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Sin adjetivos

Pleno del 9 de abril de 2025

Solicitud de comparecencia, a petición propia, del Ministro de Economía, Comercio y Empresa ante el Pleno de la Cámara, para informar sobre el Plan de Respuesta y Relanzamiento Comercial.

Comparecencia del Gobierno ante el Pleno.. Autor: Gobierno. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 109.

Carlos Cuerpo Caballero

GobiernoMinistro de Economía, Comercio y Empresa.Página 46Vídeo

Señorías, muy buenos días o ya, prácticamente, buenas tardes.

Comparezco ante ustedes, como saben, a petición propia para informar, en primer lugar, de la situación actual en el conflicto arancelario abierto por la Administración estadounidense, pero también, por supuesto, para informar del Plan de Respuesta y Relanzamiento Comercial activado por el Gobierno de manera inmediata, apenas doce horas después del anuncio de los aranceles por parte de la Administración americana el miércoles, día 2, a última hora de la noche.

Quisiera empezar con algo de perspectiva recordando, por supuesto, que el comercio internacional es fuente de riqueza y de bienestar. Hablemos de las ganancias del comercio. Las fuentes de esas ganancias son numerosas, desde, por supuesto, el acceso a una mayor variedad de bienes y servicios, también a bienes y servicios de mayor calidad, hasta la mejora en la eficiencia, que surge de la especialización gracias al comercio internacional, y también el aumento del empleo o la apertura a nuevos mercados para nuestras empresas, que les permite crecer, o incluso la generación y distribución de riqueza adicional para alcanzar, en definitiva, mejores resultados para el conjunto de nuestra sociedad. (La señora presidenta ocupa la Presidencia).

Para España, sin ir más lejos, el comercio internacional ha sido una fuente de muy buenas noticias en el pasado, y no hace falta remontarse a un pasado lejano para tener ejemplos tangibles de los beneficios de la apertura económica para España. La entrada en la Unión Europea como democracia plena en los años ochenta supuso el fin del aislamiento y una transformación de nuestro estado del bienestar sin parangón, un aumento de nuestra calidad de vida. Precisamente, en los diez años que siguieron a nuestra integración en la Unión Europea, nuestro PIB per cápita pasó a ser del 70 al 80 % de la media de la Unión. Y hoy somos, gracias a esto, una economía abierta; una economía avanzada; la cuarta economía de la Unión Europea; motor de crecimiento en estos momentos tan inciertos; con una de las mayores esperanzas de vida a nivel mundial; referente, por ejemplo, en energías verdes, y también, como no puede ser de otra manera, en investigación, investigación clínica de medicamentos, por ejemplo, como contribución esencial de España también al bienestar en Europa. Es decir, somos un país del que estar orgullosos.

Nuestras cadenas de valor están fuertemente integradas con las de nuestros socios comerciales; socios que están, en ocasiones, a miles de kilómetros. Dependemos, por lo tanto, unos de otros. Permítanme demostrar o ejemplificar esta dependencia con un caso muy práctico, con un objeto cotidiano que muchos de ustedes usan y que yo llevo ahora mismo: mis gafas. (Las muestra). Este es un producto muy sencillo, como todos ustedes saben. Pueden ser las mías, pueden ser las suyas, pero son unas gafas que con mucha probabilidad pueden haber sido diseñadas en Europa, en España, por ejemplo, en Barcelona. Son gafas cuya montura de acetato ha sido hecha probablemente en Japón; las lentes fabricadas en Francia o Alemania; las varillas procedentes de China, que es un gran exportador en este ámbito; las bisagras probablemente vienen de Suiza y, por ejemplo, las plaquetas nasales puede que procedan de Taiwán. Es un ejemplo sencillo, señorías, pero nos ayuda a visualizar, como he dicho antes, la interdependencia que existe entre las economías del mundo; una interdependencia en el más mínimo detalle.

Esta es la importancia del comercio, de la interconexión entre nuestras economías y las ventajas que supone que estemos más interconectados como, por ejemplo ―c‌ omo ya he señalado―, la variedad de productos a la que tenemos acceso, la calidad de esos productos y el acceso a los productos a menores precios como consumidores. El comercio internacional me permite disponer de este bien muy preciado para mí en estos momentos, como son las gafas, a un precio asequible y además de manera prácticamente inmediata. Además de ello, precisamente la integración de los mercados da lugar a una especialización en la producción. Estamos ajustando el comercio a las ventajas comparativas de cada uno de los países y esto es un factor de desarrollo, un factor de creación de empleo, y se sabe ya desde hace siglos. Además, la evidencia empírica muestra que las empresas exportadoras son capaces de crecer más, evidentemente tienen un mayor potencial en cuanto a acceso al mercado. Las empresas exportadoras crecen más, generan más empleo, son más productivas, en definitiva, son capaces de atraer trabajadores de mayor cualificación y se pueden permitir también mayores salarios. Queda patente, por lo tanto, el beneficio del comercio internacional. De ahí, sin duda, el desconcierto que están generando las decisiones de política comercial por parte de la nueva Administración estadounidense. Son medidas que resultan, a todas luces, injustificadas y arbitrarias.

Déjenme dar algunos ejemplos de mensajes errados que estamos escuchando estos días de manera insistente, pero que son totalmente contrarios a la evidencia empírica y a la racionalidad económica. En primer lugar, parece plantearse una idea equivocada de que lo ideal es mantener una balanza comercial equilibrada con todos nuestros socios comerciales y que el déficit comercial es en sí un síntoma de debilidad, de una injusticia. Sin embargo, este planteamiento, como he dicho antes, no cuenta con un fundamento económico sólido. Como decía antes, un déficit comercial es lo que permite, por ejemplo, a Estados Unidos ser capaz de importar bienes de otros países, hacerlo a menor coste que si tuviera que producirlo él mismo y, además, fomentar que ese tercer país pueda adquirir, a su vez, productos estadounidenses. No perdamos de vista que no estamos hablando solo de comercio de bienes o mercancías cuando hablamos del comercio bilateral, tenemos que considerar también la balanza de servicios. En este caso, Estados Unidos, por ejemplo, con respecto a la Unión Europea, tiene un superávit en materia de servicios, y también sucede con muchos de sus socios comerciales. ¿Esto qué le permite a Estados Unidos? Pues exportar, por ejemplo, soluciones en materia de software informático, educación, servicios financieros y también elementos culturales importantísimos, entre otros muchos aspectos.

Los mal llamados aranceles recíprocos que está diseñando la Administración americana constituyen en este contexto, como he dicho, claramente una medida arbitraria e injustificada. Estos aranceles horizontales, que tienen un suelo del 10 %, como saben, y sobre los cuales se han impuesto recargos adicionales ―e‌ n el caso de la Unión Europea, otro 10 %, otros 10 puntos porcentuales―, no guardan ninguna relación con aranceles existentes o preexistentes ni con barreras arancelarias que puedan estar aplicándose en el resto del mundo. Y déjenme citar tres ejemplos de por qué estas medidas son totalmente arbitrarias.

Tomemos, en primer lugar, el caso de la Unión Europea. La Unión Europea ahora mismo tiene un arancel medio con respecto a Estados Unidos del 5,1 % —‌estos son datos de la OMC, de la Organización Mundial del Comercio—; esto es sin ponerle peso, sin ponderar las exportaciones específicas de cada uno de los bienes. Si tuviéramos en cuenta qué importamos de Estados Unidos de cada uno de los bienes y qué arancel se le impone a cada uno de esos bienes que importamos, los aranceles que estamos poniendo a Estados Unidos bajarían hasta el 1,2 %; ese es el arancel efectivo que está imponiendo ahora mismo la Unión Europea a los productos estadounidenses. Por lo tanto, queda claro que, frente a este 1,2 % que acabo de citar, los aranceles impuestos por Estados Unidos, que son de manera generalizada de un 20 % y pueden llegar al 25 % en algunos productos como automóvil o puede que pronto también productos farmacéuticos —‌si nos atenemos a las declaraciones del presidente estadounidense de anoche mismo—, quedan totalmente remarcados en este contexto, en el cual nosotros simplemente estamos poniendo un arancel promedio del 1,2 %. No se basa este arancel del 20 % en ningún análisis ni responde, como decía, a racionalidad económica. Es totalmente arbitrario y se ancla en esta premisa errónea que acabamos de comentar de que todo déficit comercial es malo.

Otro ejemplo, más allá de la Unión Europea, Singapur. Singapur aplica un arancel cero a las importaciones estadounidenses. Sin embargo, Singapur tiene un déficit comercial con respecto a Estados Unidos. Pero no por ello ha conseguido evitar que Estados Unidos le imponga un arancel del 10 %, esta tarifa plana mínima. Desde luego, esto es ilustrativo de lo poco racionales que están siendo estos aranceles frente a un país que le impone un arancel cero a Estados Unidos y que, además, tiene déficit comercial con respecto a ellos.

Y el último ejemplo que quiero dar es quizá el más ilustrativo de todos. Estoy hablando de Lesoto, un país del África meridional. Este país tiene una renta per cápita alrededor del 1 % de la renta per cápita estadounidense. Exporta muy poco a Estados Unidos, en torno a los 230 millones de dólares, mayoritariamente textiles y diamantes. Estas son las exportaciones de Lesoto a Estados Unidos. Además, puesto que tiene un muy bajo poder de compra, apenas importa bienes de Estados Unidos. Por lo tanto, tiene un desequilibrio comercial, un superávit comercial con respecto a Estados Unidos. Coherente con su aproximación, que como decía, es totalmente injustificada, Estados Unidos le ha impuesto el arancel más alto de toda la lista a Lesoto, un 50 %. Estamos, por lo tanto, viendo la irracionalidad de esta medida, lo injusto en este caso, pero, además, lo arbitrario de estos aranceles. Porque en este caso queda muy claro que Estados Unidos no va a conseguir ninguno de los dos objetivos que están poniendo sobre la mesa: ni aumentar la recaudación, puesto que no habrá unas mayores importaciones ni a un mayor precio, ni por supuesto relocalizar producción en Estados Unidos, puesto que las minas de diamante es difícil que vayan a moverse desde Lesoto a Estados Unidos.

En definitiva, señorías, no son aranceles recíprocos ni son aranceles que queden justificados por la racionalidad económica. Y son aranceles, por otra parte, que entran en vigor en su totalidad hoy, día 9.

La siguiente pregunta es qué cabe esperar de la entrada en vigor de estos aranceles, de esta política norteamericana. Si nos atenemos a la evidencia empírica, además de la teoría económica, lo que cabe esperar es un impacto económico negativo. Miremos la evidencia empírica, qué ha pasado en episodios anteriores. Por irnos al episodio quizá más similar, nos tenemos que remontar a hace cien años. A comienzos de los años treinta se aprobaron medidas proteccionistas en muchos países; entre ellas, la ley Smoot-Hawley en Estados Unidos. Esta ley, como decía, es quizá el antecedente más apropiado para la situación en la que estamos hoy día. ¿Qué supusieron estas medidas? ¿Qué impacto tuvieron? Es muy sencillo, lo que hicieron es acelerar y profundizar el impacto de la Gran Depresión. Este es el impacto que tuvieron estas medidas, que además supusieron una escalada proteccionista por parte del resto de los países. Se conocieron como medidas de empobrecimiento del vecino. Esta es la realidad de lo que sucedió hace en torno a un siglo. El comercio internacional entre 1929 y 1934 se redujo de manera drástica más de un 60 %. Las ganancias del comercio, cuando entramos en un mundo fragmentado, en un mundo proteccionista, encerrado en sí mismo, se transforman en las pérdidas de los aranceles. Esta experiencia es algo que están recordando de manera reiterada economistas renombrados, desde Paul Krugman, Larry Summers, Olivier Blanchard, o incluso un economista experto en materia de comercio internacional español, como es Pol Antràs. Todos ellos tildan de error histórico estas medidas puestas sobre la mesa por la Administración americana.

Como cabría anticipar, una vez visto lo que ha sucedido en episodios anteriores, podemos ver que la reacción de los mercados también anticipa un coste económico a nivel global. Hemos asistido en los últimos días, desde el jueves pasado, a ajustes muy significativos en los mercados de todo el mundo, que confirman también esa valoración negativa que están haciendo del impacto esperable de las medidas adoptadas por la Administración americana. Por citar algunos, por ejemplo, la caída del Standard &Poor’s500, que ya se venía observando, pero que desde el jueves ha caído más de un 10 %. De hecho, a pesar del respiro que tuvimos el lunes, ayer volvió a caer cerca de un 2 %. Este comportamiento se ha extendido a las bolsas europeas también en los últimos días, que estaban en una situación alcista desde principios de año —l‌a Bolsa española se mantiene con ganancias elevadas todavía desde principios de año—, que también están sufriendo este ajuste en los últimos días, particularmente el jueves y viernes pasados. Y, después de un cierto respiro el lunes, están volviendo a escenarios negativos; hoy, sin ir más lejos, han vuelto a abrir en rojo.

Si miramos, además, qué es lo que está sucediendo ya, cuál es el impacto que están teniendo estas medidas, incluso antes de ponerse en marcha, este impacto procede del incremento en la incertidumbre. La incertidumbre es uno de los mayores males que tiene la economía. La volatilidad y la incertidumbre están alcanzando niveles similares en Estados Unidos, por ejemplo, a los que se alcanzaron durante la COVID. Este es el shock que está sufriendo ahora mismo la economía americana en términos de incertidumbre. Y digo sobre todo la economía americana porque el primer afectado por las propias medidas que están poniendo sobre la mesa sus autoridades está siendo Estados Unidos. Tenemos analistas y académicos que ya anticipan un mayor riesgo de recesión, por ejemplo, JP Morgan, y un mayor desempleo en Estados Unidos. El antiguo secretario del Tesoro Larry Summers prevé una destrucción que puede llegar hasta los dos millones de puestos de trabajo en Estados Unidos en caso de no deshacer estas medidas.

Por lo tanto, pese a las muchas incógnitas que todavía permanecen en este nuevo escenario, parece claro que este cambio de rumbo en la política comercial de Estados Unidos conlleva un coste y que ese coste será especialmente acusado para ellos, para la economía americana, pero va a afectar a todos y con particular dureza a los países más vulnerables. Estamos, por lo tanto, hoy, con respecto a donde estábamos la semana pasada, en un mundo más fragmentado, más empobrecido y menos seguro. Esta es la realidad. La magnitud y la incertidumbre en torno al impacto de las medidas adoptadas conlleva, por supuesto, enormes dificultades a la hora de estimar el impacto que prevemos, a la hora de estimar cuál va a ser el efecto sobre nuestras economías y, por lo tanto, a la hora de diseñar las medidas necesarias para minimizar ese efecto negativo. Quedan todavía muchas incógnitas por despejar. Aparte de la exposición directa, que es un elemento claro de riesgo y de posible contagio negativo de estas medidas, tenemos efectos adicionales a considerar. Por supuesto, la exposición indirecta, es decir, los efectos que proceden de esta integración de las cadenas de valor que señalaba anteriormente. Se suman estos efectos indirectos, por supuesto, al impacto de variaciones, por ejemplo, en tipos de cambio, a qué va a pasar —‌y, por lo tanto, a la incertidumbre— en torno a la evolución de los tipos de interés o incluso la redistribución de los flujos comerciales, posibles elementos asociados, por ejemplo, a desviación de comercio desde el mercado americano al resto de mercados que sigan abiertos.

Además, más allá de los intercambios de bienes, hay que tener en cuenta que estos efectos de segunda ronda, estos efectos indirectos, también pueden afectar a sectores adicionales. Por ejemplo, a un sector importantísimo para la economía española, como es el sector del turismo, que además es un sector clave para alguna de nuestras regiones, como pueden ser nuestras islas.

Por último, desde luego, falta por conocer, como último elemento de incertidumbre, el desarrollo de la respuesta de los países afectados por los aranceles americanos, incluidas, por supuesto, tanto la posible negociación o los posibles acuerdos a los que puedan llegar, como contramedidas, como estamos viendo en algún caso importante, como es el caso chino. Falta también por conocer cuál va a ser el ajuste, la respuesta de las empresas, tanto en materia, por supuesto, de decisiones de inversión, como en materia también de traslación de estos costes a precios. Falta por conocer también la respuesta de los consumidores en sus decisiones del día a día y cómo nos iremos todos adaptando a este nuevo contexto.

Como decía, en la respuesta de los países afectados tenemos un ejemplo claro de contramedidas que ya han sido puestas sobre la mesa, y es el caso de China, que han sido los primeros y los más contundentes en su represalia, con aranceles de entre un 10 y un 49 % a diversos productos estadounidenses, controles a la exportación o incluso suspensiones de importaciones de algunos productos agrícolas. Frente a esto, tuvimos la noticia ayer de que Estados Unidos confirmaba la amenaza de aumentar un 50 % adicional, cincuenta puntos adicionales, sus aranceles a China, teniéndolos ya por encima del 100 %. En definitiva, hemos entrado en este caso ya en una escalada de medidas arancelarias entre las dos mayores economías mundiales, un elemento adicional de empobrecimiento para todos.

¿Cuál debe ser, por lo tanto, la respuesta que pongamos sobre la mesa ante este escenario tan complejo? Esta enorme incertidumbre lo que nos lleva es a tener claros dos elementos. El primero de ellos es que debemos tener un seguimiento continuo de la situación. Es una situación que va a evolucionar en las próximas semanas, en los próximos meses y, por lo tanto, hay que tener también una dosis adicional de prudencia. El segundo elemento, más allá del seguimiento continuo, es la necesidad de ir adecuando nuestra respuesta a la evolución de las necesidades y hacerlo, por supuesto —y‌ este es otro punto que señalaré posteriormente— con diálogo con todos los actores involucrados. Esta es la mano tendida que estamos teniendo desde el primer día con los agentes sociales, pero también con todos los grupos parlamentarios y, desde mañana mismo, con las comunidades autónomas con la convocatoria de la conferencia sectorial para este tema; y desde el primer día, como se pueden imaginar, con los sectores y empresas potencialmente afectados.

Pero déjenme trasladar una buena noticia. La buena noticia es que estamos preparados, y esto tiene que ser un mensaje de confianza clara en un momento de tanta incertidumbre como este. Podemos beber de la experiencia que hemos ido desarrollando en la respuesta a diferentes crisis durante estos años. Nos ha servido, desde luego, para salir reforzados de lo que han sido, por desgracia, hitos históricos en los últimos cinco o seis años. Hemos tenido que enfrentar entre todos la peor pandemia de los últimos cien años; estamos enfrentando una guerra a las puertas de Europa, algo que era totalmente desconocido en los últimos treinta años; una crisis inflacionaria que nos llevó a una aceleración de precios por encima de los dos dígitos, algo que no habíamos visto en España desde principios de los años ochenta, e incluso la dana, como elemento más reciente, que ha azotado nuestro país, en concreto, sobre todo, la comunidad valenciana, a finales del año pasado; uno de los peores desastres naturales de los últimos ciento veinte años. Como decía, todos estos acontecimientos nos han enseñado a articular una respuesta rápida y que consigue dar frutos. Lo hemos hecho siempre yendo de la mano de la Unión Europea. Al final me detendré en este aspecto que es fundamental. Se trata de estrategias de salida de crisis que nos han permitido no solo amortiguar el impacto de estos shocks y evitar que existan cicatrices estructurales, sino también salir reforzados de estas crisis. Un ejemplo claro lo tenemos en el uso de los ERTE. Según un análisis de la OCDE, por cada trabajador que se ayudó durante la pandemia mediante un ERTE se salvaron casi dos puestos de trabajo, entre uno y dos puestos de trabajo. Esto es un ejemplo claro de cómo no solo estas medidas han ayudado a proteger el tejido productivo, en este caso el empleo y los trabajadores, sino que además han contribuido a salir reforzados. Tenemos el ejemplo claro en el caso español, con cifras históricas en términos de mercado de trabajo, ese empeño extraordinario que vemos día a día en los datos de afiliación, incluso habiendo tenido que enfrentar estas crisis que acabo de mencionar.

Esta experiencia, precisamente, de respuesta ante crisis que hemos tenido que vivir en los últimos años es lo que nos ha permitido reaccionar con tanta celeridad en este caso del conflicto arancelario. Quiero señalar, como he dicho antes, que en apenas doce horas España ya había puesto sobre la mesa un plan de respuesta y relanzamiento al conflicto comercial, un plan que presentó el propio presidente del Gobierno el jueves por la mañana, como decía, apenas doce horas después del anuncio del presidente estadounidense de las medidas arancelarias generales para el conjunto de la economía mundial. Un plan con medidas específicas, movilizando todos los instrumentos financieros y comerciales a nuestra disposición por un valor inicial por encima de los 14 000 millones de euros. Frente a la incertidumbre y al impacto negativo de los aranceles, el objetivo del plan es muy claro: ofrecer certeza, ofrecer confianza y un mensaje de apoyo a los ciudadanos, a las empresas y a los trabajadores que puedan verse afectados, que sepan que van a seguir pudiendo contar con nosotros también al enfrentar esta situación tan difícil, tan compleja e incierta.

Paso a detallar el plan, porque creo que es importante que los ciudadanos entiendan no solo el contexto, sino cómo estamos respondiendo en efecto a esta situación. Como he dicho anteriormente, el plan despliega todos los instrumentos financieros y comerciales que tenemos a nuestra disposición y lo hace en torno a dos ejes principales de actuación. Uno más de corto plazo y otro, como decía, pensando en el relanzamiento, en el medio y largo plazo. El de corto plazo, el eje inicial, es una red de protección preventiva y de ayuda inmediata al tejido productivo. En este caso ponemos sobre la mesa una línea de avales ICO de 5000 millones que aprobamos ayer mediante real decreto ley en el Consejo de ministros. Esta línea lo que busca es favorecer precisamente el acceso a financiación de manera rápida, instantánea, previendo o intentando evitar posibles necesidades de circulante o incluso ayudando a realizar los proyectos de inversión que sean necesarios por una empresa para permitir mantener su actividad económica incluso en este contexto de potencial bajada de pedidos por parte de la economía o de sus clientes estadounidenses. Hablaba antes también de la experiencia que nos ha aportado la crisis reciente, y más allá de esta línea de avales lo que vamos a poner en marcha en esta red de protección inmediata es una línea ICO adicional de 1000 millones de financiación intermediada; además, capacidad de financiación por 200 millones también para la inversión productiva, la reconversión productiva desde el Ministerio de Industria, el Fondo de Apoyo a la Inversión Industrial Productiva, y también un elemento de demanda para uno de los sectores potencialmente más afectados, como es el sector del automóvil, a través de la aprobación de los 400 millones de euros del Plan MOVES III de incentivos a la adquisición de vehículos eléctricos. Por lo tanto, como decía, aprovechamos la experiencia que tenemos en cuanto a los instrumentos que nos han funcionado en crisis anteriores para desplegarlos lo más rápido posible, poniendo a disposición de las empresas afectadas esta red de protección preventiva. Por supuesto, contamos también, y así lo anunció el presidente del Gobierno, con la seguridad que nos aporta nuestro mecanismo RED, el que nació del éxito de los ERTE en pandemia. Este mecanismo se podrá activar para, por supuesto, aliviar a aquellos sectores más expuestos y favorecer el mantenimiento del empleo, y a la vez promover la cualificación en respuesta a esas necesidades cambiantes de los sectores afectados.

Sabemos, señorías, por experiencia, que la reacción inmediata es clave. Si queremos minimizar el impacto a medio o largo plazo, si queremos evitar esas cicatrices, tenemos que responder de manera inmediata. Con la puesta a disposición de esta liquidez para las empresas, lo que queremos hacer es precisamente eso, responder de manera inmediata. Porque si una empresa no puede acceder cuando más lo necesita a liquidez para compensar esas caídas de su circulante, puede acabar provocando, por ejemplo, una reacción en cadena en sus proveedores, en sus clientes, y transformar un problema que inicialmente era de liquidez en un problema más serio, más de largo plazo, un problema de solvencia que es más difícil de corregir y que supone una cicatriz en nuestro tejido productivo.

El segundo eje, como decía, es un eje de mirada larga, de luces largas, un eje de medio plazo, con el que, además de reforzar a través de esta red de carácter preventivo, lo que queremos es fomentar la modernización de nuestro tejido productivo, impulsando la proyección internacional de nuestras empresas.

Este es el elemento fundamental de esta segunda capa. Contamos ya con mimbres también en este ámbito que sabemos que funcionan y que nos permiten afrontar este reto con garantías. De hecho, lo que vamos a hacer es, por ejemplo, entre otras medidas, reorientar 5000 millones de los instrumentos financieros del plan de recuperación, diseñados en esta segunda fase para atender las necesidades de los sectores más expuestos. La capacidad transformadora del plan de recuperación es innegable, lo estamos viendo en el día a día de nuestra economía. De hecho, nuestras estimaciones señalan que el impacto del plan de recuperación en términos de nivel de PIB, de producto interior bruto, estaría ya por encima de los 2,6 puntos y se acercaría a finales de esta década a los 3,4 puntos porcentuales. Esto es esencial, como decía, para aumentar nuestro crecimiento potencial y, por lo tanto, también la sostenibilidad hacia adelante de nuestro modelo de nuestro estado de bienestar. De hecho, justo esta mañana, permítanme señalarles, hemos publicado una actualización de los datos de ejecución del Plan de recuperación a 31 de marzo, y los datos de ejecución de las transferencias de esa primera fase del plan alcanzan ya los 49 500 millones de euros asignados a beneficiarios finales, proyectos empresariales con nombres y apellidos.

