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Sin adjetivos

Pleno del 9 de abril de 2025

Interpelación urgente a la Vicepresidenta Primera del Gobierno y Ministra de Hacienda sobre los planes del Gobierno para poder afrontar, sin Presupuestos Generales del Estado, retos y amenazas de enorme impacto socioeconómico en España.

Interpelación urgente.. Autor: Grupo Parlamentario Popular en el Congreso. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 109.

Impuestos

Ester Muñoz de la Iglesia

PPDiputada.Página 32Vídeo

Señorías, la verdad es que es bastante indecente difamar a una diputada siendo ministro de España, pero es todavía más cobarde hacerlo, además, en el turno de réplica para que no te puedan contestar, las cosas como son. (Aplausos). Y no sé si me ha dado más asco la actitud machista del ministro o ver a las diputadas socialistas aplaudirlo. (El señor Tellado Filgueira: ¡Qué vergüenza!). La verdad es que no sé qué da más asco.

Señora vicepresidenta, ningún demócrata entiende que este Gobierno se mantenga… (Rumores.— La señora vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, Montero Cuadrado, hace signos de que no se oye). Es que no me escucha la vicepresidenta, si lo puede parar...

Ningún demócrata entiende que este Gobierno se mantenga en un estado permanente de anomalía constitucional. Llevan años retorciendo la ley a demanda, pero la obligación constitucional del Gobierno de presentar presupuestos cada año es muy clara. La Constitución española no prevé voluntariedad u opcionalidad de presentarlos, es un deber del Gobierno presentarlos anualmente. Y, solo en el caso de que no se aprueben, podrá prorrogarlos hasta que se presenten unos nuevos.

Señora vicepresidenta, para que no haya lugar a dudas, porque mienten ustedes más que hablan, les voy a leer directamente de la Constitución el artículo que lo dice, sin trampa ni cartón. El artículo 134 dice que «corresponde al Gobierno la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado y a las Cortes […] su […] aprobación» en esta Cámara. Cuando ustedes se mantienen en rebeldía constitucional y no traen los presupuestos, además, impiden que esta Cámara haga su labor constitucional de aprobar o enmendar los presupuestos. El punto número 2 dice que los presupuestos tendrán carácter anual y que incluirán la totalidad de los gastos. Carácter anual, señora vicepresidenta. Tienen la obligación de presentarlos, aunque no puedan aprobarlos. Entre otras cosas, porque tienen la obligación de explicarle a esta Cámara cuáles son los ingresos y los gastos de cada ejercicio del Gobierno de España. El punto número 3 dice que «el Gobierno deberá presentar ante el Congreso […] los presupuestos […] al menos tres meses antes de la expiración de los del año anterior». Llevan ustedes dos años ya de retraso y vamos hacia el tercero. Señora vicepresidenta, punto número 4: «Si la Ley de Presupuestos no se aprobara antes del primer día del ejercicio económico […], se considerarán automáticamente prorrogados los Presupuestos del ejercicio anterior hasta la aprobación de los nuevos».

Señora Montero, como usted ve, la Constitución no permite a ningún Gobierno prorrogar los presupuestos indefinidamente. ¿Me puede usted decir qué artículo de la Constitución le permite al Gobierno prorrogarlos si las cuentas crecen, como dicen ustedes? Por favor, coja la Constitución y díganos a todos dónde está ese artículo. Se lo digo porque los ministros no paran de mentir y soltar el bulo de que no hace falta aprobar los presupuestos porque dice el Gobierno que España está creciendo. Señora vicepresidenta, Constitución española (muestra en alto la Constitución española), su obligación, y no los trae. (Aplausos).

La gran mayoría de los españoles no entiende cómo es posible que el Estado no tenga mecanismos para obligar al Gobierno a cumplir la ley y la Constitución. Muchos no lo entienden porque, por ejemplo, sí hay mecanismos para obligar a una comunidad autónoma a cumplir la Constitución, ahí está el 155 que, cuando el Gobierno de una comunidad autónoma dio un golpe al Estado, se intervino para que cumpliera la Constitución. ¿Sabe lo que pasa, señora vicepresidenta? Que el constituyente nunca se imaginó que sería el propio Gobierno de España el que incumpliría la ley y la Constitución. Ustedes no presentan los presupuestos porque no los pueden aprobar y sus socios, todos ellos, que trabajan para que a España le vaya mal, les van a permitir no traerlos. ¿Sabe por qué? Porque si traen unos nuevos presupuestos, van a tener que traer partidas para defensa con miles de millones de euros. Y, si los traen, a sus socios (señala hacia los escaños de la parte central del hemiciclo) se les va a caer la careta. Con lo cual, van a permitirles no traerlos y mantenerse permanentemente en rebeldía constitucional.

Sánchez se presentó ante el rey y le mintió a la cara. No tenía una mayoría parlamentaria, tenía una mayoría para la investidura, que no es lo mismo. Una mayoría para mantenerse en el poder a cambio de amnistiar un golpe al Estado y la malversación de caudales públicos para llevarlo a cabo. Sánchez tiene una mayoría contra el Estado que le mantiene en la Moncloa, pero que no le permite gobernar España. Y, encima, ustedes van presumiendo de ello.

