Óscar Puente Santiago
GobiernoMinistro de Transportes y Movilidad Sostenible.Página 89Vídeo
Muchas gracias, presidente.
Señorías, comparezco ante el Pleno de esta Cámara para dar respuesta a la solicitud formulada por los grupos parlamentarios Republicano y Euskal Herria Bildu. En las últimas semanas he venido dando las explicaciones que me han sido requeridas sobre las incidencias que han acontecido en Cataluña en la red ferroviaria. En particular, en sede parlamentaria respondí varias preguntas orales durante las sesiones de control del Senado y del Congreso —la última ayer mismo—, así como una interpelación que presentó el Grupo Republicano.
Como dije en aquel momento, por supuesto, quiero transmitir, una vez más, mis disculpas a los usuarios y el firme compromiso de todo el Gobierno de prestar el servicio de transporte público que la ciudadanía de Cataluña merece. También entonces expuse las incidencias que habían ocurrido y razoné que en ningún caso eran debidas a falta de inversión, más bien podríamos decir que son debidas a todo lo contrario, porque dejando de lado las incidencias que son causadas por agentes externos, la gran mayoría de las que tienen origen propio en el sector ferroviario son precisamente la consecuencia de la confluencia de actuaciones e incluso de la puesta en servicio de infraestructuras recientemente renovadas.
No obstante, en el marco de esta comparecencia haremos un nuevo repaso actualizado y pormenorizado de ellas. Aunque sea de manera muy breve, antes de nada, me gustaría contextualizar los servicios de rodalies. Hablamos de mil trenes diarios que circulan por una red muy compleja. ¿Cuántos son mil trenes, proporcionalmente hablando, dentro del sistema ferroviario de toda España? Por ponerles un ejemplo, esos mil trenes representan el 15 % del tráfico ferroviario de toda la red española; por ejemplo, Cercanías Madrid mueve diariamente dos mil trenes, el 30 %, es decir, entre Cercanías Madrid y Rodalies de Catalunya se mueven el 45 % de los trenes de toda España.
Como digo, es una red muy compleja, con 202 estaciones y cuya configuración no tiene parangón con ninguna otra red de cercanías en España ni posiblemente de Europa. Mil trenes diarios que además deben coexistir con la circulación de otros servicios, como mercancías, con una elevada intensidad de obras de mejora tanto de su propia red como del corredor mediterráneo y de la operación La Sagrera-Sant Andreu.
Revisemos, pues, las últimas incidencias que han ocurrido en la red durante el mes de marzo. En primer lugar, el sábado 1 de marzo por la tarde tuvimos dos episodios de apedreamiento de trenes, uno entre Molins de Rei y Castellbisbal y otro entre Girona y Flaçà. En el primer caso, entre el apeadero de El Papiol y Castellbisbal, una vez desalojados los viajeros para continuar el viaje en otros trenes, el tren se tuvo que enviar a Hospitalet de Llobregat para su reparación. ADIF pasó aviso a los Mossosd’Esquadra, pero estos no localizaron a los causantes. En cuanto al otro apedreamiento, se produjo al paso por el apeadero de Bordils. En este caso, por fortuna, el maquinista revisó el material al estacionar en Girona y al no apreciar daños el tren pudo continuar la marcha con normalidad.
En segundo lugar, tras la finalización de las obras de Roda de Berà, cumpliendo rigurosamente con los plazos, el lunes 3 de marzo reiniciamos el servicio en el tramo entre Tarragona y Sant Vicenç de Calders, una infraestructura totalmente renovada que, por tanto, no tiene nada que ver con la falta de inversión. Se trata, nada más y nada menos, de los ajustes necesarios en los primeros días de las nuevas instalaciones debido a la sensibilidad de electrónica de los circuitos y al efecto de las vibraciones que provocan los trenes a su paso. ¿Se hacen pruebas antes de la puesta en marcha de las infraestructuras? Por supuesto, pero para llegar a una fase de funcionamiento óptimo es necesaria durante días una explotación ferroviaria continuada.