Todos sabemos que el plan, más allá de estas grandes cifras de ejecución, es una transformación de nuestro tejido productivo a nivel más granular. Estamos hablando de casi 600 000 pymes beneficiarias del Kit Digital, más de 7700 municipios donde ha llegado la banda ancha de muy alta velocidad, 851 equipos de alta tecnología hospitalaria, más de 190 000 mujeres de zonas rurales o deprimidas formadas gracias al plan de alfabetización digital; es decir, es una transformación continua de nuestro tejido productivo y social. El plan es una transformación real, es una historia de éxito de nuestra economía y también ponemos sus instrumentos al servicio de la respuesta al shock arancelario. Pero también tenemos instrumentos adicionales en esta segunda pata. Ayer, en el real decreto ley que aprobamos en el Consejo de Ministros, se amplió la potencia de fuego de uno de nuestros instrumentos de internacionalización más importantes: el seguro de crédito a la exportación, CESCE en este caso, para poder dedicar 2000 millones más, precisamente, a la capacidad de internacionalización de nuestras empresas y, por lo tanto, a reducir ese riesgo que tienen debido a la exposición al mercado estadounidense.

Estos instrumentos, además, se van a completar con un plan de internacionalización de ICEX. Queremos que este plan proporcione ayuda personalizada, acompañamiento personalizado a aquellas empresas que puedan verse más afectadas. Tanto aquellas empresas que opten por mantenerse en el mercado estadounidense como aquellas que vayan buscando mercados alternativos van a recibir servicios y asesoramiento personalizado, análisis de mercado, soluciones ajustadas a sus necesidades concretas; en definitiva, será un tratamiento integral que permita, precisamente, que estén preparadas para lo que viene. La visión de empresa aterrizada es fundamental. Tenemos que llegar a ellas. Cuando miramos los datos de exportaciones a Estados Unidos o de exposición, vemos que en torno a 500 empresas representan el 77 % del total de las exportaciones a Estados Unidos. Tenemos que conseguir llegar a ellas y a todas aquellas que puedan verse afectadas.

En definitiva, como decía, además de ese primer eje de la red de apoyo, este segundo eje de actuación permite invertir precisamente y exportar. Estos son los dos ejes de crecimiento: inversión y exportación. Uno de los efectos, desde luego, del Plan de recuperación ha sido aumentar la competitividad de nuestras empresas, la capacidad de competir a nivel internacional. Algo que se puede ver, por ejemplo, en cómo ha ido ganando peso nuestro sector de servicios no turísticos, que exporta hoy día más que el sector turístico. Exportamos en servicios no turísticos, que son de mayor valor añadido, servicios a empresas, 100 000 millones, por encima de lo que exportamos en servicios turísticos, incluso en un año récord para el turismo como fue 2024 cuando se exportaron en torno a los 94 000 millones.

Señorías, es un plan de respuestas inmediato, con más de 14 000 millones movilizados, pero sin duda ―‌y este es un elemento esencial de este plan― es que consiste en una primera capa del plan que vamos a seguir desarrollando entre todos. El carácter abierto de este plan es otro elemento fundamental. Como he dicho antes, sabemos y somos conscientes de que las circunstancias van a ir evolucionando a lo largo de las próximas semanas y de los próximos meses, y tenemos que ser capaces, precisamente, de diseñar este plan conforme vayamos viendo las necesidades que van surgiendo. Y, además, otro elemento esencial es que las necesidades y la afectación cambian de empresa a empresa en función de esa exposición al mercado estadounidense que tenga cada una de ellas. Cambia también, por supuesto, a nivel sectorial, en función de lo abierto, de lo expuesto a Estados Unidos que esté cada sector. Y van a cambiar también de territorio a territorio, en función de la exposición que tenga la actividad económica de cada comunidad autónoma a la economía estadounidense. De hecho, lo que queda garantizado en el real decreto ley, en la respuesta que hemos dado, es que el acceso a todas estas medidas que ponemos sobre la mesa va a estar garantizado con un criterio no arbitrario, con un criterio precisamente que tenga en cuenta este grado de exposición al shock que viene, el grado de exposición a las exportaciones a Estados Unidos. Esto queda totalmente garantizado en el real decreto ley que se publica hoy y que se aprobó ayer. Lo que estamos haciendo es dar una respuesta a las empresas que más lo necesiten, que sean capaces de tirar de estas ayudas y poder compensar ese potencial efecto negativo. Además, conforme se vayan utilizando estos instrumentos, los iremos aumentando y los iremos rellenando para que ninguna empresa que lo necesite se quede sin esta capacidad de acceso a esta red de protección de instrumentos financieros y comerciales. No habrá competencia entre empresas para el acceso a estas medidas.

Quiero transmitir, como he dicho anteriormente, que este plan es un punto de partida. Es una herramienta abierta al diálogo con todos, con agentes sociales, abierta al diálogo con los grupos parlamentarios ―‌hemos estado hablando en numerosas ocasiones a lo largo de los últimos días―, diálogo con las comunidades autónomas ―m‌ añana mismo tenemos la reunión con todas ellas―, diálogo con las empresas y diálogo con los sectores. Entre todos tenemos que ir completando este diagnóstico, que tiene que ser pormenorizado. Para eso, necesitaremos precisamente este contacto detallado, por ejemplo, con los territorios, que son muchas veces conscientes de la realidad económica y, por lo tanto, pueden aportar también y ayudar a las propias empresas a que tengan el acceso más rápido posible a estos instrumentos que ponemos sobre la mesa, contribuyendo, como decía, entre todos a diseñar este plan, que tiene que ser un plan que suponga la respuesta que necesitamos.

Este plan, además, es un complemento a un esfuerzo más amplio que tiene que venir de Europa. Esta es la segunda buena noticia. Y es que no estamos solos, ni mucho menos. Contamos con el enorme activo que supone formar parte de la Unión Europea. Poder actuar de la mano de los Veintisiete, de la Comisión Europea, en una unión que debe ser nuestro principal activo, nuestro principal motor en estos momentos, para que seamos capaces de influir y de proteger los intereses de nuestros ciudadanos y de nuestras empresas. Imaginemos por un momento cuál sería la situación a la que nos enfrentaríamos de no formar parte de la Unión Europea hoy en día. Ante una subida de aranceles como la que se está produciendo por parte de Estados Unidos, los efectos serían devastadores para una economía pequeña y abierta como es la española. Por suerte y por el acierto también, por supuesto, de una visión de proyecto conjunto, existe la Unión Europea, con la que podemos defendernos como iguales, sentarnos a cualquier mesa de negociación, sabiendo que tenemos las herramientas para llegar a un acuerdo justo y equilibrado.

En ese sentido, como Unión Europea, estamos demostrando prudencia y racionalidad, apostando por la negociación sincera y constructiva para evitar una guerra arancelaria que sabemos que no favorece a nadie. Día a día pasan el Atlántico bienes y servicios por valor de 4400 millones de euros. Este es el tesoro que tenemos que proteger y por eso seguimos apostando, como decía, por una negociación que llegue a un acuerdo justo entre la Unión Europea y Estados Unidos. Pero esta apuesta, por supuesto, la hacemos sin caer en la ingenuidad. Contamos con las herramientas necesarias para articular una respuesta contundente en caso de que sea necesario. Y lo haremos, eso sí, siempre de manera proporcionada y justificada, dejando tendida la mano y abierta la puerta a una negociación.

Este mismo lunes, en la reunión de los ministros de Comercio de la Unión Europea en Luxemburgo, pude comprobar el respaldo unánime de los Veintisiete a este enfoque pragmático que está liderando la Comisión Europea en sus negociaciones con Estados Unidos. Y también, como decía, la apuesta muy clara de todos por nuestro principal activo, la unidad y la coordinación también en la respuesta. Es cierto que la Unión Europea puede y debe hacer más en estos momentos. Tiene que demostrar su cercanía y la capacidad de respuesta a las necesidades de empresas y ciudadanos. Es el momento de actuar por parte de la Unión. De hecho, esa es precisamente la motivación de nuestra propuesta a nivel europeo de crear un fondo para acompañar al tejido productivo más afectado por el conflicto comercial. Este fondo europeo podría dotarse, por ejemplo, con los ingresos arancelarios que se recauden de las posibles medidas que se le impongan desde la Unión Europea a productos estadounidenses. Esto, desde luego, sería una forma muy directa de que nuestros ciudadanos pudieran ver de primera mano cómo Europa les protege y Europa está compensando precisamente el impacto de estas medidas, como decía, totalmente injustificadas y arbitrarias por parte de Estados Unidos.

Es un momento, señorías, de quiebra de confianza en las instituciones por parte de muchos ciudadanos. Es más importante que nunca, por lo tanto, contribuir precisamente a paliar esta desafección y lanzar un mensaje contundente de que la Unión Europea también va a ser parte de esta red de apoyo y que vela por que no se deje a nadie atrás en este conflicto, que vela por evitar, al igual que hacemos desde España, que este conflicto deje cicatrices.

Y, más allá de la reacción a los aranceles, Europa tiene que adoptar una actitud proactiva que permita reforzar nuestra autonomía estratégica. Y aquí España está siendo, de nuevo, una voz dinámica y significativa en esta discusión en Europa. Hay que avanzar, en primer lugar, en la hoja de ruta que permita reducir la fragmentación que todavía existe entre los veintisiete mercados de la Unión Europea. Tenemos que permitir el máximo aprovechamiento de nuestro mercado interior. Desde luego, esta es una de las medidas que más potencial tiene a futuro. No olvidemos que estamos hablando de un mercado interior que alcanza a los 450 millones de consumidores. Este es el potencial que tenemos a nuestra mano. De hecho, el propio Fondo Monetario Internacional señala que la eliminación de barreras entre Estados miembros, entre los Veintisiete, tendría un efecto equivalente a la reducción de un 45 % de aranceles para el comercio de mercancías y más del 100 % en el caso del comercio de servicios. Este es el tesoro que tenemos al alcance de nuestra mano, si somos capaces de avanzar en esa integración del mercado interior.

Uno de los elementos clave de la integración del mercado interior es la unión de los mercados de capitales o, como ahora la conocemos, la Unión de Ahorros e Inversiones. El Banco Central Europeo calcula que avanzar, precisamente, en un mercado interior integrado de capitales podría liberar 350 000 millones de euros al año, en términos de ahorro de los ciudadanos, para invertir en proyectos de inversión real y productiva en la Unión Europea. Invertir en proyectos innovadores que permitan impulsar el crecimiento, como decíamos antes, de nuestras empresas y, por lo tanto, nuestra productividad y nuestra capacidad de seguir atrayendo talento y mejorar el día a día de los trabajadores.

Por eso, desde España, estamos siendo activos, contribuyendo decisivamente a estos avances. Hemos liderado con el Laboratorio Europeo de Competitividad, a propuesta de España, el establecimiento de un marco para favorecer la toma de decisiones ágiles. No hay mayor frustración que tener las recetas para poder salir adelante y no ser capaces de llevarlas a cabo. Por lo tanto, nosotros hemos propuesto, con el apoyo de los principales países de la Unión, un nuevo marco que permite tomar las decisiones de manera ágil, innovar e integrar la Unión Europea, donde los países que queramos avanzar podamos hacerlo, podamos aliarnos en ese esfuerzo y ver los frutos desde el día uno.

Otro de los ámbitos esenciales para profundizar dentro del mercado interior es el de la simplificación y armonización normativa. Muchas de las cargas administrativas que lastran nuestra actividad tienen su origen no solo en la regulación, sino en su deficiente implementación. Por lo tanto, aquí, el esfuerzo tiene que ser continuado para mejorar el marco regulatorio, usando todas las herramientas disponibles ―‌por supuesto, las tecnológicas―, pero también coordinando entre las distintas administraciones que tienen responsabilidades o competencias. Y eso es lo que estamos haciendo en España, estamos coordinando, a través del Régimen 20, entre todas las administraciones ―l‌ocales, comunidades autónomas y Estado― para dar respuesta a esta fragmentación que tenemos todavía en el mercado interior, también en España. Estas diecisiete comunidades autónomas y las dos ciudades autónomas están contribuyendo a hacer de España un país más integrado y, por lo tanto, avanzar también en ese impulso positivo para la productividad de nuestras empresas. Tenemos que ser capaces de conseguir todos estos objetivos de reducción de cargas administrativas o simplificación de estas barreras sin dejar de lado algunos de los objetivos que siguen siendo claves para nosotros como es, por ejemplo, el objetivo de sostenibilidad. Cumplir con nuestro objetivo de sostenibilidad, cumplir con el Pacto Verde, no es un obstáculo para poder avanzar en la reducción de cargas a nuestras empresas y administraciones. Los dos elementos son compatibles y en eso es en lo que vamos a estar también en los próximos años en la Unión.

Decía que la tarea de la Unión, por supuesto, tiene un elemento de mirada hacia adentro. Tenemos muchos deberes para conseguir este mercado interior, pero también tiene un elemento de mirada hacia afuera. Tenemos que reforzar lazos comerciales con socios estratégicos. Si recuerdan, el pasado jueves, apenas unas horas después del anuncio de las medidas por parte del presidente estadounidense, ya de madrugada, la presidenta de la Comisión Europea, UrsulavonderLeyen, hizo unas primeras declaraciones en las que aseguró que la Unión estaría a la altura del desafío y también mostró nuestra mano tendida a Estados Unidos. Pero lo que quiero reflejar aquí es que estas declaraciones las hizo desde Samarcanda, en Uzbekistán, donde se encontraba con ocasión de una cumbre entre Europa y Asia central. Y lo que quiero es que nos fijemos en el valor simbólico de esta coincidencia: Samarcanda era una de las etapas claves de una principal ruta comercial que durante mil años unió Oriente y Europa, la Ruta de la Seda. Volvemos, por lo tanto, a la importancia de tejer lazos, de tejer alianzas con nuestros socios. El libre comercio es consustancial al propio origen de la Unión y está en nuestro ADN. Tenemos que avanzar, como antaño, en reforzar nuestras alianzas con países que pueden ir desde India a Canadá o, por supuesto, Mercosur. Déjenme dedicar unos segundos a este último.

Desde España, llevamos años defendiendo el acuerdo al que al final se consiguió llegar con Mercosur y ahora estamos empujando para tener una rápida ratificación de este acuerdo. Estamos hablando de la consolidación de un mercado de más de 750 millones de consumidores, en el que España, además, tendrá un papel particularmente importante, relevante, que jugar como puente entre los dos continentes.

En definitiva, señorías, es un momento para que la Unión demuestre unidad, demuestre que continúa siendo un socio confiable, que el mundo conoce y aprecia y que lo haga manteniendo, desde luego, los valores que nos caracterizan: nuestro carácter abierto, nuestro carácter social y nuestro carácter sostenible. Tenemos que apostar por los valores verdes, sociales y multilaterales. Esa es la realidad de la Unión Europea y, también, la nuestra. Son los valores que mejor nos caracterizan y aún más en esta situación que es particularmente convulsa.

Voy cerrando ya, señorías, la primera de la que, probablemente, será una serie de comparecencias que tendrán lugar más adelante, porque ya saben que en el real decreto ley me he comprometido a volver con carácter trimestral para desarrollar de manera abierta y transparente este intercambio continuo de situación actual y, por lo tanto, de análisis también de la respuesta que vayamos dando.

Cierro con algunos mensajes que quiero recordar y que he reflejado en mi intervención: mensaje de confianza, mensaje de diálogo abierto y mensaje de apoyo a nuestros trabajadores, empresas y ciudadanos que puedan verse afectados por la situación actual. Creemos firmemente que esos tres elementos son la clave para la respuesta que tenemos que dar entre todos a este enorme reto que tenemos por delante.

Permítanme una última reflexión: estamos en un mundo de contrastes; contrastes entre modelos económicos y sociales. Nosotros queremos un modelo en el que prime la unidad en la respuesta, en el que prime la búsqueda de consensos sobre la base de reglas comunes, por supuesto, y en el que prime la solidaridad. Frente a este modelo, hay otro modelo que se está proponiendo, que es un modelo de la arbitrariedad de las decisiones y del sálvese quien pueda. Nosotros no podemos permitir que se impongan las condiciones de este segundo modelo. Tenemos que apostar por el nuestro, porque, además, se están poniendo ya en entredicho algunas de las políticas esenciales con las que llevamos avanzando como europeos en los últimos años, como la igualdad de género o la importancia de la transición ecológica. Ahora, más que nunca, tenemos que ser capaces de construir sobre nuestra experiencia y mostrar esa capacidad de adaptarnos a entornos cambiantes, complejos, distintos. El cambio en sí no tiene por qué ser malo. Sabemos que el modelo internacional de reglas del que nos hemos dotado no es perfecto, que puede mejorarse, pero hay que gestionar ese cambio con prudencia. Hay que dotar de certidumbre a los ciudadanos y hacerlo sin renunciar a nuestros valores, que están profundamente imbricados en el proyecto europeo. Es el momento de defender nuestro ADN común, de apostar por él; es el momento de Europa, y es el momento de España. Por parte del Gobierno, tenemos la mano tendida para que todos juntos sigamos dando respuesta a este enorme reto que tenemos por delante.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor ministro. A continuación, intervendrán los representantes de los diferentes grupos parlamentarios. En primer lugar, por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra el señor Bravo Baena, por un tiempo de diez minutos. Cuando quiera.

Juan Bravo Baena

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Muchas gracias, presidenta. Señorías, me van a permitir que hoy vengamos aquí no para hablar de partidos, que no nos dediquemos a hablar de culpables, que no califiquemos a uno de más amigo y a otro de más enemigo. Hoy, en nuestra humilde opinión, estamos aquí para hablar de otra cosa. Estamos aquí para hablar de los españoles y de los europeos, de sus problemas y de su incertidumbre ante las medidas arancelarias que vienen desde Estados Unidos. Desde que existe la economía tal como la conocemos hoy en día hay una verdad empírica: allí donde ha existido el libre comercio las sociedades han sido más prósperas y los ciudadanos han vivido mejor. Es verdad que parecía asumida, pero parece que en las últimas semanas esta realidad, el libre comercio, comienza a tambalearse. Ante esta nueva situación, tenemos dos opciones: empezar a buscar culpables, a señalar a unos y a otros, o empezar a analizar las oportunidades y las posibles medidas que desde nuestra posición podemos tomar para mejorar la situación. En primer lugar, tenemos que hablar claro a los españoles. Esto no es un plan; un plan como el de los Next Generation tiene reformas, ayudas y préstamos, y aquí no se ha presentado ni lo primero ni lo segundo. Se nos trae una parte de la parte última, los préstamos. Usted decía, ministro, que esto es una primera capa del plan. Lo compartimos. Pero más que en los grandes titulares hay que centrarse en cómo vamos a ejecutarlo. Por ejemplo, que no nos pase como con la dana. Cojo sus últimos datos (muestra un documento): un anuncio, 16 600 millones de euros. ¿Cuánto ha llegado a los afectados? De 16 600, han llegado 793, porque ni las ayudas del consorcio son ayudas del Gobierno ―c‌ reo que lo compartimos― ni las ayudas para las infraestructuras de las entidades locales las reciben los afectados. Por tanto, tienen ustedes, ministro, dos retos. El primero es hacer un plan y el segundo es ejecutarlo. (Aplausos).

Ahora bien, ¿qué podemos hacer para mejorar la situación de los españoles y de nuestras empresas? Tal y como le trasladamos el lunes, existen varias líneas de actuación que creemos deben seguirse. En primer lugar, debemos tener claro cuáles son nuestros principios, debemos tener claros los valores y los cimientos en los que se han erigido las sociedades prósperas, el libre comercio. Acogemos con alegría que incluso diputados que están aquí hoy, que reniegan de la libertad económica y que abogan por el intervencionismo, se hayan dado cuenta, aunque sea en esta situación, del peligro que supone este intervencionismo para las economías de todos los países. Está claro que los aranceles no hacen más grande a nadie, nos hacen más pequeños a todos. La economía no es un juego de suma cero, donde unos pierden para que otros ganen, no, la economía es un juego de suma creciente, en el que hemos visto que cuando perdemos, perdemos todos, pero que también podemos ganar todos.

En segundo lugar, en esos principios tendremos que tener la vista puesta en el largo plazo y no aplicar meros parches circunstanciales. Debemos ser mentalmente fríos, pensar antes en la diplomacia que en responder enérgicamente, ni insultar al presidente de los Estados Unidos ni aceptar todo lo que venga de Estados Unidos (aplausos), dejar a un lado la política cortoplacista, el titular, por la política de altura, que busca la estabilidad, el crecimiento y, sobre todo, que prioriza los intereses de los españoles y del conjunto de los europeos. Ese es nuestro trabajo. También debemos ser capaces de ser resilientes, de hacer de la necesidad virtud, y en eso debemos centrarnos, en buscar soluciones. Por eso el presidente Feijóo se reunió el lunes con representantes de los sectores afectados por los aranceles, más de cuarenta, y con los representantes de las comunidades autónomas del Partido Popular para buscar soluciones, para escuchar. Señor Cuerpo, es cierto y he de reconocer su disposición a sentarse con los grupos parlamentarios. Sería deseable que fuera con todos. Creo que es el camino y lo que los ciudadanos esperan de los que nos damos cita en este Parlamento, que nos sentemos a tratar los temas que les afectan, ¡qué menos!

He tenido la oportunidad de intercambiar con usted cómo vemos desde el Partido Popular la solución que desde el Gobierno tratan de poner encima de la mesa y de trasladarle que las medidas que contemplan no son suficientes, y creo de su intervención que usted también lo comparte. Algunas medidas, como los avales o aquellas dirigidas a facilitar la financiación, pueden ser útiles, pero no debemos improvisar con el corto plazo cuando la tormenta ya ha empezado, tenemos que pensar dónde está la visión a medio y largo plazo, dónde está la defensa coordinada con nuestros socios europeos, dónde está la diplomacia económica. Lo único que tenemos de momento es un anuncio y un real decreto ley que no se corresponden: un anuncio, 14 100 millones de euros; un decreto, 7000, y de los 14 100, a fondo perdido 20 millones del Fondo para la Internacionalización de la Empresa y 400 millones de los MOVES, que es el reciclaje de un plan que ya tenía que haber estado puesto en marcha antes. El resto, avales, créditos para que los españoles se endeuden más, más deuda ―e‌ sa compartimos que no es la única solución―; unos avales y créditos de los que no se especifica lo más importante, los plazos y condiciones, que usted nos ha anunciado que lo hará en breve. Pero, ante esta falta de concreción, lamentamos que las propuestas que le trasladamos vuelvan a quedar de momento en papel mojado, señor ministro. Lo importante es el plan, no los créditos y los avales. Usted nos dijo que a partir del Consejo de Ministros empezaríamos a trabajar en el plan. Ya ha pasado el Consejo de Ministros, entendemos que es el momento de empezar con el plan.

Respecto a la falta de transparencia, debemos hablar del elefante en la habitación, de la disposición adicional segunda del real decreto ley. Unas preguntas muy simples, señor ministro. ¿Quién tiene razón, los independentistas con lo que dijeron ayer o lo que dijo usted en el Senado y nos trasladó a nosotros? Si la tiene usted (muestra unos documentos), ¿por qué ha cambiado el borrador del real decreto ley con lo que se ha publicado hoy? ¿Por qué han añadido el año 2024 como fecha de referencia en la disposición adicional segunda? ¿Por qué ha cambiado la disposición adicional tercera, la prohibición de discrecionalidad, por la prohibición de arbitrariedad? ¿Por qué no nos informó en la tarde de ayer de que iba a cambiar el real decreto? ¿Es por cuestiones técnicas o es por amoldarse a las exigencias de los independentistas? (Aplausos). Cuando habla de reparto territorial, ¿está usted hablando de territorios y no de empresas? ¿Será un 25 %, independientemente de que lo soliciten las empresas de ese territorio? Si lo hace así ―‌téngalo en cuenta―, esto dejará de ser un decreto económico para convertirse en un decreto político. Sí, se lo digo claro, nosotros no estamos aquí para ayudarle a usted o a Sánchez, creo que lo entenderá, no queremos engañar a nadie, estamos aquí por los españoles, que es para lo que tenemos que estar. Partimos de la presunción de que usted también, que su objetivo son los españoles, pero le avisamos: si vemos que eso cambia y que ustedes empiezan a hacer juegos políticos con el futuro de las empresas españolas, nos iremos de las negociaciones. Nosotros estamos en el mismo sitio, mano tendida. Si usted también, todo sigue igual, pero si usted es el que cambia y empieza a hacernos trampas, nos iremos.

Vayamos al plan. Nosotros le hemos hecho propuestas, se las hicimos llegar el lunes. No son las propuestas del PP, son las propuestas que el Partido Popular ha recogido de los sectores afectados. Le planteo alguna. Usted ha hablado de un fondo europeo con la recaudación de los aranceles. Le proponemos un fondo nacional con el 25 % que va a recaudar España. (Aplausos). Creemos que es importante la agilización de los trámites administrativos y la simplificación normativa. Por otro lado, los fondos Next Generation. Usted ha dicho hoy aquí que son 49 500 millones los ejecutados de 163 000. Trabajemos para ejecutarlos y escuchemos a las comunidades autónomas. La política fiscal debe estar al servicio de los ciudadanos, de la empresa, de la industria, del autónomo, del agricultor, del ganadero, no los ciudadanos al servicio de su política fiscal. Son 140 000 millones más que han recaudado si comparamos el año 2024 con el año 2018. Si cogemos enero y febrero, han recaudado 6000 millones más, si comparamos con el año anterior, en dos meses.

Hablemos de la fiscalidad. Desbloquee, permita que debatamos la ley de fiscalidad agraria, es un ahorro para los agricultores de 700 millones de euros; reduzcamos las cotizaciones sociales a las empresas afectadas; ajustemos el impuesto de sociedades. ¿Le parece bien libertad de amortización, incentivos fiscales para la inversión, para que las empresas puedan exportar o para invertir más en I+D+i, en innovación, en investigación? Y si va a haber inflación porque los precios van a subir por los aranceles que vamos a imponer, ¿les deflactamos por primera vez la tarifa del IRPF a los españoles? (Aplausos). ¿Lo hacemos?

