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Sin adjetivos

Pleno del 8 de abril de 2025

Proposición no de Ley sobre reconocimiento y apoyo al pueblo gitano.

Proposición no de Ley ante el Pleno.. Autor: Grupo Parlamentario Socialista. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 108.

Votación

  • 10 de abril de 2025: salió adelante, 312 sí, 0 no, 33 abstenciones.

Inés Plaza García

PSOEDiputada.Página 48Vídeo

Gracias, señora presidenta. Señorías, tengo el inmenso honor de subir a esta tribuna en un día muy especial. Hoy se celebra el Día Internacional del Pueblo Gitano. Además, este año se cumplen seiscientos años desde la llegada del pueblo gitano a la península ibérica, y esta efeméride no puede quedarse en un gesto simbólico. Desde el Congreso de los Diputados, hoy tenemos la oportunidad y la responsabilidad de convertir el reconocimiento en acción y la memoria en compromiso. Son seiscientos años de cultura, de lengua, de flamenco, de arte, de dignidad, de lucha, de resiliencia y de orgullo, pero también son seiscientos años de discriminación, de leyes injustas, de persecución, de segregación, de estigmas que aún no se han roto y de silencio institucional, porque, señorías, muchas veces las instituciones han callado ante el sufrimiento de miles de hombres y mujeres gitanos, que solamente querían vivir con dignidad, y precisamente ese silencio es el que hoy venimos a romper. Hoy no solamente venimos a decir gracias, también venimos a decir basta, basta de invisibilización, basta de exclusión y basta de desigualdad estructural. Con esta iniciativa hoy traemos un acto de justicia democrática, porque, señorías, no hay historia de España sin historia gitana, y no puede haber futuro digno sin inclusión real, plena y segura. (Aplausos). Es cierto que en los últimos años nuestro país ha dado pasos importantes, como con la creación del Consejo Estatal del Pueblo Gitano, la fundación del Instituto de Cultura Gitana, la declaración del 8 de abril como Día del Pueblo Gitano, el reconocimiento oficial de sus símbolos desde 2018, la Ley integral para la igualdad de trato y la no discriminación, la Ley de Memoria Democrática ―que incluye la reconciliación con el pueblo gitano―, la aprobación en 2022 del informe para estudiar el pacto de Estado contra el antigitanismo y el reconocimiento del antigitanismo como agravante penal, y, sobre todo, la puesta en marcha de la

Estrategia para la Igualdad, Inclusión y Participación del Pueblo Gitano, una estrategia ambiciosa, construida desde el Consejo Estatal del Pueblo Gitano, que se viene desplegando desde el plan operativo 2023-2026, al igual que, por otro lado, el Plan de mejora de la empleabilidad gitana y el marco estratégico contra el racismo y la xenofobia. Pero a pesar de todos estos avances que estoy señalando, es cierto y somos conscientes de que aún nos queda muchísimo camino por recorrer. Por eso, hoy, al presentar esta iniciativa, queremos mirar al pasado con respeto, queremos mirar al presente con responsabilidad y queremos mirar al futuro con esperanza. Pero, señorías, para mirar con esperanza tenemos que hablar con la verdad, y la verdad es que ser gitano y gitana en España sigue siendo un factor de desigualdad, y más aún ser gitano o gitana en Andalucía, mi tierra, que significa tener que pelear cada derecho básico como si fuera un privilegio. Se estima que en Andalucía hay unas 300 000 personas gitanas, el 40 % de la población gitana de todo el país y, sin embargo, seguimos viendo cómo se cronifican las desigualdades. ¿Cómo podemos aceptar que, debido a las políticas de Moreno Bonilla, más del 85 % del alumnado gitano andaluz esté escolarizado en colegios o en escuelas convertidas en guetos? ¿Cómo podemos permitir que un alcalde de un pueblo de Málaga afirme públicamente que no quiere gitanos en su municipio, como expone el informe de Andalucía de la Fundación del Secretariado Gitano? ¿Cómo es posible que, en mi propia provincia, en Almería, se rechace una entrevista de trabajo a una mujer por ser gitana? ¿O en Huelva, que se lanza un programa de refuerzo escolar para niñas y niños gitanos y las redes sociales se llenan de insultos? Y miren, señorías, ¿qué hace el presidente de la Junta de Andalucía, Moreno Bonilla, ante todo esto? Pues lo único que hace es que otorga una medalla al pueblo gitano. Y yo me pregunto: ¿de qué sirven las medallas cuando se abandona al pueblo gitano en chabolas (aplausos), cuando se invisibiliza la segregación o cuando se permite que se siga estigmatizando a toda una comunidad?

Señorías, el pueblo gitano no necesita medallas, el pueblo gitano necesita justicia. Y, si hablamos de justicia, hablamos de las mujeres gitanas, las que han sostenido a las familias, sus barrios, su cultura, su comunidad; las que han luchado cada día en silencio con doble y triple discriminación; las que han sido madres, trabajadoras, cuidadoras, activistas y también víctimas de prejuicios. Y hoy rompen barreras. Hoy las mujeres gitanas vuelven a las aulas, se forman como juristas, como sanitarias, como educadoras, levantan la voz, organizan redes de apoyo y están liderando una nueva etapa del movimiento gitano. Y es con ellas con quienes hay que construir el futuro porque el feminismo también es gitano, y el futuro del pueblo gitano será con la mujer gitana al frente o no será. (Aplausos).

También quiero reconocer el trabajo de tantas organizaciones que están al frente, que han estado y están en los barrios, en las escuelas, en los juzgados, en las casas, en las calles. Gracias al Consejo Estatal del Pueblo Gitano, gracias a la Fundación Secretariado Gitano, a FAKALI, a Politirrom, a la Unión Romaní, a la Federación Gitana de Andalucía y Almería, al Instituto de Cultura Gitana. Sé que me estoy dejando muchas, pero como no puedo nombrarlas todas, doy las gracias a todas las organizaciones gitanas, a la grandes, a las pequeñas, a las que luchan cada día por cambiar realidades. Y, cómo no, quiero reconocer al primer diputado gitano de la democracia, al diputado por Almería Juan Manuel Ramírez Heredia (aplausos), un hombre que abrió camino cuando todo estaba por hacer. Me siento orgullosa de su compromiso político en el Partido Socialista, siempre con una causa muy clara: la dignidad y los derechos del pueblo gitano.

Por todo esto, hoy presentamos una PNL que es un compromiso político para reconocer 2025 como Año del Pueblo Gitano en España, celebrar su profunda huella cultural, social y lingüística, y desplegar, junto con las comunidades autónomas y la sociedad civil, medidas concretas para garantizar un futuro en inclusión social efectiva, en educación, en empleo, en vivienda, en salud, en servicios esenciales y en brecha digital, para luchar contra el antigitanismo, contra la discriminación y contra la violencia hacia las mujeres, y para dar participación y empoderamiento real al movimiento asociativo gitano.

Señorías, porque el pueblo gitano no pide privilegios, el pueblo gitano pide justicia, igualdad y respeto, y porque 600 años después esta Cámara tiene una oportunidad histórica de decir alto y claro: os vemos, os reconocemos y caminamos juntos. ¡Feliz Día del Pueblo Gitano! ¡Opre Roma! (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Plaza. Para la defensa de la enmienda formulada por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene la palabra la señora Aizpurua Arzallus. Cuando quiera.

Mertxe Aizpurua Arzallus

EH BilduDiputada.Página 49Vídeo

Arratsalde on. Buenas tardes. Ijito Herriaren nazioarteko eguna ospatzen dugu gaur, eta urtero bezala, Euskal Herriko komunitateari gure babes osoa helarazteko probestu nahi dugu aukera hau, ijitoek aitortza erreala behar dutelako erakunde publikoen partetik, hamarkadetako jazarpenen ostean. Duela seiehun urte heldu ziren ijitoak Iberiar penintsulara. Horren harira, PSOEk aurkeztutako proposamena urrats sinboliko bat da, baina gure iritziz motz geratzen da, ez duelako neurri sakonik aurreikusten ijito herriaren aitortza publikoa lortzeko. Urteetan jasan duten jazarpenari buruzko irakurketa historiko sakon eta koherentea ere faltan bota dugu egitasmo honetan.