Señora vicepresidenta, José María Aznar estuvo ocho años en el Gobierno (risas de la señora vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, Montero Cuadrado) —¡se ríe!— y aprobó ocho presupuestos. Le he traído el BOE, porque como mienten ustedes más que hablan (la señora Muñoz de la Iglesia muestra una serie de documentos que va depositando en la tribuna), se lo he traído aquí: año 1996, año 1997, año 1998, año 1999, año 2000, 2001, 2002 y 2003. Se lo dejo aquí antes de que mienta. (Aplausos.—Una señora diputada: ¡Muy bien!).Mariano Rajoy estuvo siete años, ¡siete años estuvo Mariano Rajoy!, siete presupuestos presentados y aprobados (la señora Muñoz de la Iglesia va mostrando y depositando unos documentos en la tribuna): 2012, 2013, 2014, 2015, 2016, 2017 y 2018. Por cierto, de los del 2018 vivieron ustedes dos años. Se los dejo aquí, señora vicepresidenta (aplausos.—La señora Núñez González: ¡Muy bien!), antes de que salga aquí a mentir, como cuando dijeron que en Castilla y León en cinco años no se había aprobado ningún presupuesto y en cinco años se han presentado cuatro y aprobado tres. Mienten más que hablan, señora vicepresidenta.

No traer los presupuestos ni es serio, ni es responsable y, lo más importante, no es legal. Llevan conviviendo tanto tiempo con unos socios para los que el cumplimiento de la ley es un obstáculo que se han convertido ustedes en un Gobierno que vive y sobrevive permanentemente al margen de la ley.

Señora Montero, nuestro país se enfrenta, junto a Europa, a un momento de máxima incertidumbre, inestabilidad e imprevisibilidad. Las amenazas militares, el riesgo de que Estados Unidos abandone la OTAN si no cumplimos con nuestros compromisos, la guerra de aranceles a nuestros productos son amenazas de tal magnitud que requieren de un Gobierno sólido, fiable, con una mayoría parlamentaria estable que permita gobernar y gestionar un momento como el que estamos viviendo. (Un señor diputado del Grupo Parlamentario Socialista: ¡Sí, vosotros…!). Pero ese no es el Gobierno actual. No son sólidos. Sus desavenencias son continuas, son públicas, son manifiestas; y, en asuntos nucleares, como la permanencia o no en la OTAN, están ustedes divididos dentro del Gobierno. No son un Gobierno fiable. Unos días dicen ustedes que no hay quita de deuda y otros días dicen que sí. Unos días dicen que la amnistía es inconstitucional y al día siguiente dicen que no. Y, desde luego, no son un Gobierno con una mayoría parlamentaria estable. Han perdido más de cien votaciones; pierden las principales votaciones y, cuando tienen miedo de perderlas, retiran las leyes para que parezca que no las hacen. Solo son ustedes capaces de aprobar algo cuando media un peaje o un chantaje, si no, son incapaces de aprobar nada, señora vicepresidenta. (Aplausos).

España va a tener que hacer frente al desembolso de miles de millones de euros para defensa si queremos cumplir con nuestros socios de la OTAN, pero sobre todo si queremos tener un ejército con unas capacidades humanas, militares, tecnológicas que sean capaces de disuadir cualquier amenaza. Si estamos ahora mismo con un 1,30 % del producto interior bruto y tenemos que subir al 3 % o 3,5 % que ya está diciendo la OTAN, es evidente que vamos a tener que incrementar muchos miles de millones de euros el presupuesto, como mínimo unos 35 000 millones de euros. El presupuesto de defensa actual ronda los 17 000 millones de euros, ¿me está diciendo, señora vicepresidenta, que piensan duplicar el Ministerio de Defensa con transferencias de créditos, sin pasar por los presupuestos? Y, por cierto, esta semana hemos conocido que el Gobierno ha aprobado una transferencia de 2084 millones de euros al Ministerio de Defensa, pero la ley aprobada desde octubre no lleva dinero y dicen que hay que esperar unos presupuestos que ellos mismos dicen que no se van a aprobar. Para los pacientes de ELA no hay 200 millones de euros a través de una transferencia de crédito. Se le debería caer la cara de vergüenza, señora vicepresidenta. (Aplausos.—Una señora diputada: ¡Muy bien!). Se le debería caer la cara de vergüenza, sí.

Esta misma semana han anunciado también un plan con 14 000 millones de euros para ayudar a los sectores afectados por los previsibles aranceles americanos; un plan insuficiente, ineficiente y sin consenso, que además también viene con peaje. Por supuesto, lleva el cupo independentista revolucionario que lleva cada ley o decreto de este Gobierno para poder ser aprobado, en este caso, del 25 % del apoyo. ¿Qué pasa, que los aranceles no afectan por igual a todos los ciudadanos de España, sino en función de donde vivan? Afectan más en Cataluña, ¿no? Qué casualidad. Y, por cierto, hablando de aranceles, le tengo que confesar una cosa. No sabe cómo me presta escuchar a la izquierda de este país defender con tanto ahínco la libertad de comercio, ¡el libre mercado! Están ustedes convertidos, toda la izquierda de este país, en unos peligrosos ultraneoliberales que defienden la libertad y el libre mercado. (Aplausos). ¡Cómo me presta, señora vicepresidenta! Qué pena que solo cuando hemos tenido la amenaza encima han sido conscientes de la importancia del libre mercado, que eso trae riqueza y no pobreza, como el intervencionismo y el proteccionismo que defiende siempre la izquierda. A ver si se aplican también la teoría en España y alivian un poco el infierno fiscal al que tienen sometidos a todos los españoles. (Una señora diputada: Muy bien).