Hablemos de la reindustrialización, un plan de competitividad industrial. Ministro, algunas propuestas. ¿Le parece bien que mantengamos la vida útil de las centrales nucleares para asegurar los costes energéticos y que el suministro de energía esté asegurado? ¿Le parece bien que el impuesto sobre la producción de energía eléctrica, que aquí se ha votado quitarlo, lo quitemos? ¿Le parece bien que hagamos las infraestructuras hídricas y energéticas para dotar a las empresas del agua y la energía que les hacen falta, y todo ello de la mano de las comunidades autónomas? Voy finalizando, ministro. En un momento económico lo que hace falta es un presupuesto, es el instrumento económico, y no el presupuesto del año 2022, un presupuesto de la realidad de hoy en día que usted marcaba, España necesita unos presupuestos adaptados al momento.

Con estos principios proponemos una hoja de ruta que creo que usted comparte, ministro, basada en la firmeza, en la unidad de acción europea, en la protección del tejido productivo nacional y una apuesta decidida por la competitividad y el bienestar de los ciudadanos. España debe ser un socio estratégico para Estados Unidos, por supuesto, pero también debemos defender con firmeza sectores claves como la agricultura, la ganadería, la automoción o nuestra capacidad industrial, no desde la confrontación, sino desde una firmeza diplomática; no desde el victimismo, sino desde la ambición, con diplomacia, inteligencia, unidad y proporcionalidad.

Señor Cuerpo, hasta que se convalide el decreto ley que aprobaron ayer tiene un mes. Repito, las propuestas que les presentamos no son nuestras, son de los sectores afectados: del vino, del aceite, del químico, de la automoción, del acero, del aluminio..., de todos. Son ellos los que conocen mejor que nadie cómo les va a afectar esto y son los que nos pueden decir mejor que nadie qué es lo que necesitan. Nosotros trabajamos para ellos y los tenemos que escuchar. Señor ministro, por favor, escúchelos. Tiene un mes para hacer realidad estas peticiones y tiene un mes para hacer un plan. Lo urgente es proteger, lo importante es proyectar y lo que no podemos permitirnos es volver a quedarnos atrás.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Bravo. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Figaredo Álvarez-Sala.

José María Figaredo Álvarez-Sala

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Muchísimas gracias, presidenta. Señor ministro, de su comparecencia hemos sacado una cosa en limpio: el ministro de Economía del Partido Socialista ha reconocido que el mercado interior de España está fragmentado, lo cual supone una dificultad para el crecimiento de España, y especifica que esta fragmentación se debe al régimen autonómico. No podemos menos que aplaudirle, señor ministro (aplausos), porque esto precisamente es lo que VOX lleva diciendo desde que se constituyó hace ya diez años. Pero antes de eso deberíamos hacer un análisis, porque el señor ministro viene aquí y nos cuenta un rollo tremebundo, que va muchísimo más allá del real decreto que han presentado y que es casi un análisis metafísico que no tiene ningún sustento en la acción del Gobierno. Usted ha mencionado cuestiones que son totalmente contrarias a las que su Gobierno está llevando a cabo. Lo primero que tenemos que analizar es cuál es la situación actual de España. ¿Dónde está España? España es el país de la OCDE y de la Unión Europea con más paro. Ahora hemos pasado a ser el tercer país con más paro juvenil. En el año 2023 teníamos prácticamente un 29 % de paro juvenil. España está entre los países del mundo con mayor porcentaje de población en riesgo de exclusión. En España ha crecido el porcentaje de población en riesgo energético, con incapacidad para calentar o refrigerar su casa conforme a las necesidades del momento. Esta situación de España viene marcada por la que es realmente su agenda ideológica. Ustedes están empeñados en que todo el sistema económico de España debe girar única y exclusivamente en torno a las emisiones de CO2 (muestra un gráfico), pero es que España es una gota en el mar de las emisiones de CO2 y lo cierto es que, a pesar de los sacrificios que España está llevando a cabo, las emisiones de CO2 del mundo siguen creciendo cada día. Mire este otro gráfico, señor ministro, porque es bastante interesante. (Muestra un gráfico). La producción industrial de España no para de caer de forma sistemática. España cada día tiene menos producción industrial. La debilidad de nuestra economía se está incrementando de forma tremenda y la prueba es que el PIB per cápita de España (muestra otro gráfico), como porcentaje del PIB per cápita de Estados Unidos, no para de caer. Los españoles son cada vez más pobres, y lo cierto es que España, en esa estructura de poder adquisitivo de la Unión Europea, está el tercero por la cola. A día de hoy, España apenas supera el poder adquisitivo que teníamos en el año 2008. En términos reales, llevamos estancados desde el año 2008. (Aplausos). Los españoles llevan desde 2008 sin ver mejorar sus condiciones de vida y su poder adquisitivo, y eso a pesar de que la vivienda está desbocada por sus políticas y los productos frescos cada día son más inalcanzables. Al final, la situación de los españoles es complejísima y, sin embargo, ustedes no se cansan de recaudar. (Muestra un gráfico). Ustedes cada vez cobran más impuestos a los españoles, lastrando así la economía nacional. Hoy viene aquí a vendernos un real decreto ley en el que conceden ayudas, dice usted, pero lo cierto es que solo conceden préstamos. Lo único que ustedes ofrecen a nuestras empresas son avales o préstamos; o endeudamiento o una garantía del Estado que se convierte en realidad en papel mojado. Es lo único que les ofrecen. Y, sin embargo, aunque no lo dice el real decreto ley, ¿de qué habla usted? De subir aranceles. Porque cuando Estados Unidos lanza esa guerra o esa campaña arancelaria, que para España es mala ―‌y esto en VOX lo hemos defendido, a pesar de que tanto el PP como el PSOE mienten al respecto (aplausos) y tratan de engañar a los españoles diciendo que VOX ha defendido los aranceles, algo que es totalmente falso―, ustedes vienen aquí a decirnos que España tiene que entrar en una guerra arancelaria contra Estados Unidos. Antes de que Trump tomase posesión, el presidente del Gobierno dijo que organizaría una alianza internacional y la coordinaría para hacer oposición global a Trump. Esto lo recoge el periódico El Mundo en enero de 2025. Pero es que poco después China, en abril de 2025, hace muy poco, reconoce a Sánchez como el líder internacional para antagonizar con Trump. Es que esa es la política de su Gobierno; un Gobierno que en septiembre del año 2024 pedía que a China no se le impusieran aranceles para la importación de vehículos eléctricos a España. Ustedes nos están metiendo de lleno en esa guerra arancelaria. Von der Leyen habló el 3 de abril de 2025 de represalias contra Estados Unidos y ustedes hablan de represalias contra Trump ―‌esto lo dicen Euronews y El Economista, no me lo invento yo― cuando lo cierto es, señor ministro, que esta reacción del Gobierno de España y de la Unión Europea de entrar en la guerra arancelaria es la que de verdad puede provocar un perjuicio a los españoles. Su actitud de confrontación y de negarse a negociar con Estados Unidos es precisamente la que puede meter a los españoles en una situación terrible. (Aplausos). De nuevo, esto no lo digo yo; hay un comunicado de la Cámara de Comercio Internacional que dice que Estados Unidos solo representa un 13 % de las importaciones mundiales. La respuesta de otros países a los nuevos aranceles determinará la magnitud y profundidad de las consecuencias económicas.

El problema está en la actitud de su Gobierno y del Gobierno de la Unión Europea. Lo que tienen ustedes que hacer es negociar. ¿Por qué la presidenta de Italia ya ha ido a negociar mejores condiciones para sus productores? ¿Por qué ustedes no lo hacen? (Aplausos). ¿Por qué ustedes se lanzan en manos de China, que plantea una competencia desleal contra los productos españoles, precisamente contra algunos de los productos que usted ha mencionado?

Usted habla del automóvil, pero lo cierto es que China ya plantea hoy la principal competencia a la industria del automóvil europeo. Ustedes, por un lado, prohíben la producción de motores de combustión, que es la principal industria automovilística de Europa, y, por otro lado, piden que no se impongan aranceles a las importaciones de vehículos eléctricos chinos, de tal forma que destruyen nuestra industria y facilitan la entrada de la industria de los competidores. (Aplausos).

Habla usted del turismo, pero lo cierto es que es su Gobierno el que va a imponer a los operadores aéreos una tasa por el CO2 emitido que va a encarecer sistemáticamente los precios de los billetes y que tendrá un impacto directo en el turismo que recibe España, que es uno de los principales sectores económicos. Es que son ustedes los que han establecido toda la normativa climática que ha dado lugar al pago de tasas por las emisiones de CO2 en los puertos españoles y que está derivando en que crezca el puerto de TangerMED en perjuicio del puerto de Algeciras precisamente por sus medidas.

Todas estas medidas que han impuesto entre su Gobierno y la Comisión Europea son las que realmente están impactando en nuestra industria y en nuestro sector agrícola, porque, mientras que ustedes imponen toda esta normativa, mientras que ustedes dificultan la vida a todas las empresas españolas y europeas, las importaciones de China (muestra un gráfico) sistemáticamente se multiplican. Porque mientras ustedes imponen todas estas dificultades a la industria española, las exportaciones de tomate español (muestra otro gráfico), clásico ejemplo, no paran de caer, y no paran de caer desde mucho antes de la llegada de Trump al poder, y no paran de caer precisamente por las medidas que su Gobierno y la Comisión Europea están adoptando, porque, mientras tanto, las importaciones de tomate desde Marruecos (muestra otro gráfico), por poner un ejemplo, no paran de crecer casi en una correlación directa con la caída de las exportaciones españolas.

Las medidas que ustedes proponen suponen ir a aliarse precisamente con aquellos que son la auténtica competencia. Sin ir más lejos, han firmado ustedes un tratado bilateral con Vietnam; estoy seguro de que los arroceros andaluces y los arroceros valencianos estarán encantados, porque el resultado es evidente: el número de explotaciones agrícolas de España (muestra otro gráfico) no para de caer. Y, de nuevo, esto sucede mucho antes de la llegada de Trump al poder y de la imposición de ningún tipo de arancel. Y lo mismo sucede (muestra otro gráfico) con los ocupados en el sector agrícola español.

En definitiva, señor ministro, el desastre al que se enfrenta España viene provocado por ustedes y sus políticas, las que llevan aplicando en España y en Europa desde hace décadas, de la mano el Partido Popular y el Partido Socialista, con gravísimos perjuicios para nuestra industria y para nuestro sector primario. Esa es, de verdad, la cuestión que tenemos que atacar ahora y con carácter urgente, mucho más que meternos en una guerra arancelaria que solo nos llevará a empeorar la situación de nuestros productores.

Muchísimas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Figaredo. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor Lago Peñas, también por un tiempo de diez minutos. Cuando quiera.

Manuel Lago Peñas

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La decisión del Gobierno de Trump de iniciar una guerra arancelaria con el mundo ocupará un lugar privilegiado en la antología de los disparates de la historia de la política económica. (Aplausos). Es una estupidez tan extraordinaria que genera desconfianza sobre sus verdaderas intenciones. ¿Cuáles serían las pretensiones reales de Trump? ¿Estaremos delante de una operación de distracción que pretende ocultar operaciones geoestratégicas que van a desequilibrar aún más el contexto internacional, especialmente en las zonas en conflicto, especialmente en Oriente Medio?

La plutocracia que gobierna en Estados Unidos y ese Gobierno obsceno de los milmillonarios se presentaron como los grandes gestores de la economía, pero en apenas tres meses han generado la crisis económica y financiera más grave desde la Gran Recesión de 2008. Heredaron una economía en plena expansión, con un elevado crecimiento del PIB y una baja cifra de desempleo, y en apenas tres meses han provocado un desastre económico que amenaza la economía mundial. Estamos en una situación de extraordinaria incertidumbre, pero el resultado más probable de la política económica de Trump es que la economía de Estados Unidos acabe entrando en recesión. Si este pronóstico se cumple, asistiríamos a una crisis absurda, autoinfligida por la propia política económica del Gobierno Trump y con efectos depresivos e inflacionarios sobre el resto de la economía mundial.

La decisión de Trump es un ataque injustificado contra el mundo, con medidas arbitrarias que van en contra de las normas más básicas del comercio internacional. El trumpismo ha declarado el final del sistema multilateral de comercio, que se empezó a construir en el mundo —‌atención a este dato— después de que las democracias derrotaran al fascismo. Es volver ochenta años atrás. (Aplausos). La plutocracia que ha ocupado el poder en Washington está avanzando de forma acelerada hacia un modelo autoritario y autárquico. Por eso, cuentan con la complicidad de la ultraderecha española, porque les recuerda el régimen que tanto añoran. (Aplausos).

Por una vez me voy a permitir dirigirme a las diputadas y a los diputados de VOX. ¿Ninguno de ustedes se avergüenza de lo que está haciendo su partido? (Un señor diputado: No). Extraños patriotas estos que, cuando su país es atacado, se ponen del lado del agresor. (Aplausos). Este escenario de guerra arancelaria coloca a la Unión Europea en un momento crucial en su historia. Ante el repliegue de los Estados Unidos, ante su ruptura con el multilateralismo, la Unión Europea tiene que dar un paso adelante asumiendo el liderazgo en el mundo. Trump es el problema y Europa tiene que ser la solución. Ante la agresiva política arancelaria de Trump, Europa tiene que dar una respuesta de unidad y de inteligencia, pero también de contundencia, porque es la única forma de responder a una agresión, con fortaleza y con determinación, en primer lugar, aplicando una política de aranceles estratégica, con medidas quirúrgicas que reduzcan al mínimo el impacto en la economía, en la inflación y en el empleo de los países de la Unión Europea; en segundo lugar, orientando los flujos comerciales hacia el propio mercado común europeo, hacia América Latina y hacia la zona de Asia-Pacífico, reforzando estos espacios de colaboración, y en tercer lugar, corrigiendo el desequilibrio comercial y financiero con Estados Unidos potenciando la demanda interna en Europa. Nos lo acaba de decir Letta en su informe: Europa exporta cada año 300 000 millones de euros que financian inversiones en Estados Unidos. Utilicemos esos enormes recursos en nuestro continente.

En este sentido, España es el mejor ejemplo. Gracias a la política de rentas que está aplicando el Gobierno de coalición desde 2019, la economía española es la que más crece y la que más empleo crea, por el impulso de la demanda interna, porque en España hay menos desigualdad que nunca, porque cada año se revalorizan las pensiones según el IPC, porque cada año subimos el salario mínimo interprofesional y porque en España hay más personas trabajando que nunca, con mejores empleos y con mejores salarios.

Pero, más allá de la guerra comercial, la Administración Trump está en una estrategia de cambio muy profundo en la economía internacional que nos obliga a los europeos a dar un paso adelante para terminar con la dependencia de Estados Unidos, a dar pasos decididos para reforzar la autonomía estratégica abierta de la Unión Europea tanto en la economía como en el sistema de seguridad y defensa. España tiene que participar de forma conjunta en la respuesta europea, pero tenemos que actuar de manera inmediata defendiendo nuestro tejido productivo y el empleo, especialmente en las actividades y en los territorios directamente afectados por la guerra arancelaria. Aún es ―‌lo dijo el ministro― demasiado pronto para valorar cuál va a ser el impacto de la agresión de Trump en la economía española. Su irresponsabilidad puede provocar una escalada en la crisis hasta llevarla a una recesión global de la economía internacional con efectos devastadores en todo el mundo, pero si se mantiene como una crisis arancelaria, sufriremos un impacto localizado en un número limitado de actividades económicas. La guerra arancelaria declarada por Trump, señor Figaredo, está centrada por ahora en la industria manufacturera y en algunas actividades del sector primario que suponen el 15 % de nuestro PIB. Aunque Trump lo ignora, España tiene en realidad déficit comercial con Estados Unidos: les exportamos 18 000 millones de euros y les importamos productos por valor de 28 000 millones, por lo que tenemos un déficit comercial con Estados Unidos de 10 000 millones de euros. Nuestras exportaciones a Estados Unidos suponen el 5 % del total de nuestro comercio exterior; por lo tanto, estamos ante un impacto localizado que no es significativo para el conjunto de la economía española, pero que puede tener gravísimos efectos en algunos sectores de actividad.

Lo voy a decir alto y claro: el Gobierno de coalición de SUMAR y el Partido Socialista va a proteger la economía, el tejido productivo y el empleo en España. (Aplausos). Vamos a defender los intereses de nuestro país cueste lo que cueste. Esa es nuestra palabra. Sabemos hacerlo; ya lo hemos hecho. Nosotras y nosotros no dejamos abandonados a su suerte a las empresas y a las trabajadoras y a los trabajadores de nuestro país en una crisis. Las empresas contarán con los recursos financieros necesarios para soportar una reducción temporal de su actividad y los trabajadores y las trabajadoras de estas empresas y sectores tendrán toda la protección que necesiten, como ya hicimos en la pandemia o en la dana. Disponemos de los recursos y de los instrumentos para proteger el empleo, lo dijo el ministro Cuerpo: el mecanismo RET o los ERTE ya están a disposición de los sectores afectados para que nadie pierda su empleo.

Señor ministro, le voy a decir algo más sobre este tema: no permitiremos que haya despidos en empresas que se beneficien de las ayudas públicas. (Aplausos). No permitiremos ningún despido. Proteger el tejido productivo y el empleo es la mejor medida de política económica. Hay que proteger a las empresas al mismo tiempo que las ayudamos a transformarse, a que se adapten al cambio de modelo económico y a que abran nuevos mercados, y lo haremos con el diálogo permanente con los sectores y con las organizaciones empresariales y sindicales para adaptar la economía de nuestro país al nuevo entorno internacional. Señor ministro, hagámoslo rápido y hagámoslo bien. Pongamos los recursos de forma inmediata a disposición de los sectores que lo necesiten, buscando el mayor consenso social y político, dando espacio a la gobernanza compartida con las comunidades autónomas, a pesar ―‌y ya se lo anticipo― de que el Partido Popular se va a excluir del consenso. Les gustaría, pero no se atreven. Notan el aliento de la extrema derecha en su nuca y el miedo los paraliza. Entre el sentido común y la extrema derecha, el PP siempre elige el mal, como en Valencia.

Termino dirigiéndome a nuestro país, que hoy se siente amenazado ―‌voy a decir la palabra― por el imperialismo trumpiano. A los metalmecánicos de Guipúzcoa, a los aceituneros de Jaén, a la industria química de Barcelona, a los viticultores de La Rioja, a los pescadores de Vigo, a la industria cerámica de Castellón, al sector agrícola de Murcia, a los trabajadores del acero de Asturias: no estáis solos, tenéis el apoyo de la mayoría de esta Cámara y el firme compromiso del Gobierno, que, para hacer frente a una crisis provocada por la arbitrariedad de un presidente irresponsable, va a defender a nuestro país. Lo vamos a defender de una agresión imperialista y lo vamos a hacer todas y todos juntos. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Lago. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra el señor Rufián Romero.

Gabriel Rufián Romero

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Nos parece que es un debate interesante, un debate de estos que realmente son importantes. Aquí hablamos constantemente de cosas que, sinceramente, entre ustedes y yo, muchas veces no importan a nadie, pero creo que este debate es interesante. Es curioso, porque hace poco más de quince días hablábamos de una hipotética guerra armada y estamos ya hablando de una guerra real arancelaria.

Les he escuchado, pero no tenía nada preparado y voy a ir un poco a reacción de lo que han comentado tanto el ministro como los grupos parlamentarios, principalmente el Popular y VOX. Usted, señor Bravo ―‌no sé si le he escuchado bien―, ¿se ha atrevido a decir que no nos pase como con la dana? ¿Se ha atrevido a decir eso? (El señor Bravo Baena hace gestos afirmativos). Usted, representante del Partido Popular, le ha dicho al Gobierno que no le pase como con la dana. (El señor Bravo Baena: Sí). Usted, del Partido Popular, compañero de Mazón. (El señor Bravo Baena: Sí). Buena jeta, ¿eh? Es buena jeta, sí, sí. Está bien.

Y el señor Figaredo, que no está, mala hora… (Rumores.―‌Un señor diputado: Sí está) ¿Sí está? Ah, perdón. Perdone, perdone. (El señor Figaredo Álvarez-Sala hace gestos afirmativos). Me alegra que se haya quedado sin comer para escucharnos. El señor Figaredo ha dicho que los aranceles de Trump son porque el Gobierno o, en definitiva, la izquierda de este país no cree en su país y por su actitud. Eso es literal. (El señor Figaredo Álvarez-Sala: No he dicho eso). Sí, es literal, señor Figaredo. (El señor Figaredo Álvarez-Sala hace gestos negativos). Entonces, ¿el 10 % que Trump le ha metido a Milei y el 20 % que le ha metido a Meloni es porque tampoco creen en su país? ¿Es porque han tenido una mala actitud para con Trump? Si han aplaudido a Trump aún más que usted, que ya es difícil. (El señor Figaredo Álvarez-Sala: Te lo estás inventando). ¿Qué sentido tiene? ¿Qué sentido tiene que ustedes sean tan vendepatrias? (El señor Figaredo Álvarez-Sala hace gestos negativos). Sí, sí, vendepatrias, porque mire que hay que ser vendepatrias para, entre Trump o su país, escoger a Trump, a un multimillonario que lo único que busca es una especie de caos para fastidiar al más débil, también de su país. Usted ha negado el hecho de que ustedes defendieran la política arancelaria de Trump. (El señor Figaredo Álvarez-Sala: No). Ustedes, sí, sí, la defendieron, la defendieron hace un mes. (El señor Figaredo Álvarez-Sala hace gestos negativos). Me ha costado diez segundos buscar la declaración de su jefe, del señor Abascal: A mí estos aranceles me parecen bien porque intentan proteger nuestro mercado. Claro, hay que entender que otros también los pondrán. Se refería al señor Trump. (El señor Figaredo Álvarez-Sala: Al nuestro). Esto es de hace un mes. Entonces, yo no sé si es que les aprieta mucho la pulserita que llevan siempre y no les riega… No entiendo. No entiendo por qué hacen este tipo de cosas. Yo he hecho una búsqueda de diez segundos para desmentirles. Y sobre todo, ustedes que son tan valientes y están todo el día con la patria y tal, no los veo ofendidos. Lo digo porque el señor Trump hace un rato ha dicho: Todos los países del mundo me están llamando, todos me están besando el culo. Es literal, ¿eh? No lo digo yo. Y yo no los veo aquí ofendidos. Igual el señor Trump se refiere a su país, y yo no los veo ofendidos. Me pregunto qué pasaría si esto lo dijera el señor Maduro.En fin, su silencio creo que es explicativo. (Protestas de la señora Sánchez Torregrosa). Que miren al suelo es significativo. En definitiva, menudo papelón que en algunos aspectos ustedes defiendan la política arancelaria más que los miembros del Partido Republicano, que aquí se escuche a miembros de VOX como si fueran diputados del Partido Republicano de Chicago, de Houston, de San Diego o de Boston. Creo que debería parecernos a todos y a todas una vergüenza.

Pero sí es cierto que tenemos cosas que decirle al Gobierno. Hemos leído, evidentemente, las propuestas que nos han pasado. Nosotros agradecemos la inmediatez que tuvo el ministro para reunirse con nosotros, nos parece una buena cosa, pero casi todas las propuestas que ustedes plantean nos parecen tibias. Nosotros, como ya comentamos en la reunión ―‌lo digo aquí abiertamente, públicamente―, les pedimos que intenten fomentar un debate en el seno de la Unión Europea, que hagan un intento en el seno de la Unión Europea de negociar de forma colectiva. Si aquí los países de la Unión Europea, como busca o pide la derecha española, negocian de forma individual, creo que los matarán económicamente de forma individual. Les pedimos también que busquen mercados alternativos. Creemos que Pekín está demostrando que se pueden hacer las cosas de manera diferente. De hecho, esto seguramente sea un intento por parte de la Administración norteamericana de competir con China o de crear una especie de caos en el cual a todo el mundo le vaya mal y, sobre todo, que a todo el mundo le vaya peor que a Estados Unidos.

Como tercer punto, les pedimos que las ayudas que planteen no sean créditos a devolver, líneas o avales ya existentes, sino que sean directamente ayudas a fondo perdido para que la gente no tenga una especie de espada de Damocles a posteriori si pide una ayuda. Y, sobre todo, que planten cara. Nosotros les pedimos que planten cara. Creo que lo tienen a huevo para situarse como un contrapeso a lo que origina Trump.

Señor ministro, durante mucho tiempo se dijo ―‌y lo dicen muchos expertos en compol (comunicación política), muchos de los cuales acaban siendo farsantes, se lo digo directamente― que la política es una especie de partida de ajedrez, en la que hay unas reglas y hay un jugador contra otro jugador ―j‌ugador o jugadora―. No es cierto. Yo creo que hoy en día la política es más como una especie de partido de fútbol o de básquet con el campo embarrado, con el balón pinchado y sin árbitro, en el que gana el chupón, el que tiene el balón constantemente. Y el balón hoy en día es la atención de la gente. Y los Trump de la vida, las Ayuso, en menor medida los Abascal, etcétera, lo que buscan es la atención constante. No buscan otra cosa que ganar el día a día. Yo no tengo ni idea de lo que pretende Trump. Hay gente que dice que busca deflactar, hay gente que dice que busca colocar deuda, hay gente que dice que busca vender petróleo… No lo sé. Lo que sí sé es que consigue que todos bailemos al son de la música que pone diariamente. Es un chupón del balón. Así que les pido que se erijan en contrapeso.

Y el último, l’últim comentari cap a la gent de Junts. El que vostès van aconseguir, o suposadament aconseguir, ahir és fals, es fum, vostès ho saben. El PSOE ho ha dit. Nosaltres no entrarem gaire en això. Vostès sabran, ho venen els seus mitjans de comunicació. És molt respectable. El que sí que li demanem és que no facin cas als seus lobbys, els lobbys que els financen i els fan servir, sinó que escoltin una mica més el poble de Catalunya i ens ajudin. Potser de forma conjunta, d’una vegada per totes, podem aconseguir coses bones per al nostre país. Nosaltres no competirem amb vostès en què un tertulià de torn parli bé de nosaltres, perquè sempre guanyaran, sempre guanyaran. Sí que volem col·laborar amb vostès per aconseguir coses bones per a Catalunya.