Celebramos hoy el Día Internacional del Pueblo Gitano y, como todos los años, queremos aprovechar esta ocasión para hacer llegar todo nuestro apoyo a la comunidad gitana de Euskal Herria. Y es que, tras décadas de persecución, el pueblo gitano precisa de un reconocimiento real por parte de las instituciones.

Las y los gitanos llegaron a la península ibérica hace 600 años. En este sentido, la iniciativa presentada por el PSOE es un paso simbólico, pero, en nuestra opinión, se queda corto ya que no prevé medidas firmes para lograr el reconocimiento público del pueblo gitano. Además, en esta iniciativa hemos echado en falta una lectura histórica profunda y coherente sobre la persecución que han sufrido en el transcurso de los años.

Decía que hemos echado en falta varias cuestiones en esta PNL que presenta el PSOE, pero voy a empezar por un detalle al principio del texto de la PNL, en el que se habla de la llegada del pueblo gitano a España, para precisar que en 1425 España no existía ni como realidad política ni como realidad administrativa ni como realidad histórica. En el mejor de los casos, podremos hablar de la entrada de los gitanos y gitanas a la península ibérica, pero no a España, así que, en este sentido, para que el 600.º aniversario de esta efeméride se celebre en mi país tendremos que esperar diez años más, ya que su llegada al Reino de Navarra no está documentada hasta el año 1435.

Bien, después de este detalle de fechas históricas, entro en el tema de la enmienda. Hemos presentado una enmienda que busca elevar un grado el contenido de la PNL, pasando de un reconocimiento simbólico y medidas generales de inclusión a un reconocimiento para la preservación y el desarrollo de la identidad del pueblo gitano, porque la PNL original se limita a conmemorar el año del pueblo gitano y a promover medidas genéricas de inclusión, igualdad, participación y lucha contra el antigitanismo que son importantes, claro que son importantes, pero no pasan de ser enunciados de buenas intenciones. Y nuestra enmienda introduce una dimensión política e histórica mayor, importante a nuestro juicio, que es el reconocimiento del pueblo gitano como uno más de los pueblos del Estado español, el compromiso del Estado con una reconciliación histórica y la reparación ante siglos de persecución.

Y echamos en falta en la PNL una narrativa histórica clara sobre siglos de persecución y de exclusión, simplemente para aportar un marco de verdad y justicia histórica que es clave para cualquier proceso de reconciliación y reparación institucional, porque es necesario situar al pueblo gitano no solo como víctima de una opresión secular, sino de una discriminación actual, de hoy en día, que es de carácter estructural. En definitiva, el objetivo de la enmienda es reivindicar el reconocimiento institucional de la identidad colectiva del pueblo gitano como sujeto político y no solo social, para cambiar el foco de la política asistencialista a una política de reconocimiento democrático, que es lo realmente importante para ellos y ellas.

Ayer, el representante de la Plataforma por la Asamblea Democrática del Pueblo Gitano en mi país, Jonatan Jiménez, me recordaba que este 8 de abril, Día Internacional del Pueblo Gitano, es una jornada para la celebración, pero también para la reivindicación y para señalar las desigualdades persistentes y el antigitanismo que aún se manifiesta de forma estructural en nuestra sociedad. Y, por eso, este 8 de abril no quiero dejar pasar la oportunidad de denunciar una de esas disincronías tan en boga en estos tiempos en que las palabras dicen una cosa y los hechos dicen otra, porque mientras hoy este Congreso celebra este día, mientras hoy juzgamos como terrible y censurable aquella Gran Redada de 1749 con la que se quiso exterminar a la comunidad gitana, aquel plan de exterminio que corrió a cargo del marqués de la Ensenada, mientras hoy hacemos todo esto, ese mismo marqués de la Ensenada es quien sigue retratado en un cuadro de honor en el Senado, en las Cortes, concretamente en una zona de gran paso de gente en la planta de acceso por la Plaza de la Marina. Allí está el marqués de la Ensenada, todavía hoy, siglos después, como símbolo del desatino, la incongruencia y la incoherencia política de este tiempo. Eliminémoslas, pues, eliminemos en toda su amplitud las incoherencias para que hoy esta celebración del Día Internacional del Pueblo Gitano tenga verdadero sentido.

Y, por último —‌termino ya—, quiero poner en valor el trabajo que realizan las asociaciones gitanas de Euskal Herria. Gracias a su trabajo por visibilizar la historia y cultura del pueblo gitano, hoy avanzamos hacia una sociedad más justa, más inclusiva y democrática; un ejemplo de ciudadanía comprometida que reivindica una vida digna para todos los gitanos y gitanas. Su labor es fundamental y merece todo nuestro reconocimiento y apoyo.

Osasuna eta askatasuna.

¡Libertad y salud! (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Aizpurua. En turno de fijación de posiciones, por el Grupo Parlamentario Mixto, tiene la palabra la señora Velarde Gómez.

Martina Velarde Gómez

PodemosDiputada.Página 51Vídeo

Gracias, presidenta. Hoy es el Día Internacional del Pueblo Gitano, así que: ¡felicidades! Desde aquí, desde el hemiciclo, quiero dar las gracias a todos los colectivos y a todas las organizaciones que están luchando desde hace tanto tiempo en contra del antigitanismo y también por la igualdad. Además, celebramos hoy también el 600.º aniversario de la llegada del pueblo gitano, como decía Mertxe, a la península ibérica, que tuvo lugar el 12 de enero de 1425. Por ello, el Gobierno quiere declarar este año 2025 como el Año del Pueblo Gitano. Nos parece de justicia esa conmemoración, la memoria y el reconocimiento. Hoy mismo hemos visto cómo ha venido Felipe VI al Congreso para presidir un acto institucional, aquí, en una de nuestras salas, con motivo de los 600 años de la llegada del pueblo gitano. Este aniversario, más allá del gesto simbólico, nos obliga a repensar la historia desde una mirada crítica: cómo hemos permitido que se construya un Estado que durante siglos ha excluido de manera sistemática al pueblo gitano. Como digo, es de justicia celebrar el Día Internacional del Pueblo Gitano, hoy 8 de abril, y ese 600.º aniversario de la llegada del pueblo gitano a la península ibérica. Debemos conmemorarlo, pero no se puede quedar ahí, sino que tenemos que ir mucho más allá. No se puede quedar como un mero acto o un ritual simbólico. Si queremos honrar realmente esos 600 años de presencia, debemos mirar con seriedad la historia de la marginación y la violencia institucionalizada, la estigmatización persistente y la exclusión normalizada por el Estado. Por lo tanto, como dice un compañero, conmemorar sin estudiar, recordar sin comprender y celebrar sin reparar equivale a repetir los mismos errores del pasado. La historia de este país necesita recuperar también la memoria con el análisis de las estructuras que sostuvieron el racismo, el clasismo y la exclusión. La genealogía del antigitanismo no debe permanecer en los márgenes de la historia nacional, debe ocupar un lugar central en los planes educativos de nuestro sistema escolar obligatorio. El Partido Socialista nos trae hoy esta proposición no de ley, pero es una declaración de intenciones. Estamos de acuerdo con los tres puntos que nos traen dentro de esa PNL, pero la verdad es que como Gobierno esperábamos otra cosa. Quiero recordar que tenemos un Pacto de Estado contra el Antigitanismo con 159 medidas que no se están cumpliendo, y, además, propuestas de actuación muy claras, como son medidas horizontales y medidas sectoriales contra la discriminación múltiple, perspectiva de género interseccional, erradicar también el antigitanismo de género, la inclusión de las políticas LGTBI, estudios e investigaciones, encuestas e informes, también financiación y seguimiento del Pacto de Estado contra el Antigitanismo y la Inclusión del Pueblo Gitano. Quiero decir con esto que costó mucho, muchísimo, en la anterior legislatura ―estando nosotras en el Gobierno― que saliese ese pacto adelante. Voy a recordar que Unidas Podemos fue motor de este pacto de manos de nuestro diputado Ismael Cortés. De este acuerdo al que llegamos aquí, en esta Cámara, lo único que se ha cumplido hasta hoy es justamente el acto institucional que se ha hecho esta mañana en este Congreso. Sin embargo, ¿dónde está el seguimiento del cumplimiento de esas 159 medidas y los grandes ejes a los que llegamos con esos acuerdos? Es un pacto, además, que viene del consenso europeo. Voy a recordar que el Consejo de Europa define el antigitanismo como una forma específica de racismo dirigida contra los gitanos, una ideología basada en la superioridad racial, una forma de deshumanización y de racismo institucional alimentada por la discriminación histórica que se expresa, entre otros modos, mediante la violencia, el discurso de odio, la explotación, la estigmatización y la discriminación más descarnada. También es una forma específica de racismo que se caracteriza porque, en primer lugar, es persistente, tanto histórica como geográficamente; en segundo lugar, porque es sistemático; y, en tercer lugar, suele acompañarse también de violencia. Termino. Por todo esto, nos preguntamos qué seguimiento del pacto ha hecho el Gobierno y qué medidas del pacto se han cumplido. Las mociones y las PNL están bien, nosotros las apoyaremos, pero ¿qué medidas se han tomado ante el chabolismo vertical?, ¿dónde está la inclusión de las mujeres gitanas

