieron en la lucha por una sociedad más justa, a quienes no recordamos con pena y tristeza, sino con valentía, esperanza y fuerza, porque cada héroe y heroína dejó su vida para que hoy aquí le recordemos como una ventana a la esperanza.

En fin, señorías de VOX y del Partido Popular ―por decírselo en su idioma y para que lo entiendan―: Españoles, las asociaciones franquistas han muerto. Por mucho que el Partido Popular se ponga de perfil, como hizo Feijóo sobre el pazo de Meirás cuando era presidente de la Xunta, y por mucho que pataleen en VOX los amigos de Luis Alfonso de Borbón, presidente de honor de la Fundación Francisco Franco, humillar a las víctimas de la represión franquista desde asociaciones financiadas por todos y todas no puede tener cabida en democracia, porque ya está bien de humillarnos a todos y a todas, ya está bien de tomar el pelo a la historia con sus ideas. Ustedes están obsesionados con un régimen jurásico, que no representa a nadie. ¡Ya está bien! Llevan más de medio siglo chapoteando en el dolor de las víctimas, que sufrieron en silencio y en el exilio.

Este no es nuestro país, porque son gente triste, que no asume que el mundo que defienden murió. Es más, nació muerto cuando levantaron la primera arma contra la palabra, contra los derechos. Miren, cuando en este país se pudo volver a sindicarse, votar, abortar y hablar catalán, la ciudadanía lo celebró, pero ustedes, tristemente, no participaron en esa proclamación. Cuando mi partido, el Partido Comunista de España, fue legalizado aquel 9 de abril de 1977, en plena Semana Santa, ustedes no celebraron la democracia, lamentaron no poder volver a reprimir, atacar y disolver. Nosotros y nosotras, con la cabeza bien alta, demostramos que, después de años de exilio, de cárcel y clandestinidad, desde la unidad, sumando compañeros, estamos en el lado bueno de la historia; estamos y estaremos, porque, aunque les duela, en cada mejora social, laboral, cultural y educativa estaremos ahí; por cada derecho conquistado, por las mujeres, por las minorías, por la clase trabajadora, porque los demócratas nunca dimos un paso atrás, ni siquiera cuando nos condenaban al silencio o al paredón, porque los demócratas no tuvimos miedo a la libertad ni a la igualdad ni a la justicia social, y, aunque ustedes se escondieran tras sotanas, uniformes o escaños, fuimos nosotras y nosotros quienes empujamos esta democracia con las manos llenas de dignidad. Y aquí seguimos, porque no nos domesticaron, no nos borraron y no nos van a callar. (Aplausos).

Acabo, presidenta, con unos versos. Hace unas semanas nos dejó una vecina, María Medina Ros, vecina de Redován, un pueblo del sur del país valencià. Ella, que vivió la represión en sus carnes y la de sus seres queridos, guardó siempre en la memoria unos versos que después sus nietos de La Raíz cantaron junto a miles de jóvenes. Estos versos decían: «Sepan los que me oprimen/que solo mi vida arrastro/por escupirles en el rostro/las miserias de sus crímenes».

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario SUMAR, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor González. Por el grupo parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Aizcorbe Torra. (Aplausos).