Moltes gràcies.

Y un último comentario hacia Junts. Lo que ustedes consiguieron ayer es falso, ustedes lo saben. No vamos a entrar demasiado en esto, ustedes sabrán, tienen sus medios de comunicación y es muy respetable. Lo que sí pedimos es que no hagan tanto caso a sus lobbies, a los lobbies que les financian, sino que escuchen un poquito más al pueblo de Cataluña y nos ayuden para, de forma conjunta, de una vez por todas, poder conseguir cosas buenas para nuestro país. Nosotros no vamos a competir con ustedes en que un tertuliano hable bien de nosotros, porque siempre van a ganar, siempre van a ganarnos. Lo que sí queremos es colaborar con ustedes para conseguir cosas buenas para Cataluña.

Muchas gracias.(Aplausos).

Presidencia. Moltes gràcies, senyor Rufián. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, tiene la palabra el señor Cruset Domènech.

Josep Maria Cruset Domènech

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Moltes gràcies, presidenta. És evident que ens trobem davant d›un escenari que pot evolucionar cap a una de les pitjors crisis econòmiques dels darrers anys. Hi ha fins i tot qui pronostica que podem viure una situació de refredament i parada del comerç internacional similar a la viscuda durant la pandèmia. I no és per menys: l’anunci fet per l’administració Trump, si es materialitzés, implicaria la imposició d’aranzels més gran dels darrers cent anys. La pregunta del milió, però, és per què Trump pren una decisió d’aquesta magnitud si cap altra vegada, quan s’ha entrat en una política expansiva d’aranzels, ha acabat bé? Per què ho fa? Aventurar la resposta és difícil, però fent una anàlisi de risc benefici pels Estats Units podríem trobar tres possibles solucions. La primera, de cara a un suposat escenari de negociació amb els socis comercials dels Estats Units, li pot anar bé fer entrar a tothom en pànic per tal de situar-se en una posició de força i clar avantatge negociador. La clàssica estratègia d’amenaçar amb una situació catastròfica per tal que després els perjudicats comprin fàcilment una situació menys dolenta però que clarament abans no haurien acceptat. I de passada, ell aconsegueix més fàcilment els beneficis que s’ha proposat. La segona, aprofitar el moment en què les noves eleccions americanes són més lluny per provocar una recessió econòmica que tingui un doble efecte per als Estats Units: per un costat, provocar un augment de la inflació que permeti reduir en termes generals l’enorme deute públic que tenen. I paral·lelament, aconseguir una modificació dels tipus d’interès que permeti reactivar l’economia americana. I la tercera, revertir el procés de globalització de l’economia mundial, buscant també un doble efecte: relocalitzar la producció industrial tornant a produir als Estats Units béns que ara es fabriquen fora i, en conseqüència, revertir el seu dèficit comercial per evitar la continuada decadència industrial dels Estats Units. Com deia, però aventurar quin és el propòsit de l’administració Trump és extremadament difícil. Però igualment és cert que saber-ho intuir-ho és clau per encertar allò que s’ha de fer en els pròxims temps per encarar aquest desafiament. Perquè, en cas contrari, prendre decisions, fruit només de la testosterona política pensant només com a mascles alfa per portar a més els desafiaments, pot portar directament al desastre. Per exemple, allò que decideixi Europa podria accelerar el desastre si es pensa que estem davant del primer escenari, el de buscar només una millor posició de negociació, i en realitat estiguéssim davant dels supòsits en què Trump busca intencionadament deteriorar l’economia global per tal de reforçar el paper de l’economia americana. En aquest context, i davant d’aquest risc enorme, el govern de l’Estat, lluny d’aportar l’anàlisi tècnica i solucions fonamentades, en aquestes primeres hores, el primer que va fer va ser llançar una campanyeta sense cap mena de fonament tècnic, això sí, plena de proclames patriòtiques i embolcallant-se amb la bandera espanyola, com si tot això, embolcallar-se amb la bandera espanyola, fos garantia d’alguna cosa. Una campanya amb l’únic propòsit de treure rèdit polític de la por de la gent. La mateixa gent que, lluny de rebre la protecció de les decisions del govern de l’Estat, sovint veuen com adopta decisions que no serveixen per a gran cosa o, fins i tot, decisions que perjudiquen els mateixos ciutadans i, per tant, sovint, massa sovint, molt soroll per ben poca cosa. O com diem a Riudoms, molta música, per tan poca processó. Agafem, per exemple, el Reial decret que es va aprovar ahir dimarts. Sis articles, tres sense aportar res de nou. L’article 2, perquè només estableix les garanties i cobraments per part de l’Estat, i el tercer i el sisè perquè ja els havíem conegut en el desafortunat Reial decret Òmnibus de final d’any. De veritat que aquesta és tota la capacitat de desplegar mesures de protecció davant de la guerra aranzelària que estem vivim? No som capaços d’anar més enllà?, no tenen la capacitat de preveure totes les derivades i escenaris que es poden produir durant les pròximes setmanes i anticipar-se a cadascun d’aquests escenaris com caldria fer-ho? Sembla que no, en principi. I què hi trobem, per tant, en el Reial decret? Ja sigui amb recursos existents o amb nous que es mobilitzen, en el rerefons d’aquest Reial decret hi trobem diferents elements preocupants. El primer, aquest és un Reial decret que acredita, un cop més, la visió centralista del Govern. De fet, fins aquí cap novetat. Mobilització de recursos als quals una bona part provenen dels impostos dels catalans, sense establir en el primer text que vam conèixer, cap mecanisme que garantís que aquests recursos es repartirien en funció del percentatge que representen les exportacions de cada demarcació respecte al total de l’Estat. És a dir, una nova via per empobrir Catalunya en benefici d’altres territoris.

El segon element a destacar: estem davant d’un nou intent del govern de l’Estat de governar al marge de les atribucions del Congrés dels Diputats. Només cal fixar-se com el Reial decret original establia que el desplegament detallat d’aquests mecanismes es pretenia fer, únicament i exclusivament, mitjançant acord del Consell de Ministres, sense que es requereix cap desenvolupament normatiu posterior per a la seva aplicació. Sense donar cap explicació aquí, al Congrés dels Diputats, i sense facilitar la participació de les administracions més pròximes als ciutadans i a les empreses. Com he dit, això era així en el text original, però des de Junts per Catalunya, hem posat de nou els nostres vots al servei de Catalunya, per corregir aquesta nova amenaça de recentralització de recursos per tal de, per la porta del darrere, impulsarlos. I es va negociar la modificació del text per tal d’evitar, per tal d’evitar aquesta manera de fer, negociar, sí, negociar, negociar per arribar a acords, allò que aquí jo mateix ja he explicat diferents vegades que cal fer quan no es té majoria absoluta, negociar per arribar a acords, complir els acords i amb la confiança guanyada, tornar a començar plantejant nous acords. Perquè quan això no passa, votem en contra. I en votar en contra, el bloc del govern perd la votació i llavors, ai llavors, llavors sembla que el món s’acabi, perquè el nostre vot ha coincidit amb el vot del Partit Popular. Llavors arriben les grans proclames d’uns i altres estripant-se les vestidures. Però ep! Quan les coses es fan bé per part del govern i hi ha negociació, s’arriben a acords i aquests es compleixen, des de Junts per Catalunya, donem el nostre vot favorable. Però llavors, el món també sembla que s’acabi, perquè Catalunya s’endú el que és de Catalunya, ni més ni menys, el que ens pertoca. Ja sigui per pes poblacional, per PIB o per percentatge d’exportacions, el que ens toca. I en això, té raó la senyora Montero. L›acord no és cap privilegi, és senzillament el que ens toca per pes d›exportacions. Però en aquest cas, el món també sembla que s’acabi i toca tornar a carregar contra Junts perquè ha evitat que el PSOE i el PP votin el mateix. Perquè, ai Déu!, quan coincideixen amb el PP, els mateixos que abans es queixaven perquè hi coincidia amb nosaltres, llavors sembla que no passi res. Què és el que canvia, doncs?, quin és el denominador comú dels dos escenaris que provoquen la mateixa reacció d’alguns de vostès contra nosaltres, votem el que votem, en un bloc o en l’altre? Doncs només n’hi ha un: que Junts per Catalunya vota només en clau catalana i pensant en allò que beneficia Catalunya. Per tant, facin el favor de dir les coses pel seu nom. A vostès no els molesta que votem una cosa o l’altra, a vostès no els molesta que coincidim amb els uns o amb els altres, a vostès els molesta el que fa Junts perquè els molesta tot allò que sigui defensar Catalunya sense complexos i no tenir-nos subjectes a les seves voluntats. Ras i curt, els molesta que siguem lliures de pensament i d’acció.

Què hem negociat en aquest cas? Doncs només cal agafar el Reial decret que es va filtrar dilluns i comparar-lo amb el que va aprovar el Consell de Ministres. Primer, s’ha incorporat la garantia que cadascun dels instruments financers del Reial decret es posaran a disposició basant-se en el percentatge que representen les exportacions de Catalunya. En resum, per a Catalunya, allò que és de Catalunya. I això no ho diem nosaltres en una declaració al passadís, no valen aquí les opinions. Això ho diu literalment el Reial decret. «Disposición adicional Segunda. Garantía de proporcionalidad territorial en la aplicación de los fondos». «Garantía» i «de proporcionalitat territorial».

El títol és clar del tot i el text diu: «El Gobierno garantizará que la puesta a disposición de las empresas de los instrumentos financieros regulados en el presente Real Decreto ley se efectúe con respeto al equilibrio territorial sobre la base del porcentaje de las exportacions», «garantizará» i «la base del porcentaje de las exportacions».

No ho diem nosaltres, ho diu el BOE, és norma. I alguns, abans de parlar, haurien de llegir-se literalment el que diuen les poques pàgines d’aquest Reial decret.

Segon: hem incorporat que s’articularan els mecanismes de participació i seguiment entre l’Estat...

Muchas gracias, presidenta. Es evidente que nos encontramos ante un escenario que puede evolucionar hacia una de las peores crisis económicas de los últimos años. Hay incluso quien pronostica que tal vez vivamos una situación de enfriamiento y parada del comercio internacional parecida a la que se vivió durante la pandemia, y no es para menos el anuncio hecho por la Administración Trump. Si llegara a materializarse, implicaría la imposición de aranceles más grande de los últimos cien años. La pregunta del millón, sin embargo, es por qué Trump adopta una decisión de esta magnitud si ninguna otra vez, cuando se ha entrado en una política expansiva de aranceles, la cosa ha acabado bien. ¿Por qué lo hace? Aventurar la respuesta es difícil, pero, si hacemos un análisis de riesgo-beneficio para los Estados Unidos, podríamos encontrar tres posibles razones.

La primera. De cara a un supuesto escenario de negociación con los socios comerciales de los Estados Unidos, puede que le vaya bien provocar que todo el mundo entre en pánico con el fin de situarse en una posición de fuerza y clara ventaja en la negociación. Es la clásica estrategia de amenazar con una situación catastrófica a fin y efecto de que después los perjudicados compren fácilmente una situación menos mala pero que claramente antes no habrían aceptado y, de paso, él consigue más fácilmente los beneficios que se ha propuesto.

La segunda es aprovechar el momento en el que las nuevas elecciones de Estados Unidos quedan más lejos para provocar una recesión económica que surta un doble efecto para los Estados Unidos: por un lado, provocar un aumento de la inflación que permita reducir en términos reales la enorme deuda pública que tienen y, en paralelo, conseguir una modificación de los tipos de interés que permita reactivar la economía estadounidense.

La tercera es revertir el proceso de globalización de la economía mundial buscando un doble reto: relocalizar la producción industrial volviendo a producir en Estados Unidos bienes que ahora se fabrican fuera y, en consecuencia, revertir su déficit comercial para evitar esa continuada decadencia industrial de los Estados Unidos.

Sin embargo, como decía, aventurar cuál es el propósito de la Administración Trump es extremadamente difícil, pero igualmente es cierto que saberlo o intuirlo es clave para acertar en aquello que se debe hacer en próximos tiempos y para encarar dicho desafío, porque, en caso contrario, adoptar decisiones fruto de la mera testosterona política, pensando solo como machos alfa, puede además conducir directamente al desastre. Por ejemplo, lo que decida Europa podría acelerar el desastre si pensamos que estamos ante el primer supuesto, el de buscar solo una mejor posición de negociación, y en realidad estuviéramos ante el supuesto de que Trump busca intencionadamente deteriorar la economía global a fin de reforzar el papel de la economía de los Estados Unidos. En este contexto y ante este riesgo enorme, el Gobierno del Estado, lejos de aportar el análisis técnico y las soluciones fundamentadas, lo primero que hizo en las primeras horas fue lanzar una pequeña campaña que carecía de todo tipo de fundamento técnico. Eso sí, llena de proclamas patrióticas e izando la bandera española como si todo eso, la bandera española, fuera garantía de algo. Una campaña con el único propósito de sacar rédito político del temor de la gente, la misma gente que, lejos de recibir la protección de las decisiones del Gobierno del Estado, a menudo ven como este adopta decisiones que no sirven para mucho e incluso decisiones que pueden perjudicar a la propia ciudadanía y, por tanto, a menudo, demasiado a menudo, mucho ruido y pocas nueces o, como decimos en Riudoms, mucha música para tan poca procesión. (El señor vicepresidente Rodríguez Gómez de Celis ocupa la Presidencia).

Tomemos, por ejemplo, el real decreto que se aprobó ayer martes, de seis artículos, tres de los cuales no aportan nada nuevo: el artículo 2 porque solamente establece las garantías y cobros por parte del Estado y los artículos 3 y 6 porque ya los habíamos conocido en el desafortunado real decreto ómnibus de finales de año. ¿De verdad que esta es toda la capacidad de desplegar medidas de protección ante esta guerra arancelaria que estamos viviendo? ¿No son capaces ustedes de ir más allá? ¿No tienen la capacidad de prever todas las derivadas y escenarios que se pueden producir durante las próximas semanas y anticiparse a cada uno de estos escenarios, tal y como deberíamos hacer? Parece que no, en principio. ¿Y qué encontramos, pues, en este real decreto? Ya sea con recursos existentes o con nuevos recursos que se movilizan lo que encontramos en el trasfondo de este real decreto son diferentes elementos preocupantes. El primero, que este es un real decreto que acredita, una vez más, la visión centralista del Gobierno. De hecho, hasta aquí, ninguna novedad: movilización de recursos, de los cuales una buena parte provienen de los impuestos de los catalanes, sin establecer en el primer texto que conocimos ningún mecanismo que garantizase que dichos recursos iban a repartirse en función del porcentaje que representan las exportaciones de cada demarcación respecto al total del Estado, es decir, una nueva vía para empobrecer Cataluña en beneficio de otros territorios.

El segundo elemento que cabe destacar es que estamos ante un nuevo intento del Gobierno del Estado de gobernar al margen de las atribuciones del Congreso de los Diputados. Solo hace falta fijarse cómo el real decreto original establecía que el desarrollo detallado de estos mecanismos se pretendía hacer única y exclusivamente mediante acuerdo del Consejo de ministros, sin que se requiriera ningún desarrollo normativo posterior para su aplicación y sin dar ninguna explicación aquí, en el Congreso de los Diputados, sin facilitar la participación de las Administraciones más cercanas a los ciudadanos y a las empresas. Como he dicho, esto era así en el texto original, pero Junts per Catalunya hemos puesto de nuevo nuestros votos al servicio de Cataluña, a fin de corregir esta nueva amenaza de recentralización de recursos y que no se puedan hacer las cosas por la puerta de atrás. Y se negoció la modificación del texto con el fin de evitarlo; sí, negociar para llegar a acuerdos, aquello que aquí yo mismo he explicado varias veces que hay que hacer cuando no se tiene la mayoría absoluta. Es preciso negociar para llegar a acuerdos y es preciso cumplir los acuerdos, y con la confianza ganada hay que volver a empezar a plantearse nuevos acuerdos, porque cuando esto no sucede, entonces votamos en contra, y al votar en contra, el bloque del Gobierno pierde la votación, y entonces, ¡ay, entonces! Entonces parece que el mundo se acabe porque nuestro voto ha coincidido con el voto del Partido Popular, y llegan las grandes proclamas de unos y de otros rasgándose las vestiduras. Pero cuando las cosas se hacen bien por parte del Gobierno, cuando hay negociación, se llega a acuerdos, y si estos acuerdos se cumplen Junts per Catalunya, nosotros, damos nuestro voto favorable. Pero entonces el mundo parece que también se acabe porque Cataluña se lleva lo que es de Cataluña, ni más ni menos que lo que nos corresponde, ya sea por peso poblacional, por PIB o por porcentaje de exportaciones; lo que nos corresponde. Y en esto tiene razón la señora Montero, el acuerdo no es ningún privilegio, es simplemente lo que nos toca por peso de exportación, pero en este caso el mundo también parece que se acabe y vuelve todo el mundo a cargar contra Junts porque ha evitado que el PSOE y el PP voten lo mismo. Porque, ¡ay, Dios!, cuando coinciden con el PP los mismos que antes se quejaban porque coincidíamos nosotros, entonces parece que no pasa nada. ¿Qué es lo que cambia, pues? ¿Cuál es el denominador común de los dos escenarios que provocan la misma reacción de algunos de ustedes contra nosotros, votemos lo que votemos, en un bloque u otro? Pues solo hay uno, que Junts per Catalunya vota solo en clave catalana y pensando en aquello que beneficia a Cataluña. Por tanto, hagan ustedes el favor de nombrar a las cosas por su nombre. A ustedes no les molesta que votemos una cosa u otra, a ustedes no les molesta que coincidamos con unos u otros, a ustedes Junts les molesta porque les molesta todo aquello que sea defender Cataluña sin complejos y no tenernos sujetos. En definitiva, les molesta que seamos libres de pensamiento y libres de acción.

¿Qué hemos negociado en este caso? Pues solo hay que tomar el real decreto que se filtró el lunes y compararlo con lo que se aprobó por el Consejo de Ministros. Primero, se ha incorporado la garantía de que cada uno de los instrumentos financieros del real decreto se va a poner a disposición sobre la base del porcentaje que representan las exportaciones de Cataluña. En resumen, para Cataluña lo que es de Cataluña. Y esto no lo decimos nosotros en una declaración en los pasillos, no valen aquí las opiniones, esto lo dice literalmente el real decreto: «Disposición adicional segunda. Garantía de proporcionalidad territorial en la aplicación de los fondos». Garantía y proporcionalidad territorial.

El título es claro. Y el texto dice:«El Gobierno garantizará que la puesta a disposición de las empresas de los instrumentos financieros regulados en el presente real decreto-ley se efectúe, con respeto al equilibrio territorial, sobre la base del porcentaje de las exportaciones…». «Garantizará» y «la base del porcentaje de las exportaciones».

No lo decimos nosotros, lo dice el BOE, es norma. Y algunos, antes de hablar, deberían leerse literalmente lo que dicen las pocas páginas de este real decreto.

Segundo. Hemos incorporado que se van a articular los mecanismos de participación y seguimiento entre el Estado...

Presidencia. Señoría, debe finalizar, por favor.

Josep Maria Cruset Domènech

JuntsDiputado.Página 65

Hombre, me han hecho la pitjor jugada, que és que a mig partit et canvien l’àrbitre.

Hombre, me han hecho la peor jugada, y es que a medio partido me han cambiado el árbitro.

Vull acumular los cinco minutos de després, d’acord?

Voy a acumular los cinco minutos de después.

Presidencia. Perfecto. De acuerdo.

Josep Maria Cruset Domènech

JuntsDiputado.Página 66

Segon, s’ha incorporat que s’articularan els mecanismes de participació i seguiment entre l’Estat i la Generalitat de Catalunya per garantir l’aplicació del criteri territorial i vetllar pel desplegament d’aquest. La Generalitat, que és l’administració actuant a la curta distància, serà la responsable de vetllar per garantir que els recursos, d’acord amb el que diu el Reial decret, arribin a les empreses i que aquestes facin les corresponents peticions. Junts ja hem fet la nostra feina: garantir que es posen els recursos a disposició en funció de les exportacions. Ara la Generalitat haurà de fer la seva, la part més fàcil, que les empreses facin les peticions perquè se’ls assignin aquests recursos.

Tercer, s’ha incorporat una disposició addicional nova per assegurar que l’assignació de fons no es faci amb criteris polítics o arbitraris.

I quart, per fer el control del compliment dels punts previs, control del qual en dependran acords i votacions futures, s’ha incorporat que el Govern remetrà trimestralment al Congrés un informe desglossat de les actuacions per territori, per sector i beneficiaris de cadascun dels instruments del Reial decret. I tan important és aquest últim punt com el primer, perquè treballen en conjunt i, a més a més, el ministre compareixerà també trimestralment per donar compte de l’evolució del pla.

Com deia, un canvi radical de la proposta inicial que s’ha pogut tancar gràcies a les negociacions entre Junts i el Ministeri d’Economia, gràcies a posar el país per davant del partit, gràcies a buscar resultats i no titulars, gràcies a no formar part de cap bloc. Un canvi en la proposta inicial que acredita que es va millor quan s’entén que si no hi ha majories, hi ha d’haver negociacions i acords, i que es va millor quan s’entén que si no vols sorpreses i vols els acords, millor posar-te a negociar amb temps suficient.

Moltíssimes gràcies.

Segundo. Se ha incorporado que se van a articular los mecanismos de participación y seguimiento entre el Estado y la Generalitat de Catalunya para garantizar la aplicación del criterio territorial y velar por su despliegue. La Generalitat, que es la Administración que actúa en las distancias cortas, va a ser la responsable de velar por garantizar que los recursos, de acuerdo con lo que dice el real decreto, lleguen a las empresas y que estas empresas hagan las correspondientes peticiones. En Junts ya hemos hecho nuestra labor: garantizar que se pongan los recursos a disposición en función de las exportaciones. Ahora es la Generalitat la que tendrá que hacer su parte, la parte más fácil: que las empresas hagan las peticiones para que se les asignen estos recursos.

Tercero. Se ha incorporado una disposición adicional nueva para asegurar que la asignación de fondos no se haga por criterios políticos o arbitrarios.

Y cuarto. Para llevar el control del cumplimiento de los puntos previos, control del cual van a depender acuerdos y votaciones futuras, se ha incorporado que el Gobierno va a remitir trimestralmente al Congreso un informe desglosado con las actuaciones por territorio, por sector y por beneficiarios de cada uno de los instrumentos del real decreto. Y tan importante es este último punto como el primero, porque trabajan en conjunto. Y, además, el ministro comparecerá trimestralmente también para dar cuenta de la evolución del plan.

Como decía, se trata de un cambio radical de la propuesta inicial que se ha podido cerrar gracias a las negociaciones entre Junts y el Ministerio de Economía, gracias a poner el país por delante del partido, gracias a buscar resultados y no titulares, gracias a no formar parte de ningún bloque. Un cambio en la propuesta inicial que acredita que se va a mejor, que acredita que todo va a mejor cuando se entiende que, si no hay mayorías, tiene que haber negociaciones y acuerdos, y que todo va mejor cuando se entiende que, si uno no quiere sorpresas, si uno quiere acuerdos, lo mejor es ponerse a negociar con tiempo suficiente.

Muchas gracias.

Presidencia. Gracias. Por el grupo parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene la palabra el señor Matute García de Jalón.

Oskar Matute García de Jalón

EH BilduDiputado.Página 66Vídeo

Presidente jauna, diputatuak, eguerdi on. Quisiera comenzar constatando una evidencia, un hecho. Y es que, si no fuera dramático, sería hasta gracioso que aquellos que nos impusieron la globalización a pueblos y personas sean hoy los que la dan por finiquitada, las mismas élites conservadoras y turbocapitalistas. Y esto ya no es una impresión de sesgo izquierdista, es que esto lo dice hasta Singapur. Hoy mismo, Singapur, que se dice que es la economía más abierta del mundo, certifica la defunción de la era de la globalización neoliberal.

Hay países que todavía lo ven peor, que todavía miran con más temor a los ojos de los nuevos tiempos como, por ejemplo, Vietnam o Bangladesh, que ya ven la recesión tocando a sus puertas. Hoy son ellos, mañana quizás seamos todos y todas. Estamos, por tanto, ante un nuevo tiempo, ante una realidad sobrevenida por la imposición unilateral de aranceles brutales por parte de la Administración de Estados Unidos, por parte de la Administración de Trump, unos aranceles brutales que actúan como un bisturí para revertir la realidad en todos sus planos. La misma realidad, ciñéndome a uno de los planos, que determina que Estados Unidos sea la primera potencia económica mundial, cierto, pero la tercera potencia comercial del mundo, por detrás de China y de la propia Unión Europea. Ahí tienen el porqué del golpe de mano que ha dado el señor Trump. Por eso, con los famosos aranceles, aparte de intentar revertir esta realidad, pretende ir más allá, mucho más allá. Porque no seremos las gentes de Euskal Herria Bildu, de la izquierda soberanista de Euskal Herria, quienes relativicemos el peligro que encierra esta dinámica ni quienes lo tildemos de absurdo o irracional. Es, por desgracia, un plan perfectamente trabado que tiene varias fases, y la de los aranceles es solo y únicamente la primera de ellas, porque su objetivo es un objetivo que busca la hegemonía, y ese es el para qué. Quieren imponer no ya un modelo económico, sino también un modelo de sociedad y consumo unitario, uniformado probablemente y con deseo para todo el mundo. Es, seguramente, su invitación al bienvenidos al American way of life del siglo XXI. Y ese, y hay que decirlo, es un modelo ―e‌ ste del sueño americano para el siglo XXI que nos regala el señor Trump, o que nos quiere imponer― que viene marcado por una subida de aranceles y penalización continua a aquellos que no sigan sus deseos, y una bajada de impuestos como regalo, pero con un objetivo: hacer desaparecer el Estado, hacer desaparecer el poder público para que no sea capaz de intervenir en la economía, ni siquiera para blindar los derechos más básicos a la ciudadanía, como la sanidad, la educación, las pensiones. Es decir, que todo sea objeto de negocio para los mismos de siempre. Y no hace falta perder mucho tiempo ni buscar muchos ejemplos para certificar este peligro que señalo. Miren, si quieren, a los pensionistas estadounidenses. Hoy están temblando porque sus activos, el dinero para sus pensiones, estaban en fondos de inversión que se están volatilizando. En definitiva, perderlo todo, eso es lo que nos señala.