¿Saben qué defienden también los liberales además del libre comercio y el Estado de derecho? La igualdad. La igualdad, señora Montero. Y ustedes, cuando los españoles necesitan que su Gobierno tome medidas para defenderles de los aranceles, han preferido darle el cupo a Junts que pactar con el Partido

Popular. Luego se subirá aquí y hablará de partidos de Estado, ¿verdad, señora vicepresidenta? Qué poca vergüenza.

Señora vicepresidenta, toda Europa sabe ya que Pedro Sánchez tiene precio, es el que se le ponga en la chequera para llegar a acuerdos con él. Así es imposible demostrar fuerza, seriedad o unidad ante nuestros socios y, lo que es más importante, ante nuestros enemigos. La debilidad de Sánchez nos hace vulnerables. Su empeño en mantenerse en el Gobierno asediado por la corrupción, sin capacidad de gobernar si no es con peaje, supeditado permanentemente a los chantajes de los independentistas, nos hace vulnerables, nos debilita como país. Un hombre de Estado no permitiría que su debilidad afectase a su nación, daría un paso al lado para convocar elecciones y que el pueblo pudiera elegir un Gobierno que tuviera una mayoría suficiente para llevar a cabo las medidas necesarias ante los retos y los desafíos que tenemos como país. España necesita un presidente cuya voz sea creíble dentro y fuera de nuestras fronteras. No nos podemos permitir que nuestros socios internacionales no sepan si Sánchez les engaña a ellos o a su país. Porque no se puede ser presidente de un Gobierno en Europa y decir que queremos mantenernos en la OTAN y que nos comprometemos a subir el gasto en defensa militar y venir a España y tener un Gobierno que dice que hay que salirse de la OTAN. No son creíbles, señora vicepresidenta. Un verdadero líder no se sonríe al ver su reflejo en el espejo, un líder es capaz de sacrificarse por un bien superior, por un objetivo mayor, por su país si la ocasión lo demanda. Qué difícil, señora Montero, tiene que ser gobernar España con quien quiere destruirla. Y usted, entre servir a su país o servir a Sánchez, ha preferido servir al débil. (Aplausos). La historia, desgraciadamente, está llena de ejemplos de cómo hombres débiles preceden tiempos difíciles. Ojalá ese no sea el futuro de España.

Yo le quiero preguntar, señora vicepresidenta, ¿nos puede explicar cómo puede España afrontar todos estos retos y desafíos sin presupuestos generales, con un Gobierno dividido, sin rumbo más allá de mantenerse en el poder y con una debilidad que se acrecienta cada día? Y le voy a pedir una cosa, señora vicepresidenta. Este Gobierno está muy acostumbrado a atacar personalmente a los diputados porque les hablamos de sus casos de corrupción y les hablamos de su falta de gestión. Espero que no haga como su compañero Puente y me ataque personalmente. Y si no les gustan los insultos, también tengo que recordar una cosa, porque la ministra de Universidades se ha ido, estaba muy indignada porque escucha palabras que no le gustan. A esta bancada tampoco le gusta escuchar de su vicepresidenta y desde esa tribuna cómo nos dicen «qué cabrón», y usted lo ha hecho en este Pleno. (La señora vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, Montero Cuadrado, hace gestos negativos.—Varios señores diputados: Sííí). Sí. Sí. Así que yo lo que le pido es que me conteste, que me conteste a todo lo que le he dicho, que me enseñe el artículo de la Constitución (muestra la Constitución española) donde dice que se pueden prorrogar los presupuestos durante cuatro años, que me enseñe dónde dice la Constitución que se pueden prorrogar los presupuestos si el Gobierno dice que España crece, que me diga por qué se mantienen en rebeldía constitucional. Son el único Gobierno, no ha habido ningún ministro de Hacienda en la historia de este país que no haya presentado los presupuestos cuando le correspondía. Señora vicepresidenta, conteste a algo, por favor.

Muchas gracias. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señora Muñoz. A continuación, tiene la palabra, en nombre del Gobierno, la señora vicepresidenta primera y ministra de Hacienda. Cuando quiera.