En tercer lugar, el martes 4 de marzo a las 13:10 en la estación de Sant Vicenç de Calders un tren se quedó sin tensión. La avería se resolvió a las 14:30, poco más de una hora después. ¿A qué fue debido? A las obras de implantación del tercer carril en el corredor mediterráneo, lo que provoca que durante un tiempo convivan las nuevas instalaciones con las antiguas.
En cuarto lugar, el miércoles 5 de marzo, debido a las incidencias climatológicas, se produjo el desprendimiento de una roca de gran tamaño en una trinchera de Ribes de Freser y el posterior arrollamiento por un tren. El tren no descarriló, pero quedó con daños en los bajos.
En quinto lugar, el viernes 7 de marzo se produjo una desconexión en la catenaria de la vía 2 de Bellvitge-El Prat. También me pregunto, ¿se debió a falta de inversión? Pues una vez, más debo decir que no, la causa fue una maniobra incorrecta, en este caso del maquinista.
Sigamos. El sábado 8 de marzo a las 6:30 de la mañana se produjo una desconexión de energía en Barcelona Sants, afectando en primer lugar a un tren que no era de Renfe, sino de Ouigo. Desde el comienzo de la incidencia, se gestionó de la mejor manera posible la situación en el vestíbulo y la gestión del flujo de viajeros en la estación. A las 9:17, en menos de tres horas, se dio tensión a todo el trayecto excepto a la zona afectada por la avería, que se reparó con posterioridad para no afectar más al servicio. A partir de ese momento, aunque con retrasos, los trenes comenzaron a circular escalonadamente y a las 12 el vestíbulo quedó despejado de viajeros y el acceso a la sala era normal. ¿Dónde estaba el origen de la incidencia? En las obras de acondicionamiento urbano que se están realizando en el entorno de la estación, que son precisamente los primeros trabajos de la tan ansiada ampliación y remodelación de la estación de Sants.
En séptimo lugar, el domingo 9 de marzo se produjo el arrollamiento de una persona en Montcada i Reixac. El miércoles 12 de marzo, entre Blanes y Massanes, a la altura del apeadero de Tordera, el tren arrolló unas bombonas de oxígeno y tuvo que apartarse a Blanes. Tras el arrollamiento, el propio maquinista retiró las bombonas y observó cómo los autores subían al tren, informando de ello al puesto de mando. Eso permitió que, al estacionarse el ferrocarril en Blanes, los autores pudieran ser retenidos por los vigilantes de seguridad hasta la llegada de los mossos. El tren quedó sin servicio en la estación de Blanes y los viajeros tuvieron que ser encaminados a otras circulaciones. Ese mismo día 12 tuvimos lamentablemente, otro arrollamiento en Montcada i Reixac. El jueves 13 de marzo, entre La Granada y San Sadurní de Noia, el pantógrafo de un tren de mercancías se enganchó con la catenaria a las 3:35 horas de la madrugada. Esa misma noche se reparó provisionalmente y pocos minutos después de las 9 de la mañana ya se pudo restablecer la tensión; avería que, por cierto, quedó definitivamente reparada a las 15 horas. Quiero recordar que en esta línea, la R4, se está implantando el tercer hilo, por tanto también está en obras. El domingo 16 de marzo, en Sitges se produjeron un par de incidencias relevantes, una rotura de carril y otra relacionada con las instalaciones que reparamos lo antes posible. Justo también en esa línea y en ese punto estamos sustituyendo todo el carril y las traviesas. El lunes 17 de marzo se produjo el robo de 40 metros de cableado de las instalaciones de seguridad entre Vilamalla y Sant Miquel de Fluvià. La avería estuvo activa desde que se detectó a las 15 horas hasta que se solventó a la una de la madrugada del día siguiente; otra más. Continúo. En los días 18, 19 y 22 de marzo se produjeron pequeñas averías de carácter técnico en las instalaciones de Castellbisbal y Sant Vicenç de Calders. Quiero recordar que en esta estación de Sant Vicenç de Calders y su entorno hemos sustituido los 23 desvíos con los que cuenta la estación y seguimos en otras obras en esa