También lo que van a hacer es dejar sin efecto, por ejemplo, otro acuerdo más ―‌y ya sé que los convenios y las convenciones internacionales cada vez importan menos―, el acuerdo de la OMC de no poner aranceles a las cuarenta y cinco naciones más pobres del planeta. Eso también ha empezado a ocurrir. Se han visto privados de ese mecanismo que esas naciones pobres tenían para intentar salir de su situación de empobrecimiento —o‌ tra vez habrá que citar a David Harvey y su teoría de la acumulación por desposesión—; se han visto privados de esa garantía por el señor Trump, al que algunos todavía hoy nos señalan que hay que tratar con sumo cuidado, con diplomacia y con elegancia, aunque él esté deseando que le besemos el culo.

Pero van a ir a más. Van a inducir, mediante el miedo a la recesión, a los bancos centrales de otros Estados y a los propios Estados ―‌también a los europeos― a aceptar sus dogmas, sus condiciones y su protección; en definitiva, y como él lo ha dicho de manera menos sutil ―‌lo acabo de referir―, a besarle el culo. Ese es el horizonte que nos quieren trasladar. Y yo no sé lo que pensarán el resto de los grupos de la Cámara, pero desde luego en Euskal Herria Bildu no estamos dispuestos a aceptar su trágala, no estamos dispuestos a permitirlo. Por eso, así y en forma de respuesta a este escenario de guerra comercial mundial y frente al auge de las dictaduras y de los Gobiernos autocráticos o plutocráticos, lo que creemos que toca es buscar una unidad de acción democrática. Partiendo de la pluralidad de prismas que tenemos sobre la propia esencia de la democracia, nosotros estamos dispuestos a buscar programas de mínimos para hacer frente a esta amenaza global. Así entendemos, o nos gustaría entender, la comparecencia de hoy y la iniciativa que el ministro de Economía ha puesto encima de la mesa. Porque hoy, y para quien esté viendo este debate, ya hay al menos tres efectos que van a resultar evidentes y probablemente demoledores en su día a día. Van a ver cómo las ventas disminuyen o desaparecen en lo que tiene que ver con las exportaciones a Estados Unidos; van a ver, y lo van a sufrir en sus bolsillos, el encarecimiento de los productos más básicos, incluso perecederos, y van a entender la dificultad de adentrarse en nuevos terrenos y de explorar nuevos terrenos en la búsqueda de nuevos mercados. Esa es una dificultad que nadie debiera soslayar porque no va a poder buscarse el refugio del destino que antaño podían ser los Estados Unidos. Por tanto, es ahí donde primero hay que encontrar respuestas y construir alternativas. Y es con esa voluntad constructiva que va a guiar nuestra acción política y nuestra posición negociadora con la que ponemos encima de la mesa las siguientes consideraciones a lo que aquí se ha dicho y algunas propuestas en nombre de Euskal Herria Bildu. Compartimos que es una muy mala noticia por el impacto negativo que va a tener en muchos sectores de la economía y también, por qué no decirlo, en lo que a nosotros se refiere, de la industria vasca, una industria que ya venía tocada desde hace meses. El corolario de empresas que van cerrando cada vez es más largo: Mecaner, Glavista, Guardian, ojalá no pero puede ser Balenciaga, BSH Esquiroz también en amenaza o incluso Bridgestone en estos días.

EH Bilduk uste du Trumpek inposatutako muga zergak oso albiste txarra direla guztiontzat, eta argi daukagu eragin negatiboa izango dutela euskal ekonomian eta industriaren sektore askotan. Euskal industria egoera larrian dago duela hilabete batzuetatik. Enpresen itxiera ere eta kaleratze masibo ugari ezagutu ditugu aste hauetan. Azkenak, Bridgestonek Basaurin duen fabrikan 300 langile baino gehiago kaleratu nahi ditu enpresak.

EH Bildu cree que los aranceles impuestos por Trump son una muy mala noticia para todos, y tenemos claro que tendrán un impacto negativo en la economía vasca y en muchos sectores de la industria. La industria vasca vive una grave situación desde hace meses. Estas últimas semanas hemos conocido el cierre de empresas, ERE y numerosos despidos masivos, los últimos en la fábrica de Bridgestone en Basauri, y es que la empresa quiere despedir a más de 330 trabajadores.

Compartimos también la preocupación de que esto se pueda contagiar a nuevos sectores, en nuestro caso, en lo que también nos afecta, al vitivinícola, al automovilístico y al sector primario, tan importantes en Euskal Herria.

Donald Trumpek piztutako gerra komertzialak are gehiago gaiztotuko du Euskal industriaren egoera kezkagarria eta eragina izan dezake Euskal Herrian oso garrantzitsuak diren sektoreetan, bereziki ardogintzan, autogintzan eta nekazaritzan.

La guerra comercial desatada por Donald Trump va a agravar todavía más la preocupante situación de la industria vasca y puede afectar a sectores muy importantes en Euskal Herria, especialmente al sector vitivinícola, al automovilístico y al agrícola.

Compartimos frenar el impacto de la guerra arancelaria y proteger puestos de trabajo e inversiones industriales, pero eso solo no es suficiente. Hace falta ser más proactivo para revitalizar la industria. Pero, desde luego, y lo volvemos a reafirmar hoy desde este atril, no por la vía militarista de la industria armamentística y bélica.

Hala ere, uste dugu motz gera daitezkeela eta neurri horiek industria biziberritzeko politika sakonekin osatu behar direla. Ez gerraren aldeko apustu industrial eta militarra handitzearekin, hori ez da bidea.

Sin embargo, creemos que estas medidas se pueden quedar cortas y que deben complementarse con políticas profundas de revitalización industrial, no con un aumento de la apuesta industrial militar por la guerra, ese no es el camino.

Nos parece razonable que se utilicen organismos ya existentes para el despliegue de ayudas o escudo protector, como la FIEM, como CESCE o como el CARI, pero lo importante es decir de dónde va a salir ese dinero, cómo se pueden hacer compatibles todos los esfuerzos que en los últimos meses venimos oyendo que hay que hacer, tanto el esfuerzo por el incremento de la defensa como este esfuerzo que va a haber que hacer para proteger a nuestra gente, para proteger a nuestros productores, para proteger a nuestra sociedad de la amenaza global que representa la última iniciativa del Gobierno de Trump. Hace falta una respuesta más contundente de la Unión Europea y hace falta que deje su situación de parálisis y de obediencia a Estados Unidos en su escalada militar a través de la OTAN.

Horregatik, gerra komertzialaren eta mehatxu ekonomiko eta belizisten aurrean deia egiten dugu Estatu Batuen eta NATOren estrategiatik aldentzeko eta Trumpen politiken menpe ez egoteko.

Por eso, ante la guerra comercial y las amenazas económicas y belicistas, hacemos un llamamiento para alejarnos de la estrategia de Estados Unidos y la OTAN y no depender de las políticas de Trump.

Y para dar fuerza y sentido al necesario plan de choque frente a esta amenaza global a las personas y a los territorios que integran la vieja Europa y de la que Euskal Herria forma parte, aquí tienen algunas propuestas de la izquierda soberanista vasca. Que cualquier obtención de ayudas o avales deba ir condicionada al mantenimiento del empleo y la actividad industrial en condiciones similares a las medidas de apoyo para la COVID-19 recogidas en el Real Decreto Ley 8/2020 y sucesivos, así como las contempladas en el mecanismo RED. Que la obtención de ayudas y avales esté igualmente condicionada a la no deslocalización y mantenimiento a la producción, en línea con el reingreso de ayudas estipulado por esta causa y contemplado en el proyecto de ley de industria. Que las empresas europeas tengan prioridad en las ofertas para los concursos de contratación de cualquier sector público. Elevar los impuestos a las grandes tecnológicas estadounidenses mediante un gravamen extraordinario y el aumento de impuestos sobre determinados servicios digitales o tasa Google, unos aumentos que permitirían financiar parte de las políticas de protección e impulso industrial que serán necesarias ante la nueva fase disruptiva que enfrentamos. Una estrategia progresiva de reducción de la dependencia energética ya y de manera mucho más ambiciosa. Ya sabemos, porque lo han dicho así y entre risas, quiénes fueron los responsables de la voladura del Nord Stream, igual es el momento de que aceleremos la ruptura de nuestra dependencia energética con los Estados Unidos. Y hay que materializar un compromiso real, efectivo, claro, nítido y tangible con las políticas de kilómetro cero o, si lo prefieren, de la dieta de las 100 millas, aquellas que hacen que prioricemos y consumamos lo que somos capaces de producir en el ámbito cercano y por nuestra gente.

Presidencia. Señoría, debe ir finalizando.

Oskar Matute García de Jalón

EH BilduDiputado.Página 69

Sí, voy a acumular el tiempo y finalizo.

Presidencia. ¿Va a acumular los cinco minutos?

Oskar Matute García de Jalón

EH BilduDiputado.Página 69

Sí, pero ni siquiera cinco minutos.

Presidencia. De acuerdo. Gracias.

Oskar Matute García de Jalón

EH BilduDiputado.Página 69

Como decía, podemos y debemos profundizar en las políticas de kilómetro cero, que son las que protegen a nuestros baserritarras, a nuestros productores, las que protegen también a nuestros consumidores y además dan más calidad al consumo que realizan. Y debemos hacerlo porque es imprescindible y necesario. Debemos consumir de fuera tan solo aquello que también sea imprescindible y necesario.

En resumen, nos toca acabar con las políticas y las estrategias de Estados Unidos para con nosotros y nosotras. No somos como ellos. Es más, no queremos ser como ellos. Estados Unidos no quiere ni aliados ni amigos, lo que quiere son siervos. Y es verdad que en esta Cámara puede encontrar gente que quiere ser siervo, esclavo de Estados Unidos, que está a gusto en el papel de Stephen con su amo Calvin, como en Django desencadenado, pero no es el caso de las gentes de Euskal Herria Bildu.

Termino ya. Frente a quienes nos ofrecen esclavitud y sumisión, quizás toca recordar lo que Salvador de Madariaga hace ya mucho tiempo dijo que le señaló un jornalero a un cacique cuando intentó comprarle el voto y que dio título, por cierto, a un disco de unos muchachos de Berriozar, de Nafarroa. Habrá que decirles nuevamente que en mi hambre, que en nuestra hambre mandamos nosotros y nosotras.

Besterik ez. Milesker.

Nada más. Muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Vasco EAJ-PNV, tiene la palabra la señora Sagastizabal Unzetabarrenetxea.

Idoia (GV (EAJ-PNV)) Sagastizabal Unzetabarrenetxea

PNVDiputada.Página 69Vídeo

Eguerdi on.

Buenas tardes.

Como decía nuestra portavoz, la señora Vaquero hoy a la mañana, estamos preocupadas y preocupados por la política arancelaria de la Administración Trump, que está abriendo una guerra comercial de consecuencias incalculables para Europa, para los propios estadounidenses, para el resto de los países y, en definitiva, para la ciudadanía y trabajadoras y trabajadores. Esta política, la de utilizar las tarifas como herramienta coercitiva y de presión, no es algo nuevo de esa Administración, ya que en el periodo 2017-2021 ya redefinió su posición respecto del sistema multilateral de comercio y de sus relaciones con los aliados comerciales tradicionales en el que los aranceles también fueron parte de su política comercial para proteger su industria y reducir el déficit, y que, sin embargo, llevaron a un aumento de precios, a represalias comerciales y a que el coste para los consumidores fuera mayor cuanto menor era el umbral de renta de los hogares.

Parece que la Administración Trump con estas medidas unilaterales intenta reducir el déficit ―‌otra vez―, atraer inversiones en su propio territorio y estimular la producción nacional. Y está en su pleno derecho de hacerlo, pero en una economía globalizada ―‌donde Estados Unidos también se ha beneficiado y se beneficia de una importante actividad comercial internacional―, aparte de ser irracional, es ingenuo pensar que ante esta actitud ningún otro país imponga represalias recíprocas o alzas de precios, que finalmente van a afectar a todas y a todos los consumidores. Parece evidente que esta política arancelaria por parte de la Administración Trump se enmarca, además, en un contexto de negociación competitiva desde una posición de fuerza, de urgencia y de manera unilateral para llegar, eso sí, a acuerdos bilaterales, que no multilaterales, que supongan ventajas competitivas para Estados Unidos y así las pueda vender como una política de éxito a la opinión pública sin tener en cuenta ninguna consecuencia. (La señora presidenta ocupa la Presidencia). El impacto de estas medidas es todavía incierto y difícil de cuantificar, pero todo indica que se van a producir alteraciones en las cadenas de valor, inflación, retrasos en las decisiones de compra y una menor inversión, algo que afectará negativamente al crecimiento. Y es que hoy el Banco de España ya ha anunciado que revisará a la baja la previsión de crecimiento por esta guerra comercial.

Además, esta inseguridad que están generando todos estos anuncios ―‌hoy decía también el ministro que están anunciando ya aranceles a los productos farmacéuticos― o los cambios de criterio y, en definitiva, la improvisación de esta Administración han hecho tambalear también a las bolsas. En Euskadi en particular, estamos preocupadas porque Estados Unidos es el cuarto destino exportador de Euskadi y la política arancelaria impuesta puede suponer, como ya se ha dicho esta mañana, unos 470 millones de sobrecoste para nuestras empresas en País Vasco y Navarra. En 2024 fuimos el 11 % de las exportaciones a Estados Unidos. Sectores como la máquina, herramienta, metalurgia, siderurgia, energía, o el agroalimentario exportan directamente a Estados Unidos. Pero además, ministro, nos preocupa la afectación indirecta, particularmente en el sector de automoción, porque los componentes que vendemos a países como Alemania se integran en los vehículos que venden a Estados Unidos, que sí están afectados por el arancel. Lo que ocurra, por tanto, en Alemania nos afecta también por cuanto que es el destino principal de las exportaciones vascas, pero además afectará a toda la cadena de suministros del automóvil a nivel europeo, porque el mercado alemán concentra el 64 % de las exportaciones de vehículos de la Unión Europea hacia Estados Unidos. Tengan en cuenta esta circunstancia, ministro, a la hora de otorgar los avales y créditos previstos en ese decreto para dar respuesta a la amenaza arancelaria, porque solo contempla medidas teniendo en cuenta esas exportaciones directas. Por cierto, estas medidas son ayudas a las empresas y no son medidas como un reparto por comunidades autónomas. Además, hemos de decir que no tenemos que hacer de esto un problema, porque son ayudas para las empresas.

La política arancelaria de Trump también está orientada hacia los países asiáticos y va a impactar negativamente en Europa, puesto que ya países como China van a reducir sus exportaciones e intentarán buscar otros mercados para sus excedentes, siendo el europeo uno de sus destinos. Creemos que en este escenario es necesario entender el funcionamiento y la complejidad del comercio internacional, puesto que este no responde ya solo al tráfico de mercancías, sino que también va de participar en cadenas de valor segmentadas y deslocalizadas, algo que la Administración Trump parece que no ha entendido. Nos estamos jugando las reglas de juego del comercio internacional y el funcionamiento y localización de estas cadenas de producción. Por eso, esta política arancelaria tiene que servir, desde luego, como un punto de inflexión para Europa. Es necesario unirse y diseñar un plan para minimizar el daño económico del proteccionismo y evitar una confrontación abierta con una respuesta firme y proporcionada. Es necesario proteger a las empresas y proteger el empleo europeo y este debe ser el mensaje.

En este sentido, es positivo que la imposición de aranceles no haya sido discriminada por Estados miembros, porque esto puede facilitar una respuesta coordinada por parte de la Comisión Europea. Europa ha dado un primer paso no respondiendo con nuevos aranceles para no consolidar una escalada perjudicial para las economías y ofreciendo un acuerdo cero aranceles de los productos industriales, a lo que la Administración Trump, como ya hizo en 2019, ha respondido demandando garantías de cero déficit comercial, algo que es imposible, porque ese déficit es el resultado de ventajas competitivas en la producción. Estados Unidos tiene un déficit en la producción de bienes, pero un superávit porque es competitivo y especializado en sectores servicios y no por políticas proteccionistas.

Pero no solo corresponde a Europa, aquí también hace falta que la política se centre en encarar todos esos riesgos y para ello son imprescindibles los consensos y los acuerdos a nivel político. Conocemos el paraguas de seguridad que va a habilitar el Gobierno, hoy nos lo ha explicado. Ustedes nos informaron, pero permítame decirle, ministro, que no ha sido una respuesta conjunta, tal y como usted ha afirmado en la sesión de hoy. Es una respuesta con la que estamos de acuerdo, sí, pero no ha sido conjunta por la inmediatez, ya que las medidas estaban establecidas, las pusieron encima de la mesa sin prácticamente opción a negociación y, en su caso, cambios o añadidos, o al menos para nosotros. Confiamos en que a partir de ahora lo sea para poder buscar las mejores sinergias entre todos, y desde aquí le solicito que tenga en cuenta la realidad económica de las distintas comunidades autónomas. También en Euskadi se van a arbitrar medidas para los sectores afectados para reducir riesgos y también para apostar por la diversificación de mercados de exportación.

Todo es bienvenido, pero lo cierto es que lo que estamos planteando las distintas Administraciones no dejan de ser medidas paliativas y tenemos que entender todas y todos que estamos ante un escenario complejo pero que ha venido para quedarse. Europa debe encarar esta nueva realidad, no solo para minimizar daños, sino también para aumentar su autonomía en este nuevo orden geopolítico y económico global. Y esto requiere ir más allá y apostar por la diversificación de mercados de exportación, reorientar los flujos comerciales, planes de inversión para reforzar la demanda interna, relocalización productiva y autonomía estratégica; y, además, culminar reformas como la integración de los mercados de bienes y servicios, la unión de mercado de capitales y la unión bancaria. Todo esto está abierto, ministro, por lo que me gustaría trasladarle ciertas dudas o preguntas.

En cuanto a las estrategias de negociación en Europa, ¿qué estrategias se están valorando ante la negativa de los Estados Unidos a la propuesta de aranceles cero en bienes industriales, para incentivar un diálogo constructivo y evitar una mayor escalada de esas tensiones comerciales? ¿Está encima de la mesa el instrumento de coerción, esa llamada bazuca comercial?

Respecto a las medidas de represalia, en caso de que las negociaciones no prosperen y los aranceles estadounidenses permanezcan vigentes o, incluso, aumenten o se exijan a otros sectores, ¿qué contramedida específica está preparada para implementar en la Unión Europea? Porque hoy hemos conocido que hay una lista de productos a los que se prevé imponer un arancel. ¿Cuál es su posicionamiento al respecto? Porque cada país tendrá su prioridad dependiendo de su actividad exportadora.

En cuanto a la diversificación de mercados, ¿qué iniciativas está emprendiendo la Unión Europea para diversificar los mercados de exportación y reducir su dependencia del mercado estadounidense?

En relación con las relaciones con otros socios comerciales, frente a la postura proteccionista de Estados Unidos, ¿está la Unión Europea acelerando o priorizando acuerdos comerciales con otras regiones, como puede ser Asia, para fortalecer ese posicionamiento en el comercio global? ¿Se va a ratificar el acuerdo de Mercosur? Además, ustedes han planteado también un fondo en Europa que se nutriría con lo recaudado por los aranceles. ¿Es este fondo compartido por Europa? ¿Hay alguna novedad al respecto?

Y a nivel estatal, ministro, ¿es posible adoptar nuevas medidas en caso necesario sin unos presupuestos generales del Estado, teniendo en cuenta que además hay que aumentar el gasto en defensa? También, es necesario afianzar la política industrial y la reindustrialización. En este sentido, quizá aquí se debieran reordenar o reorganizar los PERTE que están ya regulados.

Termino con dos palabras: unidad y firmeza ante esta situación. Desde las instituciones, como responsables públicos debemos tomar medidas y transmitir un mensaje de confianza, y eso solo se puede hacer con unidad y consenso. Es el momento de que desde la diferencia seamos capaces de tomar medidas pensando en las empresas y en las personas trabajadoras y la sociedad en general.

Protekzionismoaren kalte ekonomikoa murriztea, minimizatzea eta norgehiagoka saihestea ez da beharrezkoa, ezinbestekoa baizik, eta zentzu horretan, gobernuak gure laguntza izango du. Batasunerako elkarrizketarako eta akordiorako unea da. Egoerak hala eskatzen du.

Eskerrik asko.

Reducir los prejuicios del proteccionismo es necesario, es fundamental. En ese sentido, el Gobierno tendrá nuestra ayuda para la unidad, para la conversación. La situación lo requiere y el Gobierno nos tendrá a su mano.

Gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señora Sagastizabal. Por el Grupo Parlamentario Mixto, tiene la palabra, en primer lugar, la señora Santana Perera, por un tiempo de seis minutos.

Noemí Santana Perera

PodemosDiputada.Página 72Vídeo

Muchas gracias, señora presidenta. Señor ministro, estamos viviendo semanas de vértigo y la verdad es que no es para menos. Lo que está ocurriendo no es tan solo una crisis coyuntural de comercio, estamos viviendo y estamos siendo testigos del colapso del sistema económico internacional nacido tras la Segunda Guerra Mundial. Y la respuesta de este Gobierno, lamentablemente, ha sido una respuesta tímida, insuficiente y, para nosotras, alejada de las necesidades que tiene nuestro país. Vayamos por partes. El señor Trump, al igual que hizo Boris Johnson en su momento, ha decidido aislar a su país, a Estados Unidos; aislarse económica, política y ahora también comercialmente del mundo. El resultado ha sido evidente: la caída en las bolsas, el caos de los mercados y una amenaza directa al tejido productivo de nuestro país, al igual que el de muchos de los países de la Unión Europea. Pero no nos engañamos, Trump es solo un síntoma. El verdadero problema es un imperio en decadencia, incapaz ya de imponer sus condiciones al resto del mundo. Frente a esta situación, se abre una oportunidad histórica: la de romper con el neoliberalismo. Ese modelo que ha estancado los salarios, empobrecido a la mayoría de nuestra gente y puesto en manos privadas el futuro de todo el planeta. Sin embargo, ¿qué está haciendo nuestro Gobierno? En lugar de aprovechar esta oportunidad, parece ser que hacen caso de lo que diga el señor Trump. Le ofrecen eliminar aranceles, se pliegan sin condiciones ante un ataque frontal a nuestra soberanía económica, se preparan para una guerra comercial y, mientras tanto, siguen ustedes aumentando el gasto militar, cumpliendo con las órdenes de la OTAN y de Estados Unidos, que nos dicen que tenemos que elevarlo, al menos, al 2 % de nuestro PIB. Pero no dicen cómo van a financiar ese aumento del gasto. Ya sabemos que va a ser a costa de nuestros servicios públicos: de nuestra educación, de nuestra sanidad y de las pensiones de nuestros abuelos, de nuestras abuelas, de nuestros padres, de nuestras madres. No hay otra fórmula mágica. A nosotras no se nos ocurre. Señor ministro, si de verdad quieren enfrentarse al señor Trump, háganlo, pero primero abandonen la OTAN, expropien las viviendas que están en manos de fondos buitres norteamericanos, rompan los contratos que entregan nuestra soberanía de empresas públicas estratégicas a multinacionales estadounidenses y apoyen mecanismos como el instrumento anticoerción europeo. Ese es el verdadero patriotismo, señor ministro: defender los derechos de los pueblos frente a los intereses de grandes corporaciones. Porque, señor ministro, si hablamos de amenazas para nuestra economía, no podemos dejar fuera a los fondos buitre como BlackRock, Blackstone o Goldman Sachs. Estos, entre otros, controlan nuestra energía, nuestra agua, gran parte de nuestro sistema bancario, nuestras residencias, los alquileres e, incluso, los medios de comunicación de este país. Solo BlackRock tiene presencia en diecinueve de las treinta y cinco empresas del IBEX 35. ¿Qué soberanía tenemos nosotros como país si los principales sectores estratégicos los tenemos en manos extranjeras? Y encima en manos de multimillonarios norteamericanos. Por eso, le exigimos que activen el artículo 128 de nuestra Constitución y devuelvan al Estado el control de estos sectores claves para nuestra economía. No podemos seguir dependiendo de los caprichos de estos multimillonarios, de este capital extranjero. Y no solo basta con resistir, señor ministro, también debemos ofrecer una dirección clara. España y su ciudadanía necesitan respuestas que miren hacia adelante para la construcción de un futuro más justo, más igualitario, que proteja a quienes lo necesitan, que reduzca la igualdad y asegure que la economía funciona y que funciona para las mayorías. Eso implica medidas concretas ―a‌ unque no medidas mágicas― como, por ejemplo, reforzar el escudo social, como se hizo en la pasada legislatura; recuperar, como le señalaba, el control de sectores estratégicos para nuestra economía, y garantizar condiciones de vida dignas para quienes sostienen este país, que no son otros que sus trabajadores y trabajadoras. No pedimos milagros, señor ministro, pero sí pedimos voluntad política. Si van a tener esa voluntad política, yo le aseguro que allí encontrará a Podemos. No sé qué le parecen las medidas que nosotros les hemos aportado, las acciones que les hemos pedido que pongan en marcha, señor ministro. Espero escuchar su respuesta, pero ya le digo que, según el lado en el que ustedes decidan estar, contarán con nuestro apoyo o no contarán con él. Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Santana. Tiene ahora la palabra el señor Rego Candamil, por un tiempo de tres minutos.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 73Vídeo

