Marije Fullaondo la Cruz
EH BilduDiputada.Página 30Vídeo
Eskerrik asko, mahaiburu andrea. Ministra andrea. egun on.
Muchísimas gracias, señora presidenta. Muy buenos días, señora ministra.
La semana pasada, nuestro compañero Mario Zubiaga le preguntaba en el Senado por las consecuencias de la sentencia del Tribunal Supremo ante el traspaso de la gestión de las homologaciones de títulos universitarios extranjeros. Su respuesta fue contundente, tanto en términos de combatir las resistencias ante la transferencia como en cuanto a que los expedientes que a consecuencia de esta sentencia han quedado en el limbo se resuelvan sin perjuicio para nadie. Como sabe, este es un tema que preocupa mucho en Euskal Herria, por un lado, porque se están poniendo en tela de juicio nuestras competencias y nuestro autogobierno y, por otro, porque se está vulnerando el derecho de cientos de personas a ejercer su profesión; una profesión para la que están perfectamente cualificadas. Son personas que además los servicios públicos de nuestro país están esperando para cubrir necesidades profesionales. Por eso le traemos hoy dos cuestiones: por un lado, poner en marcha los mecanismos para lograr el traspaso definitivo de la transferencia a la mayor brevedad. Ya lo conseguimos en el caso de la transferencia de tráfico a Nafarroa, y podemos y debemos hacerlo también en este caso, bien sea mediante modificación de ley, por ejemplo, reformando el artículo 10 de la LOSU para atribuir expresamente la competencia de ejecución de los procesos de homologación a las comunidades autónomas que así lo soliciten, bien mediante los mecanismos que consideren oportunos, pero es necesario hacerlo ya. Y, por otro lado, la necesidad de resolver transitoriamente los expedientes que tras la decisión del Supremo han quedado en el limbo. Creemos que la resolución de estos expedientes debería hacerse de oficio por parte del ministerio de modo automático prácticamente, sin que tengan que volver a pasar por un proceso burocrático por el que ya han pasado dos veces. Son unos doscientos expedientes los que han quedado en el limbo y a los que hay que dar respuesta inmediata; son doscientas personas que, en muchos casos, llevan más de tres o cuatro años esperando la homologación, y doscientas personas a las que los servicios públicos vascos esperan para cubrir puestos profesionales. Por lo tanto, ¿qué compromisos está dispuesto a tomar el ministerio ante estas dos cuestiones? O ¿qué pasos ha empezado a dar o tiene pensado dar?