estación que concluyen el día 15 o 20 de junio. El martes 25 de marzo a las 14 horas se produjo una incidencia por la falta de tensión en la catenaria entre Llançà y Figueres. La avería se resolvió poco después de las 18:30, pero ese tiempo, esas casi tres horas, se invirtieron en poder localizar la incidencia, pues era algo para nada inmediato; por cierto, estaba en el apeadero de Peralada. En la madrugada del miércoles 26 de marzo, a las 4:10 horas, se produjo otra incidencia técnica en las instalaciones de la estación de Sitges. Desgraciadamente, en la tarde del jueves 27 de marzo tuvimos el tercer arrollamiento de ese mes, en este caso en Mollet Sant Fost. Si hago alusión a los arrollamientos en la relación de incidencias, igual que a otros actos vandálicos, lo hago fundamentalmente por la trascendencia que tienen cada vez que se producen. Cada vez que se produce un arrollamiento tenemos durante horas esa línea completamente inhabilitada porque hay que parar, llamar a la autoridad, que venga el forense, que venga la policía, que vengan los mossos y cortar la circulación no solo de la vía en la que se produce el arrollamiento, sino del resto por seguridad. Los arrollamientos no solo son una desgracia humana, que está por encima de cualquier otra cosa, sino también una incidencia que tiene una tremenda repercusión en el funcionamiento normal de las infraestructuras.
Por último, para cerrar el repaso, el 28 de marzo, poco después de las 13:00 horas, se produjo la pérdida del telemando entre Moncada-Ripollet y Latour-de-Carol. La avería, que quedó resuelta alrededor de las 16:00 horas, fue debida al corte de fibra óptica en la zona de las obras. Es decir, mientras se hacían las obras, se cortó uno de los cables de fibra óptica que produjo este acontecimiento. Podría seguir un rato más ―s in ir más lejos, este domingo cayó un coche a la vía en Mataró y obligó a cortar dos líneas de rodalies―, pero creo que, como muestra, es suficiente para que nos hagamos una idea.
Abramos un poco el foco y, retomando el hilo de las incidencias, remarquemos que no seré yo ―y quiero dejarlo claro― quien niegue que en Cataluña ha habido durante muchos años un déficit de inversión. De hecho, lo que estamos haciendo tiene como objetivo paliar ese déficit en todos los aspectos: en los ferrocarriles en general, en rodalies en particular o también en las carreteras, por poner algún ejemplo. Pero del resumen que he hecho, ¿cuántas de estas incidencias han sido debidas a dejadez o falta de inversión del Gobierno actual? Absolutamente ninguna. A todo esto, hay que añadir las diversas incidencias derivadas de la conflictividad previa a las huelgas convocadas, así como al propio desarrollo de estas. Es decir, marzo ha sido un mes, desde el punto de vista de las incidencias, difícilmente superable. El 1 de marzo, la no admisión de los gráficos de personal previstos provocó la alteración del servicio y retrasos generalizados, que se prolongaron durante toda la semana siguiente, siendo más acusados el día 1. El día 2 se tuvo que realizar la carga de los gráficos y la programación anterior de manera casi manual. Como consecuencia de ello, además de los retrasos mencionados, quedaron suspendidos el refuerzo del servicio entre Sitges y Barcelona programado con motivo del carnaval y las obras de ADIF que pudiesen provocar la necesidad de establecer nuevas modificaciones en los gráficos.
Asimismo, derivado de la desconvocatoria de la huelga a última hora el día 16 de marzo, así como por deficiencias en la carga de los sistemas, se producen retrasos y supresiones durante toda la jornada, incrementados por la falta de colaboración de algunos maquinistas o la adhesión de algunos sindicatos minoritarios a la huelga. Esta situación de afectación al servicio con supresiones puntuales se reproduce el resto de los días en los que se mantiene la huelga convocada, como he señalado antes, por sindicatos minoritarios y con una incidencia afortunadamente baja.