Presidencia. Muchas gracias, señora presidenta. Señora Muñoz, yo creo que la sesión de hoy pone de manifiesto quiénes toman la palabra para insultar. (La señora Muñoz de la Iglesia hace gestos afirmativos). Usted ha tomado la palabra y creo que he cogido más de seis veces en que le ha dicho a algún miembro del Gobierno ‘sinvergüenza’. Usted, solo usted. (La señora Núñez González: No, no. Ha dicho qué país.—Rumores). Señora presidenta, yo le ruego, le pido amparo cuando estoy en el uso de la palabra. De forma reiterada los miembros del Grupo Popular que no son los portavoces en esta interpelación se ponen a interpelarme desde la propia tribuna. Yo le pido amparo ante eso, porque interrumpen el hilo conductor del discurso; y, evidentemente, cada uno realiza el que considera. Ha pasado más de cinco o seis veces, y lo hemos visto también en las intervenciones del resto de los portavoces que han preguntado a los ministros en esta sesión. Voy a intentar centrarme en la materia de esta interpelación, básicamente sobre los retos y desafíos que tiene el Gobierno de España y que tiene este país, y también cómo afrontarlos, tal como se planteaba en esta interpelación. Por cierto, señora Muñoz, no sé de dónde viene el alegato que usted hace por el libre mercado, como si el Partido Socialista se hubiera desmarcado alguna vez de eso. Muchas veces no se les entiende, porque ustedes utilizan argumentos o algún tipo de expresión que no se corresponde con lo que piensa el Partido Socialista. Se lo digo también porque me parece fundamental que siempre hemos sido partidarios del libre mercado y, de hecho, es obvio que nuestra entrada en la Unión Europea —‌lo es para todos los partidos europeístas— requiere sujetarse a las leyes que se plantean por parte de la Unión Europea del libre comercio de mercancías, por supuesto también libre circulación de personas y, por tanto, todo lo que tiene que ver con este proyecto colectivo. Señoría, podemos coincidir en que la situación internacional es compleja, está marcada por la incertidumbre, como estamos comprobando, pese a todo, el Gobierno de España está mandando un mensaje de tranquilidad y de confianza al conjunto de sectores productivos, porque tenemos experiencia en abordar las diferentes crisis que ha ido atravesando nuestro país, particularmente, la crisis de la pandemia que tuvimos que afrontar hace menos de cinco años, la crisis de la invasión de Ucrania derivada de la subida de la inflación y ahora nos encontramos con la crisis arancelaria provocada por la Administración norteamericana con una política que el Gobierno de España considera absolutamente desafortunada para todos. Es decir, entrar en esa guerra comercial no es bueno ni para España ni para Europa, tampoco para los Estados Unidos, ni para el conjunto del mundo. Sin embargo, señorías, la fortaleza de nuestro país es que afrontamos este escenario con un crecimiento sólido, con récord en afiliación, con reducción de la inflación y con unas cuentas públicas saneadas. De hecho, la política económica y fiscal del Gobierno ha permitido una rápida recuperación económica y una reducción de la desigualdad. Por tanto, señores del Grupo Popular, un elemento fundamental es arrimar el hombro. La pregunta que hoy flota en el ambiente y la que preguntan los periodistas, señorías, y ustedes mismos, es efectivamente esa ambigüedad que ha transmitido el Partido Popular respecto a qué va a hacer con las medidas arancelarias, si van a concretar que ustedes van a poner de su parte para poder aprobar esas medidas o si, como vienen haciendo desde que el presidente Sánchez lo es, van a estar en contra de los intereses generales del país, no van a arrimar el hombro y van a buscar alguna excusa para, como siempre, hacerse a un lado cuando se requiere la esencia de un partido de Estado. Creo que es importante recordar, señorías, que, en otras ocasiones como, por ejemplo, durante la pandemia y durante la guerra de Ucrania, ustedes, por votar en contra, votaron incluso en contra de aquellos decretos que permitían que los ciudadanos estuvieran bajo el confinamiento para poder preservar vidas; ustedes votaron en contra. Votaron en contra de los ERTE, votaron en contra de las ayudas al tejido productivo; y han votado en contra de la prórroga de la prohibición del corte de suministro, han votado en contra de la revalorización de las pensiones, aunque luego se arrepintieron cuando vieron que ya su voto no era útil, o han votado en contra del transporte. Aquí la pregunta es si ahora que estamos en una situación que requeriría la unidad de los partidos, el Partido Popular va a estar del lado del Gobierno, como estuvo el Partido Socialista —‌sí, señora Muñoz— cuando hubo crisis importantes que afrontó el Partido Popular. Estuvo al lado del Gobierno, por ejemplo, en un elemento tan político y tan crítico como cuando se declaró unilateralmente la independencia de Cataluña y nosotros apoyamos a su Gobierno, al Gobierno del Partido Popular, para que se aplicara el 155. Esta es la diferencia entre ustedes y nosotros. También ha ocurrido siempre con algunas materias especialmente sensibles, como la lucha contra el terrorismo, en la que el Gobierno del Partido Popular contó siempre con el apoyo del Partido Socialista en la oposición. Y, sin embargo, ustedes, incluso cuando ETA ya ha sido vencida por la democracia española, siguen haciendo del terrorismo uno de sus elementos de confrontación, a pesar del ruido y del dolor que provoca en el conjunto de las víctimas. Señorías, España ha cerrado con un 2,8 % del PIB. Esto significa que nuestro presupuesto y nuestra situación política contaron con una previsión presupuestaria adecuada, correcta, y que al cierre del ejercicio presupuestario incluso permite una cierta holgura para poder incluir algunas de las medidas que previamente no estaban contempladas en los proyectos de presupuestos, que, como usted ha indicado, estaban prorrogados. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia). Y, efectivamente, señora Muñoz ―u‌ sted ha leído el artículo donde la Constitución prevé la prórroga presupuestaria―, si no fuera posible esa prórroga presupuestaria, podríamos hablar de un escenario que no estuviera acorde con la Constitución. Usted ―‌y se lo agradezco― ha tenido la ocasión de leer el artículo de la propia Constitución que prevé que no haya cuentas públicas aprobadas en el ejercicio presupuestario y que, por tanto, hubiera que proceder a la prórroga. Esto es algo que también ocurre, señora Muñoz, en las comunidades autónomas donde ustedes gobiernan. No se han presentado tampoco presupuestos en esas comunidades autónomas. Por ejemplo, le recuerdo que la señora Ayuso en la anterior legislatura solamente aprobó un presupuesto; en cuatro años solamente aprobó un presupuesto. Nunca escuché, ni a usted ni al resto de miembros de su grupo, decir que hubiera algún tipo de incumplimiento de la Constitución o de alguna normativa. En cualquier caso, yo le quiero recordar su propia tesis, porque a veces el Partido Popular pretende decir una cosa y la contraria, dependiendo del debate que se establezca. ¿Usted recuerda, señora Muñoz, cuando el Gobierno de España trajo en tiempo y en forma la senda de estabilidad presupuestaria? La senda de estabilidad presupuestaria es el primer hito presupuestario. Ustedes, con su voto, negaron esa senda de estabilidad que permitía a las entidades territoriales, comunidades autónomas y también ayuntamientos tener 4500 millones de euros más. Después de tumbar esa senda de estabilidad, incomprensiblemente ―i‌nsisto―, porque era buena para los territorios y, particularmente, para las comunidades autónomas donde ustedes gobiernan ―‌tendrán que explicarlo―, ustedes dijeron que sin la senda de estabilidad no se podían formular presupuestos generales del Estado. No era la tesis del Gobierno, era la tesis del Partido Popular. Por tanto, señoría ¿a qué viene reclamar que se traigan los presupuestos contradiciendo su propia teoría, la de que después de tumbar las reglas fiscales no es posible formular el proyecto de presupuestos? ¿Sabe a qué viene? A que les da igual. Usted lo ha explicado en la tribuna. Usted no quiere que vengan presupuestos a esta Cámara para tener un contraste de políticas, para priorizar las acciones de las cuentas públicas orienten. A usted no le interesa ese debate. Usted ha dicho que se tienen que traer los presupuestos a la Cámara porque en realidad lo que ustedes quieren que se produzca es o bien un debate cruzado entre las fuerzas políticas que apoyan a este Gobierno, según usted, a propósito del gasto en defensa ―‌es lo que usted dice, es su teoría y yo la respeto, como usted entenderá― o bien que los presupuestos finalmente no se traigan aprobados. La pregunta es: ¿por qué entonces ustedes piden que se traigan los presupuestos? ¿Van a aportar algo, señora Muñoz? ¿Ustedes comprometen su voto? ¿Ustedes están dispuestos a sentarse? (Rumores.―‌La señora Montesinos de Miguel: ¡Un cheque en blanco!). ¡Ah, bueno!, ahora la señora Macarena ―n‌ o me acuerdo su apellido― interactúa conmigo también, señor presidente, y habla de cheque en blanco. No, no, sentarse a hablar de presupuestos. (La señora Montesinos de Miguel: Sí, hombre…). Como nosotros, por ejemplo, propusimos… Dice: Sí, hombre. Bueno, es que es lo que ustedes plantean… (La señora Montesinos de Miguel pronuncia palabras que no se perciben). Si usted interactúa conmigo no tengo más remedio que responderle, señoría. (Rumores). Dice: Sí, hombre, le vamos a aprobar a ustedes unos presupuestos. ¿En qué quedamos? (El señor De Olano Vela: No nos han llamado en siete años). ¿Para qué quieren ustedes que traigamos los presupuestos a la Cámara si el Partido Popular, da igual lo que contemple, nunca va a plantearse el apoyo a unos presupuestos generales? (Aplausos). Señora Muñoz, yo creo que el Partido Popular tiene que salir de ese teatrillo que practica en los últimos años en donde le importa nada la mayoría de los ciudadanos, le importa cero el interés general de los ciudadanos respecto de las leyes o de la aprobación de presupuestos. El Partido Popular, desde el mismo día en que fuimos capaces de plantear la investidura del señor Sánchez acordada con el resto de personas y de grupos aquí presentes en la Cámara, señora Muñoz, no aceptó ese resultado democrático. Este es el problema que tiene el Partido Popular. Y tiene otro. El Partido Popular necesita alimentar inestabilidad en el Gobierno, evidentemente provocando el deterioro también de la confianza de los inversores que necesitan y quieren invertir en nuestro país. A ustedes les da igual hablar mal de nuestro país en España o fuera de España. (La señora Muñoz de la Iglesia hace gestos). Bueno, usted hace eso con la cara, pero es que ustedes cada vez que van a Europa van a hablar mal de España (un señor diputado: ¡De Sánchez!). Lo hacen ante la Comisión Europea, ante los inversores extranjeros y ante el resto. Señora Muñoz, si a ustedes les da igual el contenido de las cuentas públicas, si a ustedes les da igual la estabilidad de este país, los demás podemos pensar que su único interés en decir que va a haber elecciones a la vuelta de la esquina es porque quieren ustedes retrasar el cuestionamiento del liderazgo en la dirección actual del Partido Popular, y lo sabe. (Risas). Bueno, se ríen porque, claro, es una cuestión que, por supuesto, es delicada, y lo saben. Ustedes dicen permanentemente que hay que convocar elecciones para evitar un debate en el interior del Partido Popular que cuestione, como cuestiona mucha gente y algunos barones, la permanencia del señor Feijóo. Y eso, señora Muñoz, evidentemente lo sabemos, lo hemos visto. Lo que hará este Gobierno es seguir trabajando por la mayoría. Cuando suba a la tribuna debería usted contestar y decir a este país si el Partido Popular está dispuesto a proteger a los agricultores, está dispuesto a proteger al tejido productivo o si van a seguir ustedes abrazados a VOX, a la ultraderecha y, en este caso, a Trump en contra de los intereses europeos. Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra la señora Muñoz de la Iglesia.