―como he dicho antes―, la inclusión en la política LGTBI?, ¿dónde están las medidas para la inserción laboral?, ¿dónde está la financiación para llevar a cabo todas estas medidas? Por ahora no se están llevando a cabo. Un proyecto de país tiene que ser, sí o sí, antirracista, y más cuando tenemos enfrente, en este momento, a la ultraderecha más racista que hayamos visto en democracia.

Felicitemos, por tanto, hoy, en su día, al pueblo gitano, pero tengamos memoria y que cumpla el Gobierno el Pacto de Estado contra el Antigitanismo aprobado en este Congreso. Solo así conseguiremos acabar con la discriminación estructural y tendremos el proyecto de país que merecemos. ¡Opre Roma! (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Velarde. Por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV), tiene la palabra el señor Agirretxea Urresti. Cuando quiera.

Joseba Andoni (GV (EAJ-PNV)) Agirretxea Urresti

PNVDiputado.Página 52Vídeo

Eskerrik asko, presidente anderea. Buhameak. Ijitoak. Motxaileak. Kaskarotak. Izen asko herri bati, herri bakar bati, emateko. Euskaldunok ijitoekiko harreman luzea, historikoa, izan dugu, eta ez beti ona. Beraz, gure lehen mea culpa euskaldun bezala, ijitoak ez ditugu ongi tratatu eta urte askotan zehar eduki dugu beraiekin harreman luzea. Zorionez, gauzak aldatuz doaz eta gizarte berri batek ikuspegi berri bat du, eta zorionez, gauzak alde bidean doaz.

Muchas gracias, presidenta. […] gitanos, muchos nombres para designar a un pueblo. Los vascos hemos tenido una relación histórica y larga con los gitanos, y no siempre buena. Por tanto, nuestro primer mea culpa como vascos, ya que no hemos tratado bien a los gitanos, y hemos tenido relación con ellos durante años. Gracias a Dios, las cosas están cambiando, hay una nueva sociedad, un nuevo punto de vista, y las cosas están cambiando, como decía.

Decía que los vascos también tenemos una relación larga e histórica con el pueblo gitano y no siempre buena. A los ijitos, en mi pueblo, se les llama motzaileak, que sería algo así como trasquiladores, porque era el pueblo que venía y trasquilaba a los burros. El pueblo gitano tiene muchos nombres en euskera. Todos debemos entonar un gran mea culpa, porque seguramente tenemos una deuda histórica enorme con el pueblo gitano, pero estamos a tiempo de corregirlo. Hay que hacer, en el día de hoy, una celebración mutua, un reconocimiento del pueblo. ¡Cómo no vamos a reconocer, los que pretendemos que todos los pueblos sean reconocidos, al pueblo gitano también, por supuesto! Una relación entre la sociedad civil y la sociedad gitana, el pueblo gitano, en la que debemos confluir en un proyecto común.

En Euskadi, el Gobierno vasco ha hecho y está haciendo ―la tengo aquí― (muestra un documento) la Estrategia Vasca con el Pueblo Gitano que se firmó en 2022. Ya es la tercera que se realiza. Es un gran trabajo en colaboración con la comunidad gitana de Euskadi. Este año, con motivo del año gitano, la Diputación Foral de Guipúzcoa ha realizado una exposición muy interesante, y es muy dura con los propios vascos, porque reconoce cómo ha sido la relación del pueblo gitano.

El pueblo gitano llegó a la península ibérica, como se ha dicho, en el siglo XV, y los primeros registros en Navarra son de 1453, cuando un grupo de gitanos buscó refugio en su paso hacia Santiago. Desde el siglo XVI, la legislación en Guipúzcoa, por ejemplo, y otros lugares de los reinos hispánicos, impuso numerosas restricciones y penalizaciones, con más de 250 decretos orientados a controlar y marginar al pueblo gitano, dificultando su asentamiento y castigando su identidad. Está la Gran Redada de 1749 o la «rafle» de 1802, que intensificaron la persecución. A pesar de estas adversidades, el pueblo gitano continuó adelante trabajando en oficios como comercio ambulante y reparación de objetos, además de participar en celebraciones y expresiones culturales. Sin embargo, también fue blanco de estereotipos, segregación en festividades, etcétera. Durante la guerra civil española todos sabemos la persecución que sufrió, si huyeron o escondieron su identidad. En la Segunda Guerra Mundial fueron perseguidos y padecieron también un holocausto, no tan reconocido como otros. En la cultura gitana, sin duda alguna, la familia es el núcleo de la transmisión cultural, asegurando una identidad gitana ante una sociedad que históricamente ha impuesto políticas de exclusión.

Podríamos hablar largo y tendido, pero hoy estamos para hablar de esta proposición no de ley que ha presentado el Grupo Socialista. Y yo quisiera acabar con un texto que escribió una joven gitana de Irún, Palmira Dual, para esa exposición, que decía así, sencillamente: El pueblo gitano ha enfrentado dificultades y desafíos a lo largo de la historia. Es impactante pensar que, después de 600 años desde la llegada de las primeras familias gitanas al Estado, todavía no podamos afirmar que su inclusión plena ha sido alcanzada. Persisten obstáculos y se perpetúan estereotipos que, lejos de desaparecer, evolucionan de manera más sutil, más oculta y, por ello, más peligrosa. En múltiples ámbitos, el pueblo gitano sigue siendo juzgado y marginado. A pesar de todo, la juventud gitana, en este caso de Guipúzcoa, de Euskadi, pero pienso que del Estado español, no se rinde. Queremos luchar por nuestros derechos para garantizar que los derechos humanos no se conviertan en privilegios reservados solo para algunos. Buscamos acceder a una calidad de vida digna, sin ser señalados o discriminados por pertenecer al pueblo gitano. Nuestra aspiración es llevar una vida plena, con sueños y metas que cumplir, dejando un legado de esperanza y ejemplos positivos dentro de nuestra comunidad. Queremos ser referentes de cambio y construir un futuro donde la inclusión y el respeto sean realidades tangibles para la comunidad gitana.

Ijito gazteek, ijito herria ordezkatu nahi dugu, edonora goazela ere. Horretarako ikasketak dira gakoa. Ikasketak ez dira soilik karrera profesionala lortzeko modu bat, baizik eta esparru sozial, ekonomiko eta politikoan boterea irabazteko tresna bat ere bai. Emakume ijito gisa hitz eginez, ahalduntzea da gakoa, gizarte bidezkoago eta anitzago baterantz aurrera egiteko modu bakarra.