Juan José Aizcorbe Torra

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Muchas gracias, señora presidenta. Hoy debatimos, tras el recorrido de la ponencia, una proposición de ley ―no siendo un proyecto de ley― que tiene por objeto establecer que será causa de disolución toda asociación cuyas actividades constituyan apología del franquismo, bien ensalzando lo que denominan el golpe de Estado de 1936 o la dictadura posterior o bien enalteciendo a sus dirigentes. La redacción de esta norma, más propia de una comisión de censura que de un Parlamento democrático, es una coartada para justificar un atropello intolerable a nuestras libertades más básicas (aplausos), porque lo que realmente se persigue no es sólo un revisionismo histórico, sino el control del pensamiento, la criminalización de la disidencia y la imposición de un único relato oficial desde el poder. Esta iniciativa sustituye la responsabilidad basada en actos concretos por una responsabilidad objetiva. Las asociaciones serán juzgadas no por lo que hacen, sino por lo que piensan. ¿Y qué será apología o enaltecimiento del franquismo? ¿Será apología no condenarlo con la vehemencia exigida? ¿Evitar recordar la construcción de pantanos, por si la nostalgia hidráulica resulta subversiva? ¿Reconocer que en este periodo histórico se forjó una gran clase media, hoy desaparecida? (Aplausos). Esta norma abre una espiral peligrosa. Lo que hoy se aplica obsesivamente contra el franquismo mañana se aplicará contra cualquier adversario político: aviso a navegantes (aplausos), porque ni esta Cámara es un tribunal ni es la Real Academia de la Historia. Debatimos mucho más que una reforma, debatimos si el Estado de derecho se aplica solo a los afines, si las garantías desaparecen cuando incomoda una idea, si el Gobierno puede actuar como juez y verdugo de quienes no comulgan con su dogma ideológico. Esta reforma arremete contra los pilares de cualquier democracia real: la libertad ideológica, la libertad de expresión y la libertad de asociación. (Aplausos). Es una muestra más de la deriva despótica de un Gobierno que instrumentaliza la ley para silenciar a quienes no se arrodillan a sus postulados y pretende decidir qué asociaciones pueden existir y cuáles deben ser borradas. Con esta ley convertirán a miles de jóvenes inquietos en simpatizantes del franquismo. Ya se ha dicho: obtendrán ―no lo duden― el efecto contrario al que desean. Dicen que no somos una democracia militante ―lo ha dicho el señor Legarda―, pero en este caso lo aplican con fanatismo solo para perseguir a una parte, no para proteger a la nación de quienes sí quieren destruirla. Estamos ante una norma arbitraria, incoherente e inconstitucional, que colisiona contra el derecho a la asociación del artículo 22 de la Constitución, confunde delitos individuales con responsabilidades colectivas, ignora la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos y convierte el derecho en un arma para castigar al disidente, no en una herramienta de protección ciudadana. (Aplausos). Y todo ello lo hacen disfrazando esta infamia con apelaciones hipócritas a la paz, la tolerancia, la justicia y la memoria. Pero lo que buscan es sumisión, miedo y silencio. Necesitan reescribir la historia porque desprecian la realidad. Quieren borrar al disidente sin juicio, sin condena, solo con la palabra de un fiscal obediente y una mayoría parlamentaria fanática. (Aplausos).

Chesterton ya lo advirtió: No se puede permitir que aquellos que destruyen nuestra historia escriban su futuro. ¿Es esto lo que los españoles votaron en 1978? ¿Es esta la democracia que prometieron construir? Este proyecto es la sombra de un régimen tiránico que busca legitimarse desde el BOE, que no puede legitimarlo todo.

Y, por si fuera poco, trasladan esta persecución al ámbito civil, un terreno que no está preparado para consecuencias tan graves como la disolución de asociaciones, siendo el único marco válido en su caso el penal, con todas las garantías.

Lo que hacen es una transgresión política. No buscan justicia, buscan venganza. No quieren convivencia, quieren imposición. No, no vamos a permitir que instauren un régimen del miedo, un régimen en el que cada español deba medir sus palabras y, por tanto, sus pensamientos por temor a represalias ideológicas. No, España no es ni será jamás una nación de esclavos ideológicos. No, no aceptamos que el Gobierno actúe como tribunal ideológico ni que convierta este Parlamento en una cátedra de censura. Y advertimos que todo aquel que vote a favor de esta ley o mire hacia otro lado, como los tibios, deberá rendir cuentas ante la historia y ante el pueblo español. (Aplausos).

Y permítanme acabar con una imagen que, por las fechas, algunos comprenderán. En la tradición católica, durante la última semana de la cuaresma se cubren las imágenes sagradas para centrarnos en lo esencial, para no distraernos ―ya sé que algunos no lo entenderán―. Ustedes hacen lo contrario: construyen ídolos de barro, narrativas falsas para distraer al pueblo español de lo que verdaderamente importa.

Pero ya no engañan a nadie, porque esta patria nuestra, forjada en siglos de historia, fe y sacrificio, ha demostrado que la verdad prevalece sobre la mentira y que la libertad siempre resurge. Qué razón tenía el pensador: Cuando se deja de creer en la verdad se acaba creyendo en cualquier mentira.