Aunque, como ven, tenemos incidencias de todo tipo, hemos hecho el estudio de cuál ha sido la evolución de estas incidencias a lo largo del mes de marzo. Nuestra conclusión es que en la segunda quincena el número total de incidencias se ha reducido alrededor de un 10 % respecto de la primera. No obstante, este dato no puede ser muy significativo, porque aquí se registra cualquier incidencia, tenga el origen y la entidad que tenga. Lo que sí es significativo es que el número de trenes afectados, es decir, la importancia, la entidad de las incidencias se ha reducido en un 25 % de una a otra quincena. Esto es, el mes de marzo ha evolucionado de manera favorable. Lo mismo sucede con el retraso acumulado, que también es un dato significativo y que se ha visto reducido un 35 % en la segunda quincena de marzo respecto de la primera.
En conclusión, las incidencias están disminuyendo y, lo que es más importante, también se reduce claramente el número de trenes afectados y el retraso acumulado. Por tanto, la supuesta agravación del caos ferroviario que motiva esta comparecencia no es así, sino más bien al contrario, y también tendremos oportunidad de comprobarlo, como esperamos, a lo largo del mes de abril.
En cualquier caso, en absoluto estamos de brazos cruzados en el Gobierno. Más bien al contrario. Porque, como decía, nuestra prioridad es la prestación del mejor servicio de transporte posible a la ciudadanía. Y por ello, para empezar, más allá de la colaboración continua que existe en el plano técnico, el domingo 9 de marzo celebramos una reunión de seguimiento con la Generalitat de Catalunya, a la que por nuestra parte asistieron el secretario de Estado y los presidentes de ambas compañías, de ADIF y de Renfe; reunión en la que, por cierto, se acordó que ADIF iba a reforzar los efectivos de mantenimiento.
Por otro lado, y no me cansaré de decirlo, es un hecho innegable y perfectamente tangible el incremento de las inversiones. De manera más detallada, en el caso de ADIF y ADIF Alta Velocidad, desde junio de 2018, la inversión ejecutada en Cataluña con cargo a los presupuestos generales del Estado asciende a 2222 millones de euros, con un notable acelerón en los últimos tres años. En el caso del corredor mediterráneo, desde junio de 2018, en los tramos exclusivamente que recorren Cataluña, asciende a más de 1180 millones de euros, lo que representa un 30 % del total ejecutado en el corredor para el mismo periodo. Quiero destacar, por ejemplo, las obras del tercer hilo entre Castellbisbal y Vila-seca, que tanto malestar han causado a los usuarios de la R4. Son obras del corredor, pero tienen una importante incidencia en rodalies. Cuando culminen los trabajos, esperamos que sea este verano, la R4 habrá sido renovada casi por completo, tanto la vía como la catenaria, los sistemas y algunas estaciones, lo que va a repercutir en la drástica mejora de la fiabilidad de la línea. Pero más concretamente, en rodalies se han ejecutado más de 1400 millones de euros en actuaciones con cargo al Plan de Rodalies 2020-2030. Y si consideramos desde junio de 2018, la ejecución asociada a actuaciones de mejora de la red de rodalies supera los 1700 millones de euros. Si hacen los cálculos, verán que ese mantra de que se prioriza a la alta velocidad no es cierto; no lo es en Cataluña. Es verdad que Cataluña cuenta ya con una red de alta velocidad consolidada y, por tanto, parece razonable que los esfuerzos inversores en materia ferroviaria en los últimos años se hayan volcado más en la red convencional.