Los jóvenes y las jóvenes gitanas queremos representar al pueblo gitano en cualquier lugar y para ello la clave son los estudios. Los estudios no son solo una forma de conseguir una carrera profesional, sino también un instrumento para ganar poder en el ámbito social, económico y político. Hablando como mujer gitana, la clave es empoderarnos, avanzar hacia una sociedad más justa y plural; el único modo de avanzar en esto.

Podríamos hablar largo y tendido. Apoyaremos la proposición no de ley del Partido Socialista, pero sepan que muchas cosas que se piden ya se están haciendo en algunos lugares. Muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señor Agirretxea. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, tiene la palabra la señora Calvo Gómez. Quan vulgui.

Pilar Calvo Gómez

JuntsDiputada.Página 53Vídeo

(Comienza su intervención en romaní). Sigueu beneïts amb la felicitat, germans i germanes. El 2024 no va marxar sol, es van portar de la mà el Ricard Valentí Carbonell, 85 anys de memòria, de records de la família gitana més antiga del meu barri de Gràcia, a Barcelona. Una família que hi viu des de fa dos segles. L’oncle Ricard explicava les històries del seu poble gitano amb la veu trencada i els ulls amarats de llàgrimes per la nostàlgia i també per la desesperança. El 2015, ens deia, portem 600 anys aquí a Catalunya, 200 anys al barri de Gràcia i encara estem lluitant, avui en dia, contra la discriminació. Sí, perquè el primer gitano, Tomàs, es deia, hauria arribat el 1415 a Perpinyà, a la Catalunya Nord. I obro parèntesi aquí per dir que la Catalunya Nord és la part del meu país que el delegat de la Casa de la Generalitat a Perpinyà no vol anomenar pel seu nom, fent-li el joc amb el vistiplau de Salvador Illa a la Corona espanyola, que fa quatre segles, amb el Tractat dels Pirineus, va cedir el Rosselló i una part de la Cerdanya a França sense escoltar les Corts Catalanes. Tanco parèntesi. Com els deia, Catalunya ja fa deu anys que va celebrar els sis segles de l’arribada del poble gitano, d’aquesta altra nació sense Estat que té per bandera el blau del cel, el verd del camp i el carro com a símbol de llibertat. Una llibertat de ser que els ha estat negada amb una crueltat inimaginable, en forma de genocidi, amb el Samudaripen de la Segona Guerra Mundial, on mig milió de gitanos van perdre la vida. O la gran batuda recordada abans per altres companys del 1749 per exterminar la població gitana. Van arrestar tots els gitanos portant-los a fer treballs forçats o a presó, separant homes de dones, perquè no es poguessin reproduir. El rei Ferran VI vaní a rematar la feina de reis anteriors com l’ordre d’expulsió dels Reis Catòlics, renovada per Felip II i també per Felip III. Contra el poble gitano s’han conjugat totes les formes del verb discriminar i s’ha declinat fins a l’infinit el concepte repressió. Per això els independentistes hi sentim empatia i també proximitat. Són part del poble català. El poble gitano té una llengua pròpia, el romaní, que ha enriquit la nostra, amb el seu cangueli o la por a dinyar-la, o el xaval que jala, o l’avi que ja no guipa bé, o el paio ric de tants calés que té. Des de l’empatia, per tant, estem d’acord que hi hagi iniciatives per reconèixer el poble gitano i per fer memòria de la injustícia que han patit al llarg dels segles. Fer memòria de la injustícia i reparar-la.

Per això diem que l’acte d’avui presidit pels Reis ha estat un nou exemple d’hipocresia monàrquica. Perquè mentre la presidenta Francina Armengol recordava que l’Estat està en deute amb el poble gitano, la Corona espanyola, amb Felip VI al capdavant, no ha demanat perdó per tants segles, com ell mateix ha dit, i cito literalment «de legislació discriminatòria, de persecucions i d’estigmatització». Sí, el rei ha esmentat els greuges, però obviant que va ser la monarquia el seu principal impulsor molt abans del franquisme. Va demanar perdó Alemanya pels crims de l’Holocaust contra jueus i gitanos. Va demanar perdó el Vaticà pels crims durant l’evangelització o per la pederàstia. Va demanar perdó fins i tot el rei Felip, però el de Bèlgica, quan celebraven els 60 anys de la independència del Congo, el 2020. El rei va demanar perdó per la violència i crueltat exercides pel seu avantpassat Leopold II, però el rei Felip VI, el de «A por ellos» del 3 d’octubre del 2017, no demana perdó. Una nova oportunitat perduda.

Us han robat el perdó. Com ho va ser una altra oportunitat perduda, la del pacte d’estat contra l’antigitanisme que vàrem treballar en aquesta cambra colze a colze amb els diputats gitanos Ismael, Sara i Bea. Així que estem d’acord a fer mesures d’inclusió social, a seguir treballant per la igualtat d’oportunitats i no discriminació, i pel reconeixement de la cultura gitana, afegint, per cert, programes per recuperar la llengua romaní. I també estem d’acord a promoure la participació de la població gitana i del moviment associatiu gitano. Però si realment es vol dignificar la memòria del poble gitano, la Corona espanyola ha de demanar perdó. Hauria servit per commemorar molt millor el Dia Internacional del Poble Gitano i per celebrar els 600 anys des de l’arribada del Joan, comte d’Egipte Menor, el primer gipsy literalment a la península Ibèrica.

Salut i llibertat i, per descomptat, ¡Opre Roma!

Sed bendecidos con la felicidad de hermanos y hermanas. El 2024 no se fue solo, se llevó de la mano a Ricard Valentí Carbonell; ochenta y cinco años de memoria, de recuerdos, de la familia gitana más antigua de mi barrio, de Gracia, en Barcelona. Una familia que vive allí desde hace dos siglos. El tío Ricard contaba las historias de su pueblo gitano con la voz rota y los ojos llenos de lágrimas por la nostalgia y por la desesperanza. En 2015 nos decía: Llevamos 600 años aquí, en Cataluña, 200 años en el barrio de Gracia, y aún estamos luchando hoy contra la discriminación. Sí, porque el primer gitano ―Tomás se llamaba― habría llegado en 1415 a Perpiñán, a la Cataluña norte. Y abro un paréntesis aquí para decir que la Cataluña norte es la parte de mi país que el delegado de la casa de la Generalitat en Perpiñán no quiere llamar por su nombre, haciéndole el juego, con el visto bueno de Salvador Illa, a la Corona española, que hace cuatro siglos, con el Tratado de los Pirineos, cedió el Rosellón y una parte de la Cerdaña a Francia, sin escuchar a las Cortes catalanas. Y cierro paréntesis. Como les decía, Cataluña celebró hace ya diez años los seis siglos de la llegada del pueblo gitano, de esta otra nación sin Estado, que tiene por bandera el azul del cielo, el verde del campo y el carro como símbolo de la libertad. Una libertad de ser que les ha sido negada con una crueldad inimaginable, en forma de genocidio: con el Samudaripen de la Segunda Guerra Mundial, en que medio millón de gitanos perdieron la vida, o la Gran Redada de 1749, recordada antes por otros compañeros, para exterminar a la población gitana. Arrestaron a todos los gitanos, se los llevaron a hacer trabajos forzados o a la cárcel, separando a hombres de mujeres para que no pudieran reproducirse. El rey Fernando VI venía a rematar la faena de reyes anteriores con la orden de expulsión de los Reyes Católicos, renovada por Felipe II y por Felipe III. Contra el pueblo gitano se han conjugado todas las formas del verbo discriminar y se ha declinado hasta el infinito el concepto de represión. Por eso los independentistas sentimos empatía y también proximidad con ellos. Ellos son parte del pueblo catalán. El pueblo gitano tiene una lengua propia, el romaní, que ha enriquecido la nuestra, con su cangueli, o el miedo a diñarla, o el chaval que jala, o el avi que no guipa bien, que no ve bien, o el tío rico de tanta pasta, tantos calés, que decimos en catalán, que tiene. Desde la empatía, por tanto, estamos de acuerdo en que haya iniciativas para reconocer al pueblo gitano y para hacer memoria de la injusticia que han sufrido a lo largo de los siglos. Hacer memoria de la injusticia y repararla. Por eso decimos que el acto de hoy, presidido por los reyes, ha sido un nuevo ejemplo de hipocresía monárquica. Porque, mientras la presidenta Francina Armengol recordaba que el Estado está en deuda con el pueblo gitano, la Corona española, con Felipe VI al frente, no ha pedido perdón por tantos siglos, como él mismo ha dicho ―y cito literalmente―, de legislación discriminatoria, de persecuciones y de estigmatización. Sí, el rey ha mencionado los agravios, pero obviando que fue la monarquía su principal impulsora, mucho antes del franquismo. Pidió perdón Alemania por los crímenes del Holocausto contra judíos y gitanos; pidió perdón el Vaticano por los crímenes durante la evangelización o por la pederastia; pidió perdón incluso el rey Felipe, pero el de Bélgica, cuando celebraban los sesenta años de la independencia del Congo en 2020. El rey pidió perdón por la violencia y crueldad ejercidas por su antepasado, Leopoldo II, pero el rey Felipe VI, el del «a por ellos» del 3 de octubre de 2017, no pide perdón. Una nueva oportunidad perdida. Nos han robado el perdón. Como lo fue también la oportunidad perdida del Pacto de Estado contra el Antigitanismo, que trabajamos en esta Cámara, codo con codo, con los diputados gitanos Ismael, Sara y Bea. Así que estamos de acuerdo con emprender medidas de inclusión social, seguir trabajando por la igualdad de oportunidades y la no discriminación, y por el reconocimiento de la cultura gitana, añadiendo, por cierto, programas para recuperar la lengua romaní. Y también estamos de acuerdo en promover la participación de la población gitana y del movimiento asociativo gitano. Pero si realmente queremos dignificar la memoria del pueblo gitano, la Corona española debe pedir perdón. Habría servido para conmemorar mucho mejor el Día Internacional del Pueblo Gitano, y para celebrar los 600 años desde la llegada de Joan, conde de Egipto Menor, el primer gipsy, literalmente, en la península ibérica.