Y lo dijimos también en el debate de totalidad: España es un personaje excepcional, irrepetible, que hoy clama por un nuevo autor que no la humille ni la oculte, sino que la escuche, la represente con verdad y la defienda con coraje. Ojalá encuentre en la concordia de una patria unida y libre, que ustedes nos quieren hurtar, el rumbo que merece.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señora Aizcorbe. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Rallo Lombarte.

Artemi Rallo Lombarte

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Señora presidenta, señoras y señores diputados, hoy aprobaremos una nueva ley, una ley que se suma a las treinta leyes ya aprobadas durante esta supuesta legislatura fallida, durante toda esta legislatura ―insisto, treinta leyes― (aplausos); una nueva ley para reformar la Ley Orgánica Reguladora del Derecho de Asociación y posibilitar la disolución de las asociaciones franquistas, una ley que trae causa de la Ley de Memoria Democrática, que en 2022 dispuso, como ya se ha dicho, la necesidad de reformar la Ley Orgánica Reguladora del Derecho de Asociación para introducir una nueva causa de disolución, a saber, la realización de actividades que constituyan apología del franquismo, ensalzando el golpe de Estado, enalteciendo a sus dirigentes.

Señorías, la Ley de Memoria Democrática supuso un hito histórico para satisfacer un imperativo moral, para reparar el daño individual, para dignificar la historia de nuestro país, neutralizando el olvido y evitando la repetición; en definitiva, señorías, para dignificar la democracia con verdad, justicia, reparación y memoria. Hoy damos un paso más. Con el expediente incoado por el Ministerio de Cultura, ya está en marcha la disolución de la Fundación Francisco Franco. Por fin, señorías, pondremos fin a esa indignidad. (Aplausos). Pero no basta, señorías. No basta, hay asociaciones franquistas que campan a sus anchas, menospreciando y humillando a las víctimas de la represión franquista. Su disolución constituye una exigencia democrática ineludible por la dignidad de las víctimas, por la dignidad de los represaliados, por nuestra moral colectiva, para hacer pedagogía social.

Señorías, como hace un siglo, un nuevo fascismo recorre el mundo y, particularmente, Europa; un fascismo que amenaza de nuevo los valores democráticos; un nuevo fascismo que tiene su versión española en treinta y tres escaños de este hemiciclo (aplausos), una extrema derecha nostálgica del franquismo, desacomplejada, como ha demostrado la intervención de la señora diputada (sic) de VOX que acaba de intervenir (rumores.―Aplausos), una extrema derecha nostálgica, desacomplejada, ofensiva, hiriente, insensible, inhumana, envilecida, negacionista y revanchista. Sí, señorías, una extrema derecha fascista, que elogia la dictadura franquista como un régimen de progreso y reconciliación; una extrema derecha que exalta el 1 de abril como una victoria. (Rumores).

Presidencia. Un momento, señor diputado. Por favor, pido silencio a la Cámara. Si no, es imposible poder escuchar. Señor Rallo, tiene la palabra.

Artemi Rallo Lombarte

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Señorías, una extrema derecha fascista, que elogia la dictadura, que exalta el 1 de abril, que honra al inefable dictador ―liderada por el golpista Tejero―, que desprecia y humilla a las víctimas del franquismo; los subcampeones del 39 ―dicen―, repugnantes palabras pronunciadas recientemente por un infame exvicepresidente valenciano. ¿Cabe mayor ruindad y bajeza? (Aplausos).

Señorías, una extrema derecha que ha vuelto del agujero negro de la ignominia y la infamia, donde les había colocado la historia. Han vuelto, señorías, y nosotros debemos aprender de la historia para que las generaciones futuras no nos reprochen que no estuvimos a la altura de este desafío histórico. Por ello, hay que afirmar alto y claro que, aunque la Constitución no sea militante, la democracia sí debe militar, sí debe militar contra sus enemigos, sí debe defenderse de sus enemigos.