Obrigado, señora presidenta. Moi boa tarde, señor ministro. Hai dúas semanas este Congreso condenou as ameazas dos Estados Unidos de América a terceiros países, nomeadamente Panamá, Grenlandia e Palestina, como consecuencia dunha moción do BNG. Nesa altura fixen causa de esclarecer que a actitude de Trump era a continuidade da xa secular política imperialista dos Estados Unidos, o que sen tantas sutilezas na súa presentación e con doses abundantes excesivas de arrogancia. En todo caso, a imaxe dun imperio en decadencia que se revolve para tentar non perder a súa histórica hexemonía, hoxe en cuestión como consecuencia do agromar dun novo mundo multipolar. Sen dúbida, a guerra arancelaria desatada polos oligarcas da administración americana responde ás mesmas causas. Reparemos que o principal polo emerxente que conforman os BRICS, non só representa a soberanía política dos países integrantes, senón tamén a económica. De facto iniciaron xa o camiño da desdolarización do comercio internacional, o que sen dúbida representa un desafío e un problema para a hexemonía norteamericana. A cuestión central é avaliar e atallar as consecuencias, mais tamén tirar leccións de proveito para o futuro. Máis que o uso en si da política arancelaria, que en maior ou menor medida utilizan todos os estados, é a brusca viraxe de Trump que descoloca as relacións comerciais e pode impactar de forma importante en determinados sectores. No caso de Galicia, especialmente na conserva, peixe conxelado, viño, maquinaria, metal, industria farmacéutica e química ou construción naval. Concordamos, por tanto, na necesidade de medidas paliativas e de axudas públicas, loxicamente sempre condicionadas ao mantemento da actividade, do emprego e a non deslocalización das empresas que tiveran recibido esas axudas e, claro, distribuídas de maneira equilibrada, que atendan ao impacto recibido e á relevancia estratéxica dos sectores afectados. Mais, en todo caso, a situación xerada convida a realizar tamén algunhas outras reflexións. En primeiro lugar, o rexeitamento da actitude prepotente dos Estados Unidos de América non pode levar a revalorizar nin sacralizar a globalización neoliberal nin o dogma do libre mercado que, como sabemos, foi historicamente empregado polos países máis fortes para espoliar os máis fracos por medio de relacións económicas e comerciais desiguais e inxustas. Nese contexto, o uso de aranceis por parte deses países máis débiles pode ser unha medida defensiva xusta en uso da súa propia soberanía. En segundo lugar, preocúpanos que sexa aproveitada esta situación para tentar dar un impulso a tratados comerciais moi criticados como o é Mercosur, que se callar resultan vantaxosos para os estados centrais da Unión Europea, mais que serán ruinosos non só para os sectores primarios da economía galega, senón tamén negativos para aqueles sectores máis fracos da economía das economías suramericanas. En terceiro lugar, a crise debe ser aproveitada para fortalecer as economías produtivas, no caso da Galiza, cunha perspectiva autocentrada, desenvolvendo as potencialidades dos seus sectores produtivos tradicionais e dos innovadores, reforzando as canles propias de comercialización e reorientando os mercados internacionais. En relación con isto último, para a Galiza a escolla é ou debería ser fácil: os países da chamada lusofonía ou galeguía se quixermos, partillamos a mesma lingua, e a incorporación da Galiza á comunidade de países de lingua portuguesa traería vantaxe non só do punto de vista cultural lingüístico, senón tamén económico. Portugal é de facto hoxe o primeiro parceiro comercial da Galiza, mais a presenza na CPLP abriría as portas a un mercado de máis de 300 millóns de persoas con países como Brasil, que é a octava á economía do mundo. En cuarto lugar, tamén para isto, mais non só en xeral para enfrontar situacións como a actual, a soberanía política que nós reclamamos para Galiza é fundamental para axir e decidir en función dos propios intereses e do pobo traballador galego. E en quinto e último lugar cal vai ser a actitude real dunha Unión Europea que se caracteriza polo acatamento submiso das directrices ao amigo americano? Manterá unha posición de firmeza ou finalmente agachará a cabeza e persistirá na vía que máis interesa por certo a Trump, que é a de manter unha escalada belicista que nutra a industria armamentista dos Estados Unidos? Finalizo. Preocúpanos que para alén do efecto directo dos aranceis poida inducir unha dinámica de recesión na economía e que máis unha vez as consecuencias dunha crise que xeran os poderosos, os oligarcas, acaben pagando os pobos e os traballadores e traballadoras. É precisamente o que debemos evitar.

Moito obrigado.

Gracias, señora presidenta. Muy buenas tardes, señor ministro. Hace dos semanas, este Congreso condenó las amenazas de los Estados Unidos de América a terceros países, en concreto Panamá, Groenlandia y Palestina, como consecuencia de una moción del BNG. En aquel momento, quise esclarecer que la actitud de Trump era la continuidad de la ya secular política imperialista de los Estados Unidos, solo que sin tantas sutilezas en su presentación y con dosis abundantes y excesivas de arrogancia. En todo caso, la imagen de un imperio en decadencia que se revuelve para intentar no perder su histórica hegemonía, hoy en cuestión como consecuencia del surgimiento de un nuevo mundo multipolar. Sin duda, la guerra arancelaria desatada por los oligarcas de la Administración americana responde a las mismas causas. Fijémonos en que el principal polo emergente, el que forman los BRICS, no solo representa la soberanía política de los países integrantes, sino también la económica. De facto iniciaron el camino ya de la desdolarización del comercio internacional, lo que sin duda representa un desafío, un problema para la hegemonía norteamericana. La cuestión central es evaluar y atajar las consecuencias, también extraer lecciones de provecho para el futuro. Más que el uso en sí de la política arancelaria, que en mayor o menor medida utilizan todos los Estados, es el brusco giro de Trump lo que descoloca las relaciones comerciales y puede impactar de forma importante en determinados sectores; en el caso de Galicia, especialmente conservas, pescado congelado, vino, maquinaria, metal, industria farmacéutica, química o construcción naval. Por tanto, estamos de acuerdo en la necesidad de medidas paliativas y de ayudas públicas, lógicamente siempre condicionadas al mantenimiento de la actividad del empleo y la no deslocalización de las empresas que hubieran recibido esas ayudas, y, claro, distribuidas de forma equilibrada, atendiendo al impacto recibido y a la relevancia estratégica de los sectores afectados. En todo caso, la situación generada invita a realizar también otras reflexiones. En primer lugar, el rechazo de la actitud prepotente de los Estados Unidos de América no puede llevar a revalorizar o sacralizar la globalización neoliberal ni el dogma del libre mercado, que, como sabemos, ha sido históricamente utilizado por los países más fuertes para expoliar a los más débiles mediante relaciones económicas y comerciales desiguales, injustas. En ese contexto, el uso de aranceles por parte de esos países más débiles puede ser una medida defensiva justa, uso de su propia soberanía. En segundo lugar, nos preocupa que se aproveche esta situación para intentar dar un impulso a tratados comerciales muy criticados, como Unión Europea-Mercosur, que quizá resultan ventajosos para los Estados centrales de la Unión Europea, pero que van a ser ruinosos no solo para los sectores primarios de la economía gallega, sino que también serán negativos para esos sectores del Estado español o economías sudamericanas más débiles. En tercer lugar, la crisis hay que aprovecharla para fortalecer las economías productivas en Galicia desde una perspectiva autocentrada, desarrollando su potencial en los sectores productivos tradicionales e innovadores, reforzando los canales propios de comercialización y reorientando los mercados internacionales. En relación con esto último, para Galicia la elección es o debería ser fácil, los países de la llamada lusofonía —‌o si quisiéramos, podríamos llamarle ‘galeguía’— compartimos la misma lengua. La incorporación de Galicia a la comunidad de países de lengua portuguesa traería ventajas no solo desde el punto de vista cultural y lingüístico, sino también económico. Portugal de facto es hoy el primer socio comercial de Galicia, y además la presencia en la CPLP abriría las puertas a un mercado de más de 300 millones de personas con países como Brasil, que es la octava economía del mundo. En cuarto lugar, también pero no solo, en general para afrontar situaciones como la actual, la soberanía política que reclamamos nosotros para Galicia es fundamental para actuar y decidir en función de nuestros propios intereses y de los del pueblo trabajador gallego. En quinto y último lugar, ¿cuál va a ser la actitud real de la Unión Europea —‌una Unión Europea que se caracteriza por acatar de manera sumisa las directrices del amigo americano—, va a mantener una posición de firmeza o finalmente va a bajar la cabeza y a persistir en la vía que más interesa, por cierto, a Trump, que es mantener la escalada belicista que nutra la industria armamentística de los Estados Unidos? Finalizo. Nos preocupa que más que el efecto directo de los aranceles se pueda inducir una dinámica de recesión en la economía y que una vez más las consecuencias de una crisis que generan los poderosos, los oligarcas, las acaben pagando los pueblos trabajadores y trabajadoras. Eso es precisamente lo que tenemos que evitar.

Muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señor Rego. Tiene ahora la palabra la señora Valido García.

Cristina Valido García

Coalición CanariaDiputada.Página 75Vídeo

Señor ministro, no es cierto que los territorios que no exportan a Estados Unidos o que no importan en cantidad relevante no vayan a estar afectados por esta incertidumbre, crisis y ―‌ojalá pueda evitarse― posible recesión. Las regiones ultraperiféricas, como es el caso de mi tierra, de Canarias, somos extremadamente vulnerables a cualquier crisis económica o incertidumbre en los mercados. Además, como saben todos, a la inflación, a las dificultades de esos mercados se añade el sobrecoste que nos supone la lejanía. Estar tan lejos hace nuestra vida muchísimo más cara; todo lo que sea más caro aquí será mucho más caro allí. Por eso quiero pedirle, señor ministro, que tenga en cuenta en las medidas que se pretendan desplegar que haya una mirada específica a Canarias como región ultraperiférica. Pero voy a ir más allá.

Quiero pedirle que, en el seno de la Unión Europea y en los encuentros con los diversos países, se establezcan medidas para las regiones ultraperiféricas, porque, si bien somos la única región ultraperiférica del Estado español, no somos la única de la Unión Europea, y la Unión Europea siempre ha desplegado medidas específicas para estos territorios, que son, insisto, más vulnerables, que tienen unas tasas de pobreza mayores, que tienen unas tasas de desempleo mayores y que además tienen que trasladar absolutamente todas sus materias primas desde fuera del continente. Esto para nosotros es clave y queremos vernos dibujados en los documentos con medidas singulares, queremos que Europa no se olvide de las medidas singulares que necesitan territorios como Canarias.

Además, las empresas en Canarias, como en otros lugares, son pequeñas y medianas empresas, no son empresas que puedan competir con otras grandes del mercado continental, que puedan acudir a esas ayudas, a esas medidas de apoyo para cambiar el destino de la exportación, para encontrar otros mercados en igualdad de condiciones. Por tanto, necesitan esa discriminación positiva que les permita estar en primera línea de salida con el resto. No podemos acudir en régimen de competencia con las empresas del continente, porque entonces no llegaremos ni podremos ser beneficiarios igual que los demás de aquellas medidas que el Estado se plantea para ayudarles. También es muy importante que una comunidad como la nuestra, que tiene una alta dependencia del turismo, tenga igualmente medidas específicas para lo que pueda suponer una crisis o una posible recesión en países emisores de nuestro turismo. Les estoy hablando del británico, pero sobre todo les estoy hablando del norte de Europa, de países nórdicos y de Alemania, nuestro principal mercado. En unas circunstancias económicas preocupantes esto tendrá un impacto en nuestra industria y en nuestra economía que todavía no se ha valorado.

Por eso, ministro ―‌con esto termino―, tal y como le comenté en la ronda de contactos que tuvimos, le pido un capítulo especial para la única región ultraperiférica que tiene el Estado español y también que defienda en la Unión Europea medidas concretas, porque esta crisis puede suponer incertidumbre para sus regiones más alejadas y un impacto en la vida de sus habitantes.

Gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señora Valido. Tiene la palabra ahora el señor Catalán Higueras.

Alberto Catalán Higueras

Diputado.Página 75Vídeo

Muchas gracias, señora presidenta. Señorías, muy buenos días. Evidentemente, el nuevo presidente de Estados Unidos ha dado una patada en el tablero del orden mundial. Por no respetar, no ha respetado ni a sus aliados más fieles. ¿Sus pretensiones? Pues parece ser que cambiarlo todo, aunque al final lo que esconde es esa pretensión de seguir imponiendo su hegemonía e incluso tapar sus propias vergüenzas. Han dicho los expertos que el establecimiento de este tipo de aranceles a la Administración Trump le puede funcionar a corto plazo, pero en ningún caso a medio y largo plazo, aunque dicen que lo que sí conseguirá es que se incremente la inflación. De momento, lo que ha generado es preocupación, nerviosismo e inquietud más que evidentes en todo el mundo, incluso en su propio país.

Ante esta situación, los españoles y los europeos tendremos que estar preparados y deberemos actuar con unidad, al menos desde el punto de vista de Unión del Pueblo Navarro, y en ningún caso con postureo y frivolidad. El compromiso de Unión del Pueblo Navarro con Navarra y con España es real, porque sabemos lo que nos estamos jugando en este momento. En el caso concreto de la Comunidad Foral de Navarra, se estarían poniendo en riesgo exportaciones por valor de 370 millones de euros en sectores como el agroalimentario, el de la automoción, el de la maquinaria eléctrica, el de la fundición, el del acero o el del papel. La reacción del Gobierno de España y de la Unión Europea tiene que ser, desde nuestro punto de vista, de firmeza e inteligencia, y así se lo trasladamos en las conversaciones que tuvimos con el ministro. Hay que buscar, en primer lugar, la negociación y el acuerdo por encima del enfrentamiento directo y brusco. Pero la gran pregunta es, señorías: ¿la Unión Europea actuará de manera unitaria o cada país irá por libre? Porque eso también es un riesgo no solo para la economía de todos los países de la Unión Europea, sino también y de manera especial para España. En el caso concreto del Gobierno de España, nosotros consideramos que la acción tiene que estar basada en la adopción de medidas que realmente lleguen a los ciudadanos de nuestro país, contando, como no puede ser de otra manera, con las comunidades autónomas.

Lamentamos en este caso tener un presidente de gobierno que no tiene credibilidad. Lo vimos con su postureo en la presentación de estas medidas y en la publicidad que se daba hablando una vez más de miles y miles de millones de euros, que luego, tal y como ha hecho en otras ocasiones, no llegan a todos los afectados. Se hablaba de millones y millones de euros a la hora de establecer avales y préstamos que luego hay que devolver. Se hablaba de miles y miles de millones de euros de fondos europeos, y van y vienen, señor ministro, con una facilidad que les hace perder credibilidad. Nosotros consideramos que no se puede cerrar el Gobierno a otro tipo de medidas, como las vinculadas a la rebaja de impuestos, cómo no, o al establecimiento de ayudas a fondo perdido, a la reducción de la burocracia o a la internacionalización de nuestras empresas, porque evidentemente ahí hay mucho por hacer, porque vamos perdiendo mercado y otros países, como los países asiáticos, lo van ganando.

Por otro lado, señor ministro, señorías, es evidente que este nuevo comportamiento de la Administración Trump debe servir para que espabilemos ―s‌ í, las cosas van a cambiar considerablemente y no van a volver a ser lo que fueron hasta hace unos días―, también para que la Unión Europea tenga unidad de acción y, en el caso concreto de España, para esa unidad y ese consenso necesarios y, sobre todo, para evitar mercadeos vergonzosos y para que tengamos en cuenta que ya va siendo tiempo de actuar.

Muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señor Catalán. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Casares Hontañón.

Pedro Casares Hontañón

PSOEDiputado.Página 76Vídeo

Buenas tardes. Muchas gracias, presidenta. Señorías, permítanme que mis primeras palabras sean de apoyo y de cariño para los cientos de trabajadores y los miles de personas que ayer se manifestaron en Basauri y Cantabria en defensa de sus puestos de trabajo, frente al anuncio de Bridgestone de despidos masivos. (Aplausos). Señor Bravo, le he visto a usted esta mañana muy preocupado por los fondos europeos. Se lo voy a recordar siempre: ustedes hicieron todo lo posible para que esos fondos no llegaran a nuestro país. Incluso se ha atrevido hoy a hablar de las ayudas del Gobierno de España para paliar los efectos de la dana. ¿Dónde están las ayudas de la Generalitat Valenciana, señor Bravo? (Aplausos). Dígannoslo y díganselo también a todos los españoles. Señorías de VOX, dicen que nos hemos metido nosotros en una guerra arancelaria. Señor Figadero ―‌ahora no le veo―, no se ha enterado de nada. Una vez más no se ha enterado de nada. Le recuerdo que ha sido Trump quien ha metido en esta guerra al mundo entero. Señorías de VOX y del Partido Popular, ¡qué oportunidad perdida! Han perdido la oportunidad de decirnos, en primer lugar, qué van a hacer con este real decreto ley que ha presentado el Gobierno, porque no se puede ser por la noche más patriota que el Cid y por las mañanas más trumpista que el señor Trump. O están con el campo español, con los ganaderos y los agricultores, o están con los aranceles. O están con las pymes, con las empresas y los trabajadores, o están con los aranceles. O están con la industria del metal, del acero y del automóvil o están con los aranceles. ¿Con quién están, señorías de VOX y del Partido Popular? ¿Están a favor de una economía social de mercado que apueste por el libre comercio o por una política intervencionista que restrinja el comercio? ¿Con quién? Dígannoslo.

Esto es muy claro: o están con España y con los españoles o están con la Administración Trump. (Aplausos). Pero no con lo uno y lo contrario todo el tiempo, señorías.

Tenía que llegar una nueva crisis provocada por la decisión irresponsable de Trump para ponerles otra vez más ante el espejo de sus propias contradicciones, porque es lo que han hecho todo este tiempo. Cuando había que salvar vidas y proteger a las familias y a las empresas en la pandemia, ustedes no estaban. Cuando había que impulsar los fondos europeos para impulsar la economía y la reconstrucción de España, ustedes no estaban. Cuando había que proteger a las familias frente a la crisis de precios provocada por la guerra de Ucrania, ustedes no estaban. Cuando había que reducir los precios de la energía con la excepción ibérica, ustedes no estaban. Cuando había que ayudar a los canarios frente a la llegada masiva de inmigrantes o por el volcán de La Palma, ustedes no estaban. (La señora Montesino de Miguel: ¡Qué vergüenza!). Cuando había que apoyar a los valencianos en la mayor catástrofe natural provocada por la dana, ustedes no estaban. Y ahora, cuando un tipo quiere poner patas arriba al mundo tal y como lo conocemos, ¿qué van a hacer?, ¿van a seguir ausentes?, ¿de verdad que sí, señorías del Partido Popular y de VOX? (Aplausos).

Señorías, cuando Trump ganó las elecciones en los Estados Unidos dijimos que era una mala noticia para USA, para Europa, para España y para el mundo entero. Hoy será el mundo, pero también millones de norteamericanos los que pagarán más por los productos y perderán bienestar. Serán muchas las empresas que están perdiendo ―y‌ a lo estamos viendo― miles de millones de euros de su capitalización bursátil en las bolsas de todo el mundo. Esta incertidumbre amenaza al crecimiento mundial y a millones de puestos de trabajo. Es una situación que ha llevado incluso a un debate interno en el Partido Republicano ante la preocupante deriva de su presidente.

Y mientras todo esto ocurre, ustedes están aquí defendiendo posiciones indefendibles en contra de los intereses de España. Pues bien, no se preocupen, señorías, porque una vez más aquí está y estará el Gobierno de España con Pedro Sánchez y el Partido Socialista. No tengan duda de ello. Hagan lo que hagan ustedes, voten lo que voten ustedes, nosotros sabemos lo que tenemos que hacer, que es defender y proteger a los españoles. Así que gracias, señor ministro, por el rigor con el que ha comparecido una vez más ante este Pleno, por la concreción de las medidas desplegadas, por la rapidez en la actuación preventiva del Gobierno para reducir el impacto del incremento de los aranceles en los Estados Unidos y por ese compromiso de todo el Gobierno de España para poner en marcha una red de seguridad para las empresas y los trabajadores. Gracias, sí, ministro, por pensar siempre en España y en los españoles.

Señorías, vivimos tiempos muy complicados. Es una época de enorme fragilidad política y económica provocada por quienes están rompiendo los consensos que se habían construido en el orden mundial tras la Segunda Guerra Mundial. Ante esta nueva situación no caben posiciones ambiguas, no caben equidistancias, ni para el cálculo político tampoco. Tenemos que estar unidos en la defensa de los intereses de España y los españoles. Eso es lo que ha hecho el Gobierno de Pedro Sánchez desde el primer momento, y con tres líneas de actuación muy claras. En primer lugar, con ese plan de respuesta inmediata que va a movilizar 14 000 millones de euros, como ha detallado hoy el ministro Cuerpo. En segundo lugar, con una propuesta a la Comisión Europea para acelerar la integración del mercado interior de 450 millones de consumidores para dar una respuesta global comunitaria para crear un fondo europeo de ayudas directas y avanzar en acuerdos estratégicos, como el de Mercosur, donde España tiene una posición muy importante. Y, en tercer lugar, explorando nuevos mercados y fortaleciendo las relaciones con países como China o América Latina para avanzar en el relanzamiento de nuestros productos y diversificar nuestros mercados.

Y sí, señorías, España lo ha vuelto a hacer. El Gobierno ha vuelto a ponerse al frente de la respuesta a la crisis. Ha vuelto a liderar en Europa la respuesta política, social y económica ante una situación sobrevenida. Ha vuelto a desplegar instrumentos y medidas financieras y comerciales para crear esa red de protección inmediata a corto plazo y una estrategia en el medio y largo plazo para relanzar a los sectores afectados. Con todo ello, el Gobierno de Pedro Sánchez ha vuelto a situarnos como un país, como una economía segura, fiable, estable y solvente que genera confianza en los mercados internacionales. Señorías, esto es una evidencia. Una vez más, en los peores momentos tenemos el mejor Gobierno, el que da más estabilidad y seguridad a nuestro país.

Ahí están los datos. Llevamos liderando cinco años consecutivos desde la pandemia el crecimiento en Europa. El año 2024 ha sido en el que España ha tenido el mejor desempeño de las economías occidentales. Se ha creado más empleo que nunca en nuestra historia: 21,5 millones de personas afiliadas a la Seguridad Social. Se han reducido la temporalidad y la precariedad: 3,7 millones de contratos indefinidos tras la reforma laboral y casi 15,5 millones de personas trabajando (aplausos) en este país con contrato indefinido. Los datos de desempleo son los más bajos de los últimos diecisiete años. Pero también hay más protección, porque se han actualizado las pensiones públicas de acuerdo con el IPC, se ha subido el salario mínimo interprofesional un 61 % y se ha creado el ingreso mínimo vital. Se han reducido el déficit y la deuda pública y las inversiones en educación, ciencia o innovación son históricas. Esta es la realidad de la España de hoy, señorías. Y esto ha sido posible no por azar, sino por la política económica del Gobierno de España, una política eficaz, responsable y ambiciosa cuyo objetivo es transformar, modernizar y fortalecer nuestro tejido productivo para afrontar mejor el futuro.

Señorías, concluyo. Hemos visto a lo largo de todos estos años que unidos somos más fuertes. Aprendan de los errores y no vuelvan a subirse al tren en marcha, súbanse desde el inicio y defiendan ―‌no lo olviden nunca― a España y a los españoles. En eso han estado y estarán siempre el Gobierno de España y este Grupo Parlamentario Socialista.

Muchas gracias, señorías. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Casares. Tiene ahora la palabra, en nombre del Gobierno, el señor ministro de Economía, Comercio y Empresa.

Carlos Cuerpo Caballero

GobiernoMinistro de Economía, Comercio y Empresa.Página 78Vídeo

Muchas gracias, presidenta.

Gracias a todos por las palabras y por las conversaciones de estos últimos días. De nuevo, mi agradecimiento desde aquí, porque están siendo constructivas y nos están ayudando a mejorar las medidas. De hecho, han ayudado también a mejorar el texto del real decreto ley.

Voy a intentar responder por orden, empezando por la intervención del señor Bravo. Voy a ser todo lo directo que pueda, señor Bravo, porque creo que es importante. Si lo he entendido bien, usted considera que estas medidas puestas en el real decreto ley que se aprobó ayer y que se ha publicado hoy son positivas pero insuficientes. Es positivo poner una red de liquidez a disposición de los ciudadanos, de nuestras empresas, pero todavía queda camino por recorrer. Tenemos que ir pensando en posibles medidas adicionales. No puedo estar más de acuerdo. Pero mi mensaje, señor Bravo, es muy claro: tenemos la oportunidad de lanzar ese mensaje de confianza a los ciudadanos hoy, usted y yo. Es una oportunidad única para que diga, si está de acuerdo en que estas medidas son buenas, aunque sean insuficientes, que se comprometen a apoyarlas. Por supuesto que vamos a seguir hablando, vamos a seguir negociando para ver qué medidas adicionales son necesarias, pero no condicionemos el apoyo a unas medidas que consideramos positivas a una negociación posterior. Es importante lanzar ese mensaje a nuestras empresas y nuestras industrias de que van a tener a su disposición esta primera red preventiva de apoyo. Está en nuestras manos, y se las estoy tendiendo, señor Bravo. Espero que pueda cogerlas.