(Pronuncia palabras en romaní). Salud y libertad, y, por supuesto, ¡Opre Roma!

Presidencia. Moltes gràcies, senyora Calvo. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra el señor Álvaro Vidal.

Francesc-Marc Álvaro Vidal

ERCDiputado.Página 55Vídeo

Presidenta, senyories. De fet, més que parlar, i parlant en caló o romaní, hauríem de dir chanta la mui, i fer un minut de silenci. Chanta la mui i no dir res més. En memòria de tants gitanos perseguits, empresonats, assassinats, desterrats al llarg de tants i tants anys en aquesta península, en nom no se sap de quines lleis. Fem memòria, fem memòria. Des de fa sis-cents anys, menys dos minuts en la història, la vida de les persones gitanes a l’Estat ha estat una història clarament de repressió, d’odi institucional, de racisme estructural, d’exclusió, de persecució, de criminalització, de misèria i, diguem-ho clarament, senyories, d’enorme dolor. La història dels gitanos a l’Estat està ben documentada: assimilació forçada, servitud, trasllat, detencions i l’intent d’extermini de tota una comunitat. S’ha recordat, i ho tornaré a fer jo mateix, Ferran VI, la data negra del 30 de juliol del 1749 i dies posteriors, la gran redada. De què parlem? Parlem de més de 9000 gitanos que van ser tancats en presons, convertits en mà d’obra esclava en galeres, mines i arsenals. Molts d’ells van morir, d’altres van emmalaltir i van quedar amb lesions per a tota la vida. Incorporem, és un fet, senyories, incorporem la memòria del poble gitano a la memòria col·lectiva de l’Estat. Els catalans ho intentem fer. Noms com el barri de Gràcia, com Perpinyà, ciutat gitana no assimilada per la República Francesa; el barri d’Hostafrancs, d’on va sortir la rumba. I també diguem-ho clar, les dobles discriminacions dels gitanos catalans, pel fet de ser gitanos i catalans, perseguits per tenir una doble sospita davant de l’Estat i de la Corona. El gitano era l’enemic. El gitano ha estat en la cultura política espanyola l’estrany habitual, el veí de qui hem sospitat i, com deia molt bé el portaveu del Partit Nacionalista Basc, tots hauríem d’entonar un mea culpa, tots hem criminalitzat els gitanos. En la cultura política espanyola sempre hi ha una figura estranya: el gitano, el jueu, el musulmà, l’afrancesat. Afegeixin vostès el que vulguin. Val la pena, senyories, que fem una reflexió avui sobre quin Estat hem construït, quin estat han construït alguns a partir de la puresa de sang, a partir de la puresa de la raça. I com va dir un savi, potser hauríem de dir que els gitanos són els europeus més europeus de tots. Diguem-ho avui aquí: els gitanos, pel seu nomadisme, pel seu caràcter transnacional, per la seva capacitat de ser en totes les cultures del Vell Continent, podrien atribuir-se amb tota legitimitat i autoritat el paper dels primers europeus. I diguem-ho clar, els hem fet un mal favor. Des del punt de vista de la cultura política espanyola, si eres gitano, no podies ser súbdit primer o ciutadà després; havies de deixar de ser gitano, que volia dir que havies de deixar de ser tu, d’existir. Avui, el repte en la democràcia és tot un altre, senyories. El repte és que el ciutadà gitano pugui ser un ciutadà no de segona o de tercera, sinó un ciutadà com qualsevol altre. Siguem positius, però siguem crítics també. Senyories del PSOE, tot i els avenços en la Constitució del 78, aquest text no ha servit per acabar amb el que és la discriminació estructural del poble gitano. No hem aconseguit una igualtat i una inclusió definitives de les persones gitanes, que és un poble que no es menciona ni es reconeix específicament a la Carta Magna, d’acord, en consonància amb la legislació internacional pròpia de les Nacions Unides. I diguem-ho clar també, més enllà de les dates i de si els gitanos van arribar en un moment donat a la Corona d’Aragó o a Navarra o a Andalusia, el problema que té aquesta proposició no de llei, a la qual nosaltres li donarem suport, és que hi ha el perill que es quedi, senyories del PSOE, en pura retòrica, en postureig, en una qüestió simbòlica. I els he d’advertir, senyories del PSOE, que vostès, en temes de memòria, a vegades cauen en aquest error. Vostès fan a vegades brindis al sol, grans declaracions que no es concreten. I saben que al grup d’Esquerra Republicana volem aterrar en la realitat. Donarem suport a aquesta proposició no de llei, però també serem vigilants perquè això es concreti clarament. Cal un compromís clar per les polítiques que vagin cap a la igualtat d’oportunitats per a les persones gitanes, la reparació dels danys històrics, el manteniment de la seva llengua i cultura, i el foment i divulgació de la seva memòria comunitària.

I vull fer una menció especial a les dones gitanes. Com hem comprovat a Catalunya en els temps que ha governat el president Aragonès, la dona gitana jove és un motor de canvi important per accedir a l’educació superior. La dona gitana en aquest moment, jove, és la que pot transformar aquesta comunitat i cal fer èmfasi en aquest suport especial a les gitanes que volen estudiar i tirar endavant.

I permeteu-me acabar, senyora presidenta, permeti’m acabar amb un fragment d’un poema d’un poeta català que tenia la mare gitana, Joan Salvat-Papasseit, poeta avantguardista, rebel, anarquista, catalanista que va morir fa 101 anys i que va escriure un poema titulat Nocturn per a acordió, que diu així: «Vosaltres no sabeu què és guardar fusta al moll: però totes les mans de tots els trinxeraires, com una farandola, feien un jurament al redós del meu foc. I era com un miracle que estirava les mans que eren balbes. I en la boira es perdia el trepig. Vosaltres no sabeu què és guardar fustes al moll. Ni sabeu l’oració dels fanals dels vaixells, que són de tants colors com la mar sota el sol, que no li calen veles».