Se ha dicho que la Constitución es neutral, pero ni es ni puede ser indiferente ante la amenaza al orden constitucional y a los valores democráticos. Una democracia neutral no militante es ni puede ser una democracia desarmada, ni es ni puede ser una democracia inerme. Tiene que ser una democracia resistente. Resistencia frente a los enemigos de las libertades y de los derechos; resistencia frente a la barbarie y la sinrazón; resistencia, señorías, frente a quienes asolaron hace un siglo las democracias del siglo XX, los mismos que, si pudieran, harían lo propio hoy. (Rumores).

Señora presidenta, es bastante difícil seguir la intervención con el señor Tellado de espaldas y en corrillo constantemente. (Aplausos.―Protestas de varias señoras y señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso indicando que la señora vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Díaz Pérez, también está levantada fuera de su escaño y de espaldas a la tribuna hablando con un señor diputado.―Varios señores diputados: ¡Está la ministra de Trabajo!).

Presidencia. Señor Rallo, un momento. Por favor, señores y señoras diputadas y diputados. Yo entiendo que todo el mundo esté un poco cansado (varios señores diputados del Grupo parlamentario Popular en el Congreso: ¡Nooo!), pero cabe recordar lo que representamos cada uno de nosotros. Por favor, un poco de silencio y un poco de respeto a la Cámara parlamentaria. Señor Rallo, por favor, tiene la palabra usted.

Artemi Rallo Lombarte

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Gracias, presidenta. ¡Qué poco necesitan para la algarada!, ¿no? Respeto, señorías, respeto escrupuloso a la Constitución, grandeza de la Constitución, que proclama la preeminencia de la libertad de expresión, pero que advierte de sus límites cuando entra en conflicto con otros derechos e intereses constitucionales. Porque la libertad de expresión no es un derecho absoluto, no puede amparar el discurso del odio, existe una incompatibilidad radical, lo dice el Tribunal Constitucional (el señor Flores Juberías: ¡Qué vergüenza!), los mensajes de exclusión no son una manifestación ideológica, son intolerancia excluyente, sin cobertura en la libertad de expresión. El fascismo, la apología del franquismo, no puede ampararse ni excusarse ni en la libertad ideológica ni en la libertad de expresión ni en la libertad de asociación ni en la libertad de manifestación. Todas estas libertades tienen límites en las leyes y especialmente en el Código Penal. (Aplausos). La Constitución, señorías, no les va a servir. No les puede servir ni como burla ni como burladero. Termino, presidenta. Me temo que hoy el Grupo Popular volverá a perder la oportunidad de estar en el lado decente de la historia. Acabamos de escuchar al portavoz del Grupo Popular, señor Fraga, creo —‌no podían haber elegido otro portavoz más idóneo—, decir que esta norma... (Protestas.―La señora Fúnez de Gregorio: ¿Y qué pasa? ¡Es una falta de respeto!).

Presidencia. Señores diputados del Grupo Popular, por favor, guarden silencio. (Protestas). Guarden silencio, el señor Rallo está en el uso de la palabra. Señor Rallo, tiene la palabra.

Artemi Rallo Lombarte

PSOEDiputado.Página 66

Decía que acabamos de oír al portavoz del Grupo Popular decir que esta norma no les interpela. ¿Se esconderán ustedes de nuevo tras la abstención? ¿Es indiferencia o es connivencia, señorías? ¿Es indiferencia frente al dolor, menosprecio, humillación hacia las víctimas del franquismo? ¿O más bien, señor Fraga, es connivencia nostálgica con sus propias raíces personales, familiares o como partido político? (Aplausos.―Protestas.―El señor Tellado Filgueira: ¡Mamarracho! ¿Pero esto qué es? ¿Qué vergüenza es esta?).

Señorías, hoy ustedes cometerán la indignidad…

Presidencia. Señores diputados, por favor, silencio. Está en el uso de la palabra el señor Rallo, por favor, termine su intervención. (El señor De Olano Vela: De señor nada).

Artemi Rallo Lombarte

PSOEDiputado.Página 66

Termino, presidenta, si me dejan.

Presidencia. Silencio.