Siguiente punto, importantísimo también. Está hablando usted de la ejecución del plan, que es importante. Yo soy totalmente consciente de la importancia no solo de poner en planta los planes, sino de implementarlos correctamente. Y me habla de la dana. Déjeme que entre un poco en detalle con respecto a las ayudas por la dana. El importe total abonado en materia de ayudas por la dana es de 4914 millones. Ayudas directas para paliar daños personales, materiales en vivienda y enseres, establecimientos, comunidades de propietarios: 75 millones. Ayudas de la Agencia Tributaria a autónomos y empresas: 337 millones. Tenemos las indemnizaciones del consorcio. ¿Por qué dice usted que las indemnizaciones del consorcio no forman parte del plan? Entre otras cosas, estaban en ese cálculo inicial, en esa cifra inicial que usted ya ha citado. Pero es que, además, como usted bien sabe, el consorcio o las cifras del consorcio suponen y han supuesto, como bien ha visto en los datos del 2024, un incremento en el déficit. Yo no conozco ninguna empresa privada o ningún esfuerzo privado que suponga un impacto en términos de déficit público. En el caso del Consorcio, sí. Por lo tanto, estamos hablando de un esfuerzo del conjunto del Estado, de los ciudadanos en este caso, a través de las primas a los seguros, que contribuye a financiar una reserva que sirve para responder a situaciones como la que hemos visto, situaciones de catástrofes naturales, para llegar allí donde no llegan los seguros privados. Eso es lo que hace el consorcio, y lo hace, como decía, con un impacto en términos de déficit. De hecho, la cifra de déficit de este año tiene dos consideraciones: una, con el impacto de la dana y, otra, sin ese impacto. Y en el impacto de la dana ―‌repito― está el del consorcio y las ayudas y la compensación del Consorcio de Compensación de Seguros.

Déjeme que entre al detalle del consorcio y de las ayudas que están desplegando. La compensación total que ha llegado a los ciudadanos valencianos hoy día es de 2683 millones, que han servido, entre otras cosas, para dar ayudas y compensar a propietarios de 128 000 vehículos. Para que nos hagamos una idea de su alcance, son más de 1054 millones de indemnizaciones a propietarios de vehículos. Estamos hablando de propietarios de viviendas y de comunidades de propietarios: 835 millones que cubren a más de 54 000 afectados. Estamos hablando de comercios, oficinas e industrias, donde tenemos ahora mismo más de 800 millones.

Por lo tanto, creo que queda claro hasta qué punto está siendo capaz de ayudar a empresarios y ciudadanos en la Comunidad Valenciana esta red tupida de ayudas e indemnizaciones que pone el Estado sobre la mesa. Es más, la última estimación del impacto total que van a tener las indemnizaciones ha subido con respecto a las estimaciones iniciales, porque, entre otras cosas, hemos incrementado, por ejemplo, la indemnización en el caso de los vehículos. Es una decisión del Estado que la valoración de los vehículos suba un 20 % respecto a la que procedía, precisamente, de las tablas de valoración de los seguros.

A partir de aquí, considero que queda bastante claro no solo el impacto, la llegada de estos 4914 millones, sino también el resto de medidas que están contribuyendo a relanzar la actividad en Valencia. Por ejemplo, han sido utilizados 500 millones de las líneas de avales ICO por los afectados por la dana. Cuando hablamos de las cantidades y cuando hablamos también en términos granulares de dónde están yendo esas ayudas, queda bastante claro y es evidente que la actuación del Gobierno, la actuación del Estado en este caso, está ayudando a los afectados por la dana. Pero no nos vamos a quedar ahí. Como ya dijimos desde el principio, vamos a seguir al lado de los afectados mientras eso sea necesario, entre otras cosas, con elementos que los ayuden a ese relanzamiento de la economía. Igual que en el caso del conflicto comercial, estamos protegiendo el relanzamiento a corto plazo, pero pensando también en el medio plazo. En el caso de la dana, estamos también pensando, como hemos dicho, en elementos relacionados con la reactivación de la actividad industrial, como, por ejemplo, con ese PERTE de construcción industrializada, que tendrá su centro neurálgico también en Valencia, lo que ayudará, entre otras cosas, a reflotar la industria, a hacerla salir más fuerte.

Propuestas específicas. Hablaba, efectivamente, de ese fondo nacional o de fondos de ayudas directas. Como he dicho, estamos en un momento inicial de la valoración del impacto. Tenemos que ser conscientes de cuál es ese impacto y de cómo va permeando en nuestro tejido productivo, en nuestra estructura productiva. Mientras tanto ―e‌ s lo que estamos haciendo― hay que trabajar en el ámbito europeo, donde el Partido Popular Europeo tendrá un rol importante ―y‌ o les insto a que nos ayuden―, para que tengamos ayudas directas, ese fondo que ha propuesto España a la Unión, que está teniendo, como he dicho, una buena acogida. Tendremos que concretar, conforme seamos conscientes también, cuál es el impacto final o cuáles son los sectores y las empresas más afectadas.

En cuanto a los fondos de recuperación, pongamos bien las cifras, señor Bravo. Tenemos 80 000 millones ―h‌ agamos un redondeo, si quiere― en transferencias, 80 000 millones en préstamos ―s‌ on 84 000 en préstamos―, por decirlo de manera simple. Como sabe, el plan de España, nuestro plan de recuperación, tiene dos fases muy claras. La primera fase trataba de la implementación o de la ejecución de las transferencias, del traslado de las transferencias, que son ayudas a fondo perdido ―‌los ciudadanos y las empresas no tienen que devolverlas― para relanzar la economía justo cuando más se necesitaba, en el momento de mayor impacto del COVID. De estos 80 000 millones, más de 76 000, si no recuerdo mal, ya se han convocado y, de esos 80 000, más de 49 500 ya se han ejecutado. A partir de aquí, segunda fase del plan de recuperación: acceso a los préstamos de la Comisión Europea para permitir dar continuidad a estas inversiones que ya hemos puesto en marcha gracias a las transferencias. De esa segunda fase de acceso a los 84 000 millones que ponemos a disposición de industrias, empresas y ciudadanos para relanzar y seguir aumentando esas inversiones, ya se han utilizado más de 3600 por los distintos instrumentos. Hay que recordar que estos instrumentos se pusieron en marcha el verano pasado y empezaron a estar operativos a finales del año 2024. En los meses que llevamos del año 2025, como decía, más de 3600 millones ya de operaciones aprobadas y en torno a la misma cantidad, cerca de los 4000, de operaciones en el pipeline de proyectos que ya están siendo analizados por las distintas instituciones que tienen la competencia, en este caso, de los fondos, como ICO, por ejemplo, o el Banco Europeo de Inversiones, entre otros.

Hablaba usted de la política fiscal. Voy a ser rápido porque no es el tema del día, pero sí que me gustaría dejar algo muy claro. La acción de política fiscal de este Gobierno durante la pandemia ha servido para salvaguardar nuestra economía. Como usted bien sabe, lo que se necesita en momentos de crisis es una política fiscal contracíclica, es decir, que ayude a reflotar la economía, y eso es lo que ha hecho el

Gobierno incrementando nuestra deuda para salvar a nuestros trabajadores y a nuestras empresas. He hablado antes de las líneas ICO y he hablado antes de los ERTE, pero hay muchísimos más ejemplos que puedo dar de cómo esa respuesta de política fiscal ha sido exitosa para proteger nuestra economía.

Además, hemos acompañado esa respuesta inicial de una responsabilidad presupuestaria que ha conseguido que desde el pico de incremento de la deuda, que fue a inicios del año 2021, esa deuda haya disminuido en más de 22 puntos porcentuales de PIB. Si no recuerdo mal, los datos de finales del 2024 están ligeramente por encima del 101 % del PIB y estamos acercándonos al 100 % del PIB, es decir, básicamente recuperando todo el espacio que utilizamos para responder al COVID.

Asimismo ―‌este punto es un pelín más técnico, pero creo que es importante―, si seguimos cumpliendo con las previsiones que tenemos de déficit para este año 2025, estaremos ya en un punto esencial, en un punto, como usted bien sabe, de superávit primario. ¿Esto qué quiere decir? Que las cuentas públicas estarán en superávit una vez se descuenta el coste de los tipos de interés. ¿Y por qué es importante este punto? Porque, a partir de ese momento, se reduce la deuda sobre PIB no solo porque crezcamos más, sino también por el numerador, porque seguimos siendo más responsables. Es decir, estamos en un círculo virtuoso: somos capaces de crecer y que ese crecimiento contribuya, precisamente, a reforzar el escudo social y hacerlo con un punto de responsabilidad fiscal, como estamos demostrando. Entre otras cosas, para cuadrar ese círculo virtuoso es fundamental el plan de recuperación.

Hay un elemento adicional importante que me parece conveniente resaltar. Usted hablaba también de los esfuerzos por mejorar la competitividad de nuestras industrias y de que era hora ―‌no recuerdo exactamente la expresión― de ponernos manos a la obra. He intentado ser también bastante explícito en esta cuestión, sobre todo en lo que se refiere al ámbito europeo, porque precisamente llevamos años trabajando en pos de esta mayor competitividad de la industria europea. Hay ejemplos claros de cómo estamos contribuyendo desde España a este debate. Hemos puesto ese laboratorio de competitividad sobre la mesa, como he señalado, que ayuda a que haya coaliciones de países que quieren avanzar voluntariamente en estos retos de autonomía estratégica y que puedan hacerlo desde el primer día, sin esperar ―c‌ omo señalaba el señor Draghi en su informe― diecinueve meses desde que las iniciativas se ponen sobre la mesa hasta que son aceptadas y, por lo tanto, implementadas en Europa, incluso más tiempo si es que no llegamos a un acuerdo. O, por ejemplo, en materia de actuación a nivel nacional, como decía, estamos trabajando con las comunidades autónomas y corporaciones locales ―‌el señor Figaredo se ha olvidado de citarlas― en el Régimen 20 para reducir los obstáculos que puedan existir.

Señor Figaredo, el señor Bravo le ha intentado echar una mano al principio de su intervención, pero usted mismo se descarta. Por tanto, le diría al señor Bravo que no se canse intentando que metamos al señor Figaredo en la discusión, porque, en primer lugar, ha dicho que esto es un rollo, que no le interesa. Y en ese sentido, señor Figaredo, si no le interesa, le diría que la próxima vez haya otra persona de su partido que venga a este debate y a esta discusión. (Aplausos).

En segundo lugar, en cuanto al diagnóstico, está claro que para el señor Figaredo, para VOX la culpa de lo que está pasando es del presidente del Gobierno, del señor Sánchez, y de la presidenta de la Comisión Europea, de UrsulavonderLeyen. De hecho, ha hecho usted un ejercicio de contorsionismo intentando salvaguardar la Administración estadounidense de todos los impactos que están sucediendo, incluso denominando la situación actual, las medidas norteamericanas, campaña arancelaria, algo que, desde luego, es jugar con las palabras, señor Figaredo.

Además, ¿cuál es la solución que proponen ustedes? Negociar. ¡Cómo si no estuviéramos intentando negociar! ¿Acaso no ha sido una de las palabras más repetidas durante mi intervención? Como esfuerzo y mano tendida desde Europa, la unidad que ahora mismo hay entre los veintisiete Estados miembros ante la necesidad de avanzar en esa negociación, y también se ha mencionado la propuesta de aranceles cero en materia de bienes industriales a los Estados Unidos, pero por ahora estas iniciativas de negociación no están encontrando respuesta; esperemos que la encuentren finalmente. Hablaba usted de la iniciativa de Italia, y podemos hablar de otros países que también han tenido iniciativas de acercamiento, como, por ejemplo, puede ser el caso de Israel, que redujo a cero todos sus aranceles. ¿Cuál ha sido el impacto de estas iniciativas? Cero, nulo. Tenemos que ser conscientes de que la negociación, señor Figaredo, no puede ser individual. Europa tiene que enfrentar esta negociación de manera unida. Si no lo hacemos unidos, será un fracaso para todos, y, en este sentido, le pido que recapacite también sobre este ámbito, en el de la solución necesaria.

No voy a entrar en el tema del diagnóstico de la economía, que tampoco compete, pero sí recordaré algunos datos, como el del incremento de la renta real disponible de los hogares, 8,7 % desde el inicio de la guerra de Ucrania, por encima de nuestros principales socios, de la zona euro, o incluso de las mayores de la OCDE. Esta es la realidad de la recuperación del poder adquisitivo de los hogares en España, se ponga como se ponga. ¿Existen retos por delante? Por supuesto. En cuanto al desempleo juvenil, ¿dónde estaba la tasa de paro juvenil en el año 2018? Mírelo, si quiere, para su intervención. ¿Cuántos puntos ha bajado la tasa de paro juvenil desde el año 2018? ¿Sigue siendo elevada? Por supuesto que sigue siendo elevada, por supuesto que sigue siendo uno de los retos de la economía española. Y pasa lo mismo con la tasa de paro agregada. ¿Dónde está ahora? ¿Con qué año se compara? Con el año 2008. ¿Sigue siendo elevada? Estamos totalmente de acuerdo, queremos avanzar hacia el pleno empleo: bienvenido a uno de los grandes objetivos del Gobierno, señor Figaredo. (Aplausos). Y respecto al PIB per cápita, exactamente la misma historia. Cuando comparamos con el pre-COVID, España está más de tres puntos por encima, con mayor crecimiento desde el pre-COVID que en la zona euro y entre nuestros principales socios, en particular Francia o Alemania. De nuevo, señor Figaredo, las cifras se encargan de desmentirle. ¿Que existen retos? Somos conscientes y en ello estamos.

El señor Rufián ha mencionado la necesidad de tener un debate a nivel europeo más aterrizado y ser capaces de empujar una respuesta unitaria europea, y no puedo estar más de acuerdo. Es necesario evitar esa tibieza por parte de Europa y que se vea que está a la altura de las circunstancias, entre otras cosas, ayudando a los ciudadanos, a las empresas que más lo necesitan, y de ahí nuestra propuesta de crear un fondo con la recaudación potencial de los aranceles que se puedan imponer a los productos estadounidenses. Ese fondo tiene que servir, tiene que llegar a nuestras empresas y a nuestras industrias para paliar el efecto de esas medidas, que, como bien se ha dicho, puede ser que hayan llegado para quedarse, y no sean coyunturales.

Y hablaba el señor Rufián de la contraposición de modelos, y no puedo estar más de acuerdo, si bien es importante en este caso, como he dicho antes, evitar una sobrerreacción ante ese estímulo constante que viene de mensajes a través de redes sociales o declaraciones. Tenemos que mantener un rumbo claro, un rumbo sensato, práctico y unido a nivel europeo, pero también a nivel nacional, como ya he dicho y explicaré en un momento.

El señor Cruset ha hecho referencia a las aportaciones al real decreto ley, y aquí quiero señalar la importancia o la eficacia de los términos a los que hemos llegado entre todos sobre este real decreto ley, cuyas medidas atienden a un diagnóstico muy claro, el de que aquellas empresas que a priori están más expuestas a Estados Unidos son las que entendemos que más van a necesitar esta red prioritaria, esta red inmediata de apoyo. Por ejemplo, respecto a cuando hablaba antes de dar tranquilidad a los empresarios, señor Bravo, estaríamos hablando de empresas del sector de la alimentación o de la agricultura en Andalucía, de empresas del sector del automóvil en la Comunidad Valenciana, de empresas del sector de bienes de equipo en el País Vasco, y así podría seguir haciendo una revisión pormenorizada de aquellos sectores que se ven más afectados y, por tanto, de cómo también territorialmente tenemos una afectación asimétrica o heterogénea. En este caso, cuando hablamos de Cataluña, señor Cruset, lo que tenemos claro, mirando los datos, es que se trata de la comunidad autónoma con una mayor exposición en términos de las exportaciones que dirigen sus empresas a los Estados Unidos, y, además, es bastante homogénea esa mayor exposición, miremos hacia el sector que miremos. Hablábamos antes de uno de los sectores que mayor impacto tienen en la actividad económica en Cataluña, como es el farmacéutico, que además puede verse afectado por aranceles adicionales en los próximos días. Es importante, por lo tanto, dar un mensaje de que se atenderá ―y‌ esto es lo que hace el real decreto ley― a las necesidades de aquellas empresas que puedan verse más afectadas, y, por lo tanto, en ese sentido, creo que el real decreto ley consigue un equilibrio que nos permite dar ese mensaje de confianza, ese mensaje positivo, dando tranquilidad a las empresas y a los sectores más afectados.

Pero, es más, hablaba usted de la necesidad de acompañar a las empresas. Es fundamental que ayudemos entre todos a las empresas a que accedan a las ayudas que tienen a su disposición, y aquí vuelvo a la dana, si me permite un segundo, porque tengo un mensaje muy claro que dar en este caso al señor Mazón, que ha hecho exactamente lo contrario de lo que estamos diciendo, es decir, perjudicar a las empresas y a los ciudadanos que tenían acceso a las ayudas que estaban puestas a su disposición simplemente vertiendo mentiras sobre las ayudas que existían y, además, metiendo miedo a los ciudadanos con respecto al impacto del acceso a ese tipo de ayudas. Esto perjudica a nuestros ciudadanos y a nuestras empresas, de modo que espero de una comunidad autónoma responsable precisamente lo contrario, que ayude a sus empresas a aprovechar al máximo el potencial de las ayudas. (Aplausos).

Hablaba usted de la transparencia. Mañana tenemos la primera conferencia sectorial, y, por supuesto, además de compartir con las comunidades autónomas los datos que tenemos a nuestra disposición, creo que será importante tener ese diálogo continuado, de manera regular, para ver el diagnóstico que, más allá de los sectores o de los datos agregados, tenemos en cuanto a la afectación a nivel de empresa por empresa, porque ahí es donde vamos a tener que empezar a poner en marcha las medidas.

Señor Matute, tengo que agradecer la referencia que ha hecho a los países más vulnerables, a los países más pobres, porque normalmente en este debate están quedando totalmente apartados. Y no solo estamos hablando de un elemento de justicia, como bien ha señalado al hacer referencia a esa cláusula de la OMC de no imponer aranceles a los países más pobres, sino de que, a partir de ahora, con esta imposición de medidas también a los más vulnerables, estamos en un mundo menos seguro. Esa es la realidad del impacto de las medidas que está poniendo sobre la mesa Estados Unidos. Y a partir de ahí, debo recordarle que, por supuesto, desde España también estamos siendo defensores de esa solidaridad con los países más vulnerables, de la necesidad de seguir financiando el desarrollo en esos países. De hecho, en el mes de junio ―f‌inales de junio, principios de julio― tendrá lugar en España la Conferencia Internacional sobre Financiación para el Desarrollo, que será un hito importantísimo para remarcar de nuevo la diferencia de modelos y que nosotros queremos estar en un modelo que sea solidario, que contribuya al desarrollo de los países más vulnerables.

Hablaba usted de la revitalización industrial, y creo que los planes que tenemos desde hace ya varios años ―e‌ n primer lugar, a raíz del COVID y de los incentivos a la inversión que se pusieron en marcha para la autonomía estratégica europea― suponen un camino que va a durar años, pero en el que ya estamos metidos de manera muy significativa y respecto del que ya tenemos un plan en Europa y debemos conseguir reforzarlo. Inicialmente hablábamos de las transiciones gemelas, luego fue la Autonomía Estratégica Abierta para Europa y ahora hablamos de un concepto un poco más amplio, el de seguridad económica, cuando afecta, por ejemplo, a la diversificación de fuentes energéticas y otras. Tenemos claro que este es el camino para reindustrializar pero también para reforzar esa autonomía estratégica, dando continuidad a las inversiones que ya están teniendo lugar, de modo que se va a necesitar que sigamos con un elemento de financiación genuinamente europeo. Y desde España estamos apoyando, estamos empujando para que se creen fuentes de financiación europeas que permitan dar continuidad a estos puntos de inversión. De hecho, el elemento claro que tenemos es que Autonomía Estratégica Europea es un bien público europeo, ha de tener una dimensión de financiación de Europa, entre otras cosas, por ejemplo, mediante una emisión de deuda conjunta o mancomunada. Además, hoy día, viendo lo que está sucediendo en los mercados financieros internacionales, el reforzar a través de la emisión de deuda conjunta el euro, como un activo libre de riesgo, y la zona euro como una zona segura, estable es otro elemento positivo para nuestro desarrollo económico.

Hablaba usted de los servicios digitales, y le recuerdo que estamos entre los pocos países europeos que tenemos en marcha un impuesto sobre servicios digitales, junto con Francia, Italia o, fuera de la Unión, Reino Unido.

Señora Sagastizabal, por empezar por las preguntas que me ha realizado al final, que creo que son muy pertinentes, respecto a Mercosur y qué perspectivas tenemos, si son positivas o no en cuanto a la ratificación del acuerdo, yo soy optimista en cuanto a que desde Europa se pueda ratificar el acuerdo de Mercosur. Esperamos que la Comisión Europea termine los chequeos técnicos de traducción que está haciendo para antes de verano, de forma que antes de finalizar el año podamos tener esa ratificación del acuerdo. Todos somos conscientes, y creo que cada vez más, de la importancia estratégica de este acuerdo, más allá de los beneficios comerciales, que son claros.

En cuanto a la posibilidad de existencia de nuevas medidas, insisto en que estamos en un proceso continuo, en el que tendremos que ir ajustando el marco de ayudas, el marco de este plan, de esta respuesta frente a las necesidades que vayamos teniendo, y esta va a ser la clave y donde, por supuesto, vamos a tener esa interlocución continuada con todos los grupos.

Coincido en que probablemente estemos ante un cambio estructural. No se trata solo de una respuesta coyuntural la que tenemos que dar, y la estrategia desde la Unión tiene que ser también de respuesta proporcional, como decía antes, tendiendo la mano a la negociación, pero también como elemento de justicia y de trato equitativo, no arbitrario, para nuestras empresas y nuestros trabajadores. Tenemos que dar tiempo a esa negociación, pero, como he dicho, las medidas estadounidenses ya están en marcha, y no solo las que se pusieron sobre la mesa la semana pasada, porque también llevábamos medidas de antes, como, por ejemplo, la imposición del 25 % de aranceles al acero y el aluminio desde hace ya prácticamente un mes. ¿Qué es lo que está haciendo la Unión Europea, o, en este caso, la Comisión Europea? Como ya avanzó la propia presidenta de la comisión, responder por fases, siempre intentando desescalar, aunque no podemos dejar de avanzar en la respuesta. Lo que se espera es que en los próximos días se termine de votar y se conozca el paquete de posibles productos estadounidenses a los que se les impondría un arancel. Esa entrada en vigor intentando dar espacio a la negociación será muy progresiva, intentando desescalar, aunque, por supuesto, dando una respuesta firme, que es la que debemos a nuestros ciudadanos, empresarios y trabajadores afectados por las medidas norteamericanas.

La señora Santana ha hablado mucho de Defensa, y, evidentemente, no soy el ministro competente en ese ámbito, si bien me gustaría dar algún mensaje desde el punto de vista financiero o económico. Creo que es muy importante que no entremos en la narrativa que se nos quiere imponer con respecto a si lo importante es llegar a un porcentaje equis. Esa no tiene que ser la discusión, sino que estamos en un punto en el que tenemos que empezar a depender más de nosotros mismos en este ámbito también, y, por lo tanto, tenemos que discutir cuáles son las capacidades que necesitamos en el de la seguridad ―‌que es un concepto más amplio que la simple defensa― y la defensa. Tenemos que hacerlo a nivel europeo y estas capacidades las tendremos que cubrir, por supuesto, desde un ángulo europeo, y también tendremos que cumplir a nivel nacional, entre otras cosas, con los compromisos que ya teníamos ―‌insisto, no es que nos vengan de fuera, sino que ya los teníamos―, y, en este caso, ni siquiera fue el actual Gobierno el que se comprometió a llegar al 2 %, como bien señaló el propio presidente del Gobierno hace apenas unas semanas. Este esfuerzo de desarrollo de estas capacidades de seguridad además deberá tener una visión, un ángulo específico de desarrollo industrial, un ángulo específico de elementos de uso dual que puedan contribuir a la innovación, como ya ha señalado el propio presidente del Gobierno. Y esto se hará ―c‌ reo que el mensaje del presidente del Gobierno fue muy claro― sin que estos gastos comprometan nuestro escudo social, nuestro gasto social. Y este es otro mensaje esencial, que el gasto en defensa y seguridad no competirá con el gasto social y el refuerzo de nuestro estado del bienestar. (Aplausos).

Con el señor Rego voy a hablar de Mercosur, si me permite. Con el acuerdo de Mercosur, los aranceles en esos países se van a eliminar en un 91 %. ¿Por qué es importante esto? Porque va a permitir a exportaciones españolas de semimanufacturas, bienes de capital, automóviles, productos químicos, confección, maquinaria, alimentación, y, en particular, aceite o vino, y también licores, bajar o, incluso, en la mayoría de los casos eliminar por completo los aranceles que existen para su acceso a los países de Mercosur. En concreto, por ejemplo, Brasil es un país en crecimiento, un mercado importantísimo para los bienes europeos de alta calidad, como son los españoles. Para el sector del automóvil lo que se espera es una bajada de los aranceles del 35 al 0 % de manera progresiva. Y, a la hora de importar, respecto a elementos importantes para nuestros productores que van a verse abaratados, por ejemplo, la importación de pienso, cuyo arancel en Europa puede llegar a veces hasta el 18 %, su eliminación beneficiará a nuestros ganaderos, a nuestros trabajadores del sector primario.

Otro elemento importantísimo es que el acuerdo incluye la protección de denominaciones e indicaciones geográficas españolas, como las de jamón de jabugo, aceite de Baena, vino de Ribera del Duero o incluso productos de las propias Rías Baixas. Estamos defendiendo los productos españoles, es un buen acuerdo. Tenemos acceso a un mercado que puede beneficiar a nuestras empresas, y, en este caso, lo que le diría y a lo que me comprometo es a ir a los sectores que piensen que pueden verse perjudicados, hablar con ellos y explicarles los beneficios, las ventajas que puede tener este acuerdo y entender de verdad cuáles son sus preocupaciones. Es algo que ya estamos haciendo con el ministro Planas, el ministro de Agricultura, porque es importante seguir en esa vía.