Moltes gràcies. Chanta la mui.

Presidenta, señorías. De hecho, más que hablar, y hablando en caló o romaní, tendríamos que decir y hacer un minuto de silencio, chanta la mui, y no decir nada más, en memoria de tantos gitanos perseguidos, encarcelados, asesinados, desterrados a lo largo de tantos y tantos años en esta Península en nombre de no se sabe qué leyes. Hagamos memoria. Desde hace seiscientos años, menos dos minutos en la historia, la vida de las personas gitanas en el Estado ha sido una historia claramente de represión, de odio institucional, de racismo estructural, de exclusión, de persecución, de criminalización, de miseria y ―digámoslo claro, señorías― de norma y dolor. La historia de los gitanos en el Estado está bien documentada: asimilación forzada, servidumbre, traslado, detenciones y el intento de exterminio de toda una comunidad. Se ha recordado, y lo volveré a hacer yo mismo, a Fernando VI, la fecha negra del 30 de julio de 1749 y los días posteriores de la gran redada. ¿De qué hablamos? Hablamos de más de nueve mil gitanos encerrados en cárceles, convertidos en mano de obra esclava en galeras, minas y arsenales. Muchos de ellos murieron y otros enfermaron y se quedaron con lesiones de por vida. Señorías, incorporamos la memoria del pueblo gitano en la memoria colectiva del Estado. Los catalanes lo intentamos hacer. Nombres como el barrio de Gracia, Perpiñán, ciudad gitana no asimilada por la República Francesa, el barrio de Hostafrancs, donde surgió la rumba, y también ―digámoslo claro― las dobles discriminaciones a los gitanos catalanes por ser gitanos y catalanes, perseguidos por tener una doble sospecha ante el Estado y de la Corona. El gitano era el enemigo. El gitano ha estado en la cultura popular, ha sido el extraño habitual, el vecino del que hemos sospechado y, como decía bien el portavoz del Partido Nacionalista Vasco, todos deberíamos entonar un mea culpa porque todos hemos incriminado a los gitanos. En la política cultural española siempre está esa figura extraña: el judío, el musulmán, el afrancesado, el gitano, y añadan ustedes lo que quieran. Vale la pena, señorías, que hagamos una reflexión hoy sobre cuál es el Estado que hemos construido, qué Estado hemos construido algunos a partir de la pureza de la sangre, a partir de la pureza de la raza. Como dijo un sabio, los gitanos quizás sean los europeos más europeos de todos. Digámoslo hoy aquí. Los gitanos, por su nomadismo, por su carácter transnacional, por su capacidad de estar en todas las culturas del viejo continente podrían atribuirse con toda la legitimidad y autoridad el papel de los primeros europeos. Digámoslo claro. No les hemos hecho un gran favor. Desde el punto de vista de la cultura política española, si eras gitano no podías ser súbdito de primera o ciudadano después, tenías que dejar de ser gitano; es decir, tenías que dejar de ser tú, de existir. Hoy el reto en la democracia es otro, señorías. El reto es que el ciudadano gitano pueda ser un ciudadano no de segunda o de tercera, sino un ciudadano como cualquier otro.

Seamos positivos, pero seamos críticos también. Señorías del PSOE, todos los avances en la Constitución de 1978, con todo eso, el texto no ha servido para acabar con lo que es la discriminación estructural del pueblo gitano. No hemos conseguido alcanzar una igualdad e inclusión definitivas de las personas gitanas, que es un pueblo que no aparece ni se reconoce específicamente en la carta magna de acuerdo y en consonancia con la legislación internacional propia de las Naciones Unidas. Digámoslo claro también. Más allá de los datos, de las fechas y de si llegaran a la Corona de Aragón, a Navarra o a Andalucía, el problema que tiene esta proposición no de ley, a la que nosotros daremos apoyo, es que existe el peligro de que se quede, señorías del PSOE, en pura retórica, en postureo, en una cuestión simbólica.

Debo advertirles, señorías del PSOE, que ustedes en temas de memoria a veces caen en ese error, a veces ustedes hacen brindis al sol, grandes declaraciones que no se concretan y saben que el Grupo de Esquerra Republicana es un grupo en el que queremos aterrizar en la realidad. Apoyaremos esta proposición no de ley, pero también estaremos ojo avizor para que esto se concrete de forma clara. Es preciso que haya un compromiso claro para las políticas que vayan hacia la igualdad de oportunidades para las personas gitanas, la represión de los daños históricos, el mantenimiento de su cultura y su lengua y la divulgación de su lengua comunitaria.

Quiero hacer una mención especial a las mujeres gitanas. Como hemos visto en Cataluña durante los tiempos en los que gobernó el presidente Aragonès, la mujer gitana joven es un motor de cambio muy importante para acceder a la educación superior. La mujer gitana joven ahora es la que puede transformar esa comunidad y hay que hacer hincapié en ese apoyo especial a las gitanas que quieren estudiar y que quieren ir hacia adelante.

Permítanme concluir, señora presidenta, con un fragmento de un poema de un poeta catalán que tenía una madre gitana, Joan SalvatPapasseit, poeta vanguardista, rebelde, anarquista, catalanista, que murió hace 101 años y que escribió un poema titulado Nocturno para acordeón que dice así: Vosotros no sabéis / qué es / guardar madera en el muelle / pero todas las manos de todos los golfos / como una farándula / se juramentaban al abrigo de mi fuego. / Y era como un milagro que tiraba de las manos entumecidas. / Y en la niebla se perdían los pasos. / Vosotros no sabéis / qué es / guardar madera en el muelle / ni sabéis la oración de las linternas de los buques, / que son de tantos colores / como la mar bajo el sol: / que no le hacen falta velas.

Muchas gracias. Chanta la mui. (Aplausos).

Presidencia. Moltes gràcies, senyor Álvaro. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra la señora Recas Martín.

Alda Recas Martín

Grupo SumarDiputada.Página 57Vídeo

Buenas tardes, presidenta. Buenas tardes, señoría. Primero, quería agradecer y dar la bienvenida al Congreso a todas las asociaciones del pueblo gitano hoy presentes que han pasado el día con nosotros, y me van a permitir un saludo muy especial al diputado de Más Madrid en la Asamblea de Madrid, Samuel Escudero, que, como él bien dice, es un luchador por Vallecas y por el pueblo gitano. Segundo, quiero agradecer al Grupo Socialista que haya traído hoy esta iniciativa que viene a reforzar el año del pueblo gitano. Se celebran los seiscientos años de la llegada a la península de dicho pueblo. En esta iniciativa se habla de medidas para la inclusión social, la educación, el empleo, vivienda, empoderamiento. Desde SUMAR no podemos estar más de acuerdo con estas medidas; medidas donde los diferentes ministerios llevan trabajando en programas, planes, proyectos y donde las comunidades autónomas tienen responsabilidad en su ejecución. Pero, sin duda, tenemos que ir a más, señores del Partido Socialista. Hay leyes, declaraciones institucionales, altos cargos políticos gitanos ―bueno, uno― proyectos normativos, estrategias que intentan reparar las más de 250 leyes y edictos que alimentaron la persecución e intento de exterminio del pueblo gitano durante siglos. Y es que no fue hasta la Constitución actual que se reconoció al pueblo gitano como ciudadanos de pleno derecho, pero aún queda camino tanto de reconocimiento político como de reconocimiento de la aportación del pueblo gitano a la historia, a la cultura, a la lengua, a nuestras vidas. El papel lo aguanta todo, pero la realidad dista mucho de ser esto. El racismo y desigualdad que sufre el pueblo gitano sigue siendo inaceptable. En el informe Impacto del racismo en España. Percepción de la discriminación por origen racial o étnico por parte de sus potenciales víctimas en 2024 queda reflejado un incremento desde el año 2020 de las personas que se sienten discriminadas por su origen. Gracias, VOX, por aportar para este resultado. Vamos con los ámbitos en los que la población gitana se siente más discriminada en este informe. Percepción de discriminación en tema de vivienda. Les recomiendo que vean la gran campaña que ha hecho

Más Madrid sobre racismo inmobiliario. Tres diputados: dos diputadas y nuestro diputado gitano Samuel Escudero. Tres acentos diferentes. Llaman para pedir información sobre un piso. ¿Qué creen que ocurrió? Pues que la única que ha podido visitar ese piso ficticio es la que tiene mi acento. (Aplausos). Esto ocurre en la Comunidad de Madrid y en toda España, y sin duda alguna desde Más Madrid y desde SUMAR estamos luchando para cambiar todo lo que está relacionado con la discriminación, y mucho más en la vivienda.