Artemi Rallo Lombarte

PSOEDiputado.Página 66

Señora presidenta, termino. (Protestas). Hoy el Partido Popular cometerá de nuevo la indignidad de no amparar a quienes sufrieron represión y muerte y traicionarán un compromiso ineludible con la democracia y libertad frente a quienes han vuelto para combatirla. Afortunadamente, la ley que hoy aprobamos impedirá la apología del franquismo, y con ella, España será un país más digno y decente y nuestra democracia más sólida y plena. Muchas gracias, presidenta. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista, algunos de ellos puestos en pie).

Presidencia. Gracias, señoría. Votamos en un minuto. (El señor Figaredo Álvarez-Sala pide la palabra). No tiene la palabra, señor Figaredo. VOTACIÓN.

Presidencia. Empezamos la votación. Señor Figaredo, se puede sentar porque empezamos las votaciones. (Protestas.―El señor Figaredo Álvarez-Sala: ¡Presidenta, no! ¡Por los artículos 71 y 72 pido la palabra! ¡Alusiones directas!). Vamos a empezar las votaciones. Empezamos por la proposición de ley orgánica por la que se modifica la ley orgánica… (Protestas.—El señor Figaredo Álvarez-Sala: ¡Presidenta, no! Artículos 71 y 72). ¡Estamos votando! Estamos empezando la votación. Por favor. (Protestas). Votamos la proposición de ley orgánica por la que se modifica la Ley Orgánica 1/2002, de 22 de marzo, Reguladora del Derecho de Asociación. (El señor Figaredo Álvarez-Sala: ¡Presidenta, por alusiones directas!). Enmienda presentada por el Grupo Parlamentario Mixto (el señor Figaredo Álvarez-Sala: ¡Por los artículos 71 y 72 pido la palabra!), por la señora Belarra Urteaga. Es la enmienda número 8. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 350; a favor, 44; en contra, 305; abstenciones, 1.

Presidencia. Queda rechazada Pasamos ahora a votar la enmienda número 2. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 350; a favor, 171; en contra, 179.

Presidencia. Queda rechazada. Votamos ahora la enmienda número 3. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 350; a favor, 52; en contra 298.

Presidencia. Queda rechazada. Votamos la enmienda número 5. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 350; a favor, 52; en contra 298.

Presidencia. Queda rechazada. Votamos ahora la enmienda número 6. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 350; a favor, 52; en contra 298.

Presidencia. Queda rechazada. Votamos ahora conjuntamente las enmiendas 9 y 10. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación dio, el siguiente resultado: votos emitidos, 349; a favor, 138; en contra, 178; abstenciones, 33.

Presidencia. Quedan rechazadas. Pasamos ahora a votar la enmienda número 11. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación dio, el siguiente resultado: votos emitidos, 348; a favor, 171; en contra, 177.

Presidencia. Queda rechazada. PALABRAS DE LA PRESIDENCIA.

Presidencia. Señorías, les informo de que desde las 14:20 hasta las 14:50 horas de hoy se podrán votar telemáticamente todos los asuntos pendientes del orden del día, que serán objeto de votación presencial en el hemiciclo al final de esta sesión. TRAMITACIÓN DIRECTA Y EN LECTURA ÚNICA DE INICIATIVAS LEGISLATIVAS: —  PROYECTO DE LEY POR LA QUE SE MODIFICA LA LEY 12/2002, DE 23 DE MAYO, POR LA QUE SE APRUEBA EL CONCIERTO ECONÓMICO CON LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DEL PAÍS VASCO. (Número de expediente 121/000051).

Presidencia. Continuamos ahora con el punto del orden del día relativo a la tramitación directa y en lectura única del proyecto de ley por la que se modifica la ley 12/2002, de 23 de mayo, por la que se aprueba el concierto económico con la Comunidad Autónoma del País Vasco. (El señor Figaredo Álvarez-Sala pide la palabra). Tiene la palabra, en nombre del Gobierno, la señora vicepresidenta primera y ministra de Hacienda. (Rumores.—El señor Figaredo Álvarez-Sala: Presidenta, presidenta, ¡presidenta! ¡Esto es el fascismo! ¡Presidenta, ha habido alusiones directas!). Ruego a los diputados y diputadas que van a salir que lo hagan rápido y en silencio y, a los otros, que se sienten en el escaño, por favor, para que empecemos el debate. Cuando quiera, señora vicepresidenta.