En el caso de Renfe, en Cataluña, desde que llegamos al Gobierno, se han ejecutado más de 824 millones de euros; de ellos, 608 en rodalies. Por tanto, la inversión de Renfe ha de sumarse también a la inversión de ADIF. En el pasado ejercicio, en 2024, Renfe ejecutó 126 millones en Cataluña y, de estos, 109 directamente en rodalies. Hay un plan rodalies que ha cumplido cinco años y que lleva ya 2000 millones de euros ejecutados. Solo en el año 2024 se ejecutaron 607 millones de euros en rodalies, que es récord absoluto de inversión en la red ferroviaria de proximidad de Cataluña. Y la intención, ya se lo anticipo, es mantener este ritmo inversor en los próximos años. De hecho, los datos de ejecución disponibles de los dos primeros meses de 2025 apuntan en la dirección de que este año superaremos la cifra de los 607 millones invertidos en rodalies en el año 2024. Para que tengan una idea más clara de lo prioritario que es rodalies, toda la inversión del ministerio en Cataluña supera los 1200 millones de euros el año pasado. Por tanto, un poquito más del 50 % de toda esa inversión es directamente en rodalies. Y esto, por cierto, es la misma tónica que sucedió en el año 2023 y en el año 2022. Venimos de una inversión aproximada del 35 % en rodalies respecto del total invertido en Cataluña, y hablo de los años 2018, 2019, 2020, que fueron años buenos de inversión en rodalies. En los últimos tres años no solo se ha incrementado el techo de inversión en Cataluña, sino que ha aumentado también el porcentaje destinado a rodalies hasta situarse en torno al 50 % de la inversión total.
En lo que se refiere a la gestión de los servicios, por un lado, en enero Renfe realizó un análisis en profundidad de la situación actual y se definieron las líneas de actuación en las que trabajar, estructuradas en seis bloques: operaciones de material rodante, con el objetivo de mejorar su disponibilidad; revisión del centro de gestión de operaciones; actuaciones para mejorar la experiencia del cliente; medidas para mejorar las estaciones e instalaciones; revisión del cuadro de mando para poder hacer un seguimiento adecuado y actualizado de la gestión, y, en último lugar, análisis del dimensionamiento del personal. Por otro lado, este mismo mes de marzo hemos puesto en marcha un plan de mejora de la información en rodalies, con cuatro líneas de actuación: incremento de personal y mejora de los procesos en el centro de gestión; brigadas móviles de información y atención al viajero; información personalizada en tiempo real, y la disposición de personal en las cabeceras de las líneas, junto con el objetivo de mejorar la información local en las estaciones más críticas de la red.
Y no paramos de trabajar para mejorar el transporte en Cataluña. Por ejemplo, el 23 de marzo comenzaron a circular los primeros trenes en servicio por varias de las vías de la estación de La Sagrera. O, sin ir más lejos, este viernes pasado constituimos la comisión de seguimiento del convenio para invertir 730 millones de euros en los nuevos accesos al puerto de Barcelona, que mejorarán sensiblemente también la operativa ferroviaria de las mercancías en Cataluña. Esto es ―yo creo― lo que quieren ver los ciudadanos y las ciudadanas de Cataluña; no confrontación continua, vacía de resultados.
Concluyo ya, señorías. Aunque muchas de las actuaciones que tenemos en marcha en rodalies no son visibles para la ciudadanía, otras sí que lo son. Se han construido o remodelado 23 estaciones y hay obras en otras 18. En total, hay 41 estaciones ahora mismo en remodelación, y hay previstas intervenciones en 41 más. Se van a incorporar 110 nuevos trenes que ya se están fabricando y que, como saben, desde el mes de febrero están en pruebas. Las grandes obras de aumento de capacidad de integración avanzan a velocidad de crucero: La Sagrera, Sant Feliu de Llobregat, Moncada; y también la planificación para el futuro, con 13 estudios informativos en marcha, como la duplicación de la R3 desde Barcelona hasta Vic, y otros ejemplos. Pueden contar con nuestro compromiso para la ejecución del plan de rodalies en tiempo y forma, que cuenta con más de 6300 millones de euros hasta 2030 para reforzar la capacidad y fiabilidad de las infraestructuras y del servicio.
A partir de este momento, quedo a disposición de sus señorías para que planteen cuantas cuestiones y sugerencias consideren oportunas, y así intentaré responder en el turno de réplica.
Muchas gracias. (Aplausos).