Ester Muñoz de la Iglesia

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Mire, señora vicepresidenta, lo primero que tengo que aclarar es que yo no la he llamado sinvergüenza. He dicho que por algunas de sus actitudes se les debería caer la cara de vergüenza, que es distinto. A ver si, además de otras cuestiones, también está usted con problemas de oído. Yo no la he llamado sinvergüenza ninguna vez, señora vicepresidenta. (Aplausos).

Dice usted que el PP no quiere que presenten los presupuestos. Preséntenlos y presente la senda de déficit también, por supuesto, entre otras cosas, porque es su obligación constitucional. No ha sido usted capaz de decirme cuál es el artículo que dice que se pueden prorrogar indefinidamente los presupuestos, señora vicepresidenta. Sáqueme la Constitución y dígame dónde lo pone. Dice que les gusta el libre mercado, pero les ha faltado tiempo para gastar 2000 millones de euros para intervenir en una empresa privada. ¡Pero cómo que les gusta el libre mercado, señora vicepresidenta, si tienen ustedes unos tics intervencionistas absolutos!

Mire, señora vicepresidenta, se repite cada vez que sale aquí. Repite los mismos bulos, no contesta a nada. Vive en un bucle permanente de insultos, de demagogia, de ignorancia y de aspavientos. Son una fábrica de bulos y una fábrica de relatos, pero en quiebra, de la cual usted es la vicepresidenta. Y últimamente se ha pasado de frenada; solo hay que verlo en las últimas semanas en Andalucía. El presidente del Gobierno la ha apartado incluso del plan de los aranceles, porque ya usted no vende absolutamente nada. Hay que ver cómo paga Sánchez su sumisión inquebrantable, ¿eh, señora Montero?

Tiene una larga pero dudosa trayectoria política, señora Montero. De sus tiempos de consejera de Sanidad en Andalucía se recuerda el recorte de 1500 millones de euros en la sanidad. Ha sido la mayor recortadora de la sanidad en Andalucía, pero luego se pone delante de la pancarta para defender la sanidad pública en Andalucía, como el otro día. (Aplausos). Mire, lo preocupante no es estar en manos de los médicos de la privada, sino estar en las manos de este Gobierno. Y le voy a contar un secreto, señora vicepresidenta: este partido es la alternativa a su Gobierno, no el sostén de este Gobierno. No pretenda que apoyemos sus desmanes, y menos sus peajes y chantajes como el del 25 % que nos quieren poner con los aranceles. Cuéntenle a la gente toda la verdad, señora vicepresidenta.

Como ministra de Hacienda ha sido la única que ha incumplido su deber constitucional de presentar los presupuestos, ha asfixiado a los españoles con impuestos, ha señalado y ha perseguido a los autónomos. Como vicepresidenta ha atacado a jueces, a periodistas, a magistrados, ha insinuado información reservada de un ciudadano particular, ha negociado la quita de deuda en contra del resto de los españoles y ha apoyado una amnistía. Su vida política ha ido también paralela a la corrupción de todo el Partido Socialista, al de Andalucía con los ERE y, ahora también como ministra de Hacienda, ha tapado que en 2022 su ministerio ya investigaba los contratos de ADIF y de Interior en relación con la trama Koldo y después echaron a la persona que decía que había fraude. También quiero recordarle que usted forma parte de un Gobierno en el que se ha contratado a prostitutas en empresas públicas. Sobrinas, dicen. No creo que fueran sobrinas, pero bueno. (Rumores).

Como socialista ha permitido que se excarcelasen a violadores antes de tiempo; ha permitido que se quiebre la igualdad entre españoles a cambio de poder para Pedro Sánchez; ha permitido que sus subordinados, como su jefe de gabinete, favorecieran a presuntos delincuentes como el señor Aldama, y lo ha ocultado, lo ha tapado.