¿Qué perciben los encuestados gitanos ante el trato policial y el acceso a los espacios públicos? Pues resulta que en cuanto a paradas por perfil étnico-racial, según un informe de hace unos años, el 60 % de las personas gitanas afirmaron haber sido paradas en la calle en los dos últimos años. Un 6 % los caucásicos. Señores de VOX, tranquilos. El 89 % de estos controles no tuvieron ningún resultado. Tasa de efectividad bajita, bajita.

Señores del PP, algo de esto también está relacionado con ustedes. Campaña del 2010 del Partido Popular en Badalona. García Albiol habla de atracos, de inseguridad y, ¡oh, sorpresa!, foto de gitanos. (Muestra unas fotografías).

Vamos ahora con el tema de educación. Ayer el Grupo Popular registró una iniciativa no de ley que, entre otros temas relacionados con el pueblo gitano, hablaba de mejorar la educación. Pues bien, el domingo, Más Madrid fuimos a una manifestación por la Cañada Real, que lleva cinco años sin luz. Y me contarán ustedes cómo se estudia sin luz, sin calefacción y sin respeto de los más mínimos derechos humanos. Díganselo, por favor, a la señora Ayuso cuando regrese del extranjero para no estar aquí cuando declara su novio. Mi novia a la fuga preferida. Ah, señores del PP, veo que también han metido en esa propuesta no de ley el acceso al ingreso mínimo vital. Esperamos que la proposición de ley que hemos registrado desde SUMAR para mejorar este acceso sea apoyada por ustedes cuando llegue aquí.

Todo esto refleja que aún queda mucho por hacer, que las políticas deben encaminarse al reconocimiento de las contribuciones históricas, culturales, sociales y lingüísticas del pueblo gitano, y, sobre todo, a reparar. Y aquí me voy a detener en un detalle. Esta mañana, en la rueda de prensa, la portavoz de VOX, ante una pregunta de un periodista sobre el deseo de cambiar la calle en Madrid que se llama Marqués de la Ensenada, dijo: Desconozco la contingencia. No la entendía. Pues eso lo dice todo. Que sepa, señora Rodríguez de Millán, que desde Más Madrid hemos registrado varias iniciativas en el Ayuntamiento de Madrid relacionadas con esto. Porque ¿a alguien hoy se le ocurriría poner el nombre de Netanyahu, por ejemplo, a una calle? Pues no. Bueno, no lo sé. Espero que no. Pero a la gente normal y demócrata no se nos ocurriría. Y es que, señora portavoz de VOX, el marqués de la Ensenada impulsó el intento de exterminio biológico del pueblo gitano. Esa gran redada que han dicho todos mis compañeros en 1749. Y encima es que en esa calle ―no sé si son conscientes de ello― se ubica la cúspide del sistema judicial y democrático de nuestro país, el Tribunal Supremo. Esto es justicia simbólica y reparación histórica. Y a propósito, señores del Partido Popular, ustedes también votaron en contra.

Y, para terminar, y como homenaje a las mujeres gitanas, tan necesarias en estas políticas, les leo un pequeño fragmento de una poetisa polaca gitana llamada Papusza: No queremos riqueza, nosotros queremos vivir la lluvia, el viento y las lágrimas. Son ellas las alegrías gitanas, ya que en ellas ha nacido, el alma fue concebida con la sangre, la verdadera gitaneidad.

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Recas. Por el Grupo Parlamentario VOX tiene la palabra la señora Romero Vilches. (Aplausos).

María de los Reyes Romero Vilches

VoxDiputada.Página 58Vídeo

Gracias, señora presidenta. Señoría de Bildu, que usted hable de exterminio es indignante. (Aplausos). Y ustedes, señorías del Grupo Socialista, es que nunca dejan de sorprendernos por su inmensa capacidad para el postureo. Porque en esta iniciativa proponen que votemos para instar al Gobierno a felicitar al pueblo gitano. Y yo me pregunto: ¿y por qué no lo felicitan ustedes mismos? Si ya el Gobierno ha declarado 2025 como Año del Pueblo Gitano. (Aplausos). ¿Por qué? A lo mejor es que todavía no se han enterado de que los que gobiernan son ustedes y es que tienen tantos socios y tantos jefes ―en Bruselas, en Rabat, en Waterloo― que han decidido que les sale más rentable tener un minutito de gloria en los telediarios que traer políticas razonables y coherentes. (Aplausos.―Un señor diputado: Como las vuestras). Ustedes, señorías del Partido Socialista, llevan gobernando alternativamente desde 1982, más años de los que llevan en la oposición, si realmente hubiesen querido hacer algo por el pueblo gitano podrían haberlo hecho, en vez de crear chiringuitos subvencionados y hablar de empoderamiento. Porque aquí el único empoderamiento es el de sus bolsillos y los de sus amiguetes.

Señorías, nosotros, los de VOX, respetamos mucho al pueblo gitano, pero no compartimos la afición de este Gobierno por revisar la historia para buscar agravios genéricos con el fin de echárselos en la cara a los demás. Tampoco estamos de acuerdo con la idea que tienen ustedes de que el pueblo gitano en la España del siglo XXI sea un colectivo homogéneo y vulnerable que tiene traumas del pasado porque parten de una situación de inferioridad. ¿Se han preguntado ustedes cuántos españoles parten de una situación de vulnerabilidad? Porque en España cada día hay más pobres gracias a ustedes. (Aplausos). Entre los españoles hay gitanos, al igual que payos, que están en mejor situación y otros que tienen circunstancias más difíciles. Y tanto unos como otros saben que a este Gobierno las políticas sociales solo les interesan para los que vienen de fuera, y si entran en España ilegalmente, pues mucho mejor. (Aplausos).

Los problemas de los gitanos son los mismos que tienen el resto de los españoles: encarecimiento de la cesta de la compra, vivienda cada vez más cara y escasa, trabajos precarios, adoctrinamiento en las escuelas, listas de espera en sanidad, barrios inseguros ―también gracias a ustedes―. Así que, señorías, ustedes están tan ciegos que no ven los problemas reales de los españoles y, por tanto, no paran de inventar problemas específicos para colectivizar a la sociedad. Y alguno de estos problemas que traen aquí al Congreso de los Diputados tengo que decirles que son muy ridículos, como, por ejemplo, la menopausia o la gordofobia, que no es una broma, que estaba previsto que viniera mañana a una comisión en este Congreso de los Diputados. Si realmente quieren ayudar a los españoles, sean gitanos o payos, dejen de tratarnos como si fuéramos menores de edad a los que hay que tutelar y adoctrinar. Su postureo también tiene una buena dosis de hipocresía porque muchos de los valores tradicionales del pueblo gitano como son la defensa de la familia, el respeto a sus mayores, el amor a la tradición y el amor a España (aplausos), no forma parte del ideario de este Gobierno ni de sus políticas individualistas y hedonistas. Más bien al contrario, porque ustedes, en realidad, lo que quieren es reeducar a los gitanos, igual que al resto de los españoles, para que no nos conozca ni la madre que nos parió, como dijo Alfonso Guerra, que, por desgracia, en esto no se equivocó. Y claro que en el pasado hubo páginas oscuras en relación con muchas personas de etnia gitana, pero también hubo páginas maravillosas de inclusión y de hermandad que a ustedes siempre se les olvidan.