La señora Valido hablaba de la importancia de la consideración específica de la distancia de las regiones ultraperiféricas en Europa, y ya no solo de España, ya que hay más países que tienen esta singularidad, y aquí por supuesto que me comprometo a llevar la voz insular, en este caso ultraperiférica de Canarias, respecto a las medidas que se discutan y se hablen a nivel europeo, a fin de que esta realidad también sea tenida en cuenta. Ya lo he dicho en mi intervención anterior, somos conscientes de la particular afectación que puede tener un frenazo en la economía europea para un sector tan importante como es el turístico en las islas Canarias. En ese sentido, creo que el intercambio constante de información sobre el impacto para que veamos de manera actualizada cuál está siendo el desarrollo para el sector en el conjunto de la economía canaria nos ayudará también a perfilar esa respuesta y a ser capaces de dirigirla hacia donde más se necesita, por supuesto también, insisto, con esa atención especial a Canarias.

Señor Catalán, dos reacciones rápidas por mi parte. En primer lugar, estoy totalmente de acuerdo en la importancia de la unidad, aquí, en este hemiciclo, y, por supuesto, en la Unión Europea; la unidad de actuación que, como he dicho antes, nos permitirá tener una respuesta más eficaz, pero también estar en la mesa con el poder y el peso que nos corresponde y tener nuestras cartas para llegar a un acuerdo justo y equilibrado, sea con quien sea, bien con Estados Unidos o con cualquier otro actor a nivel internacional.

Y quiero señalarle que coincido en la necesidad de tener una agenda propia. Hablaba usted de elementos de competitividad, como la reducción en la burocracia o la internacionalización, y, como he explicado antes, son parte de los ejes fundamentales de nuestra respuesta, y, desde luego, contamos con su ayuda y su colaboración para seguir definiéndolos y, en la medida de lo posible, continuar estando encima de aquellas empresas que vayan a necesitar este elemento de apoyo, que, como decía antes, es más estructural, y no tan coyuntural, dado que probablemente estamos ante una redefinición de esos lazos comerciales, donde queremos posicionarnos de forma ventajosa, de forma positiva.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor ministro. A continuación, intervendrán los grupos parlamentarios. En primer lugar, por el Grupo Parlamentario Popular, el señor Bravo Baena.

Juan Bravo Baena

PPDiputado.Página 84Vídeo

Muchas gracias, presidenta. Señor ministro, de su intervención me quedo con una idea. Hay que lanzar un mensaje claro y de optimismo; el primero es que hay que hacer un plan. Lo compartimos. Nosotros le hemos hecho nuestras propuestas y es el momento de empezar a trabajar en ese plan que dé respuesta. Pero creo que aquí hay que analizar tres cuestiones. La primera ―‌y no me ha contestado, señor ministro―, es muy sencilla, desmienta a los independentistas. ¿Quién nos ha engañado? Usted cambió el borrador que nos mandó de real decreto, ha cambiado dos disposiciones adicionales (muestra un documento), que son justo a las que hacen referencia los señores de Junts. Y usted aquí no me ha contestado. Yo solamente le pregunto eso. El foco deben ser los sectores afectados. Usted debe trabajar para beneficiar a los sectores afectados; creo que no debemos trabajar para contentar a los independentistas. Lo importante son los sectores que sufren. (Aplausos). Entonces, espero que ahora sí tenga la oportunidad de contestarme a esta pregunta. En segundo lugar, ¿qué hay que ejecutar? Vamos a analizar. Acerca de los next, usted ha hecho algunas afirmaciones. Tienen más de 160 000 millones y usted ha hablado de 49 500. Yo le pido un compromiso: para cuando venga usted aquí, asegúrenos que nos va a traer los datos de la Intervención, del dinero que realmente ha llegado a las empresas, a las familias, el real. (Aplausos). Tráiganoslos, y salimos de dudas. Llevamos desde 2021 intentando tener información. En tercer lugar, los préstamos han llegado mucho más tarde porque ustedes han decidido utilizarlos mucho más tarde. No diga que es culpa del sistema; será culpa de ustedes, que lo decidieron, y fue su decisión. Entonces, de los 160 000 millones, cogiendo su dato, usted nos habla de 49 500, un tercio. Hablábamos de la dana, de más de 16 000 millones de euros. Si cogemos los datos que ustedes han dado, y usted ha hablado del consorcio, usted sabe perfectamente, igual que yo y todos los que están aquí, que eso sale del dinero que pagamos todos cuando hacemos un seguro. Y en cuanto a si usted dice que eso ha ido a déficit, cuando la gente ingresa va a superávit, es el sistema de equilibrio. Es normal, ¿no? (El señor ministro de Economía, Comercio y Empresa, Cuerpo Caballero, hace gestos negativos). No, bueno, entonces solamente cuando es gasto. En segundo lugar, ¿ese sistema está dentro del plan o no está dentro del plan? Si hubiera estado, ¿hubieran hecho ustedes algo o no hubieran hecho nada? Sí, ¿verdad? Ese sistema no se lo aplicarán ustedes. Le voy a dar tres datos. ¿Sabe cuántas familias han cobrado, de los 232 fallecidos? Han cobrado 155, de las 232. En segundo lugar, ¿recuerda que ustedes, por ejemplo, desarrollaron ayudas para los alumnos que estuviesen estudiando? ¿Sabe cuántas solicitudes hay? Son 10 655. ¿Sabe cuántas han concedido? Se han concedido1000, de 1000 solicitudes. Pero no lo vea como una crítica: lo único que planteo es que, aun cogiendo el mejor escenario que usted dé, ustedes han ejecutado el 30 %. Entonces, si ustedes prometen 14 100 millones de euros, creo que compartirá que el gran objetivo que tenemos que llevar a cabo es ejecutar. Y deje usted de hablar de Mazón, porque con Mazón está resuelto el 84 % de sus ayudas. Y tanto para usted como para el portavoz del Partido Socialista, aquí están todas (muestra un documento), una por una, para que ustedes lo puedan ver. (Aplausos).

Por último, ministro, escuchar a todas las partes. Usted me dirá que soy un iluso, pero hay dos opciones: escuchar a todas las partes o estar en el muro. Usted decide si quiere estar en el muro de la separación o en intentarlo. Pero, fíjese, cuando nosotros nos dedicamos a escuchar a todas las partes, resulta que oigo decir a SUMAR ―‌como usted decía, que hay elementos positivos, dentro de las dificultades― que hay que proteger a las empresas y ayudar a transformarse a las empresas. Es un buen mensaje que SUMAR hable de proteger a las empresas. Y he oído a Esquerra Republicana, que ―‌aparte de faltarme al respeto, aunque eso es lo de menos― decía que había que buscar mercados exteriores y ―‌a ver si le suena― también decía que había que dar ayudas a fondo perdido. Todo esto lo hemos compartido usted y yo, ¿verdad? Y Junts, transparencia y comparecencia cada tres meses. ¿Le suena? También. Y Bildu decía que había que hablar de la pluralidad y que había que revitalizar la industria. Estos son elementos en los que nos podemos encontrar. El PNV hablaba de los next. ¿Le suena que le he hecho una propuesta sobre los next? Decía el PNV que desde la diferencia, tomando decisiones para favorecer a los empresarios, a los sectores y a los afectados. ¿Qué parte hay en la que no estemos de acuerdo? El Grupo Mixto incluso decía que hay que tener en cuenta las especialidades de Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla y que hay que ejecutar. Y del PSOE, salvo criticarnos, tampoco he oído ninguna propuesta.

Entonces, ministro, estoy de acuerdo con usted, tenemos que dar un mensaje nítido. Díganos quién miente, si ha mentido usted y la ministra, si mienten los señores de Junts, o por qué usted, cuando nos llamó, no nos informó de que dos disposiciones, que eran justamente estas que afectaban al ámbito territorial (muestra dos documentos), nos las iba a cambiar. Usted tiene el borrador que nos envió y el decreto que ha salido esta mañana, y no dicen lo mismo, ministro, no dicen lo mismo. Sabe que estamos aquí para tender la mano, como usted ha dicho, y no dicen lo mismo. ¿Usted puede afirmar que dicen lo mismo, ministro? ¿Dicen exactamente lo mismo, ministro? ¿Sí o no? No, ¿verdad? No dicen lo mismo. Entonces, usted a nosotros no nos ha dicho la verdad, ministro.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Bravo. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Figaredo. (Aplausos).

José María Figaredo Álvarez-Sala

VoxDiputado.Página 85Vídeo

Muchísimas gracias, señora presidenta. El Partido Socialista se atreve a hablar del cierre de Bridgestone, cuando son precisamente ustedes quienes lo provocan, porque, si la industria del automóvil está cerrando en España, viene precisamente provocado por la prohibición que ustedes han establecido sobre la fabricación de motores de combustión interna. Y esa medida que ustedes han tomado está provocando no solo esos despidos en Santander, también está provocando ERE en Vitoria, Burgos, en toda la zona de Valencia, incluso, tenemos la industria del aluminio y el acero afectadas directamente en Galicia y Asturias, con Alcoa. Toda esa desindustrialización que se está provocando en España viene causada precisamente por las medidas climáticas que ustedes están adoptando, por esos derechos de emisión de CO2, por todas esas trabas que ustedes están imponiendo directamente a la industria española. ¿Se atreven ustedes a hablar de proteger a los canarios de la llegada masiva de inmigrantes, cuando son ustedes, precisamente, quienes están colaborando en ese efecto llamada, quienes están atrayendo sistemáticamente, prometiendo ayudas a todos aquellos que lleguen a España, vulnerando nuestras fronteras? (Aplausos). El señor ministro viene y nos habla de los datos de crecimiento de España desde la crisis COVID. Pero señores, es que España fue la economía que más cayó en la crisis COVID. España llegó a niveles a los que ningún otro país de la zona euro llegó, y desde entonces es lógico que España sea el país que más se ha recuperado, pero sigue lejos de la situación de cualquiera de las economías de nuestro entorno. Lo dicho, en términos reales el PIB per cápita de España lleva estancado desde el año 2008. Luego ustedes vienen aquí y hacen disertaciones sobre la política americana, vienen y dicen: No, es bueno para Estados Unidos, es malo para Estados Unidos; lo que realmente pretende Estados Unidos… Señores, que ustedes gobiernan para España, que ustedes tienen que pensar en los españoles. Precisamente, el único que está pensando en los españoles en estas intervenciones parece que VOX, tristemente. También hablan de la industria española, pero es que la industria española lleva desapareciendo y deteriorándose desde mucho antes de que el señor Trump llegase a la Casa Blanca. La industria española lleva cerrando para deslocalizarse acto seguido en China desde mucho antes de la política arancelaria del señor Trump. Y esa deslocalización en China es la que ustedes pretenden ahora incrementar con ese abrazo comercial con China.

Hablan ustedes de la agricultura, cuando están ustedes entregados a las importaciones que compiten de forma desleal con los productos españoles y que vienen de Marruecos, de Sudáfrica o ahora de Vietnam, porque han hablado ustedes del convenio y el acuerdo con Vietnam, pero no han mencionado ni siquiera, por ejemplo, qué va a pasar con los arroceros de Andalucía o de Valencia. ¿Qué va a pasar con ellos? Hablan ustedes del sector primario español, pero no mencionan la pesca, que está arruinada por culpa de las políticas que el Partido Socialista y el Partido Popular llevan imponiendo en Europa desde hace décadas. ¿Y ustedes qué proponen? Señor ministro, nos trae aquí un real decreto ley y nos pregunta: ¿Ustedes van a apoyarlo o no van a apoyarlo? Señor ministro, es que su decreto lo único que propone es deuda para las empresas españolas, avales que no tienen ningún impacto material real para las empresas españolas y la guerra arancelaria que actuará y operará en detrimento, precisamente, de los españoles. Y ustedes vienen y nos hablan de estas medidas cuando realmente quienes están abriendo vía libre a las importaciones masivas desde China que compiten en desigualdad, entre otras cosas, con el sector del automóvil español son ustedes. Pero es que son ustedes los que están entregados a las importaciones de naranjas desde Sudáfrica, es que son ustedes los que están entregados a las importaciones agro desde Marruecos, es que son ustedes quienes están entregados a las importaciones de gas ruso, que desde que ustedes están en el Gobierno han multiplicado la compra del gas ruso en un 600 %. Un gas ruso que nos ha puesto a los pies de los caballos y nos ha entregado a una dependencia energética de Rusia que es, entre otros, uno de los principales adversarios geopolíticos de Europa. Lo mismo que ahora pretenden hacer con China, que es ponernos a los pies de los caballos, poner a la industria y al campo español a los pies de los caballos en una desindustrialización que solo va a perjudicar a los españoles.

Y la pregunta que subyace es el porqué. Para que todos los españoles lo sepan y se enteren y lo vean en contexto: recientemente ha habido un caso masivo de corrupción en el Parlamento Europeo en el que se ha descubierto que Huawei, una empresa china participada por el Estado chino, ha estado sobornando a europarlamentarios del Partido Socialista y del Partido Popular. Se ha descubierto que Marruecos se ha dedicado a hacer lobby y a sobornar a parlamentarios europeos. Se ha descubierto —‌y esto es evidente— que Gazprom tenía contratados a expresidentes europeos, a Schröder ―‌excanciller alemán― como consejero de Gazprom, sobornando y coadyuvando en esa entrega energética de Europa a Rusia. Se ha descubierto que también en España influyentes miembros del Partido Popular tenían relación directa con Gazprom.

En definitiva, señores del Grupo Popular y del Grupo Socialista, dejen de engañar a los españoles porque son sus políticas las que llevan décadas deteriorando la situación económica de España. Así que votaremos que no. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Figaredo. Por el Grupo Parlamentario Socialista tiene la palabra el señor Casares Hontañón.

Pedro Casares Hontañón

PSOEDiputado.Página 86Vídeo

Muchas gracias, presidenta. Señorías, permítanme que conteste algunas de las cosas que hemos tenido que escuchar de VOX y del Grupo Popular. Empiezo por el señor Figaredo, que no estaba antes en mi réplica, pero que veo que sigue sin enterarse de nada. Hoy viene aquí a hablar del fraude en el Parlamento Europeo cuando la única que ha sido inhabilitada por fraude en el Parlamento Europeo es su socia de la extrema derecha de Francia, la señora Le Pen. (Aplausos). Señorías de VOX, un poquito de «por favor», un poquito. Señor Bravo, ¿y con estos son con los que ustedes quieren que nos sentemos a hablar? Porque nos dice el señor Bravo que tenemos que hablar con todos los grupos parlamentarios. Díganlo claro, con los únicos que no nos hemos sentado a hablar es con los señores de VOX. ¿Y por qué? Porque esta gente está a favor de los aranceles de Trump y nosotros no. No nos vamos a sentar con quienes dicen ser patriotas y están todo el día haciendo daño a la patria, señorías del Grupo Popular, no lo vamos a hacer. (Aplausos). Señor Bravo, viene hoy y nos dice al señor ministro y a mí que dejemos de hablar de Mazón. Pero es que ha sido usted quien ha sacado la dana y las ayudas de la dana. Si lo que pretenden es que dejemos de hablar de la indecencia que representa el señor Mazón en la Comunidad Valenciana, no lo vamos a hacer, lo seguiremos denunciando tantas veces como sea necesario, señorías del Grupo Popular. (El señor Marí Bosó pronuncia palabras que no se perciben). Sí, sí, lo seguiremos haciendo. Vienen a hablar aquí del reparto territorial. Pero le pregunto, señor Bravo, yo sí le voy a contestar, ¿en qué punto, en qué página dice que hay que favorecer a Junts o a cualquier comunidad autónoma? Lo que dice expresamente el real decreto es que las ayudas tendrán que atender a la realidad territorial y a las comunidades autónomas que más exportan a Estados Unidos y a las empresas. ¿Estamos de acuerdo en eso? ¿Hay que apoyar a los territorios más afectados por los aranceles de Trump? (El señor Bravo Baena: A las empresas). Esto es lo que dice el real decreto, por mucho que ustedes lancen sus bulos, señorías del Grupo Popular.

Y claro, es que se han dicho muchos bulos hoy aquí en la tribuna, porque dicen que no hay plan. Hoy el ministro de Economía les ha presentado un plan —p‌ or cierto, de respuesta inmediata— en el que estamos trabajando; estamos liderando en la Unión Europea una respuesta comunitaria; el presidente del Gobierno está de viaje abriendo nuevos mercados internacionales. En esto está el Gobierno de España, señorías del Grupo Popular. ¿Dónde están ustedes? Porque siempre que hablamos de crisis, repiten los mismos mantras, pero muy pocas políticas concretas.

Dicen también que reaccionamos tarde. ¿De verdad reaccionamos tarde? Pero si hemos sido el primer país de Europa en responder a las consecuencias arancelarias de Estados Unidos. (Aplausos). El primero, señor Bravo, el primero. Fíjese, hace siete días el presidente Trump anunció su plan arancelario. Siete días. ¿Sabe cuánto tardó el presidente Pedro Sánchez en dar su primera respuesta? Doce horas, doce horas. Y ayer, seis días después, el Consejo de Ministros aprobó el primer real decreto ley de medidas contra los aranceles de Trump y hoy ya está publicado en el BOE. (Aplausos). ¿Pero cómo vamos a reaccionar tarde, señorías del Grupo Popular!

Decía el señor Abascal ―l‌o recuerdo, señor Figaredo― hace unos meses aquí, en esta tribuna, en el Congreso, que como a Trump le caía bien la señora Meloni, pues Italia se iba a librar de los aranceles, ¿recuerda? ¡Bulo! Un 20 %, como al resto de países de la Unión Europea. Y encima hoy vuelve a mencionar a Italia, que sigamos los pasos de Italia, el ejemplo de Italia. Señores de VOX, que todos somos la Unión Europea. Se lo ha recordado el ministro de Economía, o salimos todos juntos y damos una respuesta todos juntos, que esa es la verdadera fortaleza de la Unión Europea, o no nos vamos a salvar ninguno, señorías de VOX.

También esto es responsabilidad de todos, y aquí está el Gobierno de España, aquí está el ministro de Economía, aquí está el Grupo Parlamentario Socialista. Pero, señorías del Grupo Popular, ¿dónde están las comunidades autónomas del Partido Popular? Porque yo ya he escuchado al presidente Illa un plan para dar respuesta a Cataluña (aplausos) y a Adrián Barbón en Asturias para dar respuesta a las necesidades de las empresas de Asturias. (Aplausos). ¿Y dónde está Ayuso? ¿Dónde está Mazón? ¿Dónde está la señora Buruaga? Todos juntos tenemos que trabajar, señorías del Grupo Popular. Y, una vez más ―s‌ e lo ha dicho el ministro de Economía―, mano tendida para trabajar por España y por los españoles. No pierdan tiempo, ¿eh?

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Casares. Para concluir el debate, tiene la palabra el ministro de Economía, Comercio y Empresa. Cuando quiera.

Carlos Cuerpo Caballero

GobiernoMinistro de Economía, Comercio y Empresa.Página 87Vídeo

Muchas gracias, presidenta.

Dos comentarios al señor Figaredo y luego termino contestando al señor Bravo. El primero de ellos, decía usted que hablo de los datos desde la caída del COVID. Lo hago para precisamente para incluir el impacto del COVID. Es decir, siendo justos, caímos más e incluyo esta caída cuando hablo de cuánto hemos recuperado para ser precisamente justos. ¿Qué prefiere, que lo haga desde el año 2022, sin incluir los datos de la caída? Señor Figaredo, por supuesto que hay que incluir la caída, e incluyendo la caída hemos recuperado ya por encima de nuestros principales socios. (El señor Figaredo Álvarez-Sala hace gestos negativos). Se lo he relatado antes, datos en términos de renta per cápita, un 3,1 %, y en términos de crecimiento de PIB real por supuesto que también, muy por encima ya no solo de la media europea, de la media de la zona euro, sino de países como Francia, Alemania o Italia. Esa es la realidad de la recuperación, que hemos recuperado más que el resto y además hemos recuperado el espacio perdido durante el COVID. Esa es la realidad de los datos y, si quiere, los compartimos, señor Figaredo. Por supuesto que no esperaba menos de su respuesta, pero le agradezco la franqueza y sobre todo que nos haya señalado ya el sentido de su voto. Lo único es que no sé hasta qué punto puede explicar usted políticamente cómo de consistente es votar que no a este real decreto ley y a la vez decir que ustedes quieren proteger a los agricultores y a la industria del sector del automóvil. Yo creo que la falta de consistencia y de coherencia no es algo nuevo, pero en este caso es además fácil de resaltar.

Señor Bravo, es una oportunidad la que estamos perdiendo usted y yo, de verdad que me da mucha pena. Habla de posibles, de si le hemos engañado… Es que ni siquiera le he entendido bien. Entre las dos versiones, entre la versión que yo le mandé a usted el lunes por la noche —s‌ i no recuerdo mal, porque ya me bailan las fechas, a última hora de la noche o primera hora de la madrugada— y la versión que se aprueba en el Consejo de Ministros están los siguientes cambios. Se cambia la palabra «discrecionalidad» por la palabra «arbitrariedad». Siguiente cambio: se añade el 2024 como año base para calcular la afectación en materia de exportaciones. (El señor Bravo Baena pronuncia palabras que no se perciben). Queremos definir el periodo en el cual estamos calculando ese criterio que sirva para saber qué empresas son las más afectadas; es mejor definir el año y que sea el año más reciente para no dejarlo abierto. Siguientes cambios: en la exposición de motivos, donde había dos puntos se pone un punto y seguido. (Risas). Último cambio: se quita un «de» de la exposición de motivos. ¿Sirve esto para justificar el que se estén intentando salir del acuerdo, señor Bravo? (Aplausos.―‌El señor Bravo Baena: Eso yo no lo he dicho). En todo momento hemos tenido una conversación franca en la que le he ido contando personalmente cada uno de los apartados del real decreto ley, a qué se corresponden y qué se pretende con cada uno de ellos. En concreto, si quiere volver al apartado relativo a la afectación territorial, vuelvo a decirle lo mismo, lo que pretendemos aquí es tener en cuenta precisamente el impacto de este shock concreto, que es un impacto que tiene que ver con medidas arancelarias que impone Estados Unidos, que afectará a aquellas empresas, sectores, industrias y, por tanto, territorios que más exposición tengan a la economía americana. Es que es de sentido común. Por ello ―‌y así se lo trasladé y yo creo que podemos estar todos de acuerdo―, como le he dicho antes, si tenemos un sector en Andalucía, como es el sector del aceite de oliva, o el sector del vino, que afecta a Andalucía, Cataluña, País Vasco, La Rioja y muchas más regiones que puedan verse particularmente afectados, tendremos que darles soporte, tendremos que darles apoyo. No se trata de favorecer a una empresa según el lugar en el que esté situada, sino de dar una respuesta justa, y en este caso estamos hablando de un criterio que yo creo que es justo, un criterio ecuánime, e impedir que haya un reparto que se ciña a criterios que sean arbitrarios o discrecionales. (El señor Bravo Baena hace signos negativos).

Esta es la realidad del real decreto ley, no hay nada más allá. Si ustedes quieren utilizar esto como un motivo para no justificar un apoyo a medidas que van a ayudar a ese sector productivo, es una decisión política, es una decisión suya que me parece totalmente válida, pero no nos escudemos en esto, señor Bravo. Decídalo libremente, pero sea valiente; decídalo usted, decídalo teniendo en cuenta, como usted bien ha dicho, que este primer paso del plan es un paso positivo para las empresas, pero que vamos a seguir discutiendo y vamos a seguir hablando de qué pasos siguen siendo necesarios. Y ahí por supuesto que tendremos desencuentros y tendremos diagnósticos que en algunos temas coincidirán y en otros no, pero como pasa con el resto de los partidos con los que negociamos. Por supuesto que esa es la realidad de una negociación, y habrá que llegar a un encuentro y tendremos que llegar a un texto en el cual ―y‌ ese es mi objetivo― estén todos los partidos con los que estamos hablando, estemos todos, y no solo en este real decreto, sino a partir de ahora también en los que puedan venir.

Esa es la realidad. No hay ningún elemento de engaño ni ningún elemento escondido; hay una voluntad de contribuir a ayudar a tener una red de protección para nuestras empresas, para los sectores que se vean más afectados. ¿Podemos estar de acuerdo en que merece la pena apoyarlo, señor Bravo? (El señor Bravo Baena pronuncia palabras que no se perciben). Quiero pensar que sí podemos estar de acuerdo. Esta es la verdad. Le he dicho los cambios que se han introducido. Estos son los cuatro cambios. (El señor Bravo Baena: Dos). ¿Merecen estos cuatro cambios que estemos hablando de si se apoya o no? Creo que todos podemos ser conscientes de que, efectivamente, no merece que estemos hablando de si esto tiene que ser apoyado o no en función del impacto que tiene. Hay otras consideraciones —‌legítimas, por supuesto—, pero en este caso yo creo que tenemos que sobrevolarlas, señor Bravo, tenemos que ser valientes, nos toca.

Gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista, puestos en pie).

Presidencia. Gracias, señor ministro. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia). — COMPARECENCIA DEL MINISTRO DE TRANSPORTES Y MOVILIDAD SOSTENIBLE ANTE EL PLENO DE LA CÁMARA, SOLICITADA POR LOS GRUPOS PARLAMENTARIOS REPUBLICANO Y EUSKAL HERRIA BILDU, PARA DAR EXPLICACIONES Y ASUMIR RESPONSABILIDADES CON RELACIÓN A LA AGRAVACIÓN DEL CAOS FERROVIARIO QUE SUFRIMOS EN CATALUÑA. (Número de expediente 210/000071).

Presidencia. Continuamos con el punto del orden del día relativo a la comparecencia del ministro de Transportes y Movilidad Sostenible ante el Pleno de la Cámara, solicitada por los grupos parlamentarios Republicano y Euskal Herria Bildu, para dar explicaciones y asumir responsabilidades con relación a la agravación del caos ferroviario que sufrimos en Cataluña. En primer lugar, tiene la palabra el señor ministro de Transportes y Movilidad Sostenible.