Como secretaria general del PSOE en Andalucía ―‌lleva unos pocos meses, pero da de sí, ¿eh?― ha insultado a jueces; ha atacado a las universidades privadas, mintiendo sobre la calidad de sus títulos y poniendo en entredicho los títulos de muchos de sus compañeros, entre ellos, los títulos del presidente del Gobierno; también ha atacado el Estado de derecho y la presunción de inocencia. Mire, señora vicepresidenta, se lo voy a explicar muy claramente para que lo entienda: la empresaria Carmen Pano ha declarado y confesado ante un magistrado que llevaba bolsas con dinero a Ferraz para pagar favores que le hacía el Partido Socialista. Como es una mujer, ¿hay que creerla o hay presunción de inocencia? ¿A que así lo entiende más rápido, señora vicepresidenta? (El señor Olano Vela: ¡Muy bien!―A‌ plausos).

Decía antes en la sesión de control la señora Montero que el PP dedica mucho tiempo a ver su agenda. ¡Hombre, es que es nuestra obligación, señora vicepresidenta! Siento decírselo, pero tenemos que controlar al Gobierno. Yo sé que a usted le gustaría que no la controlara nadie, pero es nuestra obligación; no se sorprenda por ello. Dice que dedicamos muchos recursos a desgastarla a usted y a su imagen. ¡Hombre!, para eso se vale usted sola, ¿eh? (Risas.―‌Aplausos). De verdad le digo que no dedicamos a ello ni un minuto porque los fines de semana usted lo hace muy bien sola.

Está usted muy preocupada por las cuestiones internas del Partido Popular ―‌claro, con lo que tiene ahí dentro… (risas)―, pero le voy a decir una cosa para que le quede claro. En el Partido Popular esperamos que el señor Sánchez la guarde muchos años como candidata en la oposición en Andalucía, de verdad se lo digo, le deseamos muchos años en Andalucía, porque a Juanma Moreno y al Partido Popular les va a ir muy bien con usted cada fin de semana dando mítines; de hecho, estamos pensando en invitarla a los nuestros para que pueda usted hablar más todavía. (Aplausos).

Señora vicepresidenta, usted no debería seguir siendo ministra y vicepresidenta del Gobierno de España por mentir, por su falta de gestión y por mostrarse usted muy incapaz. Se lo vuelvo a repetir: es la única ministra de Hacienda que no ha sido capaz no ya de aprobar, sino de presentar cada presupuesto cada año, como obliga la Constitución.

Sé que mi intervención no le ha gustado. También el otro día aquí en la sesión de control me decía que el partido me ha puesto para hablar de la corrupción del Gobierno y de la basura. De verdad que es difícil hablar con ustedes de otra cosa porque es a lo que se dedica el Gobierno. Claro, si hubieran traído unos presupuestos podríamos hablar de enmiendas, pero como ni siquiera los presentan… Es que no se puede hablar de otra cosa que de la corrupción de este Gobierno porque cada día hay un escándalo nuevo. (Aplausos).

Termino ya. Señora vicepresidenta, no les gusta que hablemos de su corrupción, no les gusta que hablemos de que incumplen la Constitución, no les gusta que hablemos de los chantajes ni de las cesiones a las que se someten para poder aprobar pírricamente alguna votación. Señora vicepresidenta, están rodeados de corrupción y de basura, pero tengo que decirle que no es culpa nuestra, es culpa suya.

Muchas gracias. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie).

Presidencia. Tiene la palabra la señora vicepresidenta primera del Gobierno.