Y ya que hablamos de injusticias del pasado, les voy a hablar yo por segunda vez desde esta tribuna del gitano Ceferino Giménez Malla, el Pelé o Tío Ceferino, que al pobre lo fusilaron, pero no por ser gitano, sino porque tenía la costumbre de rezar el rosario. (Aplausos). Y lo más triste es que su miserable ley de memoria democrática ni siquiera le reconoce a este señor su condición de víctima del sectarismo izquierdista. ¡Qué mala memoria y qué poca vergüenza tienen ustedes!

Señorías, los gitanos no necesitan que le dediquen un año ni una felicitación del Gobierno ni mucho menos que pongan más chiringuitos para ordeñar la ubre del Estado. Lo que necesitan los gitanos es lo mismo que necesitan el resto de los españoles, que les dejen trabajar, que les bajen los impuestos, que el Gobierno no anteponga a los de fuera a los españoles, que dejen de meterse en nuestras vidas para regular nuestras costumbres y que dejen que a nuestros hijos los eduquemos los padres y no el ministro de turno. (Aplausos).

Y para los que nos llaman racistas, ya para terminar voy a mandar desde aquí un abrazo muy fuerte a tantos gitanos que nos siguen en persona y por las redes sociales, sobre todo a los de los barrios patriotas de Vila-roja y Font, en Gerona, y al concejal Juan Utrera, de Alicante, entre otros muchos, pero especialmente a mi compañero de VOX, el concejal en Jerez de la Frontera, Antonio Fernández Campos, que está muy orgulloso de su sangre gitana y que lo está haciendo maravillosamente en el ayuntamiento en beneficio de todos los jerezanos, de los payos y los gitanos. Es decir, que Antonio trabaja por igual para mejorar la vida de todos los españoles, que es lo que ustedes deberían hacer y no hacen.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señora Romero. Por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra la señora Moraleja Gómez.

Tristana María Moraleja Gómez

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Gracias, presidenta. Señorías, buenas tardes. En primer lugar, quiero saludar a las organizaciones que representan al pueblo gitano y que hoy han estado en esta casa con sus majestades los reyes de España.

Coincidiendo con su día internacional, debatimos esta proposición no de ley sobre el reconocimiento y apoyo al pueblo gitano. Un día en el que, además, celebramos el 600.º aniversario de su llegada a la península ibérica, que tuvo lugar en 1425 y precisamente peregrinando a Santiago de Compostela. Y yo hoy, como gallega, a todos aquellos que no lo hayan hecho, por favor, hagan o camino, se encontrarán con una tierra acogedora y que les recibirá con los brazos abiertos. (Aplausos).

Con motivo de este día, la Fundación Secretariado Gitano elabora una declaración en la que expresa los retos pendientes y solicita el compromiso de los poderes públicos para avanzar en la igualdad y el reconocimiento del pueblo gitano. Por eso, desde el Grupo Parlamentario Popular creemos que esta iniciativa que presenta hoy el Grupo Socialista es excesivamente genérica, llena de ambigüedades, sin abordar problemáticas importantes y concretas que están en la agenda de las organizaciones que representan al pueblo gitano, a quienes desde aquí, desde el Grupo Parlamentario Popular, les queremos agradecer su compromiso y su trabajo.

Pues bien, enuncian ustedes sin más los tres ejes del plan nacional, de la Estrategia Nacional para la Igualdad, Inclusión y Participación del Pueblo Gitano, pero sin entrar a priorizar ninguna medida importante y, por supuesto, sin acompañarla de ninguna partida presupuestaria que haga que esas medidas sean una realidad. Esto, para que todo el mundo lo entienda, es porque el Gobierno de Pedro Sánchez no tiene presupuestos y seguimos prorrogando los del año 2023. (Aplausos). Y, señorías, sin presupuestos no hay posibilidad de ejecutar ninguna medida concreta. Por tanto, seguirán disparados los niveles de pobreza y exclusión de la población gitana y seguirán sin abordarse de manera decidida y efectiva los grandes problemas que tienen: educación, chabolismo e infravivienda, situación de las mujeres y antigitanismo.

Hoy, 8 de abril, señores del Grupo Socialista, deberían ustedes dar cuenta y rendir cuentas del pacto de Estado y de la estrategia, pero, como no podía ser de otra manera, ustedes no lo han hecho, esto no ha sucedido. (Aplausos). La aprobación del plan integral de igualdad de trato y la no discriminación es de 2022. Pues bien, aprovechando el día de hoy, ustedes lo traen al Congreso y remiten la propuesta para el nombramiento de la presidenta de la Autoridad Independiente para la Igualdad de Trato y la No Discriminación, dos años después, y bien suponemos y bien esperamos en el Partido Popular que este nombramiento sea realmente independiente, porque claro, nombramiento que hace del Gobierno, nombramiento que está vinculado de una manera o de otra con el Partido Socialista. (Aplausos). Entonces, esperemos que sea independiente. Queda claro que el compromiso de Pedro Sánchez con el pueblo gitano es mínimo. En esto hay mucho más de gesto y de foto que de medidas concretas. Pero bueno, en general es todo lo que hace este Gobierno.

Señorías, en cambio, en el Grupo Parlamentario Popular sí tenemos un apoyo decidido al pueblo gitano. Buscamos soluciones a las problemáticas que ellos mismos han dicho, que ellos mismos han presentado en su declaración. Hemos escuchado cosas que ustedes no hacen y han dejado a gente como los de la alianza fuera en el desarrollo reglamentario de la ley. (Aplausos). Eso no se puede permitir, deberían escuchar más al pueblo. Nosotros hemos registrado una proposición no de ley para mejorar el acceso de la población gitana al ingreso mínimo vital, que va más allá de asegurar unos ingresos que van dirigidos a las medidas de inclusión social. Hemos registrado una proposición no de ley para aprobar un plan de acción para la igualdad de oportunidades para los jóvenes gitanos y gitanas, facilitando el acceso al mercado laboral, porque, claro, ustedes nos tienen acostumbrados a maquillar las cifras de los parados con los fijos discontinuos; queremos que esto también se haga. Y la semana pasada, sin ir más lejos, el grupo parlamentario ha celebrado unas jornadas aquí en el Congreso de escucha activa para las mujeres gitanas y hemos escuchado sus problemáticas. Estamos trabajando ya en esas jornadas.

Señorías, finalizo. Concreción y soluciones reales, que es lo que nos demandan las entidades del pueblo gitano. Esta PNL es un gesto absolutamente insuficiente por parte del grupo parlamentario que representa al Gobierno, sin ningún compromiso real que mejore la vida de las familias gitanas. Desaprovechan ustedes un momento histórico, el 600.º aniversario de la llegada del pueblo gitano a la península ibérica. Solo lo han aprovechado ustedes para sacarse una foto; sanchismo en estado puro.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Moraleja. MOCIONES CONSECUENCIA DE INTERPELACIONES URGENTES: —  DEL GRUPO PARLAMENTARIO MIXTO (SEÑORA VALIDO GARCÍA), SOBRE EL IMPACTO EN LA ECONOMÍA CANARIA DE LA INTENCIÓN DE IMPONER EL EMPAQUETADO GENÉRICO DE LOS PRODUCTOS DEL TABACO Y RELACIONADOS. (Número de expediente 173/000091).

Presidencia. A continuación, pasamos a debatir la moción consecuencia de interpelación urgente del Grupo Parlamentario Mixto, sobre el impacto en la economía canaria de la intención de imponer el empaquetado genérico de los productos del tabaco y relacionados. Por el grupo autor de la iniciativa y para la defensa de la enmienda presentada, tiene la palabra la señora Valido García.