Presidencia. Muchas gracias, señor presidente. Efectivamente, señora Muñoz, su grupo parlamentario la elije a usted como portavoz solo y exclusivamente para airear mentiras, bulos y fango. (Aplausos). Se lo tiene usted que hacer mirar. Los aplausos que a usted le dan también recogen que a usted le encomiendan un trabajo que no es agradable para el resto de los diputados. Usted cree que con ese tipo de expresiones que ha hecho en la tribuna, con ese tipo de acusaciones… Usted no ha hablado de la materia, usted se ha referido a recortes de prensa y a bulos. Ustedes hablan de la presunción de inocencia y se rasgan las vestiduras, pero, señorías que están aquí en esta Cámara, ¿cuántas y cuántas veces los diputados del Partido Popular cuestionan la presunción de inocencia de los que nos sentamos en este lado de la bancada del hemiciclo? (Señala los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.―A‌ plausos). Señora Muñoz, usted, cada día. Yo expresé, y lo he dicho, que no pasa nada por pedir disculpas. Señora Muñoz, ustedes no las piden nunca. Si se me malinterpretó por cómo me expresé, lo retiré. (Rumores.―‌El señor Sayas López: No, no). Sí, sí. Eso en política se llama ser honrado. (Rumores.―‌Aplausos). Eso en política se llama reconocer que lo que no queremos es desviar el debate. Todavía no he escuchado a los miembros del Partido Popular qué piensan a propósito de sentencias que pueden suponer un retroceso en la credibilidad del testimonio de las mujeres. Tenemos que defender que las mujeres denuncien, tenemos que defender que las mujeres sepan que tienen que confiar en los tribunales, en los juzgados, que se va a dar credibilidad a su testimonio. No podemos crear espacios de impunidad ni hacer que determinadas sentencias disuadan a las mujeres de denunciar. Esa es la verdad del debate y esa es la que el Partido Popular no quiere afrontar. (Aplausos). Y por eso, señora Muñoz, no voy a pedir disculpas. Por tanto, lo voy a seguir defendiendo, porque creo en ello firmemente. Por cierto… (Rumores). Señor presidente, cuando todos hablan a la vez, hay que elevar el tono en la tribuna. Yo ruego a sus señorías que escuchen como yo escucho las intervenciones de sus señorías con todo el respeto posible. Usted dice que no sabe si yo tengo problemas de oído. Bueno, si los tuviera, como usted entenderá, no pasaría nada. Todos los que los padecen tienen perfectamente la capacidad de trasladar y dar argumentos, señora Muñoz. Siempre se desliza insultando por algún sitio, y no lo va a conseguir. ¿Prórroga indefinida? Pero ¿quién ha hablado de prórroga indefinida? (La señora Muñoz de la Iglesia: Ustedes). No, es que miente en eso, señora Muñoz. En ningún caso nadie del Gobierno ni ningún miembro del Partido Socialista han hablado de prórroga indefinida, todo lo contrario. Este Gobierno ha afirmado, por activa y por pasiva, que va a llevar los presupuestos en el momento que haya… (La señora Muñoz de la Iglesia pronuncia palabras que no se perciben). Se lo estoy diciendo, es que usted no me escucha: se hará en el momento que exista una ventana de oportunidad con los grupos políticos. (Risas). Lo he dicho y lo reitero. Por tanto, el compromiso lo tenemos. (Rumores.―A‌ plausos). Señorías, ¿qué problema tienen ustedes con que el Ministerio de Ciencia, responsable de universidades, haya alertado de que hay títulos privados de baja calidad? Esto no lo ha dicho el Gobierno, sino la conferencia de rectores. ¿Qué problema tienen ustedes con que el Gobierno, ejerciendo sus competencias, establezca unos estándares mínimos que permitan asegurar que la educación, sea pública o sea privada, responde a los requerimientos de calidad necesarios para la expedición de títulos? Es que dice usted: Usted insulta al resto… No, no, señora Muñoz, aquí lo que no podemos es consentir que ustedes autoricen universidades privadas que los rectores están diciendo que son de baja calidad, que no tienen ningún tipo de sustento que permita su acreditación y cuyos títulos se consiguen con un menor esfuerzo y una menor exigencia. Por eso se rebelan los rectores contra determinados títulos privados. Señora Muñoz, yo me pregunto: ¿qué problema tiene el Partido Popular con que el Gobierno vele por la calidad de los futuros profesionales y exija a los ciudadanos que reúnan las competencias para el desarrollo de su trabajo? ¿O les da igual? ¿O es que ustedes estudian en ese tipo de universidades? (La señora Muñoz de la Iglesia hace gestos negativos). Bueno, usted no, pero a lo mejor sus compañeros sí y, por tanto, están teniendo problemas. (La señora Muñoz de la Iglesia pronuncia palabras que no se perciben.―‌Varios señores diputados: ¡El presidente!). Usted no me puede interpelar mientras yo hablo porque no podemos terminar esta interpelación y tendríamos que volver a tomar la palabra. Miren, cuando ustedes no tienen ningún tipo de argumentos hablan de corrupción o hablan de mentira, y usted habla de forma permanente del tema de los ERE. El Gobierno de Andalucía está pagando a los trabajadores de los ERE, lleva pagando desde que llegó… (El señor Bravo Baena hace gestos negativos). Dice el señor Bravo que no. Aseguro que se sigue pagando la póliza de los trabajadores desde que llegó Moreno Bonilla al Gobierno. (Aplausos). Yo le pregunto, señora Muñoz: ¿es corrupto el señor Moreno Bonilla por estar pagando la póliza de los trabajadores o no es corrupto? Porque, claro, lo que no vale es que cuando hace algo el Partido Socialista nosotros seamos corruptos y cuando lo hace el Partido Popular sea perfectamente legal.

Presidencia. Señoría, debe finalizar, por favor.

Presidencia. Termino. Lo que sería interesante, señora Muñoz ―o‌ jalá en el futuro su grupo tenga a bien ponerla en esa portavocía por el interés de los ciudadanos―, es que hablaran de los problemas reales que tiene la gente, y hoy un problema real que sufren los ciudadanos es la incertidumbre respecto a los aranceles de Estados Unidos. Le vuelvo a preguntar al Partido Popular: ¿va a apoyar las medidas del plan de respuesta a los aranceles de Estados Unidos, sí o no? No busquen excusas. Si es no, es lo de siempre: nunca están cuando se les espera por parte del Estado; nunca están cuando necesitamos que arrimen el hombro; están a sus cosas, a lo de siempre. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista, puestos en pie).

Presidencia. Gracias. —  DEL GRUPO PARLAMENTARIO VOX, AL MINISTRO DEL INTERIOR SOBRE LAS MEDIDAS QUE PRETENDE ADOPTAR EL GOBIERNO PARA DISMINUIR LA DELINCUENCIA EN ESPAÑA. (Número de expediente 172/000112).

Presidencia. Interpelación urgente del Grupo Parlamentario VOX al ministro del Interior sobre las medidas que pretende adoptar el Gobierno para disminuir la delincuencia en España. Para su defensa, tiene la palabra el señor Gil Lázaro. (Aplausos).